Sei sulla pagina 1di 13

República bolivariana de Venezuela

Ministerio del poder popular para la defensa

Universidad experimental para la fuerza armadas

Núcleo Carabobo-extensión la Isabelica

Profesor: Carlo Aguilar integrantes:

Katherine Romero

Marisol Freites

Lermi Medina

Edmariett Ramos,

Yorgelis Vivas

Yorman Morales

Luis Perez

Liscarly Argüelles

Carlos Montoya

Valencia-10-11-2019
Introducción

La educación es un proceso que se asimila al contexto sociocultural y es un hecho


que ocurre permanentemente por la condición y voluntad del hombre y de los
pueblos de ser y hacerse, de dignificarse y construirse, de elevarse y
transformarse; siendo así, la educación es una presencia vital social que posibilita
el perfeccionamiento, la superación y la plenitud.

La educación, de igual manera, es una presencia sociocultural que se recrea y se


afirma en la relación y en la acción intencional, en el diálogo y la transitividad, en
el encuentro y la conducción, en la convivencia y la dirección, en la participación y
la organizativita, en la interacción y la manifestabilidad. De allí que la educación se
exprese en los espacios y en los ámbitos de la expectativa y de la realidad; de las
experiencias concretas y el orden; de la vivencia y la institucionalidad; del
aprender y enseñar; del saber y el método; de la intervención y del aleccionar; de
la regulación y el ideario.
Educación de paz

Educación para la paz es el proceso de adquisición de los valores y


conocimientos, así como las actitudes, habilidades y comportamientos necesarios
para buscar la paz, entendida como vivir en armonía con uno mismo, los demás y
el medio ambiente.

El compromiso de educar para la paz puede expresarse en las siguientes


líneas: «Trabajar por un proceso educativo que signifique contribuir a alejar el
peligro de la guerra, poner fin al expolio de las zonas empobrecidas del planeta,
enseñar desde y para la no-violencia, aprender a considerar el conflicto como un
vehículo de cambio si sabemos resolverlo sin recurrir a la violencia, integrar al
alumnado en un proceso de transformación de la sociedad hacia la justicia y la
armonia».12

Koichiro Matsuura, que fue Director General de la UNESCO, declaró que la


educación para la paz era de «fundamental importancia para la misión de la
UNESCO y las Naciones Unidas».

Rasgos de la educación para la paz

La educación para la paz tiene los siguientes rasgos:

 Presupone tomar partido en el proceso de socialización por valores que


alienten el cambio social y personal.

 Cuestiona el propio acto educativo, alejándose de la concepción tradicional,


bancaria según la expresión de Paulo Freire, de la enseñanza como algo
meramente de transmisión. Entiende el acto educativo como un proceso
activo-creativo en el que el alumnado es agente vivo de transformación.

 Lucha contra la violencia simbólica, estructural, presente en el marco


escolar.

 Intenta que coincidan fines y medios. Se trata de llegar a contenidos


distintos a través de medios distintos, haciendo del conflicto y del
aprendizaje de su resolución no violenta punto central de su actuación.

 Combina ciertos conocimientos sustantivos con la creación de una nueva


sensibilidad, de un sentimiento empático que favorézcala comprensión y
aceptación del otro.
 Presta tanto atención al curriculum explícito como al “curriculum oculto”, es
decir, a la forma de organizar la vida en la escuela. Este ha de ser
coherente con los contenidos manifiestos. Como se sabe, el tener que
enfrentarse día a día y durante una serie de años a las expectativas y
rutinas institucionales de la escuela supone una enseñanza y un
aprendizaje tácito de normas, valores, hábitos y disposiciones. La
tolerancia, la participación, la empatía, la solidaridad y demás valores
“alternativos” deben vivirse con el ejemplo.

Se trata, en suma, de aprender a pensar y a actuar de otra manera, algo que


supera la ausencia de guerra, que no plantea la paz como algo quimérico, sino
como un proceso por el que se irá pasando de la desigualdad a la igualdad, de la
injusticia a la justicia, de la indiferencia al compromiso.
Principios de la educación para la paz

La educación para la paz debe asentarse en una base sólida y realista. Como
decíamos antes hay que tener como referente el marco de la utopía, pero
apoyándose en la realidad. Cualquier intento de educación si no tiene un buen
fundamento en la realidad será poco efectiva, y en el caso de la educación para la
paz es fundamental partir de ella para comprenderla y poder transformarla. Y
desde esta realidad se deberían evitar dos tendencias que suelen aparecer
cuando intentan establecer los principios básicos. Una tendencia es la de
desanimarse o abandonar antes de empezar al postular que sólo habrá paz
cuando se haya producido una conciencia universal y se haya renunciado a la
violencia. En todo caso éste sería un objetivo final en el marco de la utopía, difícil
de conseguir, puesto que siempre habrá personas, grupos o países gobernados
por la violencia. No se trata de conseguir a ultranza la homogeneidad o la
unanimidad, sino de crear una conciencia mayoritaria en favor de la paz. En
realidad las guerras no se hacen por unanimidad, ni incluso en las que tienen más
implicación internacional.

La otra tendencia gira sobre la idea de que cambiando las estructuras políticas,
económicas y sociales es suficiente para que haya paz. Esto es cierto, y seria
necesario, pero como se ha comentado anteriormente, las estructuras responden
a un modelo de sociedad y de desarrollo y este a una concepción y una escala de
valores que lo preside. Por tanto es fundamental generar una conciencia social y
un cambio en los valores para que se pueda incidir en la erradicación de los
factores estructurales y coyunturales que general la violencia y así construir una
cultura de la paz. De todas formas, es evidente que si se consigue cambiar las
estructuras a formas democráticas y equitativas socialmente ya habremos dado
pasos importantes hacia la cultura de la paz. El camino es un proceso mixto de
creación de conciencia individual y social, junto con los cambios de estructuras
sociales, económicas, políticas y culturales para avanzar en la construcción de la
cultura de la paz.

Como decíamos, un ámbito de intervención fundamental, para generar


conciencia social, es la educación, aunque no es el único. Algunos de los
principios de la educación para la paz son:

 Educar para la paz supone enseñar y aprender a resolver los conflictos. El


conflicto está presente de forma permanente en nuestra sociedad como
manifestación de la diversidad de intereses y cosmovisiones. Los conflictos
que suelen tener diversidad de causas y argumentaciones: territoriales,
culturales, económicas, socio laborales, etc.., tradicionalmente se resuelven
mediante el uso de la fuerza y mediante la imposición de la voluntad del
más fuerte. No hay soluciones mágicas pero hay mecanismos para resolver
los conflictos de forma diferente y que forma parte de la cultura de la paz:
 Eliminación de los factores socioeconómicos que pueden generarlo.
 Desarrollo de una justicia nacional e internacional.
 Previsión del conflicto mediante la observación y política e intervenir para
redimensionarlo.
 Control y autocontrol de la agresividad.
 Diálogo, negociación o mediación sin que obligatoriamente haya de haber
vencedores y vencidos.
 Estrategias y técnicas didácticas para educar en el aula.

 Educar para la paz es una forma particular de educar en valores. Cuando


educamos, consciente o inconscientemente estamos transmitiendo una
escala de valores. Educar conscientemente para la paz supone ayudar a
construir unos valores y actitudes determinados tales como la justicia,
libertad, cooperación, respeto, solidaridad, la actitud crítica, el compromiso,
la autonomía, el dialogo, la participación. Al mismo tiempo se cuestionan los
valores que son contrarios a la paz como la discriminación, la intolerancia,
la violencia, el etnocentrismo, la indiferencia, el conformismo. Así la
construcción de una cultura de la paz fundamentada en los valores
anteriores quiere decir que debe haber un compromiso social desde todas
las esferas generando políticas e intervenciones que los refuercen.

 Educar para la paz es una educación desde y para la acción. No se trata de


educar para inhibir la iniciativa y el interés sino para encauzar la actividad y
el espíritu combativo hacia la consecución de resultados útiles a la
sociedad. Se trata de participar en la construcción de la paz.

 Educar para la paz es un proceso permanente y por tanto esto se ha de


recoger en los proyectos educativos. Esto también ha de quedar recogido
en los programas o intenciones de los agentes educativos no formales tal
como medios de comunicación, organismos no gubernamentales,
administraciones locales, etc..

 Educar para la paz supone recuperar la idea de paz positiva. Esto implica
construir y potenciar en el proceso de aprendizaje unas relaciones
fundamentadas en la paz entre los alumnos-padres-profesores; entre
ciudadano y poder. De ello se deriva la necesidad de afrontar los conflictos
que se den en la vida del centro y en la sociedad de forma no violenta.
 Educar para la paz desde el curriculum escolar implica darle una dimensión
transversal de forma que afecte a todos los contenidos de todas las áreas o
disciplinas que se estudian pero también a la metodología y organización
del centro. Esta habrá de establecer los mecanismos que la favorezcan.

 Finalmente podemos decir que metodológicamente se debería intervenir


desde los diferentes ámbitos de influencia (escuela, medios de
comunicación, ONG, movimientos asociativos, familias, etc..) para :

 Proporcionar situaciones que favorezcan la autoestima como base


importante de las relaciones personales y sociales.
 Proporcionar situaciones que favorezcan la comunicación y
convivencia con el interior y el exterior de los contextos.
 Participar en celebraciones y actos relacionados con la paz y
solidaridad.
 Crear climas democráticos en las aulas, centros y otros contextos de
relación.
 Fomentar la reflexión, el intercambio de opiniones y la
argumentación como defensa.
 Fomentar la comprensión de los puntos de vista de los compañeros
 Consensuar y difundir las normas de convivencia.
 Fomentar el trabajo en grupo y los proyectos colectivos.

 Utilizar técnicas de reflexión y desarrollo moral: debates sobre


experiencias, clarificación de valores, discusión de dilemas,
resolución de conflictos, dramatizaciones, juegos de simulación, etc..
Cultura de paz

La Cultura de paz consiste en una serie de valores, actitudes y


comportamientos, que rechazan la violencia y previenen los conflictos, tratando de
solucionar los problemas mediante el diálogo y la negociación entre las personas y
las naciones, teniendo en cuenta un punto muy importante que son los derechos
humanos, pero así mismo respetándolos e incluyéndolos en esos tratados. Esta
fue definida por resolución de la ONU, siendo aprobada por la Organización de las
Naciones Unidas el 6 de octubre de 1995 en el Quincuagésimo tercer periodo de
sesiones Resolución 53/243. Cultura de Paz en la sociedad vendría a ser aquel
estado de equilibrio que se da cuando todos los individuos en armonía practican la
libertad, la solidaridad, la ayuda recíproca y el respeto mutuo.

Para la religión, la paz es también una salutación, ya que es un valor que uno
desea para sí mismo y para el prójimo. Por eso se utilizan expresiones como “la
paz esté contigo” y, en algunas misas, incluye un beso en el rostro a la persona
que se tiene al lado

Además la palabra paz viene del latín pax (pacis) que significa «acuerdo o
pacto».

Resolución 53/243

En este documento titulado Declaración y Programa de Acción sobre una


Cultura de Paz, la Asamblea General hace alusión y pone énfasis en la Carta de
las Naciones Unidas, en la constitución de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura, y en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, y reconociendo que la paz no es solo la ausencia de
conflictos, sino también evitarlos.

Está conformada por 9 Artículos e incluye un Programa de Acción con


Objetivos, estrategias y agentes principales y una Consolidación de las medidas a
adoptar todos los agentes de la paz, pertinentes en los planos Nacional, Regional
e Internacional, en el cual se habla de medidas para promover una Cultura de la
Paz por medio, principalmente, de la educación.

En dicho documento se hace un llamado a todos los (individuos, grupos,


asociaciones, comunidades educativas, empresas e instituciones) a llevar a su
actividad cotidiana un compromiso consistente basado en el respeto por todas las
vidas, el rechazo a la violencia, la generosidad, el entendimiento, la preservación
ambiental y la solidaridad.
Manifiesto 2000 para una cultura de paz y no violencia

Tomando el año 2000 como un nuevo comienzo, se intenta concienciar al


mundo sobre la necesidad de tener una cultura de No Violencia y con esto se
exige la participación de todos en este cambio evolutivo, en el cual 5 parámetros
principales nos ayudarán a forjar un mundo más justo, más solidario, más libre,
digno y armonioso, y con mejor prosperidad para todos. Nuestro país debe ser uno
libre de la guerra, conflictos, corrupción, y cosas negativas que afecten a las
personas y al futuro que viene, no malogremos el futuro ya que podría ser más
productivo que esta fecha actual o podría ser todo lo contrario dependiendo del
cuidado que tengamos los de la actualidad.

Rechazar la violencia:

Practicar la No violencia activa y rechazar la violencia física, sexual,


psicológica, económica, social y en todos sus aspectos, en particular a los más
débiles, como son los niños y adolescentes. Hoy en día, existe el llamado
"Bullying" que se da mayormente en los colegios, por lo que debemos educar a
nuestros hijos hacia una cultura de paz y así vivir en una cultura que no tolere la
violencia basta de bullying.

Liberar la generosidad:

Compartir el tiempo y los recursos materiales para terminar con la exclusión, la


injusticia y la opresión política y económica.

Escuchar para comprender:

Defender la Libertad de Expresión y la "Diversidad Cultural", privilegiar el


"diálogo" sin ceder al fanatismo y al rechazo, también es cuando una sola persona
o más aconsejan bien a una persona que está confundida y necesita de consejos;
y una persona debe aprender a escuchar como también debe aprender a
comprender a las personas que nos rodean.

Preservar el planeta:

Promover un consumo responsable y tener en cuenta la importancia de la vida


y el equilibrio de los recursos naturales del Planeta en el que vivimos.Y así vivir en
un ambiente de armonía y paz.
Movimiento por una cultura de la paz

Para octubre de 2006, el Movimiento por una cultura de la paz incluía


aproximadamente 700 organizaciones, que participaron en un informe sobre los
avances en dicha cultura en el año 2005.2 Dicho informe fue inscrito en la
Resolución A/60/33 adoptada por la Asamblea general de la ONU en 2005, fue
reconocido específicamente por Bangladesh, la Unión Europea, Qatar, las Islas Fiji
y Tailandia. La paz es paz.

La cultura de la paz y la conciencia social

La paz empieza por el rechazo de la violencia como forma de solucionar los


conflictos. Y para que esto pueda ser posible se debe dar un amplio consenso al
respecto, es decir la paz se debe interiorizar culturalmente y esto supone erradicar
la cultura de la guerra y la violencia como forma de resolver los problemas que
genera el modelo de desarrollo actual. Se piensa que la guerra es injusta y
dramática para los seres humanos, pero también se considera inevitable en
muchos casos. Es un ejemplo claro de que con el dominio de la cultura de la
violencia las soluciones violentas siempre están justificadas y que si no se realizan
cambios conceptuales y se toman medidas preventivas se recurrirá siempre a la
violencia como último recurso. La cultura de la paz se centra sobre todo en los
procesos y en los métodos para solucionar los problemas y esto supone generar
las estructuras y mecanismos para que se pueda llevar a cabo. Su generalización
persigue la erradicación de la violencia estructural (pobreza, marginación, etc..),
así como la violencia directa, mediante el uso de procedimientos no violentos en la
resolución de conflictos y mediante medidas preventivas.

La construcción de una cultura de la paz es un proceso lento que supone un


cambio de mentalidad individual y colectiva. En este cambio la educación tiene un
papel importante en tanto que incide desde las aulas en la construcción de los
valores de los que serán futuros ciudadanos y esto permite una evolución del
pensamiento social. Los cambios evolutivos, aunque lentos, son los que tienen un
carácter más irreversible y en este sentido la escuela ayuda con la construcción de
nuevas formas de pensar. Pero la educación formal no es suficiente para que
estos cambios se den en profundidad. La sociedad, desde los diferentes ámbitos
implicados y desde su capacidad educadora, también deben incidir y apoyar los
proyectos y programas educativos formales. Así es importante que se genere un
proceso de reflexión sobre como se puede incidir en la construcción de la cultura
de la paz, desde los medios de comunicación, desde la familia, las empresas, las
unidades de producción agrícolas, desde los ayuntamientos, desde las
organizaciones no gubernamentales, desde las asociaciones ciudadanas, etc.. Se
trata de generar una conciencia colectiva sobre la necesidad de una cultura de la
paz enraizada en la sociedad con tanta fuerza que no deje lugar a la violencia. Y
se trata de que los gobiernos tomen conciencia de esta cultura de la paz y de los
factores y condicionantes que la facilitarían, tal como eliminación de las
situaciones de injusticia, distribución más equitativa de la riqueza, eliminación de
la pobreza, derecho a la educación en igualdad de condiciones, etc.. Y por otro
lado que conviertan esta conciencia en una nueva cultura de administrar el poder.

Que es la construcción de la paz

La construcción de paz, también conocida como consolidación de la paz, es el


conjunto de acciones diseñadas para, por un lado, fortalecer las capacidades
nacionales de gestión de crisis con el fin de prevenir los conflictos violentos, y por
otro, crear las condiciones políticas, sociales y económicas necesarias para una
paz duradera.

La construcción de paz es un concepto amplio que abarca normalmente las


iniciativas que se enmarcan dentro de dos ejes principales que forman parte del
mismo proceso:

La prevención y la gestión de los conflictos: implica un análisis de las causas


de la violencia y las intervenciones necesarias para evitar que un conflicto se
transforme en guerra, así como las iniciativas realizadas durante un conflicto
armado. Dentro de este eje se encuentran las estrategias para ponerle fin a los
conflictos existentes o que permitan que las tensiones existentes se resuelvan a
partir de diferentes mecanismos como las acciones de diplomacia que puedan
contribuir a detener la escalada de la violencia, la mediación, y la negociación de
acuerdos de paz.

La rehabilitación postconflicto: en el corto plazo, implica un conjunto de


mecanismos de justicia transicional, de reconstrucción de la memoria histórica, de
reparación de las víctimas, de desmovilización, desarme y reintegración (DDR) de
los ex combatientes, etc. En el medio y largo plazo, las medidas que permitan
abordar las causas que originaron el conflicto armado y sentar los cimientos
sociales, políticos y económicos para lograr una paz duradera. En este sentido, la
rehabilitación postconflicto es también una forma de prevenir los conflictos.
La construcción y sostenibilidad de la paz

La Construcción de la Paz (CP) es el conjunto de acciones (en el corto, medio


y largo plazo) que permiten a una sociedad prevenir, gestionar y resolver el
conflicto - a través de sus propias capacidades - sin recurrir al uso de la violencia.

Es un proceso dinámico en el que los individuos dentro de la sociedad - así


como la sociedad en su conjunto - fortalecen su capacidad para crear seguridad y
un desarrollo sostenible. Esto se lleva a cabo a través de la permanente mejora
estructural de sus mecanismos básicos en el terreno social, económico y político.

Puede incluir actividades como prevención de conflictos, el mantenimiento de


paz, creación de sistemas de alerta temprana, reforma del sector de seguridad,
consolidación de autoridades legítimas, u otros actividades que puedan fortalecer
las capacidades socioeconómicas o políticas para promover una paz sostenible e
inclusiva. La CP es una estrategia, un camino para alcanzar la estabilidad
estructural y su correspondiente nivel de Seguridad Humana. Trabaja para
eliminar las causas estructurales de los conflictos violentos para fortalecer las
sociedades y su convivencia pacífica.

Desde su creación en el año 2000, el IECAH provee información y análisis


sobre diversos temas humanitarios y de seguridad internacional a los que se
enfrenta el mundo en el siglo XXI. Como resultado de ello ha ido consolidando una
actividad en diferentes ámbitos -desde la investigación a la docencia, pasando por
la difusión del conocimiento y las labores de incidencia política y de consultoría-
que lo convierten en una referencia de primer orden en el panorama español de la
construcción de la paz, de la resolución de conflictos y del análisis de la seguridad
internacional.
Conclusión

La paz es un valor posible en forma relativa y vinculada a los procesos


históricos. La misma junto a sus valores de sostén: La verdad, la justicia, el amor y
la libertad están constantemente “·trabados” y degradados por pactos de
naturaleza negativa en la referencia con la vida no solo de los humanos sino de
toda forma en el planeta.