Sei sulla pagina 1di 3

Colegio Polivalente Don Orione

Departamento de Lenguaje

GUÍA DE APRENDIZAJE

NOMBRE: __________________________CURSO: 6________ FECHA: _________

OBJETIVOS:
Comprender textos aplicando estrategias de comprensión lectora.
Evaluar críticamente la información presente en textos de diversa procedencia.
Antes de leer
1. ¿Qué personajes femeninos de cuentos conoces?
2. ¿Qué características físicas y psicológicas poseen?
3. ¿Qué actividades realizan los príncipes en estos cuentos?

Los cuentos de hadas no son inocentes


Quisiera demostrar a continuación, cómo los cuentos infantiles han reforzado los
estereotipos de lo masculino y lo femenino a lo largo del tiempo. Atributos tales como el coraje, la
imaginación, la iniciativa, la astucia, el heroísmo, la solidaridad con sus congéneres y la capacidad de
utilizar la violencia (ya sea en defensa propia, como para conseguir determinado fin), ha sido siempre
monopolio de los varones. Las mujeres, en cambio, deben conformarse con la abnegación, el
sometimiento, la mansedumbre, la rivalidad con las otras mujeres, la fragilidad y hasta el servilismo.
Ser ama de casa es la única ocupación a la que puede aspirar la mujer que protagonice
cualquiera de estos cuentos, sin importar que sea reina o plebeya. El personaje masculino, en cambio,
realiza toda clase de tareas, desde gobernar el reino hasta cortar leña. Como si esto fuera poco, se le
recompensa la iniciativa y el espíritu de aventura con poder y riquezas, mientras que la mujer, por su
abnegación y sometimiento, recibe como único premio el matrimonio. Se puede elegir entre una amplia
gama de atributos para la descripción del héroe del cuento, mientras que para describir a la heroína
solo se puede optar por estos dos: joven y bella.

Durante la lectura
¿Qué personajes de cuentos representan estas características masculinas y femeninas
respectivamente?

Tanto el personaje de Blanca Nieves como el de la Caperucita y la Bella Durmiente, no


saben valerse por sí mismas. Blanca Nieves inicialmente es salvada por el leñador de buen corazón,
que se niega a cumplir las órdenes de la madrastra. Más tarde será rescatada nuevamente por los
siete enanitos. El personaje de la madrastra, por otro lado, ilustra no solo la célebre rivalidad entre
mujeres, sino también el hecho de que, al menos en la ficción, una mujer solo puede ser activa e
independiente si es malvada.
En los cuentos de hadas hay muy pocas heroínas que sean inteligentes o audaces, tal como
lo es, por ejemplo, la protagonista de La Bella y la Bestia (la cual sin embargo, aun siendo inteligente,
destaca más que nada por belleza, tal como lo indica el título mismo del cuento). Algunas son
irremediablemente bobas, como la Bella Durmiente, que insiste en tocar el huso de la rueca que la
matará, o que en el mejor de los casos la sumirá en un largo sueño. Otras incluso llegan a ser miopes:
Caperucita, para no ir más lejos, cree que el lobo en camisón es su abuela, mientras que Blanca
Nieves es incapaz de ver que la viejecita que le ofrece la manzana es su madrastra disfrazada tratando
de envenenarla.
Detrás de toda desgracia, hay una mujer que la provoca. La madre de Caperucita no sabe
cuidar a su hija, las hadas pierden de vista a la Bella Durmiente, etc. Pero a los padres (varones) se
los exime de cualquier culpa: demasiado ocupados están con cuestiones de Estado o con su propio
trabajo. Y cuando finalmente cometen un acto de maldad, es porque una mala mujer los ha
influenciado. Los varones de los cuentos son juzgados con gran benevolencia, a excepción de Barba
Azul y el ogro de Pulgarcito. El astuto Gato con Botas miente, roba y mata, con tal de conseguir un
reino para su amo. Pulgarcito también roba y mata. Nadie se lo reprocha: es el héroe triunfal.

Durante la lectura
¿Cuál es la historia del gato con Botas y Pulgarcito?

El valiente, el audaz, el capaz del gesto heroico para salvar a las bellas damas de las garras
de los lobos, madrastras y barbas azules, es siempre un varón.
La bella Durmiente fue dormida por el huso de la bruja y despertaba, años más tarde, por
el beso del príncipe. El príncipe caza, monta y explora, mientras la heroína permanece bella y dormida.
Se podría seguir dando ejemplos, pero creo que ya se ha dado una idea de la misoginia
implícita en los cuentos que van formando las personalidades de nuestras hijas y nuestros hijos. Todo
esto habrá servido de algo si los padres toman conciencia y comienzan a contarles a sus hijos algunos
de esos mismos cuentos, pero con los cambios necesarios. De esa manera la niña podrá verse a sí
misma como poseedora no solo de ternura y afecto, sino también de inteligencia, audacia, imaginación
y solidaridad. Y su hijo será consciente de que no solo puede ser inteligente, audaz y solidario, sino
también tierno y afectuoso.

Natalia Garbagnatti
Los cuentos de hadas y los estereotipos
Estoy de acuerdo con lo expuesto por Natalia Garbagnatti en su artículo sobre los estereotipos
masculino y femenino presentes en los cuentos de hadas. No obstante, discrepo de su recomendación
a favor de la censura. No creo que ella comprenda la utilidad de estos ejemplos de discriminación.

Durante la lectura
¿Qué discriminaciones sufren los hombres y las mujeres actualmente?

Hace mucho tiempo que los folkloristas concuerdan en que los cuentos de hadas, al igual que
los mitos y leyendas antiguas, representan las emociones y preocupaciones subconscientes, cuando
no los verdaderos sucesos históricos de las culturas antiguas. El sexismo dentro de los cuentos de
hadas indica claramente que la discriminación sexual existía en las sociedades que producían estas
historias. Considerando los ejemplos sexismo presentes en estos relatos, cabe deducir que la
discriminación sexual debe haber sido un elemento importante en la sociedad antigua. Pero eso no
significa que los padres contemporáneos deban censurar estos cuentos.

Al contrario, los padres deberían leer los cuentos de hadas a sus niños, pero luego explicarles
la falsedad de los estereotipos que aparecen en cada uno de ellos. Los cuentos de hadas no solo son
muy interesantes y emotivos, sino que además pueden ser ramas muy eficaces para combatir la
propagación de falsedades, tales como la superioridad del hombre sobre la mujer. Podrán explicarles
por qué estos estereotipos ya no operan y que tales descripciones se basan en la ignorancia. Los
niños en general tienen confianza en sus padres y creerán sus explicaciones. Por supuesto que el
propósito principal de los cuentos de hadas no es señalar el sexismo. Pero contienen la materia prima
que los padres inteligentes podrán usar para enseñar a sus niños valiosas lecciones sobre los efectos
dañinos de la discriminación sexual.

Natalia Garbagnatti reconoce el sexismo en los cuentos antiguos y sugiere que los padres los
censuren. Si bien es verdad que los ejemplos de los estereotipos sexuales en los cuentos de hadas
son un problema, la censura solo lo encubre. Mientras que, si reconocemos la discriminación de los
cuentos abiertamente, podremos sacar de ella una importante ventaja.

Guadalupe Valdés, Alejandra Benítez y otros, Composición, proceso y síntesis, Nueva York: Random House, 1989.
(Adaptación).
Después de leer
1. Realiza un léxico contextual con las palabras que no entendiste.
2. A partir de la lectura “Los cuentos de hadas no son inocentes”, responde en tu cuaderno:
a) ¿Qué papeles femeninos fomentan los cuentos de hadas?
b) ¿Qué ocupaciones realizan Blanca Nieves, la Bella Durmiente y la Caperucita Roja?
c) ¿Qué representa la madrastra de los cuentos?
d) ¿Por qué la autora habla de misoginia de los cuentos de hadas?

3. En torno a “Los cuentos de hadas y los estereotipos”, responde:


a) ¿En qué está de acuerdo la autora con Natalia Garbagnatti?
b) ¿Cómo se ve el sexismo de los cuentos de hadas?
c) ¿Cuál es el rol de los padres en la actualidad con respecto a los cuentos de hadas?
d) ¿Por qué no hay que censurar los cuentos de hadas?