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de las rocas ígneas sanas es mucho mayor que la de los suelos saturados sueltos; sin embargo,

algunos depósitos sedimentarios secos pueden tener resistividades bastante altas. En lo general la
resistividad depende principalmente de la cantidad y salinidad del agua contenida en el subsuelo y,
en menor grado, de la composición mineralógica de los suelos y las rocas.
Existen dos variantes principales de los métodos geofísicos eléctricos, el de resistividad propiamente
dicho y el de caída de potencial.
El método de resistividad consiste en producir un campo eléctrico en el terreno por medio de dos
electrodos de corriente (Fig. lll-17)
Midiendo la corriente y la diferencia de tensión entre dos electrodos de potencial puede medirse la
resistividad en un punto situado entre los electrodos de potencial y a una profundidad igual a la
distancia entre estos. Si se dibuja la resistividad contra el espaciamiento entre los electrodos de
potencial pueden adquirirse indicaciones preliminares sobre la naturaleza del subsuelo; la
evaluación detallada de aquella es mucho más complicada y ha de ser realizada por especialistas en
la aplicación del método. En el diagrama simple que se ha mencionado aparecen generalmente
cambios bruscos en la curvatura cuando el espaciamiento entre los electrodos alcanza un valor igual
a la profundidad en que exista un depósito con resistividad diferente de la del material supra
yacente.
En el método de la caída de potencial se colocan los electrodos de corriente muy alejados (5 o 10
veces la profundidad que se desea explorar) y se hacen las medidas cerca de cada uno de tales
electrodos. En la Fig. III-18 se muestra esquemáticamente el dispositivo necesario.
Se usan tres electrodos de potencial alineados con el electrodo de corriente y se mide la caída de
potencial entre A-B y B-C. La distancia en R se va variando, en tanto se mantiene constante el valor
b, espaciamiento entre los electrodos de potencial, generalmente del orden de R/3.
Se dibuja la relación entre las caídas de potencial medidas y el valor de R; un cambio brusco de
curvatura en ese diagrama indica la presencia de un suelo cuya resistividad difiere del supra yacente;
naturalmente que los resultados han de ser interpretados por un especialista.
Este método da indicaciones bastante aceptables sobre estratos inclinados y, en ciertos casos, es
más preciso que el de resistividad eléctrica, pero produce información menos diferenciada en casos
de estratificación horizontal, que es la más frecuente, de tal manera que el método de resistividad
suele preferirse para fines de ingeniería civil y exploración conectada con las vías terrestres. En la
tabla III-6 se presenta una relación de las resistividades que corresponde a los tipos más comunes
de suelos y rocas.
Ninguno de los métodos geofísicos reseñados tan brevemente en lo que antecede pueden utilizarse
solo y en gran mayoría de los casos todos ellos necesitan verificarse y correlacionarse con los
resultados de exploración directa por medio de sondeos. Pero así, rinden un magnifico servicio, pues
permiten cubrir grandes extensiones a costo relativamente bajo, modo tendría que hacerse.
Ahorrando mucha exploración directa que de otro en vías terrestres sus máximos servicios tienen
lugar en túneles, grandes cortes y búsqueda de agua.
Las propias características de los métodos geofísicos en uso señalan sus respectivos campos de
aplicabilidad óptima. Puesto que la resistividad es muy sensible al agua contenida en los vacíos, este
método será muy apropiado para estudiar condiciones de porosidad o permeabilidad o para la
búsqueda de agua. Las condiciones estructurales de una formación se describen mejor en la relación
al módulo elástico de formación de la misma obtenible por el método sísmico en función de las
velocidades de propagación de las ondas longitudinales y transversales por lo que los métodos
sísmicos son los más idóneos cuando se quieren conocer las condiciones mecánicas de las
formaciones. El método sísmico y eléctrico proporcionan con bastante precisión las fronteras entre
diferentes estratos, si bien la exactitud del método eléctrico es superior aparte de no tener este
último los inconvenientes ya mencionados que aparecen cuando estratos blandos subyacen a
estratos duros. Sea ha dicho que el mejor método geofísico seria aquel que determinara las
fronteras de estratificación por el método eléctrico y las características mecánicas de las
formaciones por el método sísmico; naturalmente, las aplicaciones a las vías terrestres y en aras de
la sencillez y economía es común utilizar un solo método para cada estudio dado.