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Economía y Media 1

I.-LAS MAYORES BURBUJAS DE LA


HISTORIA
1.-INTRODUCCIÓN

Una burbuja especulativa es un fenómeno que trasciende el ámbito económico y aúna en


sí mismo la política, la psicología y la sociología. Esto se explica de acuerdo con los siguientes
caracteres:

1.-Una burbuja es por completo irracional, lo cual es muy incómodo, porque


aunque se acepta que las decisiones de los agentes económicos no siempre responden a lo que
cabría esperar desde un punto de vista racional, no es demasiado aceptable la idea de que se
cometan estupideces y aberraciones de un gran calibre.

2.-En la historia ha habido muchas burbujas, aunque las que vamos a exponer aquí
han sido las mayores. El problema es cómo medir el tamaño de una burbuja. Los criterios posibles
son los siguientes:

a.-Por el volumen de dinero que han llegado a mover. Este es un criterio


cuantitativo, pero en realidad incompleto. Podemos hallar burbujas de menor volumen pero con
mayor diferencia entre el punto álgido y el más bajo

b.-Por el grado de irracionalidad de la burbuja a partir del objeto de la


transacción

Las cinco burbujas a las que nos vamos a referir contienen los mecanismos que podrían
dinamizar cualquier burbuja futura.

2.-LA FIEBRE DE LOS TULIPANES

2.1.-LA EDAD DE ORO HOLANDESA

En el siglo XVII Holanda llegaría a ser lo que hoy denominamos una superpotencia. Frente
a otros países europeos abrió sus fronteras y se lanzó al comercio internacional. Al mismo tiempo
desarrolló un sistema financiero ágil, eficiente y abierto al público. El Banco de Ámsterdam empezó
su actividad en 1609. En él nobles, comerciantes, políticos y extranjeros podían realizar depósitos
en metálico. El dinero era abundante y reinaba una sensación de riqueza.

Mostrando un europeísmo avanzado, Holanda permitió a cualquier extranjero instalarse


en su país: escritores, científicos, artistas y todo tipo de intelectuales viajaron allí en busca de un
entorno sin censuras en el que trabajar y pensar con libertad. También dio asilo a perseguidos por
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motivos religiosos: puritanos ingleses, sefarditas españoles y hugonotes franceses


fundamentalmente.

La llamada edad de oro holandesa fue la primera demostración de que la apertura al


exterior y la liberalización de los mercados podían generar crecimiento económico.

2.2.-FLORES

A ese entorno próspero llegó el tulipán. Había sido introducido en Europa desde el Imperio
Otomano. Charles de l`Ecluse (llamado también Carolius Clusius) puso en marcha un “hortus
academicus” en la Universidad de Leiden destinado al cultivo de plantas tropicales, especias y
flores de eventual aplicación medicinal. Inicialmente el huerto tenía una superficie de 40x35 m. En
los que llegó a cultivar mil variedades distintas de plantas. Entre ellas había un bulbo de tulipán que
Fernando I de Augsburgo (el nieto de Fernando el Católico), le había enviado desde Turquía.

La palabra tulipán es una modificación del vocablo otomano tulbend, que a su vez procede
del término persa dulband. Ambas palabras significan “turbante” y hacen referencia a la forma que
adopta la flor cuando está cerrada.

Con el tiempo los tulipanes fueron saliendo del hortus hasta ser vendidos como una flor
más en los mercados de Holanda. Los nobles y aristócratas los adquirían, maravillados por sus
colores, para exhibirlos en sus casas. Dado que los tulipanes escaseaban, sus precios eran elevados.
No todos podían permitirse tener un tulipán, pero un aristócrata que no lo tuviese podía ser
tachado o de mal gusto o de andar justo de dinero. Era todo un símbolo de estatus.

Poco después un virus, el virus de mosaico, atacó a algunos bulbos de tulipán y produjo en
ellos unos cambios considerados formidables. Los pocos tulipanes afectados por el virus poseían
unas líneas de colores que les daban un aspecto casi de fuego, y por ello pasaron a ser el perfecto
símbolo de diferenciación. Pero una constante histórica en las clases medias ha sido su incansable
afán por aparentar que son ricos, lo que las lleva a imitar a las clases más altas, que deben modificar
sus costumbres para diferenciarse otra vez. Esto mismo sucedió con los tulipanes: cuando la
burguesía los adoptó, la aristocracia reclamó los tulipanes con el virus.

Algún acaudalado aristócrata de Francia comenzó a demandar la flor, lo que hizo que se
extendiera el rumor de que los franceses impondrían esta moda al resto de los europeos, y, por lo
tanto, en Holanda, se daba por hecho que, en un breve plazo de tiempo, toda Europa estaría
solicitando tulipanes, lo que atrajo a todo tipo de inversores y especuladores.
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2.3.-CADUCIDAD

Un tulipán florece en una semana y se marchita con rapidez. Entonces, ¿Cómo pudo
formarse una burbuja especulativa con un producto tan perecedero? Si un bien degenera con
rapidez es difícil que su precio se dispare hasta niveles irracionales.

Los tulipanes se obtienen bien por sus semillas o por sus bulbos. Para que una semilla se
transforme en bulbo deben pasar entre siete y doce años. Los bulbos son unos clones que se forman
en el interior de los capullos del tulipán y que, cultivados en condiciones adecuadas de pH, arena,
humedad y temperatura, crecen hasta convertirse en bulbos normales, y de ellos brotará de nuevo
la flor del tulipán, y así sucesivamente. Gracias al bulbo ya no había que esperar tantos años, sino
que también era posible hacerse con los tulipanes más codiciados, ya que el virus se contagiaba
desde los bulbos, pero no a las semillas.

El problema de la caducidad que impedía la especulación quedaba así resuelto: no se va a


especular con las flores de tulipán, sino con los bulbos.

2.4.-INGENIERÍA FINANCIERA EN LA HORTICULTURA DEL S. XVIII

Los periodos en los que se producían las transacciones eran la primavera, momento en el
que el producto estaba terminado, el bulbo recién florecido y los tulipanes se encontraban a la
venta en los mercados de Ámsterdam y La Haya que nobles, comerciantes, burgueses y
aristócratas compraban a precio de oro, y el verano, ya que al acabar la temporada de la flor
empezaba la de los bulbos. Junto a los tulipanes habían crecido los pequeños bulbos. Entre junio y
septiembre se arrancaban y se plantaban. La especulación tuvo lugar con estos bulbos enterrados.
Como estaban bajo tierra, no podían pasar de unas manos a otras, con lo que a los holandeses se
les ocurrió vender un derecho sobre el futuro tulipán.

El mecanismo que vamos a explicar se denomina hoy en los mercados bursátiles contrato
de futuros. Un productor tiene un bulbo por el que un comprador (lo llamaremos comprador 1) le
ofrece 10 florines, pero no lo puede recoger, así que da un florín a cuenta y le pagará los nueve
restantes cuando haya crecido. Se firma un contrato ante notario y se cierra el trato. Pero el precio
de los tulipanes subía con rapidez, así que al comprador 1 un comprador 2 le ofrece 20 florines por
el contrato notarial. Le entrega dos florines, y se compromete a entregar 18 cuando haya crecido
(con ello el comprador 1 ha duplicado la inversión inicial que había hecho de 1 florín). Se firma el
correspondiente contrato notarial. El precio de los tulipanes sigue subiendo, así que el comprador
2 va a vender su contrato a un comprador 3 por 30 florines. Este le entrega 3 a cuenta y pagará los
27 restantes a la entrega. Se firma un nuevo contrato notarial. No parece que haya nada que temer,
puesto que todos recuperan la inversión inicial enseguida. La cuestión es ¿Dónde acaba esta
pirámide? Realmente sólo se detenía en la estación en la que los tulipanes florecían, la primavera.
Cuando se podía desenterrar el bulbo el comprador 1 abonaba los 9 florines, el 2 los 18, el 3 los 27.
Este se quedaba el bulbo, se encaminaba al mercado de flores y lo vendía a un florista por unos 40
florines, ya que los tulipanes se podían vender a 50 florines en el mercado.
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De este modo, y de acuerdo con este proceso, todos parecen ganar, nadie parece correr
riesgos, y es el noble, el aristócrata o el comprador, el que financia todos los gastos y pagos en
cascada. Así resultaba sencillo obtener suculentas rentabilidades con pequeños desembolsos. Sólo
había que dar una pequeña señal y rápidamente revender el derecho. Con este proceso comenzó a
desatarse la locura entre los holandeses por hacerse con un derecho futuro sobre un tulipán.

2.5.-MARCAS Y BRANDING

Los primeros tulipanes se clasificaban por grupos, básicamente por su color, pero pronto
estos tulipanes pasaron a ser considerados una vulgaridad por los aristócratas. Los más poderosos
mostraron preferencia por las especies contagiadas por el virus, pero no se denominaron tulipanes
enfermos o víricos. En un auténtico alarde de anticipación al advenimiento de las marcas, los
holandeses echaron mano de la épica o el romanticismo que los nombres de sus grandes
navegantes despertaban, así aplicaron diferentes prefijos y nombres a los tulipanes: a unas
cincuenta variedades se las denominó “almirante…”, el más apreciado el llamado “almirante van
der Eijck; a unas 30 se las denominó “general…”. Cuando esto no bastó para justificar un precio
mayor, se recurrió a las denominaciones “almirante de almirantes” o “general de generales”.

Los contratos de futuros sobre las variedades de tulipanes víricos aumentaron como la
espuma. Hay que tener en cuenta que un florín de la época equivalía al poder adquisitivo de diez
euros contemporáneos. Entre noviembre de 1636 y mayo de 1637 tiene lugar la mayor fiebre
especulativa (y su posterior pinchazo). Analicemos la subida:

-En 1636 un derecho sobre un bulbo se intercambiaba a 20 florines (unos 200 euros).
-A mediados de noviembre los derechos se dispararon a 50 florines (500 euros por
un bulbo)
-A finales de noviembre los precios se doblaron llegando a los 100 florines (1000
euros).
-Ente el 25 de noviembre y el 1 de diciembre se estabilizaron los precios
-Aproximadamente el 15 de diciembre se pagaban 150 florines
-Entre enero y febrero se fueron incrementando los precios, pero con menor
velocidad.
-El 3 de febrero se alcanzó el precio máximo: 200 florines por un bulbo (2000 euros)
Hay además que tener en cuenta que la mayoría de transacciones no eran por un solo bulbo,
sino por varios, así que no resultaba extraño ver a alguien cerrar un trato por 20 bulbos y
comprometerse a pagar unos 40.000 euros por 20 tulipanes futuros. Charles Mackay1 recoge un
trato de 500 bulbos por un precio de 100.000 florines (cifra equivalente a un millón de euros
actuales).

1
MACKAY, CH. Delirios Multitudinarios. La manía del tulipán y otros mercados enloquecidos. Ed. Milrazones. Barcelona,
2008.
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Las compras o ventas de los contratos tenían lugar en las tabernas de las ciudades, sobre
todo en aquellas que se encontraban en los aledaños de los mercados. La gente se agolpaba en la
puerta para conseguir entrar en los locales. Los contratos de compra normalmente iban
acompañados de contratos de venta que duplicaban la cantidad de los primeros. Todos se sentían
inteligentes y ricos, y se desató la locura: todo el mundo quería comprar los contratos de futuros
bulbos, porque los precios subían por semanas, incluso por horas. Las rentabilidades de las
operaciones eran de tal magnitud que la gente veía absurdo seguir trabajando en su oficio. El
tulipán no daba trabajo y permitía doblar el patrimonio sólo firmando un contrato de compra-venta.
Todos pensaban que iban a ganar un montón de dinero en primavera, cuando venciesen los
contratos. Hubo gente que, cegada por una reventa de importe superior, llegó a pactar el futuro
pago de los bulbos con propiedades y posesiones (su casa, sus tierras…).

Muchas son las anécdotas que se narran de esta fiebre. Un marinero recién llegado a
Holanda se desplazó a las dependencias del mercante para quien trabajaba. Cuando llegó el patrón
no estaba. El marinero se encontraba hambriento y halló encima de la mesa una apetitosa “cebolla”
que en realidad era un bulbo de tulipán. Se la empezó a comer. Cuando el propietario del bulbo
llegó y vio al marinero dándole mordiscos a un tulipán en potencia por el que se había
comprometido a pagar 2000 euros quiso matarlo. Denunció al marinero, que fue encarcelado sobre
todo para evitar su linchamiento. Hay recogidos muchos episodios similares por confusión entre
bulbos de tulipán y otras hortalizas de características parecidas.

2.6.-EL HUNDIMIENTO DEL TULIPÁN

Llegaron finales de febrero, mes en el que se ponían a la venta los bulbos a los que les
tocaba florecer ese año. Arrancaba la venta anual de tulipanes. Sin embargo, las ventas no fueron
tan bien como se esperaba. No se sabe a ciencia cierta el motivo, aunque se barajan dos
posibilidades:

1.-Los precios habían subido demasiado. Por mucho símbolo de estatus que fuese
un tulipán, todo tenía un límite, y si a un aristócrata le pedían 2000 euros de hoy por un tulipán cuya
única función era enseñarlo para hacer gala del buen gusto y del poder económico, es lógico que
algunos optasen por exhibirse de un modo alternativo (organizando conciertos, financiando
pinturas, comprando nuevos trajes…)

2.-Las ventas fueron ese año muy inferiores debido a que la peste bubónica redujo
la actividad comercial.

En cualquiera de los dos casos, el problema era que la especulación de los bulbos había
tenido lugar fuera del mercado final de los tulipanes. Era el aristócrata o el último comprador, el
que financiaba todo el sistema y todos asumían que el comprador final pagaría y nadie se
cuestionaba que eso podía no suceder. Ante unas ventas inferiores a lo previsto, los vendedores de
tulipanes se vieron obligados a bajar los precios. El proceso es el inverso al que ya hemos explicado:
el vendedor inicial va al comprador 1 para que le pague los 9 florines, el comprador 1 va al 2 para
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que le pague los 18, el comprador 2 va al comprador 3 para que le pague los 27, pero el comprador
3 no puede pagar los 27 porque el precio en el mercado es inferior a un florín, así que decide no
pagar, y si el no paga tampoco puede hacerlo el comprador 2 y el comprador 1. El vendedor, se va
al notario con el contrato. En ese momento, todas las personas que tenían contratos de
vencimiento para los dos o tres años siguientes estaban histéricas (hay que tener en cuenta que
alguien se había comprometido a pagar el equivalente a unos 40.000 euros por una flor que se
estaba vendiendo por menos de 10.000). dada esta situación la tendencia fue la de vender los
títulos aunque fuera por menos dinero para recuperar al menos una parte de lo comprometido,
pero cuanto más bajaran los precios, más dinero habría que poner, es decir, más dinero se perdería.

La reacción se produjo en cadena, y pocos fueron los que tuvieron tiempo de vender
durante el derrumbe de los precios. Los vecinos se reclamaban unos a otros el cumplimiento de los
contratos que ellos mismos se negaban a asumir cuando les tocaba el pago en sentido contrario.
Las denuncias comenzaron a generalizarse ¿Cómo podía arreglarse todo este lío?

2.7.-FIN DE LA HISTORIA

La historia acabó evidentemente mal. Las autoridades se vieron obligadas a intervenir y


declararon que los contratos de bulbos habían sido una pura venta de humo. En muchos casos
faltaban años para la entrega de los bulbos, así que lo mejor era declarar esas ventas como
inexistentes. Este tipo de solución, sin embargo, no dejaba contento a nadie por lo que el gobierno
holandés esgrimió una solución salomónica: no podía obligarse a nadie a comprar en un futuro a
un precio absurdo algo por lo que una persona sólo había dejado una paga y señal. Pero, por otra
parte, no se podía dejar al propietario del bulbo arruinado y que corriera con todos los costes, así
que se decidió que quien poseyera contratos en el momento de su vencimiento podía abstenerse
de ejercer la compra, pero estaba obligado a abonar el 10% del importe pactado. Hoy este tipo de
operación financiera recibe el nombre de opciones de compra. Si el futuro es un contrato que te
obliga a una compra o una venta en una fecha determinada, lo que hizo el gobierno fue transformar
por decreto los futuros en opciones (en el fondo, todo un robo a mano armada)

En relación a cuales fueron las repercusiones sobre la economía holandesa, ni siquiera hoy
hay un diagnóstico demasiado claro. Muchos autores hablan del colapso de los mercados
financieros, recesión, quiebras y bancarrotas. Otros historiadores, como Anne Goldgar 2 ,
argumentan que el fenómeno se limitó a un grupo pequeño de comerciantes y artesanos.

En realidad parece bastante probable que los efectos sobre la economía holandesa no
fueran ni devastadores ni demasiado importantes. Después de todo, la mayor parte de las entregas
de tulipanes no llegaron a materializarse, quizás por ello estamos ante una sucesión de promesas

2
GOLDGAR, ANNE, Tulipmania, Money, Honor, and Knowledge in the Dutch Golden Age, Chicago, IL, University of
Chicago Press, 2007
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rotas: una burbuja de contratos. Pero si podemos afirmar que estamos ante una constatación de
los límites a los que puede llevar lo que algunos denominan el “síndrome del necio”3.

Gracias a esta fiebre Holanda se convirtió en un país experto en tulipanes, que siguen
siendo hoy unas flores muy apreciadas. De hecho, ahora, la venta de tulipanes tiene un volumen
mundial de 11.000 millones de euros. Holanda concentra el 87% de la venta de tulipanes y a su
producción se dedican 12.000 hectáreas de tierra. La producción de bulbos asciende a 4.000
millones, aunque éstos se venden a precios de tulipán.

2.8.-CONCLUSIONES

Las conclusiones que se deben extraer de esta burbuja son varias:

1.-Los pagos diferidos favorecen el aumento de los precios, ya que permiten


comprar y revender bienes activos con pequeños desembolsos

2.-Es peligroso especular entre intermediarios a precios que nadie paga todavía en
el mercado final

3.-Las burbujas se ceban en objetos de deseo a los que se puede rodear de


cualquier clase de glamour

4.-Durante la burbuja no se cuestiona la insostenibilidad del precio, sólo se asume


que continuará su meteórico ascenso

5.-A un mercado especulativo acuden profesionales de otras industrias, que


abandonan sus profesiones habituales para obtener ingresos mucho más rápidos y con menos
esfuerzo.

3.-LA BURBUJA DE LOS MARES DEL SUR

3.1.-INTRODUCCIÓN

El siglo XVIII abre un periodo de prosperidad en Inglaterra, ya que la colonización de la India


y el Nuevo Continente supusieron un aluvión de recursos, y que el comercio internacional se había
convertido en una parte fundamental de la economía británica, haciendo del Puerto de Londres el
punto de partida y llegada de barcos que inundaban de riqueza el país. De hecho, las industrias del
acero, el cristal, el carbón y el hierro se expandieron e hicieron de los mercaderes personas que
adquirieron poder progresivamente hasta ejercer una extraordinaria fuerza política.

3
Se denomina necio a aquel que es ignorante respecto a algo que debería saber o que podía haber sabido. En nuestro
caso se denomina necio aquel que confunde el valor con el precio, es decir, cuando uno especula y no lo sabe es porque
piensa que está pagando por algo un precio razonable. El síndrome del necio implica una mezcla de ignorancia, confusión
y presunción.
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De este modo fue naciendo una nueva burguesía que decoraba sus casas con bellos
muebles de madera noble y adquiría sedas importadas de oriente para sus roperos. No eran
excepcionalmente ricos, pero gozaban de un nada despreciable nivel de vida. La probreza
disminuyó de manera notable: a finales del XVII ya la mitad de la población podía comer carne a
diario.

Pero la frenética actividad comercial necesitaba ser financiada: la expansión trajo consigo
el nacimiento de los mercados financieros ingleses. Los comerciantes acumulaban excedentes de
oro y plata, y los depositarios de esos metales preciosos, (bancos, orfebres y otros agentes
cambistas), pudieron prestar el dinero que este oro excedente representaba. Así fue surgiendo un
sistema bancario organizado (El sistema bancario de Inglaterra se fundó en 1694)

El cambio de siglo, sin embargo, empezó con mal pie. En mayo de 1702 se desató la guerra
de sucesión4. Todos confiaban en que fuera un conflicto breve, pero duró mucho más tiempo del
previsto y las arcas inglesas se resintieron. Para financiar los elevados gastos de la campaña bélica,
el gobierno inglés emitió deuda pública sin descanso.

En 1719 la deuda del gobierno inglés alcanzó los 50 millones de libras. El sólo diez años
había pasado del 5% al 40% de su Producto Interior Bruto. El gobierno inglés tenía serias
dificultades para devolver el dinero, y tampoco quería endeudarse más. Había que inventar algo, y
entró en escena la Compañía de los Mares del Sur.

3.2.-LA COMPAÑÍA DE LOS MARES DEL SUR

Se acercaba el vencimiento de un gran número de obligaciones emitidas por el gobierno,


que la clase media inglesa, atraída por el tipo de interés, había adquirido. El tesoro inglés debía
reintegrar el dinero a los ingleses, pero lo había “malgastado” guerreando contra los españoles.
¿Cómo podía no devolver el dinero? Hay que quitarse el sombrero ante la imaginación de los
ingleses para embaucar a los miles y miles de ahorradores que habían comprado deuda pública. Lo
explicaremos con un ejemplo: tras años de duro trabajo, alguien ha logrado ahorrar, por ejemplo,
10.000 euros, y quiere invertirlos en algo que le de cierta rentabilidad, pero sin asumir demasiados
riesgos, por todo lo que le ha costado tener ese dinero. Viendo la televisión observa un anuncio: el
estado español lanza una emisión de Letras del Tesoro. En él una joven pareja cogida de la cintura
mira, un día de Sol, a sus pequeños hijos volando cometas. Son una de esas parejas guapas y
modernas a las que nada parece poder salirle mal. La voz en off afirma que su futuro y el de sus
hijos está asegurado, porque invirtieron en el tesoro público.

4
Generada por la sucesión al trono español a la muerte de Carlos II que no dejó descendencia. Los dos bandos eran:
Inglaterra, Austria, Holanda y Dinamarca, que defendían como sucesor al Archiduque Carlos porque temían la debacle
económica que para el resto de Europa podía suponer la unión de España y Francia bajo la sucesión de Felipe de Anjou
(Felipe V). Francia temía, por su parte una alianza hispano austriaca que pudiera aislar y ahogar al país.
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El personaje compra las letras. Ya no tiene los 10.000 euros, pero posee 10.000 euros en
letras que le serán reembolsados tras doce meses con un elevado interés. El tiempo pasa, pero el
estado español ha hecho mal los deberes y no tiene liquidez, por ello le hace una oferta: en vez del
dinero le entregará acciones de una nueva empresa, una filial de Iberia, que se llama Iberia-dreams
high speed. Claro, que como el usuario no es tonto pregunta por el precio de las acciones. El
gobierno le asegura que las acciones de la empresa tendrán una renta perpétua del 6%: “así toda
su descendencia, hijos nietos, biznietos, etc.” podrán cobrar el 6% de esos 10.000 euros. La
pregunta lógica siguiente es: de acuerdo, pero ¿valen algo las acciones además de esa renta
perpétua?. El gobierno explica entonces que esas acciones son una oportunidad de inversión, ya
que Iberia-dreams high speed ha obtenido los derechos de explotación de los vuelos de alta
velocidad entre San Petesburgo y Ulan-Bator, capital de Mongolia. Según el folleto explicativo,
estamos hablando del mejor lugar del mundo para invertir en este momento, es evidente que los
beneficios de la empresa van a ser impresionantes.

Por si todavía alberga alguna duda sobre la recuperación de los 10.000 euros, el gobierno
recuerda que es poseedor de una acción, y que esta es un activo que, como tal, puede venderse en
cualquier momento, recuperando con ello los 10.000 euros, o incluso algo más. La tendencia de
cualquiera (no olvidemos que a los gobiernos se les concede confianza) es la de aceptar encantado
el canje.

El gobierno cumple su parte del acuerdo a cambio de que la Iberia-dreams high speed
amortice las letras y le libere de su deuda. Como resultado, el gobierno ya no le debe nada. Esto
fue exactamente lo que hizo el gobierno inglés en 1711 con la Compañía de los Mares del Sur (The
South Sea Company).

La compañía de los mares del sur estaba fundada por Robert Harley, que (¡Que casualidad!)
ostentaba el cargo de Tesorero del gobierno inglés. La empresa fue fundada para actividades
comerciales, aunque en realidad su verdadera finalidad y actividad fue la financiación, y
amortización, casi total, de la deuda nacional. En los albores del siglo XVIII todo el mundo
consideraba el nuevo continente el territorio de las grandes oportunidades. Los Mares del Sur era
la denominación de los castos territorios de Sudamérica, por ello la denominación reunía todos los
requisitos para deslumbrar a la población (pensar en el imaginario que se tenía de esas tierras en
un momento en el que no existía la imagen fotográfica).

La jugada fue la siguiente: el gobierno convence a aquellos que han comprado letras del
tesoro, entonces deuda pública, para que canjeen sus obligaciones por acciones de una empresa.
Para ello la compañía de los mares del sur realiza una ampliación de capital5 cercana a los diez
millones de libras. Entregando las obligaciones del tesoro se recibían acciones. El gobierno
garantizaba un pago perpetuo de intereses a los tenedores de esas acciones, cercano al 6% de
rentabilidad por acción al año. Para garantizar el valor de la empresa, el gobierno además anunció

5
Ampliación de capital: incremento en el capital social de una empresa. Toda ampliación viene definida por dos
elementos, la proporción entre el número de acciones nuevas que se emiten y las antiguas ya existentes, y el precio de la
emisión, esto es, los fondos que la sociedad emisora recibe por cada acción
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que había concedido a la Compañía los derechos para comerciar en exclusiva con América del Sur:
cualquier importación o exportación de Sudamérica tendría que pasar forzosamente por la
empresa. A los ojos de los ingleses esta concesión era una bicoca y los ingleses se lanzaron en tropel
a por las acciones. Ahora bien, ¿Cuál era la verdadera actividad de la empresa?: en realidad apenas
comerciaba con América del sur y no tenía prácticamente beneficios. El tratado de Utrecht de 1713
limitaba el número de viajes a un solo barco mercante al año con capacidad para 500 toneladas, el
denominado navío de permiso, que se dirigía a las colonias españolas y que en realidad sirvió a
Inglaterra para contrabandear en alta mar; normalmente intercambiaba mercancías con Jamaica y
volvía a puerto a por más mercancía.

Hasta 1917 la compañía no realizó su primer viaje a América del Sur, y apenas obtuvo
beneficios. Además, las relaciones entre España e Inglaterra no mejoraban, lo que reducía
drásticamente las posibilidades comerciales de la empresa (hay que recordar que la mayoría de las
colonias de América del Sur eran españolas). Toda esta información, sin embargo, era obviada y la
única creencia firme general era que las perspectivas de la compañía a largo plazo eran
inmejorables. Por otra parte, el tesoro inglés no disponía tampoco del medio millón de libras que
debía satisfacer anualmente en concepto de intereses. ¿De dónde podía sacarlas? Podía obtener
ese dinero de un impuesto aduanero que se impondría a la compañía de los mares del sur.

La operación vista en su esencia es perversa y está viciada de antemano:

-El gobierno emite obligaciones

-Los ciudadanos adquieren esa emisión puesto que les van a devolver su dinero con
intereses

-Cuando llega el momento de la devolución del dinero y los intereses, el gobierno


se lo ha gastado y no dispone de liquidez, así que da en su lugar acciones de una compañía: la
compañía de los mares del sur

 La compañía no factura nada, pero por la concesión de comerciar


en exclusiva se espera que facture una millonada
 La facturación que se espera va a ser grabada con unos impuestos
descomunales
 Los impuestos descomunales van a servir para abonar los intereses
con los que se han de remunerar las acciones entregadas,
remunerar a perpetuidad.

-El pago de los bonos del tesoro fue sustituido, por tanto por unas supuestas
ganancias futuras, por una actividad en la que todo el mundo creyó, pero que nadie había visto.
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-canjear las obligaciones por acciones es una forma de titulizar una deuda6, en este
caso de financiar la deuda emitiendo bonos respaldados por derechos de cobro.

3.3.-DOBLE O NADA

En 1717 el gobierno necesitaba desprenderse de dos millones de libras más de deuda. Como
la anterior operación había funcionado, se limitaron a repetirla. La compañía de los mares del sur
realizó una nueva emisión de acciones que fue un éxito rotundo. La empresa estaba de moda, y
todo el mundo quería sus acciones. El gobierno así empezó a convencerse de haber hallado la
solución a su grave endeudamiento, así que dejó pasar dos años más y lanzó su órdago final: en
1719 se produjo la siguiente emisión de acciones a cambio de amortizar deuda pública y se hizo por
valor de 80 millones de libras (el 60% de la deuda pública nacional).

Los doce meses de 1720 vieron la mayor subida de las acciones y también su posterior
derrumbe. En enero la acción se vendía y se compraba a cien libras. A mediados de febrero a
doscientas, y en abril a 300. Todas estas operaciones no tenían lugar en un mercado bursátil. La
Bolsa de Londres no existía todavía, fue fundada en 1801. La compraventa de títulos tenía lugar en
Exchange Alley, un callejón del centro de Londres por el que se atajaba para ir de la Oficina Postal
hasta el edificio de la empresa de seguros Royal Exchange. Las tiendas y almacenes de café del
callejón eran verdaderos hervideros y mercados cambiarios. No eran mercados ilegales. Las
primeras y más importantes emisiones de acciones de Inglaterra procedieron de compañías que
importaban café y té, así que si alguien quería invertir en ellas acudía a sus dependencias.

La demanda de acciones de la compañía se disparó. Los almacenes de café recibían la visita


de numerosas personas hambrientas de dinero y atraídas por las noticias. En mayo de 1720 la
acción se compraba y se vendía a 550 libras. En seis meses su precio se había multiplicado por cinco
(para que sea posible hacerse una idea del precio, una familia inglesa media vivía con 500 libras al
año, y la frontera entre los ingresos de un burgués y un rico se estipulaba en unas 500 libras anuales.
Hubo quien ganó 400 libras en seis meses).

El fenómeno adquirió tales dimensiones que empezaron a surgir todo tipo de oportunistas
y aprovechados. Todo lo que llevaba el nombre de mares del sur era una mina de oro. Para saciar
la sed de inversión aprovechados de todo tipo crearon empresas increíbles. Una iba a construir en
América del Sur una rueda de movimiento perpetuo, para lo que necesitaba un millón de libras de
capital inicial, otra hablaba de la edificación de hospitales para niños bastardos allí, otra se basaba
en crear una flota de barcos armados contra piratas, un espabilado confesó haber obtenido unos
ventajosos derechos para el comercio. Sólo había que entregar dos libras iniciales para hacer una
reserva, y el resto cuando se pudiera hacer público en qué consistían esos ventajosos derechos que

6
Una deuda se convierte en un título para que pueda transferirse entre terceros. Fue así como en 2008 se titulizaron las
deudas de las hipotecas subprime norteamericanas, para reducir la exposición al riesgo de las entidades financieras
norteamericanas, pero en realidad para transferir el riesgo a otras entidades que resultaron engañadas por la calificación
de las mismas y su empaquetado con otras acciones.
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no podían revelarse. El emisor de las acciones recaudó 2000 libras en cinco horas, después de lo
cual, por supuesto desapareció. Otra empresa prometía la transformación del mercurio en metales
preciosos. Mackay 7 recoge hasta 86 empresas con planteamientos tan estrambóticos como
increíbles. Pero todas las emisiones eran minucias en comparación con la grande entre las grandes,
las que todos querían, la compañía de los mares del sur.

3.4.-MÁS FACILIDADES

En junio de 1720, cuando la acción alcanzó el precio de 550 libras, sucedió algo típico de las burbujas
que se plasmó en dos hechos:

1.-Con la finalidad de que nadie se quedase sin acciones se facilitaron créditos para
su compra. Esos créditos los otorgaban prestamistas, comerciantes de oro y banqueros privados,
pero sobre todo, la propia compañía de los mares del sur. Hay que tener en cuenta que las personas
a cargo de la compañía eran también propietarias de un buen número de acciones, así que cuanto
más subieran estas más aumentaba su patrimonio. La propia empresa otorgaba créditos para que
la gente comprase acciones que ella misma emitía. El dinero de caja se entregaba como préstamo
y volvía a entrar en forma de capital (es decir, la empresa utilizaba su dinero para revalorizar el
precio de su propia acción).

2.-Los directores de la compañía de los mares del sur no pagaban por las acciones
que recibían en propiedad (lo mismo sucedería en el 29), las recibían a crédito y las vendían al cabo
de unas semanas con suculentas plusvalías. Los directivos recibían, por ejemplo, una acción que
valía 200 libras, y poco después la vendían por 500. En realidad la rentabilidad de esta operación es
infinita: 300 libras de beneficio/0 libras de inversión=∞. La función de estas entregas de acciones a
directivos y personas influyentes tenía un efecto intencionado: era importante rodear del máximo
de glamour a la Compañía de los Mares del Sur. Se invitaba a invertir, a veces en condiciones
preferentes, a destacados miembros de la sociedad británica (Isaac Newton, por ejemplo, entre
otros). Cuando corría el rumor de que cierto acaudalado londinense había adquirido acciones, se
producían nuevas oleadas de compradores.

Hay que tener en cuenta que hasta ese momento la empresa se había limitado a comerciar
con unos cuantos miles de esclavos. La esclavitud no estaba abolida en América y era habitual el
transporte de africanos al nuevo continente para ser vendidos como esclavos. En realidad toda
orgia especulativa es desdeñable, pero si además está basada en los beneficios de una futura venta
de esclavos, el hecho resulta ya vomitivo. Aunque todo ha de decirse; la compañía de los mares del
sur era bastante profesional en la trata de esclavos. Se calcula que, durante 96 viajes en 25 años,
vendieron 30.000 esclavos, perdiendo “sólo” a 4000 durante la travesía por el Atlantico. Su ratio de
mortalidad era del 11%, en realidad muy inferior a la de los españoles, holandeses o franceses.

7
MACKAY, CH. Delirios Multitudinarios. La manía del tulipán y otros mercados enloquecidos. Ed. Milrazones. Barcelona,
2008
Economía y Media 13

3.5.-LAS DUDAS Y EL DERRUMBE

Llegó el verano y la acción alcanzó el exorbitante precio de 890 libras. Pocos días después
llegó a valer 1000. Quien entró en enero a 100 libras y vendió entonces ganó en seis meses lo que
un herrero hubiese tardado en ingresar durante 20 años de duro trabajo. Si tenemos en cuenta el
precio de la acción, la valoración de la empresa equivalía a tres veces el suelo entero de Inglaterra.

Con los precios a estos niveles,, comenzó a correr el rumor de que tal vez convenía ya
vender. La versión oficial de la quiebra se puede explicar a partir de su equivalente francesa: la
Mississippi Company. Su esquema de funcionamiento era exacto al de la inglesa y constituye otra
de las grandes burbujas especulativas de la historia. Francia estaba fuertemente endeudada y, bajo
la concesión de un monopolio de 25 años para todo el comercio entre Francia y América, el
gobierno francés propuso un canje de obligaciones por acciones. La Mississippi Company fue
fundada por un escocés, John Law, y progresivamente, de ampliación en ampliación, se acabó
quedando con el 100% de la deuda nacional del gobierno francés. El precio de la acción pasó de 500
libras francesas en 1917 a 15.000 libras francesas en 1720 (un incremento del 3000%). La valoración
máxima de la compañía era tres veces el PIB de Francia. Las acciones de la compañía cayeron en el
verano de 1720 y esta noticia llegó a Inglaterra contagiando a los accionistas de la compañía de los
mares del sur. Si la compañía francesa no era viable, tampoco lo era la inglesa. El precio de la acción
comenzó a bajar (normalmente coincidiendo con la ausencia de liquidez). El negocio al otro lado
del océano no era suficiente para compensar los altos precios de las acciones. Con ello se comienza
a descubrir que el negocio real no justificaba en absoluto el alto precio de cotización de las acciones.
La acción de la compañía de los mares del sur bajó así con cierta rapidez, por lo que los directores
decidieron que había que actuar urgentemente, por ello tomaron dos medidas:

1.-La primera es una medida muy típica de las burbujas y que se repetirá de nuevo
en 1929: ordenar a los agentes cambiarios la compra de acciones para empujar de nuevo los precios
hacia arriba. Había que evitar el desplome a toda costa. Para los directores de la empresa dedicar
parte de sus beneficios a continuar siendo ricos era rentable

2.-La segunda medida fue adoptada por el gobierno: había que evitar los fraudes,
así que entre julio y agosto el Parlamento Británico emitió la famosa Bubble Act (acta de la burbuja),
que establecía que ninguna empresa podía realizar operación alguna en Sudamérica sin ostentar
una autorización emitida por el gobierno.

Las dos acciones ayudaron a una recuperación momentánea de la confianza, y el precio de


las acciones subió en los siguientes quince días de 750 a 805 libras, pero quince días fue lo que duró
la recuperación. La desbandada fue brutal. Las compras apalancadas8 actúan con la misma fuerza
en sentido inverso, es decir, hinchan la burbuja, pero también la pinchan. Quienes compraron sus
acciones con dinero prestado temían que sus acciones valiesen menos que lo que pagaron por ellas,

8
Apalancamiento: comprar acciones con dinero prestado y además, desembolsando sólo una parte del precio
Economía y Media 14

ya que si esto sucedía no podrían devolver el préstamo. Este mido provocó una reacción en cadena
y las órdenes de venta se dispararon. La acción se desplomó en poco más de un mes: a finales de
agosto de 1720 estaba por encima de 800 libras; antes de que finalizase octubre se había
derrumbado a 150. En ese momento algunos insensatos pensaron que era el momento y
comenzaron a comprar e hicieron subir la acción a 300 libras. En ese momento los compradores se
terminaron. Se había acabado el stock de necios. En diciembre la acción volvió a estar a 100 libras,
el precio con el que había iniciado el año…

3.6.-LAS CONSECUENCIAS

Las consecuencias del derrumbe fueron varias: la más inmediata fue positiva para el
gobierno inglés: en seis meses se desprendió del 80% de la deuda pública (no es un problema del
estado o del gobierno concreto que lo regenta el que las acciones ya no valieran nada). Hay que
estar siempre atentos a la conversión de las obligaciones en acciones que sean de empresas
privadas, bancos o gobiernos aunque algunas veces pueden resultar ventajosas, hay que estudiar
muy bien estas acciones.

Una acción similar a la del gobierno inglés hoy originaría un derrumbe de la economía en
el lugar en el que se produjese, pero sin embargo Inglaterra no sufrió una crisis económica duradera
debido a ello. Los motivos son varios, pero aquí sólo enumeraremos dos:

-La rápida reacción del gobierno para restaurar la confianza. (La reserva Federal de
EEUU intentó hacer algo parecido en 2008

-La revolución industrial del XVIII. Los avances hicieron aumentar la productividad
hasta unas tasas nunca vistas, lo que se tradujo en un incremento de la riqueza per cápita. La
publicación de las teorías de Adam Smith y el nacimiento de la economía como disciplina,
supusieron el fin del mercantilismo como base de la riqueza de las naciones y el advenimiento de
una nueva etapa en la que la producción y la eficiencia reemplazarían el oro y la plata como motor
del crecimiento económico.

A pesar de todo es cierto que existió recesión. Durante algunos meses la actividad y la
capacidad de gasto de muchas familias londinenses se vio afectada. Miles de aristócratas se
arruinaron y muchos inversores fueron a la bancarrota. El propio Newton perdió 20.000 libras. Se
negó a hablar de la estupidez que había cometido y lo único que nos ha llegado de su operación es
la famosa frase “soy capaz de calcular los movimientos de los astros, pero no la locura de las gentes.

También muchos prestamistas perdieron todo lo que tenían, dado que ellos mismos
avalaban muchos préstamos. La empresa prosiguió con sus actividades y no se disolvió hasta 1850.

En relación a las consecuencias penales, con los inversores indignados, el Parlamento inició
una investigación que concluyó con la aceptación de que se había producido un fraude por parte de
los directores de la compañía. Entre los implicados se encontraban John Aislabie, James Craggs,
Economía y Media 15

Lord Stanhope y Lord Sunderland, todos ellos altos cargos. Las propiedades de los directores de la
compañía fueron confiscadas y usadas para reembolsar parte de las pérdidas a los inversores. La
indignación del Parlamento fue bastante hipócrita, si tenemos en cuenta que el gobierno se había
desembarazado del 80% de la deuda nacional, saneando las cuentas públicas. Los inculpados
habían cometido delitos, pero también funcionaron como cabezas de turco.

4.-EL CRAC DEL 29

4.1.-INTRODUCCIÓN

Desde 1920 a 1929 Estados Unidos disfrutó de un periodo de expansión continuado. La


economía creció a un ritmo espectacular gracias a una profunda transformación industrial. Son los
años del taylorismo, del fordismo, de las líneas del montaje en cadena, que redujeron
extraordinariamente los costes de fabricación de todo tipo de productos. Se popularizaron los
primeros electrodomésticos, como las aspiradoras, los secadores de pelo o las primeras neveras. El
teléfono y el automóvil irrumpieron en la vida cotidiana. Dado que muchos de éstos eran muy caros,
nacieron las primeras ventas a plazos, con las que los consumidores se endeudaron para comprar.
Es además la época de la radiodifusión, de la construcción de los importantes rascacielos de Nueva
York, de la siderurgia, del cristal…El paro descendió a tasas bajísimas y en general había bienestar
y optimismo. El jazz alegraba las salas de baile y los conciertos.

En 1927 la Reserva Federal inició una política monetaria fuertemente expansiva, liberando
una buena cantidad de fondos que fue a parar a bancos y a particulares. Esta masa de dinero es la
que en último lugar se utilizaría para financiar la compra de acciones en Wall Street.

Hasta 1928 las acciones de las empresas norteamericanas aumentaban de acuerdo con sus
beneficios operativos. Los negocios iban bien, y eso se reflejaba en las cotizaciones. Pero a partir
de 1928 la bolsa empezó a subir a base de bruscos tirones, hasta alcanzar niveles que ya nada tenían
que ver con la rentabilidad de las empresas. Es cierto que a veces se producían correcciones en
sentido contrario, pero duraban poco, y la tendencia se invertía con rapidez para superar
ampliamente los niveles anteriores. Poco a poco las subidas iban justificándose sólo por una
expectativa de subida posterior.

4.2.-LOS MECANISMOS FINANCIEROS

Si en Holanda los contratos de futuros permitían compras de bulbos de tulipán sin


desembolsar el dinero en su totalidad, en el crac del 29 también existían dos mecanismos que
eximían a los inversores de la incómoda obligación de adelantar el dinero para lograr grandes
beneficios: la compra de títulos a plazo con fianza y los trust. Vamos a explicarlos brevemente.
Economía y Media 16

La compra de títulos a plazo con fianza implica lo siguiente: supongamos que alguien
quiere invertir, por ejemplo, 5000 dólares en acciones. Acude a un agente de bolsa, y éste le
informa de que las de General Electric van a subir y por tanto le sugiere que debería invertir más
dinero, pongamos por ejemplo 50.000 dólares. Puesto que el inversor no dispone de esa cantidad,
el agente de bolsa le presta el dinero dejando sólo los 5000 dólares de fianza. El plazo de pago de
los 45.000 restantes se fija para dentro de tres meses, ya que así el inversor tiene tiempo de vender
antes las acciones y disponer de la cantidad requerida. Al vender antes de la fecha de pago se
espera que el valor de las acciones haya subido de 50.000 a 70.000. De ese modo se obtienen 20.000
de beneficios brutos (de ellos habría que descontar los 5000 que se habían dejado de fianza y los
intereses o el porcentaje que cobraría el agente de bolsa). La posibilidad de grandes ganancias con
pocas aportaciones desató la locura entre la gente. Era posible incluso multiplicar por diez el dinero
inicial invertido. Este mecanismo de préstamos se incrementó entre 1920 y 1929. Los propios
agentes de cambio prestaban el dinero de las fianzas a sus propios clientes, y lo hacían porque ellos
ganaban una comisión con cada préstamo. Obviamente los agentes no prestaban el dinero de su
bolsillo, sino que actuaban como intermediarios de otras entidades financieras. El negocio era
redondo, porque todos obtenían beneficios invirtiendo un dinero que “no era de nadie”. Los
beneficios de comprar acciones sin desembolsar dinero y recibiendo un préstamo para la fianza
provocaron que se desatase una espiral especulativa sin precedentes en la Bolsa de Nueva York, de
hecho, el volumen de préstamos se multiplicó en ocho años pasando, entre 1920 y 1928 de mil
millones a seis mil millones de dólares. Tras pedir el préstamo para adquirir acciones los inversores
vendían siempre con beneficios, porque “la bolsa sólo sube”. Todo el mundo devolvía el préstamo
y los intereses. Fue tal la demanda de créditos que los bancos decidieron subir el interés que
cobraban. Pasaron del 7-8% al 12%. Pero esto no desanimó a los especuladores, que no dejaron de
solicitar el dinero prestado. Como no se registraban impagos, esto animó a las entidades bancarias
de medio mundo. Éstas desembocaron en Wall Street para prestar dinero con una tasa del 12% y
sin morosidad: desde 1921 hasta 1929 en Estados Unidos se concedieron créditos por un valor
superior a los 8500 millones de dólares, una cantidad mayor al dinero en circulación que el país
tenía en ese momento. No sólo los bancos prestaron dinero. Muchas empresas que obtenían
beneficios con sus actividades productivas ordinarias decidieron que, en lugar de invertir sus
beneficios en introducir mejoras en la empresa, comprar maquinaria de diverso tipo, etc. , lo
prestarían para que la gente invirtiese en Bolsa. También prestó dinero la Reserva Federal. El Banco
Central de Estados Unidos cedía dólares al 5%, los bancos lo prestaban al 12% y la gente obtenía
rentabilidades del 25%. ¿No es esto una burbuja…?

Con las empresas que tradicionalmente cotizaban en bolsa no había suficiente para
abastecer a los hambrientos y ávidos inversores. Como no se podían crear empresas productivas
de la noche a la mañana para paliar esa sed se crearon los trust. Los trust tenían un único objeto
social: invertir en bolsa. Estas nuevas empresas cuya actividad es la inversión bursátil, a su vez
cotizarán en bolsa. La obtención de gran rentabilidad se logró mediante lo siguiente: imaginemos
que creamos un trust llamado Big Palanca Corporation &Trust que va a emitir capital por un millón
de dólares:
Economía y Media 17

-Se ofrecen la mitad de las acciones como preferentes 9 o “con techo”, que son
aquellas cuya cotización no variará. Su valor será siempre de 500.000$, y quien las compre recibirá
un 6% de rentabilidad. Se pagarán finalmente en total 30.000$ en concepto de intereses. ¿De
dónde sale este dinero? Para ello debemos revisar la otra mitad de acciones.

-La otra mitad de las acciones son ordinarias o “sin techo”, éstas serán las que
aglutinen la plusvalía del Big Palanca Corporation. Como esa plusvalía es grande, de ella se sacarán
los 30.000 dólares de intereses. Ahora bien, ¿Cómo se obtiene la plusvalía? En el momento en el
que el trust salga a bolsa se producirá un incremento de su valor. Si las acciones por ejemplo suben
un 30% y se ha invertido un millón, se obtienen 300.000 dólares de beneficios. De esos: 30.000 son
los intereses que obtienen los de las acciones preferentes con techo y los 270.000 restantes se
aplicarán a las acciones ordinarias sin techo. (los 270.000 equivalen a un 54% de rentabilidad).
Vemos aquí el llamado mecanismo de la palanca: lo que sube es el 100% de las acciones, pero los
beneficios sólo se aplican al 50%. Esto se acentúa aún más si las acciones sin techo pertenecen a
un segundo trust de inversión, que a su vez también tiene acciones con techo y sin techo, lo que
permite que un gran beneficio se repercuta sobre una pequeñísima aportación de capital inicial.
Esta idea se aplicó en 1929, creándose trust de trust, que a su vez eran trust de trust y así
sucesivamente. De todos ellos el caso más conocido es el del American Founders Group, que realizó
una primera emisión de acciones ordinarias por valor de 500$ y fue creando un trust detrás de otro
hasta crear un activo valorado en 1000 millones. El negocio era tan descomunal que todas las
entidades financieras se lanzaron a constituir trust: los bancos de inversión, los bancos comerciales,
los agentes de bolsa, las agencias de cambio…En 1927 los trust vendían al público 400 millones de
dólares. En 1929 3000 millones, el 33% de todas las emisiones de capital del año. Los directivos y
promotores de los trust recibían una comisión por las emisiones de capital y por los beneficios.
También recibían acciones sin techo a un precio inferior de lo que salían a la bolsa, con lo que el día
de la emisión podían venderlas con beneficios desde el minuto cero, algo parecido a lo que pasó en
el caso de los gestores de fondos de las hipotecas subprime hoy quebrados y que explicaremos con
posterioridad.

4.3.-LA ESCALADA DE LA BOLSA

Multitud de ciudadanos norteamericanos se dispusieron a invertir. Alexander Noyes, editor


financiero de The New York Times, recoge que “las oficinas de los agentes de cambio estaban
abarrotadas, desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde, de clientes sentados o de pie quienes,
en lugar de cuidar sus propios negocios, pasaban el tiempo mirando las cotizaciones”10. En todas las

9
La cuestión nacional de actualidad en este momento en relación a las preferentes podría ser relacionada con lo que
explicamos, pero de un modo más complejo, ya que en realidad las preferentes no son exactamente acciones, sino
participaciones bancarias. Para entender lo que ha sucedido, y las diferencias, se puede revisar:
http://www.iahorro.com/ahorro/colaboradores/articipaciones-preferentes-el-corralito-a-la-espanola.html

10
NOYES, A. The Market Place; Reminiscences of a Financial Editor. Little, Brown and Company. New York, 1938. El
texto es inencontrable y solo se parcialmente en algunas direcciones de Internet por referencias al autor
Economía y Media 18

burbujas especulativas se produce una actitud similar, una especie de hipnotismo o embotamiento
donde trabajar no tiene sentido donde parece haberse descubierto la piedra filosofal de la riqueza
ilimitada, y donde la opulencia y el crecimiento sin base real son aparentemente posibles.

De 1924 a 1929 el promedio del índice de la Bolsa de Nueva York (el conocido Dow Jones)
aumentó un 500%. La mitad de este aumento ocurrió sólo en los últimos 12 meses. El máximo fue
alcanzado el 3 de septiembre de 1929. Los mecanismos de la base de este aumento eran en realidad
bombas de relojería. Esta espiral, una pirámide en toda regla, no podía sostenerse indefinidamente.

4.4.-EL DESPLOME

Uno de los peores días fue el 24 de octubre de 1929, el llamado jueves negro, en el que 13
millones de títulos se pusieron a la venta a precios cada vez más bajos, sin encontrar compradores.
A las 13h. varios banqueros de Wall Street se reunieron y decidieron intervenir comprando acciones
de U.S. Steel y Blue Chip, (encargadas de la producción de acero en el primer caso, mientras que el
segundo acoge a empresas con un alto nivel de producción y liquidez), muy por encima del precio
que se estaba negociando. John K. Galbraith llamó a esta reacción “el sostén organizado”11. Con
ella los banqueros lograron detener el derrumbe y por la tarde hubo una notable recuperación que
redujo algo la caída, que aun así fue de un 12%.

El 28 de octubre de 1929 se produjo el llamado “lunes negro” en el que la bolsa baja otro
13%. Queda patente que los bancos tiraban la toalla: no harían nada por salvar la situación. Los
banqueros se reunieron a las 16.30. Se dieron cuenta de que si sostenían el nivel de la bolsa se
arruinarían, así que decidieron no hacerlo. Declararon que no es función de los bancos o los
banqueros mantener un nivel de precios determinado, ni proteger los beneficios de nadie, sino
organizar adecuadamente un mercado en el que la oferta y la demanda coincidan en torno a cierto
precio.

Pero el día más trágico fue el 29 de octubre de 1929, llamado también martes negro. En él
se negociaron 16,4 millones de acciones (para dar una idea de lo que esto supone, este volumen
diario no se alcanzaría de nuevo hasta 1969, cuarenta años después). El Dow Jones , cayó en picado
otro 12%, y la Bolsa perdió 14 millones en un solo día, y 30 millones en una semana, diez veces más
que el presupuesto anual del gobierno federal, y mucho más de lo que los Estados Unidos habían
gastado en la Primera Guerra Mundial. La Bolsa estuvi cayendo a intervalos desde aquella semana
hasta el 8 de julio de 1932, cuando alcanzó su nivel mínimo, el mismo que tenía en 1800,
coincidiendo casi con su apertura. Habrá que esperar a 1954 para que la bolsa recupere los niveles
de 1929.

11
GALBRAITH, J.K. El crash de 1929. Ed. Ariel. Barcelona 1985.
Economía y Media 19

4.5.-LAS CONSECUENCIAS

La Bolsa perdió el 90% de su valor en tres años. Todos los trust se vinieron abajo, y el efecto
palanca registró las mismas pérdidas geométricas en sentido inverso. La onda expansiva de este
terremoto financiero alcanzó, evidentemente, a la banca. Los bancos habían prestado dinero, y se
encontraron con que los arruinados prestatarios no podían devolverlos. Las consecuencias sobre el
sistema bancario fueron demoledoras: en 1929 quebraron 40 bancos. La gente retiraba sus
depósitos ante el temor de perderlos. La quiebra de los bancos redujo la actividad crediticia que las
empresas precisaban para seguir funcionando, y eso tenía un efecto demoledor sobre la economía,
ya que la caída podía ser en espiral.

Respecto a los suicidios hay que decir que se ha exagerado sobre este extremo, ya que la
tasa de suicidios medida sobre la población general se mantuvo constante, aunque sí se registraron
episodios terribles y de desesperación entre los hombres de finanzas.

Como no había sucedido en las burbujas anteriores, el crac del 29 desembocó en una crisis
económica sin precedentes: en 1932 en América del Norte se registraban 12 millones de parados,
un deterioro considerable del nivel de vida, las importaciones descendieron un 65 % en 3 años, y
las exportaciones se redujeron un 62%. Todo este periodo se conoce como la Gran Depresión: el
comercio mundial y el PIB bajaron un 34 y un 32% (basta plantearse que hoy ya supone una enorme
preocupación que la economía se contraiga un 1%). Con el crac del 29 las burbujas dejaron de ser
locales y comenzaron a ser globales (hay que recordar que entidades bancarias de todo el mundo
habían acudido para prestar dinero e invertir). Muchos vieron en esta recesión el caldo de cultivo
de la Segunda Guerra Mundial, y del propio nazismo, no sólo por la exportación de la crisis a
Alemania, sino por la imposibilidad de, sumido en una crisis económica, satisfacer las exigencias
del tratado de Versalles manteniendo una situación de solvencia para la población (de hecho ha
sido en 2010 cuando Alemania ha terminado de satisfacer las compensaciones exigidas por la
pérdida de la I G.M.).

Queda como campo de acción plantearse que los pagos aplazados animan a invertir
cantidades de dinero muy superiores a las que se poseen y a vender con mucha rapidez, lo que
incrementa la volatilidad de los valores. El inversor asume ese compromiso porque piensa que no
va a tener ningún problema en asumir el pago. Las compras apalancadas, que consisten en realizar
parte de la inversión con dinero prestado, de modo que la aportación sea mínima, incrementa
mucho el crecimiento de las burbujas. Durante todas ellas se considera imposible que el bien baje
su precio más allá de cierto nivel, y la mayor parte de las veces ni siquiera se mide la posibilidad de
que baje.
Economía y Media 20

5.-JAPÓN AÑOS 90. EL DECLIVE DEL SOL NACIENTE

5.1.-INTRODUCCIÓN. UN INMENSO SUPERÁVIT

Desde 1955 hasta los años 80 Japón experimentó un crecimiento continuo. En 1950 la renta
per cápita de un japonés apenas llegaba al 19% de la de un norteamericano. En 1989 la relación era
de casi el 84%.

A nivel empresarial, Japón presenta dos rasgos antagónicos:

-un sector industrial intensivo en capital 12 , con un nivel de competitividad


extraordinario en los mercados internacionales

-unos sectores nacionales, (agricultura, servicios, sector público), poco intensivos


en capital y con un nivel de productividad realmente bajo.

La expansión de los productos japoneses convirtió al Imperio del Sol Naciente en la primera
potencia mundial. Durante su proceso de crecimiento, las escuelas de negocios de medio mundo
ensalzaron las prácticas empresariales niponas en cuyo modelo destacaban los siguientes rasgos:

-Paternalismo capitalista

-Procesos de decisión por consenso

-Proteccionismo derivado de un profundo nacionalismo

-Gestión a largo plazo

-Identificación del trabajador con la empresa (las corporaciones garantizaban el


empleo de por vida. Hay que tener en cuenta que, lejos de lo que se valora en occidente por parte
del liberalismo económico, a un trabajador que va a conservar su puesto de por vida le interesa que
la empresa funciones y vaya bien. Es el lugar en el que va a pasar la mayor parte del tiempo de su
vida)

-Interdependencia entre los bancos y las grandes corporaciones: las empresas


tenían una estructura en cuya cúspide había una entidad financiera bajo la cual se articulaba un
entramado de empresas con participaciones cruzadas. Los directivos pertenecían a las esferas
política, empresarial y académica, una élite que, además, se encontraba vinculada al gobierno. Las
empresas más grandes estaban bajo el control de los bancos

-El éxito de los métodos de producción japoneses es mostrable en la medida en


que desde la revolución de las tic se habla de toyotismo (el nuevo modelo de organización laboral
que se diferencia del fordismo, el del trabajo en cadena). El toyotismo, traducido a equipos de

12
Se denomina capital intensivo a una rama o proceso productivo que emplea más capital que otros factores de
producción en relación a otro procesos o tecnologías productivas, es decir, es el proceso que, por ejemplo, usa más capital
que mano de obra, del que se desprende más capital que fuerza de trabajo.
Economía y Media 21

trabajo autónomos y sin jerarquías, a la comunicación de conocimiento informal y al just in time,


sin excedentes de productos, basado además en la calidad de lo producido (el sistema de los cinco
ceros: cero defectos en las piezas, cero averías, cero demoras, cero papel, cero existencias), hizo a
los productos japoneses fuertemente competitivos en el exterior.

Las exportaciones niponas superaron a las importaciones con creces durante un periodo
continuado. De este modo, un fuerte superávit (exceso de beneficios sobre los gastos) fue a parar
a las empresas, y, por tanto, al sistema financiero nipón. Casi todas las predicciones apuntaban a
que Japón había superado a Estados Unidos como primera potencia económica. Si algo caracteriza
al crac de Japón es que en la década de los 80 nadie lo supo prever.

5.2.-EL AUMENTO DEL DINERO

Las exportaciones aumentaron y la moneda japonesa, el yen, fue revalorizándose respecto


al dólar. Hay que tener en cuenta que una moneda nacional más fuerte encarece los productos para
los extranjeros y puede afectar a las exportaciones. La economía japonesa dependía de las
exportaciones, así que el gobierno japonés decidió abaratar el dinero, es decir, bajar los tipos de
interés. La idea era que la población japonesa accediese más fácilmente al crédito para así
estimular el consumo interno, y que este compensara lo que las exportaciones pudiesen bajar (algo
así como considerar que lo que los extranjeros no nos compren lo compraremos nosotros). Con
esto se inició una expansión monetaria interior de dimensiones imprevistas.

Los primeros créditos no fueron a parar a las productivas y eficientes empresas


exportadoras, las multinacionales, porque estas habían acumulado unos excedentes financieros
que les permitieron reducir su endeudamiento y ganar en recursos propios. En su lugar los créditos
se destinaron a pequeñas y medianas empresas tradicionales, las menos competitivas y también
menos intensivas en capital. El resto de la expansión monetaria fue a alimentar una burbuja
inmobiliaria y bursátil sin precedentes en Japón.

El volumen de los préstamos era enorme, ya que los superávits de la exportación de las tres
décadas precedentes suponían una masa de dinero brutal. El dinero se dirigió al mercado
inmobiliario. A diferencia de lo acontecido en Europa y Estados Unidos, en Japón no sólo los
particulares se endeudaron para adquirir tierras, pisos y locales, sino también las empresas,
independientemente de si fabricaban coches o productos electrónicos.

5.3.-UNA PALANCA ENDOGÁMICA

El mecanismo de la palanca es el que se puso aquí en marcha: las grandes corporaciones,


que ya no necesitaban tanto crédito para sus actividades productivas ordinarias, se endeudaron
para adquirir edificios de oficinas, terrenos, campos de golf…La fuerte demanda de inmuebles hizo
subir sus precios, por lo que las empresas registraban en su contabilidad la consiguiente
Economía y Media 22

revalorización de sus propiedades, lo que afectaba al precio de las acciones, que


consiguientemente subían. Como las empresas tenían más valor, los bancos consideraban que sus
garantías eran mayores y procedían a concederles más créditos. Los créditos eran de nuevo
invertidos en el mercado inmobiliario, y con ello otra vez los precios de tierras, locales, edificios
aumentaban, volviendo a iniciarse el mismo proceso en una espiral sin fin.

Pongamos un ejemplo: una empresa vale 10, y compra un edificio por 1 gracias a un
préstamo. Dado que se producen muchas adquisiciones de edificios el mercado inmobiliario
registra un ascenso, con lo cual el inmueble recién adquirido se valora en poco tiempo en 3. La
empresa vale ahora 10+3=13, por ello, los bancos la consideran más sólida y más digna de crédito,
con lo que recibe dinero para un segundo inmueble, que compra por 3, pero de nuevo se produce
una subida del mercado inmobiliario y el segundo inmueble ahora vale 6. Con ello la empresa en
este momento supone un montante de 10+6(el primer inmueble también registra la subida)+6=22.
La empresa ya cotiza a 22, con lo cual se le pueden otorgar más créditos para comprar más
inmuebles. Esos activos revalorizados eran la única garantía de los nuevos préstamos.

A los bancos este proceso les venía muy bien, porque con él canalizaban el abundante
ahorro, sacaban el excedente de liquidez hacia empresas en cuyo accionariado ellas mismas
estaban. Para hacernos una idea del precio que alcanzaron los activos, podemos anotar, por
comparación, que en 1990 el valor total de las propiedades inmobiliarias niponas equivalía al 20%
de la riqueza mundial. Teniendo Japón 25 veces menos extensión que Estados Unidos, sus
propiedades valían en conjunto cinco veces más que las americanas (Tokio era suficiente para
igualar el valor de todas las propiedades inmobiliarias de Estados Unidos, sólo el palacio imperial
japonés igualaba en valor a todo el estado de California).

De la mano de este aumento iba el valor de las acciones de las corporaciones, ya que eran
las principales propietarias de los activos inmobiliarios. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio pasó
de 11.000 puntos en 1948 a los 40.000 puntos a finales de 1989. Por ejemplo, la telefónica japonesa
NTT Corporation tenía un valor que igualaba al de AT&T (telefónica americana), IBM, Exxon,
General Electric y General Motors, todas juntas. Pocos sabían que buena parte de los beneficios de
las empresas que cotizaban provenía de operaciones financieras y no de su actividad productiva
ordinaria.

5.4.-EL DERRUMBE

Si los japoneses generaron ellos solos la especulación y la burbuja, también la pincharon


sin ninguna ayuda externa. En 1990 un informe del Banco de Japón alertaba del inminente desastre
que se avecinaba. Advertían las distorsiones que un pinchazo podía ocasionar sobre la economía:
la enorme desigualdad en cuanto a la acumulación de la riqueza, el trauma inmenso para las
instituciones financieras especializadas en el sector inmobiliario y un exceso de endeudamiento en
empresas y economías domésticas.
Economía y Media 23

Los nipones, acostumbrados al paternalismo empresarial y al proteccionismo


gubernamental, pensaron que el gobierno nunca dejaría caer las cotizaciones e intervendría en el
caso de un desplome, pero hizo todo lo contrario: bajo la esperanza de provocar un aterrizaje suave
pincho la burbuja. El mercado se desplomó a una velocidad vertiginosa. La bolsa de Tokio bajo un
63% en dos años, y el mercado inmobiliario se hundió de manera correlativa.

Las consecuencias del final de la burbuja pueden promover una reflexión: al constatar el
tiempo que ha transcurrido sin que Japón acabe de levantar cabeza (unos 23 años). La vivienda no
volvió a subir de precio hasta pasados 14 años, las restricciones crediticias paralizaron la economía
y dispararon la tasa de paro. Al ser el sistema bancario el punto final de la especulación, la economía
japonesa quedó hipotecada, sin haber logrado aún una clara reactivación (aunque comienzan a
apreciarse síntomas de la misma).

En España ha sido el exceso inmobiliario desorbitado el que también nos ha llevado a a


crisis que estamos atravesando, siendo también la banca la que ha financiado esta especulación.
La diferencia con Japón es que no es la propietaria última de los activos, aunque sí los tiene en
forma de créditos en el activo de sus balances.

Pero quizás lo más importante es el coste social. Japón ha experimentado una profunda
decepción y una gran crisis respecto a sus valores culturales más inmemoriales: la cautela, la
planificación, el sentido común, la excelencia…El boom inmobiliario dejó fuera de la vivienda a
mucha gente, empobreció a unos y enriqueció a otros. Salieron a la luz los escándalos sobre las
prácticas de los directivos de las grandes corporaciones, y la cohesión social se deterioró
notablemente.

Japón sigue siendo hoy una potencia, pero dista mucho de lo que podía haber llegado a ser
sin tal burbuja. El periodo de 1990 al 2000 ha pasado a la historia popular como “la década perdida”.

5.5.-LAS CONSECUENCIAS

La rápida y pronunciada afluencia de masa monetaria por encima de la producción real


fomenta burbujas de activos. Durante las burbujas, a quienes compran el bien con el que se
especula se les considera más solventes por poseer algo que aumenta mucho de valor. En esto
casos la solvencia se basa en un precio que puede derrumbarse y que la mayoría de las veces lo
hace. La garantía de las compras especulativas suele estar constituida por los bienes con los que se
especula, ya de por sí disparados de precio. Cuando la burbuja se ha formado y se desea su
desaceleración ya es demasiado tarde. Una burbuja difícilmente pincha poco a poco. La única
forma de desinflar una burbuja es evitar que se forme.
Economía y Media 24

6.-LA CRISIS SUBPRIME Y LA EXPORTACIÓN DE HIPOTECAS (2006)

6.1.-CASAS PARA TODOS

Del 2000 al 2003 la Reserva Federal bajó los tipos de interés del 6.5 al 1% para amortiguar
los impactos del pinchazo de la burbuja tecnológica que se había producido en la década de los 90
(la llamada burbuja de las punto.com) y amortiguar las consecuencias sobre la economía de los
atentados del 11s. Como resultado, el mundo inició una fortísima expansión monetaria que se cebó
en el mercado inmobiliario.

La política de los bajos tipos de interés y la afluencia de fondos internacionales crearon en


Estados Unidos unas condiciones ideales para el crédito fácil. En un principio las entidades
financieras concedieron hipotecas a las personas más solventes. A medida que pasaba el tiempo,
las entidades financieras tenían necesidad de ampliar su mercado. La capacidad de tomar el dinero
prestado de los bancos centrales era tan alta que había que buscar posibles propietarios allí donde
fuese. Los bancos ampliaron el volumen de las ya entonces existentes hipotecas subprime, cuyas
concesiones se convirtieron en algo así: el director de una sucursal del banco Mortgage- dreams de
Michigan recibe sus objetivos trimestrales: debe conceder 40 hipotecas en tres meses. Para ello
debe encontrar clientes que le permitan cumplir los objetivos que le demanda su empresa. Cuando
los tipos de interés estaban al 4% no necesitaba conceder tantas hipotecas, pero al 1% debe
conceder cuatro veces más para ganar lo mismo que antes. La media anterior era de tres hipotecas
al mes, doce al trimestre. Para ello comienza a buscar clientes e identifica a aquellos de su oficina
que no tienen hipoteca, les llama y se reúne con ellos. Por ejemplo, con George López, español o
puertoriqueño, afincado en Estados Unidos desde hace cinco años, con el que mantiene la
siguiente conversación:

-Director: hemos comprobado el estado de tus cuentas y te hemos elegido como un cliente
preferente

-George López: (con extrañeza) ¿Preferente?, ¡si mi saldo es de 1500$!

-Director: si, pero nunca has estado en números rojos

-George López: eh…bueno, tengo algunos créditos son devolver en el Bank of Michigan, el
citybank of Massachusetts…,pero a ustedes no les he pedido ningún crédito y no les debo nada…

-Director: le he llamado porque tenemos un paquete de cuarenta hipotecas para conceder


y nos hemos preguntado si no le interesa comprarse una vivienda

-George López: …¿dónde está la cámara oculta…?

-Director: es en serio. Vaya a ver la nueva promoción de viviendas al sur del campus
universitario. Sin unas casitas sencillas, pero se están vendiendo muy bien. Tenemos un acuerdo
con el promotor. Si usted compra la casa y nos solicita la hipoteca a nosotros, le haremos unas
condiciones especiales
Economía y Media 25

-George López: bueno, la verdad es que no tengo dinero para pagar la entrada. En realidad
los 1500 euros de la cuenta son todo lo que tengo

-Director: la casa vale 100.000$ y nosotros concedemos el préstamo íntegro. No hace falta
pagar ninguna entrada, y al principio vamos a aplicar un tipo de interés preferente, muy reducido.

-George López...¡esto debe tener truco!...¿Por qué a mí?

-Director: el mercado está subiendo mucho. La hipoteca que te concedemos tiene como
garantía la vivienda que adquieres, así que el banco está tranquilo. Las casas van a subir de valor:
un crédito por 100.000$ por una casa que el próximo año va a valer 150.000$ es la mayor de las
garantías que un banco puede tener. Piénsalo rápido, porque tengo cinco clientes como tú
esperando, y no quiero llegar tarde a casa, que hoy juegan los Chicago Bulls…

Esto fue lo que sucedió en Estados Unidos durante la formación de la burbuja inmobiliaria.
En una hipoteca subprime en la mayoría de los casos no se realizaba un pago a cuenta de la vivienda.
Esta se financiaba íntegramente (En España era exigible el 20% del importe, las hipotecas se hacían
sobre el 80% del valor de la vivienda).

Se denominó hipotecas subprime a aquellas concedidas a personas con bajos ingresos y,


en muchas ocasiones, con un historial de morosidad, personas que no cumplían los requisitos
exigidos para la concesión de préstamos hipotecarios. Los bancos iniciaron una política de
préstamos de alto riesgo, aplicando unos tipos de interés excepcionales, que por regla general se
daban sólo a las personas más solventes. Al financiar el 100% de la vivienda, no había constancia
alguna de que el comprador tuviera liquidez. En 2005 la paga y señal media de las hipotecas
subprime americanas fue del 2% y se calcula que un 43% de los compradores no hizo desembolso
alguno.

Adicionalmente, igual que en España, los plazos de tiempo de las hipotecas se alargaron a
periodos muy extensos, para hacer más asequible la cuota mensual. Una hipoteca por 40 años en
vez de 20 reduce el dinero que se debe pagar cada mes. La concesión fue en ascenso:

-1994: 35.000 millones de dólares

-1999: 160.000 millones de dólares

-2006: 600.000 millones de dólares (casi la mitad del PIB de España, y un 6% del PIB
norteamericano)

Finalmente George López aceptó la hipoteca, y lo hizo sabiendo perfectamente que no


estaba nada claro que pudiera devolverla, igual que lo sabía el director del banco. Pero sin revelarlo
abiertamente al otro, ambos aspiraban a refinanciar la hipoteca basándose en la revalorización de
la vivienda. En realidad el tipo de interés previsto para el primer año era muy bajo, pero finalizado
este periodo de gracia, la cuota mensual quedaba muy por encima de lo que George López podía
pagar con su sueldo mensual. La estrategia entonces de los directivos de los bancos, pasado ese
primer año, fue la de reunirse de nuevo con esos clientes y comentarles las nuevas condiciones.
Economía y Media 26

-Director: hoy esa casa comprada por 100.000 se valora en 200.000, por ello te
puedo conceder un crédito adicional de 50.000$ con la casa como garantía. Con ese dinero puedes
ir complementando lo que te falta para abonar las mensualidades, hasta que consigas un aumento
de sueldo o un trabajo mejor, e incluso puedes comprarte un coche nuevo, que he visto que ese que
traes está destartalado y seguro que te estas gastando un dineral en reparaciones…

-George López: bueno, sin ninguna duda, acepto.

Exactamente esto fue lo que se hizo: basándose en la revalorización de la vivienda, se


concedieron créditos adicionales cuyo único destino era complementar la cuota mensual para
quien no tuviera suficiente. Lo que en realidad se hacía era financiar con nuevos créditos los
intereses que el cliente ya no podía asumir. Con esa laxitud crediticia, la casa de George y todas las
demás aumentaron de valor, y la demanda de casas era enorme, con lo que los precios subieron de
manera espectacular. La compra de inmuebles a través de generosas hipotecas disparó el
endeudamiento de todos los George López de Estados Unidos del siguiente modo:

-En 1990 el porcentaje de la deuda de los hogares sobre la renta disponible era del
101 %

-A finales de 2007 el porcentaje de la deuda de los hogares sobre la renta disponible


era del 142%

-Si establecemos la comparación con momentos anteriores, en 1974 la deuda de


los hogares americanos era de 705.000 millones de dólares. En 2000 de 7.5 billones, y en 2008 de
14.5 billones.

Como es evidente no sólo se endeudaron personas de dudosos ingresos. El aumento


generalizado de precios del sector inmobiliario atrajo también a los especuladores. Se calcula que
entre 2005 y 2008 el 40% de las casas vendidas no eran de primera residencia.

6.2.-CÓMO EXPORTAR HIPOTECAS

En determinado momento el director del Mortgag- dreams de Michigan, reunido con su


consejo de dirección explica que han concedido un número de hipotecas muy alto, y el mercado de
la vivienda está caliente todavía. Por ello necesitan conceder aún más, lo que sucede es que el
balance del banco no lo soporta, así que lo ideal sería desembarazarse de algunas hipotecas para
continuar dando créditos. Comenta también que otros bancos han lanzado con éxito una serie de
productos financieros que les están permitiendo hacerlo. Es así como se produce la conversión de
una deuda en un título.

Los bancos empaquetaron las hipotecas con un lacito y las enviaron a entidades financieras
de otros países bajo nombres seductores, como si fueran fondos de inversión. El proceso lo que
hace es tomar el crédito de George López de 200.000$ y venderlo a través de un banco de inversión
a un banco europeo. Puede anunciar: “este fondo da un 7% de rentabilidad, y está catalogado como
Economía y Media 27

de máxima solvencia, al menos eso dice el folleto de emisión. Lo que se vende es la hipoteca de
George López, y el 7% corresponde a los intereses que él está pagando…se vende su deuda. Los
inversores europeos y de todos los lugares del mundo no hicieron demasiadas preguntas, pues era
una época en la que había mucho dinero, y la percepción del riesgo era baja. Las personas
compraron esos productos financieros y los bancos los vendieron sin detenerse a examinar lo que
en realidad eran un montón de hipotecas de un montón de George López. La cuestión es ¿Se
recibió el 7% anunciado? Los primeros años sí, pero en realidad los intereses que iba a abonando
George provenían en la mayor parte de ocasiones de nuevas ampliaciones de la hipoteca,
ampliaciones que también eran empaquetadas con lacitos y exportadas a medio mundo.

En el fondo, lo que aconteció con las subprime no es muy diferente a lo que sucedió con el
descubrimiento de la mayor estafa financiera de todos los tiempos, la de Madoff13: los intereses
que recibían los inversores que ponían su dinero en fondos que contenían hipotecas subprime
provenían en realidad de renovaciones de créditos otorgados a los millones de personas que ni
siquiera llegaban a fin de mes. De este modo comprar la deuda hipotecaria titulizada parecía
seguro, puesto que se pagaban los intereses con puntualidad. Bajo este mecanismo, instituciones
financieras e inversores de todo el mundo invirtieron indirectamente y sin saberlo en el mercado
inmobiliario norteamericano. La denominación más cómoda de este proceso es la de titulización,
y es muy parecido a la conversión en acciones de la compañía de los mares del sur. Una hipoteca
se transforma en un fondo de inversión y la deuda se convierte en un activo transferible.

No estamos hablando de unos pocos paquetes con lacitos. De los 10.6 billones de dólares
que había en hipotecas en Estados Unidos en 2008, el 60% ya se había titulizado, es decir, los
bancos se las habían sacado de encima y se las habían traspasado a todo tipo de entidades
financieras y de ahorro, tanto de Estados Unidos como del resto del mundo. En muchos casos estas
inversiones se hacían mediante apalancamiento financiero, es decir, que como el fondo de
inversión que daba el 7% era tan seguro (tenía la máxima calificación por parte de las agencias
calificadoras de riesgos), algunas entidades e inversores pedían créditos al 4% (el tipo de interés
estaba muy bajo), e invertían en hipotecas basura que daban un 7% o más.

Otro modo de captar dinero fue mediante emisiones de deuda por parte de importantes
bancos de inversión. Por ejemplo, comprar deuda de Lehman Brothers (compañía global de
servicios financieros que anunció su quiebra el 15 de septiembre de 2008), parecía muy seguro.
Lehman Brothers compraba fondos (fondos subprime que en realidad se denominaban MBS,
Mostgage backed Securities, valores respaldados por hipotecas), y luego emitía obligaciones a 2 o 3
puntos menos de lo que daban estos fondos. Inversores de todo el mundo, incluida España,
adquirían estas obligaciones, y Lehman Brothers ganaba el diferencial sin poner apenas nada de su
bolsillo.

13
Bernard Madoff, cuya estafa, descubierta en 2008, ascendió a unos 50.000 millones de dólares. Lo más escandaloso
fue no sólo que funcionaba con la llamada pirámide de Ponzi, sino que consiguió engañar a algunos de los más
importantes financieros y millonarios del mundo. Madoff iba satisfaciendo los beneficios de sus clientes con las
aportaciones de quienes iban entrando en su pirámide.
Economía y Media 28

El proceso no fue algo marginal. De 2004 a 2007 los cinco bancos más importantes de
Estados Unidos emitieron deuda por valor total de 4.1 billones de dólares, el 30% del PIB de Estados
Unidos. De estos cinco bancos:

-Lehman Brothers quebró (tener en cuenta que estamos hablando de la cuarta


entidad de inversión del mundo)

-Bearn Stearns y Merrill Lynch fueron vendidos a precios de saldo. Bearn Stearns
era el tercer banco del país por volumen de activos y fue vendido en 2008 por dos dólares la acción,
lo que supone un descuento del 93% del precio del día anterior a la venta, en total 263 millones de
dólares. Merrill Lynch fue comprado por el Bank of America a 20 $ la acción.

-Morgan Stanley y Goldman Sachs se reconvirtieron en bancos comerciales


obligados por la Reserva Federal.

Los ejecutivos de Wall Street que participaron en todas estas operaciones se embolsaron
un total de 23.900 millones de dólares en forma de bonos. Lo mismo que pasó con la compañía de
los mares del sur y en el 29. Mientras todos ganaban, a todo el mundo le parecían bien sus pequeñas
comisiones.

Pero ¿Es que nadie se daba cuenta de todo esto?, ¿Es que ningún organismo estatal o
gubernamental advirtió nada? Las operaciones bancarias de compra de titulización de deuda
hipotecaria se podían hacer fuera de balance, con lo que los riesgos quedaban ocultos. Además, los
supuestos organismos independientes, que son las Agencias de Rating, o de calificación de deuda,
que tienen como misión calificar el riesgo de un producto financiero que sale al mercado, calificaron
las hipotecas refinanciadas como fondos de inversión triple A (es la calificación de máxima garantía
y solvencia). Todavía se está investigando porque.

En cualquier caso, la continua transferencia de hipotecas de los bancos norteamericanos a


los inversores multiplicó la capacidad de concesión de los préstamos. El caudal de dinero parecía
inagotable. La concesión de más y más hipotecas produjo una espiral de precios en el mercado
inmobiliario, como sucedió en Japón en los 90. La casa de George López valía cada vez más, con lo
que le fue concedida una nueva ampliación de capital con la que viajar a Canadá y comprarle unos
cuantos regalitos a su pareja…

6.3.-PRÉSTAMOS AL CONSUMO

Cuando el mercado inmobiliario aumentaba como la espuma, la gente que tenía una casa
pagada se sentía rica, pues parecía que su patrimonio iba aumentando a gran velocidad. Esto se
denomina un aumento de la sensación de riqueza (hay que destacar que no se dice un aumento de
riqueza, sino un incremento de la sensación). Además hay que anotar que estamos hablando de un
activo que su propietario necesita para vivir. Si el piso en el que uno habita sube su valor, pero su
propietario lo necesita, esta revalorización no le reporta ningún ingreso inmediato.
Economía y Media 29

Los bancos no lo veían así, ni en España ni en Estados Unidos, y prestaron dinero para
consumir, con la garantía de las revalorizadas viviendas. Se fue instaurando una cultura del
consumo desenfrenado e inmediato. En el año 2005 muchos hogares norteamericanos gastaban
más del 100% de su renta disponible sólo en consumo y pago de intereses. Es decir, se vivía con
más dinero del que se ganaba. Es obvio que las personas podemos vivir dos años como máximo, al
menos de manera aproximada, gastando más de lo que se ingresa, pero es evidente que esta
situación no puede alargarse en el tiempo de manera indefinida.

6.4.-EL ESTALLIDO DE LA BURBUJA

La explosión del mercado inmobiliario se tradujo también en un boom de la construcción,


lo que hizo aumentar progresivamente el excedente de viviendas sin vender. El stock de casas
empezó a crecer, y los ciclos medios de venta registraron niveles de alerta. Ya en 2007, los
problemas comienzan a hacerse patentes: los precios comenzaron a bajar de manera progresiva y
poco a poco las casas vendidas durante la burbuja valían menos que las hipotecas (por ejemplo, la
casa de George López se comienza a valorar a la baja, en 190.000$, el problema es que él debe
260.000). En marzo de 2008 el desfase afectaba a 12 millones de viviendas. Cuando los millones de
hipotecados fueron al banco a pedir más dinero para financiar los intereses les dijeron que ya no
era posible. Los hipotecados comenzaron a deber enormes cantidades, y muchos de ellos
trabajaban en la construcción y se estaban quedando sin empleo. Fue en ese momento cuando
George López y compañía decidieron dejar sus casas. El razonamiento es claro ¿Para qué devolver
260.000$ al banco por una casa que vale 190.000$?. En Estados Unidos la ley es diferente a la
española. Si a alguien le embargan la casa queda libre de la deuda, independientemente de lo que
el banco saque por ella en una eventual subasta pública.

Cuando los millones de Georges abandonaron sus viviendas, los inversores dejaron de
recibir el 7% de intereses, fue entonces cuando los bancos extranjeros desenvolvieron el paquete
con el lacito y se dieron cuenta de que lo que contenía era una bomba. La primera reacción fue la
de envolverlo de nuevo e intentar revenderlo a alguien, pero como la alarma había cundido, ya no
había forma de colocar los paquetes.

La segunda de las soluciones adoptadas por los Georges fue la de vender la casa e intentar
recuperar parte del dinero. Al fin y al cabo algún valor tenía, pero como muchos hicieron lo mismo
en pocos meses urbanizaciones enteras colgaban el cartel de “For sale” y los precios se
derrumbaron, a lo que hay que añadir que no había compradores. En enero de 2008 el stock de
casas era diez veces mayor que las ventas.

Durante 2007 casi 1.3 millones de viviendas americanas se hallaban en proceso de embargo,
un 79% más que en 2006. Por su parte, las pérdidas en concepto de paquetes con lacito ascendían
en julio de 2008 a un total de 435.000 millones de dólares. No se sabe la cuantía real de créditos
irrecuperables. Se habla de importes que oscilan entre los 700.000 millones y los 3 billones de
Economía y Media 30

dólares. Aun así, todavía hace falta tiempo para saber cuántos Georges acabarán incluso hoy por
dejar sus casas.

6.5.-CONSECUENCIAS

Las consecuencias de esta crisis están siendo devastadoras para el sistema financiero
internacional. A medida que se ha ido conociendo que entidades habían invertido en fondos
subprime, éstas han quebrado o han tenido que ser rescatadas. Casi toda Europa está afectada:
Alemania, Holanda, Bélgica, Reino Unido…La información es que España apenas ha entrado en
esta burbuja, gracias a que las operaciones fuera de balance no están permitidas. Sin embargo,
hemos tenido nuestra propia burbuja inmobiliaria, nuestra propia subprime, no necesitábamos
invertir en el mercado inmobiliario estadounidense porque el nuestro era incluso más rentable.

El problema con las subprime fue que durante algunos meses no se sabía que bancos
estaban contaminados y cuáles no. Todavía hoy existen suspicacias y dudas bancarias. Incluso
sabiendo qué bancos tienen subprimes, se desconoce la magnitud del problema, es decir, cual ha
sido el número de Georges que se han quedado sin empleo. Ello depende de la evolución
económica, por lo que algunos papeles con lacito han ido aguantando y otros no. Ante esta
incertidumbre los bancos decidieron interrumpir los préstamos que se hacían entre ellos (el
denominado mercado interbancario14, esencial para el funcionamiento de la economía real).

Los problemas de liquidez y solvencia de los bancos hicieron que los bancos centrales (el
Europeo y la propia Reserva Federal) dotaran de fondos a los primeros con tal de restaurar la
confianza en el sistema financiero y aminorar el estrangulamiento del crédito. Dicen que se salvó
la situación mundial por días y que estuvimos todos a punto de vivir un colapso absoluto de las
finanzas. Por su parte, los efectos en el mercado de valores también se dejaron sentir: el 9 de
octubre de 2007 la bolsa cayó 14.464 puntos y en marzo de 2009 6626, lo que equivale a una
pérdida de un 54% de su valor.

La crisis financiera se propagó por todo el mundo, iniciándose una recesión de carácter
global. Organismos como el FMI o el Banco Mundial mostraron, al menos inicialmente, una
profunda preocupación y hoy los gabinetes de economía de los distintos países del mundo revisan
sus previsiones económicas con más frecuencia de lo que solían hacer.

Con todo queda destacar que con esta burbuja deberíamos haber aprendido que cuando
una burbuja se ha hecho demasiado grande y no se quiere asumir las pérdidas, lo más habitual es
refinanciarla. Se trata de postergar lo inevitable, agravando en realidad el problema. Durante
épocas de euforia hay una tendencia a no informarse ni cuestionarse el rendimiento intrínseco de
los activos en los que se invierte, dado que sobran compradores a los que revendérselos. La

14
Las entidades bancarias se prestan dinero entre ellas y fijan con estas operaciones los tipos de interés, lo cual también
permite al banco central de un país una inyección de liquidez extra mediante pagarés del tesoro y pólizas de crédito.
Economía y Media 31

garantía del dinero prestado para la inversión es, en todas las burbujas, el propio bien con el que se
especula.
Economía y Media 32
Economía y Media 33

II.-EL SÍNDROME DEL NECIO. LOS


SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD DE
LA CODICIA
1.-INTRODUCCIÓN

Cualquier persona, cualquiera de nosotros, puede contraer el síndrome del necio, pero su
propagación requiere de un entorno determinado, propiciado por un conjunto de factores:

1.-Que se esté viviendo una época de prosperidad o supuesta prosperidad. De


manera sistemática antes de cada burbuja se produce una expansión económica de signo positivo.
Dificilmente alguien actuará como un necio si no nada en la abundancia. Para que una burbuja
alcance grandes dimensiones son necesarios años de crecimiento, de fácil acceso al dinero y de
beneficios empresariales generalizados.

2.-Para que se forme una burbuja tiene que darse una época de política monetaria
expansiva, es decir, de fácil acceso al dinero. Con ello se aumenta el número de billetes y monedas
en circulación. Existen varias fórmulas para conseguirlo:

-En relación al gasto público: si el Banco Central acelera el ritmo de la


máquina de fabricar billetes, para invertir o gastar en su país, está inyectando dinero en la propia
economía. Si un estado pide dinero a otro y lo aplica igualmente, por ejemplo, a contrataciones
públicas de cualquier índole está inflando la masa monetaria entre sus ciudadanos

-En relación al crédito: hay épocas en las que los bancos tienen mucho
dinero para prestar. Este dinero puede provenir del ahorro de los ciudadanos o de los créditos que
los mismos bancos piden al Banco Central, o a los bancos de otros países. Si las personas o las
empresas están poco endeudadas, tendrán capacidad para pedir préstamos, lo que hará aumentar
la cantidad de dinero en circulación. Esto ocurre cuando la economía va bien, hay poco paro y la
morosidad es baja. La valoración del riesgo de los bancos también lo es y, como consecuencia, hay
más facilidades para prestar dinero a todo tipo de individuos, sean más o menos solventes. Por
ejemplo, cuando los tipos de interés están bajos, los créditos son más baratos, por lo que la gente
tiene, con el mismo sueldo, mayor capacidad de pedir dinero al banco. Esto lo vivimos en España
cuando, con el Euribor por los suelos, había quien asumía préstamos hipotecarios de cuantías
enormes. Las burbujas más grandes de la historia siempre se han producido en medio de esta
facilidad de acceso al dinero. En el caso de España o las subprime, la masa monetaria ha estado
creciendo durante años por encima de la producción real de bienes y servicios.

En un entorno de prosperidad y seguridad, la gente se endeuda hasta el cuello para


consumir o invertir y esto provoca que se vuelque una masa monetaria enormemente superior a la
que la economía necesita para expandirse por su propio crecimiento natural.
Economía y Media 34

Como hemos indicado en una nota al pie necio se llama a aquel que ignora algo que podría
saber o haber sabido. Los necios están aquejados de presunción (creen que saben). Informándose
más de un necio podría haber evitado su ruina, y además necio es también aquel que confunde el
valor con el precio. Cualquiera de nosotros puede contraer este “síndrome”. Todos hemos actuado
alguna vez como necios, y esta parece una enfermedad en cierto modo consustancial al ser
humano: lo difícil no es contraerla, sino mantenerse alejado del contagio.

2.-SÍNTOMA 1: EXCESO DE CONFIANZA

El síndrome empieza con una profunda tranquilidad. Los que se van a sumir en la euforia
financiera que se convertirá en una ratonera piensan que no hay nada que temer, que nada puede
ir mal. Los fundamentos de esta creencia radican en la prosperidad que los rodea. Aunque son
conscientes de que la prosperidad no es eterna, consideran, incluso a los pocos días de su pinchazo,
que falta mucho para ello. Creen que habrá individuos que avisarán del crac y podrán salvarse, pero
nunca ha sido así. Las burbujas siempre pinchan de pronto. Los avisos del pinchazo no suelen
aparecer en los bienes objeto de la especulación.

En asuntos de dinero el exceso de confianza es peligroso. El titanic se hundió debido a la


inercia y al exceso de confianza. Por éste exceso la necedad es igual a prepotencia y presunción.
Quienes recomiendan una inversión a su cliente deberían proceder como los médicos, advirtiendo
del escenario posible. Se argumentará que somos adultos y responsables de nuestros actos y no
necesitamos ser advertidos, y puede ser así, pero con frecuencia en economía no se comunican las
consecuencias de las acciones (baste pensar en el caso de las preferentes). La idea es mantenerse
en estado de alerta permanente, y saber, lo cual es diferente a tener miedo. Estar alerta implica
conocer y sopesar los riesgos incluso en un entorno próspero.

Cuando las personas estamos confiadas otorgamos credibilidad a lo que oímos con una
ligereza pasmosa. El exceso de confianza es el caldo de cultivo ideal del autoengaño.

3.-SÍNTOMA 2:ENGAÑO CONSENTIDO O AUTOENGAÑO

Es verdad que en las diferentes burbujas has casos de engaño, especialmente en la crisis de
las hipotecas, pero los inversores, muchos de ellos personas inteligentes y cautas, inundados de un
exceso de autoconfianza se autoengañaron. En todas las burbujas documentadas la información
del vendedor es más veraz que falsa. El engaño no suele estar en la información, sino en el tono, y
en la predicción de un futuro posible, plagado de un optimismo infundado.

¿Engaña quien predice un futuro que después no se produce? Bueno, creerse las
predicciones de otro también es culpa de quien las escucha. Nadie puede predecir el futuro sin
riesgo a equivocarse. Normalmente se dice “esta inversión irá a más porque es lo que piensa todo
el mundo”, esto hace que no suela buscarse más información al respecto. El ser humano es
Economía y Media 35

profundamente gregario y normalmente se desplaza como las ovejas del centro del rebaño. Sin ver
que a pocos metros hay un precipicio.

La rigurosa verdad de las predicciones económicas es que están basadas en corrientes


generalizadas de opinión que no tienen por qué ser acertadas. Ahora bien, las predicciones basadas
en la mayoría tienen una única ventaja: el conocido fenómeno de la profecía que se autocumple.
Cuando todo el mundo opina que los pisos van a subir, la gente los compra, y eso hace subir los
precios, ahora bien eso sucede sólo durante un tiempo limitado.

Las agencias de rating estadounidenses que evaluaron como inversión triple A la titulación
de unas hipotecas concedidas mayoritariamente a personas de dudosa solvencia ¿Engañaron a
conciencia? Si preguntamos a los bancos que las recomendaron a sus clientes decían que sí. Si se
preguntara a las agencias dirán que actuaron de acuerdo con los parámetros del mercado de
trabajo y el sector inmobiliario del momento. Si no hubiera pinchado la burbuja y no hubiera
llegado el paro a los niveles existentes serían fondos de rentabilidad asegurada. En cuanto al
engaño Galbraith afirmó: “El nuestro es un mundo habitado no por gentes que necesitan la persuasión
para creer, sino por personas que piden una excusa para creer”. En el caso de las hipotecas subprime
los bancos no dedicaron ni recursos ni tiempo a evaluar de forma concienzuda la letra pequeña de
los productos financieros que adquirían y encasquetaban a sus clientes. También tiene una cuota
de responsabilidad el depositario que invertía en ese activo. ¿Por qué olvidamos con facilidad que
en este mundo nadie regala nada? Los ingleses que canjearon sus obligaciones en el s. XVIII fueron
engañados, pero también se dejaron engañar.

Para las personas que contraen el síndrome del necio sólo existen los términos rentabilidad
y beneficio, pero no la palabra riesgo. Olvidamos que el riesgo es parte de la vida. En España todo
el mundo sabía que compraba su vivienda a un precio excesivo. La cuestión es ¿por qué comprar?
Eran muchas las personas preocupadas porque pagaban más de lo que podían. ¿Por qué no
alquilar?. Solemos valorar que alquilar es tirar el dinero, pero en este caso no pasaba nada por
alquilar un tiempo. Si era posible comprar un piso por la mitad de su precio actual después de tres
o cuatro años, alquilar hubiera sido un gran negocio. Todos sabíamos que la vivienda estaba en una
espiral absurda.

Muchos hablan de que en España existe la cultura de la propiedad, pero esto es algo que en
realidad se ha sostenido por la imparable subida de los precios, y no por una verdadera herencia
cultural de nuestra sociedad. El problema para los cientos de miles de personas que compraron el
piso en plena burbuja era además que el banco les prestaba el dinero, lo cual, para muchos, era un
síntoma de que hacían algo coherente. En este sentido se cometieron muchos errores:

-Los bancos estaban equivocados. Asumieron un riesgo excesivo que les ha conducido a la
situación que todos sabemos: tratar de hacer ampliaciones de capital a costa de lo que sea. Las
preferentes son una consecuencia de esta situación. Las garantías de los créditos que otorgaron
pierden valor cada mes, y los deshaucios se ven en las noticias todos los días
Economía y Media 36

-No era sencillo otorgar hipotecas al 120% del valor de un inmueble esgrimiendo que una
familia podía pagar la cuota mensual cuando esta se calculaba con un tipo de interés
históricamente bajo y a cuarenta o cincuenta años vista.

-Utilizar el pasivo (dinero de los depósitos bancarios) para otorgar créditos de este tipo fue
una irresponsabilidad tremenda

-Realizar este tipo de afirmaciones en plena burbuja implicaba ser tachado de agorero e
irresponsable, y de ignorante, y esto por dos motivos, porque normalmente las burbujas suben más
de lo previsto, y también duran más de lo esperado, por ello suelen fallar las predicciones. Los
denunciantes de las burbujas, además, suelen sufrir todo tipo de insultos, amenazas y desdén.

4.-SÍNTOMAS 3 Y 4: ENVIDIA DEL BENEFICIO AJENO Y GULA DE DINERO

Los síntomas de envidia y gula pueden ser agrupados por su relación intrínseca: se tiene
envidia del que tiene gula. El síndrome del necio se manifiesta en una ojeriza de carácter enfermizo.
Durante las burbujas sobran los narradores de éxitos. A todo el mundo le encanta explicar sus
aciertos, pero trata de esconder sus errores. Explicar una operación sujeta a ganancia hace que nos
sintamos inteligentes y nos sirve para hacer sentir estúpido al otro.

En un foro sobre emprendedores, uno de los ponentes explicó los resultados de un


interesante estudio: tomaron dos grupos de personas: gente que había empredido un negocio y
gente que no lo había hecho. Los investigadores buscaban rasgos que distinguieran a los
emprendedores (inclinación al riesgo, edad, experiencia…). Tomaron cientos de datos personales
y, tras compararlos, resukltó que uno de los datos más discriminantes era el sueldo del cuñado. El
ser humano suele ser competitivo por naturaleza, pero es diferente ser competitivo de ser
envidioso. La envidia suele conducir a meterse en burbujas, la envidia de ver a otros ganar más que
nosotros, y la gula de no tener bastante con unos ingresos suficientes para vivir bien.

Muchos españoles se han visto atrapados en inversiones inmobiliarias. Estos habñían


dejado sus actividades productivas para lanzarse a comprar y vender lo que subía como la espuma.
Durante las épocas de fácil acceso al dinero no le otorgamos el valor que tiene realmente. Después
de 2008 los billetes de 5 euros se han apreciado. Envidiar a las personas que sólo explican sus éxitos
es como envidiar al Dr, Jekyll por su fabulosa biblioteca, omitiendo que por las noches es ese lugar
en el que se transforma en Hide. Siempre se ha dicho que la persona más rica no es, como
recientemente se recoge en un spot, la que más tiene, sino la que menos necesita. Yo diría que no
envidiar nada cuando se tiene lo que se necesita es, incluso una obligación moral.

5.-SÍNTOMA 5: LÓGICA IRRACIONAL

Hay un fenómeno clásico en psicología llamado disonancia cognitiva. El ser humano, tras
constatar que ha cometido un error o puede haberlo cometido, selecciona la información que
Economía y Media 37

minimiza esta posibilidad o incluso la niega. Cuando una persona adquiere un bien y no le da el
resultado que esperaba, antes de aceptar algo que le resulta doloroso procurará justificarse a sí
mismo o tergiversará su propia percepción de los problemas observados (por ejemplo en el caso de
la adquisición de un coche nuevo que no tiene la potencia esperada se puede valorar que es
demasiado nuevo y que aún le falta rodar un poco). A este proceso se lo denomina una reducción
del desajuste entre la realidad y la expectativa. Sucede lo mismo con las personas que compran un
activo que está demasiado caro. Desarrollarán unos razonamientos que están fuera de toda lógica
económica.

Los razonamientos fuera de la lógica económica se pueden denominar “subida inicial y


razonable”:

-La lógica del especulador tiene sus inicios en una base racional, pero poco a poco
se convierte en irracional

-Todo aumento desbocado de precio ha pasado primero por un aumento paulatino


(los pisos en España tuvieron en algún momento un precio mucho más asequible; después los
precios subieron debido a un motivo perfectamente justificable, con lo que se podía hablar de una
subida inicial y razonable)

-Hay que tener en cuenta que estamos en un entorno de dinero abundante y fácil
acceso al crédito. La descomunal masa de dinero que se irriga en una sociedad antes de la burbuja
se va a percatar de este aumento inicial y razonable. Este dinero anda desesperado a la búsqueda
de algo cuyo precio esté aumentando, así que se dirige a toda prisa hacia activos o bienes donde se
sienta seguro,. El motivo es el siguiente: el dinero si no es productivo se erosiona; en sí no es
productivo, lo productivo es el trabajo. Los billetes y monedas pueden financiar actividades pero
por sí mismos no producen nada. Lo que se erosiona con el tiempo es la capacidad de compra del
dinero. Cuando afluye mucho dinero, este pierde valor más deprisa y por eso busca con más
desesperación en qué activos refugiarse. Por este motivo, durante las épocas de fuerte expansión
monetaria, el dinero se refugia en activos que hayan experimentado un auge de precios y donde,
sobre todo, haya puestas unas expectativas generalizadas de ulteriores aumentos. Esto es
exactamente lo que sucede en todas las burbujas.

Una burbuja arranca cuando confluyen en un entorno próspero tres factores: el abundante
dinero, el centro del objeto de deseo en una incipiente revalorización y una codicia desenfrenada.

El objeto de deseo tiene que ver con la palabra mágica “nuevo” ; nuevo mundo, nuevo
orden mundial, nueva economía, nueva florida de Europa =España. Deberíamos desconfiar de todo
aquello que lleve el adjetivo nuevo. Si el adjetivo no es este, el objeto de deseo se barnizará
mediante algún original nominativo. La sofisticación en tiempos de exuberancia es fundamental y
ésta debe aplicarse también a los nombres de los activos con los que se especula.

Poco a poco el activo sube, primero de modo paulatino, y luego con algún salto
imprevisible. En un momento clave, el precio del bien se divorcia de su medida histórica. Poco a
poco se olvidan las causas de aquella subida inicial y razonable porque ya no sirven para explicar el
Economía y Media 38

nivel al que los precios han llegado. En este punto, la lógica racional se transforma en lógica
irracional: el aumento plausible del precio, unido al adjetivo nuevo, atrae el dinero abundante de
los inversores engañados o autoengañados que nadaban en la opulencia. Los aumentos se
convierten en vertiginosas zancadas, perdido ya el contacto con la realidad. El objeto de deseo lo
es porque todo el mundo lo quiere.

La naturaleza del bien en torno al cual se forma la burbuja es bastante anecdótica, lo


importante es que la gente desee ese bien. El verdadero motor de una burbuja en su fase más
irracional estriba en que todo el mundo lo quiere.

El factor común de los contagiados por el síndrome del necio es un olvido del motivo inicial
que hizo subir el precio, lo que significa que las razones de que hoy suba algo suelen ser que subió
ayer, y que por ello probablemente subirá mañana. Al final parece que las revalorizaciones
previstas para el futuro van a fundamentarse en la irracionalidad de las masas, en una euforia sin
sentido. La intención es la de revender y no la de adquirir un bien, pero llega un momento en que
los precios alcanzan una cota que es insostenible por el menor razonamiento: las acciones, los
bulbos de futuros tulipanes o los pisos por construir, alcanzan determinados precios porque todo
el mundo los quiere, sólo por eso. En el caso de las empresas de Internet que generaron la burbuja
de las punto.com, ellas no facturaban nada, sólo eran una idea y un plan de negocio. Si, tenían
numerosas visitas, pero los internautas no compraban nada en esos portales ni eran clientes. Aquí
se realizaban asombrosos cálculos de cómo el comercio off line pasaría progresivamente a ser on
line, en muchísimas previsiones se hablaba de la desaparición rápida de las tiendas físicas y las
distribuidoras. En el 2000 apenas se adquirían bienes físicos a través de Internet, pero todo el
mundo argumentaba que así sería en breve. ¿Por qué? Porque si no el precio de las acciones de los
portales no se sostenía. Esto es equivalente a afirmar que mi coche va a llegar de aquí a Sevilla con
un solo depósito de combustible, porque no llevo dinero para gasolina.

Cuando una burbuja se pincha por lo general se olvidan deprisa todas las estimaciones de
demanda que se habían realizado. La cuestión es la pregunta por la razón acerca de la cual lo que
valía para justificar un aumento de precios no se recuerda cuando los precios bajan. A esto se le
llama fraude. No es raro que a la economía se la llame la ciencia lúgubre. El problema es que la
economía no es una ciencia, sino como afirmaba el economista inglés Alfred Marshall “un vano
intento de narrar psicología”.

6.-SÍNTOMA 6:CONFUSIÓN ENTRE VALOR Y PRECIO

El cálculo del valor de las cosas fue uno de los primeros retos de los economistas, y
constituyó, durante mucho tiempo, un área de debate a través de la teoría del valor. La palabra
valor ha ido adquiriendo diferentes acepciones a lo largo de la historia. Aristóteles ya sugirió que
hay diferencias entre el valor de uso de una cosa (la utilidad o el beneficio que produce una cosa),
Economía y Media 39

y el valor de cambio (la cantidad de otro bien, normalmente dinero, por la que puede
intercambiarse).

Algunos autores han buscado una forma invariable de medir el valor. Para Adam Smith,
por ejemplo, el agua tiene un valor de uso enorme, de hecho sin ella no podemos vivir, pero tiene
un precio muy bajo. En el otro extremo encontramos el oro, cuyo valor de uso es extremadamente
bajo, pero es muy caro.

Los economistas neoclásicos se centraron en el problema de la determinación del precio y


no en el de los costes de producción, lo que desembocó en la llamada teoría del valor según la cual
el valor de una mercancía es equivalente al precio de la misma y se define en los intercambios del
mercado según la utilidad marginal que posea para quienes la demanden y la maximización de
beneficios que produzca para quienes la ofrezcan.

La teoría del valor se olvidó de encontrar la medida objetiva del valor de las cosas y decidió
asimilar el precio al valor. Por ello se conoce con el nombre de teoría subjetiva del valor. Ahora
asimilamos precio a valor, pero el precio es un valor subjetivo. Hay un ejemplo profundamente
revelador de esta subjetividad, que es el que se observa en Catalunya el día de san Jordi, en el que
se conjuntan dos regalos: el hombre regala una rosa a la mujer y ésta un libro al hombre. Se calcula
que ese día se entregan aproximadamente seis millones de rosas. El precio de las mismas oscila
entre los 2 y los 12 euros, dependiendo de la calidad y tamaño de la flor, de la ubicación del puesto
en el que son vendidas y por el momento del día. A medida que pasa el tiempo los vendedores
tienen más dificultades para desembarazarse de las rosas sobrantes. Al día siguiente apenas habrá
compradores, así que, a medida que oscurece, los precios van bajando. Según la teoría subjetiva
del valor una rosa vale lo que cuesta. Su valor es el precio. Muchos, sobre todo los que ponen en
tela de juicio las burbujas, afirman que un bien no puede considerarse sobrevalorado mientras
alguien pague su precio, ahora bien, lo que hay que considerar es que resulta muy dudoso que ese
precio sea sostenible en el tiempo, por eso, y como el ahorrador, comprador o inversor, a diferencia
del especulador, no compra con la idea de revender a las 24 horas, debe utilizar algún criterio para
determinar si está pagando un precio excesivo. Un modo de saberlo es calcular el rendimiento
intrínseco de un bien, es decir, considerar los activos como una inversión productiva y no
especulativa. No hay que considerar cuanto puede revalorizarse el rendimiento intrínseco calcula
el precio de un bien en función de su rentabilidad, es decir, de los beneficios o rentas que genere su
propia actividad real.

Esto sólo es aplicable a activos de rendimiento explícito, es decir, que puedan ser
explotados, que puedan someterse a una actividad productiva. El rendimiento intrínseco se calcula
dividiendo la renta que produce cada año con el precio actual (por ejemplo en una empresa la renta
sería el beneficio y el precio equivaldría a la cotización de sus acciones). La ventaja de este hecho
es que es posible comparar esta rentabilidad con otras alternativas (por ejemplo, ¿Cuánto pagan
los bancos por el dinero en depósito?)

Los argumentos en contra de este criterio son varios. Se suele argumentar que cuando
calculamos la rentabilidad lo hacemos, en función de los beneficios del pasado. Es cierto, la
Economía y Media 40

rentabilidad puede caer en el futuro. Cualquier inversión tiene un componente especulativo que no
se puede erradicar, pero es más difícil equivocarse. Además resulta muy arduo establecer un nivel
de precios de los bienes a lo largo del tiempo. Aquí entran en juego los valores de referencia, que
ponen en su adecuada perspectiva un bien determinado. Robert Schiller15, aporta luz a este campo:
reúne datos relativos y beneficios previstos de las acciones (rentabilidades) de las empresas más
importantes de Estados Unidos durante 130 años con la idea de proporcionar puntos de referencia.
La comparativa se hizo con el PER (Price per Earning Ratio-relación entre el precio o valor y los
beneficios, se divide el precio de la acción por los beneficios para calcularlo, de ese modo un per
bajo indica infravaloración y un per alto lo contrario). Si una empresa está barata en relación con
los beneficios que se obtienen de ella, tardaré poco tiempo en recuperar el dinero de la inversión
inicial, si una empresa está cara en relación a su rentabilidad anual tardaré más tiempo en recuperar
el dinero. Un modo de saber si compramos caro o barato es comprobar el PER. La media que
obtuvo Schiller en su estudio fue de catorce años. No obstante ha habido periodos donde la gente
ha comprado con PER superiores a 30 años (sólo en dos ocasiones, en el crac del 29 y en años
recientes, en los que el per ascendió a 45). Lo curioso es que Schiller fue de los que predijeron el
desastre de las subprime a partir de los datos históricos que había recogido.

Ahora bien, esto se puede hacer con las acciones. Pero ¿Sucede lo mismo con las viviendas,
por ejemplo?. La rentabilidad de una vivienda se mide de acuerdo con el alquiler. La única manera
de saber si se va a pagar demasiado por un piso es poniéndose en la piel de un inversor, aunque
sólo queramos el piso para vivir. Por ejemplo, en Barcelona en 2006 el precio medio de la vivienda
se cifraba en 3500-4000 euros por metro cuadrado, mientras que el alquiler equivalía a 132 euros al
año por metro cuadrado. La rentabilidad sería menor haciendo las divisiones correspondientes a la
de una cuenta corriente remunerada (132/3500=2,9)- Pero imaginemos que no nos sirve el precio
de los alquileres, podemos entonces comparar el precio de compra con los salarios de la gente. En
función de esta relación, España es el cuarto país del mundo (Sudáfrica, Gran Bretaña, Irlanda y
España) en que más subieron los precios de la vivienda entre 1997 y 2006. Antes de comprar y para
no meterse en líos se puede recurrir a calcular el per, la rentabilidad del bien que se va a adquirir, o,
al menos, sopesar distintos escenarios históricos, saber de dónde se extraen las cifras de beneficios
futuros, y comparar los valores históricos con alternativas de inversión. Usando estos métodos
podemos, evidentemente equivocarnos, pero difícilmente arruinarnos.

7.-SÍNTOMA 7: NO RECONOCER QUE NO SE SABE

Cuando se va a invertir es fundamental comprender qué es lo que se compra. Durante


etapas de prosperidad se conciben informaciones financieras que van creando diferentes grados
de complejidad en los distintos productos, innovaciones que incluso son difíciles de entender por
los especialistas. Aunque los gestores no entienden lo que compran, tienen la sensación de que no
pueden quedarse atrás, y acumulan riesgos superiores a lo aceptable. El ejemplo paradigmático en
este caso pueden ser las empresas punto.com. Nadie tenía ni idea de porque iban a facturar tanto

15
SCHILLER, R.J. Exuberancia irracional. Ed. Turner Oceano. México 2005.
Economía y Media 41

dinero, pero todo el mundo se lanzó a invertir. La burbuja de las punto.com se produjo en los años
90, a finales, cuando se corrió el rumor de que el comercio en el mundo material se iba a ver
desplazado por las compra-ventas en y a través de Internet, y que en pocos años dejaría de existir
el mercado entendido de manera tradicional. Se generaron numerosos portales, pero en realidad
la pregunta fundamental, acerca de cómo y desde dónde se iban a generar y producir las ventas
quedaba sin contestar, por ello la idea de venta se cambió por la de las “visitas” que recibía cada
página. Lo importante pasó a ser la audiencia de cada página, conseguida ésta parecía factible que
se pudiera vender cualquier cosa…

Los aquejados del síndrome del necio son incapaces de asumir su ignorancia, porque para
reconocer que algo no se sabe se requieren no sólo cierto grado de humildad, sino también valentía.

8.-SÍNTOMA 8: TOMA EXCESIVA DE RIESGOS

A todas las burbujas subyace una progresión geométrica, pero en cada ocasión se utilizan
mecanismos distintos para lograrla. La progresión geométrica es la compra apalancada 16 y a
crédito. En realidad el número de formas que puede adquirir una palanca es casi infinito. Se trata
de las compras de manera que se pueda desembolsar sólo una pequeña parte del precio, lo cual
implica:

-Asumir un gran compromiso futuro con muy poca cantidad de dinero

-No se suele revisar o valorar que si lo que se compra no sigue subiendo, el


comprador se está comprometiendo con una deuda que muchas veces no podrá cubrir con el
propio patrimonio, lo cual es incluso más que arruinarse

-La deuda que se va a adquirir no suele percibirse como tal, porque se da por
sentado que la parte no desembolsada va a obtenerse íntegramente, junto con un beneficio al
vender.

El mecanismo de la palanca es diabólico por varios motivos:

-Permite que muchos especulen con el dinero que, en realidad, no tienen

-Porque el efecto de la palanca es una subida de los precios de manera exponencial

-La garantía que suele aceptarse acostumbra a ser el propio bien con el que se
especula.

16
Como ya vimos, sobre todo en la burbuja del 29, la compra apalancada se produce cuando se compra una empresa
solicitando un préstamo de poco dinero para el que sirve como aval la propia empresa que se va a adquirir. En el 29 se
solicitaba un préstamo para adquirir acciones, en realidad con muy poco dinero propio, y eran las propias acciones las
que suponían la garantía de que el préstamo se iba a devolver. Aunque diferentes economistas valoran que las compras
apalancadas son un fenómeno de los 80, en realidad ya se había producido, como hemos anotado, en diferentes burbujas.
Economía y Media 42

Esto es lo que ha sucedido en el mercado inmobiliario español:

-Los bancos financiaban a las constructoras y promotoras con el 90% del dinero
que necesitaban para construir

-Si la constructora no pagaba el dinero sería embargada la vivienda, con lo cual se


recuperaría la inversión (claro, en un supuesto mercado en el que la vivienda subiría de valor
supuestamente siempre)

-En plena burbuja especulativa esto es un problema, porque si el precio se


desploma la garantía de la que disponía el banco también lo hace.

-En el especulador se instala habitualmente una especie de efecto psicológico que


podemos denominar “la percepción del suelo mínimo”: llega a extenderse la creencia de que hay
un valor mínimo a partir del cual es imposible que ese bien baje, pero en realidad es rotundamente
falso que exista un “suelo mínimo”.

El mismo mecanismo podemos explicarlo en relación a las adquisiciones que realizan los
particulares. Cuando se adquiría una vivienda se aceptaban hipotecas por precios inmensos y a
muchos años entendiendo que si las cosas no iban bien, dicha vivienda podía venderse y recuperar
el dinero. La falacia, más aún en el caso de España y de acuerdo con su ley hipotecaria en la que no
basta la entrega del piso al banco, es pensar que basta con la venta de la vivienda sobre la cual se
ha establecido la hipoteca. Dado un descenso de precios, la venta del piso por un precio muy
inferior al del préstamo solicitado no llega a cubrirlo, y la deuda se mantiene. Lo cruel de este caso
se concreta en que muchas de las compras no se hacían con la intención de especular, ya que los
pisos son bienes necesarios para todos, sino para desarrollar la vida cotidiana en condiciones de
dignidad mínimas. De este modo cualquiera que necesitara adquirir un piso se vio afectado por las
cotas adquiridas en su precio dada la acción de muchos especuladores.

El resultado final ha, como todos sabemos, ha sido que un conjunto de bancos prestaban
el dinero para que inversores necios jugaran a intercambiarse unos bienes a precios insostenibles,
con la única garantía del bien sobrevalorado con el que estaban especulando. La mayoría de ellos
han podido pagar, aunque a costa de arruinarse. El problema son los miles de particulares que no
han podido hacerlo.

9.-SÍNTOMA 9: LA CREENCIA EN LA DEMANDA INFINITA

El proceso de una burbuja se parece mucho al de una pirámide de Ponzi (que los de abajo
recluten a más gente para producir nuevos beneficios. Los de arriba son pocos, los de abajo son
muchos). Las pirámides funcionan mientras existan nuevos participantes. Cuando éstos escasean
los últimos en entrar son los que se quedan si beneficios tras haber financiado las ganancias de los
primeros que entraron en la pirámide.
Economía y Media 43

Se ha establecido cierta analogía entre las burbujas y las pirámides, que han dado lugar a
la formulación de la Greather Fool Theory17 (que podríamos traducir como la teoría del más tonto
todavía), según la cual una persona realiza inversiones cuestionables asumiendo que podrá
revendérselas a alguien aún más necio que él a un precio superior. No se considera una teoría
probada en el caso de las burbujas, porque su proceso no es tan lineal como el de las pirámides.
Ambas tienen en común su insostenibilidad a lo largo del tiempo, y la suposición de una reventa
posterior como su base de funcionamiento.

10.-SÍNTOMA 10: LA TARDANZA EN ASUMIR LA PÉRDIDA

Durante la caída de las burbujas hay posibilidades de vender con pérdidas, para conseguir,
al menos, no perderlo todo. Pero eso supone asumir un error. Los enfermos del síndrome del necio
no suelen aceptar el mismo y esperan, suponiendo que los precios van a remontar. El problema, en
ese momento, suele ser la lentitud en asumir los fallos, cosa tremendamente propia del ser humano,
baste pensar por ejemplo, lo que nos sucede cuando entramos al cine y nos damos cuenta de que
la película es un bodrio: tendemos a seguir mirando valorando que igual mejora, pero no nos vamos,
porque hemos pagado, o si tomamos un taxi y nos topamos con un atasco, es difícil encontrar a
alguien que decida pagar el importe que marca el taxímetro y tomar el metro o el autobús…en el
caso de las burbujas, si es necesario hay que vender pronto, a pesar de las pérdidas.

17
Ver al respecto http://en.wikipedia.org/wiki/Bigger_fool_theory
Economía y Media 44
Economía y Media 45

III.-DE LA ESPECULACIÓN
FINANCIERA A LA RECESIÓN
ECONÓMICA
1.-INTRODUCCIÓN

La primera burbuja que traspasó fronteras fue la generada en el crac del 29, hoy en día, con
la globalización los riesgos de una burbuja global son enormes, ya que los mercados financieros
están conectados y las economías no son compartimentos estancos, sino auténticos vasos
comunicantes. Las irracionalidades financieras, así, tienen una probabilidad más elevada de
perjudicar a otros países.

En realidad pensemos por ejemplo en un obrero de una fábrica de bolígrafos. Acaba de


quedarse en el paro, y la cuestión es cómo es posible que la crisis del mercado inmobiliario
norteamericano hunda las ventas en España del material de oficinas. En términos más abstractos,
la pregunta es ¿Por qué la especulación local se convierte en recesión global? Para responder hay
que pasar de la patología individual, analizada en II, a la colectiva.

En términos generales, se ha extendido una creencia errónea sobre la auténtica naturaleza


y el origen de la crisis. Los medios explicaron que, como no se sabía qué entidades tenían hipotecas
subprime y cuáles no, se instaló una enorme desconfianza en los bancos, colapsándose el sistema
financiero. Se concluyó entonces que la recesión se produjo por una crisis de confianza.

Para cubrir las ineficiencias del mercado de capitales, calificadas como transitorias, los
bancos centrales inyectaron liquidez en la economía, pero el paro, la actividad económica y los
beneficios siguieron empeorando, lo que ya hizo sospechar que la crisis de confianza es un
elemento, pero no la raíz del problema.

A día de hoy oímos predicciones de todo tipo: que lo peor ya ha pasado, que lo peor está
por llegar, que las cotas de paro se van a mantener por un periodo de 25 años, o que han iniciado
una tendencia a la baja desde agosto de este año. La realidad es que no sabemos cuánto va a durar
esto, pero que en cualquier caso debemos explicar la razón por la que la crisis hoy la sufren todos
los sectores. Intentaremos aproximarnos a un modelo para predecir el alcance de la onda expansiva
del estallido de una burbuja. Respecto a la crisis económica en España, está bien analizada en la
entrada de Wikipedia correspondiente al siguiente enlace:
http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_econ%C3%B3mica_espa%C3%B1ola_de_2008-2013
Economía y Media 46

2.-INVENTEMOS UN MERCADO

Krugman18, premio Nóbel de economía en el año 2008, va a desarrollar la idea de cómo


entramos en una economía de la depresión estableciendo una analogía con la historia de una
cooperativa de canguros con sede en Washington.

Comienza desarrollando la idea de que en Washington existen muchos organismos


públicos en los que trabajan parejas jóvenes. Cuenta cómo en la Administración se organizaron
para dejar a sus niños pequeños al cuidado de personas de confianza, y así poder salir por las noches
con total tranquilidad, serían ellos mismos los que harían de canguros, procediendo por turnos.
Fueron muchos los que se apuntaron a esta iniciativa, tantos que, para organizarse decidieron
recurrir a un mecanismo: los cupones. Los cupones eran unos vales pequeños que servían para
determinar un valor: una noche de canguro. Por ejemplo, si soy yo la que quiero salir, le doy un
cupón a la persona que viene a cuidar de los niños. Esta persona, al recibir el cupón, tiene también
la posibilidad y el derecho de hacer uso del cupón en el futuro, y entregarlo a otro que podría hacer
lo mismo. La cooperativa imprimió unos cuantos cupones y los repartió de manera igualitaria entre
sus miembros. Cuando una pareja salía demasiados días seguidos se le iban acabando, así que
tendría que aprender a contener su ansia de diversión hasta acumular cupones. Nadie parecía
poder aprovecharse, ya que, para seguir saliendo, era necesario tener cupones. Todo podía
funcionar eficientemente.

2.1.-RECESIONES DE GRADO CERO

Así son todas las economías, y funcionan correctamente hasta que algo inesperado (un
incremento de precios en el crudo, por ejemplo, o un descenso de las bolsas). Lo inesperado
convierte a los círculos viciosos en viciosos y lo que antes era eficiente empieza a no funcionar. Lo
que sucedió fue que Washington empezó a llover durante muchos días seguidos. En ese momento
se pasaban películas mediocres en el cine, y prácticamente no había fiestas ni bares en los que
conversar de manera animada. Durante unas semanas nadie parecía querer salir y nadie solicitó los
servicios de canguro. En términos económicos, no había demanda. Al haber pocas oportunidades
para hacer de canguro, las parejas a las que quedaban pocos cupones se asustaron y decidieron no
salir hasta acumular más cupones, pero, por desgracia, esas oportunidades no llegaban. Incluso los
que tenían muchos cupones, como no había solicitudes de canguros, decidieron no gastarlos. “Si
gastamos los cupones que tenemos, no podremos recuperarlos. Es mejor que, a pesar de tener
suficiente, vayamos con precaución”, al menos eso pensaban y ello equivale a la entrada en una
época de recesión: la ausencia de demanda de canguros realimenta la sensación de que no hay
cupones en circulación y reafirma la decisión de que es mejor no salir por las noches.

18
Krugman, P. El retorno a la economía de la depresión. Ed. Crítica. Barcelona 2000. Este texto es el que nos ha servido de
base para la elaboración de este punto y los sucesivos.
Economía y Media 47

En este ejemplo, nada justifica una recesión: lo que desencadenó esta situación era algo
temporal. Las parejas ignoraban que el motivo de la ausencia de demanda de canguros era
coyuntural. Al no conocer el origen del problema se instaló una falta de confianza y unas
expectativas negativas. La falta de confianza, ha derivado en una contracción estructural de la
demanda.

Las crisis de confianza, según Krugman, se resuelven con liquidez, es decir, con dinero, en
nuestro ejemplo, con cupones. En cuanto la dirección de la cooperativa se dio cuenta de que había
un problema en la retención de cupones por parte de sus miembros, imprimió más y los entregó a
las parejas. La sensación de riqueza aumentó, y el temor a gastar desapareció. Empezaron a
aparecer anuncios en los tablones de “se necesita canguro”, y la situación volvió a la normalidad.
Aquí no hubo burbuja, sólo recesión. Emitir más cupones fue lo que hicieron la Reserva Federal y el
Banco Central Europeo al inyectar liquidez en el sistema. Las recesiones provocadas por
expectativas negativas tienen una solución fácil y una duración corta.

Para muchos economistas, algunas recesiones tienen una naturaleza eminentemente


psicológica. Si la prensa y los políticos hablan de que todo va bien, se estimula el gasto y la
circulación de capital. Pero desde mediados de 2007 las noticias sobre economía han sido terribles.
Muchos valoraban que la expectativa negativa que ofrecían los media agravaba la crisis. Se valoró
inicialmente que la recesión procedía de que la dinámica generada por las subprime había
generado desconfianza entre los bancos que eran las que se habían traducido en expectativas
negativas. Para cambiar esto se repartieron cupones: la reserva Federal trazó un plan de rescate de
700.000 millones de dólares. El Banco Central Europeo también produjo una inyección de liquidez.

Pero la recesión actual no es sólo una cuestión psicológica o de expectativas negativas o


de falta de confianza (aunque estos factores también están ahí). Las recesiones de este tipo, como
ya hemos comentado, son pequeñas, o son “recesiones de grado cero”. Se entiende por recesiones
de grado cero aquellas en las que la economía se contrae ligeramente hasya que las autoridades
reaccionan

2.2.-BURBUJAS DE GRADO UNO

Krugman acaba ahí, pero Fernando trias de Bes continúa el ejemplo. Imaginemos que la
cooperativa de canguros está integrada por diez familias, cada una de ellas partía con un capital de
veinte cupones. Cada familia tiene su idiosincrasia particular:

-hay 7 parejas bastante animadas y juerguistas

-hay 3 familias muermo o tranquilas

-Recordemos que la economía total consiste en doscientos cupones y cada noche


se paga con un cupón. El punto de partida será:

 7 parejas juerguistas=140 cupones


Economía y Media 48

 3 parejas tranquilas=60 cupones


 Nivel de precios: 1 cupón/noche

En un momento dado se incrementan en Washington las actividades culturales, entre las


que se encuentra un festival de cine con unas películas excelentes que muy probablemente nunca
más serán accesibles en los cines comerciales. Todo el mundo quiere salir, y un buen número de
parejas piden canguro. Una de las parejas tranquilas toma la siguiente decisión: harán de canguro
de quien les entregue dos cupones. Pasados unos días, otra de las parejas tranquilas se entera de
lo de los dos cupones, y como la solicitud de canguro sigue al alza, deciden pedir tras cupones. Así,
poco a poco, las parejas tranquilas pasan varias semanas cubriendo a las juerguistas a precios cada
vez mayores. Esto ya comienza a parecerse a una burbuja: el precio se ha disparado porque la
demanda de canguro (7 parejas) era muy superior a la oferta (3 parejas).

Pasados los días del festival de cine, la situación de partida, evidentemente, ha cambiado:

-7 parejas juerguistas: tienen, entre todas, 2 cupones

-3 parejas tranquilas: entre todas, 198 cupones

-Nivel de precios: 5 cupones/noche

Las cuestiones importantes que debemos considerar son las siguientes: ¿Cómo se ha
financiado esta burbuja? Con el ahorro de las familias juerguistas; ¿Cuáles son las consecuencias?
La más importante la desconfianza: las tres familias tranquilas intuyen que poseen casi todos los
cupones de la cooperativa, pero no saben cuantos quedan ni en manos de quien están. Reciben
alguna llamada de las parejas juerguistas pidiéndoles que les hagan de canguro y diciéndoles que
les darán los cupones más adelante, pero no se fían, y hacen bien, porque sólo les quedan dos
cupones. Las familias juerguistas se han de poner a trabajar si quieren salir en el futuro, y así lo
hacen, así que llaman a las parejas tranquilas que les preguntan…”¿Cuánto me cobrarás?” La
respuesta lógica inicial es: “5 cupones, que fue lo último que tú me cobraste” , pero los tranquilos
responden…”es que ya he recibido varias llamadas como ésta. Hay muchísimos interesados en
hacer de canguros de repente, así que, como mucho, pago tres cupones”. Los precios se derrumban.
La burbuja ha pinchado, porque la demanda de canguros (3 parejas tranquilas) es
significativamente inferior a la oferta (7 parejas juerguistas). A esto hay que añadir que las parejas
tranquilas salen muy poco, así que, al cabo de unas semanas, los juerguistas sólo han recuperado
unos pocos cupones…:

-7 parejas juerguistas: 12 cupones

-3 parejas tranquilas: 188 cupones

-Nivel de precios: 2 cupones/noche.

Estamos ante una pequeña recesión. Las expectativas son negativas (la demanda se ha
contraído), hay pocas posibilidades de hacer de canguro, pero el problema se originó en un exceso
anterior que ha transferido casi todos los cupones a sólo unos pocos miembros de la cooperativa.
Economía y Media 49

¿Cómo puede solucionarse? De nuevo con una inyección de liquidez: se reparten cuatro cupones
por familia y los juerguistas ya saben que tienen que ser comedidos con sus salidas para irse
recuperando. La situación, por tanto, se reformula:

-7 parejas juerguistas: 28 cupones nuevos+12 anteriores= 40 cupones

-3 parejas tranquilas: 12 cupones nuevos+188 anteriores= 200 cupones

-Nivel de precios: 2 cupones/noche

El número de canguros ya no depende sólo de las parejas tranquilas, dado que las
juerguistas también pueden intercambiar entre ellas. La solución ha sido una inyección de liquidez.
Esta burbuja se solventa así porque ha sido financiada con el ahorro. En las burbujas de grado uno,
lo que los ahorros pueden hacer subir los precios es relativo, y cuando todo se derrumba los precios
entran en deflación. No se estrangula el crédito, no se producen quiebras bancarias.

2.3.-BURBUJAS DE GRADO DOS

Retomamos el momento en el que las parejas juerguistas se quedaron son ahorro:

-7 juerguistas: 2 cupones

-3 tranquilas: 198 cupones

-Nivel de precios: 5 cupones/noche

Añadamos un supuesto: Washington se ha vuelto una ciudad con muchísimo movimiento


cultural y mucha animación nocturna, abarrotada de festivales de cine, fiestas, certámenes de
teatro y poesía, bares repletos de conversaciones interesantes, discotecas estupendas…Las
parejas de juerguistas están muy alteradas porque no tienen cupones y no quieren perderse nada
de esto que está por llegar, así que se van a ver a los coordinadores de la cooperativa y les piden
cupones. Necesitan muchos, porque la noche se cotiza a 5 cupones: para salir 20 noches necesitan
100 cupones. Tras un debate, los coordinadores acceden, pero ponen una condición: hay que
devolver los cupones antes de que acabe el trimestre. La situación es ahora esta:

-7 parejas juerguistas: 702 cupones

-3 parejas tranquilas: 198 cupones

-Nivel de precios: 5 cupones/noche

En los tres meses siguientes las familias tranquilas tienen tantas peticiones que elevan los
precios a 10 cupones/noche en tan sólo una semana. En un mes el nivel de precios advierte a 20
cupones por noche. Estamos ya ante una “auténtica” burbuja. Por ello, los cupones que debían
durar 3 meses se agotan en uno. Así, después de treinta días:
Economía y Media 50

-7 parejas juerguistas: 5 cupones entre todos

-3 parejas tranquilas: 895 cupones

-Nivel de precios: 20 cupones/noche

A partir de aquí, las parejas tranquilas tienen todo el poder para fijar los precios: ellos
pagarán sólo un cupón por noche. Ahora la demanda se va a contraer eún más: los pocos cupones
que recuperen las parejas juerguistas de uno en uno deberán ser guardados para devolverlos a la
dirección de la cooperativa dos meses más tarde. ¿Podrán hacerlo? Es evidente que no. Las parejas
tranquilas salen como mucho un día a la semana (por eso son tranquilas precisamente), y entregan
un cupón. Son tres, así que, como mucho, se recuperarán tres cupones a la semana, que por ocho
semanas de los dos meses ascienden a un total de 24. Los juerguistas recuperan 24 cupones de los
700 que deben devolver. No podrán hacerlo. Esto es lo que en la vida real se denomina morosidad.
Lo poco que ganan los juerguistas debe destinarse a la devolución del crédito, con lo que la
actividad queda estancada.

Las consecuencias sobre la confianza general y las expectativas negativas son mucho
peores y mayores que en los casos anteriores, porque cuando la dirección de la cooperativa exige
el reintegro de los 700 cupones se va a encontrar con que sólo le son devueltos 24. ¿Qué puede
hacerse?, ¿Funcionará ahora una inyección de liquidez…? No. Si a alguien que debe 100 cupones se
le dan 20, que también deberá devolver se le está obligando a hacer más grande su deuda (ya no
debe 100, sino 120). Las parejas juerguistas están atrapadas por el crédito y sin ninguna esperanza
de que aumente la demanda de canguros. Este fue exactamente el diagnóstico de Keynes del crac
del 29, y denominó a una nueva entrega de cupones “la trampa de la liquidez”: la demanda está tan
mermada que cualquier política monetaria no se traduce en aumentos de actividad (si a las parejas
juerguistas se les da cupones seguro que los guardan para devolverlos)

¿Cuál es entonces una posible solución? Keynes propuso que fuera el estado el que
aumentara la actividad haciendo inversiones públicas (lo que algunos han parodiado como el hecho
de enterrar botellas con dinero y contratar a obreros para desenterrarlas a cambio de un sueldo).
Así, las políticas keynesianas del gasto público y la reducción de impuestos en una situación en la
que la liquidez es una trampa son las que tienden a aplicarse en estas situaciones: en nuestro
ejemplo, los coordinadores de la cooperativa pueden proponer a las parejas juerguistas ir a cuidar
de muñecos en cunas instaladas en las salas de reuniones de diferentes edificios. Como resultado,
se incrementará la demanda de canguros y los precios que pasarán de uno a cuatro cupones por
noche. Poco a poco se iría saliendo del atolladero. Así sucedió con la burbuja de las punto.com

En las burbujas de grado dos, la economía se contrae un poco más que en las anteriores, y
esa contracción dura un poco más. Hay más gente arruinada si la burbuja se alimenta de créditos
además de de ahorro, ya que la espiral especulativa se alimenta de más dinero (el que aporta el
crédito), con lo que la subida y la bajada son más acentuadas. La amenaza de paro es mayor, y la
economía tarda algunos años en remontar.
Economía y Media 51

2.4.-BURBUJAS DE GRADO TRES

En las burbujas de grado uno la especulación se realiza dilapidando el ahorro; en las de


grado dos, agotado el ahorro se hace tomando el dinero prestado. Pues bien, en las burbujas de
grado tres son los bancos los que prestan el dinero a la gente. La diferencia entre el segundo y el
tercer grado está en el origen del dinero que presta el banco: el banco suele prestar dinero de los
depósitos de los clientes. Pero si esto no es suficiente, y quieren entregar más cupones, los piden
al Banco Central del país, lo que supone un incremento de la masa monetaria. Si aun así necesitan
más dinero, se dirigen a los bancos de otros países. En realidad explicado de este modo, parece que
la solicitud de dinero se hace de manera progresiva y ordenada, pero no sucede así, ya que se
producen las tres solicitudes a la vez. En nuestro caso se trataba de devolver setecientos cupones,
pero sólo había 24, lo que hace que el banco que presta el dinero para la especulación también
quede afectado por la morosidad y también como consecuencia los bancos internacionales que
hayan prestado dinero: el crac se exporta.

Las burbujas de grado tres son ya muy críticas: cuando un país pide dinero a otros para
financiar una burbuja, es porque ésta ha adquirido una importante dimensión; un Banco Central
puede transigir con sus entidades nacionales para postergar la devolución del dinero, pero es
diferente cuando los acreedores son los bancos de otros países. Si los coordinadores de las
cooperativas hubieran obtenido los cupones de cooperativas internacionales, cuando sólo les
pueden devolver 24 entran en quiebra, y si no lo hace porque consigue un aplazamiento de los
pagos, quedará gravemente comprometida: tendrá una incapacidad manifiesta de prestar dinero.
El resultado nos afecta a todos: se estrangula el crédito que ha de servir para financiar las Pymes,
el consumo y la economía en general. Con ello la crisis se agrava aún más. El problema actual no es
que los bancos no presten dinero porque no se fían de los clientes, no lo dejan simplemente porque
no tienen para prestar.

La economía no se hunde porque se hundan las bolsas, sino porque estas han utilizado, a
través del crédito, un dinero que la economía necesitaba para funcionar y que los bancos, víctimas
de la morosidad, ahora no pueden ya prestar.

Una burbuja financiada con ahorros es menos peligrosa que la financiada con créditos, y
las burbujas financiadas con créditos que provienen de la creación de papel moneda son menos
peligrosas que las financiadas con dinero extranjero. En realidad suelen concurrir todas las
circunstancias a la vez.

2.5.-BURBUJAS DE GRADO CUATRO

Cuando los bancos son víctimas de la morosidad tratan de tapar ésta como sea. Un banco
gana dinero recibiéndolo de gente que confía en él y prestándolo a personas. Es cuestión de
Economía y Media 52

confianza. Un banco vive gracias a la confianza. Si se extienden los rumores de que no tiene dinero
está en peligro de muerte.

Si llega a la morosidad, el banco hará lo que sea para ganar tiempo. La solución más
habitual es la de la pelota: los niños pequeños deben aprender a comer carne. En este proceso van
haciendo una bola en la boca que no se tragan y que al final es tan grande que sólo se puede escupir.
Los padres arquean las cejas antes la dimensión de aquello que se había formado sin que ellos se
dieran cuenta y ante sus narices. El asunto ya no tenía más solución que el ahogo o aceptar que la
bola se escupa.

Si las burbujas se financian con dinero prestado tarde o temprano alguna entidad empieza
a tener problemas. Los bancos no quieren incurrir en pérdidas, y menos que alguien sospeche
siquiera que eso puede llegar a pasar, así que la primera reacción suele ser la de renovar el crédito
vencido. A alguien que debe 100.000 euros más 10.000 de intereses, se le concede un nuevo crédito
de 110.000 euros. Cuando este vence, para no declarar la pérdida, se le da otro préstamo, y así
sucesivamente: la morosidad se puede refinanciar con dinero procedente de los ahorros, del
endeudamiento con los bancos centrales o con bancos extranjeros. Esto es lo que sucedió con las
subprime. Muchos bancos llevaban mucho tiempo registrando impagos y tapando el agujero con
más créditos, intentando ganar tiempo para ver si la cosa remontaba. Pero cuando ya se agotaron
los ahorros, el dinero que podían solicitar de los Bancos Centrales o la Reserva Federal, y el dinero
procedente del extranjero, entonces ya sólo quedaban los marcianos. En el momento en que no se
pudo refinanciar el crédito todo se vino abajo.

Las burbujas de grado cuatro son iguales a las de grado tres, pero añadiendo la
refinanciación de la morosidad. Si se refinancia el pago las parejas del ejemplo de la cooperativa de
canguros devuelven los cupones con los que les acaban de dar, pero no se registran canguros, lo
que sería el único modo válido de recuperar de verdad los cupones.

La única manera de averiguar si va a estallar una burbuja reside en observar la actividad


real de la economía y no el mercado financiero. Las consecuencias del estallido son:

-Quiebras bancarias

-Los gobiernos se ven obligados a rescatar a las entidades financieras con dinero público
(de nuestros impuestos), para evitar que los ahorradores que tenían depósitos en los bancos los
pierdan.

-El síndrome de las quiebras se propaga como una pandemia, dado que existe el préstamo
interbancario, del que depende gran parte de la economía

-Cabe decir: si no puedes devolver 3000 euros al banco, tienes un problema, pero si no
puedes devolverle 100 millones, es el banco el que tiene el problema.

En definitiva, si una burbuja es demasiado grande y es internacional, se producen quiebras


de entidades en las que se encuentra el dinero de los ciudadanos. Entonces es cuando los gobiernos
Economía y Media 53

intervienen con dinero público, y acaban por refinanciar las pérdidas. La banca, ante las
acusaciones de las que ha sido objeto en los últimos tiempos, suele defenderse argumentando que
con este dinero está otorgando créditos a los ciudadanos, pero en realidad casi nunca la
refinanciación estatal se ha traducido en créditos nuevos, sino en una refinanciación de los
contraídos con anterioridad.

En realidad es una tremenda injusticia destinar dinero público para refinanciar la banca, pero
aunque resulte patético no parece haber otra solución para salvar a los depositantes, incluso los
más modestos. En este sentido, algunos apuntan a que quizás, si el problema fuera sólo
inmobiliario, el estado es quien podría entregar el dinero directamente a los depositantes y no a
los bancos, para que éstos devolvieran los préstamos que la entidad les había concedido,
evitando con ello el problema de los desahucios y “matando dos pájaros de un tiro”, dado que los
depositantes ingresarían ese dinero en los bancos para abonar las cuotas de sus hipotecas, pero
esa solución obvia las deudas internacionales de las entidades bancarias, y el hecho de que el
problema excede al estallido de la burbuja inmobiliaria.

2.6.-BURBUJAS DE GRADO CINCO

¿Pueden ser posibles? Ya hemos volcado en la burbuja: los ahorros, el dinero de los Bancos
Centrales, el dinero de la Banca Internacional, el dinero necesario para refinanciar la
morosidad…¿Qué queda…? Falta introducir el objeto con el cual se ha especulado. Si hablamos de
futuros de tulipanes, o de acciones de Terra, estamos especulando con un objeto cuya producción
no genera demasiado empleo, pero si el objeto de la especulación es un bien real y tangible, como
los pisos, una actividad que empuja a muchos otros sectores, las consecuencias del pinchazo son
mucho más graves. ¿Por qué?

-Porque el número de personas que participan de la burbuja suele ser mucho mayor.
Si se especula con acciones participan algunos núcleos de la población, pero si se especula con
bienes de primera necesidad, como la vivienda, el número de participantes, y por ello el volumen
de la burbuja, es mucho mayor.

-Porque como el objeto con el que se hace la transacción debe fabricarse, durante
la burbuja se genera empleo, beneficios empresariales, crecimiento económico, etc. Este
crecimiento es positivo, pero sólo mientras dura la burbuja, en el momento que estalla, el número
de afectados es mucho mayor. Una contracción aguda de una actividad motor tan importante
como la construcción tiene consecuencias devastadoras sobre el empleo.

Las viviendas, además, tienen la característica de que actúan como garantía para otros
préstamos. Son el aval para la renovación del coche, cualquier adelanto destinado al consumo, las
compras a plazos, etc. Fue lo que sucedió con las subprime, que suponían la concesión de
préstamos al consumo sobre la garantía de unas viviendas sobrevaloradas. Con ello produjeron un
crecimiento de sectores no relacionados con la construcción. Cuando se produjo el estallido esos
sectores también se vieron afectados.
Economía y Media 54

Cuando la economía se estimula más de la cuenta con dinero prestado, las empresas y los
gobiernos se hacen una falsa composición de lugar: entendiendo que el aumento de la demanda se
va a mantener constante, incurren en cambios estructurales que luego no pueden deshacer
(contrataciones, acometida de inversiones…). Dan por hecho que la demanda va a ser fuerte,
ignorando que este incremento no depende de tener más clientes, sino de un exceso de dinero en
circulación: un exceso de demanda financiado con endeudamiento se convierte en una falsa
expectativa de crecimiento continuado. Las empresas han incurrido en fuertes inversiones y entran
rápidamente en pérdidas. El resto no es más que el relato de un círculo vicioso: la contracción de la
demanda reduce las ventas, lo cual lleva a realizar ajustes de plantilla y a generar paro, los ingresos
familiares o personales son más bajos, se reduce el gasto mensual, desciende el consumo, que hace
disminuir las ventas, lo cual lleva a realizar ajustes de plantilla…vuelta a empezar.

En las burbujas de grado cinco el ahorro ha sido dilapidado, los préstamos se encontraban
en cotas máximas y ya no se puede prestar más dinero, lo que supone el estrangulamiento del
acceso al crédito, se generan quiebras bancarias y se producen rescates a los bancos que no pueden
devolver el dinero a las entidades extranjeras, la refinanciación ha hecho la pelota aún más grande.
En nuestro país ha supuesto el derrumbe de la construcción, un sector vital para el empleo y la
actividad. Se ha adelantado el consumo de muchos años venideros con dinero prestado. Ahora hay
que devolver lo invertido en todo lo consumido y comprado a precios exorbitantes con los sueldos
que aún no habíamos ingresado.

Veamos a qué nivel corresponde la burbuja inmobiliaria española:

-¿Ha sido financiada con créditos? Si

-¿Comprometía al Banco Central y a la Banca exterior?: Si

-¿Se había producido la refinanciación de constructoras y promotoras? Sí

-¿El bien con el que se especuló pertenece a la economía real? Si, y no sólo eso,
sino que tira de muchos otros sectores y de él procedía el 50% del crecimiento en los últimos años

-Se concedieron créditos al consumo con la vivienda como garantía? Si.

Nuestra burbuja inmobiliaria, por tanto, era de grado cinco. En nuestro país se han juntado
todos los problemas anotados: los medios, la confianza, las expectativas, el endeudamiento para
financiar la burbuja, el estrangulamiento del crédito como resultado de la morosidad, los
compromisos importantes con la banca internacional, la contracción de la actividad para un sector
clave para España y el endeudamiento adicional para un consumo anticipado, amparado en el valor
del bien con el que se especuló.

Una burbuja de grado cinco tiene consecuencias como las que estamos viviendo: la
contracción brusca de la economía en todos los sectores, las ruinas de muchas familias e individuos,
algunos de ellos adinerados y promotores, una deflación del valor de los pisos, que de momento
sólo es incipiente, la estrangulación del crédito generalizada y una aceleración del ascenso del
Economía y Media 55

índice de paro. En cuanto a la quiebra bancaria, no vamos a comentar los casos escandalosos que
se han producido19, que requerirían un año entero de explicación, pero si nombrar el caso Bankia,
catalogado como el mayor fraude de toda la historia bancaria de España, el del Banco de Valencia,
el timo de las preferentes…El gobierno ha comprado activos y ha rescatado a los bancos, saneando
sus balances, pero hay que tener en cuenta que el dinero del gobierno es el de todos nosotros.

19 Están recogidos en la documentación visual complementaria, concretamente en el documental Mis ahorros, su Botín.
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IV.-CONCLUSIONES. ALGUNAS
PREGUNTAS

1.-¿A DÓNDE HA IDO A PARAR EL DINERO DE LA ESPECULACIÓN?

Es fundamental distinguir entre dos tipos de pérdidas que se producen tras el estallido de
una burbuja: una cosa es la pérdida de valor de un bien, y otra muy diferente el dinero perdido que
efectivamente se invirtió. Hay que diferenciar entre el valor patrimonial y el dinero
verdaderamente transaccionado, por ejemplo el piso del vecino se vende por 600.000 euros, como
es igual que el mio valoro que yo tengo ese dinero en forma de vivienda. Después del crac otro
vecino lo vende por 400.000. La sensación que puedo tener es que he perdido 200.000 euros, pero
no los he perdido en mi cuenta, sino en “valor patrimonial”, es una especie de “dinero teórico”.
Además de éste también hay un dinero real que se pasa de unas manos a otras en las transacciones.

¿Qué pasa con el dinero real? Aunque hay muchas diferencias entre una pirámide y una
burbuja la cosa es parecida. Primero el dinero debe estar bien diseminado entre los participantes,
si no la pirámide no funciona. Cuando la estructura piramidal se derrumba, el dinero se ha
redistribuido, concentrándose en la parte alta de la pirámide. En la cooperativa de canguros la cosa
también se ve clara: al final de cada crac, las tres parejas tranquilas concentraban la mayoría de los
cupones. Al final de una burbuja, los saldos finales de liquidez se concentran en un porcentaje
menor de población. Cuando una burbuja estalla el dinero se ha redistribuido, concentrándose en
unos cuantos.

En el caso de la burbuja inmobiliaria y de la crisis de las hipotecas subprime, el dinero lo


recibieron quienes intervinieron en el sector inmobiliario y salieron a tiempo. También lo recibieron
en forma de beneficios las empresas que durante todos estos años han disfrutado del tirón de la
demanda financiado con créditos.

Cada año los sindicatos examinan como se redistribuye el PIB entre las rentas de capital y
las rentas de trabajo, ya que es un modo de comprobar si las políticas económicas de un país han
protegido bien a los trabajadores. En estos años se ha producido un trasvase hacia el capital en
detrimento del trabajo. El motivo no ha sido un abuso de los derechos sociales, sino el que nos
hayamos endeudado fuertemente y hayamos gastado los ingresos de los años venideros. Si
pedimos créditos y los gastamos, las empresas facturan más y ganan más dinero, pero en realidad
ese dinero procede del futuro, es decir, de los sueldos de los años venideros. Como resultado,
hemos transferido una gran cantidad de nóminas futuras a beneficios actuales de la empresa.

La rápida concentración de dinero en manos de un pequeño porcentaje de población, sean


empresas o particulares, se ha vuelto ahora contra esta minoría. Las empresas necesitan una
Economía y Media 58

demanda continuada para producir bienes y servicios: no viven del dinero, sino de seguir
funcionando. A menudo confundimos el dinero con la riqueza. Un país fuertemente endeudado es
un país con su demanda mermada. Al igual que con el crac del 29 quienes ganaron mucho dinero
se vieron luego envueltos por la depresión. En nuestro mundo, donde todo está interrelacionado y
enredado, realizar un beneficio rápido a costa de otros sirve, pero también tiene un coste.

2.-¿QUÉ SUPONDRÁ LA CRISIS MIENTRAS NO SE SOLVENTE?

Lo primero que supondrá es mucho sufrimiento: los que se quedan sin empleo, los
embargados, los que especularon y no salieron a tiempo…nos hemos comido el pan de mañana, y
esto significa hambre para hoy. Las recesiones suponen una reducción del nivel general de la
actividad, con lo que la riqueza per cápita se perderá.

Quizás lo más preocupante está siendo la evolución del desempleo. La evolución de la tasa
de paro tiene un comportamiento peculiar. Cada vez que la tasa de desempleo ha cambiado de
signo, para bien o para mal, el asunto no suele ser coyuntural, ni en España ni en Europa. Cuando
el paro empieza a disminuir, lo hace durante varios años, y cuando aumenta también, es un
fenómeno de grandes inercias. Aunque la Administración afirme que es un fenómeno transitorio,
si hacemos caso a la historia, tras un cambio de tendencia, las subidas y bajadas de la tasa de
desempleo suelen ser largas. Cuando cambia el signo de la tendencia del paro no suele ser
coyuntural.

Hay que volver a trabajar duro. Algunas personas han estado viviendo del acceso fácil al
dinero. Ya no se puede comprar para revender como forma fácil de hacer dinero. Una de las
consecuencias del final de las especulaciones es que la única forma de ganar dinero es mediante un
trabajo que añada valor. Las actividades que más riqueza generaron son las productivas, o las
destinadas a mejorar la eficiencia y la productividad del trabajo.

Dejaremos de vivir con dinero prestado. Los países que han experimentado burbujas
inmobiliarias habrán de destinar una parte importante de la renta disponible a devolver el dinero
volcado por la banca extranjera en sus economías.

Debemos comenzar a pensar en un nuevo marco regulador. Después de debacles como la


que estamos viviendo, los organismos reguladores deben ponerse las pilas. Como no pueden
quedarse de brazos cruzados, deberían instaurar nuevas medidas de control sobre los mercados y
agentes financieros. Los reguladores se pondrían más firmes cuando menos falta hace, ya que su
labor es fundamental en épocas de bonanza, y menos crítica después del estallido de las burbujas.

Estamos regresando a los tiempos en los que, por escaso, el dinero volverá a apreciarse,
valoraremos lo poco o lo mucho que tengamos. Por ejemplo, en Japón muchos pensaron que fue
una fatalidad que la política monetaria expansiva coincidiese con la incorporación del baby boom
de los 60 al mercado laboral. Eran una generación consentida que no había vivido ni sufrido ningún
tipo de carestía ni dificultad. Algo parecido ha pasado en los países que han sufrido esta burbuja.
Economía y Media 59

Muchos de los directivos que tienen 40 años nunca han vivido una crisis económica. Llevamos 14
años de un crecimiento continuado, y muchos piensan de verdad que la crisis va a pasar pronto,
porque se instalan en la afirmación de que las recesiones duran como mucho cinco años.

Una de las ventajas de la crisis puede ser el replanteamiento de todo, incluso de cierta
lentitud obligada: hay cierta relación entre la velocidad con la que circula en dinero y la velocidad
con la que vivimos. Ahora vamos a aflojar un poco ese ritmo endiablado. Incluso muchos hablan
del fin del capitalismo o de su refundación, pero tampoco esto va a ser así. Es importante la
educación, el aprendizaje, la regulación del deseo, y acabar con algunos mecanismos perversos de
nuestro sistema financiero.

3.-¿CUÁNTO VA A DURAR ESTO?

La pregunta suele esconder otra: ¿Cuándo vamos a volver al nivel anterior? En realidad y
probablemente muchísimos años. Quizás lo que no debamos sea hacernos esa pregunta sino
comenzar a buscarnos la vida como ciudadanos y como estado-nación. Hay que analizar esta triple
crisis (inmobiliaria, financiera y económica) y muy probablemente establecer niveles, ya que,
probablemente, finalizarán en fechas separadas: primero se superará la crisis financiera, después
la económica y, por último, la inmobiliaria y de la construcción, que precisa de una economía
saneada para volver a funcionar. Incluso dentro de cada una de estas crisis habrá respuestas
diferentes para cada sector: detención o disminución de la tasa creciente de paro, remisión de la
morosidad, fin de los problemas de liquidez, incremento del PIB, dejará de ascender el déficit
público…estos son sólo algunos datos a tener en cuenta, pero no hay modo de averiguar los
periodos en los que se van a producir modificaciones en cada uno de estos indicadores, por ello no
hay que hacer demasiado caso a las indicaciones de los políticos. Es posible establecer
estimaciones, pero deberían ser revisadas cada mes.

No tenemos ni idea de cuándo llegará el final de la crisis, pero podemos recurrir a referentes
históricos. En ellos la previsión de la duración de una crisis inmobiliaria varía entre los cinco y los
catorce años (es el caso de Japón, pero ni mucho menos en todos los indicadores), lo que pasa es
que un horizonte de entre cinco y catorce años no sirve para nada absolutamente a nadie.

En cuanto al desempleo, la historia nos dice que se perderá empleo al menos durante un
mínimo de entre tres y cinco años.

Por lo que se refiere a la evolución de la economía: acabamos de vivir el periodo de


expansión económica más larga y pronunciada de la historia. Han sido 14 años ininterrumpidos de
crecimiento económico. Ahora llevamos aproximadamente cinco años de decrecimiento. En la
historia, después de fases de crecimiento prolongadas, el PIB se desacelera durante periodos
superiores a dos años. En este momento, si nos ponemos a diagnosticar la gravedad del asunto de
acuerdo con los indicadores de morosidad, endeudamiento, stock de viviendas, ritmo de
destrucción de empleo…comparando éstos indicadores con los observados en recesiones
anteriores, muchos son ostensiblemente más negativos. Por ello, no es posible afirmar, saldremos
Economía y Media 60

en 2015, por ejemplo, con la intención de que se recupere la confianza. Quizas sería más útil
entender que “esto va para largo”, para que nos pongamos manos a la obra con instrucciones claras
y precisas que permitan proyectar un nuevo modelo de crecimiento sostenible.

Para salir es importantísimo saber que podemos hacer y que se va a hacer desde la política
para afrontar estos tiempos. Sería estupendo tener propuestas claras de acción sin desviar la
cuestión de la crisis a un problema de solidaridad entre partidos o acusaciones entre ambos.

Por último señalar que el problema de los sucesivos planes de rescate es que se hacen con
dinero público, con el de nuestros impuestos. Los bancos y muchas empresas, (En los primeros
años de la crisis, cuando aún no éramos demasiado conscientes de lo que se nos venía encima,
entre el 2008 y 2009, el gobierno ayudó a empresas automovilísticas, lo que motivó una queja del
sector hostelero, que no era ayudado por nadie), han hecho mal su trabajo, y ahora son ayudados
para que no se destruya empleo o para que la gente no pierda sus depósitos. La compra de los
activos tóxicos a los bancos parece moralmente reprobable, ya que el dinero público es limitado, si
se malgasta, cuando se acabe ya no podremos hacer nada. El estado tampoco puede gastar el
dinero en financiar crónicas anunciadas de cierres empresariales, pero quizás si se debe repolitizar
la economía, lo que sucede es que no está demasiado claro de qué modo.

4.-¿DÓNDE ESTÁN LAS RESPONSABILIDADES?

La situación es culpa de muchos, o quizás de todos, el problema es que nadie parece asumir
ninguna cota de responsabilidad. Esta situación podía haberse evitado, y las responsabilidades son
la repartir entre dirigentes políticos, bancos comerciales, bancos de inversión, bancos centrales,
reguladores tasadores y agencias de calificación, inversores y medios de comunicación.
Analicemos el comportamiento de cada uno de estos entes:

4.1.-LOS BANCOS CENTRALES

La causa primera de todo este problema ha sido la laxitud crediticia, que se originó por un
tiempo demasiado prolongado de tipos de interés muy bajos. El dinero que recibía la economía ha
crecido por encima de lo que aumentaba la producción real de bienes y servicios durante
demasiado tiempo.

Para entender esto, pongamos un ejemplo: dos náufragos se encuentran en una isla en la
que hay un cocotero que da dos cocos al día, y un área fértil que produce dos piñas diarias. Uno de
los naúfragos controla el cocotero, el otro el área fértil. El primero se come uno de los cocos y vende
la otra fruta al otro náufrago. Éste se come su piña y vende la otra al del cocotero. Para pagar el
coco y la piña cada uno dispone de un euro. La economía de esta isla consta de una masa monetaria
de dos euros y de una producción de dos cocos y dos piñas. Pero un día, en la orilla del mar
encuentran una caja que contiene 6 euros. Se lo reparten a razón de 3 euros por barba. ¿Cuánto
Economía y Media 61

creeis que costarán ahora el coco y la piña? Probablemente tres euros más de lo que costaban. En
cuanto se den cuenta de que el vecino tiene dinero sobrante se pedirá hasta elevar los precios a 4
euros por pieza de fruta. La conclusión es que la economía real de la isla no se ha modificado, pero
la inflación se ha cuadruplicado. Esto mismo es lo que sucede a gran escala cuando a la economía
afluye un dinero que el incremento real de bienes y servicios no es capaz de absorber. Se produce
inflación. En nuestro caso, la inflación ha sido absorbida por el mercado inmobiliario. El IPC estuvo
controlado y el precio que se disparó fue el de la vivienda.

Cuando el mercado inmobiliario estalló, el dinero fue a refugiarse a las materias primas y
al petróleo, buscando valores seguros. En realidad, la expansión monetaria ha sido tan alta que se
han ido formando cuatro burbujas sucesivas: la de las punto.com del 2000, a la que siguió una
burbuja bursátil, después una burbuja inmobiliaria y, finalmente, una burbuja de materias primas
(aquí no podíamos ya con ella).

La responsabilidad de los Bancos Centrales ha sido la de seguir una política de tipos bajos
de interés durante tanto tiempo. La solución de subir los tipos de interés hubiera encarecido las
cuotas mensuales de las nuevas hipotecas, y éstas hubieran tenido que bajar, o al menos no seguir
subiendo, porque sólo es posible vender viviendas si la cuota resultante es asequible para el
comprador, sea para su uso o para especular.

La política de los tipos bajos de interés obligó a la banca a prestar más dinero de la cuenta:
como los bancos aplicaban márgenes muy reducidos, para ganar lo mismo tenían que prestar
mucho más dinero. La consecuencia fue una expansión crediticia desmesurada.

Los Bancos Centrales tienen la responsabilidad de controlar la inflación mediante su


política monetaria. Todos sabían que la masa monetaria estaba creciendo hasta niveles
extraordinarios, pero los bancos centrales aducían que la inflación estaba controlada, y en realidad
era cierto, los índices de precios estaban controlados, porque la vivienda no forma parte del cálculo
de la inflación. En torno a esta cuestión en realidad hay un profundo debate económico: ¿Es la
vivienda un activo o un bien de consumo? En el 97 los japoneses confesaban que debían haber
tenido que prestar atención no sólo al nivel de los precios, sino también a la valoración de los activos,
ello implica atender al enorme desajuste entre el crecimiento del dinero en la economía y la
producción real, Debería establecerse un diferencial máximo entre el aumento de la masa
monetaria y el PIB.

Las dos conclusiones que podemos extraer de aquí son las siguientes:

-No puede prestarse atención sólo al IPC

-Los Bancos Centrales no deben mantener bajos los tipos de interés tanto tiempo.

4.2.-LOS BANCOS DE INVERSIÓN


Economía y Media 62

En España no hay diferencia entre los bancos de inversión y los bancos comerciales, pero
sí en norteamerica. En cuanto a las inversiones, los bancos son responsables de haber asumido
unos niveles de riesgo inaceptables. Obtenían tanto dinero de los inversores que buscaban
cualquier crédito que empaquetar y revender en forma de fondo de inversión. Diseñaron productos
financieros que no sólo contenían hipotecas, sino letras de coches, créditos a estudiantes, e incluso
deudas de tarjetas de crédito. Cualquier endeudamiento servía para crear un paquetito con lazo y
revenderlo a los inversores extranjeros como un activo triple A. Por ejemplo Bearn Sterns se ponía
en contacto con bancos medianos y pequeños de algún estado, que normalmente no concedían
hipotecas y les decía: si conceden hipotecas nosotros se las compramos y las sacamos para
revenderlas, no estarán en su balance. Los directivos de los bancos de inversión sabían lo que
vendían y para lograr que las agencias de rating independientes que valoraban esas inversiones las
consideraran de máxima solvencia, mezclaron deuda de calidad con deuda mala, hipotecas
subprime con hipotecas prime, de personas solventes., obligaciones de empresas sólidas con otras
de empresas menos seguras. Era una forma artificial de diluir el riesgo.

Ahora algunos comerciales de estos bancos ya en paro confiesan que si se negaban a


vender estos productos a sus clientes eran amenazados con el despido. De este modo encontramos
al segundo de los responsables: si los bancos de inversión no hubieran revendido hipotecas de
dudoso cobro, los bancos las habrían mantenido en sus balances, no habrían podido conceder más
créditos, y la burbuja inmobiliaria no se habría producido (aquí nos referimos a las subprime)

Resulta indignante la cifra de incentivos económicos que los directivos de estos bancos se
han ido embolsando. Vendiendo deuda basura a medio mundo han ganado unas comisiones
astronómicas. El problema es, ¿Qué habríamos hecho cada uno de nosotros? En realidad no hay
castigo por vender productos “malos”, y esto entra dentro de lo que Galbraith denomina la
economía del fraude inocente20.

¿Habían actuado igual los bancos de inversión si se hubiese obligado a los directivos a
invertir una porción de su sueldo en los productos que vendían?, ¿habrían vendido activos tóxicos?
Es verdad que los directivos de esos bancos son los responsables, pero se les han puesto unas reglas
de juego tales que el 99% de los mortales hubiéramos hecho lo mismo. Así, realmente son los
responsables, pero ¿de quién es la culpa?

Los Bancos de inversión han gozado de demasiada permisividad, tanto en lo que vendían
como en el esquema de remuneración de sus directivos.

4.3.-AGENCIAS DE RATING

Las agencias de rating que evaluaban el riesgo de los productos financieros no hicieron bien
su trabajo. ¿Por qué? En realidad se está cuestionando su independencia. Al margen de este hecho

20
Galbraith, J.K. La economía del fraude inocente. La verdad de nuestro tiempo. Ed. Crítica. Barcelona, 2004
Economía y Media 63

hay que tener en cuenta que las agencias de rating también cobran una cantidad variable por cada
producto financiero que evalúan. Cuantos más productos “buenos” evaluaban favorablemente,
más productos les encargaban evaluar. Les convenía que todo fuera solvente, de modo que se
lanzasen más productos financieros al mercado. El sistema de remuneración de las agencias de
rating también era perverso.

Más allá de esto, parte del truco estaba en el cóctel de créditos del que formaban parte
estos productos financieros. Si ese cóctel sólo hubiera contenido hipotecas subprime
probablemente la valoración hubiera sido muy diferente. Al mezclar inversiones solventes con
otras que no lo eran, el promedio de solvencia era bueno, y el riesgo de perderlo todo se
consideraba bajo.

Las agencias de rating no eran responsables de determinar el grado de solvencia de una


hipoteca, eso es tarea de los bancos, pero los bancos comerciales se sacaban la hipoteca de las
manos al día siguiente de concederla, de ahí que la solvencia se daba igual, por ello esa información
también se perdía. La desregulación hizo que se aboliera la ley Glass-steagal, lo que implicaba que
se autorizaba a los bancos comerciales a realizar operaciones propias de los bancos de inversión, lo
que aceleró la reventa de los productos financieros a los mercados internacionales.

La conclusión es que las agencias de rating no deben cobrar en función de cuantos


productos valoren, sino en función de otros parámetros vinculados a la calidad de su trabajo.

4.4.-AGENCIAS DE TASACIÓN DE INMUEBLES

Las agencias de tasación de inmuebles determinan cual es el valor de un inmueble para que,
cuando los bancos concedan un crédito tengan una cuantificación independiente de la garantía que
recae sobre el préstamo concedido. Las agencias determinan el valor de un inmueble en función
de los precios que se observan en el mercado, no tienen en cuenta si los precios son insostenibles
mientras las personas los paguen.

Los precios que los aquejados por el síndrome del necio consideran correctos son los
asumidos por la banca como aceptables. El banco debe asegurarse que su garantía lo es durante
un periodo largo de tiempo, por ello las agencias de tasación deberían considerar medidas
históricas, pero ninguna lo hace. Lo que valoran es a cuanto se paga el metro cuadrado en esa zona
en ese año, si hay una elevado probabilidad de que ese precio no se mantenga en el tiempo no
importa. Con este modo de proceder el banco asume un riesgo. El error o la responsabilidad de las
agencias de tasación es por tanto el de valorar los inmuebles a corto plazo para que los bancos
concedan préstamos a largo plazo.

La conclusión es que las agencias de tasación no deberían valorar los inmuebles a precios
dudosamente sostenibles a corto plazo si los bancos van a prestar a largo plazo.
Economía y Media 64

4.5.-BANCOS COMERCIALES

Todas las normas más elementales de prudencia financiera de la banca comercial se han
violado en estos años. Por ejemplo, hasta 1997 no se daba el 100% del valor de una hipoteca, sino
el 80%. El 2007 llegaba a darse el 120%. Otro de los criterios que se manejaba era el de que la cuota
mensual a pagar no debía ser mayor que el 35% de los ingresos familiares. Se aprobaron hipotecas
donde la cuota representaba el 60 o 70% de los ingresos, incluso el 80%.

En 2009, el Presidente de uno de los Bancos españoles en respuesta a las voces que
reclamaban que los bancos no cerrasen el grifo a las pymes declaró: Los bancos no pueden prestar
el dinero irresponsablemente. Pues los bancos prestaron el dinero de los depósitos, pero también el
recibido de la banca internacional. Se ha prestado dinero a largo plazo que se devuelve a corto
plazo. Aunque esta maniobra suele ser frecuente, requiere una prudencia financiera extrema, que
es la que no se ha tenido.

La verdad es que la banca española se solía caracterizar por su prudencia, ¿por qué ahora
no ha sido así? La decisión de financiar el 120% de un inmueble se sostenía en la inmediata subida
de precios que iba a observarse, pero no se controlaba la posible subida de los tipos de interés, que
era de esperar que ocurriese tarde o temprano. Así se produce un contrasentido: doy el 120%
porque valoro la subida de la vivienda, pero no tengo en cuenta la capacidad de devolución del
préstamo en el caso de que suban los tipos. Habían tantas ganas de prestar dinero, que sólo se
revisaban aquellos indicadores que ayudaban a conceder el préstamo.

La falta de responsabilidad ha sido enorme. Los bancos no deberían jamás participar de las
altas rentabilidades que las burbujas financieras ofrecen. Lo curioso es que todos sabíamos que
había una burbuja inmobiliaria, los expertos de los bancos lo decían en sus informes, pero no se han
mantenido alejados porque la predicción era la de un aterrizaje suave, y no se podía salir “feo” en
la foto, aparte, los directivos que avisaban de la situación o no quisieran entrar en el juego hubieran
sido despedidos.

Los bancos saben que hay un salvavidas: los fondos de rescate de los gobiernos, eso ha
hecho que se confíen. Sin embargo, los gobiernos con frecuencia y ante estas situaciones dejan
caer algún banco (ha sido el caso de Lehman Brothers21), el problema es que hay gente que caerá
con él. Los depositantes, el pequeño ahorrador, etc. Ahí sí que es necesaria la función de garantía
del gobierno. Los directivos han ido participando de eso que Galbraith denomina fraude inocente:
se les inunda de incentivos para asumir más riesgos de los debidos y están sometidos a la presión
de no perder clientes ni cuotas de mercado.

La conclusión es que los bancos deberían ser fieles a sus criterios de prudencia.

21
Al respecto es posible ver el documental Los últimos días de Lehman Brothers
Economía y Media 65

4.6.-REGULADORES

Llamamos reguladores a los organismos y las entidades independientes tienen el deber de


regular el buen hacer y las prácticas de los agentes financieros y económicos. En nuestro país son
la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España básicamente. El
problema no ha sido la falta de regulación, sino una regulación mal hecha. El Banco de España
advertía por activa y por pasiva de la burbuja inmobiliaria, y nadie le hizo caso. La cuestión es que
podía haber actuado: sólo con limitar la duración de los préstamos hipotecarios a 25 años, en lugar
de que se alargasen hasta 30, 40 o 50, los precios se habrían contenido. Otra opción era incrementar
los coeficientes de garantía o provisiones de los balances, pero estos coeficientes en España eran
más altos que en otros países, y hubo mucha presión para que no se subieran.

La CNMV en realidad ha tenido poca responsabilidad, porque de ella no depende la


concesión de hipotecas. Se echó de menos una mayor supervisión de los productos financieros que
los bancos de inversión extranjeros ofrecieron. El dato a favor es que, al menos por lo que ha
traslucido, España fue uno de los países menos contaminados por las subprime, dado que aquí no
se permiten los vehículos de inversión fuera de balance, aunque tampoco nos hacía demasiada falta,
ya que aquí teníamos nuestra propia subprime nacional.

La conclusión es que los reguladores no deben ser sometidos a presión política o


empresarial. Su independencia para regular los mercados es vital para el sistema.

4.7.-LOS DIRIGENTES

La recesión se desencadena por un endeudamiento excesivo, y no sólo por el impago de


varios cientos de miles de viviendas, sin que haya que quitarle importancia a esta cuestión. El
endeudamiento es ahora el mayor de nuestros problemas. Las crisis profundas en realidad son
económicas y no financieras. El problema se viene gestando desde hace mucho tiempo, debido a
que durante un periodo demasiado largo el dinero ha sido barato y la laxitud crediticia debería
haberse atajado mucho antes.

La crisis actual tiene su origen en un endeudamiento brutal que, mientras se producía, nos
ha permitido comprar y consumir por encima de nuestras posibilidades. El endeudamiento de las
familias europeas y estadounidenses ha aumentado a un ritmo escalofriante: hemos vivido con el
dinero que no habíamos ingresado, hemos disfrutado de los sueldos y rentas de años futuros.

Fue en el s. XVIII cuando se originaron los préstamos y los intereses. En ese momento el
cobro de los mismos era denominado usura, porque quien pedía dinero prestado no lo hacía para
irse de vacaciones al Caribe, sino porque tenía un problema personal grave, por ejemplo, una
enfermedad que no le permitía trabajar temporalmente. El cobro de intereses pasó a considerarse
legítimo a raíz de los préstamos que tenían por objeto financiar las actividades productivas de un
negocio. Los prestamistas adujeron que en este caso sí era moralmente justo el cobro de intereses,
pues con el dinero prestado iba a obtenerse un beneficio: se consideró que los intereses eran la
Economía y Media 66

parte del beneficio que debía remunerar al capital que había hecho posible el negocio. Desde
entonces los intereses se han convertido en algo normal en nuestras sociedades.

La concesión de préstamos para el consumo es también un fenómeno muy nuevo. Los


préstamos al consumo se originaron como un modo de financiar la compra de ciertos productos
(coche, ordenador). Hoy esta es una práctica normal, incluso promovida: el endeudamiento acelera
el consumo. Un poco de endeudamiento no es pernicioso, pero mucho hace que el consumo se
resienta a largo plazo.

Los políticos, en materia económica, mediante políticas fiscales, disponen de herramientas


para incentivar el ahorro y evitar el endeudamiento excesivo. Por ejemplo, respecto al alquiler, no
hay una adecuada política fiscal ni pública, sale mucho más a cuenta comprar un piso, incluso hoy,
después del estallido de la burbuja. Los gobiernos han permitido la inflación de la vivienda,
mientras la de los precios de consumo estuviera controlada, han transigido con el endeudamiento
rápido y elevado de familias y empresas, se puso muy fácil pedir dinero y muy difícil guardarlo. No
se hizo nada, en realidad nadie quería ponerle el cascabel al gato porque la medida era poco
electoralista. El dinero que llegaba en forma de crédito se empleaba en comprar pisos, lo que
favorecía a toda la economía: la demanda de vivienda tira de muchísimos sectores, desde el cristal,
al aluminio, la madera, el cemento, la maquinaria, la mano de obra, los electrodomésticos, los
muebles, la electricidad, incluso las plantas de interior…dar 40 a la gente que gana 100 provoca un
gasto adicional, y en nuestro caso ese gesto adicional se tradujo en más actividad, más empresas,
más empleo…¿Quién iba a tener el valor para detener todo esto cuando su propia supervivencia
como político dependía del mantenimiento de ese crecimiento artificial? Los dirigentes en realidad
tienen capacidad para detener las burbujas, pero el que lo haga será expulsado del poder, y las
elecciones son cada cuatro años, demasiado poco tiempo.

Por lo tanto, no deberíamos habernos endeudado tanto, y los políticos nunca frenarán las
burbujas.

4.8.-LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Vender periódicos está complicado, también tener audiencia, por no hablar ya de las cotas
de visitas a sitios de Internet. Hay una enorme dificultad para captar la atención del público, y para
un medio de comunicación captar la atención equivale a tener ingresos, de ahí que los periodistas
suelan extremar sus mensajes y consignar una especie de leit motiv continuado que aparecerá “en
portada”: “A España no hay quien la pare”, en positivo, por ejemplo, o “Esto se hunde” en negativo.
Ninguno de los dos mensajes es beneficioso, y en realidad el rigor o la profundidad de los análisis
no parecen tener espacio. El problema con el que nos topamos es el de la veracidad en las fuentes
de información. ¿Alguien de verdad sabe cuánto han bajado los precios de la vivienda…? Una
información valiente, veraz y contundente sobre los riesgos del mercado inmobiliario difundida por
los medios de modo generalizado había planteado serios interrogantes a aquel que iba comprar un
Economía y Media 67

piso acerca de la pertinencia de su inversión, y al menos se habría cuestionado la posibilidad de


realizarla en ese momento a ese precio. Necesitamos medios de comunicación independientes.

4.9.-COMPRADORES E INVERSORES

Son los que acaban por asumir el 100% de las pérdidas, y son ellos los que se van aquejados
por el síndrome del necio. Hay que tener en cuenta que lo duro de esta situación es que la mayor
parte de afectados no son inversores que han gastado su dinero de modo irresponsable, porque el
bien con el que se ha especulado es de primera necesidad.

La única manera de prevenir una situación como esta, de tratar de evitar que no vuelva a
producirse es a través de la educación, pero no hay asignaturas que enseñen a prevenir los males
de la especulación, no se enseña a reconocer las burbujas, no hay una educación que estimule una
inteligencia más afectiva que nos permita contener la avaricia y conformarnos con lo suficiente
para vivir con dignidad. Tal vez este sea el objetivo de esta unidad temática, ser capaces de prevenir
la especulación. Ahora es fácil, pero cuando se produzca la próxima burbuja…
Economía y Media 68
Economía y Media 69

V.-BIBLIOGRAFÍA Y FILMOGRAFÍA
1.-LIBROS

CASTELLS, M. La era de la información. Vol I. La sociedad red. Ed. Alianza. Madrid, 2005

El primero de los tres volúmenes que componen La era de la información está destinado a
un análisis sociológico de las consecuencias de revolución tecnológica en relación a la
transformación de los procesos de trabajo (taylorismo y fordismo/toyotismo), de las nuevas
modalidades de la empresa privada (multinacional/empresa red), de cómo se está estructurando
un universo financiero a partir de la desregulación, y al binomio comercio/empleo en las sociedades
occidentales. Escrito antes del advenimiento de la crisis económica, el texto no ha perdido su
vigencia y actualidad. No obstante este volumen es más un manual de consulta para analizar
cuestiones sociológicas, que un tratado sobre economía.

GALBRAITH, J.K. La economía del fraude inocente. Ed. Crítica. Barcelona 2004.

El ensayo, de 2004, fue escrito en el momento del estallido del escándalo Enron (gigante
estadounidense de la energía que gracias a “lagunas contables”, informes financieros “pobres” y
otras prácticas engañosas fueron capaces de esconder millones en deudas y proyectos fallidos
hasta llegar al colapso y acarrear enormes pérdidas a sus accionistas), y en él se sostiene que hemos
acabado por aceptar un fraude legal de acuerdo con el cual aceptamos que los mercados trabajan
para ofrecer lo mejor para sus usuarios, pero que en realidad éstos están dominados por las grandes
corporaciones empresariales privadas que, ni están al servicio de los consumidores ni son
controladas por sus accionistas, sino por altos ejecutivos que acaban por ser los responsables de
los grandes escádalos financieros.

GEORGE, S. Su crisis, nuestras soluciones. Ed. Icaria/Intermon-Oxfam. Barcelona 2010.

Susan George trata en el texto de explicar las razones por las cuales nos hallamos sumergidos en
esta crisis, achacándola a la implantación de economías de signo neoliberal, y ampliando su
concepto más allá de la economía hacia lo social y lo ecológico. Hablará de la crisis en términos de
un “derrumbe de la economía de casino” , y tratará de exponer, fundamentalmente en el último
capítulo, las soluciones, que pasan por reorientar los mercados desviándolos de las propuestas
neocapitalistas y acercándolos a la sostenibilidad.
Economía y Media 70

KLEIN, N. La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre. Ed. Paidós.
Barcelona, 2007.

Klein analiza la aplicación y expansión de que ella denomina el capitalismo del desastre, y que se
corresponde con la extensión de las políticas neoliberales, desde mediados del siglo XX hasta la
actualidad. Al hilo de los distintos capítulos se va comprobando cuales han sido los intereses de los
diferentes organismos militares y algunos gubernamentales de EEUU (el ejército o la CIA), que han
respondido a los de las grandes corporaciones comerciales. Para la aplicación de las medidas se
valora como se trata en primer lugar de producir un shock en la población para que ésta acepte las
medidas sin una oposición suficientemente fuerte como para impedirlas. De este modo se
analizaran todas las dictaduras del Cono Sur americano, y la implicación directa de la CIA, desastres
ecológicos como los del tsunami de Sri Lanka o el Katrina en Nueva Orleans, o la relación entre los
manuales de tortura de la CIA y los ataques a la población iraquí, con la intención de anular su
memoria histórica y su identidad, desde la doctrina militar del shock and awe. Con todo analiza
como diferentes los gobiernos a aprovechan períodos de crisis económicas, guerras, desastres
naturales, ataques terroristas y epidemias, para saquear los intereses públicos y llevar a cabo todo
tipo de reformas a favor del libre mercado, adoptando medidas tan despiadadas que sólo han
podido imponerse mediante el miedo, la fuerza y la represión. Hacia el final del libro Klein se refiere
a España como el laboratorio de la aplicación de medidas neoliberales en Europa después del shock
de la crisis contemporánea.

KRUGMAN, P. ¡Acabad ya con esta crisis!. Ed. Crítica. Barcelona, 2012.

Escrito con un lenguaje sencillo y accesible, y desde una defensa del keynesianismo, el libro aborda,
inicialmente en el contexto estadounidense, las causas y las consecuencias de la crisis económica,
así como las soluciones puestas en marcha por la administración Obama (muy resumidamente
diremos que las valora como insuficientes). Aludirá, (sobre todo a partir del capítulo 10), a lo que
ocurre en Europa y al caso español de manera específica.

RIFKIN, J. La era del acceso. La revolución de la nueva economía. Ed. Paidós. Barcelona,
2000

La era del acceso es aquella en la que los mercados, con su materialidad, deja paso al acceso,
de acuerdo con el cual no se trata tanto de poseer un bien determinado, cuanto de tener la
capacidad de acceder a él en relación a su uso. Ello implica un ejercicio “ingrávido” de la economía,
y una mercantilización de la cultura y de la propia experiencia. Frente a éste riesgo de convertirlo
todo en un valor comercial, Rifkin propondrá una nueva ecología de la cultura y el capitalismo.

STIGLITZ, J. El precio de la desigualdad. Ed. Taurus.Madrid, 2012.


Economía y Media 71

Joseph Stiglitz muestra cómo los mercados por sí solos no son ni eficientes ni estables y tienden a
acumular la riqueza en manos de unos pocos más que a promover la competencia. Revela además
cómo las políticas de gobiernos e instituciones son propensas a acentuar esta tendencia,
influyendo sobre los mercados en modos que dan ventaja a los más ricos frente al resto. La
democracia y el imperio de la ley se ven a su vez debilitados por la cada vez mayor concentración
del poder en manos de los más privilegiados. Ofrece esperanza en la forma de un concreto conjunto
de reformas de carácter keynesiano, que contribuirían a crear una sociedad más justa y equitativa,
además de una economía más sólida y estable.

TRIAS DE BES, F. El hombre que cambió su casa por un tulipán. Qué podemos aprender
de la crisis y cómo evitar que vuelv a suceder. Ed. Planeta. Madrid 2009

Trías de Bes va analizando diferentes burbujas históricasy explica las causas internas analizando
algunas de las burbujas más irracionales de la historia, intentando extraer conclusiones respecto a
cómo debemos actuar en el caso (prácticamente seguro) de que se produzcan otras burbujas o
euforias financieras.

2.-DOCUMENTALES

2.1.-ECONOMÍA GENERAL

Título original: Commanding Heights: The Battle for the World


Economy (TV)
Año: 2002
Duración: 360 min.
País: Estados Unidos
Director: William Cran
Guión: William Cran, Daniel Yergin
Música:Paul Foss
Reparto: Documental
Productora:PBS
Género:Documental// Miniserie de TV (6 epis.)
Economía y Media 72

Título: Capitalismo: Una historia de amor. Título


original: Capitalism: A love story
Dirección: Michael Moore
País: Estados Unidos
Año: 2009
Duración: 120 min.
Género: Documental
Web: www.capitalismalovestory.com
Distribuidora: Alta Films
Productora: Dog Eat Dog Films, Paramount
Vantage, Overture Films
Departamento editorial: Michael Hatzer
Dirección: Michael Moore
Efectos visuales: Robert A. Morris
Guión: Michael Moore
Producción: Kathleen Glynn, Michael Moore
Producción ejecutiva: Bob Weinstein, Harvey
Weinstein
Sonido: Gary Rizzo

Título original:Let's Make Money


Año:2008
Duración110 min.
País:Austria
Director:Erwin Wagenhofer
Guión: Erwin Wagenhofer
Música: Helmut Neugebauer
Fotografía: Erwin Wagenhofer
Reparto: Documental
Productora:Allegro Film
Género: Documental/Crisis económica actual
Sinopsis: Documental que trata diversos
aspectos del funcionamiento de los mercados
financieros internacionales y sus repercusiones
sobre los países en vías de desarrollo, así como
en los propios países desarrollados.
Economía y Media 73

2.2.-EMPRESAS

Título original: The Corporation


Año: 2004
Duración: 145 min.
País: Canadá
Director: Mark Achbar, Jennifer Abbott
Guión: Joel Bakan
Música: Leonard J. Paul
Fotografía: Mark Achbar, Jennifer Abbott
Reparto: Noam Chomsky, Naomi Klein, Milton
Friedman, Howard Zinn, Vandana Shiva, Michael
Moore
Productora: Big Picture Media Corporation
Género. Documental
Sinopsis:Documental sobre el nacimiento, el
crecimiento y la madurez de ese tumor maligno que
son las grandes corporaciones, visto desde una
perspectiva muy crítica y real. Cuenta con estrellas
invitadas como Nike, Coca Cola, IBM… y con
grandes “presentadores” como son Noam
Chomsky, Michael Moore y Milton Friedman entre
otros. (FILMAFFINITY)

Título original Coke Vs. Pepsi - A Duel Between Giants


Año 2002
Duración 52 min.
País Francia
Director Nicolas Glimois
Guión Nicolas Glimois, Christophe Weber
Reparto Documentary
Productora France 5 / SUNSET Presse
Género Documental | Mediometraje
Sinopsis Narra la historia de la competencia entre las dos marcas más
importantes de refrescos El nacimiento de Pepsi en 1893 supuso el
mayor problema de competencia para la compañía más refrescante de
los EE.UU., Coca Cola. Aunque los inicios para Pepsi no fueron nada
positivos, tras dos quiebras consecutivas la empresa fue adquirida por
un distribuidor de Coca Cola, que consiguió plantar cara a su anterior empresa. Sin embargo una
subida de precios del azúcar le llevó a ofrecer la compañía a su eterno rival desde entonces, Coca
Cola, que lo rechazó. Grave error que daría lugar a una guerra sin cuartel entre ambas compañías.
Economía y Media 74

Planeta Zara: producción española de 56 minutos de duración, dirigida por Josep Serra Mateu y
producida por Sogecable, que narra la historia de Zara, un gran emporio español de moda juvenil
y desenfadada y muestra cómo ha llegado a convertirse en una firma líder en el mercado
internacional.

En 2006 la final del mundial de fútbol no sólo fue un duelo entre Francia y Italia, sino también entre
las dos gigantes empresas del deporte, Adidas y Puma. Esta competición comenzó hace 80 años
en la pequeña ciudad de Herzogenaurach, Alemania. Allí, con pocos recursos, Adolf Dassler y su
Economía y Media 75

hermano Rudolf fabricaban zapatillas de deportes. Su empresa, Gebrüder Dassler (Hermanos


Dassler) llegó a tener un gran éxito, sobre todo con el mandato del partido Nazi, que era amante
del deporte. Pero durante la II Guerra Mundial, empezó a haber tensiones entre las dos familias.
Rudolf pasó mucho tiempo en el frente, mientras que Adolf sólo sirvió brevemente y en seguida
continuó llevando la empresa sólo. Cuando la guerra terminó, dividieron la empresa en dos, Adolf
fundó Adidas, y Rudolf, Puma. Desde aquel día, la rivalidad entre las dos empresas ha estado
siempre presente, siendo continuada por los hijos de los dos hermanos, Horst (Adidas) y Armin
(Puma). Este documental recrea una de las historias más fascinantes del mundo del deporte,
analizando los hechos que llevaron a la pelea y separación de esta familia. Idioma: Español
Duración: 43 min

2.3.-TRABAJO
Título Original: Workingman’s Death
Título Español: La muerte del trabajador
País: Austria-Alemania
Año: 2005
-Dirección: Michael Glawogger
-Producción: Erich Lackner y Mirjam Quinte
-Director de fotografía: Wolfgang Thaler
-Montaje: Mona Willi
-Sonido: Paul Oberle, Ekkehart Baumung
-Duración: 122 mins.
Sinopsis : Los mineros ucranianos de Donbass, ayer
heroicos estajanovistas soviéticos y hoy ilegales que
se arrastran por subterráneos a punto de derrumbe en
busca de carbón. Y en Indonesia, a veces bajo los
flashes de los turistas, otros mineros doblan la espalda
transportando cestas de azufre. Port Harcourt,
Nigeria: los desolladores se bañan a diario en sangre
para ganarse la vida dignamente. En China, la
siderurgia tiene severo peligro de muerte, la misma
que en Pakistán, donde los obreros son casi funambulistas: a alturas vertiginosas recortan los
containers para recuperar el metal. Ojalá fuera verdad que hay oficios para el recuerdo, porque si
fuera así, este documental que delata los trabajos más peligrosos ejercidos en este principio de
siglo, no hubiera podido realizarse.
Economía y Media 76

Dirección: Nikolaus Geyrhalter.


País: Austria.
Año: 2005.
Duración: 92 min.
Género: Documental.
Guión: Nikolaus Geyrhalter y Wolfgang Widerhofer.
Producción: Nikolaus Geyrhalter, Markus Glaser,
Michael Kitzberger y Wolfgang Widerhofer.
Fotografía: Nikolaus Geyrhalter.
Montaje: Wolfgang Widerhofer.
Estreno en Austria: 21 Abril 2006.
Sinopsis: "Nuestro pan de cada día" refleja el día a
día de todo el proceso de industrialización y
mecanización a la que ha sido sometida la ganadería
y la agricultura en un país desarrollado. Al ritmo de
las cintas transportadoras y las inmensas máquinas,
la película nos muestra diferentes lugares de Europa
en los que se producen alimentos. Lugares
monumentalmente grandes, paisajes surrealistas y
sonidos extraños. Un frío entorno industrial que deja poco espacio al individualismo. Sin
comentarios ni entrevistas explicativas, la película se despliega en la pantalla como un sueño
molesto: una mirada fija insistente, acompañada por el ruidoso respirar de las máquinas hidráulicas.

2.4.-CRISIS

Título: fraude: por qué la gran recesión?


Año: 2012
Producción: amagifilms
Duración: 68 minutos
Soporte: Full HD, 2:35:1
Rodaje: Madrid, Varsovia, Londres y París
Sinopsis: La gran recesión no ha sido culpa del libre
mercado. Por contra, su causa debe buscarse en la
profunda intervención del Estado y los bancos centrales
en la economía, provocando, de manera fraudulenta,
ciclos recurrentes de expansión artificial, burbuja y
recesión económica que terminan pagando todos los
ciudadanos.
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Año2012
Duración 49 min.
País: España
Director:Borja Casal Martí
Guión: Borja Casal Martí, personal técnico Adicae
Música:Javier Casado
Fotografía: Adriana Mateos, Martin Caballieri, Alex
Campos, Khrystian Lehmann, Diego Torres
Productora: Adicae / Audiovisol
Sinopsis: La gran recesión no ha sido culpa del libre
mercado. Por contra, su causa debe buscarse en la
profunda intervención del Estado y los bancos
centrales en la economía, provocando, de manera
fraudulenta, ciclos recurrentes de expansión artificial,
burbuja y recesión económica que terminan pagando
todos los ciudadanos.

Título original: Debtocracy


Año: 2011
Duración: 75 min.
País: Grecia
Director: Aris Chatzistefanou, Katerina Kitidi
Guión: Aris Chatzistefanou, Katerina Kitidi
Música: Giannis Angelakas, Ermis Georgiadis
Fotografía: Aris Papastefanou, Ioulia Reinecke
Reparto: Documentary, Samir Amin, Hugo Arias,
Alain Badiou, Gerard Dumenil, Manolis Glezos, David
Harvey
Productora: BitsnBytes
Sinopsis: Analiza las causas de la crisis económica
que azota Grecia y propone soluciones.
(FILMAFFINITY)
Economía y Media 78

Título original: Catastroika


Año y duración: 2012, 88
minutos
País: Grecia
Director: Aris Hatzistefanou,
Katerina Kitidi
Guión: Aris Hatzistefanou,
Katerina Kitidi, Leonidas
Vatikiotis
Música: Ermis Georgiadis,
Active Member
Fotografía: Aris Hatzistefanou,
Katerina Kitidi, Thanos Tsantas
Entrevistas: Naomi Klein, Ken Loach, Slavoj Zizek, Luis Sepúlveda, Dean Baker
Productora: Infowar
Web oficial: http://www.catastroika.com/indexes.php
Género: Documental

Título original: Inside Job


Año: 2010
Duración: 105 min.
País: Estados Unidos
Director: Charles Ferguson
Guión: Charles Ferguson
Música: Alex Heffes
Fotografía: Kalyanee Mam, Svetlana Cvetko
Reparto: Documentary, Barney Frank, Charles Morris,
Daniel Alpert, Dominique Strauss Kahn, Glenn Hubbard,
Eliot Spitzer, George Soros, Christine LaGarde, Jeffrey
Lane, Kenneth Rogoff, Lawrence McDonald, Martin
Feldstein, Harvey Miller, Michael Greenberger
Productora: Sony Pictures Classics
Género: Documental | Crisis económica actual. Bolsa &
Negocios. Trabajo/empleo. Política
Web oficial: http://www.sonyclassics.com/insidejob/
Sinopsis: Documental no sólo sobre las causas, sino
también sobre los responsables de la crisis económica
mundial de 2008, que signíficó la ruina de millones de personas que perdieron sus hogares y
empleos, y que, además, puso en peligro la estabilidad económica de los países desarrollados. A
través de una extensa investigación y de entrevistas a financieros, políticos y periodistas, se
muestra el auge de empresarios sin escrúpulos y la degradación de la política y la educación.
"Inside Job" muestra la escandalosa historia de un “gobierno de Wall Street” y explica cómo la
reciente crisis financiera ha sido efectivamente un “inside job” o delito interno colectivo
ejecutado por banqueros, políticos, agencias calificadoras, burócratas y profesores universitarios,
que utilizaron la desregulación para crear y promover complejos instrumentos financieros
Economía y Media 79

derivados y titulizados – conocidos por algunos como “armas de destrucción masiva” – para
beneficiar sus propias cuentas bancarias, mientras hacían la vista gorda cuando el mercado
subprime de hipotecas se desplomó, destruyendo los ahorros de toda una vida de muchas
personas corrientes. Tal y como se afirma en la película, “esta crisis no fue un accidente".

Género: Documental
Clasificación temática: Economía
Duración: 47 minutos
Año: 2010
País: Suecia
Idioma: Inglés, subtitulada en español (*)
Narración: Johan Norberg
Dirección: Martin Borgs
Guión: Martin Borgs, Johan Norberg
Producción: Henrik Devell
Compañía productora: Swedish Free Enterprise Foundation
Fotografía: Pär Eliasson
Edición: Pier Franceschi
Diseño gráfico: Pier Franceschi
Animación: Andreas Szegö
Música: Adam Nordén
Investigación: Jonathan Liberman
Sitios de filmación: EEUU, Alemania y Suecia
Economía y Media 80

Título original: The Last Days of Lehman Brothers


(TV)
Año: 2010
Duración: 60 min.
País: Reino Unido
Director: Michael Samuels
Guión: Craig Warner
Música: Kevin Sargent
Fotografía: Ian Moss
Reparto: Corey Johnson, James Cromwell, David
Annen, James Bolam, Michael Brandon
Productora: British Broadcasting Corporation
(BBC)
Sinopsis: Dramatización de todo lo acontecido en
las oficinas de la famosa compañía de inversión
durante el fin de semana previo a su quiebra, la
cual supuso el pistoletazo de salida de la actual
crisis mundial.

Ficha técnica: God Bless Iceland. Dirección y guión:


Helgi Felixson. Islandia. 2009.
Sinopsis: Hace unos años Islandia era uno de los
países más prósperos del mundo. Pero, en un abrir y
cerrar de ojos, se convirtió en la más cruda metáfora
de la crisis global y de la incontrolable fallida del
capitalismo.
Desde las manifestaciones de Reykjavik, pasando por
la dimisión de los líderes bancarios y
gubernamentales, y las elecciones de mayo del 2009,
el documental muestra los hechos más dramáticos
que sucedieron en Islandia entre el 2008 y el 2009.
Narra la historia de la crisis financiera islandesa,
poniendo de manifiesto la lucha diaria de sus
habitantes contra unos hechos que no sólo han
acabado con la economía de un país, sino también
con su identidad.
Economía y Media 81

2.4.-BURBUJAS, ESTAFAS,DEUDA

Título original: 1929


Año: 2009
Duración: 104 min.
País: Francia
Director: William Karel
Guión: William Karel
Fotografía: François Reumont
Productora: Roche Productions
Sinopsis: El jueves 24 de octubre de 1929, la bolsa de
Nueva York se colapsó. La mayor crisis económica
del siglo XX derivó en la Gran Depresión de la década
de los 30 y permitió a Hitler encumbrarse en el
poder. Película documental que examina las causas y
las consecuencias de la otra gran crisis económica
del mundo moderno. Mediante entrevistas a
economistas e historiadores de prestigio, el filme
muestra el punto y final de los alegres años 20 y el
origen de la Gran Depresión de los 30. Dos épocas
históricas que, según los expertos, son comparables
con la situación económica de la segunda década del
siglo XXI. El francés William Karel, autor de múltiples
documentales como ''El mundo según Bush'' y ''CIA: Guerras secretas'', se pone detrás de la
cámara para mostrar la realidad de esta coyuntura económica y social a través de multitud de
documentos e imágenes, en su mayoría inéditos. ''1929'' se estrenó en la televisión francesa en
octubre de 2009 y un mes más tarde en el festival de cine documental de Ámsterdam.
Economía y Media 82

Título original: Enron: The Smartest Guys in the Room


Año: 2005
Duración: 113 min.
País: Estados Unidos
Director: Alex Gibney
Guión: Alex Gibney (Libro: Bethany McLean & Peter Elkind)
Música: Matthew Hauser
Fotografía: Maryse Alberti
Productora: Magnolia Pictures
Sinopsis: Relata el caso de la empresa Enron Corporation que,
en quince años, pasó de ser una pequeña empresa de gas de
Texas a convertirse en el séptimo grupo empresarial de mayor
valor en Estados Unidos, y que acabó en la quiebra absoluta
dando lugar a uno de los mayores escándalos de la historia
financiera de Norteamérica, con graves repercusiones políticas,
salpicando incluso a la Casa Blanca. A través de entrevistas
realizadas a algunos de los personajes implicados en la historia
“Enron, los típos que estafaron a América” explica cómo los directivos de esta empresa llegaron a
convertirla en tan poco tiempo en un imperio financiero. El resultado: varios miles de
desempleados y víctimas de esta estafa, sin posibilidad de recuperar sus fondos de previsión
social.
Dirección: Guillermo Cruz
Guión: Santiago Cirugeda, Guillermo Cruz
Producción: Santiago Cirugeda, Guillermo Cruz
Montaje: Bruno Palazon - Arnaud
Cámara y fotografía: Guillermo Cruz
Montaje de Sonido: Enrique G. Bermejo
País de producción: España
Año: 2009
Duración: 54 min.
Sinopsis: Santiago Cirugeda y Guillermo Cruz nos
ofrecen el documental €spanish Dr€am, en el que se narra
un viaje a través del panorama inmobiliario español de los
últimos 40 años. Este viaje es motivado por la inquietud,
que surge en Santiago y en muchos jóvenes, cuando
decidimos emanciparnos. Ese deseo frustrado, en la
mayoría de los casos, hace que el conocido arquitecto se
ponga a investigar para buscar porqués y posibles
soluciones
Economía y Media 83

Dirigido por: James Scurlock


Producido por : James Scurlock
Escrito por :James Scurlock
Reparto : Marcos Mumma
Ronald Reagan
Elizabeth Warren
Chris Barrett
Louis CK
Dave Ramsey
Cinematografía: Jon Aaseng
Editado por : Alexis Spraic
Distribuido por Magnolia Home
Entertainment
Netflix
Fechas de estreno 10 de marzo 2006
Tiempo de duración 87 minutos
País Estados Unidos

Dirigido por Jehane Noujaim


Chris Hegedus
Producido por DA Pennebaker
Chris Hegedus
Rebecca Marshall
Jehane Noujaim
Frazer Pennebaker
Edward Rugoff
Cinematografía Jehane Noujaim
Editado por Chris Hegedus
Jehane Noujaim
Erez Laufer
Producción
empresa
Artificial Eye
Noujaim Films
Distribuido por Artisan Entertainment
Duración 107 min.
País Estados Unidos
Sinopsis: Startup.com es un 2001 película documental
que narra la puesta en marcha de las puntocom
fenómeno y su posible final. La película sigue el sitio web de comercio electrónico govWorks y sus
Economía y Media 84

fundadores Kaleil Isaza Tuzman y Tom Herman desde 1999-2000 y `persigue ver cómo la burbuja
de Internet estaba reventando.

2.4.-ARTE Y CRISIS

Cuando hablamos de
especulación sobre
alimentos, viviendas,
materias primas,etc,
rápidamente se le critica
por tener como objeto
bienes de primera
necesidad. Es más, se dice
que es un negocio seguro
basándose en esa necesidad
de la gente, que es el mejor
de los negocios gracias a las
necesidades humanas. Lo curioso es que la especulación no entiende mucho de eso de las
necesidades. Tomemos por ejemplo uno de los mercados más brutalmente alcistas de los últimos
años: el arte contemporáneo.

En el 2008 Ben Lewis, comentarista de arte moderno, rodó La gran burbuja del arte
contemporáneo, un documental que busca explicar los motivos que se esconden detrás de ese
boom. Tras el rodaje, y a pesar de los fuertes descensos vinculados al crash financiero, seguimos
con precios que para muchos son difíciles de entender. Sobre todo si no hablamos de bienes de
primera necesidad.
Economía y Media 85

Arte en tiempos de Crisis, es una producción


de la BBC en la que se compara el momento
de crisis actual con las soluciones políticas
adoptadas por Roosevelt en relación a la
explosión de la burbuja del año 1929, origen
de la gran depresión.

En el documental no sólo se valoran los


beneficios de una política cultural para la
comunidad de referencia de que se trate, sino
que se valoran dos modelos económicos para
el arte, el favorecido por Keynes y adoptado
por Roosevelt durante la Gran Depresion, y el
británico de la división de los gastos y la
asunción de los riesgos en tres tercios.