Sei sulla pagina 1di 38

POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ

ESCUELA NACIONAL DE FORMACIÓN PROFESIONAL


POLICIAL

“XX DIPLOMADO DE TENIENTES PNP- 2019”


CRIMINALÍSTICA
CURSO : PSICOLOGIA FORENSE

CATEDRATICO : EC PNP Luz Ines SOTO DE MUÑOZ.


TEMA : “INFANTICIDIO”
GRUPO N° : 01
INTEGRANTES : TNTE. PNP MIRANDA CAMACHO Pamela
TNTE. PNP PALOMINO AGUIRRE Rodrigo
TNTE. PNP GUZMAN MARQUEZ Johanna
TNTE. PNP SANCHEZ VERAMENDI Jhon
TNTE. PNP YANCAN OLIVERA Christian
TNTE. PNP PANDURO HONORIO Juan Manuel

NOVIEMBRE, 2019
“Es digno de toda consideración, el
hombre que investiga la verdad con ardor
y expone con sinceridad el resultado de
sus investigaciones.”

Kung Fu Tse

Páá giná 2
DEDICATORIA

A los integrantes de nuestras familias por


su apoyo y comprensión en el desarrollo
del presente curso de capacitación, el
mismo que enriquece nuestros
conocimientos en base a la especialidad de
Criminalística de la Policía Nacional del
Perú.

Páá giná 3
AGRADECIMIENTO:

A nuestra institución por darnos la


oportunidad de enriquecer nuestros
conocimientos en el ámbito profesional, por
intermedio de las capacitaciones constantes
A nuestros familiares, por comprender que el
tiempo que no estamos en el hogar, es por la
dedicación a esta noble y dedicada
profesión.

Páá giná 4
ÍNDICE
PAG.

EPÍGRAFE 02

DEDICATORIA 03

AGRADECIMIENTO 04

INTRODUCCIÓN 06

CAPÍTULO I

DESARROLLO DE LA INVESTIGACION 07

CAPÍTULO II

CONCLUSIONES 37

CAPITULO III

RECOMENDACIONES 38

INTRODUCCIÓN
Páá giná 5
En la actualidad nuestra sociedad reconoce como bien jurídico principal la vida
humana, al que toda persona tiene derecho sin excepción; de esta manera es
tutelado por nuestra Carta Magna en el inciso 1° del artículo 2º, siendo la vida
el derecho fundamental de toda persona que se resguarda de manera plena.

El infanticidio es una práctica que se ha venido realizando en el transcurso del


tiempo en diferentes épocas, se fundamentó principalmente para ocultar la
deshonra de la madre que ilegítimamente concebía fuera del matrimonio, en
varias legislaciones internacionales ha sido regulado y después derogado, así
también; otras que siguen conservándola. Perú no es la excepción, el
infanticidio es una figura penal que prevé una pena atenuada para la madre
que ocasiona la muerte a su hijo durante el parto o mientras se encuentra bajo
la influencia del estado puerperal. Ante ello, se puede evidenciar que esta
particular figura colisiona directamente con el derecho a la vida del niño
demostrándose así la falta de protección por parte del Estado hacia el recién
nacido; careciendo de suficiente sustento jurídico, médico y ético; para que
continué permaneciendo como una conducta típica antijurídica en nuestra
legislación penal. Nuestro Estado peruano tiene la responsabilidad de velar por
el derecho a la vida de toda persona independientemente de su condición pre o
postnatal, es decir; del tiempo transcurrido de vida del recién nacido, no
cumpliéndose cuando se establece una pena tan benevolente ante un derecho
inherente de toda persona, evidenciándose notablemente las transgresiones de
disposiciones constitucionales y convenios internacionales.

CAPITULO I

Páá giná 6
DESARROLLO DE LA INVESTIGACION

I. HISTORIA DEL INFANTICIDIO


A lo largo de la historia el infanticidio ha sido una práctica tradicional de
diferentes culturas. Fue practicado tanto por los fenicios, los cartagineses así
como los romanos y los chinos.

En la actualidad, en los países con mayores poblaciones del mundo, China e


India, donde está legalizado el aborto, la coincidencia de tres situaciones, los
avance médicos que permiten determinar el sexo del futuro hijo, la situación
de legalización del aborto y una 'preferencia cultural' por los hombres – habría
que determinar si esto corresponde a un tipo de machismo-, ha llevado a que
el número de mujeres disminuya y sean más abortados embriones y fetos
femeninos. Particularmente en la India, investigadores calculan que de 1985 a
2005, 10 millones de posibles futuras mujeres han sido selectivamente
abortadas. El censo de 2001 en la India reveló que “faltaban” cincuenta
millones de mujeres, yendo en contravía a la tendencia mundial donde el
número de mujeres supera ligeramente al de hombres. Se dice en la India "es
más probable que un bebé no llegue a nacer si es una niña". Por otra parte, la
aplicación de la política de un solo niño en China en 1979, incrementó la
población masculina pues llevó a que aumentara la proporción del sexo
masculino, pues los padres intentaban engañar y evitar la ley mediante el
aborto preferencial o el abandono de las hijas no deseadas.

En consecuencia, en la India está prohibido realizar ecografías para


determinar el sexo del feto, pues, dado que el aborto es legal, muchas
mujeres se ven obligadas a abortar si el feto es una niña porque,
supuestamente, “una hija no podrá cuidar de sus padres cuando envejezcan,
porque será la causa del empobrecimiento de la familia al tener que pagar
una dote en su boda, porque será considerada un huésped en su propia casa
hasta el día en que la abandone para casarse, porque el prestigio de la madre
y su posición en la familia sólo se verán consolidados si el que nace es un
varón o porque se cree que son los varones quienes pueden realizar los ritos
funerarios por sus padres.” El aborto e infanticidio selectivo hacia futuras

Páá giná 7
mujeres, podría tener una influencia en la relación hombres-mujeres que se
elevó de 117:100 según datos del 2017.

Fuera de estos dos países, no se han reseñado otros casos significativos de


países donde el aborto tenga tales implicaciones discriminatorias sobre las
mujeres donde preferencialmente fetos o embriones de sexo femenino sean
abortados (Sex-selective abortion) o bebes mujeres recién nacidas sean
abandonadas y discriminadas en razón a su sexo.

Sobre el infanticidio se puede decir que de hecho en las sociedades


preindustriales, debido a los peligros que afrontaban las madres al practicar el
aborto, las mujeres preferían muchas veces destruir al recién nacido en vez
del feto y que el infanticidio de hijos legítimos e ilegítimos se practicó
normalmente en la antigüedad, que el de los hijos legítimos se redujo sólo
ligeramente en la Edad Media, que se siguió matando a los hijos ilegítimos en
Europa hasta entrado ya el siglo XIX, que el infanticidio se practicó sobre los
niños con defectos congénitos y más sobre las niñas. Las principales víctimas
eran los niños fruto de uniones ilícitas, irregulares y transitorias, los hijos de
«madres solteras» y prostitutas.

En la mayoría de los casos los infanticidios no se cometían por métodos


directos tales como estrangular al recién nacido, ahogarlo, abandonarlo o
golpear su cabeza sino por métodos indirectos tales como dejarlos morir de
hambre lentamente, descuidarlos física y psicológicamente y permitir que
ocurran «accidentes». Es posible que la forma más corriente de infanticidio
fuera simplemente no dar alimento al niño por descuido o deliberadamente.
En todas las sociedades, como en la europea de los primeros siglos de la
Edad Media, siempre operaron factores de selección u omisión en detrimento
de las niñas, a las que no se daba gran valor en esas sociedades
predominantemente militares y agrícolas, y sobre los minusválidos y
retrasados mentales, que eran considerados como engendros, criaturas de
otro poderoso enemigo de los niños, el Demonio, ya fueran ilegítimos o
legítimos.

A las niñas se las valoraba en muy poco, y las instrucciones de Hilarión a su


esposa Alis (I a. C) son típicas en cuanto a la franqueza con que se hablaba
Páá giná 8
de estas cosas: « Si, como puede suceder, das a luz un hijo, si es varón
consérvalo; si es mujer, abandónala». Consecuencia de ello fue un notable
desequilibrio con predominio de la población masculina característico de
Occidente hasta bien entrada la Edad Media, época en que probablemente se
redujo mucho el infanticidio de hijos legítimos. Tener dos hijos no era raro, tres
se daban de cuando en cuando, pero prácticamente nunca se criaba a más
de una hija. El infanticidio de hijos ilegítimos no influye en la tasa de
masculinidad de la población, puesto que generalmente son víctimas los niños
y las niñas.

En la Antigüedad los niños eran arrojados a los ríos, echados en muladares y


zanjas, envasados en vasijas para que se murieran de hambre y
abandonados en cerros y caminos. En la Edad Media europea algunas veces
se practicaba el lanzamiento del niño fajado. Los médicos se quejaban de que
los padres rompían los huesos a sus hijos pequeños con la «costumbre» de
lanzarlos como pelotas. Las nodrizas decían a menudo que los corsés, en que
iban embutidos los niños eran necesarios porque sin ellos no se les podía «
lanzar de un lado a otro». Los médicos denunciaban también la costumbre de
mecer violentamente a los niños pequeños « que deja a la criatura atontada
para que no moleste a los encargados de cuidarla». Por esto empezaron los
ataques a las cunas en el siglo XVIII.

Páá giná 9
Hasta el siglo IV, ni la ley ni la opinión pública veían nada malo en el
infanticidio en Grecia o en Roma. Los grandes filósofos tampoco. Aristóteles
escribió: «En cuanto al abandono o la crianza de los hijos, debe haber una ley
que prohíba criar a los niños deformes, pero por razón del número de hijos, si
las costumbres impiden abandonar a cualquiera de los nacidos, debe haber
un límite a la procreación». Él se practicaba a todo niño que no fuera perfecto
en forma o tamaño, o que llorase demasiado o demasiado poco, o que fuera
distinto de los descritos de las obras ginecológicas sobre « Como reconocer al
recién nacido digno de ser criado» (Sorano de Efeso), generalmente se le
daba muerte.

En Roma el infanticidio no fue declarado punible con la pena capital hasta el


año 374, con lo cual, por supuesto, no se puso fin a esta práctica cuando el
cristianismo pasó a ser la religión del Estado. Posterior a esto fue común la
práctica de infanticidio «accidental»: niños asfixiados bajo el peso de los
adultos. Aunque las primeras representaciones pictóricas de la cuna datan del
siglo XIII, en formas más simples seguramente se venía utilizando desde
mucho antes. Desde los comienzos de la Edad Media las leyes y los libros
penitenciales dan testimonio de las tentativas de impedir que se abandone a
los niños y que se les asfixie echándose sobre ellos en la cama, sea

Páá giná 10
intencionadamente o no; en el siglo IX se dicta la primera prohibición concreta
de la costumbre de acostar a los niños en la cama de los padres. El uso de
este mueble fue una cuestión de vida o muerte, como se desprende de
numerosas amonestaciones de las autoridades eclesiásticas, cuyo objeto era
que no se acostara a los niños en la cama de los padres para evitar el riesgo
de asfixia bajo el peso de los adultos. En una serie de esas exhortaciones que
se extienden a lo largo del siglo XIII, varios obispos instaban a que se
mantuviera a los niños en la cuna por lo menos hasta la edad de tres años.

Como la ceremonia del bautismo representaba también la recepción del niño


en la comunidad cristiana, este precepto, y la insistencia del bautismo público
en una iglesia quizá tuvieran por objeto asimismo acabar con las prácticas
encaminadas a lograr que el niño no pudiera sobrevivir.

El sacrificio ritual de los niños fue costumbre entre los celtas de Irlanda, los
galos, los escandinavos, los egipcios, los fenicios, los moabitas, los amnonitas
y en determinados períodos los israelitas. Incluso en Roma, el sacrificio de
niños se practicaba clandestinamente. Plinio el Viejo habla de hombres que
trataban de conseguir « el tuétano de la pierna y el cerebro de los niños
pequeños». Los griegos y los romanos eran en realidad una isla en un mar de
naciones que seguían sacrificando niños a los dioses, práctica a la que los
romanos trataron en vano de poner fin.

Este crimen aberrante fue cometido con frecuencia por las antiguas
civilizaciones del mundo, ya sea como ofrenda a sus dioses (como por
ejemplo en Fenicia o Cartago) o simplemente abandonándolos por no querer
sumarlos a su prole.

En los primitivos tiempos de Roma era el padre quien decidía el ingreso de un


nuevo hijo a la familia, pudiendo ejercer el "ius exponendi" o derecho de
abandono. La Ley de las XII Tablas imponía la obligación de dar muerte a los
hijos deformes o monstruosos. Los seres humanos no eran personas dotadas
de dignidad y derechos naturales, sino seres que debían servir al fin superior
del estado.

Páá giná 11
En Esparta, nacido un niño se reunía una junta de gobierno, que decidía la
vida o la muerte de un niño, según tuviera o no las potencialidades de
convertirse en soldado. En Atenas, el propio Aristóteles aceptaba el
infanticidio si era para evitar un estado superpoblado o por razón de
enfermedad. En el año 374 se prohibió configurándolo como delito, en Roma,
la matanza de niños, aunque la norma no tuvo demasiada vigencia. La Biblia
judea-cristiana no acepta el infanticidio. En el moderno derecho, matar a un
niño es un crimen, un homicidio, aunque algunas legislaciones (como España,
México o Argentina) aceptaron hasta no hace demasiado tiempo atrás, la
figura del infanticidio para mitigar las penas del homicidio simple, cuando este
delito era cometido para salvar el honor de la mujer (España o Argentina) o
bajo el estado puerperal de la madre (Suiza).

El Código Penal de Brasil, que dispone en su artículo 123, una pena atenuada
de dos a seis años de detención para la madre que matare durante el parto, o
luego de él, a su hijo, bajo el estado puerperal. El artículo 578 del Código
Penal italiano también contempla el infanticidio, aplicándose una pena de
cuatro a seis años de reclusión, cuando el homicidio se produzca por parte de
la madre, durante o luego del parto, cuando exista abandono moral o material
de la agresora.

II. DEFINICIÓN DEL INFANTICIDIO

El Diccionario de la Real Academia Española define el infanticidio diciendo


simplemente que es “la muerte dada violentamente a algún niño o infante”. Y
según el mismo Diccionario, por infante o niño se entiende “el que no ha
llegado a la edad de siete años”, concepto que está de acuerdo en todo con el
establecido en la legislación sustantiva.

El infanticidio es un delito, un crimen que ha motivado especial repulsión en


todas las sociedades, por su especial característica de ser cometido contra un
ser humano que es incapaz de defenderse; un niño recién nacido o de pocos
días de existencia, la censura a ese hecho es máxima cuando se considera
que la homicida es la madre de la criatura asesinada. Esa apreciable
contradicción deriva de que sea el mismo ser que da a luz; es decir, la mujer,

Páá giná 12
quien ciega la vida de su hijo o hija, lo que genera especial aversión en la
sociedad. En ese sentido, Francisco Carrara expresa que el termino
infanticidio es una derivación del [verbo] infantare, registrada por la Academia
de la Crusca como sinónimo de parir (partorire), y equivale a la muerte
violenta del niño recién nacido. Aunque la etimología más aceptada es la
del latín Infanticidium, palabra compuesta de infans (in, priv., y fan, hablar)
niño que no habla todavía y caedere dar muerte; así, infanticida es el que le
da muerte a un niño recién nacido.

Por lo tanto, el infanticidio es la muerte que se da violentamente a un niño,


sobre todo sí es recién nacido o está próximo a nacer. La muerte debe ser
ocasionada de forma especial al mismo, particularmente por la madre o los
ascendentes maternos para ocultar la deshonra.

El Diccionario de Autoridades lo precisa como el homicidio, o muerte violenta


de algún niño o infante, entendiendo por infante al niño pequeño que no tiene
edad para hablar.

III. TIPOS DE INFANTICIDIO

A. Infanticidio directo o activo.

El infanticidio directo o activo se trata de dar muerte al recién nacido de


manera deliberada, con ciertas prácticas como por ejemplo muerte por
deshidratación o falta de alimento, asfixia o traumatismos craneales.

B. Infanticidio indirecto o pasivo.

El infanticidio indirecto o pasivo empieza por una alimentación


inadecuada, el abandono o una crianza descuidada, especialmente
cuando el bebé cae enfermo.

IV. EVOLUCIÓN DEL DELITO DEL INFANTICIDIO EN EL PERÚ.

El delito del infanticidio en el Perú ha ido evolucionando en los Códigos de


diferentes formas que a continuación se puntualizan de la siguiente manera:
En el Código Penal de Santa Cruz de 1836, se regulaba el delito de
infanticidio equivalente al llamado delito de parricidio, que comprendía el

Páá giná 13
artículo 489° basándose en la exclusión de las mujeres solteras o viudas que
ocasionaban la muerte del hijo ilegitimo durante los tres primeros días del
nacimiento, con la finalidad que dichos fundamentos giren en torno del móvil
del honor. Además, “las penas eran más severas que en la actualidad, a pesar
del tiempo, porque en aquella época la reclusión era efectiva, a lo que se
añadía el destierro”.

Siguiendo con el desarrollo legislativo, en el Código Penal de 1863,


exactamente en el artículo 242° de la citada norma prescribe que el
comportamiento de la madre debería efectuarse en el momento del
nacimiento de su niño, indicando como condiciones del tipo penal atenuado
que sea de buena fama y haya cometido el comportamiento con el fin de
ocultar su deshonra. Además, se puede percibir el alcance de la pena
privilegiada a los abuelos maternos en las mismas particularidades. Para
finalizar, el Código Penal de 1924, refiere el infanticidio en el artículo 155°,
donde se evidencia que la conducta de la madre debe de ser cometida bajo
los supuestos durante el parto o bajo la influencia del estado puerperal. Se
debe agregar que, ya no se incluye otros sujetos activos diferentes a la madre
y la sanción a la conducta sigue siendo benevolente. Además, se dejó de lado
el fundamento del honor y se incluyó un criterio fisiológico de la madre que es
la influencia del estado puerperal.

En ese sentido, a estas alturas es motivo de sentar una definición,


específicamente en qué reside el infanticidio, o a qué puntualmente llamamos
en sus inicios infanticidio causa honoris; para lo cual la autora ha decido
describirlo brevemente desde sus concepciones originarias. En ese marco,
Gonzales (2005, p. 118) se pronuncia al respecto, “la palabra infanticidio
proviene del latín infans y coedere, y significa “matar un niño””. Desde luego,
según Gonzáles Roura (como se citó en Mejía y Yanchaguano) sostiene al
respecto: […] Es la muerte del niño naciente o recién nacido, efectuada por la
madre o ciertos parientes, con el objeto de ocultar la deshonra de la primera.
Tres son las condiciones específicas de esta figura de delito contra la vida: el
tiempo, el móvil, la calidad de las personas (2012, p. 59). Otra concepción
sobre el infanticidio según una publicación sobre Niños y Violencia de la

Páá giná 14
Unicef considera lo siguiente: […] El infanticidio ha sido utilizado como
método brutal de planificación familiar y, en aquellas sociedades en las que el
niño está sobrevalorado económica y socialmente respecto a la niña, las
estadísticas desiguales de población confirman las sospechas. Los intentos
de los gobiernos de limitar el crecimiento de la población, a menudo sin
proporcionar educación y recursos para una planificación familiar eficaz, se
traducen en fuertes tendencias al infanticidio (1999, p. 6). Como resultado de
las definiciones antes citadas, se puede expresar claramente que el
infanticidio en sus orígenes era considerado como la acción violenta que
ocasionaba la muerte de un niño recién nacido, provocados por la madre o
algunos familiares unidos por lazos consanguíneos con la finalidad de
conservar el honor de la madre. Además, era considerado por los Estados
como un medio de control sobre las estadísticas elevadas de los pobladores
de una determinada localidad. Cabe destacar que este delito aunque no es
muy notable, existe y está regulado en la legislación peruana teniendo un
progreso persistente y preocupante, ya que, se estaría afectando
directamente la vida de un ser indefenso, vulnerando los derechos
fundamentales de la persona y en efecto desvalorando un bien jurídico
protegido. Para el caso peruano, Gonzales (2005, p. 118) acerca del
infanticidio menciona que “existen muchas definiciones del delito de
infanticidio, las cuales corresponden a cada uno de los ordenamientos
penales que lo tipifican”. En esa línea, Gonzales continúa argumentando al
respecto: […] de acuerdo a nuestra legislación, podemos decir que el
infanticidio consiste en la muerte de un recién nacido, a manos de su propia
madre, durante el parto o mientras dure el periodo puerperal de la progenitora
(2005, p. 118). Otro autor nos da un concepto sobre infanticidio el cual señala
que, se trata de un crimen que ha causado repugnancia en todas las
sociedades por ser cometido en contra de un niño recién nacido o escasos
días de vida, el reproche es enorme cuando el autor es la propia madre del
niño asesinado (Prada, 2012, p. 3).

En la legislación peruana, estos conceptos son los que se desprenden de la


actual regulación del delito de Infanticidio en el Código Penal, Libro Segundo,

Páá giná 15
Título I – Delitos Contra la Vida, el Cuerpo y la Salud, Capítulo I - Homicidio,
artículo 110°; entonces tenemos: Artículo 110°.- Infanticidio La madre que
mata a su hijo durante el parto o bajo la influencia del estado puerperal, será
reprimida con pena primitiva de libertad no menor de uno ni mayor de cuatro
años, o con prestación de servicio comunitario de cincuenta y dos a ciento
cuatro jornadas. Del anterior artículo explícitamente citado se pueden
examinar diferentes componentes del delito, sin antes mencionar que es una
acción típica, antijurídica y culpable; que se detallaran posteriormente: El
verbo rector o la acción es matar a otro, en otras palabras terminar con la vida
del prójimo. Asimismo, Bramont - Arias y García (1998) indican que “el
comportamiento consiste en que la madre dé muerte a su hijo. Esto puede
realizarse tanto por acción como por omisión; un ejemplo de omisión sería el
supuesto en el que la madre deja de amamantar a su hijo” (p. 64).

V. LA NOCIÓN DE HONOR

La noción de honor dentro de las diversas sociedades ha variado de acuerdo


a los contextos históricos, culturales y sociales que le rodean, por lo que
resulta impreciso otorgar una definición única y universal del término.

A pesar de ello, se pueden encontrar importantes coincidencias entre unas y


otras determinaciones, por ejemplo, el Diccionario de Autoridades en 1726 lo
define como …honra con esplendor y publicidad… se toma muchas veces por
reputación y lustre de alguna familia… significa también la honestidad y
recato en las mujeres . Precisamente, la honestidad tiene que ver con la
integridad virginal en las mujeres, significa también pundonor, estimación y
buena fama, que se halla en el sujeto y debe conservar.

Por lo tanto, el honor forma parte de la ética del individuo, quien se contempla
así mismo a través de los demás. Éste se relaciona con la reputación, la
respetabilidad o la gloria, valores que se obtiene por medio del juicio
de terceros dentro de los cuales se pretende ejercer una posición superior,
pues se establece una lucha de poder mientras se cuestiona sí los demás son
merecedores de la misma integridad.

Páá giná 16
Precisamente, la pérdida del honor constituye un conflicto entre lo privado y

público, en donde la mujer forma parte de lo primero y el hombre de lo


segundo. El honor pertenece y se maneja en el dominio de lo privado, ya sea
internamente en el individuo, de su casa y familia pero se pone en evidencia
en lo público.

VI. EL DELITO DE INFANTICIDIO EN EL CÓDIGO PENAL PERUANO


El artículo 110 del Código penal, que sanciona el delito de infanticidio,
adquiere importancia, en que delimita con la frase “durante el parto” el
momento del inicio de la protección de la vida humana independiente en
nuestro ordenamiento jurídico. El ordenamiento jurídico es un conjunto
ordenado –de allí su nombre- de normas jurídicas que regulan las relaciones
interpersonales en una determinada sociedad, siendo uno de sus principios
fundamentales el de la unidad. Este principio importa un criterio ordenador
que busca la coherencia interna entre las normas jurídicas conformantes del
sistema, de tal forma que una norma no prohíba lo que otra permita ni
viceversa. Es en ese sentido, que muchas veces para determinar el contenido
y alcance de un determinado precepto es necesario interpretarlo en
concordancia con otros preceptos del mismo o de diferente sector del
ordenamiento jurídico. Esto es lo que se denomina método de interpretación
sistemática. Así, para determinar el inicio de la protección jurídico-penal de la
vida humana independiente es necesario establecer el límite mínimo de
desarrollo vital del sujeto pasivo del homicidio, como delito contra este objeto
de protección.

Este límite mínimo de desarrollo está determinado con la frase “durante el


parto” del delito de infanticidio, pues no existe, en el rubro de los delitos
contra la vida en nuestro Código penal, ningún otro tipo penal que establezca
anterior límite de desarrollo vital. En otras palabras: si el infanticidio ha sido
considerado por nuestro legislador como un delito contra la vida humana
independiente y éste establece dentro de sus presupuestos que la muerte de
infante se produzca durante el parto (o, en todo caso, durante el estado
puerperal) –y, en consecuencia, es el tipo penal que otorga la primera
protección en sentido temporal al sujeto pasivo-, entonces es lógico que la

Páá giná 17
vida humana independiente se inicia con el parto. En la doctrina nacional se
sostiene tradicionalmente que el infanticidio es un parricidio privilegiado a
consecuencia del estado fisiológico de la madre.

A. BIEN JURÍDICO PROTEGIDO

El bien jurídico protegido por el delito de infanticidio lo constituye la vida


humana independiente, entendida como aquella que no necesita
mecanismo artificial para desarrollarse y desenvolverse en este mundo.
Esto es, desde el momento en que el individuo trata o mejor dicho intenta,
en forma natural, salir del vientre de la madre hacia adelante.

B. TIPICIDAD OBJETIVA

1. Modalidad típica

El ilícito penal de infanticidio, contenido en el artículo 110 del Código


penal, se configura cuando la madre ocasiona, ya sea por acción u
omisión, la muerte dolosa del producto de su gestación durante o en
circunstancias del parto, o cuando se encuentre bajo los efectos del
estado puerperal. Un ejemplo de infanticidio por omisión sería el
supuesto en el que la madre deja de amamantar a su hijo.

a. Durante el parto

La expresión “durante el parto”, como ya hemos indicado, precisa el


límite mínimo de desarrollo vital del sujeto pasivo que cuenta con vida
humana independiente, es decir, con ésta frase se determina el límite
entre el delito de infanticidio con el aborto: antes del parto existiría
aborto, a partir del inicio del parto es posible el infanticidio. En la
ciencia penal peruana existen diversos criterios para precisar este
límite: Para Hurtado Pozo, el parto comienza con los primeros dolores
producidos por las contracciones del útero, las mismas que van a
continuar hasta la expulsión del nacido; entiende que esta es la
segunda fase del proceso del nacimiento, y que la primera comprende
el descenso del feto, quince a veinte días antes de la expulsión. Este
autor parte, pues, de un concepto elaborado por la ciencia médica, en
la que se distinguen hasta tres períodos que comprenden el parto:
Páá giná 18
etapa de dilatación del cuello uterino, etapa de expulsión o del
nacimiento y período placentario o alumbramiento. La primera etapa
se inicia generalmente –pues el dolor en algunas ocasiones puede
manifestarse después de la dilatación- con las contracciones del útero
(fase latente del trabajo de parto), que ocasionan normalmente los
dolores del parto, y culmina con la dilatación cervical completa, es
decir, cuando se presenta una dilatación de diez centímetros (fase
activa de dilatación cervical). Este es el período más prolongado y su
duración oscila entre ocho y doce horas en las primigrávidas y entre
seis y ocho horas en las multíparas. Por su parte, el segundo período
empieza con la total dilatación del cuello uterino y culmina con la
expulsión del infante y se extiende, generalmente, hasta treinta
minutos. Y, finalmente, la tercera fase, denominada placentaria, está
representada por el lapso comprendido entre la expulsión del infante y
la expulsión de las membranas a través de la cavidad vaginal. Se
observa, entonces, que en esta tesis el límite mínimo de la protección
jurídico-penal de la vida humana independiente viene determinado por
un concepto extraído de la medicina. Siguiendo también a la ciencia
médica, considera que el parto se inicia con la dilatación, y que ello se
caracteriza por los dolores y la dilatación del cuello uterino, y que
posteriormente se realiza la expulsión del naciente y la placenta en
sus respectivos momentos.

b. Bajo la influencia del estado puerperal

La doctrina no ha sido uniforme cuando le ha correspondido


interpretar lo que implica el “estado puerperal” en el tipo penal de
infanticidio, habiendo quienes han optado por asimilar la
interpretación relevante al tipo en su acepción naturalística
(señalando que el estado puerperal debe tomarse como presunción
de presencia de patología psicológica), existiendo también otros que
han preferido asignar un juicio de valor jurídico al concepto de “estado
puerperal”, tomándolo como criterio de referencia cronológico-
temporal, y unos últimos, como un elemento circunstancial. Los que

Páá giná 19
consideran al estado puerperal como presunción de presencia de
patología psicológica señalan que ese particular estado pone a la
mujer en condiciones psicológicas propicias para que obren la causa
de honor y otras como la miseria, las dificultades de la vida o las
torturas morales, disminuyendo la capacidad de entendimiento y de
auto inhibición de la parturienta. Los que defienden ésta posición,
señalan que la psicosis puerperal de acuerdo a su nivel de alteración
puede ser causa de inimputabilidad o por lo menos de
semimputabilidad en la mujer.

Dichas perturbaciones psíquicas se deben presumir, no necesitan


probarse, ya que dicha prueba es difícil de aportar por su particular
característica. Los que consideran al estado puerperal como criterio
meramente temporal, señalan que existen dos criterios para
interpretarlo: uno psicológico y otro fisiológico (temporal-cronológico),
el legislador no considera el criterio psicológico sino el de orden
fisiológico, pues bastaría la comprobación, por un lado, de la
existencia del estado puerperal en la madre, y por otro, que su acción
homicida se llevó a cabo durante ese período. Los estados
fisiológicos propios de la mujer consecuencia del puerperio
determinan ciertos desequilibrios que sin llegar a constituir un estado
de inimputabilidad son tomados en cuenta por la ley en el sentido de
aumento de la sensibilidad. Como vemos, se verifica una
contradicción en esta posición, pues si se entiende que el estado
puerperal debe ser entendido en un sentido “estrictamente fisiológico”,
al momento de advertir que la ley lo entiende como una circunstancia
de “aumento de sensibilidad”, estaría poniendo de relieve la incidencia
psicológica de dicho estado en la mujer, (pese a considerar que no se
trata de un estado de inimputabilidad), lo que desmerecería la
consideración del estado puerperal como un criterio estrictamente
cronológico-fisiológico. Los que consideran al estado puerperal como
elemento circunstancial, señalan que si bien la ley no exige que el
puerperio haya producido trastornos psíquicos en la mujer para

Páá giná 20
aplicar la atenuante, no cabe duda de que tal posibilidad fue tenida en
consideración por el legislador, aunque sin otra pretensión que fijar el
estado dentro del cual se debe producir la acción letal. No se trata ni
de una presunción ni de un puro criterio temporal, sino de un
particular elemento circunstancial que eventualmente puede significar
un límite temporal (la atenuante es inaplicable cuando la acción se
realiza una vez que ha cesado el puerperio).

El estado puerperal es el tiempo que transcurre sin que la madre se


haya recuperado todavía de las alteraciones psíquico físicas propias
del embarazo y del alumbramiento. La palabra “estado” permite dar
una idea clara que se trata de un proceso donde se presentan
sucesivos modos de ser, de una situación personal sujeta a cambio.
El estado puerperal es considerado solamente como un conjunto de
síntomas fisiológicos que se prolongan en el tiempo después del
parto. Al estado puerperal lo podemos definir como el conjunto de
perturbaciones psicológicas y físicas sufridas por la mujer en la fase
del parto y posterior a éste, que no tiene límite preciso respecto a su
tiempo de duración. Se entiende como aquel que transcurre desde el
nacimiento del niño hasta que los órganos genitales y el estado
psicológico de la recién madre vuelvan a su normalidad anterior a la
gestación. Resulta, como efecto natural del parto, la alteración
psicológica de la madre, ocasionando una disminución en su
capacidad de entendimiento y sus frenos inhibitorios, ello como
consecuencia del sufrimiento físico vivido durante el parto y la
debilidad al haber perdido abundante líquido sanguíneo y cuando no,
el latente sentimiento de no querer al recién nacido ya sea por
circunstancias éticas o económicas. Al tratarse de un cuadro
“psicológico”, incide en el juicio de culpabilidad, que sin significar una
completa alteración de la conciencia, determina un reproche
disminuido de imputación individual.

Finalmente, al ser unánime la doctrina en el sentido que el tiempo que


dura el estado puerperal es incierto y varía de una mujer a otra, su fijación

Páá giná 21
se determinará en cada caso concreto que la realidad presente. Situación
que será determinada con el apoyo de los expertos en la ciencia médica y
psicológica y sobre la base de las circunstancias en que ocurrieron y
rodearon a los hechos.

2. Sujeto activo

Por la misma construcción del tipo penal, solo es posible que la madre
biológica del naciente o recién nacido sea sujeto activo del ilícito penal
de infanticidio. Se conoce como un típico delito de propia mano. El
infanticidio viene a construir un delito especial impropio, pues la
condición del sujeto activo solo atenúa la penalidad. En tanto, si la
madre no actúa bajo las circunstancias anotadas en el tipo penal, será
autora del ilícito de parricidio. La naturaleza atenuada (privilegiada) del
tipo penal de infanticidio se funda en la relación de parentesco que se
advierte de la autora con la víctima; no importando el estado civil que
tenga la madre al momento de comisión del ilícito penal, verbigracia,
puede ser casada, soltera, viuda o divorciada, o bajo el régimen del
concubinato.

3. Sujeto pasivo

Solo será sujeto pasivo de infanticidio el individuo que se encuentra en


inminente nacimiento, el que está naciendo y el ya nacido que se
encuentra desarrollándose normalmente durante el período en que la
madre se encuentra bajo los efectos del estado puerperal. Si la madre
matara bajo la influencia del estado puerperal a otro hijo, distinto del
recién nacido, estaríamos ante un caso de parricidio, posiblemente
atenuado por disminución de la culpabilidad de la mujer, pero no
infanticidio. Incluso si la recién madre bajo la influencia del estado
puerperal da muerte a otro niño que no es su hijo, su conducta ilícita se
subsumirá en el tipo penal del homicidio. Esto se deduce del mismo
tenor literal del texto del artículo 110 del Código penal, en donde se
relaciona directamente el momento del parto y del estado puerperal con
la figura de “su hijo”. La ley no exige que el sujeto pasivo se trate de un
ser viable, pues protege la vida cualquiera que sea la posibilidad de

Páá giná 22
prolongarse más o menos tiempo. En definitiva, debe acreditarse que el
niño estaba vivo al momento de ejecutarse la acción típica por parte de
la madre, si éste ya estaba muerto, por incapacidad del objeto ha de
tratarse de un delito imposible. Antes del inicio del parto, la conducta ha
de ser valorada como abortiva y si la acción homicida de la madre, se
encuentra desprovista de la influencia del estado puerperal, como ya
hemos indicado, será constitutiva de un delito de parricidio; las pericias
psicológicas en este último caso, serán en verdad, esclarecedoras y
determinantes en cuanto al juicio de tipicidad penal y con respecto a la
suerte de la agente, puesto que las penas de ambos delitos son en
extremo diferenciadas.

C. TIPICIDAD SUBJETIVA
Necesariamente se requiere la presencia del dolo al momento de realizarse
el hecho punible, es decir, de conciencia y voluntad homicida. Sin la
constatación efectiva de aquel elemento subjetivo, no habrá infanticidio
sino homicidio por negligencia o también podrá declararse la
inimputabilidad de la madre, en caso de constatarse una grave alteración
de la conciencia que afecte gravemente el concepto de la realidad; ello en
aplicación del artículo 20 inciso 1 del corpus juris penal. Esto último
ocurriría cuando la madre actúe bajo los efectos de una fiebre puerperal.
No obstante, es suficiente evidenciar el dolo eventual en la conducta
desarrollada por la madre para imputarle infanticidio, es decir, la madre
percibe el resultado muerte de su hijo como posible mediante su
comportamiento y circunstancias, sin embargo, lo asume y acepta seguir
actuando de la misma manera. No se requiere de un ánimo de naturaleza
trascendente ajena al dolo para que se configure el tipo penal de
infanticidio. Los especiales deberes de tutela, que haya infringido la madre,
que pudiesen haber ocasionado la muerte del infante, al carecer de una
esfera intelectual vinculada con la conducta homicida, serán reputados
como un homicidio culposo. No cabe por tanto un infanticidio a título de
culpa. El estado puerperal es una condición psíquico-física, que altera la

Páá giná 23
conciencia de la madre, sujeto pasivo del delito, pero no en un grado pleno,
pues no constituye una causal de inimputabilidad.

D. GRADOS DE DESARROLLO DEL DELITO

El delito se perfecciona en el instante en que el agente pone fin a la vida de


su indefensa víctima. Es irrelevante determinar los medios y la forma
empleada para calificar el delito, pudiendo ser por estrangulamiento, por
inanición, sumersión, sepultamiento, etc. Es posible la tentativa al ser el
infanticidio un hecho punible de resultado lesivo al bien jurídico vida; por
ejemplo, cuando la madre después de dos días de haber tenido un parto
complicado, se dispone a dar muerte al causante de sus intensos dolores
mediante sumersión, siendo el caso que cuando ya tenía al recién nacido
por dos minutos debajo del agua, hizo su aparición su cónyuge y padre de
la criatura, evitando que se produzca el resultado letal luego de un alterado
forcejeo.

E. PARTICIPACIÓN

Los motivos que sostienen la atenuación de la pena, son estrictamente


personales, y siendo que autora sólo podrá serlo la madre, éstos no podrán
ser extensibles a los otros intervinientes, según lo dispuesto en el artículo
26 del Código penal. Al tratarse de un delito personalísimo la condición del
estado puerperal es incomunicable, luego el partícipe –respondería por un
delito de homicidio –si no es pariente por línea de consanguinidad -o de
parricidio- si es, por ejemplo, padre o abuelo del recién nacido .

Si terceros concurren en la comisión del delito de infanticidio, estos no


pueden ser autores, por cuanto el tipo penal señala que sólo la madre es
sujeto activo del mencionado ilícito penal; en dicho supuesto, los terceros
responderán en calidad de partícipes de delitos diferentes al infanticidio;
por ejemplo: el galeno que coadyuva a la madre para que de muerte a su
hijo recién nacido, será cómplice de un asesinato o de un homicidio simple
dependiendo del caso, y si éste es el padre del niño, su conducta será
penalizada como una acción parricida. Dicha participación se fundamenta
en la infracción del deber negativo (neminem leade). Al constituir un tipo

Páá giná 24
penal privilegiado que se basa en un especial y/o particular estado
fisiológico, no resulta posible una autoría mediata (delito especial impropio)
de una persona distinta a la madre. Quien obra desde atrás, con dominio
de la voluntad sobre la madre, y hace que ésta de forma ciega mate a su
infante, mediante un brebaje venenoso que suponía un medicamento, por
más que se encuentre influenciada por el estado puerperal, por las razones
antes expuestas, no dará lugar a un infanticidio, sino a un homicidio doloso
(asesinato) por parte del autor mediato, y al actuar la madre bajo un error,
quedará exenta de pena. Al revés, si la madre –influenciada por el estado
puerperal-, es quien domina la acción y con ello la voluntad del hombre de
adelante, que resulta ser su hijo, a quien le ordena dar un biberón con
leche envenenada al hermano nacido, desconociendo el primero el
contenido del mismo, produciendo así la muerte del segundo, en este caso
si cabría admitir la autoría mediata de la madre.

En el infanticidio, el tipo penal no hace alusión a la forma como debe


matarse al sujeto pasivo, y la autoría mediata correspondería a una de
ellas. Por ser benigna la pena, puede parecer una injusticia que a un
partícipe que no se encuentre en las especiales circunstancias que exige el
tipo penal para la agente, sea merecedor de la atenuante o minorante; sin
embargo, este supuesto de ningún modo puede ser un argumento para
romper los principios generales de la figura penal de la participación.

F. PENALIDAD

Después del debido proceso donde queda claro la forma, medios y


circunstancias en que actuó el sujeto activo, así como su personalidad, la
autoridad jurisdiccional podrá imponerle una pena privativa de libertad no
menor de uno ni mayor de cuatro años, o también de acuerdo a las
circunstancias le impondrá una pena imitativa de derechos de prestación
de servicio comunitario de cincuenta y dos a ciento cuatro jornadas. Esto
es, facultativamente, el juzgador le impondrá una pena privativa de libertad
o una pena limitativa de derechos a la madre que dolosamente mate a su
hijo durante el parto o bajo influencia del estado puerperal.

VII. PUERPERIO
Páá giná 25
La duración del puerperio es imprecisa, pero la mayoría de los especialistas
consideran un lapso de cuatro a seis semanas, definiéndolo en todo caso
como el período que incluye las primeras semanas que siguen al parto.
Aunque se trata de un período relativamente simple en comparación del
embarazo, el puerperio se caracteriza por muchos cambios fisiológicos.
Algunos de ellos puede representar sólo molestias menores para la nueva
madre, pero es posible también que surjan complicaciones graves.

Durante este período se producen transformaciones progresivas de orden


anatómico y funcional. Regresan paulatinamente todas las modificaciones
gravídicas por un proceso de involución hasta casi restituirlas a su estado
previo al embarazo transcurrido. Sólo la glándula mamaria hace excepción a
lo expresado, puesto que alcanza gran desarrollo para responder a la
lactancia.

A. Etapas del Puerperio

1. Puerperio Inmediato: está comprendido las primeras 24 horas. Se


considera la vigilancia estricta las 2 primeras horas por ser la etapa de
mayor posibilidad de hemorragia post parto, que es la primera causa de
muerte materna en el Perú. Está comprendido desde el inicio de esta
etapa más o menos 2 horas después del parto o inmediato al
alumbramiento hasta las primeras 24 horas post parto.

2. Puerperio Mediato: abarca los primeros 7 días, se puede considerar la


posibilidad de infección puerperal, momento en que actúan los
mecanismos involutivos y comienza la lactancia. En este periodo ocurre
la máxima involución genital, mayor derrame loquial, instalación de
secreción láctica, intensa poliuria con lactosa más albúmina, disminuye
el peso corporal (mayor o igual a 2 kilos), excreción de agua extracelular.

3. Puerperio Tardío: este periodo abarca del día 8 hasta la sexta semana.
Se extiende aproximadamente hasta los 42 días luego del parto, el
retorno de la menstruación indica su finalización. Para algunos autores el
puerperio podría extenderse algún periodo de tiempo conocido como el
puerperio tardío, es el periodo que comienza al finalizar el puerperio

Páá giná 26
alejado o sea después de 42 días puede llegar hasta los 6 meses
postparto y se acompaña de una lactancia prolongada y activa. Evaluar
la normalidad puerperal o la existencia de patologías que complican el
puerperio, siendo los síndromes infecciosos y hemorrágicos los más
frecuentes. Durante los controles puerperales periódicos se prestará
atención en descartar la posible aparición de patologías que complican
el puerperio, siendo las infecciones y las hemorragias las más
frecuentes. Se deberá descartar también otros síndromes entre ellos
renales, endocrinos y neuropsíquicos. Algunas puérperas pueden sentir
cierto desamparo después del parto, dado que ahora la atención se
concentra en el lactante en consecuencia, el puerperio puede ser un
momento de intensa ansiedad para muchas mujeres.

VIII. ESTUDIO DEL DERECHO COMPARADO

El Derecho Comparado nos permite visualizar las principales tendencias


actuales que prevalecen en la protección jurídico-penal del recién nacido y de
alguna manera tomar ciertos elementos que pudieran ser de gran valor para
el perfeccionamiento de nuestra legislación. Realicemos un breve recorrido
por las legislaciones penales de diferentes países de Latinoamérica.

A. BOLIVIA

En el Libro Segundo, Título ocho, Capítulo Uno, artículo 258 del Código
Penal boliviano queda regulado el delito de infanticidio de la siguiente
manera: la madre que, para encubrir su fragilidad o deshonra, diere muerte
a su hijo durante el parto o hasta tres días después, incurrirá en privación
de libertad de uno a tres años. Es relevante destacar que en este caso el
sujeto activo queda bien delimitado a la figura de la madre y para tipificar el
delito se incluye un elemento circunstancial de tiempo (tres días). De
cometerse el hecho fuera del término antes señalado estaríamos en
presencia de un delito de asesinato, previsto en el artículo 252.1 del propio
cuerpo legal (será sancionado con la pena de presidio de treinta años, sin
derecho a indulto, el que matare: a sus descendientes o cónyuge, o
conviviente, sabiendo que lo son). Estimamos que la sanción prevista en el
Código Penal Boliviano resulta bastante benévola discurriendo entre 1 y 3
Páá giná 27
años de privación de libertad, lo cual encuentra su explicación en los
factores socioeconómicos que inciden sobre el agente activo del delito.
Esto se traduce en: escasos ingresos, familias numerosas, bajo nivel
cultural, la deshonra (pues afectaría grandemente el prestigio público),
movido quizás por afectaciones psicológicas provocadas a la víctima por
hechos precedentes (violación, no aceptación por parte de los padres de la
relación sostenida y la falta de responsabilidad por parte del padre de la
criatura.

B. ARGENTINA

En el Libro Segundo, Título uno, Capítulo uno del Código Penal argentino
se regulan los delitos contra la vida mas no queda incluido como ilícito
penal independiente, el delito de infanticidio. No obstante, se ha regulado
como una modalidad agravada del delito de asesinato previsto en el
artículo 80. 1 del Código Penal Argentino, el cual refrenda: se impondrá
reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el
artículo 52, al que matare a su ascendiente, descendiente o cónyuge,
sabiendo que lo son. Al no considerar la figura del infanticidio
con carácter particular queda omitido el vínculo entre el infante y la madre,
olvidando que en esta se dan toda una serie de cuestiones subjetivas y
objetivas que condicionan la pertinencia de la figura delictiva independiente
del asesinato y en consecuencia ponderar un marco sancionador más justo
para el bien jurídico que se protege.

C. BRASIL.

Asimismo, Brasil considera esencial la regulación de la muerte violenta del


recién nacido en el Título I, Capítulo I, Art. 123: Mata, bajo la influencia del
estado puerperal, el niño mismo, durante el parto o poco después. Pena -
detención, de 2 (dos) a 6 (seis) años.

Aun cuando se cuenta con una figura propia para este delito, el sujeto
activo es indeterminado, pudiéndolo cometer no solo la madre sino
cualquier persona. Admite además, la posibilidad de realización del delito
posterior al parto, mas no establece límite temporal (tiempo después)

Páá giná 28
dejando al libre arbitrio del juez la consideración o no de la figura delictiva
posterior al nacimiento. Se estima que la pena está en el rango que de
manera general adoptan las legislaciones de otros países del área.

D. CHILE.

El Código Penal de Chile regula al igual que el de sus homólogos


bolivianos y brasileños la figura penal del infanticidio, en el Libro Segundo,
Título VIII, artículo 394 (cometen infanticidio el padre, la madre o los demás
ascendientes legítimos o ilegítimos que dentro de las cuarenta y ocho
horas después del parto, matan al hijo o descendiente, y serán penados
con presidio mayor en sus grados mínimo a medio. 5 a 12 años y 6
meses). Acá se amplía la categoría del sujeto activo y se reduce el periodo
en el que se encuadra la figura delictiva (48 horas). Por demás, en esta
legislación no se reconoce como elemento cualificativo del delito el móvil
de la honra. Es importante apuntar que se regula con mayor rigor el delito
en cuestión llegando incluso su límite máximo hasta 12 años y 6 meses.

E. COLOMBIA.

El Código Penal colombiano reconoce igualmente la figura del infanticidio


en el artículo 328 cuando apunta: la muerte de hijo fruto de acceso carnal
violento, abusivo o de inseminación artificial no consentida. La madre que
durante el nacimiento o dentro de los ocho días siguientes matare a su hijo,
fruto de acceso carnal violento o abusivo o de inseminación artificial no
consentida, incurrirá en arresto de uno a tres años. Sobre esta base
podemos establecer algunas consideraciones:

 Sujeto activo del delito: la madre.

 Se regula dentro del homicidio, con un precepto que lo distingue del


típico homicidio, no siendo denominado como delito de infanticidio.

 El elemento circunstancial incluido en el supuesto está regulado a la


manera de numerus clausus debido a que establece las circunstancias
específicas en las cuales hubo de ser concebido el infante y se
contrapone con el criterio más reconocido en otras legislaciones el cual

Páá giná 29
hace referencia a la deshonra del comisor como término global, que
admite una mayor interpretación.

 Amplía el periodo para el cual estaríamos en presencia del delito (criterio


acogido por el Código de Defensa Social).

 Igual que Bolivia no se corresponde la elevada peligrosidad del delito


con la sanción establecida por el legislador de Colombia.

F. COSTA RICA.

El Código Penal de este país no denomina la figura del infanticidio


incluyéndolo en el Libro Segundo, Delitos contra la vida, en su Sección
del Homicidio en el artículo

113. 3 considerándolo como un Homicidio especialmente atenuado,


cuando sostiene: Se impondrá la pena de uno a seis años a la madre de
buena fama que para ocultar su deshonra diere muerte a su hijo dentro
de los tres días siguientes a su nacimiento. Resulta loable destacar los
siguientes elementos, los cuales se corresponden en gran medida con
los analizados con anterioridad:

 Lo consideran un homicidio especialmente atenuado sin contar con una


denominación específica. No cuenta a su vez con un precepto
independiente sino que forma parte de esta categoría.

 Marco sancionador prudente y acorde con las legislaciones


anteriormente analizadas.

 Sujeto activo: la madre.

 Se añade un nuevo elemento circunstancial que consiste en la buena


fama.

Se reconoce también como término posterior al nacimiento para tipificar


el delito los tres días. Transcurrido este término estaríamos en presencia
de un asesinato del artículo 112.1 del Código Penal (Se impondrá prisión
de veinte a treinta y cinco años, a quien mate: a su ascendiente,
descendiente o cónyuge, hermanos consanguíneos, a su manceba o
concubinario si han procreado uno o más hijos en común y han llevado

Páá giná 30
vida marital por lo menos durante los dos años anteriores a la
perpetración del hecho).

G. ECUADOR.

LIBRO SEGUNDO, TÍTULO VI, DE LOS DELITOS CONTRA LAS


PERSONAS, CAPÍTULO I, DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA.

Art. 453.- La madre que por ocultar su deshonra matare al hijo recién
nacido, será reprimida con la pena de reclusión menor de tres a seis
años. Igual pena se impondrá a los abuelos maternos que, para ocultar
la deshonra de la madre, cometieren este delito.

En este caso no se le otorga la denominación como delito de infanticidio,


incluyéndose tras la figura del asesinato. Continua siendo el sujeto activo
del delito la madre, aunque en este caso peculiar incluye los abuelos
maternos como sujetos también del mismo. Pudiéramos decir que el
móvil más fuerte que gira en torno a la figura es la deshonra. No existe
término para considerar cometido el delito posterior al nacimiento del
infante y estimamos que es adecuado el marco sancionador atendiendo
al criterio acogido por la mayoría de los cuerpos analizados, discurriendo
entre 3 y 6 años.

IX. BEBES ABANDONADOS (REALIDAD NACIONAL E


INTERNACIONAL).

A. EN LIMA SON ABANDONADOS 120 NIÑOS AL AÑO.

Algunos fueron encontrados en las puertas de las iglesias, puentes,


montículos de basura o en veredas. Otros se alojan donde pueden:
edificios abandonados, cajas de cartón, aparcamientos, estaciones en
desuso o en cualquier rincón donde puedan dormir sin ser agredidos
ni descubiertos por la Policía. Viven en las calles de Lima, privados de
atención familiar y protección de un adulto.

La gente transita, los ve a diario haciendo uno y mil malabares para


subsistir, pero parecen no detenerse. Siguen su camino. Sin embargo,

Páá giná 31
son los policías de las diferentes comisarías de la ciudad quienes sí
se detienen, los recogen e investigan sus casos. Son los
denominados “guardianes transitorios” los que identifican a diario a
estos niños desprotegidos, sin casa, sin rumbo y los acogen
temporalmente en sus albergues hasta que la justicia los derive a otro
centro.

Entre enero y octubre de este año, unos 120 niños recién nacidos,
entre cero y dos años, en situación de vulnerabilidad y abandono,
fueron internados en el Centro Preventivo del Niño y Adolescente de
la Policía, a cargo de la División de la Protección del Niño, Niña y
Adolescente de la PNP, ubicado en Salamanca, Ate. Es decir, al mes
este albergue acoge un promedio de doce niños en situación de
abandono moral y temporal.

B. “BABY BOXES”: UNA FORMA DE ABANDONAR A LOS BEBÉS


NO DESEADOS.

La organización “Safe Haven Baby Boxes” ha creado una campaña


no exenta de polémica que está dirigida a concienciar a la población
mundial sobre el infanticidio. El infanticidio desgraciadamente ocurre
en el mundo y es un acto despreciable, por lo que esta organización
lo que quiere hacer es evitar que esto siga ocurriendo, y salvar la vida
de estos bebés que una vez que han nacido no son deseados.

La polémica “caja salvavidas”

Se trata de un buzón donde caben paquetes de mediano tamaño y el


objetivo es que cuando una madre da a luz a un bebé a solas y no es
capaz de afrontar la situación, en lugar de optar por vías drásticas y
penadas… deposite a su bebé para que pueda optar a tener una vida
mejor. Es una alternativa a la ley “safe haven” (refugio
seguro) que permite el abandono del bebé a alguien en un lugar
seguro.

Con este proyecto una alarma silenciosa advertiría a los servicios de


emergencia de que un bebé ha sido depositado y deberían acudir

Páá giná 32
inmediatamente para poder salvar al bebé en menos de 5
minutos. Estos lugares para salvar a los bebés tendrían reguladores
de temperatura y sensores para poder avisar inmediatamente de que
en su interior hay un bebé.

Esta estrategia es igual de apoyada como odiada por aquellos que la


conocen. En Alemania ya se realizaba esta práctica desde 2012 y se
conoce como “Babywiege”, la manera de funcionar es la misma que
los “baby boxes”. Este proceso está pensado para evitar abortos o el
infanticidio y poder hacerlo con total anonimato. Cuando se deposita
el bebé pasa a estar bajo la tutela de Alemania y el bebé se entrega
en adopción. En el buzón existen unas instrucciones para la madre en
caso de que quiera recuperar al bebé.

En Europa existen unos 200 buzones de este tipo. En Austria llevan


más de 10 años utilizándolos y se conocen como “babyklappe”; se
trata de un pequeño cuarto de hospital que da a la calle y se abre
desde fuera, es donde se puede depositar al bebé porque da
directamente a una cuna con regulador de temperatura y es vigilada
las 24 horas por una cámara de vídeo. Cuando un bebé es
introducido se activa una alarma al personal de cuidados intensivos
quienes deben ir a recoger al bebé de manera inmediata. La persona
que deposita al bebé encontrará un papel para poder recuperar al
bebé en caso de que se arrepienta de esa decisión que ha tomado.
Una vez que deja al bebé ya no puede abrir la compuerta de nuevo.

X. ESTUDIO MÉDICO LEGAL DEL DELITO DE INFANTICIDIO

A. Informe pericial del médico legista para determinar la muerte violenta de


un recién nacido.
El informe pericial emitido por el médico legista tiene por objeto certificar si se
ha cometido un infanticidio, o si ocurrió un homicidio involuntario o la supresión
del parto.
El médico legista debe proceder metodológicamente de la siguiente forma:

Páá giná 33
1. Establecer si el niño nació vivo o no.

La ciencia medica define el nacimiento como: la expulsión o extracción del


producto de la concepción, independiente de la duración del embarazo,
que después de la separación del cuerpo de la madre, respire o de
cualquier otra señal de vida, con palpitación del corazón, pulsación del
cordón umbilical, movimiento efectivo de los músculos de contracción
voluntaria, tanto si se ha cortado o no el cordón umbilical y si está o no
desprendida la placenta.
2. Determinar la causa de la muerte, si esta fue criminal, accidental o si
se produjo de forma natural.

El medico legista a través de su investigación podrá determinar la causa o


diversas causas que ocasionaron la muerte, pueden ser:
a) Patológicas: En ellas intervienen factores de orden médico como
enfermedades, anómalas fetales, accidentes obstétricos, compresión
craneana, etc. Pueden ser consecuencia de ineficacia o tratamientos
médicos ya sea por la formación técnica carente de una base real y
concreta o por el escaso interés por las enfermedades fetales o casos
obstétricos.

b) Culposas: Estas tienen un interés médico legal más directo. Se trata de


casos de imprudencia o negligencia de la madre a consecuencia de lo
cual se produjo el fallecimiento. La hemorragia umbilical es la más
importante (pérdida sanguínea por los vasos del cordón luego de
cortarlo). Estas causas recaen directamente sobre la madre del recién
nacido y se deben fundamentalmente a razones falta de conocimiento,
deficiencia u orientación maternal.

c) Accidentales: se encuentra la sofocación que puede resultar de la


obturación de los orificios respiratorios del niño por las membranas al
nacer o, lo más corriente, por la compresión torácica del niño por el
cuerpo y/o el brazo de la madre dormida en la misma cama. El parto por
sorpresa es un factor interesante ya que la expulsión inesperada puede
producir la muerte del recién nacido por sumersión en la bañera, caída
en la letrina o en el pavimento lo que produce fractura del cráneo.

d) Criminales: Son las de mayor interés médico legal, así como jurídico y
estas consisten en: asfixias, lesiones, envenenamiento y muerte por
abandono, Compresión Tóraco-Abdominal, Estrangulación con la
Mano o lazo y sumersión.

3. Problema de identidad, en que grado de desarrollo se encontraba el


feto, identificación de restos aislados.

Otra de las cuestiones que el médico legista ha de incluir en su Informe


Pericial es lo referido a la viabilidad y edad del feto.

Páá giná 34
La madurez del recién nacido indica que ha llegado al término normal de la
gestación (la talla, el peso, las dimensiones de la cabeza, la osificación
presenta un desarrollo bien definido).
4. Tiempo que vivió el niño, el lapso de tiempo que el niño permaneció
con signos vitales (con vida).

5. Momento de la muerte y el tiempo transcurrido desde entonces.

6. Examen de la madre.

Es importante determinar cuál es el estado de la madre del infante a partir


de los signos de partos que se muestran en ellas. La investigación medico
legal puede llevar a la determinación de la fecha del parto, información que
puede contribuir a dar validez a otras conclusiones emitidas por los peritos
en relación con el hecho. Se parte de los siguientes supuestos: Vulva
inflamada o varicosa, flojo loquial durante tres días sangriento, por tres
días más sero-sanguinolentos y los últimos tres días purulentos y
aproximadamente a los 12 días después del parto el útero desaparece en
la pelvis menor.
B. VALOR PROBATORIO DE LA PRUEBA PERICIAL

 La prueba pericial es el medio probatorio con el cual se obtiene dentro del


proceso un dictamen fundado en especiales conocimiento científico
técnico, útil para el descubrimiento o la valoración de un elemento de
prueba. (resulta este todo dato objetivo que se incorpora legalmente al
proceso, capaz de producir un conocimiento cierto o probable acerca de
los hechos investigados).
 La práctica ha demostrado en los casos de muerte violenta de un recién
nacido lo imprescindible que resulta la intervención del médico legista para
la aclaración de los hechos y el descubrimiento de la verdad. Aun así, la
Ley no atribuye un mayor reconocimiento a esta prueba, la que queda
sujeta a la libre apreciación del Tribunal en correspondencia a su criterio
racional (artículo 336 de la Ley de Procedimiento Penal) y en relación con
el resto de las pruebas que se practiquen en el juicio, las razones
expuestas por la acusación y la defensa unido a lo manifestado por los
acusados (artículo 357 de la Ley de Procedimiento Penal).

XI. ESTADISTICA
A. PERSONAS CON SENTENCIA CONDENATORIA POR EL DELITO DE
HOMICIDIO DOLOSO, SEGÚN TIPO DE HOMICIDIO.
De acuerdo al total de personas sentenciadas por homicidio doloso, en el
año 2017 se aprecia que 494 fueron sentenciados/as por el delito de
homicidio simple, 248 por homicidio calificado (asesinato), 120 por

Páá giná 35
feminicidio, 70 por parricidio, 7 por homicidio por emoción violenta, 3 por
sicariato, 2 por infanticidio y 2 por homicidio piadoso.
Del año 2012 al 2017, fueron sentenciados/as 17 por infanticidio.

CAPITULO II
CONCLUSIONES

1. El infanticidio se configura cuando la madre ocasiona, ya sea por acción u


omisión, la muerte dolosa del producto de su gestación durante o en
circunstancias del parto o cuando se encuentre bajo los efectos del estado
puerperal.
Páá giná 36
2. El infanticidio a través de la historia se ha desarrollado en distintas partes del
mundo, en mayor grado y en otros en menor grado, de distintas formas y
modalidades, muchas veces influenciados por las creencias religiosas.

3. Para tipificar el delito de infanticidio el medico legista a través de su investigación


debe de determinar los causales del deceso del que esta por nacer o del nacido,
para ello deberá realizar los exámenes correspondientes como es el caso
docimasia pulmonar, histológico, radiográfico, diafragmático, gastrointestinal,
auricular, circulatorio y vascular, análisis que conlleve a determinar que el que esta
por nacer o recién nacido ha sido privado por su progenitora a través de asfixia,
lesiones, envenenamiento, estrangulamiento con la mano o lazo, sumersión, o por
abandono del recién nacido.

4. Nuestro Código Penal en su Art. 110 establece una doble causa que justifica la
aplicación del infanticidio o dos formas de cometer el delito: a) Durante el Parto; o
bien b) Bajo la influencia del estado puerperal. De lo que se desprende que
nuestra legislación nacional, no hace recaer como única fuerza atenuatoria la
efectiva constatación del estado puerperal en la madre, sino también en que el
crimen se cometa durante el parto, independientemente de que haya o no estado
puerperal o la influencia de un particular estado psicológico al momento de
cometer el delito.

5. El tratamiento jurídico del delito de infanticidio, es deficiente, entiéndase


como insuficiente; toda vez que las circunstancias que la madre mate a su
hijo durante el parto o bajo la influencia del estado puerperal no se
encuentran adecuadamente fundamentadas, comprometiéndose
evidentemente el bien jurídico de la vida humana independiente
garantizada para toda persona, provocando responsabilidad por parte del
Estado al no salvaguardar el derecho supremo del ser humano, en este
caso, la vida del recién nacido.

6. Predomina en el Derecho Comparado la tendencia a considerar el


infanticidio como modalidad atenuada del homicidio.
CAPITULO III
RECOMENDACIONES

1. Prevenir, detectar y tratar a tiempo las psicosis puerperales; asimismo es


importante acompañar y ayudar a las madres en todo el posparto.

2. La prevención es la mejor cura a cualquier cosa, y en este caso es


absolutamente necesario. Una buena educación sexual puede ser en gran

Páá giná 37
medida una forma de evitar que sucedan este tipo de situaciones y evitar
los embarazos no deseados y a posterior delitos de infanticidio.

3. La prevención es especialmente importante en los casos de mujeres que


ya tienen un diagnóstico de trastorno bipolar antes del embarazo o que
tienen antecedentes familiares cercanos.

4. Facilitar la atención en la red de salud mental a las madres con bebés.


Facilitar y permitir la atención en las consultas de los centros de salud
mental con bebé incluido. Formar a pediatras, enfermeras de pediatría,
matronas y médicos de familia con información sobre los trastornos
mentales perinatales además de en el apoyo al puerperio y a la lactancia.

5. En cuanto a los infanticidios que no se producen en el contexto de una


psicosis puerperal, algunas prácticas también los pueden prevenir:
 Las llamadas "cunas para dejar bebés" que en otros países europeos
han demostrado ser útiles para disminuir las tasas de bebés
abandonados en contenedores y similares. Permiten dejar a un bebé de
forma totalmente anónima, sabiendo que será cuidado y que nadie
perseguirá a la madre por ello.
 La erradicación de la violencia de género, ya que muchos de estas
muertes de bebés se producen en hogares donde la violencia de género
es continua y gravísima

Páá giná 38