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**MITOS Y LEYENDAS***

MITOS

EL MOHÁN
El Mohán aparece en Mómpox y al sur del Bolívar, es un ser anciano de larga cabellera,
barba larga y abundante, de un aspecto descuidado, muchas veces sale desnudo o
tapándose con hojas, algunas veces lo han visto con el cuerpo dividido mitad humano y
mitad pez, arrastrándose por la orilla de los ríos, caños y ciénagas. El nombre Mohán viene
del que les daban los Caribes a los sacerdotes. Los campesinos creen que el Mohán es
antropófago, pues le gusta la sangre de los niños de pecho. Le gustan las mujeres bellas y
jóvenes, a quienes persigue para llevárselas a los ríos.

El Mohán es travieso, andariego, embaucador, brujo y libertino. Le gusta enredar a los


pescadores y jugar con las atarrayas, pues aparece como chancero robando las carnadas
y los anzuelos de los pescadores, y esto hace que los pescadores no atrapen nada.
Al Mohán le gusta mucho fumar y la sal; entonces, cuando los pescadores salen a pescar,
para que el Mohán los deje en paz, le llevan tabacos y sal. Esto se lo colocan sobre las
rocas y él permite que ellos puedan pescar en paz.

EL CABALLO COJO
En los pueblos del centro y sur de Bolívar cuentan que en las noches oscuras la gente oía
relinchar y galopar un caballo.
El sonido de su galope no tenía comparación y las personas que lo escuchaban se
asomaban para verlo, pero se quedaban mudos y aterrados al ver que el caballo era de
ojos rojos, de tres patas y dejaba un olor a azufre por las calles.

LA PATA SOLA
Habita entre la maraña espesa de la selva virgen, en las cumbres de la llanura. Con la única
pata que tiene avanza con rapidez asombrosa. Es temida por colonos, mineros, cazadores,
caminantes, agricultores y leñadores. En otras ocasiones, oyen los lamentos de una mujer
extraviada; la gritan para auxiliarla, pero los quejidos van tornándose más lastimeros a
medida que avanza hacia la víctima y cuando ya está muy cerca, se convierte en una fiera
que se lanza sobre la persona, le chupa la sangre y termina triturándola con sus agudos
colmillos.
Las personas aseguran haberla visto saltando en una sola pata, por sierras, cañadas y
caminos, destilando sangre y lanzando gritos lastimeros. Es el alma en pena de la mujer
infiel que vaga por montes, valles y llanuras, que deshonró a sus hijos y no supo respetar
a su esposo.

EL JINETE

En noches de luna llena aparece un hombre con los dientes de oro, montado sobre
un caballo blanco y siete perros tras él. Se muestra muy amable con las personas
que encuentra en su camino, para montarlas y hacerlas desaparecer para siempre.
El jinete pasa a media noche sonando los frenos de su caballo, por los caminos
donde trafican carros y espera la media noche porque transitan pocas personas.

LEYENDAS

LA MOJANA

Esta leyenda tiene su origen en la Cartagena de la Colonia. Allí vivía una mujer de la
nobleza con su esposo y su hermoso hijo, en una casa muy grande en la plaza central de
Cartagena. La mujer no atendía a su esposo por dedicarle todo el tiempo a su hijo, al que
adoraba. Un día, el esposo, al verse rechazado, no aguantó más y mató a su
esposa. Cuando la mujer gritó, el niño, que estaba sentado en un pozo, perdió el equilibrio
y se perdió en la profundidad.

Desde ese día, en la mayoría de las casas coloniales que aún conservan un pozo,
aparece la figura de la mujer con una peineta de hueso en la mano, que resplandece al
pasarla por sus dorados cabellos. Los niños al verla, quedan hipnotizados y caminan
hacia ella, que al descubrir que no se trata de su hijo, los arroja al pozo.
EL HOMBRE CAIMÁN

Es una leyenda de la población de Plato, Magdalena, la cual resalta la historia de Saúl


Montenegro, un joven pescador, quien lucía en su boca un diente de oro. Pero que tenía
una enfermiza afición por ver los cuerpos desnudos de las lavanderas y bañistas que
visitaban el caño de las mujeres de Plato. Por esta razón, el alcalde en su momento, dictó
un decreto por el cual se prohibía a los hombres visitar o bañarse en el caño de las mujeres.
Entonces, Saúl recurrió a la hechicería, pensando que con brebajes podría hacerse invisible
o convertirse en cualquier animal. Saúl se desplazó hasta la Alta Guajira, donde un brujo
indio le preparó varias botellas con un líquido de color rojizo que al rociarlo sobre su cuerpo
lo convertía en caimán y otras que contenían un líquido blanco que lo devolvía a su forma
humana.

Hasta que un día, Saúl convertido en caimán quiso volver a su forma humana, sin embargo,
su amigo le roció accidentalmente el líquido blanco sólo en la cara, lo cual lo convirtió sólo
con cara humana y el cuerpo de caimán, desde entonces, Saúl Montenegro quedó
condenado a ser el hombre caimán.

LA SIRENA VALLENATA
Consiste en la leyenda de una joven llamada Rosario Arciniega, que era muy consentida y
la hacían sentir como la reina de su casa. En Valledupar la gente es muy tradicional en la
época de semana santa y sus abuelos le advirtieron que no se bañara sola en el río, y
mucho menos el jueves santo, pues se podía convertir en sirena; pero la joven no hizo
caso y se fue a bañar al río Guatapurí.

Eran las dos de la tarde, el cielo comenzó a oscurecerse y cuando Rosario trató de salir
de las aguas no pudo. Ya que un peso enorme en sus piernas le impedía moverse. Se
arrastró y pudo llegar a la orilla del río, pero quedó horrorizada al comprobar que sus
extremidades inferiores habían desaparecido y en su lugar había una inmensa cola de
pez.

FRANCISCO EL HOMBRE
Es un personaje emblemático de la Guajira, el cual narra la leyenda que, después de una
larga noche de parranda, un hombre sale de regreso a su pueblo; decidió sacar su
acordeón y sobre su burro, como era usual en aquella época, comenzó a interpretar sus
melodías. De repente, en medio de la oscuridad, comenzaron a sonar melodías de otro
juglar que desafiante trataba de superarlo.

Francisco se dirigió al lugar donde provenían las melodías y para su sorpresa, se dio
cuenta que quien las tocaba era el diablo, que se encontraba sentado sobre las raíces de
un gran árbol. Satanás siguió tocando unas extrañas notas tan poderosas y bellas a la
vez, que hicieron apagar la luna y todas las estrellas. Solo se veían los resplandecientes
ojos de aquel demonio, en la inmensidad de la noche. Francisco miró al cielo y rezó el
credo al revés, y derrotó a satanás.

***ARTESANÍAS***
Los artesanos de la Costa Caribe hablan de costumbres y tradición, trenzan hilos, bordan telas
y aprenden, de generación en generación, el arte de entregar piezas auténticas elaboradas
como solo ellos saben hacerlo. La diferencia es que ahora en su repertorio también aparecen
temas relacionados con calidad, desarrollo de nuevos productos, empaques, diseño, embalaje
e identidad gráfica, entre otros, con miras a competir en el mercado nacional, pero también en
el segmento internacional.

Sobresalen el sombrero vueltiao, declarado Símbolo de Colombia por el Congreso


Nacional, la mochila arhuaca, las hamacas de San Jacinto y las prendas wayú. -Los más
tradicionales: Artesanía en caña flecha: el
resguardo de San Andrés de Sotavento (Córdoba y Sucre) está integrado por cerca de 10.000
indígenas zenúes y la mayoría de ellos se dedican a la artesanía. Sus principales centros de
producción y comercialización son los municipios de San Andrés de Sotavento, San Antonio
de Palmito y Sampués. Del total de la población de artesanos, aproximadamente 6.200
mujeres, en su hogar, trenzan a mano la Caña Flecha, cotejando fibras blancas y negras. El
producto emblemático es el sombrero vueltiao. Artesanías de Colombia trabaja en el
fortalecimiento de esta cadena productiva, beneficiando a 700 artesanos. Mochila arhuaca:

los arhuacos elaboran objetos artesanales,


especialmente tejidos en lana y algodón. El producto de mayor reconocimiento por su valioso
diseño y expresión simbólica es la mochila arhuaca, tejida exclusivamente por la mujer
indígena con lana virgen de oveja y cuyo origen nace de Nowona, la Madre de los

tejidos. Tejedoras wayuu: elaboran a mano, con agujas,


coloridos chinchorros de intrincadas puntadas, mochilas, guaireñas (sandalias) y tapetes y
conservan una bella alfarería que utilizan para el transporte del agua, así como orfebrería y
bisutería en oro y semillas. El tejido es femenino, mientras el hombre se dedica a la cría de
chivos. Hamacas de San Jacinto (Bolívar): más de
2.000 artesanas heredaron de los indígenas zenúes las técnicas precolombinas del tejido y
tinturado de hamacas (ikat o lampazo). Organizadas en cinco cooperativas, asociaciones y
comités, las mujeres de San Jacinto elaboran los textiles con hilazas de algodón de vivos
colores o suavizadas con el cromatismo de tintes naturales extraídos de plantas

nativas. Filigrana momposina: el oficio de la joyería no se ha


quedado sólo en Mompox, la técnica ha sido difundida en otras regiones, especialmente en
ciudades antioqueñas de Zaragoza y El Bagre, donde se encuentran las minas de oro. La
filigrana, es una joya hecha a mano que se realiza con finísimos hilos de oro, que se
consiguen después de estirar, torcer y aplanar el metal, mediante procedimientos que
conjugan diversos elementos de la naturaleza con el esfuerzo humano. Actualmente, los
diseños son formas que representan elementos de la naturaleza como ramos de hojas, flores,
mariposas y lágrimas.
***CELEBRACIONES***

Entre las celebraciones populares más importantes están:


 El Carnaval de Barranquilla, declarado Patrimonio Oral e Inmaterial por la Unesco en

2003.
 El Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar, declarado Patrimonio Cultural de la
nación en 2002.
 Las Fiestas del 20 de enero en Sincelejo, declaradas patrimonio cultural de la Nación en
2009.
 La Semana Santa en Mompox, Bolívar, población declarada Patrimonio Histórico y Cultural
de la Humanidad por la Unesco en 1995.
 Las Fiestas de la Virgen de la Candelaria en Magangué, Bolívar, festejadas el 2 de
febrero
 Fiestas del 11 de noviembre y Reinado Nacional de la Belleza en Cartagena.

 Las Fiestas del Mar en Santa Marta.


 El Festival del Porro en San Pelayo, Córdoba.
 Las corralejas, festividades taurinas muy concurridas en las poblaciones costeñas,
principalmente en Sucre, Córdoba y Bolívar.
 Las Fiestas del Caimán cienagueroen Ciénaga.
 El Festival Nacional del Ñame Espina, San Cayetano (Bolívar).
 El Festival de la Cumbia en El Banco, Magdalena.
 El Festival del Hombre Caimán en Plato, Magdalena.

 El Festival Nacional de Compositores en San Juan del Cesar, Guajira.


 El Festival Cuna de Acordeones en Villanueva,Guajira.
 El Festival Francisco El Hombre en Riohacha, Guajira.
 El Festival de la Frontera en Maicao, Guajira.
 El Concurso maja Colombia – Maja mundial en Corozal, Sucre.
 El Festival de Acordeoneros y Compositores en Chinú, Córdoba.
 El Festival de la Cultura en Sahagún, Córdoba.
 El Festival del Dividivi en Riohacha, Guajira.
 EL Festival Folclórico de la Algarroba y Cuadros Vivos en Galeras, Sucre
 TESORO CULTURAL:
 El Puerto, Fortaleza y Conjunto Monumental de Cartagena de Indías. declarada
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1984.

El Centro Histórico de Santa Cruz de


Mompox, como arquitectura colonial española de sus residencias y templos religiosos,

desde 1995. El Carnaval de


Barranquilla, como obra maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad,

desde 2003.
 GRUPOS INDÍGENAS:


LISTADO DE LOS GRUPOS INDÍGENAS DE LA REGION CARIBE

Región Caribe
Las brisas cálidas del Caribe son el escenario perfecto para El Caballo
Cojo y Keralia, dos extraños seres que por décadas han despertado el miedo de
los habitantes del norte de Colombia. Conocer los relatos de esta parte del país es
interiorizar en una región con historias que mezclan elementos étnicos de Europa,
África y América.

El Caballo Cojo es un rocín de tres patas que recorre a fuerte galope el centro y
el sur del departamento de Bolívar. Es una criatura de estruendoso andar,
distinguida por su pelaje negro, ojos rojos y olor intenso a azufre.
Keralia (Fuego Fatuo) es una criatura misteriosa (se puede presentar en forma
de animal o persona) que surge en el enigmático departamento de la Guajira.
Según se cuenta en la región, este ser ataca a los hombres y deja en cinta a las
jóvenes con tan solo mirarlas. Al momento de dar a luz las mujeres pueden tener
todo tipo de animales.

Región Insular
A la región Insular la componen islas oceánicas y continentales que la hacen
atractiva para el ecoturismo y la aventura. Dos sitios importantes son Gorgona y
San Andrés en donde se esconden historias sorprendentes.

El Rolling calf es un bestia intimidante —similar a un toro— que tiene ojos


destellantes y expide un olor profundo a azufre a su paso. Es
un mito colombiano muy común en la isla de San Andrés, reconocida
mundialmente por su mar de los siete colores y sus muestras multiculturales que
entremezclan tres continentes (América, Europa y África).

En Gorgona (pese a que no hay una tradición de mitos trascendente por ser una
isla que ha sido semihabitada por algunos periodos) existe un sinnúmero de
historias extraordinarias que merecen ser contadas.

En este Parque Natural, declarado por su belleza y biodiversidad


como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, se alojó en la
década de los setenta una cárcel de máxima seguridad de la cual sólo quedan
ruinas e historias sobre los intentos de fuga de sus reclusos. En el lugar muchos
hombres del conquistador Francisco Pizarro murieron por mordeduras de culebra
lo que lo motivó a bautizar la isla como Gorgona (bestia de la mitología griega
que tenía serpientes en lugar de cabello).