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Mito de Aquiles el invencible y su talón

El siguiente mito es una de los mitos griegos más fascinantes jamás contados. Se trata de Aquiles, hijo del entonces
rey Peleo y de la diosa Tetis. Fue un niño en que el que los dioses tenían grandes expectativas… ¿las cumplió? Aquiles
nació fruto del amor entre el mortal Peleo y la diosa Tetis. Fue el mayor héroe de Troya y uno de los principales
protagonistas de la Ilíada. Mito: Después de nacer, su madre Tetis lo hizo inmortal sumergiéndolo en las aguas del rio
Estigia. La mujer se encontraba sosteniéndolo por el talón y es por ello que olvidó que esa parte tocara el
agua. Dejando de este modo su talón vulnerable. Este baño hizo que Aquiles fuese casi inmortal, siendo incapaz
de recibir apenas daño en las incontables batallas en las que luchó, (siempre que no fuese el talón, claro).Según cuenta
la Ilíada, Aquiles y los mirmidones (su pueblo) tomarían parte importante en la guerra de Troya. En dicha
guerra Aquiles se negaba a obedecer al líder del ejército. ¿Por qué? Briseida desencadenó los hechos, ella había sido
raptada por los hombres de Aquiles tras los asesinatos de sus hermanos, pero Agamenón la raptó para convertirla en
esclava, cosa que mosqueó a Aquiles. Más tarde, los mirmidones de Aquiles marcharían por órdenes del mismo a la
guerra junto a Patroclo, gran amigo de Aquiles. Logrando recuperar terreno en la batalla que se estaba librando, no
mucho tiempo después Patroclo se enfrentaría a Héctor. Gran líder y mejor guerrero, pelea en la que Hector salió
victorioso y Patroclo perdió la vida. Aquiles, volvió a aliarse con Agamenón y salió al campo de batalla en busca de Hector
buscando venganza. Una vez que lo encontró éste aceptó la batalla, en la que Aquiles salió victorioso. Amarró
el cadáver a su carruaje y lo arrastró por todo el campo de batalla. Un tiempo más tarde, Príamo, padre de
Héctor, fue en busca de Aquiles y le imploro que le permitiese celebrar los ritos funerarios de su hijo, petición que Aquiles
aceptó. Aquiles encontraría la muerte poco tiempo después. Son varias las versiones que tratan de explicar su muerte… la
mayoría coinciden en que este murió de la mano de Paris, hermano pequeño de Héctor, por la espalda. Quien disparó
una flecha hacia el talón de Aquiles, lugar que no fue bañado en las aguas del rio Estigia y por ende su mayor
punto débil.

Prometeo y Pandora Según los mítos griegos, Prometeo fue un ser inmortal parte de una raza de deidades que
gobernó la tierra durante la edad de oro. Tenía muy buena relación con los seres humanos y si lo merecían les daba
protección. Si bien es cierto que Prometeo sentía gran afecto por la gente, no sucedía lo mismo con los dioses…
especialmente con Zeus, con quien tenía una gran rivalidad sin mucho sentido. Por eso mismo Zeus decidió arrebatar a
los humanos la posesión del fuego únicamente para dar una pequeña lección a Prometeo.

Prometeo al enterarse se llenó de furia y decidió entrar a escondidas al Olimpo con el único propósito de robar el fuego
que se encontraba en un carruaje. Después de cumplir su cometido, devolvió el fuego a los humanos que se
encontraban en total oscuridad.

Zeus, al enterarse de la hazaña de Prometeo, tomo la decisión de castigar de una vez por todas al osado titán por
cometer tal ofensa ante los dioses. Asimismo, ordenó a Hefesto, dios del fuego y la forja, que diera vida a una mujer
creada a base de arcilla a quien llamaría Pandora, para enviarla con Epimeteo, hermano de Prometeo. Esta mujer
llevaba consigo una caja con algo en su interior bien sellado que no debía abrirse jamás. Prometeo al enterarse de
esto intento por todos los medios que su hermano se alejara tanto de la mujer como de la caja. Sin embargo,
fue demasiado tarde debido a que su hermano se había enamorado perdidamente de dicha mujer. Tiempo después todos
los temores de Prometeo se hicieron realidad, pues Pandora había abierto la caja dejando de esa manera que todos los
males sellados se propagaran por las tierras, afectando directamente a los humanos.

Después de haber conseguido demostrar su poder a Prometeo, Zeus lo capturó y ordenó a Hefesto que lo encadenara en
la cima de una montaña. Lugar en el que estaría condenado para la eternidad a que un águila le devore el hígado cada
día. Ya que al ser inmortal se volvía a curar por sí mismo solo para que la hambrienta ave volviese a atacarlo una y otra
vez. Tiempo después, Heracles, (también conocido como Hércules) vió esta escena y decidió liberarlo de tal castigo
matando al ave que se dirigía a cumplir su eterna labor. Zeus, al enterarse de tal acto de su hijo, en vez de sentirse
enojado sintió un gran orgullo y regocijo. Decidió respetar su decisión y dejó en paz a Prometeo con la condición de
que éste llevase puesto para toda la eternidad un anillo con un trozo de roca extraída de la montaña a la que estuvo
encadenado.

Mito Griego de Pegaso En los mitos griegos existen diversas leyendas cuyos protagonistas son hombres, titanes,
semidioses o dioses. Sin embargo existen mitos basados en otros tipos de seres como en el caso de Pegaso. Sin más
dilación os dejamos con este estupendo mito griego para niños que también encantará a adultos. Cuenta el mito que
Pegaso era un caballo de color blanco impecable que podía volar utilizando sus alas. Este peculiar caballo nació producto
de la sangre derramada por su madre Medusa después de ser decapitada por Perseo. Cuando Pegaso estaba en su etapa
adulta, se encaminó al Olimpo en busca de Zeus. Éste, maravillado por la hermosura y valentía del corcel decidió
convertirlo en su caballo y de esa manera logro permanecer en el Olimpo.Tiempo después Zeus ordenó a Pegaso que
acompañase a Belerofonte a una batalla en la que se enfrentaría a la quimera, un monstruo hibrido hija de
Tifón y de Equidna. Esta béstia causaba terror ya que contaba con más de dos cabezas, siendo la cabeza de león y cabra
las más llamativas. La batalla estuvo reñida pero gracias al corcel y las habilidades del guerrero Belerofonte lograron
obtener la victoria. Belerofonte disfrutó de grandes hazañas al lado de Pegaso y sólo con eso se creía quizá dueño de el,
intentó montarlo varias veces e incluso obligó a Pegaso a llevarlo al Olimpo para hacerlo un dios. Zeus no estaba muy de
acuerd y al presenciar esto hizo que un insecto se posara sobre el lomo de Pegaso, haciendo que este se sacudiera y
dejara caer a Belerofonte, dejándolo lisiado por el resto de su vida como castigo por tanta osadía.Después de este
suceso, Pegaso volvió al Olimpo y residió tranquilamente ahí durante muchos años hasta que Zeus decidió
convertirlo en una constelación con el fin de que este viviera para siempre.
Mito de la Diosa Persefone Los mitos griegos cuentan leyendas basadas en las creencias de la civilización
griega siendo el mito de Perséfone una de las más reconocidas a día de hoy. Persefone fue hija de Zeus, Rey de los
Dioses y Deméter, diosa de la fertilidad y la naturaleza. Durante su madurez fue raptada por el dios del inframundo
Hades (hermano de Zeus) mientras se encontraba cortando flores en los campos de Nisa, Sicilia junto a otras diosas. Su
madre Deméter la buscó incansable y desesperadamente. Esto hacía que la madre se enfureciera y la tierra se
sumergiera en largos meses de invierno siendo imposible cultivar y llegando a matar lentamente a la naturaleza. Como
seguía sin encontrar a su hija, Zeus decidió intervenir e inmediatamente ordenó a su hermano Hades que
devolviera a Persefone al Olimpo. Así que envió al dios mensajero Hermes para que la rescatara y la resguardara en
el viaje de regreso. Cuando Deméter tuvo de regreso a su hija, la tierra por fin se libró del insoportable invierno y los
cultivos volvieron a dar sus frutos. Sin embargo y aunque Persefone fue rescatada exitosamente no todo volvió a ser
como antes… Persefone fue engañada por Hades para que comiese algunas semillas de granada. De este
modo la obligaba a volver al inframundo durante un mes por cada semilla ingerida. Esta situación hacia que durante el
tiempo que Persefone iba hacia el inframundo su madre se entristeciera tanto que la tierra volvía a secarse y el invierno
lo azotaba, no es hasta cuando su hija se encontraba a su lado que todo volvía a la normalidad.

Mito de Orfeo y Euridice Son muchas las leyendas que cuentan los mitos griegos pero pocas las que relatan una
historia de amor tan trágica como la del mito de Orfeo y Eurídice. Orfeo fue hijo de Apolo y Calíope y poseía el don de la
Música y la Poesía. Se enamoró profundamente de Eurídice, una ninfa que habitaba los valles de Tracia, quien también se
enamoró de Orfeo, casándose poco tiempo después. Orfeo se hizo conocido por su habilidad cuando trataba de tocar la
Lira, instrumento con el que producía una hermosa música elogiada por los mismos dioses. Incluso se decía que era
capaz de realizar pequeños milagros. Atributo que hizo que Eurídice cayera rendida a sus pies… estos dos se amaban
como ninguna otra pareja, sin embargo, cierto día ocurrió una tragedia. Eurídice fue mordida por una serpiente mientras
paseaba por el campo causándole la muerte casi de inmediato. En la ausencia de su amada, Orfeo se sumió en la
tristeza y agonía. Sus canciones que siempre entonaban alegría y consolaban el alma solo tocaban
melodías tan tristes que incluso los dioses se compadecían de su situación. Pero un día Orfeo se llenó de valor
y decidió partir al inframundo en busca de su amada, en esta peligrosa y difícil misión Orfeo tuvo que pasar muchas
dificultades que fue superando una por una con ayuda de su música.Cuando estuvo tan cerca de encontrarla se topó con
Hades y Perséfone quienes no estaban de acuerdo que se rompieran las reglas que gobernaban el mundo de los vivos,
Orfeo al ver su negativa tocó una hermosa melodía que convenció a ambos dioses de permitirle llevarse a su amada con
la condición de que Orfeo no podía mirar a Eurídice hasta que no se encontrasen en el mundo superior y el sol cubriera
con sus rayos por completo a Eurídice.

Orfeo accedió y se encaminaron de regreso, el camino fue largo para Orfeo deseaba más que nada ver a su amada y
cuando por fin se encontraron en la superficie… Orfeo se volteó para verla sin darse cuenta que, si bien el sol cubría la
mayoría de su cuerpo, tenía un pie que aún no estaba cubierto por el sol, de esta manera no se cumplió la
condición impuesta por los dioses y Eurídice volvió al inframundo para siempre.

Mito de Heracles (Hércules)

Los mitos griegos están formados por un conjunto de leyendas de antiguas creencias griegas, concretamente de su
antigua civilización situada en el Mediterráneo Oriental. Una de las leyendas más conocidas es el de Heracles, (Hércules
para los Romanos).

Cuenta el mito que Heracles fue el hijo de Zeus y Alcmena. Pero no fueron pareja, Zeus se hizo pasar por el marido de
Alcmena, (llamado Anfitrión) adoptó so su forma aprovechando que el se había ido a la guerra y de este modo llegó a
tener un hijo con ella, Heracles. Por otro lado, la esposa de Zeus, Hera, enfurecida por este suceso se encargó de
atormentar la vida de Heracles desde niño. Heracles no era conocido por poseer una gran inteligencia o sabiduría,
las cosas que más disfrutaba era el vino, la comida y las mujeres. Además era muy temperamental, lo cual le
hacía perder el control de su inconmensurable fuerza cada vez que se dejaba llevar por la ira, esto no significaba que
todo fuese malo. Ya que yba vez calmado comprendía el peso de sus actos y aceptaba el castigo que merecía y
comprometiéndose a no usar su fuerza durante el tiempo que durase dicho castigo.

Heracles tuvo hijos con Megara, sobre los cuales cayó un terrible suceso. Hera (mujer de Zeus) al no poder derrotar a
Heracles debido a que era más fuerte que ella… Hizo que este perdiera la memoria por un lapso de tiempo, Heracles al
estar confundido asesinó a sangre fría a su esposa y sus tres hijos y cuando recuperó la memoria este se llenó de tristeza
y agonía. Para remediar sus actos, aceptó realizar 12 trabajos después de visitar el Oráculo de Delfos como
penitencia a sus actos. Estos 12 trabajos consistían en matar al León de Nemea y despojarlo de su piel, matar a la
Hidra de Lerna, capturar a la Cierva de Cerinea, capturar vivo a Erimantiano, limpiar los establos de Aungias en un solo
día. Matar a los pájaros de Estinfalo, capturar al toro de Creta, capturar a los caballos del Rey Diomedes, robar el cinturón
de Hipólita. Robar el ganado de Región, robar una manzana del Jardín de las Hespérides y por ultimo capturar a Cerbero
y sacarlo fuera del inframundo. Heracles logró superar estas 12 difíciles tareas y se ganó su lugar como el
mayor héroe de la historia griega, junto a Aquiles claro.
El mito de la Ninfa Eco y Narciso. Eco era una ninfa que vivía sumamente feliz en medio del bosque. Si, tal y como te
lo puedes imaginar, su nombre guarda un estrecho vínculo con el fenómeno de reverberación que se llama de la misma
forma. Hay varios mitos sobre ella, por ejemplo, en un relato se le muestra como la prometida del Dios Pan (encargado de
resguardar tanto los rebaños como a los pastores). Lo que pocos sabían es que ella realmente estaba enamorada de otra
persona. Un fauno, el cual le había robado su corazón, pero que sin embargo éste, nunca le hizo caso.

Pan al descubrir la verdad, se llenó de celos y obligó a unos pastores a que le dieran muerte. Se dice que el sonido de sus
lamentaciones era tan fuerte que aun cuando esta exhaló su último aliento, sus lamentos se continuaron escuchando. A
eso es a lo que se conoce comúnmente como eco. Veamos ahora otra versión de este mito. Quizás, esta historia sea la más
conocida de ella. En este relato, Teco se encuentra perdidamente enamorada de Narciso, un joven extremadamente bello.
El muchacho tenía un defecto y es que no podía dejar de ver su propia hermosura, despreciando la belleza de los demás.
Desgraciadamente, esto fue lo que le ocurrió a la pobre Ninfa, un día cuando se acercó a él para conversar.
Narciso no le hizo ni el más mínimo caso y continuó quedando absorto por su propia hermosura. Desconsolada Eco corrió
a un sitio desolado del bosque en donde se ocultó de todos e incluso dejó de alimentarse.

Luego de un tiempo su cuerpo fue transformado en briznas de polvo y sus restos volaron por el viento. Lo único que quedó
de ella para la posteridad fue la capacidad de repetir las palabras de todo el mundo, pues pensó que quizás alguno de estos
individuos, si les respondería el amor de su vida.

Al enterarse de lo acontecido Némesis (la encarnación griega de la venganza) fue a ver a Narciso y lo obligó a que de
manera perpetua mirara su reflejo en el Estigio (también se le conoce como el mar de los muertos) para que no pudiera
romper el corazón de nadie más.

El Mito de Ícaro

En muchos textos a Ícaro se le nombra como el individuo que creó la madera. Su padre era nada más y nada menos
que Dédalo, un sabio que fue capaz de enseñarle a Ariadna la manera en la que Teseo pudo ubicar el sitio exacto en
donde se encontraba el laberinto dominado por el Minotauro (se trataba de una criatura que tenía el cuerpo de hombre
y la cabeza de burel). Posteriormente, el padre del monstruo, es decir, el rey de Minos, se vengó de Dédalo encerrándolo
junto con su hijo en el laberinto. Poco tiempo después, el sabio ya apresado al lado de su vástago, tuvo tiempo para pensar
en la manera en la que ambos escaparían de esa prisión. El plan más viable fue fabricar dos pares de alas de cera, mismas
que los conducirían a la libertad. Antes de emprender el vuelo Dédalo le advirtió a Ícaro que no volara demasiado rápido,
ni demasiado alto, puesto que la estructura del implemento volador no aguantaría ni la fricción extrema, ni las altas
temperaturas producidas por los rayos solares. Sin embargo, Ícaro desobedeció las órdenes de su progenitor y tan pronto
pudo, se elevó al cielo tan alto que «casi» pudo tocar el sol. Momentos más tarde, el calor derritió sus alas, haciendo que
su cuerpo cayera de forma estrepitosa en el mar, lugar en donde murió prácticamente de forma instantánea.

El mito de Sisifo Sisifo fue monarca de la región que durante mucho tiempo se conoció como Éfira (esta localidad
después cambió su nombre a Corinto). Muchos lo conocieron como un ferviente impulsor del comercio y de la navegación
en general. No obstante, entre sus defectos destacaba el hecho de que era un ser sumamente mentiroso y avaro.
Se apropió de riquezas ajenas para acrecentar la suya. Era un ser de inteligencia superior. Tanto fue así que en su lecho
de muerte le pidió a su cónyuge que no llevará a cabo el protocolo que se acostumbraba cuando alguien fallecía.
En el momento en el que descendió a los infiernos, le dijo a Hades que debía retornar a la tierra, pues su mujer no había
cumplido con su funeral de la manera apropiada. La deidad aceptó y Sisifo retornó a la tierra en donde permaneció por
largo tiempo, hasta que fue obligado a volver al averno por el propio Hermes. Posteriormente, Hades le impuso un severo
castigo. La condena consistía en que Sisifo debía empujar una piedra de gran tamaño y peso hasta la cúspide de una colina.
Sin embargo, el tonelaje de la roca era tan grande que jamás logró alcanzar su objetivo, con lo que se convirtió en una
punición eterna.

El mito de Pandora

Este es otro de los mitos recogidos por Hesíodo. Se dice que Pandora fue la primera mujer de carne y hueso que habitó
la Tierra. Fue creada en su totalidad por Hefesto con la supervisión de Atenea y la aprobación de Zeus.
El propósito de enviarla al mundo terrenal fue como castigo directo al hombre, ya que éste había recibido el fuego del
Olimpo de manos de Prometeo. Pandora era una creación casi perfecta, ya que todas y cada una de las deidades le habían
otorgado una virtud específica que, hasta ese momento, sólo les era concedida a ellos. Por ejemplo, la gracia, la hermosura,
la inteligencia etc.) No obstante, cuando llegó el turno en el que Hermes debía asignarle una cualidad, éste tomó la decisión
de llenar el corazón de Pandora de mentiras y falsedades. En otra versión se dice que a Pandora antes de arribar a la Tierra
se le dio un recipiente lleno con todas las calamidades que podían afectar a los humanos. Un día, la curiosidad logró vencerla
y abrió el receptáculo que permanecía completamente cerrado. Fue sólo cuestión de segundos para que la suma de todas
las cosas que afectarían a la especie humana se regaran por el mundo. Después de eso, Pandora se apresuró a cerrar el
recipiente dejando aprisionada a la esperanza. Otra crónica que involucra a esta protagonista, nos señala exactamente lo
contrario. Es decir, que en el recipiente que le fue entregado por Zeus, venían todas las virtudes de los dioses del Olimpo,
para que ella se la regalara a su esposo Epimeteo el día de su boda. Sin embargo, ella la abrió antes de tiempo ocasionando
que todas las virtudes regresaran de inmediato al Olimpo.
El mito de Apolo y Daphne

Esta historia comienza con Apolo utilizando sus habilidades de excelente cazador para asesinar a la peligrosa
serpiente Pitón que trataba de ocultarse en el monte Parnaso. Las flechas de Apolo alcanzaron a la serpiente, hiriéndola
de gravedad. Como pudo el reptil se fue arrastrando hasta que llegó al templo de Delfos, en donde finalmente murió.
En caso de que no lo sepas, el Templo de Delfos era un lugar sagrado en la mitología griega, ya que en ese sitio se daba
el oráculo, el cual era consultado por los mismísimos dioses del Olimpo. De inmediato, las deidades griegas se sintieron
sumamente ofendidas al enterarse de que en «suelo sagrado» se había cometido un asesinato. Exigieron que Apolo
encontrara una manera de resarcir el daño que había causado. Sin embargo, él tomó posesión del lugar e inclusive inició
una especie de competencia anual que debía llevarse a cabo en la columna contigua al templo.
Poco después Apolo se topó con el dios Eros, una divinidad muy joven a la que también le habían otorgado el arco y las
flechas como sus armas principales.

– No sé cómo en el Olimpo se atrevieron a entregarte tales armas, si sólo dioses como yo estamos capacitados para
portarlas. Tus flechas jamás causarán el más mínimo daño, puesto que son pequeñas al igual que tú. Desafortunadamente
tendrás que conformarte con flechar a los mortales, a fin de que éstos se enamoren unos de otros. Dijo Apolo.
Las burlas no le sentaron nada bien a eros, quien por respuesta empuñó su arco y le disparó una flecha directamente al
corazón de Apolo, haciéndolo que se enamorara perdidamente de una ninfa de nombre Daphne.
Luego partió hacia donde se encontraba Dafne y le disparó una flecha que generó el efecto contrario en ella. Es decir, la
ninfa sentiría repudio al encontrarse cara a cara con Apolo. El cazador trató de alcanzarla más de una vez. En un momento
estuvo a punto de estrecharla entre sus brazos, pero en ese instante ella pidió el auxilio de su padre (un río) y de inmediato
su progenitor la convirtió en una hoja de laurel, que se escapó por el viento. En otros mitos griegos, Daphne no fue
convertida en laurel, sino en un árbol. De cualquier manera, Apolo jamás dejó de amarla.

El mito de Galatea

Galatea era originaria de la isla de Creta que estaba casada con Lampro, un hombre muy bueno, pero
desafortunadamente también muy pobre. Transcurrió el tiempo y ella quedó embarazada. Su esposo esperaba que su mujer
le diera un hijo varón, ya que, al ser mujer, estaría mucho más expuestas al mundo que la rodeaba. Sin embargo, nació
una niña y Galatea no pudo abandonarla. En su desesperación, viajó a donde se encontraban las divinidades quienes le
aconsejaron que la vistiera como «hombre» y la llamara Leucipo, a fin de que su esposo no se percatara del engaño.
Con el paso de los años, Leucipo se volvió más y más hermosa, hasta que fue imposible ocultar su verdadera identidad.
Fue entonces cuando Galatea temió fuertemente por la vida de su hija. Su primera idea fue llevársela lejos de ahí, aunque
después creyó que lo mejor sería visitar a una deidad de mayor jerarquía, para que la socorrida en su problema.
Arribó al templo de Leto (Quien aparece en la mitología griega como madre de Apolo y Artemisa) donde le pidió a la diosa
que cambiará de una vez y para siempre el género de su hija. Luego de analizar el caso, Leto transformó a Leucipo en un
apuesto varón.

El mito de Ifigenia Ifigenia fue una de las hijas del Rey Agamenón. A diferencia de otros personajes importantes en
los mitos griegos, sus crónicas no fueron recogidas por Homero, sino que llegaron a oídos de la gente gracias a individuos
como Eurípides, quienes continuaron la ardua labor de recopilar datos históricos de esa cultura.
El monarca se había ganado la enemistad de la diosa Artemisa, dado que sus soldados habían asesinado a uno de sus
siervos sagrados. Como castigo, la deidad les impidió abandonar Troya y los dejó varados por algún tiempo en Aulide.
Luego se le consultó a Calcante, una especie de sabio, quien le dijo al soberano que la única manera de aplacar la ira de
la diosa era sacrificando de inmediato a Ifigenia. Tal y como te lo puedes imaginar, en un principio, el rey desechó esa idea,
pues no quería que su hija muriera. Sin embargo, al darse cuenta que no habría otra escapatoria, empezó a barajar esa
idea como la única salvación. Agamenón mandó llamar a su hija, quien se encontraba en Micenas, diciéndole que había
sido comprometida con Aquiles. A pesar de ello, en el instante en el que llegara a donde se encontraba su padre, Calcante
sería el encargado de ofrecerla en sacrificio. De acuerdo a lo que sabemos acerca de este mito, en el instante en el que la
joven iba a ser sacrificada, la diosa se apiadó de ella y se la llevó de inmediato a Tauride, lugar en donde la convirtió en
sacerdotisa.

El mito de Alcmena

Alcmena fue la madre de Heracles. Su historia es relevante, ya que su progenitor fue Electrón, quien a su vez aparece
en la mitología griega como hijo de Andrómeda y de Perseo. Cuando ella creció se casó con Anfitrión, más al poco
tiempo la pareja se vio obligada a vivir en el destierro debido a que éste había asesinado de manera absolutamente
accidental a su suegro. Después comienza la batalla en contra de los telebeos y Anfitrión se alista para ir a la batalla. Esta
oportunidad es aprovechada por Zeus, quien toma la personalidad de este último y engaña a Alcmena, diciéndole que antes
de partir a la guerra solamente le pide que pase una última noche a su lado.
Las horas pasan muy lentamente, debido a que Zeus también manipuló el tiempo, para así pasar muchas horas al lado de
la mujer de Anfitrión, sin que nadie los molestase. Sin embargo, al día siguiente ella despierta y se da cuenta de que su
marido desapareció. Posteriormente, el verdadero Anfitrión vuelve a casa. Transcurren nueve meses y Alcmena da a luz a
dos gemelos, aunque curiosamente estos nacieron con un día de diferencia. Lo que nos dice la mitología griega es que el
primero de estos niños, en realidad es hijo del «Rey de los Dioses», o sea de Zeus y el segundo es vástago de Anfitrión. El
mayor de los hermanos recibió el nombre de Hércules, en tanto que el otro niño fue llamado Ificles.
Desde el momento del nacimiento de sus hijos, Anfitrión no pudo entender cómo estos habían sido gemelos, pues en su
familia no se había presentado ningún caso similar. Por ello fue a ver a Tiresias, un sabio y adivino que le reveló que
Hércules en verdad era hijo del Dios del Rayo.