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El gamusino es un animal imaginario al que se hace referencia en varias regiones

de España, Portugal y Cuba para gastar bromas, tanto a niños como


a cazadores, pescadores novatos, excursionistas, etc. La más habitual consiste en convencer al novato de
que el gamusino es un animal esquivo que solo puede cazarse de noche.

Índice

• 1 Origen

• 2 Variantes regionales

• 3 Véase también

• 4 Referencias

• 5 Bibliografía

Origen[editar]
El Diccionario de la lengua española de la RAE lo define como «animal imaginario, cuyo nombre se usa
para dar bromas a los cazadores novatos».1 Términos similares son el extremeño gangüezno, la
forma andaluza gambusino, la versión portuguesa gambozino, maimones(pl) en la montaña oriental
leonesa, en valenciano gambosí y el término catalán gambutzí (‘enano tan diminuto que apenas es visible’;
este término fue recogido por el folclorista catalán Joan Amades en su Costumari Català en 1950); este
último, a su vez, se relaciona con el provenzal gambosí o gabuzo (‘engaño’).

Variantes regionales[editar]
En diversas regiones de España se usan distintos nombres para animales o personajes imaginarios de
naturaleza similar al gamusino. Así, se llama gambosí o gambutzí en Valencia y Cataluña o gamusino
en Salamanca, gangüezno en algunas zonas de Extremadura; biosbardos, gazafellos
o cocerellos en Galicia, cordobeyos en Asturias, gambozino en Portugal y gambusino o gamburrino en
otros lugares de la península.2 En el altoaragonés de la comarca de Ayerbe se utiliza por su parte el
vocablo bambosino. En Francia existe un animal fantástico equivalente, el dahu, y la chasse au dahu (caza
del dahu) es una broma tradicional.

En León el gamusino se utiliza, entre estudiantes, como broma a los novatos, a quienes se les hace creer
que es una pieza de caza. Para ello, los experimentados hacen ver que corren y los cogen a la vez que el
novato debe cargar con el saco en el que los encierran. Mientras el novato carga con el saco sin ver nada,
los bromistas van llenando el saco con piedras. También sirve como juego para los más pequeños durante
la noche. Se los invita a ir a cazar gamusinos, no paran de preguntar cómo son. Los responsables del
juego hacen volar la imaginación a los más pequeños hasta el punto de hacérselos ver entre los árboles,
mediante sombras con una linterna. Lo más probable es que una piedra o tronco sirva para ello. Los niños
están convencidos de que lo que han visto es esta especie imaginaria.
En el País Vasco, Navarra y La Rioja, también es común utilizarlo como juego en los campamentos
infantiles de verano, saliendo de noche a cazarlo, pero protegidos úntandose con harina y agua la cara y
los brazos, para que sus orines no quemen la piel. 3