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DESCRIPCIÓN BREVE

El Salvador posee una presencia marcada


de cultivos para la exportación,
principalmente azúcar y café, que puede
estar en aumento en los últimos años, ¿pero
es suficiente la producción actual? Y
¿genera el mayor beneficio la forma en qué
se exporta el producto actualmente?

Claudia Marielos Echegoyén Morales


Reconversión y
diversificación
Política Económica
Reconversión y diversificación
Las exportaciones en la economía salvadoreña han generado múltiples beneficios, han mejorado
la competitividad, han atraído inversión extranjera e incentivando la nacional. Generando así
empleos y mejorando el desarrollo, que mejoran el efecto del multiplicador de la economía.

El Salvador posee una presencia marcada de cultivos para la exportación, principalmente azúcar
y café, que puede estar en aumento en los últimos años, ¿pero es suficiente la producción actual?
Y ¿genera el mayor beneficio la forma en qué se exporta el producto actualmente?

En una economía una forma de crecer y desarrollarse es ampliando los mercados a través de
las exportaciones, es decir, del comercio internacional. Las exportaciones han demostrado ser
una razón de peso en la actividad económica, realizando una enorme aportación para el
crecimiento y desarrollo a largo plazo en un país.

Clases de exportación

Exportaciones Tradicionales: son los productos que se exportan con frecuencia, y el país
depende de ellos.

Exportaciones no Tradicionales: son aquellos productos que se exportan con muy poca
frecuencia y el país no depende de ellos

Exportaciones Restringidas: son aquellas exportaciones limitadas por el Estado por razones
de seguridad.

Exportaciones no Restringidas: son aquellas que se realizan sin restricciones del Estado, pero
deben cumplir con los debidos procesos aduaneros correspondientes.

Cultivos de exportación

Los modelos económicos por lo que ha atravesado El Salvador siempre han tenido un factor
común en ellos, y este ha sido la agricultura y las exportaciones de las mismas. El país desde
tiempos coloniales se ha dedicado a la exportación de un –en su mayoría– monocultivo, primero
fue el añil, hasta los tiempos del descubrimiento de los colorantes artificiales. Luego, brevemente
existió la época de bonanza del algodón y finalmente en la exportaciones del café dieron grandes
frutos hasta la gran depresión de 1929. Hoy en día se sigue exportando bienes agrícolas en su
mayoría de café y azúcar.

A continuación se realiza una breve reseña histórica de los cultivos mayormente exportados en
la historia salvadoreña:

Añil

En El Salvador el cultivo del añil fue de una actividad productiva totalmente española, en tanto
que la producción del bálsamo y el cacao había quedado en su mayoría en la comunidad
indígena.
En los años cumbre del siglo XVII, se envió un aproximado de 500,000 libras del añil de
Centroamérica a Europa, esta cantidad se duplicó repetidamente dentro del siglo XVII. San
Salvador en 1807 producía 486,990 libras del tinte que representaba el 77.71% de las
exportaciones centroamericanas, siendo el mayor productor de las exportaciones de añil en
Centro América en dicho año. La producción añilera siguió creciendo, tanto así que las
exportaciones de añil en 1855 representan el 86.30% de total de El Salvador.
Sin embargo, el descubrimiento de los primeros colorantes sintéticos a mitad del siglo XIX obligó
a los productores de añil a abandonarlo lentamente. En las últimas décadas de ese siglo el añil
dejó ser el principal producto de exportación, pues su precio decrecía con mayor rapidez que la
cantidad producida dando pasó al café.
Café
Las exportaciones de café estaban alcanzando a las del añil en la década de 1870, este fue un
proceso pausado pero constante. En 1874 las exportaciones del añil representaban menos de la
mitad de las totales por primera vez. Las exportaciones de café representaban el 35% de las
totales en 1874 y el 80% en 1892.
Bonanza del algodón
En la década de 1840 hubo intentos de exportar de productos agrícolas entre los que figuraba
el algodón, los cuales fracasaron por no tener las condiciones económicas adecuadas; este fue
el caso de dos ciudadanos que en 1847 y 1848 obtuvieron concesiones exclusiva para exportar
granos básicos y algodón, libres de impuestos, pero a causa de la inexistencia de mercados las
concesiones fueron anuladas y el proyecto nunca despegó.
Debido a la escasez de algodón para alimentar los telares, el precio del algodón comenzó a
aumentar y los precios del añil disminuyeron, lo que incentivó a los productores salvadoreños a
sembrar algodón, convirtiéndose de pronto en el negocio más llamativo; para 1863 se exportó
algodón por primera vez y ya se tenían cálculos de la cantidad de hectáreas que se sembrarían
en 1864.
La producción algodonera comenzó a descender en 1866, pero a pesar de eso seguía
cultivándose en 1868. Al disminuir los precios, El Salvador no pudo competir con otros países a
causa del costo que implicaba limpiar, embalar y exportar el algodón.
La bonanza del algodón duró corto tiempo, pero permitió vislumbrar los cambios que sufrió la
economía salvadoreña a mediados del siglo XIX.
Del añil al café
El cambio del cultivo de añil al cultivo de café fue lento. Aun cuando los precios del añil se fueron
para abajo la producción de éste cultivo estuvo arriba de un millón por años hasta finales del siglo
XIX. La introducción de los tintes sintéticos fue lenta. La primera anilina, la mauveína, no fue
inventada sino hasta 1886. Sin embargo otras anilinas fueron ofrecidas durante el resto del siglo
pero ninguna sustituyó por completo al añil; el añil sintético se introdujo hasta 1897. Para ese
momento el café era el primordial producto de exportación de El Salvador.
La creciente importancia del café en comparación al añil afectó la importancia de los puertos del
país, una parte mayor de la actividad se movió del puerto de La Unión a la Libertad y Acajutla,
situados más próximos a las fincas de café. Casi la mitad de las exportaciones de añil y muy
poco de café se exportaban por la Unión.
La transición del añil al café también tuvo un impacto de gran extensión en la sociedad
salvadoreña. Cuando el cultivo del café comenzó, personas de todos los ámbitos sociales
probaron su suerte en éste cultivo, por lo que a medida que las exportaciones de café se
expandían, los caficultores se convirtieron en la élite cafetalera. Poco a poco este grupo promovió
la transformación de la tenencia de la tierra, con la finalidad principal de incrementar su
producción.
Periodo cafetalero
Entre 1860 y 1880 el cultivo del café tomó un impulso mucho mayor y durante los años
de 1864 y 1881 las exportaciones se multiplicaron extraordinariamente.
En El Salvador donde la agricultura tradicional estaba muy arraigada, la introducción del café que
requería técnicas de cultivo más complejas representaba un problema serio. La introducción de
la nueva tecnología agrícola, el hecho de que el café era una planta que daba frutos hasta
después de tres o cuatro años, y las nuevas formas de organizar el trabajo, significaba que los
productores tenían que aprender nuevas maneras de financiar su cosecha.
Hacia fines del siglo XIX, en El Salvador existían grandes beneficios que procesaban el café
cosechado en fincas de menor escala; así como exportadores de café con conexiones
en Europa y Estados Unidos quienes se encargaban de la distribución y el transporte. Fue de
esta forma como el café se convirtió en un negocio multidimensional del cual dependía el
bienestar de una parte de los ciudadanos salvadoreños. El impulso del gobierno a la actividad
cafetalera se manifestó hasta en el calendario escolar anual donde los meses de Diciembre y
Enero, son vacaciones para lograr que la población sobre todo del área rural, se convirtiera en
mano de obra disponible para los cafetaleros.

Importancia de las exportaciones


La exportación ha llegado a constituir parte esencial de nuestra economía, ya que ha generado
empleo, aumento de ingresos económicos, atracción de inversión extranjera y alianzas
estratégicas entre países.
Con el de añil y café se descubrió el potencial de las exportaciones en nuestro país, lo que ha
permitido que se incrementen los productos y las cantidades a exportar en los diversos sectores,
además la creación de leyes y tratados de libre comercio, han permitido el aumento de éstas y
los negocios internacionales con países extranjeros.
La apertura comercial
En los años 80s el país se encontraba sumergido en un conflicto armado, el ingreso per-cápita
era 15 por ciento menor que los niveles reportados en 1978, y la economía se encontraba
deprimida, afrontando serios desequilibrios y distorsiones macroeconómicas. Fue en este
periodo que se presentó un fuerte impacto en la agricultura que era el principal motor económico
del país, muchos cultivos fueron destrozados o abandonados.
En los 90 se realizaron profundas reformas económicas para liberalizar la economía (reformas
iban alineadas con medidas del Consenso de Washington)

“El Salvador logra tasas de crecimiento similares a las de las economías más dinámicas del
mundo, y busca consolidar rápidamente un ambiente de estabilidad política, económica y social
que le permita al país integrarse a las cadenas de producción a escala mundial y convertirse en
un espacio geográfico atractivo para la inversiones.” Informe Organización Mundial del Comercio,
1995

La reforma comercial permitió reducir los aranceles de un rango de 5-290 por ciento a 5-20 por
ciento y disminuir los tramos arancelarios de 25 a solamente cuatro. La gran mayoría de
exenciones arancelarias, barreras no arancelarias y controles de precios fueron eliminados.

Adicionalmente, se eliminaron todos los impuestos a la exportación, controles cambiarios y


depósitos previos a la importación. Asimismo, se abolieron los monopolios estatales que
manejaban el comercio exterior y empresas estatales que controlaban la comercialización de
productos agrícolas.

Desempeño de las exportaciones

Grafica 1: elaboración propia, datos obtenidos del Banco Central de Reserva

Lo anterior demuestra como el impacto de la apertura comercial ha servido para generar divisas,
en su momento antes de la dolarización y hoy en día en las exportaciones hacia Asia y Europa.
Grafica 2: elaboración propia. Datos obtenidos del Banco Central de Reserva

Sí bien es cierto que la mayoría de las exportaciones son del sector de “No Tradicionales” o de
“Maquila”, el análisis de este ensayo se centrara en las exportaciones del sector “Tradicional”.

La mayoría de exportaciones del sector agrícola se da por los llamados “bienes tradicionales”,
dentro de la cesta de productos tradicionales de El Salvador se encuentran el café, azúcar,
camarón y algodón, clasificación que mantiene el Banco Central de Reserva.

En los últimos años los dos principales productos tradicionales que generan el mayor aporte a al
total de exportaciones son el café y el azúcar.

Grafica 3: elaboración propia. Datos obtenidos del Banco Central de Reserva


Incluso estos productos viven escenarios completamente distintos, el café ha tenido una
disminución en las ventas tradicionales en los últimos dos años, en cambio el azúcar parece estar
en alta.

La dificultad en las exportaciones de estos productos tradicionales es que los precios parecen
ser muy volubles en el mercado internacional, “Los contratos de café en el Mercado del Café de
Nueva York iniciaron el año (2014) con un precio que rondaba los $105 por saco (132 libras).
Durante este mes (febrero), el contrato para mayo, el activo, superó la barrera de los $140 y
continuó subiendo hasta llegar a los $172: un aumento del 65 % en lo que va del año”1

“El precio del café está lejos de los $300 por quintal a los que logró colocarse en mayo de 2010.
El mes pasado (mayo) el quintal de aromático se cotizaba en $126.96, en promedio (19.5 %
abajo del valor que tenía en mayo 2012), mientras que al cierre de ayer (junio/2013), en la bolsa
de Nueva York, el grano bajó a $122.40 el quintal”2

“..la libra de azúcar cruda se cotizaba entre los $0.19 y $0.20, y los precios ahora llegaron a los
$0.17, que implica una reducción cercana a los 15%, indicó Mario Salaverría, presidente de la
Asociación Azucarera. El azúcar refinada, por su parte, bajó del rango de $0.24 a $0.25, a la
banda de $0.22 a $0.23, un 12% menos, añadió…” (mayo, 2013)3

El reto

Existe mucha expectación sobre la creciente demanda que pueda obtener el azúcar salvadoreña
en los mercados europeos, un 2% de incremento anual. Sobre el café dado la crisis ambiental
en Brasil, el precio del café aumentará lo que supone un provecho para los caficultores
salvadoreños.

El panorama parece ser positivo para los dos productos agrícolas tradicionales de exportación
en El Salvador, la interrogante es sí el país es capaz de cubrir la creciente demanda a la que
parece estar propenso.

Sobre todo será suficiente solamente exportar el café en grano y la azúcar cruda, ¿no sería un
mayor beneficio exportar productos un poco más elaborados?

1
http://www.laprensagrafica.com/2014/02/23/el-precio-del-cafe-sube-un-65-en-lo-que-va-del-ao
2
http://www.laprensagrafica.com/el-precio-del-cafe-ha-caido-54---en-los-dos-ultimos-anos
3
http://elmundo.com.sv/precio-internacional-del-azucar-se-reduce-en-15
Conclusiones

La mayor conclusión que se puede obtener que las exportaciones del sector tradicional en El
Salvador están propensas al factor de éxito y rendimientos positivos al precio internacional.

El volumen de exportaciones de estos productos tradicionales parece no tener graves


alteraciones en el tiempo, por lo que también es sano preguntarse sí el país está al tope de la
demanda por el mercado internacional, y sí existiese otro mercado al cual entrar sería
significativo el aumento en la demanda y por ende en las exportaciones.

Al mismo tiempo el gran reto es aumentar la productividad de los cultivos, para ellos sería se
provecho algún asocio publico privado al apoyo a los caficultores, como en el caso de la roya.

Propuesta

Es por ello que la propuesta sobre este ensayo se centra en el hecho de poder aumentar la
productividad de los cultivos, mejorando logística y procesos haciendo que los costos disminuyan
y por consecuencia los beneficios aumenten. Si es un hecho que la demanda aumentara no se
puede dejar pasar la oportunidad de producir más y más eficientemente.

Sin embargo, la idea de poder reconvertir los productos sigue siendo muy aceptable y atractiva;
es decir, la idea de producir algo con un mayor valor agregado debería de ser una propuesta que
no se debe dejar a un lado. Aplicando el hecho que una apertura comercial conduce al desarrollo,
parece que El Salvador se ha quedado estancado exportando dese hace más de cien años los
granos de café y la azúcar cruda. Es decir, apostar por reconvertir los productos que ya se
exportan y diversificar así los productos, mediante una mayor productividad de los cultivos
Bibliografía

Lindo, H. (2002). “La economía de El Salvador en el siglo XIX”. Primera edición. Dirección de
Publicaciones e Impresos. San Salvador, El Salvador.

Browning, D. (1998). “El Salvador, La Tierra y el hombre”. Cuarta edición, Dirección de


Publicaciones e Impresos CONCULTURA, San Salvador, El Salvador.

Belloso, M. (2014). “El precio del café sube un 65% lo que va del año”. La Prensa Gráfica, febrero,
23, p. 22

López, K. (2013). “El precio del café ha caído un 54% en los últimos dos años”. La Prensa Gráfica,
junio, 16, p. 35.

Monge, M. (2013). “Precio internacional del azúcar se reduce un 15%”. El Mundo, mayo, 31, p.
15

El Economista Centroamérica (2013). “Café y azúcar representan las dos caras de la moneda”.
Agosto-septiembre #68, p.42.

República de El Salvador; Banco Central de Reserva; http://www.bcr.gob.sv [consultada el


26/10/14]