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En el pasado, los apóstoles enseñaron la sana doctrina del evangelio de casa en casa (Hch 20:20

19. sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que
me han venido por las asechanzas de los judíos;

20. y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente
y por las casas,). El trato personal de los pastores hacia las congregaciones era de esperarse
en cada iglesia neotestamentaria. No existían miembros desconocidos en la iglesia.

Recobrando este enfoque, los reformadores y los puritanos también se enfocaron la visitación
personal de los miembros de sus iglesias. Les enseñaban la doctrina básica de la fe bíblica y los
animaban a la obediencia de la verdad. El pastor puritano Richard Baxter es famoso por escribir
el influyente libro “El Pastor Reformado” con el propósito de animar a todos los pastores a
desarrollar la practica de visitaciones y discipulados personales.

En nuestra época las visitaciones parecen haber perdido su enfoque bíblico. Esto es una lastima
porque las visitaciones correctamente practicadas son un medio crecimiento espiritual muy
eficiente. Muchos han adoptado modelos influidos por la psicología, la terapia o el movimiento
de “entrenadores de vida” o “mentores motivacionales.” Sin embargo, la gran mayoría solo ha
perdido el enfoque bíblico y ha hecho de las visitaciones un mero encuentro social.

¿Qué es la visitación bíblica?


La visitación bíblica jamás debe reducirse a un tiempo social, recreativo o un convivio. El
ministerio de la Palabra de Dios debe ser central. La visitación bíblica tampoco tiene el
propósito de ser un tiempo de intensa consejería bíblica. Una situación de crisis puede ser
descubierta en visitaciones, en tal caso se recomendaría a la persona visitada tomar consejería
bíblica con los pastores o consejeros de la iglesia. ¿Qué es entonces la visitación bíblica?

La visitación bíblica es un encuentro entre miembros de la misma iglesia con el claro propósito
de impulsar santificación mutua mediante la Palabra de Dios, la oración y el amor
santo. Aunque son diferentes unas de otras, la visitación pastoral y la visitación entre miembros
tienen en común la obediencia al mandato bíblico expresado en Hebreos 10:24-25:

“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de
congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto
veis que aquel día se acerca.”
¿Cuál es la diferencia entre la visitación pastoral
y la visitación entre miembros?
Los dos tipos de visitaciones tienen casi todo en común con excepción de elementos pastorales
de: autoridad, enseñanza oficial y responsabilidad ante Dios.

Estos elementos están expresados en el mandamiento de Hebreos 13:17 “Obedeced a vuestros


pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar
cuenta.”

La primera parte de este mandamiento concierne a la autoridad y enseñanza oficial de los


pastores (Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos). La segunda parte del mandamiento
concierne a su responsabilidad ante Dios (Ellos velan por vuestras almas, como quienes han de
dar cuenta).

Sin embargo, aunque las visitaciones pastorales son distintas a las visitaciones entre miembros,
todos los miembros deberían ser animados a servir de esta manera. La Biblia no describe el
ministerio pastoral diciendo que el pastor debe hacer toda la obra del ministerio. Mas
bien, Efesios 4:11-13 dice:

“[Cristo] mismo constituyó…pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la


obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad
de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios…” (NVI)

¿Deberíamos visitar personas que no son


miembros de la iglesia?
Sí, aunque esto cambiaría el propósito y la dinámica de la visitación. Si la persona no es
creyente, el enfoque de la visitación seria evangelísmo. Si la persona es un creyente que aun no
es miembro de la iglesia, el enfoque de la visitación seria animarle a unirse a la iglesia,
sabiendo que ser un miembro fiel de la iglesia es el diseño de Dios para la vida cristiana.
¿Qué pasa si la persona a la que visito tiene
una queja de la iglesia o del pastor?
Recuérdale a esta persona que esta es una buena oportunidad de reconciliación, no de conflicto.
Todas las familias tienen conflictos temporales, pero los cristianos no podemos vivir con
conflictos sin resolver. El perdón, la reconciliación y el entendimiento entre hermanos en Cristo
es necesario y un mandato bíblico.

Pídele permiso a esta persona para llevar este caso ante el pastor con el propósito de encontrar
soluciones a los problemas o malentendidos y crecer en obediencia, unidad y amor en la iglesia.
Recuerda ser un pacificador, un mediador en busca de resolución bíblica de conflictos.
Familiarízate con la enseñanza de Jesús en Mateo 18:10-22.

¿Cuáles son los errores mas graves cometidos


en las visitaciones?
1. Hacer de la visitación un tiempo de chismes o consejería secular
2. Enfatizar la experiencia personal en lugar de la Palabra de Dios
3. Permitir la ausencia de momentos importantes de oración
4. Llegar sin previo aviso
5. Llegar sin compañía cuando visitas un miembro del sexo opuesto
6. Llegar sin la Biblia o no usarla durante la visitación
7. Dejar que la distracción consuma todo el tiempo

Una visitación modelo paso por paso


1. Coordina la visitación con anticipación: Recuerda mencionar el propósito de la
visitación y el tiempo que planeas estar con ellos. Puedes decir algo como: “Hola
María, este martes estaremos realizando visitaciones a algunos miembros de la
iglesia para orar y meditar un poco en la Palabra de Dios. Estamos planeando que
este tiempo de visitación dure 45 minutos, ¿Podríamos pasar por tu casa?”
2. Llega a la casa visitada con palabras de agradecimiento y con un enfoque
congregacional: Recuerda que estas representando al cuerpo de Cristo. Puedes
decir algo como: “Gracias por recibirnos en tu hogar. Como bien sabes, nuestra
iglesia y nuestros pastores están comprometidos con el crecimiento espiritual de
cada miembro. Estoy agradecido por este tiempo especial para animarnos unos a
otros crecer en conocer y seguir a Jesús como buenos discípulos.”
3. Mantén la convivencia en control: Es natural hablar de diversos temas personales
cuando uno llega a una casa. El clima, noticias recientes, deportes, salud, trabajo…
pero recuerda que ese no es el propósito de la visita y nuestra cultura puede dedicar
horas a este tipo de conversaciones. Por esta razón debes ser muy intencional en que
este tiempo de convivencia no dure mas de 15% del tiempo de la reunión.
4. Recuerda tener transiciones marcadas: Muchas personas aun no han aprendido la
utilidad y el poder de las transiciones. Sin transiciones las personas usualmente
quedan confundidas y desorientadas. ¿Qué es una transición? Es una clara expresión
de que una etapa diferente de la reunión esta comenzando. En una visitación se
escucharía algo así: “Muy bien, ahora vamos a comenzar nuestro tiempo de oración
y meditación bíblica.” Una próxima transición sería: “ahora quisiéramos abrir un
tiempo para compartir cómo hemos estado espiritualmente.”
5. Oración: comienza un tiempo de oración preguntando si hay alguna petición de
oración que tengan en sus corazones. Si la petición de oración es significativa
anótala y recuerda mencionarle durante la semana que estas orando por dicha
petición.
6. Breve animo bíblico: En este tiempo se comparte una breve porción bíblica o un
versículo y se le anima a la persona a continuar creciendo en amor del evangelio de
Jesucristo y santidad. Algunos versículos que puedes usar son: Salmo 1; 119:103-
105; Heb 10:24-25; 12:14-15; Ef 4:11-16; 5:1-2; 15-20; Gal 2:20; 3:13-14; Tit 3:4-
7; 1 Ped 2:22-25.
7. Preguntas espirituales: En este ultimo paso recuerda hacer preguntas profundas.
Por ejemplo: ¿Cómo ha estado tu vida de oración diaria? ¿Cómo ha estado tu lectura
y meditación bíblica diaria? ¿Has podido perseverar en Devocionales Familiares
regulares? ¿Existe alguna manera en la que la iglesia pueda ayudarte en algo?
8. Termina con una breve oración y palabra de gratitud: brevemente ora por las
necesidades espirituales de la familia y la unidad y madurez espiritual de la iglesia.
Siempre es importante que las visitaciones a los hogares fomenten un amor por la
iglesia local. Termina diciendo algo como: “Eres una bendición para mi y para toda
la iglesia. Te apreciamos mucho y oramos que sigamos creciendo en unidad como
familia en Cristo.”

¿Cómo un miembro puede prepararse para la


visitación de uno de sus pastores?
Si uno de tus pastores se ha tomado el tiempo de visitarte es porque te ama con el amor de
Cristo y desea obedecer a Dios en su llamado de cuidarte espiritualmente. Un miembro puede
desperdiciar una visita pastoral, por ejemplo, al ponerse una mascara para esconder todos sus
problemas y preocupaciones en la visitación. Por esa razón, toma en cuenta los siguientes
consejos para aprovechar la visitación de tu pastor:

1. No te obsesiones con la apariencia física de tu hogar o alimentos que quieras


ofrecer.
2. Piensa en preguntas significativas para crecer en tu vida espiritual que deseas
hacerle al pastor y examina tu caminar con Cristo.
3. Prepárate para ser sincero ante Dios y tus pastores. ¿Hay algún área en la que estas
luchando? ¿Hay algo de la iglesia que te ha estado incomodando? Este es el mejor
momento para tener dicha conversación.
4. No tengas reservas sobre pedir consejos o ayuda.
5. Piensa en algún área en la que desees servir a tu pastor o a tu iglesia y menciónalo a
tu pastor.