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PSICOLOGIA II – GRUPO 3

ESCUELAS PSICOLOGICAS

PROYECTO INTEGRADOR

TEMA:
EL ARTE TERAPIAS EN PACIENTES PSIQUIATRICO

INTEGRANTES:
SOFIA MORENO
KARLA SINCHIGUANO
CARLA GALLEGOS
MELANY DROUET
MATEO SUÀREZ
GABRIELA JIMENEZ

DOCENTE:
MGS. ORLANDO BUSTAMANTE

2019- 2020
INTRODUCIÒN
TEMA:
Arteterapia en pacientes psiquiátricos del Instituto Neurociencia

OBJETIVOS:
Objetivo General
Plantear un estudio analizando la situación social actual del género femenino, y si esto
influye a la hora de la elaboración desde arte terapia en enfermos mentales del Instituto
Neurociencias.

Objetivos Específicos
 Observar a pacientes en el hospital psiquiátrico.
 Entrevistar a un especialista del hospital para conocer del tema especificado.
 Conocer las características de las diferentes patologías que se presentan en el hospital
psiquiátrico.
 Indagar en las diferentes aportaciones que se han realizado desde el arte terapia en
enfermos mentales.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

JUSTIFICACION
MARCO TEORICO
ANTECEDENTES TEÓRICOS Y EMPÍRICOS
Arte terapia
El Arte sin duda acompaña al ser humano a lo largo de la historia, ya que en sus orígenes el
hombre antes de desarrollar su capacidad lingüística, aprendió a expresar sus sentimientos
por medio de la pintura y el baile, expresado en sus rituales y ornamentos. Este tipo de
manifestaciones creativas nos demuestran que la necesidad 7de expresión viene desde hace
miles de años y es una necesidad universal que se adecúa de manera particular a cada periodo
histórico.
Mediante las formas artísticas, el hombre ha dado sentido y apariencia a una serie de
contenidos que no podían ser abordados de otro modo.
En la actualidad, el Arte no se destina solamente a los entendidos, pues se ocupa de los
sentimientos y emociones que compartimos todos. La muerte, la ausencia, el amor, la rabia y
la soledad suelen ser los temas que motivan la producción artística (Arias y Vargas, 2003, p.
9).
Antiguamente en Grecia “se trataba con métodos de expresión artística a los enfermos que
padecían de algún desequilibrio mental, emocional, o trastornos psicosomáticos” (Gysin y
Sorín, 2011, p. 13). En los templos se realizaban las funciones que en la actualidad tienen los
hospitales, practicaban una medicina integradora que estaba basada en la persona como “ser
creativo, poniendo de manifiesto que el „bien-estar‟ del cuerpo, del alma y del espíritu,
tienen mucho que ver con la alegría, el placer de los sentidos y con la posibilidad de activar la
libre expresión corporal, anímica y espiritual” (Gysin y Sorín, 2011, p. 14), todas estas son
características en los niños sanos, y los adultos que con el paso del tiempo las pierden, deben
recuperarlas de alguna manera.
A través de la historia la terapia del arte aparece con mayor fuerza en el siglo XX,
específicamente en 1941 en donde surge como iniciador un pintor académico llamado Adrian
Hill, quien planteó el término Arte terapia. A raíz de sus propias creaciones artísticas como
“El cuarto de baño del sanatorio”, llamó la atención de la prensa con frases como “El germen
del arte una vez que está firme en el espíritu y en el corazón, es mucho más difícil de
erradicar que otros gérmenes que nos son más familiares a todos” (Hill, 1941, citado en
Klein, 2006), con esto Hill logró que la Cruz Roja británica aplicara la terapia principalmente
a pacientes terminales con la idea de que al mantener el espíritu creativo pleno y satisfecho se
facilita la curación de los pacientes.

El Arteterapia, como se decía anteriormente, es una disciplina que a pesar de estar presente a
lo largo de la historia del ser humano, a través del Arte y la Medicina en conjunto, es recién a
fines del siglo XX donde se le reconoce como tal.
Aproximadamente en 1970, autores Europeos y Americanos utilizaron terapias expresivas
con personas de escasos recursos, con el fin de desarrollas nuevas formas de implementar el
arte en terapia a personas que no tenían la oportunidad de accedera éstas. Fue así como en
1973, personas de distintas formaciones y procedencias artísticas pusieron las artes al servicio
de los demás, a partir de sus respectivas tareas. Paolo Knill, ShaunMcNiff, Norma Canner,
Elizabeth Mckim entre otros, iniciaron la Terapia Expresiva Intermodal
ExpressiveArtsTherapies, en América y Europa. Acercaron el arte a muchas personas que
debido a su condición marginal, no tenían un lugar en la sociedad y estaban olvidados (Gysin
y Sorín, 2011).

Posteriormente en 1980, el Arteterapia adquiere reconocimiento no solo por el nombre, sino


que también por su práctica, la cual encuentra su apogeo principalmente en Estados Unidos e
Inglaterra, donde el movimiento Humanista inicia la categorización del arte con fines
terapéuticos, ya sea para aplicarlo en la medicina, psicología o intervenciones sociales.

Así es como se fue formando esta disciplina, la cual tiene un rol fundamental en esta
Investigación.
Al Arteterapia la pensamos como un dispositivo con objetivos enmarcados en la salud mental
desde el desarrollo del potencial creativo y expresivo a través del arte, cuyas manifestaciones
son facilitadoras e instrumentadoras de modalidades terapéuticas artístico-expresivas que
otorgan significaciones nuevas y resemantizaciones al padecimiento psíquico (Reisin, 2005,
p. 7).

Entonces, se dirá que el Arteterapia es una disciplina de intervención terapéutica, que tiene
como fin acompañar al paciente durante el proceso de creación de producciones artísticas,
para así aliviar conflictos del ámbito psicológico, provocando cambios internos en el
individuo.
En la actualidad, arte, creatividad y sanación son conceptos que están alejados de la medicina
científica moderna. Sin embargo el Arteterapia integra de manera tal que se logra posicionar
como una herramienta realmente efectiva y que puede estar al alcance de muchas personas.

El Arteterapia emerge como una nueva opción para aquellas personas queno tienen facilidad
en el lenguaje a través de las palabras, ya que es una terapia no invasiva para personas que
sienten dificultoso exponer su privacidad a un desconocido, en este caso el terapeuta. A raíz
de situaciones como éstas se puede decir por ejemplo que el dibujo, la pintura, la música o la
danza son herramientas fundamentales para provocar cambios en el paciente, ya que a partir
de las diferentes técnicas aplicadas en terapia, el paciente puede entrar en contacto consigo
mismo, a través del conocimiento, exploración e interpretación de los contenido de su
inconsciente. Con esto el terapeuta deja la pasividad y se empodera de su rol activo,
provocando que el paciente entre en un proceso de insight, accediendo a la estructura de la
persona a través de la simplicidad de imágenes, dibujos, fotografías, esculturas, etc., pero a la
vez con una complejidad intrínseca, la que hace que el paciente se enfrente a su identidad
propia. Con esto el sujeto es capaz de comenzar a reconocer sus sentimientos, sensaciones,
emociones, incluso recuerdos, los cuales vivían hasta ese momento en las tinieblas del
inconsciente, pero gracias principalmente a la Creatividad, o sea a la creación de nuevas
formas de expresión, logramos fomentar la plasticidad psíquica, la cual nos enfrenta con
nuestra desorganización o caos interno, permitiendo enfrentarnos, para darle sentido a
nuestras vidas, independientemente a la vida que llevemos, condición socio-cultural, religión,
raza y principalmente a su grupo etario. Es un tema que aún se sigue investigando y que en
Chile se ha abordado, en general, por personas ligadas al mundo de las Artes, más que por
Psicoterapeutas.

Arte terapia: Intersección entre la Salud Mental y el Arte


Funciones psicológicas y factores terapéuticos de las Artes
Movimientos teórico conceptuales dentro de la Psicología y el Arte, confluyen en el
encuentro entre ambas disciplinas, lo cual, en palabras de Marinovic (1994) han llevado a
entender al Arte como “una característica necesaria y universal de los seres humanos” (p.
200)

Desde la perspectiva de la Psicología de las Artes, el Arte nutre la experiencia humana. El


Arte terapia nace a partir del supuesto de que el arte (en todas sus formas) posee en sí efectos
terapéuticos y curativos (Karkou y Sanderson, 2006).
Según Marinovic (1994), la experiencia del Arte tiene la particularidad de integrar diversas
funciones en un todo con sentido, reuniendo así un potencial formativo y terapéutico. Es así
como esta autora, sistematiza las funciones psicológicas de las artes, separándolas en dos
grandes grupos, que denomina funciones cognitivas y funciones afectivo-motivacionales:
a) Funciones cognitivas:
a.1) El lenguaje simbólico de las artes posee un carácter dialógico, actuando como un medio
de expresión no verbal. El mundo interno del artista se exterioriza en un medio concreto
poseedor de imágenes y símbolos, que son capaces de comunicar a otros de una forma más
universal que el lenguaje verbal.
a.2) Enriquece la capacidad perceptiva, al intensificar la experiencia sensorial y con ello,
extiende la consciencia de la realidad interna y externa.
a.3) Estimula el potencial creativo, favoreciendo la flexibilidad de pensamiento, la búsqueda
de nuevas soluciones ayudando a tolerar la ambigüedad y la incertidumbre, ampliando la
experiencia humana más allá de lo cotidiano, a ensayar nuevos roles.
a.4) A través de las metáforas y los símbolos, es posible acceder a nuevos niveles de
significado, que ayuden a dar sentido a la realidad personal y del mundo circundante,
posibilitando a su vez la comprensión de sí mismo y del los otros.
a.5) La obra artística actúa como un área de transición entre la experiencia subjetiva y la
realidad externa, representándolas a ambas y conectándolas a la vez.
a.6) Posibilita el desarrollo de nuevas destrezas y habilidades.
Funciones afectivo- motivacionales:
b.1) Produce cambios en el nivel de arousal (activación interna) del organismo, provocando
tensiones y alivios placenteros.
b.2) Promueve la interacción afectiva y al mismo tiempo es capaz de frenarla mediante el
establecimiento de una distancia estética, que inhibe el impulso a actuar, el dejarse “agarrar”
por la obra, participando empática y emocionalmente a través de la proyección o la
identificación y luego distanciarse de ella.
b.3) Provee sublimación de deseos insatisfechos.
b.4) Provoca gratificación narcisista, posibilitando reforzar la autoestima y confianza en sí
mismo.
b.5) Favorece la clarificación emocional y produce catarsis dentro de formas socialmente
aceptadas.
b.6) Posibilita la experimentación e integración de situaciones conflictivas, contradictorias,
irracionales y pasadas, dándoles forma y cumpliendo una función articuladora de la
personalidad.
b.7) Promueve la tendencia auto actualizante y a la autorrealización planteada por la
Psicología Humanista al posibilitar el desenvolvimiento de potencialidades humanas.
b.8) Satisfacción de diversos motivos y necesidades humanos, tales como la creación, la
comunicación, logro y reconocimiento, juego, identidad, perdurar, interiorizar y exteriorizar
valores espirituales y estéticos.

Adicionalmente, según esta autora, las artes poseen la capacidad tanto para favorecer lo
individual como para estimular la socialización, dependiendo de la modalidad artística y su
posibilidad de ser guiadas hacia uno u otro objetivo (Marinovic, 1994).
Lo anterior es aplicable a todas las modalidades de Arte, pero en particular, las artes plásticas
o artes visuales poseen funciones psicológicas particulares. De este modo, esta autora
sostiene que las artes visuales dan forma a sentimientos y pensamientos de los individuos a
través de productos visuales concretos, así como a conflictos y estados del yo. A través del
trabajo consciente de manipulación física de los materiales, el sujeto trabaja para comunicar
una intención en su obra, lo cual refuerza el sentido de control y la autoestima. Los colores,
formas y volúmenes posibilitan al “artista” la clarificación de experiencias internas difíciles
de expresar y articular (Marinovic, 1994). Ello guarda relación con lo que se ha denominado
el potencial comunicativo del Arte, que según Marinovic (1955) constituye la base de su
potencialidad terapéutica.

De las funciones psicológicas descritas se desprende que el Arte de por sí posee un potencial
terapéutico para el ser humano, más aún cuando se dan en un entorno terapéutico, con un
encuadre específico, al servicio de metas terapéuticas y en compañía de un terapeuta (del Río,
2006).
Por tanto, el Arte se constituye en una herramienta que logra un efecto terapéutico en el
sujeto, entendiéndolo como el resultado de una intervención terapéutica que provoca un
cambio positivo en su salud mental, en la línea de un funcionamiento más saludable y un
aumento en la calidad de vida (Morales, 2007).
De este modo, en la presente memoria, nos referiremos a efectos terapéuticos como los
resultados de una intervención terapéutica que logra el desarrollo de estados y habilidades
psicológicas deseadas en el proceso terapéutico y que ayudan a las personas a conseguir
cambios en ellos mismos y en sus situaciones de vida (Morales, 2007).

Definiciones y Principios del Arte Terapia (ATT)


En la presente memoria se manejarán las siguientes definiciones de Arte terapia
a) Utilización de la práctica artística visual en un entorno terapéutico o de tratamiento
(Dalley, 1987)
b) Especialización profesional que recurre a las artes y las imágenes visuales con fines
terapéuticos, educativos, de prevención, rehabilitación y desarrollo personal (Marinovic,
2000)
c) Es una forma de psicoterapia que utiliza los medios de comunicación de arte como su
principal medio de comunicación (BAAT, 2010)
d) Una forma de terapia que integra el ejercicio del arte visual con el saber psicoterapéutico a
partir de los aportes del psicoanálisis, la psicología humanista, entre otros (Reyes, 2003).
e) Utilización creativa de medios artísticos como vehículo de comunicación simbólica y/o no
verbal, dentro de un ambiente contenedor, alentada por una bien definida relación terapeuta-
paciente para el logro de metas terapéuticas personales o sociales apropiadas para el
individuo (Karkou y Sanderson, 2006)
Según la Asociación Chilena de Arte terapia (2010), esta disciplina no se centra en el valor
estético del trabajo artístico, sino en el proceso terapéutico, siendo el proceso creativo parte
de éste. El potencial terapéutico del Arte Terapia se basa en la consideración de que todo
individuo, independiente de si tiene o no formación artística, posee la capacidad latente (es
decir, no necesariamente manifiesta pero con posibilidades de ser desarrollada) para
proyectar sus conflictos internos por medio del Arte.
Otras autoras plantean que en Arte terapia se busca el descubrimiento de nuevas conexiones,
relaciones y significados en un ambiente seguro y libre de prejuicios, que provee al
participante de perspectivas alternativas sobre su vida y sobre la forma en que se relaciona
con los demás (Karkou y Sanderson, 2006; citado en Van Lith y cols., 2010). En palabras de
Sánz Aránguez y del Río (2010) el espacio de la creación en
Arte terapia es:
Un lugar intermedio de realidad que actúa como depositario de la mirada tanto como del
gesto, donde explorar, experimentar, atreverse, construir o transformar, cuyos límites se
encuentran bien asentados; que se puede abarcar, manejar y controlar, transformar, destruir,
etc.; y desde el cual es posible imaginar y construir nuevas formas vinculares (p. 10).

Los principios fundamentales del Arte terapia son que la imagen u objeto visual es un
importante aspecto del proceso de aprendizaje humano. La imagen creada, ya sea en pintura,
dibujo, arcilla, etc. en presencia de un/a terapeuta, permite al paciente ponerse en contacto
con sentimientos tempranos reprimidos y con sentimientos relacionados con el momento
presente (Waller, 1993). El objeto de Arte resultante puede actuar como un contenedor de
emociones poderosas que no pueden ser fácilmente expresadas. Asimismo, el objeto de arte
es un medio de comunicación entre el paciente y el terapeuta pudiendo servir para visualizar
la transferencia entre ambos, entendida ésta como sentimientos del pasado introducidos en el
momento presente y que influencian la forma en que experiencia al otro (Waller, 1993; Riley,
2001).
Así, algunas de las características más relevantes del Arte terapia, y que derivan en efectos
terapéuticos son la creatividad que se pone en juego, la comunicación no verbal, la
imaginería, el simbolismo, la metáfora, la relación triangular entre terapeuta, paciente, y la
obra o imagen creada por éste (Karkou y Sanderson, 2006). Algunas de estas características,
por supuesto, pueden ser compartidas con otros tipos de terapias de Arte.

A partir de dichos principios y de la forma de trabajo que se plantea, el Arte terapia posee
efectos terapéuticos que se presentan a continuación, a modo general, independiente de la
población con la cual se trabaje:
 La auto observación y creatividad como un modo de autoconocimiento (Reyes, 2003).
 Fortalecimiento yoico mediante el manejo y la comprensión de defensas (Killick y
Greenwood, 1997)
 Sentido de competencia y mejoramiento de la autoimagen (Charlton, 1987)
 Contención de ansiedad y vehículo para relajación (Skaife y Huet, 1998)

 Los aspectos irracionales y los sentimientos intolerables se vuelven más tolerables (Sarra,
1998)
 Ayuda a integrar procesos inconscientes a nivel consciente (Waller, 1990)
El Arte terapia tiene además la particularidad de poder ser aplicado en diversos contextos y
con diferentes poblaciones, pudiendo adaptar sus factores terapéuticos a las necesidades de
la o las personas con las que se trabaje, logrando distintos efectos.

ENFERMEDAD MENTAL
Aunque actualmente carece de una definición que alcance todas las posibilidades, lo
podríamos comprender como una alteración de tipo emocional, cognitiva y/o del
comportamiento en que quedan afectados procesos psicológicos básicos y que dificulta a la
persona en su adaptación en el entorno cultural y social en un tiempo duradero y recurrente
(Faher, 2003: 5).
Cada trastorno mental, según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales
DSM–IV, es conceptualizado como un síndrome o un patrón comportamental o psicológico
de significación clínica, que aparece asociado a un malestar o a un riesgo significativamente
aumentado de morir o de sufrir dolor, discapacidad o pérdida de libertad.
Puede ser por diferentes causas y no todas tienen que seguir necesariamente el mismo patrón.
Según un estudio realizado por la Unitat per a la Integració de Persones amb Discapacitat,
sobre datos publicados por la Junta de Anadalucía en base a distintas encuestas,una de cada
cuatro personas padece alguna enfermedad mental a lo largo de su vida.
Sin embargo, socialmente, la consideración de la enfermedad acarrea connotaciones
negativas, que llevan a sentirla como déficit, como obstáculo para las relaciones, como no-
natural, generando actitudes de negación o de rechazo social, que en ocasiones saturan de
sentimientos de culpabilidad a quienes la padecen (del Río, 2006: 98). El estigma existente
con personas diagnosticadas de enfermedad mental, puede llevar a hacerles sentir inferiores.

“…Uno no puede estar luchando continuamente contra sí mismo. Entre otras cosas porque es
una batalla que tiene perdida. La persona tiene que encontrar la manera de aceptarse y de
quererse” (Ramos, 2012: 23).

Profundizando un poco más en cada caso que nos podemos encontrar en un hospital
psiquiátrico, y con la finalidad de poder entender mejor la parte práctica de este trabajo,
vamos a hacer una revisión, a grandes rasgos, de las características teóricas de los
diagnósticos de los pacientes observados uno por uno, según nos facilita el Manual
Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales DSM-IV.

Trastorno de Personalidad
Narcisista:

“La característica esencial del trastorno narcisista de la personalidad es un patrón general de


grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía que empieza al comienzo de la
edad adulta y que se da en diversos contextos…
…sobrevaloran sus capacidades y exageran sus conocimientos y cualidades…
…pueden asumir que el otro otorgue un valor exagerado a sus actos y pueden sorprenderse
cuando no reciben las alabanzas que esperan y que creen merecer…
…creen que son superiores, especiales o únicos y esperan que los demás les reconozcan
como tales…
…de forma implícita a la exageración de sus logros puede infravalorarse la contribución de
los demás.” (Pichot, 1995: 674).

Suelen demandar una admiración y atención excesiva. Su autoestima es frágil. Generalmente


carecen de empatía y tienen dificultades para reconocer los deseos y sentimientos de los
demás (Pichot, 1995: 675).
Psicosis:
…ideas delirantes y alucinaciones manifiestas, debiendo presentarse estas últimas en
ausencia de conciencia de su naturaleza patológica. Más amplia la definición basándonos en
síntomas: lenguaje desorganizado, comportamiento gravemente desorganizado o catatónico.
Pérdida de las fronteras del ego o un grave deterioro de la evaluación de la realidad…
(Pichot,1995:279).

Esquizofrenia.
…Alteración que persiste durante por lo menos 6 meses e incluye por lo menos 1 mes de
síntomas de la fase activa (manifiesta dos o más de los siguientes: ideas delirantes,
alucinaciones, lenguaje desorganizado, comportamiento gravemente desorganizado o
catatónico y síntomas negativos)…
…En cuanto al patrón familiar, hay que tener en cuenta que los familiares de primer grado de
consanguinidad de los sujetos con esquizofrenia presentan un riesgo de padecer la misma
enfermedad aproximadamente diez veces superior al de la población general… (Pichot,
1995:279).
Delirio
“…alteración de la conciencia y un cambio de las funciones cognoscitivas… … que se
desarrollan a lo largo de un breve período de tiempo, habitualmente horas o días… A través
de la historia, del examen físico o de las pruebas de laboratorio se demuestra que el delirio se
debe a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica, de la intoxicación por o la
abstinencia de sustancias, del consumo de medicamentos o de la exposición a tóxicos, o de
una combinación de estos factores.” (Pichot: 130).
“Las alteraciones perceptivas pueden incluir interpretaciones erróneas, ilusiones o
alucinaciones.” (Pichot: 130).

TRAUMA
Aunque Freud fue el primero que comenzó a utilizar de forma sistemática esta palabra dentro
del ámbito de la piscología, para describir las heridas psíquicas que puede sufrir una
determinada persona como consecuencia de un acontecimiento o situación que influya de
forma negativa en su vida psicológica (Bonhome, 2000: 1), no fue hasta 1980, fecha en la
cual la American Psychiatric Association incorpora en el DSM III el diagnóstico de trastorno
por Estrés Post Traumático, el trauma no había tenido una entidad propia dentro de la
enfermedad mental. Es entonces cuando se expone que los efectos psicológicos del trauma
producen profundas alteraciones en los mecanismos hormonales relacionados con la
respuesta biológica al estrés y al procesamiento de la memoria.
Los comportamientos traumáticos se generan por efectos de aprendizajes, de circunstancias
dolorosas (Cornejo, 2009). Las personas que han sufrido una experiencia traumática han
estado expuestas a un cambio drástico, inesperado y, por qué no, dramático en sus vidas. Su
sentido de seguridad se ha visto alterado y, en muchos casos, roto su vínculo de confianza
con los otros seres humanos (Cury, 2007: 72).
El primer movimiento que revela y reconoce el trauma como un hecho con consecuencias
graves para la salud mental, fue un estudio realizado por Jean Marie Charcot, en 1887, quien
postuló de forma pionera que los síntomas de las pacientes llamadas “histéricas” tenían su
origen en historias traumáticas.
El trauma es invisible para su víctima.
La invisibilidad de la situación traumática tiene que ver con la intensidad de ese suceso
doloroso, suceso al que resulta prácticamente imposible de poner palabras.
La experiencia traumática está considerada una de las principales causas de la psicosis.

La Arteterapeuta Mónica Cury, a través de su investigación en el Hospital de día psiquiátrico


Puerta de Hierro, en Madrid, ha podido observar la presencia del trauma en la psicosis en
distintas formas, aumentando siempre la sintomatología general y el consecuente deterioro de
los pacientes (Cury, 2007: 73).
Charcot adopta el concepto de condition seconde, que define como el estado en el cual, un
paciente adopta una serie de acciones de las cuales no es consciente. Es el término que luego
pasó a llamarse inconsciente.
Algunos de los diferentes posicionamientos que nos podemos encontrar sobre el trauma son.
Desde Freud, que postula que un trauma se produce tras un incidente traumático que provoca
emociones fuertes. Supone necesario un conflicto interno de emociones, para que se produzca
una acumulación de energía, y una falla en el consumo de la energía.
Por lo tanto, para Freud, un trauma no es el producto, única y exclusivamente, de un suceso, o
de una emoción, sino que se tienen que producir los dos hechos a la vez. Desde el punto de
vista del conductismo, intenta explicar el trauma desde modelos que expliquen los procesos
patológicos, utilizando un modelo de aprendizaje. Una respuesta se aprende en reacción a un
estímulo determinado. A nivel terapéutico, lo que hay que hacer es modificar ese estímulo
para obtener otra respuesta.