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ENSAYO ARGUMENTATIVO CAPITULO II PSICOLOGIA JURIDICA

IBEROAMERICANA

VICTIMOLOGIA

YURLEY ANDREA CARREÑO

BLANCA EUGENIA JAIMES

LILIANA OSORIO

LEIDY JOHANA ARDILA

CLAUDIA ALEJANDRA CORDERO

Presentado a:

FERNANDO DE JESUS HOLGUIN HERNANDEZ

CORPORACION UNIVERSITARIA MINUTO DE DIOS

FACULTAD DE PSICOLOGIA

PSICOLOGIA JURIDICA

FLORIDABLANCA

2019
En el hoy por hoy de nuestra sociedad las estadísticas delictivas demuestran aumento en los

delitos y como tal los factores que inciden en estos. Lo cual genera más víctimas al relacionarlos

con la inseguridad que afecta a la sociedad. Partiendo en que esta problemática debe basarse en

la prevención de conductas antisociales y no en soluciones correctivas o represivas. A esto le

sumamos que la víctima en múltiples ocasiones pasa a segundo plano, actuando como un testigo

directo del acto, por ello no se le presta la atención necesaria. Lastimosamente lo anterior quiere

decir que la atención se centra en el delincuente y en sus “derechos” prevaleciendo estos

inclusive ante los de la misma víctima. Es importante conocer los aportes y reflexiones que se

pueden encontrar desde la victimologia a la hora de impartir justicia a fines de garantizar las

garantías del victimario y víctima, estableciendo un equilibrio en lo posible. Al hablar de la

protección de los derechos humanos de la víctima de un delito debe considerarse importante,

como también lo es crear conciencia hacia una cultura de protección, ayuda y amparo ante un

hecho delictivo. A continuación se abordara el tema de forma específica sobre las victimas

desde la perspectiva de la psicología jurídica, tomando como base el texto psicología jurídica

iberoamericana capitulo II.

La victimologia es nutrida por aportes de muchas ciencias como el derecho, la psicología, la

antropología, la sociología y la política. A continuación en el siguiente ensayo se hablara en

particular sobre el aporte de la psicología a la victimologia y específicamente desde la psicología

jurídica. Este término se ha venido estudiando de forma aislada, pero consientes de la necesidad

de comprenderla y apropiarnos de ella de forma efectiva para que ante un hecho delictivo sea

impartida la justicia y se generen posibles soluciones al problema.

El primer punto a abordar es la definición de víctima, la cual tiene una concepción psicojuridica,

según la resolución 4030 de la ONU, “personas que individual o colectivamente han sufrido
daños, incluyendo lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, perdida financiera o

menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales, como consecuencias de acciones u

omisiones que violen la legislación penal vigente, incluyendo la que proscribe el abuso del

poder”. Con lo anterior se comprende que los procesos de victimización son procesos plurales,

que afectan a grupos, no solo al individuo blanco del delito y afectados directos. La afectación

psicológica pero además tiene una intención jurídica, pues abre la posibilidad de solicitar la

concordancia en la mayoría de los códigos civiles de diversos países, de hecho los códigos

sustanciales o de procedimiento penales también incluyen esta figura, el código de

procedimiento penal Colombiano art. 43 y 62 incluye el deber de indemnizar los perjuicios

materiales y morales por parte de los responsables. Vale la pena resaltar que desde el punto de

vista de crítico propio el concepto descrito anteriormente no posee ningún valor a nivel jurídico

ya que la atención se centra en el delincuente y en el delito. Así mismo se ve limitado el alcance

de la acción judicial al momento de la reparación incluyente del grupo afectado. También se han

documentado diversos niveles de victimización que permiten comprender lo amplio y complejo

del proceso. Rodríguez (2005) cita el nivel primario, secundario y terciario. Victimización

primaria la que padece la victima directa, Victimización secundaria la que sufren otras

personas de manera indirecta (familia del secuestrado), Victimización Terciaria dirigida en

contra la comunidad en general, dentro de ella la victimización vicaria que padecen los

profesionales, ya que se afectan al atender tantas personas afectadas.

Desde el enfoque psicojuridico, la psicología jurídica es una disciplina pertinente para el

abordaje integral de las víctimas, pues esta comprende los conflictos humanos, teniendo en

cuenta las implicaciones jurídicas, pero que de antemano prevalecen los derechos humanos y la

salud mental. Cuenta con importantes constructos como el daño psicológico, Castex (2003), la
Revictimización, Garcia-Pablos (1996), la Pericia (Jiménez 2001). Partiendo desde la psicología

jurídica las víctimas son asumidas como personas con un papel activo como sujetos de derecho y

con roles relevantes y específicos. El abordar a las víctimas desde la psicología jurídica implica

en primera instancia el estudio, prevención, tratamiento (individual o grupal), a las víctimas de

delito, Acompañamiento psicosocial, suministro de herramientas de empoderamiento que le

permitan el desarrollo de su proyecto de vida, Desarrollo de pro actividad en las victimas y

resiliencia. Teniendo en cuenta los argumentos anteriores la psicología jurídica va muy a la mano

de la transdisciplina de la Victimologia ya que procura y vela por el bienestar de la víctima, en

actuación posterior al crimen preparando programas de asistencia en compañía de profesionales,

lo cual es vital a la hora de analizar el conjunto de factores que provocan que la persona se

convierta en víctima y así mismo sea posible la reparación de posibles daños causados. En

cuanto a la Victimologia lo cual es una herramienta importante y de apropiarse no solo de los

psicólogos sino de la sociedad, pues en el contexto en el cual vivimos se presentan

constantemente actuaciones delincuenciales que originan a diario víctimas y victimarios, que

iniciando desde los mismos testigos se centran en el delincuente y el delito, así como también

medios de comunicación y lo más preocupante mecanismos de control y judiciales, quienes

hacen a un lado la humanidad de las victimas omitiendo las afectaciones causadas por el hecho

del cual fueron víctimas.

En ciertas ocasiones la justicia y la reparación mechas veces es una formalidad inadecuadas y

tardías y es por esto que en la mayoría de los casos las personas o victimas continúen bajo

aquellas secuelas de las violaciones iniciales, marcados por la impunidad sociopolítico, que

perpetúan los impactos psicosociales y afectaciones en las condiciones de salud mental de las

personas, y a todos aquellos involucrados, como son los respectivos sus familiares, víctimas,
abogados y organizaciones, organismos acompañantes. “El enfoque psicojurídico es competente

para evidenciar científicamente los daños psicológicos y para asesorar en la reparación, pues

aunque estrictamente es imposible volver a las víctimas al estado anterior” (Hernandez, 2011)

Hay que tener en cuenta las dinámicas victimológicas como lo es la Violencia conyugal la cual

caracteriza a la víctima como una persona agresiva con dependencia emocional económica y

que provoca verbalmente al agresor, y baja autoestima y que padece algunas distorsiones

cognoscitivas que minimizan la violencia. Estas circunstancias indican el estado de la

intervención y la reconstrucción de vínculos, cognoscitiva y la resolución de los problemas.

En las cuales se pueden implementar algunas sugerencias de intervención en la violencia

conyugal pero en muchas ocasiones esto resulta desgastante e ineficaces pues no se logra

controlar aquellos factores psicológicos que propician la situación. Es por esta razón que las

medidas de protección deben ser racionalizadas y concreta con las víctimas donde se trate de

restaurar unas nuevas formas de relación donde se convoque el límite del respeto y de restaurar

el daño.

Para concluir, se confirma en lo anterior que hay unas insuficiencias legislativas en la

actualidad, en donde no se garantiza una protección debida a las víctimas.

Por lo tanto se recomienda introducir cambios pertinentes para aquellos funcionarios y

autoridades que se enfrentan con las víctimas de ciertos delitos, para que les sea mejorado aquel

trato que se le viene dando en la actualidad, tomando medidas encaminadas a un cambio

mental, de aquellos funcionarios en donde le den cavidad a las victimas ya que esto es un

llamado mayoritario de aquellos operadores del penal y de aquellos protagonistas de estas

afectaciones.
Bibliografía
Hernandez, G. (2011). Victimas desde la perspectiva de lapsicología jurídica. . En G. Hernandez,
Psicología jurídica iberoamericana (págs. 23 - 49). Mexico: Manual Moderno.