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Reseñas

Rojas Mix, Miguel. El Imaginario. Civilización y cultura del siglo XXI.


Editorial Prometeo, Buenos Aires, 2006, 554 páginas.
Matilde Carlos
Universidad Nacional de General Sarmiento

Hombres y mujeres se encuentran atra- Para desarrollar mejor el análisis, Rojas


vesados por el efecto de las imágenes que Mix divide el libro en cuatro partes y en
los rodean y que han acompañado –y mar- cada una de ellas se despliegan capítulos
cado– sus existencias a lo largo de toda la referentes a la imagen en sí misma –en tanto
historia de la humanidad. Permitir eluci- objeto de estudio– como a sus significa-
dar y a la vez tomar conciencia del poder dos y significantes y las vías analíticas para
de esas imágenes parecería ser el objetivo su interpretación. Así, la primera parte se
final del muy interesante ensayo de Miguel denomina La revolución epistemológica y
Rojas Mix titulado El Imaginario, civiliza- aborda el concepto de Imaginario, –que se
ción y cultura en el siglo XXI. irá complejizando a lo largo del trabajo– al
El autor, de destacada labor profesio- presentarlo como un retablo con diversas
nal, 1 pone al servicio de este –su último caras. Una de esas caras significaría “...el
trabajo– toda su formación y experiencia encadenamiento de imágenes con vínculo
académica para ofrecernos una mirada temático o problemático recibidas a través
multidisciplinar, erudita –pero también de diversos medios audiovisuales, que el
accesible– sobre el imaginario cultural. Lo individuo interioriza como referente o el
hace a través de aquello que han sido sus estudioso reconoce como conjunto” (pp.
expresiones a lo largo de la historia, los 19). Esta caracterización continúa desdo-
métodos analíticos para su abordaje, el blándose además, en dos acepciones: por
poder de las imágenes y de las institucio- un lado aquello que solo tiene existencia
nes y regímenes que se han servido de ellas, en la imaginación y por otro, un corpus
las manifestaciones culturales atravesadas documental que conformaría una unidad
por contextos y épocas que les dan senti- semántica (p. 19). Para el autor, la imagen
do. En fin, el libro se asemeja a un calidos- no es solo ilustración, sino que es una “en-
copio que promete entregarnos nuevas vi- tidad autónoma” y debe ser reconocida his-
siones con cada lectura y que abre tóricamente para permitirnos acceder al
multiplicidad de interpretaciones a la luz descubrimiento de su poder en la creación
de las demandas de los investigadores que del Imaginario, sea éste religioso, nacio-
deseen un serio marco de referencia sobre nal, de clase, identitario, etc. Para Rojas
la cuestión del Imaginario. Mix somos “analfabetos visuales” y en los

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tiempos de la globalización en que esta- Ésta tiene su origen en la cotidiana inva-


mos siendo bombardeados por multiplici- sión de estímulos visuales que recibimos a
dad de estímulos visuales, la ignorancia de través de los medios informáticos de nues-
la manipulación a través de la imagen per- tra era y que torna indispensable reconsi-
mite que se sostenga la falacia de su enun- derar la manera en que se los comprendía
ciado. Apoya su análisis en la convicción hasta ahora.
del poder que las imágenes tienen sobre En la segunda parte titulada Medios vi-
nosotros cuando retoma y hace suyas las suales, el análisis se concentra en la imagen
palabras de Sartori, quien define al hom- y su persistencia a lo largo del tiempo, des-
bre contemporáneo como homo videns de los dibujos de las cuevas de Altamira o
(Obra abrierta, 1965). El llamado a forta- Lascaux, hasta nuestros días y en la forma
lecer nuestro espíritu crítico es recurrente en que los hombres han dado cuenta del
en el libro y se expresa como una de las mundo en que viven a través de ella en las
preocupaciones del autor. manifestaciones culturales propia de cada
En la primera parte se insiste en la ne- época. Nos habla del poder que ésta ha te-
cesidad de “desmontar la imagen” para nido para sostener y justificar ideas –polí-
mantener el sentido crítico (p. 99). Cabe ticas, religiosas, de clase, ideológicas–, su
destacar que el autor no intenta encorse- papel trascendental para la manipulación de
tar su definición de Imaginario dentro de la opinión y de la memoria; su influencia
los límites de una disciplina en particular, en el mantenimiento de las visiones de iden-
sea ésta la escuela sociológica de Durkheim tidad y alteridad –en especial la considera-
y sus diferentes formas de considerar a los ción del otro/distinto como enemigo–,
sistemas sociales dentro del marco del he- ideas todas tendientes a reforzar la impor-
cho social como “hecho del discurso”; o tancia de la cultura como marco de refe-
el estructuralismo de Lèvi-Strauss, o el ma- rencia para estudiar el Imaginario. En este
terialismo histórico y el imaginario vincu- punto, el autor no evade la cuestión sobre
lado al fetichismo de la mercancía, ni se qué entiende por cultura –diríamos que la
cierra en las vertientes de la semiología de percibe desde una perspectiva antropoló
–entre otros– Barthes o Bourdieu. 2 Muy gica– al sostener que “(…) comprende toda
por el contrario, a lo largo del trabajo se actividad humana (...) el lugar donde las
presentarán alternativamente distintos personas definen su identidad. En ese as-
abordajes teóricos para dar cuenta de las pecto el Imaginario es fundamental, pues
variadas posibilidades de comprensión y tiene un poder de síntesis para visualizar
análisis del Imaginario con epicentro siem- una cultura” (p. 223). A su vez, Rojas Mix,
pre en lo que nos entregan las imágenes. ahonda en la distinción “cultura popular/
Aparece entonces la importancia del abor- cultura de masas” como también en su uti-
daje multidisciplinario que posibilite la lización para condensar el Imaginario du-
comprensión de la compleja trama que se rante los siglos XX y XXI, principalmente.
teje en torno al Imaginario y que conduce En la tercera parte, Entrevista a la ima-
a una verdadera revolución epistemológica. gen, el autor propone un esquema para el

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análisis del documento iconográfico ha- gen y aportan elementos para la compren-
ciendo hincapié en la importancia del ar- sión del alcance de su poder en la confor-
gumento de la imagen –aquello que lleva mación del Imaginario cultural. Quizás la
consigo y puede no estar evidenciado pero mayor riqueza del trabajo de Rojas Mix
que sería su razón de ser– y la ideología a resida en la amplitud de marcos analíticos
la que responde. Se acompaña el análisis que nos ofrece, esto es, la posibilidad de
con las siempre presentes imágenes del li- recorrer las principales escuelas teóricas
bro y con otras, que no por ausentes resul- unificadas en un mismo volumen bajo el
tan ajenas, sino que remiten a la memoria denominador común del estudio del Ima-
del lector y refuerzan aquellas considera- ginario.
ciones de Rojas Mix, ahora desde nuevas En la lectura del método iconográfico
interpretaciones. definido por Panofsky (1939) que realiza
La metodología para despejar el camino Rojas Mix se explicitan los pasos a seguir
hacia la comprensión de las imágenes será para el estudio del Imaginario a partir de
trabajada en extenso en la cuarta parte del las distinciones entre: “descripción ico-
libro denominada El método. Ésta comien- nográfica, análisis iconográfico e interpre-
za con la distinción entre “compendios tación iconográfica o iconológica” (p.
iconográficos” recopilación de figuras, ale- 425), que resumidas significarían “descrip-
gorías, emblemas que sirven tanto al arte ción factual; temas, motivo o retórica de
como a la –literatura–, e “historia del arte” las imágenes, y contextualización y signi-
–interpretación sistemática de una obra en ficación” respectivamente. Las críticas al
su contexto histórico social– (pp. 387-388). método son retomadas por Rojas Mix a
Continúa desarrollando y ampliando estos partir del agotamiento de las explicacio-
marcos de análisis a través del recorrido nes descriptivas del arte de un modo “exe-
por la obra de prestigiosos estudiosos de la gético” que no anticipa aquello a lo que la
Historia del Arte, del materialismo histó- imagen puede dar lugar en el espectador /
rico, como también de filósofos –de las receptor. Para tal fin, el autor propone
escuelas alemana e inglesa– y numerosos los estudios llevados adelante por la Es-
teóricos de diversas disciplinas, a su vez cuela de Annales –abandono la perspecti-
invita a que nos adentremos en los recorri- va positivista de la historia y focalización
dos interpretativos sobre la imagen a lo lar- en la vida cotidiana y las mentalidades me-
go del tiempo que aportan diferentes mi- diante sus manifestaciones propias– como
radas según la perspectiva con que lo también de la semiología, con sus estu-
hagamos. Así, los referentes característi- dios del signo a través de sus significantes
cos de estas corrientes, –como Hegel, –la imagen– y sus significados –el mensa-
Herder, Winckelmann, Marx y Engels, je, el estilo.
Sartre, Freud, Habermas, Saussure, Freud, El texto se cierra en la quinta parte bajo
Lacan, Eco, Derrida, entre otros– ofrecen el título Aristóteles y Walt Disney. Retórica
canales de referencia para aproximarnos a de la imagen –como la entendían los pa-
los significados y significantes de la ima- dres de la filosofía clásica y los exponentes

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de la nueva retórica en la pluma de Perel- reproducción. En la obra de Rojas Mix son


mann y Toulmin–, donde se analizan los múltiples las referencias a obras de arte y
intentos por buscar adhesión en el interlo- simbolismos originados en la época colo-
cutor que conllevan los mensajes del Ima- nial para fortalecer las políticas de conquis-
ginario, sus basamentos ideológicos y los ta y dominación de pueblos originarios y
estereotipos en que se sostienen, las re- cómo esas imágenes eran resignificadas de
presentaciones del mundo y los valores a manera sincrética. Pero más cerca –en nues-
los que apelan para formar opinión y ma- tro pasado reciente– el poder de las imáge-
nipularla, etc. El capítulo invita a desnu- nes para dar cuenta de la expresión de los
dar cómo, al encuadrarse ciertos elemen- silenciados por la Historia se torna indiscu-
tos o aspectos de las imágenes, se nos tible y merece una consideración especial.
incluye en un universo conceptual que com- Quienes deseen investigar sobre las repre-
parte valores y sentidos con los otros miem- sentaciones del “enemigo” durante la últi-
bros de la comunidad de una misma épo- ma dictadura militar en la Argentina –y en
ca otorgándonos un sentimiento de el Cono Sur en general– no tendrán más
identidad propio. que recorrer los slogans publicitarios de los
Parece oportuno aquí detenernos en la gobiernos de facto, las imágenes del “terror”
importancia que el trabajo de Rojas Mix encarnadas en personajes con sus rostros
adquiere para los historiadores. Hemos asis- ocultos y miradas feroces, la contraposición
tido en las últimas décadas del siglo XX a entre familia “bien constituida” y jóvenes
la irrupción de las llamadas “micro-histo- separados de sus padres por sus ideas polí-
rias– 3 orientadas básicamente a dar voz a ticas, etc. En el Imaginario de la vida coti-
quienes no la habían tenido en los grandes diana encontraremos la manera en que di-
relatos históricos tradicionales. Dentro de chas imágenes arraigaron en la sociedad
esa perspectiva historiográfica, el trabajo durante los años oscuros. 5 Exaltación de la
con el Imaginario –tal como lo concibe el figura del militar –tanto de los próceres del
autor– abre a las fuentes visuales nuevas pasado como del soldado contemporáneo–,
posibilidades de utilización. Desde esta mi- revitalización del simbolismo cristiano con
rada, la propuesta podría acercarse a la “des- su apego a la familia, falta de referencias a
cripción densa” propia de Clifford Geertz,4 manifestaciones populares, etc., formaron
cuando la definía como la búsqueda y el el corpus del Imaginario en que se sostenía
análisis de las formas simbólicas –palabras, el discurso político de los gobiernos milita-
imágenes, instituciones, modos de compor- res de entonces. Pero, tal como propone
tamiento, etc.– que colaboraron para que Rojas Mix, no solo podemos analizar el Ima-
los hombres de una época dada se repre- ginario desde el foco del Estado y sus insti-
sentaran ante sí mismos y ante los demás. tuciones, sino que debemos tener en cuen-
Es decir que en las manifestaciones coti- ta la contra historia y la memoria individual
dianas de la gente “común”, de los “sin y/o colectiva (p. 127). Para estos últimos
historia” estarían las claves para entender casos, los historiadores no podrán obviar
una época, una cultura y sus medios de aquellos elementos de “resistencia” elabo-

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rados por los hombres y mujeres de la épo- tativos y por ende, diversas formas de acer-
ca que se negaban a subsumir sus experien- carlos a la clase –de Historia, Sociología,
cias en el mensaje oficial. Al decir del au- Teoría Cultural, etc.– abriendo canales a
tor, “el recuerdo y la memoria están hechos la formación del espíritu crítico al que as-
esencialmente de imágenes: las palabras pira el autor.
corporizan en la memoria para ser almace- Un párrafo aparte lo merece la elección
nadas como imágenes” (p. 129). Será en el de las figuras que acompañan el trabajo de
análisis de las imágenes presentes en publi- Rojas Mix y que, además de formar parte
caciones clandestinas, perseguidas o cen- del libro, se presentan en un CD-ROM
suradas6 –entre otras fuentes–, que se pon- anexo para su mejor análisis y utilización.
drán en evidencia aquellos elementos de Cabe destacar que el corpus de imágenes
resistencia y símbolos de la lucha popular no se agota en reproducciones de obras de
que daban sustento al Imaginario circulan- arte, sino que incorpora –a tono con el
te por debajo de la órbita del Estado. Tal espíritu de la obra- elementos propios de
como lo sostienen Dussel, Finocchio y la gráfica, el cómic, los carteles publicita-
Gojman en el libro sobre el Nunca Más, 7 rios, los panfletos políticos, los diseños
habrá que apelar a los recursos de la me- arquitectónicos, bocetos, fotografías e his-
moria individual y colectiva para poder dar torietas, graffitis, entre otros. En todos los
cuenta de lo sucedido durante la última dic- casos, los análisis del autor se apoyan en
tadura militar. Consultar todo tipo de tes- estas imágenes que incluso se retoman a
timonio de la época –literatura, fuentes ora- lo largo de la obra abriéndose –como los
les, imágenes, monumentos, etc.– puede laberintos borgeanos– en una multiplici-
contribuir a reconstruir esas memorias frag- dad de lecturas posibles. Acompaña tam-
mentadas por el horror. bién al trabajo, una profusa bibliografía
En igual sentido, el trabajo de Rojas Mix en la que se sustentan muchas de las afir-
abre nuevas perspectivas para la utilización maciones vertidas por el autor. Podríamos
de las imágenes en el ámbito escolar. No afirmar que el libro posee en dosis exac-
se tratará entonces solamente de analizar y tas, la erudición y el eclecticismo de mira-
ubicar temporalmente lo que nos devuelve das necesarias para dar cuenta del vasto
una ilustración, sino más bien de compren- espectro que la comprensión del Imagina-
der el mundo que se oculta tras ella. Resul- rio demanda.
ta de gran utilidad a nivel didáctico el tra- Como ya se expresado más arriba, el
bajo en el aula con interpretación crítica historiador, el sociólogo, el comunicador
de imágenes –pasadas y actuales– que po- social, el antropólogo de la cultura y to-
sibiliten el análisis en los alumnos de aque- dos aquellos que deseen adentrarse en el
llo que se pretende representar, sus verda- complejo mundo del Imaginario, tienen
deros alcances y los posibles significados una cita obligada con este voluminoso tra-
que atañen. Las múltiples perspectivas para bajo de Rojas Mix como punto de partida
el abordaje del Imaginario presentes en este o complemento para futuras investigacio-
libro otorgan variados esquemas interpre- nes en este todavía poco explorado cam-

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po, que no por tal resulta desestimable. las imágenes y la necesidad de un espíritu
Por el contrario, es harto necesario para crítico que pueda ayudarnos a conjurar
dar cuenta del mundo globalizado, de las dicha manipulación.
falaces argumentaciones que nos acercan

Notas
1
Rojas Mix ha escrito también La plaza Mayor, el urbanismo instrumento de
dominio colonial; La tierra de la paloma, pequeña historia de América Latina
para nuestros hijos en el exilio; Los cien nombres de América y América Imagina-
ria y presenta una importante trayectoria académica como Doctor en Filoso-
fía en la Universidad de Köln, Doctor del estado “ès lettres” en la Universi-
dad de la Sorbonne, Licenciado en Derecho y Profesor de Historia en la
Universidad de Chile, Director del Centro Extremeño de Estudios y Coope-
ración con Iberoamérica CEXECI, responsable de la Cátedra UNESCO de la
“Comunidad Iberoamericana”.
2
Ver Imaginario social por María Cristina Estébanez en Diccionario de Cien-
cias Sociales y Políticas, Di Tella, Torcuato, Ariel, Buenos Aires, 2004.
3
Si bien son muchos los trabajos que dan cuenta de las transformaciones en la
historiografía, un interesante aporte lo constituye La ciencia histórica en el siglo
XX. Las tendencias actuales. Una visión panorámica y crítica del debate interna-
cional; de Georg G. Iggers, Idea book, Barcelona, 1995. Aparecen en dicha
obra, explicitadas y desarrolladas, las corrientes orientadas hacia: micro-historia,
historia de la vida privada y de las mentalidades, antropología histórica -entre
otras- a las que Rojas Mix alude en varias oportunidades en este trabajo.
4
Geertz, Clifford (1988): Interpretación de las culturas, Gedisa, Barcelona.
5
Resultan valiosos al respecto, trabajos como el de Caraballo L., Charlier N.,
Garulli L. (1996): La dictadura (1976-1983). Testimonios y documentos,
Oficina de Publicaciones del CBC-UBA, Buenos Aires; o el de Blaustein E. y
Zubieta M. (1998): Decíamos ayer. La prensa argentina bajo el Proceso,
Colihue, Buenos Aires. Ambos estarían expresando las representaciones bajo
el último régimen militar.
6
Un excelente ejemplo lo constituye la publicación “El expreso Imaginario”
que lograba encauzar la rebeldía y el descontento de los jóvenes decididos a
desafiar lo establecido. La revista Humor, continuó esa tradición expresando
en sus páginas su compromiso con la democracia, aún a costa de reiterados
intentos de clausura y la intimidación a algunos de sus responsables.
7
Dussel I., Finocchio S., Gojman S. (1997): Haciendo memoria en el país del
Nunca Más, EUDEBA, Buenos Aires.

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