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LA EXPOSICION CIENTIFICA

EN UN PARRAFO DE DARWIN
• OMAR TRUJILLO P.
Filosofía e historia. Universidad la Gran Colombia, Bogotá. Profesor ICESI,
IDEE, Uníversidad Javerlana.
En un sólo párrafo del libro "El Origen del EL INCIDENTE ARTISTICO QUE CONDUJO
Hombre" de Darwin, se pueden detectar con A DESCUDRIR EL PUNTO ROMO.
gran claridad los elementos básicos de la es·
tructura de todo un libro de ciencia. ('l.
"El célebre escultor M. Woolner me ha
hablado de una pequefia particularidad
Con el propósito de colaborar con los estu· de la oreja externa que él ha observado a
diantes universitarios que al final de su menudo en hombres y mujeres, y de la
carrera se ven en aprietos para hacer y re· 'cual cree tener su verdadera significa-
dactar una tesis, en este articulo se analiza ción.
un modelo de estructura expositiva realiza· La primera vez que se fijó en esto fué
do por Darwin a partir de una aguda observa· cuando estaba haciendo la estatua de
ción y un estudio detallado de la oreja hu- Puck, a la que había puesto orejas en
mana. punta, lo que le hizo examinar las orejas
Los elementos del modelo ex positivo halla·
de varios monos y consiguientemente
dos en el párrafo y aplicables a la redacción también estudiar con cuidado las del
hombre".
de una tésis que contemple hipótesis cientl-
ficas, son: En esta unidad Darwin es muy explícito al
1.- Exponer como se revela el hecho a la describir la manera en la cual el escultor
Woolner vió por primera vez el rasgo de la
ciencia.
oreja. Aunque lo más importante de conside-
2.- Describirlo estáticamente. rar en ésta anécdota es que un incidente en
3.- Compararlo. el quehacer diario, transforma las cosas de la
4.- Experimentar con él imaginativamente. realidad en cosas inquietantes, en objetos de
observación y de estudio.
5.- Discutir el punto de vista deducido.
6.- Formular una hipótesis particular. Por otra parte, no es suficiente que una
cosa surja entrai'\ando un problema. Todos
7.- Exponer los hechos que confirman par-
los hechos existentes en el universo son su·
cialmente la hipótesis.
ceptibles de estu9iarse y asl ocurrirá
8.- Exponer el hecho de prueba más con· cuando se presentan junto a un observador
tundente. atento, que posea un esplritu como el del ar-
9.- Generalizar la hipótesis. tista, sensible y capáz del asombro.
Estos nueve elementos hallados en el párra- Para Woolner, el escultor de la estatua de
fo, forman una secuencia ordenada de ideas Puck, fue muy inquietante el terminado
y razonamientos encaminados a explicar "la involuntario que le dió a la .oreja humana
formación del punto romo de la oreja huma· porque le quedó como la de un cuadrúpedo,
na". En la secuencia, cada uno de ellos foro por ejemplo como la de un caballo. Y el pro-
ma una unidad de pensamiento que se inde- blema surje en él como un defecto estético,
pendizará para el desarrollo del presente como algo inconsciente plasmado en la
análisis. obra.
Empecemos con el contenido de la primera Si penetramos un poco más en el análisis
unidad que muy bien puede sub-titularse de del acto involuntario del artista, de colocar a
la siguiente forma: su escultura las orejas en punta, hallamos

(1) Ch. Darwin. El Origen del Hombre. Ed.


Diana S.A. México 1971.
páginas 14, 15, 16, 17.

15
que lo ocurrido es que el escultor ha puesto ya un poco más bajo. y a veces en una
en su obra el pasado más lejano de la huma- oreja nada más. pero no en la otra".
nidad que solo es comprensible por Darwin:
Provenimos de una raza de cuadrúpedos. a

La oreja en punta de la estatua, el acto in- -


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consciente de Woolner y la intuición de que )1 ,'-:,
provenimos de una raza de cuadrúpedos, se
articulan como prblemas que inquietan el
esplritu cientlfico de Darwin. Y en este ins-
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tante debemos entender que los hechos no

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surjen como' algo interesante; sino como ~., ~J-::~
hechos capaces de mantener cautivo en la
perplejidad y el asombro al espfritu cientlfi- a. El punto prominente _,~
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y hay una gran diferencia entre lo interesan- Una descripción estática en la exposición
te y asombroso. Lo interesante es aquello cientlfica puede hacerse con varios, fines.
que nos atrae y nos perpleja por un instante, Por ejemplo, para ilustrar una idea' muy
pero a la vez que atrae se deja apropiar y lo compleja, para modelar una realidad a la
que se deja apropiar no deja de ser luego, cual se desea aplicar una teorla que resuel·
aburrido. Por el contrario,. lo que surje como va un problema práctico: también para pro-
asombroso, es capaz de cautivarnos para vocar en el lector la representación de un
siempre, y de esto sólo es capaz una sola hecho que no es visible. Pero la verdadera
cosa: La naturaleza como problema de co- escencia de la descripción es la interna al
nocimiento, y cuando la tenemos como pro- pensamiento mismo, en la cual, para pene-
blema, hasta un rasgo como el de la oreja se trar con el entendimiento, hay que congelar
transforma en objeto de profundos razona- los hechos y abstraerlos de su movimiento
mientos. para ver el detalle aislado fuera del todo,
Veámos ahora como se emprende el análisis muerto y atrofiado. También para que ahl
con la descripción del punto romo en la se- donde se es capaz de analizar "de abstraer y
gunda unidad. de criticar el análisis, de superar la abstra·
cción" (2) se superen también la percepción
DESCRIPCION ESTATICA DEL PUNTO y la experiencia práctica que nos dan seres
ROMO DE LA OREJA HUMANA. simples en apariencia pero que, analizados
en el curso de la investigación, dejan ver su
"Esa peculiaridad consiste en un muy
complejidad oculta y su movimiento.
pequeño punto romo que sobresale en el
borde del repliegue interno o hélix. Es con este propósito que la descripción de
Cuando se ve esta particularidad en una Darwin nos dice primero en donde se halla
persona es porque la tiene desde que el rasgo en la oreja humana, desde cuándo lo
nació. y segUn el profesor Ludwing tiene la oreja del individuo humano, en que
~Ieyer. es mucho más común en el hom- género es más frecuente; luego nos induce
bre que en la mujer. M.Wolner ha a mirarlo en la pintura en que se encuentra
sacado un modelo exacto del caso de disecado; posteriormente nos dice como se
que se trata y me ha enviado el dibujo. proyecta y cómo hay que mirarlo, y final-
que adjunto va en el texto. Este punto o mente nos habla de las variaciones en su ta-
prominencia no sólo se proyecta hacia mano.
adentro; pero muy a menudo también Veámos ahora cómo se prolonga la descrip-
un poco hacia afuera, de manera que se ción del mismo rasgo en la anatomla de los
hace visible cuando se mira a la cabeza antropoides, la tercera unidad de pensa-
de frente o por detrás. Varia en tamaño miento que podrlamos sub-titular de la si·
y algo en posición, ya un tanto más alto guiente forma:

(2) H. Lefebre. Lógica Fonnal Lógica Dialéc-


tica. Ed. Siglo XXI. S.A. México 1976.
pp. 119

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DESRIPCION COMPARATIVA DEL OPERACION IMAGINARIA CON
PUNTO ROMO CON EL DE LOS MONOS EL RASGO DESCUBIERTO
"No es tampoco exclusivo en la oreja " ... Pero si, al contrario, el borde for-
humana, pues he tropezado con un caso mara repliegue resultaría entonces
en un Ateles Belzebuth, de nuestro Zoo- necesariamente un ligero punto de pr¡,
logical Garden y el Dr. E. Ray Lankes- yección hacia el interior, y acaso tam-
ter me ha dicho que existe otro caso en bién un poco fuera del plano de la oreja.
un chimpancé del Jardín Zoológico de En esto creo que puede hallarse, para la
Hamburgo. El hélix está evidentemen- mayoría de los casos, el origen de esta
te formado por un repliegue interior del prominencia ... "
borde extremo de la orej a, y este replie- Aqul queda claro que la descripción cientlfi-
gue pareCe provenir de que toda la oreja
ca se hace para entender el rasgo humano
externa se encuentra comprimida hacia
tanto en su forma, como en su marcha, en
atrás de un modo constante. En muo
su proceso dinámico. En su forma, porque
chos monos, que no son de especie muy
la descripción se ha hecho primero para ca·
elevada dentro del orden, tales como los
racterizarlo y hallar sus analoglas y contras-
cinocéfalos y algunas especies de maca· tes. En su proceso dinámico, porque la for-
cos, la parte superior de la oreja está un ma opuesta, es decir, la forma puntiaguda
poco en punta y el borde no se halla en
del macaco inferior al plegarse, se transfor-
modo alguno plegado hacia adentro ..... ma en el punto romo del chimpancé o bien
Veamos los tres momentos descriptivos de en la forma superior de la oreja humana. De
este pasaje en su secuencia para ver como esta forma la descripción estática se consu-
en su final, en la cuarta unidad de pensa·' me en la descripción dinámica y la exposi-
miento, se alcanza el propósito más elevado ción refleja el movimiento real del rasgo que
de la descripción. Estos pasos, interpretan- históricamente debió suceder durante muo
do el texto, serian los que se exponen a con- chos siglos.
tinuación:
Por otra parte el movimiento y la transforma-
Primero:
ción de la oreja puntiaguda en oreja humana,
Darwin confirma que el punto romo es tamo
no deja de ser un hecho imaginario. Algo
bién análogo al de los monos, como en el
acaecido en la mente analltica de Darwin y
caso del Ateles Belzebuth.
que para adquirir el poder de una verdad cien·
Segundo: t1fica debe pasar primero por el terreno de la
. La oreja del chimpancé del zoológico de polémica. Y es por ello que surge la quinta
Hamburgo, hace intuir a Darwin cómo se unidad de pensamiento.
forma el repliegue de la oreja por la contra-
DISCUSION DEL PUNTO DE
cción en que se halla hacia atrás.
VISTA DEDUCIDO
Tercero:
Los cinocéfalos y macacos que son de es- "Por otro lado el profesor L. Meyer en
pecies inferiores tienen en punta la parte su· un notable estudio publicado reciente-
perior de la oreja, y suministran el material mente, sostiene que todo esto no es más
con el cual se debe realizar la operación que un simple caso de varíabilidad; que
imaginaria para, de esta forma, deducir el las prominencias 'no son reales, sino de-
punto de vista que dará origen a la hipótesis. bidas a que el cartílago interior de cada
Para ver surgir el punto de vista imaginario lado no ha alcanzado su perfecto desa·
de Darwin como un producto de la descrip- rrollo. Estoy dispuesto a admitir esta
ción en la cuarta unidad de pensamiento, explicación para muchos casos, como,
conviene que nos formulemos esta pregun· por ejemplo, en los presentados por el
ta: ¿QUé ocurrirla si la punta esculpida por profesor Meyer donde se advierten nu-
Woolner o las puntas de orejas descubier- merosos puntitos prominentes, que
tas en cinocéfalos y macacos se plegaran hacen sinuoso todo el borde del hélix.
hacia el interior? Yo he observado por mi mismo y gra-
cias a la amabilidad del doctor L.
Esta pregunta la responde Darwin con la Down, la oreja de un idiota microcéfalo,
unidad que hemos sub-titulado: que tenía una prominencia en la parte

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exterior del hélix y no en el repliegue in- chas. Y así me lo hace pensar la frecuen-
terior, lo que parece indicar que este cia con que se presentan y a la vez
borde o punto no debe tener relación porque su posición corresponde, en ge-
con una primitiva punta de oreja". neral, a la punta de una oreja puntiagu-
da".
En esta unidad Darwin profundiza su análi·
sis haciendQJa critica de los puntos de vista En esta unidad surge la hipótesis particular
opuestos a su tesis. En primer lugar exami- de Darwin primero como un producto de la
na la opinión del profesor Meyer a la que le discusión y segundo como una estructura
concede su valor explicativo pero al tiempo lógica determinada. Producida por la discu·
la refuta por estar desenfocada. En segundo sión sale fuerte y consistente y como es-
lugar el caso presentado por el doctor Down tructura lógica aparece como si fuera un
del idiota microcéfalo, tampoco presenta "silogismo" cuyas premisas y conclusión
mayor dificultad para que el punto de vista podrran formularse de la siguiente manera:
deducido pierda- peso ante dos autoridades -Si las prominencias de la oreja son
que han examinado el mismo rasgo de la ore- muy frecuentes.
ja. - y su posición corresponde, a la
Aunque la discusión no determina la verdad posición de una oreja puntiaguda.
del punto de vista deducido, cumple funcio-
Se concluye que la posición de éstas promi·
nes importantlsimas en el desarrollo de la
nencias son vestigios de puntas de antiguas
idea. La discusión en el pr0ceso investigativo orejas puntiagudas y derechas.
hace que surjan los puntos de vista que se
oponen, y se examine a la luz de ideologras Formulada la hipótesis, el paso necesario
antagónicas y de nuevos hechos. En la expo- ahora es confirmarla.
sición debe reflejarse la polémica para que el
Para ello Darwin nos expone los casos en
punto de vista deducido se vea surgir avante
que se confirma particularmente, como
y produciendo una ruptura para que se for-
veremos a continuación en la septima uni·
mule correctamente en una hipótesis.
dad.
En la exposición es importantrsimo que el CASOS EN QUE SE CONFIRMA
investigador se refleje defendiendo el punto LA HIPOTESIS
de vista que posee, porque si por una parte
deja constancia del pensamiento en la "En cierto caso, del que se me ha envia-
época, por otra expresará cómo produjo la do fotografía, la prominencia es tan'
ruptura con el conocimiento contemporá· consíderable, que si se acepta la idea del
neo. profesor Meyer de suponer que la oreja
sería perfecta con el desarrollo igual del
Es por ello que la unidad quinta de pensa·
cartílago en toda la extensión del borde,
miento expone por qué los puntos de vista
el repliegue cibriría una tercera parte de
opuestos, o son errados, o se confirman
la oreja. Me han comunicado dos casos,
con hechos que no tienen relación directa
uno en Norte América y otro en Ingla-
con los analizados por el investigador.
terra, en los que el borde superior no se
Es as! como al discernir el pensamiento con ha replegado hacia adentro, sino que
el que le es opuesto, surge ahora, o se ve termina en punta, lo que le da extraor-
surgir, de manera lógica en el sexto paso la dinaria semejanza a la oreja puntiagu-
formulación de la hipótesis que ha pasado da de un cuadrúpedo ordinario.
por la prueba de fuego de la disputa ideoló- En uno de estos casos, que era el de un
gica. joven chico, su padre compara la oreja
con el dibujo que publiqué de la de un
FORMULACION DE LA HIPOTESIS
mono el cccyDopithecus niger" y dice
PARTICULAR
que es absolutamente igual. Si en estos
..A pesar de esto, empero, creo que en la dos casos el borde se hubiera plegado al
mayoría de los casos es muy verosímil interior de un modo normal, se habría
mi idea particular de suponer que las entonces formado una proyección inter·
prominencias son vestigios de puntas na. Puedo además, añadir que en otros
de antíguas orejas puntiagudas y dere- dos casos la oreja tenía una forma algo

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en punta, aunque el borde de su parte che), en donde se advierte muy bien
superior estaba normalmente doblada cuánto difiere la forma puntiaguda de
hacia adentro y sólo muy poco en uno la oreja en esta época a la del periodo
de los dos casos" . adulto, cuando se parece estrechamente
a la del hombre".
En esta unidad la refutación al profesor
Meyer se culmina con la fotografla que fue
enviada a Darwin. Seguidamente se
compara la oreja de un joven norteamerica-
no y la de otro inglés con las orejas de un
cuadrúpedo ordinario y las del mono «cyno-
pitecus niger" que sorprenden por sus es-
trechas semejanzas.
Pero lo que más sorprende en esta unidad
es la fama como ha evolucionado el método
expositivo de Darwin. En la primera unidad
de pensamiento nos puso ante un hecho
en el cual un trozo de piedra se reveló a to-
mar la forma de una oreja humana. En la se-
gunda unidad, ante los trazos que tomaron
la forma deseada por la mano que "fracasó"
en la piedra. En la tercera unidad nos puso
ante las orejas puntiagudas de macacos y
cinocéfalos que se han negado a tomar la Cabeza de feto de orangután.
forma humana.
En la cuarta nos pone a imaginar el movi-
miento de estas puntas que en apariencia La operación imaginaria de Darwin de que la
oreja en punta puede plegarse hacia el inte-
no se mueven. En la quinta nos presenta las
orejas deformes y rebeldes que se desvia- rior y originar el punto romo, es ahora un he-
ron de la dirección del movimiento históri- cho, pues ocurre, por lo menos con la oreja
co. de orangután, que cuando se halla en esta-
do fetal tiene como rasgo la punta, y cuando
En la sexta aparece la hipótesis que deberá evoluciona al estado adulto toma forma de
dar cuenta de la dialéctica del movimiento oreja humana.
de la oreja. Y ahora en la séptima unidad,
estamos ante la inconsciencia de la natura- La evolución de la oreja de los orangutanes
leza biológica que ha esculpido en la cabeza y su semejanza con la humana, se constitu-
del joven inglés y del norteamericano, las yen en los hechos analizados para que
orejas en punta que debió forjar hace ahora Darwin haga la slntesis que generali-
muchos siglos en nuestros antepasados. za la hipótesis en la última unidad.

Estos casos no confirman rotundamente la GENERALlZACION DE LA HIPOTESIS


hipótesis porque se hallan como hechos
que ya no evolucionan, es decir, si se les ob- "Es evidente que si la punta de esa
serva, no repiten lo que debió ocurrir históri- oreja se dobla hacia adentro, resultará
camente con la oreja del antropoide del cual un punto saliente proyectado al
surgimos. Pero ahora viene la octava unidad interior, a menos que no cambie consi-
que confirma en forma indirecta, definitiva y derablemente en el curso de su desm<r
viva que la oreja puntiaguda y derecha si 110. En suma, me parece probable que
evoluciona hacia la forma humana. los puntos en cuestión, así en el hombre
como en el mono, sean, por lo regular,
EVOLUCION DE LA OREJA restos, vestigios de un estado anterior' '.
DE LOS ORANGUTANES
La hipótesis que se examinó a la luz de
"El adjunto gravado es una copia fiel múltiples hechos particulares y luego se lo-
de la fotografia de un feto de orangután gró confirmar, Con la generalización, queda
I que debo a la bondad del doctor Nits- finalmente como explicación profunda de la

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formación del punto romo, tanto en los mo- La argumentación científica depende
nos como en el hombre. del orden que tomen los datos en la ex-
posición.
Como conclusión del análisis del método
expositivo de Darwin se confirmó lo siguien- Los datos acopiados en la investiga-
te: ción deben ordenarse de tal manera que
el lector sienta que profundiza cada vez
En la exposición cientlfica debe refle· más en la materia investigada.
jarse de manera ordenada el método de
investigación. El párrafo de Darwin es en apariencia
un párrafo, porque en su fondo desarro-
Los materiales que se observaron, los lla los elementos básicos de todo un li-
aportes de otros investigadores, deben bro de ciencia.
aparecer en la exposición, examinados
y criticados de forma ordenada. Finalmente sólo queda retar a los estudian·
tes a que redacten sus tesis de grado para
En la exposición se debe reflejar tanto
que hagan en ellas la gran hazaña ejecutada
el proceso investigativo como el movi·
por Darwin en un sólo párrafo.
mientoreal de la materia investigada.