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Marco General de la 616 Y s,
1 1 2 e n. e
Violencia de Género a 52 f ud
d a r i o@
o Machista
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ga u e 7 . 1
sc ar o d ríg 0 . 2 4
De an R 8 0 .3
a n ju Módulo 1
S

Actuación y Cuidados
de Enfermería en
Violencia de Género
Autora

Rosa María Martínez Ortega

6 1 6
21 12
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
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D a nd . e s ,
Yo l d e n
@ fu
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u s u
ÍNDICE

CAPÍTULO 1. El origen de la violencia de género

1. EL SISTEMA PATRIARCAL COMO ORIGEN DE LA


VIOLENCIA DE GÉNERO............................................................................9
1.1. Introducción..........................................................................................9
1.2. Sistema sexo-género..........................................................................11
1.3. La socialización de género................................................................12
1.4. El impacto del patriarcado en la salud de las mujeres....................13
2. LA VIOLENCIA SIMBÓLICA Y ESTRUCTURAL DE GÉNERO..............16
3. LA SOCIALIZACIÓN MASCULINA Y LA VIOLENCIA..........................18
3.1. La construcción de la masculinidad.................................................18
3.2. El papel de los hombres en la violencia de género..........................20
6 1 6
3.3. El poder masculino en la pareja moderna........................................22
2 1 12
a 5
3.4. Efectos de los micromachismos en las mujeres...............................26
e z ,
4. DE LA VIOLENCIA MICRO A LA VIOLENCIA
ad odríg a FÍSICA. . u
........................30 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
5. RESUMEN...................................................................................................31
6. BIBLIOGRAFÍA.
rg a j u a 0 . 3
..........................................................................................31
n
e s ca a S a I P :8
CAPÍTULO a n d
D 2. lContextualización y.e s , sobre violencia de género
legislación
Yo d e n
1. ANÁLISIS DE LA @ f u
SITUACIÓN. EPIDEMIOLOGÍA DE LA
a
VIOLENCIAr ioDE GÉNERO. . ........................................................................37
u1.1 suPrevalencia de la Violencia física.....................................................37
1.2. Prevalencia de la violencia sexual....................................................41
1.3. Prevalencia violencia Psicológica de control...................................44
1.4. Prevalencia violencia Psicológica Emocional..................................48
1.5. Prevalencia de la violencia económica.............................................49
2. OBSERVATORIO ESTATAL DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO.
VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA.............................................................51
2.1. Vigilancia Epidemiológica.................................................................51
2.2. Sistema de Indicadores comunes de violencia de género..............53
3. MARCO NORMATIVO ESTATAL, EUROPEO E INTERNACIONAL
SOBRE LA VIOLENCIA DE PAREJA HACIA LAS MUJERES...............55
3.1. Marco normativo estatal....................................................................56
3.2. Marco normativo europeo..................................................................64
3.3. Normativa Internacional....................................................................66
4. DENUNCIA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO (EN DATOS%)...............66
5. CUSTODIA COMPARTIDA IMPUESTA JUDICIALMENTE.
OTRA FORMA DE VIOLENCIA DE GÉNERO.........................................68
5.1. En datos: Estadística de Nulidades, Separaciones y
Divorcios..............................................................................................68
5.2. Tipos de Guarda y Custodia..............................................................70
5.3. El ejercicio de la corresponsabilidad parental en caso de
6 1 6
2 1 12
nulidad, separación o divorcio..........................................................71

a 5
5.4. Reflexiones sobre la Custodia Compartida Impuesta.....................72
e z ,
ad odríg a
5.5. Repercusiones en la salud de las mujeres. Las mujeres u 87
r i z
sufren un trastorno Psicosocial de Género (TPSG)..........................75 7 . 1
a u toDE ALIENACIÓN n R 0 . 2 4
6. EL LLAMADO SÍNDROME
rg a n j u a 0 3
PARENTAL...................79
.
e s ca DE
7. LA VIOLENCIA
a S
GÉNEROaPUNTO
Y LAS NUEVAS
I P : 8LEGAL.........................82
n d con las.enuevas
D7.1. Delitoslarelacionados
TECNOLOGÍAS DESDE EL
s DE, VISTA

Y o d e n tecnologías
y la violencia f
@ u
de género.....................................................................82

a r
7.2. Formasio de violencia digital contra las mujeres...............................83
suinviolabilidad
u7.3. Derecho a la intimidad y a la propia imagen y a la
del domicilio...............................................................84
7.4. Delitos contra la intimidad................................................................85
7.5. Delito de acecho o acoso predatorio (Stelking)................................85
8. RESUMEN...................................................................................................88
9. BIBLIOGRAFÍA...........................................................................................90
CAPÍTULO 3. La violencia de género y la salud de las mujeres

1. GÉNERO Y SALUD UNA APROXIMACIÓN TEÓRICA PARA


ENTENDER LOS MALESTARES..............................................................97
2. MAGNITUD E IMPACTO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO
EN LA SALUD DE LAS MUJERES............................................................99
2.1. Consecuencias sobre la salud física, psíquica o mental, social
y el bienestar de las mujeres.............................................................99
2.2. Violencia de género en el embarazo...............................................105
2.3. La violencia obstétrica.....................................................................108
3. INCORPORACIÓN DE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO
EN LA ATENCIÓN A LA SALUD DE LAS MUJERES...........................114
3.1. Introducción a la incorporación de la Perspectiva
de género en la salud.......................................................................114
3.2. Enfoques de género en la salud......................................................116
3.3. Líneas del enfoque de género (Velasco 2006)................................117
6 1 6
3.4. Criterios para la aplicación del enfoque integrado
de género en programación en salud (Velasco, 2006)...................120
2 1 12
a 5 ..........................123
e z ,
4. EL SÍNDROME DEL MALESTAR DE LAS MUJERES.
ad odríg a u 87
r i z
4.1. Introducción......................................................................................123
7 . 1
4.2. La violencia de género
a u toy los síntomasn manifestados....................123
R 0 . 2 4
r g
4.3. El malestar a
de j u a 0 . 3
las mujeres...............................................................131
n
e s
5. RESUMEN. a S a I P :8
ca................................................................................................137
D a n d . e s ,
Yo
6. BIBLIOGRAFÍA.l n
........................................................................................139
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Capítulo 1
EL ORIGEN DE LA VIOLENCIA DE
GÉNERO

El sistema patriarcal como origen de la


violencia de género. La violencia simbólica
y estructural de género. La socialización
masculina y la violencia. De la violencia
micro a la violencia física.
6 1 6
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Autora
ROSA MARIA MARTINEZ ORTEGA
6 1 6
21 12
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ad odríg u 87
r iz 7 . 1
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Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

1. EL SISTEMA PATRIARCAL COMO ORIGEN DE LA VIOLENCIA


DE GÉNERO

1.1. INTRODUCCIÓN
La violencia sexista subyace como problema estructural. La violencia es una
forma de interactuar, y esta manera de relacionarnos podemos hacerlo en igualdad,
reciprocidad o por el contrario podemos establecer relaciones de abuso, de acoso o
de dominación como ocurre con la violencia de género.
A lo largo de la historia de la vida de las mujeres se ha invisibilizado y normali-
zado la violencia, sobre todo la estructural, existiendo un grado de tolerancia social.
La mujer ha estado expuesta a los ataques del varón por el hecho de ser mujer; ha
padecido el abuso sexual, la agresión física, la violencia psicológica, el control de
su persona, el dominio económico, la exclusión de los debates públicos, la prohibi-
ción de la formación intelectual y por lo tanto, el acceso al conocimiento y al saber.
La mujer ha estado expuesta, por su condición de mujer, a la violencia a lo largo de
la historia de la humanidad, situación que se ha normalizado. El varón siempre se
ha encontrado en una posición de superioridad, se ha dado por hecho que existía
una relación de dominación- sumisión, donde la mujer tenía que demostrar en todo
momento su valía y al varón se le suponía. Además, el patriarcado se ha encargado,
6 1 6
12
a través de las creencias religiosas, de dejar claro que la mujer es inferior al varón,

5 2 1
que tiene un papel secundario en la sociedad, que le debe obediencia y subordina-
,
a a
ción. Esta situación llega hasta nuestros días, en una sociedad que se supone que
u e z 7
un problema de Salud Pública.
r iz ad odríg
es democrática y civilizada, y la violencia contra las mujeres ha sido denominada
.
7per-1 8
a u tolas razones que n R 0 . 2 4
Por tanto, es preciso analizar
petúe, consolide r yg a n j u a hacen que la violencia
0 . 3 se

:8
persista hasta nuestros días en sociedades modernas y demo-
Lac
cráticas. s a traba para laSerradicación
mayor a IP
tiene que ver con sus orígenes en el
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sistemae patriarcal. n
La d a
estructura social
e
en s ,
este sistema se basa en la división de
o
roles atribuyendo l a
al varón el
e
poder, n
el .
control, el valor, la razón, la posesión del co-
Y
nocimiento, el gobierno de d
fuloque
público y la independencia individual; sin embargo, a
@
riyodel hogar, el sertienen
la mujer se le atribuyen roles que ver con la dependencia, la sumisión, el
entorno u a
privado para otros, el cuidado y se le atribuyen de forma
us como imprescindibles para la supervivencia de la especie; mientras que
natural
al varón se le exonera de esas labores “propias de las mujeres”, asumiéndose por
tanto un axioma indiscutible para la sociedad patriarcal, un mundo dividido en dos,
los varones que gobiernan, deciden y ordenan y las mujeres que acatan, aceptan
y obedecen. Esta manera de estructura social se ha visto como el orden natural de
las cosas, pero como dice Amelia Valcárcel, este orden es producto de la voluntad
humana (voluntad interesada de los hombres, como “poder dominante”)1. Simone

1. Varcarcel Amelia. Sexo y Filosofía sobre la mujer y el poder. Barcelona. Anthropos. 1984.

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Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

de Beauvoir en su libro “El segundo sexo”, puso de manifiesto esta diferenciación


de la construcción social (género). “No se nace mujer, se llega a serlo”.
Otra de las razones por las que se perpetua la violencia tiene que ver con el
valor que se otorga a las funciones asignadas a cada uno de los géneros (femenino
y masculino), al papel de los hombres donde se les ha otorgado mayor valor social,
mientras a las mujeres se les ha asignado un valor secundario, sus tareas han sido
invisibles. A las mujeres se las penaliza si no cumplen con sus mandatos de género
(ser buenas madres, esposas, amas de casa), se les ha otorgado una serie de caracte-
rísticas que las han hecho vulnerables (perdón, obediencia, instinto maternal y para
el cuidado etc…), que por ser naturales se han invisibilizado y anulado su valor. Se ha
menospreciado este papel en la sociedad, sin embargo, el hombre como debía estar
expuesto fuera del hogar a mayores peligros, se le atribuye de forma naturalizada el
valor, en contraposición de la mujer que ha sido presentada como protagonista de la
tranquilidad, la comodidad y la seguridad del hogar, desempeñando tareas que no
suponían ni riesgos ni sufrimientos. (Symonds. A. 1979). En conclusión la vida social
dividida en dos esferas: Pública y Privada (naturalizado socialmente).
La desigualdad cultural y social ha sido creada de manera artificial en bene-
ficio de los hombres y de su posición, y la violencia de género por este motivo se
ve como natural e impide a las mujeres salir de este círculo de violencia porque
6 1
han sido educadas y socializadas para la lógica del aguante. Sin la violencia, el 6
1 12
patriarcado habría hecho aguas, y por eso se mantiene como dique de contención
2
a 5
para seguir siendo el orden social dominante, imponiendo este modelo social a las
e z ,
mujeres, que si no lo siguen son castigadas. a
ad o obliga r u
íga las mujeres7.a1la 87
r iz y otra visible qued
toen todo momento
Existe una violencia social invisible
a u
doble y triple jornada, a demostrar
a n Rsu capacidad,0que.2les4obliga a
ser “mujeres 10”, ag
a r cuidar
a 0 .3físicadelymismo
a su cuerpo nhastajuel punto de ser8esclavas como

e s c que no adebenSde salirse del, Iorden


parte de aceptación en la sociedad patriarcal,
P
y la:establecido. No se trata solo
violencia psicológica
D
que las recuerda
l a d
nque sufren lasnmujeres
. e sy sus hijos-hijas, si no que va más allá,
o
del daño individual
e que lo que ocurre es normal por querer salir
Y el mensajefauladsociedad
porque lanza
o @
del orden social establecido.
r i
a
usLausocialización
transmiten
de género se realiza en la familia, escuela, comunidad, que
valores y estereotipos que están inmersos en el discurso y en la mentali-
dad de las personas, siendo muy difícil de cambiar si no vamos al origen del proble-
ma (la sociedad patriarcal), adoctrinamiento socializador desde el nacimiento. La
violencia de género se aprende, alrededor del 85% de las victimas sufrieron también
la violencia de niñas en su familia de origen.
Este modelo de dominación-sumisión se perpetua a través de todos los medios
de comunicación social, se minimiza la violencia contra las mujeres, algunos au-
tores como Miguel Lorente equiparan el “terrorismo político” con el “terrorismo de

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Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

género”, donde en ambos el agresor consigue imponer sus criterios, someter a las
víctimas y obtener sus propósitos por la mera virtualidad del mal anunciado; lo que
se consigue en el punto de confluencia de la agresión y el terror. Para el hombre vio-
lento el otro no existe; no lo ve, no lo escucha es simplemente un objeto utilizable2.
Es imprescindible empezar a tomar medidas sobre las causas que generan la
violencia, y cambiar la mentalidad de la sociedad. Solo si se trabaja y se incluye la
perspectiva de género, la educación en igualdad, respeto entre los sexos y se condena
la violencia de género, podremos estar en el camino correcto para su erradicación.
Es preciso realizar campañas de sensibilización, centradas en el rechazo de las con-
ductas, actitudes y comportamientos violentos y discriminatorios hacia las mujeres.

1.2. SISTEMA SEXO-GÉNERO


Antes de continuar es preciso abordar algunos conceptos. El concepto de género3
fue acuñado en el año 1975 por la antropóloga feminista Gayle Rubin y desde este
momento se convirtió en una de las categorías centrales del pensamiento feminista.
La categoría de género tiene como objetivo el ataque al “determinismo biológico4”. El
género ha sido analizado como un atributo de los individuos, como una relación in-
terpersonal, como un modo de organización social. Por ello el concepto de género es
un término que contiene connotaciones psicológicas y culturales más que biológicas.

6 1 6
2 1 12
Originariamente el termino género fue definido en contraposición a sexo en el
marco de una posición binaria (sexo-género), aludiendo a los aspectos psicosocio-
a 5 z ,
culturales asignados a varones y mujeres por su medio social y restringiendo el sexo
e
a
ad odríg u
a características anatomofisiológicas que distinguen al macho y la hembra de la
87
r iz
especie humana. Hasta los años sesenta ambos términos eran utilizados indistin-
7 . 1
u to n R . 2 4
tamente5. Los términos adecuados para sexo son varón y hembra y para el género
a 0
g a j u a 0 . 3
femenino y masculino. El sistema sexo-género hace referencia a las formas de re-
r n
e s ca a S a I P :8
lación establecidas entre mujeres y hombres en el seno de una sociedad. Analiza
D d s ,
las relaciones producidas bajo el sistema de poder que define condiciones sociales
a n . e
Yo l en bruto en género, con la consiguiente di-
distintas para hombres que para mujeres. Para Rubín
dbiológico
u
“la transformación delfsexo

r io@
visión del trabajo
a y con el consecuente funcionamiento de las estructuras de

usu
parentesco, será la responsable de las asimetrías de poder entre los sexos” . 6.

2. Hirigoyen MF. Acoso Moral. Barcelona. Paidós. 1999.


3. A
 guilar Gª Teresa. El sistema sexo-género en los movimientos feministas. Amnis [En línea]. Publica-
do el 01 septiembre 2008, consultado el 06 septiembre 2017. URL: http://amnis.revues.org/537; DOI:
10.4000/amnis.537.
4. Determinismo biológico.
5.Hawkesworth, Mary. Confundir el Género. Debate feminista, México. Metis productos culturales. Año
10. Vol.20. octubre 1999, pp 3-48.
6. R
 ubin Gayle. https://inquietudesfeministas.wordpress.com/2012/05/15/la-teoria-del-sexo-genero-a-
partir-de-gayle-rubin/

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Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

En la división sexual del trabajo en todas las sociedades (norte-sur), los varones
tienen una posición hegemónica en todos los ámbitos de la sociedad donde hay
recursos. El sistema patriarcal se ha consolidado a través de los siglos y ha situado
a las mujeres en una posición crónica de desventaja estructural donde todos los
sistemas de dominio están basados en una trama estructural de privilegios de unos
y subordinación de otros. El principio de igualdad tiene como función redistribuir
paritariamente los derechos y los recursos.
Es en la sociedad patriarcal donde la estructura se ha organizado de una ma-
nera androcéntrica, donde los varones como género-sexo han definido ideológica
y materialmente las formas sociales a la medida de sus intereses como genérico
dominante. El patriarcado es un sistema de pactos entre varones a partir de los
cuales se aseguran la hegemonía sobre las mujeres. Es un sistema de prácticas
simbólicas y materiales que establece jerarquías e implanta espacios7. Todo siste-
ma de dominación, para serlo y para reproducir su hegemonía, debe tener fuerza y
poder suficiente para producir las definiciones sociales.

1.3. LA SOCIALIZACIÓN DE GÉNERO


Hombres y mujeres son socializados a lo largo de la vida para reproducir el
sistema de dominación masculina. Los varones son socializados en el poder, en

6 1 6
la actividad, en la idea de que tanto el mundo como la palabra les pertenece, su

2 1 12
espacio natural es el público, los hijos e hijas llevarán en primer lugar su apellido

a 5 e z ,
(desde 30 mayo 2017 cambio del código civil por el que se permite el apellido de la
a
ad odríg u
madre- un paso hacia la igualdad-), serán el cabeza de familia, administrador, y su
87
r iz . 1
proyecto de vida será más importante que el de la mujer. Las mujeres en cambio
7
a u to n R 0 . 2 4
serán socializadas para el no-poder (antropóloga Teresa del Valle), la pasividad y

rg a n j u a 0 3
sobre todo su proyecto de vida debe estar subordinado al otro, su espacio natural
.
e s ca a
a IP :8
será el reproductivo, la familia, el cuidado de hijos-hijas será prioritario en su pro-
S
yecto de vida. La columna vertebral del patriarcado es la división sexual del trabajo
D a nd . e s ,
entre una esfera domestica-reproductiva con rostro femenino y una esfera públi-
Yo l d e n
ca-política- productiva con rostro masculino. El ámbito doméstico tiene la marca
f u
de la invisibilidad, y el público el de la visibilidad. En el primero se realizan trabajos
@
io
arespacios tienen lugar las relaciones familiares basadas en vínculos
no remunerados y el segundo remunerados.

u s
Enuestos
del amor. Es un espacio que el liberalismo ha teorizado como privado, ajeno a la
coacción del estado y de las leyes, es un ámbito de felicidad, de descanso y de
creatividad, fuera de las competencias del estado y de la tensión de la política. Es
el ámbito del cuidado familiar y de este suelen encargarse las mujeres-madres. Este
trabajo que realizan las mujeres y que corresponde a un 40% PNB es un trabajo no

7. Amorós Celia. Para una teoría nominalista del patriarcado. En: La gran diferencia y sus pequeñas con-
secuencias….para las luchas de las mujeres. Madrid, 2005; pp 111-135. Disponible en: http://www.
mujeresenred.net/spip.php?article404

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Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

remunerado (no pagado) y es un trabajo llevado a cabo por las mujeres, sin el que
no podría subsistir ninguna sociedad. Algunas teóricas denominan a este trabajo
que realizan las mujeres gratuitamente como “impuesto reproductivo”8. Para Jo-
nasdóttir9, en la familia, los hombres controlan y explotan el amor de las mujeres,
se apropian de los poderes de cuidados y amor de las mujeres sin devolver equita-
tivamente aquello que han recibido.
Este proceso deja a las mujeres incapacitadas para reconstruir sus reservas
emocionales y sus posibilidades sociales de autoestima y autoridad. Para las mu-
jeres el amor, para los varones el poder, para las mujeres la familia es trabajo y
para los varones reposo. Pero el mundo domestico para las mujeres es un mundo
sin horarios, lo que las mujeres hacen se deshace al día siguiente, requiere una
dedicación completa, pues está marcado por los horarios de comidas, los colegios,
por la necesidad del esposo y en muchos casos por cuidados adicionales de otros
miembros de la familia, ancianos, enfermos o necesitados de cuidados especiales.
El tiempo de las mujeres está dominado (Ángeles Duran), por jornadas intermina-
bles que impiden a las mujeres disponer de un tiempo propio.
En el entorno familiar tienen lugar graves y frecuentes actos de violencia contra
las mujeres. Una de cada 4 mujeres de la Unión Europea ha sufrido abusos sexua-
les, en su mayoría por varones de su entorno. En España 2 de cada 10 mujeres son
6
sometidas a maltrato físico o verbal por sus parejas o exparejas. En resumen, el1 6
1 12
rasgo general que caracteriza a las mujeres es la imposibilidad de acceder de forma
2
a 5 e z ,
paritaria a los recursos políticos, económicos y culturales. La feminización de la

a a
pobreza define la situación de las mujeres de la mayoría del planeta.
d r í g u 87
r i z EN LAo d 7 . 1
1.4. EL IMPACTO DEL PATRIARCADO
a u to n R SALUD DE LAS
0 . 2 4
MUJERES
r g a n j u a 0 . 3
de lase s caprovocándoles
El patriarcado
a S
marca las relaciones
P : 8de parentesco
a inter e Iintragénero
malestares. Las, relaciones
afectando a la salud
D mujeres
n d . e s a lo largo

unían a losY
ola udedenobligaciones
de la historia estructuraban el grupo
individuos en sistemas
y servían para establecer lazos y líneas que
reciprocas, emergiendo la figura
dominante del padre@ f controlar la vida de las mujeres, su cuerpo, mente, en-
10
. Para
i o
r vital, recursos y descendencia se han usado elementos como la
aconvencerlas
torno de desarrollo
u s u
violencia y que su sometimiento era fruto de la biología. Se ha natu-
ralizado que las mujeres eran inferiores (las cosas son como son porque no pueden
ser de otro modo).

8. P
 almer Ingrid. En: Cobo Buendia Rosa. Educar en la ciudadanía. Perspectivas feministas. Editorial
Catarata. Madrid. 2008.
9. J onasdóttir Anna G. El poder del amor. ¿Le importa el sexo a la democracia? Editorial Cátedra, Col.
Feminismos. Madrid. 1993.
10. Rivers, William Halse. Parentesco y organización social. En Antropología del parentesco y la familia.
Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid. 1968 pp 244-260.

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Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

La igualdad entre mujeres y hombres es una realidad de derecho (jure), pero no


de hecho (facto).
Es difícil salir de este control ya que son las propias mujeres las responsables
de reproducir los roles de género, o, dicho de otro modo, por su rol maternal y procu-
radoras de agrado se encargan de reproducir el sistema sexo-género, y la socializa-
ción de género. Esto es lo que algunas autoras denominan la “paradoja perversa”.
Los mandatos de género son las conductas o ideas irracionales sobre “lo fe-
menino” y “lo masculino” de obligado cumplimiento si se desea ser buena mujer o
buen hombre, que se construyen o inculcan mediante una serie de pensamientos,
creencias, valores y actitudes muy diferenciadas según el sexo al que vayan dirigi-
das. Consiste en “adiestrar” a todas las personas desde sus primeros años de vida,
en el aprendizaje de numerosos estereotipos y prejuicios de género. Estos mandatos
generan emociones diferenciadas en ambos sexos, construyéndose los roles y la
conducta de dominación-sumisión.
La aplicación de potentes refuerzos positivos desde la infancia cada vez que se
cumple con estos mandatos hace muy difícil su cuestionamiento, análisis y erradi-
cación. Los mandatos se van traduciendo en emociones, cogniciones, y conductas
de género aprendidas que se asumen como propias y se convierten en la identidad
de género.
6 1 6
En la construcción de ser mujer se van a ver afectadas unas1
1 2 esenciales
áreas
que van a contribuir al malestar de las mujeres .
a 5 2 11

z,
d a
La socialización de género y lasaconsecuencias í u e
g para.las187
r iz o d r
negativas
7
mujeres
a u to n R . 2 4
0 consecuen-
■ Imposibilidada
r g de construcción deu
n j a personal
autonomía
0 . 3 y como

e s ca
cia falta de desarrollo
a Sde a
la individualidad
IP :8
(del yo).

D En palabras dedMarcela Lagarde s,


o l a n n .e
12:

Y f u d e
r i @ de la vida es el ser para los otros.
osentido
a
usuLa autonomía es muy puntual y pasa porque las mujeres dejemos
el

de ser cosificadas por los otros, mientras lo seamos podemos tener


riqueza o pobreza, pero ninguna somos ni sujetos ni autónomas.
La autonomía va de la mano de la autoestima. No hay autoestima
sin autonomía.

11. Muruaga López de Guereñu Soledad. Pascual Pastor Pilar. La Psicoterapia de equidad feminista.
Madrid. ASM. 2013.
12. Lagarde y de los ríos Marcela. Para mis socias de la vida. Editorial Horas y horas. 2005.

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Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Lo característico de la individualidad es que se basa en el principio


de que las personas y grupos deben ser actores de su propia vida.
Ser autoras de la propia vida significa tener y si no tenemos, debe-
mos adquirir los recursos para comprender la vida desde otro lugar
que no sea el de la cultura dominante, desde otro lugar que esté
fuera de ideologías que legitiman la opresión y que nos permitan
reinterpretar nuestra propia vida.

• El área de la afectividad condiciona el resto de las áreas de la persona-


lidad: todo se mide por el estado afectivo.
• El aprendizaje de la individualidad se va postergando, no hay una
apuesta por autonomía personal.
• Las mujeres aprenden a colocarse en segundo plano. Los otros ocupan
el centro y además en posición de superioridad.
■ Una educación de los afectos basada en la estructura de la culpa y en la
ética del cuidado del otro.
• A través de la culpa aprendemos a cumplir con los roles que debemos
6 1 6
tativas de género.
2 1 12
asumir, las mujeres se sienten culpables si no cumplen con las expec-

a 5y lo que piensan
e z ,
• La culpa condiciona lo que hacen las a
ad odríg
mujeres
u y sien-
87
r iz
ten sobre sí mismas (autoestima).
.
7 de 1
a
■ La presión de los distintosu tomodelos de mujer.
n R . 2 4
Seguir o no los estereotipos
0
género.
r g a n j u a 0 . 3
e
En s ca de Marcela
palabras
a S a
Lagarde “mujeresP
I : 8 : todas las mujeres
sincréticas” 13

D modernaslatienen n duna concepción . e s


de ,mujer tradicional y al mismo tiempo
Yo moderna u
de mujer nanula la autonomía y la segunda la propone).
demalestares
(la primera
Muchas mujeres fsienten por esta contradicción y las dificulta-
o
des queigenera
r @ la resolución de este conflicto.
u a
u■ sLanina,interiorización del sistema de dominación masculina y sumisión feme-
y su reproducción en las relaciones de pareja y los diferentes modelos
de pareja13.
Todos estos aspectos contribuyen a generar malestares en las mujeres
afectando su salud bio-psico-social. Para resolver estos problemas de salud
de las mujeres necesitamos una “medicina de género”14.

13. Fina Sanz. Los vínculos amorosos. Editorial. Kairos 1995.


14. Nuestros cuerpos nuestras vidas. Colectivos de mujeres de Boston. Plaza y Janés. 2000.

15
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

PARA PROFUNDIZAR
• Cobo Buendía Rosa. Fundamentos del patriarcado moderno. Jean Jacques Rus-
seau. Editorial Catedra. 1995.
El aspecto fundamental de este trabajo es el punto de confluencia entre Rous-
seau, como principal teórico ilustrado del concepto de feminidad, y el feminismo,
como discurso emancipatorio que encuentra sus raíces más poderosas en la pro-
pia Ilustración, pues es ahí donde germina el discurso de la igualdad. La obra de
Rousseau constituye un objeto de estudio privilegiado, porque en él coexisten un
desarrollo radicalizado de los ideales ilustrados a la vez que una inflexión muy
significativa de su filosofía política en un sentido claramente patriarcal.
• Lagarde y de los ríos Marcela. Para mis socias de la vida. Editorial Horas y horas.
2005.
Es importante la voz de Marcela Lagarde para realizar un cambio en tu vida como
mujer, un cambio para entenderte como mujer y saber que quieres como mujer.
En este libro responde a preguntas que apelan a la libertad femenina y atañen
a la autoestima. El liderazgo, el amor, el poderío y la autoestima. ¿Quién quiero
ser?, ¿Quién puedo llegar a ser? ¿Cómo puedo llegar a serlo? ¿Qué y cómo deseo
amar?
6 1 6
• Fina Sanz. Los vínculos amorosos. Editorial. Kairos 1995.
Bajo muchos comportamientos, actitudes o conflictos5 2
late
112 ,
profunda y enmasca-
a
radamente el intento de satisfacer una necesidad
d aafectiva. Esteulibro
e zestudia y 7
iza esaequilibrio
analiza, de forma práctica, cómo manifestamos g
dremocional
necesidad,
.18
í de la que depende
gran parte de nuestra calidadto de r
vida, y nuestroR o y4 7
con el mundo.
a a u
u a n . 3 0 .2 armonía

a rgnuestras vidas.a n j de mujeres : 8 0de Boston.


c
• Nuestros cuerpos
s reflexionadsobre
elibro S Colectivos
IP de su propia vida, “nuestros
a el controledeslas, mujeres
DEste l a nvidas”. Fue eln . libro que planteó la medicina de género
desde Y
o
cuerpos, nuestras
u e primer
d Este libro no solo analiza la salud, sino que
f
una perspectiva feminista.
@
r io
además profundiza en
aimprescindible.
salud ambiental,
temas
laboral, la
que afectan especialmente a las mujeres, como la
violencia hacia las mujeres, el envejecimiento…es
u s
una u
obra

2. LA VIOLENCIA SIMBÓLICA Y ESTRUCTURAL DE GÉNERO15


La violencia de género ha estado presente de forma generalizada a lo largo
de la historia. Se ha presentado de distintas formas, unas veces de forma objetiva
como agresiones físicas (punta del iceberg), pero la mayoría de las veces de mane-

15. Daniel La Parra y José María Tortosa. Violencia estructural: una ilustración del concepto.

16
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

ra más subliminal, mediante el control social o la discriminación (brecha salarial,


techo de cristal…). Como ya se nombró anteriormente el elemento común que está
en el origen y en la finalidad de las conductas violentas hacia las mujeres son los
valores culturales que se han otorgado a cada uno de los géneros (masculino-fe-
menino). La desigualdad social y cultural ha sido creada de manera artificial y en
beneficio de los hombres y de su posición, la violencia parte de la necesidad de im-
ponerse y corregir aquello que desde su posición se considera desviado. El término
violencia estructural se aplica a aquellas situaciones en las que se produce un daño
en la satisfacción de las necesidades humanas básicas (supervivencia, bienestar,
identidad o libertad) como resultado de los procesos de estratificación social. La
violencia contra las mujeres es estructural y continuada, carece de una motivación
concreta, la ausencia de reproche social genera cierta impunidad en el agresor,
siempre genera lesiones psicológicas.
Toda conducta tiene dos componentes fundamentales, el instrumental y el
emocional, el primero nos marca el por qué y el para qué de la conducta violenta,
qué queremos conseguir con ella y qué nos mueve a realizarla, el segundo se refiere
a la carga afectiva que llevamos a cabo al poner en marcha dicha conducta. Sin
embargo, la violencia ejercida hacia las mujeres es distinta al resto de las agresio-
nes interpersonales. Las causas en la mayoría de las ocasiones son injustificadas,

1 6
el objetivo que se pretende conseguir con la agresión no es dejar una marca física,
6
nación-sumisión). 2 1 12
se pretende dejar claro quien mantiene la autoridad en la relación (relación domi-

a 5 excesiva, e z ,
a
La agresión a la mujer es inmotivada, desproporcionada,
ad no tanto r í u
g el .187
r iz
extendida y con intención de aleccionar,
dde lesionar,
o definir como
to a la mujernconsecuencia
queR 4 7
a u
llamado Síndrome de agresión podemos
0
asobre el género0.masculino
3 . 2
r g a
“agresiones sufridas
n j u
por la mujer como
a situándola enSunaaposición deIsubordinación
de los
8 al hombre,y
condi-
cionantes
s c socioculturales que actúan
P :
Dey manifestadas
femenino,

l a n d a
. e
en los tres ámbitos s ,
básicos de relación de la per-
Y
sona: omaltrato en elumedio
d e nfamiliar, agresión sexual en la vida en
sociedad y acoso fen el medio laboral”.

a r io@
s u (Lorente 1998)
uLa violencia estructural por tanto tiene su origen y se fundamenta en las nor-
mas y valores socioculturales que determinan el orden social establecido, contri-
buye a mantener la escala de valores y por medio de la sumisión el control de las
mujeres en el ámbito privado, favoreciendo la perpetuación del orden socialmente
establecido (violencia interna). Por el contrario, otras formas de violencias reali-
zadas en la esfera pública (delincuencia general, robo, tráfico de drogas, racismo
etc…) son vistas como desestabilizadoras que atacan directamente a la conviven-
cia y el orden establecido. Esto hace que la percepción y valoración de la violencia

17
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

por la sociedad sea distinta, ya que la violencia externa crea una mayor sensación
de riesgo al poder afectar a cualquier persona, mientras que la violencia estructural
se realiza en el ámbito privado afectando solo a nivel personal y no social.

3. LA SOCIALIZACIÓN MASCULINA Y LA VIOLENCIA

3.1. LA CONSTRUCCIÓN DE LA MASCULINIDAD


Desde el nacimiento se emplaza a los niños a convertirse en hombres. La so-
cialización16 masculina empieza en la primera infancia, inconscientemente madres
y padres proyectan en la criatura una especie de masculinidad innata y por tanto
una menor necesidad de confort, protección y afecto justo tras haberse producido
el alumbramiento. Tanto niños como niñas nacen dependientes, con expresividad
y emociones idénticas y con el mismo deseo de afecto físico, pero a las criaturas
asignadas hombre se les habla menos, se les conforta menos, se les alimenta me-
nos. En los primeros estadios de la vida las criaturas se ciñen más a los estereoti-
pos femeninos, los niños lloran más a menudo, parecen más frustrados y muestran
más enfado cuando su cuidador o cuidadora se separan de ellos. Padres y madres
tienen en su imaginario diferencias inherentes al sexo de su criatura, asignadas a
un género u otro. En general los progenitores atribuyen a uno u otro sexo cualida-
6 1 6
des específicas, (niños fuertes, machotes, grandes…y las niñas delicadas, dulces…

1 12
aunque de manera objetiva no estén relacionados con el peso, talla, complexión
2
a 5 e z ,
etc.…). Algunos experimentos llevados a cabo con bebes llorando, muestran que
a u 7
cuando se daba la consigna que eran niñas le adjudicaban una actitud de miedo,
ad odríg 8
r iz . 1
mientras que si se le asignaba género masculino describieron el llanto como co-
7
u to R 2 4
lérico, por lo que es más fácil que una criatura a la que se considera tiene miedo
a n 0 .
a ua . 3
reciba más cariño que una que parezca enfadada o colérica. También a los niños
rg n j 0
e s ca a
a IP :8
desde la más tierna infancia se les emplaza a controlar sus emociones, instruyendo
S
D a nd . e s ,
tácitamente a los chicos a ignorar o minimizar sus deseos emocionales e incluso

Yo l
se les inculca que su masculinidad depende de ello y niños ya desde los 3-5 años
d e n
van aprendiendo naturalizar este rol, “no necesitan que nadie les haga hombres ya

@ fu
lo son”. Además, se van reforzando los roles de género en la vida diaria, en la pu-

ar io
blicidad, en las series, las películas, videojuegos de cómo deberían ser los hombres
s u
y las mujeres. Las nuevas masculinidades en las series de televisión, autoridad y
u
liderazgo del varón17. Modelo clásico del hombre, y como se van introduciendo las
nuevas masculinidades que se oponen al modelo hegemónico.
“Los hombres son una parte de la humanidad, pero han venido re-
presentándose a sí mismos como la pauta natural y modelo de toda

16. Socialización (es un proceso de interiorizar, comprender y aceptar las normas y valores colectivos
que rigen la convivencia)
17. Las nuevas masculinidades en las series, entre la comedia y la marginación. Disponible en: http://
play.cadenaser.com/audio/001RD010000004455379/

18
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

ella. Con ello, representan también todo un universo simbólico he-


gemónico de interpretación e imposición.”18
El aprendizaje de género es una de las lecciones primeras que aprendemos en
la familia, en la escuela, en la sociedad y en la religión, aprendemos a ser hombres
y mujeres y a comportarnos con tal, construyendo los rasgos fundamentales de la
identidad personal desde una concepción sexista de la construcción social, fomen-
tando las actitudes que se consideran adecuadas para cada sexo, o reprimiendo
aquellas que no se ajustan a los roles o estereotipos establecidos. Esta socialización
sexista en un sistema patriarcal acarrea consecuencias para la vida de las mujeres
y hombres.

CAMBIA TU MIRADA
Algunos estereotipos asignados en la socialización de género desde edades tem-
pranas y que vamos interiorizando.
Cuando alguien se comporta
Si es niña se dice que es… Si es niño se dice que es…
así
Activa Nerviosa Inquieto
Insistente Terca Tenaz
Sensible Delicada
6 1 6 Afeminado
Desenvuelta Grosera
2 1 12 Seguro de sí mismo
Desinhibida
a 5
Picara
e z , Simpático
Obediente a
ad odríg
Dócil
u 87 Débil
Temperamental
r iz Histérica
7 . 1 Apasionado
Audaz
a u to n R
Impulsiva, actúa sin pensar
0 . 2 4 Valiente

r g a
Introvertida
n j u a 0
Tímida . 3 Piensa bien las cosas

e s ca
Curiosa
a S a P :8
Preguntona, cotilla
I Inteligente

D Prudente
a n d . e s , Juiciosa Cobarde

Yo l
Si no comparte
d e n Egoísta Defiende lo suyo

@ f
Si no se someteu Agresiva Fuerte

io
ar son el resultado de la socialización sexista, y se naturalizan e
Si cambia de opinión Caprichosa, voluble Capaz de reconocer sus errores

u
Estoss u
estereotipos
invisibilizan en un sistema simbólico, dominante patriarcal. Lo que pretenden los
estereotipos es homogeneizar los comportamientos, inquietudes, sentimientos, for-
mas de relacionarse, expectativas de futuro. Son los roles de género de cómo debe
ser la construcción social de mujer u hombre.

18. Área abierta. Vol. 15, nº 1. marzo 2015 / Monográfico: Estudios sobre masculinidades, LGBTIQ y
cultura audiovisual

19
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

PARA PROFUNDIZAR
• Las nuevas masculinidades en las series, entre la comedia y la marginación. Dis-
ponible en: http://play.cadenaser.com/audio/001RD010000004455379/
• Bergara, A. Riviere, J. Bacete, R. Los hombres, la igualdad y las nuevas masculini-
dades. Emakunde. Instituto Vasco de la Mujer (2008). Disponible en: http://www.
aulaviolenciadegeneroenlocal.es/consejosescolares/archivos/P_013_los_hom-
bres_la_igualdad.pdf
• Monográfico: Estudios sobre masculinidades, LGBTIQ y cultura audiovisual. Rev.
Área Abierta. Vol. 15, nº 1. marzo 2015. En: Durán Manso V. La nueva masculini-
dad en los personajes homosexuales de la ficción seriada española: de “cuénta-
me” a “sexo en chueca” Disponible en: http://dx.doi.org/10.5209/rev_ARAB.2015.
v15.n1.47596.

3.2. EL PAPEL DE LOS HOMBRES EN LA VIOLENCIA DE GÉNERO


La violencia de género ha estado invisible a los ojos de la sociedad durante
mucho tiempo y se ha separado a los hombres violentos del grupo, considerando al

6
agresor como un loco, como un psicópata como alguien que agredía por estar bajo1 6
2 1 12
los efectos del alcohol o drogas y la mejor manera de demostrar esto era la propia

a 5
agresión hacia la mujer, algo considerado como anormal o patológico (Lorente)19.
e z ,
Siempre que se habla de violencia se habla
a a
d los objetivos
de mujeres,
r í g
muy upocas veces se 7
8
habla de los hombres que ejercen esa
o r izviolencia,
o d que persiguen
7 y.
4 doble 1
las

a u
motivaciones de las que parten. t Los hombresny laR .
masculinidad tienen
0 2 una
g
responsabilidad en la
r aelviolencia de género,
n a
juva pero 0 .3 loportiene?
¿Qué entendemos masculini-

s c
dad?, ¿Quién aostenta
S
poder?, a
¿Por qué a ceder
P :
el 8
poder quien
e
DEl poder paralaquien d a
n lo ejerce tiene , I
s en enlo que
o e n . esentido sí mismo, en su ejercicio, en su
Y
manifestación y en su representación
es la propia desigualdad.f u d
Estructura
no
de
solo
poder es una
consiga con él. El machismo
construcción social para que
las cosas seanio @
r el patriarcado a cambiar, accidentes, criminalidad? ¿Por qué
como son. La organización está basada en desigualdad patriarcal.

s
¿Porqueu aresiste
se
u masculinidad que pone en peligro la vida de los hombres? ¿Qué los lleva a
está
comportarse cómo hombres?
La violencia de los hombres ocurre en lo que se ha llamado “la triada de la
violencia”. vinculada a la violencia de los hombres contra otros hombres, a la inte-

19. “Según avanza la igualdad, hay una reacción postmachista”. Disponible en: https://youtu.be/MNuu-
FsTw510

20
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

riorización de la violencia; es decir la violencia de un hombre contra sí mismo y la


violencia hacia las mujeres. Los hombres “interiorizan” la violencia en la sociedad
“Patriarcal”, la propia socialización de género hace que algunos instintos biológicos
que permanecerían dormidos afloren en los hombres (ira), emociones que ocasio-
nalmente se tornan en violencia hacia sí mismos, por ejemplo, abuso de sustancias
tóxicas o conductas auto destructivas. La violencia estructura el orden social y re-
presenta beneficios para aquellos que la ejercen y es a menudo la consecuencia ló-
gica de la percepción que ese hombre tiene sobre su derecho a ciertos “Privilegios”,
percibe de manera consciente o inconsciente tener derecho a que alguien le sirva,
el derecho al placer físico (unilateral). Existe un “Permiso” explícito o tácito para
ejercer la violencia (en el deporte, en el cine, en la literatura, en la guerra), la violen-
cia como un medio para resolver conflictos, disputas o diferencias. Las formas en
las que los hombres han construido su poder social o individual son “Paradójicas”
y tienen que ver con la socialización, el hombre tiene que aparentar y no demos-
trar sus emociones ni necesidades humanas en contraposición a la masculinidad
biológica, lo que requiere una vigilancia y trabajo constante. Las inseguridades
personales para alcanzar esa “masculinidad” que les viene dada socialmente pue-
de llevar a muchos hombres al aislamiento, al temor, al autocastigo, autorrepudio y
agresión, en la que la violencia se convierte en un mecanismo compensatorio para
reestablecer el equilibrio masculino, buscando una víctima que sea físicamente
6 1 6
más débil y vulnerable (que no tiene porque ser una mujer, pueden ser niños, niñas,
1 12
homosexuales, o por razón de etnia o religión). La masculinidad lleva aparejada
2
5 z ,
una “Armadura Psiquica”, que es codificada como un rechazo a la madre y a la fe-
a e
a
ad odríg u 7
minidad, un rechazo asociado a las cualidades de cuidado y el sustento emocional,
8
r iz . 1
esto genera falta de empatía y comprensión de sentimientos de otras personas. La
7
a u to n R 0 . 2 4
masculinidad también puede ser representada como “una olla a Presión”, transfor-

r a n j ua . 3
mando las emociones en ira; en muchas culturas los niños crecen con experiencias
g 0
e s ca a
a IP :8
de peleas, hostigamientos y brutalidad, lo que los lleva a interiorizar la violencia
S
a nd
como una norma de conducta.
D . e s ,
Yo l d e n
@ fu
PARA
io PROFUNDIZAR
ar del siguiente artículo
Realiza u
u s la lectura
• Michael Kaufman. Los hombres, el feminismo y las experiencias contradicto-
rias del poder entre los hombres. Disponible en: http://ecbiz194.inmotionhos-
ting.com/~micha383/wp-content/uploads/2008/12/los-hombres-el-feminis-
mo-y-las-experiences-contradictorias-del-poder-entre-los-hombres.pdf

21
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

3.3. EL PODER MASCULINO EN LA PAREJA MODERNA20


Varios autores y autoras desde mediados del siglo XX describieron los males-
tares que padecían las mujeres como “El problema que no tiene nombre”. Luis
Bonino en 1990 acuña el nombre de Micromachismos (mM), como las sutiles e
imperceptibles maniobras y estrategias de ejercicio del poder de dominio masculi-
no en lo cotidiano que atentan en diversos grados contra la autonomía femenina.
Hábiles artes, trucos, tretas y manipulaciones con los que los varones intentan im-
poner a las mujeres sus propias razones, deseos e intereses en la vida cotidiana.
Son comportamientos que realizan varones que han abandonado el machismo puro
y duro de generaciones anteriores, que se sienten igualitarios y que lo son en mu-
chos aspectos de la vida, que no son dominantes, pero que, como parte de lo que
aún no han podido o querido cambiar, logran que las mujeres con las que están se
sometan a las propuestas que él, por activa o por pasiva, impone en la relación.
Dado su invisibilidad los mM se ejercen con total impunidad produciendo daño
en la autonomía de las mujeres que no son evidentes al principio de la relación de
pareja pero que van dejando huella a largo plazo en su salud. Las mujeres pueden
aceptar, rechazar o soportar dichas actitudes, evaluarlas como injustas o ignorar-
las, pero, aunque no se den cuenta en ese momento les afecta tanto físicamente
como psicológicamente.

6 1
Muchos de estos comportamientos no suponen intencionalidad ni mala volun- 6
1 12
tad, ni planificación deliberada, sino que son hábitos de funcionamiento frente a
2
a 5 e z ,
las mujeres que se realizan de forma automática, sin reflexión alguna y tienen que
a
ad odríg u
ver con el aprendizaje de hacerse hombres. Otros comportamientos pueden ser in-
87
tencionados.
r iz 7 . 1
a u
Si las mujeres son capaces tode reconocer n R
las pequeñas
0 . 2
y continuas 4actitudes
r g
masculinas de dominioa n j
cotidiano quedan u amenos atrapadas
0 . 3
en ellas, solo con el
s a
desenmascaramiento, a
c será posibleaunaSrelación democrática
deshabituación y
P
erradicación 8
: y saludable entre varones y
de dichos comportamientos
D
de e
los varones
n d s , I
o l a
mujeres en lo cotidiano.
e n . e
Y u
Para entender mejorflos
dMicromachismos es preciso identificar algunas accio-
r
nes en la vidaio @
cotidiana que son tipos de poder que los varones ejercen sobre las
u a
us
mujeres:

■ El poder de dominio es la capacidad de control y dominio sobre la vida o


los hechos de otras personas es un poder que se ejerce sobre las mujeres de
manera invisible o visible.
■ El poder de microdefinición que consiste en la capacidad y habilidad de
una persona en imponer sus propios intereses, creencias y percepciones.

20. Luis Bonino. Micromachismos. El poder masculino en la pareja “moderna”.  

22
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

■ El poder de actuación y autoafirmativo que es la capacidad de hacer y


transformar, es la fuerza personal de existir, decidir y autoafirmarse es el
poder para ser y hacer.
■ El poder heteroafirmativo que es la capacidad de cuidado y dedicación a
otras personas necesarias para que estas crezcan, se autoafirmen y sean
autónomas, que está legitimado para las mujeres en nuestra cultura.

Con el fin de hacerlos visibles Bonino los ha agrupado en las siguientes categorías:

■ Los mM utilitarios: se trata de forzar la disponibilidad femenina aprove-


chándose de diversos aspectos “domésticos y cuidadores” del comporta-
miento femenino tradicional. Se realizan en el ámbito de las responsa-
bilidades domésticas. Son estrategias de imposición de sobrecarga por
evitación de responsabilidades y su efectividad está dada por lo que no se
hace sino por lo que se deja de hacer y que se delega en la mujer. Son los
mM más naturalizados e invisibilizados. Se realizan en el ámbito de las
tareas domésticas, derivan de los mandatos de género en los que el varón
debe ocuparse de lo público y no de lo doméstico. Las mujeres también
naturalizan por su rol asignado ese poder como propio por “naturaleza” y lo
defienden para sí a pesar de toda la sobrecarga que significa. El sociólogo
Bordieu lo llama “patriarcado suave”.
6 1 6
Se distinguen dos grupos de mM:
2 1 12
a 5la falta de eimplicación
z ,
a
• No responsabilización sobre lo doméstico:
ad dondeoeldvarón u
rígse define 7como.187
ayudante de la mujer.ori
t z
puede ser total o pseudoimplicación,
4
a u a n R femenina0.de2servicio:
el a rg a
• Aprovechamiento y abuso
se adapta a loa n ju por los:roles
de la capacidad
8 0 .3
e s cse aprovecha dealaScapacidad de,servicio
varón establecido tradicionales. Con ello
IP a otras personas en las que
D las mujeres
l a n d s
.eporlasumujer
o
Yasistenta, gestora
mujeres de nuevo e n
son “expertas” socialización de género y que las
ddel hogar, psicóloga, acompañante
naturalizan, como madre, cocinera, esposa,
@ f u social, secretaria
io
dercitas
a mujeres el trabajo de cuidado de los vínculos y las personas. Tam-
médicas, telefonista, portera, etc…. En definitiva, se delega en
usu lasbién dentro de este grupo existen unos requerimientos mudos a través
de gestos, preguntas o comentarios “al pasar “que apelan a activar au-
tomáticamente los aspectos cuidadores del rol femenino, logrando que
la mujer piense que lo hace por deseo propio y no por presión invisible.
Negación de la reciprocidad en el cuidado: rechazo del varón a ofre-
cer ayuda a la mujer cuando lo necesita, esto se pone de manifiesto
cuando la mujer necesita atención por enfermar, es frecuente que los
varones nieguen las necesidades femeninas minusvalorando los sín-

23
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

tomas o apelando a “su no saber”, para no hacerse cargo. Dentro de


este grupo también podemos incluir la naturalización de la “ayuda a la
pareja varón” en lo laboral, sin reconocimiento en lo personal ni laboral,
los varones que no trabajan por cuenta ajena tienen en la mujer una
secretaria, gestora, correctora de estilo, contables, etc…

Las justificaciones de los varones para el escaqueo son la ignorancia masculi-


na a todo lo doméstico y en segundo lugar la naturalización de la maternidad y el
cuidado en las mujeres, la mayoría de los hombres se escudan en la afirmación de
que ellas lo hacen mejor. ¿Pero cuál es el resultado final derivado de este mM para
las mujeres? Es una desigual distribución de la “carga física y mental” con una
disminución de tiempo libre para su autocuidado, un desmejoramiento del nivel de
vida femenino que consume su energía y reservas emocionales.

■ Los mM encubiertos: intentan ocultar su objetivo de imponer las propias


razones abusando de la confianza y credibilidad femenina. Las mujeres ven
coartados sus deseos y hacen lo que no quieren. Son los más manipulati-
vos, la mujer no suele percibirlos, pero psicológicamente se va afectando,
se pueden agrupar en varios tipos, el primer tipo de comportamiento es la
creación de falta de intimidad con los que el varón intenta controlar las

6 1 6
reglas del juego, con silencios, con aislamiento y mal humor manipulativo,

21 12
avaricia de reconocimiento y disponibilidad (el ninguneo), estos mM con-
ducen al hambre del afecto, aumentando la dependencia de las mujeres,
a 5 z ,
provocan la sobrevaloración de lo poco que hace el varón “yo lo hubiera he-
e
a
ad odríg u 87
cho mejor”. El segundo comportamiento es Pseudonegociación, se trata de
r iz 7 . 1
un falseamiento de comunicación, ya que el varón está dispuesto a hablar,
a u to n R . 2 4
pero no a moverse de su posición o a lo sumo se digna a “hacer concesio-
0
rg a j ua 0 . 3
nes”, se cubren las apariencias, se habla del problema, pero no se buscan
n
e s ca S a :8
soluciones y se culpabiliza a la mujer por sus malas formas “si me lo hu-
a IP
D d s ,
bieras dicho de otra manera”. El tercero y no por ello menos doloroso para
a n . e
Yo l n
las mujeres es la inocentización, que consiste en declararse inocente y sin
d e
fu
responsabilidades, el varón se cree en el derecho de no dar explicaciones
@
ar io
de lo que hace pero si de exigirlo al resto de personas que le rodean y de no
implicarse en cosas que los varones definen como ajenas a su posición, al-
u s u gunos ejemplos de este micromachismo son la inocentización culpabiliza-
dora, se coloca como juez o fiscal atento a la falta ajena, juzgando a la mujer
de no haber hecho bien algo (bien = al desempeño del rol establecido), y la
autoindulgencia y autojustificación es otra forma de inocenticiación por la
que el varón presenta escusas y autoexcusas frente a la no realización de
las tareas, por ejemplo echar balones fuera “no me lo dijiste” “es tu culpa” o
“si pero”, hacerse el tonto o el bueno por ejemplo aludiendo a las responsa-
bilidades laborales “no tengo tiempo para ocuparme”, “no sirvo para esto”,
“no puedo controlarme” “me olvidé pero no tuve mala intención”. Impericia

24
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

selectiva, el hombre se declara inexperto para determinadas tareas como


planchar (“para mí es muy difícil”). Minusvaloración de los propios errores,
delegar responsabilidad de los propios errores “¿dónde pusiste…?”
■ Los mM de crisis: intentan forzar la permanencia en el estatus quo des-
igualitario cuando este se desequilibra, ya sea por aumento del poder de la
mujer o por disminuir el poder de dominio del varón. Generalmente la mujer
reclama una mayor igualdad en la relación. Ante esta petición de igualdad
los varones tienen el objetivo de evitar el cambio del statu quo, estos mM
son eficaces para impedir que la mujer sea autónoma o para evitar sen-
tirse dependiente de ella, y para impedir los reclamos para un cambio de
hábitos. Suelen utilizarse frecuentemente en una secuencia determinada,
primero una resistencia pasiva y distanciamiento con el fin de debilitar las
fuerzas que la mujer está utilizando para aumentar su autonomía “tú sa-
brás que hacer”. Y por último darse tiempo, cuando el varón percibe que la
mujer ya no se deja manipular y exige inflexiblemente un cambio, reconoce
este cambio, pero lo posterga hasta el máximo (en general un ultimátum
de separación). Es un claro ejercicio de imposición y dominio ya que obli-
ga a la mujer a “aguantar” y a someterse a los tiempos y deseos del varón
para conservar su poder, la mujer puede sucumbir por cansancio, reestable-
ciéndose el statu quo. El modo de dilatar la decisión de cambio puede ser
6 1 6
2 1 12
por ejemplo ¡ya veremos!”, ¡necesito tiempo! ¡lo pensaré!, otro mM de crisis
puede ser “aguantar el envite”, el varón aguante lo que tenga que aguantar
a 5 e
sin moverse de su posición hasta que ella se canse, “refugio en el estilo”, z ,
a
ad odríg u
es otra maniobra eficaz apelando “no fue dicho de la “manera correcta”. ¡Si
87
r i z 7 . 1
a u to
me lo pidiese de otra manera!, ¡No sabes nada más que chillar!
n R . 2 4
r g a
■ Los mM coercitivos:
n j u
sirvan para retener a poder a
o de la propia 8
través
0 . 30 para poder
de utilizar la fuerza

e s ca a la mujer,alimitar
psicológica
doblegar S asu libertad, expoliar
o moral, económica

, I P
personalidad,
: su pensamiento, su tiem-
D po o su espacio
l a d
n y restringir . e s de decisión, la mujer tiene per-
su capacidad
Y o
cepción de perdida,
d e n
ineficacia, falta de fuerza y capacidad para defender
sus propios derechos
@ u
f decisiones o razones, acrecentando su sentimiento
a i o
r físico y del tiempo
de derrota. Este mM se puede ejercer con el uso expansivo y abusivo del
u
uspidiendo el uso a los demáspara
espacio sí (“la utilización del sillón para la siesta im-
miembros de la familia”, “la invasión de la ropa
masculina por toda la casa”, la monopolización de la televisión, etc…). La
creación de tiempo de descanso o diversión a costa de sobrecarga laboral
de la mujer (postergar la llegada del trabajo, o dedicar el fin de semana a las
aficiones). Diversos estudios ponen de manifiesto que las mujeres tienen
menos tiempo libre para ellas y los varones menos tiempo libre para lo do-
mestico. Apelación a la superioridad de la “lógica varonil”, las coacciones
a la comunicación, la insistencia abusiva para lograr fines, la imposición de
intimidad o de sexo.

25
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

Las mujeres a veces se comportan de forma manipulativa, pero a diferencia de


los varones la mayoría de las veces el propósito es salir de la situación de subor-
dinación o para conseguir más influencia, poder o derechos que le son negados, y
no como los varones que emplean los mM para conservar el poder. (En palabras
de Bonino usan la mano izquierda porque no están autorizadas a usar la derecha).

3.4. EFECTOS DE LOS MICROMACHISMOS EN LAS MUJERES


Aunque los micromachismos pueden parecer a veces banales y por separado pa-
recer intrascendentes, lo que está claro es que propician un ambiente tóxico para las
mujeres que va agobiándolas, mortificándolas y que sutilmente va desestabilizando a
la mujer atentando contra su autonomía personal y su integridad psicológica, se van
creando las condiciones para perpetuar el rol de género. Debido a su invisibilidad van
produciendo un daño sordo y sostenido que se agrava con el tiempo.
Los mM generan efectos comunes en las mujeres que repercuten en su cali-
dad de vida:

■ Sobreesfuerzo psicofísico con disminución de las reservas emocionales y de


la energía para sí mismas y para el desarrollo de intereses vitales.
■ Inhibición del poder personal con enlentecimiento del desarrollo personal,
6 1
limitación de la libertad y aumento de las actitudes defensivas y quejas 6
ineficaces.
2 1 12
a
■ Inhibición de la lucidez mental (“tontificación”), 5con bloqueo oedisminución
z ,
a
ad odríg
de la valentía, la crítica, el pensamiento y las acciones u
eficaces, la protesta
87
valida y su proyecto vital. riz
7 . 1
a u to la autocredibilidad,
n R . 2 4
0de incompeten-
■ Deterioro de la autoestima,
rg a
y la inseguridad yn u a de sentimientos
lajaparición
con
0 . 3
aumento de la desmo-

e s
cia,
a distanciaSemocional
ralización
cderrota, a
a e impotencia.
IP :8
D■ Malestarladifuso,
n dirritabilidad .crónica
e s ,y un hartazgo “sin motivo de la rela-
den
Yoy una granfuculpabilidad.
ción”,

Efecto en ila
r @
opareja:
a
us■ uFavorecen una relación asimétrica, no democrática, disfuncional, no igua-
litaria.
■ Encarrilar paulatinamente la relación en dirección a los intereses del varón
“dejar de hacer” femenino.
■ Etiquetar a la mujer como culpable o del deterioro del vínculo, la mujer
percibe que algo anda mal en el vínculo y el varón lo niega. Esto lleva a las
mujeres a autoinculparse debido a los mandatos de género.

26
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

■ Una convivencia no dialogante, ni colaborativa, “una guerra fría”, creándo-


se un ambiente propicio para la ruptura de la relación.

Las mujeres que son capaces de reconocer estos mM están en mejores condi-
ciones de conocer las trampas sutiles masculinas, reconocer el lenguaje de acción
y manipulación, aprender a desenmascarar estos comportamientos y aumentar las
posibilidades de inmunización, evitación y resistencia, disminuir la culpabilización
inducida por estos comportamientos. Empoderarse para así ser dueñas de su propia
vida y mejorar los autocuidados.

PARA PROFUNDIZAR
• Luis Bonino. La violencia invisible en la pareja. Disponible en: http://www.luis-
bonino.com/pdf/mM96.pdf
• Luis Bonino. Entrevista. Hombres masculinidad y violencia de género. Disponible
en: https://www.youtube.com/watch?v=X97jHMR30ZU
• Asociación de hombres por la igualdad. Disponible en: http://www.rtve.es/alacar-
ta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-ong-asociacion-hombres-igualdad-gene-
ro/2841479/
6 1 6
2 1 12
a 5 e z ,
BIBLIOGRAFIA PARA PROFUNDIZAR a
adlo normal.oEditorial
r u
ígPlaneta 2003.7.187
• Miguel Lorente Acosta. Mi marido r iz d
tunoreferente ennla explicación
me pega
4 ha-
a u a R de 0la .violencia
2
a r
cia las mujeres y g a
Este libro puede considerarse
a
todo lo que envuelven jaueste fenómeno.8 0 .3 Lorente afronta
Miguel
s csocial empezando S I P“Mi: marido me pega lo normal”.
e
esta lacra
D ¿cómo eslposible d a por el propio título,
n que se veannormal e ,
sel maltrato hacia las mujeres? ¿Cómo
Pero
o a e .
Y
es posible que
de otras? f u d
se utilice la violencia para perpetuar el poder de unos por encima

r io @
u a
El autor de este libro, médico forense y exdelegado del Gobierno para la violencia

us ha estudiado este fenómeno durante años y mediante sus publicacio-


de género
nes, como este libro, da voz a algunos de los estudios menos conocidos, y a su vez
rompe con los mitos más extendidos.
Aunque introduce datos científicos y de múltiples ámbitos concretos, este libro
es recomendable al público en general: utiliza un lenguaje asequible, con figuras
literarias y ejemplos con los que conocer en detalle la repercusión y consecuen-
cias de la violencia machista, pero sobre todo herramientas para implicarse en
la lucha contra el machismo. En ese camino nadie debe autoexcluirse, porque
está en juego el presente y el futuro, no solo de las mujeres, sino del conjunto de

27
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

la sociedad.
• Miguel Lorente Acosta. El rompecabezas. “Anatomía de un maltratador.” Edito-
rial Ares y Mares. 2013.
El autor se reafirma en señalar que el estudio de la agresión a la mujer muestra
que la pretensión del agresor es someterla a su control y retoma la idea de que el
fondo del problema es de carácter sociocultural. No abandona la idea del femi-
nismo como motor de la lucha contra la violencia de género. El agresor, escribe
Lorente, trata de humillar, someter y controlar. No tiene perfil, su carácter es muy
diverso y su situación económica puede ser tanto magnífica como rayana en la
pobreza. Lo que sí existen son formas distintas de agredir. El “rompecabezas” es
aquél que “no puede arriesgarse a golpear continuamente a la mujer”. Arremete
por motivos nimios y extiende sus agresiones a los hijos y a las personas próximas
a su pareja.
• Miguel Lorente Acosta. Los nuevos hombres nuevos: cómo adaptarse a los tiem-
pos de igualdad. Editorial destino. 2009.
El autor nos explica cómo adaptarse a los tiempos de igualdad y la progresiva
transformación del hombre en nuestra sociedad , con un análisis claro y sin disi-
mulos (incluye asuntos tan espinosos como la creciente violencia contra las mu-
jeres o los problemas legales de los hombres separados para acceder a la custodia
compartida de sus hijos), este libro crea un retrato robot de la nueva masculini-
6 1 6
1 12
dad, alejada de los egoísmos, atavismos y brutalidades que deberían ser cosa del
2
pasado, pero que tristemente siguen siendo actualidad.
a 5 e z ,
• Miguel Lorente Acosta. Tu haz la comida que
ad odríga yo cuelgo u
los cuadros. Editorial 7
8
Crítica 2014.
o r i z 7
4 este. 1
Muchas mujeres jóvenes
a u t que nonvivenRen un mundo0machista,
piensan . 2
r
libro pretende que,g aaunque las mujeres
n a conscientes.de
juno noseanigualitarias.
0 3ello, seguramente
s a
cdiscriminacionesa para
se encuentren atrapadas
S
en a
situaciones
P 8
:la brecha salarial,
Nos damos cuenta de
e
Dcristal, pero todavía
algunas
n d las
s
mujeres, , I
como el techo de
e
npara.lasquetrampas
Yoldeala convivencia
en el terreno
no conocemos
f u d e todo
que la cultura tiene distribuidas
transcurra de la forma prevista y

r io @ dejar de actuar significa retroceder.


dentro de los límites establecidos para hombres y mujeres. No hay inercia en la

s u a
lucha contra lo establecido, Queda mucho
upor hacer, en este libro el autor muestra las trampas que esconde nuestra socie-
dad, aparentemente menos rígida que hace décadas, pero que tienen la misma
finalidad, que nadie se salga de lo establecido (roles de género tradicionales).
• Castro Torres Rubén. Guía Express del hombre igualitario. Edita: Conigualdad.
org. 3ª Edición. 2015. Disponible en: http://conigualdad.org/guiahombres/
Es una obra útil para alcanzar otras masculinidades en la que se plantean algu-
nas cuestiones para un hombre igualitario, sin estereotipos, ni prejuicios, se ofre-
cen claves, consejos y herramientas para empezar a ejercer otras masculinidades.

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Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Esta guía puede ayudarnos a iniciar un cambio en la familia y comunidad que


beneficiará a todas y todos. ¿Por qué hay que implicarse por la igualdad? ¿Cómo
podemos acabar con la violencia de género? ¿La igualdad es negativa para los
hombres? ¿Qué pasos tenemos que dar para ser igualitario? En esta guía ofrece
claves, consejos y herramientas para empezar a ejercer otras masculinidades, algo
que no es tarea fácil, pero si necesaria si queremos conseguir una sociedad justa.

LA OTRA MIRADA
¿Crees que existe igualdad real si observamos que?:
• 1 de cada 3 mujeres sufre violencia física y/o sexual en todo el mundo.
• El 46% de las noticias refuerza los estereotipos de género.
• En los parlamentos solo hay un 22% de diputadas, de promedio, en
todo el mundo.
• Solo un 6,9% de las jefas de estado o de gobierno son mujeres.
• Las mujeres ganan un 24% menos que los hombres en todo el mundo.
• Por cada hora que los hombres dedican a tareas domésticas las muje-
6 1 6
res dedican tres.
2
• Solo un 24% de los puestos de alta dirección en empresas1 12
está ocupado
por mujeres. a 5 e z ,
a a
dtipo de legislación
r í u
gsobre per- .187
to r i z
• Solo un 43% de los países tienen algún
o d 4 7
miso de paternidad.
a u
• Para el 30% de las mujeres su primeraa n R
experiencia sexual3 . 2
0forzada.
• Más dea rg a n j u 0 . fue
8 en todo el
e s c 4 millones a S a son explotadas
de mujeres
IP :sexualmente
D mundo.
a n d . e s ,
Yo l d e n
@ fu
io
arEn palabras de Marcela Lagarde :
u s u 21

“Mujeres y hombres necesitamos resignificar mutuamente la semejanza huma-


na con el sentido de respeto a la dignidad, la integridad, la confiabilidad y la liber-
tad. La igualdad de género impacta y corrige otras desigualdades sociales. Avanzar
en la erradicación de todas las formas de violencia hacia las mujeres, así como en
la eliminación de todo tipo de violencia contra las mujeres solo es posible si se des-
montan las estructuras y mecanismos patriarcales que las causan”.

21. El feminismo en mi vida. Hitos, claves y topías. Editorial Horas y horas. 2014.

29
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

4. DE LA VIOLENCIA MICRO A LA VIOLENCIA FÍSICA


La violencia de género es distinta al resto de violencias con unos rasgos carac-
terísticos:

■ Las agresiones obedecen a una demanda de sumisión.


■ Genera cierta conciencia de impunidad en el agresor (permisivo en la so-
ciedad).
■ Es estructural y continuada, se ejerce de forma excesiva.
■ Genera lesiones que pueden ser físicas, pero siempre genera lesiones psi-
cológicas.

La violencia ejercida hacia las mujeres siempre tiene una carga psicológica
importante y puede o no ir acompañada de violencia física y sexual.
Algunas autoras señalan diferentes tipos de maltrato según el comportamiento
que genera:

■ Violencia represiva, se ejerce prohibiendo la libertad de movimientos, obsta-


culizando que la mujer trabaje, o impidiendo que tenga libertad de expresión.

6 1
■ Violencia privativa, se incumplen compromisos económicos, no cubriendo 6
1 12
las necesidades biológicas, sexuales, afectivas, de comunicación, aislando
2
a 5 e z ,
el contacto con los demás, dificultando a las mujeres el acceso a la forma-
ción y a la cultura. a
ad la rutina, r í u
g como exclusiva 87
r iz d 7 . 1
a u
del trabajo doméstico, tocuidado de losnhijosRyopersonas dependientes.
■ Violencia alienativa, se ejerce
del
favoreciendo la mujer
0 . 2 4
r g a n j u a 0 . 3
s c
Formas de a violencia ejercida
S acontra las mujeres
P : 8
por el hecho de ser mujeres,

Deel Convenio
Según
d a : es, I
de Estambul
n
22

.
Yolafísica.fuden
1. Violencia

@
2. Violencia sexual.
riopsicología.
3. ua
Violencia
us4. Violencia Patrimonial o económica.
5. Violencia estructural o moral.
6. Violencia espiritual.

22. Consejo de Europa (Convenio de Estambul) 2011. Ratificado en España en 2014. Instrumento de
ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra
la mujer y la violencia doméstica, hecho en Estambul el 11 de mayo de 2011. Disponible en: http://
www.boe.es/boe/dias/2014/06/06/pdfs/BOE-A-2014-5947.pdf

30
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Estos tipos de violencia serán ampliados en capítulos sucesivos.

5. RESUMEN
La violencia es una forma de interactuar donde se establece una relación de
abuso, de acoso o de dominación como ocurre con la violencia de género. La mujer,
por su condición de mujer, ha estado expuesta a la violencia a lo largo de la historia
de la humanidad, situación que se ha normalizado.
El patriarcado se ha encargado, a través de creencias religiosas, de dejar
claro que la mujer tiene un papel secundario en la sociedad, que es inferior al
varón, al que le debe obediencia y subordinación, llegando esta creencia, con-
solidada a través de los siglos, hasta nuestros días, y en una sociedad que se
supone moderna, democrática y civilizada, la violencia contra las mujeres ha
sido denominada un problema de Salud Pública. La desigualdad cultural y social
ha sido creada de manera artificial en beneficio de los hombres y de su posición,
y la violencia de género se ve como natural e impide a las mujeres salir de este
círculo de violencia porque han sido educadas y socializadas para la lógica del
aguante. El principio de igualdad tiene como función redistribuir paritariamente
los derechos y los recursos.

6 1 6
6. BIBLIOGRAFÍA
2 1 12
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Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de la enfermería en violencia de género

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Rev. Área Abierta. Vol. 15, nº 1. marzo 2015. En: Durán Manso V. La nueva
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• Pérez del Campo, Ana María. El Sistema Patriarcal, Desencadenante de la Vio-
lencia de Género: http://portales.te.gob.mx/genero/sites/default/files/el%20
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• Lerner Gerda.  La creación del patriarcado. Barcelona, Critica, 1990  http://
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2014. Instrumento de ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre
prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica,
hecho en Estambul el 11 de mayo de 2011. Disponible en: http://www.boe.es/
boe/dias/2014/06/06/pdfs/BOE-A-2014-5947.pdf

Videoteca

1 6
• Las nuevas masculinidades en las series, entre la comedia y la marginación.
6
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Disponible en: http://play.cadenaser.com/audio/001RD010000004455379/
1
a 5 2
• “Según avanza la igualdad, hay una reacción postmachista”. ,
Disponible
z en:
https://youtu.be/MNuuFsTw510
a d a í g u e 87
r iz o d r 7 . 1
a u to
• Luis Bonino. Entrevista. Hombres masculinidad y violencia
n R
ble en: https://www.youtube.com/watch?v=X97jHMR30ZU
de género. Disponi-
0 . 2 4
• Asociación r
a
deghombres por la n j ua Disponible0en:.3http://www.rtve.es/
e s ca a S a igualdad.
IP :8
Ddad-genero/2841479/
a n d . e s ,
alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-ong-asociacion-hombres-igual-

Yo l d e n
@ fu
ar io
u s u

34
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Capítulo 2
CONTEXTUALIZACIÓN Y
LEGISLACIÓN SOBRE VIOLENCIA
DE GÉNERO

Análisis de la situación. Epidemiología


de la violencia de género. Observatorio
estatal de la violencia de género.
Vigilancia epidemiológica. Marco
normativo estatal, europeo e Internacional
6 1 6
sobre la violencia de pareja hacia las
1 1 2
mujeres. Custodia compartida5
a 2
obligatoria
z , .
El llamado Síndrome a dade Alienación
í gu e 87
r iz d r . 1
parental desde
a u tola perspectiva
n R o jurídica. 2 4.7
a
La violencia
g j ua y las0.nuevas
3 0
r
ca desde S
de ngénero
ael punto :de8vista legal.
e s
tecnologías
D d a s , IP
l a n n. e
Yo fu d e
io @
s uar
u

Autora
ROSA MARIA MARTINEZ ORTEGA
6 1 6
21 12
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8
D a nd . e s ,
Yo l d e n
@ fu
ar io
u s u
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

1. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN. EPIDEMIOLOGÍA DE LA


VIOLENCIA DE GÉNERO
Para conocer el porcentaje de mujeres residentes en España que han sufrido o
sufren actualmente algún tipo de violencia por el hecho de ser mujer, vamos a ba-
sarnos en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 20151. Esta encuesta es el
análisis estadístico más relevante que se realiza en España sobre violencia contra
la mujer por el hecho de ser mujer. Se viene realizando cada cuatro años desde el
año 1999, siendo la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género la encar-
gada de su elaboración desde el año 2011.

1.1 PREVALENCIA DE LA VIOLENCIA FÍSICA


En este apartado se estudia la prevalencia de la violencia física sufrida en el
ámbito de la pareja entre las mujeres de 16 y más años residentes en España. Es
una encuesta de victimización. Resulta fundamental tener en cuenta que la preva-
lencia de la violencia que muestran este tipo de encuestas se refiere exclusivamen-
te a la violencia revelada, es decir, a las experiencias de violencia que las personas
encuestadas, en este caso las mujeres residentes en España de 16 y más años,
deciden compartir durante las entrevistas.

1 6
Los datos más destacados son los siguientes, el 85% de las mujeres encuesta-
6
21 12
das han sufrido violencia física más de una vez a lo largo de su vida y un 12% una
vez.
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
FRECUENCIA DE VIOLENCIA FÍSICA

a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8 12,6

D a nd . e s ,
Yo l d e n
@ fu
ar io 85,2 Una vez

u s u Más de una vez


No contesta

La violencia física sufrida por las mujeres por parte de su pareja o expareja, en
mayor medida han sido “empujones, o agarrar del pelo” en un 8.9% de las mujeres,
seguido de “la abofeteo o la tiro algo que pudiera hacerle daño” en un 7.9%.

1. Recoge solo datos de la violencia que contempla la Ley 1/2004.

37
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

VIOLENCIA FÍSICA

10
9 8,9
8 7,9
7
6
5,4
5 4,3
4
3 2,6
2 1,8
1
0
La abofeteo La empujo, La golpeo con La dio La intentó La amenazo con
o tiro algo agarro o tiró su puño o con patadas, quemar o usar o usó una
que pudiera del pelo cualquier otra arrastro o asfixiar a pistola, un cuchillo
hacerle daño cosa pegó propósito u otra arma

La violencia física según la gravedad fue: severa en un 11,4% de las mujeres


considerando esta “si ha intentado asfixiar o quemar, o ha sido amenazada con un
cuchillo o arma”. Han sufrido violencia moderada un 6,2% de las mujeres las han
“empujado, agarrado, tirado del pelo, la ha abofeteado o tirado algo que pudiera
hacerle daño”.
6 1 6
VIOLENCIA FÍSICA SEGÚN LA GRAVEDAD
2 1 12
a 5 e z ,
a
Moderada
ad odríg u
Severa
87
r iz 7 . 1
11,4

a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3 6,2

e s ca a S a I P :8
D a n d 1,1

. e s ,
0,8

Yo l d e n
PAREJA ACTUAL EXPAREJA

@ fu
Según las
a r iocaracterísticas sociodemográficas de las mujeres
u
usLa franja de edad donde las mujeres sufren más violencia es entre 25-34 años
con un 14,1% y las que sufren menos son las mayores de 75 años con un 4,3%. Un
20,5% de mujeres foráneas sufren violencia de género frente a un 9,5% de mujeres
nacidas en España.
En cuanto al nivel de estudios, sufren violencia un 12% las mujeres con estudios
de ESO y Formación profesional, frente a un 7,4 las mujeres con estudios universita-
rios. A lo largo de toda la vida se reduce la violencia física a medida que asciende el
nivel académico. No existe una relación lineal en la distribución de porcentajes de
violencia física sufrida por las mujeres de acuerdo con su nivel de estudios.

38
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

EDAD

15 14,1
13,5
12
10,3
10 9,6
7,5

5 4,3

0
16-24 25-34 35-44 45-54 55-64 65-74 75+

LUGAR DE NACIMIENTO

9,5 España

6 1 6 Otro país

20,5
21 12
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8NIVEL DE ESTUDIOS

D a nd . e s ,
Yo l d n
Universidad
e 7,4

fu
Bachillerato FP Grado superior
@
12

ar io FP medio/ESO 12,1

u s u Primaria 10,3

Menos de Primaria 10,4

0 2 4 6 8 10 12 14

La distribución observada está influida por la relación de los estudios con otro
tipo de variables, como pueda ser la edad, el hábitat, la situación laboral, etc.
En entornos urbanos de más de 2000 habitantes hay más casos de violencia
física, un 10,9%, en contraste con los entornos rurales que sufren violencia el 6,5%

39
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

de las mujeres. Un 16% de las mujeres desempleadas sufren violencia física, y las
que menos violencia sufren son las mujeres que realizan un trabajo doméstico no
remunerado.
A mayor número de parejas, mayor es el porcentaje de mujeres que ha sufrido
violencia física de género a lo largo de su vida. Las que han tenido 4 parejas o más
supone un 25,8%, frente a las que han tenido una pareja que corresponde a un 4,7%.

HABITAT

15

10,9
10
6,6

0
< 2001 > 2000

SITUACIÓN LABORAL
6 1 6
Trabajo doméstico no
21 12
remunerado
a 5 e z , 5,2

a
Estudiante
ad odríg u 87 7,4

r iz Parada
7 . 1 16

a u to n R
Jubilada o pensionista
0 . 2 4 5,5

rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8 0 5 10 15 20
D a nd . e s ,
Yo l d e n NÚMERO DE PAREJAS

@ fu
ar io
u s u 4,7

1
25,8 19,1 2
3
4+
21,5

40
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

TIEMPO QUE LLEVA CON LA PAREJA

25
21,6
20

15 14,2
10,9
10 9,4

0
3 a 5 años 6 a 10 años 11 a 20 años >30 años

1.2. PREVALENCIA DE LA VIOLENCIA SEXUAL


Un 6,6% de las mujeres que han tenido pareja manifiestan que al menos alguna
de sus parejas, a lo largo de su vida, la ha obligado a mantener relaciones sexuales
cuando ella no quería. Un 6,3% de mujeres han mantenido relaciones sexuales sin
desearlo, por miedo a lo que su pareja les podía hacer si se negaban. Un 3,5% de las
mujeres se vieron obligadas a otro tipo de práctica sexual que le resultó humillante

6 1 6
o degradante. Y un 3,2% refieren que fueron obligadas a tener relaciones sexuales

1 12
contra su voluntad, sujetándola o haciéndole daño sin conseguirlo.
2
a 5 e z ,
a
ad odríg u
FRECUENCIA DE LA VIOLENCIA SEXUAL
87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j u
2,5
a 0 . 3 3,5

e s ca a S a IP :8 Una vez
D a nd . e s ,
Yo l d e n
Más veces
NC

@ fu 94

ar io
u s u
El 3,5% de las mujeres que han sufrido violencia sexual de alguna pareja o ex
pareja a lo largo de su vida afirma que se trató de un hecho aislado, mientras que un
94% manifiesta haber sido víctima de agresiones sexuales en más de una ocasión.
Por tanto, aunque la prevalencia de la violencia sexual es algo inferior a la de la
violencia física, los hechos son, más a menudo, reiterativos.
Las mujeres de 45 a 54 años son las que más agresiones sexuales sufren, segui-
das de la franja de edad comprendida entre 55 a 64 años.

41
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

% DE MUJERES QUE HAN TENIDO PAREJA

0,2
Relaciones sexuales contra su
3,2
voluntad sin conseguirlo

Obligadas a otro tipo de práctica 0,4


sexual 3,5

Relaciones sexuales sin desearlo 1,1


6,3
Obligada a mantener relaciones 1,3
sexuales cuando ella no quería 6,6

0 1 2 3 4 5 6 7

PAREJA ACTUAL CUALQUIER PAREJA

GRUPO DE EDAD

15

10 9,2
6 1 6
9,4 9,8 9,6

21 12 7,5
5,7
a 5 e z ,
5
a
ad odríg u 87
4,3

r iz 7 . 1
a u0to n R 0 . 2 4
rg a 16-24
n j ua 25-34
0 . 3 35-44 45-54 55-64 65-74 75+

e s ca a S a IP :8
D a nd . e s , OCUPACIÓN
Yo l d e n
@ f
14u
ar io 12 11,8

u s u 10 9,2
8,2
8

6 5,7
4,3
4

0
Jubilada Parada Estudiante Trabajo Trabaja

42
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

ESTUDIOS

Universidad 5,8
Bachillerato FP Grado superior 8,5
FP medio/ESO 9,6

Primaria 8
Menos de Primaria 10,5

0 5 10 15

LUGAR DE NACIMIENTO

7,5 España
Otro país

15,2
6 1 6
21 12
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3 HABITAT

e s ca a S a 10
IP :8
D a nd . e s , 8,5

Yo l d e n 8

@ fu 6,2

ar io 6

u s u 4

0
< 2001 > 2000

Son las mujeres desempleadas las que sufren en mayor porcentaje agresiones
sexuales, seguidas de las mujeres jubiladas o pensionistas.

43
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Cuanto más elevado es el nivel de estudios menor el porcentaje de mujeres que


han sufrido violencia sexual de alguna pareja o expareja: pasa del 10,5% de las mu-
jeres con estudios inferiores a primaria al 5,8% de las mujeres que tienen estudios
universitarios finalizados.
Las mujeres del medio rural sufren menos agresiones sexuales que las que vi-
ven en la ciudad. La prevalencia según lugar de nacimiento encontramos que la
proporción de agresiones sexuales en mujeres que han nacido en el extranjero es
mayor que en las mujeres nacidas en España.
Cuanto más elevado el número de parejas que se ha tenido a lo largo de toda
la vida, mayor el porcentaje de mujeres que han sufrido violencia sexual por parte
de cualquiera de ellas: pasa del 4,4% en el caso de las mujeres que han tenido una
única pareja al 16,8% de las que han tenido 4 o más.

NÚMERO DE PAREJAS

4,4

1
16,8 14,9
62 1 6
21 12 3

a 5 e 4+
z ,
14,2 a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j u a 0 . 3
e s ca a S a PSICOLÓGICA IP : 8 DE CONTROL
1.3. PREVALENCIA
D a n d VIOLENCIA
. e s ,
En este o l
Y apartado vamos d ae n la prevalencia de actitudes relacionadas
estudiar

@ u
f para que la mujer
con los celos, con la vigilancia sobre horarios y actividades de la mujer, o con la

r iouna forma de violencia continuada


imposición de obstáculos
a
pueda ver libremente a sus amistades

u s u
o familiares. Es en el tiempo, y que la sufren un
mayor número de mujeres, nos vamos a detener en la prevalencia general a lo largo
de toda la vida.
Un 25,4% de las mujeres residentes en España de 16 y más años ha sufrido
violencia psicológica de control por parte de alguna pareja o ex pareja en algún
momento de su vida.
La frecuencia más elevada se obtiene para el control de las actividades de la
mujer. Un 16,9% de las mujeres reconocen haber sufrido que insistiera en saber el
lugar en el que se encontraba en cada momento y, para un 10,4%, este hecho llega

44
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

al extremo de afirmar que la pareja esperaba que pidiese permiso antes de ir a de-
terminados sitios (como, por ejemplo, ir al hospital o a un centro de salud, un centro
cultural o deportivo, etc.).
Un 15,4% de las mujeres afirmaban que la pareja se enfadaba en general si ha-
bla con otro hombre u otra mujer. Un 12,5% declara que la pareja trataba de impedir
que viera a las amigas y amigos. Las relaciones familiares son las que suscitan
menos control por parte de la pareja, aunque pese a ello un 8,7% de las mujeres
apuntan que sus parejas han tratado de evitar los contactos con los parientes.

PREVALENCIA DE ACTITUDES

Trataba de evitar que se


relacionase con su familia directa o 8,3
parientes
10
Sospecha injustificadamente que
era infiel 11,3

Trataba de impedir que viese a sus


12,1
amigos o amigas
La ignoraba y trataba con
14,6
indiferencia

6 1 6
12
Insistía en saber dónde estaba cada
16,9
momento

5 21 ,
a a 0
u e z 2

7
4 6 8 10 12 14 16 18

r iz ad odríg 7 . 1 8
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua . 3
VIOLENCIA PSICOLÓGICA DE CONTROL
0
e s ca a S a IP :8
D25 21,1
a nd . e s ,
20
Yo l d e n
f
16,8

@ u
15
ar io 12

u s
10 u 10,2
9,5
8,1 8,1
7,8 8,3
9,8
9,2
7,2 7,2

5 4,1

0
16-24 25-34 35-44 45-54 55-64 65-74 75+

CUALQUIER PAREJA PAREJA ACTUAL

45
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Según las características sociodemográficas de las mujeres


Las mujeres más jóvenes son las que muestran una mayor prevalencia de vio-
lencia psicológica de control a lo largo de toda la vida. Así, un 38,3% de las mujeres
de 16 a 24 años que han tenido pareja alguna vez en su vida ha sufrido violencia
psicológica de control por parte de alguna pareja o ex pareja. Este valor se reduce
progresivamente a medida que aumenta la edad hasta el 15,1% de las mujeres de
75 o más años.
La relación de la edad con las actitudes de control vuelve a mostrar la tenden-
cia ya subrayada cuando el análisis se realiza para toda la vida. Las mujeres más
jóvenes manifiestan en mayor proporción actitudes de control (16-24 años), ya sea
cuando la referencia es la pareja actual, para aquellas mujeres que la tienen (16,8%)
o cuando es cualquier pareja (21,1%). A partir de los 45 años, los valores fluctúan
ligeramente para la pareja actual y, en el caso de cualquier pareja, sigue descen-
diendo de forma paulatina (hasta el 4,1% de las mayores de 75 años).
En cuanto a la ocupación, son las estudiantes con un 20,5% (cualquier pareja),
seguido de las mujeres paradas en un 12,9%.

OCUPACIÓN

6 1 6
25

21 12
20
a 5 e z , 20,5

a
ad odríg u 87 15,6
15
r iz 7 . 1
a u to n R
11,3
12,9

0 . 2 4
10

rg a9,6

n j ua 0 . 3 8

:8
7,1

e s
5 ca a S a
5,8

, IP
D l a nd . e s
0
Yo d e
Jubilada o n Parada Estudiante Trabajo doméstico
fu
pensionista
@ no remunerado

ar io
u s u PAREJA ACTUAL CUALQUIER PAREJA

Los resultados según nivel de estudios mantienen la tónica observada hasta


el momento. Cuanto mayor es la formación académica, menor la probabilidad de
sufrir el tipo de agresiones psicológicas consideradas. La prevalencia de la violen-
cia psicológica de control se sitúa en un 5,9% de las universitarias (pareja actual)
y un 6,5% (cualquier pareja) en el último año, frente al 13,8% y 9,6%, respectiva-
mente, de quienes tienen menos de primaria (esta última categoría está, además,
bastante correlacionada con la edad).

46
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

NIVEL DE ESTUDIOS

16

14 13,8

12 11,5 11,6
10,3 10,6
10 9,6 9 9,1

8
6,5
5,9
6

0
Menos de Primaria FP medio/ Bachillerato Universidad
primaria ESO FP Grado
superior

PAREJA ACTUAL CUALQUIER PAREJA

6 1 6
21 12
AÑOS DE CONVIVENCIA
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
to
< 3 años

a u
8,4

n R 0 .
15,3
2 4
rg a n j ua 0 . 3 3 a 5 años

ca a :8
8,3 6 a 10 años

e s d a S , IP 11 a 20 años
D l a n . e s
Yo d e
7
n 11,4
21 a 30 años

@ fu > 30 años

ar io 11,2

u s u
Son las parejas de relaciones jóvenes y con poco tiempo en común las que en
mayor porcentaje se manifiesta la violencia psicológica de control. Se aprecia una
reducción de la prevalencia conforme aumenta el tiempo en común en los cuatro
primeros intervalos considerados
Cuanto más elevado el número de parejas que se ha tenido a lo largo de toda
la vida, mayor el porcentaje de mujeres que han sufrido violencia psicológica de
control por parte de cualquiera de ellas.

47
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Este resultado es coherente con los porcentajes según estado civil, situación
de convivencia y la situación de estudiante. Las no casadas y las que no conviven
con sus parejas son las que con más frecuencia han sufrido estos comportamientos
de celos y control por parte de sus novios actuales en los últimos doce meses. En
concreto, un 16,2% de las que no conviven con sus parejas frente a un 8,5% de las
que sí lo hacen.

NÚMERO DE PAREJAS

20 18,1

15 14,9
12,9
10,5 12 13,9
10 8,2
7,1

0
1 2 3 4+

PAREJA ACTUAL CUALQUIER PAREJA

6 1 6
21 12
a 5 e z ,
CONVIVENCIA

a
ad odríg u 87
r i
20
z 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4 16,2
15,1

rg a n
15
j ua 0 . 3
e s ca a S a 10
IP :8
D a nd . e s , 8,5

Yo l d e n 5
6,4

@ fu
ar io 0
SI NO

u s u
PAREJA ACTUAL CUALQUIER PAREJA

1.4. PREVALENCIA VIOLENCIA PSICOLÓGICA EMOCIONAL


En este apartado vamos a estudiar la conducta intencionada y prolongada en el
tiempo, que atenta contra la integridad psíquica y emocional de la mujer y contra
su dignidad como persona, y que tiene como objetivo imponer las pautas de com-
portamiento que el hombre considera que debe tener su pareja.

48
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

El porcentaje de mujeres residentes en España de 16 y más años que mani-


fiestan haber sufrido en algún momento de su vida los distintos actos de violencia
psicológica emocional que contempla la encuesta, por parte de alguna pareja o
expareja:

■ 19,6% la ha insultado o hecho sentirse mal consigo misma.


■ 13,9% la ha menospreciado o humillado delante de otras personas.
■ 12,9% la ha asustado o intimidado a propósito (por ejemplo, gritándole y
rompiendo cosas, mirándole de determinada forma).
■ 9,5% la ha amenazado verbalmente con hacerle daño.

Un 15,5% de las mujeres con estudios inferiores a primaria que tienen pareja en
la actualidad manifiesta haber sufrido violencia psicológica emocional por parte de
su pareja actual en algún momento de la relación, frente al 7,0% de las mujeres con
estudios universitarios completados.

VIOLENCIA PSICOLÓGICA EMOCIONAL

La ha insultado o la ha hecho
sentirse mal
6 1 6 16,6

La ha amenazado verbalmente
2
5,21 12
para hacer daño a alguna persona
querida
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
La ha amenazado verbalmente para
r iz 9,5
7 . 1
a u to
hacerla daño

n R 0 . 2 4
La ha asustado o intimidado a

r g a n
propósito
j u a 0 . 3 12,9

e s ca S a
La ha demostrado o humillado
a I P :8 13,9
D a n d
delante de otra persona
. e s ,
Yo l d e n 0 5 10 15 20

@ f u
ar i
1.5. PREVALENCIAo DE LA VIOLENCIA ECONÓMICA
s u
uEl 34,9% de las mujeres que tienen pareja en la actualidad y que en algún mo-
mento han sufrido violencia económica a lo largo de la vida, a un 6,9% se negaba
a darle dinero para los gastos del hogar cuando la pareja tenía dinero para otras
cosas, a un 7,2% le impedía tomar decisiones relacionadas con la economía familiar
y/o realizar las compras de forma independiente y a un 4,9% no le dejaba trabajar o
estudiar fuera del hogar.

49
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

VIOLENCIA ECONÓMICA

8
7,2
7 6,9

4,9
5

0
Se negaba a darle Le impedía No le dejaba
dinero para los tomar decisiones trabajar o estudiar
gastos del hogar relacionadas fuera del hogar
con la economía
familiar

Relación de los distintos tipos de violencia con el miedo que sufren


las mujeres

6 1 6
La violencia física es la que genera más miedo en las mujeres (23,5%), seguida

2 1 12
de la violencia sexual, la que menos miedo genera es la de control quizás porque
es más difícil de identificar como violencia por las mujeres y está más naturalizada.
a 5 z ,
Si se encuentran diferencias significativas en comparación al miedo que sufren las
e
mujeres si es por parte de la expareja. d a
amuchas r í g u 87
r iz o d 7 . 1
a u to
La violencia sexual es la que genera
n Rveces miedo o
0 4
continuamente
. 2
(56%).
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8
D a n d . e s ,
% DE MUJERES QUE HAN TENIDO MIEDO DE SU PAREJA ACTUAL

100
Yo l d e n 4,7
10,5

@ fu 6,5
14,5
19,6 23,5

ar io 24,4 21,4

u s50
u 39,4 46,3

64,7 71,2 80,3 39,9 30,2


0
Económica Emocional De control Sexual Física

NC Nunca Algunas veces Muchas veces/continuamente

50
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

% DE MUJERES QUE HAN TENIDO MUCHAS VECES MIEDO/CONTINUAMENTE

60
56 51,8
50

40 35,1

30 28,9
23,8 23,5
20 19,6
10,5
10 6,5 4,7

0
Económica Emocional De control Sexual Física

PAREJA ACTUAL EXPAREJA

2. OBSERVATORIO ESTATAL DE LA VIOLENCIA DE


GÉNERO. VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA

2.1. VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA 6 1 6


La vigilancia epidemiológica tiene como objetivo conocer1 la1
2
características de la violencia y sus consecuencias ena
2 magnitud y las
5 y en el sistema z,sani- 7
tario, con el fin de facilitar la planificación de d a la salud
sanitariag u e
de género, para promover la mejora r
o deiz
a la atención
o d ríen la atención7sa-.18
la calidad y la equidad
ante la violencia

a
nitaria integral ante la violenciau tde género mediante
n 4 de
Rla valoración0del.2impacto
r g
las actuaciones implantadas a
a por lasnAdministraciones
juactuación :sanitaria
0 .3 especialmente
sanitarias,
s c
las relacionadas a en el Protocolo S a
común de
P 8 ante la violencia de
e
D . land
género 2 a s , I
Existe uno
. e
nde violencia sobre la mujer que emite publi-
Y ObservatoriofuEstatal
caciones de informes y estudios
derealizados. En 2017 ha presentado el IX Informe
3
Anual que consta @
ode un Anuario Estadístico de Violencia de Género elaborado por
riGeneral
u a
us del GobiernodeparaPrevención
la Subdirección
(Delegación
y Conocimiento de la Violencia de Género
la Violencia de Género).

2. P
 rotocolo común para la actuación sanitaria ante la Violencia de Género. 2012. Disponible en: http://
www.msps.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/ProtComActSan_2012.pdf
3. I nforme Anual sobre violencia de género. Disponible en: http://www.violenciagenero.msssi.gob.es/
violenciaEnCifras/observatorio/informesAnuales/informes/IX_Informe2015_Capitulos.htm

51
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

El Observatorio Estatal para la violencia de género dispone de un portal inte-


ractivo4 y actualizado sobre la violencia de género y la vigilancia epidemiológica.
En el que podemos sacar y relacionar cualquier variable.
Existe un boletín anual disponible5 con los datos más relevantes relacionados
con la epidemiologia de la violencia de género.
Algunos ejemplos:

AÑO 2017 NÚMERO DE DENUNCIAS POR VIOLENCIA DE GÉNERO

Cantabria 902
1.389
Aragón 1.901
2.590
Castilla y León 2.704
2.522
Canarias 4.307
11.642
Andalucía 17.614

En miles 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20

6 1 6
La Comisión contra la violencia de género, constituida en1 el1
2
Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), a 5 2 seno del Consejo
ha promovido una z , de
serie

a
medidas para facilitar el desarrollo de un sistema a
dde datos, documento
de
í
vigilancia g u e
epidemiológica en 7
8
torno a este tema. Existen modelos de
o r i z
recogida
o d r que se 7 . 1
adjunta
a u
a la historia clínica de la mujer,
a n Ra la situación0.de2la4mujer en
trecoge datos relativos
el momento actual
a r g a personales,ndatos
(datos
a u familiaressobre
jinformación 0 .3 denºviolencia
de convivencia,
8 de hijos/

e s c duraciónadelSmaltrato, menores
hijas, estudios, situación laboral etc…),
IP :su cargo, riesgos asociados al
la situación
D
(tipo de maltrato,
a d
nde vulnerabilidad,. e s , a
o l
maltrato, situaciones n redes de apoyo etc…), información sobre
de a servicios de salud Mental, atención social,
Y prestada, (derivaciones
la atención
@Planf u
a r io
valoración del riesgo, de seguridad etc…. ) y recoge también datos relativos al

s u
maltratador. (Ejemplo de ficha 6
de recogida) . Siempre que sea posible se realizará
uprotocolo para dicha vigilancia epidemiológica .
un 7

4. Observatorio Estatal para la violencia de género. Disponible en: http://estadisticasviolenciagenero.


msssi.gob.es/
5. Boletín anual del Observatorio Estatal de la Violencia de Género. Disponible en: http://www.violen-
ciagenero.msssi.gob.es/violenciaEnCifras/boletines/boletinAnual/docs/BE_Anual_2016.pdf
6. Ficha de notificación de la violencia de género de Extremadura. Disponible en: http://www.areasalu-
dbadajoz.com/images/datos/saludpublica/ficha_de_notificacion._violencia_de_genero.pdf
7. Protocolo de Vigilancia Epidemiológica de Violencia de Género. Disponible en: http://www.juntaex.
es/filescms/comunicacion/uploaded_files/2016/Sanidad_y_Politicas_Sociales/11_Noviembre/Proto-
colo_VG_Definitivo_07112016.pdf

52
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Boletín anual del Observatorio Estatal de violencia

VÍCTIMAS MORTALES

80
73
70
62 60
60 52 54 55
50

40 44

30

20

10

0
2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016

LLAMADAS AL 012

6 1 6
En miles
90
21 12
70.679
a 5 e z ,
80
a
ad odríg u 87 81.992
85.318

70
r iz 7 . 1
60
a u to n R 0 . 2 4 68.651

50
rg a n j ua 0 .
55.810 3 58.274

e s ca a S a IP :8
D 40

a nd . e s ,
Yo
30
l d e n
20
@ fu
ar
10io
u s u 0
2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017

2.2. SISTEMA DE INDICADORES COMUNES DE VIOLENCIA


DE GÉNERO
El Sistema de indicadores comunes de violencia de género pretende favorecer
la disponibilidad de datos homogéneos y constituir una herramienta útil, para ana-
lizar la magnitud y evolución del fenómeno, así como la evaluación de la eficacia de

53
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

las medidas puestas en marcha desde la implementación de la Ley Integral contra


la violencia de género.
Definición de caso:
Mujer mayor de 14 años atendida por el Sistema Sanitario que reconoce por
primera vez sufrir un maltrato por violencia de género, entendiendo como tal todo
acto de violencia física y/o psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual,
amenazas, coacciones, privación de libertad, entre otras, ejercida sobre la mujer por
parte de quien sea o haya sido su cónyuge, o esté o haya estado ligado a ella por
relaciones de afectividad o parentesco, aún sin convivencia.

INDICADORES COMUNES8
■ Magnitud
1. Casos detectados por 100.000 mujeres mayores de 14 años.
2. Número de partes de lesiones emitidos.
■ Por nivel de asistencia y fuente
3. Casos detectados en atención primaria.
4. Casos detectados en atención hospitalaria.
6 1 6
■ Por características del maltrato
2 1 12
5. Casos detectados según tipo de maltrato. 5 z ,
a a u e 7
z addel maltrato.
6. Casos detectados según duración
r i d r í g
7 . 1
o con el.2maltratador.
8
a u
7. Casos detectados to la relaciónndeR
según convivencia
0 4
rg a
■ Por características n j u a 0 . 3
:8
personales de la mujer maltratada

e s ca a S a
, IP
D 9. Casosl a n d según nacionalidad.
8. Casos detectados por edad.
. e s
Y o detectados
d e n
u
f según situación laboral.
10. Casos detectados
@
io
r detectados en mujeres embarazadas.
a Casos
s u11.
u 12. Casos detectados en mujeres con discapacidad.
■ Por características del tipo de atención recibida
13. Mujeres atendidas que han recibido información y apoyo de recursos
sociosanitarios.

8. Indicadores comunes para la violencia de género en el Sistema Sanitario. Diciembre 2007. Disponible
en: http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/indCaliFormVGaprob-
CISNS12Dic2007.pdf

54
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

14. Mujeres atendidas, con las cuales se ha realizado valoración de riesgo.


15. Mujeres atendidas, con las cuales se ha elaborado un plan de seguri-
dad.
16. Casos detectados derivados a atención primaria.
17. Casos detectados derivados a atención hospitalaria.
18. Casos detectados derivados a atención social.

Cada CCAA establecerá su protocolo de notificación epidemiológica.


El tratamiento de los datos registrados se regirá por lo dispuesto en la Ley Or-
gánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal9,
que garantiza y protege las libertades públicas y los derechos fundamentales de las
personas físicas, especialmente en lo concerniente a su honor e intimidad personal
y familiar.
“No será preciso el consentimiento cuando los datos de carácter
personal se recojan para el ejercicio de las funciones propias de las
Administraciones públicas en el ámbito de sus competencias”. (Tí-
tulo II. Capítulo 6)
6 1 6
2 1 12
“El responsable del fichero, y, en su caso, los encargados del trata-
miento deberán adoptar las medidas de índole técnica y organizati-
a 5 e z
vas necesarias que garanticen la seguridad de los datos de carácter,
a
ad odríg u
personal y eviten su alteración, pérdida, tratamiento o acceso no
87
r iz 7 . 1
a u to
autorizado, habida cuenta del estado de la tecnología, la naturaleza
n R 0 . 2
de los datos almacenados y los riesgos a que están expuestos, ya4
rg a n j u a 0 . 3
provengan de la acción humana o del medio físico o natural” (Titulo

e s ca
II, Capitulo 9).
a S a I P :8
D a n d . e s ,
Y
3. MARCO
l
oNORMATIVO d e n
ESTATAL, EUROPEO E
INTERNACIONAL f u SOBRE LA VIOLENCIA DE PAREJA
HACIArLAS
a io@ MUJERES
u
uLasefectividad de los derechos y el pleno ejercicio de los mismos no es posible
si las mujeres que sufren violencia de género desconocen su existencia o de qué
forma ejercitarlos. Es imprescindible conocer las medidas que pueden adoptarse en
relación con su protección y seguridad, los derechos y ayudas que les reconoce la
Ley y los recursos de atención de emergencia, apoyo y recuperación integral a los
que pueden acceder.

9. L
 ey orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal. Disponible
en: https://www.boe.es/boe/dias/1999/12/14/pdfs/A43088-43099.pdf

55
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

3.1. MARCO NORMATIVO ESTATAL


La Constitución en su artículo 15 incorpora el “derecho de todos/todas a la
vida y a la integridad física y moral, sin que en ningún caso puedan ser sometidos
a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”. Además, estos derechos
vinculan a todos los poderes públicos y sólo por ley puede regularse su ejercicio.
Esos mismos poderes públicos tienen, conforme a lo dispuesto en el artículo 9.2 de
la Constitución.
“la obligación de adoptar medidas de acción positiva para hacer
reales y efectivos dichos derechos, removiendo los obstáculos que
impiden o dificultan su plenitud”.
La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección
Integral contra la Violencia de Género, en adelante Ley Integral, consagra y ga-
rantiza a las mujeres que son y han sido víctimas de la violencia de género una
serie de derechos con la finalidad de que las mismas puedan poner fin a la relación
violenta y recuperar su proyecto de vida.
Exposición de motivos:
“La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al

6 1 6
contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente

2 1 12
en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por
el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los
a 5
derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”.
e z ,
La violencia de género se enfoca por a
a
d de un mododrintegral
í u
g y multidisci- 87
r iz la Ley
o 7 . 1
plinar.
a u to n R 0 . 2 4
r g a n j u a 0 . 3
¿Qué significa
e s cestablece
que sea integral?
a en su Título
a S : 8 prevención y de-
aI. Medidas deIPsensibilización,
D La Ley
l a n dde género. .es,
tección de la violencia
En elY
o d e nen al ámbito educativo (formación en igual-
fu
Capítulo 1. Intervención
@
sencia dea
io
dad entre mujeres y hombres, revisión de los libros de texto para garantizar la au-
r o referencias que puedan fomentar la desigualdad, fomento
s u conceptos
ula igualdad, formación permanente del profesorado). Se refuerza, con referencia
de
concreta al ámbito de la publicidad, una imagen que respete la igualdad y la dig-
nidad de las mujeres, se considera ilícito la asociación del cuerpo femenino con un
producto concreto.
En el Capítulo 3. Se establecen igualmente medidas de sensibilización, for-
mación e intervención en el ámbito sanitario10 para optimizar la detección pre-

10. Se tratará en capítulos sucesivos. Protocolo común para la actuación sanitaria ante la Violencia de
Género. 2012.

56
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

coz y la atención física y psicológica de las víctimas, en coordinación con otras


medidas de apoyo.
Además, las víctimas tienen derecho a una asistencia multidisciplinar que
implicará Información y apoyo a las víctimas:

■ Atención psicológica.
■ Apoyo y asistencia social.
■ Seguimiento de las reclamaciones de los derechos de las mujeres.
■ Apoyo educativo a la unidad familiar.
■ Formación preventiva en los valores de igualdad dirigida a su desarrollo
personal y a la adquisición de habilidades en la resolución no violenta de
conflictos.
■ Apoyo a la formación e inserción laboral.

Estos servicios actuarán coordinadamente y en colaboración con los Cuerpos


de Seguridad, los Jueces/juezas de Violencia sobre la Mujer, los servicios sanita-
rios y las instituciones encargadas de prestar asistencia jurídica a las víctimas,
del ámbito geográfico correspondiente. Estos servicios podrán solicitar al Juez las
medidas urgentes que consideren necesarias.
6 1 6
2 1 12de violen-
11
¿Qué derechos recogidos en la Ley tienen las
a 5 víctimas
e z ,
cia de género?
ad oda íg u 87
i
Se apoya a las víctimas a travésrdel z de r
derechos como el . 1
u
“reconocimiento
to gratuita ynotrosRde protección0social
. 2 7 de
4y apoyo
g a a
la información, la asistencia jurídica
j u a .3
económico”.
a r
c a la información a n : 8 0
s
1. eDerecho
d a S , I P
D Comprende l a n . e s
Y o de n
el derecho a recibir información y asesoramiento sobre:
f u
• Medidas de protección.
• a r io@
Derechos y ayudas.
s u
u • Los recursos de Atención, Emergencia, Apoyo y Recuperación integral
y la forma de acceso a los mismos.
Deberán utilizarse los medios necesarios para asegurar que la información
sea accesible y comprensible, para mujeres con discapacidad, migrantes
y para aquellas que por cualquier motivo tengan dificultad de acceso a la
información.
11. Guía de los derechos de las mujeres víctimas de violencia de género. Disponible en: http://www.
violenciagenero.msssi.gob.es/informacionUtil/derechos/docs/Guia_de_derechos_2016.pdf

57
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

2. Derecho a la asistencia social integral


• Derecho a Servicios sociales de Atención, Emergencia, Apoyo y Recu-
peración integral.
A través de estos servicios se hace posible que las mujeres, reciban
asesoramiento, conozcan los servicios a los que pueden acceder para
recibir asistencia médica, psicológica y social, acceder a los diferentes
recursos de alojamiento (emergencia, acogida temporal, centros tute-
lados etc.…) en los que se garantice su seguridad y se cubran sus ne-
cesidades básicas. Recuperen su salud física y/o Psicológica. Logren
formación e inserción laboral y reciban apoyo psicosocial a lo largo de
todo el itinerario de recuperación integral.
El derecho a la asistencia social se reconoce también en menores, los
servicios sociales deberán tener suficientes plazas para hijos o hijas
de estas mujeres y personal con formación específica para prevenir y
evitar eficazmente las situaciones que puedan comportar daño físico o
psicológico a menores.
3. Derecho a la asistencia jurídica inmediata. Derecho a la justicia gratuita

6
Ley 1/1996, de 10 de enero, de Asistencia Jurídica Gratuita. En la ley Inte-
6 1
2 1 12
gral se reconoce este derecho a todas las mujeres víctimas de violencia de
género, contempla no solo la defensa jurídica si no también la administra-
a 5 z ,
tiva e incluso la formulación de la denuncia. Para que se reconozca este
e
a
ad odríg u 87
derecho debe acreditarse que los ingresos económicos de la unidad familiar
r iz 7 . 1
no superan el doble del indicador Público de Renta de Efectos Múltiples

a u to n R . 2 4
(IPREM). La solicitud deberá presentarse en el colegio de abogados o en el
0
g a j ua 0 . 3
Juzgado. Una vez reconocido el derecho la defensa de los intereses de la
r n
e s ca a S a I P :8
víctima se realiza por un abogado/abogada de Turno de Oficio Especial de
D d
Violencia de Género.
a n . e s ,
Y l
o laborales
4. Derechos
d e
y de n
seguridad social

@
• Derecho a lau
f reducción de la jornada laboral
io
r puede suscribir un convenio con la Seguridad Social para mantener
aSe
s u
u las mismas bases de cotización.
• Derecho a la Reordenación del tiempo de trabajo
Organizar el horario laboral con relación a las necesidades de la traba-
jadora.
• Derecho preferente al cambio de centro de trabajo
Con reserva del puesto de trabajo durante 6 meses.

58
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

• Derecho a la suspensión de la relación laboral con reserva de pues-


to de trabajo
Si por motivos de seguridad las mujeres deben abandonar su puesto de
trabajo la empresa está obligada a la reserva durante 6 meses, que el
juez podrá ir prorrogando de 3 en 3 hasta un máximo de 18 meses. Se
continuará con la cotización efectiva a efectos de prestaciones de la
Seguridad Social. En cuanto a la protección por desempleo, la suspen-
sión de la relación laboral se considera como “situación legal de des-
empleo involuntario”, por lo que tendrá derecho a cobrar la prestación
contributiva o el subsidio por desempleo. Las faltas de trabajo como
consecuencia de violencia de género no serán computadas, siempre
que estén acreditadas por un servicio médico o por Servicios Sociales.
El despido en caso de violencia de género será nulo.
• Derechos de las funcionarias públicas
– Derecho a la reordenación del puesto de trabajo.
– Derecho a la movilidad.
– Derecho a la excedencia.
– Derecho a las faltas de asistencia.
6 1 6
5. Derechos económicos
2 1 12
Ayudas económicas para mujeres víctimas de a 5 de género
violencia
e z , es-
con
pecial dificultad para obtener empleo.d a
apublicado r í
Sera tendrá en cuenta u
g la Normativa.187
relativa al procedimiento querhaya
to iz o
cada dCCAA.
4 7
a u n R
a edaddeetc.… . 2
0empleo, por fal-
rg a
Requisitos: carecer
n j u
de rentas, tener dificultades
. 3
obtener
0
8 definitivala condi-
s c aVíctima de Violencia
ta de preparación general
S a
o especializada,
P : Acreditar

Deque se condena
ción de
n d aagresor. es, I
de Género con la sentencia con la

LaY
ola udeserán.financiada con cargo a los presupuestos ge-
al

f Y será ejecutada por cada CCAA, por servicios sociales


ayuda que se concede
@
io
nerales del estado.
a r de igualdad. La ayuda económica se realizará en un pago úni-
s u
u organismo
u co, y su importe será equivalente a 6 meses si no tiene responsabilidades
familiares, 12 meses con menor a su cargo u otro familiar, y 18 meses si
tiene más de 2 menores a su cargo. La cuantía de la ayuda será ampliada si
la mujer tiene reconocido un grado de minusvalía superior al 33%, y si tiene
un menor a su cargo con minusvalía se tendrá también en cuenta. Estas
ayudas son compatibles con las previstas en la Ley 35/195 de 11 de diciem-
bre, de Ayudas y Asistencia a las Víctimas de delitos violentos y contra la
libertad sexual.

59
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

El Real decreto1369/2006 de 24 de noviembre por el que se regula el Progra-


ma de Renta Activa de Inserción para desempleados con especiales necesi-
dades económicas y dificultad para encontrar empleo. (RAI- “Programa de
Renta Activa de Inserción).
Requisitos: Acreditar la condición de víctima de Violencia de Género, ser
demandante de empleo y se contemplan excepciones en caso de violencia
de género (no se tienen en cuenta la renta del agresor, puede ser beneficia-
ria de más de 3 programas RAI, ayuda suplementaria de pago único si ha
tenido que abandonar su lugar de residencia, para mantener su confiden-
cialidad puede facilitar un domicilio alternativo o un apartado de correos).
• Prioridad en el acceso a viviendas protegidas y residencias públicas para
mayores.
Derechos económicos necesarios para que las mujeres puedan salir de la
desigualdad y de la violencia de género. En la base de los mandatos de
género se encuentra el hecho de que las mujeres son las principales cuida-
doras y los hombres están exentos del cuidado. Las mujeres sufren sobre-
carga de trabajo no pagado, penalización laboral, dependencia económica
y todas las consecuencias de su falta de autonomía y de su posición subor-
dinada respecto a los hombres.
6 1 6
DERECHO DE LAS VÍCTIMAS DEL DELITO
2 1 12
a 5a las mujeresequezsufren
, o
a
Además de los derechos que la Ley integral reconoce
ad a las mismas r í u
g que las víctimas 87
r iz
han sufrido violencia de género, tienen derecho
o d leyes
7 . 1
de delito.
a u to n R . 2 4
0enjuiciamiento
■ Derecho ag
r a
formular la denuncia
n j u a 101 de 0la Ley
(Artículo . 3 de

e s ca
criminal):
a S a IP :8
n d las situaciones
D Derecholaa denunciar . e s ,de violencia de género que han sufri-
dendeseinfracción
Yotravés de flaudenuncia
do. A
que puede ser constitutivo
comunica a la autoridad judicial un hecho
penal, es decir de una conducta
o @
que elicódigo
r civil define como delito o falta, estableciendo un castigo o
a
usupena para quien la realiza, la denuncia puede presentarse en la comisaría
de policía, en el cuartel de la guardia civil, en el Juzgado de instrucción o
ante el Fiscal. La denuncia da lugar a que se inicie un procedimiento judi-
cial en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer.
■ Derecho a solicitar una Orden de Protección (Artículo 60 de la Ley Orgá-
nica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra
la violencia de Género y Art. 544 ter de la Ley de enjuiciamiento criminal).

60
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

La orden de protección es una resolución judicial en la que el juzgado re-


conoce la existencia de una situación objetiva de riesgo para la víctima
y ordena su protección mediante la tramitación del procedimiento penal.
Con la orden de protección se acredita la condición de víctima de violencia
de género que da lugar al reconocimiento de los derechos sociales y econó-
micos. Se podrá solicitar también por familiares más cercanos, su abogado,
servicios sociales que conozcan la situación.
Se rellenará un impreso sencillo, en el que se hará constar el tipo de vio-
lencia (física, psicológica, amenazas y otros actos intimidatorios sufridos,
e indicar las razones por las que la mujer tienen temor de sufrir nuevas
agresiones o daño).
Se pedirá en el mismo momento de realizar la denuncia, pero se puede soli-
citar también con posterioridad. El juzgado debe dictar la Orden en el plazo
de 72 horas.

Las medidas de protección pueden ser de carácter penal y civil.

■ Medidas de naturaleza penal


1. Desalojo del agresor del domicilio familiar.
2. Prohibición de residir en determinada población. 6 1 6
2
3. Prohibición de que el agresor se aproxime a la víctima 1 12
y/o a sus familia-
a
res o a otras personas que el juez determine. 5 e z ,
a d a r í u
g y/o sus .fa-187
r
4. Prohibición de que el agresor
iz d
se comunique con la
to por cualquier
víctima
o(teléfono, carta 4 7
a u
miliares u otras personas
n R
medio
a a determinados 0 . 2 etc.)

r g
5. Prohibición a n j u
del agresor de acercarse
8 0 . 3lugares: centro de
s a de la víctima,Scentros
ctrabajo a escolaresIPde:hijas/hijos.
e
D 6. Omisión nded
a e s , de la víctima.
o l a e n .
datos relativos al domicilio
7. Y Protección judiciald
fu de las víctimas en las oficinas judiciales.

io de@
s u ar
■ Medidas naturaleza civil

u 1. El uso y disfrute de la vivienda, el mobiliario y el ajuar familiar.


2. La atribución de la guarda y custodia de los hijos/hijas menores.
3. La suspensión del ejercicio de la patria potestad.
4. La suspensión del régimen de comunicaciones, y estancias del padre
con hijos/hijas o la forma en que este debe llevarse a cabo, por ejemplo,
a través de un punto de encuentro.
5. La fijación de una prestación de alimentos.

61
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

6. Cualquier otra medida necesaria para apartar a los /las menores de un


peligro o evitarles un perjuicio.
Su duración es de 30 días, por lo que antes que finalice este plazo es nece-
sario iniciar el procedimiento de familia -separación, divorcio, nulidad o en
relación con hijos/hijas no matrimoniales. El juez decidirá si mantiene las
medidas o no.
En el caso de mujeres extranjeras, la Orden de Protección les permite so-
licitar y obtener el permiso de residencia independiente si tenía uno en
reagrupación familiar vinculado al permiso de residencia del agresor. En el
caso de las mujeres extranjeras en situación irregular en España, la orden
de Protección permite solicitar una autorización de residencia temporal por
razones humanitarias y dejar en suspenso el procedimiento sancionador
que se estuviese tramitando por su situación irregular.

Existen Oficinas de Asistencia a las Víctimas de Delitos violentos y contra


la libertad sexual (OAVD)12

■ Derecho a ser parte en el procedimiento penal: el ofrecimiento de ac-


ciones (Art 109 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal).

1 6
En el momento de presentar la denuncia y en su primera comparecencia en
6
2 1 12
el juzgado, la victima debe ser informada de su derecho a mostrarse parte

a 5
en el procedimiento penal. Personación en las actuaciones penales como
e z ,
a
“acusación particular”, con la designación de un abogado a través del tur-
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
no de oficio especial de Violencia de Género, podrá solicitar la condena del

a u to n R . 4
agresor y una indemnización por las lesiones, daños y perjuicios sufridos.
2
0 e indemniza-
• Derecho a
r g j u
a la restitución de la
n a reparación0del.3daño
cosa,

s c a
ción del perjuicio
S a
causado. (Art 100 de
P :
la 8
Ley de Enjuiciamiento Crimi-

De nal). n d a s , I
asentencia queesendicte
ollacondenatoria,
En
e
. en el procedimiento penal y siempre que
Ysea f u d además de la sanción, se fijaran las responsabilida-
deso
r i @que el mismo debe abonar a la víctima por los daños físicos,
civiles
a
usu• Derecho a recibir información sobre el estado de las actuaciones ju-
psicológicos o morales causados por el delito.

diciales, a examinar las mismas, así como a que se expidan copias y


testimonios.
• Derecho a la protección de la dignidad de la víctima en el marco de
los procedimientos relacionados con la violencia de género (Art. 63 de
12. Ampliar información en: http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/Portal/es/servicios-ciudadano/ofi-
cinas-asistencia-victimas http://www.favide.es/es/noticias/23-las-oficinas-de-atencion-a-victimas-
del-delito-apoyo-fundamental-para-la-administracion-de-justicia

62
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre de medidas de Protección


Integral contra la violencia de Género).

Se establece que los datos personales sean de carácter reservado. Que las vis-
tas no sean Públicas y se celebren a puerta cerrada.

■ Derecho a acceder a las ayudas económicas previstas para las vícti-


mas de delitos violentos y contra la libertad sexual. (Ley 35/1995 de 11
de diciembre, De ayudas y Asistencia a las víctimas de Delitos violentos y
Contra la Libertad Sexual).
■ Derecho a autorización de residencia temporal por razones humanita-
rias. (Ley Orgánica 4/2000 de 11 de enero, sobre derechos y libertades de
los extranjeros en España y su Integración Social). Concesión de la condi-
ción de Refugiada.
• Derecho a la escolarización de los hijos/hijas en caso de cambio de
residencia por causa de violencia de género. (Art. 5 de la Ley Orgáni-
ca 1/2004, de 28 de diciembre de medidas de Protección Integral contra
la violencia de Género).
• Derecho a la tramitación urgente de reconocimiento de anticipos
de Fondo de Garantía de Pago de Alimentos.
6 1 6
2 1 12
a 5 e z ,
PARA PROFUNDIZAR a
adwww. migualdad.es r í g u 87
Consulta la Web Del Ministerio de r iz o d 7 . 1
a u to Igualdad.
n R 0 . 2 4
• Rafael Cabrera r g a y Mª José n j u aLiébana. Análisis
http://www.violenciagenero.msssi.gob.es/marcoNormativo/home.htm
0 . 3
e s
Autonómica casobre Violencia
Mercado
a S a Carazo
IP
de Género. Ministerio: de8Igualdad. Subdirección
de la Legislación

D de Cooperación
General
a n s ,
d y Relaciones.eInstitucionales. 2010.
o l
Y normativa
La multiplicidad n
denemateria de violencia de género provoca la coe-
xistencia en paralelo defu

a r
de regulación.ioPor@ normas estatales y autonómicas sobre un mismo objeto
ello se hace necesario la realización de un estudio jurídico

u s u
comparado entre lo dispuesto en las diferentes leyes autonómicas, cuyo fin es la
implementación de actuaciones que favorezcan la armonización y coordinación
necesarias para disponer en un futuro de mejores instrumentos para la erradica-
ción de la violencia de género.
• Manual de Naciones Unidas sobre Legislación en materia de violencia contra
la mujer 2012. Disponible en: http://www.unwomen.org/~/media/headquarters/
attachments/sections/library/publications/2012/12/unw_legislation-handbook_
sp1%20pdf.pdf

63
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

3.2. MARCO NORMATIVO EUROPEO


La Organización de Naciones Unidas en la IV Conferencia Mundial de 1995
reconoció ya que la violencia contra las mujeres es un obstáculo para lograr los ob-
jetivos de igualdad, desarrollo y paz. Viola y menoscaba el disfrute de los derechos
humanos y las libertades fundamentales.
Además, la define ampliamente como una manifestación de las relaciones de
poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. Existe ya incluso una
definición técnica del síndrome de la mujer maltratada que consiste en “las agre-
siones sufridas por la mujer como consecuencia de los condicionantes sociocultu-
rales que actúan sobre el género masculino y femenino, situándola en una posición
de subordinación al hombre y manifestadas en los tres ámbitos básicos de relación
de la persona: maltrato en el seno de las relaciones de pareja, agresión sexual en la
vida social y acoso en el medio laboral”.
Convenio (Estambul, 11.V.2011) del Consejo de Europa13 sobre prevención y
lucha de la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. Reconoce la vio-
lencia contra las mujeres como una violación de los derechos humanos.
Los objetivos del Convenio de Estambul son:

1 6
■ Proteger a las mujeres contra todas las formas de violencia, y prevenir, per-
6
1 2
seguir y eliminar la violencia contra la mujer y la violencia doméstica.
1
■ Contribuir a eliminar toda forma de discriminación
a 2
5incluyendo
contra la mujer, y pro-
z
mover la igualdad real entre mujeres ya
a d hombres,
í g u e
el empodera-
87
miento de las mujeres.
r i z d r 7 a .
ode protección.y2asistencia 1
a u
■ Concebir un marco global,topolíticas y medidas
n R 4
0 doméstica.
rg a
todas las víctimas u a la mujer y la0violencia
de violencia jcontra
n . 3
s ca la cooperación S ainternacional Ipara
P 8 la violencia contra la
:eliminar
e
■ Promover
a
d doméstica..es,
D mujer yllaaviolencia
n
Yo y ayudarfu
■ Apoyar a las en
dorganizaciones y las fuerzas y cuerpos de seguridad

r io @ la violencia contra la mujer


para cooperar de manera eficaz para adoptar un enfoque integrado con

s u a
vistas a eliminar y la violencia doméstica.
uPara garantizar una aplicación efectiva de sus disposiciones por las Partes, el
presente Convenio crea un mecanismo de seguimiento específico.

13. Convenio de Estambul. https://www.msssi.gob.es/ssi/igualdadOportunidades/internacional/conse-


joeu/CAHVIO.pdf

64
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Definiciones del convenio de Estambul


■ “Violencia contra las mujeres” se deberá entender una violación de los
derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres, y
designará todos los actos de violencia basados en el género que implican o
pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física,
sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos
actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o
privada.
■ “Violencia doméstica” se entenderán todos los actos de violencia física,
sexual, psicológica o económica que se producen en la familia o en el hogar
o entre cónyuges o parejas de hecho antiguos o actuales, independiente-
mente de que el autor del delito comparta o haya compartido el mismo
domicilio que la víctima.
■ “Género” se entenderán los papeles, comportamientos, actividades y atri-
buciones socialmente construidos que una sociedad concreta considera
propios de mujeres o de hombres.
■ “Violencia contra las mujeres por razones de género” se entenderá toda
violencia contra una mujer porque es una mujer o que afecte a las mujeres
de manera desproporcionada.
6 1 6
2 1 12 a los com-
■ “Víctima” se entenderá toda persona física que esté sometida
a 5
portamientos especificados en los apartados 1 y 2.
e z ,
a
adde 18 años.odríg u 87
r iz
■ “Mujer” incluye a las niñas menores
7 . 1
a u to
FundamentalesndeR 0 . 2 4 14
Carta de los derechos
rg a n j u alibertades y principios
la Unión Europea
0 . 3 2000

s c a
La Unión Europea reconoce
S a
los derechos,
P : 8 enunciados a

DSoloevamos alaenumerar
continuación:
n dalos relacionados s , I
e
n. con la igualdad entre hombres y mu-
jeres. Yo fu d e
r @
io1. Dignidad humana. La dignidad humana es inviolable. Será
a
■ Artículo
u
usrespetada y protegida.
■ Artículo 2. Derecho a la vida. Toda persona tiene derecho a la vida.
■ Artículo 23. Igualdad entre mujeres y hombres. La igualdad entre muje-
res y hombres deberá garantizarse en todos los ámbitos, inclusive en mate-
ria de empleo, trabajo y retribución.

14. Revisada en 2016. Carta de los derechos Fundamentales de la Unión Europea 2016 Disponible en:
http://eur-lex.europa.eu/legal-http://eurlex.europa.eu/legalcontent/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:
12016P/TXT&from=ES

65
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

■ Artículo 33. Vida familiar y vida profesional


Se garantiza la protección de la familia en los planos jurídico, económico
y social. Con el fin de poder conciliar vida familiar y vida profesional, toda
persona tiene derecho a ser protegida contra cualquier despido por una
causa relacionada con la maternidad, así como el derecho a un permiso
pagado por maternidad y a un permiso parental con motivo del nacimiento
o de la adopción de un niño.

3.3. NORMATIVA INTERNACIONAL

PARA PROFUNDIZAR
• Declaración Universal de los Derechos humanos. Disponible en: http://www.
un.org/es/universal-declaration-human-rights/
• Convención sobre la eliminación de todas formas de discriminación contra las
mujeres (CEDAW). Disponible en: http://www.un.org/womenwatch/daw/cedaw/
text/sconvention.htm
• Declaración de Naciones Unidas sobre la eliminación de la violencia sobre la
mujer (1993). Disponible en: http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?sym-
bol=A/RES/48/104&Lang=S
6 1 6
• Declaración y Plataforma de Acción de la IV Conferencia1
2 12 sobre
Internacional
a 5 z ,
la mujer Beijing. 1995. Disponible en: http://www.un.org/womenwatch/daw/bei-
e
jing/platform/ a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
4. DENUNCIA DE a
to
LAuVIOLENCIA n R 0 . 2 4
r g a n j u a DE GÉNERO
0 . (EN
3 DATOS%)

e s
¿DóndecadenuncianalasSmujeres?
a I P :8
DLas mujereslaquenhandsufrido violencia
. e s ,sus parejas denuncian en la comisaria
en primerY
o d e nen el juzgado (1,7%).
de

fu
lugar (28,6%) y después
@
io
ar el perfil sociodemográfico de las mujeres que denuncian?
¿Cuál es
s u
uLas mujeres con estudios universitarios son las que más denuncian (19%), las
que menos son las que tienen estudios inferiores a primaria (16,5%). Las que resi-
den en municipios de menos de 2.000 habitantes denuncian la violencia de género
en menor medida, (17,1%) que las mujeres que residen en municipios de más de
2.000 habitantes (29,1%). Las que sólo han tenido una pareja a lo largo de su vida
denuncian la violencia de género sufrida en menor medida (22,1%), frente a las que
han tenido más de una pareja (33,9%).

66
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

¿Cuáles son las consecuencias de la denuncia en la relación de pareja?


Un 14,7% afirma que el agresor cambió de actitud y no volvió a maltratar más a
la mujer. Un 36,0% dice que el hombre no cambió de actitud y siguió comportándo-
se de la misma manera. Un 28,3% afirma que su comportamiento empeoró.
El 50,2% terminaron la relación a raíz de la denuncia, el 15,8% afirma que la
relación había acabado antes de interponer la denuncia, y en el 27,5% de los casos
la mujer continuó la relación a pesar de haber interpuesto una denuncia.
A medida que aumenta la edad, disminuye la proporción de mujeres cuya rela-
ción finalizó a causa de la denuncia.

AGRESOR/MUJER

AGRESOR MUJER

Terminaron la relacióna raíz


de la dununcia.
28,3 36 27,5 50,2 Había acabado antes de
interponer la denuncia.
Continuó la relación a pesar
14,7 15,8
6 1 6
de haber interpuesto una

2 1 12 denuncia.

a 5 e z ,
a a u
g la vio-.187
d la mujerdnorídenuncia
lencia que sufre en la policíato r iz
¿Cuáles son los motivos por los cuáles
o en el juzgado? o 4 7
a u n R . 2
0a la violencia
ale dieron importancia
■ El 44% de las a
r g j
mujeres declaran que
n u no
0 . 3
e
a que los hechos
csolas.
considerando
s a S : 8 y que podían resol-
atuvieron pocaIPimportancia
D■ Un 26% por
verlo
a n d . e s ,
Y o l miedo o
e
temor
d n
a las represalias

@ u
f la mujer no quería que se supiera
■ Un 21,1% por vergüenza,
io
arson los motivos por los que las mujeres retiran la denuncia?
u s u
¿Cuáles
Un 20,9% de las mujeres que han sufrido violencia retiran la denuncia. El prin-
cipal motivo para retirar la denuncia es la promesa de la pareja de que el acto
violento “no iba a suceder más”, seguido por el pensamiento de “pensé que iba a
cambiar.”
El 41,4% de las mujeres que continuaron con su pareja tras la denuncia acaba-
ron por retirarla.

67
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

RETIRAN LA DENUNCIA

Sentía pena por su pareja 23,95


Es/era padre de mis hijos/as 24,86
Por miedo 28,59
Pensé que podía cambiar 26,66
Le prometió que no iba a suceder más 29,35

0 10 20 30 40

5. CUSTODIA COMPARTIDA IMPUESTA JUDICIALMENTE.


OTRA FORMA DE VIOLENCIA DE GÉNERO

5.1. EN DATOS: ESTADÍSTICA DE NULIDADES,


SEPARACIONES Y DIVORCIOS15
Las parejas españolas que se separan conviven una media de  entre 16 y 20
años antes de romper su relación, cuando lo hacen, la edad media de ellas es de 40
años y la de ellos de 49.
6 1 6
El tiempo que una pareja decide estar junta es diferente en
2 1 12 del tipo de
función
a
unión. Así, la duración media de los matrimonios disueltos 5 por divorcioezes ,de 16,1
años y la de los matrimonios separados llegad aalos 21,6 años. gu 7
r i z a d r í .
7 de 1 8
o De ellos,
Un total de 101.294 parejastdecidieron interrumpiro 4
2,2 rupturas por cada mila u a n R su convivencia; una
0 . 2 tasa

g a habitantes.
j u 96.824 fueron
0 . 3
divorcios (95,6% del

mayorías
ar
total). 4.353 separaciones (4,3%
declos divorcios (84,2%)
S a
delntotal), y 117
IP
8
nulidades
: matrimoniales. En la
e y en eln5,8%
Dextranjero d alos dos lo eran.
los cónyuges eran
s , españoles y solo en el 10% uno
era
o l a e n .e o divorciados no tenía hijos, el 47,2%
Y
El  43% de los
u del 4,6% mayores de edad dependientes económica-
matrimonios
f separados
tenía niños menores
r i @menores de edad y mayores dependientes.
ohijosde edad,
mente, y ela 5,2%
usParaulos hijos e hijas que viven una ruptura familiar, es una de las experiencias
de vida más difíciles que marcarán el resto de su vida. De cómo se trate y como se
resuelva, la experiencia marcará de diferente manera y forma. Ante una ruptura
familiar, los menores deben quedar en una situación de seguridad y amparo a la
que tienen derecho. Es una obligación de los progenitores proporcionar la estabili-
dad necesaria para asegurar su desarrollo más completo, y solo se conseguirá con

15. Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios. INE 2016. Disponible en: http://www.ine.es/
prensa/ensd_2016.pdf. 25 de septiembre de 2017. (estas estadísticas son solo para parejas hetero-
sexuales y casadas).

68
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

la complicidad y el acuerdo de ambos progenitores. Para asegurar esta protección,


está la Patria potestad, que son los deberes y derechos en relación con los hijos e
hijas. A efectos prácticos, sería la capacidad de decidir sobre ellos y representar-
los a ellos y a sus bienes. Normalmente, a excepción de malos tratos o violencia
de género. La patria potestad será siempre compartida entre los cónyuges. Y la
guarda y custodia se entiende vivir, cuidar y asistir a los hijos. Es independiente
de la patria potestad. La guarda y custodia se puede atribuir a uno de los cónyu-
ges, compartida entre ambos o a una tercera persona.
En total, la petición de custodia por parte de hombres separados o divorciados,
apenas si alcanza un 8%, reflejo coherente con el nivel de participación de los varo-
nes españoles en el ejercicio de las responsabilidades familiares y domésticas, que
puede deducirse tanto de la encuesta de usos del tiempo del INE, como del reciente
estudio sobre conciliación del Instituto de la Mujer16.
El 76% de los divorcios y el 85% de las separaciones realizadas en España se
hicieron de mutuo acuerdo, lo que agiliza los trámites, reduce los costes y fomenta
el entendimiento entre las partes.
Una solución impuesta judicialmente, en un momento de conflicto de la pareja,
sin el acuerdo de las partes, puede aumentar el nivel de conflicto y poner en peligro
el bienestar y la estabilidad emocional de los menores.
6 1 6
cuidado de sus hijos e hijas durante el matrimonio. El 5%5 de2los1
12 que haya
En el 90% de las separaciones la custodia se le otorga al progenitor

a a e ,
padres solicitan la
z
custodia de su progenie. El 54% de los padres solicitan
z ad odríg u
judicialmente pasar la mitad
1 87
de las vacaciones.
to r i R 4 7 .
a u a n 3 0 . 2
r a j u
ASIGNACIÓN DE LA CUSTODIA COMPARTIDA
g n 0 .
e s ca a S a I P :8
D a n d 0,5

. e s ,
Yo l d e 5
n Madre

@ fu Compartida

ar io 28,3
Padre

u s u 66,2 Otros

En 2015 hubo custodia compartida en el 24,7% de los casos de divorcio y sepa-


ración. En 2016 la custodia compartida aumento a un 28.3%, y de estos, al 57.6%

16. Mujeres y hombres en España 2016. Disponible: http://www.inmujer.gob.es/MujerCifras/Mujeres-


HombresEspana/MujeresHombresEspana.htm http://www.ine.es

69
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

se asignó una pensión alimenticia, que mayoritariamente (72,7%) pago el padre y


en el 4.8% el pago correspondió a la madre. En el 22,5% el pago de la pensión ali-
menticia fue compartido. La custodia de hijos menores fue otorgada a la madre en
el 66,2% de los casos, cifra inferior a la de 2015 (69,9%).

5.2. TIPOS DE GUARDA Y CUSTODIA17


■ Guarda y custodia exclusiva o unilateral
De forma tradicional la regulación de la guarda y custodia de hijos e hijas
se ha atribuido de forma exclusiva a uno de los progenitores, que tendrá la
atribución de influir en el desarrollo biopsicosocial. En algunas sentencias
se plantea una preferencia por la custodia materna. Este tipo de custodia
es criticada en la actualidad por algunos sectores de la sociedad argumen-
tando su efecto negativo para la madre que debe asumir en solitario la
crianza de los menores, y, por otro lado, el progenitor no custodio, general-
mente el padre, queda reducido a un mero visitador, transformándose en
una figura distante para su propia prole. Si no hay acuerdo será el juez a
quien corresponda decidir cuál de los progenitores deberá asumir el cuida-
do y la custodia.
■ Guarda y custodia distributiva y partida
6 1 6

12
En este tipo se distribuyen a los menores entre ambos progenitores, suele
2 1
a 5
ser de excepcional aprobación ya que prevalece el interés del menor de no
e z ,
a
separarle de sus hermanos, y solo se adoptará cuando suponga la medida
ad odríg u 87
r iz
más beneficiosa para el menor.
7 . 1
■ Guarda y custodia u
a to o alterna.
compartida
n R 0 . 2 4
rg
Se atribuye aa
n j
ambos progenitores. u a 0
Puede ser de tres . 3
tipos
s ca S a P 8 el cuidado de los
:permanente
e a
• Ambos progenitores
d que ambos
D hijos,lasuponiendo
n , I
comparten de forma
s
o la ruptura.uden . e progenitores vivan en el mismo domicilio
Ytras ftemporal de los hijos, que permanecen con cada uno de
io @
• Distribución

s u alosr progenitores, por periodos alternos de días, meses o años.


u • Permanencia constantemente en el domicilio familiar: el padre o la ma-
dre se trasladan a la vivienda familiar para los cuidados.

17. La palabra custodia define, por tanto, el derecho y el deber de un progenitor de mantener a sus hijos
en el hogar familiar, así como el derecho y el deber de atender sus necesidades y prodigarles los
cuidados que precise cada día.

70
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

5.3. EL EJERCICIO DE LA CORRESPONSABILIDAD


PARENTAL EN CASO DE NULIDAD, SEPARACIÓN O
DIVORCIO18
Las vivencias en una separación, constituye una etapa crítica en la vida de la
pareja, afecta especialmente a la vida de las mujeres. Es una época en la que salen
a la luz las desigualdades más invisibilizadas de la relación, las mujeres se hacen
más conscientes del tiempo dedicado al cuidado familiar en detrimento de su cui-
dado en la esfera pública. A raíz de la separación los hombres empiezan a reclamar
una igualdad que hasta ese momento no ha existido y aparecen grupos de hombres
“igualitarios”.
Podemos definir la Custodia Compartida como “aquel sistema familiar posterior
a la ruptura matrimonial o de pareja que, basado en la responsabilidad parental,
permite a ambos progenitores participar activamente y equitativamente en el cui-
dado personal de hijos e hijas, pudiendo vivir con cada uno de ellos durante lapsos
de tiempo más o menos determinados”.
Como se desprende de la definición, lleva aparejada una corresponsabilidad
parental después de la ruptura convivencial, un deseo de padres y madres de com-
partir la crianza de los hijos e hijas. En el ideario social se está viendo como algo

1 6
igualitario e idílico y la más adecuada para los y las menores. Este tipo de custodia
6
2 1 12
es beneficiosa cuando es de mutuo acuerdo y cuando los dos progenitores han
dedicado sus tiempos, sus afectos y su esfuerzo en la crianza y la educación de
a 5 e z ,
hijos e hijas y al separarse la pareja ambos tienen claro su papel. Es necesario ante
a
ad odríg u
una separación o divorcio realizar un Plan de ejercicio de la patria potestad, como87
r iz 7 . 1
a u to
responsabilidad parental19 en relación con los hijos o hijas. Ese plan debe incorpo-
n R 0 . 2 4
rarse al proceso judicial, y será un instrumento para concretar la forma en la que
rg a n j u a 0 . 3
los progenitores piensan ejercer sus responsabilidades parentales, en el que se de-

e s ca a S a I P :8
tallaran los compromisos que asumen en cuanto a la guarda y custodia, el cuidado,
D a n d s ,
la educación, así como en el orden económico. Se mantendrá lo acordado por parte
. e
Yo l e n
de los progenitores siempre que no sea dañoso para hijos e hijas, o gravemente
d
f u
perjudiciales para uno de los cónyuges.
@
Cuando no i o
ar y no decidierenel artículo
existe acuerdo 159 del CC establecía que: “Si los padres
vivens u
separados de común acuerdo, el juez decidirá, siempre en
u de los hijos, al cuidado de qué progenitor quedarán los hijos menores de
beneficio
edad. El juez oirá, antes de tomar esta medida a los hijos que tuvieren suficiente
juicio y, en todo caso a los mayores de doce años.” La tarea judicial principal es la

18. Ante proyecto de Ley de custodia compartida. Disponible en: http://www.mjusticia.gob.es/cs/Sate-


llite/es/1215197775106/Medios/1288781716675/Detalle.html
19. Cerrillos Valledor Angela (abogada presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis). Apoyar
una parentalidad positiva. En: Custodia responsable y sus obstáculos.

71
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

de satisfacer el interés del menor, por lo que habrá de conceder la custodia a aquel
progenitor que mejor se adapte a las necesidades del menor”.
Se incorpora la posibilidad, no la obligación, de que los progenitores, de común
acuerdo o por decisión del juez, acudan en cualquier momento a mediación fami-
liar20, para resolver las discrepancias de la ruptura, debiendo ser aprobado judicial-
mente el acuerdo al que lleguen. La firma de este acuerdo se puede hacer mediante
un abogado o un mediador familiar, aunque en este último caso su trabajo termina
una vez queda redactado el acuerdo, ya que el profesional que formaliza los docu-
mentos en el juzgado sigue siendo el abogado. La figura de mediación familiar ade-
más de tratar temas jurídicos, tienen en cuenta la gestión de emociones involucra-
das en una separación: los sentimientos de pérdida, el engaño, el dolor o la rabia.
Si existe violencia de género se prohíbe la mediación familiar. No se otorgará la
guarda y custodia ni individual ni compartida al progenitor contra quien exista sen-
tencia firme de violencia de género, hasta la extinción de la responsabilidad penal.
Las medidas adoptadas se podrán modificar cuando lo aconsejen las nuevas
necesidades de hijos o hijas o cambien las circunstancias de la madre o del padre.
Se regula, pues, la guarda y custodia compartida, no como un régimen excepcional,
sino como una medida que se puede adoptar por el Juez, si lo considera conveniente.

6 1 6
“Para determinar el régimen de guarda y custodia, el Juez recabará informe del

2 1 12
Ministerio Fiscal, sin que tenga carácter vinculante de conformidad con la doctrina

a 5 e z ,
de la STC 185/2012, de 17 de octubre, y ponderará, además de las alegaciones de
a
ad odríg u
las partes, la opinión y deseos del menor y el dictamen de los expertos, en el caso
87
r iz . 1
que lo considere necesario, así como la concurrencia o no de todos aquellos crite-
7
a u to n R 0 . 2 4
rios relevantes para el bienestar del hijo-hija, como edad, arraigo social, escolar y

r g a n j u a 0 3
familiar de los menores; relación que los padres mantengan entre sí y con sus hijos;
.
e s ca a
a I P :8
aptitud y voluntad de cada uno de ellos para asumir sus deberes, respetar los dere-
S
chos del otro y cooperar entre sí para garantizar la relación de los hijos con ambos
D a n d . e s ,
progenitores; posibilidad de conciliación de la vida familiar y laboral de los padres;
Yo l d e n
el apoyo con el que cuenten, la situación de sus domicilios o el número de hijos”.

@ u
f SOBRE LA CUSTODIA COMPARTIDA
i o
5.4. REFLEXIONES
ar
s u
IMPUESTA 21
uLa custodia compartida impuesta afecta directamente las pautas de crianza,
porque el enfrentamiento entre los miembros de la expareja les dificulta su disponi-
bilidad emocional y el cumplimiento de unas normas básicas a seguir.

20. Divorciarse de mutuo acuerdo y con las emociones aireadas. Disponible http://cadenaser.com/pro-
grama/2017/09/27/hablar_por_hablar/1506537714_102540.html
21. Altamira Gonzalo Valgañón. La custodia compartida impuesta. En: DOSSIER. Custodia compartida
y violencia de género.

72
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Según la teoría del Apego, el sentimiento de seguridad de los y las menores


depende del vínculo con sus figuras de apego tempranas y la calidad de estas rela-
ciones. Se ha comprobado que los niños y niñas expuestos a relaciones conflictivas
violentas entre el padre y la madre, suelen responder con alto grado de estrés y
agresividad con los iguales.
Se pretende que la custodia compartida se traduzca en un reparto simétrico y
equitativo de los tiempos entre los progenitores, estableciendo una toma de deci-
siones que deberá ser personalizada y adaptada a cada caso.
Antes de tomar la decisión de la Custodia Compartida la judicatura deberá
tener en cuenta lo que la ley señala en el artículo 92 bis párrafo 2.

1. La edad, opinión y arraigo social, escolar y familiar de los menores.


Al adoptar el sistema de custodia compartida deberá tenerse en cuenta
la edad del menor22 siempre ya que sus necesidades son diferentes. En
diversos estudios de psicólogos y psiquiatras, se explica que las custodias
compartidas en los menores de 6 años provocan graves problemas y des-
ajustes en el comportamiento, aunque existen pocos estudios al respecto y
es un tema controvertido, que tiene sus defensores y detractores. En cuanto
a la opinión es muy probable que los y las menores sufran una realidad
6 1 6
conflictiva y no pueden expresar libremente con cuál de los progenitores
1 12
les gustaría vivir, ya sea por temor a las represalias o por entender que
2
a 5 e z ,
con su elección pueden defraudar a alguno de los progenitores. Se deberá
a
ad odríg u
mantener el entorno social de amistades del colegio, vecindario, familiares
87
r iz
(primos, abuelos etc..), la cercanía a la escuela. .
7con1
2. A la relación que a u toy la madre tengan
el padre n R entre si y a la .
0 2 4
relación
los hijos o g
r a
hijas.
n j u a 0 . 3
eLas ca de los aprogenitores
S : 8 a la hora de adoptar
a debería IserPvalorada
relación
D una custodia a n d por eso . e s , importante conseguir un acuerdo y
Y
que esta
l compartida,
o no sea impuestad e n sería
judicialmente. Los progenitores deben mantener
u
f lleno de reproches y conflictos constantes, esto
un contacto no deseado,
@
a io
r sesgada, eyaincompleta.
perjudica al menor que muchas veces la información es transmitida de
u
usta las relaciones de los progenitores
manera En los tribunales no se tienen en cuen-
para determinar la guarda y custodia
compartida. Algunas Sentencias del Tribunal Supremo consideran que no
es necesario mantener una buena relación, lo único que se valora es que
esta relación no perjudique los intereses del menor. Hay que resaltar que
la objetividad del juez mientras dura la vista va a estar determinada por el

22. Angela Alemany Rojo. La custodia compartida impuesta perjudica a los menores. Revista Themis
(Asociación de mujeres Juristas). En: Dossier. Custodia Compartida y violencia de género. Revista
Jurídica de igualdad de género nº 10. Madrid 2011.

73
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

comportamiento de la madre y el padre que intentarán mostrar lo mejor de


sí.
3. A la aptitud e implicación de cada uno de ellos para asumir sus debe-
res, respetar los derechos del otro y cooperar entre si para garantizar
la relación de los hijos e hijas con ambos progenitores.
Es frecuente que se incumplan los compromisos de cooperación porque no
se den las condiciones adecuadas para su desarrollo y que son imprescin-
dibles en un régimen de custodia compartida. Estas situaciones son ha-
bituales pero muy difíciles de demostrar en los tribunales y no suelen ser
valoradas en los juzgados.
4. La posibilidad de conciliación de la vida familiar y laboral al del padre
o de la madre.
Con frecuencia vemos que el progenitor que ha dedicado menos tiempo
a los cuidados, por tener mayor carga laboral, presenta en el juicio docu-
mentos que acreditan que de ahora en adelante tendrá un horario flexible
e incluso una reducción de jornada que le va a permitir, compatibilizar su
jornada laboral con la custodia compartida. Esto es tomado por jueces y
juezas como algo positivo, aunque nunca se haya dedicado al cuidado. La

6 1 6
realidad muestra que el progenitor una vez conseguida la custodia contrata

2 1 12
a terceras personas que se encarguen del cuidado o los deja al cuidado de
otros familiares, incumpliendo lo pactado.
a 5 e z ,
a
d de los dprogenitores,
5. La situación de las resistencias habituales,
aámbitos a la u
g al número
existencia
r í de estructu-
87
r i
ras de apoyo en los respectivosz
o circunstancia o 4 7 . 1
a u
de hijos y a cualquier totra n R
concurrente con.el 2padre-ma-
dre, hijo-hijaa u a para el régimen . 3de0
rg n j
de especial relevancia
0 convivencia.
: es8raro que los menores per-
s
e ca se dictamina
Cuando
a S a compartida
la custodia
IP
D manezcan n ddomicilio y sean el ,padre o la madre los que se trasladen,
s
l aen su
. e
n que necesitan al negarles un único espacio
Yodificulta flauseguridad
lo que
detampoco
de referencia. Además, se toma en cuenta que los progenitores

r
puedan i @
omantengan una buena relación).a los menores (salvo que los pro-
consensuar las rutinas a imponer
a
us uSe podrán modificar las medidas adoptadas judicialmente en función de las
genitores

nuevas necesidades de hijos e hijas o de los cambios de circunstancias de


los progenitores. Este cambio va a causar gran inseguridad jurídica, pues
en cualquier momento pueden verse sometidos a una modificación del ré-
gimen de custodia sin que se hayan producido cambios sustanciales.
“en ningún caso, se les atribuirá la guarda y custodia mientras se encuen-
tren imputados y durante el cumplimiento de la sentencia a los progenito-

74
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

res acusados de delitos de violencia de género”, esto lleva acarreado ex-


cepto en casos extremos, que se mantendrá un régimen de visitas con el
maltratador, se podrá recuperar la guarda y custodia una vez que finalice
el cumplimiento de la sentencia. Esto puede suponer un perjuicio para el
menor, porque pueden pasar muchos años, y tengan que volver a compartir
la custodia.
El reparto de los gastos entre los progenitores y la vivienda familiar no está
especificado como tal en el anteproyecto de ley. Para el cálculo de los gas-
tos de alimentos de tendrán en cuenta las necesidades de los menores, los
recursos económicos de los progenitores. El tiempo de permanencia de los
menores con cada uno, la atribución que se haya realizado del uso de la
vivienda familiar.

5.5. REPERCUSIONES EN LA SALUD DE LAS MUJERES. LAS


MUJERES SUFREN UN TRASTORNO PSICOSOCIAL DE
GÉNERO (TPSG)23
La depresión y la baja autoestima que se genera en la mujer tras una sepa-
ración conflictiva y una custodia compartida impuesta, le resta seguridad y aser-
tividad en las tareas de crianza. La situación conflictiva constante hace que las

6 1 6
mujeres estén en mayor riesgo de presentar estrés postraumático, y por ello tenga

2 1 12
una peor calidad en las relaciones con los hijos-hijas. En el caso del padre separado

a 5 e z ,
los conflictos con su exmujer interfieren también en la crianza haciendo extensivo
el conflicto a hijos e hijas.
a
adpara aconsejar r í g u 87
r iz o d 7 . 1
Características se han de
a u to cumplir
n R una
0 . 2 4
Custodia
Compartida
r g a n j ua 0 . 3
e s ca
■ Que sea solicitada de
a S a
mutuo acuerdo.
I P :8
D■ Que n d la edad, opinión
tenga en cuenta
a . e s ,y arraigo social, escolar y familiar de
o l
los menores.
Y d e n
■ Que exista una buena
@ u
f relación entre el padre/la madre y la relación de am-
a r
bos con i o
los hijos o hijas.
u
u■ sUna buena aptitud para asumir sus deberes, respetar los derechos del otro
y cooperar entre sí para garantizar la relación de los hijos e hijas con ambos
progenitores.

23. Soledad Muruaga López de Guereñu. Pilar pascual Pastor. Psicoterapia de Equidad Feminista. La
Custodia Compartida obligada otra forma de violencia de género. En: La Boletina XXX. Relaciones
de pareja desde la Perspectiva de Género. 2010. Disponible en: http://www.mujeresparalasalud.org/
IMG/pdf/La_Boletina_XXX_Relaciones_de_pareja_desde_una_perspectiva_de_genero.pdf

75
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

■ La posibilidad de conciliación de la vida familiar y laboral del padre o de la


madre.
■ La existencia de estructuras de apoyo en los respectivos ámbitos de los
progenitores.
■ Que ambos progenitores hayan ejercido su corresponsabilidad en el cuida-
do antes de la separación o divorcio.

Indicadores que no aconsejarían una custodia compartida obliga-


toria Impuesta
■ Falta de corresponsabilidad en el cuidado por parte de los padres.
■ Que exista denuncia por violencia de género.
■ Conflictos importantes entre el padre/madre.
■ Que se tengan pautas de crianza muy dispares.
■ Falta de recursos económicos por parte de alguno de los progenitores.
■ Falta de conciliación de la vida familiar y laboral.
■ Que por algún motivo no se respete el interés del menor.

6 1 6
2 1 12
Es inviable conceder la custodia individual o compartida al padre que está
inmerso en un procedimiento por incumplimiento de la pensión alimenticia o in-
a 5 e z ,
cumplimiento reiterado del régimen de visitas, relación o comunicación. Las abo-
a
ad odríg u 87
gadas y técnicas expertas en género, las asociaciones de mujeres y el movimiento
r iz 7 . 1
a u to n 0 . 4
feminista se han pronunciado en numerosas ocasiones, en contra de la custodia
R 2
compartida cuando hay una sentencia de malos tratos hacia la mujer. Defienden la
r g a n j u a
premisa. “Un maltratador no es un buen padre” 0 . 3
e s a
cconclusiones a S a I P :8
DComo
a n d . e s ,
l
Yo compartida
■ La custodia
d e nes la única forma en la que los progenitores
no

@ fu
puedan seguir ejerciendo sus derechos y obligaciones.

a
■ Los
u iomenores no son objetos intercambiables son personas y se debe
yrlas
us velar por su bienestar y seguridad.
■ Esta custodia compartida impuesta puede suponer a los y las menores un
sentimiento de inseguridad que repercutirá en su vida adulta, y les va a
producir múltiples contradicciones en su vida cotidiana, en sus rutinas y en
su espacio propio.
■ La custodia para la madre supone una sobrecarga de trabajo y numerosos
problemas emocionales, económicos.

76
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Es necesario que todos los operadores Jurídicos (jueces, juezas y fiscales) en-
cargados de las separaciones, de divorcio y de violencia de género tengan una
preparación específica en materia de igualdad y de perspectiva de género para que
adquieran conocimientos y habilidades específicas acerca de los efectos en la salud
física y mental de madres, hijas e hijos.

■ En palabras de Rosa Cobo24. “Tener a las mujeres sujetas y detener sus


ganas de autonomía requiere de la custodia compartida impuesta”. “Los
agresores saben que los vínculos de responsabilidad, cuidado y amor de
las madres con hijos e hijas son el instrumento fundamental para ejercer su
control y dominio sobre ellas y los sectores patriarcales saben que la cus-
todia compartida impuesta significa tener a las mujeres atadas a la familia
patriarcal”.
■ La custodia compartida ya se concede en el 17,9% de los casos
■ “Cada vez hay más hombres que, hasta el momento del divorcio, habían
delegado el cuidado de los hijos en sus mujeres, y que después piden la
custodia compartida, incluso de niños lactantes”25
■ Reflexiona visualizando este video sobre el contramovimiento de Asocia-
ciones de padres separados.
6 1 6
https://www.youtube.com/watch?v=kMhd7j86oAQ
2 1 12de mujeres
y hombres sobre custodia compartida. Ya sacaa
5
■ Visualiza estos videos y reflexiona sobre las distintas defensas
e z ,
z ad odríg u
tus propias conclusiones.
1 87
to r i
https://www.youtube.com/watch?v=RHZg4BACFDE
R 4 7 .
a u a n 3 0 . 2
rg a
https://www.youtube.com/watch?v=jyUhb-LpfFM
n j u 0 .
e s ca la peliculaaKramer
■ Visualiza
S acontra Kramer.
I P :8
a n d
D https://youtu.be/-wNmuZDEULI . e s ,
Yo l d e
https://youtu.be/y9PzcPBYMtw
n
@ f u
ar io
u s u

24. Profesora de Sociología y directora del Centro de Estudios de Género y Feministas de la Universidad
de A Coruña.
25. Asociación Española de Mujeres Profesionales de los Medios de Comunicación Disponible en:
http://www.tribunafeminista.org/2017/03/la-defensa-de-la-custodia-compartida-impuesta-esta-lle-
na-de-falsedades/

77
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

PARA PROFUNDIZAR
En el Articulo 92 del Código Civil:
• 1º.
 La separación, la nulidad y el divorcio no eximen a los padres de sus obliga-
ciones para con los hijos e hijas.
• 2º
 El Juez-Jueza, cuando deba adoptar cualquier medida sobre la custodia, el
cuidado y la educación de los hijos e hijas menores, velará por el cumplimiento
de su derecho a ser oídos.
• 3º
 La privación de la patria potestad solo cuando en el proceso se revele causa
para ello.
• 4º
 La posibilidad de los progenitores de acordar en el convenio regulador o el
Juez decidir, en beneficio de los hijos o hijas, que la patria potestad sea ejercida
total o parcialmente por uno de los cónyuges.
• 5º
 La posibilidad de acordar los progenitores el ejercicio compartido de la guar-
da y custodia de los hijos o hijas cuando así lo soliciten en la propuesta de
convenio regulador o cuando ambos lleguen a este acuerdo en el transcurso
del procedimiento. El Juez, al acordar la guarda conjunta y tras fundamentar
su resolución, adoptará las cautelas procedentes para el eficaz cumplimiento el
régimen de guarda establecido, procurando no separar a los hermanos.
6 1 6
• 6º
 El Juez adoptará la medida de guarda y custodia compartida,
2 1 12previo informe
a 5 que tengan
del Ministerio Fiscal (no vinculante), tras oír a los menores
te juicio y valorar las alegaciones y pruebasa e z ,
suficien-

z ad cualquiera
realizadas.
r í g u 1 87
• 7º
 No procederá la guarda conjunta r i cuando
toiniciado por natentar
R o d de
7 .
los progenitores esté
4
u contra la vida,.2
física, la libertad,a
g a
incurso en un proceso penal
j uoa . 3
la integridad
0sexual del otro
r la integridad moral
cao de los hijoslasaque n
a con ambos. 0
la libertad e indemnidad
8 procederá cuando
: yTampoco
ele
s
cónyuge
S convivan
d fundados de.eviolencia I P
, doméstica.
Dexistencia delaindicios
Juez advierta, de
n alegaciones
s
de las partes las pruebas practicadas, la

 LaY
• 8ª
o u denla guarda y custodia compartida excepcional-
posibilidad defestablecer
mente por el
r i @a instancia de una de las partes, con informe favorable del
oJuez,
u a
Ministerio Fiscal, aun cuando no se den los supuestos del apartado cinco, fun-
usdamentándola en que sólo de esta forma se protege adecuadamente el interés
superior del menor.
• 9ª.
 El Juez, antes de adoptar alguna de las decisiones a que se refieren los
apartados anteriores, de oficio o a instancia de parte, podrá recabar dictamen
de especialistas debidamente cualificados, relativo a la idoneidad del modo de
ejercicio de la patria potestad y del régimen de custodia de los menores.

78
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

6. EL LLAMADO SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL


La definición del Síndrome de Alienación Parental, también conocido por su
acrónimo SAP, fue publicada por primera vez por el psiquiatra norteamericano Ri-
chard Gardner en 1985 y la defensa y difusión de este síndrome fue su principal
actividad trabajando como psiquiatra en litigios por la custodia de hijos e hijas.
Gardner sigue siendo, aún después de su muerte en 2003, el principal referente
teórico del término. El SAP se ha introducido y aplicado en los juzgados de nuestro
medio bajo el argumento de tratarse de un nuevo trastorno clínico. El síndrome de
alienación parental (SAP) es un trastorno infantil que surge casi exclusivamente en
el contexto de disputas por la custodia de los hijos/hijas. Su manifestación primaria
es la campaña de denigración del niño/niña contra un padre, una campaña que
no tiene justificación. Este psiquiatra propuso que, a nivel judicial, se otorgara la
custodia del menor al padre interrumpiendo la comunicación con la madre hasta
la “desprogramación del menor”. Sin embargo, este síndrome no ha sido recono-
cido jamás por ninguna asociación profesional ni científica internacional. En este
país el informe del Observatorio contra la Violencia de Género concluyó hace ya
mucho tiempo que carece de toda validez científica y que no existe. La Asociación
Americana de Psicología (APA) dice en su informe sobre violencia y familia que

6 1 6
“el SAP es utilizado para culpar a las mujeres de los miedos y angustias razonables
de las niñas y niños hacia su padre violento, haciéndolas a ellas responsables y
1 12
doblemente víctimas de la situación”. Pero bajo el disfraz de buscar una supuesta
2
a 5 z ,
igualdad real los grupos posmachistas consiguen colar mitos y falsas ideas que
e
a
ad odríg u
neutralizan los instrumentos y normas para proteger los derechos de las mujeres y
87
r i z 7 . 1
menores que sufren violencia, y lo más grave es que jueces, fiscales y peritos judi-

a u to n R 0 . 2 4
ciales utilizan el SAP en vistas y sentencias que culminan con el cambio de guarda

rg a n j u a . 3
y custodia a favor del maltratador, internamiento de los menores en centros de
0
e s ca a
a I P :8
acogida e ingreso en prisión de las madres por haber manipulado la mente de sus
S
do rechazo de.elossy las, menores a la visita del progenitor
DEs normal lalaversión
hijas e hijos contra su padre.
a n
o por la ansiedad
Ybien d e n por la separación, por la inquietud ante
no custodio,
la ausencia de lao @ u
fdurante la visita, por el comportamiento inapropiado del
normal

progenitor a
u i
durante
madre
r la visita, o por la violencia previa del padre hacia la madre o
s
u de forma directa o indirecta como testigos de la violencia.
menores
“términos tales como alienación parental pueden ser usados para
culpar a las mujeres de los miedos o angustias razonables de los
niños hacia su padre violento”.
En palabras de Miguel Lorente:
“no puede haber hostilidad derivada de una manipulación de la
madre cuando previamente ha existido una situación de violencia”.

79
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

“La mujer parte de una situación de indefensión en una sociedad


androcéntrica en la que es relegada a una posición marginal, que
puede ser mantenida, incluso, con el recurso a la violencia. La rea-
lidad es clara, con independencia de esa marginación violenta, la
mujer dispone de menos mecanismos y vías para responder ante
determinados ataques, o lo que es lo mismo, las mujeres en nuestra
sociedad patriarcal presentan una indefensión general que se ma-
terializa y objetiva de muchas formas, pero muy especialmente ante
las actitudes masculinas en general y las conductas del hombre en
particular.”26
Aceptar los planteamientos de la teoría de Gadner en los procedimientos de
guarda y custodia en menores supone someter a éstos a una terapia coactiva y una
vulneración de sus derechos por parte de las instituciones que precisamente tienen
como función protegerles.
Es necesaria la formación en perspectiva de género de profesionales de la psi-
cología y de la Psicoterapia, sobre todo profesionales de juzgados de violencia de
género, de puntos de encuentro, de servicios de atención a las mujeres, con el fin
de no utilizar el supuesto síndrome para seguir hostigando a las mujeres víctima de
violencia machista.
6 1 6
2
psicológico y legal del pretendido Síndrome de Alienación Parental.1 12
Manifiesto de profesionales de la Psicología y la medicina27 ante el fenómeno

a 5de supuestosezsíndromes
,
que dirigen las actuaciones legales haciaa
a
En relación con la irrupción en el marco de la justicia
d r í u
g y de riesgo 87
r iz consecuencias perjudiciales
d . 1
7y ju-
oinformación.científica
a u to en profundidad
para los menores, después de estudiar
n R la
0 2 4
rg a
rídica más relevante, relativa al Síndrome de
n j u a Alienación
0 . 3
Parental (SAP) de Richard
a a :8
A. Gardner, llegamos 28
a la conclusión de que:
e s c a S IP
, sesgada y tendenciosa de un fenó-
D■ Elmeno l a n dse da sino
SAP no es ciencia s
la descripción
. e
Yoideología patriarcal.
real que
den
e n
ámbito legal, interpretada bajo los parámetros de
una
@ fu
u a riono se correlacionan
■ Los pretendidos criterios diagnósticos son nulos lógica y científicamente

us tiene base experimental. con ninguna patología identificable. El SAP no


porque

26. Lorente Acosta, Miguel: “lo normal de lo anormal: raíces y frutos de la violencia contra las mujeres.
Disponible en: http://www.educarenigualdad.org/media/pdf/uploaded/old/Doc_232_lo_normal_de_
anormal.pdf
27. Consultar manifiesto completo en: https://heterodoxia.wordpress.com/2009/05/24/profesionales-de
medicina-y-salud-mental-ante-el-fenomeno-psicologico-legal-del-pretendido-sindrome-de-aliena-
cion-parental-sap/
28. Firmas del manifiesto en: http://firmasmanifiesto.blogspot.com.es/

80
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

■ La intervención terapéutica que recomienda el SAP es coacción legal que


deja a los menores en una situación de riesgo extremo
■ La ideología que sustenta el SAP es abiertamente pro-pedófila y sexista.
■ En los EEUU se ha iniciado un fuerte y decidido movimiento para impedir
su admisibilidad como prueba en juicio.

BIBLIOGRAFÍA PARA AMPLIAR


1. Seguir enlaces disponibles en: http://www.mujeresparalasalud.org/spip.
php?rubrique45
• Síndrome de alienación parental
• Custodia Responsable y sus obstáculos: el SAP
• Rompiendo el silencio
• Nos podemos felicitar, no han incluido el supuesto Sindrome de Alienación
Parental en el manual diagnóstico psiquiátrico más extendido mundialmente
(DSM-V)
• El SAP no es ciencia

6 1 6
• Juristas y sociedad civil ante el fenómeno psicológico - legal del pretendido
SAP
2 1 12
• Una sentencia no admite el síndrome de alienación 5 parental Sentencia ,
a a u e z dispo-

r iz ad en tornooaldfalso
r ígSAP 7.187
nible en: http://www.redfeminista.org/nueva/uploads/SAP-99.pdf

a u to a las afirmaciones
• Una respuesta frente a las consideraciones
n R sobre el pretendido
0 . 2 4síndro-
• Nuestro más profundo
r g
rechazo
aparental nju a 0 .3
s a
me de alienación
c como víctimas a
Sde violencia,deIP : 8
e
• Los menores
d a
D• El SíndromeladenAlienación Parental e
género
stiene ninguna base científica
o n . no
Y y pseudociencia
• Ciencia
fu denesalud mental: el «síndrome de alienación paren-
@
rideloSíndrome
tal» (SAP)
• Lau
s a
lógica de Alienación Parental
u
2. Escudero, A. Aguilar L. de la Cruz, J. La lógica del Síndrome de Alienación Pa-
rental de Gardner (SAP): “terapia de la amenaza”. Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq.,
2008, vol. XXVIII, n.º 102, pp. 283-305, ISSN 0211-5735. Disponible en: http://
scielo.isciii.es/pdf/neuropsiq/v28n2/v28n2a04.pdf
3. La comisión de violencia de CELEM organizó junto al Consejo de las Mujeres
del Municipio de Madrid esta jornada en septiembre de 2011 con el objetivo de
reflexionar sobre dos nuevas formas de violencia contra las mujeres, como es la
custodia compartida y el llamado Síndrome de Alienación Parental (SAP). Se

81
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

ha editado un dossier completo. Disponible en: http://www.mujeresparalasa-


lud.org/IMG/pdf/Custodia_compartidaySAP.pdf
4. La voz de las victimas invisibles. http://www.rednosotrasenelmundo.org/
La-Voz-de-la-victimas-invisibles
5. Moción para instar a la no aplicación del falso Síndrome de Alienación Parental
[Completo]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=ce650BkpkSs

7. LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y LAS NUEVAS


TECNOLOGÍAS DESDE EL PUNTO DE VISTA LEGAL

7.1. DELITOS RELACIONADOS CON LAS NUEVAS


TECNOLOGÍAS Y LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Los sistemas de comunicación y las nuevas tecnologías han supuesto un avan-
ce importante en la sociedad, pero también han influido de manera decisiva en
nuestras vidas. El uso del teléfono móvil ha hecho que llevemos almacenados datos
personales que revelan importante información sobre nosotras, esta información es
compartida en las redes sociales formando parte de la globalidad a la que puede
tener acceso cualquier persona, no solo nuestros interlocutores directos, si no que

6 1 6
puede ser accesible a cualquier persona y utilizada en cualquier momento, si es en

Género.
2 1 12
el contexto de la pareja puede estar relacionado íntimamente con la Violencia de

Las amenazas, el acoso, las vejaciones quea se a


5 e z ,nuevas
z adpruebas oendlasrdenuncias.u
realizan a través de
íg Además,
las
1 87
i
tecnologías, pueden ser incorporadas como
r
topuedeunadar manera R 7 .
de control de la otra4persona
a u
las nuevas tecnologías han supuesto
a n 30 . 2
g a
que usado de manera patológica
coactiva hacia larvíctima n j u lugar a diferentes
de violencia8 de0 .formas de actuación

e s ca a S a
o posible víctima

, IP : género.

D Nos
l a d
hemos acostumbrados a
s la suplantación de identidad en las
nueva formas
ngrooming, la nsex-torsión,
. e de acoso íntimamente relacionadas
o
con el género como
Y o el control u yd e a través de las mismas, del móvil o del correo
redes sociales,
electrónico, el uso@
f acoso

seguimiento r io de blogs públicos para insultar o amenazar a la ex pareja, el


a de ubicación
permanente de la compañera o ex compañera sentimental a través
u
de s
los u
sistemas permanente GPS , incorporados en los terminales
móviles o en determinados programas de fotografía con localización geográfica, la
implantación de archivos espías como spywere o spybubble en los ordenadores y
móviles de quienes padecen la violencia de género.

82
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

7.2. FORMAS DE VIOLENCIA DIGITAL CONTRA LAS


MUJERES
La violencia de género y las nuevas tecnologías (TIC) es un asunto actual que
legalmente tiene relación con el Derecho a la intimidad recogido en el artículo 197
del código Penal, ha sido modificado con la reforma de la Ley Orgánica (LO) 1/2015
de 30 de marzo29. Con esta reforma se tipifican nuevos delitos como el matrimonio
forzado, el hostigamiento y acecho, divulgación no autorizada de imágenes o gra-
baciones intimas obtenidas con la ausencia de la persona afectada, y manipulación
del funcionamiento de los dispositivos de control utilizados para vigilar el cumpli-
miento de la pena y medidas cautelares de seguridad.
Las nuevas formas de violencia contra las mujeres por medio de internet y otras
TIC se manifiestan de muy diversas maneras, algunas con carácter sexual y otras
no. Entre las nuevas formas de violencia sexual digital (VSD) podemos encontrar:

■ Sex-torsión: (Sexo+ ¿extorsión?)


Es una forma de explotación sexual en la cual se chantajea a una mujer
por medio de una imagen de sí misma desnuda que ha compartido a tra-
vés de internet sexting30. La víctima es coaccionada para tener relaciones
sexuales con el chantajista para producir pornografía u otras acciones. El
chantaje se realiza por internet31. 6 1 6
■ Sex-ting o sexteo 2 1 12
a 5(principalmentee z ,
Consiste en el envío de contenidos de tipo a
ad por laopropia
sexual
r u
g remitente,.187
ípersona fotogra-

r iz
fías y/o vídeos), producidos generalmente
to móvil unordenador d . Aunque este4 7 de
u
a otras por medio de teléfonos
a R
a sidesegénero, . 2 32tipo
0en el marco de
delito es más a
rg n j u
frecuente en la adolescencia,
. 3
relaciona
0
8derechoconsidera
s c a aportar comoSprueba
una relación de pareja a
también es violencia
P : se delito

DeCuando llaapareja
y se puede
n dseasepara y .seeutiliza
de
s , Idicho material por parte de la ex
violación del a la intimidad.

Y
pareja ocomo un elementod e n vejar o incluso chantajear a la mujer prota-
para
@ u
f (sex-torsión) con el objetivo de obtener el retorno
gonista de las imágenes

a r io
sentimental de la víctima, o ejerce una situación de control o dominio sobre

us u
ella, amenazando con su publicación.

29. Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviem-
bre, del Código Penal. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/pdf/2015/BOE-A-2015-3439-conso-
lidado.pdf
30. Flores Fernández Jorge. Guía de adolescencia y sexting. Disponible en: http://www.sexting.es/
wp-content/uploads/guia-adolescentes-y-sexting-que-es-y-como-prevenirlo-INTECO-PANTALLA-
SAMIGAS.pdf
31. Sextorsión, chantaje iniciado mediante oferta de cibersexo https://youtu.be/sVqeJXhF6OA
32. Sextorsión, una forma de violencia sexual digital Disponible en: https://youtu.be/FLKR5aq3Zbw

83
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Es importante incluir consejos en las adolescentes, ya que es la etapa más


vulnerable33.
■ Ciberbulling o ciberacoso
Consiste en una agresión psicológica, sostenida y repetida en el tiempo,
perpetrada por los sujetos34 contra su pareja o ex pareja, utilizando para ello
las nuevas tecnologías por medio de cualquier plataforma como el correo
electrónico, SMS, WhatsApp, redes sociales, blogs o foros.
■ Stalking o acecho
Es una forma de acoso que consiste en la persecución ininterrumpida e in-
trusiva a un sujeto con el que se pretende establecer un contacto personal
contra su voluntad, sirviéndose para ello de las TIC.
■ Grooming35:
Consistente en acciones deliberadas por parte de un adulto de cara a esta-
blecer lazos de amistad con un niño o niña en Internet, con el objetivo de
obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográfi-
cas del menor o incluso como preparación para un encuentro sexual.

6 1 6
PARA PROFUNDIZAR ALGUNAS HERRAMIENTAS
2 1 12
a
• 10 formas de violencia de género digital - #HaySalida 5- #Fuerzaenmivoz.
e z ,Dispo-
nible en: https://youtu.be/ub9rWnmiq_g d
a a r í g u 87
r iz o d 7 . 1
a u to n R . 2 4
0IMAGEN Y
7.3. DERECHO A
r g a LA INTIMIDAD
n j u aY A LA PROPIA 0 . 3
e
A LA
s a
cINVIOLABILIDAD a S a DEL DOMICILIOI P :8
d se consagra
DEl derecholaalanintimidad . e s ,como un derecho personalísimo e in-
transferible, o
Y ligado estrechamente
d e ncon el concepto de dignidad de la persona y
reputación social. El art.
@ u
fy familiar Constitución
18 de la “se garantiza el derecho al honor,

a r o de los fundamentales de nuestro


a la intimidadipersonal y a la propia imagen”, configurándose así este

u s
derecho u como uno ordenamiento jurídico. Enten-
diéndose por intimidad como secreto, en el sentido de la facultad de la persona de
decidir la exclusión de la persona del conocimiento por parte de terceros.

33. Decálogo para el sex-ting seguro. Disponible en: http://www.sextingseguro.com/consejos-sex-


tear-nudes-con-menos-riesgos/
34. Art. 1.1 de la LO 1/ 2004
35. Guía Legal sobre Ciberbuying y Gooming. Disponible en: http://unaf.org/wp content/uploads/2013/05/
guia-ciberbullying-grooming.pdf

84
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

El tribunal Constitucional define la intimidad como un bien jurídico que se re-


laciona con la libertad de acción del sujeto, para controlar la información relativa a
su persona y su familia en el ámbito público.
En el marco de la violencia de género existe el derecho a la “intimidad fami-
liar” que protege a las mujeres frente a grabaciones o mecanismos de intercepta-
ción que la vigilen en el hogar.
Existe otro supuesto que es la “intimidad compartida”, que no vulnera el de-
recho a la intimidad, ya que una de las partes que interviene puede disponer libre-
mente de su intimidad y la otra parte está sujeta a esa decisión en la medida de que
acepta compartir su intimidad con la primera.

7.4. DELITOS CONTRA LA INTIMIDAD


Tras la reforma del Código Penal (2015), se ha modificado para salvar en la me-
dida de lo posibles vacíos legales existentes antes de la reforma, y queda explicita-
do en el artículo 197. Si nos centramos en el delito relacionado con la violencia de
género-delito doloso-, tiene que ser cometido para un fin concreto que es descubrir
los secretos o atentar contra la intimidad de la mujer, basta con que exista la volun-
tad de hacerlo para que el delito sea cometido (utilización del sistema de grabación

6 1 6
o reproducción del sonido o de la imagen con la finalidad de descubrir el secreto

2 1 12
o vulnerar la intimidad). Se agrava la pena si se produce la difusión, revelación o
cesión a terceros de los datos obtenidos, agravándose si se revela, la ideología, re-
a 5 z ,
ligión, creencias, salud, origen racial o vida sexual, o la víctima es menor de edad o
e
es una persona con discapacidad. a u
ad oddelríC.P.g no solo se7cas-.187
Es importante tener en cuentao
t r iz 4
a u
tiga directamente al que realiza
que
a n
la acción, sino que
R
con la modificación
0 .
se castiga de manera 2
a r
al que colabora para g a el delito sea ncometido
que
a ju facilitando 8 0
el programa
específica
.3 informático
o similar s
e c el código
o cediendo
a Sde acceso, la meraP
I :
adquisición para su uso es una
D
conducta delictiva.
a n d . e s ,
o l
Y del CP de f2015 n
e (art. 197 bis y ter) y sanciona la utilización
dintroduce
La reforma
u
a r
tivo informático.io@
de los llamados programas espía de ordenadores, móviles o cualquier otro disposi-

u s u 36
7.5. DELITO DE ACECHO O ACOSO PREDATORIO
(STELKING)
El acoso a través de constantes llamadas de teléfono y de mensajes, con los que
se trata de averiguar en todo momento qué hace la víctima, dónde y con quién se
encuentra, empleados por el agresor para realizar amenazas más o menos explícitas
contra la víctima o sus allegados, es un ataque al equilibrio psíquico y emocional,

36. Termino anglosajón harassment.

85
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

que puede llevar a la mujer a un menoscabo psíquico, en forma de sufrimiento mo-


ral, conmoción anímica, pérdida de autoestima y confianza en sí misma, trastorno
mental de cualquier tipo. Este tipo de acoso supone para las mujeres “un verdadero
calvario”, que altera el desarrollo de la vida cotidiana, y muchas veces reaparece
el acoso como una “conducta controladora” una vez rota la relación. Se incluyen
conductas tanto de proximidad física como de observación a través de dispositivos
electrónicos con GPS, cámaras de videovigilancia y otros sistemas de localización
geográfica existentes, se incluye también la tentativa de contacto. Existe el incon-
veniente de que para tipificarlo como delito debe alterar “gravemente el desarrollo
de la vida cotidiana”. Antes de la reforma del CP si no existía violencia o intimida-
ción el acecho quedaba impune.
Estos hechos solo son perseguibles si los denuncia la persona agraviada o re-
presentante legal. Se tipifica como delito en la reforma del CP (art. 172 ter), y se
castiga con la pena de prisión de tres meses a dos años o multa de seis a veinti-
cuatro meses.

PARA PROFUNDIZAR
• Cristóbal Torres Albero, José Manuel Robles y Stefano de Marco. El ciberacoso
6 1 6
2 1 12
como forma de ejercer la Violencia de Género en la Juventud: un riesgo en la
sociedad de la información y del conocimiento. Delegación del Gobierno para la
a 5 z ,
Violencia de Género. Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Centro
e
de Publicaciones a r u
ael defecto queoelddesarrollo
íg de la sociedad 87
r iz 7 . 1
a u to y langeneralización
El objetivo de este estudio es evaluar
R . 2 4
0en la violencia
de la información y del
r
vas tecnologías g a
como
conocimiento,
n j
Internet o las u a sociales, ha0tenido
redes .
en el uso
3 de las nue-

s caque se produce
de género S ente 8 profundizar en el co-
a los jóvenes.IPPara: lograr
e
Dnocimiento de lasd
n a
nuevas formas de s
e , la violencia de género que están
ejercer
l a .
cusión
a través del
den entrevistas
Yconojóvenes yfseurealizaron
surgiendo uso de las nuevas tecnologías, se crearon grupos de dis-
en profundidad a mujeres jóvenes
de entre 18 o
r i @
y 29 años que han sufrido ciberacoso en sus relaciones de pareja.
a
u consultarlo en: http://www.violenciagenero.msssi.gob.es/violenciaEn-
u• sCifras/estudios/colecciones/pdf/Libro_18_Ciberacoso.pdf
Puedes

86
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

CONSULTAR
• Ley 15/2005 de 8 de julio, por la que se modifica el código Civil y la ley de En-
juiciamiento Civil en materia de separación y divorcio.
El articulo 68 referido a las obligaciones de los cónyuges, amplia al deber de
“compartir las corresponsabilidades” domésticas y el cuidado y la atención de
ascendientes y descendientes y otras personas dependientes a su cargo.
El articulo 92 estableció por primera vez la guarda y custodia de las y los hijos
de forma compartida entre ambos progenitores en el supuesto de mutuo acuer-
do y excepcionalmente cuando así lo solicite un progenitor, haya un informe
favorable del Ministerio Público y el o la jueza, en la ponderación de las cir-
cunstancias considere que esta medida es más favorable a los intereses de las
y los menores.
• Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de mo-
dificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil37.
• La Ley Orgánica 1/2004, 28 de diciembre, de medidas de protección integral
contra la violencia de género38.
Artículo 1.1. La presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que,
como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las
6 1 6
1 12
relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por
2
a 5
parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan
e z ,
a u
estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convi-
ad odríg 87
vencia.
Artículo 1.3. La violencia de t
r iz
o a que senrefiere 4 7. 1
a u género R la presente Ley 2
. comprende
0 a la libertad
aincluidas las 0agresiones
g a física
todo acto de violencia
sexual, lasa r j u
y psicológica,
n 8 . 3
s c amenazas,
S a
las coacciones o la
:
privación
P arbitraria de libertad.
eOrgánica 1/2015, ddea30 de delmarzo, por, laIque se modifica la Ley Orgánica
D10/1995
• Ley
, dela23 n
de noviembre, n e s
. Penal.
o
39

Y reforma se introduce
u e Código
d un nuevo delito penal “delitos contra la intimi-
Con esta
@ f
a r io
dad, el derecho a la propia imagen y la inviolabilidad del domicilio”, “del des-

sucastigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis
cubrimiento
uSerá
y revelación de secretos”.

a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o


ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla que hubiera

37. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/pdf/1996/BOE-A-1996-1069-consolidado.pdf


38. La Ley Orgánica 1/2004, 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de gé-
nero, Disponible en: https://www.boe.es/boe/dias/2015/03/31/pdfs/BOE-A-2015-3439.pdf
39. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Disponible en: https://www.boe.es/
boe/dias/2015/03/31/pdfs/BOE-A-2015-3439.pdf

87
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del al-
cance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente
la intimidad personal de esa persona. La pena se impondrá en su mitad supe-
rior cuando los hechos hubieran sido cometidos por el cónyuge o por persona
que esté o haya estado unida a él por análoga relación de afectividad, aun sin
convivencia, la víctima fuera menor de edad o una persona con discapacidad
necesitada de especial protección, o los hechos se hubieran cometido con una
finalidad lucrativa”.
• Articulo 197 CP. Del descubrimiento y revelación de secreto. “El que, para des-
cubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se
apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera
otros documentos o efectos personales, intercepte sus telecomunicaciones o
utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción
del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será
castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a
veinticuatro meses”.
“Igualmente, cuando los hechos descritos en los apartados anteriores afecten a
datos de carácter personal que revelen la ideología, religión, creencias, salud,
origen racial o vida sexual, o la víctima fuere un menor de edad o una persona
con discapacidad necesitada de especial protección”.
6 1 6
• Ley Orgánica 1/82 de 5 de mayo de 1982, sobre protección civil2
2 1 1 del derecho al
a 5
honor, a la intimidad y a la propia imagen, en su artículo 7 considera una in-
e z ,
a a
tromisión ilegítima en el ámbito de protección de tales derechos “la
dfilme, o cualquier
r í u captación,
gotro procedimien- 87
r iz
reproducción o publicación por fotografía,
d
o de su .vida 7 o. 1
fuera de ellos (…)”. au
to en lugaresno R
to, de la imagen de una persona momentos
0 2 4privada

r g a n j u a 0 . 3
e s ca a S a I P :8
D
8. RESUMEN
a n d . e s ,
Este Y
l
o tiene como
capítulo
d e n analizar la normativa existente sobre la vio-
objetivo

@ u
f en materia de cuestiones como la custodia compar-
lencia de género, y reflexionar

a i o
r Se estudiaron
tida obligatoria o como las nuevas tecnologías pueden ser otra forma de violencia

u s
contra ulas mujeres. los diferentes tipos de violencia y su prevalencia;
para ello se han tomado datos de la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer
2015, que revelan, entre otros aspectos, que violencia física es más frecuente en
entornos urbanos y en aquellas mujeres que realizan trabajo doméstico no remu-
nerado, y que la han sufrido alguna vez a lo largo de su vida más del 85% de las
mujeres encuestadas. Respecto a la violencia sexual, casi un 7% de las mujeres
que han tenido pareja manifiestan que al menos alguna de sus parejas, a lo largo
de su vida, la ha obligado a mantener relaciones sexuales cuando ella no quería.
En la violencia psicológica de control, continuada en el tiempo y sufrida por un

88
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

mayor número de mujeres (25.4% de las mujeres mayores de 16 años residentes en


España). Los datos permiten analizar actitudes relacionadas con los celos, con la
vigilancia de horarios y actividades de la mujer, o con la imposición de obstáculos
para que la mujer pueda ver libremente a sus amistades o familiares. Destaca que
son las parejas de relaciones jóvenes y con poco tiempo en común donde se mani-
fiesta el mayor porcentaje de violencia psicológica de control. Respecto a la violen-
cia emocional, casi un 20% de las mujeres entrevistadas reconocieron haber sido
víctima por parte de alguna pareja o expareja, de insultos o las han hecho sentirse
mal consigo misma y cerca del 14% ha sido menospreciada o humillada delante de
otras personas. Han sufrido violencia económica en algún momento a lo largo de
su vida un 34,9% de las mujeres que tienen pareja en la actualidad.
La vigilancia epidemiológica tiene como objetivo conocer la magnitud y las
características de la violencia y sus consecuencias en la salud y en el sistema sani-
tario, con el fin de facilitar la planificación de la atención sanitaria ante la violencia
de género, para promover la mejora de la calidad y la equidad en la atención sanita-
ria integral ante la violencia de género. Existe un Observatorio Estatal de violencia
sobre la mujer que emite publicaciones de informes y estudios realizados. En 2017
ha presentado el IX Informe Anual y permite disponer y relacionar múltiples varia-
bles para conocer la magnitud del problema, la evolución del fenómeno y la eficacia
de las medidas implantadas.
6 1 6
El conocimiento del marco normativo (nacional e internacional)
2 1 12laexistente so-
bre la violencia de pareja hacia las mujeres, es fundamental
de los derechos (a la información, a la asistencia a a 5 ya que
e ,
efectividad
z
z
social
u
g que sufren.187
integral, asistencia
anodes posibleosidlasrímujeres
jurídica,

violencia de género desconocentsu


i
laboral, económica, etc.) y su pleno ejercicio
r
oexistencia onde R 4 7
a u a 3 0 2
qué forma pueden ejercitarlos,
.
r g a
Así mismo, el conocimiento
aobjetivos j u
de la normativa de protección
0 .
existente es un
n la violencia:de8género y un avance hacia
paso im-
portante para la
s c prevención
S a
y lucha contra
IP
DLaeCustodialcompartida
el logro de los
a n
de
d a
igualdad.
e s ,
.judicialmente
o
Y e hijas que fviven d e n
impuesta merece una reflexión ya que
para los hijos u una ruptura familiar, es una de las experiencias de

resuelva, laa r io@marcará de diferente manera y cómo


vida más difíciles que marcarán el resto de su vida. De se trate y como se

usulos menores deben quedar en una situación de seguridad y amparo, siendo


experiencia forma. Ante una ruptura
familiar,
obligación de los progenitores proporcionar la estabilidad necesaria para asegurar
su desarrollo más completo, y ello solo se conseguirá con la complicidad y el acuer-
do de ambos progenitores. Una solución impuesta judicialmente, en un momento
de conflicto de la pareja, sin el acuerdo de las partes, puede aumentar el nivel de
conflicto y poner en peligro el bienestar y la estabilidad emocional de los menores.
Para finalizar, se ha puesto la mirada en los delitos relacionado con la violencia
de genero llevado a cabo usando las nuevas tecnologías, las cuales han supuesto

89
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

un avance social importante, y han influido de manera decisiva en nuestras vidas.


El uso del teléfono móvil ha hecho que llevemos almacenados datos personales que
revelan importante información sobre nosotras, esta información es compartida en
las redes sociales forma parte de la globalidad a la que puede tener acceso cual-
quier persona. Las nuevas tecnologías han supuesto una manera de control de la
otra persona que usado de manera patológica puede dar lugar a diferentes formas
de actuación coactiva hacia la víctima o posible víctima de violencia de género. Es
un asunto de máxima actualidad que legalmente tiene relación con el Derecho a la
intimidad recogido en el artículo 197 del código Penal.

9. BIBLIOGRAFÍA
• Ante proyecto de Ley de custodia compartida. Disponible en: http://www.
mjusticia.gob.es/cs/Satellite/es/1215197775106/Medios/1288781716675/Deta-
lle.html
• Soledad Muruaga. La custodia compartida obligada, otra forma de Violencia de
Género. En: Relaciones de pareja desde una perspectiva de género. Disponible
en: http://www.mujeresparalasalud.org/IMG/pdf/La_Boletina_XXX_Relacio-
nes_de_pareja_desde_una_perspectiva_de_genero.pdf

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cuencia de género. Disponible en: http://www.juntadeandalucia.es/iam/cata-
logo/doc/iam/2015/143528391.pdf
• El ciberacoso como forma de ejercer la violencia de Género en la juventud:
un riesgo en la sociedad de la información y del conocimiento. Disponible en:
http://www.violenciagenero.msssi.gob.es/violenciaEnCifras/estudios/colec-
ciones/pdf/Libro_18_Ciberacoso.pdf

90
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

• Protocolo común frente a la violencia de genero del SNS. Disponible en:


http://www.msps.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/ProtCo-
mActSan_2012.pdf
• Martínez Ortega Rosa Mª., Seco Sauces Olga. La violencia contra las mujeres y
el sistema sanitario. En Enfermería de la mujer. Editorial Cerasa. 2011. Dispo-
nible en: https://books.google.es/books?isbn=8499610668

Legislación Estatal
• Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral
contra la Violencia de Género. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/act.
php?id=BOE-A-2004-21760
• Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia
de derecho a contraer matrimonio. Disponible en: https://www.boe.es/boe/
dias/2005/07/02/pdfs/A23632-23634.pdf
• Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria. Disponible en: https://
boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-7391&tn=2
• Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la
1
infancia y a la adolescencia. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/act.
6 6
php?id=BOE-A-2015-8470
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• Ley 4/2015, de 27 de abril, del Estatuto de la víctima5
a 2 ,
del delito. Disponible
z en:

a d a
http://www.boe.es/boe/dias/2015/04/28/pdfs/BOE-A-2015-4606.pdf
í g u e 87
• Fundación Fernando Pombo. Guía r iz o d r legal a7
o en: nhttp://www.violenciagenero.msssi.
práctica para el asesoramiento . 1
vícti-
a u
mas de violencia de género. tDisponible R 0 . 2 4
rg a n ju a 0 .3
gob.es/informacionUtil/recursos/Otros_Recursos/docs/Guia_Fund_Pombo.pdf
s a
c 10/1995,ade S a
23 de noviembre,IdelP 8
:Código Penal Disponible en:
e
• Ley Orgánica
d ,
Dhttps://www.boe.es/boe/dias/2015/03/31/pdfs/BOE-A-2015-3439.pdf
n e s
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e de 1982. Disponible en: https://www.boe.es/
Y 1/82 defu5 dedmayo
• Ley Orgánica

o @
boe/dias/1982/05/14/pdfs/A12546-12548.pdf
r i
• Leyu a
s Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica
u10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.

Legislación autonómica
• Andalucía. Ley 5/2002, de 16 de diciembre, de Parejas de Hecho.
• Aragón. Decreto Legislativo 1/2011, de 22 de marzo, del Gobierno de Aragón,
por el que se aprueba, con el título de «Código del Derecho Foral de Aragón», el
Texto Refundido de las Leyes civiles aragonesas.

91
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

• Asturias. Ley del Principado de Asturias 4/2002, de 23 de mayo, de Parejas Es-


tables.
• Cantabria. Ley de Cantabria 1/2005, de 16 de mayo, de Parejas de Hecho de la
Comunidad Autónoma de Cantabria.
• Cataluña. Ley 25/2010, de 29 de julio, del libro segundo del Código civil de Ca-
taluña, relativo a la persona y la familia.
• Comunidad Valenciana. Ley 5/2012, de 15 de octubre, de la Generalitat, de
Uniones de Hecho Formalizadas de la Comunitat Valenciana.
• Extremadura. Ley 5/2003, de 20 de marzo, de parejas de hecho de la Comuni-
dad Autónoma de Extremadura.
• Galicia. Ley 2/2006, de 14 de junio, de derecho civil de Galicia.
• Islas Baleares. Ley 18/2001, de 19 de diciembre, de Parejas Estables.
• Islas canarias. Ley 5/2003, de 6 de marzo, para la regulación de las  pare-
jas de hecho en la Comunidad Autónoma de Canarias.
• Madrid. Ley 11/2001, de 19 de diciembre, de Uniones de Hecho de la Comuni-
dad de Madrid.

6 1 6
• Navarra. Ley Foral 6/2000, de 3 de julio, para la igualdad jurídica de las pare-
jas estables.
2 1 12
a de5 z ,
• País Vasco. Ley 2/2003, de 7 de mayo, reguladora
a
ad odríg u e
las parejas de hecho.
87
r iz 7 . 1
Recursos
a u to n R 0 . 2 4
r g a
• Ministerio de Sanidad,
j u ae Igualdad. 0http://www.violenciage-
Servicios Sociales
n . 3
e s ca
nero.msssi.gob.es/
a S a IP :8
a n d www.mjusticia.es
• DMinisterio de Justicia.
. e s ,http://www.mjusticia.gob.es/cs/Sate-
Y o l d e n
llite/Portal/es/serviciosciudadano/oficinas-asistencia-victimas
u
• Consejo General delfPoder Judicial. www.poderjudicial.es

a r i o@
u
• Consulta de sentencias. http://www.poderjudicial.es/search/ Ejemplos: http://
uswww.poderjudicial.es/search/indexAN.jsp
• Consejo General de la Abogacía. www.cgae.es
• Instituto de la Mujer. www.inmujer.gob.es/
• Asociación Española de Abogados de Familia. www.aeafa.es
• Colegio de Abogados. www.icam.es
• Asociación Madrileña de Mediadores. www.ammediadores.es

92
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

• Unión de Asociaciones Familiares. http://unaf.org/


• Federación Asociaciones Mujeres Separadas y Divorciadas. www.separadasy-
divorciadas.org
• Federación de Mujeres Progresistas. www.fmujeresprogresistas.org
• Mujeres Juristas. Themis. https://www.mujeresjuristasthemis.org/

6 1 6
21 12
a 5 e z ,
a
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r iz 7 . 1
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Fundación para el desarrollo de la Enfermería
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Capítulo 3
LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y LA
SALUD DE LAS MUJERES

Género y Salud una aproximación teórica.


Magnitud, impacto de la violencia de
género en la salud de las mujeres.
La Atención desde la Perspectiva de
género. El síndrome de malestar de las
mujeres. 6 16
12 21
a 5 e z ,
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Autora
ROSA MARIA MARTINEZ ORTEGA
6 1 6
21 12
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ar io
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Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

1. GÉNERO Y SALUD UNA APROXIMACIÓN TEÓRICA PARA


ENTENDER LOS MALESTARES
La Magnitud de la violencia de género y su repercusión a nivel social y personal
para las mujeres, hacen de esta una cuestión de Estado, llegando a ser considerada
como un problema de Salud Pública que atenta contra la integridad y los derechos
humanos de las mujeres. Las mujeres que sufren violencia presentan síntomas en
su cuerpo, porque muchas veces no saben qué les pasa en el psiquismo, ni siquiera
son capaces de identificar que están sufriendo maltrato, porque como ya hemos
visto a veces es tan sutil que es difícil darse cuenta, está tan normalizado en la
sociedad que no se ve como un problema de salud, ni por profesionales ni por la
propia mujer. Para trabajar con una visión holística de la salud debemos tener en
cuenta que:
“Todo síntoma es, en lo esencial, un precipitado de significaciones
referidas a diferentes dimensiones de la vida humana […]: histo-
ria infantil, sufrimiento psíquico, conflictos intersubjetivos (pareja
o familia), fracaso social, situaciones de desamparo, rupturas con
la realidad consensual, y se presentan como las manifestaciones de
un malestar que no se puede reducir a un determinismo absoluto,
ya sea biológico, psíquico o sociocultural. Los estudios epidemioló-
6 1 6
gicos revelan un exceso de morbilidad -general y mental- femenina
2 1
en la edad adulta […], lo que pone de manifiesto la necesidad de 12
reflexionar sobre esta situación.” (Tubert, 2001).a 5 e z ,
a d a r í g u 87
¿Qué significa tener salud t r iz
o un modelo con o d 4 7 . 1
a u desde
n R perspectiva de género?
a como proceso, . 2
0conseguir una
g
Significa tener salud
r a j u
como libertad, salud
n 0 . 3
para
8 en contraposición al
e s ca solidaria
autonomía personal
a S a (Jordi GolIP
y gozosa
,
:continúa
y Gorina),
D
concepto
l a n d
de salud como ausencia
. e s
de enfermedad, que solapando dos tér-

o
minos que deberían definirse
Y relacionadofcon
de
e n
forma separada.
dunala promoción
Conocemos dos modelos de salud,
el positivista
@
psicofísico y social tal como
ureza definición
idealista de un estado de bienestar
de la OMS y el denominado biomédi-
r io
a con los problemas de equidad y laninguno
co qué se refiere a la evitación de la enfermedad, de ellos está suficiente-
u
mentes u
implicado salud de las mujeres.
Algunas autoras sugieren un tercer modelo qué describe la salud como liber-
tad, hace énfasis en la necesidad de potenciar la capacidad de decisión personal,
el empoderamiento de los individuos (mujeres), el acceso a los recursos para te-
ner una vida más saludables, más que en dar informaciones o medicaciones para
combatir riesgos. Introduce el concepto “salud para disfrutar o salud para vivir” un
concepto de salud relacionado con la calidad de vida, con la capacidad de trabajar
en mejores condiciones, pero no solo entendiendo el cuerpo como productivo, sino

97
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

como cuerpo capaz de gozar del ocio, de la sexualidad, de la sensualidad y de las


relaciones humanas.
¿Nos podemos plantear una salud para disfrutar sí muchas de las mujeres solo
se pueden permitir sobrevivir?
La cuestión sobre la vida se podría plantear de diversas formas:
¿Qué es la buena vida? ¿cómo se ha concebido una buena vida de
forma que las vidas de las mujeres no hayan sido incluidas en su
conceptualización? ¿que sería la buena vida para las mujeres?1
Esta autora se pregunta también, “cómo organizamos la vida, como le otorga-
mos su valor, como la salvaguardamos de la violencia, como obligamos al mundo y
a sus instituciones a cobijar nuevos valores, lo cual implica que sus actividades filo-
sóficas están en cierto sentido aunadas por el objetivo de la transformación social”
Esta es una asignatura pendiente de la medicina ya que al dar como normales
síntomas basados en pruebas, no los relaciona con la calidad de vida vinculado
con la salud y acaba normalizando la inferioridad en lugar de potenciar al máximo
la energía, el placer y la creatividad de las mujeres. Dona Haraway manifiesta que
para solucionar este problema debemos convertir a las mujeres en agentes de cam-
bio y hacer el paso hacia mujeres como seres protagonistas de su salud y su destino

6
y no víctimas eternas en manos de sus agresores físicos, imaginarios o simbólicos. 1 6
Para identificar los condicionantes que impiden el desarrollo
2 1 1de2las potencia-
lidades de las mujeres, tenemos que poner en relación la
a 5salud del cuerpoe z ,
con las

i z a da que nos
condiciones de vida y trabajo y las discriminaciones
d restánu
í g limitando .
. 1 87
2

u to
Encontrarse bien es encontrarse r con una
R
misma, yola práctica de
4
este
2 7
encuen-
tro es seguramente más a
a fácil
a n
cuanto más holístico
u sea el acercamiento
. 3 .
0 enfermar. el
hacia

a r
propio cuerpo llenog de potenciales
a n
de j
salud y rodeado
8
de
: salud 0
riesgos para

e s c a S , I P
D Deberemos
l a n d
tener en cuenta los condicionantes
e s de desde una perspectiva
. y tener en cuenta losbiología,
de género; afectan
Y o a seres humanos
d e n que tienen una genética, fisiología,
endocrinología y una
u
psicología
f diferente, condicionantes de

ioha@condicionado su personalidad, sus creencias, sus actitudes, y


clase social, etnia y si es
y la biografíarque
a
posible también la orientación sexual, la historia de vida

u s
formas ude percepción, dependiendo de la familia en que han vivido, de la escuela
y la sociedad en la que han desarrollado su aprendizaje; que en el caso de las mu-
jeres las ha llevado a una percepción de una baja valoración desde el momento del
nacimiento que las ha llevado a una baja autoestima común a todas las mujeres
del mundo, de todas las clases sociales y todas las culturas con mayor o menor
intensidad.

1. Judith Butler. Deshacer el Género. Barcelona. Paidós. Ibérica 2006.


2. Mujeres en Red. Algunas autoras pueden ayudarnos a encontrar el análisis sobre la salud y el género.
Celia Amorós, Victoria Sau, Teresa del Valle, Amelia Valcárcel, Judith Butler, Anna Freixas, Mari Luz
Esteban. Disponible en: http://www.mujeresenred.net/spip.php?page=autoras

98
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Las mujeres se autoimponen unas formas corporales determinadas, un modelo


que obedece a los mandatos de ideal de maternidad, y del ideal social de lo que ha
de ser la feminidad. El perseguir siempre modelos de perfección las conduce a situa-
ciones de alto estrés mental, nunca están plenamente satisfecha de lo que hacen,
deben soportar una baja valoración social y familiar de todas las tareas que realizan.
La sensación de culpa constante y la persecución de un modelo de perfección son
dos graves condicionantes de la salud mental de las mujeres. Además, el rol de cui-
dadora la somete durante toda su vida al cuidado de otros lo que les impide tomar
decisiones sobre su futuro y gozar de tiempo propio. A esta forma de enfermar de las
mujeres se suma la violencia de género, el acoso, sexual y laboral. Son causas invisi-
bles de malestar en las mujeres y esto podría mejorarse si se pudiera incrementar la
corresponsabilidad familiar de todos los miembros adultos de la familia.

2. MAGNITUD E IMPACTO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN


LA SALUD DE LAS MUJERES
La violencia contra las mujeres fue reconocida como un problema de salud pú-
blica por la OMS en 1996. Desde entonces se han aunado esfuerzos en las diferen-
tes naciones para poner de manifiesto las graves consecuencias de esta violencia
para la salud de las mujeres y la repercusión en el Sistema Sanitario. Este mismo
6 1 6
12
organismo afirma que las mujeres que han sido víctimas de abusos físicos o sexua-

5 2 1
les presentan tasas más elevadas de enfermedad mental, embarazo no deseado y
,
a a u e z
aborto (tanto espontáneo como inducido) que las que no han sufrido esos abusos.
7
r iz ad odríg
La mayoría de las agresiones contra las mujeres, son cometidas por varones con los
. 1 8
que tienen una relación íntima.
La violencia de géneroa esu
to n Ry también un0 . 2 47
r g a n j u a la han0considerado
un riesgo por ser mujer factor
.3 como uno de riesgo
de mala salud. Diversos
a organismos internacionales
a 8
: Una de cada 3 mujeres en
el D esescgolpeada,
de los crímenes
mundo
encubiertos más
n d a
violada
S
o
e
maltratada sa lo
I P
frecuentes del mundo.
, largo de su vida por el mero hecho
de ser mujer yo l a .
nla Unión Europea. En nuestro país como media
Y una de cadafucinco
al menos una mujer es asesinadadeencada semana a manos de su pareja o expareja. Se

rio @
ha objetivado a través de encuestas de victimización que alrededor de 2 millones de
mujeresu dea
usfísicos, psicológicos o sexuales por parte de su pareja o expareja.
más de 18 años pueden encontrarse en una situación objetiva de malos
tratos

2.1. CONSECUENCIAS SOBRE LA SALUD FÍSICA, PSÍQUICA O


MENTAL, SOCIAL Y EL BIENESTAR DE LAS MUJERES
Las consecuencias de la violencia de género en las mujeres que la padecen
afectan a todos los ámbitos de la vida. Los efectos sobre la victima van a depender
de diversos factores y van a estar relacionados con las características del agresor
y la violencia que ejerce, el contexto sociocultural y económico, las características
propias de personalidad y de salud previa de la víctima.

99
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Podemos clasificar las consecuencias de la violencia en mortales3 y aquellas,


que sin tener un resultado de muerte inciden gravemente en las victimas. Entre las
segundas se establecen tres ámbitos fundamentales, sobre la salud física, la salud
mental, la salud sexual y reproductiva4 y los efectos sobre la vida social. Aunque es
difícil cuantificar las consecuencias de la violencia sobre la vida y la salud de las
mujeres la macroencuesta5 recoge algunos datos como, la percepción de las muje-
res de los efectos en su bienestar físico o mental, los sentimientos de las mujeres
tras los episodios de violencia de género y las lesiones físicas provocadas por la
violencia de género.
La violencia física es la que genera más miedo en las mujeres (23,5%). Nume-
rosos estudios realizados en el ámbito sanitario demuestran que las mujeres que
sufren malos tratos demandan un mayor número de atención6.
“Hay un modo de enfermar específico de las mujeres y hay también
un modo de expresar nuestro malestar diferente al de los varones.
Es una diferencia basada en una larga historia social de acumula-
ción de experiencias que constituye nuestra posición en el género”7.
Las consecuencias no mortales que la violencia tiene para la salud de las mu-
jeres se traducen en forma de manifestaciones clínicas que lesionan la integridad
de las mujeres que la sufren.
6 1 6
Entre las principales encontramos:
2 1 12
■ Síntomas inespecíficos a 5 e z ,
La violencia ocasiona síntomaszfísicos
a
adinespecíficos r í u
g (cefaleas,.do-187
o r i
lores lumbares, dolorestabdominales, R d variados
7
opélvicos, quejas.2somáticas),
4
a a u a ndolores
3 0
que se caracterizan
casa a g
r respuestaSa losan
o nula j u
porque son bastante difíciles
tratamientos habituales
de
0 .encuadrar,
8destrucción
tienen
y están acompañados
es-

s c P :
Iestrés postraumático,detrastornos
De ma, trastornos
de cansancio

l a n
y
d a
síntomas
. e
del sueño, trastornos ,
ansiedad-depresión,
por
la autoesti-
de
Y
la o
conducta
de
alimentaria, n
abuso de alcohol, drogas y psicofármacos como
fu
reflejo del trastorno psicológico derivado del maltrato.

a r i o@
usu
3. Estadísticas del Ministerio de Sanidad. Violencia en cifras. Disponible en: 2017/http://www.violencia-
genero.msssi.gob.es/violenciaEnCifras/boletines/boletinMensual/2017/docs/BE_Octubre_2017.pdf
4. Inmaculada Romero Sabater. Guía de intervención en casos de violencia de género. Una mirada para
ver. Editorial Síntesis. 2015.
5. Macroencuesta de la violencia de género 2015. Disponible en: http://www.violenciagenero.msssi.gob.
es/violenciaEnCifras/macroencuesta2015/home.htm
6. Iñaki Markez, Mónica Póo, Nuria Romo, Carmen Meneses, Eugenia Gil, Amando Vega. Mujeres y psico-
fármacos: La investigación en Atención Primaria. Instituto de la Mujer. Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq. [onli-
ne]. 2004, n.91, pp.37-61. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/neuropsiq/n91/v24n3a04.pdf
7. Mabel Burin. El malestar de las mujeres, la tranquilidad recetada. Editorial Paidós Ibérica. 1990.
Mabel Burin. Género femenino y consumo abusivo de psicofármacos. Disponible en: http://www.psi-
comundo.com/foros/genero/farmacos.htm

100
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Las heridas, el miedo y el estrés asociados a la violencia pueden dar lugar a


problemas de salud crónicos (dolor crónico de cabeza o de espalda) y sínto-
mas recurrentes en el sistema nervioso central (desmayos y convulsiones).
Las mujeres víctimas de violencia además presentan mayor percepción
subjetiva de síntomas gastrointestinales (pérdida de apetito, trastornos de
alimentación), son diagnosticadas con frecuencia de síndrome de intestino
irritable, dolor crónico.
■ Sentimientos de las mujeres tras los episodios de violencia de género
El mayor porcentaje de mujeres que se consideran muy afectadas en lo
físico y/o psicológico corresponde a las que han sufrido violencia física
(32,1%), y un 31,5 han experimentado mucho miedo de su pareja. Los sen-
timientos de las mujeres que han sufrido violencia física, sexual o miedo de
una pareja o expareja son en primer lugar tristeza seguido de un sentimien-
to de miedo, angustia, vergüenza, culpa, agresividad.

PERCEPCIÓN DE CUANTO LE HA AFECTADO LA VIOLENCIA DE GÉNERO


EN EL BIENESTAR FÍSICO Y/O PSICOLÓGICO

160

6 1 6
140

21 12
120
a 5 e z ,
100 a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a
80
u to n R 0 . 2 4
rg a 60
n j ua 0 . 3
e s ca a S
40 a IP :8
D a nd . e s ,
Yo l 20

d e n
@ fu 0

ar io Mucho Bastante Poco Nada

u s uTotal
Violencia física
24,5
32,1
34,6
38
21,7
18,2
10,1
8,8
Violencia sexual 28,3 33,1 20,5 11,8
Miedo 31,5 35,7 18,3 5,6

Miedo Violencia sexual Violencia física Total

101
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

SENTIMIENTOS PROVOCADOS POR LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Miedo 51,6

Angustia 49,9

Vergüenza 38,7

Culpa 30,1

Agresividad 19,1

Tristeza 59,8

0 10 20 30 40 50 60 70

2.1.1. Lesiones físicas provocadas por la violencia de género a lo largo


de toda la vida
La violencia física es la principal causa de las lesiones traumáticas en las muje-
res, estas lesiones presentan gran variabilidad que van desde afecciones leves (pe-
queños cortes, contusiones, inmovilidad de miembros, pérdida de audición y vista,
fracturas quemaduras) hasta más severas (traumatismos craneoencefálicos que en
1 6
ocasiones lleva a pérdida de conciencia, coma y muerte). Las lesiones se suelen lo-
6
1 2
calizar en zonas del cuerpo cubiertas por ropa o por el cabello quedando así ocultas.
1
Un 42.1% de las mujeres que han sufrido violencia física,
a 2
5 sexual z ,
o miedo por parte
de alguna pareja o ex pareja en algún momento
da d g20,2%
de su vida e
u graves. 187
manifiestan que dicha
iz afueron moderadasryíun .
to r
violencia les provocó lesiones. En un 21,9%
R o 4 7
a a u
ua n
LESIONES FÍSICAS PROVOCADAS SEGÚN GRAVEDAD
. 3 0 .2
a rg a n j : 8 0
c S
Des landa IP
80

.e s , 71,5

60
Y o d e n 53,8

f u 51

40
a r io@
usu
22,8
21,9 22,6 20,2
20 16,1
6 4,2 3,5 6,4

0
Moderadas Graves (fracturas, No NC
(rasguños, cortes, hemorragias
moratones, internas, abortos
dolores) no involuntarios)

CUALQUIER PAREJA EXPAREJA PAREJA ACTUAL

102
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Prevalencia de las lesiones


un 14,3% de las mujeres de 16 a 29 años han sufrido lesiones graves, porcentaje
inferior al de las mujeres de más de 30 años que han sufrido estas lesiones, en un
20%, las mujeres de 30-44 años; un 23,1% las de 45-59 años; y un 23,1% las de más
de 60 años. Podemos concluir que las mujeres mayores de 45 años son las que su-
fren lesiones graves en mayor porcentaje.
La prevalencia de lesiones entre las mujeres nacidas en el extranjero un 51,9%,
es superior a la de las nacidas en España con un 39,4%. Además, estas lesiones son
de carácter grave: un 30,7% para las nacidas en el extranjero, y 17,6% en el caso de
las nacidas en España.

VIOLENCIA FÍSICA SEXUAL O MIEDO POR EDAD

25
23,1 23,1
20
20

15 14,3

10

6 1 6
5
21 12
a 5 e z ,
0 a
ad odríg u 87
r iz
16-29 30-44
7 . 1
45-59 > 60

a u to n R 0 . 2 4
rg a ua . 3
VIOLENCIA DE CARÁCTER GRAVE
n j 0
e s ca a S a IP :8
D a nd . e s ,
Yo l d e n
@ fu 17,6

ar io 30,7

u s u Nacidas en España
Nacidas en el extranjero

2.1.2. Consecuencias de la violencia para la salud social


■ Aislamiento social
Uno de los efectos más importante es el aislamiento, porque las mujeres
están más desprotegidas. Al principio son los maltratadores los que las

103
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

aíslan, pero más tarde son las propias mujeres las que no quieren relacio-
narse, no quiere que nadie las vea porque sienten culpa y vergüenza, como
consecuencia de los malos tratos mantenidos. Ruptura del apoyo social que
aumenta la dependencia del maltratador
■ Pérdida de empleo y pobreza
Recursos económicos escasos, falta de control sobre su economía; las mu-
jeres víctimas de violencia son más pobres, bien porque no tienen recursos
económicos propios o teniéndolos, los maltratadores no les permiten dis-
poner de ellos, administran el dinero que ella gana impidiéndole acceder
de manera directa a sus propios recursos y descalifican a la mujer como
administradora del dinero. El objetivo es el control de la mujer a través de
impedir su acceso a los recursos. Las mujeres no pueden tomar iniciativas
eficaces sin recursos para salir de la situación.
■ Absentismo laboral.
■ Disminución de días de vida saludable.

2.1.3. Consecuencias de la violencia sobre la Salud sexual y


reproductiva

6 1 6
La Violencia sexual8 es cualquier atentado contra la libertad sexual de la mu-
1 12
jer, cualquier acto o expresión sexual realizado contra su voluntad que atente con-
2
a 5 z ,
tra su integridad física o afectiva (bromas, propuestas sexuales indeseables, acoso,
e
a
ad odríg u
violación, etc.), o cualquier relación o acto sexual que la mujer considere humillante
87
r iz
o doloroso, incluyéndose dentro de estos la obligación de prostituirse.
7 . 1
a u to n R . 2 4
0 sus derechos
Además, puede incluirse
g
de las mujeres arla a
planificación
n j
familiar u a
dentro de este tipo de violencia el limitar
0
y la capacidad para . 3
ejercer
el acceso

sexualessyc
e
a
reproductivos
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graves
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D Las mujeres
ductiva.
a n d Lossufren
que
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violencia
. , dificultades para protegerse de
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embarazos no o l
deseados.
e nvíctimas de que
estudios revelan la violencia es más común en
familias Y f
numerosas, estasu d
mujeres la violencia suelen tener más hijos
io@desearían.
de lo que ellas mismas
a r
u s u que tener en cuenta otros tipos de violencia como el matrimonio
Tendremos
infantil, que da lugar a embarazos precoces y no deseados. Plantea riesgos que
suponen una amenaza para la vida de las adolescentes ya que las complicaciones
relacionadas con el embarazo, son la principal causa de mortalidad de chicas de
entre 15 y 19 años en todo el mundo.

8. Folleto de acoso sexual y acoso por razón de sexo. Conoce tus derechos. Disponible en: http://www.
msc.es/ssi/igualdadOportunidades/iEmpleo/otros/Folleto_acoso_sexual.pdf
Protocolo de actuación frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo. Disponible en: http://boe.
es/boe/dias/2011/08/08/pdfs/BOE-A-2011-13553.pdf
Existe un centro de Atención Integral a mujeres víctimas de violencia sexual. En Comunidad de
Madrid CIMASCAM.

104
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

La mutilación genital femenina o ablación aumenta el riesgo de que se produz-


can obstrucciones y complicaciones durante el parto, muertes de neonatos, hemo-
rragias postparto, infecciones y muerte de la madre9.
La violencia sexual va a provocar síntomas ginecológicos y sexuales. Pueden
producir alteraciones funcionales en el aparato genital. Existencia de dolores pélvi-
cos recurrentes que no responden al tratamiento. Infecciones de transmisión sexual
incluida la infección por VIH/SIDA. Síntomas inespecíficos como menstruaciones
irregulares o dolorosas, infección urinaria, síndrome premenstrual, dificultades en
la exploración ginecológica. Como consecuencia de las relaciones sexuales im-
puestas o forzadas vivida con miedo y con dolor se desarrollan fobias y dificultades
para disfrutar de la sexualidad. Por ello las mujeres manifiestan a menudo anorgas-
mia, dispareunia y vaginismo. Las infecciones de transmisión sexual tienen reper-
cusiones en la salud de las mujeres ya que afectan al aparato reproductor, producen
esterilidad e infertilidad, problemas en el parto, muerte fetal o abortos.

2.1.4. Consecuencias fatales de la violencia: asesinatos10


Entre las consecuencias fatales de la violencia se encuentran las de índole mor-
tal, como el homicidio y el suicidio. La mayoría de las mujeres que mueren por ho-
micidio son víctimas de sus parejas actuales o previas, las amenazas de muerte y la

6 1 6
evidencia de peligrosidad son factores asociados al riesgo de muerte. El suicidio es la

2 1 12
segunda de las consecuencias mortales de la violencia de pareja. Para algunas mu-

a 5 e z ,
jeres la experiencia del maltrato es tan dura y ven tan pocas posibilidades de salir de
a
ad odríg u
su situación que llegan a atentar contra su propia vida. Algunos estudios realizados
87
r i z
demuestran que las mujeres maltratadas tienen una probabilidad de suicidarse entre
7 . 1
to R
tres y cinco veces mayor que las mujeres cuyas parejas no son violentas.
a u n . 2 4
rg a n j u aEMBARAZO0.30
2.2. VIOLENCIA
Ele s
DE GÉNERO EN
ca es una etapa
a S a EL
IP : 8y de especial riesgo. A
D embarazo
a n
veces, es en estaletapa
d . e s ,
de especial vulnerabilidad

Y o importante d dee
n
cuando la violencia empieza a ser franca y evidente. Asimis-
mo, un porcentaje
@ u malos tratos por parte de la pareja se inician en
f violencia física y sexual. Es un factor de riesgo gestacio-
este periodo, incluyendo la
io
nal, por lo quertodo embarazo en una mujer que sufre malos tratos se considera de
u s ualo que significa un aumento de la morbimortalidad materna y perinatal.
alto riesgo,
Una de cada cuatro mujeres padece violencia física o sexual durante el embarazo.

9. O
 NU Mujeres Informe anual 2016- 2017. Organización de las Naciones Unidas dedicada a promover la
igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Como defensora mundial de mujeres y niñas,
ONU Mujeres fue establecida para acelerar el progreso que conllevará a mejorar las condiciones de
vida de las mujeres y para responder a las necesidades que enfrentan en el mundo. Disponible en:
http://www2.unwomen.org/-/media/annual%20report/attachments/sections/library/un-women-an-
nual-report-2016-2017-es.pdf?vs=5635
10. Violencia con resultado de muerte en 2017: mujeres asesinadas 51, menores asesinados 10, total
61 víctimas. http://www.tribunafeminista.org/asesinatos-machistas- Consultar fuente primaria en:
http://estadisticasviolenciagenero.msssi.gob.es/

105
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Entre el 23% y el 53% de las mujeres que sufren abusos físicos a manos de su pareja
durante el embarazo reciben patadas o puñetazos en el abdomen.
Existen muchas teorías explicativas del porque durante el embarazo aumenta
la violencia, una de ellas señala que la pérdida del atractivo físico de la mujer, que
supone un embarazo podría ser una razón por la cual el agresor utiliza la violencia e
incluso incremente su intensidad. Ella ya no es el objeto de deseo, pues el embara-
zo va cambiando su cuerpo. Esta explicación es utilizada para explicar por qué du-
rante este período los golpes van dirigidos a los senos, el abdomen y los genitales.
La violencia durante el embarazo se convierte en un mecanismo de control muy
útil para el agresor, por un lado, ataca a la propia identidad de la mujer, con un plus
biológico, funcional y social, por otro lado, a la mujer como madre. Es importante
tener en cuenta la construcción de la maternidad en una sociedad patriarcal, para
entender porque las mujeres en este periodo sienten una ambivalencia respecto a
su maternidad y a la relación de pareja, el proceso de construcción de la materni-
dad, conlleva una serie de mandatos sobre cómo ha de ejercerse, la idea de buena
madre se trasmite a través de la cultura y las instituciones y son reproducidas en
el imaginario social, ideal maternal. La maternidad se ve como vía obligatoria de
realización de las mujeres y como parte importante de la conformación de la iden-
tidad femenina. Ser mujer y ser madre se convierte así en conceptos equivalentes.
1
La maternidad y la época del embarazo se consideran sinónimo en nuestra cultura
6 6
2 1 12
de realización, competencia, serenidad, equilibrio, estabilidad de la pareja, pero al

a 5
mismo tiempo, se puede considerar como desencadenante de tensiones y redefini-
e z ,
ciones de la propia vida, la identidad y de las relaciones personales significativas,
a
ad odríg u 87
por lo que la violencia puede agravarse, el agresor es consciente de la existencia
r iz 7 . 1
a u to n 0 . 4
de más limitaciones y dependencias derivadas de la mayor vulnerabilidad de la
R 2
rg a n j u a
mujer durante este período aprovechando para ejercer el control y el dominio sobre
0 . 3
:8
la mujer, con una actitud emocional distante, con maltrato psicológico, o utilizando
s ca
la violencia física directa.
e a S a IP
, señala que, en 11 de los 15 países exa-
DLa Organización
l a n d .
Mundial de la Salude s
(OMS)
minados,Y o deumujeres
el porcentaje d e n alguna vez habían estado embarazadas y ha-
que
@ f física durante al menos un embarazo superaba el 5%
bían sido víctimas de violencia 11.

io
ar aumenta la probabilidad de se produzcan:
s u
Esta violencia
u■ Cuadros de estrés.
■ Aborto espontáneo.
■ Inicio tardío de la Atención Prenatal.
■ Mortinatalidad.

11. La violencia infligida por la pareja y la salud reproductiva. Disponible en: http://www.who.int/gen-
der/violence/who_multicountry_study/summary_report/chapter4/es/index4.html

106
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

■ Parto y nacimiento prematuros.


■ Lesiones fetales.
■ Neonatos con bajo peso al nacer.

2.2.1. Causas y consecuencias de la violencia de género en el


embarazo
Las mujeres en el embarazo van a necesitar ser cuidadas y asistidas, por ello
este momento es propicio para que las mujeres que sufren maltrato no estén dis-
puestas a seguir soportándolo y ponga límites a los mismos, el maltratador a su vez
sabe que la mujer se siente más vulnerable y acentúa por ello su maltrato. Además,
la época del embarazo es el momento en el que el maltratador exige más atención
porque detecta que la mujer ya no está centrada en él, surge “otro” entre él y ella y
siente que puede dejar de ser el centro lo que agudiza su sentimiento de propiedad
y androcéntrico. La mujer maltratada siente ambivalencia por un lado pretende
dar una nueva oportunidad al futuro padre de su criatura “padre ideal” y niega al
“padre maltratador” y por otro lado no quiere seguir aguantando al transgresor de
su dignidad.
El profesional de enfermería durante el embarazo ocupan un lugar privilegiado
para orientar y cuidar a las mujeres, proporcionando una atención integral a lo
6 1 6
2 1 12
largo de todo su ciclo reproductivo (pubertad, adolescencia, menopausia). Las en-

a 5
fermeras deberán estar capacitadas para detectar las múltiples manifestaciones de
e z ,
la violencia de género en mujeres embarazadas.
a
adedviolenciaodedgénero
r u
íga los que 7 87
Existen unos indicadores de sospecha
r iz .
debe-1
u
mos prestar atención, ya que pueden
a to enmascararse n Rdiferentesdecuadros
con
0 . 24clínicos.
Es necesario observara
r g ju a
en la clínica, la presencia
n de tres o más3
0 . los siguientes

s c
síntomas pueden a hacernos a
sospechar; mujeres que anulan
Saccidentes domésticos
P 8
: frecuentes, retraso en el
o fallan a las citas, que
e
D uterino,
presentan
d a
trastornos del sueño,
, I
slos movimientos fetales, dolor pélvico
ndificultad paranpercibir
crecimiento
o l a . e
e con el embarazo, ideas de suicidio e intentos
Y depresivas frelacionadas
crónico, fases
u dtodos
r io @
autolíticos. Se deberán recoger los datos en la historia clínica, siendo impor-

u a
tante hacer una valoración del profesional de enfermería en la primera visita donde
us preguntas concretas para valorar si existe violencia de pareja hacia las
se realicen
mujeres. Hay que estar alerta de los indicadores de sospecha en consulta tanto
programada como de urgencias. Es preciso informar a la mujer embarazada de los
pasos a seguir según los protocolos de actuación y derivación a servicios sociales,
Servicios de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género, unidades de
atención y protección a las mujeres (policía municipal) o al juzgado de violencia.
Los profesionales de enfermería deberán tener en cuenta que las mujeres em-
barazadas, van a ser incapaces de decidir nada que tenga que ver con su estado,

107
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

ni gestionar sus preferencias terapéuticas, ni sobre el deseo de seguir adelante o


no con el embarazo porque su subjetividad12 está invadida por la duda del futuro
incierto con el padre y maltratador.
Hay que tener en cuenta las condiciones en las que mujeres de otras naciona-
lidades se quedan embarazadas, e investigar si existen problemas de pareja. In-
formar a las mujeres migrantes de sus derechos, de las normativas nacionales y
europeas en materia de inmigración.
Se deberá tener además en cuenta si el embarazo es deseado o no, y si puede
ser fruto de un abuso sexual (violencia sexual).

Consecuencias de la violencia de género en las víctimas gestantes


Es muy característico que exista un cuadro ansioso-depresivo, un porcentaje de
mujeres maltratadas sufren depresión postparto (aproximadamente un 50%), mu-
chas mujeres tienen depresión durante el embarazo, pero se descubre o se acentúa
en el parto y postparto. Existe un temor de la mujer maltratada por su pareja a que
maltrate también a su hijo/hija.
Es importante tener en cuenta que en un momento tan importante desde el
punto de vista social y familiar la mujer va a sufrir también aislamiento social de
1 6
amistades o del entorno laboral, con el agravante también de la dificultad para la
6
2 1 12
mujer embarazada y madre de acceder a un empleo o mantenerlo. Por lo que se

a 5
acentúa su vulnerabilidad no solo como mujer sino también como madre.
e z ,
a
ad odríg
La violencia de género también tiene consecuencias u
sobre la salud de los hijos
87
13
e hijas .
o r iz 4 7 . 1
a u t
OBSTÉTRICA a n R 0 . 2
2.3. LA VIOLENCIA
rg a n j u 0 . 3
8 cuerpo y procesos repro-
s c a obstétrica consiste
La violencia S a en la apropiación
IP : del
e
D de las mujeres
ductivos
n a
dy de los derechos
e , básicos de los neonatos por personal
smás
de la salud. Eslun
o a .
grave problemanglobal
de y neonatos, por este motivo en 2014 se crea el
de salud Pública que pone en riesgo el
bienestarY u
f
biopsicosocial de madres
@ Obstétrica (OVO).
io
observatorio de Violencia
r
ael estudio del Observatorio (gráficos de elaboración propia a partir de
u s u
Según
los datos del observatorio).
14

12. Subjetividad como significado que tiene para las mujeres las vivencias a las que se expone y como
las integra en su vida.
13.Save The Childreen, “Atención a los hijos e hijas de las mujeres víctimas de violencia de género”,
En el Informe: En la violencia de género no hay una sola víctima, febrero 2011. Disponible en: http://
www.savethechildren.es/docs/Ficheros/425/Informe-Violencia_de_genero.pdf
Pobreza infantil en hijos/hijas de mujeres que víctima de violencia de género. https://youtu.be/4h-
FIU1h68bA
14. Informe del Observatorio español de la violencia obstétrica Asociación. El parto es nuestro 25 de
noviembre de 2016. Disponible en: https://www.elpartoesnuestro.es/sites/default/files/public/OVO/
informeovo2016.pdf

108
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

ACTITUD Y MENSAJE DE LOS PROFESIONALES

70,30
70
66

60

50

0
Tuvieron contacto No se pidio permiso
con las mujeres y para tratar a las
no se presentaron usuarias

PLAN DE PARTO

74,70

70
65,80

60

6 1 6
12
50
25,30

5 21 ,
0
a a u e z
El documento no fue
7 No se les permitió

r iz ad odríg respetado

7 . 1 8 elegir la postura
en el expulsivo

a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8
CONSENTIMIENTO DE LAS MUJERES
D a nd . e s ,
Yo l d e n 76,60
70
@ fu
ar io
u s u60
50,70 50,10
50

0
No fueron No fueron informadas Se actuó
informadas de de las distintas prescindiendo del
la intervención opciones de actuación consentimiento
(inducción, kristeller, de las mujeres
episiotomía…) que
se les iba a realizar

109
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

MUERTE NEONATAL

75
70
65,20
60

50

0
No recibió No tuvo libertad ni
información clara tiempo para decidir
sobre la autopsia y el sobre el cuerpo de su
entierro bebé

“Todos los recién nacidos deben poder disfrutar de las ventajas de la no separación”.
“Si están sanos no hay razón para separarlos, si están enfermos necesitan a sus madres más
que nunca”15.

INGRESO NEONATAL

70
66,70
6 1 6
60
2 1 12
a 5 e z ,
50 a
ad odríg u 87
r iz 42,70
7 . 1
a
0
u to n R 0 . 2 4
r g a n j u a
No se les explicó
0 . 3
No tuvieron libre

:8
ni se les pidió acceso

e s ca a S aconsentimiento

, I P
D l a n d para cada actuación

. e s
sobre sus bebés

Yo d e n
En cuanto a la@
f u
io necesidad de apoyo psicológico para superar las secuelas o ma-
arde su parto un 35,9% de las mujeres va a necesitar ayuda en relación
los recuerdos
au su
este hecho.
Las mujeres embarazadas tienen derecho a expresar sus preferencias, nece-
sidades, deseos y expectativas sobre el proceso de parto y nacimiento y disponer
de esta información por escrito que será de utilidad para el equipo profesional que
atiende en el momento del parto y que facilitará la comprensión del proceso y la
participación tanto de la mujer como la de su pareja o acompañante. Decidir su
Plan de Parto con antelación evitará tener que decidir en el momento del parto en el

15. Que no os separen. Disponible en: http://www.quenoosseparen.info/articulos/noseparar/

110
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

que el estado emocional y físico de la madre es más vulnerable. Se deberá informar


a la mujer de las prácticas adecuadas para la asistencia al parto y nacimiento re-
cogidas en las recomendaciones de la Estrategia de Atención al Parto Normal16, en
la Estrategia Nacional de Salud sexual y Reproductiva17 del MSPSI y en la Guía de
Práctica Clínica18 sobre la atención al parto normal. Existe a sí mismo la necesidad
de consentimiento informado establecida en el Artículo 4.1 de la Ley 41/2002 de
11 de noviembre, básica y reguladora de Autonomía del paciente19 y de derechos y
obligaciones en materia de información y documentación clínica.

¿Pero que es el Plan de Parto?20


El Plan de parto y nacimiento es un instrumento para que las mujeres puedan
expresar por escrito sus preferencias, necesidades y expectativas en relación con la
atención que desean recibir así se evita tener que hacerlo durante el parto, momen-
to emocional y físico centrado en el proceso vivencial. Significa principalmente el
resultado del intercambio de información entre profesionales y usuarias en el segui-
miento del embarazo y de las sesiones de preparación al parto. No está ideado para
sustituir la información necesaria que debe ofrecerse a todas las mujeres. Garantiza
la comprensión del proceso y la participación de las mujeres, además de facilitar
la relación y la tarea del equipo profesional. Toma como base las recomendaciones
1
de la Estrategia de Atención al Parto Normal en el Sistema Nacional de Salud y la
6 6
2 1 12
correspondiente Guía de Práctica Clínica de Atención al Parto, en sus versiones

a 5
para profesionales y usuarias, documentos de referencia que recogen la evidencia
e z ,
científica y el mejor conocimiento disponible.
De nuevo nos encontramos un tipoiz dea
d a
violencia haciad í u
g como es.el187
lasrmujeres
u r
toque muchas mujeres R osientan obligadas2 4 7
parto no respetado, y esto genera
a a u n se
a de Salud0para . 3 .
0 profe- a rea-

a rg
lizar turismo obstétrico
a n j
dentro del Sistema Público
: 8
encontrar

s c
sionales que respeten su Plan de
S parto. Es preciso
Ppor tanto no solo conocer como
I los protocolos y las estrategias
De dellacuidado
profesionales
n dala legislación.euna ,perspectiva
vigente,
s
de Atención al parto,
Y o d e n
sino hacerlo desde de género que tenga en
cuenta a las mujeres en su
fudimensión biopsicosocial y de género.

a r io@
usu
16. Estrategia de Atención al Parto Normal en el SNS http://www.msps.es/organizacion/sns/planCali-
dadSNS/pdf/equidad/estrategiaPartoEnero2008.pdf
17. Estrategia Nacional de la Salud Sexual y Reproductiva. http://www.msps.es/organizacion/sns/plan-
CalidadSNS/pdf/equidad/ENSSR.pdf
18. Guía de Práctica Clínica. Disponible en: http://www.msps.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/
0Guiaatembarazo.htm
19. Ley 41/2002 de 11 de noviembre, básica y reguladora de Autonomía del paciente. Disponible en:
https://www.boe.es/boe/dias/2002/11/15/pdfs/A40126-40132.pdf
20. Plan de Parto y Nacimiento. Disponible en: http://www.msps.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/
pdf/equidad/planPartoNacimiento.pdf

111
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Podemos considerar violencia obstétrica durante el embarazo y el parto si no se


respetan las peticiones de las mujeres relativas a su Plan de parto21:

■ Acompañamiento: participación de la pareja /acompañante.


■ Necesidades especiales por discapacidad.
■ Necesidades especiales por motivo de cultura e idioma.
■ Espacio físico.
■ Intimidad.
■ Periodo de dilatación: asistencia, cuidados y alimentación.
■ Líquidos durante la dilatación.
■ Elección del lugar y posición del parto.
■ Movilidad durante el parto.
■ Tratamiento y Manejo del dolor.
■ Uso de material de apoyo para el parto.
■ Uso de bañera/ducha durante la dilatación.
■ Otras preferencias respecto a los cuidados.
6 1 6
Por lo tanto, se considera violencia obstétrica: 2 1 12
a 5 e z ,
■ No atender oportuna y eficazmente las a u 7
r iz adsupina o d r így con las piernas
emergencias obstétricas.
. 1
7parto 8
a u tlosomedios necesarios
■ Obligar a la mujer a parir en posición
n R (acostada)
0 . 2 4
levantadas, existiendo
vertical.rga n j u a para la realización
0 . 3 del

e s ca a S a
precoz del niño oIniñaP :con8su madre sin causa médi-

a n . e s , de cargarlo o cargarla y amaman-
dnegándole la posibilidad
Obstaculizar el apego
D ca justificada,
tarlo
l
Yoo amamantarla d e n
inmediatamente al nacer
fu
io@ natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de téc-
■ Alterar el proceso
a r
usuinformado de la mujer
nicas de aceleración, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e

■ Practicar el parto por vía de cesárea, existiendo condiciones para el parto


natural, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de
la mujer.

21. Ejemplo de Plan de Parto. El parto es nuestro. Disponible en: https://www.elpartoesnuestro.es/sites/


default/files/recursos/documents/ejemplo_plan_de_parto_15.pdf

112
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Algunos ejemplos de violencia Obstétrica22:

■ La episiotomía (“mutilación vaginal”) se aplica en el 52% de los casos en


los hospitales públicos españoles, a más de 150.000 mujeres al año, y que
muchas veces ni siquiera se comunica a las parturientas.
“Luego descubres que se acorta la distancia vaginal, que tiene afección
sobre tu vida y tu salud sexual con tu pareja”.
■ Los partos inducidos están por encima del estándar de la OMS (19,4%
sobre 10%), el 53% de los partos del sistema público se realiza con estimu-
lación con oxitocina, por encima del estándar deseado, de menos del 10%.
■ El empleo de amniotomías (rotura artificial de las membranas).
■ Las cesáreas innecesarias 41.6% mientras que las recomendaciones OMS
señalan menos del 10%.
■ Obligar a la mujer a parir en posición supina y con las piernas levantadas,
frente al parto vertical.
■ Maniobra de Kristeller (empujar con puños y codos desde la parte superior
de la barriga para facilitar la salida).

6 1 6
2 1 12
PARA PROFUNDIZAR
• Estudios y artículos científicos en castellanoade a
5 e z ,
z ad odríg La Campaña Queu No Os Se-
1 87
to r i
paren. Disponible en: http://www.quenoosseparen.info/articulos/documenta-
R 4 7 .
cion/doccastellano.php
a u a n 3 0 . 2
r g a
• La violencia Obstétrica.
n u
Disponible jen:
0 .
https://www.youtube.com/watch?v=-

s ca
dxapPnXt1mg
e a S a IP :8
•  ue no os separen.d
DQNuestro a n s
Descripción del vídeo.
. e , Video de la Asociación El Parto es
o
que lpromociona la no n con pielde(método
dela piel
separación los recién nacidos y sus madres
tras elYnacimiento, asífu
como madre canguro) como for-
i
ma de cuidado
r @todos los bebes sanos o con dificultades. La no separación
opara
a
su la difusión de los derechos del niño y la niña en el ámbito hospitalario.
ha demostrado ser un factor determinante para la salud de los recién nacidos.
uPretende
Disponible en: http://tu.tv/videos/que-no-os-separen_1
• La violencia Obstétrica https://youtu.be/uJ-1Qe8sFZw
• Michel Oden. Violencia Obstétrica. https://youtu.be/KdFP1_Pg0Ok
• Documental sobre violencia Obstétrica https://youtu.be/6B0qWB5fbOo

22. Para ampliar consultar el Informe de Atención al parto y nacimiento en el SNS 2015. Disponible en:
http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/InformeFinalEAPN_revision8mar-
zo2015.pdf

113
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

• Violencia Obstétrica. El parto es nuestro. https://youtu.be/dxapPnXt1mg


•P
 or tu bien. El parto es nuestro que nos lo devuelvan. Corto de Icíar Bollarin
https://www.youtube.com/watch?v=rxpVqK8oNi0
• Infografías de organización Mundial de la salud. Disponibles en: http://www.
who.int/reproductivehealth/publications/violence/VAW_infographics/es/

3. INCORPORACIÓN DE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN LA


ATENCIÓN A LA SALUD DE LAS MUJERES

3.1. INTRODUCCIÓN A LA INCORPORACIÓN DE LA


PERSPECTIVA DE GÉNERO EN LA SALUD
Incorporar la perspectiva de género en la atención a las mujeres que acuden
al Sistema Sociosanitario (Centro de Salud, Hospital, Servicios de Salud Mental,
Servicios Sociales) es imprescindible si se quiere proporcionar una atención basada
en la igualdad y la equidad.
En nuestro país, la utilización de la perspectiva de género en la salud tiene
una tradición reciente desde los años 80, siendo mayor su desarrollo en los últimos
años, especialmente a partir de la aprobación de la Ley 3/2007 para la Igualdad
6 1
efectiva de mujeres y hombres (A partir de ahora Ley de Igualdad). Esta ley de6
1 12
igualdad surge como respuesta a las demandas sociales sobre la necesidad de nue-
2
a 5 e z ,
vos y mejores instrumentos legales para erradicar la desigualdad que continúan
a
sufriendo las mujeres a pesar de la igualdad formal23.
ad o perspectiva r u
íg de género 87
z
aila
El artículo 27 de dicha ley instar integración de la d 7 . 1
a u to en la política
la salud o del principio de igualdad
n R
de salud. Teniendo.2
0 en 4
en
cuenta la
g a acciones como: jua . 3
r
ley habría que realizar
ca n
a de mujeres 0
: y8hombres y las medidas ne-
e
■ s a S
d adecuadamente.
Integrar las distintas necesidades
, IP
D cesariaslaparanabordarlas . e s
den biológicas o por los roles y estereotipos socia-
Yoque por lasfudiferencias
■ Evitar

io@se produzcan discriminaciones en relación con la protección


les asociados,
dea larsalud.
us■ uLa promoción específica de la salud de las mujeres.
■ La obtención y el tratamiento de los datos desagregados por sexo.
■ La promoción y protección de la salud laboral, con especial consideración
a los riesgos y necesidades específicos de las mujeres trabajadoras.

23. Igualdad de las y los españoles ante la ley, tanto en el contenido como en la aplicación de la misma.

114
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

La igualdad real es la que se refiere a la prohibición de que puedan producirse


discriminaciones por razón de sexo, aunque comprende el trato diferenciado que no
supone una discriminación (por ejemplo, las acciones positivas24).
“No se trata de tener derecho a ser iguales, si no de tener igual de-
recho a ser diferentes”.
El artículo 14 de nuestra Constitución recoge el principio de igualdad
“Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer
discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión,
opinión o cualquier otra circunstancia personal o social”.
Si queremos ofrecer una atención en igualdad y equidad deberemos tener en
cuenta el género como determinante de la salud de las mujeres; la salud al igual
que la enfermedad, depende de la interrelación entre diferentes factores como la
situación genética o biológica, el medio ambiente, el estilo de vida y los servicios de
salud disponibles. En cada uno de estos factores influye el género ya que la salud se
gana o se pierde en la vida, según las posibilidades de tener un trabajo con buenas
condiciones, disponer de alimentos seguros y saludables, de tiempo para cuidarse,
hacer ejercicio físico, tener ocio, relaciones sociales, acudir a un programa preven-
tivo,… Y en ello el género influye ya que no permite acceder a los mismos recursos

6 1
a las mujeres y a los hombres. Por lo que podemos considerar que el género es un 6
2 1 12
determinante más en los procesos de salud-enfermedad-atención, que se ha de
incorporar en la práctica de las enfermeras.
a 5 e z,
lasa u
Tener en cuenta también en la atención a d
r iz a sentimientos d r g responsa-.187
mujeres las ideologías
í de género
que señalan rasgos (dependencia, pasividad,),
u o en los.estereotipos
toy prestigio, quenseRreconocen(perfección,
2 4 7
g a a
bilidad, cuidado,) normas, valores
j u a . 3 0
y en las creencias sociales.
r
calos programas n
a de salud-sexual 0
: 8 y reproductiva no de-
e s
Por ejemplo:
a So protocolos
d a las mujeres,.epues IP
,en ese caso se está normativizando
benDser serviciosldirigidos
a n s
Yo encargarseudesus
que ellas deben n prevención y cuidado de la salud se-
dlaeparejas,
promoción,
xual o reproductiva suya yfde y a los hombres se les está excluyendo de
estas acciones. iPor
r @
oy reproductiva.
ello deberemos incluir a mujeres y sus parejas en todo lo relativo
u a
uLasdivisión
a la salud sexual
social-sexual describe diferencias en las actividades que realizan
hombres y mujeres asignando derechos y obligaciones (visto en capítulos anterio-
res, sistema sexo-género).
Por ejemplo: cuando en los programas sanitarios se habla de las cuidadoras se
refuerza que la actividad del cuidado sea realizada por las mujeres, y por el contra-

24. La acción positiva consiste en el conjunto de medidas que tienen por finalidad eliminar los obstácu-
los que se ponen a la igualdad real o de hecho entre hombres y mujeres.

115
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

rio si hablamos de cuidadores se está invisibilizando que las mujeres son en mayor
medida las que están ejerciendo ese rol, como propuesta en algunas intervenciones
se está planteando preguntar en plural:
“¿Qué personas de la familia o quiénes pueden encargarse del cuidado?”
Lo que ayuda a entender la corresponsabilidad en los cuidados de los miembros
de la familia, y no sólo de las mujeres.
Tener en cuenta la identidad individual de género incorporándola a lo largo
de todo el ciclo vital junto con la orientación sexual.
Por ejemplo: la identidad individual de género normalmente se sobreentiende
que corresponde con el modelo dicotómico en el sexo, y se da por hecho que todas
las personas son heterosexuales, por lo que aquellas personas que tienen otras
orientaciones sexuales, otras prácticas, no son consideradas ni en los programas de
salud sexual ni en el resto de la atención sanitaria.
Las mujeres lesbianas y heterosexuales sufren una doble discriminación (por
ser mujeres y por su orientación sexual), ya que existe una heterosexualidad domi-
nante socialmente considerada como mayoritaria en la sociedad y el único modelo
valido de relación sexoafectiva y de parentesco.

1
La opresión al colectivo LGBTI (hombre y mujeres homosexuales, bisexuales,
6 6
transexuales e intersexuales) se debe a tres normas dominantes:
2 1 12
a
■ El heterosexismo es el sistema ideológico que 5 y estigmatiza
denigra
e z , cual-
a d a
quier forma de conducta, identidad, relación o
í
comunidad
r g u
que difiera de las 7
8
heterosexuales.
o r iz o d 7 . 1
a u a R con el 0cual.2los4hombres
t de género nde acuerdo
■ El apego a los estereotipos
a
deben serrg a
a n ju femeninas: 80.3
masculinos y las mujeres
e s c a S P
que consiste en ,la Isubordinación
D femeninolaante

d
El androcentrismo
n lo masculino. .e
s o inferioridad de lo

Y o d e n
u
3.2. ENFOQUES DEfGÉNERO EN LA SALUD
a r io@
us■ uLas personas son siempre mujeres y hombres y puede haber diferencias
Usar un Enfoque de género en salud es tener en cuenta que:

por sexo en el estado de salud y en la atención en los servicios sanitarios.


■ Existe una construcción cultural y social distinta para cada sexo-construc-
ciones de género- y puede haber diferencias en el estado de salud y aten-
ción debido a estas construcciones de género.
■ En las sociedades existen jerarquías entre los sexos, siendo minusvalorado
o discriminado lo femenino y existiendo relaciones de poder entre hombres
y mujeres. Son las relaciones de género.

116
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

■ Las posibles diferencias en salud tanto debidas al sexo como motivadas por
factores y relaciones de género pueden resultar discriminatorias y resultar
injustas y evitables, es decir pueden ser desigualdades e inequidades.

3.3. LÍNEAS DEL ENFOQUE DE GÉNERO (VELASCO 200625)

3.3.1. Línea de salud de las mujeres


Se fundamenta en que las mujeres tienen problemas específicos que requieren
una atención específica. Permiten visibilizar sus necesidades por ser mujeres. Sue-
len centrarse en los procesos del ciclo vital de los que proceden las necesidades de
atención y la morbilidad femenina diferencial, debidas a las diferencias biológicas
con los hombres: visibilizar y atender los procesos de salud enfermedad relacio-
nados con: menstruación, reproducción, maternidad, sexualidad, anticoncepción,
climaterio….
Se dirige por tanto a las mujeres y pretende proporcionar una mayor autonomía
y capacidad de elección, se materializa en medidas positivas y recursos que no
tienen porque ser proporcionados a los hombres. Ejemplo: Programa de Salud de
las mujeres.

Ejemplo
6 1 6
1 1
■ Acción: programar la disponibilidad de métodos anticonceptivos 2 de emer-
gencia.
a 5 2 z ,
a
■ Finalidad: proporcionar a las mujeres, d a
mayor
í
autonomía g y u e
posibilidad de
87
r iz o d r 7 . 1
realizarse libremente.
a u to los abortosnvoluntarios
R 0 . 2 4
bebes no r g a
■ Objetivos generales: disminuir
n j u a 0
y
. 3
los nacimientos de

s c a deseados
■ eObjetivos específicos:
a S a
y la maternidad
IP : no8deseados
impositiva no elegida.

D a n d disminuir
.
los
e s ,
embarazos
l en y accesibilidad de las mujeres a la
Yo programar la disponibilidad
■ Método:
píldora postcoital.fud

r i @
odesigualdades
a
su a la línea de salud de lasdemujeres
3.3.2. Líneas de género
uAñade una visión en la que el problema no
son solo sus necesidades específicas si no la relación jerarquizada y discriminatoria
de lo femenino. El problema son las mujeres, los hombres y la discriminación.
La finalidad es alcanzar la igualdad y equidad entre los sexos. Los métodos
utilizados son observar y describir la realidad siempre por sexos, identificando la

25. Sara Velasco Arias. Evolución de los enfoques de género en salud Intersección de teorías de la salud
y teoría feminista. Material docente del Diploma de Especialización de Género y Salud Pública. 2006

117
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

diferencia por sexo y las desigualdades por género, es decir aquellas diferencias
que son innecesarias e injustas, evitables y debidas a la condición de género.
Se trata de identificar desigualdades en salud y morbilidad diferencial por
sexo detectando si se omite la prevalencia y presentación clínica de las enfermeda-
des comunes de las mujeres (se produce especialmente en enfermedades autoin-
munes, endocrinología, músculo esqueléticas, mentales comunes y dolor crónico)
Esto puede generar desigualdades al omitir las necesidades de la morbilidad invi-
sibilizada, también se medicaliza el cuerpo de las mujeres26,27.

3.3.3. Línea de análisis de determinantes de género


Partiendo de que la salud-enfermedad es un proceso en el que influyen la bio-
logía, el contexto social y cultural y la experiencia subjetiva vivida, se incorpora el
enfoque de género, el estudio de las actitudes, vivencias y formas de enfermar con-
sultar y morir que están influidas por los factores psicosociales en general y entre
ellos los determinantes psicosociales de género. Estos últimos son los modelos
y roles sociales de género, construidos por cada sociedad -lo social-, y las vivencias
subjetivas debidas a las identidades masculina y femenina influidas por ideales de
feminidad y masculinidad -lo psíquico- (Burin)28.
El objetivo se centra en las mujeres, los hombres y sus relaciones. El objeto
6 1 6
2 1 12
de estudio e intervención son los modelos sociales de género, que se reproducen
a través de los roles de género y los contenidos de las identidades masculinas y
a 5 z
femeninas. Son determinantes Psicosociales para la salud, pueden definirse como
e ,
a
ad odríg u
factores de riesgo diferenciales, deberían prevenirse o abordarse de forma diferente
87
r iz
en mujeres y hombres, y además en la vulnerabilidad de género. Puede utilizarse
7 . 1
a u to n R . 2 4
para analizar cualquier proceso de salud y la intervención sobre los determinantes
0
g a j u a 0 . 3
de género encontrados tiene como objetivo transformar las relaciones de género de
r n
e s ca a S a I P :8
poder subordinación y las posiciones subjetivas de mujeres y hombres.

n d
DEl analisis ldeadeterminantes e s
psicosociales
. , deben cruzarse con variables so-
ciales sobre o
delay ndeetnia,atención
Y el estado defusalud
se social, el nivel de estudios,
sanitaria: al menos la edad, la cla-
situaciones de discapacidad y diferentes

losa
tantos u
rio@Condiderar y analizar los factores determinantes de género,
orientaciones sexuales.

us
debidos a roles de género como los debidos a identidades masculina y
femenina.

26. Carmen Vall-Llobet. La salud de las mujeres: de la invisibilidad a la medicalización.


27. Carmen Vall-Llobet. La medicalización del cuerpo de las mujeres.
28. Burin, Mabel y col. El malestar de las mujeres. La tranquilidad recetada. Buenos Aires, Paidós. 1990.
Género y salud mental: construcción de la subjetividad femenina y masculina. Disponible en: http://
dspace.uces.edu.ar:8180/xmlui/bitstream/handle/123456789/1529/Burin_2010_Preprint.pdf?se-
quence=1

118
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

Ejemplo: en el IAM (infarto Agudo de Miocardio), las mujeres tardan más tiem-
po en llegar al hospital influidas por el estereotipo de género de que el infarto es una
enfermedad masculina –factor social de género– por lo que no puede interpretar
sus propios sintomas como cardiacos, En este tipo de casos tambien interviene un
factor psicosocial: por el rol tradicional de género, “las mujeres se preocupanen pri-
mer lugar de cuidar la salud de su familia y en último lugar la suya propia”–factor
psicosocial de género– atendiendo esas tareas de cuidado y acudiendo despues
al hospital.
Para mejorar este indicador y disminuir la letalidad de las mujeres, habría que
intervenir para cambiar el estereotipo social de género del IAM que lo interpreta
como enfermedad solo masculina y habría que tender a modificar las actitudes de
las mujeres sujetas al rol tradicional de género. Serían intervenciones sociosanita-
rias sobre determinantes de género, comunitarias y en la clínica.

Ejemplo
Intervención encaminada a dismminuir los embarazos no deseados, si añadi-
mos un enfoque de género de analisis determinantes tendríamos que analizar las
actitudes de mujeres y hombres a la hora de mantener relaciones sexuales con o sin
protección y si estas actitudes estan motivadas por los roles de género tradicional
o contemporáneo.
6 1 6
2
La dificultad de una mujer de decir no a una practica de riesgo 1 1por2temor a per-
a
der al hombre o por no querer proponer el uso de preservativo 5 para noeserztomada ,
a
ado usar a laomujer
por “una cualquiera”, o por parte de él la necesidad de una sexualidad
r ícomou
g objeto de sa-.187
demostrativa
r iz
de fortaleza que impide el uso del preservativo,
o estos sonnejemplos
tTodos d 4 7
a
tisfacción sin tenerla en cuenta.u a R . 2
de factores psicosociales
0
g
determinados por el rol
r a j
tradicional de género.
n u 0 . 3
8 y femenina tam-
e s
Factor ca de agénero
psicosocial S asobre la identidad
IP :masculina
, no deseados. Por ejemplo si
Dse puede analizar
bien
l a n d
si interviene en los s
. e embarazos

Yoresponder al ideal
la mujer intenta nfeminidad, como si esta quedara definida por
dedeimpulsados
la maternidad sus actos fseuveran por un deseo no consciente de ser
madre. A menudo
r i @
oy comete fallos en el control de lahayanticoncepción
durante el ciclo vital de la mujer momentos que esta trata de

s
validarseu a
como tal que proceden
u
de este deseo o impulso subjetivo.
Esto explica a veces los embarazos en cierto modo compulsivos, que acaban en
abortos voluntarios de repetición. Este factor es de género porque esta construido
socialmente un ideal de feminidad que no se realiza sino a traves de la maternidad.
Identificar los factores psicosociales de género, ya sea debido a los roles de
género como a las identidades masculina y femenina, permite programar objetivos
y metodos para cambiar esos condicionantes, influyendo así en los determinantes
de género para la salud.

119
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

3.4. CRITERIOS PARA LA APLICACIÓN DEL ENFOQUE


INTEGRADO DE GÉNERO EN PROGRAMACIÓN EN SALUD
(VELASCO, 2006)29

TABLA 1
Caracterización del problema

CATEGORÍAS PARA EL ENFOQUE INTEGRADO DE GÉNERO EN SALUD


Diferencias por sexos en el estado de salud y en la atención
sanitaria.
Línea de salud de las mujeres Necesidades específicas de las mujeres.
Necesidades específicas de los hombres.
Necesidades en procesos del ciclo vital para cada sexo.
Desigualdades de género en el estado de salud.
Línea de desigualdades de
Sesgos de género en la atención.
género
Desigualdades e inequidad de género en el sistema sanitario.
Análisis de factores de riesgo diferenciales y procesos
determinantes biopsicosociales de género.
Modelos sociales y roles de género:
Línea de los determinantes de • Tradicional.

6 1 6
12
género • Transición.

5 21
• Contemporáneo.

,
a a u e z
• Igualitario.

7
ad odríg
Contenidos ideales de identidades masculina y femenina.

r iz 7 . 1 8
a u to
Descripción por sexos.

n R 0 . 2 4
rg a n j ua
Identificar diferencias por sexo.

0 . 3
Identificar morbilidad diferencial por sexo.

s ca S a IP :8
Identificar necesidades específicas de mujeres y hombres.
e a
D a nd s ,
Identificar desigualdades de género en el estado de salud.
. e
Yo l e n
Identificar variabilidad en la atención por sexo de pacientes/profesionales sanitarios, desigualdades
d
@ fu
e inequidades de atención.

ar io ANÁLISIS DE FACTORES DETERMINANTES DE GÉNERO

u s u
Identificar factores determinantes psicosociales de género.
Analizar la relación de los estereotipos y determinantes psicosociales de género (según los modelos
de género) sobre el problema de salud.

29. Criterios para la aplicación del enfoque integrado de género en la programación en salud. En: Sara
Velasco Arias. Recomendaciones para la práctica del enfoque de género en los programas de salud.
Disponible en: http://www.msc.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/recomendVelas-
co2008.pdf

120
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

ELECCIÓN O PRIORIDAD DEL PROBLEMA


Relevancia para las mujeres y para los hombres.
Sensibilidad a múltiples categorías de análisis de género.
Vulnerabilidad a los determinantes psicosociales de género.
DEFINICIÓN DE OBJETIVOS
Cubrir necesidades específicas de hombres y mujeres.
Reducir la discriminación, desigualdades e inequidades.
Influir en el cambio de determinantes psicosociales de género.
Potenciar cambios favorables de la estructura social de género.
Potenciar la participación de la comunidad.
MÉTODOS DE INTERVENCIÓN
Visibilizar a las mujeres como sujetos en el problema.
Proporcionar recursos para la equidad.
Incluir el contexto sociocultural y la vivencia subjetiva.
Incluir objetivos y métodos para modificar los determinantes de género (las circunstancias sociales
de género y actitudes personales de género).
Incluir estrategias para la activación subjetiva de las mujeres y ruptura de posiciones de
subordinación (empoderamiento).
Potenciar efectos de cambio social y de género favorables.
Programar la participación de usuarios y usuarias.

6 1 6
12
ANÁLISIS PREVIO DE IMPACTO DE GÉNERO
Potenciar la corrección de desigualdades e inequidades.
5 2 1 ,
a a
Potenciar efectos sobre la estructura y modelos sociales de género.
u e z 7
r i ad odríg
cultura, situación de discapacidad y orientación sexual.
7 . 8
Analizar los impactos potenciales de género según la edad, clase social, situación laboral, etnia,
z 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j u a 0 . 3
e s c a
a S a I P :8
D PARAlaPROFUNDIZARn d . e s ,
Yo LuciafArtazcoz.
• Carmen Borrell,
u dedenSalud
en salud. Sociedad Española
Las políticas para disminuir las desigualdades
Pública y Administración Sanitaria (SES-
PAS). Disponible @
io Aguado; Maria Santaolaya Cesteros; Pilar Campos Este-
rHernández
en: https://doi.org/10.1157/13126929
u a
s Las desigualdades sociales en salud y la Atención Primaria. Informe SES-
• Idelfonso
uban.
PAS 2012. Volumen 26, Suplemento 1, marzo 2012, Paginas 6-13. Disponible
en: https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2011.09.036
• Utiliza un lenguaje no sexista. Consultar: http://www.fundacionmujeres.es/ma-
letincoeducacion/pdf/CUAD5vert.pdf

121
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
u
D

s
e

u
s
Contexto socioeconómico
y político

ar
Yo
i
ca
l
r

o
a
Gobierno

g
Circunstancias

n
Posición socioeconómica

@
materiales

d
f
Políticas (condiciones de vida y

a
a
u
macroeconómicas Clase social trabajo…).

d
Género

S
e
Etnia Impacto en las

to
a
Factores conductuales desigualdades en

n
r
Políticas sociales.

.
salud y en bienestar

n
Mercado de trabajo, y biológicos

j
z

e
vivienda

122
s ,
a
FIGURA 1

Factores psicosociales
Educación

I
n
a
Políticas públicas. Cohesión social

P
Educación, salud,

a
R
protección social Ocupación

Fundación para el desarrollo de la Enfermería


:8
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

0
2
Sistema de salud

.
Cultura y valores sociales

1
Ingresos

3
ad odríg
0
u
.
12
e
2
Determinantes intermedios de
6
Determinantes estructurales de las desigualdades de la salud
Determinantes Sociales de la Organización Mundial de la Salud

z
la salud
4
1
,
7
6
Marco conceptual de los determinantes sociales de la salud. Comisión de

. 1 87
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

4. EL SÍNDROME DEL MALESTAR DE LAS MUJERES

4.1. INTRODUCCIÓN
El malestar es el sufrimiento que no puede ser descifrado y expresado en pala-
bras y que aparece como sufrimiento anímico o síntoma somático sin causa orgá-
nica. (Silvia Tubert).
Se define el malestar como el sufrimiento que no puede ser descifrado y ex-
presado en palabras y que aparece como sufrimiento anímico o en el cuerpo como
síntomas mal definidos y sin causa orgánica demostrable30.
Los trastornos de ansiedad, depresivos y de somatizaciones son un problema
reciente en Salud Publica, afectan al doble de mujeres que a hombres con peor evo-
lución entre ellas. Las mayores presiones de alteraciones mentales comunes sobre
las mujeres se relacionan con factores psicosociales y de género.

4.2. LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y LOS SÍNTOMAS


MANIFESTADOS
Las mujeres víctimas de violencia de género perciben en mayor medida que su

6 1 6
estado de salud ha sido malo o muy malo, las que no han sufrido violencia perciben
su salud como buena o muy buena. Las mujeres que sufren violencia de género van
1 12
a descuidar sus autocuidados, y van a estar relacionados con el tipo de violencia
2
a 5 z
sufrido (violencia sexual en mayor medida un 35,6%).
e ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to PERCEPCIÓN DE LA SALUD
n R 0 . 2 4
16
rg a n j ua 0 . 3
ca :8
15,70

e s 15
S a
14,10
IP
15,50

D nd a e s ,
l
14
a n .
Yo 13
fu d e 12,50

io
12 @
s uar 11
u 10
11,10

5 8,30

0
Física Sexual Económica De control Emocional Ninguna

30. Sara Velasco Arias. Atención biopsicosocial al malestar de las mujeres. Intervención en Atención
Primaria de Salud. Instituto de la mujer. Madrid. 2006.
Síndromes del malestar de las mujeres en Atención Primaria. Mujeres y Salud. Disponible en: http://
matriz.net/mys16/16_22.htm

123
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

DÉFICIT DE AUTOCUIDADOS

40 35,60
35
31,90
30
26,10 25,50 26,60
25

20 18,10
15

10

0
Física Sexual Económica De control Emocional Ninguna

No se cuidan

Los síntomas que refieren las mujeres víctimas de violencia de género tienen
relación con el tipo de maltrato que sufren. Un 67% de las mujeres que sufren vio-
lencia física refieren dolor de espalda y un 67,1% de las mujeres víctimas de violen-
6 1 6
cia sexual sufren ansiedad. Un 67,1% de las mujeres que sufren violencia emocional
1 12
se quejan de dolor de espalda y un 57,1% de dolor de cabeza.
2
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
SÍNTOMAS DE LAS MUJERES QUE SUFREN VIOLENCIA I
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
Inapetencia sexual

rg a n j ua 0 . 3
e s ca a
a
Fatiga
S IP :8
D a nd Ansiedad

. e s ,
Yo l d n
Llorar
e
@ fu Espalda

ar io Cabeza

u s u 0 50 100 150 200 250

Física Sexual Económica

124
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

SÍNTOMAS DE LAS MUJERES QUE SUFREN VIOLENCIA II

Inapetencia sexual
Fatiga
Ansiedad
Llorar
Espalda
Cabeza

0 20 40 60 80 100 120 140 160 180

De control Emocional Ninguna

SÍNTOMAS DE LAS MUJERES QUE SUFREN VIOLENCIA III

6 1 6
21 12
a 5 e z ,
0% 10% 20%
a
30%
ad odríg u 40% 50%
87 60% 70% 80% 90% 100%

r iz 7 . 1
a u to
Cabeza
n R Espalda

0 . 2 4 Llorar Ansiedad Fatiga


Inapetencia
sexual
Emocional
rg a 57,1
n j ua 0 . 3
67,1 45,8 55,1 30,9 41,1

s ca
Ninguna
e a S a42,5
IP :8 56,3 22,2 28,2 14,4 19,2

D a nd . e s ,
Yo l d e n
@ fu SÍNTOMAS MÁS FRECUENTES

ar io
u s u Ansiedad
Espalda

0 50 100 150 200


Espalda Ansiedad
Física 67 66,7
Sexual 63,9 67,5
Económica 67,1 62,8

125
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

En los siguientes gráficos podemos analizar la relación existente entre el tipo


de violencia y los síntomas de malestar de las mujeres. Las mujeres que sufren vio-
lencia emocional y económica refieren sufrir en mayor medida dolores de espalda y
ganas de llorar, la violencia sexual es la que más ansiedad provoca en las mujeres
que sufren violencia.

DOLORES DE ESPALDA

Física 67

Sexual 63,9
Económica 67,1
De control 63,5
Emocional 67,1
Ninguna 56,3

0 40 50 60 70 80

DOLORES DE CABEZA
6 1 6
Física
21 12 55,3

Sexual
a 5 e z , 58,9
a
ad odríg u 87
Económica
r iz 7 . 1 60,4

u to
De control
a n R 0 . 2 4 56

rg a Emocional
n j ua 0 . 3 57,1

e s ca S a
Ninguna
a IP :8 42,5

D a nd . e s ,
Yo l d e n 0 40 50 60 70 80

@ fu
ar io LLORAR

u s u Física 55,3

Sexual 54,8
Económica 57
De control 44,9
Emocional 45,8
Ninguna 22,2

0 20 30 40 50 60

126
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

ANSIEDAD

Física 66,7

Sexual 67,5
Económica 62,8
De control 50,7
Emocional 55,1
Ninguna 28,2

0 30 40 50 60 70

FATIGA

Física 32,8

Sexual 34,4
Económica 28,8
De control
6 1 6 39
Emocional
21 12 34,9
Ninguna 5
14,4
a e z ,
a
ad odríg u 87
0
r iz 20
7 .
25
1 30 35 40

a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8
INAPETENCIA SEXUAL

D a nd . e s ,
Yo l Física
d e n 41,4

fu
Sexual
@ 47,9

ar io
Económica 43

u s u De control 37,6
Emocional 41,4
Ninguna 19,2

0 10 20 30 40 50

127
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

VIOLENCIA FÍSICA

Cabeza 55,3

Espalda 67
Llorar 55,3
Ansiedad 66,7
Fatiga 32,8
Inapetencia 41,4

0 20 40 60 80

SEXUAL

Cabeza 58,9

Espalda 63,9
Llorar 54,8
Ansiedad
6 1 6 67,5
Fatiga
21 12 34,4
Inapetencia sexual
a 5 e z , 47,9

a
ad odríg u 87
r0
iz 10 20
7 . 1
30 40 50 60 70 80

a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8 ECONÓMICA

D a nd . e s ,
Yo l Cabeza
d e n 60,4

@ fu
Espalda 67,1

ar io Llorar 57

u s u Ansiedad 62,8
Fatiga 39
Inapetencia sexual 43

0 10 20 30 40 50 60 70 80

128
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

DE CONTROL

Cabeza 56
Espalda 28,8
Llorar 44,9
Ansiedad 50,7
Fatiga 28,8
Inapetencia sexual 37,6

0 10 20 30 40 50 60

EMOCIONAL

Cabeza 57,1

Espalda 67,1
Llorar 45,8
Ansiedad
6 1 6
55,1
Fatiga 30,9
2 1 12
Inapetencia sexual
a 5 41,4
e z ,
a
ad odríg u 87
0 10
r iz 20 30 40 50
760
. 1 70 80

a u to n R . 2 4
0el porcentaje
rg
Cuanto más frecuente a n j
es el reparto de u a en el hogar,0.menor
tareas 3
s
de mujeres que c ahan sido víctimasSdeaviolencia deIgénero
P : 8(82,2%). El tener personas
que e nlad
Dse preocupanlaporviolenciaa s
mujer y su bienestar
e ,influye positivamente sobre la menor
.
nviolencia frentedeallas78,3%.
social no hanYosufrido ningún
incidencia de sufrir
f u d
tipo
e
de género,
de
un 87,5% mujeres que tienen apoyo
Un 16,8% de las mu-

a r io@
jeres no tienen a nadie que se preocupe por ellas.

nante
udescuido
uSesdeltrata
31
de como dice Marcela Lagarde las mujeres utilizan la formula enaje-
para lograr el cuido. Es decir, el uso principal del tiempo de las
mujeres, de sus mejores energías vitales, sean afectivas, eróticas, intelectuales o
espirituales y la inversión de sus bienes y recursos cuyos principales destinatarios
son los otros. Este cuidado de los otros tiene relación con el malestar que sufren las
mujeres, muchas mujeres desarrollan una subjetividad alerta a las necesidades de
los otros, lo que las hace más vulnerables ante la violencia de género y los males-
tares de la vida cotidina.
31. Mujeres cuidadoras: entre la obligación y la satisfacción http://pmayobre.webs.uvigo.es/textos/mar-
cela_lagarde_y_de_los_rios/mujeres_cuidadoras_entre_la_obligacion_y_la_satisfaccion_lagarde.
pdf

129
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

“Las transformaciones del siglo XX reforzaron para millones de mujeres en el


mundo un sincretismo de género: cuidar a los otros a la manera tradicional y, a la
vez, lograr su desarrollo individual para formar parte del mundo moderno, a través
del éxito y la competencia”.
En el fondo de los malestares no solo se encuentra la violencia de género, sino
también las relaciones de inequidad entre cuidarse y desarrollarse y cuidar a los
otros en palabras de marcela Lagarde:
“la cultura patriarcal que construye el sincretismo de género fomen-
ta en las mujeres la satisfacción del deber de cuidar, convertido en
deber ser histórico natural de las mujeres y, por tanto, deseo propio
y, al mismo tiempo, la necesidad social y económica de participar
en procesos educativos, laborales y políticos para sobrevivir en la
sociedad patriarcal”. Así, el deseo de las mujeres es contradictorio:
lo configura tal sincretismo”.
Las mujeres aunque vivan mas años que los hombres, sus condiciones de vida
son peores, sufren de mayor morbilidad y discapacidad.
Al gozar las mujeres de mayor esperanza de vida, el modelo biomedico en con-
traposición al modelo biopsicosocial y de género ha enfocado la atención y la inves-

6
tigación en el hombre presuponiendo que los hombres sufren problemas de salud1 6
2 1 12
más graves y más complicados por lo que se ha focalizado la atención y preven-

a 5 e z ,
ción en sus problemas de salud, estudiando más las enfermedades crónicas letales,
a
ad odríg u
cuando son las que afectan más a los hombres, y menos las enfermedades crónicas
87
r iz
no letales que afectan más a las mujeres.
7 . 1
a
Entre estas enfermedades u to no letales
crónicas
n R
estarian .
las anemias
0 2 4
que afectan

r g
según los paises entrea un 18-75% de lasu
n j a Sus sintomas
mujeres.
0 . 3 son inespecíficos
cairritabilidad,oseos.
como fatiga, mareos,aproblemas de memoria,
S 8 disnea de esfuerzo, do-
:estarian
des
lorese cabeza y dolores a , IP
D
toinmunes y lasla n d que tienen.eunasprevalencia
Junto a las anemias las enfermedades au-

pero son Y
o endocrinas
d e n muy alta entre las mujeres,

@ f u
poco tratadas aunque causen un gran malestar en las mujeres.
Las mujeresio
ar o bien porque los diagnosticos no tienen en cuenta más que
estan menos diagnosticadas, bien porque no se ajustan a los diag-

s u
nosticos establecidos
u diferencias ginecológicas, esto se traduce en una morbilidad inespecífica (por
sus
lo que es muy importante por lo tanto un enfoque con perspectiva de género si que-
remos mejorar la salud de las mujeres).
Esto puede servir de hipotesis para explicar el malestar de las mujeres y la
constante demanda de atención ante sintomatologias que no desaparece frente a
los tratamientos y los estereotipos que describen a las mujeres como mas quejicas
y Psicomatizadoras.

130
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

El abordaje será integral, abarcando la esfera bio-psico-social, con inclusión de


los condicionantes de género y subjetividad.

4 PRIMEROS PAÍSES CON MAYOR ESPERANZA DE VIDA

92

90

88

86

84

82

80

78

76
Corea de sur Japón Francia España
90,82 88,41
6
88,551 6 88,07

12
Mujeres

Hombres 84,07 82,76


5 2 1 81,74
,
83,47

a a u e z 7
4.3. EL MALESTAR DE LAS o r i z ad odríg 7 . 1 8
a u t MUJERES
n R . 2 4
0 pero todas
El malestar de lasa
coinciden que a r g
género el que loa n juaBettyporFriedan
mujeres ha sido definido
: 8 0 3
muchas .autoras,

tica dee s c es el
a S atraviesa,
P en su ensayo de la Mís-
I . Malestar, a diferencia de
“el malestar sin,nombre”
D la feminidadl a n d
lo llamó
. e s
32

estar enferma, implica


Y o un
d e n
sentimiento íntimo, subjetivo, de no estar enferma, pero
tampoco saludable.
fu
i
Es un términooa@ medio camino, muchas veces el dolor es dolor psíquico que
enrel cuerpo. Pero lo que hay previamente a construir ese síntoma, en
se expresa a
el u sues un estado psíquico de insatisfacción, de frustración. Sara Velasco
cuerpo 33,34

define el malestar psicosocial como el sufrimiento que no puede ser descifrado y


expresado en palabras, pero que son síntomas somáticos demostrables y que apa-

32. Fuster Garcia F. Betty Friedan. La mística de la feminidad. [Consultado 7 diciembre 2017]. Disponi-
ble: http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/noticias/claves_articulo177_fuster.pdf
33. Velasco S, Ruiz MT, Álvarez-Dardet C. Modelos de atención a los síntomas somáticos sin causa
orgánica. De los trastornos fisiopatológicos al malestar de las mujeres N.º 4 - Julio-agosto 2006. Rev
Esp Salud Pública. 2006; 80: 317-333.
34.

131
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

rece como sufrimiento anímico o en el cuerpo como síntomas mal definidos y sin
causa orgánica demostrable.
El “síndrome de malestar” como la agrupación de las alteraciones mentales
comunes, cuadros de ansiedad, angustia, depresión, síntomas y síndromes somáti-
cos funcionales, somatizaciones a las que considera quejas biopsicosociales”.

El malestar es el sufrimiento que no puede ser descifrado


y expresado en palabras y que aparece como sufrimiento
anímico o síntoma somático sin causa orgánica (Silvia Tubert)

Los procesos en cuestión, denominados síndromes


del malestar, se unifican a través de su significado,
lo que permite abordarlos por su causalidad,
factores asociados, dejando provisionalmente a un
lado las necesidades diagnósticas

El abordaje será integral, abarcando la


esfera bio-psicosocial, con inclusión de los
condicionantes de género y subjetividad

6 1 6
El concepto de malestar se puede explicar desde varios enfoques uno de ellos
es el enfoque clínico, se incluye la somatización definida como “una manifestación
1 12
del malestar psicológico como una tendencia a manifestar síntomas somáticos ge-
2
a 5 z ,
neralmente en personas con elevados niveles de ansiedad, depresión en ausencia
e
a
ad odríg
de una evidencia objetiva de enfermedad” 35. u 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
TABLA 2

rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8
Quejas de salud y patologías informadas

D a nd . e s , Dolores óseos y de articulaciones.

Yo l d e n
Patologías o dolencias agudas
Cefaleas.
Dificultades para dormir.

@ fu Depresión y problemas nerviosos.

ar io Cansancio sin causa aparente.

u s u Patologías o dolencias crónicas


Procesos reumáticos.
Cefaleas.
Varices.
Problemas psíquicos.

La clasificación del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Men-


tales (DSM-V)5, no usa el término somatización, para los síntomas somáticos que
causan molestias y deterioro psicosocial ha creado una categoría llamada sínto-
mas somáticos y trastornos relacionados. En general los síntomas somáticos son

35. Whitehead W.E. Psychosocial aspects. of functional gastroinstestinal disorders clinics for North.
América 25,21. 1996

132
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

la expresión de molestias físicas para las que no se encuentran explicación clínica


y que el paciente busca ayuda en profesionales de la salud.

FIGURA 2
Síntomas somáticos y psíquicos sin causa orgánica

Rigidez matutina Ardor Dificultad para mantener el sueño


Dolores musculares Boca seca Despertar temprano
Dolor lumbar Naúseas Dormir demasiado poco
Dolor cervical Vómitos Angustia al caer dormido
Dolor por todas partes Pesadillas
Entumecimiento Palpitaciones
Dolor facial Dolor torácico Cambios de humor
Cefalea Dificultad para respirar Cansancio mental
Dolor abdominal Temblor Cansancio físico
Dolor pélvico Vértigo Somnolencia diurna
Irritabilidad
Fonosensibilidad Fallos de memoria
Fotosensibilidad Tristeza injustificada
Alteración del gusto
Zumbidos
Picor
Reacciones a químicos o alimentos
6 1 6
2 1 12
a 5
En el proceso salud enfermedad intervienen factores físicos,
,
psicosociales y en
e z
el género en el que nos hemos socializado.
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to R
FIGURA 3
n 0 . 2 4
rg a n j u a 0 .
Factores en el proceso de salud/enfermedad 3
e s ca a S a IP :8
D a n d . e s ,Sujeto

Yo l
Biológico
(Real)
d e n
Psíquico
(Simbólico)

@
Constitución cuerpo.fu
Anatomía y fisiología. Efectos psicosomáticos Realidad psíquica subjetiva.
Representaciones psíquicas.

ar io
Hembra/macho
Imágenes corporales
Femiidad/masculinidad.

u s u Representación social Sentimientos.


Afectos.
Social Deseo.
(Imaginario)
Anatomía y fisiología. PSICO + SOCIAL
Constitución cuerpo.
Hembra/macho
GÉNERO
Socialización como hombre o mujer
e interiorización de la feminidad o
masculinidad

133
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

¿Es posible tener otra mirada, podemos empezar a ver lo invisible o por lo me-
nos a visibilizarlo?, es necesario identificar los sesgos de género en la atención de
enfermería, dando el mismo valor a las quejas que plantean hombres y mujeres,
realizando el mismo esfuerzo terapéutico36, evitando la medicalización de unas y
otros, no minusvalorar lo que les ocurre a las mujeres, tratar la salud de las mujeres
desde una perspectiva biopsicosocial y de género, teniendo en cuenta como se rela-
ciona cada hecho con otras variables como la edad, la clase social, nivel educativo,
la situación laboral, la etnia, la discapacidad y la orientación sexual.
Para comprender como se produce el malestar, Sara Velasco (2006) propone
el enfoque Enfoque del contexto –género y subjetividad”-como se construye el
sujeto y como funciona- refiriéndose a la estructura social y psíquica. La investiga-
dora Sara Velasco aporta el siguiente listado de:

Factores psicosociales relacionados con el malestar


■ Factores socioculturales
• La cultura del éxito, sus exigencias y la consecuente frustración.
• La competitividad relacionada con modelos de éxito social y personal.
• La búsqueda del bienestar y perfección total.
6 1 6
• La vida familiar y las situaciones sociales precarias. 12
5 2 1 por las mujeres
,
a a
• Valoración y atribución subjetiva del malestar percibido
u e z 7
z ad odríg
• Las crisis y acontecimientos vitales.
r i 7 . 1 8
u to de la muerte.
• Las pérdidas, la negación
a n R 0 . 2 4
rg a
• Las peculiaridades
n j u a
de la personalidad. 0 . 3
e s ca psicosociales
a S a
y de género IP
:8
■ Factores
D • Trabajo a n d . e , de casa.
sy fuera
Yo l de las mujeresn dentro
ddeepareja.
fu
• Tipo de relación
r io@y relación con ellos/ellas.
• aHijos/hijas
usu• Personas a su cargo. Historia de las personas a su cargo.
• Acontecimientos y accidentes reproductivos.
• Hábitos tóxicos de ellas y sus parejas.
• Sometimiento al cuidado de otros.
36. Ante igualdad de síntomas anímicos se tiende a prescribir psicofármacos con mucha más frecuencia
a las mujeres, medicalizando más la vida de las mujeres. Este sesgo de género en el diagnostico
se interpreta como una manifestación de los estereotipos de género que da más credibilidad a la
queja de los hombres (síndrome de apariencia fisiopatológica), y menos a las quejas de las mujeres
(síndrome psicopatológico).

134
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

• La carencia de proyectos propios de vida.


• Dependencia y aislamientos.
• Carencias de red social.
• Inmigración y desarraigo.
■ Factores enfermantes por el modelo tradicional de género
• Sobrecarga de cuidadora.
• Dependencia. Pasividad. Soledad.
• La violencia de género
• Incapacidad en los varones.

Teniendo en cuenta todos esto debemos trabajar sobre los factores de riesgo
psicosociales diferentes en hombres y mujeres, procesos determinantes psicosocia-
les procedentes de modelos de género en mujeres, sobrecargas de roles de género,
cuidadoras, conflictos de pareja y con hijos o hijas, duelos, malos tratos y doble
jornada laboral. Según un estudio de investigación37 llevado a cabo por el Instituto
de la mujer de la Región de Murcia (intervención formativa asistencial) con una
atención biopsicosocial obtienen mejorías clínicas en 76,3% de casos de mujeres.
6 1 6
12
El 22,6% de los casos ya no precisaba psicofármacos y el 60,9% había disminuido
su consumo.
5 2 1 ,
Es decisivo hacer una valoración de enfermería ena
a busca de síntomas
u e z
de males-
tar en las mujeres. Uno de los Patrones de a d Gordon d í alterado 87
g estar focaliza-
o r iz Marjori
o r
que suele
7 .1
a
da sobre los malestares, pero
t
es el Patrón 07 Autopercepción-autoconcepto. Para
usi hablamos deamujeres
n R
hacer una valoración
que tienen0
4
.2 por
malestares
violencia de género a u
j comprenderá
rgla entrevistaSyala nvaloración 8 . 3
0 el resto de Patrones
c a :
Des landa IP
funcionales de Gordon.

.e s ,
Y o d e n TABLA 3
f u
a r io@ Patrón 07 Autopercepción-autoconcepto

usu
Datos del examen
Aspecto físico.
Patrón de voz.
Higiene personal (adecuada/inadecuada).
Rasgos personales.
Nervioso/relajado. Postura corporal.
Observación
Asertivo/pasivo. Contacto visual.
Alteraciones del humor. Atención.

37. Velasco Arias Sara, López Doriga Begoña, Tourné García Marina, Calderón Bea Mª Dolores, Bar-
celó Barceló Inmaculada, Luna Rodríguez  Consuelo. Evaluación de una  intervención biopsico-
social para el malestar de las mujeres en Atención Primaria. [Consultado 7 de diciembre 2017].
http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/6129/1/Feminismos_10_08.pdf

135
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Ataques de ansiedad.
Estado anímico
Depresión.
Cambios frecuentes en
Angustia.
el estado de animo
Tristeza.

Instrumentos de medida de la ansiedad:


HAD: Hospital, ansiedad y depresión (autoadministrada).
EADG: Escala de ansiedad y depresión de Goldberg (EADG) (heteroadministrada).
Problemas de autoestima. Síntomas de baja autoestima
Verbalizaciones autonegativas
Expresiones de desesperanza
Expresión de inutilidad
Pesimismo y negativismo generalizado
Sentimientos de culpa
Pasividad versus asertividad
Autoagresión
Irritabilidad a flor de piel
Hostilidad
Repentinos cambios de humor
Sentimientos de impotencia
Reacciones exageradas
Impulsos autodestructivos
6 1 6
Autocritica dura y excesiva
21 12
a 5
Deseo innecesario de complacer (no saber decir no)
Hipersensibilidad a la crítica de los demás
e z ,
a
ad odríg u 87
Perfeccionismo, autoexigencia esclavizadora (ser mujer 10)

r iz 7 . 1
Culpabilidad neurótica (se juzga y condena por todo, incluso por cosas ajenas).

u to
Tendencias defensivas
a n R 0 . 2 4
a
Falta de ganas de vivir
rg n j ua 0 . 3
e s ca a
a
Alteración de la Autopercepción
S IP :8
D d
¿A gusto consigo misma?

a n . e s ,
Yo l d e n
¿Le preocupa lo que opinan de usted?
¿Se siente querido? Carencias afectivas.
fu
¿Qué le gusta de sí misma?
@
ar io
Facilidad de expresión de emociones

u s u
¿Cómo se describiría?
¿Se siente a gusto consigo misma?
¿Ha habido cambios en su cuerpo o en las cosas que puede hacer? ¿Supone un problema para usted?
¿Qué cosas le hacen frecuentemente enfadarse?, ¿y a su pareja?, ¿y sentir miedo? ¿Alguien le ha
atemorizado alguna vez?, ¿quién?
¿Se siente sola?, ¿y deprimida? ¿Se nota más nerviosa de lo habitual?, ¿cuál cree que es su causa?
¿Se ha sentido alguna vez culpable?, ¿por qué? ¿Ha habido alguien alguna vez que le haya hecho
sentirse culpable por algo?, ¿quién? ¿Su pareja le ha culpado de algo que haya ocurrido?, ¿de qué?
¿Qué opina de ello?
¿Alguna vez ha llegado a perder la esperanza?, ¿cuál ha sido el motivo?

136
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

PARA PROFUNDIZAR
• Atención Biopsicosocial al Malestar de las mujeres. Intervención en Atención
Primaria de Salud. Instituto de la mujer. 2006. http://educagenero.org/Recur-
sos/SARA_VELASCO_Atencion_biopsic_malestar.pdf
• Atención biopsicosocial al malestar de las mujeres. Intervención en Atención
Primaria.
• Markez Iñaki, Póo Mónica, Romo Nuria, Meneses Carmen, Gil Eugenia, Vega
Amando. Mujeres y psicofármacos: La investigación en atención primaria. Rev.
Asoc. Esp. Neuropsiq. (91): 37-61. 2004. Disponible en: http://scielo.isciii.es/
pdf/neuropsiq/n91/v24n3a04.pdf
• Entrevista hablar por hablar. Cadena Ser con Soledad Muruaga. Asociación de
mujeres para la salud. http://www.mujeresparalasalud.org/spip.php?article254

5. RESUMEN
La violencia contra las mujeres fue reconocida como un problema de salud pú-
blica por la OMS en 1996. Diversos organismos internacionales la han considerado
como uno de los crímenes encubiertos más frecuentes del mundo; una de cada 3
6 1 6
2 1 12
mujeres en el mundo es golpeada, violada o maltratada a lo largo de su vida por el

a 5
mero hecho de ser mujer, siendo la violencia física la que genera más miedo en las
e z ,
mujeres.
a
d variados
ainespecíficos r í u
g(cefaleas, dolores.187
r
La violencia ocasiona síntomas físicosi z
to pélvicos,nquejas d 7
osomáticas), caracterizados
4
lumbares, dolores abdominales,
a u dolores R
oanula respuesta a.3
. 2
0 habi-
a rg a
por ser difíciles de encuadrar,
n j
tener escasau 8 0 tratamientos

s c
tuales y acompañarse de cansancio
S a y síntomas
:
ansiedad-depresión,
P destrucción de
I estrés postraumático, trastornos
De trastornos
la autoestima,
l a n d aabuso
del sueño, trastorno,por
e s
.maltrato. Las heridas,
de la conducta alimentaria,
Y o e n
de alcohol, drogas y psicofármacos como reflejo
d dar lugar a problemas de saludel crónicos.
del trastorno psicológico
@ f u
derivado
asociados a la violencia pueden
del miedo y el estrés
Las mu-
i o
jeres víctimasrde violencia además presentan mayor percepción subjetiva de sín-
u ua
tomassgastrointestinales que, con frecuencia, son diagnosticadas de síndrome de
intestino irritable. Uno de los efectos más importante es el aislamiento; al principio
son los maltratadores los que las aíslan, pero más tarde son las propias mujeres las
que no quieren relacionarse, no quiere que nadie las vea porque sienten culpa y
vergüenza, como consecuencia de los malos tratos. Disponemos de datos que nos
permiten concluir que las mujeres mayores de 45 años son las que sufren lesiones
graves en mayor porcentaje y que la prevalencia de lesiones entre las mujeres naci-
das en el extranjero es superior a la de las nacidas en España.

137
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Todos los tipos de violencia tienen repercusiones y consecuencias muy nega-


tivas para la mujer; la violencia sexual provoca síntomas ginecológicos y sexuales
y pueden producir alteraciones funcionales en el aparato genital, infecciones de
transmisión sexual, incluida la infección por VIH/SIDA. Además, a consecuencia
de las relaciones sexuales impuestas o forzadas, vividas con miedo y dolor, se de-
sarrollan fobias y dificultades para disfrutar de la sexualidad. Por ello las mujeres
manifiestan a menudo anorgasmia, dispareunia y vaginismo.
El embarazo es una etapa de especial vulnerabilidad; a veces, es en esta etapa
cuando la violencia empieza a ser franca y evidente. Una de cada cuatro mujeres
padece violencia física o sexual durante el embarazo. El personal de enfermería
deberá estar capacitado para detectar las múltiples manifestaciones de la violen-
cia de género en mujeres embarazadas y estar especialmente vigilantes antes la
aparición de indicadores de sospecha de violencia de género y que pueden enmas-
cararse con diferentes cuadros clínicos. Se deberán recoger todos los datos en la
historia clínica y realizar una valoración de enfermería que permita con preguntas
concretas para estimar si existe violencia de pareja hacia las mujeres.
Entre las consecuencias fatales de la violencia se encuentran las de índole
mortal, como el homicidio y el suicidio. La mayoría de las mujeres que mueren por
homicidio son víctimas de sus parejas actuales o previas. El suicidio es la segunda
de las consecuencias mortales de la violencia de pareja.
6 1 6
2 1
La salud al igual que la enfermedad, depende de la interrelación12 entre dife-
a
rentes factores como la situación genética o biológica, el5medio ambiente, zyael,queestilono 7
de vida y los servicios de salud disponibles.d
a Ya
en ello el génerog
í u e
influye
8
r i z a las mujeres y a dlosrhombres. Al gozar 7 . 1
mujeres de mayor esperanzau
o
permite acceder a los mismos recursos
o
detvida, el modelo biomedico
R ha enfocado . 2la4
las

y la investigacióngena
a u a n . 3 0 atención
j por lo que :se 8ha0focalizado la atención y
c a r S a n
el hombre presuponiendo que los hombres sufren problemas

D es en sus problemas
de salud más
prevención
graves y más complicados

n d a de salud,eysmenos , IPen las enfermedades crónicas no


ola más aumás
letales que afectan
Ydeterminante n. Por lo tanto, podemos considerar que el gé-
las mujeres.
d e
nero es un
se ha de incorporar@
f en los procesos de salud- enfermedad-atención, que

a r i o en la práctica de los profesionales de la sanidad para identificar

s u
los factores psicosociales de género, y programar objetivos y metodos para cambiar
u condicionantes, influyendo así en los determinantes de género para la salud.
esos

138
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

6. BIBLIOGRAFÍA
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Aires. 2010.
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Aires: Paidós 1990.
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www.endvawnow.org/es/articles/301-consecuencias-y-costos.html
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• Estrategia Nacional de Saludo
t r iz
sexual o d
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ENSSR.pdf rga
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• González de Chávez, Asunción. Hombres y mujeres: salud, subjetividad y géne-
ro. Las Palmas: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 1999.
• Guía de Práctica Clínica para la Atención en el embarazo y en el Puerperio.
Guías de práctica clínica en el SNS Ministerio De Sanidad, Servicios Sociales e
Igualdad. 2014. Disponible en: http://www.msc.es/organizacion/sns/planCali-
dadSNS/pdf/Guia_practica_AEP.pdf

139
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Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

• Guía para incorporar la perspectiva de género a la investigación en salud. Dispo-


nible en: http://www.umaza.edu.ar/archivos/file/GuiaInvestigacionGenero.pdf
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Gac Sanit 2012;26 Supl 1:6-13 - Vol. 26. DOI: 10.1016/j.gaceta.2011.09.036
• Infografías de violencia contra la mujer. Disponible en: http://www.who.int/
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• Informe del Observatorio español de la violencia obstétrica. Asociación El parto
es nuestro 25 de noviembre de 2016. Disponible en: https://www.elpartoes-
nuestro.es/sites/default/files/public/OVO/informeovo2016.pdf
• Lagarde Marcela. Mujeres cuidadoras entre la obligación y la satisfacción. Dis-
ponible en: http://pmayobre.webs.uvigo.es/textos/marcela_lagarde_y_de_los_
rios/mujeres_cuidadoras_entre_la_obligacion_y_la_satisfaccion_lagarde.pdf
• Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y
hombres.
• Ley Orgánica 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía
del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y docu-
mentación clínica.
6 1 6
• López, Irene. del Olmo, Alicia. Cirujano, Paula. Sánchez,1
2 12Programa de
Rocío.
Atención Biopsicosocial al Malestar de las Mujeres 5 ,
a
da drígu e z
en Atención Primaria.
ponible en: http://www.inmujer.es/areasTematicas/salud/Experiencias/docs/
Dis-
7
EvaluacMalestarMujeresAP.pdf iza
r 7 . 1 8
u tohacia las mujeres R o . 2 4
g a a
• Macroencuesta de violencia
j u a n . 3 0
2015. Ministerio de Sanidad.

cMª r
Servicios Sociales e Igualdad.
a Jesus. Medicalización n
a reproductiva 0
:o la8alineación del cuerpo. En-
e s
• Montes, a S
d 9 (5): 206-212. , IP
Dfermería Clínica
l a n 1997; . e s
n Plan de parto y Nacimiento. Ministerio
Yo de saludfudedlasemujeres.
• Observatorio

io @
De Sanidad, Servicios
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• OMS. La violencia de pareja. En: Informe mundial sobre la violencia y salud.
Situación Mundial de la Prevención de la violencia 2014. OMS. Disponible en:
http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/145089/1/WHO_NMH_NVI_14.2_
spa.pdf?ua=1
• Oscar Strada Bello. Embarazo y violencia de género. Conferencia en el Con-
greso XIII de la Asociación Nacional de Matronas. Disponible en: http://www.
aesmatronas.com/descargas/conferencias_aesmatronas/06_mujer_gene-
ro/06_violencia_genero_embarazo.pdf

140
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

• Poner fin a la violencia contra mujeres y niñas: los hechos. El Objetivo de De-
sarrollo del Milenio sin cumplir. Disponible en: http://www.endvawnow.org/
uploads/browser/files/EVAW%20Fact%20Sheet%20for%20KM_SP.pdf
• Rohlfs, Izabella. Mazarrasa, Lucía. Género y salud. En: Mazarrasa Alvear, Lu-
cia. Sánchez Moreno, Antonio. Germán Bes, Concepción. Sánchez García, Ana
Mª. Merelles Tormo, Antonio. Aparicio Ramón, Vicente. Salud pública y enfer-
mería Comunitaria (I). 2ª edición. Madrid: Mc Graw-Hill Interamericana; 2003.
p. 379-398.
• Ruiz-Cantero María T., Verdú-Delgado María. Sesgo de género en el esfuerzo
terapéutico. Gac Sanit. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?scrip-
t=sci_arttext&pid=S0213-91112004000400019&lng=es&nrm=iso.
• Ruiz-Pérez I et al. La violencia contra la mujer en la pareja. Un estudio en el
ámbito de la atención primaria. Gac Sanit. 2006;20(3):202-8
• Tosal Herrero Beatriz. El discurso Médico sobre la Fibromialgia. Disponible en:
https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/6127/1/Feminismos_1
• Valls- Llobet, Carme. La medicalización del cuerpo de las mujeres y la norma-
lización de la inferioridad. Congreso de Innovar para la igualdad 2008. Dispo-
nible en: http://www.emakunde.euskadi.eus/contenidos/informacion/pub_jor-
6 1 6
nadas/es_emakunde/adjuntos/sare2008_es.pdf

2 1 12 Quadern
a 5
• Valls-Llobet, Carme. Aspectos de la morbilidad femenina diferencial.
e z,
Caps, 1991; 16:8-32.
a
adsalud y diferencias.
r í u
gBarcelona: Folio,.187
r iz
• Valls-Llobet, Carme. Mujeres y hombres:
to o d 4 7
1994.
a u a n R . 2
0 Instituto de
• Velasco, Sara.r g a
Atención
n j u
biopsicosocial 0
al malestar de las . 3
mujeres
s
la Mujer.
e
a GeneralSdeaPolíticas deIIgualdad.
cSecretaría a P : 8Ministerio de Trabajo y
DAsuntos Sociales.
a n d Atención Primaria
2007.
. e s , de Salud
Y
• Velasco,
l
o Evoluciónuddeelosnenfoques de género en salud. Intersección de
Sara.

@ f feminista. Material docente del Diploma de Salud Pú-


teorías de salud y teoría

a r io
blica y género. ENS, IM, OSM 2007. www.mtas.es/Mujer/programas/salud/

us u
instituto.html
• Velasco, Sara. La prevención de la transmisión heterosexual del VIH/ SIDA en
las mujeres. Madrid: Instituto de la Mujer, 2002.
• Velasco, Sara. Relaciones de género y subjetividad. Método para programas de
intervención. Madrid: Instituto de la Mujer, 2002.
• Vidal, Coloma. El informe Cumberlege: cambiando el parto. Revista Mujer y
Salud 2004; Dossier 11: 26-28.

141
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

Herramientas para la Igualdad (=)


• Instituto de la mujer para la igualdad de oprtunidades. Disponible en: http://
www.inmujer.gob.es/
• Escuela Virtual de igualdad, donde podras realizar cursos online http://escue-
lavirtualigualdad.es/sendSW.php
• Observatorio de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, donde
podras encontrar estudios e informes. Disponible en: http://www.inmujer.gob.
es/observatorios/observIgualdad/estudiosInformes/home.htm
• Centro de documentación y biblioteca de mujeres. http://www.inmujer.gob.es/
CentroDoc/ServiciosCentroDoc/ServiciosCenDoc.htm
Consta de unos 30.000 volúmenes, compuesto por estudios y ensayos femi-
nistas, femeninos y misóginos (tanto de autoras como de autores), biografías,
obras de creación artística y literaria, además de literatura gris, revistas y co-
lecciones especiales como agendas, calendarios, carteles, folletos, sellos, pe-
gatinas, tarjetas, tebeos, chapas. Aproximadamente la mitad de sus fondos
está catalogado, sobre todo libros y folletos. Es una biblioteca abierta: conti-
nuamente se incorporan obras modernas (últimos años XX y XXI).

1
• Plan de calidad del sistema del Sistema Nacional de Salud. Equidad y Salud y
6 6
2 1 12
género. Disponible en: http://www.msc.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/
e02.htm
a 5 e z ,
Bibliografía comentada a
ad odríg u 87
r iz
ode las mujeres, 4 .
7Edi-1
u
1. Mabel Burin. El malestar
a t n R . 2
la tranquilidad recetada.
0
a
torial Paidós Ibérica.
rg 1990
n j u a 0 . 3
e s c a somos las principales
Las mujeres
a S a consumidoras IP : 8de toda clase de terapias.
D también,lalancurso
Somos, d y actividad
proporción s
más numerosa
. e , de estudiantes y profesionales que
Yoen sus plantillas
asisten a cualquier
d e n de corte psicológico. Los servicios asistencia-
les cuentan,
f u de colaboradores, con un número siempre superior

a r iode@
de mujeres con respecto al de hombres. No obstante, este evidentísimo fenómeno

usaula hora del planeamiento o de la confección de políticas asistenciales para


de feminización la Salud Mental, no somos las mujeres las protagonistas princi-
pales
los problemas que aquejan a las mujeres. Necesitamos miles de otras mujeres que
como las autoras del presente trabajo se unan a la labor de revisión, de replantea-
miento, de teorización sobre la psicología y la psicopatología femeninas; que se
unan a la tarea de definir con mayor precisión sus malestares y sus formas de re-
cuperación: que se sumen a las mujeres que intentan ser protagonistas de derecho
cuando hay que sentar definición y norma sobre salud y enfermedad. Hay que dejar
bien sentado que este llamado no entraña ninguna intención separatista, todo lo

142
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

contrario: ojalá se unieran a nuestras preocupaciones y a nuestra labor todos los


profesionales de la Salud Mental hombres. Pero, para nosotras las mujeres, esta
tarea implica la puesta en práctica de un imperativo ético: cada uno debe respon-
sabilizarse de lo suyo.
2. Sara Velasco Arias, Begoña López Doriga, Marina Tourné García, Mª
Dolores Calderó Bea, Inmaculada Barceló Barceló y Consuelo Luna Rodríguez
Evaluación de una intervención biopsicosocial para el malestar de las mujeres
en atención primaria
Ansiedad, depresión y somatizaciones son problemas de salud de alta preva-
lencia en mujeres, que unificamos bajo el concepto de malestar asociándolo a fac-
tores psicosociales y vivencias subjetivas. Desarrollamos un método de atención
biopsicosocial (BPS) que actúa sobre la subjetividad y los determinantes de género.
El Instituto de la Mujer, con la Región de Murcia, realizó una intervención piloto
en Atención Primaria aplicando este método clínico. El objetivo era evaluar dicha
intervención. Se localizaron factores psicosociales asociados al malestar con alto
significado de género. En las mujeres: sobrecargas de roles de género, cuidadoras,
conflictos de pareja y con hijos/as, duelos, malos tratos y doble jornada laboral.
En los hombres: conflictos de pareja, duelos, conflictos de trabajo o con hijos/as y
enfermedades propias. Con el método BPS se obtienen mejorías clínicas en 76,3%
6 1
de casos de mujeres y 90,1% de hombres. El 22,6% de los casos ya no precisa psico- 6
fármacos y el 60,9% ha disminuido su consumo.
2 1 12
3. Síndromes en femenino. El discurso biomédico a 5sobre la fibromialgia
e z ,
a
ad odríg u
Beatriz Tosal Herrero. Disponible en: https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/
87
6127/1/Feminismos_1 r iz
o y saludnrealizada 4 7 . 1
Parte de la produccióna u tgénero R . 2
0y el cuerpo de
g
les se ha centradoren
a sobre
n j u a sobre0la .salud
desde
3las ciencias socia-

e s ca queala medicina
la mujer denunciando S P : 8 ha producido y repro-
a científicoIoccidental
el discurso médico hegemónico

D valores sociales
ducido
a n d
hegemónicos quee
. s
han ,servido para justificar y legitimar una
Yo l
situación de inferioridad
d e n de la mujer. Dentro de este campo de
y de discriminación
estudio han tenido especial
@ f urelevancia aquellos trabajos centrados en los discursos

u a ioexplícitamente
raños
médicos versados sobre la mujer, la reproducción y la sexualidad.

desuy/ossituaciones que afectan a ambos sexos y que resultan, por tanto, aparen-
En los últimos éstos se han ampliado con otros que, partiendo de enfermeda-

temente neutrales, muestran la misma elaboración androcéntrica/sexista sobre la


enfermedad y la mujer. Este es el caso de la fibromialgia, una enfermedad con alta
prevalencia en mujeres. En este artículo se planteará cómo la fibromialgia ha sido
gestada como una enfermedad en femenino y cómo a su vez esta caracterización
ha supuesto una deslegitimación del síndrome y de las personas que la padecen.

143
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Actuación y cuidados de enfermería en violencia de género

4. La violencia de género: la construcción de un marco feminista de inter-


pretación. En: De Miguel Ana. Neoliberalismo sexual. Ediciones catedra colección
feminismos. 2015.
Índice completo. Disponible en: http://www.mujeresenred.net/IMG/article_
PDF/article_a2208.pdf
“La ideología neoliberal tiene el objetivo de convertir la vida en mercancía, in-
cluso a los seres humanos. En ese sentido, la conversión de los cuerpos de las mu-
jeres en mercancía es el medio más eficaz para difundir y reforzar la ideología neo-
liberal. La poderosa industria del sexo patriarcal avanza apoyándose en dos ideas
complementarias. Por un lado, en la teoría de la libre elección: ahora que las mujeres
“ya son libres”, “ya tienen igualdad”, ya pueden “elegir” vivir de su cuerpo, o de
trozos de su cuerpo. Por otro lado, y para contrarrestar cualquier crítica, esta tesis se
envuelve en cierta retórica transgresora y posmoderna: toda relación es aceptable si
hay “sexo consentido” por el medio.
Este libro defiende que ni hay libertad ni hay igualdad. Hay nuevas formas de
reproducción de la desigualdad, una vuelta acrítica a los valores más rancios del
rosa y el azul. No vamos a resignarnos ante la conversión del ser humano en mercan-
cía, ¡ven con nosotras!” https://youtu.be/oN3Me7_6l1A Ana de Miguel
5. Betty Friedan. La mística de la feminidad. Editorial Catedra. Colección
6 1 6
Feminismos. 2016
2 1 12
Primera mujer en plantear el Malestar de las Mujeres
a 5 lo llamo “elezproblema
,
que no tiene nombre” a
ad odrígfeminista 7que.1se 87u
“La mística de la feminidad”o i
esrun
z
publicó originalmente ena u t Unidos en 1963.
Estados
a n RSe trata sobre0todo.2de4un libro
clásico del pensamiento

g a por un abundante
de investigaciónrrespaldado
a a n ju trabajo: descriptivo,
8 0 .3 y sólo como con-
e
secuencias cde esto se acabaaconvirtiendo
S“El segundoen unsexo”,
, I P
libro militante, lo que lo aproxima al
D
otro gran clásico
l n
del
a d
siglo XX,
. e s de Simone de Beauvoir. Friedan

Yo de la feminidad”
llama “mística
eso de lo que hablan y afu desen
lo que
a esa imagen de lo “esencialmente femenino”,
dirigen las revistas para mujeres, la publicidad
@
o en un lecho de Procusto,moral,
y los libros de iautoayuda.
r Es una horma fabricada en esos años, en la que

s u a
se pretende, como hacer vivir a todas las mujeres. Es algo
u
inauténtico que, si se intenta llevar a cabo, produce consecuencias cada vez más
graves. Comienza por un difuso malestar y termina por producir enfermedades ver-
daderas. Precisamente el libro comienza con un capítulo titulado “El malestar que
no tiene nombre”. Estamos ante un libro extraordinariamente influyente que ha re-
sultado ser decisivo en el acompañamiento de uno de los cambios sociales más de-
terminantes del siglo XX: la posición y autoconciencia de las mujeres como grupo.
Si quieres saber más de cómo se gestó este libro lee a Nuria Varela en: La Mís-
tica de la Feminidad. Disponible en: http://nuriavarela.com/betty-friedan-la-misti-
ca-de-la-feminidad-1a-parte/

144
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
Módulo 1. Marco general de la violencia de género o machista

BUTLER, J. Deshacer el género. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona, 2006.


Disponible en: http://www.caladona.org/grups/uploads/2014/02/butler-judith-des-
hacer-el-genero-2004-ed-paidos-2006.pdf
Deshacer el género recoge reflexiones recientes de la autora sobre el género y
la sexualidad, centrándose en el nuevo parentesco, el psicoanálisis y el tabú del
incesto, el transgénero, el intersexo, las categorías de diagnóstico, la violencia so-
cial y la labor de transformación social. A partir de la teoría feminista y la teoría
queer, Butler considera las normas que rigen –y no lo consiguen– el género y la
sexualidad en tanto que vinculadas a las restricciones de una categoría reconocible
de persona. El libro supone un replanteamiento de su pensamiento inicial sobre la
performatividad del género en El género en disputa. En esta obra, la crítica a las
normas de género se sitúa claramente dentro del marco de la tenacidad y la super-
vivencia humanas.
6. Simone de Beavouoir. La mujer Rota
La mujer rota es la víctima de la vida que ella misma eligió: una dependencia
conyugal que la deja despojada de todo y de su ser mismo cuando el amor le es
rehusado. (...) No se vive más que una sola vida, pero, por la simpatía, a veces es
posible salirse de la propia piel. Me siento solidaria de las mujeres que han asumido

6 1 6
su vida y que luchan por sus objetivos, pero eso no me impide -al contrario-intere-

21 12
sarme por aquellas que, de un modo u otro, han fracasado. Se escuchan aquí las
voces de tres mujeres, en los tres relatos que incluye esta obra (la mujer rota, la
a 5 z ,
edad de la discreción y monólogo), que se debaten con palabras en situaciones sin
e
a
ad odríg u 87
salida: la edad, la soledad, la agonía del amor. Metáforas, a la vez, de esa parte de
r iz 7 . 1
a u to
fracaso que todo destino humano depara. A pesar del tiempo que ha transcurrido
n R 0 . 2 4
desde que se escribió esta obra, refleja muy bien la situación actual de la mujer en

rg a n j ua 0 . 3
nuestra sociedad, que ha variado poco en muchos aspectos.

e s ca a S a IP :8
D a nd . e s ,
Yo l d e n
@ fu
ar io
u s u

145
Fundación para el desarrollo de la Enfermería
6 1 6
21 12
a 5 e z ,
a
ad odríg u 87
r iz 7 . 1
a u to n R 0 . 2 4
rg a n j ua 0 . 3
e s ca a S a IP :8
D a nd . e s ,
Yo l d e n
@ fu
ar io
u s u

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