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El triple salto o salto triple es una prueba de atletismo que se engloba dentro de la categoría

de saltos. La prueba masculina forma parte del programa de atletismo en los Juegos
Olímpicos desde su primera edición celebrada en Atenas en 1896. La prueba femenina no
debutó hasta la XXVI edición celebrada en Atlanta 1996.
En el Campeonato Mundial de Atletismo la prueba masculina también se celebra desde su
primera edición celebrada en Helsinki en 1983. La prueba femenina debutó en la IV edición
celebrada en Stuttgart 1993.
Para realizar un triple salto hay que realizar una secuencia de pasos. El primero es un salto a
la pata coja, en el segundo se hace otro salto repitiendo la primera pierna y en el tercero se
efectúa un cambio de pierna, siendo este el último impulso antes de caer en la arena. El salto
sigue una de las dos secuencias de piernas: izquierda, izquierda, derecha y caída o derecha,
derecha, izquierda y caída.
Un concurso estándar, está compuesto por seis intentos, los tres primeros para todos los
atletas y los tres últimos para los ocho mejor clasificados, denominados saltos de mejora. En
caso de ser ocho atletas o menos, todos pasarán a la mejora. Ganará el atleta que mejor
marca haya realizado. En caso de empate se comprobará la segunda mejor marca de cada
uno de ellos y así sucesivamente.
La medición se realiza desde la huella más cercana dejada por el atleta en la arena hasta la
tabla de batida. Si el saltador realiza la primera batida pasada esta línea, el salto será anulado.

En el ámbito del atletismo, existen diversas pruebas que implican la


realización de saltos. En el caso del salto triple, la disciplina consiste en
apoyar los pies dos veces de manera alternativa para luego caer sobre la
arena con ambos pies juntos.
La realización del salto triple, también conocido como triple salto, implica
el desarrollo de una secuencia compuesta por un primer salto sobre una
pierna, un segundo salto repitiendo la misma pierna y un tercero tras el
cambio de pierna. Este último movimiento es el que da el mayor impulso
hasta llegar a la pileta de arena.
Al igual que ocurre en el salto largo, existe un límite que el atleta no puede
sobrepasar antes de iniciar su salto (en este caso, el primero de los tres saltos
que componen el movimiento). Para medir la marca alcanzada por el
competidor, se considera la huella más cercana que queda en la arena.
El récord mundial masculino en salto triple corresponde al inglés Jonathan
Edwards en 1995, cuando alcanzó una marca de 18,29 metros. La mejor
marca femenina en salto triple, por su parte, es propiedad de la
ucraniana Inessa Kravets (15,50 metros), lograda también en 1995.
Técnica

La técnica del salto triple se divide en


cuatro fases, que son la carrera de aproximación y los propios tres
saltos. En la primera de ellas, el atleta comienza por tomar el impulso
necesario para la carrera, y luego aumenta su velocidad al máximo posible.
En este caso, la carrera de aproximación es parecida a la utilizada en el salto
largo (también conocido con el nombre salto de longitud), aunque su ritmo
debe variar en menor grado y sus últimos pasos no deben poseer tanta
amplitud; en otras palabras, es más homogénea que la carrera del otro salto.
Llega el momento del primer salto, cuyo despegue también es similar al
del salto de longitud, aunque su batida debe ser más profunda. Cuando el
atleta toca la tabla ubicada en el suelo debe prepararse para la batida (de
hecho la tabla se denomina de batida), flexionando la pierna que utilizará
para el impulso. Seguidamente, debe extender dicha pierna (que también se
conoce como pierna de batida), y la otra, la pierna libre, elevarla flexionada.
Mientras se encuentra suspendido en el aire, debe mover las piernas
como si estuviera caminando, más precisamente dando dos pasos,
mientras el tronco se mantiene en posición vertical. Con el primer paso, la
pierna de batida retrocede; luego, se cruzan para volver a adelantarla, y esto
se repite. Una vez finalizado el segundo paso, el atleta debe aterrizar con la
pierna de batida, por lo cual siempre debe quedar delante.
En cuanto el pie de batida toca el suelo se da comienzo al segundo salto, a
lo largo del cual el tronco debe permanecer recto y ambas piernas,
flexionadas, aunque la de atrás debe intentar alcanzar la otra (la libre), que
se encuentra casi a 90° y a la altura de las caderas. A diferencia el primer
salto, no se deben realizar pasos en el aire.
La última fase del salto triple es muy similar al salto largo. Cabe mencionar,
por otro lado, que la velocidad con la que llega el atleta a este punto es
bastante menor. Justo antes de la caída, es necesario extender las piernas
hacia adelante para adoptar una posición similar a la que tenemos cuando
estamos sentados.