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PEDAGOGÍA, DIDÁCTICA Y EDUCACIÓN

DEFINICIONES
Es muy común que los conceptos pedagogía, didáctica y educación se usen indiscriminadamente sin saber
que aunque guardan una estrecha relación, existen diferencias que son importantes para poder delimitar cada
una de sus funciones. Cada uno de estos conceptos a su vez, tiene un protagonismo en el saber educativo y el
buen maestro aprovecha cada una de estas facetas a su favor.

El término "pedagogía" se origina en la antigua Grecia, al igual que todas las ciencias primero se realizó la
acción educativa y después nació la pedagogía para tratar de recopilar datos sobre el hecho educativo,
clasificarlos, estudiarlos, sistematizarlos y concluir una serie de principios normativos. Etimológicamente, la
palabra pedagogía deriva del griego paidos que significa niño y agein que significa guiar, conducir.

La pedagogía cumple con las características principales de la ciencia, es decir, tiene un objeto propio de
investigación, se ciñe a un conjunto de principios reguladores, constituye un sistema y usa métodos científicos
como la observación y experimentación. Por lo anterior, se puede definir a la pedagogía como la ciencia
encargada de estudiar la formación y cómo los seres humanos aprenden.

Zambrano (2015) refiere que la pedagogía y la didáctica integran dos campos cuya naturaleza, medios y fines,
reflejan el debate contemporáneo de la educación. El mismo autor expone que la pedagogía, es un concepto
polisémico cuya raíz e historia se remonta al pensamiento griego, la didáctica, por otro lado, es un concepto
unívoco producto de las transformaciones científico-educativas de la segunda mitad del siglo XX y que la
educación es una actividad propiamente humana y se entiende como la acción de educar.

Durante los siglos XVII y XX, la palabra “pedagogía” se refería polisémicamente a la profesión del maestro, a la
práctica educativa diaria, a los métodos y técnicas de enseñar, a la reflexión sobre la práctica, a los saberes de
los maestros, entre otros. La pedagogía es un conjunto de saberes que buscan tener impacto en el proceso
educativo, en cualquiera de las dimensiones que este tenga, así como en la comprensión y organización de la
cultura y la construcción del sujeto. A pesar de que se piensa que es una ciencia de carácter psicosocial que
tiene por objeto el estudio de la educación con el fin de conocerla, analizarla y perfeccionarla, y a pesar de que
la pedagogía es una ciencia que se nutre de disciplinas como la sociología, la economía, la antropología, la
psicología, la historia, la medicina, etc., es preciso señalar que es fundamentalmente filosófica y que su objeto
de estudio es la Formación -en palabras de Hegel-, de aquel proceso en donde el sujeto pasa de una
conciencia en sí a una conciencia para sí y donde el sujeto reconoce el lugar que ocupa en el mundo y se
reconoce como constructor y transformador de éste.

Por otro lado, la didáctica es una rama de la pedagogía que se encarga de buscar métodos, técnicas y
estrategias para mejorar el aprendizaje. Se vale de los conocimientos que ya existen en la pedagogía pero los
concreta a través de recursos didácticos y además, busca monitorear el éxito o fracaso de dichas estrategias.

Según algunos planteamientos teóricos contemporáneos, la didáctica capacita al docente para que éste pueda
facilitar el aprendizaje de los estudiantes; para ello se hace necesario que el maestro cuente con un bagaje de
recursos técnicos sobre las estrategias para enseñar y aprender y sobre todo los materiales o recursos que

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mediaticen la función educativa. La didáctica, desde esta perspectiva, aporta al docente al menos cuatro
grandes lineamientos:

1. Elementos históricos sobre experiencias metodológicas utilizadas desde cada corriente o teoría.
2. Un enfoque investigativo para obtener información desde el aula.
3. Una reflexión sobre la importancia de los recursos y ambientes de aprendizaje como factores
didácticos.
4. La programación y la planificación del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Para Nassifiv (1980) etimológicamente, la palabra educación procede del latín educare, que significa "criar",
"nutrir" o "alimentar", y de ex-ducere, que equivale a "sacar", "llevar" o "conducir desde adentro hacia
afuera". En la primera acepción la educación es un proceso de alimentación o de acrecentamiento que se
ejerce desde fuera; y en la segunda, ya no se trata de una crianza o de una alimentación mediante presión
externa, sino de una conducción, de un encauzamiento de disposiciones ya existentes en el sujeto que se
educa. Por otro lado, Flores (1991) afirma que la educación hace referencia al conjunto de prácticas propias
de un tiempo y un lugar determinado, con las cuales las generaciones adultas entregan a las generaciones
jóvenes los resultados de su experiencia.

En la educación, existen tanto procesos formales como informales. Es posible por ejemplo aprender un idioma
en un curso o viviendo directamente en el país. Aunque ambos caminos son válidos, difieren en las técnicas de
aprendizaje que use el sujeto. De cualquier manera, en ambos casos se habla de educación. La educación se
puede dar en contextos diversos como el hogar o el trabajo, mientras que la pedagogía tiene una relación
directa con la docencia.

Volviendo al ejemplo anterior, es posible que en el caso del curso formal para aprender un idioma exista como
tal un currículo pedagógico, que guíe tanto al docente como al estudiante clase a clase. Existen cronogramas
de actividades, evaluaciones, trabajos a realizar y metas esperadas al final de cada curso. Sin embargo,
aunque exista como tal un marco pedagógico, cada docente usará estrategias distintas y es ahí donde se
encuentra la didáctica materializada. Por último, la educación estudia de manera general también la forma en
que se enseña y se aprende. Y al igual que la pedagogía y la didáctica, se trata de un campo interdisciplinar,
presente en todas las esferas de la sociedad humana.

La pedagogía, la didáctica y la educación, hacen parte del sistema educativo. En resumen se puede decir que:

 La pedagogía es la disciplina que se encarga de regular el proceso educativo y resolver los problemas que
puedan suscitarse en dicho proceso. El concepto de pedagogía está relacionado con el de ciencia y arte de
educar, su objeto de estudio es la educación y por ende, la formación del ser humano en todos sus
ámbitos.

 La didáctica es la rama de la pedagogía que se encarga de buscar métodos y técnicas para mejorar la
enseñanza. Los elementos de la didáctica son las intencionalidades (el para qué), los contenidos (el qué) y
la metodología (el cómo), los recursos (con qué) y la evaluación (grado de logro).

La didáctica se ocupa de orientar la acción educadora sistemática, y en sentido más amplio: “Como la
dirección total del aprendizaje” es decir, que abarca el estudio de los métodos de enseñanza y los

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recursos que ha de aplicar el educador para estimular positivamente el aprendizaje y la formación
integral y armónica de los educandos”.

La didáctica también puede ser definida como el conjunto de técnicas, principios, normas, recursos y
comportamientos para que el aprendizaje se lleve a cabo con mayor eficiencia.

 La educación es el proceso mediante el cual una sociedad, de manera intencional o difusa, promueve el
crecimiento de sus individuos. (Lucio, 1989). Tiene una estrecha relación con la sociedad, con las formas
pedagógicas propias de cada cultura, con los sistemas sociales generales, que nos permiten pensar en la
educación como un perfeccionamiento personal y al mismo tiempo colectivo. La educación es un
fenómeno cultural humano.

FINES/PROPÓSITOS
El propósito de la pedagogía es establecer los fines que persigue la educación, es decir, generar un ideal de
formación del hombre de acuerdo a las necesidades e intereses de cada sociedad.

La didáctica es la parte de la pedagogía que se ocupa de los sistemas y métodos prácticos de enseñanza
destinados a plasmar en la realidad las directrices de las teorías pedagógicas, ambas coadyuvan en la
preparación cognoscitiva del ser humano. Entre los fines u objetivos de la didáctica, cabe mencionar: hacer la
enseñanza y el aprendizaje más eficiente, aplicar los nuevos conocimientos más coherentes a la enseñanza,
orientar la enseñanza de acuerdo a la edad del educando, orientar la enseñanza a las posibilidades y
necesidades del estudiante, inspirar las actividades escolares o educativas en la realidad, adecuar la enseñanza
a la sociedad.

En general, la educación en cualquier sociedad tiene el objetivo general de formar la personalidad ideal
sustentada en la vitalidad, la sensibilidad, el esfuerzo, la sabiduría y la inteligencia. La sociedad actual necesita
formar tales características en el individuo, hombre y mujer. Uno de los ideales y propósitos de la educación
es el orden, la disciplina y el desarrollo personal.

En Guatemala, los fines de la educación son: Proporcionar una educación basada en principios humanos,
científicos, técnicos, culturales y espirituales que formen integralmente al educando, lo preparen para el
trabajo, la convivencia social y le permitan el acceso a otros niveles de vida. (Ley de Educación Nacional).

MODELOS PEDAGÓGICOS
Existen numerosas maneras de conceptualizar el aprendizaje, teniendo cada una de ellas diferentes
repercusiones en función de qué efectos prácticos tenga dicha concepción. Muchas de las ideas respecto a
cómo funciona o cómo debe realizarse el proceso educativo se han elaborado y se han constituido como un
modelo pedagógico más o menos sólido.

Estos modelos son la representación del conjunto de relaciones que permiten explicar un fenómeno concreto,
en este caso el aprendizaje. Tener un modelo pedagógico nos permite no solo tener una explicación al
respecto, sino también elaborar una serie de pautas que nos lleven a educar y potenciar determinados

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aspectos en función del tipo de modelo elegido. Existen gran cantidad de modelos pedagógicos, entre los
cuales destacan los siguientes:

Modelo tradicional

El modelo pedagógico tradicional, el más empleado a lo largo de la historia, propone que el papel de la
educación es la de transmitir un conjunto de conocimientos. En esta relación entre alumno, educador y
contenido el alumno es únicamente un recipiente pasivo, absorbiendo los contenidos que el educador vierte
sobre él. El rol protagonista recae sobre el educador, que será el agente activo.

Este tipo de modelo propone una metodología basada en la retención memorística de la información, a partir
de la repetición continuada de tareas y sin precisar de un ajuste que permita la otorgación de un sentido al
material aprendido.

Asimismo, se evaluará el nivel de logro de los aprendizajes a través del producto del proceso educativo,
calificando al alumno en función de que sea capaz de replicar la información transmitida. Se le da una elevada
importancia al concepto de disciplina, siendo el docente una figura de autoridad, y el conocimiento se
transmite sin espíritu crítico y aceptando lo transmitido como verdadero. Se basa en la imitación y el
desarrollo ético y moral.

Modelo conductista

El modelo pedagógico conductista considera también que el papel de la educación es la de transmisión de


saberes, viéndola como una manera de generar la acumulación de aprendizajes. Se basa en el paradigma
conductista en su vertiente operante, proponiendo que a todo estímulo le sigue su respuesta y la repetición
de esta se ve determinada por las posibles consecuencias de dicha respuesta. A nivel educativo se pretende el
aprendizaje por modelamiento de la conducta, fijando la información a través del refuerzo.

El rol del alumno bajo este paradigma es también pasivo, si bien pasa a ser el foco principal de atención. El
maestro sigue estando por encima del alumno, en un rol activo en el que emite las situaciones e
informaciones que sirven de estímulo. Abunda el uso de metodología memorística y imamitivo-observacional.
Los procedimientos técnicos y las destrezas suelen ser bien aprendidos bajo esta metodología a un nivel
procedimental, considerándose el aprendizaje como cambio de conducta.

Se trabaja a través de una evaluación sumativa en que se tienen en cuenta los niveles de conducta esperada y
el análisis de los productos elaborados a lo largo de la evaluación (como los exámenes).

Modelo romántico/naturalista/experiencial

El modelo romántico parte de una ideología humanista que pretende tener en cuenta al educando como parte
protagonista y activa del aprendizaje y centralizado en el mundo interior del menor. Se basa en la premisa de
no directividad y máxima autenticidad y libertad, suponiendo la existencia de suficientes capacidades internas
por parte del aprendiz para ser funcional en su vida y buscando una metodología de aprendizaje natural y
espontánea.

Bajo este modelo se promueve que el desarrollo de los menores debe ser natural, espontáneo y libre,
centrando el aprendizaje en la experiencia libre y en los intereses del menor, siendo únicamente el educador

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un posible auxilio para este en caso de necesidad. Lo importante es que el menor desarrolle sus facultades
internas de manera flexible. No es teórico sino experiencial: se aprende haciendo.

En este modelo, se propone que el sujeto no debe ser evaluado, comparado ni clasificado, señalando la
importancia de que se pueda aprender libremente sin interferencias. Como mucho se propone una evaluación
cualitativa, dejando de lado la cuantificación para observar como se ha ido desarrollando el sujeto.

Modelo cognoscitivista/desarrollista

Basado en la concepción piagetiana del desarrollo, este modelo se diferencia de los anteriores en que su
principal objetivo no es el de cumplir con el currículo, sino contribuir y formar al sujeto de tal manera que
adquiera habilidades cognitivas suficientes para ser autónomo, independiente y capaz de aprender por sí
mismo. La educación se vive como un proceso progresivo en el que se van modificando las estructuras
cognitivas humanas, modificaciones que pueden alterar la conducta indirectamente.

El papel del docente pasa a evaluar el nivel de desarrollo cognitivo y orientar a los alumnos de cara adquirir la
capacidad de otorgar sentido a lo aprendido. Se trata de un facilitador en la estimulación del desarrollo del
aprendiz, siendo la interacción maestro alumno bidireccional. Se trata de generar experiencias y ámbitos
donde poder desarrollarse, evaluando cualitativamente al sujeto aprendiz.

Modelo educacional-constructivista

El modelo educacional constructivista es uno de los que mayor utilización y aceptación tiene en la actualidad.
Basado como el anterior en autores como Piaget pero también junto con las aportaciones de otros autores
destacados como Vigotsky, este modelo centra su atención en el alumno como principal protagonista del
proceso educativo, siendo un elemento activo imprescindible en el aprendizaje.

En este modelo la tríada profesor-alumno-contenido es vista como un conjunto de elementos que interactúan
de manera bidireccional los unos con otros. Se busca que el alumno pueda construir de manera progresiva una
serie de significados, compartidos con el profesor y con el resto de la sociedad, en base a los contenidos y
orientación del docente.

Un elemento fundamental para esta perspectiva es que el aprendiz pueda atribuir sentido al material
aprendido y también al propio proceso de aprendizaje, actuando el docente como guía del aprendizaje y
teniendo este último en cuenta la necesidad de proporcionar una ayuda ajustada a las necesidades del
aprendiz.

Se trata de optimizar al máximo posible las capacidades de éste, de tal manera que se acerque al máximo nivel
potencial en vez de limitarse a su nivel actual real (es decir, que alcance el nivel al que puede alcanzar con
ayuda). El control se va cediendo progresivamente al alumno según va dominando el aprendizaje, de tal
manera que se va logrando una mayor autonomía y capacidad de autogestión.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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ftp://ftp.puce.edu.ec/Facultades/CienciasEducacion/ModalidadSemipresencial/Pedagog%C3%ADa%20General
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Recuprado de: https://doi.org/10.17227/ludica.num10-7646

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Año 31 (Especial 6): 914-934.