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PREVENCION PRIMARIA EN EL PERIODO PREPATOGENICO

PROMOCION DE LA SALUD
Neuquen (2016) afirma que: Está demostrado que, en la actualidad, el mayor factor de riesgo
para contraer cáncer de cuello uterino es no realizar un control ginecológico periódico con
citología (8 de cada 10 cánceres se producen en mujeres sin cribado citológico).
La combinación del correcto control ginecológico periódico y la vacunación maximiza la
eficacia de la de prevención precoz para combatir el cáncer de cuello de útero.
Informar a las mujeres y a sus parejas la importancia de autocuidado de la salud sexual y
reproductiva que reconozcan los factores de riesgo asociado al cáncer cervico uterino.
Estrategias: la primera es abstinencia sexual; retrasar la vida sexual después de los 20 años,
monogamia y el uso de condón; la segunda, a través de la prevención primaria (antes de la
adquisición del virus del papiloma humano, vacunas profilácticas), en la etapa pre sexual y; la
tercera, basada en la citología vaginal con tinción de Papanicolaou y pruebas de ADN. Para
fines prácticos, la primera opción sólo la practica la minoría de la población, por lo tanto,
carece de impacto significativo en la prevención del cáncer cervicouterino.
El VPH se puede transmitir fácilmente mediante contacto genital. No necesariamente tiene
que existir una relación sexual completa para contagiarse, ya que tanto los virus del papiloma
humano no dañinos como los ligados al cáncer se transmiten por contacto de piel a piel. Por
esta razón el uso rutinario de preservativo reduce, pero no impide totalmente, el riesgo de
transmisión por VPH. Es importante recordar que en la mayoría de casos la presencia del VPH
se tratará de una contaminación transitoria que solucionarán las propias defensas.
La edad precoz en el inicio de las relaciones sexuales, el elevado número de parejas y las
relaciones con individuos de riesgo (con múltiples parejas o que ejerzan la prostitución) son
factores claramente predisponentes a adquirir la infección. El tabaquismo y la no circuncisión
en el varón son otros factores que facilitan la infección.
Aunque no existe tratamiento para la infección por el VPH, afortunadamente en el 80-90% de
los casos el VPH, gracias al sistema inmunitario, desaparece sin consecuencias en un plazo de
18-24 meses desde el contagio (P. 15)
PROTECCION ESPECIFICA
VACUNAS PROFILÁCTICAS
MINSA (2017): Proporcionan anticuerpos que neutralizan el virus del papiloma humano antes
que puedan infectar células huésped. Aunque no advierten positividad del VPH a largo plazo,
sí previenen en establecimiento de infección persistente y, asimismo, el desarrollo de neoplasia
cervical. Ya que los dos factores de riesgo más importantes para el cáncer de cuello uterino
son:
a) Virus de alto riesgo
b) Persistencia
Existen tres tipos de vacunas contra el virus papiloma humano (VPH): La tetravalente y la
bivalente que son altamente efectivas para prevenir infecciones por los tipos de VPH16,
VPH18, que causan la mayoría de los canceres cervicales. La vacuna tetravalente también
protege contra VPH6, VPH11 que se asocian a verrugas genitales. La tercera vacuna es la
nonavalente que incluye protección contra VPH 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52, y 58, pero aún
no se encuentra disponible en el mercado.
La evidencia de los ensayos clínicos, los reportes de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) y la Food Drugs Administration (FDA) y los reportes post-licencia han demostrado
que estas vacunas tienen un buen perfil de seguridad, no se han registrado efectos secundarios
graves causados por las vacunas. Los efectos secundarios presentados son leves,
principalmente locales y auto limitados.
La NTS Nº 080-MINSA/DGIESP-V.04: “Norma Técnica de Salud que establece el Esquema
Nacional de Vacunación” vigente o la que haga sus veces, establece las indicaciones para la
vacunación contra el VPH y dispone que para las niñas que inician el esquema de vacunación
con 2 dosis de 0.5 cc por vía intramuscular, el intervalo sea 6 meses entre dosis. Las niñas que
ya han iniciado vacunación con el esquema anterior (3 dosis) continuarán y completarán el
esquema.
La vacuna del VPH, como en otras vacunas sintéticas, se basa en la fabricación de partículas
semejantes al virus que produzcan una respuesta inmune con memoria sin padecer la
enfermedad y que proteja al paciente de la infección real. Entre los tipos de HPV oncogénicos
los hallados en asociación con 2/3 de los casos de cáncer de cuello uterino, son los tipos 16 y
18. Uso consistente de condón.
Referencia bibliográfica
Neuquen (2016). Programa de rastreo de tumores. Congreso de agentes sanitarios.
MINSA (2017). Guía de práctica clínica para la Prevención y Manejo del Cáncer de Cuello
Uterino