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México D.F.

a 1 de diciembre de 2010

Consejo Universitario
Universidad Autónoma de la Ciudad de México

En sesión del 18 de noviembre pasado, la comunidad universitaria (maestros,


estudiantes y trabajadores) presentó ante ustedes pronunciamientos en contra de las
iniciativas aplicables para el semestre 2011-1 y señaladas en las circulares de la
Coordinación Académica y de Certificación y Registro.

Tanto Rectoría como dichas coordinaciones afirman que la comunidad no ha


presentado argumentos que sustenten la petición. Consideramos que la imposibilidad
de encontrar las argumentaciones se debe, en gran medida, a la poca voluntad de las
autoridades de querer escuchar.

Esta carta es un nuevo intento por hacer llegar a Uds., Consejeros, esos argumentos:

1.- Las circulares, que pretenden referirse únicamente a reformas


administrativas, modifican aspectos académicos para lo cual ninguna de las
coordinaciones involucradas tienen atribuciones. La Norma 4, en la que estas
instancias se amparan para ello, está por debajo y supeditada al Estatuto
General Orgánico y ambos a la Ley de la UACM.

En este sentido, el artículo Décimo segundo del Estatuto General Orgánico de la


Universidad Autónoma de la Ciudad de México (EGO) consigna que: “en tanto entra
en vigor la nueva estructura académica y administrativa, estarán en funcionamiento las
instancias administrativas y de apoyo académico previstas en la Norma Número
Cuatro, en lo que no se oponga al presente Estatuto”.

Y, justamente, el EGO señala que:


Artículo 8: Los órganos e instancias académicas estarán compuestos como instancias
colegiadas para garantizar el trabajo interdisciplinario, de docencia, de investigación,
difusión, extensión y cooperación universitaria, de conformidad con el artículo 20 de la
Ley y demás normativa aplicable.

Artículo 11: Los órganos e instancias académicas tendrán la responsabilidad de


atender en todo momento las necesidades académicas; así mismo tendrán el derecho
y responsabilidad de participar ampliamente en la planeación universitaria y de atender
el desarrollo de los planes aprobados para el buen funcionamiento y cumplimiento de
los fines de la universidad.

En este sentido, la carta que se presentó ante ustedes y que fue firmada
conjuntamente por 15 Academias, señala con toda razón que la implementación de
estas medidas, sin tomar en cuenta los puntos de vista, características y condiciones
de las distintas Academias, atenta contra la construcción de una comunidad
universitaria basada en la participación, el diálogo y la razón que señala la Ley de la
UACM.

Más adelante el EGO establece que:

Artículo 14: Además de las atribuciones que le concede el artículo 17 de la Ley, al


Consejo le corresponde:

I. Expedir y derogar las normas y disposiciones generales encaminadas a la mejor


organización y funcionamiento académico y administrativo de la Universidad
desarrollando mecanismos de discusión amplia en la Comunidad Universitaria.

En este sentido, el CU debería estudiar la circular de Coordinación Académica y


presentar un estudio donde se analicen cuáles son los criterios a tomar en cuenta para
aplicar las normas. Si de manera unilateral Rectoría elimina los días de trabajo
colegiado sin diagnóstico y sin una justificación clara, está obstaculizando el trabajo
académico en torno a las actividades de evaluación de los cursos; elaboración de
instrumentos de certificación; trabajo de pares; formación académica para impartir
otros cursos dentro de la Universidad; discusión colegiada sobre lo que pasa en la
Universidad.

Los documentos hasta ahora emitidos por dichas coordinaciones son meras
propuestas que deben ser discutidas ampliamente y, en su caso, aprobadas por el o
los órganos colegiados competentes.
Pero esto no es todo. En su transitorio cuarto el EGO indica que: “El segundo
Consejo convocará al Congreso General Universitario con el fin de discutir amplia,
plural y democráticamente, sobre la estructura académica y administrativa que mejor
convenga para los fines de la Universidad.

I.- El Congreso General Universitario deberá ser convocado en un plazo no mayor a


tres meses después de la Instalación del segundo Consejo…”

Puesto que nuestro segundo Consejo Universitario ha cumplido ya más de tres meses
de instalado, debe convocar a la brevedad al Congreso General Universitario para
poder “discutir amplia, plural y democráticamente, sobre la estructura académica y
administrativa que mejor convenga a la Universidad”, creando los órganos colegiados
que tengan la competencia de discutir, crear e implementar la normativa pertinente
para el buen funcionamiento de la UACM.

Dada la naturaleza controversial de las propuestas presentadas por diversas


instancias de la Universidad, el Congreso General Universitario es, por lo tanto, el
espacio idóneo para discutir y, en su caso, aprobar o desaprobar cualquier cambio en
la estructura administrativa de nuestra universidad. Por último, consideramos que las
coordinaciones: académica y de certificación y registro, no pueden argumentar que
tiene facultades a partir de la Norma 4 pues el EGO se encuentra por encima de esa
norma.

2.- Estas modificaciones académicas (como el cambio en la distribución de las


cargas horarias de docencia, la eliminación del día asignado para el trabajo
colegiado, la reducción del tiempo asignado para el proceso de certificación y la
eliminación de exámenes intrasemestrales, de por sí propuestas ilegalmente),
tampoco se sustentan en ningún diagnóstico que les confiera seriedad ni
certeza.

Todos los problemas identificados y –especialmente- las medidas que se plantean en


las circulares para solucionarlos son objeto de investigación y análisis para determinar
sus particularidades y la viabilidad de los mismos. El mismo Coordinador Académico
ha afirmado en reuniones con las Academias que, efectivamente, no existe diagnóstico
alguno que sustente o justifique las circulares.
3.- El procedimiento por el cual se ha pretendido imponer el contenido de las
circulares es antidemocrático, puesto que no toma en cuenta la participación de
los diversos sectores que conforman a la Universidad y es, por tanto, violatorio
de la Ley de Autonomía de la UACM, la cual a la letra dice:

CAPÍTULO II
DE LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
Artículo 5.- La Universidad Autónoma de la Ciudad de México está integrada por los
estudiantes, el personal académico y el personal administrativo, técnico y manual.
I. Los principios de cooperación y apoyo mutuos deben ser la base de las normas que
rijan la Universidad.
II. La comunidad académica está integrada por los estudiantes y el personal
académico, y está constituida mediante relaciones de cooperación y apoyo mutuos
para impulsar la superación de todos sus integrantes.
III. Los trabajadores administrativos, técnicos y manuales, así como los responsables
administrativos y académico administrativos, estarán al servicio de la Universidad, del
cumplimiento de sus actividades y funciones académicas.
IV. Las funciones de los trabajadores, así como las actividades y atribuciones de los
responsables de las diversas áreas académicas y administrativas, serán determinadas
por los órganos colegiados correspondientes y estarán siempre supeditados a los
mismos y definidas en el Estatuto General Orgánico y los reglamentos respectivos.

4.- La arbitrariedad con que se están queriendo imponer las circulares ha


violentado las formas y modos de trabajo, lo cual ha dado como resultado acoso
laboral hacia muchos compañeros de diversos sectores - académicos y también
administrativos- y ha perjudicado a los estudiantes para el cumplimiento de sus
certificaciones y titulaciones en tiempo y forma.

Como ejemplo de ello, en un documento presentado ante el Consejo Universitario el


día 18 de noviembre de 2010, un grupo de trabajadores adscritos a la Coordinación de
Certificación y Registro (CCyR) informó sobre violaciones a normas y procedimientos
vigentes que lleva a cabo la coordinadora, C. Elizabeth Romero Campos. En el mes de
agosto, como de costumbre, el equipo de CCyR notificó a la coordinadora la necesidad
de llevar a cabo la planeación necesaria para el periodo de certificación “B” 2010-II y
cumplir con las distintas etapas del proceso. La coordinadora, sin embargo, dispuso
cancelar dicha actividad bajo la argumentación de que informaría sobre nuevas
disposiciones en una reunión posterior. Esta, sin embargo, no se llevó a cabo sino
hasta el mes de septiembre cuando el tiempo apremiaba. Sólo entonces la
coordinadora entregó algunos ejemplares de su “Plan de Trabajo” informando
asimismo que para el periodo B 2010-II, el periodo de certificación se limitaría a una
semana sin sustentos normativos para fundamentar su decisión. El resultado es que
para este periodo se observa un preocupante decremento en el número de estudiantes
inscritos lo cual, necesariamente, repercute negativamente en el desarrollo de sus
carreras. Los trabajadores mencionados observan un entorpecimiento análogo en el
área de titulación en donde los estudiantes también padecen los errores y la falta de
profesionalidad de la nueva coordinadora, mismos que se detallan en el citado
documento y que desembocan en inadmisibles retrasos en la entrega de los títulos.
Por si fuera poco, a las irregularidades arriba mencionadas se suma un clima de
trabajo hostil, la escasa consideración hacia los señalamientos de los trabajadores y
las constantes violaciones al contrato colectivo.

Consideramos que los anteriores son argumentos suficientes para que el Consejo
Universitario valore las circulares emitidas por la Coordinación Académica y la
Coordinación de Certificación, y disponga su improcedencia.

Sin otro particular, queda de Uds.

Atentamente

Comisión para la revisión de argumentos sobre la improcedencia de las circulares,


nombrada por la Asamblea del 18 de noviembre reunida en Casa Libertad, integrada
por estudiantes, académicos y administrativos de los planteles: Casa Libertad, San
Lorenzo Tezonco, Centro Histórico, Del Valle y Cuautepec.

Profr. Claudio Albertani


Profra. Goovinda Juárez
Profra. Fabiana Medina
Prof. Samuel Cielo
Profra. Beatriz Amézquita

Se adhieren los integrantes de la Academia de Comunicación y Cultura:

Profra. Indira Acevedo


Profra. Verónica Almanza
Profra. Aída Analco
Profr. Mariano Andrade
Profra. Ma. Fernanda Carrillo
Profr. Alejandro Díaz
Profr. Emiliano García
Profra. Aleyda Gaspar
Profr. Ernesto Guijosa
Profra. Ruth Guzik
Profra. Auxilio Heredia
Profr. Juan Carlos López
Profra. Rosa Ma. Macías
Profr. Gabriel Medina
Profra. Karina Ochoa
Profra. Maybel Piñón
Profra. Olga Rodríguez
Profra. Tania Sánchez