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Corrida de toros ¿cultura o asesinato?

Las corridas de toros han sido desde hace siglos una tradición y un elemento cultural de muchas

sociedades, durante años se han maltratado y asesinado a miles de toros bajo el concepto de arte,

esto ha llevado a miembros de la sociedad a cuestionarse sobre su continuidad y a buscar su

eliminación. Se deben reestructurar las corridas de toros pues tienen como objetivo la diversión y

entretenimiento a través de la muerte violenta de un animal y no es indispensable para mantener

viva una cultura ni representan de manera adecuada la importancia que tiene el toro dentro de ésta.

Las corridas actuales conforme con Cifuentes (2013), se pueden considerar como “un ritual

fosilizado, donde una fase primitiva del hombre se petrificó, donde la forma y el contenido nos

remite a elementos proto-originarios: la lucha, la caza, el hombre, el toro y sus relaciones

simbólicas”; es una actividad que por lo tanto no tiene una relación con las culturas contemporáneas

puesto que remite a prácticas de los primeros hombres quienes cazaban para conseguir alimentos

y suman a estas el entretenimiento que brindaban los gladiadores a los romanos al pelear con

animales como los leones.

Pitt (1997), define a la corrida de toros como “un ritual que asegura la estabilidad de la

sociedad y reafirma que los hombres son hombres y que el orden social se ha mantenido, es la

reivindicación ritual de la virilidad, en el sentido de la supremacía sexual”, sin embargo, este ritual

como es llamado no influye de forma alguna en el orden de la sociedad pues de manera contraria

son actividades que incitan al desorden y conforme a la definición indica que se trata de un tema

de virilidad en donde el hombre busca su honor matando a un animal y afirma su superioridad

inclusive sobre la mujer al expresar la supremacía sexual.


La tradición taurina es un espectáculo de tortura en donde se golpea, debilita y encierra al

toro desde antes de la corrida para después poder torturarlo, matarlo y mutilarlo públicamente

(Congreso Baja California, s.f.), es una actividad que se disfraza como un ritual donde se mantiene

en todo momento el honor del toro, pero de manera contraria éste pierde su dignidad pues desde

antes es maltratado para beneficio del torero; es además una práctica que ocasiona insensibilidad

al dolor y sufrimiento del animal, misma que se puede transmitir a situaciones humanas en donde

el ser humano se encuentre en una posición de debilidad.

Las corridas de toros se disfrazan como un elemento cultural en donde se mantiene la

dignidad del animal, sin embargo, son prácticas que insensibilizan a las personas y debe por ello

cambiarse este concepto; puede por lo tanto otorgarse verdadero honor al animal al no afectarlo

desde antes o inclusive no torturarlo o matarlo pues es esto lo que provoca repudio hacia la

actividad. También deben reformularse otros aspectos como la supremacía sexual o la búsqueda de

honor por parte del hombre y tratar de buscar como una igualdad entre el toro y el torero que

representen una igualdad social u otros temas de importancia actual.

Referencias Bibliográficas

 Cifuentes C., (2013), Tauromaquia o ese extraño placer de la visualización de la muerte.

Diálogos Latinoamericanos. Recuperado de:

https://www.redalyc.org/pdf/162/16229035006.pdf

 Pitt J., (1997), Un ritual de sacrificio: la corrida de toros española. Alteridades. Recuperado

de: https://www.redalyc.org/pdf/747/74711130013.pdf

 Congreso Baja California, (s.f.), Diagnóstico de la tauromaquia en México. Recuperado de:

http://www.congresobc.gob.mx/iocees/Opini%C3%B3n%20P%C3%BAblica/tauromaqui

a.pdf