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VEHICULOS ELECTRICOS EL PLANETA Y LA SOCIEDAD

El transporte en base a electricidad posee sus orígenes en el siglo XIX. Los avances en
la época fueron tales que a inicios del siglo XX se vislumbraba que el futuro transporte
urbano estaría basado en el vehículo eléctrico, dada su alta eficiencia, nulas emisiones
contaminantes, y mejores prestaciones (por ejemplo, mayor velocidad) y confiabilidad
en relación al naciente motor de combustión interna. Sin embargo, esta alternativa fue
relegada a un reducido sector del mercado dejando el protagonismo del sector
transporte al motor de combustión interna aquel que obtiene energía mecánica a partir
de la reacción de combustión (diésel o gasolina y aire).
Durante las últimas décadas, el impacto ambiental ocasionado por la infraestructura
para el transporte basado en el petróleo, junto con el precio de este mismo, ha llevado
a la aparición de un renovado interés por una infraestructura de transporte eléctrico.
Los vehículos eléctricos difieren de los impulsados por combustibles fósiles en que estos
pueden obtener la electricidad que consumen a partir de una amplia gama de fuentes,
incluidos los combustibles fósiles, energía nuclear y fuentes renovables como la energía
mareomotriz, la solar y la eólica o cualquier combinación de éstas. A lo largo de los
últimos 30 o 40 años la alternativa de transporte eléctrico ha renovado su atractivo.
Dicho atractivo se ve complementado gracias a la combinación de una serie de factores
que hacen del vehículo eléctrico uno de los, más sostenible medio de transporte. Es
importante notar que la masificación del transporte eléctrico generará una serie de
desafíos que van más allá del costo de los vehículos, su autonomía o su tiempo de
recarga, por tanto, es importante conocer un poco más de las consecuencias del uso de
estos vehículos que cada vez está más cerca de nosotros.

El uso de los vehículos eléctricos presenta consecuencias positivas para nuestro


ambiente y para nosotros como parte de la sociedad ; por ejemplo los vehículos
eléctricos usan una tecnología más limpia, con ello el impacto sobre el medio
ambiente es evidentemente menor, además, los vehículos eléctricos están impulsados
por un motor eléctrico y llevan baterías recargables; así que el hecho de utilizar energía
eléctrica para mover el vehículo hace que se eviten emisiones de dióxido de carbono a
la atmósfera. Incluso cuando la electricidad usada para recargar los vehículos eléctricos
procede de una fuente de emisión de CO2, como puede ser el carbón o el gas; la
relación de CO2 producida por un coche de esta clase es la mitad o el tercio producido
por uno de combustión. Además, los eléctricos suelen generar menos contaminación
acústica que uno de motor de combustión interna, ya sea en reposo o en movimiento.
De este modo, además, contribuimos a evitar tanto la contaminación atmosférica como
la contaminación acústica. Por ende, los coches eléctricos cooperan con nuestro medio
ambiente muchísimo más que cualquier coche con motores diésel o con motores de
gasolina. Por supuesto, un punto que no debemos olvidar es la recarga de las baterías
que debe hacerse de modo respetuoso para el medio ambiente con fuentes
provenientes de energías renovables. Todo influye en la preservación del medio
ambiente.
Existen estudios realizados que comprueban el impacto ambiental del uso de vehículos
eléctricos, tal es el caso del estudio liderado por el BID en colaboración con otras
organizaciones los cuales han identificado que América Latina debe reducir su huella de
carbono en dos toneladas métricas anuales per cápita (2tpc) para 2050, especialmente
en los sectores de energía y transporte, además de implementar políticas rigurosas en
las actividades de agricultura y en los usos del suelo. Adicional a los beneficios globales
por la reducción de emisiones de CO2, la electrificación del transporte puede contribuir
a disminuir contaminantes locales. Una evaluación de transporte híbrido eléctrico y
eléctrico en operación en las ciudades de Río de Janeiro, São Paulo, Bogotá y Santiago
mostró el impacto del electro movilidad en la disminución de la polución local. Los
proyectos piloto reportaron en promedio una reducción de óxidos de nitrógeno del 62
% y en ocasiones de hasta 78 %, así como un descenso en material particulado del 72 %
en promedio. La electromovilidad representa una gran oportunidad para América Latina
y el Caribe. Su implementación contribuirá a incrementar la seguridad y la resiliencia
energética, ayudará a reducir los efectos negativos en la salud causados por la polución
y contribuirá a la conservación del medio ambiente de una forma positiva.

Otro aspecto positivo de los vehículos eléctricos es presentan una mayor eficiencia
energética que los de combustión. Los vehículos eléctricos malgastan menos energía,
sobre todo en conducción urbana. La AEMA (Agencia Europea de Medio Ambiente) ha
publicado hace poco un nuevo informe sobre el mecanismo de transporte y medio y la
conclusión fundamental es que, en lo que se refiere al motor de un vehículo eléctrico
presenta un mayor ahorro energético y es mucho más simple que el de uno de
combustión por lo que tiene mucho menos mantenimiento y menos posibilidad de
averías El motor eléctrico no tiene mantenimiento de aceite de caja de cambios, filtro
de aceite, filtro de aire, filtro de carburante, correa de distribución, correa de accesorio.
Todo ello, supone más de un 50% de ahorro en gastos de mantenimiento.
En cuanto a la batería, no es necesario cambiarla a lo largo de la vida de un vehículo
eléctrico normal, con lo que no supone ningún gasto adicional. Empresas como Nissan
han realizado un cálculo sobre lo que se puede ahorrar Hagamos un cálculo
aproximado: Un vehículo eléctrico medio, gasta entorno a los 15kWh/100 km, lo que en
carga = 1,5 €. Mínimo en vehículo de combustión tradicional =8,45 €/100 km. En EEUU,
en la Universidad de Illinois con los costes actuales de gasolina y electricidad y con el
kilometraje habitual de un trabajador americano, se calculó el ahorro, de ahí se obtuvo
que en cinco años se pueden ahorrar cerca de 9.000 dólares = son unos 6.770 euros con
respecto a un vehículo nuevo medio. Por tanto, un vehículo eléctrico representa un
mayor ahorro energético y ambiental ya que su eficiencia es aproximadamente 3 veces
más que los de combustión y nos permite un mayor ahorro económico debido a que
representa un menor mantenimiento.
Como todo cambio tiene sus ventajas y desventajas los vehículos eléctricos también
tienen aspectos negativos por ejemplo generación de energía necesaria para recargar los
vehículos es mayoritariamente debido al uso de carbón, gas natural y combustible.
El uso de carbón en la generación de electricidad se realiza por el proceso de combustión,
gobernado por las siguientes reacciones:
C+O2  CO
CO+O2 CO2 (Gas de efecto invernadero)
Asimismo, se producen también emisiones de SO2,NOX,partículas y COVs (Compuestos
orgánicos volátiles), todos estos nocivos para la salud
El uso de gas natural, que es principalmente metano (CH4), impacta el ambiente porque
tanto el metano como el dióxido de carbono (CO2) que produce la combustión de dicho
gas son gases de efecto invernadero.
CH4+O2 CO2+H2O
Por tanto, el uso de combustible fósil para la generación energía no sería beneficioso
para el medio ambiente ni para nuestra salud.
Conclusion y opinion
Cada vez somos más conscientes del daño que estamos causando, contaminado el lugar
donde vivimos, y no es solo por la contaminación, el petróleo se está acabando y, al
igual que otros muchos objetos de nuestra vida, es necesario para que los vehículos
funcionen, así que necesitamos buscar nuevas alternativas como pueden ser los
vehículos eléctricos que además ayudan a evitar la contaminación. La electricidad es
una alternativa para el transporte a futuro. Existen una serie de factores que impulsan
su desarrollo, dentro de los cuales se destacan el agotamiento de los combustibles
fósiles, exigencias medioambientales, las mejoras en las tecnologías de vehículos
eléctricos de diversa especie y sus expectativas de costos decrecientes en el tiempo. Sin
embargo, aunque este tipo de vehículos, algún día, podrá utilizar sólo recursos
renovables, de momento no es así, de forma que la elección actual que tendría el
menor impacto ambiental negativo sería un cambio de estilo de vida en favor a caminar,
montar en bicicleta o el uso del transporte público.

Personalmente opino que los usos de vehículos eléctricos representan una alternativa
limpia como medio de trasporte debido a su casi nula emisión de gases contaminantes
para el medio ambiente, sin embargo, la energía usada para los vehículos eléctricos no
debería provenir de fuentes fósiles ya que estas sin generarían un impacto al ambiente
por el CO2 emitido. Considerando que los vehículos eléctricos son mucho más caros
que los que funcionan en base a combustible a futuro el precio alto será compensado
por diversos beneficios en rendimiento, que asegurarán la recuperación de la inversión
inicial. Por ejemplo, el ahorro energético y el de mantenimiento. Por tanto, considero
que es necesario promover una cultura sobre los beneficios del uso de vehículos
eléctricos y su impacto en nuestra sociedad y medio ambiente.