Sei sulla pagina 1di 4

Visitar a los hermanos de la iglesia; una perspectiva bíblica

Por
Luis David Marín
-
26 febrero, 2019

En el pasado, los apóstoles enseñaron la sana doctrina del evangelio de casa en casa (Hch 20:20). El trato personal de los
pastores hacia las congregaciones era de esperarse en cada iglesia neotestamentaria. No existían miembros desconocidos en la
iglesia.

Recobrando este enfoque, los reformadores y los puritanos también se enfocaron la visitación personal de los miembros de sus
iglesias. Les enseñaban la doctrina básica de la fe bíblica y los animaban a la obediencia de la verdad. El pastor puritano
Richard Baxter es famoso por escribir el influyente libro “El Pastor Reformado” con el propósito de animar a todos los pastores a
desarrollar la practica de visitaciones y discipulados personales.

En nuestra época las visitaciones parecen haber perdido su enfoque bíblico. Esto es una lastima porque las visitaciones
correctamente practicadas son un medio crecimiento espiritual muy eficiente. Muchos han adoptado modelos influidos por la
psicología, la terapia o el movimiento de “entrenadores de vida” o “mentores motivacionales.” Sin embargo, la gran mayoría solo
ha perdido el enfoque bíblico y ha hecho de las visitaciones un mero encuentro social.

¿Qué es la visitación bíblica?


La visitación bíblica jamás debe reducirse a un tiempo social, recreativo o un convivio. El ministerio de la Palabra de Dios debe
ser central. La visitación bíblica tampoco tiene el propósito de ser un tiempo de intensa consejería bíblica. Una situación de crisis
puede ser descubierta en visitaciones, en tal caso se recomendaría a la persona visitada tomar consejería bíblica con los
pastores o consejeros de la iglesia. ¿Qué es entonces la visitación bíblica?

La visitación bíblica es un encuentro entre miembros de la misma iglesia con el claro propósito de impulsar santificación mutua
mediante la Palabra de Dios, la oración y el amor santo. Aunque son diferentes unas de otras, la visitación pastoral y la visitación
entre miembros tienen en común la obediencia al mandato bíblico expresado en Hebreos 10:24-25:

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos
tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”

¿Cuál es la diferencia entre la visitación pastoral y la visitación entre


miembros?
Los dos tipos de visitaciones tienen casi todo en común con excepción de elementos pastorales de: autoridad, enseñanza oficial
y responsabilidad ante Dios.

Estos elementos están expresados en el mandamiento de Hebreos 13:17 “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos;
porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta.”

La primera parte de este mandamiento concierne a la autoridad y enseñanza oficial de los pastores (Obedeced a vuestros
pastores, y sujetaos a ellos). La segunda parte del mandamiento concierne a su responsabilidad ante Dios (Ellos velan por
vuestras almas, como quienes han de dar cuenta).

Sin embargo, aunque las visitaciones pastorales son distintas a las visitaciones entre miembros, todos los miembros deberían
ser animados a servir de esta manera. La Biblia no describe el ministerio pastoral diciendo que el pastor debe hacer toda la obra
del ministerio. Mas bien, Efesios 4:11-13 dice:

“[Cristo] mismo constituyó…pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el
cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios…” (NVI)

¿Deberíamos visitar personas que no son miembros de la iglesia?


Sí, aunque esto cambiaría el propósito y la dinámica de la visitación. Si la persona no es creyente, el enfoque de la visitación
seria evangelísmo. Si la persona es un creyente que aun no es miembro de la iglesia, el enfoque de la visitación seria animarle a
unirse a la iglesia, sabiendo que ser un miembro fiel de la iglesia es el diseño de Dios para la vida cristiana.

¿Qué pasa si la persona a la que visito tiene una queja de la iglesia o


del pastor?
Recuérdale a esta persona que esta es una buena oportunidad de reconciliación, no de conflicto. Todas las familias tienen
conflictos temporales, pero los cristianos no podemos vivir con conflictos sin resolver. El perdón, la reconciliación y el
entendimiento entre hermanos en Cristo es necesario y un mandato bíblico.

Pídele permiso a esta persona para llevar este caso ante el pastor con el propósito de encontrar soluciones a los problemas o
malentendidos y crecer en obediencia, unidad y amor en la iglesia. Recuerda ser un pacificador, un mediador en busca de
resolución bíblica de conflictos. Familiarízate con la enseñanza de Jesús en Mateo 18:10-22.

¿Cuáles son los errores mas graves cometidos en las visitaciones?


1. Hacer de la visitación un tiempo de chismes o consejería secular
2. Enfatizar la experiencia personal en lugar de la Palabra de Dios
3. Permitir la ausencia de momentos importantes de oración
4. Llegar sin previo aviso
5. Llegar sin compañía cuando visitas un miembro del sexo opuesto
6. Llegar sin la Biblia o no usarla durante la visitación
7. Dejar que la distracción consuma todo el tiempo

Una visitación modelo paso por paso


1. Coordina la visitación con anticipación: Recuerda mencionar el propósito de la visitación y el tiempo que planeas
estar con ellos. Puedes decir algo como: “Hola María, este martes estaremos realizando visitaciones a algunos
miembros de la iglesia para orar y meditar un poco en la Palabra de Dios. Estamos planeando que este tiempo de
visitación dure 45 minutos, ¿Podríamos pasar por tu casa?”
2. Llega a la casa visitada con palabras de agradecimiento y con un enfoque congregacional: Recuerda que
estas representando al cuerpo de Cristo. Puedes decir algo como: “Gracias por recibirnos en tu hogar. Como bien
sabes, nuestra iglesia y nuestros pastores están comprometidos con el crecimiento espiritual de cada miembro.
Estoy agradecido por este tiempo especial para animarnos unos a otros crecer en conocer y seguir a Jesús como
buenos discípulos.”
3. Mantén la convivencia en control: Es natural hablar de diversos temas personales cuando uno llega a una casa.
El clima, noticias recientes, deportes, salud, trabajo… pero recuerda que ese no es el propósito de la visita y nuestra
cultura puede dedicar horas a este tipo de conversaciones. Por esta razón debes ser muy intencional en que este
tiempo de convivencia no dure mas de 15% del tiempo de la reunión.
4. Recuerda tener transiciones marcadas: Muchas personas aun no han aprendido la utilidad y el poder de las
transiciones. Sin transiciones las personas usualmente quedan confundidas y desorientadas. ¿Qué es una
transición? Es una clara expresión de que una etapa diferente de la reunión esta comenzando. En una visitación se
escucharía algo así: “Muy bien, ahora vamos a comenzar nuestro tiempo de oración y meditación bíblica.” Una
próxima transición sería: “ahora quisiéramos abrir un tiempo para compartir cómo hemos estado espiritualmente.”
5. Oración: comienza un tiempo de oración preguntando si hay alguna petición de oración que tengan en sus
corazones. Si la petición de oración es significativa anótala y recuerda mencionarle durante la semana que estas
orando por dicha petición.
6. Breve animo bíblico: En este tiempo se comparte una breve porción bíblica o un versículo y se le anima a la
persona a continuar creciendo en amor del evangelio de Jesucristo y santidad. Algunos versículos que puedes usar
son: Salmo 1; 119:103-105; Heb 10:24-25; 12:14-15; Ef 4:11-16; 5:1-2; 15-20; Gal 2:20; 3:13-14; Tit 3:4-7; 1 Ped
2:22-25.
7. Preguntas espirituales: En este ultimo paso recuerda hacer preguntas profundas. Por ejemplo: ¿Cómo ha estado
tu vida de oración diaria? ¿Cómo ha estado tu lectura y meditación bíblica diaria? ¿Has podido perseverar en
Devocionales Familiares regulares? ¿Existe alguna manera en la que la iglesia pueda ayudarte en algo?
8. Termina con una breve oración y palabra de gratitud: brevemente ora por las necesidades espirituales de la
familia y la unidad y madurez espiritual de la iglesia. Siempre es importante que las visitaciones a los hogares
fomenten un amor por la iglesia local. Termina diciendo algo como: “Eres una bendición para mi y para toda la
iglesia. Te apreciamos mucho y oramos que sigamos creciendo en unidad como familia en Cristo.”

¿Cómo un miembro puede prepararse para la visitación de uno de sus


pastores?
Si uno de tus pastores se ha tomado el tiempo de visitarte es porque te ama con el amor de Cristo y desea obedecer a Dios en
su llamado de cuidarte espiritualmente. Un miembro puede desperdiciar una visita pastoral, por ejemplo, al ponerse una
mascara para esconder todos sus problemas y preocupaciones en la visitación. Por esa razón, toma en cuenta los siguientes
consejos para aprovechar la visitación de tu pastor:

1. No te obsesiones con la apariencia física de tu hogar o alimentos que quieras ofrecer.


2. Piensa en preguntas significativas para crecer en tu vida espiritual que deseas hacerle al pastor y examina tu
caminar con Cristo.
3. Prepárate para ser sincero ante Dios y tus pastores. ¿Hay algún área en la que estas luchando? ¿Hay algo de la
iglesia que te ha estado incomodando? Este es el mejor momento para tener dicha conversación.
4. No tengas reservas sobre pedir consejos o ayuda.
5. Piensa en algún área en la que desees servir a tu pastor o a tu iglesia y menciónalo a tu pastor.