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LA BEAUTÉ

August 2015-2018
Revision (2/2020)

Edition: RRR
Cover: Internet Picture (Sir William Crookes & Katie King)
Coverdesign: 24bookprint.com
(A. S.): Aitor Suárez
LA BEAUTÉ

Un día hermoso la belleza nos saluda, parece que el destino


quisiera burlarse de nuestra suerte. Aún estamos dirimiendo las
salutaciones y no sabemos cómo acabará la jornada (puede que
de una forma inteligente).
Las premisas son un ardid, y entre palabras perspicaces lo más
importante es que se impongan los hechos.
Otra vez perdidos, sin lugar... ¿Qué se necesita para prevalecer
en la virtud y, puestos a otorgar, cuál es la dádiva aceptable?
¡Ay, de los que anhelan ser amados por un cielo! ¿Qué se puede
pedir a expensas de ser concedido? ¿Qué se puede dar a riesgo
de ser tomado?

Si alimentas el amor lo tendrás a tu lado... ¿De qué otra forma


darle alas para volar junto a nosotros? ¿Cómo se puede amar y
no creer en la trascendencia? Escribes, sueñas, y tu corazón
sigue siendo profundamente nihilista. Si procedemos de la
inmaterialidad y somos, ¿es posible no ser?

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No sé adónde ir, no sé quién me guía. Sabes lo que me pierde,


sabes cuál es mi sino. Me dirijo irremediablemente hacia la
salvación. Me dirijo irremediablemente hacia la frustración.
Todos los pasos han sido contados, todas las sendas trazadas,
mas ningún camino ha de concluir.
Conoces mi principio y mi fin, conoces mi esencia y debilidad.
Vienes a protegerme, vienes a censurarme. Por siempre, oh
venerable, soy tu dicha.

En el desierto, lápida luminosa y transparente, a septenarios de


romperse la humedad acolchada, se mecen las palmas en el eco
de las reverberaciones, se olvida el dolor en brazos del silencio.
Las horas simbolizan naufragios e incendios en un destartalado
espacio de tiempo. Miles de estrellas rutilantes, dulce visión en
la bastedad del firmamento, jaula de oro en la inmensidad de los
orbes, y tu vientre formula un deseo, un nuevo Dios a trasluz de
la inocencia.

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LA BEAUTÉ

Tienes una hélice en el escroto y un timón en el ano. Te llaman


timonel, fueraborda..., te dicen paquebote, remero, una góndola
sin amantes, Venecia para los canallas.
Tienes oro en las muelas y un loro en las tripas: permíteme
pronunciar tu nombre con atrevimiento, ¿no te parece cómico el
lenguaje del deseo?
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, dice Juan
de Vezelay, la humanidad conocerá un segundo nacimiento; mas
yo seguiré calvo, perdido y escéptico, jamás hallado, jamás
buscado, jamás logrado..., como un pezón impúber o un lactario.
La muerte ya no será, la vida será otra. La claridad celeste
despejará de pompas fúnebres los cielos y el espíritu vivo
holgazaneará entre los vivos con socarronería. Oh esperanza, te
yergues, te sobrepones, te recuestas, sobrevuelas sobre el sexo
de las vírgenes sin arribar jamás a la piedad, mientras el santo y
el creyente se hunden en la veracidad como losas.

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Nadaremos juntos y ladraremos hasta el atardecer. Aunque no


dejen a los chuchos asaltar las olas ni mear en los percebes, nos
amaremos y atusaré tu flequillo de Terrier.
Cuando los peces se dediquen a comer tus nalgas, tu hermoso
trasero será el refugio de un rape, y me apresarás con el señuelo
de tus artes en el instante mismo que el océano se convierta en
una tumba.
Las pulgas de arena se introducen en tu vulva. Oh, allí la perla es
pura como el nácar, suave como la espuma, viscosa como el
alma, y la lengua queda atrapada por la valva.
Paseas por la playa, con tu corazón, riñones y gónadas. Es hora
de filtrar la sangre como el primer tuso que probó un molusco y
quiso más.

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LA BEAUTÉ

Los Gigantes alguna vez durmieron con dinosaurios en las


cunas. Es hora de aplastar cráneos de monarcas eméritos.
Detener la inspiración es como cortar la meada. ¿Cuántas veces
apretamos la vejiga hasta que el poema se desbordó?
Nos asomamos a la tierra hueca, al interior de los soles, mas
todavía no hemos observado la singularidad que defeca
caracolas en una esquina del atlas.
Por el momento sobrevuelan bolsas de basura, o yacen mecidas
por las olas mientras las niñas cursis se hacen selfies vaginales.
En una charca introducí los dedos y atrapé un cangrejo. No hay
nada peor que sentirse vacío como un refrigerador.
Los Gigantes que se asientan en el trono de la creación alguna
vez jugaron con muñecos de trapo.

No por ello dejarán de existir los alumbramientos, una


infinidad de matices bajo su vulnerabilidad y amparo. El arco
iris proviene de la luz, la oscuridad proviene de la luz, y un mar
sigue siendo océano.
Un aedo es un Rey, susceptible de mensurar la dignidad con
abundancia. No eres más noble que un díptico cuando utilizas
prebendas para malversar y la iniquidad pesa como un
panqueque de testaferro. Si amas a un acreedor de las rimas, a
una verdulera de las letras, a una pescadera de las palabras,
arrodíllate y friega escaleras.

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Te han dejado tirado... No eres hembra, no eres flor, solo una


ramera en Re menor. La lluvia infinita en los bancales, el cielo
fugitivo en los eriales. Cerca, el canto de los vencejos, los
aventajados gorriones insurgentes, el lento caminar hacia el
poniente. Repta la madreselva entre zarzales. Pasos, deambular
de gente y conversaciones banales. El vuelo de las gaviotas sobre
rocosos frontispicios y la sombra de un ala alevosa. Oh,
elevaciones, desear yacer en compañía. Estamos aquí sentados,
inertes. Ya hemos recorrido este pasaje con anterioridad y todo
se repite como un déjà vu. La niebla se retira de la niebla y el
verso se despoja de una calza para mostrarnos el calcañar.

La última circunstancia del perro no es el perro. Antes de las


moscas y después del cadáver hay que vislumbrar la
interioridad. El materialismo es un esqueleto en el páramo,
algún utillaje para un hombre con afán de utensilios, mimbres
para saciar el hambre del camino y el polvo de los días.
La caricia es tan volátil que cualquier recuerdo es éter en una
atmósfera de éter. No se puede atrapar un instante, pues éste
mismo constituye un absoluto. La trama y la celada retornan a
nosotros para el disfrute de la tierra mojada, la inminente noche
estrellada…, y nada se pierde, la sed regresa al ausente en la
llaga de los desaparecidos.

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Mañana podría ser el fin pero hoy es el principio de todo.


Tantas posibilidades y nada se mueve... Yo estuve allí es como
decir que no había acomodadores, ni palomitas de maíz, ni chicle
en las butacas vacías. Tanto por suceder y nada acontece, o tan
lentamente que nos vamos arrastrando hacia la claustrofobia, la
monotonía, la mediocridad, la monogamia y la gastroenteritis.

Me pregunto quién destrenza los cabellos del tiempo, quién


malgasta sus días con la totalidad de un poema; quién, a
contracorriente, ama las flores, las hebillas y los tocados.

Nunca nos conoceremos hasta que sobrevenga lo inevitable.


Perseguimos un sueño que no es un sueño, una catarata, una
necesidad anterior a la lluvia.
Alazán, alazán, y la fatalidad de amar las riendas. En el momento
que se evoca la eternidad se pierde el hechizo del amor efímero.

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Todos los versos son innecesarios, ninguna necesidad se puede


transcribir. Es la pérdida lo que nos hace ser lo que somos, así
que amar es también ser abandonados.
Con nuestros más bajos instintos e impropias pasiones
aspiramos a la perfección: la vulgaridad no es herencia de las
musas.

Amando no somos cuervos ni palomas, somos una cagada de


ave en la capota. Nadie ha aprendido todavía a leer el lenguaje
subliminal de los despojos, ni siquiera el mejor de los oráculos.
El amor es la ebriedad de un caldo maléfico que ansía
permanecer a nuestro lado, pechos que amamantan al
dipsómano, sangre de dioses blasfemos y bermejos.
No me dejes amarte, déjame escanciarte en los labios de otros
labios, compartirte en el beso de otras bocas, ya que los
abstemios son los más inútiles de los beodos.

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LA BEAUTÉ

Acércate a mi lecho, viviremos como obsesos un ardor sin


complejos.
Acércate, mujer bombero, mujer camionero, mujer minero,
mujer marinero, a mis brazos en pena, a mi entrepierna, nos
abrillantaremos con Argán y Henna.
Ven a mí, animal ingente, sol indecente, glúteo impertinente,
Ishtar con espolones. Entre tus garras seré un gusano, entre tus
senos un enano, entre tus muslos haré el payaso..., por uno solo
de tus cabellos mentiré siete veces siete.

Vivir en el paraíso es lo mismo que intentar persuadir a


demonios con bondades. No podemos ser más que sociedad en
los suburbios, más que ebriedad en las inmediaciones del vino.
Si quieres romper con lo establecido regresa a la tribu, lejos de
la civilización, a parajes donde las estrellas resplandecen como
ópalos, y mujeres y hombres danzan alrededor de la hoguera.
Resurgiremos como el fénix de las cenizas y olvidaremos todos
nuestros nombres, cualquier condición atribuible a la
inconsistencia, para ser solo bestias en la intimidad del asfalto.

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Locos, vagabundos y poetas, a éstos únicamente se les permite


el residuo de la tierra, la sombra innombrable de los espejos y el
despojo de las hienas.

Nos repetimos, es inevitable, del lodazal de la costumbre a los


sedientos pájaros del azar, del polen a la llama de los fósforos. Si
unos acrecientan la gratitud, otros engrosan el desprecio.
En el extremo de cualquier virtud surge la carencia. ¿Por qué no
degustar el sabor de las bayas, la carne en su absoluta
negligencia? Ningún arquetipo te apartará de las alcantarillas
para ascender a otra cuneta, al rincón del paroxismo, al tibio
desamparo de las horas, occidente de cúmulos y mazmorras a la
sombra de las rosas, las espinas y los áfidos.
Podemos naufragar en la volubilidad sin acusar de atributos el
eco que se malgasta. La maravilla es creer en la maravilla,
arrasados por el helio de los soles.

Tantos luceros y ningún lugar para ocultar un pensamiento...


No podemos huir del fulgor, y eso conforme a lo visible; el
espectro de lo invisible es absolutamente imponderable.

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LA BEAUTÉ

Me gustaría apostillar una mínima parte de tus hermosas


palabras. No todo está perdido, aun reconociendo en la exégesis
de tu dictado una voluntad de superar las dificultades a través
de un principio reparador. Déjame decirte que todo está ganado,
que hemos ganado el cielo de antemano a pesar de los pesares.

Quiero jugar al billar mientras pienso en c ómo ser ía el sexo


sobre esa tabla, entre las bolas... pero sigo sola en este
fantasmagórico roleplay, donde me doy cuenta de que me
abandonaste húmeda, sin estremecerme. Ahora mi coraz ón
solamente y solo huele a cemento mojado. Matriz por bandera.

-Poetílica-

Club de cementeras, que en masculino serian celentéreos


(radiata) o comedia de bar y cerveza barata, todo demasiado
etéreo para un billar a dos bandas, a tres o cuatro (a gusto de las
carambolas, la tiza y los tacos). Jugar a la gravedad y ser polvo
de centellas, atrapada, consumida ella, en la tronera, así de
trigueña, con lapislázuli en los párpados y carne de armadillo en
la mesa. Allí donde se atusan los cabellos hay un poema para las
crines sueltas y los harapos. A golpes amamos y a puntapiés nos
han desmaquillado. Quien abandona entre humedades merece la
misma suerte: agua por agua.

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Sin embargo para mí esos escombros, esos embrollos como tú


los denominas, son los que contribuyen al perfeccionamiento.
No por el mero hecho de conjugar un libro, una publicación, u
ordenar la escritura bajo ciertos parámetros, más bien por la
acción de la autocrítica, el afanoso trabajo de pulir y lustrar los
huecos; la mirada después de la mirada, la contemplación para
la recreación; la orfandad de los ofendidos (necesaria
igualmente), la castración de las maneras (inclusive amando la
ingente pureza de los amanerados). La obra en su finalidad,
además de en su origen, todavía insatisfechos con el
apoderamiento y hasta observarnos insignificantes a través de
los dechados (el objeto, obviamente, es el tránsito hacia la
claridad).
Contrariamente a tu enunciado, es en el corazón de las ratas que
se deben leer los poemas, bajo esa radiografía de hartazgo y
rechazo.
Repasando los textos, preservados en las primeras marejadas de
literatura autocomplaciente, descendemos a las catacumbas, a
las bodegas de la transformación, y es en esa lontananza que el
légamo es consumado.

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LA BEAUTÉ

Marta está restaurando un cuadro. Ha recuperado los colores


deslustrados por un barniz ambarino y ha descubierto tesituras
ocultas, incluido el brillo de una lágrima. Los labios cerrados se
muestran ahora entreabiertos.
El benefactor del lienzo le ha dicho que no perfile ningún
incisivo (es mejor una Magdalena desdentada que lasciva).
Una tez pálida como el día de la Pasión y en el semblante de la
taheña unos ojos apocados, sobrevenidos y abstraídos por la
tristeza.

Cuando llegues a la acedia por primera vez, apartarás el


pensamiento del primer juicio, el ánima de la brecha, la
herrumbre del resplandor. Cautiva, profunda desconsideración,
bajo un fuego al que jamás querrás estar expuesta. No se puede
detener la palma ante la llama infinitamente. Pasará como el
agua bordeando la orilla, pasará entre meandros hacia el
océano, a través de un precipicio para funambulistas, una soga
para viandantes ciegos…, mas nunca caminaremos por la cuerda
floja por temor a las alturas.

Éramos más de lo mismo aunque pretendíamos ser más de lo


opuesto.

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Dejé los testículos en tu huerto... Lo que hallaste fue un “bejín


perlado” que pisó tu tacón con menosprecio. Un polvo del
mismo color que una nube de fango, un Siroco abrasivo de
Sahara y desierto salió de aquel amor cabrón, pero ni siquiera le
pediste perdón al Lycoperdon.

Los ápodos volverán a aparearse con los tritones y las


quimeras regresarán a la existencia.

Somos como perros capados, somos como Capadocia sin


perros.

Desconfío de cualquiera con una tarjeta de crédito y el saldo


suficiente para utilizarla.

No mires atrás, no pienses mal, no te compadezcas, solo sigue.

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LA BEAUTÉ

Creer en algo otorga a ese algo preeminencia.

Un ángel se sienta a tu lado, cara a cara, descarado. Los ojos


azules de azul cobalto te escudriñan. Ya no sabes qué hacer con
el postre y es mejor apartar la cuchara del plato.
Las miradas que no se cruzan se pierden en la nada. El belfo se
descuelga como una baba, como una bala. El ángel caído se ha
quitado una prenda del vestido y has podido observar el vello de
sus antebrazos. Igual que una estocada, el piélago de sus pupilas,
el perfume de sus axilas depiladas.
Con tanto cielo te ha sentado mal el almuerzo, preferirías estar
en un rincón del purgatorio y regoldar.
Finalmente te evades y el ave vuela (voilà!). Después surge una
nube opaca, más oscura que un presentimiento. La dulzura se
disipa y la fealdad permanece en el acto.
Estabas aguardando una escobilla de retrete, un desatascador de
los infiernos para decirle algo, pero la indefinición nos
transforma en somnolientos, torpes y cegatos. En las
proximidades de los dioses cacareamos como cluecas gallinas
sin gañote. El firmamento se resquebraja y el amor es una
trampa para peces.

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Si dejamos de ser intrépidos es porque nos lo han dado todo y


en algún momento desistimos de hurtar la sangre, el fuego, el
vino y las rosas. A los tipos sensibles, como nosotros, les agrada
pisar caracoles.

La existencia es algo más que una calígine, me apresuro a


pensar que es una tímida doncella con parasol y el universo una
plácida sonrisa estival. A la par que acaece el ilícito incurre el
bien, y en algún instante tendremos que detenernos a sopesar la
razón de que algo sublime pueda ser tachado de arbitrario. ¿En
qué momento la vida explícita que retorna a la carne se
convierte en una carga?

El sexo era libre antes de las ecografías, incluso presumía de


orgasmos múltiples en pisos de protección oficial. Por lo tanto,
debemos recelar de los políticos que se hipotecan para comprar
una mansión y aducen con sus acólitos razones de obstetricia; es
fácil constatar que el socialismo muere con el puerperio.

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LA BEAUTÉ

Con veinte años cualquier genio puede ser tachado de anormal.


Somos narcisistas, y desde nuestro egoísmo burgués adoramos
las magras carnes de las musas, sacrificadas en un matadero
para ser consumidas en un Mac. Como insulsos magnates
morimos por los pechos de una pornostar (a cualquier religión
le crecen los pecados y los pontificados). El romanticismo es un
cáncer que transforma culos tersos en traseros celulíticos.
¿Comprendes por fin? La realidad es una incursión a través de
un televisor 4k.

Roe la última nube rosada y regocíjate con la excitación de un


aguacero. ¿Qué aguardar de la juventud? Solo eso, insolencia con
ganas de joder. ¿Qué aguardar de la vejez? Vino joven y que no
nos amarguen el trago. Un glorioso loco se acerca con mierda en
los zapatos (el ingenio debe agradecer las esencias). ¿Qué es un
astro en contra de su esplendor? ¿Qué es una estrella renegando
de su calor? A veces deseas introducir los nudillos y la mano
entera en el coño de una mujer hentai.

Dicen que otea la lejanía para allegarnos la luz cuando esta ya


no es visible ni ostensible, mas yo aguardo que alguna vez nos
deje algo, algo inesperado de otros mundos, incluso a nuestro
pesar: la imponderable certeza del relámpago y su sombra.

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Somos una casa de putas sin putas, un vetusto burdel sin


rameras y un patio carente de flores. De todas formas, a quién le
interesa la dignidad de una furcia y, subsecuentemente, el ego de
un poeta. La indiferencia se adentra en los prostíbulos y se
acuesta con las piérides, pero la ambición de un ególatra es
creerse digno entre ángeles. Carecemos de valor, aunque lo más
parecido a una deidad sea un proxeneta de los versos.

Araneus diadematus
No hay una matemática más perfecta ni una geometría más
precisa. El universo es una tela cubierta de rocío y Dios es una
araña de jardín.

Puede que el sexo sea lo único de aquí a la eternidad, y creo


que tendremos que acostumbrarnos a la eternidad.

Los sueños eligen antros de jazz para morir.

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LA BEAUTÉ

Todo empezó con la Big Girl en un Gang-Bang y acabará en un


agujero negro o, por extensión, como semen congelado en un
par de tetas frías.
La integridad no deviene de la vacuidad, y cuando observo a mi
ramera bailar sobre la barra de los soles, no puedo imaginar
mayor magnificencia ni entender que el lenocinio haya surgido
del azar. Entonces somos el capricho de lo que existe y existirá
por siempre, como el tabaco que mancha los ceniceros, el polvo
de las alfombras y la trata de blancas.

Crees que ésto importa, la factoría, el ruido, las prisas... Estoy


aquí por la confirmación de una mirada que me ate como un
juguete inservible a un corazón.

Es hermoso aguardar en las llegadas el porvenir que nunca


llega. Oh, arrival, arrival, siempre he deseado estar ahí.

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501 alarmas y ninguna funcionó a la hora de perderte. El amor


nos llena de cuervos y nos hace graznar sobre cadáveres.
Nunca he solicitado los servicios de una niñera porno. Quería
pagarte para que olieras mi ambigüedad y me limpiaras los
pañales. En medio del desastre, maldecir como blasfemos y
gozar como canes. Con un inmenso asco de tu parte y la
indiferencia de los astros por amarte, deseaba tu desaprobación
y tu más absoluto desprecio. El tormentoso camino a la
displicencia es un poema no correspondido, inacabado o
inadecuado.

Come, bebe y ama…, y serás tan rico como cualquier


pendenciero poeta.

Una guerra femenina es un armisticio de sangre.

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LA BEAUTÉ

Si tienes alas puedes volar, si tienes alma puedes amar. Ningún


afecto corre por las venas de un chacal hacia la noche y tú ya has
aprendido a dejarte morir. Safo se precipitó al vacío, Safo cayó
en la aflicción más gravosa del mundo.

Diálogos con Aitor


-Cuerpos exánimes: De lo inerte vinisteis y allá volvéis.
-Pero en el camino fuisteis testigos unánimes de la hermosura.
-En medio del breve parpadeo entrevimos la tormenta y el
éxtasis. No sólo eso pero también eso.

Es totalmente desalentador poner la fe en el agua que se


conjura contra nuestra sed.

Nadie pasa por la luz sin detenerse en las sombras.

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¿Cómo es posible involucionar hacia la muerte y no


evolucionar hacia lo eterno cuando aquello que nos hace más
fuertes es un asalta-tumbas?
Desde el primer calostro, la primera literatura de leche, hay una
nana y unos cálidos senos que nos amamantan, del vientre de
una madre al soslayo de las matronas.

Si te empastan las muelas y después tienes que jugar al


rompecabezas de la caries, o enseñar a una niña pija a juntar
poesía con barbitúricos, y más tarde tu quijada solo sirve para
pastar rastrojos de un hálito que mean las muñecas; pon tus
dientes, mi amor, donde no los encuentre el ratón.

¿De qué están hechos los intocables hilos con que nos mueven?
(A. S.)

De poesía.

Por las pulsiones, los miedos y las glándulas somos llevados.


(A. S.)

Al paraíso de las vísceras.

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LA BEAUTÉ

Pensamientos cuánticos
-¿Los amantes estaban vivos o muertos antes de sobrepasar el
rigor?

-Si yo soy la yegua y el jinete, el semental y la amazona, quién


monta sobre mis lomos.

-Pensé que eras tan bella como una tumba y que podía yacer en
tu necrópolis.

-Es doloroso observar un loco cielo atado a una cama de


hospital, cuando la libre demencia vuela con alas de infinito.

-Tenemos poco tiempo para alcanzar las olas de un mar que no


es nuestro.

-Renunciar al amor por amor es lo mismo que negar a los


amantes.

Del Todo no hay un plano, un mapa a escala, una maqueta.


(A. S.)

Pero tiene que ser tan sencillo como un inextricable.

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El total Todo en su totalidad nadie lo vio. (A. S.)


Nunca se bañó en una playa nudista.

Diálogos con Aitor


-Nada será, cuando se haga la luz, tal como hoy es.
-Será como entrar en el cuarto de los críos y apreciar el instante.
-Observamos el mundo a través de velos, filtros y trucajes.
Cuando los unos y los otros desaparezcan, ¿qué
contemplaremos?
-La desnuda evidencia.

¿Después de mover toneladas de fardos, no merezco algún


premio literario?

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LA BEAUTÉ

¿Cómo alentar un sueño hasta calentarnos? Feliz con nuestra


insatisfacción no podemos perder más que la cartera, la
compostura o la razón. El sexo no es nada sin los argumentos
para una adoración subrepticia. ¿Qué será rescatado en el juicio?
Ni un pensamiento, ni una palabra, ni una mínima parte de una
elucubración. Los recuerdos serán apilados hasta que la pureza
de unas manos limpie de polvo las solapas.

Tú eras hermoso, yo era hermosa, y ahora somos unos feos


encomiables.

La seriedad de las rocas, la risa de los arroyos… la veleidad del


viento, la constancia de los planetas… y los desiertos taciturnos,
las selvas vociferantes... (A. S.)

Una mirada al ulterior, indómita y exacerbada. Las cosas son


porque somos en las cosas.

Para reconocernos invictos tenemos que sabernos perdedores.

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¿Cómo hacer un nido de cigüeña en una torre de iglesia si eres


un ave incrédula? Oh, pájaro solitario, baja a la charca de los
sapos, a la alcantarilla de los batracios, y sumérgete en la locura.
Si no vives religiosamente estás más cerca de la verdad, y si
careces de dogmas más próximo a la divinidad.

¿Qué hay de los Virreinatos, la tristeza compartida de un


Imperio? ¿Qué hay del Elíseo y la tristeza compartida de un
Dios?

En Port Elizabeth me oculté de polizón en un mercante. Tenía


casa y familia en Botswana pero necesitaba otros confines. Aún
espero en Madagascar un barco que me lleve y un amor en cada
puerto.

La amé en uno de esos largos viajes hacia Sydney, pero nuestro


idilio duró hasta Melbourne. La recogí en la bahía de Flinders.
Hacía calor, tenía unas buenas piernas y una mirada melancólica
(es lo único que recuerdo de ella). Seguramente ahora estará con
algún camionero en el Mar del Coral.

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LA BEAUTÉ

¿No vale la fruta estropeada el don de la simiente aunque


arraigue la podredumbre en su interior?
Sentados en la terraza los límites se confunden con la
balaustrada (alguien diseño algo parecido a suplantar un
horizonte).
Observa las formas del mundo, concretamente las femeninas, ahí
la realidad se hizo a consecuencia. Solamente puede haber
defecto en contraposición a la virtud, por lo tanto la perfección
existe en grado inadmisible.

¿Quién (qué) diseño la colmena? ¿Quién (qué) escribió en el


insecto su organización prodigiosa?

Aguardo que lo libidinoso de una mirada pueda pervertir a un


Dios. Para morir de amor es necesario auscultar la enfermedad e
insistir en el duelo. La más placentera de las apariciones
escanciará sus cabellos sobre nuestro rostro y relajará sus
facciones para que podamos besar la desnuda mortificación.
Ni siquiera después de desprenderse la arena de entre las
manos podemos asimilar el vacío. ¿Qué inconsciente mantiene el
universo encendido por la llama y no por los ojos que lo
contemplan?

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RRR

Lo que amo de una es la frescura de un pintalabios. Lo que amo


de la otra es su afabilidad para explicarme los ingredientes de
una ensalada.

Un cuerpo mejor que un alegato de poesía, el silencio mejor que


un tratado de oratoria.
El deseo no crece en las ausencias ni vive al margen del poema
(las mariposas no se acercan sin que un enigma aletee en el
aire).

Nos dirigimos hacia el Valhalla con los brazos extendidos y una


daga entre los dientes… En el mismo paraíso deberían temer el
presagio de sus muertos.
En las profundidades de la mente hay seres abisales, krakens y
demonios…, ni siquiera arañamos la superficie con nuestros
pensamientos. Fuiste engañado con toda la beligerancia de un
menoscabo, pero algunos son recompensados con la contrición
de una lágrima. Lágrima viva, ¿cuál es tu ansia?

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LA BEAUTÉ

Me importunaste justo cuando estaba a punto de hacerme


trizas, a seis segundos de conseguir mis objetivos. No hace falta
que me engañes, ¿cómo piensas que un ternero puede mamar de
lo esférico? Me hicieron de polímero y echo de menos unas
mamaderas, como un iluso un nido de gorriones.

Si somos consecuencia de un Alma, a qué llamar inanimado. El


poema de la vida es como el labio que apremia cada
subordinación. Nadie conoce los límites de su degeneración, y
existe, ¿por qué no?, la poesía ilimitada.

Mi pequeño ya está aquí, en un lugar muy silencioso, todavía


lejos del recuerdo. Y resulta que el primer amor es esa sustancia
que persigue la maravillosa primavera de Cachemira, porque la
luz no se ausenta y las modas pasarán, hay síntomas evidentes
de todo ello.

Aunque nos vistamos de civilización es imposible cambiar las


leyes de una naturaleza pagana. En qué poner nuestra fe no es
tan importante como quién o qué cree en nosotros. Mi animal
más atroz descansa en unos ojos aciagos.

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Si somos atractivos e inteligentes tiene que haber algo que nos


afee el estilo y nos convierta en mediocres e ignorantes. Si
somos desagradables y estúpidos, debe existir en nosotros una
conducta displicente cuyo ingenio no pueda ser tildado de
vulgar.

Su firme propósito es deshacer nuestra creación, deslegitimar


nuestra obra. Tengo la absoluta convicción de que cuando una
mujer piensa deliberadamente en el sexo es que la cama no está
bien hecha, no le agrada totalmente el dobladillo de las colchas.

Existen realidades a las que permanecemos ajenos hasta que


nos transformamos en polillas. La nada no recompensa a los
nadie cuando se insiste en la desmemoria.

Nota mental: Tomar rabos de pasas. (García Ginés)


Nunca tanta y tan fructífera especulación en un apéndice de uva.

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LA BEAUTÉ

Diógenes de papel
Estaba embobado en una cuestión jurídica de escasa
importancia, un juicio desfavorable de casi un año de tardanza y,
por medio, un posible recurso; cuando, bien aconsejado, me
dijeron que tratara el tema con el Sr. Clemente (puede que en
este caso los nombres se amolden a la condición de los
nombrados).

Por teléfono me pareció una persona seria y respetuosa, con una


voz adusta y grave. Lo imaginaba en un despacho de letrado
(aunque ya se había retirado hace lustros de la abogacía),
solemne, entre legajos gastados y la apariencia de un
chupatintas encorsetado en una americana (diré,
respetuosamente, que no me gusta encasillar a las personas, y
así que asoman a mi mente las bajezas de tales pensamientos,
suelo apartarlos como pestes húmedas después de una mala
digestión; pero, ahora mismo, es plausible recoger esas
excrecencias).

Quedamos para tratar el asunto en su casa. El fin de semana tuve


que coger el coche e intentar dar con la dirección. La carretera y
la ciudad me desubican completamente, parezco una
columbiforme mareada, incapaz de regresar al criadero y cagar
sobre una cornisa.

Al final encontré la calle, no sin problemas, por pura inercia y


antipatía social.

35
RRR

Debo confesar que un desinteresado ciudadano me quiso cobrar


por la inestimable ayuda mientras me deseaba unas muy felices
fiestas. La información no me sirvió de mucho y mis ganas de
pagar no eran consecuentes con las reseñas. Ya ni los pobres se
pueden fiar de la indigencia (algo en mi indumentaria me hace
pasar por un cabrón de clase media).

Me acompañó mi generalísima madre, perfectamente ataviada


para la ocasión, ella podría ser la encarnación de Napoleón y yo
de Josefina. Eran cerca de las cinco y tuvimos que subir a un
quinto piso sin ascensor (lo adecuado para una persona
asmática como el Sr. Clemente).

Nos recibieron con cordialidad y simpatía, y nos condujeron


hacia un comedor con una vasta mesa. El Sr. Clemente venía de
una siesta y su jersey oscuro y desaliñado estaba repleto de
pelos de mascota. Tengo que decir que quedé complacido con lo
inesperado de los hábitos y las costumbres.

Me puse a comentar a propósito de la sentencia como una


víctima ninguneada, y él me aleccionó sobre lo incongruente de
la misma... Para darme una mejor opinión hizo llamar a su hija,
que, curiosamente, aunque no tenía que ver con la magistratura,
sí estaba relacionada con las circunstancias punibles.

36
LA BEAUTÉ

Entró en la sala y nos presentamos con un saludo afable


mientras seguía enfrascado en mi lánguida perorata. Era una
dama morena, de mediana edad, tremendamente atractiva. Por
un momento me di cuenta que había asistido a una sesión de
espiritismo, de ouija sin tablero, casi algo místico, cercano al
onanismo, mas yo continuaba con mis tristes argumentos como
una estúpida madeja desovillada.

Desde la terraza se contemplaba una vista hermosa de la Ciudad


Olívica… Tenían una pajarera con un sinfín de ninfas (lo
adecuado para una persona asmática como el Sr. Clemente).

Ya de vuelta, comprendí que había perdido el tiempo con


nimiedades en vez de convidar a aquella belleza.
Los tribunales no me habían llevado hasta allí por azar, solo a mí
me correspondía asentir a la proposición del destino, mas seguía
posponiéndolo todo.

Por la noche hice una incursión pornográfica en la red. Me


encontré con un vídeo, un bukkake de la República Checa en el
que aparecía una chica con unas facciones similares; mas, no
podía..., en aquellos términos..., pensar en ella.

37
RRR

Lacónico como un piano sin cuerdas, pedante y cursi como una


gramola desafinada, ¿sería capaz de obviar aquella certera
sensación de plenitud? Me hubiera gustado probar las mieles de
lo impúdico rasurado, pero soy tan desgraciado como un
fumador de opio y tan desagradecido como un vulgar soñador.

En un santiamén resolví todos los problemas, decidí no


recurrir... Eran tan buenas personas que ni siquiera contacté
para agradecérselo, llamaron ellos para interesarse.

38
LA BEAUTÉ

Hay una hermosura que nos hace parecer idiotas y una


imbecilidad que nos emparenta con la nobleza. Según el grado
de consanguinidad se puede estar más cerca de la deferencia o la
deficiencia.

A veces tenemos que recurrir a un bebedizo para engañarnos.


Me parece que estaba borracha y no sabía quién eras. Recuerdo
que lo hice hasta perder el juicio, amando hasta la cogorza.
Pernocté en tu alcoba, ebria como una jofaina, y amanecí sucia
como una palangana.

Conversaremos sobre el amor y la república, tan necesarios


como la sangre, más tarde nos dedicaremos a las transfusiones y
a guillotinar al Rey. El mejor acicate para creer no es la
conciencia ni la conveniencia, es la inconsciencia de las masas y
el botín del populacho. Somos parias en un mundo enfermo,
somos París en la revuelta de Mayo, seremos mayordomía para
una nueva servidumbre. Todos los políticos colgados de las
trenzas de una heroinómana, todas las ideologías en un dedal de
costurera, mientras nuestras rameras les escupen la sífilis a los
ojos. Los Césares coleccionaban escrotos; nosotros, despojos de
demócratas.

39
RRR

Me desprecié tanto que me provoqué un infarto.

Lo excelso es como abrir de par en par las compuertas de


Asuán.

Piensa que a veces alcanzamos lo anhelado y resulta ser


desalentador. La contrapartida es que existe un vacío luctuoso.
Nunca, hasta reparar en las dificultades, hay que pensar en los
inconvenientes. Nunca, hasta llegar al sexo, hay que matizar el
placer.

Tal vez el sueño sea incierto pero la condena es real. ¿Veintiún


gramos de alma y cuánta de ella no es insuficiencia e
indiferencia?
La mediocridad es el punto de partida hacia la inconsecuencia.
Habéis alimentado al tigre con desechos, su ferocidad con
salmos, su instinto con razones, habéis apacentado una manada
de leones como ganado. El carnívoro enjaulado afila sus garras
en vuestro zoológico de civismo, pero todo regresará cuando el
hambre.

40
LA BEAUTÉ

Un animal puede ser divino para otro animal. Vístete de pasión


y desnúdate para la ausencia. Eres un decorador de la muerte,
un asesino de interiores, despiadado y amable, que pinta con
laca de bombillas el cerebro de los gatos.
Siéntate sobre mis párpados y amenízame el tedio. Ya no
podemos creer en los amantes ni en sus tiernas intenciones, solo
dejarnos persuadir por la fresca codicia, hasta tal punto somos
arrogantes.

Para nidificar en lo alto


Se desangra y vagabundea como un atardecer. Antes que se
inventaran la ponzoña y los nidos de víbora, la flor destilaba una
belleza hipertensa.
Ábrete al recuerdo, suicida con tus pasos las horas, porque nadie
merece un tiempo de olvido. Vuela hacia la eternidad…, que no
nos sirva la condescendencia de excusa ni la nocturnidad de
abandono. El amor es una quietud de sábanas limpias y dulces
demonios.

41
RRR

Le pusieron una pajarita, un uniforme un poco ridículo con un


pequeño y exiguo mandil ajustado que, a través de una ingente
abertura, marcaba la consistencia de sus glúteos. Únicamente le
faltaban unas orejeras y un infantil rabo de conejo para
caracterizarse y homogeneizarse con su puesto de trabajo.
Desde la distancia, por la manera de tratar a la clientela, pude
percibir a una persona seria, aparentemente formal y
respetuosa, en resumidas cuentas: un auténtico padre de familia.

Juntas, bailando, casi ebrias, Vida y Muerte han sido vistas.


(A. S.)

Como Verlaine y Rimbaud en sus mejores tiempos.

42
LA BEAUTÉ

Nos persuaden para perpetuar la ignominia, para ser


condecorados por las inacciones que jamás suscribirán lo
posible.
Hemos cambiado tanto que debemos redimirnos por los
pecados no cometidos y los excesos no contemplados.
Le impones a Ícaro unas alas prestadas cuando solamente un
ave posee ese delicado equilibrio.
Ahora que nos conforma la integridad somos una mentira, y en
el peor de los casos una mentira sin subterfugio. Casi diría que el
vicio es la justa medida y la virtud el desequilibrio. ¿De qué sirve
una escritura que no mancha, que no solivianta y remueve?
Cuando rugen las estrellas, tiemblan y centellean las
alucinaciones.

Un amante tiene que hacer que su hembra se sienta en París,


agasajada por enfermos de la petulancia y la pedantería. No
imagino un espacio para el mañana ni un futuro resguardados
de la intemperie. Dejarnos hurtar por la malversación es el
amado lucro al que obedecen nuestros instintos, y que la muerte
nos envidie el brindis de las copas.

43
RRR

A mi Barbie, Barbie puta, le duele la cabeza, el médico le ha


recetado una pollita gruesa.
Mi Barbie está indispuesta, el médico le ha prescrito un jarabe
de esperma.
A mi Barbie, Barbie puta, le duele la garganta, el médico le
aconseja una mamadita con bufanda.
A mi Barbie le duele el corazón, el médico le ha dicho que nada
de condón.
Mi Barbie se queja de las rodillas (por el culo siempre se la
hincas).

(Chorus)

Mi puta Barbie me enferma, mi puta Barbie me enferma…

Ya empieza a hablar un lenguaje subliminal (se nota que la has


aleccionado consecuentemente), sabe de destructores y de
u-boats, sabe para qué sirve un submarino nuclear en la basílica
del mar.
Nos utilizamos para la lírica como se le ofrece un crustáceo a las
gaviotas, un sepulcro a los muertos o una desconsideración a los
vivos. Sé que es mejor devolver al mar lo que es del mar, lo que
hemos tomado prestado de las olas; pero, ¿quién es capaz de
desprenderse de toda su codicia y descreerse de sus mundos?

44
LA BEAUTÉ

La auténtica riqueza es el espacio reservado a la incivilidad. No


todas las esperanzas son infundadas y las convicciones pueden
mover montañas. Equivocados o no, tergiversamos las palabras
(a menudo las doctrinas equivalen a esa tergiversación). Nos
apartamos de lo que no entendemos: la delicadeza que abrasa.

Generalmente, nos cuesta observar con afinidad lo posible. Los


amancebados se recrean desplegando su velamen. A veces la
consolación acaba en un lecho mugriento o en el sexo de un
ácaro. Vida rudimentaria, sin motivo aparente, sobre el
desperdicio de las horas.

Los dioses deben ser insoportables, irritantes y molestos...


Imagina a todos los endiosados del séptimo arte viviendo en el
mismo apartamento.

Extraña es una licorería sin un versificador. Extraña, una


perfumería sin presunción.

45
RRR

El trabajo no nos devolverá la felicidad, nos joderá nuestra


exigua e incompleta indolencia. ¿Quién se postra delante de la
realeza y quiere ser condecorado con la pleitesía de los perros
que ladran contra los privilegiados? Que detrás de ese magnífico
aguacero nos aguarden los rizos mojados y rímel corrido.

No negocies tus desmanes, no pactes tus dislates, para qué


bruñir aristas o dilatar versos. Es posible que llegues a
observarte en el espejo social y amar a los desheredados,
muriéndote de libidinosidad por su causa.
De fuego son las estrellas hasta quemarnos los ojos. Deja de
escribir, tala un árbol, malcría un retoño... No eres carne para
mercaderes que harán encomio de usurpación, eres el fantasma
de mi ofuscación.
La bastedad de un escalofrío es otro emplazamiento para
compartir un piélago. Promiscuo territorio, ¿a quién defraudarás
con tu sangre? En algún momento querrás que alguien te tome y
se adueñe, y desearás ofrecerte y abrirte a espuertas.
Será lo que él decida y estarás de acuerdo con su peinado.
Entonces me acordaré de las ranas estrábicas y el sabor de tus
labios, dulces como el vómito de un lirio.

46
LA BEAUTÉ

Salgamos de caza, detengámonos en las huellas de lo insólito:


esa circunstancia que no querrá renunciar a la batida.

Diálogos con J. Alcalá


-¿Qué sería de un ocaso sin su paisaje humano?
-Algo inexistente.
-Algo inapreciable.

Diálogos con J. Alcalá


-Embriagarnos y que no se nos pegue la desolación al fondo del
desabastecimiento.
-La nada de las obscuras horas.

47
RRR

Wilson es un pequeño Yorkshire de apenas un kilo trescientos


gramos. Le ha caído encima la completa rotundidad de una
hembra hermosa, adultera y brutal, y es probable que sufra
graves secuelas, lesiones internas y un tremendo desgarro
emocional. En consecuencia, si sobrevive, nunca más se acercará
confiado a ningún animal femenino.

El mismo Narciso aproximaba su napia a la timidez de tu


fragancia, perfume de barbarie, eufemismo de aceptación, no te
cuidabas de lo impropio para nuestra satisfacción.
Esa bondad perecedera se ha marchitado, se elidió por el
desagüe de los infundios. Tú eres la que ahora me solivianta con
presteza: "Ahórrate las tribulaciones, la peste de tus
congratulaciones, ya no me sirves ni para calderilla, guarda tu
pene en un estuche y regálaselo a la decepción".

48
LA BEAUTÉ

¿Por qué el lugar de la subsistencia no ocupa el del anhelo, el


de la vivencia y la sustancia? Deberíamos insistir en desaparecer
y hacer inmensamente felices a quienes nos desestiman, o
permanecer el tiempo suficiente para ser abominados.

En ningún corazón el desperdicio de una selva y la razón de un


profiláctico.
La fealdad es grasa de espíritu y vanidad, cuerpos sin aparente
perturbación.
La belleza es destierro, desprecio de quasimodos cuya fortaleza
es incapaz de sostenerse sobre sus deformes extremidades; mas,
el amor lo puede todo, puede abastecer de alma lo imposible.

Si existe en nosotros ya es un mundo. ¿Qué mundo existe en ti?

49
LA BEAUTÉ
LA BEAUTÉ

Un día fermoso a beleza saúda-nos, semella que o destino


quixese burlar-se da nosa sorte.
Aínda estamos a dirimir os cumprimentos e non sabemos como
rematará a xornada (poida que dun proceder intelixente).
As premisas son un calote, e entre palabras perspicaces o máis
importante é que se impoñan os feitos.
Outra vez perdidos, sen lugar... Que se precisa para prevalecer
na virtude e, postos a outorgar, cal é a dádiva aceptable?
Ai, dos que anhelan ser amados por un ceo! Que se pode pedir a
expensas de ser concedido? Que se pode dar a risco de ser
tomado?

Se alimentas o amor terá-lo á túa beira... De que outro xeito


dar-lle ás para voar xunto a nós? Como se pode amar e non crer
na transcendencia? Escribes, soñas, e o teu corazón segue sendo
profundamente nihilista. Se procedemos da inmaterialidade e
somos, é posible non ser?

55
RRR

Non sei onde ir, non sei quen me guía. Sabes o que me perde,
sabes cal é a miña fortuna. Dirixo-me irremediablemente cara á
salvación. Dirixo-me irremediablemente cara á frustración..
Todos os pasos foron contados, todas as sendas trazadas, mais
ningún camiño ha de concluír.
Coñeces o meu principio e o meu fin, coñeces a miña esencia e
debilidade. Vés protexer-me, vés censurar-me. Por sempre, oh
venerable, son a túa ledicia.

No deserto, lápida luminosa e transparente, a setenarios de


romper-se a humidade acolchada, arrolan-se as palmas no eco
das reverberacións, esquece-se a dor en brazos do silencio. As
horas simbolizan naufraxios e incendios nun ruinoso espazo de
tempo. Miles de estrelas rutilantes, doce visión na infinidade do
firmamento, gaiola de ouro na inmensidade dos orbes, e o teu
ventre formula un desexo, un novo Deus de translúcida
inocencia.

56
LA BEAUTÉ

Tes unha hélice no escroto e un temón no ano. Chaman-te


temoneiro, foraborda..., din-che paquebote, remeiro, unha
góndola sen amantes, Venecia para os canallas.
Tes ouro nas moas e un papagaio nas tripas: permite-me
pronunciar o teu nome con atrevemento, non che parece cómica
a linguaxe do desexo?
Chegados plenamente ao ano mil que segue ao ano mil, di Xan de
Vezelay, a humanidade coñecerá un segundo nacemento; mais
eu seguirei calvo, perdido e escéptico, xamais achado, xamais
procurado, xamais logrado..., como unha mamila impúbere ou
un lactario.
A morte xa non será, a vida será outra. A claridade celeste
despexará de pompas fúnebres os ceos e o espírito vivo
lacazaneará entre os vivos con retranca. Oh esperanza, ergues-
te, sobrepós-te, deitas, sobrevoas sobre o sexo das virxes sen
arribar xamais á piedade, mentres o santo e o crente afunden na
veracidade como lousas.

57
RRR

Nadaremos xuntos entre o luscofusco.... Aínda que non deixen


aos chuchos asaltar as ondas nin mexar nos percebes,
amaremos-nos e peitearei o teu topete de Terrier.
Cando os peixes se dediquen a comer as túas nádegas, o teu
fermoso traseiro será o refuxio dun rape, e apresarás-me co
reclamo das túas artes no intre mesmo que o océano se converta
nunha tumba.
As pulgas de area introducen-se na túa vulva. Oh, alí a perla é
pura como a nácara, lene como a escuma, viscosa como a alma, e
a lingua queda atrapada pola valva.
Paseas pola praia, co teu corazón, riles e gónadas... É hora de
filtrar o sangue como o primeiro tuso que probou un molusco e
quixo máis.

58
LA BEAUTÉ

Os Xigantes algunha vez durmiron con dinosauros nos berces.


É hora de esmagar cranios de monarcas eméritos. Deter a
inspiración é como cortar a mexada. Cantas veces apertamos a
vexiga até que o poema sobordou?
Asomamos á terra oca, ao interior dos soles, mais aínda non
temos observado a singularidade que defeca buguinas nun
recuncho do atlas.
Arestora sobrevoan bolsas de lixo, ou xacen arroladas polas
ondas mentres as nenas remilgadas fotografan-se a perrecha.
Nunha poza introducín os dedos e atrapei un cangrexo. Non hai
nada peor que se sentir baleiro como un refrixerador.
Os Xigantes que se asentan no trono da creación algunha vez
xogaron con bonecos de trapo.

Non por iso deixarán de existir os alumeares, unha infinidade


de matices baixo a súa vulnerabilidade e amparo. O arco da vella
provén da luz, a escuridade provén da luz, e un mar segue sendo
océano.
Un aedo é un Rei, susceptible de medir a dignidade con
abundancia. Non es máis nobre que un díptico cando utilizas
prebendas para malversar e a iniquidade pesa como un freixó de
home de palla. Se amas a un acredor das rimas, a unha tendeira
das letras, a unha pescantina das verbas, axeonlla-te e frega
escaleiras.

59
RRR

Deixaron-te tirado... Non es femia, non es flor, só unha rameira


en Re menor. A choiva infinita nos bancais, o ceo fuxitivo no
ermo. Próximo, o canto dos birrios, os avantaxados pardais
insurxentes, o lento camiñar cara ao poñente. Repta a
madreselva entre silveiras. Pasos, deambular de xente e
conversacións banais. O voo das gaivotas sobre rochosos
frontispicios e a sombra dun á aleivosa. Oh, elevacións, desexar
xacer en compañía. Estamos aquí sentados, inertes. Xa
percorremos esta pasaxe con anterioridade e todo volve como
un déjà vu. A néboa retira-se da néboa e o verso saca una calza
para amosar-nos o calcaño.

A última circunstancia do can non é o can. Antes das moscas e


despois do cadáver hai que observar a interioridade. O
materialismo é un esqueleto no páramo, algún utensilio para un
home con afán de ferramentas, vimbios para saciar a fame do
camiño e o po dos días.
O aloumiño é tan volátil que calquera lembranza é éter nunha
atmosfera de éter. Non se pode atrapar un instante, pois este
mesmo constitúe un absoluto. A trama e a celada retornan a nós
para o goce da terra mollada, a inminente noite estrelada..., e
nada se perde, a sede regresa ao ausente na chaga dos
desaparecidos.

60
LA BEAUTÉ

Mañá podería ser o fin pero hoxe é o principio de todo. Tantas


posibilidades e nada se move... Eu estiven alí é como dicir que
non había acomodadores, nin flocos de millo, nin goma de
mascar nas butacas baleiras. Tanto por suceder e nada acontece,
ou tan lentamente que nos imos arrastrando cara á
claustrofobia, a monotonía, a mediocridade, a monogamia e a
gastroenterite.

Pregunto-me quen destrenza os cabelos do tempo, quen


malgasta os seus días coa totalidade dun poema; quen, a
contracorrente, ama as flores, as fibelas e os tocados.

Nunca nos coñeceremos até que sobreveña o inevitable.


Perseguimos un soño que non é un soño, unha fervenza, unha
necesidade anterior á chuvia.
Alazán, alazán, e a fatalidade de amar as rendas. No intre que se
evoca a eternidade perde-se o feitizo do amor efémero.

61
RRR

Todos os versos son innecesarios, ningunha necesidade se pode


transcribir. É a perda o que nos fai ser o que somos, así que amar
é tamén ser abandonados.
Cos nosos máis baixos instintos e impropias paixóns aspiramos
á perfección: a vulgaridade non é herdanza das musas.

Amando non somos corvos nin pombas, somos unha cagada de


ave na capota. Ninguén aprendeu aínda a ler a linguaxe
subliminar dos refugallos, nin sequera o mellor dos oráculos. O
amor é a ebriedade dun caldo maléfico que ansía permanecer ao
noso lado, peitos que aleitan ao caneco, sangue de deuses
blasfemos e vermellos.
Non me deixes amar-te, deixa-me escanciar-te nos labios
doutros labios, compartir-te no bico doutras bocas, xa que os
abstemios son os máis inútiles dos borrachos.

62
LA BEAUTÉ

Achega ao meu leito, viviremos como obsesos un ardor sen


complexos.
Achega, muller bombeiro, muller camioneiro, muller mineiro,
muller mariñeiro, aos meus brazos en pena, á miña entreperna,
abrillantaremos-nos con Argán e Henna.
Ven a min, animal inxente, sol indecente, glúteo impertinente,
Ishtar con gadoupas.
Entre as túas poutas serei un verme, entre os teus seos un
anano, entre as túas coxas farei o pallaso..., por un só dos teus
cabelos mentirei sete veces sete.

Vivir no paraíso é o mesmo que tentar persuadir a demos con


bondades. Non podemos ser máis que sociedade nos suburbios,
máis que ebriedade nas inmediacións do viño. Se queres romper
co establecido regresa á tribo, lonxe da civilización, a paraxes
onde as estrelas relocen como ópalos, onde mulleres e homes
danzan ao redor da cacharela. Por un tempo rexurdiremos como
o fénix das cinzas e esqueceremos todos os nosos nomes,
calquera condición atribuíble á inconsistencia, para sermos só
bestas na intimidade do asfalto.

63
RRR

Tolos, vagabundos e poetas, a estes unicamente permite-se-lles


o residuo da terra, a sombra innominable de todos os espellos e
a galdrumada das hienas.

Repetimos-nos, é inevitable, do lameiro do costume aos


sedentos paxaros do azar, do pole á chama dos mistos. Se uns
acrecentan a gratitude, outros engrosan o desprezo.
No extremo de calquera virtude xurde a carencia. Por que non
degustar o sabor das bagas, a carne na súa absoluta neglixencia?
Ningún arquetipo arredará-te dos sumidoiros para ascender a
outra fochanca, ao recuncho do paroxismo, ao morno
desamparo das horas, occidente de cúmulos e alxubes á sombra
das roseiras, as espiñas e os áfidos.
Podemos naufragar na volubilidade sen acusar de atributos o
eco que se malgasta. A marabilla é crer na marabilla, arrasados
polo helio dos soles.

Tantos luceiros e ningún lugar para agochar un pensamento...


Non podemos fuxir do lampexo, e iso conforme ao visible; o
espectro do invisible é absolutamente imponderable.

64
LA BEAUTÉ

Gustaría-me apostilar unha mínima parte das túas fermosas


palabras. Non todo está perdido, aínda recoñecendo na esexese
do teu ditado unha vontade de superar as dificultades a través
dun principio reparador. Deixa-me dicir que todo está gañado,
que temos gañado o ceo de antemán a pesar dos pesares.

Quero xogar ao billar mentres penso en como sería o sexo sobre


esa táboa, entre as bólas... pero sigo soa neste fantasmag órico
roleplay, onde me dou conta de que me abandonaches h úmida,
sen estremecer. Agora o meu corazón soamente e s ó cheira a
cemento mollado. Matriz por bandeira.

-Poetílica-

Club de cementeras que en masculino serian celentereos


(radiata) ou comedia de bar e cervexa barata, todo demasiado
etéreo para un billar a dúas bandas, a tres ou catro (a gusto das
carambolas, o xiz e os tacos). Xogar á gravidade e ser po de
relampos, atrapada, consumida ela, na troneira, así de trigueira,
con lapislázuli nas pálpebras e carne de armadillo na mesa. Alí
onde se peitean os cabelos hai un poema para as crinas soltas e
os farrapos. A golpes amamos e a patadas quitaron-nos a
maquillaxe. Quen abandona entre humidades merece a mesma
sorte: auga por auga.

65
RRR

Ora ben, para min eses cascallos, eses envurullos como ti os


denominas, son os que contribúen ao perfeccionamento. Non
polo mero feito de conxugar un libro, unha publicación, ou
ordenar a escritura baixo certos parámetros, máis ben pola
acción da autocrítica, o afanoso traballo de puír e lustrar os
ocos; a ollada despois da ollada, a contemplación para a
recreación, a orfandade dos ofendidos (necesaria igualmente), a
castración das maneiras (mesmo amando a inxente pureza dos
amaneirados). A obra na súa finalidade, ademais de na súa orixe,
aínda insatisfeitos coa súa apropiación e até observar-nos
insignificantes a través dos arquetipos (o obxecto, obviamente, é
o tránsito cara á claridade).
Contrariamente ao teu enunciado, é no corazón das ratas que se
deben ler os poemas, baixo esa radiografía de cansazo e rexeite.
Repasando os textos, preservados nas primeiras marusías de
literatura compracente, descendemos ás catacumbas, as adegas
da transformación, e é nese alén que o légamo é consumado.

66
LA BEAUTÉ

Marta está a restaurar un cadro. Recuperou as cores


deslustradas por un verniz ambarino e descubriu tesituras
ocultas, incluído o brillo dunha bágoa. Os labios pechados
mostran-se agora entreabertos. O benfeitor do lenzo dixo-lle que
non perfile ningún incisivo (é mellor unha Magdalena
desdentada que lasciva).
Un rostro tenue como o día da Paixón e nas faccións da roiba uns
ollos apoucados, sobrevidos e oblicuos pola tristura.

Cando chegues ao fastío por vez primeira, apartarás o


pensamento do primeiro xuízo, o beizo do primeiro bico, a
ánima da físgoa, a ferruxe do lampo. Cativa, profunda
desconsideración, baixo un lume ao que endexamais quererás
estar exposta. Non se pode deter a palma ante a chama
infinitamente. Pasará como a auga bordeando a beira, pasará
entre meandros cara ao océano, a través dun abismo para
funambulistas, unha soga para viandantes cegos..., mais nunca
camiñaremos pola corda frouxa por temor ás alturas.

Eramos máis do mesmo aínda que pretendiamos ser máis do


oposto.

67
RRR

Deixei os testículos no teu horto... O que atopaches foi un


“peido de lobo” que pisou o teu tacón con menosprezo. Un po do
mesma cor que unha nube de lodo, un Siroco abrasivo de Sahara
e deserto saíu daquel amor cabrón, pero nin sequera lle
pediches perdón ao Lycoperdon.

Os ápodos volverán a aparear-se cos tritóns e as quimeras


regresarán á existencia.

Somos como cans capados, somos como Capadocia sen cans.

Desconfío de calquera cunha tarxeta de crédito e o saldo


suficiente para utiliza-la.

Non mires atrás, non penses mal, non te compadezas, só segue.

68
LA BEAUTÉ

Crer en algo outorga a ese algo preeminencia.

Un anxo senta ao teu lado, cara a cara, descarado. Os ollos azuis


de azul cobalto escudriñan-te. Xa non sabes que facer coa
sobremesa e é mellor afastar a culler do prato.
As olladas que non se cruzan esvaecen na nada. O beizo pendura
como unha baba, como unha bala. O anxo caído quitou unha
peza do vestido e puideches observar a lanuxe dos seus
antebrazos. Mesmo que unha estocada, o mar das súas pupilas,
o perfume das súas axilas depiladas.
Con tanto ceo sentou-che mal o xantar, preferirías estar nun
recuncho do purgatorio e eructar.
Finalmente evades-te e a ave voa (voilà!). Despois xurde unha
nube opaca, mais escura que un presentimento. A dozura
disipa-se a fealdade permanece no acto.
Estabas a agardar por un escobillón de retrete, un desatoador
dos infernos para dicir-lle algo, pero a indefinición
transforma-nos en somnolentos, torpes e cegados. Próximos aos
deuses cacarexamos como chocas pitas sen pescozo. O
firmamento está a rachar e o amor é unha trampa para peixes.

69
RRR

Se deixamos de ser intrépidos é porque nolo deron todo e


nalgún intre desistimos de furtar o sangue, o lume, o viño e as
rosas. Aos tipos sensibles, coma nós, agrada-lles pisar
cascarolos.

A existencia é algo máis que unha calixe, apresuro-me a pensar


que é unha tímida doncela con antuca e o universo un plácido
sorriso estival. Á par que acontece o ilícito incorre o ben, e
nalgún instante teremos que nos deter a sopesar a razón de que
algo sublime poida ser tachado de arbitrario. En que intre a vida
explícita que retorna á carne converte-se nunha carga?

O sexo era libre antes das ecografías, mesmo presumía de


orgasmos múltiples en pisos de protección oficial. Por tal,
debemos rexeitar dos políticos que se hipotecan para mercar
unha mansión e aducen coas seus acólitos razóns de obstetricia;
é doado constatar que o socialismo morre co puerperio.

70
LA BEAUTÉ

Con vinte anos calquera xenio pode ser tachado de anormal.


Somos narcisistas, e desde o noso egoísmo burgués adoramos as
magras carnes das musas, sacrificadas nun matadoiro para ser
consumidas nun Mac. Como insulsos magnates morremos polos
peitos dunha pornostar (a calquera relixión medran-lle os
pecados e os pontificados). O romanticismo é un cancro que
transforma cus tersos en traseiros con celulite. Comprendes por
fin? A realidade é unha incursión a través dun televisor 4k.

Roe a última nube rosada e goza coa excitación dunha


treboada. Que agardar da mocidade? Só iso, insolencia con ganas
de foder. Que agardar da vellez? Viño novo e que non nos
amarguen o grolo. Un glorioso tolo acerca-se con merda nos
zapatos (o enxeño debe agradecer as esencias). Que é un astro
en contra do seu esplendor? Que é unha estrela renegando da
súa calor? Ás veces desexas introducir os cotobelos e a man
enteira na cona dunha muller hentai.

Dis que albisca o alén para achegar-nos a luz cando esta xa non
é visible nin ostensible, mais eu agardo que algunha vez nos
deixe algo, algo inesperado doutros mundos, mesmo ao noso
pesar: a imponderable certeza do lóstrego e a súa sombra.

71
RRR

Somos unha casa de putas sen putas, un vetusto bordel sen


rameiras e un patio carente de flores. De todos os xeitos, a quen
lle interesa a dignidade dunha fulana e, subsecuentemente, o ego
dun poeta. A indiferenza penetra nos prostíbulos e deita coas
piérides, pero a ambición dun ególatra é crer-se digno entre
anxos. Carecemos de valor, aínda que o máis parecido a unha
deidade sexa un proxeneta dos versos.

Araneus diadematus
Non hai unha matemática máis perfecta nin unha xeometría
máis precisa. O universo é unha arañeira cuberta de orballo, e
Deus é unha araña de xardín.

Poida que o sexo sexa o único de aquí á eternidade, e creo que


teremos-nos que afacer á eternidade.

Os soños elixen antros de jazz para morrer.

72
LA BEAUTÉ

Todo empezou coa Big Girl nun Gang-Bang e acabará nun


buraco negro ou, por extensión, como seme conxelado nun par
de tetas frías.
A integridade non devén da vacuidade, e cando observo á miña
rameira bailar sobre a barra dos soles, non podo imaxinar maior
magnificencia nin entender que o lenocinio xurdise do chou.
Entón somos o capricho do que existe e existirá por sempre,
como o tabaco que mancha os cinceiros, o po das alfombras e a
trata de brancas.

Crees que isto importa, a factoría, o ruído, as présas... Estou


aquí pola confirmación dunha mirada que me ate como un
xoguete inservible a un corazón.

É fermoso agardar nas chegadas o porvir que nunca chega. Oh,


arrival, arrival, sempre desexei estar aí.

73
RRR

501 alarmas e ningunha funcionou á hora de perder-te. O amor


enche-nos de corvos e fai-nos grallar sobre cadáveres. Nunca
solicitei os servizos dunha aia porno. Quería pagar porque
cheirases a miña ambigüidade e limpases os meus cueiros. No
medio do desastre, maldicir como blasfemos e gozar como
cadelos.
Cun inmenso noxo da túa parte e a indiferenza dos astros por
amar-te, desexaba a túa desaprobación e o teu máis absoluto
desprezo. O tormentoso camiño á displicencia é un poema non
correspondido, inacabado ou inadecuado.

Come, bebe, ama..., e serás tan rico como calquera fachendoso


poeta.

Unha guerra feminina é un armisticio de sangue.

74
LA BEAUTÉ

Se tes ás podes voar, se tes alma podes amar. Ningún amor


corre polas veas dun chacal cara á noite e ti xa tes aprendido a
deixar-te morrer. Safo precipitou-se ao baleiro, Safo caeu na
aflición máis gravosa da terra.

Diálogos con Aitor


-Corpos exánimes: Do inerte viñestes e alá volvedes.
-Pero no camiño fostes testemuñas unánimes da fermosura.
-No medio do breve chiscar entrevimos a tormenta e a éxtase.
Non só iso pero tamén iso.

É totalmente desalentador poñer a fe na auga que se conxura


contra a nosa sede.

Ninguén pasa pola luz sen se deter nas sombras.

75
RRR

Como é posible involucionar cara á morte e non evolucionar


cara ao eterno cando aquilo que nos fai máis fortes é un asalta-
tumbas?
Desde o primeiro costro, a primeira literatura de leite, hai unha
nana e uns cálidos peitos que nos aleitan, da poesía do ventre
dunha nai ao abafallo das matronas.

Se te empastan as moas e despois tes que xogar ao


crebacabezas da carie, ou ensinar a unha nena ben a xuntar
poesía con barbitúricos, e axiña o teu queixo só serve para
pastar restrollos dun hálito que mexan as bonecas, pon os teus
dentes, meu amor, onde non os atope o rato.

De que están feitos os intocables fíos con que nos moven?


(A. S.)

De poesía.

Polas pulsións, os medos e as glándulas somos levados.


(A. S.)

Cara ao paraíso das vísceras.

76
LA BEAUTÉ

Pensamentos cuánticos
-Os amantes estaban vivos ou mortos antes de exceder o rigor?

-Se eu son a egua e o xinete, o semental e a amazona, quen


monta sobre as miñas costas.

-Pensei que eras tan fermosa como unha tumba e que podía
xacer na túa necrópole.

-É doloroso observar un tolo ceo atado a unha cama de hospital,


cando a libre demencia voa con ás de infinito.

-Temos pouco tempo para alcanzar as ondas dun mar que non é
noso.

-Renunciar ao amor por amor é o mesmo que negar aos


amantes.

Do Todo non hai un plano, un mapa a escala, unha maqueta.


(A. S.)

Pero ten que ser tan sinxelo como un inextricable.

77
RRR

O total Todo na súa totalidade ninguén o viu. (A. S.)


Nunca se bañou nunha praia nudista.

Diálogos con Aitor


-Nada será, cando se faga a luz, tal como hoxe é.
-Será como entrar no cuarto dos cativos e apreciar o instante.
-Observamos o mundo a través de veos, filtros e trucaxes. Cando
os uns e os outros caian, que contemplaremos?
-A espida evidencia.

Despois de mover toneladas de fardos, non merezo algún


premio literario?

78
LA BEAUTÉ

De que xeito alentar un soño até quencer-nos? Feliz coa miña


insatisfacción non podo perder máis que a carteira, a
compostura ou a razón. O sexo non é nada sen os argumentos
para unha adoración subrepticia.
Que será rescatado no xuízo? Nin un pensamento, nin unha
palabra, nin unha mínima parte dunha elucubración. Os
recordos serán amoreados até que a pureza dunhas mans limpe
de po as lapelas.

Ti eras fermoso, eu era fermosa, e agora somos uns feos


encomiables.

A seriedade das rochas, o riso dos regatos … a veleidade do


vento, a constancia dos planetas… e os desertos taciturnos, as
selvas vociferantes... (A. S.)

Unha ollada ao ulterior, indómita e exacerbada. As cousas son


porque somos nas cousas.

Para recoñecer-nos invictos temos que nos saber perdedores.

79
RRR

Como facer un niño de cegoña nunha torre de igrexa se es un


ave incrédula? Oh, paxaro solitario, baixa á poceira dos sapos, ao
sumidoiro dos batracios, e mergulla na tolemia.
Se non vives relixiosamente estás máis próximo á verdade, e se
careces de dogma máis cerca de Deus.

Deitar cos vermes antes de alentar ás musas. Que hai dos


Vicerreinados, a mágoa compartida dun Imperio? Que hai do
Elisio e a tristura compartida dun Deus?

En Port Elizabeth ocultei de polisón nun mercante. Tiña casa e


familia en Botswana pero precisaba doutros confíns. Aínda
agardo en Madagascar un barco que me leve e un amor en cada
porto.

Amei-na nunha desas longas viaxes cara a Sydney, mais o noso


idilio só durou até Melbourne. Recollín-na na baía de Flinders. Ia
calor, tiña unhas boas pernas e unha ollada melancólica (é o
único que lembro dela). Seguramente agora estará con algún
camioneiro no Mar do Coral.

80
LA BEAUTÉ

Non paga a froita estragada o don da semente aínda que


arraigue a podremia no seu interior?
Sentados na terraza os límites confunden-se coa balaustrada
( alguén deseñou algo semellante a suplantar un horizonte).
Observa as formas do mundo, concretamente as femininas, aí a
realidade fixo-se a consecuencia. Soamente pode haber defecto
en contraposición á virtude, polo tanto a perfección existe en
grado inadmisible.

Quen (que) deseñou o favo? Quen (que) escribiu no insecto a


súa organización prodixiosa?

Agardo que o libidinoso dunha mirada poida perverter a un


Deus. Para morrer de amor é necesario auscultar a enfermidade
e insistir no dó. A máis pracenteira das aparicións escanciará os
seus cabelos sobre o noso rostro e relaxará as súas faccións para
que poidamos bicar a núa mortificación.
Nin sequera despois de desprender-se a area de entre as mans
podemos asimilar o baleiro. Que inconsciente mantén o universo
aceso pola chama e non polos ollos que o contemplan?

81
RRR

O que amo dunha é a frescura dun lapis labial. O que amo da


outra é a súa afabilidade para explicar-me os ingredientes dunha
ensalada.

Un corpo mellor que un alegado de poesía, o silencio mellor que


un tratado de oratoria.
O desexo non medra nas ausencias nin vive á marxe do poema
(as bolboretas non se achegan sen que un enigma abane no aire)

Imos cara ao Valhalla cos brazos estendidos e unha daga entre


os dentes... No mesmo paraíso deberían temer o presaxio dos
seus mortos.
Nas profundidades da mente hai seres abisais, krakens e
diaños..., nin sequera rabuñamos a superficie cos nosos
pensamentos. Fuches enganado con toda a belixerancia dun
menoscabo, pero algúns son recompensados coa contrición
dunha bágoa. Bágoa viva, cal é a túa ansia?

82
LA BEAUTÉ

Amolaches-me xusto cando estaba a piques de me esnafrar, a


seis segundos de conseguir o meu propósito. Non é preciso que
me enganes, como pensas que un xato pode mamar do esférico?
Fixeron-me de polímero e teño saudade dunhas mamadeiras,
como un iluso un niño de pardais.

Se todo é consecuencia dunha Alma, a que chamar inanimado.


O poema da vida é como o beizo que aprema cada
subordinación. Ninguén coñece os límites da súa dexeneración, e
existe, por que non?, a poesía ilimitada.

O meu pequeno xa está aquí, nun lugar moi silencioso, aínda


lonxe do recordo. E resulta que o primeiro amor é esa cerna que
persegue a marabillosa primavera de Caxemira, porque a luz
non se ausenta e os nomes e modas pasarán, hai síntomas
evidentes de todo iso.

Aínda que nos vistamos de civilización é imposible mudar as


leis dunha natureza pagá. En que poñer a nosa fe non é tan
importante como quen ou que cre en nós. O meu animal máis
atroz descansa nuns ollos aciagos.

83
RRR

Se somos atractivos e intelixentes ten que haber algo que nos


afee o estilo e nos converta en mediocres e ignorantes. Se somos
desagradables e babiolos debe existir en nós unha conduta
displicente cuxo enxeño non poida ser tachado de vulgar.

O seu firme propósito é desfacer a nosa creación, deslexitimar


a nosa obra. Teño a absoluta convicción de que cando unha
muller pensa deliberadamente no sexo é que a cama non está
ben feita, non lle agrada totalmente a dobrez das colchas.

Existen realidades ás que permanecemos alleos


até que nos
transformamos en avelaíñas. A nada non recompensa aos
ninguén cando se insiste na desmemoria.

Nota mental: Tomar rabos de pasas. (García Ginés)


Nunca tanta e tan frutífera especulación nun apéndice de uva.

84
LA BEAUTÉ

Dióxenes de papel
Estaba embobado nunha cuestión xurídica de escasa
importancia, un xuízo desfavorable de case un ano de tardanza
e, por medio, un posible recurso; cando, ben aconsellado,
dixeron-me que tratase o tema co Sr. Clemente (poida que neste
caso os nomes se axeiten á condición dos nomeados).

Por teléfono pareceu-me unha persoa seria e respectuosa, cunha


voz adusta e grave. Imaxinaba-o nun despacho de letrado (aínda
que xa se tiña retirado hai lustros da avogacía), solemne entre
cartapacios gastados e a aparencia dun chupatintas cinguido a
unha americana (direi, respectuosamente, que non me gusta
encadrar ás persoas, e así que asoman á miña mente as baixezas
de tales pensamentos, adoito apartalos como pestes húmidas
despois dunha mala dixestión; pero, agora mesmo, é salientable
recoller esas excrecencias).

Quedamos para tratar o asunto na súa casa. O fin de semana


tiven que coller o coche e tentar dar coa dirección. A estrada e a
cidade desorientan-me completamente, semello unha
columbiforme con alifafes, incapaz de regresar ao pombal e
cagar sobre un chapitel.

Ao final dei coa rúa, non sen problemas, por pura inercia e
antipatía social.

85
RRR

Debo confesar que un desinteresado cidadán quixo-me cobrar


pola inestimable axuda mentres me desexaba unhas moi felices
festas. A información non me serviu de moito e as miñas ganas
de pagar non eran consecuentes coas recensións. Xa nin os
pobres se poden fiar da indixencia (algo na miña indumentaria
fai-me pasar por un cabrón de clase media).

Acompañou-me a miña excelsa nai, perfectamente ataviada para


a ocasión, ela podería ser a encarnación de Napoleón e eu de
Xosefina. Eran case que as cinco e tivemos que subir a un quinto
piso sen ascensor (o adecuado para unha persoa asmática como
o Sr. Clemente).

Recibiron-nos con cordialidade e simpatía, e conduciron-nos


cara a un comedor cunha vasta mesa. O Sr. Clemente viña dunha
sesta e o seu xersei escuro e desaliñado estaba repleto de pelos
de mascota. Teño que dicir que quedei compracido co
inesperado dos hábitos e os costumes.

Puxen-me a comentar a propósito da sentenza como unha vítima


asoballada, e el amosou-me o incongruente da mesma... Para
dar-me unha mellor opinión fixo chamar á súa filla, que,
curiosamente, aínda que non tiña nada que ver coa
maxistratura, si estaba relacionada coas circunstancias punibles.

86
LA BEAUTÉ

Entrou na sala e preséntamo-nos cun saúdo afable mentres


seguía enfrascado no meu lánguido ruxerruxe. Era unha dama
morena, de mediana idade, tremendamente atractiva. Por un
intre decatei que asistira a unha sesión de espiritismo, de ouija
sen taboleiro, case algo místico, próximo ao onanismo, pero eu
continuaba cos meus tristes argumentos como unha estúpido fío
sen cota.

Desde a terraza contemplaba-se unha vista fermosa da Cidade


Olívica... Tiñan unha paxareira cunha infinidade de ninfas (o
adecuado para unha persoa asmática como o Sr. Clemente).

Xa de volta, comprendín que perdera o tempo con nimiedades


no canto de convidar a aquela fermosura.
Os tribunais non me levaran até alí ao chou, só a min
correspondía-me asentir á proposición do destino, mais seguía
pospoñendo-o todo.

Pola noite fixen unha incursión pornográfica na rede. Atopei un


vídeo, un bukkake da República Checa no que aparecía unha
moza cunhas faccións similares; agás que, non podía..., naqueles
termos..., pensar nela.

87
RRR

Lacónico como un piano sen cordas, pedante e ridículo como


unha gramola desafinada, sería quen de obviar aquela certeira
sensación de plenitude? Tería-me gustado probar os meles do
impúdico rasurado, pero son tan desgraciado como un fumador
de opio e tan desagradecido como un vulgar soñador.

Nun chiscar resolvín todos os problemas, decidín non recorrer...


Eran tan boas persoas que nin sequera contactei para agradecer-
lles, chamaron eles para interesar-se.

88
LA BEAUTÉ

Hai unha fermosura que nos fai parecer panocos e unha


imbecilidade que nos emparenta coa nobreza. Segundo o grao de
consanguinidade pode-se estar máis perto da deferencia ou a
deficiencia.

Ás veces temos que recorrer a unha beberaxe para nos enganar.


Creo que estaba caneca e non sabía quen eras. Lembro que o
fixen até perder o xuízo, amando até a chea. Pasei a noite na túa
alcoba, ebria como unha almofía, e espertei raiando o día, sucia
como unha palangana.

Conversaremos sobre o amor e a república, tan necesarios


como o sangue, logo adicaremos-nos ás transfusións e a
guillotinar ao Rei. O mellor acicate para crer non é a conciencia,
é a inconsciencia das masas e o botín do populacho. Somos
parias nun mundo enfermo, somos París na revolta de Maio,
seremos mordomos para unha nova servidume. Todos os
políticos pendurados das trenzas dunha heroinómana, todas as
ideoloxías nun dedal de costureira, mentres as nosas rameiras
cospen-lles a sífilis aos ollos. Os Césares coleccionaban escrotos;
nós, refugallos de demócratas.

89
RRR

Desprecei-me tanto que me provoquei un infarto.

O excelso é como abrir por completo as comportas de Asuán.

Pensa que ás veces atinximos o anhelado e resulta ser


desalentador. A contrapartida é que existe un baleiro lutuoso.
Nunca, até reparar nas dificultades, hai que matinar nos
inconvenientes. Nunca, até chegar ao sexo, hai que matizar o
pracer.

Tal vez o soño sexa incerto pero a condena é real. Vinte e un


gramos de alma e canto dela non é insuficiencia e indiferenza?
A mediocridade é o punto de partida cara á inconsecuencia.
Tendes alimentado ao tigre con borralla, a súa ferocidade con
salmos, o seu instinto con razóns, tendes apacentado unha
manda de leóns como gando. O carnívoro engaiolado afía as
súas poutas no voso zoolóxico de civismo, pero todo regresará
cando a fame.

90
LA BEAUTÉ

Un animal pode ser divino para outro animal. Viste-te de paixón


e ispe-te para a ausencia. Es un decorador da morte, un asasino
de interiores, desapiadado e amable, que pinta con laca de
lámpadas o cerebro dos gatos.
Senta sobre as miñas pálpebras e ameniza-me o tedio. Xa non
podemos crer nos amantes nin nas súas tenras intencións, só
deixar-nos levar pola fresca cobiza, até tal punto somos
arrogantes.

Para aniñar no alto


Desangra-se e vagabundea como un atardecer. Antes que se
inventasen a pezoña e os niños de víbora, a flor destilaba unha
beleza hipertensa.
Abre-te ao recordo, suicida cos teus pasos as horas, porque
ninguén merece un tempo de esquezo. Voa cara á eternidade...,
que non nos sirva a condescendencia de escusa nin a
nocturnidade de abandono. O amor é unha quietude de sabas
limpas e doces diaños.

91
RRR

Puxeron-lle unha garabata, un uniforme un pouco ridículo cun


pequeno e exiguo mandil axustado que, a través dunha inxente
abertura, marcaba a consistencia das súas nádegas. Só lle
restaban unhas orelleiras e un infantil rabo de coello para
caracterizar-se e homoxeneizar-se co seu posto de traballo.
Desde a distancia, pola maneira de tratar á clientela, puiden
percibir a unha persoa seria, aparentemente formal e
respectuosa, en resumidas contas: un auténtico pai de familia.

Xuntas, bailando, case ebrias, Vida e Morte foron vistas. (A.


S.)

Como Verlaine e Rimbaud nos seus mellores tempos.

92
LA BEAUTÉ

Persuaden-nos para perpetuar a ignominia, para ser


condecorados polas inaccións que endexamais subscribirán o
posible.
Temos cambiado tanto que nos debemos redimir polos pecados
non cometidos e os excesos non contemplados.
Impós-lle a Ícaro unhas ás prestadas cando soamente unha ave
posúe ese delicado equilibrio.
Agora que nos conforma a integridade somos unha mentira, e no
peor dos casos unha mentira sen subterfuxio. Case diría que o
vicio é a xusta medida e a virtude o desequilibrio. De que serve
unha poesía que non mancha, que non alporiza e remexe?
Cando roxen as estrelas, tremen e escintilan as alucinacións.

Un amante ten que facer que a súa femia semelle estar en París,
agasallada por enfermos da petulancia e a pedantería. Non
imaxino un espazo para o mañá nin un futuro resgardados da
intemperie. Deixar-nos furtar pola malversación é o amado lucro
ao que obedecen os nosos instintos, e que a morte nos envexe o
brinde das copas.

93
RRR

Á miña Barbie, Barbie puta, doe-lle a cabeza, o médico receitou-


lle unha boa vergalleira.
Á miña Barbie está indisposta, o médico prescribiu-lle un xarope
de esperma.
Á miña Barbie, Barbie puta, doe-lle a garganta, o médico ten-lle
aconsellado unha felación con tapabocas.
Á miña Barbie doe-lle o corazón, o médico dixo-lle que nada de
condón.
A miña Barbie queixa-se das pernas (polo cu sempre a
penetras).

(Chorus)

A miña puta Barbie enferma-me, a miña puta Barbie enferma-


me...

Xa empeza a falar unha linguaxe subliminar (nota-se que a tes


ensinado consecuentemente), sabe de destrutores e de ou-boats,
sabe para que serve un submarino nuclear na basílica do mar.
Utilízamo-nos para a lírica como se lle ofrece un crustáceo ás
gaivotas, un sepulcro aos mortos ou unha desconsideración aos
vivos. Sei que é mellor devolver ao mar o que é do mar, o que
tomamos prestado das ondas; mais, quen é quen de desprender-
se de toda a súa cobiza e descrer-se dos seus mundos?

94
LA BEAUTÉ

A auténtica riqueza é o espazo reservado á incivilidade. Non


todas as esperanzas son infundadas e as conviccións poden
mover montañas. Trabucados ou non, terxiversamos as palabras
(a miúdo as doutrinas equivalen a esa terxiversación).
Afástamo-nos do que non entendemos: a delicadeza que abrasa.

Xeralmente, custa-nos observar con afinidade o posible. Os


amancebados recrean-se despregando o seu velame. Ás veces a
consolación acaba nun leito luxado ou no sexo dun ácaro. Vida
rudimentaria, sen motivo aparente, sobre o aldraxe das horas.

Os Deuses deben ser insoportables, irritantes e molestos...


Imaxina a todos os endeusados da sétima arte vivindo no
mesmo apartamento.

Estraña é unha tenda de licores sen un versificador. Estraña,


unha perfumería sen presunción.

95
RRR

O traballo non che devolverá a felicidade, foderá a túa exigua e


incompleta indolencia.
Quen se prostra diante da realeza e quere se condecorado coa
submisión dos cans que ladran contra os privilexiados? Que
detrás dese magnífica chuvieira agarden os rizos mollados e o
rímmel corrido.

Non negocies as túas faltas, non pactes os teus disparates, para


que sacar-lle brillo as arestas ou dilatar versos. É posible que
chegues a observar-te no espello social e amar aos desherdados,
morrendo de libido pola súa causa.
De lume son as estrelas até queimar-nos os ollos. Deixa de
escribir, tala unha árbore, malcría un renovo...
Non es carne de mercadores que farán encomio de usurpación,
es a pantasma do meu ofuscamento.
A vasteza dun calafrío é outro emprazamento para compartir un
océano. Promiscuo territorio, a quen defraudarás co teu sangue?
Nalgún intre quererás que alguén te tome e se apropie, e
desexarás ofrecer-te a carranchapernas. Será o que el decida e
estarás de acordo co seu peiteado. Entón lembrarei das ras
estrábicas e o sabor dos teus labios, doces como o vómito dun
lis.

96
LA BEAUTÉ

Vaiamos de caza e detéñamo-nos nas pegadas do insólito: esa


circunstancia que non quererá renunciar á batida.

Diálogos con J. Alcalá


-Que sería un solpor sen a súa paisaxe humana?
-Algo inexistente.
-Algo inapreciable.

Diálogos con J. Alcalá


-Embriagar-nos e que non se nos pegue a desolación ao fondo do
desabastecido.
-A nada das escuras horas.

97
RRR

Wilson é un pequeno Yorkshire de apenas un quilo trescentos


gramos. Caeu-lle enriba a completa rotundidade dunha femia
fermosa, adultera e brutal, e é probable que sufra graves
secuelas, lesións internas e un tremendo racho emocional. En
consecuencia, se sobrevive, endexamais se achegará confiado a
ningún animal feminino.

O mesmo Narciso aproximaba o nariz á timidez da túa


fragrancia, perfume de barbarie, eufemismo de aceptación, non
te coidabas do impropio para a nosa satisfacción.
Esa bondade perecedoira murchou, elidiu polo desaugadoiro
dos enganos. Ti es agora a que me fustriga con presteza: "Aforra
as túas tribulacións, a peste dos teus parabéns, xa non me serves
nin para solto, garda o teu pene nun estoxo e agasalla-llo á
decepción".

98
LA BEAUTÉ

Por que o lugar da subsistencia non ocupa o do anhelo, o da


vivencia e a substancia? Deberiamos insistir en desaparecer e
facer inmensamente felices a quen nos desestiman, ou
permanecer o tempo suficiente para ser aborrecidos.

En ningún animal o refugallo dunha selva e a razón dun


profiláctico.
A fealdade é graxa de espírito e vaidade, corpos sen aparente
perturbación.
A beleza é desterro, desprezo de quasimodos cuxa bondade é
incapaz de soster-se sobre as súas deformes extremidades; mais,
o amor pode-o todo, pode abastecer de alma o imposible.

Se existe en nós xa é un mundo. Que mundo existe en ti?

99