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INTRODUCCION

Los microorganismos presentes en el aire del interior de los edificios (casas, escuelas,
hospitales) pueden proceder del hombre, del aire exterior, polvo, madera, pintura, papel,
humidificadores y otros, y han sido estudiados desde hace tiempo. El grado de
contaminación microbiana en estos ambientes está influenciado por factores tales como
la frecuencia de ventilación, el número de personas presentes en la sala y la naturaleza y
grado de las actividades que realizan los individuos dentro de los locales.
El aire contiene en suspensión diferentes tipos de microorganismos, especialmente
bacterias y hongos. La presencia de uno u otro tipo depende del origen, de la dirección e
intensidad de las corrientes de aire y de la supervivencia del microorganismo. Algunos
microorganismos se encuentran en forma de células vegetativas, pero lo más frecuente
son las formas esporuladas, ya que las esporas son metabólicamente menos activas y
sobreviven mejor en la atmósfera porque soportan la desecación. Las producen hongos,
algas, líquenes, algunos protozoos y algunas bacterias.
La calidad microbiológica del ambiente hace alusión a la cantidad de microorganismos
que están presentes en un área determinada (Gutiérrez de Gamboa, 2008). Los
microorganismos generalmente no están flotando en el aire, sino que se encuentran sobre
partículas inertes, por ejemplo, polvo, gotas de agua, etc. que sirven como medio de
transporte y pueden depositarse sobre las superficies (De la Rosa et al., 2002). Es por ello
que mientras más limpia esté un área menor será el número de microorganismos presentes
en la misma.
La calidad del aire interior está ampliamente considerada como un problema significativo
de salud ambiental y económico. Los indicadores de calidad del aire deben determinar
que el aire interior: a) satisfaga los requerimientos respiratorios; b) prevenga la
acumulación de contaminantes; y c) permita el bienestar (Brown, 1997).
La detección de agentes biológicos está relacionada, a su vez, con dos procesos. El
proceso de toma de muestra y el proceso analítico. Ambos procesos son esenciales, y la
combinación de ambos procesos proporciona resultados analíticos fiables. Los resultados
analíticos, ayudarán a la toma de decisiones por parte de los estudiadores, por lo que es
necesario que las muestras se obtengan de forma correcta.
A consecuencia de la necesidad de mejorar la capacidad de detectar y caracterizar agentes
biológicos altamente patógenos en distintas matrices ambientales, resulta fundamental
desarrollar planes de toma de muestra para este tipo de agentes, que permitan
posteriormente una correcta identificación mediante técnicas en laboratorio.
El presente trabajo de investigación tiene por finalidad realizar la evaluación de la
calidad del aire interior sobre la base de composición fúngica, con el fin de conocer la
situación actual, detectar los posibles problemas existentes y proponer alternativas para
mejorar la calidad de aire y de vida de los estudiantes y trabajadores que se encuentran
expuestos diariamente al aire interno en los diferentes ambientes de la UNAH
REVISION BIBLIOGRAFICA

La existencia de una multitud de corpúsculos en el aire fue observada desde la antigüedad.


Lucretius (55 a.C.) observó las partículas de polvo brillando en un rayo de sol en una
habitación oscura y concluyó que su movimiento se debía al bombardeo de innumerables
e invisibles átomos en el aire, aunque fue necesario esperar al descubrimiento del
microscopio para ver que en el aire había microorganismos vivos. Las esporas de los
hongos fueron vistas por un botánico napolitano, Valerius Cordus, en el siglo XVI, pero
fue Micheli (1679-1737) quien primero las dibujó observando las esporas de los mohos
que se transmitían por el aire (Miquel y Cambert, 1901).
Pierre Miquel fue sin duda el investigador que más estudió los microorganismos del
aire, en el observatorio de Montsouris en París, desde 1879 y durante más de 25 años,
realizó numerosos ensayos creando y perfeccionando una gran variedad de métodos.
Además del aeroscopio, empleó un procedimiento basado en el fraccionamiento de los
cultivos para determinar el número de hongos y bacterias, consistente en dirigir el aire
en tubos de bolas y posteriormente (1880), en un matraz de borboteo, conteniendo
líquidos nutritivos estériles.
A partir de 1882 se generalizan los análisis microbiológicos del aire, estudiándose el
número y tipo presentes en diversos ambientes. Miquel fue el que realizó los estudios
más numerosos y variados. Analizó tanto el aire confinado de casas y hospitales como
la atmósfera de diversas calles de París, de los parques, el cementerio de Mont Parnasse,
e incluso las alcantarillas. No sólo determinó el número por m3 presente en cada uno de
estos ambientes, sino su naturaleza y propiedades patógenas, así como la influencia de
los diversos factores (temperatura, lluvia, corrientes de aire, altitud, número de
personas, etc.) y la posibilidad de transmisión por el aire de enfermedades contagiosas
(Miquel y Cambert, 1901).
Ya en la Segunda Guerra Mundial en donde hubo un gran interés en conocer cómo se
propagaban las infecciones respiratorias, especialmente en instalaciones militares
estadounidenses y se realizaron numerosos estudios sobre Streptococcus pyogenes.
El segundo, fue en los años setenta, con la aparición de un enfermedad respiratoria
llamada la «enfermedad de los legionarios» y el conocimiento posterior de una nueva
bacteria (Legionella pneumophila), como agente etiológico y de su transmisión por
aerosoles procedentes del aire acondicionado. Ello supuso un resurgimiento del estudio
de los microorganismos que se transmiten por el aire, así mismo, en estos años se
observa una mayor preocupación por el control del aire de los ambientes cerrados,
principalmente en los hospitales, industrias farmacéuticas y alimentarias. Así como
también, en otros ambientes cerrados, como fábricas de aparatos electrónicos, escuelas y
edificios de oficinas. Este último caso, se debe a que, en los últimos años, se ha descrito
una nueva enfermedad «el síndrome del edificio enfermo», que se produce en los
ocupantes de determinados edificios.
En la actualidad, no existen parámetros que determinen las concentraciones permisibles de
patógenos en el aire. Algunos estudios consideran que el límite permisible para bacterias Gram
negativas en ambientes internos esta entre 300 a 1000 UFC/m3 ; es por ello que algunos
investigadores han visto la necesidad de determinar las fuentes, concentraciones y/o la
transmisión potencial de especies patógenos como ejemplo Clostridium, Escherichia, Salmonella,
Bacillus entre otros (González Becerra, 2006).
Estas bacterias patógenas pueden llegar a producir infecciones y enfermedades que al complicarse
pueden ocasionar la muerte, especialmente si las defensas en la persona se debilitan; los casos de
enfermedades más relacionadas son las neumonías, endocarditis, meningitis, faringitis, fiebre y
problemas cardiovasculares, entre otras (Cruz Orjuela & Jiménez Pallares, 2010).
Por otro lado, se han utilizado diferentes métodos e instrumentos para la captura de
microorganismos en el aire, antes de elegir alguno de ellos se debe considerar el tipo de
investigación, la información que se necesita, determinar previamente si el interés es saber el
número total de microorganismos, si se desea identificarlos y cultivarlos o sólo observar su
morfología microscópica, así como tener en cuenta el dinero para invertir en el proyecto a
investigar, puesto que, algunos métodos o la utilización de 14 varios de ellos puede resultar
costosa (Hernández López & Marín Ramírez, 2013).
Es así que, la técnica de sedimentación por gravedad implementada por primera vez en el año de
1887, se encuentra dentro de las más utilizadas, al ser económica, práctica, que puede realizarse
en cualquier espacio y representa una excelente herramienta para trabajos cualitativos (González
Becerra, 2006).

Diversos estudios realizados por la Agencia de Protección Medio ambiental de los


Estados Unidos (EPA) sobre la exposición de humanos a los contaminantes del aire,
indican que los niveles de contaminación en ambientes cerrados son entre 2 a 5 y en
algunos casos 100 veces más concentrados que los niveles presentes en el aire exterior.
Lo cual asociado a las condiciones operativas no adecuadas de sistemas de ventilación y
recirculación de aire, refrigeración y/o calefacción, hacen prever un problema potencial
de la calidad del aire dentro de dichos espacios. Estos resultados son de mucha
importancia según lo mencionado anteriormente, ya que la mayoría de las personas pasan
cerca del 90% de su tiempo en el interior de recintos cerrados (EPA, 2005).
La calidad del aire en espacios cerrados o intradomiciliarios, es uno de los factores más
importantes en la calidad de vida de las personas puesto que pasamos del 80 al 90% de
nuestro tiempo en estos espacios (Caballero et al., 2007).
Los espacios interiores son microambientes importantes al abordar los riesgos de la
contaminación del aire. La mayor parte de la exposición diaria de una persona a muchos
de los contaminantes del aire proviene de la inhalación en interiores, tanto por la
cantidad de tiempo que se pasa en estos ambientes como por los mayores niveles de
contaminación que hay en ellos (OMS, 2004).
Contaminante es todo agente presente en el medio ambiente y que produce o puede
producir efectos indeseables para la salud y/o el bienestar humano. Bajo este nombre se
incluyen varias categorías de agentes potencialmente dañinos: físicos, químicos y
biológicos (VAQUERO DE LA HOZ, 2011).
DESARROLLO

.objetivo:
caracterizar los microoganismos del aire de los ambientes de la UNAH y así establecer
la posibilidad de riesgo para la salud a la exponen los usuarios por la presencia de estos
microorganismos.
MÉTODOS.
Se tomaron muestras de aire por la técnica de sedimentación, se realizaron recuentos, y
caracterización macroscópica y microscópica de las colonias. Después de aislamientos
selectivos se llevó a cabo identificación por tinción de gram y azul de metileno.
 Técnica de sedimentación por gravedad: El método de sedimentación en placa
Petri ha sido el más ampliamente utilizado desde que Frankland y Hart lo
emplearan por primera vez en 1887. Las placas con medio de cultivo estéril,
permanecen abiertas durante determinados períodos de tiempo, permitiendo la
sedimentación de los microorganismos. Este método es sencillo y económico.
Tiene la ventaja de que se pueden identificar de los cultivos los
microorganismos viables, pero su interpretación es difícil porque no pueden
relacionarse con el volumen de aire muestreado. La deposición varía con el
tamaño y forma de los microorganismos, la velocidad y la turbulencia del aire.
El método no es cualitativa ni cuantitativamente exacto y nos detecta
principalmente los microorganismos que más persisten en el aire, no
detectándose, sin embargo, los microorganismos más pequeños.

Técnica de sedimentación por gravedad. Esta técnica utiliza una toma de muestra de
bioaerosoles simple, siendo ampliamente utilizada por primera vez en 1887 por
Frankland y Hart. En esta técnica las placas con medio de cultivo estéril, permanecen
abiertas durante determinados periodo de tiempo, permitiendo la sedimentación de
los microorganismos. Este método es sencillo, económico, y es un procedimiento útil
para estudios iniciales y para la estimación aproximada de la carga microbiológica
tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo (González Becerra, 2006).
 3.5.2.7. Tinción de Gram Se seleccionó la muestra a identificar para así tomar
una pequeña muestra de la cepa, posteriormente se hizo un frotis fino del
material de estudio fijando así la muestra al calor, flameándola en el mechero a
gas. De manera haciendo que el material no se desprenda durante el lavado
(tinción). Se colocó el frotis en un soporte para tinción y recubrió la superficie
con solución de cristal violeta (2 o 3 gotas) se esperó de 1 - 3 minutos de
exposición al colorante (cristal violeta), se lavó exhaustivamente con agua
destilada, luego se cubrió el frotis con reactivo de lugol (2 o 3 gotas), durante 1 -
3 minutos. Nuevamente se lavó con agua destilada después se impregno la
superficie con 2 o 3 gotas de decolorante alcohol-acetona (haciendo
movimientos de vaivén), esto suele tomar 10 – 5 segundos, posteriormente se
lavó con agua corriente y colocó el frotis nuevamente en el soporte para tinción.
Se cubrió la superficie con la tinción de safranina (2 o 3 gotas) durante 1 minuto.
Se lavó con agua corriente, y se colocó el frotis en posición vertical en el soporte
para tinción, para permitir que el exceso de agua drene y el frotis se seque.
Después se agrega una gota de aceite de inmersión y se observa en el
microscopio a 100X (LÓPEZ, 2004).
 Siembra en las placas Petri con medios enriquecedores De los matraces con BHI
y muestras de aire incubados a 37 °C por 48 horas se retiraron mediante un asa
de siembra, un inóculo para luego sembrar en las placas Petri. El método de
siembra se realizó por estrías. Seguidamente 28 las placas Petri ya sembradas se
llevaron a incubación por 48 horas a una temperatura de 37 °C (LÓPEZ, 2004)
 Agar glucosa 4% según Sabouraud: 500 mL de agua destilada con 32.5 g del
agar. Todos los matraces se mezclan bien para luego ser llevados a baño maría,
después llevarlos al autoclave para el proceso de esterilización a 15 Lb de
presión por 15 minutos, se deja enfriar hasta 45 ºC para luego proceder a
plaquear (LÓPEZ, 2004).
MATERIALES Y EQUIPOS
Matraces Erlenmeyer, placas petri, tubos de ensayo, algodón, pipetas, jeringas de 60 ml,
pinzas, varillas de vidrio, porta objetos, cubre objetos, mechero de bunsen, mechero de
alcohol, gradillas para tubos de ensayo, asa de siembra, anza micológica, espátulas,
papel mantequilla, guantes quirúrgicos, mascarillas. 3.2.5.
Equipos Autoclave, baño maría, balanza, microscopio, termómetro en forma horizontal,
estufa, contador de colonias, cámara fotográfica.
RESULTADOS.
Se obtuvo mayor recuento de bacterias Gram positivas que de Gram negativas. Se
encontraron bacterias de los géneros Micrococcus, Staphylococcus, Bacillus, Shigella;
las bacterias identificadas no suponen riesgo elevado para la salud de los usuarios sanos,
pero que es necesario implementar medidas para disminuir la carga bacteriana y
disminuir posibles afecciones generales en la salud de sus ocupantes.
DISCUSIÓN
NICOLLE, (2006) menciona que dentro de los géneros bacterianos encontrados en el
aire con frecuencia están Staphylococcus, Streptococcus, Bacillus subtilis, Micrococcus
y Actinomyces de acuerdo a los resultados obtenidos en
…………………………………… se pude confirmar que los géneros más abundantes
son…………………………….

RECOMENDACIONES
1. En los ambientes de estudio se debe realizar una limpieza profunda según que
muestren el nivel de contaminación de acuerdo a la concentración de bacterias y hongos
en el aire
2. Es de suma importancia y prioridad ampliar la investigación con respecto a la
identificación de bacterias y hongos en los ambientes de estudio contra los
microorganismos que son prejuiciosos para la salud humana. Puesto que presentan un
peligro para la salud y es necesario y preciso su identificación para su posterior control.
3. Implementar un plan de mejora continua de acuerdo al protocolo de
descontaminación microbiológica, que considere el aire interior, que constituya un plan
de desinfección a nivel de todo el UNAH.
4. Para prevenir problemas de salud relacionados con enfermedades respiratorias,
gastrointestinales y de tipo alérgico, se debe realizar de manera rutinaria un análisis de
la calidad microbiológica del aire, así como una limpieza periódica de cada área para
evitar los padecimientos asociados con los microorganismos presentes en el ambiente
interno.

REFERENCIAS

MIQUEL, P., y CAMBERT, R. (1901): Traité de bacteriologie pure et appliqueé. Ed.


Masson et Cia, Paris.
BUY, H. G. Du; HOLLAENDER, A., y LACKEY, M. D. (1945): «A comparative
study of sampling device for air-borne microorganisms». Public Health Report
Washington, 184, 40.
LYNCH, J. M., y POOLE, N. J. (1979): Microbial Ecology: a conceptual approach. Ed.
Blackwell Scientific Publications, Oxford
Brown, S. 1997. Indoor air quality. State of environment reporting. Central Queensland
University Publishing Unit. Australia. 68 pp
BUTTNER, M. P.; WILLEKE, K., y GRINSHHPUN, S. A. (1997): «Sampling and
analysis of airborne microorganisms». En: Hurst, C. J. et al. (ed). Manual of
environmental microbiology. Ed. American Society for Microbiology, Washington
LÓPEZ, C. 2004. Protocolos de prácticas de Microbiología Ambiental. Universidad
Nacional Agraria de la Selva. Tingo María, Perú.
OMS 2004. Guías de la Calidad del Aire. OPS/CEPIS/PUB/04.110, Traducción
realizada por el Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente
(CEPIS/OPS), Agencia especializada de la Organización Panamericana de la Salud
(OPS/OMS), Lima, Perú.
VAQUERO DE LA HOZ, 2011. Calidad del aire interior (IAQ) en las edificaciones
hospitalarias. Tesis Doctoral. Universidad de Valladolid, Escuela de Ingenierías
Industriales Valladolid. 688 pg.
De la Rosa, M.C., M.A. Mosso y C. Ullán. 2002. El aire: hábitat y medio de transmisión
de microorganismos. Observatorio Medioambiental 5: 375 – 402.
Caballero, M., Cartín, V. y Alfaro, M. 2007. Calidad del aire en dos centros
hospitalarios y ocho clínicas veterinarias en Costa Rica. Rev. Costarricense de salud
pública, 16 (30): 17-26.
EPA (Environmental Protection Agency). 2005. IAQ Reference Guide. Indoor Air
Quality Tools for Schools. Consultado el 3 oct 2011. Disponible en www.epa.gov
Cruz Orjuela, A. M. & Jiménez Pallares, A. A. (2006). Evaluación de la Contaminación del
Aire Por microorganismos oportunistas y su relación con material particulado (PM2.5 y PM10)
en la Localidad de Puente Aranda. Trabajo de grado para optar al título de Ingeniería Ambiental
y Sanitaria Universidad de La Salle. Facultad de Ingeniería Ambiental y Sanitaria, Bogotá.
Hernández López, A. M., & Marín Ramírez, A. F. (2013). Elaboración de un Protocolo de
muestreo que permita evaluar la calidad microbiológica del aire para el laboratorio de análisis
de aguas y alimentos de la Universidad Tecnológica de Pereira. Trabajo de grado para optar al
título de Tecnólogo Químico. Universidad Tecnológica de Pereira. Facultad de Tecnología
Química. Pereira.
González Becerra, A. X. (2006). Calidad bacteriológica en el aire del centro histórico de la
ciudad de Guadalajara. Jalisco, México. Trabajo de titulación en la modalidad de tesis para
obtener el título de Licenciado en Biología. Centro Universitario de Ciencias Biológicas y
Agropecuarias. Universidad de Guadalajara

Los primeros métodos de muestreo de aire ya fueron recogidos por Miquel y Cambert
(1901) y los desarrollados en el siglo XX fueron revisados por du Buy et al. (1945),
posteriormente por Gregory (1961) y Lynch y Poole (1979). Actualmente, existen una
gran cantidad de métodos e instrumentos para detectar los microbios del aire, de los que
citamos los más útiles y usuales. Las técnicas utilizadas son diversas, de las cuales, la
sedimentación, filtración, el impacto sobre distintas superficies sólidas y el borboteo en
medios líquidos, son las más importantes (Buttner et al., 1997).