Sei sulla pagina 1di 2

Integración y apertura curricular,

Pedagogías visibles

De acuerdo con Basil Bernstein, los currículos se construyen con


diversos grados de integración, que van desde altamente agregados
(muy desintegrados) hasta integrados. Aquellos por materias o
disciplinas, por ejemplo, son currículos altamente agregados con poca
cohesión entre las materias, es decir muy poco integrados.

El trabajo por áreas de conocimiento es un primer esfuerzo de


integración del currículo: permite un trabajo interdisciplinario que
articula alrededor del tema las disciplinas; es un poco mejor currículo.
Los currículos por problemas son mucho más cohesionados, articulan
generalmente no solo los conocimientos de los diversos campos
disciplinares, sino que también lleva a las producciones
interdisciplinares producciones desde los límites y cruces disciplinares
y a la articulación de estas con otro tipo de saberes; los currículos
articulados por proyectos son más integrados, no solo permiten
articulación de campos de conocimiento y saberes para producir
pensamiento crítico, sino que dan espacio para la introducción y
exploración de diversos lenguajes y formas expresivas, articulan el
pensamiento problematizador, la imaginación, la voluntad, las
decisiones éticas y estéticas, la toma de conciencia y la acción
transformadora de los sujetos. Estos son currículos más
potenciadores de los sujetos, articulan la escuela a la vida.

Existen diversos niveles de apertura del currículo y de flexibilidad;


desde currículos altamente estructurados y
definidos: currículos cerrados, hasta currículos horizonticos muy
abiertos. La apertura curricular es una buena característica de los
currículos, porque en la medida en que son más abiertos, permiten
una mayor participación de los actores en las decisiones y por lo
tanto promueven mayor interés, compromiso, responsabilidad y
pertinencia. De los niveles de flexibilidad curricular se derivan o no
las posibilidades de negociación curricular y también de innovación en
el pensamiento y de cambios en la acción frente a la realidad. Los
currículos más abiertos permiten trabajar no solo sobre lo conocido,
sino explorar lo desconocido. Son currículos que permiten que sujetos
diversos se formen en ellos, reconoce la potencialidad y la diferencia
de los sujetos de formación y sus realidades sin desconocer los
niveles básicos para ser alcanzados, con lo cual se obtienen niveles
muy buenos de formación y desarrollo académico e integral de los
estudiantes. Los desarrollos científico y tecnológico demandan una
capacidad inmensa de imaginación, de creación y de pensamiento
divergente; el desarrollo de una vida plena y la exploración de
caminos de sentido para la vida personal y social también exigen
unas construcciones que solo se dan cuando hay apertura, flexibilidad
y se puede construir la autonomía, se pueden tomar decisiones, se
pueden analizar alternativas, percibir lo potencial.

Las pedagogías, dice también Bernstein, pueden moverse entre


visibles e invisibles. Las pedagogías visibles permiten contar con
discursos explícitos que las vehiculan y que orientan las prácticas en
que los sujetos actúan; permiten mayor autonomía de los actores
dentro de ellas. Las pedagogías invisibles generalmente subyugan a
los sujetos sin que estos tengan alternativas de oponerse a ellas o
formas para articularse proactivamente al proceso de formación,
producción de conocimiento y acción crítica, autónoma y
transformadora.

Es muy importante saber que con las decisiones que se toman


alrededor del currículo se define el «espacio de mundo en el que
puede moverse legítimamente un sujeto», las lógicas para pensar el
mundo, la agenda de problemas (temas) que puede plantearse, los
escenarios para el despliegue consciente y crítico de la vida, la
conciencia de sí mismo, del mundo y la potencia. Esa es la magnitud
de las implicaciones que conllevan las decisiones curriculares.