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DEBERES DEL ABOGADO, EL CÓDIGO DE ÉTICA Y EL DECÁLOGO DEL

ABOGADO COUTURE

LOS DEBERES DEL ABOGADO

En algún momento de la vida, las personas requieren de los conocimientos y servicios de


un abogado, sin embargo al contratar con los mismos no tienen conocimiento de las
obligaciones que estos adquieren en función del contrato suscrito y en variadas ocasiones
lamentablemente terminan con un sin sabor frente a las funciones desempeñadas por el
profesional y sin saber que pueden hacer al respecto.
En este caso, debe tenerse en cuenta que tal y como lo dispone la ley Nº 1123 de 2007
mediante el cual se expidió el código disciplinario del abogado, los abogados tienen a su
cargo una serie de deberes entre los cuales se encuentra el de informar con veracidad a su
cliente sobre la constante evolución del asunto encomendado; guardar el secreto
profesional, incluso después de cesar la prestación de sus servicios; abstenerse de incurrir
en actuaciones temeraria entre otros, y en caso de que se llegue a faltar a los mismos, o
se incurra en una de las faltas contentivas en el mencionado código se constituirá falta
disciplinaria conforme la mencionada ley.
En ese sentido, debe recordarse que conforme la mencionada ley, al iniciarse un proceso
disciplinario con ocasión a la falta de los deberes y obligaciones dispuestos en su
normativa, los abogados pueden ser acreedores de sanciones disciplinarias, pues jamás se
deben olvidar de la función social que cumple la profesión y la sujeción que su ejercicio
tiene frente a la constitución, la ley vigente, la ética y moralidad; por consiguiente, si una
persona se encuentra inconforme con el desempeño profesional de su abogado puede
acudir ante el consejo superior de la judicatura para interponer la respetiva queja, y en el
caso de encontrarse la configuración de una falta disciplinaria, el respectivo órgano
interpondrá la sanción correspondiente.
Cabe aclarar que al ser el ejercicio de la abogacía una profesión de medios y no de
resultados, no por el hecho de que se pierda un pleito, se debe a la falta de los deberes y
obligaciones del abogado, por lo tanto debe tenerse pleno conocimiento de cuáles son los
deberes del abogado en el ejercicio de sus funciones para que de esta manera se evite el
ejercicio abusivo y excesivo de las quejas en contra de los profesionales simplemente
porque no se satisfizo su pretensión.
CÓDIGO ÉTICO DEL ABOGADO

Código Ético De El Abogado

 El Abogado debe tener presente que es un servidor de la justicia y un colaborador


de su administración; y que su deber profesional es defender, con estricta
observancia de las normas jurídicas y morales, los derechos de su patrocinado.

Defensa del Honor Profesional

 El Abogado debe mantener el honor y la dignidad profesional. No solamente es


un derecho, sino un deber, combatir por todos los medios lícitos, la conducta
moralmente censurable de jueces y colegas.

Honradez

 El Abogado debe obrar con honradez y buena fe. No debe aconsejar actos
fraudulentos, afirmar o negar con falsedad, hacer citas inexactas o tendenciosas,
ni realizar acto alguno que estorbe la administración de justicia.

Cohecho

 El Abogado que en ejercicio de su profesión soborna aun empleado o funcionario


público, falta gravemente al honor y a la ética profesional. El Abogado que se
entera de un hecho de esta naturaleza, realizado por un colega, está obligado a
denunciarlo.

 El Abogado debe abstenerse del empleo de recursos y formalidades legales


innecesarias, de toda gestión dilatoria que entorpezca el normal desarrollo del
procedimiento y de causar perjuicios.
Aceptación o Rechazo de Asuntos

 El Abogado tiene libertad para aceptar o rechazar los asuntos en que se solicite su
patrocinio, sin necesidad de expresar los motivos de su resolución, salvo en el
caso de nombramiento de oficio, en que la declinación debe ser justificada. Al
resolver, debe prescindirse su interés personal y cuidar de que no influyan en su
ánimo el monto pecuniario, ni el poder o la fortuna del adversario. No aceptará un
asunto en que haya de sostener tesis contrarias a sus convicciones, inclusive las
políticas o religiosas, con mayor razón si antes las ha defendido, y cuando no esté
de acuerdo con el cliente en la forma de plantearlo o desarrollarlo, o en caso de
que pudiera ver menoscabada su independencia por motivos de amistas,
parentesco u otros. En suma, no deberá hacerse cargo de un asunto sino cuando
tenga libertad moral para dirigirlo.

Defensa de Pobres

 La profesión de Abogado impone defender gratuitamente a los pobres, tanto


cuando éstos se los soliciten como cuando recaigan nombramientos de oficio. No
cumplir con este deber, desvirtúa la esencia misma de la abogacía. No rige esta
obligación donde las leyes prevean la defensa gratuita de los pobres.

Defensa de los Acusados

 El Abogado es libre para hacerse cargo de la defensa de un acusado, cualquiera


que sea su opinión personal sobre la culpabilidad de éste; pero habiéndola
aceptado, debe emplear en ella todos los medios lícitos. Acusaciones Penales
El Abogado que tenga a su cargo la defensa de un acusado, tiene como deber
primordial conseguir que se haga justicia su patrocinado.

Secreto Profesional

 Guardar el secreto profesional constituye un deber y un derecho del Abogado.


Para con los clientes un deber que perdura en lo absoluto, aún después de que les
haya dejado de prestar sus servicios; y es un derecho del Abogado por lo cual no
está obligado a revelar confidencias. Llamado a declarar como testigo, debe el
letrado concurrir a la citación y con toda independencia de criterio, negarse a
contestar las preguntas que lo lleven a violar el secreto profesional o lo exponga
a ello.

Alcance de la Obligación de Guardar el Secreto Profesional

 La obligación de guardar el secreto profesional abarca las confidencias hechas por


terceros al Abogado, en razón de su ministerio, y las que sean consecuencia de
pláticas para realizar una transacción que fracasó. El secreto cubre también las
confidencias delos colegas. El Abogado, sin consentimiento previo del confidente,
no puede aceptar ningún asunto relativo a un secreto que se le confió por motivo
de su profesión, ni utilizarlo en su propio beneficio.

Extinción de la Obligación de Guardar el Secreto Profesional

 El Abogado que es objeto de una acusación de parte de su cliente o de otro


Abogado, puede revelar el secreto profesional que el acusado o terceros le
hubieren confiado, si favorece a su defensa. Cuando un cliente comunica a su
Abogado la intención de cometer un delito, tal confidencia no queda amparada
por el secreto profesional. El Abogado debe hacer las revelaciones necesarias para
prevenir un acto delictuoso o proteger a personas en peligro.

 Para la formación decorosa de clientela, el Abogado debe cimentar una reputación


de capacidad profesional y honradez, y evitará escrupulosamente la solicitación
directa o indirecta de la clientela. Es permitido la publicación o el reparto de
tarjetas meramente enunciativas del nombre, domicilio y especialidad. Toda
publicidad provocada directa o indirectamente por el Abogado con fines de lucro
en elogio de su propia situación, menoscaba la dignidad de la profesión. El
Abogado que remunera o gratifica directa o indirectamente a una persona que está
en condiciones para recomendarlo, obra contra la ética profesional.

 El Abogado n podrá dar a conocer por ningún medio de publicidad informaciones


sobre un litigio subjudice, salvo para rectificar cuando la justicia o la moral lo
demanden. Concluido un proceso , podrá publicar los escritos y constancias de
autos y comentarios en forma respetuosa y ponderada. Se exceptúa las
informaciones o comentarios formulados con fines exclusivamente científicos en
revistas profesionales conocidas, los que se regirán por los principios generales
de la moral; se omitirán los nombres si la publicación puede perjudicar a una
persona, como cuando se tratan cuestiones de estado civil que afectan a la honra.

Empleo de Medios Publicitarios para Consultas.

 Falta a la dignidad profesional el Abogado que habitualmente absuelva consultas


por radio o emita opiniones por cualquier medio de publicidad sobre casos
jurídicos concretos que lesean planteados; sean o no gratuitos sus servicios.

DECÁLOGO DEL ABOGADO DE COUTURE

Conducta y ética que la doctrina y los reglamentos profesionales o corporaciones imponen


a los abogados en el ejercicio de su profesión. En América Latina es muy conocido el
famoso “Decálogo del Abogado”, redactado por el eminente jurista uruguayo Eduardo
Couture, quien fue incorporado al “Colegio de Abogados de Lima”, como Miembro de
Honor en 1951.

A continuación transcribimos “los mandamientos del abogado” o mejor conocido como


Decálogo del Abogado:

1. Estudia.- El Derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos serán


cada día un poco menos Abogado.
2. Piensa.- El Derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.
3. Trabaja.- La Abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de la Justicia.
4. Lucha.- Tu deber es luchar por el Derecho, pero el día que encuentres en conflicto
el Derecho con la Justicia, lucha por la Justicia.
5. Sé leal.- Leal como tu cliente al que no puedes abandonar hasta que comprendas
que es indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo,
Leal para con el Juez que ignora los hechos, y debe confiar en lo que tú le dices y
que, en cuanto al Derecho, alguna que otra vez debe confiar en el que tú le invocas.
6. Tolera.- Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieres que sea
tolerada la tuya.
7. Ten paciencia.- El tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.
8. Ten fe.- Ten fe en el Derecho, como el mejor instrumento para la convivencia
humana; en la Justicia, como destino normal del Derecho, en la Paz como
substitutivo bondadoso de la Justicia; y sobre todo, ten fe en la Libertad, sin la
cual no hay Derecho, ni Justicia, ni Paz.
9. Olvida.- La Abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras llenando
tu alma de rencor llegaría un día en que la vida sería imposible para ti. Concluido
el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.
10. Ama tu profesión.- Trata de considerar la Abogacía de tal manera que el día que
tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proporcionarle
que sea Abogado.

ANÁLISIS DEL DECÁLOGO

“El Derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos será cada día un poco
menos Abogado.” (Tomado del Decálogo de Eduardo J. Couture).

Espero que sí. Hay un decálogo escrito por un jurista uruguayo, Eduardo Couture, que se
llama Mandamientos del abogado; uno de ellos dice estudia, si no lo haces, cada día serás
menos abogado. Eso se aplica a todos los oficios; si no estudia uno, cada día es menos
periodista, menos ingeniero, menos médico. De modo que yo espero sí, ser mejor que
hace 40 y tantos años que comencé porque he querido serlo, a lo mejor el resultado No,
sin duda sí.
George Gurdjieff, filósofo oriental, decía que los comunicadores debían ser como en
Babilonia, reconocidos por sus méritos y su vida honrada, e incluso estar obligados a
prestar juramento para ejercer este oficio, ¿comparte esta idea? Sería deseable que todas
esas características y esa práctica ocurrieran ahora. Hay mucha banalidad, mucha
improvisación impuesta por la maquinaria industrial que es la hechura de la información
y la reflexión. Tendríamos que volver atrás y tener esa calma, que, por otro lado, si la
ejerciéramos seríamos expulsados del mercado.