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FACTORES QUE PREDISPONEN O NO HACIA UNA CONDUCTA REBELDE:

Son mucho lo factores que pueden intervenir en el desarrollo de la conducta rebelde de tu hijo (entendiendo la
rebeldía como conductas agresivas, verbales, físicas o incumplimiento pasivo).Pero 5 son los que contribuyen en
mayor medida al desarrollo de la misma:

- Características de los padres.


- Características del adolescente.(fase evolutiva/edad, herencia, personalidad, temperamento…)
- El estrés en ambas partes.(enfermedad crónica, dolores, personalidad, temperamento….)
- Estilo educativo.(autoritario, indulgentes, modelo coercitivo, jerarquía familiar,…)
- Creencias o expectativas de los padres e hijos hacia la parte contraria o sobre sus derechos u
obligaciones. (errores, falsas creencias…).

Ya que partimos de la idea de que es muy complejo modificar de forma permanente las características de cada
uno (personalidad y temperamento…) intervendremos en el estilo de educativo, y en las creencias o
expectativas que pueden entorpecer esa relación entre padres e hijos.

ESTILO EDUCATIVO PARENTAL:

El estilo educativo parental refiere a la forma en que tú como padre o madre respondes a la conducta de tu hijo.

Cada uno tenemos una tendencia habitual, “casi predeterminada” a la hora de responder a al comportamiento
de nuestros hijos, que influye en el comportamiento del mismo en varios sentidos negativo, positivo, neutro o/y
constructivo.

Posiblemente haya llegado el momento de buscar formas alternativas de comportamiento, ya que lo que estáis
haciendo hasta ahora para intentar reducir las pelas, insultos, conductas negativistas, falta de disciplina, no
acatamiento de órdenes… no está funcionando como esperabais, vuestras peticiones no están siendo atendidas.

Tienes que analizar de tu estilo educativo parental aquellas variables que pueden influir en el mantenimiento de
ese comportamiento rebelde, deteneros en estas preguntas que os planteo a continuación y comentarlas entre
los dos para analizar cada una de ellas:

- ¿Hay unanimidad o acuerdo en el tipo de los premios y castigos que recibe vuestro hijo?
- ¿Sois constantes en la administración de esos premios y castigos? O a veces una mala conducta queda sin
amonestación.?
- Al final ¿cumple con la orden encomendada, la evita o consigue su objetivo?
- ¿Actuáis en esa administración (premios castigos) como un todo y no como dos partes diferenciadas?.
- ¿Hay veces que uno de vosotros resta autoridad a la otra parte cuando se está en medio de un conflicto
u otra situación normal?.
- ¿Intenta haceros cambiar de opinión por partes o coaccionaros? Primero acude a uno y después a otro,
ya que es conscientes de quién es el que” corta el pastel”.
- ¿Es uno de vosotros más indulgente que la otra parte?
- ¿Actúas igual que lo hicieron contigo tus padres?.
- ¿Influye en nosotros el estrés, y estamos más irritables a la hora de “saltar a la mínima”?
- ¿Nos sentimos tan frustrados e impotentes ante la conducta rebelde que todo nos molesta de nuestro
hijo?
No podemos pretender que un adolescente cambie su actitud o mal comportamientos hacia nosotros sin que
cambiemos primero nosotros antes.

En el comportamiento rebelde de un niño o adolescente el estilo educativo de los padres juega un papel decisivo
e importantísimo, con un peso directo del 80% . Esto lo vemos reflejados en estilos educativos donde:

- Hay un padre más flexible que el otro. (uno muy rígido, uno más flexible, estricto y otro no).
- No hay acuerdo entre los padres.(se quitan la razón delante del adolescente, no hay acuerdo con el
castigo o consecuencias…)
- El niño sabe que uno de los progenitores, si le lleva a su terreno, cederá y el adolescente se saldrá con la
suya o conseguirá su objetivo(que le presten atención, salir media hora más, que le dejen solo y a su
aire…)
- Los castigos son aleatorios, unas veces los hay por la misma consecuencia, otras veces no.
- Los castigos son muy largos en el tiempo (una semana, un mes…) , donde además le quitamos TODO
(internet, móvil, sin salir….).
- Se levantan antes de tiempo los castigos o no se cumple con el mismo.
- Hay amenazas que nunca se cumplen o se cumplen a medias ( “ no saldrás en todo el año, este fin de
semana no irás al pueblo, te llevaré a un internado, te irás con la otra familia a vivir, te quedarás sin
propina un mes…¡”)
- Hay discusiones en casa y gritos entre la pareja.(sois los modelos a seguir).
- En las discusiones se pierden los nervios y se usa un tono de voz fuerte.( a veces hasta gritando).
- No hay unas normas claras establecidas, porque nunca se han hablado o si se han hablado, unas veces se
permite que se las salte y otras hay un castigo desmesurado.
- Les damos unos sermones infinitos….

Si te identificas con alguno de los puntos posiblemente haya parte de nuestro estilo educativo o de la interacción
con nuestro hijo que tendríamos que modificar, eliminar o mejorar o aprender.

Hay cuatro estilos educativos:

Una de las cosas que más nos ayudarían como padres, sería tener la posibilidad de mirarnos desde fuera durante
un tiempo. Como si rodasen la película de nuestra vida familiar. De esa manera nos sería muy fácil descubrir qué
comportamientos, qué hábitos, qué gestos son los que más repetimos. Cuáles son los más ausentes. Y en cuáles
nos complementamos con nuestra pareja. El mensaje más potente que enviamos a nuestros hijos está en
nuestros actos.

Detectar cuál es nuestro estilo educativo es una de las mejores herramientas para conocer cómo educamos
realmente. En qué aspectos funcionamos y en cuáles necesitamos mejorar de acuerdo con nuestros objetivos y
con las necesidades de nuestro hijo. Podemos ordenar los estilos educativos atendiendo a dos ejes: exigencia-
permisividad; frialdad-calidez. Los cuatro tipos resultantes son:
.Los padres autoritarios

Los padres autoritarios fomentan relaciones de sumisión que pueden ser aparentemente eficaces, porque
producen obediencia, pero que no preparan bien al niño o al adolescente para una vida posterior plena.

Los padres negligentes

La educación negligente no proporciona al niño los recursos básicos para dirigir y organizar su vida. Todo queda
en manos de la casualidad.
Los padres permisivos

En los últimos años, se ha extendido la educación permisiva, que, en teoría estaba absolutamente preocupada por
la felicidad de los hijos, pero que en la práctica los ha hecho extraordinariamente vulnerables, por ejemplo, al
haber aumentado la intolerancia a la frustración, elemento necesario en el proceso educativo.

Los padres responsables

Llamamos “padres responsables” a aquellos que saben armonizar la calidez, el cariño, la ternura, con la exigencia,
y las grandes expectativas. Como señala el gráfico, suelen fomentar en los hijos recursos muy convenientes para
su vida futura.
Es evidente que es este tipo de EDUCACIÓN PARENTAL es la que nos parece adecuada y, por ello, al hablar de
BUENAS PRÁCTICAS EDUCATIVAS vamos a hablar de la mejor manera de coordinar los grandes recursos
educativos que tienen los padres: la ternura y la exigencia. Para usarlos eficazmente necesitamos apoyarnos en
otro recurso aún más básico -- la COMUNICACIÓN .
No lo olviden: COMUNICACIÓN, TERNURA Y EXIGENCIA son sus tres grandes poderes educativos.

Objetivos planteados:

Disminuir las conductas rebeldes;


o verbales: insultos, gritos, chillidos, repuestas fuera de tono…
o agresivas: pega, lanza objetos, pelea con los demás, destruye propiedad (puerta armario…)
o físicas : desobedece, rabietas, se va corriendo, desaparece…
o incumplimiento pasivo: no obedece órdenes, ignora peticiones, no respeta las normas de
convivencia, no termina los quehaceres cotidianos, no termina los deberes.
Mejorar la calidad del tiempo que pasan juntos.
Modificar el patrón de interacción bidireccional entre padres e hijos.
Establecer una jerarquía equilibrada: (si es que no la hubiera)
Modificar las distorsiones cognitivas , errores o expectativas poco realistas que perjudican la
relación:
o Resentimiento y rencores.
o Interpretación de que los demás hacen cosas negativas para perjudicarle
intencionadamente…
Gestionar su impulsividad y conducta agresiva en el entrono familiar.
PASOS DEL PROGRAMA PARA MODIFICAR LA CONDUCTA REBELDE DE TU HIJO Y EL
ESTILO EDUCTIVO PARENTAL:

Los pasos que vamos dar para modificar la conducta de nuestro hijo los detallaremos a continuación, cada paso
será entrenado durante al menos dos semanas, tiempo suficiente para que se automaticen los comportamientos
en vosotros y vuestro hijo.

Paso 1: Convertir en positiva la costumbre de pasar tiempo juntos : hasta ahora sean 5-10-o 60 minutos el
tiempo o interacción que normalmente tienen las familias con sus hijos adolescentes, y en este caso rebeldes,
suele ser de mala calidad, o con interacciones negativas.
Antes de intentar negociar o solucionar los problemas con tu hijo es importante aprender a cambiar la manera de
interactuar con nuestro hijo, y pasar de conductas neutras o negativas a interacciones positivas.

Paso 2: Aprender a gestionar la conducta: El objetivo es aprender a ser más coherente, específico, equilibrado y
juicioso a la hora de pedirle algo a tu adolescente. Aprenderemos a dar órdenes y hacer peticiones de una manera
efectiva, de tal manera que nos obedezcan, cumplan nuestras órdenes, la acaten sin objeciones.

Paso 3: Negociar con el adolescente (cómo puede conseguir privilegios): contratos y sistema de puntos: En este
punto estaremos preparados para negociar, para recompensar con privilegios , premios y refuerzos la conducta
positiva de nuestro hijo.

Paso 4: Hacer que el castigo sea proporcional al incumplimiento de la norma: Solo cuando se haya convertido en
un hábito la recompensa de las acciones positivas, podrás comenzar a imponer sanciones o castigos por las
negativas.

Paso a 5: Abordar los temas importantes con castigos y recompensas.


Paso 6: Utilizar las habilidades para la resolución de problemas: No podemos estar dando órdenes todo el
tiempo a nuestro adolescentes, ya no es un niño, tiene y tenemos que desarrollar en ellos la capacidad de
elección, decisión y negociación. Utilizaremos la técnica de solución de problemas para la negociación de aquellas
situaciones en las que haya que llegar a un consenso o acuerdo común.
Paso 7: Aprender a y practicar las habilidades para una comunicación efectiva: con el objetivo de que hay una
interacción positiva con el desarrollo de habilidades como la escucha activa, hablar de forma respetuosa, sin
gritar, insultar…El objetivo es identificar los patrones de comunicación negativos y modificarlos.
Paso 8: Afrontar pensamientos y expectativas poco razonables: Todos y cada uno de nosotros tenemos unos
esquemas mentales que conforman nuestra propia realidad y que a veces perjudican la relación con el mundo o
con los demás e influye en como actuamos, sentimos y pensamos sobre determinados aspectos.” Seguro que mis
familia se comporta así para hacerme daño, molestarme o lo hacen adrede”.
Paso 9: Mantenerse firme y prever recaídas.

Os iremos dando pautas, técnicas y recursos durante las sesiones así como documentación de apoyo para poder
gestionarlo mejor.
Estos son los pasos para llegar a cumplir con los objetivos que nos hemos planteado, no son cerrados ni únicos,
durante las sesiones se irán intercalando o no en función de las necesidades.