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METODOLOGIA Y CALCULO DE VISCOSIDAD DINAMICA DEL VINO

EQUIPO No. 2
Solis Cervantes Vicente Emanuel. Barajas Albarrán Víctor Emmanuel, Ruíz Contreras Manuel de Jesús, Laguna Pérez
Jorge Eduardo, Oliveros Vera Oswaldo, Mercado Rodríguez Francisco Alejandro, Melchor Zarate Gustavo

a Departamento de Ingeniería Mecatrónica, Instituto Tecnoógico de Celaya, Av. Tecnológico s/n y A. García Cubas Col.
Alfredo V. Bonfil, Celaya, Guanajuato, 38010, MÉXICO. 15030802@itcelaya.edu.mx

Resumen
Las mediciones de viscosidad son importantes en la industria para apoyar los cálculos de flujo de
líquidos, en la determinación de coeficientes de transferencia de calor y en el control de los procesos
químicos. La viscosidad se utiliza como un indicador cuantitativo de calidad en la industria de los aceites,
la petroquímica, de alimentos, farmacéutica, textil, de las pinturas, entre otras. El valor de viscosidad es
un punto de referencia en la formulación de muchos materiales, debido a que facilita la reproducción de
la consistencia de un lote a otro. La viscosidad se utiliza como un indicador cuantitativo de calidad en las
industrias de los aceites, la petroquímica, de los alimentos, la farmacéutica, la textil, de las pinturas, entre
otras. En la práctica es complicado el cálculo exacto de esta propiedad, debido a que implica parámetros y
condiciones que son medidos con instrumentos complejos y caros. Debido a ello, solo hicimos una
aproximación certera de la viscosidad por medio de fórmulas comprobadas en las que solo se requiere las
mediciones de longitudes para poder obtener los parámetros necesarios para el cálculo de la propiedad. El
uso de este tipo de metodologías obviamente no sustituye a aquellas a las que requieren grados de
exactitud bastante altos.

Introducción

En los fluidos las capas se distribuyen en forma laminas unas sobre las otras y las que están en contacto
directo o más próximas a la fuerza que provoca el movimiento se desplazarán más rápido que las restantes,
la velocidad irá disminuyendo de forma paulatina, marcada por el pequeño rozamiento que existe entre
ellas, o sea, la viscosidad. Si tomamos un recipiente y lo llenamos de agua aplicando una fuerza tangencial
en su superficie las capas superficiales se moverán más rápido y este moviendo ira disminuyendo a medida
que nos alejamos del lugar donde se aplique la fuerza [1].

La viscosidad solo es posible apreciarla en fluidos, o sea, en presencia de movimiento, si el sistema está en
reposo no hay oposición al movimiento en este caso la superficie del líquido permanecerá plana y en
reposo oponiéndose a la única fuerza que actúa sobre el mismo, la gravedad. En el caso de que la
viscosidad sea muy grande, el rozamiento entre capas adyacentes también sería muy grande, por lo que no
habría movimiento de unas respecto a las otras o este sería muy pequeño, por tanto, se estaría en presencia
de un sólido. Y si la viscosidad fuera cero, estaríamos ante un superfluido, que presenta propiedades
notables como escapar de los recipientes, aunque no estén llenos, ejemplo: el nitrógeno líquido a
temperatura y presión atmosférica [2].
Un estudio del comportamiento viscoso en los fluidos, en donde sea posible apreciar las diferencias entre
newtonianos y no newtonianos, es en la mayoría de los casos irrealizable en los laboratorios de los centros
educativos, principalmente por los costos elevados de los equipos necesarios. La viscosidad expresa la
facilidad que tiene un fluido para fluir cuando se le aplica una fuerza externa. El coeficiente de viscosidad
absoluta o simplemente la viscosidad absoluta de un fluido es una medida de su resistencia al
deslizamiento o a la deformación cortante o angular [3].

Las fuerzas de fricción en un fluido en movimiento son el resultado de la cohesión y del intercambio de la
cantidad de movimiento entre moléculas. Los fluidos se clasifican desde el punto de vista de la relación
que existe entre la viscosidad y la velocidad de deformación en fluidos newtonianos y fluidos no
newtonianos. Fluido newtoniano es todo fluido que se comporta según la ley de Newton de la viscosidad.
Es decir que la viscosidad es función exclusiva de la condición del fluido. Los fluidos no newtonianos no
se comportan de acuerdo con la ley de Newton de la viscosidad. La viscosidad del fluido no newtoniano
depende del gradiente de velocidad, además de la condición del fluido [4].

El empuje es la fuerza neta ejercida por un fluido sobre un cuerpo sumergido en él. El principio de
Arquímedes establece que el empuje es igual al peso del líquido desplazado. Consideremos un cuerpo
parcial o totalmente sumergido en un fluido en reposo (líquido o gas). Este fluido ejerce presiones sobre
todas las partes de la superficie del cuerpo, mayores cuanto mayor es la profundidad. Se denomina empuje
sobre el cuerpo sumergido a la fuerza total hacia arriba ejercida por el agua. Si se considera la superficie
cerrada que delimita el cuerpo sumergido, la presión en cada punto de esa superficie dará́ lugar a una
distribución de fuerzas cuya resultante es precisamente el empuje que estamos calculando. Consideremos
ahora que en el recipiente hubiera el mismo fluido y hasta el mismo nivel que cuando estaba el cuerpo y
dentro de este fluido una superficie cerrada imaginaria que coincida con la superficie exterior del cuerpo
que está sumergido en el caso real. Como la presión depende únicamente de la profundidad, la presión en
todos los puntos de esta superficie imaginaria es la misma que había en los puntos correspondientes de la
superficie real, por lo que la fuerza resultante que ejerce el fluido de fuera de la superficie sobre el fluido
de dentro de la misma será́ la misma que ejerce el fluido sobre el cuerpo. Ahora bien, ahora es fácil hacer
el cálculo, ya que el fluido se encuentra en equilibrio mecánico y por tanto la fuerza que compensa el
empuje es el peso del propio fluido dentro de la superficie imaginaria. Todo lo citado es lo que da origen
al principio de Arquímedes, utilizada como concepto [5].

En general la viscosidad no depende apenas de la presión. Sin embargo, sí depende de la temperatura, y


de una forma distinta para líquidos y gases. La viscosidad de un líquido disminuye con un aumento de la
temperatura, mientras que la viscosidad de un gas tiene el comportamiento contrario, aumenta con la
temperatura. Esto es debido a los distintos orígenes de la viscosidad en ambos casos. La movilidad de
las moléculas de un líquido es más limitada, con una presencia importante de fuerzas de cohesión,
relacionada con las fuerzas de rozamiento y por tanto con la viscosidad, ya que son estas fuerzas de
cohesión las que hacen que durante el movimiento del líquido unas capas frenen a otras. Cuando la
temperatura aumenta la cohesión entre las moléculas disminuye, al aumentar la energía cinética de las
mismas. Esto da como consecuencia una disminución de la viscosidad [6].
El tener en cuenta que la densidad es una magnitud intensiva, y al considerar que cada sustancia pura tiene
una densidad característica, se puede comprender el potencial del principio de Arquímedes para
comprobar de qué elementos o de qué sustancia está hecho un cuerpo [7].
Metodología
Emplearemos el principio de Arquímedes (1), la ley de Stokes (2) y el concepto de velocidad limite (3).

Calcularemos de la viscosidad del fluido a partir de la caída libre de un objeto a través del citado fluido,
para lo cual son necesarios parámetros como densidades y volúmenes tanto del fluido como de la pieza
introducida, así como la velocidad a la que la pieza atraviesa al fluido en caída libre.
Las fuerzas que se encuentran actuando están dadas bajo las siguientes condiciones cada una:
E, El empuje es igual al producto de la densidad del fluido por el volumen del cuerpo sumergido y por la
aceleración de la gravedad.
Fr, La fuerza de rozamiento es proporcional a la velocidad, dada por la ley de Stokes.
mg, El peso de la pieza se da por esa relación.
A partir de las fuerzas que aparecen en una pieza bajo las condiciones ya citadas se sabe que todas ellas
deben representar la caída libre del cuerpo dada por la masa y la aceleración, pues se trata de un sistema
dinámico. A partir de la velocidad límite se sabe que ésta es alcanzada cuando la aceleración es 0, por lo
que la ecuación se reduce a:
Al sustituir todas las igualdades ya conocidas:
1

Al despejar la viscosidad se obtiene la relación:

4
5

Con la ecuación 5 es con la que se comienza a trabajar y de la cual se hace uso en la metodología
presentada.
Resultados
Para verificar la confiabilidad de esta metodología se ha procedido a llevar a cabo el cálculo de la
propiedad citada en un fluido conocido como sangre suponiendo sumergir un objeto a la sangre.
mobjeto = 0.005 Kg
mmercurio = 0.500 Kg
Vobjeto = 2.02627*10-6 m3
Vmercurio = 36.944 m3

mercurio = 13.534 Kg/m3

objeto = 2467.58822 Kg/m3


vcaída = 0.02086 m/s
Por ende, se tiene
µ=(2 (2467.58822 − 13.534) ∗ 9.81(0.00785^2)))/(9*(0.02086))
µ=15.8 POISES
Conclusiones
El error fue mínimo, por eso podemos comprobar que la metodología fue correcta, es un método fácil que
todos podemos implementar a bajos costos si nosotros hacemos las mediciones, aunque habrá errores por
la exactitud de nuestros instrumentos de medida.
Hicimos los cálculos analíticamente por la falta de instrumentos de medición y dinero, pero llegamos a un
resultado bastante aproximado.
Este tipo de metodologías no sustituye a las comprobadas con cálculos más rigurosos, ya que tenemos un
error bastante considerable y como todos sabemos, mientras más exacto mejor.
Referencias
[1] Alejando Zacarias Santiago, “Concepto de viscosidad”, Mecánica de fluidos: Teoría con aplicaciones
y modelado, p. 15-16, 2012.
[2] Robert L. Mott, “Viscosidad”, Mecánica de fluidos, p. 4-5, 2006.
[3] Landau y Lisfshitz, “Fluidos”, Introducción a la mecánica de fluidos, Vol. 1, No. 1, p. 2-12, 2007.
[4] Méndez, A., Pérez, L., Paniagua, A., Determinación de la viscosidad de fluidos newtonianos y no
newtonianos, No.1, p.1- 5, 2010.
[5] Agustín, D., Apuntes de Mecánica de Fluidos, No. 1, Vol.1, p. 21-23, 2011.
[6] Torres, G., “Ley de Stokes”, Dinámica de Fluidos, No.1, p. 33-35, 2011.
[7] Gil, S., Rodríguez, E., Física re-Creativa, Vol.1, 1a Edición, 2001.