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“porque si perdonáis a los hombres

sus ofensas os perdonará también a


BOSQUEJOS PARA
vosotros vuestro padre celestial”
PREDICAS DEL
Mateo 6:14““porque si perdonáis a
los hombres PERDONsus ofensas os
IGLESIAS a vosotros
perdonará también
BAUTISTAS
vuestro padre celestial” Mateo 6:14
“porque si perdonáis a los hombres
sus ofensas os perdonará también a
vosotros vuestro padre celestial”
Mateo 6:14 “porque si perdonáis a los
hombres sus ofensas os perdonará
también a vosotros vuestro padre
celestial” Mateo 6:14 “porque si
perdonáis a los hombres sus ofensas
os perdonará también a vosotros
vuestro padre celestial” Mateo 6:14
“porque si perdonáis a los hombres
sus ofensas os perdonará también a
vosotros vuestro padre celestial”
40 DIAS
DE APRENDIENDO A PERDONAR
PERDON

2
Bosquejo
No. 01
Aprendiendo a Perdonar
Génesis 37:1-5

Esta muy claro, al leer sobre la familia de Jacob… que el tenia a José como su hijo
favorito, predilecto, Jacob amaba mas a José porque le nació en su vejez. Esto causo
disgusto entre los hermanos de José. Entre ellos ya no había un buen espíritu
hogareño. Había en vez de paz, tribulación interior, en vez de sentir amor por su
hermano, lo llegaron a odiar. Cada vez que Jacob hacia algo para José, como la túnica
de colores, sus hermanos mas lo odiaban. José era el consentido, era como quien dice
el mensajero de su padre. El daba las nuevas de la forma en que sus hermanos
trabajaban. !Esto era imperdonable! hasta que procuraron matarle y al fin venderlo
como esclavo.
¿Cuales son los asuntos en tu familia que te hacen encenderte en enojo? ?Te enojaste
cuando le compraron los tenis nuevos a tu hermanito, y a ti te dijeron
que hasta el próximo mes? Te enojaste porque no te tuvieron la ropa lista? Te enojaste
porque la comida no estuvo a tiempo? El día Jueves, le dice Juan a su patrón: ?Tiene
mas trabajo para esta noche? Su patrón le dijo: “Claro que si; pero para que quieres
trabajar tanto… ya trabajaste todo el día.” Juan le dice: “Lo único que quiero es no
llegar a casa.” ?Problemas con tu esposa? Le pregunta el patrón. Si dice Juan se enojo
por algo muy simple. Estaba yo enfrente del televisor descansando bien quitado de la
pena. Ella me pregunto; “Juan que hay en la TV? Yo solamente le dije con toda
honestidad: “POLVO” Desde entonces duermo en el piso en la sala. Y no quiere
contentarse conmigo.

I. El Enojo Nos Descontrola.


II. El Perdón Nos Trae Libertad.
III. El Creyente Se Identifica Con Cristo Cuando Perdona.
I. El enojo nos descontrola.
A. Los hermanos de José se descontrolaron.
B. El enojo creo amargura en sus vidas.
C. La amargura no permitía que ellos trabajaran a gusto, sino siempre cuidándose de
su hermano José que los delataría si no hacían bien su trabajo.
D. Nuestras familias sufren bastante cuando nuestro enojo nos lleva a un descontrol.
E. Hay padres que maltratan a sus hijos por el enojo que tienen con su pareja.
F. De igual manera, hay hijos que se rebelan a toda autoridad por el enojo que tienen
con sus padres.

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II. El perdón Nos Trae Libertad.

A. A veces pensamos que tales personas no merecen ser perdonados.


B. Tienes toda la razón, no lo merecen, pero Dios nos manda a perdonar. Rom.5:8;
Ef.2:4-9
C. Hubo alguien que sufrió mas que todos nosotros y por nosotros. Jesús. Is.53:3-7
D. Dios no nos ha pagado conforme lo que merecemos, sino con amor nos perdono y
nos perdona.
E. Col.3:13F. Aprende a perdonar y a no recordarle a la persona que has perdonado su
mal.
G. Dijo Pepe: “Mi esposa estaba tan enojada que su puso histórica!” Le corrige Juan y
le dice, Querrás decir histérica. No! dice Pepe. “Histórica, porque me conto todo lo
malo que he sido desde que nos casamos!”

III. El Creyente Se Identifica Con Cristo Cuando Perdona.

Conclusión: Deja ya de basilar con Dios… Perdona a quien te ha ofendido. Si! Toma
tu la iniciativa.

LA IMPORTANCIA DEL PERDON

Pedro le preguntó una vez al Señor cuántas veces tenía que perdonar a su hermano
que pecara contra él. Entonces proveyó una respuesta posible a su propia pregunta.
Dijo: ¿hasta siete veces?

A partir de esto el Señor dio una respuesta concisa; luego elaboró en detalle la
importancia de perdonar a quienes pecan contra nosotros. ¡Estimado lector, deje a un
lado sus preconceptos con respecto a este asunto y siga leyendo con un corazón
abierto y disposición a recibir lo que la Biblia llanamente declara!

Como en otras áreas, la enseñanza de Jesús sobre este tema particular ha sido
retorcida y modificada para calmar a la gente que tiene comezón de oír y deseos
pecaminosos. No se deje engañar por nadie acerca de la importancia de perdonar
a otros quienes pecan contra usted.

Este capítulo se enfocará primariamente sobre dos ocasiones claves en que el Señor
tocó este tema (Mateo 6:14,15 y Mateo 18:21-35).

Mateo 6:14,15
En Mateo 6:14,15 el Señor enfáticamente declaró una verdad eternamente obligatoria
con las siguientes palabras:
Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre
celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les
perdonará a ustedes las suyas (NVI).

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Aquellas palabras acerca de perdonar a otros que pecan contra nosotros deben de
haber conmocionado a los discípulos del Señor, pues esta es la primera vez en la
Biblia que tal cosa es establecida. Nunca leemos de perdonar a otros para que nuestros
pecados sean perdonados, en ninguna parte de todo el Antiguo Testamento. ¡Sin
embargo, el Señor cambió todo eso cuando nos dio su enseñanza sobre este tema!

¡Por favor, note que los versículos 14 y 15 son dados específicamente a aquellos ya
salvados! Esto es evidente, pues Jesús dijo vuestro Padre celestial (v. 14) y vuestro
Padre (v. 15). Compare con Mateo 18:35. Jesús nunca afirmó que los no salvos
tenían a Dios Todopoderoso como su padre espiritual. El padre espiritual de
ellos es claramente el diablo (Juan 8:42-44) y ellos son claramente hijos del diablo
(1 Juan 3:10).

¡Además, el diablo no puede perdonar nuestros pecados; sólo Dios Todopoderoso


puede, pero solamente si cumplimos la condición de perdonar a otros!

Este hecho acerca de las dos familias espirituales nos ayuda a ver que la enseñanza
del Señor sobre el tema de perdonar a otros que pecan contra nosotros está
específicamente dirigido hacia aquellos que ya han experimentado una
verdadera regeneración (o salvación). ¡Esto basta para refutar a quienes dijesen que
uno debe, para comenzar, tener un espíritu perdonador hacia otros, antes de que pueda
venir a la salvación inicial, basados en una mala comprensión de este pasaje!

Si tal enseñanza fuera cierta, la veríamos expresada en alguna otra parte del Nuevo
Testamento como un prerrequisito para la salvación inicial en alguno de los varios
sermones sobre la salvación, pero ¡nunca la vemos! En lugar de esto, la enseñanza
de perdonar a otros, de modo que el Padre celestial nos perdone, está siempre
dirigida hacia quienes ya son verdaderamente salvos. Este hecho es absolutamente
devastador para todos los maestros de UVSSS, quienes dirían que todos nuestros
pecados futuros son automáticamente perdonados después de la salvación!

Si los pecados futuros de uno fueran automáticamente (incondicionalmente)


perdonados, entonces no deberíamos tener que perdonar a otros, quienes pecan
contra nosotros, para obtener el perdón de nuestros pecados, como Jesús
claramente enseñó! ¡Alguien está enseñando falsamente sobre este tema, y
sabemos que no puede ser el Señor!

Así que, de acuerdo a Jesús, una persona que ha sido salvada por la fe en él debe
cumplir la condición de perdonar a otros, o sus futuros pecados cometidos después de
su salvación no le serán perdonados. Esta es la enseñanza que provino de Aquel que
tiene las palabras de vida eterna (Juan 6:68). ¡Esta es la verdadera enseñanza de la
gracia por el mismo Señor, quien nos dio Juan 3:16 y 10:27-29! Recuerde: “la gracia
y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17). Esta odiada y tergiversada
enseñanza del Señor acerca de perdonar a otros para obtener el perdón de los pecados
propios está bajo el paraguas de la enseñanza de Jesús sobre la gracia.

Estimado lector, ¿puede ver meramente de esto, el peligro espiritual vinculado


intrínsecamente a la enseñanza de UVSSS? Esto debiera ser evidente, ya en este

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punto, pero hay mucho más que necesita ser dicho, especialmente sobre la
importancia de perdonar a otros.

Mateo 18:21-35
En Mateo 18:21-35 tenemos la más exhaustiva enseñanza de la Biblia sobre este tema
de perdonar a otros que pecan contra nosotros. En esos quince versículos, se observan
muchas cosas a medida que uno medita en ellos. Algunas observaciones son:

(1) Jesús nunca sugirió siquiera que en este mundo no se pecaría contra algunos de
sus discípulos. Esto es muy básico, pero de todos modos, es un punto importante para
subrayar. ¡Estimado lector, usted no es el único que ha sido “apuñalado por la
espalda” por otros que jamás debieran haberle tratado mal!

Escuché una vez a un predicador establecer bien este punto, diciendo: ¡Si estás vivo
en este mundo por cinco minutos, ya has sido apuñalado por la espalda por alguien!
Aunque esto sea una exageración, él estableció bien este punto.

Sin excepción, se ha pecado contra todos los que viven hoy múltiples veces, aunque
sean salvos.

¡Además, si continúa viviendo por mucho más, pronto se pecará de nuevo contra
usted! Esta era está desenfrenada con tal clase de cosas. No hay modo de evitar ser
maltratado por otros, si uno está cerca de la gente. Se pecó injustamente contra
muchas personas piadosas:

José por sus propios hermanos, la esposa de Potifar y el copero principal


(Génesis 37-50);
Moisés por sus propios hermano y hermana (Números 12:1-13); y
David por el rey Saúl quien personalmente trató de matarlo más de una vez (1
Samuel 18:11; 19:10).

(2) En el momento de nuestra salvación, nuestra inmensa deuda de pecado que fue
perdonada es asemejada a diez mil talentos. Cuando alguien peca contra nosotros, esto
es asemejado a solamente cien denarios. ¡Eso es una relación de cerca de 500,000 a 1
entre ambos valores!(1) En otras palabras, ofendimos a Dios 500,000 veces más
severamente a través de los años pecando contra él, que lo que lo hace la gente
cuando peca contra nosotros!

(3) ¡El hombre que recibió un perdón personal en Mateo 18:21-35, pero se rehusó a
perdonar al hombre que le debía sólo cien denarios fue llamado un siervo malvado!
Esta misma descripción es usada en Mateo 25:26 y allí aprendemos que tal gente
será arrojada a la oscuridad donde habrá llanto y rechinar de dientes (Mateo
25:30).

Limitar un corazón no perdonador a un bloqueo del compañerismo es, obviamente,


subestimar grandemente las consecuencias de la falta de perdón:

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Ahora déjeme continuar y decir que si una persona se torna un cristiano, y luego más
tarde hay una situación en donde hay un corazón no perdonador de parte del cristiano,
tenemos aún que darnos cuenta de que la Escritura dice que no hay condenación para
quienes están en Cristo Jesús. De modo que el cristiano no será condenado por tal
falta de perdón, pero yo creo que habrá un bloqueo del compañerismo.(2)
Aparentemente, una mala comprensión de Romanos 8:1, basado en una interpretación
UVSSS, es aquí el obstáculo para ver el peligro definitivo que subyace a la falta de
perdón. Vea el capítulo titulado Demolemos argumentos para una explicación de
Romanos 8:1.

(4) ¡El mismo modo en que aquel siervo malvado fue tratado es como el Padre
celestial le tratará a usted a menos que perdone de corazón a su hermano, versículo
35! Así que, ¿cómo fue tratado? El versículo 34 dice:

Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que
debía. (Biblia de las Américas).
¡Increíblemente, él fue de nuevo hecho responsable de pagar su deuda previamente
cancelada! En otras palabras, bajo esas circunstancias, sus pecados pasados
perdonados en el punto de su salvación inicial le fueron puestos de nuevo a su cargo.

Dios espera, incluso exige, de aquellos que han recibido una increíble
misericordia de Él, la cual llegó hasta salvarlos, que en adelante muestren
misericordia perdonando a otros.

Cómo detesta el diablo la luz que resplandece desde la palabra de Dios. Esto es así
porque él desea condenar a tantos como pueda mediante el engaño, pero la palabra de
Dios es un obstáculo fundamental. Con esto en mente, debiera ser evidente por qué
usted raramente, si alguna vez, ha oído estas simples verdades con respecto a la
importancia de perdonar a otros, como se cita en estos claros pasajes.

¿Qué significa perdonar?


Ahora que usted sabe que debe perdonar a otros que pecan contra usted o su Padre
celestial no le perdonará, ¿qué significa perdonar? La palabra perdonar (griego
afiemi) significa, entre otras cosas, dejar ir o abandonar.(3) Esta es la misma palabra
que se encuentra en Juan 4:28 y 1 Corintios 7:11:
Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres ... (Biblia de
las Américas).

Y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no


abandone a su mujer (Reina-Valera 1960).

En otras palabras, lo que aquella mujer hizo con su cántaro, y lo que el marido no
debe hacer con su esposa, es lo que debemos hacer con cualesquiera inquinas,
sentimientos de rencor o venganza hacia quienes pecan contra nosotros, para que
nuestros pecados sean perdonados después de la salvación inicial.

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En otras palabras, dejar que aquellas cosas se vayan. ¡No albergue amargura o un
deseo de venganza contra aquellos que han pecado contra usted! La venganza es de
Dios. Permita que él retribuya. Vea Romanos 12:19.

Una tentación del diablo


¡Más allá de toda sombra de duda, su enemigo espiritual, el diablo, intentará
colocarlo en un estado de falta de perdón para poder destruirlo! Le recordará sus
heridas pasadas que ocurrieron hace años, si esto le sirve a él. Al parecer él le hizo
esto a David, usando un doloroso incidente pasado con Simí (2 Samuel 16:5-14;
19:18-23; compare 1 Reyes 2:8,9). ¡Recuerde que para él todo vale!

Por favor sepa que el diablo es tanto agresivo como malévolo hasta la médula. ¡Es
capaz de darnos pensamientos y prosigue haciéndolo cada día! Con respecto a esto,
sería bueno para usted adquirir el hábito cotidiano de hacerse esta pregunta:
¿Qué clase de pensamientos o sugerencias me ha estado dando el diablo hoy?

Usted puede detectar sus destructivos pensamientos y sugestiones comparando lo que


haya estado viniendo a su mente con la Palabra de Dios. Si los pensamientos,
imaginaciones y sugerencias que han estado viniendo a su mente no entran en la
categoría de la simple obediencia a la Palabra de Dios, ¡son del Tentador! ¡No medite
ni se entretenga en tales pensamientos, ni por un momento! Resistir estos
pensamientos es resistir al diablo (Santiago 4:7). Su enemigo está tratando de hacer
que usted los medite lo suficiente para que usted se torne espiritualmente impuro.
Resista las tentaciones del diablo.

Cuando el diablo le da el pensamiento (tentación) de alguna herida pasada, tratando


de conducirlo a la falta de perdón (o mantenerlo allí), está tratando de iniciar algo en
su corazón y su mente que más tarde lo destruirá a usted a menos que le resista
activamente. De nuevo, no ceda a estos pensamientos. ¡Usted puede resistir al diablo
cuando viene este tipo de ataque, orando por la persona o las personas que han pecado
contra usted (Lucas 6:28)! Esteban oró por quienes lo estaban matando (Hechos 7:60).

¡Orar por quienes le ofenden le resultará mucho más fácil si mantiene en mente su
deuda de diez mil talentos que Dios le canceló en el momento de su salvación y que
esa ofensa contra usted fue de sólo cien denarios! Como se citó antes, se pecó contra
la gente piadosa del pasado tanto como contra usted o aun peor. ¡Esto, por supuesto,
no achica la herida por actos o palabras crueles que vienen de un amigo de confianza,
una persona amada, o incluso alguien a a quien usted ayudó mucho y que luego se
vuelve contra usted!

A través de los siglos, los cristianos han sido grandemente heridos y totalmente
traicionados por sus cónyuges, padres, hermanos, hermanas, nietos, vecinos, mejores
amigos, colaboradores, maestros, jefes, etc. Considere cómo la gente se dio vuelta con
Jesús. La misma multitud que él alimentó, sanó y enseñó más tarde gritaba:
Crucifícale.

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Pese a cómo la gente pueda tratarnos, Jesús dijo que debíamos perdonarlos para que
nuestros propios pecados fueran perdonados. Pídale a Él que quite todo resentimiento
de su corazón. Lave de su mente esos pensamientos hirientes empleando el tiempo
atentamente en la Biblia y escuchando música evangélica. ¡Silbar o cantar canciones
basadas en las Escrituras para usted mismo durante todo el día puede significar la
diferencia entre la victoria y la derrota en esta área, cuando vienen ciertos ataques con
falta de perdón!

“Simplemente no puedo perdonar”


¡Decir que usted no puede perdonar es mostrarse a usted mismo como ya
completamente engañado por el diablo! No solamente puede usted perdonar: Usted
debe perdonar. Perdonar a otros no es fácil para nadie que es ofendido,
especialmente ya que el diablo estará haciendo su mejor esfuerzo por llevarlo a
la falta de perdón o mantenerlo en ella. Use las armas espirituales que Dios le ha
dado, que son poderosas por medio de Él (2 Corintios 10:4), y resista las tentaciones
del diablo a ser no perdonador. No se confíe en sus sentimientos para medir su
propio perdón hacia otro.

¡Por favor, sepa que es posible perdonar a otro y sin embargo no confiar en esa
persona hasta el punto en que pueda herirlo de nuevo, o incluso peor que antes!

Hay algunas personas en este mundo con quienes nosotros no seremos nunca capaces
de reconciliarnos totalmente - quienes continuarán odiándole e hiriéndole tan a
menudo como puedan. Encarémoslo, existe tal cosa.

Perdonamos a tales personas, esto es, no albergamos amargura ni deseo de venganza,


pero mejor no confiemos en esta singular clase de persona. David nunca confió en la
invitación de Saúl para regresar a Jerusalén, ni siquiera después que Saúl
aparentemente se arrepintió (1 Samuel 26:21-27:1).

¡También podemos suponer que Pablo perdonó a Alejandro el herrero, quien le hizo
mucho daño, pero aún así advirtió a Timoteo contra este mismo hombre (2 Timoteo
4:14,15)! Al parecer, Pablo no pensaba que Alejandro fuera a cambiar.

Más que un obstáculo para la oración


Limitar la seriedad de la falta de perdón a ser sólo un obstáculo a sus oraciones, como
lo hacen algunos maestros, es subestimar peligrosamente sus consecuencias. Esto se
hace habitualmente a partir de Marcos 11:25. Ese versículo dice:
Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también
vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas
(Reina-Valera 1960).
¡Claramente vemos aquí, como en los versículos mencionados más arriba, que
bloqueamos nuestro propio perdón al ser no perdonadores! También, deberíamos
revisar nuestros propios corazones en busca de cualquier falta de perdón tan a
menudo como oremos. En otras palabras, ésta debiera ser un área constante de

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autoexamen. ¡Qué victoria debe de estar ganando a través de la falta de perdón en las
vidas de la mayoría! La enseñanza de UVSSS es en gran medida responsable por esto.

De nuevo, no piense que su negativa de perdonar a otros que pecan contra usted
meramente obstaculizará su comunión con Dios. ¡Esto nunca se afirma como la
única consecuencia de rehusarse a perdonar (Mateo 6:14,15; 18:21-35; Marcos
11:35; Lucas 6:37; 11:4), sino que es otro engaño para disminuir la seriedad de
la falta de perdón! No se engañe en esto. Debe perdonar a otros para que sus
pecados le sean perdonados. Con esto en mente, medite Santiago 1:14,15:

Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y
seducen. Luego, cuando el deseo ha sido concebido, engendra el pecado; y el pecado,
una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte (NVI).
Note que la muerte espiritual es el resultado final del pecado, que comienza con
deseos pecaminosos y tentaciones. Este principio está ejemplificado por el Pródigo
(Lucas 15:24,32; cf. Romanos 8:13). Ya que la muerte espiritual es el resultado
final del pecado no perdonado, entonces que se nos niegue el perdón por causa
de nuestra negativa a perdonar a otros tiene que llevar con ello el potencial de
ser espiritualmente fatal.

Debe ser por esto que algunos cristianos se tornan tibios y luego se enfrían
después de un período con el Señor. Cuando esto ocurre, el diablo ha sido exitoso
con sus maquinaciones (Efesios 6:11; cf. 2 Corintios 2:11). ¡No deje que esto le
pase a usted!

Viva en paz
Adicionalmente, aunque la falta de perdón no se menciona claramente en Gálatas
5:15, ciertamente está sobreentendida:
Pero si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por
destruirse unos a otros (NVI).
¡Pablo afirmó que ellos podían destruirse unos a otros! Con esto en mente, el diablo
debe tener gran deleite en las divisiones en las iglesias locales.

También, en Hebreos 12:14 se lee:

Busquen la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (NVI).
Además de ser santos, hemos de “buscar la paz con todos,” es decir, en la medida en
que no sacrifiquemos la verdad o los valores cristianos para obtener esta paz. Esto es
cuán intensamente deberíamos tratar de evitar el estado de falta de perdón o cualquier
cosa que pueda llevar a tal cosa.

¡Recuerde que ser no perdonador hacia otro no destruirá a la persona que lo maltrató!
En lugar de esto, lo destruirá a usted, la persona que no perdona. Es por eso que el
diablo emplea frecuentemente esto contra la parte ofendida.

¡La falta de perdón debe de ser una de las más sutiles y destructivas tentaciones
satánicas, pero pocos aparentemente conocen su seriedad por causa de las falsas

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enseñanzas que provienen, especialmente, de los maestros de UVSSS! Para
continuar caminando con el Señor y tener vida espiritual, debemos perdonar a quienes
pecan contra nosotros.

Perdonar a otros es tan importante como obtener el perdón de sus propios


pecados, pues sin lo primero no ocurrirá lo segundo, de acuerdo al Señor Jesús.

Medite en esto ...


Limitar la seriedad de la falta de perdón a ser sólo un obstáculo a sus oraciones, como
lo hacen algunos maestros, es subestimar peligrosamente sus consecuencias. Esto se
hace habitualmente a partir de Marcos 11:25. Ese versículo dice:
Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también
vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas(Reina-
Valera 1960).
¡Claramente vemos aquí, como en los versículos mencionados más arriba, que
bloqueamos nuestro propio perdón al ser no perdonadores! También, debíeramos
revisar nuestros propios corazones en busca de cualquier falta de perdón tan a
menudo como oremos. En otras palabras, ésta debiera ser un área constante de
autoxamen. ¡Qué victoria debe de estar ganando a través de la falta de perdón en las
vidas de la mayoría, especialmente cuando uno abraza UVSSS!

También aprendemos en Marcos 11:25 lo que es la falta de perdón. Jesús dijo que era
retener algo contra otro.

¡Obedecer a Jesús y perdonar a aquéllos que pecan contra nosotros no significa que
ellos se libren de su ofensa! La venganza es de Dios; él retribuirá. Así que perdonar
a nuestros ofensores no les está ayudando a ellos. En cambio, le ayuda a usted
espiritualmente, basado en la enseñanza de Jesús en Mateo 18:21-35.

El siguiente pasaje de Santiago, que trata acerca de mostrar misericordia, está


relacionado con este tema de perdonar a otros:

Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la
misericordia triunfa sobre el juicio (2:13, Reina Valera 1960).
Por otra parte, nutrir un rencor contra otro es ser como la malvada y adultera Herodías
quien injustamente hizo tal cosa contra Juan Bautista:

En efecto, Herodes mismo había mandado que arrestaran a Juan y que lo encadenaran
en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de Felipe su hermano, y
Juan le había estado diciendo a Herodes: “La ley te prohíbe tener a la esposa de tu
hermano.” Por eso Herodías le guardaba rencor a Juan y deseaba matarlo. Pero no
había logrado hacerlo (Marcos 6:17-19, NVI).

Finalmente, perdonar a otros es tan importante como obtener el perdón de sus


propios pecados, pues sin lo primero no ocurrirá lo segundo, de acuerdo al Señor
Jesús.

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40 DIAS
DE LA IMPORTANCIA DE PERDONAR
PERDON

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BOSQUEJO
No. 2
La Importancia de Perdonar
Pedro le preguntó una vez al Señor cuántas veces tenía que perdonar a su hermano
que pecara contra él. Entonces proveyó una respuesta posible a su propia pregunta.
Dijo: ¿hasta siete veces?
A partir de esto el Señor dio una respuesta concisa; luego elaboró en detalle la
importancia de perdonar a quienes pecan contra nosotros. ¡Estimado lector, deje a un
lado sus preconceptos con respecto a este asunto y siga leyendo con un corazón
abierto y disposición a recibir lo que la Biblia llanamente declara!
Muchas veces se tergiversa la enseñanza de Jesús en este tema, se retuerce para
calmar la conciencia, y seguir con los problemas del pecado del odio o la amargura.

Mateo 6:14,15

En Mateo 6:14,15 el Señor enfáticamente declaró una verdad eternamente obligatoria


con las siguientes palabras:
Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre
celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a
ustedes las suyas (NVI).
Aquellas palabras acerca de perdonar a otros que pecan contra nosotros deben de
haber conmocionado a los discípulos del Señor, pues esta es la primera vez en la
Biblia que tal cosa es establecida. Nunca leemos de perdonar a otros para que nuestros
pecados sean perdonados, en ninguna parte de todo el Antiguo Testamento. ¡Sin
embargo, el Señor cambió todo eso cuando nos dio su enseñanza sobre este tema!
El grave problema es que muchos cristianos, no tienen a Dios como su Padre y su
Señor, sienten que tenerlo como Salvador es suficiente para la vida. ¡
. No hay modo de evitar ser maltratado por otros, si uno está cerca de la gente. Se
pecó injustamente contra muchas personas piadosas:

José por sus propios hermanos, la esposa de Potifar y el copero principal


(Génesis 37-50);
Moisés por sus propios hermano y hermana (Números 12:1-13); y
David por el rey Saúl quien personalmente trató de matarlo más de una vez (1
Samuel 18:11; 19:10).

¿Qué significa perdonar?

Ahora que usted sabe que debe perdonar a otros que pecan contra usted o su Padre
celestial no le perdonará, ¿qué significa perdonar? La palabra perdonar (griego

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afiemi) significa, entre otras cosas, dejar ir o abandonar. (3) Esta es la misma palabra
que se encuentra en Juan 4:28 y 1 Corintios 7:11:
Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres... (Biblia de las
Américas).
Y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no
abandone a su mujer (Reina-Valera 1960).
En otras palabras, lo que aquella mujer hizo con su cántaro, y lo que el marido no
debe hacer con su esposa, es lo que debemos hacer con cualesquiera inquinas,
sentimientos de rencor o venganza hacia quienes pecan contra nosotros, para que
nuestros pecados sean perdonados después de la salvación inicial.
En otras palabras, dejar que aquellas cosas se vayan. ¡No albergue amargura o un
deseo de venganza contra aquellos que han pecado contra usted! La venganza es de
Dios. Permita que él retribuya. Vea Romanos 12:19.

Una tentación del diablo

¡Más allá de toda sombra de duda, su enemigo espiritual, el diablo, intentará colocarlo
en un estado de falta de perdón para poder destruirlo! Le recordará sus heridas
pasadas que ocurrieron hace años, si esto le sirve a él. Al parecer él le hizo esto a
David, usando un doloroso incidente pasado con Simeí (2 Samuel 16:5-14; 19:18-23;
compare 1 Reyes 2:8,9). ¡Recuerde que para él todo vale!
Por favor sepa que el diablo es tanto agresivo como malévolo hasta la médula. ¡Es
capaz de darnos pensamientos y prosigue haciéndolo cada día! Con respecto a esto,
sería bueno para usted adquirir el hábito cotidiano de hacerse esta pregunta: ¿Qué
clase de pensamientos o sugerencias me ha estado dando el diablo hoy?
Usted puede detectar sus destructivos pensamientos y sugestiones comparando lo que
haya estado viniendo a su mente con la Palabra de Dios. Si los pensamientos,
imaginaciones y sugerencias que han estado viniendo a su mente no entran en la
categoría de la simple obediencia a la Palabra de Dios, ¡son del Tentador! ¡No medite
ni se entretenga en tales pensamientos, ni por un momento! Resistir estos
pensamientos es resistir al diablo (Santiago 4:7). Su enemigo está tratando de hacer
que usted los medite lo suficiente para que usted se torne espiritualmente impuro.
Resista las tentaciones del diablo.
Cuando el diablo le da el pensamiento (tentación) de alguna herida pasada, tratando
de conducirlo a la falta de perdón (o mantenerlo allí), está tratando de iniciar algo en
su corazón y su mente que más tarde lo destruirá a usted a menos que le resista
activamente. De nuevo, no ceda a estos pensamientos. ¡Usted puede resistir al diablo
cuando viene este tipo de ataque, orando por la persona o las personas que han pecado
contra usted (Lucas 6:28)! Esteban oró por quienes lo estaban matando (Hechos 7:60).
¡Orar por quienes le ofenden le resultará mucho más fácil si mantiene en mente su
deuda de diez mil talentos que Dios le canceló en el momento de su salvación y que
esa ofensa contra usted fue de sólo cien denarios! Como se citó antes, se pecó contra
la gente piadosa del pasado tanto como contra usted o aun peor. ¡Esto, por supuesto,
no achica la herida por actos o palabras crueles que vienen de un amigo de confianza,
una persona amada, o incluso alguien a quien usted ayudó mucho y que luego se
vuelve contra usted!
A través de los siglos, los cristianos han sido grandemente heridos y totalmente
traicionados por sus cónyuges, padres, hermanos, hermanas, nietos, vecinos, mejores
amigos, colaboradores, maestros, jefes, etc. Considere cómo la gente se dio vuelta con

14
Jesús. La misma multitud que él alimentó, sanó y enseñó más tarde gritaba:
Crucifícale.
Pese a cómo la gente pueda tratarnos, Jesús dijo que debíamos perdonarlos para que
nuestros propios pecados fueran perdonados. Pídale a Él que quite todo resentimiento
de su corazón. Lave de su mente esos pensamientos hirientes empleando el tiempo
atentamente en la Biblia y escuchando música evangélica. ¡Silbar o cantar canciones
basadas en las Escrituras para usted mismo durante todo el día puede significar la
diferencia entre la victoria y la derrota en esta área, cuando vienen ciertos ataques con
falta de perdón!

“Simplemente no puedo perdonar”

¡Decir que usted no puede perdonar es mostrarse a usted mismo como ya


completamente engañado por el diablo! No solamente puede usted perdonar: Usted
debe perdonar. Perdonar a otros no es fácil para nadie que es ofendido, especialmente
ya que el diablo estará haciendo su mejor esfuerzo por llevarlo a la falta de perdón o
mantenerlo en ella. Use las armas espirituales que Dios le ha dado, que son poderosas
por medio de Él (2 Corintios 10:4), y resista las tentaciones del diablo a ser no
perdonador. No se confíe en sus sentimientos para medir su propio perdón hacia otro.
¡Por favor, sepa que es posible perdonar a otro y sin embargo no confiar en esa
persona hasta el punto en que pueda herirlo de nuevo, o incluso peor que antes!
Hay algunas personas en este mundo con quienes nosotros no seremos nunca capaces
de reconciliarnos totalmente - quienes continuarán odiándole e hiriéndole tan a
menudo como puedan. Encarémoslo, existe tal cosa.
Perdonamos a tales personas, esto es, no albergamos amargura ni deseo de venganza,
pero mejor no confiemos en esta singular clase de persona. David nunca confió en la
invitación de Saúl para regresar a Jerusalén, ni siquiera después que Saúl
aparentemente se arrepintió (1 Samuel 26:21-27:1).
¡También podemos suponer que Pablo perdonó a Alejandro el herrero, quien le hizo
mucho daño, pero aún así advirtió a Timoteo contra este mismo hombre (2 Timoteo
4:14,15)! Al parecer, Pablo no pensaba que Alejandro fuera a cambiar.

Más que un obstáculo para la oración

Limitar la seriedad de la falta de perdón a ser sólo un obstáculo a sus oraciones, como
lo hacen algunos maestros, es subestimar peligrosamente sus consecuencias. Esto se
hace habitualmente a partir de Marcos 11:25. Ese versículo dice:
Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también
vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas (Reina-
Valera 1960).
¡Claramente vemos aquí, como en los versículos mencionados más arriba, que
bloqueamos nuestro propio perdón al ser no perdonadores! También, deberíamos
revisar nuestros propios corazones en busca de cualquier falta de perdón tan a menudo
como oremos. En otras palabras, ésta debiera ser un área constante de autoexamen.

15
¡Qué victoria debe de estar ganando a través de la falta de perdón en las vidas de la
mayoría!
De nuevo, no piense que su negativa de perdonar a otros que pecan contra usted
meramente obstaculizará su comunión con Dios. ¡Esto nunca se afirma como la única
consecuencia de rehusarse a perdonar (Mateo 6:14,15; 18:21-35; Marcos 11:35; Lucas
6:37; 11:4), sino que es otro engaño para disminuir la seriedad de la falta de perdón!
No se engañe en esto. Debe perdonar a otros para que sus pecados le sean perdonados.
Con esto en mente, medite Santiago 1:14,15:
Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y
seducen. Luego, cuando el deseo ha sido concebido, engendra el pecado; y el pecado,
una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte (NVI).
Note que la muerte espiritual es el resultado final del pecado, que comienza con
deseos pecaminosos y tentaciones. Este principio está ejemplificado por el Pródigo
(Lucas 15:24,32; cf. Romanos 8:13). Ya que la muerte espiritual es el resultado final
del pecado no perdonado, entonces que se nos niegue el perdón por causa de nuestra
negativa a perdonar a otros tiene que llevar con ello el potencial de ser
espiritualmente fatal.
Debe ser por esto que algunos cristianos se tornan tibios y luego se enfrían después de
un período con el Señor. Cuando esto ocurre, el diablo ha sido exitoso con sus
maquinaciones (Efesios 6:11; cf. 2 Corintios 2:11). ¡No deje que esto le pase a usted!

Viva en paz

Adicionalmente, aunque la falta de perdón no se menciona claramente en Gálatas


5:15, ciertamente está sobreentendida:
Pero si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por
destruirse unos a otros (NVI).
¡Pablo afirmó que ellos podían destruirse unos a otros! Con esto en mente, el diablo
debe tener gran deleite en las divisiones en las iglesias locales.
También, en hebreos 12:14 se lee:
Busquen la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (NVI).
Además de ser santos, hemos de “buscar la paz con todos,” es decir, en la medida en
que no sacrifiquemos la verdad o los valores cristianos para obtener esta paz. Esto es
cuán intensamente deberíamos tratar de evitar el estado de falta de perdón o cualquier
cosa que pueda llevar a tal cosa.
¡Recuerde que ser no perdonador hacia otro no destruirá a la persona que lo maltrató!
En lugar de esto, lo destruirá a usted, la persona que no perdona. Es por eso que el
diablo emplea frecuentemente esto contra la parte ofendida.
¡La falta de perdón debe de ser una de las más sutiles y destructivas tentaciones
satánicas, pero pocos aparentemente conocen su seriedad por causa de las falsas
enseñanzas...
Perdonar a otros es tan importante como obtener el perdón de sus propios pecados,
pues sin lo primero no ocurrirá lo segundo, de acuerdo al Señor Jesús.

Medite en esto...

Limitar la seriedad de la falta de perdón a ser sólo un obstáculo a sus oraciones, como
lo hacen algunos maestros, es subestimar peligrosamente sus consecuencias. Esto se
hace habitualmente a partir de Marcos 11:25. Ese versículo dice:

16
Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también
vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas (Reina-
Valera 1960).
¡Claramente vemos aquí, como en los versículos mencionados más arriba, que
bloqueamos nuestro propio perdón al ser no perdonadores! También, deberíamos
revisar nuestros propios corazones en busca de cualquier falta de perdón tan a menudo
como oremos. En otras palabras, ésta debiera ser un área constante de autoexamen.
¡Qué victoria debe de estar ganando a través de la falta de perdón en las vidas de la
mayoría,
También aprendemos en Marcos 11:25 lo que es la falta de perdón. Jesús dijo que era
retener algo contra otro.
¡Obedecer a Jesús y perdonar a aquéllos que pecan contra nosotros no significa que
ellos se libren de su ofensa! La venganza es de Dios; él retribuirá. Así que perdonar a
nuestros ofensores no les está ayudando a ellos. En cambio, le ayuda a usted
espiritualmente, basado en la enseñanza de Jesús en Mateo 18:21-35.
El siguiente pasaje de Santiago, que trata acerca de mostrar misericordia, está
relacionado con este tema de perdonar a otros:
Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la
misericordia triunfa sobre el juicio (2:13, Reina Valera 1960).
Por otra parte, nutrir un rencor contra otro es ser como la malvada y adultera Herodías
quien injustamente hizo tal cosa contra Juan Bautista:
En efecto, Herodes mismo había mandado que arrestaran a Juan y que lo encadenaran
en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de Felipe su hermano, y
Juan le había estado diciendo a Herodes: “La ley te prohíbe tener a la esposa de tu
hermano.” Por eso Herodías le guardaba rencor a Juan y deseaba matarlo. Pero no
había logrado hacerlo (Marcos 6:17-19, NVI).
Finalmente, perdonar a otros es tan importante como obtener el perdón de sus propios
pecados, pues sin lo primero no ocurrirá lo segundo, de acuerdo al Señor Jesús.

(1) La Biblia amplificada afirma que diez mil talentos son cerca de diez millones de
dólares, mientras que cien denarios son aproximadamente veinte dólares.
(2) June Hunt, You Can Have Asúrame of Your Salvat ion [Usted puede tener
seguridad de su salvación], casete emitido la semana del 4 de enero de 1993.
(3) James Strong, The Exhaustiva Concordance of the Bible [La concordancia
exhaustiva de la Biblia] (Nashville: Abingdon, 1976), Greek Diccionario [Diccionario
griego], p. 17, #863.
¿Qué dice la Biblia sobre la reconciliación?

Es importante considerar cuidadosamente lo que dice la Biblia sobre la reconciliación


para tener una base para el trabajo de desarrollo que realizamos. Esta sección
considera algunos principios bíblicos que nos ayudan a reflexionar sobre la razón por
la cual los cristianos deberían participar en incentivar la reconciliación. Estos
principios también se pueden compartir con los cristianos afectados por este conflicto
para que sean consecuentes con sus actitudes durante y después del conflicto.

La reconciliación con Dios


Nuestro modelo para la reconciliación es la reconciliación con Dios mediante
Jesucristo.

17
El primer capítulo de Génesis nos habla de la creación de Dios. Dios creó los cielos y
la tierra. Dios vio que lo que estaba creando era „bueno‟. Luego creó al hombre y a la
mujer y los declaró „muy buenos‟. Adán y Eva vivieron en la tierra de Dios siendo
bendecidos por El (v. 28). La gente experimentó „shalom‟ (la paz) con Dios, entre sí y
con el medio ambiente.
Sin embargo, Génesis 3 nos habla de que la buena creación de Dios se echó a perder
por el pecado. La paz del jardín del Edén fue destruida. Se rompió la relación de la
gente con Dios lo cual dio como resultado una ruptura de las relaciones entre la gente
y entre ésta y el medio ambiente.
El resto de la Biblia es una historia del plan de Dios para restaurar su creación – para
devolverle la buena relación con El. Isaías 9 profetiza la venida de Jesús. El versículo
6 lo describe como „Príncipe de Paz‟. El Nuevo Testamento adopta la idea hebrea de
shalom como una plenitud en la presencia de Dios. Shalom, o paz, proviene de la
muerte de Jesús en la cruz. Colosenses 1:19-20 dice „Por cuanto agradó al Padre que
en El habitase toda plenitud y por medio de El reconciliar consigo todas las cosas, así
las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la
sangre de su cruz‟. Jesús devuelve a la gente la buena relación con Dios, con ellos
mismos, y con la creación como un todo. Apocalipsis 21:3-4 nos dice que en el cielo
Dios morará con ellos y „ya no habrá muerte, ni habrá más llanto ni clamor, ni dolor‟.
Shalom La palabra hebrea shalom se usa en muchas partes de la Biblia. La traducción
al español es paz. La definición de paz en español moderno es una ausencia de tensión
o guerra. Pero la palabra shalom significa algo más que eso. Es experimentar una
plenitud con Dios, con los demás y con la creación.

La reconciliación con los demás


Los cristianos deberían comprometerse a reconciliar a la gente con Dios. En Corintios
5:18-20 Pablo nos dice que Dios nos ha dado el ministerio de la reconciliación. Nos
llama „embajadores de Cristo‟ para compartir el mensaje de reconciliación con los
demás. Este es nuestro llamado a dar testimonio a los que aún no están reconciliados
con Dios por medio de la cruz. En la Biblia, la reconciliación con los demás
acompaña la reconciliación con Dios. Nuestra respuesta a la gracia salvadora de Dios
se expresa a través de nuestra respuesta a los demás.
La Biblia muestra que la ruptura de las relaciones es la causa de la pobreza, la
marginación y el conflicto. Vivimos en un mundo donde la rebelión contra Dios ha
dado como resultado el egocentrismo que, a su vez, origina la exclusión, falta de
confianza, codicia e injusticia. El propósito de Dios es la reconciliación y la
comunidad. Hay muchos pasajes en el Nuevo Testamento donde se enfatiza la unidad
cristiana; además, se proporcionan pautas sobre cómo vivir en paz con los demás.
En el resto de esta sección consideramos algunos principios bíblicos para llegar a un
entendimiento sobre la razón por la cual los cristianos deberían participar en
incentivar la reconciliación.

PRINCIPIO 1 Bienaventurados los pacificadores

En Mateo 5:9, Jesús les dice a sus discípulos „Bienaventurados los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de Dios‟. La construcción de la paz es un aspecto
esencial del carácter cristiano. Ponga atención a la palabra pacificadores (hacedores
de paz). La paz tiene que ser hecha. No es algo que simplemente sucede. Es

18
interesante que nuestra naturaleza pecaminosa nos hace destructores de la paz. Esto se
ve en el mundo actual tanto como en la época de Jesús. Debido al pecado la gente
rompe la paz con demasiada facilidad lo que puede ser por guerras a gran escala,
conflictos destructivos entre los individuos y, lamentablemente, conflicto dentro de
las iglesias o entre ellas. Mediante la sangre de Cristo se restaura la relación de la
gente con Dios. Pero en estos versículos de Mateo 5, Jesús también muestra su
preocupación por la sanidad en la sociedad. El quiere ver la restauración de las
relaciones entre la gente y supone que los cristianos serán pacificadores, lo que
significa que deberían hacer la paz entre ellos. Los cristianos también tienen un rol en
la creación de oportunidades para que los no creyentes en conflicto se encuentren y se
reconcilien. Proporcionando oportunidades para la reconciliación podemos reconciliar
el poder del evangelio en forma visible lo cual requiere que nosotros mismos estemos
reconciliados con Dios. También significa que hay que resolver el conflicto de la
iglesia. Este fue un problema en los comienzos de la iglesia y aún lo es en la
actualidad.
La resolución de los conflictos entre los cristianos asegura que: estamos actuando en
la forma en que Dios quiere que lo hagamos nos podemos identificar con los demás
en el conflicto porque sabemos que nosotros mismos lo experimentamos no se nos
acusa de ser hipócritas los no creyentes pueden ver cómo los cristianos trabajamos
juntos en armonía llevamos a las personas a Jesús para que ellas se reconcilien con
Dios.

PRINCIPIO 2 Identidad y unidad

En general, la gente con la cual nos relacionamos mejor es aquélla con la que tenemos
algo en común. Dios hizo al hombre y a la mujer a su imagen, pero nos hizo únicos.
En el mundo no hay dos personas completamente iguales, todos tenemos una
identidad diferente que, en parte, se debe a características heredadas, tales como el
grupo étnico al que pertenecemos. También puede ser moldeada por la gente con la
cual pasamos nuestro tiempo o en el lugar de trabajo. Es posible que nos sea más fácil
llevarnos bien con los de nuestro mismo grupo étnico, familia, grupo del mismo
idioma, edad o género, o con los que tenemos intereses comunes, tales como el
deporte o la música. Dios ama la idea de grupos, tales como la familia y los grupos
étnicos. El deseo de pertenecer a un grupo es parte de nuestra naturaleza humana
creada por Dios. Lamentablemente, a menudo, en vez sacar provecho de la identidad
de grupo se hace mal uso de ella. Cuando dos
grupos están en contacto a menudo son sus diferencias las que se enfatizan. Con
frecuencia también se usa la identidad de grupo como una excusa para el conflicto o
para ocultar otros problemas.
Sin embargo, la Biblia nos dice que Jesús es capaz de unir a la gente de diferentes
grupos y darles una identidad común. Los términos familia, comunidad y nación se
usan todos en la Biblia para describir el grupo de creyentes (ver Gálatas 6:10, Hebreos
2:11, 1 Pedro 4:17, Génesis 28:3, Génesis 12:2, Génesis 18:18, Deuteronomio 26:19,
1 Pedro 2:9-10).
Reflexión Piense en diferentes elementos de su identidad (por ejemplo, grupo étnico,
religión, casta, edad).
Piense en sus mejores amigos y colegas. ¿Qué hay en sus identidades que le permite
relacionarse bien con ellos?

19
La resolución de los conflictos entre los cristianos asegura que:
Estamos actuando en la forma en que Dios quiere que lo hagamos nos podemos
identificar con los demás en el conflicto porque sabemos que nosotros mismos lo
experimentamos no se nos acusa de ser hipócritas los no creyentes pueden ver cómo
los cristianos trabajamos juntos en armonía llevamos a las personas a Jesús para que
ellas se reconcilien con Dios.

Lea Romanos 10:12-13.


• ¿Qué nos dicen estos versículos sobre la actitud de Dios hacia las personas?
Lea Efesios 2:11-22. Este pasaje enfatiza que toda la gente puede tener igual acceso a
Dios y que su paz influye en nuestras relaciones con los demás. Los judíos se
enorgullecían de su circuncisión que era una señal del pacto de Dios con Israel. Los
cristianos de Éfeso no eran judíos de nacimiento.
• ¿Qué certeza les brinda Pablo a los efesios en los versículos 11-13?
• ¿Qué dicen los versículos 14-18 sobre la hostilidad entre los gentiles y Dios, y entre
los gentiles y los judíos? ¿Cuál es la fuerza unificadora?
• En los versículos 19-22, ¿cómo se describen los cristianos de Éfeso? ¿Qué rol vital
desempeña Jesús?
• ¿Cómo le desafía este pasaje en su relación con los demás cristianos? ¿Cómo le
desafía en su relación con los cristianos de cultura diferente?
Lea Colosenses 3:11 y 1Corintios 12:12-13.
• ¿Qué significan estos versículos para nosotros hoy en día?
• Cambie algunas palabras, tales como griego y judío por los nombres de personas
con las cuales usted se relaciona.
Lea Romanos 15:5-6. ¿Por qué enfatiza Pablo la necesidad de unidad?

PRINCIPIO 3 Amar al prójimo

En la Biblia muchas veces se nos pide amar a nuestro prójimo. Nuestro prójimo no es
sólo la persona que vive al lado o incluso en el mismo país.
Vea Levítico 19:18, Mateo 19:19, Marcos 12:28-34 y Romanos 13:9.
• ¿Qué tienen en común todos estos versículos?
La parábola del Buen Samaritano explica el mandamiento de „amar a nuestro
prójimo‟.
Lea Lucas 10:25-37. Jesús insiste en que debemos amarnos mutuamente sin
considerar la cultura ni la clase social. Cuando el intérprete de la ley le preguntó a
Jesús „¿quién es mi prójimo?‟, quizás esperaba que Jesús le respondiera „tu amigo
judío‟, pero la respuesta de Jesús fue diferente.
La parábola no nos dice nada sobre el hombre que fue atacado aunque los que estaban
escuchando eran judíos y habrían supuesto que dicho hombre era judío. Sin embargo,
un sacerdote y un levita, que eran miembros del grupo religioso de Israel en esa
época, pasaron al lado del hombre herido. En la época de Jesús, los samaritanos eran
despreciados por los judíos. Sin embargo, en la parábola, el samaritano que iba de
camino es el que ve al hombre herido y se compadece de él.

ESTUDO BIBLICO
Amar a nuestro prójimo La unidad en Cristo

20
Y cantaban un nuevo cántico: „Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos;
porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje
y lengua y pueblo y nación.‟ Apocalipsis 5:9

• ¿Quién es su prójimo?
• Considere las veces en que le ha sido difícil amar a su prójimo ¿Por qué lo encontró
difícil?
• Tomando en cuenta este pasaje, ¿cómo cambiará su actitud hacia los demás?

PRINCIPIO 4 Amar a nuestros enemigos

A menudo es difícil compadecerse de la gente que no conocemos o con la cual nos


cuesta relacionarnos. Incluso es más difícil cuando somos odiados o amenazados por
aquellos que estamos en condiciones de ayudar. La Biblia es muy clara sobre el tema
de cómo tratar a nuestros enemigos.
Lea Mateo 5:43-48. Jesús recomienda a sus oyentes amar a sus enemigos usando el
ejemplo de Dios que hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre
justos e injustos.
El habla sobre el amor incondicional. La mayor demostración de amor incondicional
es la gracia de Dios por medio de Jesucristo quien nos ama a pesar de nuestros
pecados.

Es muy fácil amar a los que nos aman y pasar tiempo con ellos.
• ¿A qué nos desafía Jesús en el versículo 46?
• ¿A que nos desafía también en el versículo 47?
• ¿Qué implicaciones tiene esto en nuestras relaciones con las personas que nos
hieren?
El pasaje termina con el versículo 48 incentivándonos a buscar la perfección o
plenitud una idea muy parecida a experimentar una unidad total con Dios mediante la
paz (shalom). A pesar de que nunca seremos perfectos en esta tierra, debemos tratar
de seguir el ejemplo de Dios mostrando su gracia a nuestros enemigos lo que significa
alcanzarlos con el amor de Dios a pesar de sus faltas cometidas contra los demás y
contra nosotros.

PRINCIPIO 5 Perdonarse mutuamente

El perdón es un elemento importante de la reconciliación. Para la persona afectada, el


perdón significa „soltar‟ el resentimiento por el dolor que le ha causado. Implica
encontrar un alivio en Cristo quien lleva nuestro dolor. La Biblia nos llama muchas
veces a perdonarnos mutuamente
(por ejemplo, Mateo 6:15, Mateo 18:21-22 y Colosenses 3:13).
Philip Yancey en su libro „What‟s so Amazing about Grace?‟, nos muestra la
necesidad del perdón para romper la cadena de la ausencia de gracia que existe en el
mundo y que es un estado humano natural, en tanto que el perdón no es un acto
natural. Al igual que la gracia, el perdón no es justo y es algo muy difícil de practicar.

21
ESTUDO BIBLICO
Amar a nuestros enemigos
Yancey explica por qué debemos perdonar:
La gracia y el perdón son parte del carácter de Dios y somos llamados a ser como El.
Una de las frases del Padrenuestro es „Perdónanos nuestras deudas como también
nosotros perdonamos a nuestros deudores‟ Jesús nos pide que perdonemos en este
mundo falto de gracia. (Ver también Mateo 18:21-35. La clave de esta parábola es el
versículo 33.) Al no perdonarnos mutuamente estamos sugiriendo que los demás no
merecen el perdón de Dios.
El perdón rompe el ciclo del dolor y la culpa. La persona es sanada cuando se libera
del resentimiento. También existe la posibilidad de que el ofensor sea transformado.
¿Cómo descubrimos que somos capaces de perdonar?
Experimentar el perdón de Dios nos ayuda a perdonar a los demás.
El perdón no es un acto natural. Por lo tanto, necesitamos la fuerza y la gracia de Dios
para ser capaces de perdonar a los demás.

La Justicia ¿Qué lugar ocupa la justicia en este principio del perdón? Romanos 12:17-
21 nos da una interpretación. Después de leer ese pasaje, nos damos cuenta que, „al
perdonar a los demás confío en que Dios es mejor juez que yo. Perdonando me
deshago de mi propio derecho a vengarme y dejo todos los problemas de justicia en
manos de Dios‟

Cuando nos han ofendido:


Es importante recordar que al perdonar no se está dispensando un acto malo. „aunque
la falta del ofensor no desaparece cuando perdono, se libera de mi y Dios se hace
cargo porque El sabe qué hacer‟
Continuando con el pasaje de romanos, Pablo nos sigue hablando sobre la autoridad
que Dios le ha dado a las autoridades de gobierno para proteger la sociedad. Uno de
sus roles es „castigar al que hace lo malo‟ (Romanos 13:4). Por lo tanto, aún cuando
una víctima haya perdonado a un ofensor por un crimen cometido, hay un mecanismo
para hacer justicia que puede ser útil cuando no hay perdón porque puede detener un
ciclo de venganza. Sin embargo, debido a la naturaleza pecaminosa de los seres
humanos, no hay ninguna autoridad de gobierno perfecta. No todos los mandatarios
son „servidores de Dios‟ y a menudo hacen mal uso de su poder.
Los sistemas de justicia actuales no reconocen que los crímenes hieren a la gente y
además infringen la ley de la tierra. Un creciente número de cristianos argumentan
que el objetivo de la justicia debería ser restaurar la relación entre el ofensor y la
víctima. Este tipo de justicia se llama „justicia restauradora‟. Es un intento de
personificar el proceso legal. La justicia restauradora considera las necesidades de las
víctimas, de las comunidades y de los ofensores para promover la reparación del daño
causado por el crimen y establecer la reconciliación.
A menudo la restitución se produce durante un proceso de restauración. Mediante la
restitución se compensa a la víctima por la pérdida, daño o injuria. No es un elemento
necesario en el proceso de reconciliación, pero es una respuesta adecuada al perdón y
al arrepentimiento. La historia de Zaqueo, el recaudador de impuestos, en Lucas 19:1-
10, nos cuenta cómo reconoció a Jesús como el Señor. Se dio cuenta de que su
antigua práctica de engañar a los pagadores de impuesto era errónea y quiso cambiar
su estilo de vida. Por lo tanto devolvió el dinero que había ganado, engañando a la
gente, como respuesta al perdón que había recibido de Jesús.

22
PERDON Y RECONCILIACION
El perdón da como resultado la reconciliación si la víctima y el ofensor se enfrentan
cara a cara y hablan de lo que sienten. Debe haber perdón por parte de la víctima y
arrepentimiento de parte del ofensor. La Biblia no deja claro qué viene primero, el
perdón o el arrepentimiento, pero generalmente se producen al mismo tiempo.
Cualquiera que se produzca primero, el perdón por parte del ofensor es crucial para
romper el ciclo de ausencia de gracia. Es posible que el ofensor no le pida perdón a la
víctima primero. Posiblemente ésta primero necesita decirle al ofensor que lo
perdona. Luego, la injusticia del perdón puede hacer reflexionar al ofensor sobre sus
actos y arrepentirse de lo que ha hecho. Entonces el ofensor y la víctima se pueden
juntar para reconciliarse mutuamente.

23
40 DIAS
DE COMO MANEJAR LA AMARGURA
PERDON

24
Bosquejo
No. 03
Cómo Manejar La Amargura
Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de
amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados”

Efesios 4:31-32; Hebreos 12:5

Muchas veces, sucede que después de cierto tiempo como cristianos, no vemos
bendiciones de Dios y tampoco tenemos una vida victoriosa, hay quienes claman y
claman a Dios, pidiendo su intervención en algo que nos preocupa, y al parecer no
hay una respuesta concreta, por lo que bien vale la pena revisar nuestra vida y nuestra
propia relación con Dios. Y esto muchas veces obedece a que en nuestro corazón aun
hay raíces de amargura. “Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios,
que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean
contaminados” (Hebreos 12:5).

La Palabra de Dios enseña que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas
viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas “(2 Corintios 5:17),: Miqueas 7:19
“El tornará, él tendrá misericordia de nosotros; él sujetará nuestras iniquidades, y
echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados” Sin embargo, no todos los
nacidos de nuevo están dispuestos a aceptar este regalo de transformación y deciden
conservar pecados que se convierten en raíces de amargura.

Las raíces de amargura tienen que ver con nuestros sentimientos negativos hacia
otra persona, odio, rencor, envidia, hipocresía, falta de perdón, etc., por ello la Palabra
de Dios nos exhorta a lo siguiente: “Toda amargura, y enojó, é ira, y voces, y
maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia: Antes sed los unos con los otros
benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos á los otros, como también Dios os
perdonó en Cristo” (Efesios 4:31-32).

La amargura nunca es constructiva, sino siempre destructiva. Debería darnos lo


mismo lo que nos hayan hecho, cuánto nos hayan perjudicado, o las veces que nos lo
hicieron, lo que han hablado de nosotros. Pero la verdad que es muy difícil; y como
respuesta ante la maldad, la amargura no es jamás aceptable ante Dios. De la
amargura no puede nunca resultar algo bueno. Sin embargo, tendemos a pensar que
las situaciones individuales y personales representan excepciones claras. Así que,
"justificamos" la amargura con mucha facilidad: "Bueno, tengo derecho a sentirme
amargado.

25
I LOS EFECTOS DE LA AMARGURA
La amargura estorba, y por ella muchos son contaminados. Quizá ni siquiera seamos
conscientes de que estamos fomentando sentimientos de amargura; sin embargo, los
efectos de la amargura son sutiles y numerosos.
1º Enfermedades físicas Algunos de estos son: presión sanguínea, trastornos
cardíacos, úlceras, y un sinfín de otras dolencias físicas. Proverbios 18:14 dice: “El
ánimo del hombre soportará su enfermedad: Mas ¿quién soportará al ánimo
angustiado?”.
2º Relaciones manchadas
a.- Con Dios:
Efesios 1:4 agrega: “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para
que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor”.
B.- Con el prójimo: La amargura nos puede paralizar. Incluso cuando queremos
amar a otra persona sinceramente, no lo podemos hacer. Y no se trata de que no
queremos; simplemente no podemos. Hay padres que se preguntan por qué no pueden
amar a sus hijos. Y hay hijos que se preguntan por qué no pueden amar a sus padres.
Hay maridos y esposas que se preguntan por qué no pueden amar a sus cónyuges, y
por qué no consiguen atravesar la barrera. Pero puede ser que en lo profundo de su ser
se encuentren contaminados por raíces de amargura y resentimiento, e incluso un odio
en su punto de ebullición. “No te vengarás, ni guardarás rencor á los hijos de tu
pueblo: mas amarás á tu prójimo como á ti mismo: Yo Jehová” (levítico 19:18)
La amargura tiene tantos retoños pequeños. La desconfianza es uno de ellos; la
inseguridad es otro. Cuando la Biblia dice: "Mirando bien, no sea... que brotando
alguna raíz de amargura...", es porque las consecuencias son terribles y continuas.
3º Tropiezos espirituales
La amargura asimismo estorba nuestra influencia en favor de Cristo. ¿Qué clase de
testimonio cristiano podemos tener con nuestra amargura hacia Dios y hacia nuestro
prójimo? ¿Cómo vamos a hablarle a los demás convincentemente del perdón de Dios,
cuando nos negamos a perdonar a quienes nos han causado daño? Cuando permitimos
que la amargura tome el poder de nuestras vidas, esa misma amargura se va a
derramar sobre las vidas de aquellos que nos rodean.
¿Cuántos de nosotros albergamos cosas pequeñas como esas que hacen que nos
sintamos rechazados? ¿Cuántos de nosotros somos adultos llenos de ira debido a que
no nos sentimos amados? Al ponernos a pensar en aquellos que nos han lastimado o
hecho daño, necesitamos hacerle frente a esos sentimientos. Santiago 3: 13 al 17 nos
dice: “¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversación sus
obras en mansedumbre de sabiduría. Pero si tenéis envidia amarga y contención en
vuestros corazones, no os gloriéis, ni seáis mentirosos contra la verdad: Que esta
sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrena, animal, diabólica. Porque
donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Mas la
sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna,
llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida”.

26
II CÓMO LIBRARSE DE LA AMARGURA

Hay un final feliz para algunos de nosotros, por la gracia de Dios, descubrimos la
raíz de amargura; además, conseguimos entender por qué actuamos de la forma en
que lo hacemos, y logramos ver la relación que existe entre el pasado y el presente.
Por fin las piezas se acoplan entre sí. Admitimos nuestra responsabilidad. También
decidimos dejar de culpar a los demás, y de esperar que todos y todo lo demás a
nuestro alrededor cambie. Abrimos nuestro corazón para que Dios cumpla su
voluntad, a pesar de lo que eso pueda doler.
El librarse de la amargura es un proceso que va paso a paso, y que nos conduce a la
liberación tanto emocional como espiritual. Los pasos son sencillos. Es probable que
el rostro de alguien hacia quien usted se siente amargado le haya venido a la mente.
Mientras sigue, tenga presente a esa persona (o personas).
1º Confeccionemos una lista de las formas en que esa persona nos ha ofendido.
2º Hagamos una lista de nuestros propios errores.
3º Hagamos otra lista de las cosas que nosotros hemos hecho y de las que Dios ya nos
ha perdonado.
4º Pidámosle a Dios que nos ayude a ver a esa persona que nos ha ofendido como un
instrumento en la mano de Dios.
5º Pidámosle a Dios que nos perdone por nuestra propia amargura hacia esa persona.
6º Determinemos en el corazón que nosotros vamos a asumir toda la responsabilidad
por nuestra actitud.
7º Si lo considera conveniente, y esto no va a causar más problemas de los que
resuelve, vayamos hasta la persona, confesemos nuestra amargura y pidámosle
perdón.
Recuerde que nosotros estamos asumiendo la responsabilidad; nosotros no estamos
tratando de pedir el arrepentimiento.
III CÓMO PODER PERDONARNOS A NOSOTROS MISMOS
¿Cómo nos perdonamos a nosotros mismos? Sin importar el tiempo de esclavitud en
que hemos estado, podemos ser libres si seguimos estos cuatro pasos bíblicos.
Paso 1. Reconozca el problema
Debemos reconocer y admitir que no nos hemos perdonado a nosotros mismos.
También debemos atacar el problema de que nosotros mismos aún nos mantenemos
en esclavitud. “Padre, me doy cuenta de que no me he perdonado a mí mismo, y que
debido a eso me encuentro en esclavitud”. Proverbios 28:13ª dice: “El que encubre
sus pecados, no prosperará”.
Paso 2. Arrepiéntase del pecado
Debemos arrepentirnos de ese pecado por el cual no podemos perdonarnos a
nosotros mismos. Debemos decirle a Dios que nos damos cuenta de que nuestra
renuencia a perdonarnos no está de acuerdo con su Palabra. Y debemos agradecerle a
Él su perdón al confesarle nuestro pecado. “Te agradezco, Padre, por perdonarme el
haberme mantenido en esclavitud, el haberme mantenido alejado de ti y el haber
limitado el uso tuyo de mí”. Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados, no
prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia”.

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Paso 3. Reafirme su confianza
Debemos reafirmar nuestra confianza en el testimonio de la Escritura: "Cuanto está
lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones" (Salmo
103:12). “Padre, yo reafirmo mi confianza y mi fe en tu Palabra, la Palabra de Dios”.
Paso 4. Confiese su libertad y dispóngase a recibirla
Debemos confesar nuestra libertad y disponernos a recibirla generosamente. “Padre
amado, de acuerdo con tu Palabra, y mediante un acto voluntario y por fe, yo, aquí y
ahora, me perdono a mí mismo, porque tú ya me has perdonado; y yo acepto mi
perdón y elijo desde este momento ser libre de todo lo que he retenido contra mí
mismo. Confírmame, por favor, mi libertad mediante el poder y la presencia del
Espíritu Santo”. Gálatas 5:1 dice: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo
nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre”.

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40 DIAS
DE LA FUERZA DEL AMOR
PERDON

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BOSQUEJO
No. 4

La Fuerza del Amor


Sea que tengas de casado seis semanas o 26 años, tu deberías saber que se necesita
más que una “boda extraordinaria” para lograr un gran matrimonio.

Hace tiempo, la sociedad entendía este hecho. Las ceremonias eran simples. Los
matrimonios no eran extravagantes o elegantes, pero perduraban. No eran sometidos
al balanceo emocional que fracciona tan fácilmente hoy en día.

Mientras crecías, el divorcio era inusual. Se daba bajo las circunstancias más
desesperantes. (Regresa a su niñez y adolescencia. ¿Cuántos de tus amigos crecieron
en un hogar desecho?)

Entonces, se dio la revolución sexual. Hombres y mujeres se dieron por vencidos con
la “familia tradicional” de manera récord, tanto en la sociedad como en la iglesia.
Pronto, el índice de divorcios en ambas áreas había crecido a un número
extraordinario del 55 por ciento.

En estos días, ese índice está bajando. Nuevamente la gente se está casando y
manteniendo esa unión. Están pensando un poco más en lo que significa estar
casados, antes de tomar ese paso. (De hecho, la edad promedio de novias primerizas
es ahora de 25 años; para los hombres primerizos es de 26).

A lo mejor, estos recién casados crecieron en hogares divorciados. Conocen el dolor y


la frustración de tener dos parejas de padres, estar entre dos casas unas veces por
semana, preguntándose si había algo que pudieron haber hecho para mantener juntos a
sus padres.

Además de pensar un poco más en el matrimonio que la generación anterior, esta


nueva ola de recién casados están haciendo lo posible para mantenerse unidos. Como
indica el psicólogo Dr. Gary Rosberg, estas personas seriamente quieren hacer su
unión “a prueba de divorcios”.

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Si eres padre de un adolescente, esta es una buena noticia en dos niveles distintos. El
primero, con respecto a tu propio matrimonio: ¿quién de nosotros no está interesado
en fortalecer los lazos del sagrado matrimonio? Lo segundo, piense en la ola de
impacto que tendrá sobre sus hijos. A ti ni a mí se nos enseñó cómo tener un
matrimonio “a prueba de divorcio”. Se nos dijo simplemente que el matrimonio era
para siempre y era malo divorciarse.

Ahora, tenemos la oportunidad de ser la generación de transición: enseñarle a nuestros


hijos de qué se trata un matrimonio “a prueba de divorcio”.

El Dr. Gary Rosberg y su esposa Bárbara han identificado un número de principios


bíblicos que son claves para un matrimonio “a prueba del divorcio”. Siguiendo estas
normas no solo mejorará su relación con su pareja hoy, sino establecerá un patrón
para que sus hijos puedan tener una relación duradera con su pareja en un futuro.

Llamo a estos principios “6 claves para un matrimonio mejor hoy”. Si quieres


fortalecer tu unión de inmediato, empieza por mostrarle a tu pareja…

1. Amor de perdón – Porque Jesucristo se sacrificó por nosotros en la cruz, todos


nuestros pecados han sido perdonados. El amor de perdón que Él nos ha mostrado es
esencial en un matrimonio. Ofrece un nuevo comienzo luego de que un cónyuge haya
herido al otro. Sin perdón, ningún matrimonio perdurará.

2. Amor de servicio – ¿Conoces las necesidades más profundas de tu cónyuge?


Amándolo(la) con el corazón de un siervo es la mejor forma de averiguarlo. Sírvanse
mutuamente en amor (después de todo, el Hijo del Hombre no vino para ser servido
sino para servir).

3. Amor perseverante – El matrimonio es una maratón, no una carrera corta y rápida.


¿Estás preparado para algo largo o tienes la tendencia de “salirte” cuando se pone
difícil? El amor perseverante nos sostiene durante las pruebas de la vida (y son esas
pruebas las que hacen real cualquier matrimonio).

4. Amor de protección – En otras palabras, hazle saber a tu cónyuge que harías lo que
sea necesario para mantener unido el matrimonio (mientras sea legal y moral, claro).
La cultura moderna no está tan entusiasmada con el matrimonio, aunque sea columna
vertebral de la sociedad. El amor de protección, resguarda tu corazón y el corazón de
tu pareja de las amenazas hacia tu matrimonio, y ¡créame que las hay!

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5. Celebración del amor – ¡Así es… celebre su matrimonio! Qué obsequio se han
dado los dos. Celebración del amor los equipa para mantener una conexión
emocional, física y espiritual satisfactoria. ¡Celébrelo!

6. Amor renovador – Ningún matrimonio sobrevivirá si alguno o ambos cónyuges


desafían la integridad de éste con amenazas de irse. El hecho es que el amor
renovador les permite al esposo y a la esposa observar el convenio del matrimonio
como si fuese indestructible (tal y como Dios lo hace). Así que comparta este regalo
con su pareja cada día. Gócense en el hecho que estarán juntos por siempre… ¡“para
bien o mal”!

Estas seis expresiones de amor son vitales para mejorar su matrimonio. También les
enseñará a sus hijos a entender de qué se trata el amor bíblico y matrimonial.

El amor toma tiempo; cualquier buena relación lo toma. ¡Así que mantente en línea,
sigue orando y empieza a amar a tu pareja

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40 DIAS
DE LAS BENDICIONES DEL PERDON
PERDON

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BOSQUEJO
No. 5
Las Bendiciones del Perdón
La falta de perdón es un tóxico. Envenena el corazón y la mente con amargura, y
distorsiona la perspectiva entera que se tenga de la vida. La rabia, el resentimiento y
la tristeza empiezan a desalentar y abrumar a la persona que no perdona. El perdón
es el único antídoto, el perdón es un acto saludable, benéfico, virtuoso y liberador. El
perdón desprende gozo. Trae paz, hace borrón y cuenta nueva. Pone en movimiento
las virtudes de amor más sublimes.
1 Corintios 2:2-11
I.- EL AMOR FRUSTRA EL ORGULLO
Pablo les escribe sin ningún deseo de castigarlos, únicamente esta procurando
arrepentimiento y la restauración por una relación rota. Pablo nunca utilizó su
autoridad como apóstol para enseñorearse de ellos .
a.- Ilustra la ausencia de orgullo en el corazón de Pablo
La razón por la cual muchas personas se niegan a perdonar es precisamente por el
orgullo, su ego es herido y no van a quedarse sin hacer nada al respecto.
b.- Lastima de si mismos.
Muchas veces el orgullo nos mueve a sentir lastima de si mismos, y esto a buscar la
venganza por una ofensa
Pablo se negó a agrandar la ofensa, el se negó a tomar la ofensa como algo personal
porque no estaba dispuesto a rodearse de lastima, no invito a otros para que se
adhirieran a su equipo.
II.- EL PERDON RESTAURA EL GOZO,
Pablo presente un modelo de perdón que los corintios debían mostrar. Estaba ansioso
de restaurar el gozo de aquel hombre “vosotros más debéis perdonarle y consolarle,
para que no sea consumido de demasiada tristeza” (2 cor. 2:7).
A.- Dios desea que su pueblo tenga plenitud de gozo.
El perdón revierte todos los malos efectos, restaura el gozo por ambas partes, sana
la brecha causada por el pecado. Le evita tristezas innecesarias tanto al ofensor como
a la persona que perdona

III.- EL PERDON ES PRUEBA DE OBEDIENCIA


A veces ser obediente en algunas cosas es relativamente fácil, el perdón está ligado a
la humildad, la misericordia el gozo y el amor. Todas estas son virtudes, so frutos del
Espíritu Santo. Pablo dijo 2 Corintios 2:9; “porque también para ese fin os escribí,
para tener la prueba de si vosotros sois obedientes en todo”.
IV.- EL PERDON ESTROPEA A SATANAS:

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Pablo urgió a los corintios a perdonar, “para que Satanás no gane ventaja alguna
sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones” 2 Cor. 2:11
Todo lo que el diablo tiene planeado se malogra con el perdón. Si el perón frustra
el orgullo, demuestra misericordia, restaura el gozo, afirma la misericordia, prueba la
obediencia, imagínese usted cuanto lo debe odiar Satanás,
a.- negarse a perdonar es caer en la trampa del diablo.
1 pedro 5:8, dice “el diablo anda alrededor buscando a quien devorar” y una de las
formas en que devora personas es aprovechándose de un espíritu no perdonador. La
falta de perdón le da una ventaja tremenda a Satanás.
b.- el perdón es una bendición como un medio para recibir bendiciones.
Los que se niegan a perdonar se están perdiendo de las múltiples bendiciones que
trae el perdón consigo. Pero los que perdonan desatan abundantes bendiciones
divinas, no únicamente sobre aquellos a quienes perdona, sino también sobre si
mismos.

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40 DIAS
DESAPARECIENDO LA CULPA
DE
PERDON DE NUESTRA VIDA

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BOSQUEJO
No. 6
Desapareciendo la Culpa de
Nuestra Vida

Muchas veces la culpa nos lleva a nosotros a niveles insospechados en nuestra vida y
puede causar mucho dolor, o tristeza. Puede convertirse en insomnio, explosiones,
ansiedad incontrolada y hasta enfermedades físicas. Sin embargo nosotros debemos
de tratar el sentimiento de culpa de una manera efectiva. El evangelio es un evangelio
de perdón, es el perdón de dios que va sobre la culpa.
Salmo 32:1-5, 1 Juan 2:1
I.- LA CULPA DESAPARECE SI LA CONFESAMOS COMO ES DELANTE DE
DIOS
Con frecuencia lo que hacemos es negar, esconder o disimular las cosas delante de
Dios. El alivio viene cuando nosotros lo contamos y llegamos a Dios en silencio,
David aprendió esto de la experiencia y creo que podemos encontrar la forma como lo
enfoco en su vida.
A.- HACIA DIOS, nos hemos rebelado. La palabra transgresión significa rebelión,
revuelta o acto de sedición contra el gobierno de Dios. Es una rotura de relaciones
entre dos partes. David quebranto la ley de Dios, violó su propia conciencia y
traiciono a otras personas. Pero el primer paso para libarse de la culpa fue contarse a
Dios no a otras personas.
B.- HACIA LOS HOMBRES, hemos errado el blanco, tenemos que admitir que nos
hemos apartado de nuestra meto, nos hemos desviado de nuestras propias normas.
C.- HACIA ADENTRO: hay algo retorcido que debe ser enderezado. Hay algo
desviado que debe corregirse, algo torcido que enderezar, David tuvo que admitir lo
que era, no solamente lo que hizo. En el momento en que hacemos esta confesión en
estas tres direcciones experimentamos el perdón de Dios. La culpa puede
desaparecer. La confesión debe ser hecha sinceramente par aquellos en cuyo espíritu
no hay engaño.
II.- SI NO SE OCUPA DE LA CULPA LA CULPA SE OCUPARA DE USTED.
Medicamente se ha comprobado que muchos síntomas físicos en las personas son el
resultado de culpas reprimidas de años anteriores. David dijo lo mismo , el se dio
cuenta de que la culpa le hubiera destruido si no hubiera llegado a Dios, tal cual era.
Psicológicamente; V.3 la culpa hace rugir la conciencia. David manifestó que gemía
día y noche. Estaba inquieto, todo el día la conciencia le rugía.
Físicamente: La culpa afecta el cuerpo, “mientras calle, se envejecieron mis huesos”,
el cuerpo era atormentado, sacudido su fuerza parecía desintegrarse, sin interés y sin
ningún sentido de dirección ni propósito.

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Estamos convencidos de que la culpa cobra un gran precio en el pensamiento y la
vida física pero puede convertir a las personas en autodestructivas en formas que ni
siquiera ellos mismos reconocen. Es importante que usted se ocupe de la culpa antes
que la culpa se ocupe de usted.
III.- ACUDA A JESUCRISTO:
David miraba hacia atrás, a los sacrificios de animales y a un templo, nosotros
miramos atrás, al Calvario y a un Señor resucitado. Ese Señor es ahora nuestro gran
abofado.
Tenemos un abogado en el presente. Es está ahora mismo a la diestra del padre en el
cielo.
Tenemos un abogado poderoso: su nombre es Jesús El es un abogado que se
identifica, con nosotros,
Usted puede contar con él acudir a Jesucristo y la culpa puede desaparecer.

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