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Año III - N.

° 64 REVISTA QUINCENAL ILUSTRADA í 5 Noviembre de 1908

Luz de las Heras, primera dama joven del teatro Español. Fot. v«on«.

NU1
AÑO 111 NÜM. 64

EL ARTE DEL TEATRO


Precios de suscripción: ° Publicación quincenal ilustrada Redacción, Adminis-
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Ntmero suelto: 0,75 trancos. Teléf. 1.951. - Apart. 389.
:: Madrid, 15 de Noviembre 1908 ::

CRÓNICA TEATRAL
ANDO la prioridad que por sus méritos merece á la El interés que ofrece el asunto, la intensidad dramá-
D obra que mayor éxito lia alcanzado, debemos co-
menzar esta crónica con la reseña del estreno de
la hermosa comedia de Benavente, La fuerza bruta.
tica de las situaciones que se suceden, complicando sus
incidentes de un modo tal que no permite distraer un
punto la atención del espectador, produjeron efecto tal
Por el arte, por la exquisita delicadeza que el autor en el auditorio, que á la terminación de cada uno de los
muestra en esta obra, por la intensidad dramática que cuadros y de la obra llamó á los autores insistentemente,
ofrece bajo la forma sencillísima, esta última producción obligándoles á presentarse innumerables veces á recibir
del ilustre dramaturgo es, no solamente de lo más bello los aplausos.
que ha creado tan privilegiado numen, sino también de lo Un melodrama de emocionantes efectos, titulado Es-
más hermoso que ha producido el estro de nuestros au- labón de sangre, ha proporcionado á D. 1 .eón Navarro Se-
tores modernos. rrano un éxito en el teatro de Novedades. Tanto el libro,
Benavente, en esta obra, no va contra ningún princi- que abunda en situaciones dramáticas» como la música,
pio, no se propone satirizar personas ó cosas: trata sola- de los maestros San Felipe y Vela, fueron aplaudidos por
mente de conmover al auditorio con una fábula interesan- el público que llenaba el teatro.
tísima, que llega ¡i causar honda emoción. Después de la comedia El marido de su viuda, de la
El público que asistió al estreno acogió la hermosa que en otro lugar de este número ofrecemos información,
comedia de Benavente con estruendoso entusiasmo, ha- la compañía del Príncipe Alfonso ha estrenado la obra en
ciendo at gran autor una de las ovaciones más grandes un acto de los Sres. Duque y Sánchez de la Fuente, El
con que ha sido premiada una obra. dinero engaña, que fue aplaudida por el selecto público
Los artistas de Lara contribuyeron al éxito interpre- que acude á aquel teatro, y cuya interpretación fue ex-
tando de un modo primorosísimo la comedia. celente por parte de todos los artistas.
Matilde Moreno, en la poética y bellísima figura de Los parrales, zarzuela de D. Francisco Arenas, con
la hermana de la caridad, estuvo admirable, conquistando música de Saco del Valle, estrenada en el Gran Teatro,
uno de los más completos y legítimos triunfos de su bri- pasó sin entusiasmar, debido á la escasa novedad que
llante carrera artística. ofrece el asunto.
Secundáronla en su labor de gran actriz las señoritas La Zarzuela ofreció el estreno de El pañuelo de encaje,
Pardo, Ortiz y Alba, y los Sres. Tuga, Romea, Simó Ra- libro de los Sres. Ontiveros y Díaz Alonso, música de don
so, Rubio, Mora, Barraycoa y Pacheco. Cándido Orense, que no satisfizo á la concurrencia, aun-;
También Sinesio Delgado ha conseguido un éxito que en honor de la verdad debe decirse que obras peo-í;
completo con su nueva zarzuela El talismán prodigioso, res han sido acogidas con aplauso. \\^
obra que por su gran teatralidad y por la forma en que El Salón Nacional, en el que actúa una compañía de
está escrita merece el éxito que obtuvo y la admirable verso, bajo la dirección del Sr. Rodrigo, ha estrenado dos
interpretación que le dieron los artistas de Apolo, en- obras: la comedia en un acto, original de D. Miguel Por-
tre los que destacaron María Palou, Rufart y Ruiz de tóles, Petición de mano, que por sus cómicas situaciones
Arana. y por el ingenio con que está hecha gustó mucho, y La
La música, de Amadeo Vives, fue también objeto de conquista del aire, juguete cómico de D. Mariano Muzas,
calurosos aplausos. que también mereció una favorable acogida.
El Cómico ofreció, como estreno, la comedia de Li- Romea ha estrenado también dos obras con gran éxi-
nares Rivas, Cuando ellas quieren.. ., á la que el maestro to: el juguete cómico Los teléfonos, del primer actor de la
Calleja ha puesto tres números de música graciosos y compañía Sr. Fernández Brochado, y Arte y amor, come-
agradables. dia de D. Alfredo García Sánchez; en ambas obras se han
Convertida en zarzuela é interpretada primorosamen- distinguido especialmente la Srta. Valdivia y los señores
te por Loreto Prado, las Srtas. Saavcdra, Águila, Román Castilla y Palacios.
y Girín, la Sra. Franco y los Sres. Chicote, Ponzano, Ri- El Ideal Polistilo ofreció también las primicias de
poll, González y Delgado, obtuvo excelente acogida y Cómo se ama, bella é interesante obra en dos actos del
contribuye á que aumenten los ingresos que proporciona Sr. González del Castillo; Barbieri, La borrasca, zarzuela
Alma de Dios, que continúa representándose á teatro del Sr. Royo de León y del maestro Santonja, que fue
lleno. muy aplaudida, y La Latina el saínete de Montagud, con
Otro exita/.o colosal ha correspondido al teatro música de Carbonell, ¡Jesús, qué malas lenguas!, en el que
Martín, con el melodrama Los dos rivales, de Asensío Más revela felicísimas disposiciones el popular caricaturista y
y Capella, música de Jerónimo Jiménez. sus condiciones de notable compositor el músico.
Armando Gresca
PAG. EL ARTE DEL TEATRO

Paquita, Sfa. DE SIRIA Eudosla, S»a. TORRES Carolina, Sita. RODRÍGUEZ

EL MARIDO DE SU VIUDA
Comedia en un acto y en prosa, original de D. Jacinto Benavente,
estrenada en el teatro del Príncipe Alfonso.

A compañía de Fernando Porredón, que continúa en mente con un hombre digno de la celebridad. Creo sin-
L el elegante teatro del Príncipe Alfonso la campaña
comenzada con tanta brillantez en el Regio, ha es-
trenado una nueva obra de Jacinto líenavente.
ceramente que tratando de inquirir la causa, encontraría-
mos más culpa de los disgustos y sinsabores que sufre do-
ña Carolina, en ella misma, y en su nuevo esposo, en la
El marido de su viuda, título de la obra del insigne conducta anterior de ambos, en sus respectivos caracte-
autor de Los intereses creados, es una sátira de costum- res, en todo lo que particularísimamenle les concierne á
bres, tan hábil c ingeniosa como todas las producciones ellos, que en la celebridad del difunto. Es más, acaso con-
de este carácter que lleva al teatro. cluiríamos por convencernos de que ésta no afecta en lo
Presenta en ella á la consideración del auditorio los más mínimo á los efectos que sufren, y que el autor acha-
inconvenientes que la celebridad de un hombre ocasiona ca á la picara celebridad.
á la familia que le sobrevive. Pero Benavente dice que sí, y para demostrárnoslo
No ha querido el autor, como puede observarse, ofre- recurre duna serie de situacionesé incidentes cómicos que
cer la cuestión más que desde un solo punto de vista, y mueven á la risa, y el público, sin cuidarse tanto de que
esto lo hace con la gracia en él habitual; pero por circuns- la tesis quede demostrada como de divertirse, da por
cribirse á este solo aspecto, la obra no convence del todo, bueno cuanto le presentan y sale del teatro con la satis-
puesto que si es verdad que la fama acarrea graves in- facción pintada en el semblante.
convenientes al que la disfruta, á los que le rodean y á
los que le sobreviven, también es cierto que proporciona
algunas ventajas, que son, como en todas las manifesta- Es claro que podría decirse que si las cosas que !e
ciones de la vida, el contrapeso natural, la compensación ocurren á la viuda del célebre Patricio Molinete le hubie-
que restablece el equilibrio de las cosas. sen ocurrido á la de un Juan Particular, que no hubiera
En El marido de su viuda asistimos únicamente á las pasado los linderos de la vulgaridad más rutinaria, no le
contrariedades y disgustos que la celebridad de don Pa- hubieran acarreado tales sinsabores, puesto que nadie se
tricio Molinete ocasiona á la que fue su compañera. Sería hubiera enterado, ni sobre su ventura ó su infortunio hu-
también curioso averiguar si esas contrariedades que pa- bieran recaído las miradas de todos; pero también es cier-
dece doña Carolina son el lógico efecto de la celebridad to que si esa señora se hubiera conducido con mayor re-
del difunto, como Benavenie trata de demostrar, ó la con- cato y prudencia, no teniendo que censurar nadie su con-
secuencia de haber contraído nuevo enlace, y no precisa- ducta, tampoco hubiera tenido que lamentar el que todos
EL ARTE DEL TEATRO

Paquita, Si». DH SIRIA Eudosía, S». TORRES Floreado, Sr. PORREDÓN Carolina, Srta. RODRÍGUEZ

se fijasen en ella, y en que de la celebridad de su esposo mente hubiera ofrecido los encantos indecibles de todas
se derivasen tantas contrariedades. las suyas, pero que al quedarse en boceto no hace más
^ I-a mayor que han sufrido, por regla general, las que que prometer algo que no llega.
en vida de los genios fueron sus compañeras, ha sido el ol- *
vido, la obscuridad en que las dejara la viudez. * *
Muerto el hombre célebre, nadie ha solido acordarse Xos encontramos al comenzar la obra, con que la
de su familia, nadie ha intentado averiguar cómo vive, y á viuda del hombre célebre, joven y bella, ha contraído
menos que el escándalo haya venido á darle una notorie- nuevo enlace, transcurridos dos años del fallecimiento de
dad á la que es bien ajeno el recuerdo del muerto, na- su primer esposo.
die ha vuelto á preocuparse de ella. Don Florencio, el segundo marido de Carolina, fue
en vida del difunto gran amigo de aquél; uno de esos ami-
gos que llegan á ser considerados como personas de la
Si no se tratara de una obra de Benaventc, con lo familia.
bueno que tiene la comedia de que tratamos: los tipos, so- Creen la viuda y el amigo Jcl hombre célebre, que
bria y graciosamente dibujados, el diálogo sutil é ingenio- guardando las consideraciones sociales, es decir, contra-
so, habría bastante para elogiar sin reservas su valor; pero yendo matrimonio después de transcurridos los dos años
nos tiene acostum- de luto, quedarán á
brados a tan sabrosos salvo de la murmura-
frutos, á tan delica- ción y de la censura,
dos manjares, á pla- y así ocurriría segura
tos tan suculentos y mente, no obstante
tan admirablemente el enojo que la se-
condimentados, que gunda boda produce
cuando solamente en el ánimo de las
nos sirve un entre- hermanas del difun-
més 6 un aperitivo, to, solteronas mur-
nos sabe á puco y nos muradoras, que no
creemos defrauda- desperdician ocasión
dos, lin El marido de de censurar con acri-
su vhtda, Benavente tud á su cuñada, si
se muestra como es, cuando ya se ha ve-
pero en una dosis tan rificado la boda no
pequeña que no sa- viniera á alterar la
tisface del todo. Pa- tranquilidad y la
rece su obra algo así ventura de los recién
como el boceto de casados un suceso ló-
una comedia que gico, pero de conse-
terminada completa- cuencias desagrada-
Floreado, Sr. PORREDÓN Carolina, Sita. RODRÍGUEZ
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bles para doña Carolina. Los admiradores del difunto, del al hogar de aquélla. Cuando Carolina lee una de aquellas
hombre célebre, van á erigir un monumento á su memoria. cartas infamantes para ella, siéntese indignada; indigna-
Si la iniciativa no se debe precisamente á don Flo- ción de que participa también su esposo, y que le obliga á
rencio, el íntimo del hombre célebre y actualmente es- desafiar al autor del libro y de aquella infame calumnia,
poso de su viuda, débesele por lo menos el haber patro- nombrando al efecto dos amigos que acudan eu su busca y
cinado la idea y el haber contribuido eficazmente á lle- se entiendan con él. Pero el escándalo no se evitará con
varla á cabo. esto, y lo importante es evitar el escándalo, surgido pre-
Al acto solemne de descubrir la estatua del hombre cisamente en vísperas de la inauguración del monumento.
célebre, honra de la villa que le vio nacer, ha sido invita- Sería preciso recoger la edición de aquel libraco indigno,
da la que en vida fue su compañera, para que ocupe un pagándosela toda al librero que la ha comprado.
puesto preferente en la presidencia. Y ya es esto una gra- liste, al conocer el suceso, acude á sincerarse. El ig-
ve contrariedad. En los discursos que seguramente han noraba que en el libro aquel se difamara y se ofendiera la
de pronunciarse ante la figura de! gran hombre, se afir- memoria delmuerto; creyó de buena fe que se trataba de
mará que nadie de cuantos tuvieron la honra de tratarle sus Memorias, de algo que contribuiría á hacer más so-
podrá olvidarle, y todos volverán los ojos hacia la que fu* lemne el homenaje que se le tributaba en aquellos días.

Valdivieso, St. AGUADO Florencio, Sr. PORREDON Don Recaredo, Sr. MONTENEGRO Zurita, Sr. INF1ESTA Fo».

su compañera, como echándole en cara que la que más Valdivieso, el sinvergüenza de Valdivieso, presén-
respetuoso recuerdo debía guardar á su memoria, es la que tase ante el irritado don Florencio. Para él, la cosa no
en primer término le ha olvidado. tiene importancia, y la explica y la justifica con la nece-
¿Qué papel será el de la viuda del hombre celebre sidad de buscarse unas pesetillas.
ante el monumento, aunque junto a ella no se encuentreal ¡Batirse con un amigo por cosa tan insignificante! De
sucesor en las venturas del hogar? ¿Qué semblante de- ningún modo.
berá poner?... Y como la desaprensión de Valdivieso, los chistes y
Y no paran aquí las misas, l'n vividor, un tal Valdi- cuchufletas con que sazona el diálogo, hacen imposible un
vieso, amigóte que fue del difunto, de esos amigos que lance con él, don Florencio vuélvese indignado contra el
medran á la sombra de los grandes hombres explotando librero, que sale de la casa renegando, después de una
su flaqueza y debilidades, pretendiendo sacar unas pese- cómica disputa con el autor del libro.
tas aprovecha la oportunidad de la inauguración del mo- Este propone á don Florencio que compre la edición
numento para publicar un libro, que trata de la vida del y que le resarza de las pérdidas sufridas, y con tan ven-
grande hombre, en el que se cuentan intimidades, anéc- tajosa solución queda resuelto el grave conflicto.
dotas curiosas, y al que como documento precioso se han
adicionado los autógrafos de unas cuantas cartas, que se En la interpretación de la comedia estuvo admirable
suponen dirigidas por el hombre célebre al autor del li- de naturalidad la Srta. Rodrigue/, l'orredón compuso un
bro, en las que se lamenta de la traición de que se cree tipo encantador del infeliz don Florencio, y merecieron
objeto por parte de su mujer y de su amigo íntimo Flo- los aplausos con que el público premió su labor las se-
rencio. Las cuñadas de Carolina, las murmuradoras herma- ñoras de Siria y Torres y los Sres. Montenegro, Aguado
nitas del hombre célebre, se apresuran á llevar la noticia é innesta.
A. G,
J O S H M O N C A Y O - Caricatura por H. Maní
EL ARTB DF.I. TEATRO

Don Benigno, S f . KUBIO Ricardo, Sr. P U G A Inés, Srta MORENO Telesfora, Siu. ALBA
Alanasío, Sr. SIMO RASO DoBa Asunción, Sr». RODRÍGUEZ Julieta, Sita. PARDO

MI CARA MITAD
Comedía en dos actos y en prosa, original de D. Miguel Ramos Carríón, estrenada en el teatro Lara.

E éxito en éxito camina este año la afortunada em- grandeza, encuentra la familia de Tnés en casa de Ricardo,
D presa del teatro Lara.
Su público habitual ve, entre risas discretas y
palmadas de regocijo, cómo se desarrollan con inocente
su joven marido.
Gastos y más gastos se acumulan sobre las rentas
del matrimonio, y en el momento de empe/ar la obra al-
placidez, en su mayoría, las comedias que les ofrecen, y canzan á un punto verdaderamente aterrador y ruinoso.
hasta el momento actual no encontró ocasión esta tem- Sobre todos los productos del capital, incluidas las
porada para torcer el gesto y manifestar de modo osten- rentas del papel del Estado, se ha consumido en el año
sible su desagrado. que pasó una respetable cantidad de miles de pesetas.
Muy al contrario. Las calvas burguesas, orondas y El desconcierto económico de la casa anuncia una
relucientes, enrojecieron más de una vez congestionadas ruina próxima de no buscar remedio urgente, y éste, que
por los impulsos de una franca emoción hilarante. Y las no puede consistir más que en la reducción inmediata de
niñas cloróticas, sencillas y frivolas, acudieron repetida- aquellos despilfarras, causa el malestar de Ricardo, que
mente al abanico, guardador de indiscreciones, para cu- en la adopción de aquella medida ve el principio de una
brir con sus países perfumados la doble hilera de apreta- serie de perturbaciones domésticas, atentatorias á la paz
dos dientes, que una expansión de mal tono, presentaba no interrumpida que reina en su casa desde los tres años
en bulliciosa carcajada, por la traidora sorpresa de un de su matrimonio.
chiste en acecho. Pero no puede seguirse otro camino y á emprender-
Buenas ó malas, respondiendo ó no á los nuevos lo se decide, afrontando en bien de todos los malestares
rumbos seguidos por la dramaturgia moderna, encerran- á que ha de dar motivo la implantación del nuevo siste-
do unas verdadero ingenio y alegría y descubriendo otras ma de vida.
únicamente el propósito insano de lograr el éxito sin pa- A interrumpirle en sus meditaciones viene Inés, cari-
rarse á aquilatar la índole de los recursos puestos en jue- ñosa. Se duele del estado de preocupación en que se en-
go, es lo cierto que todas las obras nuevas que han pasa- cuentra Ricardo hace algún tiempo y lo atribuye á falta de
do por el escenario de Lara llevaron en su abono la san- cariño ó á cansancio de la vida matrimonial.
ción unánime de su buen público satisfecho. Niega aquél que consista en esto, porque, muy por
Claro está, pues, que esta misma buena suerte ha el contrario, el tiempo transcurrido ha hecho más intenso
cabido á Mi cara mitad, obra en dos actos, con la que el su amor y más sólidos sus afectos, y ante las insistencias
veterano autor dramático I). Miguel Ramos Carrión rom- de la curiosidad de su cónyuge él se dispone, confiden-
pe este año el fuego de sus estrenos. cial, á satisfacerla.
Precisa una nueva organización en la casa. Vestidos,
Cómodo y lujoso asilo para sus ansias de vivir en sombreros, veraneos, coches y reuniones, tienen que su-
FAG.b St ARTE DEL TEATRO

frtr las consecuencias de los derroches anteriores, ajus- Preparada para salir con su madre y hermana de
tándose á un presupuesto más en consonancia con la mo- compras, entra en escena Julieta, que, curiosa, se dirige al
destia y con lo que humanamente permitan tas rentas de balcón.
la casa. La aguarda I'ortugalete, un chico de su predilección,
Ademas, él, por no llegar á este terreno, ha pedido que fue presentado en su casa la noche del último miér-
dinero á sus amigos, y esta violenta situación hay que coles y con quien ella sostiene hace tiempo, y sin el co-
salvarla apoyándose en la economía. nocimiento de su familia, relaciones amorosas.
Inés accede de buen grado á las razonadas conside- Tiene el permiso de su madre para que suba á visi-
raciones de Ricardo; pero al llegar á la práctica de la con- tarlas, y á una seña de ella aquél lo efectúa, dando lugar
fección del presupuesto para el próximo año, no encuentra con este motivo á una cómica escena, en la que la madre,
el modo de prescindir habilidosa, trata de
de nada si no es en inquirir la posición
cantidades tan e x i - d c 1 probable yerno,
guas, que ni evitan ni sin poder averiguar
siquiera a t e n ú a n el que sólo tiene con su
mal. c r e d e n c i a l un vivir
La decidida volun- modesto.
tad de Ricardo de su- Pone fin á la visi-
primir por entero las ta la llegada de Inés,
reuniones de los miér- dispuesta ya para la
coles, da motivo al calle. La madre y la
disgusto, que corta, hermana entran á dar
apenas iniciado, la la última mano á su
aparición de mamá tocado, y una consi-
Asunción, emperegi- derable é inoportuna
lada y fastuosa. factura de sombreros
Ricardo evita el decide á Ricardo á
encuentro con su sue- afrontar la cuestión.
gra, no sin antes reco- En los comienzos
mendar á Inés que * de ésta está con su
guarde en el secreto mujer, cuando doña
la conversación soste- Asunción y Julieta
nida. Las lágrimas de aparecen ya del todo
la hija acusan á doña preparadas para la
Asunción que entre marcha. Interviene la
el matrimonio ha ocu- madre en el asunto;
rrido algo, y el despe- Ricardo se opone re-
cho del disgusto pri- sueltamente a nuevos
mero impulsa á Inés á é inútiles dispendios,
contarle á su madre y el proyectado paseo
todo lo sucedido. se agua entre lágrimas
Doña Asunción y recriminaciones.
se indigna. Estima que Queda Ricardo
no pueden consentir- solo en escena, y para
se esas imposiciones terminar con la tiran-
de su yerno, que las tez de aquella situa-
entregarían á la gene- ción, se le ocurre una
ral murmuración por estratagema que pone
s u p o n e r l a s arruina- inmediatamente en
das, y aconseja á Inés práctica. De uno de
que entre en sus habi- los muebles que ador-
taciones á arreglarse, Ricardo, s r . PUGA Inés, Sru. MORENO nan la habitación saca
porque saldrán de un revólver, dispara
compras, mientras ella pone los medios para evitar que los un tiro al aire y cae en una silla como víctima de suicidio.
descabellados propósitos de su yerno lleguen á la práctica. A la detonación acuden todos; confiesa él que está
Don Renigno, que entra de la calle, es acosado por arruinado, y el cariño de la mujer renace ante el peligro
su mujer, quien le ordena que busque el remedio á los y se ofrece incondicionalmente á toda clase de sacrificios.
desatinos de su yerno, que procura llevarlos al ridículo. En el acto segundo encontramos á toda la familia en
Hombre juicioso y razonable, don Benigno encuen- un pueblo pequeño y acomodados en casa de Telesfora,
tra acertadísima aquella decisión de Ricardo, y responde que fue nodriza de Julieta.
á las excitaciones de su mujer con la más rotunda nega- Mientras doña Asunción barre, D. Benigno lee los
tiva. Doña Asunción, furiosa, abandona la escena. nombres de los concurrentes al gran Casino de San Se-
Poco después vuelve á aparecer Ricardo, presa de su bastián, mortificando de esle modo á su mujer.
preocupación, y entre suegro y yerno se sucede una es- Cargada con una multitud de paquetes, vuelve de
cena, en la que aquél aplaude la actitud de éste y le acon- Madrid Telesfora. l'ué á comprar una cincha para la bo-
seja que persevere en ella con energía, para evitarse así rrica, y la sugestión que sobre ella ejercen los escapara-
llegar, como él, á la pérdida total de su fortuna por falsas tes de Madrid la ha obligado á emplear todo el dinero
consideraciones con su mujer. que llevaba en varias cosas innecesarias.
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Inés y Julieta vuelven alegres y risueñas de las eras, setas de la nómina más de una tercera parte. Aparte del
acompañadas de Atanasio. Julieta subió en un burro, y bienestar de ellos, le aconseja este procedimiento su
aun dura á su hermana y á Atanasio la risa que les pro- egoísmo de madre futura. Pone término a esta escena un
dujo verla caer por las orejas. ¡Y cómo cayó! Atanasio casi abrazo cariñoso, en el que son sorprendidos por Telesfo-
le ve las medias caladas. ra y Atanasio, quienes, hechas ya las paces, vuelven aho-
Las muchachas están contentas con aquel tranquilo ra contentos á curiosear lo que la primera trajo de Madrid.
vivir, y disfrutan de los encantos campesinos sin echar de Portugalete viene de visita á casa de su novia. Trae
menos la agitación cortesana. Sólo doña Asunción abomi- una misión difícil de cumplir, que no es otra que la de so-
na por instantes de aquella obligada reclusión que le con- licitar la mano de Julieta.
dena al trato con paletos y á las cuatro paredes terrosas La modestia de su posición le vedaba haberlo hecho
del Jugaron. antes, no se estimara como interés egoísta lo que sólo era
Ricardo se ocupa en estudiar con afán para conseguir hijo de su amor por Julieta. Las circunstancias han veni-
en las primeras oposiciones [¡laza en una cátedra de pro- do á facilitar la realización de su sueño, privando de la
vincias, y en su deseo por lograrla nu se da tregua en un fortuna á la familia de la muchacha, y él, enamorado, la
t rabajar asiduo, que merece dulces reproches de su mujer. pide en matrimonio.
En las habitaciones interiores de la casa suenan vo- Hay un momento de pausa embarazosa, que rompe
ces y golpes, y Telesfora entra en escena, llorando á grito Ricardo ofreciendo al peticionario su secretaría particu-
herido, seguida de su marido Atanasio, que esgrime ame- lar con mil quinientas pesetas al año, y descubriendo de
nazador una vara csiannentadora. este modo á la familia que el suicidio, la ruina y las deu-
Las mujeres, solícitas, amparan á Telesfora, y Ricar- das fueron ardides de los que echó mano para evitar una
do y don Benigno sujetan al furioso marido. Este recrimi- triste realidad irremediable.
na a su mujer por el derroche que ha hecho en Madrid,
é intenta repetidamente volver á castigarla, sin poderlo
lograr por la intervención de los demás.
Tranquilos relativamente los ánimos, se evita la po- La interpretación que los artistas de Lara dieron á
sible repetición del suceso llevándose don Benigno á Ata- la comedia fue primorosa.
nasio y doña Asunción y Julieta á Telesfora. Matilde Moreno dio encantadora sencillez á la figura
Inés y Ricardo quedan solos y hablan de su situa- y expresó con delicadeza. La Srta. Pardo y la Sra. Rodrí-
ción y de sus amores. Ella no quiere más vida de esplen- guez y los Srcs. Rubio, Puga, Simó Raso y líarraycoa, es-
dor, si nuevamente pudiera llevarla, porque la lección re- tuvieron admirables en sus respectivos tipos, y Leocadia
cibida ha sido dura y eficaz. Piensa únicamente en que Alba demostró una vez mas su mucho talento haciéndose
Ricardo adquiera la cátedra, y en la tranquilidad de un aplaudir con gran entusiasmo en un papel de escasa im-
rincón provinciano se promete ahorrar de las tres mil pe- portancia. . ,.

Ricardo, St. PUGA loes, SrU. MORENO Julieta, Srta. PARDO Don Benigno, S r - RUBIO Fot».Fr«n«n.
Portugalete, s r . BARRAYCOA Doña Asunción, St«. RODRÍGUEZ
PAG.S EL ARTE DEL TEATRO

El t e a t r o <M
DIO
en P a r í s

tiempo adoraba en secreto


á su rey y señor. Esta es-
Sr. Director de EL ARTE clava desempeña con tal
DEL TEATRO. acierto su misión, que la
Mi distinguido amigo: reina siente reíos y descu-
Una nota tristísima enea- bre el secreto, para termi-
beza hoy mi revista. El nar la farsa preparada por
Teatro francés está de luto. _• "' • •. • ella. Dagobcrto repudia á
Victorien Sardou, el más ilustre, el más popular, y, sobre su legítima espesa y da la corona á la esclava.
todo, el más respetado de los autores dramáticos france- El éxito de esta obra es grandísimo.
ses, ha muerto. Con este gran hombre se pierde, no sólo Opera Comique. — La Tosca, ópera en tres actos
un talento, sino un carácter. tomada de Victorien Sardou, libio de MM.Iliica y Giacosa,
Su labor, desde el año 1854 que debutó en el Odeon y música de Puccini. —La cantante Tosca, celosa de la
con la Taverne des ¿tiidiants, ha sido inmensa, y sólo su hermana de un criminal de Estado, de la cual ella creía
fuerza de voluntad y su espíritu privilegiado han podido enamorado á su amante Mario, denuncia al culpable, al
vencer en las grandísimas pruebas por que tuvo que pasar. cual Mario tenía escondido. El policía Scarpia hace sufrir
Silbado furiosamente en su primer obra, combatido y una espantosa tortura al ocultador para que diga dónde
hasta denigrado por violentas campañas en la Prensa, que se halla el criminal.
lo persiguió cun las más acerbas críticas, Sardou, cada Horrorizada Tosca de su obra, pide á Scarpia que
día más valiente, continuaba sus trabajos, inspirándole cese en la tortura, y éste se lo concede á condición de
ardor y entusiasmos lo que al carácter más bien templado que la cantante se entregue á él. Ella promete acceder si
le habría hecho caer en la atonía y en la inercia. Mario es puesto en libertad.
Su constancia le hizo vencer á la mezquina pasión En el momento de inclinarse Scarpia para firmar el
envidia, que, convertida en gigante, ganaba al público salvoconducto, es asesinado á puñaladas por Tosca.
por todos los medios. Mario, que trata de huir, es preso y fusilado, y la
Victorien Sardou dominó al mismo público que tan desesperada Tosca se suicida lanzándose desde lo alto de
hostil le fue en un principio, quizá porque con su gran ta- las murallas.
lento llegó á comprender el alma de sus más encarnizados La música es deliciosa y la interpretación admirable.
enemigos, y no empleó para combatirlos otras armas que Gymnase, — Le Passe Partou, comedia en tres ac-
las de la nobleza. tos, de Georges Thurncr. — Lionel Regís es nombrado
Muchas obras suyas fueron al foso. director de un periódico importante, Le Passe Partan.
Les premiares armes de Fígaro fue su primer obra Una plaza vacante en la Administración del periódico la
aplaudida. A partir de este momento, sus triunfos fueron da á una bellísima dama, viuda de uno de sus amigos, á
tantos, que llegaron á darle bien pronto mucha gloria y la cual corteja para hacerla su querida. Un hermano de
una fortuna. la dama, Eugenio, se apercibe de este juego, y en una es-
Desde íXrxj, que presentó en el teatro Déjaret Les cena herniosísima hace ver á Regis lo odioso de su con-
Paites de Mondie, ha estrenado á lo menos una obra cada ducta. Convencido éste, se casa con su empleada.
temporada. Casi todos los teatros de París se han honra- Esta obra, que ha sido un sitccés extraordinario por su
do con sus estrenos, y en gran parte de Europa y Améri- fondo de moralidad, tan raro en estos teatros, da mucho
ca Sardou obtuvo éxitos extraordinarios: dinero á la empresa.
En 1895 escribió una obra inspirada en la joya de Varietés. — Le Roi, comedia en tres actos y cuatro
Cervantes, titulada Don Quichotte, que con su gran maes- cuadros, de Caillavet, Fiers y Arene. — Terrible diputa-
tría en el arte del teatro no se atrevió á dar conocer de do radical socialista, liourdier, habiéndose hecho rico, se
otra manera que como una gran representación de magia. deja tentar por el lujo y la elegancia. Con gran gusto da
Sardou llegó á ser miembro de la Academia Francesa su hija en matrimonio á su enemigo político el marqués
y Gran Cruz de la Legión de Honor, y sobre todo, pro- de Chamarande, y para convertirse en un parisién com-
pietario y hombre de gran fortuna. triil /auty se hace de una querida elegante.
¡Ha muerto rico, á pesar de tener mucho talento! Por influencias del Gobierno, y para complacerá su
Esto no sucede más que en I-'rancia. querida, el socialista liourdier recibe al rey de Cerdeña,
de paso en París, en su castillo.
Puesto que esta es Revista de teatros de París, voy á El soberano, no contento con haber birlado á liour-
hacer una muy ligera, pero exacta, de las obras que en dier su querida, honra también á Mad. Bourdier con sus
la actualidad entusiasman á este público: favores, y para calmar la furia del diputado le concede
Comedie Francaise. — Le Bon Roi Dagobert, co- una cartera de ministro.
media en cuatro aclos, de André Rivoire. — El Rey Dago- Esta obra está llena de escenas chispeantes y gra-
berto tiene dos mujeres, creyendo tener solo una. La Rei- ciosísimas, y su presentación es epatante.
na Hidelswinte, casada sólo por conveniencias políticas, Como mi carta se hace muy larga, en la próxima
pero que no ama á su marido, se hace sustituir todas las continuaré dando á conocer las obras que aquí se repre-
noches por su esclava Nautilde, la cual desde hacía mucho sentan con más aceptación.
Alderete
EL ARTE DEL TEATRO

EL TRUST DE LAS MUJERES


Humorada en un acto, dividido en tres cuadros, libro de los Sres. Asensio Más y Capella,
música del maestro Jerónimo Jiménez, estrenada en el teatro Salón Regio.

"* L titulo de la nueva obra de Asensio Más y Jacinto Hasta ahora, sí; porque si lo del trust fuera verdad,
~" Capclla, con música del maestro Jerónimo Jimé- si las mujeres constituidas en trust contra los hombres
-» nez, estrenada en el Salón Regio, es verdadera- vencieran en su empeño, dejaríamos nosotros de ser los
mente alarmante. fuertes y lo serían ellas, y el mundo cambiaría totalmente
¿Para qué podrían las mujeres formar un trusts aun ai reformarse las costumbres en el sentido en que habrían
cuando un trust no sea precisamente una Sociedad de re- de reformarse.
sistencia, si no fuese para defenderse de los hombres, ó Las leyes que nosotros hicimos procurando que que-
para ir denodadamente contra ellos? dara de nuestro lado la parte ancha del embudo, serían
Claro que este trust, llamémosle asociación para en- totalmente contrarias; es decir, que la parte ancha sería
tendernos más fácilmente, no podía ser de resistencia tra- la de ellas, y excuso decir á ustedes qué íbamos á hacer
tándose del sexo débil; pero sí [jodia ser de ataque, por- los pobres hombres, sometidos a la estrechez que ellas
que sabido es que la mujer cuenta con poderosas armas han padecido hasta ahora.
para vencer al hombre, y esas armas fememinas son de Sería verdaderamente horrible . . . ¡Harían con nos-
efectos más seguros que cuantas puede idear la ciencia otros verdaderas atrocidades! Nos reducirían á la condi-
balística y destructora que produjo máquinas de guerra ción de siervos de su voluntad soberana y de sus capri-
y explosivos, capaces de volar una ciudad, destruir un chos tiránicos. Tendríamos todos los inconvenientes de
ejército ó echar á pique un barco, merced al certero dis- su sexo, sin ninguna de sus ventajas, porque como de as-
paro de un proyectil. pecto físico no podrían cambiarnos,resultaríamos indefen-
Son ellas mas certeras y disponen de proyectiles y sos por carecer de la única fuerza de que ellas disponen,
de máquinas más infernales y maquiavélicamente mane- de la belleza, á la que se deben los mayores triunfos, las
jadas que las de los hombres, y como esto lo sabemos to- más grandes conquistas, las más imperecederas glorias
dos, de aquí el espanto que había de poner en nuestro que han alcanzado en este mundo.
espíritu el anuncio de un trust femenino, es decir, de una Y no digamos nada de lo que ocurriría si este trust
asociación que necesariamente había de tener por objeto tuviera ramificaciones, si se constituía en todas partes y
principal el aniquilamiento, la destrucción del sexo deno- de uno á otro confín quitaban las hembras el timón del
minado fuerte, hasta ahora. brazo masculino para gobernar ellas el mundo con sus le-
PA G. i o EL ARTE DEL TEATRO

Cuadro II Cancanfela, Sru. CALVÓ

yes y í>us antojos. T<K!U lo existente concluiría ó cambia- prestaba el supuesto de que las mujeres, dueñas de! mun-
ría de aspecto, y en menos de un ano el mundo sería otro, do, gobernasen á su capricho.
caso de que existiera, porque es posible Y á eso se reduce la obra y eso es
que el afán destructor las impulsara á en realidad. Después de verla puede uno
aniquilarlo por el sólo hecho de pertene- dormir tranquilamente, seguro de que
cer al género masculino. hoy por hoy nadie nos arrebata el cetro
que victoriosamente venimos empuñan-
* • do desde que nuestro glorioso padre
, Afortunadamente, el teatro no es Adán fue arrojado del Paraíso.
siempre una exposición de costumbres,
donde se exhiben fieles pinturas de la ***
vida, ni una tribuna, desde la cual se pre- Los señores Asensio Más y Capella
dica contra los males ó los vicios. necesitaban escribir una obra que, por
Alguna vez los autores que para él su título, por su índole y por el reparto
escriben, dejan volar su fantasía por las que podría tener en la compañía del Sa-
regiones de lo imaginario ó de lo impo- lón Regio, constituyera un poderoso
sible, y nos presentan pintorescos cua- atractivo para aquél.
dros de una existencia fabulosa, sin otro El «trtest* de las mujeres resolvía el
objeto que sustraer nuestro espíritu á las primer propósito. Es un título sugestivo
preocupaciones del vivir agitado y tur- tiuc atrae la atención; en cuanto a lo de-
bulento en que se agostan nuestras ener- más, con un asunto que diera ocasión d
gías y se consume nuestro organismo. las primeras tiples Julita Mesa y Teresita
Y este móvil generoso es el que, sin Calvó para lucir sus condiciones artís-
duda, guió á los autores de El • trust* de ticas y sus encantos naturales, y al sastre
las mujeres al escribir la obra cuyo anun- para realzar esos encantos dejándolos
cio, en grandes tiras, que hacían desta- adivinar, ya que no ver entre los plie-
car en gruesos y rojos caracteres el títu- gues de las sedas y de las gasas, también
lo de su producción, puso espanto en quedaba favorablemente resuelto.
nuestro espíritu. Cuando se estrenó El «trust* de las
No se trataba de un aviso amenaza- mujeres vióse que los autores no se ha-
dor, de una noticia estupenda. Ese terri- bían equivocado.
ble trust era solamente producto de una Con loque sirvieron al público, éste
expansión imaginativa de dos autores pasó agradablemente la velada, encon-
que pretendían distraernos con las si- trando ocasión para reírse y para aplau-
tuaciones altamente cómicas á que se La beüa Luz, Sru. CALVÓ dir, y salió satisfecho del espectáculo.
EL ARTE F>EL TEATRO PAG. tí

¿Que la crítica se- Se t r a t a de un


vera no se mostró con- matrimonio con dos
forme, como suele hijas.
ocurrir frecuentemen- En este matrimo-
te, y que, discrepando nio los papeles de am-
de la opinión del pú- bos cónyuges están
blico, encontró la obra invertidos; esto es; la
ligera, superficial, po- señora ejerce las fun-
co literaria? llueno. ciones propias del je-
Al público le in- fe, y el marido es un
teresa poco la opinión Juan Lanas, que com-
de la crítica, y va á parte con la sirviente
ver las obras que le las faenas domésticas.
divierten, aunque lns En tanto que 61
sabios del escalpelo cuida de que las cosas
aseguren que es anti- estén en orden, de que
lileraria, antiartística la comida esté á pun-
y antipática. to, de que ta criada no
Además, les hace sise, la esposa frecuen-
poco caso desde que. ta los centros femeni-
la experiencia le ha nos y se consagra á
convencido de que, no Cuadro III. Don Malildo, Sr. DIAZ Zarandillo, S». ALONSO los negocios.
obstante esa severi- La Granadina, Sra. MESA En cuanto á las
dad para juzgar algu- hijas de este nuevo ti-
nas obras, tienen una indulgencia lindante en el servilis- po de matrimonios, tiene cada una su carrera correspon-
mo para otras, que suelen ser las de sus compañeros y diente; visten la toga hasta para andar por casa, y natu-
amigos. ralmente no intervienen para nada en los prosaicos me-
En este caso, como en muchos, aunque la crítica haya nesteres del hogar.
encontrado la obra demasiado deleznable para merecer í-a señora, con otras compañeras, infatigables propa-
un juicio detenido, el teatro se llena, el público ríe, los gandistas de la emacipación femenina, ha fundado un
artistas escuchan aplausos, la empresa agota el papel de club disolvente que se denomina El *trust» de las mujeres,
la taquilla y los autores aumentan sus ingresos. y al que están afiliadas cuantas comulgan en las nobles
ideas de volver el mundo del revés.
Una vez expuesto lo que antecede, llega al ventu-
— Y del argumento, ¿qué? — dirá el que lea. roso hogar de esta familia un primo de las jóvenes. Creo
l'ucs del argumento poco hemos de decir, porque en que es un primo, aunque no me atrevería á asegurarlo.
esta índole de obras el argumento es lo de menos. Es este joven tan inexperto y tan infeliz como cual-
Pero lo hav. quiera de los que en las comedias suelen presentársenos

Cuadro IU, La Granadina, Sra. MESA Don Matildo, s», DIAZ Zarandillo, Sr. ALONSO
PAG. 13 EL ARTE DEL TEATRO

como recién llegados de su lo- cuando no se posee una gran


calidad, y dispuestos por obra tranquilidad de espíritu y se
y gracia de los autores rf sufrir viene de una provincia de se-
toda suerte de contratiempos gundo orden sin la conveniente
que, amargando su vida, regoci- preparación.
jen al auditorio. Zarandillo contempla con
Las niñas le toman por su el mayor de los asombros unas
cuenta, y quieras que no, le so- bellas floretistas que manejan
meten á un interrogatorio y á el arma mejor que Pini, y sin-
un reconocimiento, ambos fa- tiéndose con el deseo de hacer
cultativos, obligándole después pinitos dispónese á coger un flo-
á realizar diferentes ejercicios rete y á tirarse á fondo.
para asegurarse del estado de Luego se le presenta una
su salud. Claru que entre estos cancanista, cuyo sugestivo can-
ejercicios se cuenta un baile caneo hácele perder el equili-
higiénico, con posturas y agita- brio; después una granadina
ciones de machicha, que al pro- que quita el hipo, no solamente
pio tiempo que dan ocasión á con sus hechuras y su gracia,
que el joven demuestre su vi- sino también con la tirada de
gorosa constitución, permiten versos en que pinta las alegrías
á las niñns lucir su gracia y los y encantos de su tierra, y por
encantos que ocultaban bajo último, unas telefonistas de úl-
las togas. tima hora acaban por atolon-
Después la mamá, que- drarle.
riendo dar á conocer al joven La obra concluye, porque
la organización del famoso el buen Zarandillo no se siente
trust, llévalo al local donde tie- con fuerzas para presenciar
ne instaladas las principales más progresos.
dependencias. Telefonista*, sM. MESA T Srta. CALVÓ Música alegre y graciosa,
En las inmediaciones co- como de Jerónimo Jiménez, cu-
mienzan á sorprender al visitante los progresos de aque- ya inspiración es inagotable; trajes vistosos, bailes, cuplés
lla institución femenina. y movimiento, han de ser factores suficientes para entre-
Ofrécenle sus servicios dos bellas cocheras que han tener y deleitar al público durante una hora, que es lo
venido á sustituir en la nueva organización á los anties- que se propusieron los autores.
téticos conductores de los carruajes de punto.
Las simonas son evidentemente un progreso, aunque
en honor de la verdad, la elevación al cargo no repre- lin la interpretación destacaron Julia Mesa y Teresita
sente una positiva ventaja para las que lo desempeñan. Calvó, para cuyo personal lucimiento está confeccionada
También se le ofrece una linda pareja de orden pú- la obra, y en segundo término los señores Díaz y Alonso.
blico, que al incauto joven se le antoja lo menos á propó- El trust> i/c ¿as mujeres es hasta ahora el éxito ma-
sito para guardar el orden, á juzgar por los deseos que le yor de la actual temporada en el Salón Regio, y segura-
acometen de faltar á la pareja. mente ha de proporcionar á la empresa grandes utili-
Y luego, en el local del trust, hay para volverse loco dades. j u a n de

Cuadro m . Tiradoras de florete. Foti. Fr


ROSITA TORREGROSA, primera tiple del teatro Eslava
Caricatura por Almoguera.
BURLA, BURLANDO...
Sin tener de qué hablar chacho de vis cómica y de valía. ¡Yo no le vi1 tomar parte
en una obra donde no hiciera una rebnlución .
sí estoy, mis queridos lectores. No sé qué deciros ¡Ni he oído en mi vida un chiste más malo!
A en la croniquílla de hoy. En todos los teatros rei-
na una calma chicha que desespera al más calmo-
so. Pregunta aquí, inquiere allá, entra en este escenario,
A éste siguieron ¡qué sé yo!, la l'arinós, Ranquclls,
Talavera, que hace que se vay vuelve^ porque necesaria-
mente habían de llamarle, y la Butier.
sal del otro, y como si te quedaras en casa. Ni siquiera Todos ó casi todos han sido sustituidos, unos con
tropiezas con una tiple galante que, practicando el pre- ventaja y otros sin ella.
cepto divino que manda «enseñar al que no sabe», te en- La Butier, por ejemplo, no ha tenido sustituta ven-
seña algo que sea susceptible de mover la pluma. ¡Que si tajosa. Aquella cara, aquel cuerpo y aquellos ojos no son
quieres! precisamente los de la meritísima actriz que ocupa ahora
En Apolo hubo estos días sus miajas de pánico. Y no su puesto; y perdóneme este atentado á la obligada ga-
me refiero, ¡líbreme Dios!, al que pasara el famoso Arre- lantería.
gui viéndose enfrente de un agresivo tramoyista a quien Es verdaderamente sensible que Claudia haya deja-
le salía por una friolera Apolo, D. Enrique y hasta su do de formar parte de aquella compañía para dedicarse
respetable progenitora (c. p. b.). ahora á pasar las veladas en liarbieri, viendo cómo su
Pensaba yo, al decir lo del paniquillo, en el estado marido, el aplaudido maestro Puchol, menea la batuta.
de ánimo con que los cómico-líricos de este teatro baja- En verdad, esto, por la costumbre, le resultará, en
ron— de buena voluntad— á estrenar la obra de Sine- mi sentir, monótono.
sio El talismán prodigioso. Quién más, quién menos, dejó Y que va A eso no me cabe duda. Porque ella, artis-
apercibido en el cuarto su correspondiente botiquín, pen- ta exquisita, ¡y tanto!, no sentirá emoción ninguna viendo
sando en k> que le haría, al llegar at escenario arrojada á Carrasco, flor y nata de los cómicos perversos, destro-
violentamente, la butaca que por clasificación le corres- zar con premeditación y alevosía las obras que interpre-
pondía. ta, ni á D. Cirilo, su colaborador y empresario, preocu-
La zozobra aumentó en ellos cuando vieron que Vi- pándose de que todo esté muy lindo, muy lindo, sin duda
ves, hombre versado en estas lides de los estrenos, al por la fuerza del consonante. Esto será un poco enigmá-
empezar la obra hacía fervorosamente la señal de la San- tico, pero es verdad.
ta Cruz. En el Cómico se ensaya á toda prisa La noche de los
Y tampoco pasó nada. Sinesio va demostrando este tiempos, obra que ahora hacen Sinesio Delgado y Anto-
año que lo mismo sabe irritar al público que agradarle, nio Soler.
y ahora le ha dado por lo segundo. Hay buenas impresiones de ella y de desear es que
¡Más vale así! las confirme el público con su aplauso la noche del
Donde más tranquilidad se advierte es en el lindo estreno.
teatro de la calle de Jovellanos. Ahora, que allí la tran-
quilidad está en relación inversa con el bolsillo del arro- * *
jado empresario. De dos tiples nuevas estamos amenazados con inmi-
La preciosa sala de la Zarzuela se ve tan desierta, nencia. Una debutará en Apolo con Bohemios, y se llama
que si yo no estuviera casi seguro de que el hidalgo Rey- ó dice que se llama Pilar Leredo. A propósito de ella,
not tiene lista la cartera, exclamaría con el poeta: Arregui decía á Gandía noches pasadas:
¡Dios mío, — Ahí he traído una tiple que canta.. . Ya puedes
apretarte las taleguillas.
qué solos se quedan los muertos! Y Gandía, que es, según hemos convenido todos, un
Rafaelito — perdone el pulcro amigo la familiaridad guasón, le contestó:
— es ahora mismo una contradicción probada. Siendo — ¿Habrá que correr?
hombre de cultura, de talento, de carrera, de erudición La otra tiple es la Srta. Jiménez, y el segundo ape-
probada, desde que empezó el negocio de teatros no sale llido es así como Camélanos, Camelonas..., vamos, una
del ABC. ¿Han visto ustedes mayor contrasentido? cosa que suena á camelo.
Pues así es. Que el día 15, que el 30; que á Yila Ic A la Srta. Jiménez creo que la ha recomendado el
faltan cuatro chalecos; que el empresario, rumboso, con- maestro Jiménez.
trata en seguida; que á Muriel le quedan las últimas pin- Es una joven de aspecto simpático, aunque no es
celadas; que viene hoy una tiple nueva bien puesta y de tiple del peso de Úrsula la del automóvil.
libras; que el famoso Manolito Caballero presenta su di- 1.a noche primera que fue al teatro fue presentada
misión, es lo cierto que el estreno de la revista no llega por el maestro Jiménez á Empresa y autores, y después
y que hasta ahora no quedan flotando en el ambiente de de un rato de plácida tertulia, cuando se dispuso á mar-
la Zarzuela más que cuatro chistes que tartamudea Pcrrin charse:
y las sonoridades de unos números bonitos de Jiménez. — ¿Maestro? — dice afable á Jiménez.
En lo que efectivamente no hay quien pueda com- — ¿Hija? — contesta éste cariñoso.
petir con Keynot es en lo de trasegar cómicos. ¡Señor, Y mientras se estrechaban las manos en despedida,
qué algarabía! El primero que rompió marcha fue Sirvent, Guillermo Perrín musitaba á nuestro oído socarronamente:
por no consentir ciertos repartos que estimaba él atenta- — ¡Natural, natural! ¿De quién ha de despedirse pri-
torios á su dignidad artística. Siguió á éste Kebull, mu- mero?
Un traspunte
PAG. 14 EL ARTE DEL TEATRO

Nuevo Teatro Lo Rat Penat

Lola Ramos Teresa Vaamonde

Fachada principal
mm m

E s uno de los barrios más populosos de Madrid, en


el de J.avapiés, y en una de sus mejores calles, la
de Valencia, se ha inaugurado un nuevo teatro,
amplio y hermoso, cuyo propietario, rindiendo tributo a
porcionar á los moradores de aquella barriada un local
adecuado para solazar su espíritu con espectáculos popu-
lares al alcance de las fortunas más modestas, se ha aten-
dido más á las condiciones de amplitud y de comodidad
la tierra valenciana, en que nació, ha bautizado con el que á las del lujo.
nombre de Lo Rat Penat. Esto no quiere decir que el salón no sea elegante,
Construido á la moderna y con el propósito de pro- pues elegante resulta la sencillez cuando la inspira el

Principales figuras de la compañía y empresa de Lo Ral Penat


EL ARTE DEL TEATRO PAG. ¡S

buen gusto. En el decorado del salón, de el popular actor cómico Juan R. Bejarano,
tonos claros, destacan por su originalidad y completan el cuadro de actores tos se-
las figuras de grandes murciélagos con las ñores Marañón, Hernández, Castillo, Blan-
alas desplegadas, que sirven de remate á ro y Martín.
las columnas de sostenimiento de la te- La función inaugural de la tempora-
chumbre. da estuvo constituida por las oblas Gi-
Brillantes focos de luz roja brotan de gantes y cabezudos, El mantón de Manila,
los ojos de los murciélagos, prestando al Chinita, La Mari-Juana y El niño de Bre-
conjunto un agradable y fantástico aspec- nes. El público, que llenó por completo el
to, y largos colgantes que rematan en tres teatro en las cinco secciones, aplaudió ca-
globos completan la iluminación de la sala. lurosamente á todos los artistas, que die-
Constituyen la localidad cómodas bu- ron á las obras representadas una inter-
tacas, algunos palcos á derecha c izquier- pretación excelente.
da del escenario, amplia gradería y paseo, Lola Ramos, cuyo trabajo de primera
pudiendo calcularse la cabida del teatro tiple cómica era puco conocido en Madrid,
en unos mil espectadores. hizo las delicias del público en La Mari-
El escenario tiene )a debida amplitud Juana y El niño de ¿trenes, siendo aplaudí-
y su embocadura está decorada con sen- dísima como artista en las dos obras y
cillez elegante, armonizando en los tonos como autora de la segunda, cuyo estreno
con la pintura de la sala. verificóse la temporada anterior en el tea-
La empresa del teatro, á cuyo frente tro de la Zarzuela.
figura D. Vicente Ballester, ha formado Herminia Velasco Compartieron con ella los aplausos la

Personal artístico, invitados y dependencias, en la fiesta inaugural de Lo Ral Penat

una compañía excelente. El popular compositor D. IVJro señora Krieva, señorita Vaamonde, y los señores Her-
Córdoba es maestro director. Son primeras tiples las se- nández Castillo, Marañón y Blanco, en La Mari-Juana,
ñoritas Lola Ramos, Herminia Velasco y Teresa y la señorita Povedano, l-'ontanals, y los señores
Vaamondc, y completan el elemento femenino Bejarano, Martínez, Blanco y Martín, además de
las señoritas Povedano, Fontanals, Iírieva, Lo los citados anteriormente, en El niño de Brenes.
zano, Liñán, Fernández y Pallares. La señorita Velasco, en Gigantes y cabezu-
De las primeras figuras del elemento feme- dos y El mantón de Manila, demostró ser una
nino poco hemos de decir, porque todas disfru- excelente artista, y la señorita Vaamonde es-
tan de popularidad y de estimación en el público. tuvo muy bien interpretando el principal papel
Lola Ramos, de cuyas brillantes campañas de Chinita.
en provincias se ha hecho eco toda la Prensa, Si la dilección artística de Lo Rat Penat
constituye para la empresa de Lo Rat Penat una cumple su propósito de ofrecer frecuentes estre-
verdadera adquisición, porque no solamente es nos, b temporada será seguramente muy brillan-
una tiple que canta, sino que también es una ex- te, porque los condiciones de comodidad y ba-
celente actriz, y como todas las que poseen gran- ratura de las localidades son un verdadero estí-
des facultades y estudios, cultiva con la misma mulo para el público y un atractivo poderoso el
perfección el género cómico que el dramático. cuadro de compañía que ha conseguido reunir.
Las Srtas. Velasco y Vaamonde poseen tam- Según nuestros informes, se ensayan actual-
bién condiciones muy estimables y darán el de- mente cuatro obras nuevas de autores aplaudi-
bido relieve á la interpretación de las obras en dos, con los que no tardará en ofrecer el cartel
que intervengan. la novedad, que para él público es el mayor ali-
Trimer actor y director de la compañía es Rotarlo Lozano ciente.
PAG. 16 j£L ARTE DEL TEATRO

EL TEATRO EN BARCELONA
A A A A

L cronista saludó con simpatía la apertura de No- A un tiempo mismo se estrenaron en Gran Vía y en
E vedades. Los prestigios de que supo rodearse la
«Nova Empresa de Treatre Cátala-, el nombre de
Adrián Ciual, la promesa de hacer Arte verdadero y for-
el Nuevo El cortijo, drama lírico de Isidro Soler y Ángel
Custodio, con partitura del maestro catalán Sr. Cassadó.
El cortijo l'ué ya estrenado en Barcelona hace seis ó siete
años, en el teatro Apolo y en noche de beneficio del actor
mar escuela de artistas, eran motivos más que suficientes
para que los que á sí mismos se llaman intelectuales ba- Sr. Soler.
tieran palmas y se regocijara todo el mundo ante la pers- Por aquel entonces, firmaba el libro de El cortijo el
pectiva de algo nuevo, con vistas á la Europa culta, que Sr. Custudio solamente.
parecía estar en pugna con el rulinarismo ambiente. La obra no gustó.
De cómo se cumplen tan buenos propósitos, hablará Ahora el «respetable» acogió la producción con más
el cronista en tiempo y ocasión oportunos. Limítase hoy cariño, aplaudiendo varias situaciones del «melodramita
á recoger las románticas palpitaciones de Aucells de pos comprimidor
(Aves de paso), la única obra que «ha entrado» en el pú- Las empresas, tanto la del Nuevo como la del Gran
blico y que el público aplaude sin el auxilio de la claque. Vía, han presentado El cortijo con mucha propiedad, re-
Martínez Sierra y Rusiñol han vertido en Aucells (fe sultando el incendio del fin de la obra de un efecto plás-
pas toda la poesía de sus almas románticas; han dado tico muy aceptable.
prodigiosa vida á la bohemia sentimental, entreverada de De los actores encargados de la representación, me-
ironismos y de falsas alegrías, y surgió una creación ri- rece citarse á la Srta. Pociano y señores de Lamas, Ro-
sueña, atrayente, con exuberantes notas de color y trági- bles, Viñas y Asensio.
cas visiones de humano sufrimiento. La leyenda moray El hombre pañuelo, gustaron y se
¿lian triunfado Rusiñol y Martínez Sierra? Los dos hacen á diario en los teatros Gran Vía, Nuevo y Cómico.
primeros actos de Aucells de pas son hermosos, sencilla-
mente admirables, deliciosamente sugestivos; en el terce-
ro y último, las opiniones andan divididas. ¡Lástima gran-
de! No puede, pues, conceptuarse la obra como un éxito En Apolo, Holmes contra Raffles, melodrama basado
indiscutible. en aventuras interesantes del popular detective y del céle-
Por ahí se dice, no sé si con visos de verosimilitud, bre ladrón de frac, da muchas y buenas entradas.
que á Martínez Sierra no le fue muy grata la interpreta- Su autor, el Sr. Graells Soler, es llamado diariamente
ción de Aucells de pas. Realmente falta allí «algo», una ac- al palco escénico.
triz, un actor; el nombre de Horras surge á todos los la- * *
bios y palpita en todos los cerebros... Además de Aucells
de pas, se ha estrenado El poblé, que no gustó, y cuya in- Jesús Pardo, un compañero de la Prensa local, estre-
terpretación fue deficentísima. nó en el teatro Arnau, con éxito lisonjero, un saínete ti-
La leey d* herencia, de Rusiñol, también se fue al foso, tulado La sombra del Comendador.
y por último, La santa, de Martí Gil, pasó las de Caín para
salir á flote. • *
El Tívoli, después del éxito alcanzado por la gentil
En Eldorado se estrenó La pesca del millón. E! buen Wanina de Nardis en La bella perfumista, obra que no
público celebró las ocurrencias felices de la comedia, y obstante la escabrosidad del asunto ha proporcionado
aplaudió á la compañía Halagucr-Larra que, como siem- tantos llenos como representaciones se dieron de ella,
pre, hizo verdaderas filigranas. prepara con lujo inaudito de decoraciones y trajes la
Esta compañía, por el esmero con que interpreta las reprise de El carnet del diablo, que seguramente ha de
obras, por los grandes méritos personales de los artistas sorprender al público.
que en ella figuran, por la competente dirección que Después de esta obra será representada Ninon de
tiene y por la propiedad y esplendidez con que ofrece Lendos, exacta pintura de las aventuras de la rival de
las representaciones, puede considerarse como una de las Marión Delorme.
mejores de cuantas actúan en provincias y de las que de También se anuncia la zarzuela Las campanas de
modo más evidente justifican el gran éxito con que aquí Carrión, representada con espléndido decorado.
trabaja. Y por último, en el Triunfo actúa Enrique Torrijos y
Sería, pues, muy lamentable que se confirmara un su gente.
rumor que circuló anoche por los círculos artísticos y lite- Nada más: la temporada se arrastra sosa y sin alicien-
rarios: decíase que Larra y Balagucr iban á separarse, te alguno que rompa la monotonía del «sonsonete y del
disolviéndose, por lo tanto, la compañía que ellos dirigen. latiguillo» resucitado en estos tiempos por algunos de los
Acojo la noticia tan sólo á título de información, y intérpretes de la escena catalana.
lamentando sinceramente que tenga confirmación. Por algo Martínez Sierra sentía la nostalgia de otras
Sería una verdadera lástima. actrices y de otros actores.
Armando Oliveros
GDD DDD
EL TEATRO EN PROVINCIAS

Alicante. ~ LA compañía .juc dirige Litis Kcliaiile comen/.ó su .¡mor ciego obtuvo bastante éxito en la noche de su entreno. En
temporada en el Principal con el Tenorio, y ha puesto después, con la interpretación estuvieron muy acertados la Srta. Bordas, y los se-
éxito, El ladrón, Mmor salvaje, El octano no mentir y El gran galeota. ñores Lino Rodríguez, Ignacio León y Garro. De intento dejamos para
Se lia estrenado con fortuna Amor a pescaras. el final al Sr. Casáis, que hizo un ciego muy bien estudiado y que rayó
Viene con Echa ¡de una primera actriz muy joven y de mocha va- en lodn la obra A gran altura.
lía, que está cautivando al público. Se llama Lia [. Kino, y es cubana. Imposible l'hais aojado fracasó de manera lamentable, á pesar de
Tiene mucho talento, asombroso dominio <le In escena y gran belleza. la excelente labor de la Cachavera y la Srta. Ferrer, así como del se-
Del resto del personal he de citar con elogio á la señora Guerra, ñor Cerbón, que hizo un novicio delicioso.
que es muy bonita dama; á Delfín Jerez, cuyo concienzudo trabajo es El último estreno en este teatro ha sido el de La república del amor,
aquí estimadísimo; n Miguel Pigrau, que es actor de excelente escuela; que obtuvo un gran éxito, siendo aplaudidísimos Antonia Cachavera,
al galán cómico Pañi agua y al modesto artista señor Pertusa.— Teruel. las Srtas. Boris, Ferrer, Sra. Benítez y los Sres. ('asáis, Cerbón, León,
Bilbao. - Kl drama del inmortal poeta don |os¿ Zorrilla, repre- Rodríguez y Kerris.
sentado en el teatro de los Campos (Clíseos, obtuvo una excelente in- Se prepara el estreno de Alma de Dios. — ¿V. Díaz Cinvijo.
terpretación por la compañía que dirige el aplaudido primer ador Palma de Mallorca. -- Gracias al envidiable negocio que hacen
Pepe Anj» les. Los estrenos de las zarzuelas La levevdu mora, El men- los empresarios de teatros con la explotación del cine, cuyas secciones
tir de las estrellas y tíocuccio fueron muy bien recibidos por el público, se ven concurridísimas, esta es la hora, á pesar de lo avanzado de la
obteniendo todos un éxito franco, así como las reprises de las zarzuelas temporada, que en ningún teatro de primer orden ha empezado la cam-
f.ysistrata. La suerte loca, Alma de Dios, Lola Maníes, La revoltosa y paña teatral.
Kl taha primero. Sólo en dos teatritos de segundo orden, la Asistencia Paimcsiana
— Kn el teatro de Amaga, la compañía cómico-lírica que dirigen y El Círculo de Obreros Católicos, ha dado el arte señales de vida.
l'epe Iícrges y el maestro Liñán estrenó las obras Casta y t itra, Apa- En el primero viene actuando una modesta coinpani.i de ópera
ga y... vamonos y Tenorio fe mi ni i tu, que gus'aton al público, y reprisó que, bajo la dirección del maestro D. Pablo Coll, ha alcanzado éxitos
las zai¡elidas La marcha de Cádiz, Enseñanza libre. El arte de ser bo- en la interpretación de El Trovador, Fausto, La Favorita y Lucrecia
nita, La patita blanca y La tiwi de té.— y ove. Borgia. En todas ellas ha conquistado grandes aplausos la tiple señora
Cádiz. -La compañía Soler-Cabás, que actuaba en el teatro Verrín y el tenor Sr. Ferrer.
Cómico, ha marchado á Canarias para debutar en el teatro Pérez — El Círculo de Obreros Católicos abrió sus puertas con la com-
(laidos, de Las raimas. pañía de verso que dirige el actor D. Bernardo Llanera, y en la que figu-
Entre los últimos estrenos merecen citarse Afusetta, La perra ra las Srtas. Vicenta y Adela Useras, que cuentan en Palma con gran-
chica, el monologo de Catarineu Por los hijos, escrito expresamente des simpatías por su esmerada labor. — F. R.
para el Sr. Soler, y que éste representa en la noche de su beneficio; Murcia. —¡Por fin ha venido una compañía! Kl miércoles, II,
todos alcanzaron un feliz éxito. abrió sus puertas el elegante teatro Romea, haciendo su debut la com-
Las reprisa de Carceleras, La viejetita y del paso de Narciso pañía cÓmico-lfiica que dirigen el primer actor muiciano Antonio < iar-
Serra con música de Caballero, El loco de la guardilla, fueron del cía Ibáñez y el maestro director Isidoro Roselló.
agrado del auditorio. En el elenco figuran las aplaudidas tiples Srtas. Baró, Marín, Mo-
El beneficio de la primera tiple Concha García, constituyo una lina, Osuna, etc., etc.
velada artística de primer orden, cantando la beneficiada Carceleras, Las obras elegidas para el debut fueron El tirador de palomas, El
Musetiu y Rejas y votos, en cuyas obras cosechó muchas ovaciones. barbero de Sevilla, Alma de Dios (estreno) y La revoltosa.
— En el leatro Principal ha actuado durante cuatro noches la com- Todos los artistas estuvieron acertados en la interpretación, so-
pañía de Carmen (kibeña. — Corresponsal. bresaliendo el Sr. Ibáñez y la Srla. Baró.
Sevilla. —- En el teatro Cervantes, y por la compañía que dirige Kl estreno ha alcanzado un gran éxito, gustando mucho libro y
D. Casimiro Ortas, se ha estrenado, con mucho éxito, La mi/alera. En música. •- C.
la interpretación obtuvo un señalado triunfo la Srta. Huguel, qu.- can- Cartagena. — En el Teatro-Circo debutó la compañía de zarzue-
tó la iota del último cuadro, haciendo gala de sus excepcionales fa- la de D. José Gil, en la que figuran los primeros actores José Alionso,
cultades, escuchando ruidosas ovaciones. Kl Sr. Orlas (hijo;, dio gran losé Fernández y la tiple Juanita Pares.
relieve á su cómico tipo, conquistando también muchos aplausos. Me- L,a guedeja rubia, El pollo Tejada y FA barbero de Sevilla fueron
recen especial mención las Srtas. Colina y Juanita I'úrez, y los señores las obras de presentación, siendo bien recibida la compañía y muy
Cánovas, Alaicón, Martínez, I-eiltsma y Cardoso. aplaudidas las Srtas. Pares, Chafer, hermanas Sánchez Bell y Her-
A este estreno siguió el de Las buenas formas, obra en la que tu- nández ylos Sres. Alfonso, Fernández, Mauri y Tejada.
vimos ocasión de apreciar las exuberancias de las Srtas. Sobejano, Pa- De los estrenos puestos hasta la fecha lograron pasar C asa de
radas. Stanffer y Juanita Pérez. almas y El estudiante, no ocurriendo lo propio con La mu/Uca ideal,
/.D>- niños de Tetuan ha obtenido un franco éxito, riéndose los in- une á pesar de los esfuerzos de sus intérpretes, y muy especialmente
numerables chistes de la obra que, A decir verdad, está muy bien he- de la Srta. Núñez, fue rechazada por el público y retirada del cartel.
cha. Debemos hacer constar en justicia, que los artistas que la inter- Kl estreno de Las bribonas puede considerarse como un verdade-
pretan lo hacen con verdadero cariño. Las Srtas. Elena Paradas y So- ro acontecimiento, aunque en h interpretación hubo de todo; pero
bejano están muy bien en sus respectivos papeles, v el Sr. Orlas (hijo) esto no obstante, el público entró en la obra desde las primeras esce-
hace un maleta graciosísimo. Los Sres. Alarcón, Cardoso, I^edesma y nas, haciendo repetir casi todos los números y siendo muy encomiada
González, contribuyeron al éxito. El último estreno fue Entre naranjos, la labor realizada por las Srtas. Sánchez, Hernández y Sánchez Bell.
que también gustó, aplaudiéndose á la Srta, Mugue! y a los Sres. Or- — Se dice que en el próximo mes actuará en el teatro Principal la
tas (padre), Cánovas y Alarcón. compañía de ópera que dirige Elena Ko.is. — Moienoy fíutigie^.
Se han reprisado Gente seria, Sangre mo&a y Abanicos y panderetas Santander. — Con Niñón, Las estrellas y los estrenos de Musella
ó á Sevilla en el botijo. y Alma de Dios, debutó el día 7 en el teatro Principal la compañía có-
Hay anunciados varios estrenos y ios debuts del tenor Sr. Monte- mico-lírica que dirige el primer actor Enrique Lacasa y el maestro Je-
agudo y la pareja de baile Las argentinas. sús Ventura.
Sin embargo, noticias particulares aseguran que estas artistas no En Mutseta, cuyas delicadezas supieron á mieles á la numerosa y
vendrán á Sevilla. selecta concurrencia, distinguiéronse notablemente la primera tiple se-
— La compañía dirigida por [>. Eugenio Casáis, que viene actuan- ñorita Maldonado, la característica Sra González., y los Sres. Lacasa,
do en el teatro del Duque, ha reprisado las siguientes obras: El arte de Hervás y (iarcía. Y en Alma de Dios ti público no cesó de reír sus
ser bonita, El santo de l<< ¡sidra. La guardia amurilla y La manzana de chistes, no teniendo manos bastantes para aplaudir la insuperable la-
oro, siendo muy aplaudidos lodos los artistas que las interpretaron. bor de la Sra. González y de los Sres. Lacasa y Hervás, artista que
El primer estreno de la quincena fue El pipiólo, obra que fue re- cantó de manera admirable la popular canción de vagabundo.
cibida sin entusiasmo por el público, aunque no escascaron los aplau- La tiple cómica Srta. Riaza, graciosísima en Las estrellas, y ¡as
sos para la Sra. 11. Iimítez, que estuvo muy bien en el protagonista de Srtas. Hera, Haro y Vizcaíno, muyTjienen sus respectivos papeles.
eslii obra y pura la Srta. Boris. — Kn el Salón Pradera han tenido lugar los estrenos de Amor cie-
La perra chira, que se estrenó posteriormente, gustó mucho, sien- go y La perra chica, ambos con gran éxito, pero superando el de la pri-
do muy aplaudido el trabajo de la Srta. Boris, y Sras. B. Benítw, Bení- mera obra citada, en la que son aplaudidos diariamente la Srta. Moli-
tez, y Sres. Casáis, Lino Rodríguez, Cervera, Rojas y Vallejo. na y los Sres. Guillot, Serrano y Beltinn. — F. Lurrout.
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