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Revolución Francesa – Ensayo

En palabras sencillas ellos colocan al ser humano como centro y objeto de estudio a diferencia del
pensamiento medieval que suponía que Dios era el centro del universo. A su vez esto minaba la
premisa de que el poder de un soberano provenía de Dios, el famoso “Derecho Divino”, pues
“todos los hombres son iguales”. Sin embargo esto no era suficiente para provocar tal cambio
como para llevar a la Revolución Francesa propiamente tal, existen otros factores: Francia pasaba
por una crisis económica muy seria debido a los empréstitos que los reyes habían tomado para
financiar los diferentes conflicto bélicos en que había participado el país, además de pagar los
excesos realizados por la misma nobleza; el poder de la nobleza estaba muy minado debido a que
la clase burguesa había encontrado un hueco en la economía del país que pudo llenar más
eficientemente que la nobleza. Hay que recordar que los estados absolutistas se caracterizaban
por evitar el cambio y no podían responder de manera adecuada a las situaciones cambiantes del
siglo XVIII. La burguesía ejercía presión tanto sobre la nobleza como sobre el estado, esto lleva a
Luis XVI a convocar a los estados generales formados por la nobleza (el primer estado), el clero
(segundo estado) y la burguesía (tercer estado). La apuesta del rey era tratar de obtener nuevos
impuestos y recuperar el poder minado por las circunstancias. La burguesía que tenia otra agenda
contraria a los otros estados y contra el pueblo como se demostró más tarde se autonombra
“Asamblea Nacional” como poder legislativo y además se compromete a establecer una
constitución (este tipo de alzamiento no es del todo extraño y tiene antecedentes hasta en la
misma “Carta Magna” que los nobles le hacen firmar a Juan Sin Tierra en Inglaterra). Formalmente
es aquí cuando empieza la Revolución Francesa aunque muchos ven su principio unos días
después con la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789.

Los años siguientes se caracterizaron por constantes luchas de poder entre las diferentes
facciones, los estados europeos financiaron guerras contra Francia para detener la Revolución. Por
momentos regía el terror sobre todo cuando una fracción intentaba eliminar a sus rivales y a decir
verdad hubo muchos héroes y hasta mártires en todos los bandos. En las luchas por defender la
revolución destaca la figura de Napoleón Bonaparte, de origen corso y un gran genio tanto militar
como político. Sin embargo es el mismo Napoleón quien derroca la república para hacerse
nombrar emperador dando fin a la Revolución Francesa. Si bien Napoleón es quien da la estocada
final el proceso revolucionario tenia serios problemas de mando y esto ya llevaba en sí mismo la
semilla de su destrucción. El visionario general solo aprovecha las circunstancias como lo hubiera
hecho cualquiera otro, hay que recordar también que de su espíritu revolucionario nace una de las
grandes épocas de Francia y de ella nos queda el código napoleónico, un sistema de leyes que
sirve de modelo a muchas legislaciones actuales y que si fuera el único aporte de esa época bien
podríamos decir que valdría la pena. La Revolución Francesa marca el inicio de la introducción de
los principios democráticos y los derechos del hombre en Europa además de un cambio en el
pensamiento filosófico y el equilibrio del poder.
Revolución industrial – ensayo

Se denomina Revolución Industrial al proceso iniciado en el siglo XVIII en Inglaterra, por el cual la
humanidad pasó de unas formas de vida tradicionales basadas en la agricultura, la ganadería y la
producción artesanal, a otras fundamentadas en la producción industrial y la mecanización, Ello
propició un acelerado proceso de urbanización que alteró profundamente las estructuras
económicas, sociales, así como la mentalidad de los hombres.

La Revolución Industrial fue relativamente rápida, se produjo prácticamente en tan sólo una
centuria. Su importancia es equiparable a la de la Revolución Neolítica. Sin embargo, el proceso de
industrialización no fue simultáneo ni adquirió las mismas características en todos los lugares. En
la actualidad existen en el mundo zonas poco industrializadas, que coinciden normalmente con las
más pobres del planeta. Las sociedades preindustriales Antes de que el proceso de ndustrialización
se iniciase, los hombres producían y vivían de manera muy parecida a como lo habían hecho sus
antepasados.

Las sociedades preindustriales presentaban los siguientes rasgos:

- La población crecía lentamente: las tasas de mortalidad eran muy elevadas, aunque se

compensaban con altas tasas de natalidad.

- La economía era agraria: la principal fuente de riqueza provenía de la agricultura y la

ganadería. La industria tenía poca importancia y era de carácter artesanal. Los excedentes

alimentarios eran escasos.

- Los intercambios comerciales eran limitados, predominando los realizados a larga

distancia, por barco. Las comunicaciones terrestres eran malas y escasas. Los medios de

transporte lentos y primitivos.

- El desarrollo urbano era escaso. Predominaba el hábitat rural y las ciudades grandes y

medias eran poco numerosas.

Una economía agraria Los hombres de los siglos XVI, XVII y XVIII vivían básicamente de la
agricultura, complementada con la ganadería.Era una actividad poco productiva, por cuanto se
utilizaban técnicas bastante primitivas. Todas las faenas se hacían a mano, con el concurso de la
fuerza animal (mulos, asnos). Además una buena parte de las tierras se dejaban en barbecho, es
decir, no se cultivaban, a fin de darles tiempo a recuperarse tras varias siembras. Con estos
métodos de trabajo los rendimientos eran bajos y los excedentes escasos. La industria era de tipo
artesanal, no empleaba máquinas, sus operarios estaban encuadrados en los gremios. El comercio
interior era escaso, las malas comunicaciones impedían los intercambios. La población se
concentraba allí donde trabajaba, es decir, en el campo, en pequeños núcleos urbanos: pueblos y
aldeas. Las grandes ciudades eran muy escasas.