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Entrevista (2003)

Estrellas Cabalísticas

El milagro según Gurdjieff

La Máquina Cuántica

Teorías de Penrose

Cabezas Parlantes

Simulacron 3

Estados Alterados

El hombre demolido

Silvia y Bruno

Doctor Who

Límites de la Escritura

Las generaciones de América

Límites de la Ciencia

La partícula divina

La Torre

Gormenghast

De Donne a Proust

Kounboum se corporiza.

Neshamah.

El vacío.

La Tercera Cultura

Gene Wolfe

La Máquina Diferencial II

El pez de los espejos

La Máquina Diferencial I

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Entrevista a Sergio Meier,

Quillota, 21 de Febrero de 2003.

CL/ Quería preguntarte, en primer lugar, si tú te consideras un escritor marginal.

SM/ Definitivamente. Definitivamente soy marginal, por mi situación geográfica. Por


una situación...completa. Soy completamente marginal dentro de las corrientes literarias
en boga, dentro de lo que es todo el mundillo de la literatura aquí en Chile. Soy
completamente marginal, trabajo a solas. Una especie de H.P.Lovecraft, en situación
muy similar. Viviendo en forma bastante solitaria, con Silvita, en una casa
relativamente antigua, de mediados del siglo pasado, y en una ciudad muy similar a la
de Providence.

CL/ ¿Conceptualmente también te consideras un marginal?

SM/ Absolutamente. Absolutamente, porque escribir ciencia-ficción en Sudamérica,


Carlos, ya es bastante extraño. En castellano, cuando toda la prosa hispanoamericana se
distingue por un feroz naturalismo, y cuando lo más cercano a lo fantástico sería el
realismo mágico, tan en boga en algún momento y que más que nada fue un
movimiento -a mi entender- creado artificialmente, y del cual se pueden rescatar a muy
pocos representantes. Y si sumamos a ello escribir ciencia-ficción decididamente, y si
sumamos a ello el estilo de la prosa, con características propias de la metaficción, con
características de investigación esotérica, la recuperación de antiguas mitologías, la
recuperación de William Blake, etcétera, es algo completamente distanciado de lo que
se estila.

CL/ ¿Tú harías una separación entre ciencia-ficción y literatura? ¿Para ti son dos
mundos diferentes?

SM/ No, definitivamente. De hecho esa es una de las cosas en las que me considero más
rebelde. Tradicionalmente el mundo de la ciencia-ficción es como muy cerrado. Incluso
hasta caricaturizado. Por esta división tradicional de la ciencia-ficción dura y
posteriormente una ciencia ficción blanda; la corriente norteamericana de las revistas
pulps originales, en los años 20 y 30, etc, la primera gran oleada, y la caricatura de todas
las películas de platillos voladores, cohetes a la luna, marcianos verdes, etc, etc, que
literariamente son bastante pobres, aunque imaginativamente muy ricas. Y por el otro
lado, el desarrollo de la soft sciencie-fiction, o de la ciencia-ficción inglesa, de la ‘nueva
cosa’, de la ‘new age’, lidereada por escritores como Morcoock, Brian Aldiss, etc, que
ya son escritores más literarios. Y luego hay una mezcla en Estados Unidos, unas
nuevas generaciones, que hacen algunas investigaciones, pero lamentablemente
pertenecen a un círculo de iniciados. Los trabajos de Frederick Pohl, los trabajos de
Philip José Farmer, sobre todo, que aún no son reconocidos dentro del mundo
académico como verdadera literatura.

CL/ ¿Y tú situarías a estos autores en el marco de una tradición, dentro del siglo xx?

SM/ Yo diría que más bien estos últimos autores a los que me he referido son escritores
que están fuera de todos los campos de la ciencia ficción tradicional por su rigurosidad
y originalidad. Y al mismo tiempo yo creo que aún hay mucho prejuicio. Quizás en

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otras latitudes no, pero acá dentro de Sudamérica hay mucho prejuicio para enfocar la
literatura fantástica y de ciencia-ficción. A duras penas se está reconociendo a las letras
fantásticas como literatura. Aquí en Chile José Miguel Ibáñez Langlois, el cura Valente,
como crítico, recupera lo maravilloso, es un fan de El Señor de los Anillos, y trata de
hacer análisis bastante grandilocuentes. Pero eso es un caso aislado. El Señor de los
Anillos es un caso bastante aislado dentro de un enorme corpus de literatura fantástica
que aún no es reconocida. H.P. Lovecraft, aunque se le haya ‘simonizado’
prácticamente y redescubierto generación tras generación después de su muerte, de
todos modos sigue siendo un autor relativamente poco analizado dentro del mundo
académico.

CL/ ¿Tú crees que Borges hace un trabajo importante dentro de la recuperación y
actualización de la literatura fantástica?

SM/ Muy importante. Jorge Luis Borges es el gran autor de las letras hispanas que
influye en las letras universales. Es el gran revolucionario dentro de la prosa gastada,
anquilosada, del siglo xx, no sólo dentro de las letras castellanas, sino que yo diría
dentro de las letras universales. Pero al mismo tiempo él está cambiando la forma de ver
la literatura fantástica, y grandes tradiciones antiguas que estaban bastante olvidadas; las
tradiciones germanas, mucha mitología oriental, mitologías esotéricas; el manejo del
cuento, el manejo del lenguaje, el acercamiento al ensayo, a lo exótico, a ser realmente
un autor más allá de las fronteras, e imponerse siendo un autor más allá de las fronteras.
Pero aquí yo veo un problema con Borges. Y el gran problema es que de alguna forma,
Borges ha sido víctima de este gran reconocimiento público que tuvo. Al ser
reconocido, en vida, se rompe la tradición de todos estos genios absolutamente
abandonados, estos genios periféricos, estos genios ocultos, que son conocidos por muy
pocos. Aquí se rompe toda esta tradición; Borges de pronto se convierte en un autor de
moda. En un escritor, más que de culto, de moda. ¿Quien no conoce a Borges? ¿Quien
no cita a Borges?

CL/ Borges podría verse como alguien que todo el mundo conoce pero que nadie ha
leído, o que nadie entiende.

SM/ Y algunos creen que lo entienden, por un breve comentario, por una rápida lectura
de su obra, y sin hacer mayor hincapié en estudiar de dónde viene y cual es el trasfondo
de la obra borgeana. Porque si uno lee un cuento, uno se puede encontrar con una serie
de elementos, de malabarismos literarios, de imágenes e ideas muy poderosas. Pero
detrás de eso, hay un enorme conocimiento. La gracia de Borges estriba más en lo que
no dice, que en lo que dice: en los universos que nos está abriendo, en las posibilidades
que presenta. No solamente tenemos que quedarnos en leerlo tal cual. Es decir, leemos
El Aleph, y repetimos textualmente esas líneas, y no reflexionamos más allá. No, hay
que reflexionar más allá. Y no con lo que ya está repetido hasta el cansancio. Hay
ensayos y más ensayos de gente que está profitando con el nombre de Borges. Y hay
una confusión enorme. Ya incluso yo veo la figura de Borges casi como una figura de
vaudeville. Una figura de festival de Viña.

CL/ Hablando de lecturas de cuentos, yo me imagino que tú habrás hecho muchas


lecturas del cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius.

SM/ (sonriendo) Infinitas.

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CL/ ¿Cual es tu visión actual de ese cuento, ahora que estás terminando tu Segunda
Enciclopedia de Tlön? ¿Ha evolucionado desde el principio?

SM/ Muchísimo. Creo que el título ya dice mucho. El título es enormemente hermético:
Tlön, Uqbar, Orbis Tertius. Una extraña combinación de latín, palabras inventadas,
palabras desconocidas que no nos están diciendo absolutamente nada, pero que al
introducirnos en el texto empiezan a mostrarnos un universo donde los límites entre
nuestra realidad pecuniaria y algo...más puramente de la literatura de ciencia-ficción, de
universos paralelos, de filosofía idealista, etc...Bueno, todos estos elementos son
llevados a su máxima expresión en forma brillante con unas cuantas pinceladas. Y
además se permite hacer una serie de malabares seudofilosóficos. Ahora, la gracia de
Borges no estriba tanto en su precisión filosófica, estriba más que nada en esa enorme
sensación que nos produce de estarnos entregando el descubrimiento de la verdadera
naturaleza del Universo. Borges lo dice, en algún momento, que el universo real
presenta fisuras, que de alguna manera nosotros hemos ayudado a construir la realidad
que consideramos sólida. Él dice ‘sólida en el tiempo, ubicua en el espacio’, o quizás
invertido el concepto, pero más o menos esa es la idea. Y sin embargo él reconoce que
hemos dejado pequeños intersticios de sinrazón para demostrar que el universo es falso.
Y Borges, azorado a través del texto, nos conduce hacia esta inquietud. Nunca queda
claro si él cree realmente en todo esto. Él nos está mostrando este camino, esta
sensación que nosotros muchas veces tenemos, desde que somos niños en adelante,
cuando empezamos a descubrir el universo, y que las cosas no son como creíamos, sino
que son mucho más fantásticas. Al terminar de escribir mi Segunda Enciclopedia de
Tlön, he llegado a terrenos absolutamente nuevos. El título alude, obviamente, al cuento
de Borges Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, a la idea de que el día en que se descubra esta
Segunda Enciclopedia de Tlön, definitivamente, y citándolo:

De aquí a cien años---

Nuestro universo será completamente invadido por una creación artificial, que
por el poder del Verbo, por el poder del Logos, finalmente, debido a la maniática
exactitud de la definición de todo este universo completo, empieza a comerse este
universo. De algún modo, Borges nos está diciendo: ¿no será que toda esta mecánica
cuántica, que ahora está tan de moda, no nos pertenece? ¿No será que toda esta
literatura de metaficción, toda esta realidad virtual, que nos empieza a dominar, no nos
pertenece, y que hemos sido invadidos por conceptos que vienen de un universo
paralelo al nuestro? El universo se nos ha convertido en algo sumamente raro, del siglo
xx en adelante. Seguridades que se mantenían desde hacía siglos empiezan a
desaparecer. Ahora todo dura instantes. Nuestra realidad muta. No podemos tener
seguridad de nada, un día un científico habla de un nuevo concepto y al día siguiente
eso es completamente refutado, por otro científico de la misma valía. Caminamos a
tientas, y nuestro universo es imaginario. Avanzando en la propuesta de Borges, de la
invasión de otro universo sobre el nuestro, me he permitido explorar otras posibilidades
de universos paralelos. Y finalmente, redescubrir a grandes profetas de la antigüedad,
como el caso de William Blake. Gente que de alguna manera, si lo leemos con atención,
prefigura todos estos cambios cuánticos que vivimos hoy por hoy. Es más Blake mi
obra, al terminar, que Borges.

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CL/ ¿Y a tu juicio cómo se concilian estos paradigmas de la física cuántica, de la
moderna relatividad de Roger Penrose, etc, con la mitología de Blake? ¿Crees que hay
caminos que unen ambos mundos?

SM/ Bueno, aquí hay una cosa que tiene mucho que ver con la intuición.

CL/ Porque tú trabajas con Penrose y con Blake dentro del mismo texto.

SM/ Por supuesto. Por supuesto, Penrose, el gran matemático, el hombre que ha
intentado demostrar, a través de una obra maravillosa, La nueva mente del Emperador,
su tesis de que la Inteligencia Artificial ‘fuerte’ nunca va a poder ser conseguida, como
muchos esgrimen, debido a que la IA fuerte pretende imitar hasta en el más mínimo
detalle el funcionamiento de un cerebro humano, considerándolo a este en funciones
netamente algorítmicas. Ahora, este punto es muy interesante, ya que existe otro gran
matemático, que también en estos momentos se está planteando la tesis de que todo el
Universo sí puede ser resumido en un gran Algoritmo, un algoritmo bastante
impensable, del cual nacería el programa del universo completo. Sin embargo, Penrose
indica que, probablemente, la mente humana funciona a nivel cuántico. Y mientras
nosotros no seamos capaces de crear un computador que funcione a nivel cuántico,
mucho menos vamos a poder crear un computador que imite en lo mínimo a la mente
humana. ¿Cómo se produce la idea? ¿Cómo se produce el pensamiento? Para Penrose
existen infinitas posibilidades que en algún momento se definen. Casi como la
construcción de los cristales de nieve. Él ha trabajado mucho con la teoría de los
quasicristales. Ahora, tú me preguntabas cómo se concilia todo esto, desde mi punto de
vista, ¿no? en mi obra. A todo esto, nosotros podemos encontrar en las mitologías
orientales, en las mitologías esotéricas más antiguas y tradicionales, en la poesía de un
Blake embebido en estas aguas, conceptos revolucionarios sobre el tiempo. Conceptos
absolutamente contrarios a la mecánica clásica. Ya él ve en Newton a una especie de
demonio, y en Descartes, etc. Por este afán de imponer la razón, y la razón se convierte
para Blake en una especie de monstruo. Y así lo plantea en su mitología. Urizen, tu
razón, ‘youre reason’, luchando contra el poder de la imaginación. Y aquí entronca con
todo el inicio de las grandes revoluciones en matemática y física, con toda nuestra
visión del universo desde el punto de vista científico, cuando Albert Einstein también
esgrime a la imaginación por sobre todas las cosas, como la facultad primordial dentro
de la investigación científica. La imaginación es la deidad principal de Blake, la que nos
puede conducir otra vez a la salvación.

CL/ ¿Tiene que ver esto con lo que Novalis proponía, de la creación de una ciencia
fantástica, en oposición a una ciencia matemática? ¿Que sería lo que le está faltando a la
humanidad?

SM/ Thomas Kuhn ha hablado también del cambio de paradigma, en la perspectiva


científica. Que de algún modo estamos viviendo una época de transición, y que durante
mucho tiempo la humanidad interpretó la ciencia, el concepto de la ciencia, de una
forma. Luego cambió. Y quizás ahora está nuevamente cambiando. Y esto se explica
por todo este resurgimiento de intereses bastante esotéricos sobre la ciencia. ¿Por qué la
mecánica cuántica es la vedette de las ciencias contemporáneas? Porque es precisamente
la que nos mueve el piso, la que no nos deja tranquilos, la que no nos muestra un
universo mecanicista, un universo donde las leyes funcionan en forma imperturbable.
Ahora cualquier cosa puede suceder. Hay muchas personas que se valen del concepto de

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la mecánica cuántica para permitirse cualquier cosa. Y esto no es así. En absoluto. Pero
hay un enorme relativismo también, filosófico, para enfrentar las cosas. Yo he tratado
de evitar caer en tanto manejo superfluo de estos conceptos de mecánica cuántica, y de
los conceptos del esoterismo tradicional. Mi obra quizás, aparentemente para muchos
sea bastante reprobable, y reprochable, porque no he definido en forma más exhaustiva
muchos conceptos y me he preocupado más del desarrollo literario, del desarrollo de los
personajes, de narrar una aventura. Pero si se analiza con cuidado, detrás de cada línea,
de cada concepto, hay un largo estudio, para que estos conceptos sean precisos; para que
estos conceptos no estén utilizados al azar ni en forma completamente caprichosa como
la mayoría de la gente hoy se permite hacerlo.

CL/ ¿Estarás tú en la búsqueda de ese Algoritmo con tu obra, o no? Este algoritmo que
sintetiza la estructura del universo, o de la creación.

SM/ Creo... Sí, creo que puede que haya una especie de algoritmo. Una especie de raíz
primera de la cual nace esta gigantesca construcción que llamamos universo. Muchos lo
consideran así, y me parece bastante plausible. Una vez que nos empezamos a perder en
los laberintos de los fractales, y de estas construcciones ad infinitum en espejo, que
empezamos a ver por todos lados, estas progresiones aúreas en la naturaleza, etc.
Pareciera que todo apunta hacia allá. Sin embargo, dentro de mi obra, yo dejo
absolutamente establecido, al plantear una matriz electrónica, artificial, que construye el
hombre, en contraposición a una matriz biológica, que es en la cual nosotros estamos
inscritos, absolutamente yo dejo en claro que existe siempre la posibilidad de que las
leyes sean completamente distintas a lo que nuestros cerebros, condicionados por su
propia evolución, nos permiten creer, nos permiten conocer.

CL/ ¿Se puede destruir el universo desde la escritura?

SM/ Absolutamente. El universo constantemente está siendo destruido a propósito, y


también en forma inconsciente. Mucha gente construye obras literarias que son
verdaderos abortos de la palabra. Pero si uno conscientemente intenta destruir un
universo, lo único que se va a conseguir, al igual que en todos los apocalipsis
tradicionales, es una nueva reconstrucción. Nada se puede destruir sin un nuevo
renacimiento. También estamos condicionados por nuestra propia naturaleza. Todo
muere, pero todo nace constantemente. No conocemos un universo con un fin último.
No tenemos esa conciencia, está fuera de los límites de nuestro entendimiento.

CL/ ¿Cómo se destruye el universo desde la literatura, desde la escritura?

SM/ Con palabras. Con palabras que de alguna forma adquieren conciencia de su poder
divino.

CL/ ¿Es eso una ilusión, o una necesidad? ¿O una protección?

SM/ Una necesidad. Es absolutamente una necesidad. El hombre...ahí podemos aludir a


Tolkien, cuando él planteaba su teoría de la subcreación. Él justificaba su fe en la
existencia de un Dios superior, de un Creador, amparándose en el hecho de que el ser
humano también lleva el instinto de crear. ¿De dónde viene el instinto de crear, en el
hombre? El decía, bueno, porque es un fragmento del hálito divino, se supone que el
creador nos insufla la vida. Este concepto de los pneumáticos, de estos antiguos griegos

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que buscaban el espíritu puro, el aliento puro, convertirse en ello solamente para
alcanzar la salvación, junto con los psíquicos también. Volver otra vez a la pura luz.
Hay una necesidad innata de crear en el hombre, si no, nos morimos. Eso es lo que nos
diferencia de los animales. Ahora, hay tanto ya producido, hay tanto escrito, hay tantos
apocalipsis, que intentar destruir nuevamente el universo...Bueno, para ello se
requiere...más que una valentía también, digámoslo directamente, una soberbia
increíble. De decir, yo voy a tomar el universo y lo voy a destruir, valiéndome de todos
los intentos que el hombre ha imaginado de destrucciones de universos, desde el punto
de vista de la astronomía, las prefiguraciones que se han hecho de cómo sería el fin del
universo, desde el punto de vista de las religiones, de tanta mitología, etc. E intentar
juntar todos nuestros caminos, las tesis que hemos ido descubriendo y reinventando a lo
largo del trabajo de la escritura, al final, bueno, es algo sumamente ambicioso.

CL/ ¿Cuantas destrucciones del universo has planeado tú?

SM/ Muchas. En todas las obras que yo he escrito, incluso en las que me parecen por su
inmadurez y por su falta de juicio crítico, obras que nunca daré a la luz, sin embargo en
ellas siempre destruyo el universo, siempre al final todo se destruye. Estoy muy
influenciado por ese concepto mitológico, en que todas estas grandes sagas históricas,
estas grandes historias de caballeros y princesas, estos grandes castillos, todo termina en
una gran batalla, en una gran explosión, el mal es completamente destruido. Es como el
gran broche de oro, la explosión definitiva, ya sea una película de acción, ya sea algo de
ciencia ficción, ya sea la Biblia, el Libro de Enoch, etc. Es así...

CL/ Y en esa explosión, ¿no estalla el bien, de igual manera?

SM/ Sí, también. Desde este punto de vista mi trabajo es bastante gnóstico. En la
consideración de que en este universo el bien y el mal están completamente imbricados,
mezclados, confundidos, el mal de alguna forma domina al bien. Así que es necesaria
una destrucción, para separar definitivamente lo malvado, que según las antiguas
tradiciones estaría representado por la materia, en la creación de un demiurgo, de una de
las últimas emanaciones de la verdadera divinidad, uno de los últimos peldaños en la
escala de emanaciones. Y esa es una forma también de permitirle al hombre tener
acceso a nuevas dimensiones. Tradicionalmente se ha hablado del acceso del hombre a
un reino espiritual o de la posibilidad de llegar directamente ante su dios. Yo no creo en
eso, pero sí creo, literariamente hablando, siempre dentro del mito que hemos
configurado, que es posible acceder a una dimensionalidad superior, que permita al
hombre, o a cualquier espíritu con conciencia, poder entender mejor cómo está
construido todo esto. Para dónde va toda esta maquinaria, estas sombras constantes de
universos.

CL/ ¿Dónde situarías tu obra dentro de la novela contemporánea?

SM/ Como decíamos al principio, el concepto de metaficción o postmodernismo como


se define -aunque es bastante complejo y da para mucho-, también me permite entroncar
la ciencia ficción con el cyberpunk, la utilización de los conceptos de la realidad virtual,
el concepto de la matriz, del ciberespacio, pero al servicio de una reflexión filosófica
más bien idealista, esotérica, gnóstica. Por lo tanto, diría que mi obra también tiene
rasgos de cyberpunk y de steampunk, al introducir elementos históricos, al introducir
elementos victorianos en los paisajes, elementos muy decadentes, al tomar como

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personaje central a Isaac Newton, y recontar ha historia de la vida de Newton y sus
logros en un universo paralelo. Estas alteraciones de steampunk, con cyberpunk, con
metaficción, creo que por ahí estaría un primer acercamiento, para centrar mi obra.

CL/ Y dentro de estos movimientos, ¿cuales serían tus modelos de novelistas?

SM/ Hay muchos modelos de novelistas. Yo creo que prácticamente estoy creando una
síntesis, estoy descubriendo mi propia voz, mi propia combinación de elementos.
Generando un nuevo espacio, una prosa muy propia. Aunque hay referentes. Algunos
referentes los conocía antes de desarrollar mi estilo, y otros los vine a conocer después y
potenciaron más mi estilo. Dentro de lo que es la corriente del cyberpunk propiamente
dicho, el estilo bastante decadente, lleno de poderosas imágenes, de William Gibson, un
estilo bastante académico de pronto, ya que son en general los profesores de literatura
los que más lo disfrutan. Sí, yo podría decir que Gibson con su prosa está muy cercano
a mi estilo, aparentemente, aunque también tengo una influencia de antes, de la obra de
Charles Dickens. El lenguaje y la imaginería dickensiana, victoriana, llena de sombras,
llena de elementos fantásticos, de romanticismo, de la oscuridad, de las casas, de las
catedrales, de las antiguedades, una tradición que viene ya de Walter Scott, esta cosa
gótica, por allí viene también este lenguaje que he desarrollado.
Y por otro lado una influencia bastante poderosa reconozco tenerla, siguiendo la línea
de lo que es la prosa, de la obra de Clifford Simak, específicamente Ciudad. Es una obra
donde hay bastante diálogo; son capítulos cortos, en función de cuentos. No existen
largas parrafadas descriptivas, sino que en forma muy elegante y muy simple y muy
bella se hacen rápidas descripciones con imágenes muy fuertes, muy poderosas, muy
poéticas, e inmediatamente se llega al diálogo, inmediatamente se llega a las ideas. Me
gusta mucho eso, ir directo al concepto, y desarrollar una narrativa trepidante, producir
constantemente la sensación de ‘qué va a suceder después’, ‘para dónde va esto’, no
soltar la respiración del lector, mantenerlo en vilo en cada página.
Entonces tendríamos por un lado a William Gibson, como cyberpunk, pero obviamente
antes Dickens, y una influencia de un libro que para mí es perfecto, de no más de 200
páginas, muy conciso, y sin embargo hay todo un universo, pasan muchas épocas,
muchas historias: Ciudad, de Cliford Simak, que me parece algo fantástico.
Borges, esta sensación que produce que uno ha leído un libro larguísimo cuando van
recién diez páginas, por la sucesión de acontecimientos, de ideas que él está planteando,
de imágenes que inquietan y que hieren profundamente la imaginación y la razón en
forma muy trepidante. Este aspecto es fundamental en Borges, más que su prosa, que a
veces me parece demasiado esotérica y recargada. Me siento mucho más cómodo con la
novela, pero también con una novela relativamente corta, no exagerada, por eso yo me
preocupo del lector, de la época en que vivimos.
Otras influencias...uff sería larguísimo de enumerar. Shakespeare, la poesía de su
lenguaje, la belleza, lo prístino de sus imágenes, el ingenio constante, que muchas veces
no se encuentra en la literatura; muy buenas ideas, pero pasamos páginas y páginas con
diálogos bastante superficiales y pecuniarios que podemos escuchar todo el tiempo a la
vuelta de la esquina.
En cambio Shakespeare no. Hay una brillantez constante, un bombardeo de frases
ingeniosas, que a duras penas hemos tratado también de conseguir, a duras duras penas,
conociendo nuestros límites, pero eso lo intentamos.
Shakespeare es fundamental, junto a la literatura inglesa en general...

CL/ ¿A Ballard lo conociste antes de empezar a escribir tu novela?

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SM/ Bueno, Ballard es un autor que por lo general a los escritores de ciencia ficción no
les agrada, porque es muy literario, y no presenta viajes a otras galaxias ni rayos láser.
No, él más bien introduce algunos elementos fantásticos, como Philip K. Dick, algún
elemento que rompe la cotidianeidad y sobre todo muchas veces la cotidianeidad él la
analiza desde un punto de vista netamente poético. Él se enorgullece de haber hecho la
primera novela reconocidamente pornográfica de ciencia ficción, Crash, donde hace una
reflexión acerca de la relación del norteamericano medio con el automóvil; hace un
análisis freudiano, muy sexual, muy psicoanalítico de lo que es el automóvil, y presenta
personajes que sólo pueden excitarse y desahogar sus pasiones a través de los fierros, de
los neumáticos, y alcanzar el clímax en un choque, a través de las heridas monstruosas
que produce un accidente de automóvil. Pero todo esto él es capaz de plantearlo de una
forma absolutamente subyugante. La fascinación del hombre contemporáneo por la
violencia, por la mecánica, por lo tenues que empiezan a ser los límites entre el erotismo
y una bestialidad maquinal, de pistones y cilindros, de energía atómica, de sistemas de
conducción eléctrica, radiadores, autopistas de alta velocidad, señalética electrónica, y
un mundo donde todos nosotros vivimos pendientes de la moda, condicionados por
todos los medios de comunicación. Entonces, toda esta poesía, toda esta magia
recurrente en Ballard sobre la naturaleza de la creación, esta autoreferencia, es
fundamental.

CL/ ¿Tú crees que él es un autor apocalíptico?

SM/Sí, Ballard es completamente apocalíptico.

CL/ ¿Esta será una tendencia nueva en la ciencia ficción? ¿Esta preocupación por el
final?

SM/ Yo creo que esa tendencia siempre ha estado presente en la ciencia ficción.
Siempre la ciencia ficción ha sido bastante apocalíptica. Siempre el mundo ha sido
invadido, desde por marcianitos verdes hasta virus extraterrestres. Pensemos en, hasta
una obra que no es tan importante, pero que cinematográficamente sí fue muy
importante, La amenaza de Andrómeda, cuyo autor, Crichton, se ha convertido ahora en
un best-seller y ya no tiene ideas muy originales pero en su momento, con todo su
bagaje de conocimientos, proviniendo él del ámbito de la biología, el detalle técnico que
le dio a esa obra fue bastante sorprendente.
Sí, hay una cosa apocalíptica. Yo creo que la ciencia ficción está tratando de buscar
nuevos derroteros, porque la ciencia ficción debe superar la fantasía del mundo en que
vivimos. Cuando Gibson escribe, habla de una red que domina el mundo, una red
computarizada, no una internet sino que él acuña la sensored: todavía la internet no
existía. Cuando habla de hombres conectándose a computadores y viajando por dentro
del universo artificial de la matriz, todavía esto era una ciencia ficción absoluta, pero al
año se inventa la realidad virtual, por lo tanto luego él tiene que perfeccionar su
universo, ir un poco más allá, y cada vez cuesta más. Es muy difícil en este momento
sorprender al público. Ahora está el tema de los agujeros negros, que ya ha sido
explotado. ¿Cuáles son los límites? Por eso se crea este afán de mirar hacia atrás y de
reescribir los temas tradicionales, de volver a escribir ciencia-ficción como a la antigua,
con la complicidad de que esto no es antiguo.

CL/ ¿Cual es la oposición entre Newton y Leibnitz?

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SM/ Bueno, es una oposición histórica obvia. Cualquier persona con un poco de
educación sabe perfectamente cual es el motivo de esto. La relación incluso con Halley,
es algo tan histórico y tan famoso como la relación entre Cristóbal Colón y la Reina
Isabel. O entre Hitler y Himmler, y Churchill y Aleister Crowley. Precisamente por ser
un personaje tan paradigmático dentro de la historia de la ciencia y dentro de la historia
universal; tan conocido, tan conflictivo, y el paradigma del genio por excelencia, que
personalmente creo que es el genio mayor que se conoce. Yo lo colocaría a la altura de
un Da Vinci, y a la altura de un Albert Einstein, superando definitivamente a Albert
Einstein. Con Da Vinci es difícil hacer comparaciones, porque es otro tipo de genio,
pero creo que Newton ha sido el genio mayor de la humanidad. Y la confrontación con
Leibnitz proviene de que Leibnitz, de no haber existido Newton, habría sido el mayor
genio. Por su enorme capacidad de trabajar en distintos ámbitos. Por ser el único que
realmente pudo pelear con Newton prácticamente casi a su altura, al mismo tiempo que
se ocupaba de temas legales, temas esotéricos, y de otros órdenes.
Repetimos -como una especie de steampunk, en esa clave- la imagen de Newton y de
Leibnitz cambiando las reglas en un universo paralelo.

CL/ ¿Tendría esto que ver con el antiguo duelo entre Platón y Aristóteles, que se
prolongó por más de mil años en la historia de Occidente?

SM/ De alguna forma sí, de alguna forma cada personaje paradigmático nos ofrece esa
posibilidad.

CL/ ¿O Stephen Hawking y Roger Penrose en el siglo xx?

SM/ Absolutamente, absolutamente. Podemos encontrar más de una referencia. Y eso es


lo que me entusiasmó de estos personajes. Eso es lo delicioso. Además, al saber que,
siendo tan científicos, poseen una veta esotérica tan marcada, Newton con la alquimia y
por otro lado Leibnitz como rosacruz, etc, y con sus mónadas y con su filosofía de la
monadología. Bueno, es decir, en estos tiempos, imaginémonos las posibilidades. Son
infinitas.

CL/ Tú empleas curiosamente la cosmogonía de Blake, pero a Blake mismo no lo


empleas como...

SM/ ...personaje.

CL/ Como personaje. ¿Nunca te agradó la idea de introducirlo en oposición a Newton,


por ejemplo?

SM/ Es que es curioso, pero en algún momento me di cuenta de que Blake y Newton no
eran enemigos. De alguna forma es como cuando el marqués de Sade despotrica contra
Dios. Es que si no hubiera tenido a Dios, o a la Iglesia contra la cual despotricar,
entonces ¿contra quien despotrica? Si en el caso de Sade todo es naturaleza y todo es
permitido por esta filosofía, es decir si yo puedo violar, matar y torturar y la naturaleza
me lo permite, lo hago no más, y si otro más fuerte que yo me quiere destruir y la
naturaleza se lo permite es perfectamente válido. Bueno, pero entonces, ¿cuál es el
problema?, ¿contra qué hay que luchar? Se necesita un dios, se necesita la moral judeo-
cristiana, se necesita una oposición. Entonces Blake necesitaba a Newton, para

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introducirlo en su mitología, para representar estas ruedas de torturas satánicas, que es
una cosmología en la que por lo demás Blake jamás se define, nunca Blake está siendo
partidario de un bien específico. En algún momento evolucionan sus conceptos. Satán
puede ser la serpiente y de pronto no. Y de pronto Lucifer puede ser más positivo, o lo
que es bueno es malo, es decir, no queda nunca claro.

CL/ ¿En Blake podríamos hablar de un mundo de lo posible, en oposición a un mundo


de lo real?

SM/ Absolutamente. Blake está constantemente cuestionando, cuestionando,


cuestionando.

CL/ Pero Newton es el Anticristo.

SM/ En mi obra sí.

CL/ ¿Y Leibnitz quien sería?

SM/ Leibnitz viene siendo una especie de campeón que lucha contra el anticristo debido
a su fe. En este caso los hemos colocado como antagonistas para repetir una vieja
dialéctica.

CL/ ¿Como una especie de San Jorge sería Leibnitz?

SM/ Hasta cierto punto sí, una especie de San Jorge luchando contra el dragón. Al ser
un anticristo, Newton se convierte en el anticristo blakeano propiamente tal. En el
anticristo de la razón. En dos visiones compartidas -pero en algo opuestas- del universo.
En dos visiones que tienen mucho de místicas ambas pero al mismo tiempo mucho de
científicas, dos visiones de búsqueda, de descifrar cómo funciona realmente el universo.
Leibnitz también utiliza la razón, pero en algún momento él se permite otro camino. Y
eso generalmente sucede. Cuando ya no se puede encontrar una solución lógica en
ciencia, a veces hay que probar caminos que nadie se habría imaginado, y de pronto por
ahí resulta la cosa. Esto es lo que hacen estos personajes, pero cada uno tiene su
interpretación de la realidad del universo, y se confrontan, utilizando entre ellos la
mitología de Blake, ya que es la que más se presta, por ser Blake-como alguien lo
menciona dentro del libro- un poeta cuántico. Se presta a todos estos juegos, a todos
estos malabares cosmológicos.

CL/ ¿Cómo se da el problema del tiempo en tu novela? ¿El tiempo es una construcción
humana?

SM/ Sí, el tiempo es considerado una construcción humana y el tiempo dentro de la


novela nunca está claro. Hay dos grandes grupos de personajes en la obra. Un grupo es
prisionero de matrices artificiales, no de una, sino que de varias. Al tratar de despertar
de un sueño artificial entran en otro, y ellos sospechan que debe existir una salida, que
debe existir un fin último, sospechan la existencia de un universo real. Esto obviamente
puede ser interpretado de muchas formas: prefiero dejarlo ahí. Que cada persona de
acuerdo a sus conocimientos, a sus tendencias, a su propia filosofía, lo pueda
interpretar. Dejo la puerta abierta.

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Por otro lado, tenemos a otro grupo que es el que supuestamente ha creado estas
matrices, estas series de universos, y que supuestamente viven en un universo más real
pero que también se ven preocupados por la verdadera naturaleza de ese universo.

CL/ ¿Existiría aparte de estas matrices artificiales, una matriz biológica?

SM/ Yo lo planteo directamente así. Estudiando lo que es una matriz artificial


electrónica, podríamos nosotros analizar mejor viendo desde fuera -en funciones
isomórficas- cómo funciona nuestro universo, considerado también como una biomatriz,
de la cual nosotros seríamos -y esta es la conclusión a la que he llegado finalmente-
proyecciones hologramáticas. No hologramas, sino ‘proyecciones hologramáticas’.
Nuestra materia cumple una especie de función holográfica. Recientemente, al aparecer
en castellano El Universo en una Cáscara de Nuez, de Stephen Hawking, me sorprendió
mucho descubrir que desde el punto de vista netamente científico, con estas teorías de
las p-branas o de múltiples membranas de universos, para tratar de encontrar una teoría
de campo unificado, una teoría total que explique todo el universo, y todos los
fenómenos de los agujeros negros y del resto de las leyes físicas que nos gobiernan, me
sorprendió mucho descubrir que desde el punto de vista netamente del estudio de las
teorías de cuerdas, y de otras más también muy avanzadas, se llega a conclusiones muy
similares. Se plantea que quizá nuestro universo efectivamente también sea un
holograma, y esto perfectamente mis personajes han podido desarrollarlo. Utilizar la
monadología, conceptos de orden teológico, orientales, tradicionales, junto a conceptos
de la física cuántica y de la física más moderna, de cuerdas y de universos-sombra y de
dimensionalidades superiores y de dimensionalidades inferiores apretadas a niveles que
nosotros no podemos entender.
Todas las teorías de Penrose de la imposibilidad de una IA fuerte, y por otro lado
otros teóricos que sí plantean que sería posible que las máquinas desarrollaran incluso
su propia conciencia y sus propias ideas y sus propios intereses y su propia evolución,
separada de lo humano, y que nosotros no podríamos comprender, todos estos
elementos he podido sumarlos dentro de una trama aparentemente muy clásica, muy
arquetípica, muy de cuento eterno que se repite, y eso es lo que humildemente me
produce una cierta satisfacción. Que todos estos elementos, en algún nivel, funcionan.

CL/ ¿Cuál es tu método de composición? ¿Hay algo de ars combinatoria ahí, en los
pliegues de tu novela?

SM/ Sí, definitivamente. De hecho, al principio partí con el convencimiento absoluto de


que en algún momento tenía que combinar y recombinar muchos elementos. Me
encontré con una enorme cantidad de conocimientos dispersos sumamente ricos, pero
que no estaban conectados, lamentablemente. Universos que yo veía conectados, pero
no encontraba ningún libro donde estos estuvieran claramente relacionados. Así que me
permití combinar de pronto una frase, una idea netamente poética, literaria, una frase de
una entrevista a Allen Ginsberg, una experiencia psicodélica, con una experiencia de
realidad virtual, con una experiencia de física, con una experiencia de historia antigua…

CL/ ¿Tú seleccionas estos fragmentos y los pones primero uno al lado de otro,
copiándolos en una hoja, por ejemplo?

SM/ Muchas veces he intentado ese procedimiento y otras veces sencillamente, después
de haber anotado, mediante la técnica del recorte, que utilizaba Burroughs -pero yo no

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recorto sino que empiezo a anotar, en hojas aparte- finalmente llego a la conclusión de
que me puede servir una palabra de todos mis recortes, de una serie de recortes. Y
recientemente para terminar mi Apocalipsis estudié ciertos capítulos fundamentales
donde se habla, más que de la destrucción, de la creación del universo, en la obra de
Stapledon, Hacedor de Estrellas, y seleccioné una enorme cantidad de conceptos y
frases poderosas, y de pronto encontré una palabra de por aquí, otra palabra de por allá,
y nada más. Y luego reestudié partes de la cosmología blakeana y partes de cosmologías
gnósticas, tradicionales y de textos antiguos y encontré otras palabras, y luego a partir
de esas palabras, me senté ante la máquina y empecé a redactar mi propia imagen, mi
propia visión. Aunque en algún momento me he atrevido a utilizar una línea, o dos
líneas, una frase completa. Así que llamo al lector a este juego, a ver si es capaz de
descubrir dónde puede encontrar a un autor decimonónico como Anatole France, junto a
un autor como William Gibson, junto a un autor como Shakespeare, y estos a su vez
junto a un concepto de Ballard, o un par de palabras de Ballard. Ese es otro juego
bastante divertido, que pone a prueba las lecturas, la memoria del lector.

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Trato de consignar la mayor cantidad de referencias de nuestro universo conocido. Y
también me preocupa mucho la fonética. A veces me molesto porque me encuentro con
cacofonías, palabras que me riman de forma incómoda. Y otros veces me agrada que se
den esas cacofonías, ya que me parecen necesarias para el ritmo, para la musicalidad del
texto, es una obra para ser leída en voz alta, una obra para ser escuchada, tanto como
para ser leída o reflexionada; es ambas cosas a la vez…

CL/ ¿Cuándo se te ocurrió hacer que el Espacio hablara?¿Necesidad narrativa,


filosófica…?

SM/ No, no. En realidad hay momentos en que me he sentido bendecido con una
poderosa imaginación, y otras veces dudo de mis capacidades, soy enormemente
inseguro. Y en algún momento me atreví a darle conciencia al Espacio, inspirado quizás
un poco por mis lecturas blakeanas, pero a veces no soy muy consciente de dónde viene
la inspiración original. A veces hay una frase que me ronda la cabeza y no sé
exactamente dónde la he leído, o dónde la escuché, quizás en un programa de TV. Y
más que una frase oculta una idea muy revolucionaria, y plasmarla, bueno, me parece
interesante, hacer que el Espacio hable, dentro de una exposición netamente de física
clásica, para nuestra mentalidad ocurren estas cosas muy muy raras.

CL/ ¿A ti te preocupa el problema de los límites del creador?

SM/ Muchísimo, porque de alguna forma son también mis propios límites. Alguien
alguna vez dijo, qué cosa más horrorosa, qué ego más grande eso de decir que el poeta,
o el escritor es un pequeño dios. Es algo monstruoso,
es una blasfemia. Pero no, yo creo que el artista es aquel que de alguna forma es
tremendamente inseguro, se siente un hombre inferior a todos los demás, muy
invalidado socialmente, muy invalidado familiarmente, sentimentalmente, como se
quiera. Y de tan invalidado que es, se ve obligado a construirse algo que parezca de
valor.

CL/¿Tú crees que esa aparente invalidez no es un precio a pagar por el hecho de vivir en
un mundo más rico que el mundo del común de la gente?

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SM/ No sé si será más rico. Yo siempre he postulado la idea de que…

CL/ Más pleno de posibilidades…

SM/ Si buscamos un universo más plenos de posibilidades es porque somos inválidos


para vivir entre las posibilidades reales que todos los seres humanos normales son
capaces de disfrutar. Es decir, hay una sensación de anormalidad, y esto yo no me
atrevo a decir que sea algo bueno o malo. Lamentablemente es la normalidad la que con
el paso del tiempo va a decidir, esto tiene valor esto para nosotros es algo superior o
simplemente para nosotros es una locura una tontera una estupidez que no vale nada.
Son los normales los que tienen ese poder para definirlo, ya que es su placer, es cuando
entra dentro de su ámbito cuando ellos lo pueden entender y manejar para sus propios
intereses, para sus propias necesidades normales. Mientras tanto uno es completamente
un paria, que perfectamente puede ser un loco.

CL/ ¿Es cierto que para crear hay que salir ligeramente o paulatinamente del mundo
real? ¿Y allí el creador no se convertirá en una especie de monstruo?

SM/ De demiurgo enfermo. Quizás por eso yo soy tan partidario de los gnósticos en mis
trabajos. Y si trabajo con tanto esoterismo y con tanta tesis física es obviamente porque
soy, en la vida real, muy poco crédulo, soy extraordinariamente desconfiado, muy
dominado por la razón, de allí que la razón de Blake, convertido en Urizen, en un
demiurgo esclavizante me atrae tanto. Y por otro lado también me considero muy torpe
con las matemáticas más básicas, de allí también mi obsesión de poder entender las más
complejas, las funciones de inmensas simetrías que los grandes matemáticos no son
capaces, a veces, de abstraer en sus mentes.

ESTRELLAS CABALISTICAS

SM/ Yo junté unas medallas tiempo atrás. Y con el paso del tiempo, yo sé que estas
cosas suben de valor. Medallas conmemorativas…Una me regalaron a mí, que es
precisamente del aniversario de la Patria, pero de 1910. Una estrella chilena con el
escudo al centro, pero es una estrella de cinco puntas, invertida. La hicieron de tal forma
que, para que el escudo del centro quede derecho, la estrella ha de quedar invertida. Esa
es la famosa estrella de Salomón. Porque está la estrella de David y está la estrella de
Salomón. Dentro de lo que es la Cábala, hay una gran cantidad de estrellas, y cada
estrella son distintos pentagramas. Después, curiosamente, en la Edad Media, cuando a
alguien se le ocurre traducir la Cábala para el mundo cristiano, y hacer una cábala
cristiana, se confunden, porque como todo estaba escrito en hebreo, entonces los
traductores no entendían mucho, y lo interpretaban como invocación de diablos,
demonios, y toda clase de cosas, y no entendían el verdadero significado teológico,
simbólico, dentro de lo que es la Cábala hebrea, y las tradiciones de huestes de ángeles
y de demonios que existen en muchos textos hebreos antiguos que yo he estudiado. De
ahí tomaron este emblema, la Estrella de Salomón, y empezaron a utilizarlo como un
símbolo para invocar demonios. Esa fue una interpretación absolutamente de la Iglesia
Cristiana Católica.

CL/ De ahí salieron las Clavículas de Salomón, los grimorios…

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SM/ Todas esas cosas que son perversiones de la perversión de la perversión. La Iglesia
y sus seguidores, y los buenos cristianos, hacían sus propias interpretaciones. Y las
palabras hebreas que no entendían, las transformaban en otra clase de invocaciones. Ese
entonces es un sello original, el que se ocupa en todas las repúblicas, porque las
repúblicas originalmente fueron fundadas por las logias masónicas, y las logias
masónicas utilizaban toda la simbología hebrea antigua. El Gran Oriente de Francia, que
es laico, se separa del origianl, el que parte en Inglaterra, aparece con el Invisible
College de Ashmole, y posteriormente, cuando toma forma, ocupa el nombre secreto de
Real Sociedad Científica, Royal Society, ese es el primer nombre que tiene la sede
original de la masonería. Porque antes había existido, pero en secreto, guardando ciertos
conocimientos. Ashmole tenía el Invisible College, y después de Ashmole ya la cosa se
propaga, y después se instaura, con los grados, y todo eso, estaban los rosacruces en
Alemania, y los templarios por aquí o por allá. En Inglaterra se arma todo y Newton fue
el primer gran maestro. Estamos hablando de fines de 1600. Es muy raro, esto de la
influencia que hay, de esta masonería original, y de todas estas logias que se fundieron
con el pensamiento científico que se desarrolla. Se sabe que toda esta cosa tan
mecánica, tan matemática de Newton, Leibnitz, y Halley, todo ese pensamiento nace
influenciado por todo este otro conocimiento. Eso es muy interesante. La doctora Yates
tiene unos artículos. Pero aparte de unos pocos artículos que yo he leído…Entonces
Newton estudió hebreo para hacer las interpretaciones simbólicas del Templo de
Salomón, Halley hacía estudios de historia… Estaban todos en eso. Eso es muy
importante. A propósito de Giordano Bruno, es decir, ellos tenían acceso a ese
conocimiento. Pero también, a la vez que seguían el pensamiento de Bruno y de todos
estos otros genios medievales y del renacimiento, también estaban empapados muy
fuertemente con la cábala y con la cosa hebrea, por un tema teológico. Por eso la
masonería tiene el Templo de Salomón, el Hijo de la Viuda, etc. Y entonces los
emblemas originales de la cábala, los pentagramas, ya sea el Sello de David, etc, ellos
tomaron fuertemente el Sello de Salomón, utilizándolo con la punta hacia arriba, igual
que en la escuadra y el compás. Porque la escuadra y el compás en el fondo, ¿qué
representan? Representan la estrella de David, porque la estrella de David son dos
triángulos entrelazados, el triángulo superior apunta hacia el cielo, es un pacto, entre el
conocimiento de Dios y el conocimiento del Hombre. Y en el centro, está el pueblo, que
tiene el pacto. Entonces ellos utilizan la escuadra, que va abajo, apuntando hacia el
conocimiento del Hombre, y el compás, que representa el círculo. El círculo es más
poderoso que el cuadrado, símbolicamente hablando, espiritualmente hablando, en un
sentido esotérico. Apunta hacia arriba. Y se entrecruzan la escuadra y el compás. Con
ese signo ellos vencían. IN HOC SIGNO VINCES. La estrella de Salomón. Entonces la
estrella de Salomón tú la puedes ocupar hacia abajo, Igual como Hitler cuando utilizaba
la swástica, que la invierte. Invertida, como la utilizó Hitler, el giro abarca, y abarca
muy rápido, pero llega a un límite, igual como la teoría del Big Bang, y luego se
retrotrae hasta su centro. Por eso algunos dicen que Hitler se expandió, llegó a un límite,
y luego empezó a perder, a encogerse, se encogió hasta llegar a su propio centro, en
Berlín. Entonces, es la contracción; Big Bang, Big Crunch.
Entonces, en este caso, representa el hombre de Vitrubio, y este hombre de Vitrubio
triunfa guiado por el Gran Arquitecto, guiado por Dios. Está protegido con la punta
hacia arriba. Entonces, en todos los escudos, en todas las banderas, siempre utilizaban la
estrella; en Estados Unidos, aquí en Chile. Si tú la giras hacia abajo tienes más poder,
pero es un poder oscuro. Eso es interesante. Y es interesante sobre todo saber que
Newton empezó con todo esto. Sin Isaac Newton nosotros nunca habríamos tenido una

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revolución norteamericana, o una revolución aquí en Sudamérica y yo creo que este
espíritu acompaña también a Cuba, hasta hoy. Los conceptos de libertad, fraternidad,
son conceptos masónicos, que aparecen en en la Revolución Francesa, primero, y
después en la Revolución Norteamericana. Muy interesante. Entonces, yo tengo esta
estrella, y lo curioso es que la estrella está hecha para que apunte hacia abajo. Y es para
el centenario, 1810-1910. Ahora vienen los 200 años. Tendrá algún valor, digo yo. Y
apuntando hacia abajo…

CL/ Con el énfasis puesto en los asuntos terrenales.

SM/ Sin Newton no solamente no tendríamos la física; no habríamos tenido las


revoluciones, la masonería tal como se conoció. ¿Qué loco, no? Y hasta ahora no me
había dado cuenta. Es decir, sacamos a Newton, y no hay física pero tampoco hay
masonería, como se conoce. Porque podría haber estado otro al mando, y habría sido
todo distinto.

CL/ ¿Y sin Leibnitz qué no tendríamos?

SM/ Ese es el punto. Newton siempre atacó a Leibnitz, porque Leibnitz venía de
Alemania, y era rosacruz. Y cuando Leibnitz llega, se incorpora, pero ahí pasó algo, que
yo creo que también tiene que ver con la cosa de los grados masónicos. Ahí pasó algo.
Porque Newton peleaba con Leibnitz, y esa pelea…una cosa es la ciencia, y otra cosa es
lo personal. Esas peleas se formaban dentro de la Logia. Lo que pasó con Halley
también, todo lo que estaba sucediendo dentro entre ellos; funcionaban con unos
códigos, de los Hermanos, con leyes propias, su propia sociedad. Las investigaciones
que realizaban estaban condicionadas. No podemos olvidar eso. Ellos eran una sociedad
masónica original. Estaba todo condicionado, bajo todos los preceptos. Entonces,
cuando uno desafiaba a otro, era por algo. Y el desafío científico, físico, matemático,
obviamente que tenía que ver con la tradición del conocimiento secreto, es decir, del
conocimiento antiguo: sus cálculos están influenciados por la cábala. Newton estaba
buscando las profecías, y ahora se descubrieron muchos más manuscritos. Y está por
verse si él se dedicaba más a la alquimia o a buscar la fecha del fin del mundo.
Entonces, lo que conocemos de la física es una parte de su trabajo, que es un derivado
de este otro enorme trabajo. Y yo creo que, querámoslo o no, Carlos, en la humanidad
esto de la física cuántica, las teorías de cuerdas, y todo este lenguaje esotérico, y este
afán también de fundir esto que tú decías, lo sintético y lo analítico, quizás estamos a
punto de alumbrar… porque todos estos conceptos arcanos se vencieron, de alguna
manera. Murieron de muerte natural. Por la tecnología, por las nuevas filosofías, etc.
Estos conocimientos funcionaban con una física, con una cosmovisión. Pero la
cosmovisión está obligada a cambiar.
Entonces de alguna manera en tu trabajo, Kounboum, en el trabajo de otros sabios,
incluyendo el trabajo de Borges, la postmodernidad, etc, se están alumbrando nuevas
relaciones y nuevas cosmogonías, y estas nuevas cosmogonías crean un nuevo orden,
del espacio, del tiempo y también de valores. Entonces, se puede reactivar todo este
conocimiento sagrado.

CL/ Ciertas puertas que son puertas surcadas por muchos rayos distintos, puertas-
cerrojo. Y por ahí…

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SM/ Sí. Y eso explicaría también por qué la Iglesia trata de volver hacia atrás. La Iglesia
quiere mantener un modelo. Fundan un canal, abiertamente hacen propaganda
despectiva… hay una carga fuerte por volver a la tradición original, rechazar cualquier
otro tipo de relaciones, que se están mostrando. Para ellos todo es oscuro, el Código Da
Vinci miente, todos mienten, “no sigan ese camino”, “no piensen más”. Porque la
Iglesia de pronto está viendo que de alguna manera se está reactivando este sistema de
conocimientos sagrados.

CL/ La sabiduría gnóstica original, que de hecho es el cristianismo en su verdadero


sentido amplio, esotérico.

SM/ Y que fue desestimado. Entonces ahora uno vuelve a eso. Por eso yo me pregunto,
si alguien me entenderá las claves que yo estoy dando en la SET, porque, curiosamente,
de repente tres, cuatro, cinco masones se han percatado de que ahí se están revelando
cosas. Porque es conocimiento no solamente masónico, sino conocimiento que la
masonería tomó, y que venía de más antiguo. Yo hago un juego ahí, hago juegos de
espejos. Entonces yo hice una síntesis, con los Templarios, con los Katharoi, con el
conocimiento sagrado, con Newton, y a Newton yo lo tengo tirando más hacia una cosa
más entre comillas cristiana, cuando habla de un tipo de mesianismo, y Leibnitz está
tirando para otro lado, cuando ocupo la cábala con ‘k’. Entonces yo hago una serie de
juegos, y de guiños, de meterse en profundidades, y de relaciones, y de cosas, pero es
triste que solamente un masón lo ve y lo goza, o un físico y un ingeniero, que ven otras
cosas.

CL/ Quizás tu libro estaría destinado a ser publicado como la Divina Comedia, con una
nota por cada párrafo.

SM/ El libro yo lo escribí originalmente así.

CL/ Podrías hacer una pequeña edición anotada.

SM/ No sé si lo podré hacer. Porque yo me aburrí de intentarlo…y porque así como


está, es tan oscuro…que con eso en vez de aclararlo, lo oscurecería más…A mí lo
primero que me criticaron, es que tenía muchas citas. Y prácticamente no tiene ninguna
cita. Si originalmente yo lo había pensado como esos libros con citas al costado. Va el
texto, y un amplio margen, y de ese amplio margen, cada tantas líneas, comentarios,
comentarios, citas, resúmenes de otros libros, relaciones constantes1. Esa era mi idea
original, como un códice.

CL/ Pero eso podrías hacerlo más adelante. Sería muy útil, para abrir nuevos caminos
también, porque de esa síntesis que tú haces ahí, algunos van a captar algo, otros van a
captar otra cosa, pero claro, transmitir cien por ciento…

SM/ Es que sería muy hereje. Si yo hago eso sería demasiado hereje.

CL/ Por eso habría de ser una edición pequeña, de unos 50 ejemplares, o 100
ejemplares.

marginalia (buscar)

18
SM/ Muchos dirían que es más obsceno que las cosas que tú tratas de dar a conocer.
Porque tu trabajo es muy ambicioso, pero no caes en refregarle al público muchas cosas
así como decirle, directamente, “miren aquí su ignorancia”. Tú exploras nuevos
territorios, dejas muchas puertas abiertas. Tu obra como que lanza los rayos…en cambio
yo no estoy lanzando rayos, estoy lanzando saetas, dardos. No son rayos de luz, lo mío
es más bien, incluso esta cosa de Urizen, es decir, son redes. Aquí hay una red, aquí hay
otra red. Es muy hereje, es decir, todo lo que ustedes conocen, todo esto que pasó
después de la 2da Guerra Mundial, irse a un pensamiento más del año 30, que ahí la
gente estaba más herética, se atrevían mucho más, salía cualquier libro raro. Alguien
podía hacer una Enciclopedia de Asesinos. Después de 1930 nadie escribe eso. Pero
antes, era perfecto. Por ejemplo, James Whale puede filmar ese Frankenstein, y esta
cosa cruda, el asesinato de la niñita. Y pueden haber cosas muy eróticas…el cine ahí era
mucho más libre, y después ya la cosa es secreta.

CL/ Es secreta y muchas veces es un secreto sin llave, sino que es un secreto que se
malinterpreta por carencia de claves. La misma Blavatsky dice que todos los libros
sagrados contienen una cantidad copiosa de libros explicativos, que se sitúan alrededor.
El mismo Tao Teh King, no se podría entender sin la cantidad de libros que se
escribieron, en clave, y de los cuales el Tao Teh King no es más que un compendio.
Pero hay toda una criptografía, una bibliografía taoísta hermética alrededor. Lo mismo
pasa con el Libro de Dzyan…

SM/ Las estancias de Dzyan.

CL/ Las estancias de Dzyan, que no se puede entender sin esa bibliografía que está
alrededor.

SM/ Hay que volver atrás. Entonces, imagínate, para entender la física newtoniana, el
pensamiento de Leibnitz, el pensamiento de Halley, toda esa visión, porque ahí se crea
una cosmogonía nueva, toda una nueva concepción del pensamiento analítico y
racional, pero, ¿de dónde salió eso? Para muchos sería tremendamente hereje, descubrir
que ese pensamiento tan científico, tan cuadrado, realmente viene del esoterismo. Y
dirán, “cómo es posible esto”, es decir, nadie quiere aceptar las miles de páginas del
Newton esotérico, del Newton alquimista, del Newton que buscaba las dimensiones del
templo de Salomón, porque era una arquitectura sagrada, y estudiaba el hebreo…porque
hoy en día hay una fobia, está el prejuicio, a la gente le da miedo estudiar hebreo. Es
más fácil estudiar cuneiforme. Pero estudiar hebreo…Bueno, el mundo occidental dice,
ah no, estudiar latín, es lengua muerta, eso dejémoselo a los curas, o a los eruditos de
viejas universidades…Para qué latín, de qué me sirve, mejor estudio inglés…pero el
latín es fundamental. Y si es engorroso el latín, y el griego, para la gente de aquella
época, para Newton, Leibnitz, Halley, para Giordano Bruno, etc… el hebreo es algo
muy fundamental, igual que el árabe…si nosotros tuviésemos una máquina del tiempo,
para desenrrollar el hilo, deberíamos regresar quizás a ese momento maravilloso, en
Jerusalem, donde convivían árabes, judíos, cristianos, todos juntos estudiando los
misterios de la naturaleza, escribiendo estos libros de medicina, y el árabe sacaba su
libro de medicina, que estaba mucho más avanzado, y venía el hebreo y lo traducía, y de
pronto los cristianos eran los más flojos, o eran los menos, pero estaban ahí, y se
entendían, y hacían medicina, con los cuerpos ahí, y al mismo tiempo eso lo estaban
relacionando con los astros, con la trascendencia, y con los siete velos. Y estaban todos,
los ophitas, todas las sectas judías que se habían formado, todas las escuelas de cábala,

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las más heréticas, las menos heréticas. Y lo mismo entre los árabes, todas las escuelas
de pensamiento. Estaban libres, en ebullición. Hablaban, conversaban con los muertos.
Algunos cabalistas eran famosos porque ellos no hacían diferenciación entre el vivo y el
muerto. Ellos salían a caminar, a conversar con los espíritus. Entonces, hay un punto. Y
si pudiésemos volver a ese punto, podríamos entender lo que pasa después; lo que pasa
con Bruno, lo que pasa con Raimundo Lulio…

CL/ Quizás es el punto señalado por P.K.Dick en Valis, cuando la historia se detuvo, en
el año 50, de Cristo…

SM/ Deberíamos volver a ese año. Porque las cosas no eran como las quieren pintar la
Iglesia, los historiadores y las películas; no es que estuvieran los romanos dando vueltas
con sus togas, y por otro lado los cristianos arrancando, y los judíos por otro lado en sus
sinagogas…esa no era la verdad. En ese mundo, estaban todas estas sectas. La gente
andaba teniendo visiones. Entonces cuando tú hablas de Jesús…pero imagínate la
cantidad de otros seres como Jesús, que quizás es la síntesis de varios y tomó cuerpo
muchos años después. Entonces no tiene sentido decir, creo o no creo.

Yo creo que estamos tocando aquí un punto clave, porque es el punto donde podemos
unificar cosas tan dispares incluso como el ariosofismo, y de dónde viene también esta
pugna que se convierte en política, por destruir la masonería, destruir el judaísmo, pero
hay una pugna también filosófica ahí, de cosmovisión. Pero por qué destruir, si en el
fondo…si yo lo analizo, unos textos que yo traduje, de la Annhenerne, me gustaría
publicar eso…Quizás si yo voy a la Ciudad de los Césares, quizás Los Césares se
animen y podrían sacar una edición, con los gráficos…los mantras, la
cosmovisión…cuando ellos hablan de los ángeles, de los demonios, y de los seres, de
las mitologías antiguas…Es su concepción. Pero uno lo lee y uno se da cuenta de que
hay una base a su vez en otras concepciones.

CL/ Hay una base común….

SM/ Y empezamos a entender lo que P.K.Dick estaba diciendo. Por eso es Exégesis,
que es un término netamente teológico. La obra cumbre de P.K.Dick es Exégesis….le
pueden poner Valis, La Transmutación de Timothy Archer, Radio Libre
Albemuth…Incluso El Hombre del Alto castillo, la Lotería Solar, etc. Pero si tomamos
todo, vamos a llegar a la Exégesis.

CL/ La exégesis postmoderna por excelencia. Porque él logra ese punto temporal en el
que todo…

SM/ Maitreya. La Iglesia Católica odia a Maitreya.

CL/ La Iglesia Católica vive en un continuo sobresalto a causa de tomar su punto de


vista por un absoluto. Convertir una visión personal en un…porque claro, empiezan a
aparecer evidencias de las otras partes de la realidad que dejaron fuera, que como son
partes de la realidad, a la larga aparecen por todos lados, y hay que ir continuamente
reprimiendo, reprimiento…

SM/ Sí. Y ahí es donde está la concepción del bien y del mal, y de algo que yo me he
dado cuenta que es espantoso para la Iglesia Católica, y esta cosa espantosa, que va más

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allá de todas las superficialidades…buceé y buceé, y de pronto lo encontré, Carlos. Y yo
me asombré cuando lo encontré. Y es muy fuerte, una de las cosas más fuertes que yo
podría haberme esperado. Es que la Iglesia Católica está convencida en su núcleo, en
una concepción del bien, y de proteger al rebaño y de proteger al mundo en este bien, y
el afán de la Iglesia es evitar el sufrimiento, en el fondo…Y se podría decir: pero cómo,
si la Iglesia defiende el sufrimiento…No. La Iglesia Católica en algún momento,
alcanzó un grado de conocimiento, alcanzó una exégesis tan espectacular -así como uno
puede decir la mónada holográfica, o P.K.Dick- sumaron mentes brillantes y se dieron
cuenta de que todo este otro conocimiento que nosotros defendemos, y que va a
engendrar tecnología, y que va a engendrar que la humanidad avance, y progrese, que
la gente aprenda a leer y escribir, y aprenda a sacar cálculos, y los agujeros negros y
todo lo demás; la Iglesia muy tempranamente se dio cuenta y vio ese camino, y esto es
lo que a mí me dejó turulato…abismado, cuando veo que la Iglesia lo vio, y ellos lo
saben, y ven este camino para la especie humana. Porque al mismo tiempo que vieron
este camino para la especie humana, vieron que ese camino, Carlos, estaba sembrado,
estaba pavimentado de los crímenes, de las torturas y de las monstruosidades más
grandes. La Iglesia vio eso, y la Iglesia se autoconvenció de su rol, de proteger a la
humanidad. Su cosmovisión, su concepción teológica de alcanzar la luz, y del Bien, y
de poner la otra mejilla. Y dijeron: si agarramos a un Galileo Galilei, agarramos a estos
otros, vamos a detener ese sufrimiento. Si perseguimos a estos que están fuera del
sistema, si perseguimos a los alquimistas, a los judíos con su Cábala, si los
perseguimos, vamos, por último, a demorar el armamentismo, las armas de destrucción
masiva, las grandes maquinarias de tortura, las grandes maquinarias de los gobiernos,
estas guerras monstruosas. Vamos a demorar todo esto.

CL/ Pero a la vez ellos estaban creando una gran maquinaria de tortura.

SM/ Pero ellos pensaban, y hasta el día de hoy están convencidos, que si ellos
aprietan…si queman, queman, si torturan…pueden hasta matar gente… Ellos pensaban,
y todavía creen: Matemos 50, pero vamos a evitar Auschwitz, vamos a evitar Primeras
Guerras Mundiales, Segundas Guerras Mundiales. Evitemos que encuentren el secreto
del átomo, porque estos encuentran el secreto del átomo, y va a ser la bomba atómica.
Evitemos que otros se metan con la mecánica cuántica y empiecen a manipular la
estructura de la realidad, porque una vez que se encuentre eso el primer uso que se le va
a dar, va a ser…Si encontramos la forma de viajar a universos paralelos, lo primero que
va a hacer la humanidad es condenar a millones a un universo paralelo infernal…y otros
se van a ir a otro universo paralelo de gloria perpetua…la Iglesia entendió eso, y eso a
mí me asustó.

CL/ A lo mejor la Iglesia va a crear su propia máquina para viajar a los universos
paralelos, o sus propios universos paralelos preferidos o autónomos.

SM/ Pero es que ellos creen que lo están haciendo muy bien. Bueno, con todas las
perversiones que se van generando dentro de su grupo humano, pero el núcleo original
es ese. Y eso a mí me espantó. Porque entonces ellos siempre van a ver el peligro de la
evolución…del filosofar…

CL/ La Iglesia Católica está fundada…es curioso, porque si vemos el origen de los
mitos de la Iglesia Católica, la Iglesia de San Pedro, la primera piedra la puso alguien

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que fue quien negó tres veces a Cristo. Es decir, está creado sobre una mentira…sobre
alguien que no reconoció su propia esencia. Es como todo un juego simbólico peligroso.
Bueno, lo que se explica en From Hell, este combate entre San Pablo y Diana en los
templos de Londres, la arquitectura simbólica de Londres…

SM/ Bueno, ahí hay un breve vistazo a las concepciones masónicas de la época. Y esa
es una de las teorías más fuertes que hay de lo que pasó. Esto del médico de la Reina, y
obviamente, si es médico de la Reina, en aquella época, era masón. No hay vuelta que
darle. Es como decir aquí en Chile, la Corte Suprema. Presidentes de Chile en la
antigüedad, es muy difícil encontrar uno que no sea masón. Es complicadísimo eso. Las
fuerzas ahí…Todo eso se desvirtuó…Todo eso se cortó…En este sentido ú y yo somos
muy peligrosos. Porque tener acceso a todo este conocimiento es peligrosísimo.
Entonces de repente yo entiendo que me miren con sospecha, que si alguien conoce lo
que yo escribo…y alguien entiende un poco más allá, y pertenece a una Logia, y piensa,
dice : “esto es peligroso”. Y en la Iglesia, también, hombres que están posiciones más
de peso, y entienden, y son más inteligentes…También se asustan. Piensan: aquí puede
venir algo que nos va a desestabilizar. Ahora, yo creo que la decisión ya está
tomada…tú y yo, sin querer, quizás, en algún momento, elegimos el camino…todos los
que han sido perseguidos es porque han desestabilizado el sistema.

CL/ Como la pitonisa de Matrix. “La función del agente Smith es balancear la ecuación,
y la mía es desbalancearla”

SM/ Pero el Agente Smith está tan convencido de que lo que él está haciendo es
perfecto…

CL/ Ahora, finalmente se da una solución interesante en Matrix, en la Tercera, porque el


propósito no era hacer desaparecer al agente Smith, sino integrarlo en este
juego…Incluso algún analista dice que esa batalla final entre Neo y el agente Smith, es
la lucha de los opuestos por tratar de unificarse. La lucha del Ying y el Yang en el
taoísmo. No es que uno tenga que destruir al otro, como en la sociedad capitalista, de
mercado, donde tiene que haber un triunfador y un perdedor, sino que es la búsqueda
por equilibrar, por integrar los dos opuestos.

SM/ Claro. Mira, dentro de lo que es el pensamiento judío del último tiempo, a nivel de
rabinos, hay una corriente muy fuerte que ha estudiado esto. Y se ha llegado a una
conclusión. De hecho, en una entrevista que le hizo Warnken al rabino Feldman, que es
un hombre de una mentalidad muy abierta, cuando le pregunta, sobre qué es lo que va a
pasar, para dónde va todo, Feldman se detiene, después de haber hecho una exposición
muy sintética, pero muy sincera, muy honesta, y pensando muy bien las cosas…De
hecho la entrevista está cortada. Porque en la entrevista que se pasó, la que se conoce
más ampliamente, y que se dio por tv en su momento, está cortado cuando Feljman lee
directamente en hebreo. Toma textos y…porque tiene una sonoridad, y hay toda una
clave teológica trascendente, y hay cosas que…Una de dos: o pensarían que la gente no
iba a entender…o también pensarían que puede ser muy fuerte para otras
comunidades…casi otros podrían decir que está haciendo invocaciones
mágicas…cuando él explica esto del significado de las letras, o del por qué jamás un
judío va a pronunciar el Tetragrammaton. JHV, etc….no se puede, porque realmente
son letras que ni en hebreo ni en castellano se pueden pronunciar, porque no hay
vocales. Y se supone que son fragmentos del nombre completo. El nombre completo

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tiene muchísimas más letras, y estos son fragmentos, y fragmentos que representan la
exhalación, el soplo divino, el ahjjjjjj…..es impronunciable, entonces se ocupa un
eufemismo, así como se ocupa Dios, en castellano, se habla de Adonai. Entonces,
cuando aparece el Tetragrammaton, en el texto en hebreo, no se pronuncia. Se lee
visualmente, pero en voz alta es Adonai. Porque el nombre verdadero es sagrado. El que
encuentra el nombre, tiene un poder. Es una clave
es una llave mágica de creación. Entonces, si tú encuentras el nombre correcto, y
consigues la pronunciación perfecta
y al mismo tiempo es una fórmula matemática, es una ecuación. Como E= MC al
cuadrado, tiene un poder muy fuerte. Pero el punto acá, es que él dice hacie el final, gue
viene una época de disolución; hay que integrarse, hay que disolverse en una nueva
época. Lo que algunos llaman la Era de Acuario, etc…Y aquellos que se resistan, que se
mantengan aferrados a las viejas concepciones, a las viejas guerras, a las concepciones
tradicionales, como lo está haciendo la Iglesia y muchos grupos; y filosofías, y
ciencias…y no cedan…van a ser destruidos. Y él lo siente como una revelación divina,
a la que han llegado los rabinos después de muchos años de estudio…

CL/ Y es lo que dicen las profecías mayas también…

SM/ Son caminos distintos, pero coinciden. El judaísmo, desde el punto de vista
rabínico, ellos no pueden luchar. No se lucha más, se acabó esa lucha hace mucho
tiempo…Y aquel que se mantenga duro, aquel que diga, no, esto es hebreo, no, esto es
nazi, no, esto es católico, y no se entregue
que llegue ese momento en que
un ariosofista se abrace con un rabio cabalista
o por lo menos se sienten a dialogar abiertamente

SM/ Pero a mí me da miedo. No lo niego, Si yo tengo preparado un texto, donde utilicé


como símbolo el Golem, y en el que he trabajado durante bastante tiempo y he juntado
mucho material, pero me da miedo igual, Por eso hasta pensé en hacer una versión
infantil donde estén las claves, pero igual, es decir…mi temor –si se puede llamar así-,
no es un terror ni mucho menos, pero sí me da un poco de miedo…Porque yo quisiera
publicar el Golem, y por ejemplo esta traducción del esoterismo nazi. Pero resulta de
que, en el mundo, y todavía aquí en Chile, que alguien vea, bajo el mismo nombre, bajo
el mismo autor…porque ahí yo no tengo miedo, y no es por una cosa de ego, sino que
porque yo siento que tiene que ser así, y las dos cosas en mí no se contradicen,
demostrar que yo no tengo esa contradicción en mí…Yo buceo aquí, y buceo allá.
Todos ven la oposición absoluta, monstruosa….Pero esto yo lo quiero publicar a la vez.

CL/ Hay un tronco común, que tú eres capaz de ver, y los que sean capaces de ver,
encontrarán un nuevo camino.

SM/ ¿Y tú crees que alguien sea capaz de verlo?

CL/Yo creo que la necesidad ahora es esa, lo que está hablando el rabino, un
movimiento mundial, del que habla Deepak Chopra, y que tiene que ver con lo
cuántico…percibir la realidad, no a través de nuestro maletín de ideas preconcebidas,
sino tal como la realidad se nos presenta. Limpiar los lentes de la percepción de una vez
por todas…Es como algo que leí, hace poco, la conciencia no está creada para percibir

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significados, sino para percibir objetos. El satori no es conseguir una conciencia
extraordinaria, el satori es lograr la conciencia ordinaria, ver las cosas tal como son, no
como nosotros nos las imaginamos en nuestros sueños, nuestra educación, nuestros
prejuicios, nuestras represiones…el zen es lograr la conciencia ordinaria, normal, en la
que debería vivir el ser humano. se crea una especie de telaraña, de la cual pocos pueden
salir. La conciencia unificada tiene que ver con eso, con el no juzgar, el no prejuzgar.

SM/ Volvemos al niño. Tú hablas del satori. Pero tenemos que volver a la visión de
niño. Por eso yo en mi libro, yo hablaba del dios-niño. Que inmediatamente alguien
puede decir: ah, está hablando de Jesús.
esa imagen del cristianismo, tiene que ver más con el cristianismo primitivo, tiene que
ver más con otras corrientes. En el Zohar, que es enormemente difícil de entender,
metáforas dentro de las metáforas, pero también allí aparece como símbolo un niño, en
alguna parte. Y es ese niño el que enseña, es este niño el sabio, el que representa todo.
Fuertísimo, pero ese niño es la visión desprejuiciada, es ese momento cuando nosotros
miramos, y no estábamos pensando en ganancias, en orgullos vanos, en toda la red
monstruosa que después nos impusieron con la crianza. En todos los miedos, en todas
las obligaciones que nos impone el sistema, que nos imponen los padres, los profesores,
el crecimiento, y el aprender a tener ego. Eso yo lo digo directamente, es decir en el
niño no hay separación entre el yo y el no-yo. El niño no ve diferencia entre él y la
mesa, entre él y el vaso.

CL/ Él está viviendo en un presente continuo, él reacciona ante las cosas tal como se les
aparecen.

SM/ Y está en comunión también con el universo. esa es como la clave


para mí esa es una clave
y ese es el camino también de los runneanos, que yo menciono brevemente, pero que
son los que después van a dar la guía final, porque están más evolucionados.
Yo utilizó también la metáfora de la literatura, cuando de alguna manera cuando la
Arkham, que es un guiño directo a Lovecraft. La Arkham vuelve, y se despliegan
palabras, se despliega infinitud de páginas. Es la Torah
se había convertido en la Torah, pero esa frase en mi texto original está. Y dije, va a ser
mucho, y decidí guardarla, pero al final, aparece la Arkham, aparece esta nave
desplegándose. Y el rollo de la Torah, es lo que después va a ser, que también es
bíblico, los cielos se cerraron como un rollo de pergamino.
obviamente que esto funciona agregándole esta otra frase. Esta frase termina aquí y
continúa acá, entonces yo escribí un libro para que el lector lo complete. Pero es muy
difícil que lo lleguen a ver, porque yo no tengo quizás el arte suficiente, para hacerlo de
la manera correcta. De pronto un proyecto puede ser demasiado ambicioso, y supera las
posibilidades, entonces es muy difícil que la gente lo vea, pero yo confío en que alguien
lo puede ver. Y lo que estamos haciendo ahora, esto que estamos hablando, este diálogo
es fundamental. Porque, ¿qué es un nombre? Un nombre es una etiqueta. Entonces no
importa el nombre, el nombre es un vehículo para transmitir conceptos. Es algo político;
pero no importa que tú seas Carlos Lloró o Karlés Llord, y que yo sea Sergio Meier, no
importa. Lo que importa es la disolución, y que el conocimiento se muestre tal como es.
Entonces está muy bien, creo yo –reflexiono esto- que aparezcan libros, pero yo creo
que la clave final puede ser esto que estamos hablando, esto oral, y esta oralidad
convertida en texto, para los tiempos actuales, puede ser la llave, junto con todas estas

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frases que estamos lanzando por aquí y por allá: estamos revelando los secretos, de la
forma yo considero que es quizás la más correcta…

CL/ Claro, porque es una sustancia viva que se va manifestando. A través de los
diálogos que van madurando, y las ideas, volvemos como a la forma primera de
pensamiento. Porque en el libro ya hay una cierta frialdad, en el traspasar, en el congelar
la idea mental, y tratar de pegar los pedacitos, pero ahí hay ya una cosa fría, una cosa ya
artificiosa, que crea una nueva maravilla, una segunda naturaleza, pero claro, ahí ya hay
algo que se pierde…En el caso de Kounboum el weisshöj, que hay un tomo de Inferno
dedicado solamente a partidas de weisshój, los jugadores de weisshöj eran escritores,
pero ellos se relacionaban dialogando…esta conversación puede ser una partida de
weisshöj.

SM/ Yo creo que es eso: una partida importante.

CL/ Y de repente hubo un jugador, que dijo, pero por qué no escribimos mejor.
Entonces se creó un cisma al interior de la Hermandad Superior del Weisshöj, porque
algunos pensaban, “es que podemos incluso tener libros al lado, consultar bibliografía”,
y otros decían no, “es que vamos a cortar esa cosa original”, y ahora conversando
contigo, me doy cuenta de que de lo que se está tratando ahí es eso, que es justamente la
necesidad que yo veía de escribir algo que en el fondo debería plasmarse, pero que por
otro lado había una voz que me decía, “pero se está perdiendo esto otro”, y en el fondo
son modos arquetípicos que se van desarrollando a través de todos los tiempos. Los
rabinos, los doctores de la ley, que tenían todo escrito y se manejaban con textos, pero
viene Jesús con sus parábolas, que es la palabra viva, que disolvía todo ese movimiento
ya estratificado…Incluso hasta una versión metamorfoseada de esto puede verse en el
Fausto. Fausto representaría al doctor de la Ley, con sus libros, casi sin poder respirar
en medio de tanta bibliografía, y Mefistófeles, que es
una voz distorsionada, pero es una voz oral nueva, un susurro, un soplo de otro
universo, diciéndole, “mira, pero tienes este nuevo camino, que conduce a una nueva
frescura”.

SM/ Y ahí está el tema también del Judío Errante, las viejas leyendas que inspiraron a
del mundo completo que malinterpreta todo esto y lo convierte en enemigo. Pensemos
que después en Alemania Goethe represetaba una facción, y Heine era otra que debía
ser destruida…

CL/ O los románticos incipientes de esa época…Jean Paul,


ríos de sueños y metáforas locas, y Goethe decía
lo clásico es la salud, y lo romántico es lo enfermo. Él también sentía la peligrosidad de
esa voz dentro de él. Porque quizás Goethe si no se hubiese puesto un freno,
habría sido el más monstruoso de todos los monstruos

Cuando yo veo los físicos clásicos, y la mecánica cuántica, son los románticos del
asunto. Incluso la mirada Einsteiniana que es como un Goethe, que no puede entender a
Heisenberg, porque Heisenbger es como un Jean Paul, como un Victor Hugo.
Ahora, si después de los románticos –no olvidemos que estaban los góticos, los
románticos,
y eso a mí me apasiona, me interesa mucho

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y tengo la oportunidad de romperme un poco la cabeza, sin haber tenido estudios
formales,
fórmulas que tienen una simetría, una belleza, y algunos son más clásicos que otros
vieja física cuántica y nueva física cuántica, hay una danza ahí
es lo mismo que ocurre en las artes, en esta evolución
aparecen ciertos hombres que empiezan a hacer cosas muy raras
aparece un Stephen Hawking por un lado, un Roger Penrose por otro lado, aparecen
teóricos de universos paralelos, de esto y de lo otro, y de pronto se empieza a alumbrar
algo nuevo.
y el mismo Penrose dice, pero si la física cuántica no es
la física cuántica es insuficiente, esto explica una parte, pero necesitamos ir más allá
estamos pegados en la física cuántica, he optado por entender, que la física cuántica es
un peldaño que estamos a punto de abandonar. No sabemos cuánto tiempo más nops
vamos a demorar en abandonarlo. Porque
y nadie sabe cual es el verdadero germen ¿Será la teoría de cuerdas?
¿será la teoría de twistores? ¿Qué tipo de universo, qué tipo de dimensiones?
La materia y la energía oscura
estos jóvenes de Antofagasta, cuando ellos se suman a esta noción nueva,
que sacó al parecer un editor de Inglaterra
y de pronto llega a la conclusión de que había algo nuevo. Y a mí me gusta mucho esto,
y no porque sea nuevo, sino que
yo siento que uno lo está viviendo
yo ya me siento incómodo al decir, soy escritor de ciencia ficción, porque eso forma
parte de una tradición ‘literaria’, y donde de repente hay más ficción que ciencia. Y si
uno le pone algo más de ciencia,
y hay un amplio espectro de los físicos que desprecian si no hay experimentos
y mi camino solo se me fue dando
en literatura no me entienden, aparte de convertar contigo y con dos o tres personas, y
quizás ni eso siquiera
en el mundo esotérico tampoco
y de pronto en el mundo científico me respetan más. Entonces, ¿qué es esto?

CL/ El campo científico se está abriendo justamente a lo desconocido, como nunca


quizás en la historia de la ciencia. Es decir, hay ya una tradición de paradoja en la
ciencia, desde la física cuántica, que ya se sabe que hay muchas cosas que están en el
terreno de lo desconocido puro. Entonces los científicos están cada vez más atraídos
hacia pensamientos que, no surgiendo en el ámbito de la ciencia, pueden dar
una visión mucho más amplia…

SM/ Pero ellos siguen sintiendo que son científicos, y están con sus fórmulas…Pero no
se dan cuenta…Por eso yo pensé, cuando se me ofreció esta oportunidad con la
Universidad Católica, yo pensé automáticamente: esta es la oportunidad. Este es el
camino. Si logro hacer esto, si funciona, si me hacen caso, si me creen, y funciona,
quiere decir que es el camino. Más que para mí, para la idea, para el concepto, para
encontrar la vereda correcta, en estos instantes. Porque yo veo que estoy muy
desilusionado de todas las veredas y las novedades, y las modas. Eso me molesta un
poco, que a LOST también lo transforman en una moda, y no quieren ver más allá.
Un sentimiento de soledad muy grande, de soledad intelectual, espiritual, yo creo que
eso me produce hasta cierto punto una soledad del alma.

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Por eso es que yo apoyo tanto tu obra, porque también es una obra pergeñada,
engendrada, en la soledad más pura, en la incomprensión absoluta, en la conciencia total
de estar haciendo una obra que a nadie le interesa, y que no tiene ninguna posibilidad de
estrellato, y que se ha sumergido en el puro trabajo. Entonces ahí yo veo esta cosa, que
me gusta mucho, de las tres almas
es perfecto, ahí aparece el premio del NESHAMAH
es una concepción abstracta.
Si este es el camino entonces, y aparece gente del Norte, que están desarrollando
este nuevo concepto, científico-escritor, que no es ni el científico tradicional ni…porque
el énfasis está en el científico. Entonces uno puede decir,
Giordano Bruno eran científicos escritores
pero ellos no buscaban una obra literaria. Y Dante. ¿Dante pretendía escribir una obra
literaria?
¿o pretendía escribir otra obra?
está hablando de Política, está hablando de cosas contingentes, con nombres y apellidos
para él es una ciencia todavía oscura, que no se ha mostrado al mundo. Él está
trabajando de algún modo,
esa es la cuántica de la edad media, es la cuántica de los Padres de la Iglesia. hay una
cosmovisión cuántica,
concepciones del tiempo, concepciones valóricas. Entonces él es un científico-escritor.
en aquella época habrían dicho un teólogo, un político. Él está haciendo un trabajo que
no es literatura, para él.

CL/ Incluso se podría escribir un texto que hablara de eso, de la tradición de los
científicos-escritores. Y quizás habría que inventar un término más ajustado, con una
sola palabra.

SM/
de alguna forma Dante está en ese camino
un cambio total de mentalidad. Y nosotros, Carlos, yo siento que estamos en la
estacada. No sé si seremos capaces de hacerlo, pero sí por lo menos nos damos cuenta
de la situación. Entonces, postmodernismo, sleeps-dreams, literatura mutante,
cualesquier barbaridad que se hace hoy en día
que es la muerte de todo lo anterior
pero realmente el próximo paso,
y el próximo paso en literatura está ligado al próximo paso en la ciencia, porque es la
concepción del universo, es acabar con la concepción anterior.
La concepción anterior de literatura, de religión, de esoterismo y de exoterismo.
Estamos en el ojo del huracán.

CL/ Pero ya se están dando los primeros pasos.

SM/ Sí.Y esto que estamos hablando, transcrito, es fundamental. Por eso yo creo que
estamos llegando a un punto en que deben juntarse estas transcripciones. Porque no
podemos seguir más.

Y que sea esto tan iluminador para el lector como para nosotros. Y dejarlo ahí. Y eso,
junto a Kounboum, o junto a cualquier otro texto que yo pueda llegar a sacar,
la guía constante, y también, de alguna manera, si lo hacemos juntos, es la disolución.
Mostrar esa disolución.

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El milagro según Gurdjieff.

SM/ Probando, probando…Nuevo archivo de la máquina cuántica. Probando…Bueno,


estábamos con Gurdjieff. Eso es lo primero. La manifestación del milagro según
Gurdjieff. Entonces tú decías…

CL/ Pero antes hablamos de Santo Tomás de Aquino…

SM/ Claro, decíamos que, según Borges, quizás a Santo Tomás de Aquino, el autor de
la Summa Teológica, le habría gustado ser considerado el más grande poeta de la
historia. Y Santo Tomás decía que Dios hace leyes que ni él mismo puede romper; es
decir, no puede cambiar el cielo y la tierra, no puede sacar a la tierra de su órbita, etc.
Está completamente dominado por sus propias reglas. Y ahí entonces tú decías, Carlos,
que…

CL/ Que eso demostraría la existencia de los universos paralelos. Porque si Dios es
omnipotente y omnipresente, lo que es imposible para él en este universo, debería ser
posible en otros, y ahí entonces mencionábamos lo que decía Gurdjieff acerca del
milagro; que el milagro sería la manifestación, en un universo, de las leyes de otro
universo.

SM/ O sea, Dios no puede cambiar las leyes en un universo, pero sí las puede cambiar
en otros. Y ahí mencionábamos también el gato de Schrödinger. Es decir, si el gato de
Schrödinger puede estar vivo o muerto a la vez, y aparece vivo en esta dimensión, se ha
producido un milagro; y en otro universo ha muerto. Y viceversa, si está muerto acá, en
otro universo paralelo sigue con vida, es decir, allá se produce el milagro y acá nunca
ocurrió…

CL/ O podríamos decir que en el fondo es el observador quien crea la posibilidad de que
alguna de estas variantes suceda; porque, previamente a la observación, en la mente
están todas las sospechas, todas las dudas, todas las incertidumbres. Es decir, puede ser
que los gatos estén todos muertos dentro, o se conviertan en dragones, o que en vez de
gatos las cajas contengan libros con historias de gatos.

SM/ Como en algunos cuentos de Borges. Por ejemplo, El jardín de senderos que se
bifurcan.

CL/ Aquí llegamos precisamente al tema de cómo se aplica esto en lo literario, pues en
El jardín de senderos que se bifurcan, esta enciclopedia apócrifa de T’sui Pen, lo que
ocurre es que en cada capítulo colapsan una serie de funciones de onda. Un personaje
muere en un capítulo, pero en el capítulo siguiente está vivo, es decir, se desarrollan
diferentes líneas argumentales. Y en las ficciones occidentales, tradicionalmente,
siempre se produce el pensamiento lineal, que es lo que ha regido a Occidente, es decir,
nosotros pensamos que hay una línea histórica que se manifiesta, y que una cosa viene
después de otra, a diferencia de los orientales, que piensan que todo es sincronístico. En
cambio en esta enciclopedia china, todo lo que puede ocurrir ocurre, en algún momento.
Y un libro así tendría que ser infinito, o provocar la locura de quien lo escribe, porque

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cada capítulo está prácticamente negando el anterior, pero más que negando, en realidad
está enriqueciendo la visión anterior. Pero nosotros lo leemos linealmente.

SM/ Atrapados por la supuesta línea del tiempo. Y en cierto sentido nosotros estamos
rompiendo esa mentalidad, cuando creamos estas entrevistas de la Máquina Cuántica,
porque hacemos partícipe, incluso, a Deleuze. Y Deleuze no está en el tiempo
correlativo con nosotros. Está en otro tiempo, está en otro espacio. Sin embargo
nosotros podemos conversar con él, leyendo, pertinentemente, fragmentos de sus obras.
Entramos en esta visión que no es la visión tradicional occidental. Grabamos una serie
de entrevistas en las cuales puede entrar Mervyn Peake, con Gormenghast; pueden
entrar los autores, y puede entrar lo propiamente escrito.

CL/ Además de Deleuze, nos visita Artaud, desde su manicomio de Rodez, donde él
escribía desesperado, y ni siquiera sabía que se iban a publicar sus cuadernos de notas.

SM/ Y nosotros conversamos con ellos, al mismo nivel. No hacemos una separación: no
estamos citando. Incluso algo que estaba antes puede venir después. Podemos estar
hablando de un concepto actual, aquí en el presente, y de pronto se suma, o hace un
comentario un autor, desde el pasado.

Isabel: Alterando los órdenes.

CL/ Desde lo que nuestra conciencia percibe como pasado. Porque en la realidad todo
es simultáneo. Esta conversación podría provocar determinados hechos en el futuro, sin
embargo no es que los podría provocar, sino que YA los está provocando. En este
instante todos los elementos que podrían tender a ciertas concreciones o cristalizaciones
en el futuro, ya están siendo fecundados por lo que estamos hablando. Y viceversa,
nosotros estamos siendo influidos ahora mismo por una serie de partículas que están
llegando desde lugares distantes, desde personas, amigos desconocidos, que viven en
Santiago, Ciudad México, La Habana. Hay una simultaneidad, y cuando se logra
rescatar esa simultaneidad en toda su riqueza, para la literatura, creo que se da un paso
más.

SM/ La literatura permite que coexistan los tiempos y los espacios en una biblioteca.

CL/ Yo recuerdo lo que hablaba Philip K.Dick de la Biblia Holográfica. Textos de


niveles superpuestos, pero desde cada nivel gotean algunas partículas, unidades de
energía e información, dando lugar a un continuo enriquecimiento de niveles. Y las
personas que pudieran leer esta Biblia estarían en todos los niveles al mismo tiempo.
Sería una lectura casi total.

SM/ La visión pulviscular de Dios (ver El conocimiento pulviscular en Stendhal.


Calvino, Por qué leer a los clásicos) . Por eso en La Segunda Enciclopedia de Tlön todo
apunta al desciframiento de esa visión pulviscular. Y en cómo tener acceso a esa visión.
Y en el fondo el experimento que se está haciendo ahora con el gran acelerador de
hadrones apunta a poder encontrar el eje de todas estas visiones. Y ver si todas estas
teorías de los universos paralelos, de la materia y la antimateria, bueno, cual es la
factibilidad de todo esto. Y cómo se pueden llegar a comprender mejor. Sin embargo,
cuando hablábamos también de la teoría del cuarto cerrado, siempre va a haber algo más
allá. Se puede encontrar una nueva partícula, una nueva explicación, una explicación

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que incluso supere la mecánica cuántica y su formulismo. Pero luego va a aparecer un
nuevo formulismo. Y así constantemente, ad infinitum. De hecho en la mecánica
cuántica ya está la esencia del infinito. Y en esa línea, en esa búsqueda, no pueden
aparecer más que nuevas puertas. Entonces, se simplifica y se complejiza todo
muchísimo más. Ahora, volviendo al concepto de Biblia que utiliza P.K.Dick, no puedo
olvidar aquí a Walter Benjamin, cuando él hablaba de los tres mesías. Él habla de un
segundo y un tercer mesías, y eso es bellísimo. Él dice que de alguna forma el
marxismo era la gran revolución que iba a detener el tiempo; el continuo del tiempo y
del espacio se iba a detener. Se iba a detener la evolución política, social, etc…se iba a
terminar la historia. Y en ese momento en que se terminaba la historia, se producía
automáticamente el advenimiento del mesías. Pero además hablaba del libro en sí como
un mesías. Y no sólo de un texto sagrado como la Torah, el Corán, etc, sino de que
cualquier libro es este mesías; un tercer mesías.

CL/ Claro porque cualquier libro es una puerta de ese gran edificio. Aunque sea una
puerta humilde, pero ya nos permite el acceso.

SM/ ¡Pero si todas las teorías de la mecánica cuántica y los universos pulvisculares y
múltiples siempre existieron! Desde el primer momento, desde el momento en que
aparece la noción de literatura, incluso oral, no necesariamente escrita. Porque en ese
momento empieza la narrativa del universo. Y la narrativa es múltiple. Cada vez que se
contaba una historia, como no estaba escrita, iba cambiando. Y cada uno de los antiguos
hierofantes, que a la vez eran poetas (sacerdotes-poetas) cantaba estas historias y las
cantaba distinto, de acuerdo a su propia personalidad, e inclusive pasando de un idioma
a otro. Los sucesivos cantores de la Iliada y la Odisea iban cambiando a Homero. Y eso
es muy hermoso, porque nosotros hemos llegado a un punto de supraconciencia, de
saber que ninguno de nosotros puede verdaderamente escribir desde la originalidad
pura. Por eso Juan Luis Martínez dice ‘yo soy yo y mi biblioteca’. En Juan Luis
Martínez está esa sinceridad. La única verdadera originalidad está en decir ‘nada de lo
que yo escribo me pertenece’ y a la vez ‘todo me pertenece’; ‘yo soy todos los
hombres’, ‘todos los hombres soy yo’. Las dos cosas. Mira qué bello: ‘todos soy yo’,
‘yo soy el original absoluto’, ‘soy el primero y el último’. Pero al mismo tiempo yo me
borro del todo.

CL/ Y eso es muy cuántico también, porque lo cuántico habla de la simultaneidad y de


que no hay nada que esté desconectado, más que en la mente del hombre. Nuestra
desconexión se produce a causa de un excesivo apego a este ego temeroso, que nos hace
temer la finitud, la división, la desaparición. Entonces cuando el escritor dice ‘yo
desaparezco’, ‘yo me autoborro’, pero a la vez me reconozco como que soy todo, el
primero y el último, y todo está en mí, todo lo que ha existido y existirá está en mí
porque el pasado y el futuro son absolutamente ilusorios. Sólo existe el momento
presente, que es el momento donde se concentra toda la energía cuántica.

SM/ Y disolvemos nuestro ego en esta multiplicidad. Personalmente yo escribo desde la


disolución del ego, es decir, uno está atrapado en el ego y dice ‘yo quiero publicar’, ‘yo
quiero que me lean’, ‘yo quiero que me escuchen’, y no hay nada importante ni
trascendente que transmitir. Pero luego uno se ha disuelto y dice, “no, yo no quiero que
me aplaudan a mí”, yo no quiero que me lean a mí, yo soy solo alguien que transmite,
yo soy un vehículo para transmitir las múltiples visiones. Entonces yo disuelvo mi ego,
y entrego para que los demás se reconozcan, no para que me reconozcan a mí, sino para

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que las personas se reconozcan a sí mismas y encuentren sus propias disoluciones, y
alcancen la liberación. Yo solamente quiero ser como un catalizador de la disolución del
ego de todos los demás.

CL/ Claro, porque tú posees una riqueza de contexto que te permite conocer que Juan
Luis Martínez eres tú. Entonces, en esa riqueza de contexto, se valoran de manera
distinta las relaciones; desaparece el temor de la competencia. Para mí, como partícula
de este universo cuántico, es una maravilla el que La segunda enciclopedia de Tlön sea
cada vez más valorada. Porque significa que la riqueza del campo cuántico se renueva a
sí misma. Algunos dando traspiés, otros volando, pero todos caminamos por el mismo
camino.

SM/ Y ahí volvemos a lo religioso de Blake, lo religioso de Swedenborg, lo religioso de


todos los escritores, de toda la literatura, de toda la filosofía, incluso de todos los
grandes políticos de la historia. Y de los héroes que se sacrifican, que se autoinmolan en
un acto de trascendencia plena. En el fondo es el acto más desinteresado pero al mismo
tiempo es el más egoísta, porque es el acto donde todo va a confluir. Y quien lo hace se
convierte en un ser que va más allá de lo humano. Se convierte en su propia metáfora.
Incluso la idea de colaborar escribiendo juntos, donde un texto se apoya con otro texto,
donde la Biblia conversa con Shakespeare, y Harold Bloom dice, bueno, la Biblia de
pronto parece que fue escrita por Shakespeare -la versión inglesa de la Biblia, que es
bellísima.Y no, es al revés.

CL/ Lo mismo que ocurre con los profesores de estética de Tlön, cuando toman dos
libros como el Tao Teh King y la Divina Comedia, los atribuyen a un mismo autor, y
empiezan a estudiar la ‘curiosa psicología’ de ese hombre de letras. ¿Cómo alguien
pudo escribir dos libros tan distintos? En el fondo es la biografía del espíritu, cuando
Paul Valèry dice que algún día haremos nuestra soñada historia de la literatura sin
mencionar un solo autor. Todos los libros como obras del espíritu.

SM/ Se acaba la prisión del nombre. La prisión del ego. De los grandes clásicos, de los
grandes autores al final queda sólo el puro nombre. Y eso es bonito porque ahí el
nombre ya perdió el ego, se convierte en una palabra del diccionario. Y ya no hablamos
de Shakespeare como ‘la persona’ Shakespeare. Es un concepto, es una idea. La idea
Shakespeare, la idea Dante. Y de pronto si uno piensa en Dante, realmente sólo puede
ser imaginado hoy en día a partir de los dibujos que hizo Gustavo Doré. Pero esos
dibujos no muestran al verdadero Dante. Por eso hablamos de que ya no podemos
acceder directamente a un autor, no podemos acceder directamente al texto cuando ya
tenemos tanta perversión. Nosotros tenemos que reescribir nuestra Divina Comedia.
Porque Dante escribió una historia que no tiene nada que ver con la historia que se lee
hoy en día, porque en su época ni siquiera se soñaba con la estética romántica de un
Gustavo Doré. Entonces hoy día la gente conoce a Dante más que nada por imágenes
fabricadas a posteriori. Nosotros conocemos el texto por una imagen, por una película,
por una frase, por el tono de voz de determinado actor. Es una estética determinada, una
época determinada. Y la gracia está en descubrir que es algo absolutamente distinto. Y
de pronto es un griego quien está recitando a Shakespeare. Y un griego en el pasado lo
puede hacer mucho mejor. Entonces aquí nos disolvemos…y de pronto sería interesante
que Sergio Meier y Carlos Lloró disolvieran sus esencias físicas y quedaran solamente
los textos. Y que un texto de miles de páginas pueda equilibrarse con un prólogo de
pocas páginas, y que se expliquen mutuamente. Eso es muy hermoso.

31
CL / Hoy día están dadas todas las condiciones para que los autores ya no escriban
desde fuera del libro, sino que muchos de ellos están escribiendo desde dentro del libro.
Es el caso de Juan Luis Martínez. No es que él haya escrito la Nueva Novela, sino que él
vivió su Nueva Novela como un fenómeno muy particular; él escribió desde allí dentro,
y lo que nos presenta es un resumen, de donde se deriva su actitud de borrarse como
autor; lo curioso es que no borra su nombre, sino que simplemente lo tacha, por tanto la
función de onda colapsa sólo a medias. Él quiere que se reconozca que él está dentro de
su libro. Él escribe desde dentro de su libro, que es un fenómeno tetradimensional que
él reduce a un fenómeno de dos o tres dimensiones.

SM/ Y atraviesa muchas más dimensiones, con su obra cumbre, y dentro de esa obra
cumbre está la leyenda. Está, en el ser, su propio mito. Yo cuento la historia del Libro
de los Laberintos, que lo tuve en mis manos, y cuento cómo él me lo presenta
atribuyéndoselo a otra persona. Y cómo inclusive él desestima la propia obra, cuando
yo, maravillado, pasaba y pasaba estas enormes páginas en folio, con grabados de
distintas épocas (recuerdo el grabado de Doré, que es muy poderoso, con el minotauro),
y él dice: “sí, pero después de la página cincuenta se vuelve muy aburrido, muy
repetitivo.” Y llega un punto, en que -después que yo he contado varias veces esta
historia- comencé a pensar si no me la habría inventado yo. Si no habré escuchado
hablar a alguien del Libro de los Laberintos, y si todo esto no es más que un cuento mío.
Entonces la gente lo único que puede hacer es entrar en el juego y creerme, o no
creerme. En este sentido, uno puede decir: “Juan Luis Martínez soy yo, porque yo estoy
contando esta historia del Libro de los Laberintos”. Y así como él jugaba a desaparecer,
aquí yo estoy desapareciendo el texto, y me estoy desapareciendo yo mismo.

CL/ Te estás disolviendo en el campo de las infinitas posibilidades para anular toda
separación.

SM/ Por eso quizás es sintomático que la charla que dicté sobre H.P.Lovecraft terminara
con una frase acerca de la identificación: quien lee y sigue a H.P.Lovecraft es porque se
reconoce él mismo, reconoce allí sus sueños, los mundos, los universos paralelos, y dice
“este es el terror que a mí me abruma, el terror cósmico”. Entonces no hay ningún
pecado en que podamos decir hoy en día: “Yo soy Lovecraft”. Y ese fue el término de
mi charla. Ahí se combina el elemento mitológico y el elemento real. Robert Bloch
escribe Psicosis, que después será filmada por Hitchcock, inspirándose en un episodio
de la vida de H.P.Lovecraft. Cuando a su madre la llevan al manicomio y él no quería
que se enteraran los vecinos, juega fingiendo la voz de su madre, y colocando un
maniquí, a quien él le hablaba. Pero después, investigando para la charla, busqué las
fuentes de todo esto, y resulta que no encontré nada semejante. Lo que sí encontré es la
referencia a los cuidados de Lovecraft con su madre -que se estaba volviendo loca- en la
cocina, para que no tocara los cuchillos, el fuego, etc. Pero la otra parte, de que él fingía
la voz, de que le hablaba al maniquí en las noches, en la fuente original de donde yo lo
había sacado no aparecía escrito. Entonces, ¿dónde lo leí? ¿o lo soñé? ¿O lo inventé
absolutamente todo?

CL/ O lo leíste en otro universo paralelo y ahora, misteriosamente, esa ley oculta se
manifiesta en este universo.

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SM/ Claro, como cuando yo contaba la historia de la construcción de la torre. Gerardo
Canales estaba absorto, y yo le contaba una escena completa de la construcción de la
torre, cómo la torre se desarmaba y llega entonces un emisario, y la contempla desde lo
alto de una colina en el valle, y ve que desde arriba la torre tenía la forma de un
pentagrama invertido, y se había construido sobre los restos de cadáveres y la sangre, y
no era una torre dedicada a Dios, sino una catedral dedicada al Demonio. Y Gerardo
Canales me miraba con ojos desorbitados: necesitaba leer el libro. El caso está en que
yo tampoco había leído el libro. Había escuchado comentarios, había conversado con
alguien acerca del libro. Y ciertos elementos se combinaron en mi mente para que yo
creyera firmemente que era así el texto. Y cuando compro el libro, finalmente, y busco
esa escena, no aparecía en ninguna parte. Y Gerardo estaba muy enojado conmigo,
diciendo que lo había estafado.

CL/ Era una historia que estaba en el aire y que podría transformarse ahora de miles de
maneras. En cambio, si hubiera estado en el libro, habría sido algo fijo, con menos vida.

SM/ Entonces, en qué medida –y esto se sabe con el tema de la memoria, tema que los
psicólogos han estudiado muy bien- uno se miente, uno recuerda cosas que cree
ocurrieron en la realidad, y realmente no fue así. A veces una pareja desarrolla una
narrativa en base a recuerdos. “¿Te acuerdas, mi amor, cuando viajamos a tal parte, y
vivimos esto…? Y ella dice: “sí, y esa maravillosa puesta de sol, y tú corriste por la
playa, y te sacaste la camisa y la usaste como una bandera para llamar la atención de los
pescadores que iban pasando…” Y probablemente ahí hay una combinación de escenas
entre lo que se vivió, películas que vieron juntos, fragmentos de un libro leído, una
experiencia que le contaron, y todo eso después uno jura, como pareja incluso, que todo
forma parte de lo mismo. Y quizá, en un principio, cuando empezó la narrativa, yo
pensaba ‘…pero no me saqué la camisa, y no pasó ese barco de pescadores, eso no fue
así”. Pero es tan bonita la historia que uno, poco a poco, comienza a creerla. Entonces, a
determinada edad, ya pasados, qué sé yo, veinte años, ambos comparten la misma
historia y el mismo recuerdo. Y es absolutamente real.

CL/ La literatura viene a ser el terreno donde toda esa fusión adquiere una autorización,
y ya no es pecado ni causa remordimiento unir las distintas líneas. Es el terreno donde
esas uniones quedan legalizadas.

Isabel: A mí me quedó en la memoria que me costó mucho aprender a escribir. Y luego


ahora, viendo un cuaderno de segundo básico, me doy cuenta de que no me costó
aprender a escribir. En verdad yo poseía una muy buena escritura, casi la letra igual a
como la tengo ahora, y no como una niña de siete años. Y en mi mente estaba el
pensamiento ese de que a mí todo me costó cuando yo aprendí. Porque mis hermanos
eran muy inteligentes, y a mí todo me costaba, yo no me veía como una niña inteligente.
Y ahora, al yo encontrar este cuaderno en perfectas condiciones, que apareció así de la
nada, con los monitos, los dibujos, todo muy ordenado y cuidado, me doy cuenta de que
yo era muy detallista, y es la muestra material de una Isabel niña muy inteligente, capaz
de muchas cosas. Y yo, toda mi vida, había cultivado estos pensamientos de no ser
inteligente, de que todo me costaba mucho trabajo. Y comencé a preguntarme ¿habré
siempre sido así de detallista y cuidadosa?

SM/ La persona que se considera tonta generalmente no lo es.

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Isabel/ ¿Pero sabes, Carlos, cuál en realidad fue mi tema, el que me tenía ahí como
atrapada gran parte de mi vida? Es el tema de que yo soy zurda. Es decir, no era que yo
tuviera una incapacidad interior, tal como yo lo pensaba, sino que mi incapacidad era
algo externo a mí; no es que yo fuera incapaz, sino que los demás no podían entender
mi manera de hacer las cosas.

CL/ Tú empezaste a verte a ti misma desde el juicio ajeno. Te situaste como en el otro
lado del espejo, quizás…

Isabel: A mirarme en forma negativa hasta hace muy poco tiempo atrás.

CL: Como que los zurdos pueden entrar y salir fácilmente del espejo; su yo especular
está muy desarrollado. Ellos pueden verse a sí mismos de muchos modos distintos.

SM/ Y por eso Isabel es la contertulia ideal de los que estamos permanentemente del
otro lado del espejo.
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CL/ Hay un Sutra que dice que "en el cielo de Indra hay un conjunto de perlas, y si
uno toma una perla ve en ella todas las demás perlas". Y continúa luego el Sutra:
"no solamente se verán todas las perlas en ésta, sino que en todas las demás perlas,
está efectivamente contenida esta perla". En cualquiera de ellas, están todas las
demás perlas. Este principio está descrito en la literatura védica en forma de
Mandala. Los Mandalas son patrones que son, literalmente, hologramas. Déjenme
mostrarles el holograma, en el cual se basa el Ayurveda. Nos llega a nosotros de una
tradición llamada Sankya. (Este es uno de los Mandalas que, en verdad, he
occidentalizado un poco, lo he actualizado). Básicamente, es el esquema de
morfogénesis y diferenciación en Ayurveda. "El territorio último del Ser es Purusha"
(ese es el término técnico en sánscrito). Purusha literalmente significa "testigo", el
testigo silencioso. Todos ustedes, por ejemplo, tienen consciencia de ese testigo
silencioso dentro de ustedes. Es una parte de uno, que no cambia. Estaba ahí cuando
eran pequeños, estaba ahí cuando eran adolescentes. Uno crece y madura como adulto y
está ahí. (…) Esta es la conocida frase védica que utiliza frecuentemente Maharishi:
cada gota de savia contiene todo el árbol. O lo mismo cuando se dice: ver el mundo en
un grano de arena; o como dijo William Blake: sostener el Infinito en la palma de la
mano. Eso es el paradigma holográfico. Eso es el holograma. William Blake habla de
Holografía y de cómo el Universo está contenido en cada parte. Esto es, también, el
punto de vista ayurvédico con respecto al cuerpo humano. Este cuerpo contiene todo el
Universo. No sólo el cuerpo contiene todo el Universo, sino que cada célula del cuerpo
contiene todo el Universo. Toda la información en el Universo está grabada en cada
célula del cuerpo.
Y, si uno accede a la información en su propio cuerpo puede, literalmente, vislumbrar
todo el Universo. Porque no hace falta tener conocimiento de segunda mano. El
conocimiento de primera mano está acá mismo. Cada pedacito de nuestro cuerpo
contiene toda la información, incluye toda la historia evolutiva de las especies, todo.
Toda la información está codificada en cada célula2. (Chopra, Curación Cuántica)

2
Se dice de Los Ángeles, he leído, que son capaces de comprender al hombre entero partiendo de
un pelo de su cabeza: y no cabe duda que podemos hacer algo similar partiendo de una huella
dactilar. Ver el universo en un solo cenicero es ser consciente de los fines. Una cosa se convierte en
miríadas. (Nicoll, Sobre las Enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky)

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SM/ Bellísimo. Y volvemos al tema de que no se compone con la ventana abierta. Es
prácticamente lo que está en La Segunda Enciclopedia de Tlön narrado como una
historia. Esto de los fractales, las galaxias, lo más grande y lo más pequeño, los
mandalas, el paradigma holográfico, Blake. Toda esa fusión la está ocupando él. Y es la
misma fusión que nosotros ocupamos.

CL/ Deepak Chopra también dice que si nosotros asumimos el momento presente,
veremos que no hay nada fuera de lugar. Las cosas empiezan a estar fuera de lugar
cuando acarreamos cosas del pasado y del futuro y las metemos a presión en el ‘ahora’.

SM/: Ya sabemos que el concepto de tiempo lineal es absurdo. Eso está demostrado. Lo
que existen son universos paralelos.

CL/ Universos ‘paralelos y coalescentes’, como diría Borges. Que entran unos dentro de
otros continuamente.

SM/ Claro. Entonces, en algún momento, ¿qué tan importante es nuestra propia muerte?
Cuando nosotros hablamos de la disolución del ego, ya estamos hablando de un tipo de
muerte. Donde nuestras partículas –a nivel de ideas- se están mezclando. Entonces
puede que en un presente tengamos la ilusión de que nuestras partículas físicas aún
están cohesionadas. Y es probable que nunca lo hayan estado, y que quizá no existan la
vida y la muerte separadas. Sino que existiría un constante estado en el cual la
conciencia crea esta enajenación llamada ‘vida separada de la muerte’.

CL/ En una interesante conferencia, titulada El poder del pensamiento, Chopra dice:
“Yo hace algunos años, cuando vine a este lugar, traje el mismo maletín que ahora. Pero
no traje el mismo cuerpo físico.” Porque todas mis células han sido suplantadas por
otras. Entonces, cuando yo me identifico con mi cuerpo físico, ¿con qué modelo me
estoy identificando? ¿Con el de 1993, con el de 1999? Si aprendemos a ver nuestro
cuerpo físico como un campo de energía e información que continuamente está
interactuando con otros campos, descubriremos que nosotros nos materializamos como
fenómenos de espacio-tiempo a partir de una fuente de energía que no está localizada en
el espacio-tiempo.

SM/ Eso es lo bello del paradigma holográfico, porque el paradigma holográfico nos
explica finalmente que todo es una proyección. Nacemos y morimos a cada instante. Y
esto tiene que ver también con la propia obra. La obra evoluciona y se renueva
constantemente, y siempre ha sido la misma obra. Siempre estamos escribiendo el
mismo libro, pero se cree que por estar en otro tiempo y otra época, uno está escribiendo
otro libro. Pero es exactamente el mismo.

CL/ Y es el mismo que otros han estado escribiendo, también. Porque existen los
escritores de capítulos y los escritores de libros. Hay quienes escriben un libro y lo ven
separado de todo lo demás; en cambio, hay escritores como Juan Luis Martínez, que
dicen: “yo lo que estoy escribiendo es un capítulo de un libro mucho mayor”.

SM/ A mí me ocurre algo parecido. Yo cuando escribo La Segunda Enciclopedia de


Tlön, o todo lo que yo escriba, sea un prólogo, un comentario, o en forma oral
solamente, cuando hablo o dicto una charla, todo es un capítulo de un texto mayor.

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Muchas veces yo tengo que preparar algo, para hablar en público. Y en vez de
concentrarme plenamente en estudiar mis apuntes, empiezo a buscar material antiguo
que en apariencia no guarda relación con el tema en cuestión. Y para hablar sobre
Lovecraft empecé a buscar papeles antiguos, cosas que yo había copiado a mano, de los
tiempos de colegio: en esta ocasión eran poemas de Hermann Hesse. Y encuentro esto,
y valoro estos poemas que yo copiaba a mano, en vez de estar preocupado preparando la
charla de Lovecraft. Y cuando estoy dictando la charla –y yo pensaba terminarla con la
frase ‘yo soy Lovecraft’- viene a mi mente un poema de Hermann Hesse, muy hermoso,
donde él dice: “escucha muchacho, ningún libro te dará alegría alguna, ni placer. En el
libro no hay nada de valor. Pero, secretamente, los libros te devuelven a ti mismo.”
Entonces, ocupé esta frase para referirme a Lovecraft. “Secretamente Lovecraft a cada
lector lo devuelve a sí mismo”. Y eso es lo que hacen los verdaderos escritores. El
verdadero escritor clásico es aquel que ha conseguido de forma más efectiva representar
el Espíritu universal haciendo que la gente diga: “Yo soy Shakespeare”; “Yo soy
Lovecraft”; “Yo soy Juan Luis Martínez”. Hay muchos que miran a Juan Luis Martínez
y no se reconocen; no son ellos todavía Juan Luis Martínez. Hay algunos que sí son
Juan Luis Martínez. Hay algunos que sí son Lovecraft, y otros no. Porque existe esta
multiplicidad; entonces tiene que haber muchos que sean Shakespeare, y muchos que no
lo sean; muchos tienen que ser también Isabel Allende; y muchos tienen que ser Deepak
Chopra. (…) Y aquí entramos en territorio de la magia. En una entrevista que me
hicieron, cuando yo hablo acerca de la relación entre literatura fantástica y esoterismo,
me permito citar la teoría semiótica de la magia. El acto de leer y de escribir es un acto
mágico, mediante el cual se crea una determinada visión del universo.

CL/ Chopra dice que ‘estamos en la época del fin de la superstición del materialismo’.
Y que deberíamos aceptar que existen nuevos territorios para la percepción más allá de
lo meramente visible.

SM/ Pero eso es algo todavía muy difícil de aceptar para ciertas mentes, por estar
atrapadas, como diría Blake, en el imperio de Urizen, donde reina esta razón que nos
dice ‘lo blanco es blanco y lo negro es negro’, y lo que es sólido es sólido, y lo que es
gaseoso es gaseoso, lo que es líquido es líquido. Y la gracia de la física es que va más
allá; la física va a las partículas subatómicas, que componen los estados de los
elementos (sólido, líquido, gaseoso), pero va a las partículas originales; y las partículas
originales se disuelven absolutamente en esos estados (gaseoso, sólido, líquido),
dejando de existir como tales.

CL/ Chopra dice que la característica de este nuevo pensamiento, de esta nueva
conciencia no materialista es justamente el mismo que han estado enseñando los Vedas
y las antiguas religiones desde el principio. Es decir, que en el momento de éxtasis, en
el momento de plenitud, de real conciencia de la vida, desaparece la diferencia entre el
observador y lo observado, y el místico se funde con el paisaje. Y no es que haya una
diferencia ontológica entre ambos, sino que el místico es el paisaje, y el paisaje es el
místico, esa persona que se encuentra arrobada ante él. Ambos se sitúan en un mismo
campo de energía que está fluctuando continuamente.

SM/ Y ambos se están corroborando; para que exista uno tiene que existir el otro; para
que exista lo observado, tiene que existir el observador. Y es curioso, pero hay un
elemento que, por ser occidentales, siempre lo dejamos a un lado, y que muy pocas
veces se toca en su real dimensión. Y este elemento, que en el mundo oriental sí tiene su

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real dimensión, es el sexo, la sexualidad. Porque la sexualidad en el mundo occidental
ha sido reducida, ha sido negada, y yo creo que esa negación de la sexualidad, de la
fuerza, del poder, de la trascendencia, de la espiritualidad de lo sexual, de la belleza de
lo sexual, de la magia de lo sexual, también ha hecho que nosotros tengamos esta visión
urizénica, esta visión materialista que nos encierra. En cambio, en el mundo oriental,
toda esta energía, toda esta representación de lo real y de lo irreal, también tiene su
expresión en la sexualidad. En este sentido, la sexualidad es un camino de revelación
positivo, en la medida en que experimentamos un placer tan grande. Por esta motivación
que literalmente es el sexo, pero en su verdadera magnitud, se han peleado guerras
gigantescas. La Iliada parte con el rapto de Helena. El concepto del Eterno Femenino, el
concepto del Andrógino Universal, central, bíblico inclusive, quiere esta fusión de la
sexualidad; el despertar de los chakras, y su relación con los sephirots. Toda sexualidad
en estado puro, es un camino hacia el éxtasis verdadero, hacia la eliminación incluso las
barreras del cuerpo. Un hombre dice, ‘yo deseo puramente a esta mujer’; y la mujer, ‘yo
deseo puramente a este hombre’. Ahí hay un deseo puro, es un éxtasis puro.

CL/ Y es una realización de algo que está implícito en el Plan Universal.

Isabel/ Y eso apunta incluso a eliminar el sexo hombre-mujer.

SM/ Exacto, es una superación. Y es un éxtasis superlativo. Pero los seres atrapados,
deben empezar por alguna parte. Por eso antiguamente existía el concepto de la
prostituta sagrada; y luego los conceptos de prostitución, de la geisha, los conceptos de
pornografía, de arte, los conceptos de moral, los conceptos valóricos, están todos
pervertidos. Por el exceso también de ensayo, de intelectualización. Lo que nos pasa con
la literatura pura, donde los autores han sido pulverizados. Entonces, también la
sexualidad ha sido pulverizada. Quizás en el deseo puro de alguien criado en el campo
puede haber un acercamiento mucho más verdadero.

CL/ En la naturaleza hay un continuo manifestarse de energías plenas, poderosas, que


quieren estar en primer plano, que quieren expresarse. El Universo no es más que el
deseo de Dios de ser visible, de estar en la realidad. No sólo en un plano de pura
potencialidad.

SM/ Y ahí entra también lo que decía Maimónides, de que toda la naturaleza busca la
perfección. Y por eso las órbitas de los planetas son perfectas. Por eso los mundos
tienden a las figuras geométricas más bellas, a la armonía cósmica. No solamente aquí
en la Tierra, sino en el Cosmos entero, porque todo se mueve en busca de esta potencia
de la perfección. Entonces, en cierto sentido, ya Maimónides tiene esta visión
holográfica, donde el espíritu, el alma, no está sólo en las cosas vivas y aparentes, sino
también en las cosas muertas, en los mundos, en las estrellas, en las galaxias, en el giro
de las galaxias, en la danza cósmica. Y allí mismo está la sexualidad, la misma potencia
y los mismos orgasmos cósmicos. Ante esto, alguien podría acusarnos de usar un
lenguaje vulgar; y no, no es un lenguaje vulgar, al contrario, porque nos referimos al
éxtasis del universo.

Isabel: Es lo sagrado de lo sagrado.

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SM/ Y eso hay que comprenderlo dentro de uno mismo, dentro de las mismas potencias
que a uno lo rigen, dentro de las propias pasiones y cómo se exteriorizan. Es muy muy
muy bello.

LA MÁQUINA CUÁNTICA

sábado 16 de Agosto-2008. Quillota.

SM/ A medida que los átomos comienzan a convertirse en moléculas, aparece el


misterio de la materia, que es lo que actualmente se está tratando de investigar con el
gran acelerador de jadrones, en Suiza, en Ginebra. A medida que aumenta el tamaño,
todo el universo queda ya determinado. Y esto lo explica muy bien Penrose, cuando
habla de los quasi cristales. Hay un momento en que las partículas pueden formar parte
de cualquier materia. Y de pronto, súbitamente, se definen, y pasan a ser parte de una
molécula de carbono, de helio, etc. Es decir, es como si los átomos tuvieran inteligencia
propia; en algún momento se produce una definición. Entonces a medida que va
aumentando el tamaño, nosotros ya quedamos determinados en un universo, en una
dimensionalidad definida. Entonces a nivel cuántico, a nivel subatómico, no existe
ninguna definición. Por lo tanto ahí están todas las dimensiones y todos los posibles
universos enrollados. Y podríamos viajar en el tiempo, pero a ese nivel. Por nuestro
tamaño, por nuestra estatura, estamos atrapados aquí en un tiempo y en un espacio.
Ahora bien, nuestras ideas y pensamientos no están atrapados en ese tiempo y en ese
espacio. Lo que personalmente yo postulo es que, si seguimos a Penrose, y la mente
funciona a nivel cuántico, entonces el universo en el que estamos atrapados es la
definición cuántica que produce nuestra mente. Y el segundo punto, es que existirían
ideas, y sueños, que no alcanzan a definirse en una realidad inmediata: no se solidifican,
quedan en este estado confuso, en este estado fantasmal. De ahí que me permito yo
postular la mente como una máquina cuántica que nos permitiría llevar nuestra
conciencia a otros universos. Ahora me pregunto: ¿será posible forzar la mente a entrar
en estos estados alterados y determinar un universo paralelo nuevo? Y ahí empieza otro
asunto, que a mí me interesa mucho, que son los universos CANGOTU, los cuales no
pueden ser experienciados, porque como es algo completamente distinto de nuestro
universo, en el primer segundo decimos ‘esto se parece a’, pero no es. No lo es. Es algo
completamente distinto, porque nosotros no podemos ver lo que es completamente
nuevo. Entonces tenemos siempre que estar haciendo alguna relación. Y hay un
momento en que decimos ‘esto se parece a’, pero no, se trata de algo completamente
nuevo Entonces, aparentemente, los universos CANGOTU serían esos universos
paralelos que no guardan relación con el nuestro, y en los cuales sería imposible ‘hacer’.

CLL// Esto guardaría alguna relación con la afirmación de Jung de que el inconsciente
es verdaderamente inconsciente. Es decir, que no hay nada dentro, no hay objetos. Solo
sería posible hacer inferencias.

SM// Y en este sentido la literatura fantástica es la única que nos permite llegar al borde,
porque la literatura fantástica está siempre consciente de que hay un más allá. Lo cual
nos indica que siempre tiene que haber algo más allá. Es decir, una vez que Carlos Lloró
o Kafka entran en el Castillo, tiene que haber más habitaciones y laberintos más
profundos. Y un castillo dentro de otro castillo, cada vez más misterioso y complejo.
Una vez que ya deambulamos por Gormenghast…y esto es muy interesante, porque

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Gormenghast de algún modo da el salto, cuando el personaje ya no está en el castillo, el
personaje aparece en el último tomo deambulando, perdido. Y el personaje no sabe
dónde está ni a donde va. Es un universo completamente nuevo. Un universo entre
comillas de ciencia ficción, donde él no se reconoce a sí mismo como habitante de
Gormenghast, y dónde Ghormenghast sería un sueño.

CLL// Deleuze dice que ‘escribir es crear un lenguaje para un pueblo que todavía no
existe.’ Y ese pueblo serían estas criaturas de Gormenghast, o estas criaturas de Gene
Wolfe, que no están en ningún lugar, personajes que no tienen territorio.

SM// No tienen límites, y se mezclan con nuestra realidad, constantemente, porque


entran y salen. Esa es la gracia de la literatura fantástica y es la gracia del universo de
Moorcock, quien fue el primero que rompió con todas las barreras, y popularizó los
universos de frontera, el surrealismo absoluto, desencadenado. Cuando al término de su
viaje se encuentra con las puertas de Londra y Londra realmente es Londres. Es decir, él
nunca se ha movido de ahí. Pero son universos enormemente distantes. Hay una frase
de….que me gusta mucho. “Contemplo mundos lejanos, y sin embargo más cercanos
que mis manos y mis pies”. Y es cuántico nuevamente, es decir, la serpiente que se
muerde la cola. Hasta qué punto todas las teorías cuánticas no son ni más ni menos que
la misma serpiente que se muerde la cola, el mismo laberinto de Cnosos, y los
científicos, engañados por sus símbolos, creen que están descubriendo la gran verdad
del universo infinito. Y realmente hemos estado siempre encerrados sin salir nunca del
pequeño jardín del Edén.

CL / Hasta cierto punto, a nivel mental, todavía estamos en el universo de Ptolomeo.

SM/ Yo me atrevería a decir incluso que estamos en el Jardín del Edén. Yo creo que el
hombre común vive en el universo de Ptolomeo, pero el artista, el intelectual, el que
fuerza su máquina cuántica un poco solamente, ya vuelve a entrar en el jardín del Edén.
Lo que decía Blake, es decir, cuando las puertas de la percepción se abren. El trabajo
del verdadero científico, del verdadero artista es abrir las puertas de la percepción y
darse cuenta de que existe un lenguaje infinito que puede ser matemático, puede ser la
escritura, la música. Un lenguaje infinito que nos muestra que estamos siempre en el
mismo lugar, y que este lugar es el paraíso. Y nunca salimos del paraíso. Pero la
mayoría de los hombres ve una tierra plana y desolada. Por más que se les enseñe física
cuántica, big bang, teoría de cuerdas, siguen siendo imágenes planas para la mayoría. Y
desérticas.

CL/ El desierto de lo real, como dice Baudrillard.

SM/ El desierto de lo real. Pero cuando uno abre verdaderamente las puertas de la
percepción uno ve que todo está ahí. Siempre ha estado ahí.

CL// ¿Tú crees que el surrealismo puede tener alguna importancia en el ámbito de la
literatura fantástica?

SM/ Yo creo que son distintos nombres que se le ponen a algo que en el fondo siempre
es lo mismo. Y que en algún momento se llamó religión. Porque si uno lee a William
Blake, una persona religiosa, fundamentalista inclusive podría decir: “este es un
profeta”. Entonces es muy fácil decir: “los escritores de ciencia ficción son los profetas

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de este mundo”. Al mismo tiempo William Blake es un profeta, un hereje, un
revolucionario, un evangelista. Y un surrealista hace lo mismo. Son cambios de
nombre.

CL/ (Lee)”Surrealismo quiere decir realismo a ultranza, surreal de lo real inmediato


para aún más realidad, surrealidad…pues la ultra-realidad no es surreal sino real, pero
para la realidad temporal y en contradicción con ella habrá siempre surrealismo y
surrealidad, y una surrealidad siempre para una ultra-realidad y no para el abandono de
la realidad (ARTAUD, Cuadernos de Rodez.….)

SM/ Es lo mismo que hace un científico cuando está buscando la verdadera realidad. Y
es lo mismo que hace un literato, lo mismo que hace la física moderna. Es la misma
búsqueda. Es abrir las puertas de la percepción. Entonces uno ve más. Porque todo lo
que uno vea, es real. Está ahí. Por eso los matemáticos dicen: “yo no descubro nada. La
matemática ahí está”. Y un escritor podría decir lo mismo. “Yo no invento, yo no soy un
creador puro, yo lo que hago es descorrer velos”. Es decir, las palabras siempre han
estado ahí. Y la combinación infinita está ahí. Yo solamente escojo algo, y se lo
muestro a los demás que no se atreven a escoger nada. Y ahí hay otro punto, que es el
tema de la cobardía. Porque es más fácil aceptar que vivimos en un mundo con ciertas
reglas, y que siempre ha sido igual. Es mucho más fácil nacer y hacerle caso a los
adultos, hacerle caso a un sistema ya elaborado, para estar tranquilo y moverme dentro
de este sistema. La verdadera valentía no es quizás deambular en este mundo ya
elaborado, ya preparado por los mayores. Este mundo incluso con sus puertas cerradas,
deambular por esta realidad determinada. La verdadera valentía es atreverse a
cuestionar…ya desde la infancia, y algunos traen este gen de la valentía, que los lleva a
cuestionar la naturaleza de todo. La naturaleza del maestro, la naturaleza de la ciencia
que se le está enseñando, la naturaleza de los seres que se le muestran, de los triunfos,
de los logros, de las marcas, los nombres, las etiquetas. Entonces este ser valiente va en
contra de todo y empieza a buscar, a escarbar, la verdadera realidad. Entonces este
hombre puede ser un surrealista, un individuo que vive, desde su infancia, en el sueño
permanente. Sólo a los niños se les permite, hasta cierta edad, ese juego. Después se les
va matando eso a través de las amenazas. Pero el verdadero valiente encara esas
amenazas, bajo distintas técnicas. Algunos aparentemente se han quedado callados, pero
por dentro continúan la lucha y están esperando el momento ideal para poder revelarse.

CL: (lee) “Lo que hace la literatura en la lengua es más manifiesto: como dice Proust,
traza en ella precisamente una especie de lengua extranjera, que no es otra lengua, ni un
habla regional recuperada, sino un devenir–otro de la lengua, una disminución de esa
lengua mayor, un delirio que se impone, una línea mágica que escapa del sistema
dominante.” (G.Deleuze) ¿La cobardía sería entonces como plegarse a ese sistema
dominante?

SM/ Claro, si bien yo me refiero a que el verdadero valor y cobardía a nivel mental para
enfrentar la realidad es la clave. Y lamentablemente esa batalla siempre se está llevando
a cabo en un territorio que no es visible. Y que nunca va a ser visible. Porque las obras
aparentemente son visibles…

CL/…como en un espacio de Riemann.

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SM/ Exactamente. Pero la verdadera batalla tiene lugar más allá de la obra ya publicada,
de la obra ya ejecutada. La verdadera batalla es constante y es una batalla que se
mantiene contra el propio yo; son luchas de egos, luchas internas llenas de dolor e
impotencia. Entonces la obra es como una cristalización de la lucha. Nada más. Pero la
gracia está en la lucha. Eso es lo que uno disfruta. Uno ve las obras de los artistas, pero
detrás está también todo el tema de lo que fue su vida. Con quien conversaba, qué es lo
que hacía, y qué es lo que no hacía. Y lo que no hace el verdadero creador creo que es lo
más importante. Y volvemos al punto de que quizás el nombre real para todo esto es
religión. Originalmente los primeros que empezaron este camino, los creadores de las
primeras cosmogonías, los primeros sacerdotes eran artistas. Y cuando aparece un
Blake, un Einstein, un Giordano Bruno, en el fondo es lo mismo que decir: un Moisés
que sube a hablar cara a cara con Dios.

CL / El lenguaje, el pensamiento y la fe religiosa están en un mismo nivel. No hay una


separación.

SM / Y se vive en el mito, se vive en la fantasía pura, se vive en lo desconocido. Es


decir, las religiones originarias tienen como fondo el hablar con el más allá, el hablar
con lo incognoscible, el EN SOPH, lo desconocido puro. Gente que va a un mundo y
después regresa.

CL/ Lo sumamente inexistente, como dicen los hindúes. Ellos usan un término,
ATYANTASAT. El nombre para esa deidad que es en verdad una seidad. Un término
puramente abstracto para algo a lo que no se atreven a dar un rostro y de lo cual no se
atreven a decir nada.

SM/ Es lo fantástico puro. Yo creo que la matemática y la física en algún momento


encuentran la mecánica cuántica porque es la única salida que les queda. Es como
volver al principio. No tenemos otra salida. Porque en el fondo la verdad, por el camino
que se busque, por el sistema que se busque, sea occidental u oriental, cartesiano o no
cartesiano, aristotélico o no aristotélico, al final nos va a llevar siempre a lo mismo.
Entonces uno habla de más diversiones, menos diversiones, y es lo mismo que hablar de
más velos, menos velos en el rostro de la divinidad y de la creación. El tzim-tzum.

CL/ (Lee)“Leibniz es fascinante porque ningún filósofo ha creado tanto como


él. Se trata en apariencia de nociones extremadamente raras, casi
desquiciadas. Su unidad parece ser muy abstracta, del tipo: “todo
predicado está incluido en el sujeto”, pero ocurre que el predicado no
es un atributo, sino un acontecimiento, y que el sujeto no es un sujeto
sino una envoltura. Ello no obstante, hay una unidad concreta del
concepto, una operación o una construcción que se reproduce en este
plano, el Pliegue, los pliegues de la tierra, los pliegues de los organismos,
los pliegues del alma. Todo en Leibniz se pliega, se despliega y se
repliega, se percibe en pliegues, y el mundo está plegado en cada alma
que despliega tal o cual de sus regiones según el orden del espacio y el
tiempo.” (Deleuze)

SM/ Es exactamente lo que estamos hablando. ¿Esto es de Deleuze?

CL/ Si.

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SM/ Es muy de su estilo. Pero ojalá que su visión pueda ser traducida de muchas otras
formas. Y transmitida.

CL:/ (lee)“No es una línea abstracta, aunque no forma


contorno alguno. No está más en el pensamiento que en las cosas, pero
se presenta cuando el pensamiento afronta cosas como la locura, como
la vida, como la muerte. Miller decía que podemos encontrarnos
con ella en cualquier molécula, en las fibras nerviosas, en los hilos de
una tela de araña; se trata probablemente de la misma “línea de
ballena” de la que habla Melville en Moby Dick, que puede arrastramos
o estrangularnos cuando se despliega. Quizá es la “línea de droga” de
Michaux, la “aceleración lineal”, “la correa del látigo de un cochero
enfurecido”. Puede ser la línea de un pintor como Kandinsky, o la línea
que causó la muerte a Van Gogh. Creo que cabalgamos sobre estas
líneas cada vez que pensamos con suficiente vértigo, cada vez que
vivimos con suficiente intensidad.” (Deleuze)

22.00 //SM/ Las líneas que son la frontera, que son el muro que separa también la razón
de la locura, o lo real de lo irreal, y donde uno a veces se encuentra en un estado
bastante peligroso. Porque uno está en ese borde tratando de traer fragmentos de lo
irreal al mundo supuestamente llamado real. Ahora, hay una frase de Thomas Huxley,
que es maravillosa, y que se relaciona con todo esto, cuando habla de la búsqueda del
conocimiento. “Vivimos –decía él- en una isla de conocimiento, rodeados de un océano
de ignorancia. Y la misión de cada nueva generación es ganar un poco más de tierra”.
Entonces, de alguna forma este borde, esta frontera, que también menciona Victor
Hugo, cuando dice que dentro de cada hombre hay un monte Etna, un Everest, etc, al
cual cada uno de nosotros puede subir, pero cuando se llega a la cumbre, uno se da
cuenta de que estamos rodeados de tinieblas, de nubes oscuras, de lo desconocido. Y
son muy pocos los que se atreven a volver a este monte Etna que uno lleva dentro de sí
y, desde la cumbre, dar pequeños pasos, internarse en estas tinieblas, en este mundo
desconocido. Son muy pocos los que se atreven. Pero una vez que uno ya se empieza a
obsesionar y vuelve a este monte, a esta cumbre, y uno se obsesiona con lo
desconocido, se vuelve algo irresistible. Y está todo relacionado, es decir,
constantemente estamos descubriendo este mismo horizonte, en cualesquier parte. En
cualquier signo, movimiento, gesto. Por eso la línea de Kandinsky, la línea de las
circunvoluciones del propio cerebro…

CL / La línea del Afuera, que “Al mismo tiempo, es lo que está más próximo que
cualquier mundo interior. De ahí la mutua y perpetua inversión de lo cercano y
lo lejano” (DELEUZE)

SM / “Contemplo mundos distantes, pero que están más cercanos que mis manos y mis
pies.” Es muy simple la frase, pero creo que lo dice todo.

CL/ “Nuestra inspiración no viene hoy de los ordenadores sino de


la microbiología del cerebro: el cerebro se presenta como un rizoma,

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una hierba más que un árbol, “an uncertain system” con mecanismos
probabilísticos, semi–aleatorios, cuánticos. No es que pensemos según
los conocimientos que tengamos acerca del cerebro, sino que todo
pensamiento nuevo traza en el cerebro surcos desconocidos, lo tuerce,
lo pliega o lo rasga.” (DELEUZE)

SM / Perfecto. La inspiración viene hoy de lo que estamos hablando, es decir, descifrar


la mecánica cuántica de la mente, y de lo que estamos haciendo con Inferno, de
considerar la literatura como una forma de forzar la máquina cuántica hacia nuevas
posibilidades. De allí viene toda la inspiración.

CL/ “Hemos contrapuesto, en este sentido, los rizomas


a los árboles, ya que los árboles, o más bien los procesos arborescentes,
son los límites provisionales que detienen por un momento el rizoma y
su transformación. No hay universales, sólo singularidades. Un
concepto no es un universal, sino simplemente un conjunto de
singularidades cada una de las cuales se prolonga hasta las
inmediaciones de otra.” (DELEUZE)

SM/ Singularidades.

CL/ En este sentido Kounboum no sería un árbol sino un rizoma. Uno puede rasgar su
piel y acceder a las arborescencias interiores.

SM / Sí, y entramos a los fractales. Tampoco debemos olvidar a Blake, o a Leibnitz.

CL/ Leibnitz es central para todo esto.

SM/ Es central. Creo que pocas personas se van a dar cuenta de que en La Segunda
Enciclopedia de Tlön los verdaderos héroes no aparecen al principio ni están tan
desnudos. Alguien podría decir que son los alquimistas de la Matriz, o es Newton
propiamente tal. Y no es así. La clave es la mónada jeroglífica o la mónada holográfica
de Leibnitz, que en el fondo es su monadología, como emblema. Leibnitz es el eje, es el
ser más completo, el más complejo, el que está más cercano a lo fantástico, a lo divino,
a lo sagrado, y por eso él maneja la caja de teca, maneja la cábala, pero en forma plena,
y la altera. Maneja los SEPHIROTS. En cambio Newton está dominado por Urizen.
Newton está totalmente dominado por la razón, aunque tiene también el elemento
místico. Sin embargo es la visión que la humanidad tiene de Newton, por eso Newton es
tan famoso, porque la humanidad está dominada por Urizen, entonces ellos ven al
Newton urizénico. Y Leibnitz ha sido entre comillas ocultado; las computadores no
existirían sin Leibnitz, un montón de cosas no existirían sin Leibnitz, sin embargo se lo
oculta, porque hay una cierta vergüenza, ya que Leibnitz lucha por LOS.

CL/ O sea, Leibnitz sería el primero que se da cuenta del carácter cuántico de la mente.

SM/ Y el primero que le da valor al CERO, en el sistema binario. Él crea el sistema


binario. Y esto es muy interesante, porque cuando él valora el cero, está valorando la
nada, está valorando la belleza, está valorando lo desconocido. Está valorando el
universo CANGOTU. En Leibnitz está el universo CANGOTU. En la religiosidad de
Lebnitz hay algo de Bruno.

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CL/ De hecho la doctora F.Yates, en El arte de la memoria, coloca a Leibnitz como
uno de los últimos representantes de este arte mnemotécnico cuyo máximo exponente
fue Bruno.

SM/ Entonces quizás antes de entender a Giordano Bruno deberíamos entender a


Leibnitz. Leibnitz es un puente: nos conecta. Es nuestro LOS, para que algún día
encontremos a URTHONA. Porque LOS es la división de URTHONA. Nosotros
podemos acceder a LOS, no podemos acceder a URTHONA. URTHONA es la unidad
ya sagrada, fuera del tiempo y del espacio. Pero acá en la Tierra estamos condenados a
ser dominados por URIZEN, fundamentalmente, y LOS es el que nos da la escapatoria.
Pero, ¿Cuántos lo ven? Es muy fácil tomar un texto de Blake, un texto de Leibnitz y a
nivel filosófico y literario quedarnos solamente en la superficie.

CL/ (Lee) “Todo empieza en Lewis Carroll con un combate horrible. Se trata del
combate de las profundidades: hay cosas que estallan o nos hacen estallar, cajas que son
demasiado pequeñas para su contenido, alimentos tóxicos o venenosos, tripas que se
alargan, monstruos que nos engullen. Un hermano pequeño utiliza a su hermano
pequeño como cebo. Los cuerpos se mezclan, todo se mezcla en una especie de
canibalismo que junta el alimento y el excremento. Hasta las palabras se comen. Es el
ámbito de la acción y de la pasión de los cuerpos: cosas y palabras se dispersan en todos
los sentidos o por el contrario se sueldan en bloques indescomponibles. Todo es horrible
en el fondo, todo es sinsentido. Alicia en el país de las maravillas debería para
empezar llamarse Las aventuras subterráneas de Alicia.
¿Pero por qué Carroll no utiliza este título? Pues porque Alicia conquista
progresivamente las superficies. Emerge o vuelve a subir a la superficie. Crea
superficies. Los movimientos de hundimiento y de enterramiento dejan paso a ligeros
movimientos laterales de deslizamiento; los animales de las profundidades se vuelven
figuras de naipes sin espesor. A mayor abundamiento, Del otro lado del espejo toma
posesión de la superficie de un espejo, instituye la de un tablero de ajedrez. Puros
acontecimientos escapan de los estados de cosas. Uno ya
no se hunde hasta el fondo, sino que acaba pasando al otro lado a
fuerza de deslizarse, haciendo como los zurdos e invirtiendo el derecho y el revés. La
bolsa de Fortunatus que describe Carroll es la banda de Moebius en la que una misma
recta recorre ambos lados. Las matemáticas son buenas porque instauran superficies, y
pacifican un mundo cuyas mezclas en el fondo serían terribles: Carroll matemático, o
bien Carroll fotógrafo. Pero el mundo de las profundidades todavía ruge bajo la
superficie, y amenaza con reventarla: incluso extendidos, desplegados, los monstruos
nos obsesionan.” (DELEUZE)

SM/ Magnífico. Me pregunto qué habría dicho Juan Luis Martínez, si estuviera vivo, al
ver esta relación. O quizás, si Juan Luis Martínez hubiera seguido vivo, ni tú ni yo
podríamos haber hecho nada.

CL/ Yo creo lo mismo. Su muerte dejó una cierta grieta…

SM/ Su muerte creó un desierto que permitió automáticamente ver quienes seguían y
quienes no seguían. Porque mucha gente después colgó sus guantes, no siguió la lucha.
La muerte a veces de grandes autores o de figuras que a uno lo han influenciado, ya sea
en su vida, en su obra, etc, también permite que uno se arme y salga a batallar. Es como

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quedar huérfano. Pero mientras exista la figura paterna, sobreprotectora, (de donde
viene también esta cosa freudiana de matar al padre) o mientras no se esté
completamente huérfano, uno no puede ser uno. Muchos viven a la sombra de sus
autores. Son demasiado Blake, demasiado Borges, y no alcanzan a revelarse por
completo. Si uno se revela por completo lo primero que van a decir es ‘ah, este es un
chabacano, este es un tipo que está rompiendo con la tradición anterior.’ Sin embargo es
mucho más fácil hacer una obra a la sombra, por ejemplo, de Borges, como Borges, y la
gente lo va a aceptar, porque van a decir “ah, es un digno hijo de su padre”. Pero cuando
uno se atreve, uno reconoce su herencia, pero el individuo está rompiendo, está
destrozando su herencia, la está dilapidando. Entonces, ¿qué es esto? La gente ve en ello
solamente una gran vulgaridad. Y realmente lo que uno está haciendo es crear la propia
voz. Los grandes maestros originalmente siempre son tremendamente chabacanos,
vulgares, irrespetuosos, hasta que se convierten en un modelo de adoración.

CL: El mismo Lovecraft no habría podido crear una obra con tanta fuerza sin antes
romper con todas las técnicas narrativas anteriores. Uno lee a Lovecraft y hay tantas
palabras que sobran, tanto descuido, pero detrás de eso hay una tal fuerza…

SM/ Siglo xviii. Es el siglo xviii, es decir, hay una conciencia. Ahora me invitaron a dar
una charla sobre Lovecraft y empecé a divagar acerca de cual sería el título más
correcto. Y encontré, en medio de unos apuntes, de autores que traduje hace mucho
tiempo, un apartado donde se hablaba de la conciencia cósmica de H.P.Lovecraft. Y esa
frase lo resume muy bien. H.P.Lovecraft / Conciencia Cósmica. Hay una conciencia que
antes no existía, y esa es la gracia de Lovecraft, y esa es la gracia de un verdadero autor.

CL/ Hay una carta por ahí, donde Lovecraft habla de la magia de lo impersonal, de
llegar con el propio pensamiento a tocar esas regiones impersonales donde uno se
proyecta hacia el cosmos. Uno estaría tan imbuido de ese misterio cósmico que ya se
olvida a sí mismo como persona, y uno entra en esta frecuencia. Yo lo veo casi como
algo religioso.

SM/ Y siendo él tan ateo. Es lo que hablábamos antes. Yo creo que todo esto debería
llamarse religión. Esa sería la única palabra. Porque de alguna forma es trabajar con lo
desconocido. Y es un trabajo de absoluta fe, que aparentemente no tiene valor ninguno,
aparentemente no nos conduce a ninguna parte. Tampoco nos hace tan
extraordinariamente felices. Desde el punto de vista humano es lo que nos caracteriza,
es nuestro gran sufrimiento, es nuestro gran motor, pero también nuestra gran
impotencia. Y es algo que dijo muy bien Stanley (¿), en El nuevo Adán. Él dice que la
humanidad persigue siempre un propósito, un propósito fantasmal, en el cual no hay
nada de materia ni de energía. Es algo completamente invisible. Es como pretender que
existe un propósito, y condenar a cada nueva generación a que siga adelante buscando
ese propósito.

CL/ El paraíso sería poder vivir con esa gracia con que se desplazan las partículas
subatómicas.

SM/ A propósito de eso, a mí me gusta pensar que nosotros en verdad somos partículas
subatómicas y nunca hemos dejado de serlo. Y somos partículas subatómicas que
tenemos la gracia de poder crear el universo entero. Por eso hablamos y pensamos y nos
hemos creado esa imagen de que somos seres humanos, que formamos parte de la

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naturaleza como una especie aparte, y toda una gran fantasía. Y nuestra mente crea todo
el universo, porque somos partículas subatómicas con una inteligencia increíble.
Estamos creando todos los universos paralelos y toda la realidad, y realmente nunca ha
existido en el universo el ser humano. Lo que existe son simples partículas subatómicas
autoconscientes.

CL/ A mí me gusta mucho esa definición de Omar Vega en el prólogo de tu libro,


cuando dice que las partículas subatómicas son ‘las sombras de misteriosas funciones de
probabilidad’. Me recuerda mucho a las sombras de Gormenghast.
“Escribir indudablemente no es imponer una forma (de expresión) a una materia vivida.
La literatura se decanta más bien hacia lo informe, o lo inacabado, como dijo e hizo
Gombrowicz. Escribir es un asunto de devenir, siempre inacabado, siempre en curso, y
que desborda cualquier materia vivible o vivida. Es un proceso, es decir un paso de
Vida que atraviesa lo vivible y lo vivido. La escritura es inseparable del devenir;
escribiendo, se deviene–mujer, se deviene–animal o vegetal, se deviene–molécula hasta
devenir–imperceptible. Estos devenires se eslabonan unos con otros de acuerdo con una
sucesión particular, como en una novela de Le Clézio, o bien coexisten a todos los
niveles, de acuerdo con unas puertas, unos umbrales y zonas que componen el universo
entero, como en la obra magna de Lovecraft.”

SM/ ¿Quién escribió esto?

CL/ Deleuze.

SM/ J aja, definitivamente uno no puede componer con la ventana abierta.

CL/ (Lee)“Sin embargo, el libro de Wolfson no pertenece al género de las obras


literarias, ni tampoco pretende ser un poema. Lo que convierte el procedimiento de
Roussel en obra de arte es que el desfase entre la frase inicial y su conversión resulta
colmado por historias maravillosas proliferantes, que progresivamente alejan el punto
de partida y acaban ocultándolo por completo. Por ejemplo, el acontecimiento tejido por
el «telar de paletas» hidráulico que encubre el «oficio que obliga a levantarse al alba»
(juego de palabras intraducible con «métier», «telar» en el primer caso y «oficio» en el
segundo, y «aubes», «paletas» en el primer caso –como las de un barco de río, por
ejemplo– y «levantarse al alba» en el segundo). Se trata de visiones espléndidas.
Acontecimientos puros que se desarrollan en el lenguaje, y que sobrepasan tanto las
condiciones de su aparición como las circunstancias de su efectuación, como una [24]
música excede la circunstancia en la que se la toca y la ejecución que de ella se hace.
Sucede lo mismo con Brisset: poner de manifiesto la cara desconocida del
acontecimiento o, como dice, la otra cara de la lengua. Así pues, los desfases entre una
combinación lingüística y otra generan grandes acontecimientos que los colman, como
el nacimiento del cuello, la aparición de los dientes o la formación del sexo. Pero nada
semejante en Wolfson: un vacío, un desfase experimentado como patógeno o
patológico, subsiste entre la palabra que se va a convertir y las palabras de conversión, y
en las propias conversiones. Cuando traduce el artículo inglés the en los dos términos
hebreos eth y he, comenta: la palabra materna está «fracturada por el cerebro igualmente
fracturado» («fêlé» en el original francés, «resquebrajado» pero también «chiflado») del
estudiante de lenguas.
Las transformaciones nunca alcanzan la parte espléndida de un acontecimiento, sino que
permanecen pegadas a sus circunstancias accidentales y a sus efectuaciones empíricas.

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Así pues, el procedimiento no pasa de protocolo. El procedimiento lingüístico gira sin
tiento, y no llega a un proceso vital capaz de producir una visión. (…) El estilo de
Wolfson, su esquema proposicional, aúna por lo tanto el impersonal esquizofrénico y un
verbo en el potencial que expresa la espera infinita de un acontecimiento capaz de
colmar los desfases, o por el contrario de ampliarlos en un vacío inmenso que lo engulle
todo” (…) (DELEUZE)

SM/ Eso es espectacular. ¿Pero hay algo de Wolfson ahí? ¿Dónde terminó, en un
manicomio?

CL/ Era un ezquizofrénico desatado. Hay un fragmento aquí muy interesante.

SM/ A ver, capaz que tenga algo de este hombre y no me haya dado cuenta (busca)

CL/ ¡Busca, busca a Wolfson!

SM/ Curiosamente este es otro ezquizofrénico que cita Julio Cortázar.

CL/ Ese es un suizo, Wölfliin.

SM/ Pero qué curioso que haya una relación.

CL/ Este Wölfflin es increíblemente delirante, hay un collage suyo que se llama Sopa
Campbell con marcha fúnebre…

SM/ Es alucinante, en verdad. Pero entre Wölfflin y Wolfson uno no sabe de quien
están hablando.

CL/ Y entra uno a sospechar, porque dice: “Se trata de una letanía de disyunciones en
las que se reconoce a los personajes de Beckett, y a Wolfson entre ellos” (DELEUZE).
Es decir se presenta a Wolfson como un personaje de Beckett.

SM/ Es curioso, porque de repente Wolfson…¿existirá Wolfson realmente? (Me


muestra el libro La vuelta al día en ochenta mundos, de Cortázar) Esta es una edición
limitada, que después se reeditó pero en formato normal.

CL/ Este es como el libro cuántico de Cortázar.

SM/ Sí. Bueno, estas grabaciones que estamos haciendo hay que transcribirlas.

(Pausa. Buscamos en la Biblioteca Virtual, Gormenghast, de M.Peake)

Titus tiene siete años. Vive confinado en Gormenghast. Ha sido amamantado con
sombras y destetado, por así decir, en las redes del ritual. Para sus oídos, ecos, ante sus

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ojos, un laberinto de piedra. Y sin embargo, algo muy distinto de este legado sombrío
llena su cuerpo. Porque, ante todo, es un niño.
Un ritual más poderoso que cualquiera concebible por el hombre combate la oscuridad
perpetua: el ritual de la sangre, de la sangre vehemente. Estos arrebatos de sentimiento
nada deben a los antepasados del niño, sino a las huestes irreflexivas e incontables de la
infancia del mundo.
Él regalo de la sangre luminosa, que ríe cuando los dogmas murmuran: «Llora», que se
lamenta cuando las leyes caducas graznan: «¡Alégrate!». ¡Oh pequeña revolución entre
las vastas sombras!

Titus es el septuagésimo séptimo heredero de una cumbre que se desmorona, de un mar


de ortigas, de un imperio de roja herrumbre, de las huellas del ritual, que se hunden en
la piedra hasta los tobillos.
Gormenghast.
Ensimismada y ruinosa, cavila en la sombra: la manpostería inmemorial, las torres, los
pasadizos. ¿Todo se desmorona? No. Un céfiro sopla por una avenida de chapiteles, un
pájaro canta, un arroyo brota impetuoso de la corriente asfixiada. En el corazón de un
puño de piedra se agita una mano de muñeca y su calor se rebela contra la palma yerta.
Una sombra se desplaza. Una araña se mueve.
Y la oscuridad serpentea entre los personajes.

II

¿Quiénes son los personajes? ¿Y qué ha aprendido Titus de ellos y de su hogar desde el
lejano día en que la condesa de Groan le diera a luz en una estancia llena de pájaros?
Ha aprendido el alfabeto de la arcada y el pasadizo, el lenguaje de las escalinatas
sombrías y las vigas carcomidas. Los lóbregos salones acogen sus juegos, sus campos
son los patios del castillo, sus árboles, los pilares.
Y ha aprendido que siempre hay ojos: ojos que vigilan, pies que siguen y manos que lo
sujetan cuando se debate, que lo levantan cuando tropieza. De nuevo en pie, mira sin
sonreír. Unas figuras altas se inclinan, algunas enjoyadas, otras harapientas.
Los personajes.
Los vivos y los muertos. Las figuras y las voces que llenan su pensamiento, pues hay
días en que los vivos carecen de sustancia y los muertos están activos.
¿Quiénes son esos muertos, esas víctimas de la violencia cuya única influencia en el
tono de Gormenghast se reduce ahora a una reverberación inextinguible? Pues las ondas
todavía se expanden en oscuros anillos y un movimiento se transmite sobre la superficie
erizada de las aguas aunque las piedras sumergidas permanezcan inmóviles. Los
personajes que sólo son nombres para Titus, aunque su padre sea uno de ellos, aunque
todos vivieran ya en el momento de su nacimiento. ¿Quiénes son? Pues el niño sabrá de
ellos.

Teorías de Penrose.

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SM/ La mente humana está en el caos. Ese es otro elemento fundamental para mí,
siguiendo a Roger Penrose con su biofísica cuántica de la mente. Y que muchos podrán
criticarlo y decir que el hombre está medio místico, o que no aporta mayor prueba
científica. Pero es prácticamente la única teoría más lógica, de acuerdo a lo que se sabe
acerca funcionamiento del cerebro y la mecánica cuántica. Y yo me permito ir un poco
más allá, es decir: si existen infinitos universos paralelos, y si la mente humana
funciona a nivel cuántico, nuestro cerebro entra constantemente en intersección con
estos universos3, por lo cual podemos afirmar que la realidad se construye a partir de las
definiciones cuánticas que hace nuestro cerebro de distintos universos paralelos.
Entonces, nuestro universo está compuesto a partir del caos, y constantemente nosotros
lo regresamos al caos.

CL/ Chopra dice que existirían tres niveles de realidad. El cuántico, que es nivel de la
mente, el físico, y un tercer nivel que él denomina el nivel virtual, que es donde se
produce la experiencia pura de lo divino. Es el nivel que está más allá de la
materialización, el nivel de las infinitas posibilidades no manifestadas. Este sería el
nivel puro del espíritu, más allá de toda causalidad.

SM / Penrose habla –junto con Hameroff, un anestesista- de una teoría de la biofísica,


según la cual en el cerebro existirían unos túbulos, en las neuronas, unas estructuras
tubulares con un líquido que es el que permite la definición cuántica. Y que todas estas
infinitas posibilidades se determinen en una sola. Los microtúbulos, así los define él;
que estarían en las neuronas del cerebro. Por lo tanto nuestro cerebro sería una gran
máquina cuántica, que reduce el vector de estado. Eso es interesantísimo.

CL/ Por lo tanto, puede reorganizar la realidad prácticamente a su antojo.

SM/ Todas nuestras ideas y sueños serían elementos que no alcanzaron a definirse en
forma plena, y quedaron a nivel inconsciente o subconsciente.

CL/ Quedaron en el nivel virtual.

SM/ Pero son tan reales nuestros sueños e ideas como la definición de la copa que
tenemos ante nuestros ojos. Porque así como nuestro cerebro permitió que nosotros
visualizáramos esta copa definida, y visualizáramos todos los elementos que componen
nuestro universo, asimismo hay muchos otros elementos que no alcanzaron a ser por
completo definidos y quedaron al nivel de las ideas y de los sueños. Entonces, la gran
metáfora de todo esto está en nuestros libros, en nuestras lecturas. Nosotros leemos el
universo, leemos el mundo, pero hacemos distintos tipos de lecturas. Hay una lectura
que materializamos, y hay otra lectura que nunca materializamos. Pero además
sabemos, percibimos, en este nivel mental donde las cosas están a medio definirse,
permaneciendo como ideas, sueños, pesadillas, que hay otros elementos que quedaron
completamente fuera. Y nosotros los perseguimos. De algún modo, el trabajo del
escritor, el trabajo del artista, del creador, consiste en forzar a la máquina cuántica a
entrar en todos los universos paralelos, en todas las otras posibilidades cuánticas que se
nos han escapado. ¿Se dan cuenta qué revolucionario es todo esto? Y el acto de escribir
a propósito un libro infinito es el acto a propósito de conectar con esos infinitos
universos. Como estos no tienen fin, la obra de Carlos Lloró (el Inferno) tampoco puede
tener fin. He dicho (risas). Brindemos por eso. Eso fue muy meieriano (risas). Muy
3
La mente es una interfaz entre la materia y la energía (Rubén Feldman)

49
Chopra. Después van a decir ‘Sergio Meier le copia a Chopra’. ‘Todo lo que escribe
Sergio Meier es puro Chopra’. ‘Y Carlos Lloró es puro Peeters y Schuiten’. Salud,
salud.

CL/ Hay un juego que me gustaría alguna vez implementar, y podríamos hacerlo juntos.
Se trata de la Metaciudad. Hacer un gran mapa del universo fantástico, donde cada calle
y cada lugar estén tomados de novelas fantásticas y de ciencia ficción. Por ejemplo,
debería estar la ciudad de Arkham, la ciudad de La Otra Orilla de Kubin, algunas calles
de Dickens; estaría representada toda la geografía de la literatura fantástica.

SM/ Eso sería el Orbis Tertius de Borges.

CL/ Y después se podrían empezar a escribir los relatos de esa ciudad. Lo que pasó en
cada esquina…

SM/ De alguna forma Internet se suponía que iba a buscar eso, pero lamentablemente se
fue por otro lado.

CL/ Se fue por todos lados.

SM/ Se fue por todos lados y por ninguno. Y se perdió. Nosotros necesitamos todavía el
objeto libro. Porque el objeto libro se corporiza. En cambio Internet todavía está en el
nivel de los sueños. Pues el computador es un cerebro, pero no es un cerebro cuántico:
es una burda imitación de nuestro propio cerebro. Y por tanto, como burda imitación de
nuestro propio cerebro, vulgariza aún más nuestras miserias, los caminos abortados. Y
esto lo hace también un experimento interesante, un hipertexto interesante. Pero el
objeto-libro seguirá siendo…

CL/ Inefable.

SM/ Inefable. Porque siempre va a seguir siendo imposible, es decir. ¿Cómo vamos a
tener esta caja donde lo vamos a contener todo? Es como el mismo Kounboum. ¿Cómo
va a existir un árbol que yo raspando su corteza voy a encontrar siempre nuevos signos?
Uno tras otro. Es algo absolutamente imposible.

CL / Están crepitando las castañas.

SM/ Sí. El crepitar de las castañas. No, si tenemos en estos momentos aquí en casa una
atmósfera muy europea. Me pregunto si esto del libro infinito no será más bien oriental.

CL/ Es una idea china. La discontinuidad de la muralla china establece un paralelo con
la discontinuidad de la psiquis humana. Y la imposibilidad de crear una línea continua
que pueda abarcarlo todo, pues la muralla es inconclusa por definición, por necesidad
profunda.

SM/ Y la cantidad de muertos que ayudaron a construirla, la amalgama de cadáveres


que unió los ladrillos de esa muralla, porque los obreros morían y los enterraban ahí
mismo. Entonces la muralla es el monumento funerario, y es la gran metáfora de nuestro
cerebro, que guarda tantas mentes no abortadas, sino muertas definitivamente. Nosotros
somos producto de la muerte. Eso es lo más irónico. Somos producto de la muerte de

50
todos nuestros antepasados y de la muerte de todos los libros que hemos leído. Y cuyos
autores han sido brutalmente asesinados en la academia. Borges y Kafka han sido
masacrados. Molidos, pulverizados, en cada ensayo. Sus cuerpos molidos, sus huesos
convertidos en polvo, el polvo convertido en átomos, y los átomos finalmente en nada.
Por eso es que la única forma de entender a Borges, de entender a Kafka, de entender a
Emar, a Bolaño, etc, es escribiendo nosotros mismos. Y eso lo tiene muy claro el
Inferno de Carlos Lloró, donde los personajes principales no leen a los autores, sino que
ellos los escriben. Viven el proceso. Y esa la única forma de acercarse. Porque ya a
estas alturas del partido no nos podemos acercar completamente a través de la pura
lectura. Han sido molidos. Han sido pulverizados. Y muchos, vueltos nada. Es cosa de
ver en las micros cuando colocan el poema de Borges, o la jueza Polo en televisión,
“vamos a empezar citando a ese gran escritor argentino, Jorge Luis Borges”, y lo pone
al mismo nivel que cualquier otra cosa. Entonces están siendo pulverizados ya.

CL/ Como dice Raúl Ruiz, los límites entre la farándula y la academia cada vez son más
borrosos. Porque la academia se está farandulizando y la farándula se está
academizando.

SM/ Y eso yo creo que empezó con Aristóteles. Poe, en su Eureka, que es una
maravilla, él habla de un tal Aries Tottles4. Es un libro misterioso, llegado del futuro. Y
el libro que él escribe es este libro del futuro, Eureka; este ensayo físico-metafísico,
donde él cree haber encontrado una teoría sobre la explicación de todo el universo. Y
cuando lleva el manuscrito al editor, este lo mira, arruga la nariz, y le arroja los papeles,
diciendo: “¡esto no sirve para nada. Traiga los cuentos de terror, traiga sangre!”.

CL/ Lo cual constata la hipótesis famosa de que un libro puede ser lanzado antes de ser
publicado. (risas)

SM/ Le pasó a Poe…Yo creo que se arrojan de diversas formas los libros…Y hoy día,
el mundo está listo para el Inferno. Porque vivimos en él. El Inferno es una respuesta a
la Red. Es eso. Laberintos, escalas, espejos, agujeros negros. Ahora, para mí, La Casa
de la Tortuga, puede ser leído como prácticamente todo el libro completo. Es decir,
alguien puede leer el primer cuento, y saber ya todo lo que viene, pues el primer cuento
contiene a los que siguen. Pero el camino al Inferno exige después que tú sigas leyendo.
Aunque no sea necesario. Ya no es necesario después de La Casa de la Tortuga. Pero si
tú eres absorbido por la Casa de la Tortuga, vas a tener que seguir leyéndolo. Y
escribiéndolo.

CL / Los primeros textos que yo escribí, trataban de la Casa de la Tortuga. Y esos


primeros textos hablaban de un muchacho que llega a hacerse cargo de la herencia que
le había dejado un tío. Y la herencia es una biblioteca. Y supuestamente todas las demás
historias no son más que fantasías que él tiene al leer los libros de esa biblioteca. Pero lo
más probable es que él nunca haya salido de esa Biblioteca Áurea. Y todas las demás
historias que hablan del Teatro Cuántico, etc, él las leyó ahí, pero en sí mismas nunca
existieron.

SM/ Claro, ese es el punto donde nace todo lo demás. Porque a la Casa llegan las cartas.
En la Casa están las habitaciones, está la escalera.

4
(a Turkish philosopher called Aries and surnamed Tottle)

51
CL / Y de hecho el Tren Transflorestino pasa por ahí mismo.

SM/ Pasa por ahí el tren. En la sala donde están los bustos, las cabezas mecánicas. Y ahí
está el Quijote, porque el Quijote de la Mancha es eso. Es decir, el personaje que viaja
en su propio infierno, que es el infierno de los libros. Y la gran estafa es que todo el
mundo lee el Quijote creyendo que es la historia de un hombre loco que anda en la
realidad. Pero realmente nunca ha estado en la realidad. Ese universo nunca ha existido.
Y tiene este juego de libros dentro de libros.

CL/ Y en el fondo hay dos lecturas del Quijote, que instituyen también dos caminos
para los escritores. La mayoría de los escritores buscan el camino del Quijote, y unos
pocos buscan el camino de Alonso Quijano.

SM/ Que es el verdadero.

CL/ Que es el camino borgeano, también. Cuando Borges dice, ‘yo soy un Alonso
Quijano que nunca salió de su biblioteca’. O cuando dice, ‘el hecho capital de mi vida
es la biblioteca de mi padre’. Que es una frase que, en otro sentido, repitió Juan Luis
Martínez, al decir que ‘yo no soy nada sin mi biblioteca’.

SM/ Claro. ‘Yo soy yo y mi biblioteca’. Eso en Juan Luis Martínez es clave. Porque la
biblioteca también es la memoria. Y qué vamos a decir ni a escribir si no tenemos nada
que recordar. La biblioteca es la pieza fundamental para que funcione la máquina
cuántica que es el cerebro. Porque la máquina cuántica funciona, pero no toma
conciencia de sus posibilidades hasta que aparece una pieza fundamental, que es la
pieza que la acciona. Es como La máquina del tiempo, de H.G.Wells. En la película, la
máquina tiene un cristal. Entonces el cristal, que se coloca en la palanca para accionar la
máquina, es la biblioteca. Y de hecho es algo que, según creo, no está en la novela. Y yo
leo la novela viendo la película porque fue la primera película de ciencia ficción que me
gustó. Mucho antes de haber visto Viaje a las estrellas, Perdidos en el espacio, El
doctor Smith, etc, etc. Pero como película, como obra de arte, que me dejó satisfecho
ciento por ciento en la imaginación, en la estética, en la historia, mi película favorita de
la infancia es La Máquina del Tiempo. Que la daban en el canal 4. Y en aquella época
no había cable, no había repeticiones, no había nada. Pero yo, en algún momento de la
infancia buscaba, en la guía de programación de los diarios, y descubría a veces que
daban La Máquina del Tiempo, por ejemplo, a las 4 de la tarde de tal día. Y me ponía
como loco, porque era la gran, gran historia. Y de allí yo creo que viene mi germen
steampunk. Es por Wells, directamente; por La Máquina del Tiempo de H.G. Wells. Y
no me había dado cuenta hasta este instante.

CL/ Y esto quedó grabado para la posteridad.

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SM/ Nosotros tratamos de vislumbrar lo que ha quedado fuera de los universos


paralelos que nuestro cerebro y nuestra biofísica cuántica pudo definir. O pudo captar,
mejor dicho. Cuando se define entonces ya lo vemos, en nuestro universo físico, pero
hay elementos que nos quedan dando vueltas. Entonces gracias a este mundo del sueño,
a este mundo que no se corporizó por completo, se crean nuestras ideas y se crea
también nuestra conciencia. Y esto es muy interesante, porque siempre está el misterio:

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¿de dónde viene la conciencia? Porque nosotros tenemos conciencia, pero ¿qué es la
conciencia? Puede que el universo entero tengo conciencia, si es que el universo entero
nos está alimentando. El universo entero se intersecta, el Multiverso se intersecta, y es
este Multiverso la conciencia pura. Nuestra mente es la intersección de los universos
paralelos. Entonces la conciencia está en todos los universos paralelos. Y de ahí
podemos volver a Leibnitz, a las mónadas, pero ese ya es otro tema, que va más allá de
lo que estamos ahora analizando.

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SM/ Yo tenía una obsesión por el libro infinito, y no conocí el libro infinito hasta que
apareció Inferno. Porque el libro infinito no estaba. Lo más cercano era Emar. Y Emar
apareció destronando a Alastair Gray, dentro de la cosa moderna, porque estaba
Pynchon, y después Gray. Después vino Juan Emar por acá, después vino Bolaño, y
están además los Álbumes de Babel de Julián Ríos, un work in progress que se mantiene
ahí. Y que es una cosa muy rara, pues él constantemente trata de crear un lenguaje
nuevo. Es siempre un chiste, una sátira sobre las palabras. Siempre está jugando con el
lenguaje. No hay una historia clara. No hay una teoría clara. Es un constante juego, un
juego infinito de palabras. Es Babel puro. Es la creación de idiomas nuevos. Pero
posteriormente va a aparecer 2666 de Bolaño, que también viene entrando a la carrera.
Y lo último que conocemos, es Carlos Lloró con su Inferno. Y ahí ya todo empieza a
cambiar.

KL/ Se me estaba ocurriendo algo, que quedará grabado acá. Y es que me gustaría que
proyectáramos un libro, y yo me encargaría del financiamiento de ese libro, y lo
podemos hacer el próximo año, si tú quieres, que se llame algo así como
Conversaciones en torno al Libro Infinito.

SM / Eso es alucinante, y yo creo que ya lo estamos empezando a hacer. Incluso,


recuerdo que una vez presenté yo una conferencia, sobre los libros infinitos, y
reconozco que en verdad me anduve trastornando.

CL/ Lo cual quiere decir que estuviste cerca del Nirvana. Porque trastornarse, en estos
universos, significa llegar al éxtasis máximo. La divina demencia.

SM/ Introducción (lee). “La literatura no sería tan importante si sólo se tratara de lo que
su imagen más superficial nos presenta. Poesías hermosas y novelas entretenidas, para
divertirnos simplemente. No, la literatura es importante porque, de todas las artes, es la
que ha tenido el privilegio de ser la depositaria y transmisora de prácticamente toda
nuestra cultura, incluyendo al resto de las humanidades y ciencias. La religión, la
historia, la política, etc. Para referirnos a lo más sagrado, Dios, no hablamos de la
música, la pintura, o la danza de Dios, sino de la palabra de Dios. Hasta las leyes
humanas existen por una glorificación de la palabra. Lo que no está escrito no existe
para los griegos, y de ahí vienen las leyes, ‘usted tiene que tener la escritura de esto’. Si
no tiene la escritura de un terreno, no puede demostrar que el terreno es verdaderamente
suyo. ‘Usted es dueño de una casa, ¿pero qué casa, señor?’.

CL/ Yo soy el autor de un libro, pero, ¿de qué libro?

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SM/ Las leyes humanas son una glorificación del poder de la palabra, del poder de la
escritura. (Lee): “El concepto de lectura lo utilizamos para interpretar la música, la
pintura y el universo todo que nos rodea. Leemos todo. A diferencia de un cuadro, que
sólo puede ser observado en una pared, o a través de diversas fotografías, o una partitura
musical, que en cada interpretación muta en diversos grados con respecto a la
percepción original del compositor, la literatura, a través de la reproducción impresa
puede multiplicarse idéntica e inmediata para infinitos lectores, por todo el mundo y por
todos los tiempos. El afán creador del hombre es consustancial a su naturaleza. El
concepto de mayor importancia que desarrolló Tolkien fue el de subcreación. Este autor
cristiano sugiere una hermosa idea: el deseo de ser un subcreador lleva implícita la
existencia de un creador. ‘Hacemos –escribe- a nuestra medida y a nuestra derivativa
porque nos hacen. Y no sólo nos hacen, sino que nos hacen a imagen y semejanza con
un hacedor.’ Todo gran escritor, ha compuesto un libro que intenta resumir todo el
conocimiento de su tiempo, de su mundo real, imaginario y espiritual, proyecto en que
busca el sentido último, una aproximación a la infinitud de la mente del Supremo
Creador. De allí el título de la presente charla, pretexto para pasar revista a este afán
eterno del hombre en su empeño por entender la creación y su destino. Y empezamos
con el nacimiento de la escritura, en el pueblito de Acab, un pueblito ahí, una cosa
insignificante (risas). Y después, mezclado con Sumer. 4500 años antes de Cristo.
Siempre escribiendo con su característica escritura cuneiforme. Ahí están las primeras
cosmogonías, el principio de todo. Y el mismo Paul Valery lo dice, refiriéndose a Poe,
de que el primer género literario original es el de la cosmogonía… Luego se habla de
los asirios, los fenicios, los judíos, etc. La Torre de Babel, donde ya aparece la infinitud.
Los salmos de David. Los núcleos mágicos de la antigua literatura religiosa acadiana. Y
después seguimos…ah, y el texto de Beroso, que es una maravilla. Porque en el texto de
Beroso están todos los monstruos, dioses. Y luego está la Biblia, la Cábala, que estudia
la creación del universo a partir de letras y números mágicos. “Esto quiere decir que la
literatura, contra toda experiencia, fue anterior a la dicción de las palabras’. El Espíritu
Santo ha escrito a través de los Apóstoles un libro (El Nuevo Testamento). El
Apocalipsis, el Corán, el Budismo, Pitágoras, la República de Platón, el Sueño de Eer,
los druidas, los estoicos, los pitagóricos. Para los maoríes, aborígenes de Nueva
Zelanda, hay una serie de pasos sutilísimos entre el caos primordial y un primer estado
que hará posible la creación y la especialización de la materia”. Es decir, los maoríes ya
estaban antes del Big Bang. Ellos tienen el Vacío Original, al que siguen el Primer
Vacío, el Segundo Vacío, el Vasto Vacío, el extendidísimo vacío, el seco vacío, el vacío
generoso, el vacío delicioso, el vacío atado, la noche suspendida, la noche gimiente, el
día permanente, el día brillante y por último, el Espacio.

CL/ O sea, ellos tenían plena conciencia del Tiempo.

SM/ Es alucinante, porque ellos están incluso antes del tiempo y del espacio. Después
Las Mil y Una noches, de otro Burton famoso, Richard Burton, que no es el actor de
cine, el esposo de Cleopatra.

CL/ De Elizabeth Taylor.

SM/ Claro, este es Richard Burton el explorador. Él las llamaba Las mil noches y una
noche. A thousands nights and one night. Y esa noche es…El barón de Hammer-
Purstadt…habla de ciertos hombres que él llama confabuladores nocturni, hombres de

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la noche que refieren cuentos. Existe un antiguo cuento persa… leyenda Alejandro de
Macedonia, Hasar Assana, Los mil cuentos, una noche más
la superstición de los números redondos
, y felizmente se agregó y una. Virtualmente
Y eso está en el Inferno. Galand fue quien primero lo trajo..
De Quincey
Chesterton
La Edad media, la tradición oral, los escaldos, los bardos, la Edda, la Edda de las
canciones,
Goethe, que también tiene mucho de infinito. Y está muy copiado y pervertido.
La Segunda parte del fausto está a las puertas del infinito.
el Karevala. Bueno, él se basaba mucho en el Karevala
Beda el Venerable. El rey Arturo, que tiene también esto de contar una misma historia
muchas veces…
La Divina Comedia
Rabelais
Ariosto
Flaubert. Bouvard y Pecuchet, que dicen, vamos a estudiar todo. Y nunca su proyecto
llega al fin.
Y se convierten en copistas al final. Y copian y copian libros.
Según Calvino, el proyecto es tan monstruoso…
Y después llegamos a William Blake.
Está Proust y está Joyce. Joyce es como el monstruo más grande.
Claro, porque él tiende una espiral hacia la Edad Media. Él sintetiza todo.
Una novela eterna, cíclica. El mito de que en un hombre están todos los hombres.
Un ensayo sobre Joyce, y el crítico decía
el hombre que está ahí somos todos los hombres.

Año 1996, Sergio compra El Archivista, escribe la Genealogía de los Libros Infinitos,
se edita el Umbral de Juan Emar, y Llord empieza a escribir el Inferno.

“El Archivista no debe faltar en la biblioteca de ningún aficionado a la obra de Karlés


Llord.”

Francois (¿?) Jerome Charyn es muy interesante…


Poesía desde el lado salvaje…Thomas Pynchon y John Barth…

“cuatro antinovelas policíacas , el cuarteto de Isaac.


sigue realizando triples saltos mortales en tierra de nadie

El ambicioso proyecto imaginario…

Un juego farragoso y peligroso,

en una serie de servilletas, boletas, dorsos de revistas.


Debo reconocer que yo escribo así…

La literatura que desafíe al laberinto…

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“La literatura sólo vive
el icárico intento de lo imposible…
el Amor Imposible, de A.Jarry

Calvino ya sabía que Carlos iba a escribir su obra…

Cabezas parlantes.

SM/ La verdad es que en esos agradecimientos, hay un resumen de las principales


cabezas parlantes.

CL/ Las grabadoras y las borradoras. (Lee) “La tercera gran novela de Carroll, Silvia y
Bruno, lleva a cabo otro progreso más…..”

SM/ Es curioso, porque las demás…se ven tan mínimas, en proporción a la última, que
es tan enorme, tan desmesurada. Literalmente la última es desmesurada. Es
desmesurada en su forma más física. En cambio las dos primeras son desmesuradas en
potencia. Y esa es la gran diferencia. Las primeras siguen funcionando como cuentos
para niños. En el sinsentido. En cambio la última ya tiene un sentido. Y esa apariencia
de querer darle un sentido, es lo que en verdad parece haber fallado. Pero yo creo que
no es así, creo que en realidad Carroll alcanza su triunfo porque permite esta
divagación. Y al permitir esta divagación, también permite que nosotros divaguemos
acerca del Inferno, y empecemos a conectar y a producir relaciones. Y que sea, como
bien aquí se dice, la primera novela que cuenta estas dos historias paralelas.

CL/ Como el cuento de la niña, el manuscrito y el viejo profesor de matemáticas.


¿Nunca leíste esa historia?

SM/ No, no. Bueno, eso es muy carrolliano.

CL/ (Lee)

SM/ Eso es muy de Carlos Lloró. Por lo de la ‘copita’…

CL/ A veces una mínima palabra nos delata.

SM/ Es muy de Carlos Lloró. Ningún otro autor utilizar la ‘copita’.

CL/ Podía ser la ‘crátera’, la ‘cornucopia’.

SM/ Claro. El estilo, y además que el portafolios, con los manuscritos, y el tío, esos son
elementos característicos de Lloró. Siempre hay un tío…

CL/ Una copita y un portafolios.

SM/ (Risas) No, y manuscritos interminables. Es que hay una combinatoria igual, muy
interesante. “El hombre que leía a Shakespeare”. No, pero con lo de Gormenghast, yo

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quedé más que satisfecho. No esperaba que fuese así, el segundo tomo. Pensé que iban a
ser capítulos más normales.

CL/ Y eso que leímos apenas el comienzo de una enorme cantidad de páginas
innavegables.

SM/ Esto que estuvimos estudiando después de almuerzo, las citas de la Lógica del
sentido, de Deleuze, me lo tienes que enviar. Eso es fundamental. Sobre todo las frases
que hablan acerca del rizoma; de la mente y el rizoma. Con esto creo que cerramos,
completamos un círculo. Sumado a lo de la mente cuántica. También la parte que habla
de los límites, de la línea.

CL/ Lo difícil quizás es cerrar un círculo sin abrir otro.

SM/ No, pero uno siempre se centra, y siempre hay ciertos patrones, ciertos caminos.
Cuando uno entra en el laberinto, hay un camino en el laberinto, aunque haya
muchísimos caminos. Pero uno siempre sigue una dirección determinada. Aunque uno
lo sabe infinito, lo siente infinito, se continúa una dirección. Uno no puede estar en
todas partes del laberinto al mismo tiempo. Se supone que es una característica de Dios.

CL/ O del Doctor Who.

SM/ O del Doctor Who. Que puede incluso dividirse. Y cuando se produce la división
puede estar, él mismo, en distintos lugares a la vez.

CL/ Aquí dice que (lee) ‘la literatura bítica se divide en homotropía…..’

SM/ ¿Pero esto de quien es?

CL/ Stanislaw Lem. Historia de la literatura bítica.

SM/ Ah, pero es maravilloso S.Lem. Esa historia me interesa. Todo lo que sea de
S.Lem. ¿Cuándo sacó este libro?

CL/ No sé…

SM/ ¿Fue uno de sus últimos volúmenes? Porque, a ver….eso yo lo necesito. Porque
eso para mí es fundamental.

CL / (Sigue leyendo…) (00:13) Es muy rousselliano esto.

SM/ Sí, muy rousseliano.

CL/ Yo creo que sería interesante un día llegar a crear un árbol con todos estos
personajes-autores de ciencia-ficción.

SM/ Sí, yo creo que uno podría armar un árbol genealógico.

CL/ O un árbol holográfico.

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SM/ …de los que forjan la mente holográfica. Porque la mente sería holográfica. Una
mente cuántica y holográfica. Eso es interesante. Eso evidentemente hay que
mencionarlo en tu Inferno. Por suerte estamos grabando. Lo de la mente cuántica y
holográfica. Lo que está en todas partes y en todo lugar. Viene a ser como la Mónada.
De tal modo que un texto, un párrafo del Inferno, está en todo tiempo y espacio de la
novela completa. Y uno puede entrar en la novela por cualquier lado. En cualesquier
parte del texto hay una escalera, hay otro subtexto, y eso lo hace mucho más rico.

CL/ Porque el laberinto no tiene comienzo ni final, sino únicamente entradas.

SM/ Solamente entradas. Pero uno a veces está en el borde. Y ese borde es peligroso
también. Uno está constantemente, Carlos, coqueteando con la locura. Si uno insiste,
uno se puede perder. De hecho, en cierto sentido tú y yo nos hemos perdido algo. Y eso
uno lo nota al ver que el resto de la humanidad también se aparta. Es literalmente comer
libro, vivir libro, vivir como un libro, respirar libros.

CL/ Y es interesante lo que dice Leibnitz: (lee) “Tras haber establecido las cosas, creí
estar entrando ya en el puerto, pero cuando me puse a meditar acerca de la relación del
alma con el cuerpo, me encontré como arrojado de nuevo en alta mar.” Deleuze aplica
esta frase a Foucault, a raíz de un libro de este llamado Historia de los hombres
infames. “Se hallaba, como Leibnitz, arrojado en alta mar. No tenía elección; o este
nuevo descubrimiento, o dejar de escribir.”

SM/ Sí….sí…(cavila, muy serio). Es que yo creo que hay un punto en que se hace
esto…se impone el vértigo. ¿Es necesario escribir? Porque uno puede narrar, seguir
narrando y componiendo libros sin escribirlos. De hecho el mismo proceso que nosotros
estamos realizando ahora, de hablarlo….Porque es distinto estar encerrado, solo,
escribiendo. Y otra cosa diferente es divagar y hablar, como hacían los antiguos. Porque
cuando uno sigue un camino, en este camino también es importante tener conciencia de
que en el principio de la literatura no se escribía: se hablaba. Y hay que tener conciencia
de eso, porque es muy importante cuando uno ya está en la frontera, en el límite. Eso es
clave. Porque cuantos miles de años no se habló. En qué momento se empiezan a
escribir la Iliada y la Odisea. Después que se han cantado innumerables veces.

CL/ Allí podría trazarse un paralelo con el significado del colapso de la función de
onda. Es decir, cuando algo está en el plano oral, se mantiene en el mundo de las mil
posibilidades. De pronto, se empieza a escribir, cristaliza esto, y las miles de versiones
de la Iliada y la Odisea que estaban dando vueltas cristalizan en una.

SM/ Se determinan. Ya no pueden escapar. Entonces, ahí volvemos otra vez a lo


pequeño. A lo que decía Hawking. ¿Cómo tú puedes escapar, cómo puedes llegar a las
otras versiones de la Iliada y la Odisea, a las infinitas versiones? La única forma, es
volviendo a este estado de lo pequeño, de lo ínfimo, que es el pensamiento puro.
Cuando nosotros hablamos, estamos emitiendo pensamientos puros, que están al borde
del colapso.

CL/ Y que eluden el colapso. Ese es un beneficio de la palabra hablada.

SM/ Y en ese aspecto también pensemos que, cuando un autor llega a determinado
punto, tan importante es lo que escribe como lo que empieza a hablar. Y ese es otro

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camino. Ahora, es bonito pensar que cuando Shakespeare decide no escribir más, o
cuando otros autores dejaron de escribir, quizás no dejaron de escribir, sino que su obra
la hicieron de otra forma.

CL/ Volviendo al omnipresente Deleuze, cuando habla de que él y Guattari, con quien
escribió varios libros, eran intercesores mutuos. Él dice que es muy útil la creación de
intercesores, porque cuando uno tiene un intercesor, alguien que crea una especie de
corte en el discurso propio, hace que este discurso se autoexija y se autoanalice.

SM/ Claro, en una conversación uno se está poniendo constantemente a prueba.

CL/ (Lee)“La creación son los intercesores. Sin ellos no hay obra. etc”

SM/ Y los intercesores que uno tiene en la soledad son los libros. Constantemente uno
está poniéndose a prueba con los otros autores.

CL/ En conversación con los que ya murieron.

SM/ Ellos son los intercesores. Pero no está tan claro. Todavía uno no los ha definido a
veces como tal, y cuesta encontrar buenos intercesores. Cuesta encontrar quienes a uno
le vayan colocando ciertos límites, barreras, probando el pensamiento.

CL/ Y quitando otros límites.

SM/ Y abriendo nuevos espacios. Porque aquí está también el tema del entusiasmo. Para
seguir este camino uno tiene que estar muy entusiasmado. Uno tiene que tener esa
fuerza y esa fe. Es decir, este pensamiento, esta idea, tiene un valor.

CL/ El sentido de la aventura.

SM/ El sentido de la aventura y de que estoy descubriendo algo nuevo. Entonces el


intercesor te ayuda de alguna forma a encontrar los instrumentos de la navegación. El
sextante, el cuadrante…y el intercesor te va guiando. Pero el entusiasmo persiste.
Ahora, lo terrible es que vivimos en una época donde más que intercesores hay
inquisidores. Hay seres que te condenan al cadalso, por querer navegar en determinada
dirección.

CL/ Son los no-creadores, que parasitan de la obra creada. Y ceban su furor crítico en
los libros de otros. Y es lo contrario de lo que hace un creador. Pues el creador sabe que
en todo proceso creativo hay una parte muy misteriosa que, si uno se acerca sin
prejuicio, puede descubrir…sobre todo cuando ese proceso creativo se ha extendido
durante mucho tiempo, y el autor ha decantado tantas cosas, que lo que nos ofrece es la
quintaesencia de lo que él ha pensado…

SM/ Está lleno de relaciones nuevas, insospechadas. Como cuando lee a Gibson..si uno
toma a Gibson, en estado puro, se descubre a Philip K.Dick, se descubre a Ballard, se
descubre a la novela negra, se descubre a Borges; uno descubre infinidad de cosas.
Como también uno descubre el afán que tiene este hombre por las nuevas tecnologías,
por la naciente Internet, por los mundos virtuales, por el nuevo espacio de la
imaginación. Porque originalmente cuando aparece el ciberespacio, es un nuevo espacio

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imaginario. Hasta ese momento las especulaciones de la ciencia-ficción eran a través del
espacio exterior. Y de pronto aquí hay un espacio interior, que es el espacio de las
máquinas, y que ya estaba en Daniel F.Galouye. Simulacron 3. Entonces, cuando
alguien quiere destruir a Gibson en una primera instancia, puede decir: esto lo hizo
Daniel F.Galouye. O esto lo hizo Philip K. Dick. Y no es así: él está creando un
universo completamente nuevo. Son concepciones distintas. El concepto de la matriz no
es un concepto de Gibson, y tampoco es un concepto del cine. Es un concepto que ya
existía en muchos autores. La gracia de Gibson es que él genera toda una estética nueva.
Él trata de crear nuevas visiones. Ése es el arte de cada autor, forzar –yo insisto en este
concepto- la máquina cuántica. Entonces, el que tiene ojos, que vea.

CL/ Y esto se relaciona con lo que tú te preguntabas hace un rato. Si es necesario


escribir, y para qué escribir. Porque una vez que se desata la maquinaria cuántica, pasa
lo mismo que en el Paraíso perdido de Milton. “Las puertas del tiempo fueron abiertas.
No estaba en su mano cerrarlas, y quedaron abiertas por siempre.” Y esto es lo que pasa
con la Máquina Cuántica, la Máquina Cuántica uno tiene el poder de desatarla. Pero una
vez que se desata, hay tantas historias y tantas direcciones coexistiendo, que si uno no
las escribe, pues uno revienta, explota. Ya no está en nuestra mano desarmar la
máquina, recoger las piezas y meterlas en la cajita.

SM/ Por eso yo te escribí lo de la caja de Pandora. Porque es una caja de Pandora, que
se abre y no puede volver a cerrarse, nunca más. Y aparecen los libros escritos y por
escribirse. Aparecen todos los sueños, todas las posibilidades. Ahora, lo increíble está
en que, como reza el viejo dicho, se parte leyendo mucho y escribiendo poco. Porque yo
creo que el escritor, el verdadero escritor, no quiere serlo. El escritor parte siendo un
lector que quiere leer un libro ideal. Y ese libro ideal, con el cual él sueña, que lo va a
satisfacer, no aparece nunca. Aparece en fragmentos, de un autor, de otro:
aproximaciones. Y esos empiezan a convertirse en los autores fundamentales, los más
queridos. Pero realmente lo que uno quiere, no está. Entonces llega un momento en que
uno toma la decisión: yo lo voy a escribir. Yo voy a escribir el libro que tanto anhelo,
porque al parecer no lo encuentro en ningún lado. Entonces ya está el tema de que uno
ha soñado el libro. Y el libro claro que aparece, aparece como fragmentos cuánticos,
pero la definición absoluta nunca se produce. ¿Por qué? Porque cada una de esas mentes
están conectadas a lo que yo también estoy conectado, pero cada una de ellas sólo puede
ver parcialidades. Y uno siempre como escritor se siente insatisfecho con la propia obra
porque uno dice: no es lo que yo quería corporizar. Yo he visto, yo he presentido algo
que está más allá. Y trato de corporizarlo. Entonces, cuando Carlos Lloró escribe el
Inferno, trata de corporizar visiones infinitas, laberintos, peldaños infinitos. Yo sé que
tú, Carlos, has deambulado mucho más. Y cada segundo, cada noche tú deambulas por
corredores, y ves maquinarias, y artefactos. Pero cómo traducirlos. Porque muchas de
esas cosas no tienen nombre en esta realidad. Y volvemos otra vez al ejemplo del
universo CANGOTU. De alguna manera todos, a cierto nivel, estamos en contacto con
los universos CANGOTU. Y mira qué cosa más hermosa; aceptar que los universos
CANGOTU existen. Que en nuestra mente está la prueba de todo lo que los físicos
buscan y sueñan, y todos los escritores y los artistas y los filósofos buscamos y
soñamos. La prueba está ahí. Ahora, quizás el mayor problema es cómo llamarlo, cómo
definirlo. Y en algún momento, cuando esto aparece en un principio, y se llama religión,
queda definido bajo nombres, bajo palabras sagradas. Porque es un territorio sagrado,
inconmensurable. Pero al mismo tiempo, a partir de ello se crea una maquinaria. Y es

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una maquinaria que después, al abrirse, se empieza a cerrar. Y esas son las grandes
religiones. Es algo alucinante.

CL / Cada escritor escribre desde su propio cuadrante, que está formado por un número
de variables. Algunas coinciden con las variables de otros escritores, pero hay variables
de las que uno carece porque están como en otro punto del laberinto. Y hay algún
escritor que está en una posición más privilegiada para captar este tipo de variables.

SM/ Y también están los intercesores…Uno podría diseñar una gigantesca maquinaria,
un sistema completamente nuevo. O mejor dicho, el sistema siempre ha existido, pero
cambia la forma de verlo…

CL/ Uno ha de reactivar el sistema, reactivar la red completa, como los chakras de un
gran organismo.

SM/ Yo creo que nosotros lo activamos, cuando uno toma conciencia de que estas cosas
existen. Y la palanca, yo creo que esa es la gran gracia del Inferno. La gran gracia del
Inferno es que está en el borde del desciframiento del funcionamiento de la maquinaria.
Porque el Inferno en sí es la maquinaria cuántica desnuda, con todos sus pliegues y
repliegues. Es decir, es un gran cerebro. Kounboum es el principio, son los primeros
lóbulos. Hay lóbulo frontal, parietal, etc. Pero nosotros entramos, y entramos en
neuronas. Entonces, cada castillo, cada escalera, son distintos tipos de células
cerebrales. Y como esta máquina es infinita, como el Inferno es infinito, tenemos ahí la
prueba de las posibilidades de la máquina cuántica. La sola lectura de este libro, a
conciencia, ya nos activa nuevos niveles. Entonces, es de un valor inconmensurable, en
ese sentido, Kounboum. Porque es la hiperconciencia. De hecho, todos estos libros
infinitos son textos de hiperconciencia literaria. Es la hiperconciencia máxima. Lo que
le permite después a Deleuze, y a una gran cantidad de otros autores, la síntesis. Pero
primero tiene que existir el desborde. Porque si no existe el desborde no se vería nunca
lo que hay allí. Para que se vea Santiago de Chile inundado tiene que llover.

CL/ (lee) “Recuerda que lo que verás no son pedazos de información aislados
(LMDL)….”

SM/ Muchísimas gracias…eso me permite seguir existiendo….Estaba pensando, Carlos,


que podríamos en algún momento preparra alguna charla a dos voces. Sería un
experimento que habría que preparar. Sobre ciertas temáticas. Debido a la gran
cacofonía que existe hoy, a la gran incomprensión. Porque es muy difícil que el público
llegue a entender plenamente de qué se trata. La gente actúa con miedo y soberbia a la
vez. Entonces es muy fácil celebrar mucho sin saber de qué se trata, y también atacar y
criticar mucho porque no sabe igualmente de qué se trata. Entonces, de alguna manera
hay que imponer un discurso; es una serie de cuervos carnificios, que de pronto hay que
mostrarle al mundo. Pero hay que saber mostrárselos.

CL/ A veces un malentendido le cierra la mente al lector. Pero dos malentendidos se la


abren.

SM/ Exactamente. Porque un malentendido es una singularidad, un fenómeno aislado.


Yo veo, por ejemplo, que cuando un Miguel Vargas publica Todos los burdeles del
mundo, está demasiado aislado. Lo mismo que Juan Luis Martínez, está aislado. Juan

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Emar está aislado. Autores contemporáneos, nuevos, antiguos, están todos aislados en
este país. Porque se convierten ellos mismos en un gran malentendido. Sean
reconocidos, o no tengan ningún reconocimiento. Es decir, son criaturas excéntricas,
singularidades que se convierten incluso en agujeros negros, dentro de los cuales nadie
ve nada. Pero es importante, por eso, creo yo, potenciar un discurso. Quizás potenciarlo
hacia el exterior. Hacer el experimento. Porque en algún momento habrá alguna
respuesta. Alguien dentro del público dirá: “yo me reconozco en eso”. O “yo quiero
seguir ese camino”. Y volvemos nuevamente a esta palabra incómoda que he
mencionado hoy: religión. Esto es como hacer una prédica. Y de pronto descubrir
quiénes son los apóstoles que van a seguir.

CL/ Claro, porque en toda esta simbología de la prédica y el púlpito, en vez de leer
sermones, leemos capítulos de La segunda enciclopedia de Tlön. “Abran, por favor, su
libro, en el Capítulo I, 5,…”(risas) Y en vez de ser una Biblia, son muchas, y entonces
cada uno tiene una Biblia distinta.

SM/ Y desde esa perspectiva cambia mucho el leer a Borges, el leer a Blake, porque se
les hace conversar como Evangelios. Finalmente la literatura, o esta búsqueda de lo
absoluto, que abarca no solamente la literatura, sino la ciencia, la física, se enlazan, y se
convierte todo en la búsqueda de un gran templo, en la búsqueda del absoluto. Entonces,
recordemos que las universidades nacen de los antiguos claustros, de las abadías
medievales. Y es sintomático que esto sea así. Porque las abadías guardaban el
conocimiento, copiaban los libros, una biblioteca de Babel, pero que apuntaba a lo
sagrado. Ahora, de nuevo vuelven las malinterpretaciones. El tema del poder, el
mantener al pueblo en la ignorancia, la ortodoxia de la Iglesia Católica, etc. Pero,
querámoslo o no, ahí hay una simbología poderosa. Es decir, es algo religioso que
después se abre al resto del mundo.

CL/ Claro, es una simbología que está adulterada pero que con un nuevo contenido
podría convertirse en algo…

SM/ Grandioso.

CL/ Poderoso, claro.

SM/ Bueno, yo creo que eso es algo que está en la esencia de todas las verdaderas
grandes universidades. Como el caso de Oxford, que es el más paradigmático de todos.

CL/ Que hoy se convierte en un lugar protagonista de tantas novelas de ciencia-


ficción…

SM/ Y eso es muy bonito. Yo creo que Philip Pullman, con su ciclo La Materia Oscura,
que es lo más decente que se ha publicado siendo popular, y es como la gran respuesta a
J.K.Rowling, que también tiene sus méritos. Uno puede pensar: ¿sin J.K.Rowling habría
existido Philip Pullman? De pronto yo pienso, ¿podría yo haber publicado La segunda
enciclopedia de Tlön si no hubiera conocido a Carlos Lloró, a Gerardus Canalus, a
Miguel Vargas, a Guillermo Ríos, a Juan Luis Martínez, etc, etc? ¿Si no hubiéramos
encontrado a un Carlos Ruz, a un Carlos Quijada…?

CL/ A un Israel Carrasco.

62
SM/ Claro. Es que son personajes.

CL/ (lee). Entonces sale Serguei Meierson, hablando de aquella antigua novela, El
nuevo Adán, …

SM/ Creo que esa es una de las apologías más bellas que he escuchado a la obra de Juan
Luis Martínez. ¿Puedes repetir el último párrafo, por favor?
CL/ Pero aquí tengo un pasaje donde el mismo Meierson explica su relación con Juan
Luis Martínez…..(lee…)

CL /

SM/

Simulacron 3.

SM / Daniel F. Galouye es considerado, dentro de la ciencia ficción, como un autor de


segunda, o de tercera. Pero de todas formas este texto es revolucionario. Pero en su
momento no fue tan valorado.

CL/ ¿Este libro surgió así, de la nada?

SM/ Como una novelita de ciencia-ficción tipo Asimov. Por ejemplo, (lee)

“Hacia el sur, más allá de las luces parpadeantes que cubrían la ciudad como una
alfombra de simétrico resplandor, un Cohete Lunar, empezaba a despegar, entre el
silbido de sus motores y los destellos rojizos que invadieron la oscuridad de la
noche, mientras el cohete se iba abriendo paso hacia el espacio”.

¿Te das cuenta? Es tremendamente de ciencia ficción de los 50, de revista, de cómic de
tercera categoría.

CL/ Por entregas.

SM/ Increíblemente los que escribían estas cosas por entregas, como Dickens, y otros,
se convirtieron en grandes genios. La ciencia ficción lamentablemente tiene algo de
género maldito. En todo caso yo preveo que tu obra puede tener mucho más éxito y
quizás mucha más aceptación que mi propio trabajo, por el hecho de que tu trabajo es
mucho más literario, se ve más puro. Y esa puridad la crítica la respeta mucho más. En
cambio cuando ven un híbrido, se asustan más. Cuando ven estas terminologías
extrañas, esotéricas, de ciencia-ficción, steam-punk, cyber-punk, que suenan a cosas
muy, muy complejas…

CL/ Bueno, un diagramador ya huyó despavorido de mi libro.

SM/ Bueno es que tu libro asusta, pero asusta desde el punto de vista del exceso del
lenguaje. Yo creo que también el mismo diagramador habría huido de Joyce. Es lo

63
mismo. Y para qué decir de Lezama Lima. La otra noche me leía el Paradiso, y es algo
insoportable, es decir…dan ganas de saltarse palabras. Dan ganas, realmente, porque
hay que hacer toda una gimnasia. Lo que dice en 50 páginas lo podría haber dicho en
una, pero la gracia es que él lo dice en 50 páginas, aludiendo a una caterva increíble de
mitología y de relaciones. Transforma cualquier cosa, un mosquitero, una fiesta en la
tarde, una masturbación adolescente, una ida al colegio, un descender las escaleras o
llegar a la plaza pública, en una ordalía de mitos griegos, romanos, filosofía, teología…

CL/ Es muy excesivo.

SM/ Sí. Mira, en medio de toda esta parafernalia de cohetes y cosas de ciencia ficción a
la antigua…(lee Simulacron 3)

“Uno de los hombres hizo una pregunta, y la respuesta de Siskin fue como un reflejo: -
Las simuelectrónicas en sí, es algo primitivo comparado con esto otro. El cálculo de
probabilidades previsibles por los medios actuales, está subordinado a una línea de la
investigación del estímulo-respuesta. El simulador total del medio ambiente REIN - que
dicho sea de paso, nosotros le llamamos Simulacron - 3 – nos proporcionará la respuesta
a cualquier pregunta concerniente a reacciones hipotéticas a lo largo del espectro del
comportamiento y conducta humanos”.

Y qué hace esta tremenda frase, al lado de ‘el cohete lunar….’ ¿Te das cuenta?

CL/ Quizás para despistar.

SM/ No sé… Y Philip K. Dick, querámoslo o no, estaba a punto de ser un Daniel F.
Galouye, y nada más. Es decir, Philip K. Dick en algún momento da el salto. Algo
sucede con él: algo raro. Y no es su formación universitaria, académica. No es eso.
Porque muchos de estos escritores tenían formación universitaria y escribían pésimo.
Entonces ahí sucede algo raro.

CL/ ¿Tendrá que ver con el momento en que empieza a leer a los gnósticos?

SM/ Yo creo que es porque él experimenta con drogas, en los años 60. Y sus amigos, y
la droga… Ocurre algo ahí, que, en su caso, fue positivo.

CL/ Porque hay obras, como Valis, donde hay toda una cosmogonía, y donde fluye un
enorme magma de lecturas.

SM/ Ahí se supone que él se había vuelto loco.

CL/ Con la Trilogía, donde están además La Divina Invasión, y Las Transmigraciones
de Timothy Archer…

SM/ Esa es la última.

CL/ Son delirantes esas novelas.

SM/ Claro, es que él está contando su propia vida. Es autobiográfico, y todo, esas
visiones que él tiene, esas voces que escucha, es su vida real. Es así. Y lo que cuenta en

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Valis, en un estilo moderno, es absolutamente bíblico. Es gnosticismo puro. Si tú
colocas a los personajes en el desierto, y cambias el estilo literario; y que no estén en la
casa, ni con un televisor, es bíblico absoluto.

CL/ Dick en otras novelas, se muestra más espontáneo y no deja caer tanta mitología,
tanta cosmogonía. Porque en Valis es abrumador…

SM/ Está desbordado. Es como su diario de vida. Radio libre Albemuth es el primer
ensayo. Y su heredero literario fue justamente Tim Powers, quien escribe Las puertas
de Annubis y otros libros que lo convierten en un referente fundamental del steam-punk.
Y él hereda los documentos de Dick, y publica Radio libre Albemuth, que es lo mismo
que Valis, pero en un estado entre comillas más larvario. Y entre comillas porque hay
leves cambios, ahí es más P.K.Dick quien habla en primera persona. Es su vida, cuando
él estudiaba en la universidad, todo lo que él vivía, paso a paso, sus experiencias
calcadas. Entonces ahí, más que Amacaballo Fat, es él mismo.

CL/ Tú una vez me dijiste que después de leer Valis, uno entendería mejor El hombre
del castillo. Pese a que son novelas totalmente distintas.

SM/ Claro, pero es que en El hombre del castillo él está en el camino, pero todavía no
se trastornaba por completo. Y uno se preguntaría también, hasta qué punto está
trastornado, y hasta qué punto es lucidez. Es lo mismo que lo que nosotros hablamos
ahora. ¿Qué pasa si yo digo que tengo fe en la Mónada Holográfica, y que creo a pie
juntillas que el universo es holográfico, y que la Mónada habla a través mío, y que lo
que escribo realmente es un evangelio, y que vine a este mundo a evangelizar a la
gente? Lo más probable es que se diga: este tipo está completamente loco. Y si me
pongo un emblema de la Mónada Holográfica en vez de un crucifijo y empiezo a decir:
¡Hermanos, vuestra mente es cuántica, mi mente es cuántica, nosotros creamos la
realidad! …Y todo es cierto, yo creo que es así.

CL/ ¡Las palabras crean materia!

SM/ Y la gente se diría: ¿pero este no era un escritor de ciencia ficción? Porque el
escritor de ciencia ficción es un ser racionalista y despreciativo de todo misticismo…Y
volviendo a Simulacron 3, ya he captado que el crimen de Fuller aparece tal cual, como
en la película5, pero cada capítulo va antecedido del informe policial. Y me pregunto,
¿Philip K. Dick y el director de Blade Runner no habrán leído esto antes?

CL/ Oye…se me ocurrió esto de pronto. Una mesa redonda, pero en vez de los doce
caballeros del Rey Arturo son los doce escritores de ciencia ficción más emblemáticos
conversando. Y puede aparecer Galouye acusando de plagio a P.K.Dick…

5
Piso 13, The Thirteenth Floor es una película coproducida entre Alemania y Estados
Unidos dirigida por Josef Rusnak, estrenada en 1999. Conocida en español como Nivel
13 y Piso 13. Está basada en la novela de Daniel Francis Galouye Simulacron
3(Wikipedia)

65
SM/ Interesante. Yo creo que P.K.Dick, y de esto estoy convencido, murió y al mismo
tiempo resucitó, pero para el mundo. Murió para él y para un pequeño grupo, pero el
mismo año en que muere, y se filma Blade Runner, en ese momento se funda el mito.
Porque Ridley Scott lo presenta, y presenta el genio de P.K.Dick ante el mundo, pero
además presenta una estética, que no era la estética de P.K.Dick, pero que era la estética
postmoderna.

Lee

Pasaron varios días antes…

SM/ Esto que te voy a decir es un secreto, Carlos. Y aquí se encuentra la clave de cómo
yo creo que debería leerse mi trabajo. Y que nadie lo va a hacer, porque nadie sabe
cómo yo veo la literatura. La clave es esta: a mí lo que me interesa son los fragmentos
de los libros. No me interesa el libro completo. Cuando yo escribo –y esto es algo
completamente propio- siempre escribo retazos. Y cuando leo, por ejemplo, en este
libro, “Pasaron varios días antes de que yo pudiera profundizar más en el enigma
Lynch-Fuller y el guerrero griego. No es que mi inquietud… (no me impulsara a ello;
más bien era debido a que me acuciaba la necesidad de dar una forma definitiva al
simulador del medio ambiente, y llegar a integrar todas sus funciones)”. Eso es lo que
me interesa. Me interesa un rábano tener que leer que es una historia policial, y que hay
un cohete lunar, no. Lo que hiere mi imaginación es esa frase. Entonces, cuando yo
escribo, hay una historia. Pero no me interesa contarla de manera tradicional. Porque
eso ya está hecho. A mí lo que me interesa es encontrar, producir esas frases. Y mi
lector ideal es un lector que abre el libro y busca esas frases.

CL/ Yo confieso que he leído tu libro completo, varias veces, pero nunca de forma
lineal.

SM/ Y esa es la forma correcta.

CL/ Y me gustaría tener los capítulos como en un tarjetero, y sacar alguno de detrás y
colocarlo delante.

SM / Tú lo has leído en la forma correcta. Esto debería de haberse grabado.

CL/ Se está grabando. (risas)

SM/ Qué increíble. No, pero eso es clave. El libro no debe ser leído en forma lineal. Se
puede leer en forma lineal, pero en forma lineal y tradicional no se entiende. O el lector
puede decir: está desordenado, está incompleto, está inconcluso. Pero a mí nunca me
interesó completar una saga. No estaba escribiendo El señor de los Anillos, ni una
novela normal de 200 y tanas páginas, o de 300 páginas, que vaya in crescendo. No. El
in crescendo está en cualquier parte del libro.

CL / Incluso fuera del libro. En la periferia del libro.

SM/ Exactamente. Entonces no importa saber cuál es el argumento, cual es el tema. Es


decir, hay un tema, pero es un tema general. Y es esto de matriz, biomatriz, mónada
holográfica. Y eso está mostrado en forma totalmente fragmentaria. Y los mismos

66
personajes viven en la fragmentación, y se expresan en la fragmentación. Y el narrador
omnisciente también es un narrador fragmentado, que en un momento está haciendo una
apología de Borges, luego está hablando de filosofía idealista. Entonces son como
cuadros.

CL / Eso se nota. Y también que cada cuadro es autosuficiente y remite a ciertos puntos
que están fuera de ese cuadro. Y el lector tiene que ir buscando esos puntos, que puede
estar en otro cuadro, cincuenta páginas más allá. Pero los personajes que están en ese
cuadro no son conscientes de que existen puntos fuera del cuadro.

SM/ Incluso hay historias que son como microcuentos, microescenas.

CL/ Pero más que nada cuadros.

SM/ Y esos cuadros también tienen su verdadero argumento.

CL/ Cuadros vivos, además. Cuadros en movimiento, y ahí está lo interesante.

SM/ Pero su trascendencia está fuera. Está en las relaciones que el lector haga. Y hay
distintos tipos de relaciones. El encontrar, por ejemplo, las referencias. Dónde está
Ariosto, dónde está Rabelais. Dónde está Kafka, dónde está Borges. Y el mismo título
mueve a confusión. Porque la gente dice: ‘esta es una novela borgeana’, o ‘esta es una
novela que continúa a Tlön, Uqbar, Orbis Tertius’. Y no es así. O ‘este hombre
menciona a Blake, entonces esto es la mitología de Blake’.

CL/ Acción y reacción mecánicas.

SM/ Y no es así, porque es un experimento. Un experimento con el lenguaje, un


experimento con la fragmentación, un experimento con estos cuadros, un experimento
estético. Pero la gente que no está acostumbrada, quizás lo vea muy exagerado. En este
sentido el Inferno es mucho más tradicional. Y mi trabajo es mucho más oscuro. Y la
única manera de que se entienda Tlön, por lo menos acá en el medio, sería en una
conversación con el Inferno, que también trabaja con la intertextualidad y todo eso. Y a
mí me gusta hacer el prólogo de tu trabajo porque creo que de alguna manera también lo
explica. Se están explicando los libros mutuamente, los autores se pueden explicar. Por
eso esto que acabamos de hablar, este fragmento acerca de cómo Tlön debería leerse…

CL/ El fragmento de la explicación sobre los fragmentos.

SM/ Claro. Me gustaría anotarlo para ponerlo en algún blog, en alguna parte, o
publicarlo en alguna revista, por último. Creo que es muy importante. Es muy muy
importante. Y estoy gratamente, entre paréntesis sorprendido con lo que voy leyendo
aquí, en Simulacron 3. Yo pensaba que la película del 2000 lo había puesto al día. Y no,
eso ya estaba…

(lee)

“…. El doctor Fuller me dejó ese dibujo. Estoy absolutamente seguro de que tiene
un significado. Pero lo que ocurre es que no llego a hacerme una idea de lo que
pudo querer decir.

67
- Es muy extraño...
¿Pero le sugiere algo?
Aspiró la pipa tranquilamente y respondió:
- Quizá.
Como transcurrieran algunos segundos sin que dijera nada, le urgí:
- ¿Qué le sugiere?
- Zenón.
- ¿Zenón?
- La paradoja de Zenón. Aquiles y la tortuga. Hice chasquear mis dedos, y me
dije mentalmente: ¡Pues claro! Aquiles en persecución de la tortuga, incapaz de
alcanzarla porque a cada paso que da cubre solamente la mitad del espacio que les
separa, y la tortuga avanza siempre a una distancia proporcional.
- ¿Y cree usted que puede haber alguna conexión o relación entre esta paradoja
y nuestro trabajo? - le pregunté nervioso.
- Pues de un modo aparente, no. Además yo me ocupo solamente de las
operaciones finales de psicoprogramación, y no podría hablar con plena autoridad
de las otras fases.
- La finalidad de esta paradoja, era, si no recuerdo mal, demostrar que todo
movimiento es una ilusión.
- Básicamente, así es.
- Pero, que yo entienda, no hay ninguna similitud entre una cosa y otra -
evidentemente la paradoja de Zenón no era lo que el dibujo de Fuller quería sugerir.
Extendí la mano para coger mi vaso, pero Collingsworth me detuvo:
- Yo no me tomaría muy en serio lo que Fuller hiciera o dejara de hacer en las
dos últimas semanas, hijo. Te aseguro que actuó de un modo bastante extraño.”

Aquí aparece el tema de los intercesores. Este texto, este capítulo…¿Qué capítulo es
este? Porque tengo que grabármelo en mi cabeza. Es maravilloso. Antes que Matrix,
antes que William Gibson y su Neuromante, se escribió Simulacron 3. Y aquí está cómo
se llega al mundo virtual sin ningún antecesor cyberpunk ni mundos en la máquina…Es
interesantísimo esto. Capítulo tres.

CL/ Es como una flor rara de la ciencia ficción.

SM/ Extraordinaria diría yo.

CL/ Un punto de intersección.

SM/ Es un punto de inflexión. Sin Simulacron 3 no existe todo lo demás. Además que
en la película hay un elemento steampunk. El cyberpunk y el steampunk fueron
definidos por Ridley Scott en la película Blade Runner, y eso nos persigue hasta el día
de hoy. Yo tengo un ensayo al respecto. Y ahí digo que en Blade Runner existe una
estética gótica y romántica, que contiene todos los elementos del cyberpunk y del
steampunk…Y este libro, Simulacron 3, es demasiado grande en la historia de la
literatura fantástica y la ciencia ficción. Para nuestros propósitos también es grande…
Me pregunto si algún día la gente entenderá lo que tú y yo hemos escrito. ¿O tendremos
que ser cada uno intercesor del otro? Yo creo que ahora, después del prólogo,
deberíamos ir pensando en otro libro. En un libro en común que podamos hacer sobre
los libros inexistentes. Y ahí desarrollar teorías nuevas. Y también preparemos alguna

68
charla en conjunto. A propósito de la presentación de tu libro, que espero me permitas
estar ahí. Para exponer lo de la mente cuántica.

terminado de transcribir el 27 de agosto del 2009 a las 8:21 de la mañana

Estados Alterados.

SM/ Cuando terminaba mi adolescencia, todavía no salía del Colegio, de la enseñanza


media, me encontré con un tomo de una Enciclopedia Visual Británica…Y en este tomo
hablaba del Hombre y la Sociedad; La psicología, la antropología, evolución de las
tribus, de las costumbres, etc, pero hacia el final había un apartado de El hombre y la
mente. Y aparecía este experimento, que se describe en la película Estados Alterados, de
Ken Russell, de ‘sumergirse en el tanque’. Y había un gráfico, creo que te lo mostré,
donde se ve una figurita sumergida, que tiene percepciones alteradas de música,
imágenes, etc. Y ese experimento era muy de los años sesenta, con la psicodelia, de los
estados alterados de conciencia, y al ver luego la película de Ken Russell, yo quedé
muy entusiasmado. Feliz…esa es la gracia de ver cosas que tienen una base real. Esos
experimentos se hacían, no sé si todavía se harán. Pero el hombre lo que consigue es
retroceder, no solamente hasta su estado primitivo, sino que va más atrás. Regresa al
principio del universo, de la creación. Yo creo que la escena más grandiosa es cuando
en el laboratorio tienen el principio del universo, y se asoman por la ventana, y esto
explota, y él estaba en medio de estos vapores primordiales: es contemplar el huevo
cósmico. Esa escena es realmente monstruosa, no hay otra palabra para describirla. Ahí
Ken Russell se superó a sí mismo. Para mí es su obra cumbre. Más incluso que Mahler,
que también es muy buena, pero Estados Alterados…guao. Qué película.

CL/ Otra que me impactó, en ese sentido, es la de Cronenberg: Videodrome.

SM/ Yo diría que son primas hermanas, Videodrome y Estados Alterados. Y


Videodrome se adelanta a lo que es el casco de la realidad virtual. De alguna manera
uno podría decir que William Gibson sacó de ahí el tema de la matriz, y todo eso.
Porque es entrar en la matriz. Pero todo el desarrollo es a partir del concepto de la cinta
de video, cuando recién había salido la cinta de video. ¿Cómo pudo extrapolar un
universo tan alucinante? A partir de la cinta de video llega a la realidad virtual, llega a la
matriz.

CL/ Y se manejan conceptos muy importantes, como cuando dice que la pantalla de
televisión es el espejo de la mente, o algo así.

SM/ Me parece que tengo anotados fragmentos de Videodrome, en un libro muy


interesante llamado Velocidad de escape, que es un análisis sobre la cibercultura.
(04:14)

0 20 50 (Sergio lee fragmentos sobre Videodrome, del libro Velocidad de escape) “En
su obra maestra, Videodrome (1982), el director recrea la frase de Visual Mark:
“PRIMERO VES VIDEO. LUEGO LLEVAS VIDEO. LUEGO COMES VIDEO.
LUEGO ERES VIDEO.” etc…(p.321) “Tu realidad ya es a medias una alucinación de
video”.

69
Y esto se empalma con LOST, y con que hoy día hay una completa nueva generación
que vive conectada a Internet. Entonces su percepción de la realidad es a través de la
pantalla. La forma relacionarse socialmente, la forma de encontrar amor, sexo,
aventuras, diversión, los juegos, todo es a través de la pantalla. Entonces las personas
viven, y se enferman incluso a través de la pantalla. Ahora apareció una nueva
enfermedad
se les inflaman las manos de tanto jugar. Hay una serie de situaciones que se están
produciendo, y que ya se estaban anunciando aquí en Videodrome.

“Convencido de que la vida pública en la televisión” (sigue leyendo)

La televisión ha evolucionado a través de las pantallas de los ordenadores.

CL/ Ese es un concepto totalmente postmoderno. En la fábula de Borges, El cartógrafo


imperial, comentada por Baudrillard, ya el modelo tiene preeminencia sobre el paisaje.
Lo importante es el modelo, el mapa, no el territorio. El territorio ya no tiene ningún
tipo de relevancia simbólica. La ha perdido.

SM/ Pero sigue siendo una experiencia maravillosa conocer, por ejemplo, un país a
través de los mapas, y luego llegar al verdadero país, y encontrarlo totalmente distinto.
Porque en el mapa, la distancia entre un pueblo y otro uno las veía de una forma. Y en
la práctica, el clima y las distancias reales, atmosféricas, son completamente distintas.
Es como llegar a un planeta, a un universo, a una dimensión diferente. Básicamente es
eso (sigue leyendo) “El profesor piensa que los tumores cerebrales…”

CL/ La película es realmente profética, apocalíptica…

SM/ Isabel descubrió algo similar cuando leía y tomaba apuntes de mi humilde
Enciclopedia de Tlön. También empezó a encontrar relaciones entre el mundo de
internet, del ciberespacio, y otras cosas de índole espiritual… El fulcro nuevamente. Los
libros, las citas, el texto que activa. Pero Locus Solus es ese tumor que faltaba para la
transmutación final.

CL/ Yo me sentía culpable por no tener Locus Solus.

SM/ Yo también me sentía culpable por no tener un clásico como La Máquina


Diferencial. Ahora habrá que ir a la búsqueda de Lord Kelvin’s Machine. Porque China
Mieville, no me sedujo tanto. Su lenguaje…Se supone que es muy interesante, pero los
resúmenes me gustan más que leerlo directamente a él. Lo encontré demasiado
tradicional, clásico en su tratamiento. No me satisfizo. Lo encontré muy ciencia ficción.
En cambio, este libro de Gibson y Sterling tiene giros, tiene mucha intertextualidad.

a partir de o 32 00

SM/ Hay un capítulo de Dr.Who, en una tienda de videos. Y alguien descubre que al
final de ciertos videos y cd’s, aparecía este personaje misterioso que es el doctor
hablando incoherencias. Y no eran incoherencias. Estaba grabado un diálogo que se iba
a sostener en el futuro, y alguien iba a conversar con él, mirando hacia el televisor. Iban
a tener una converssación, pero eso todavía no había ocurrido. Y las pausas que él hacía,
y los comentarios, eran las respuestas. Nada tenía sentido, hasta que llega el momento.

70
La fecha, la situación exacta…Ay Carlos, de pronto siento como que la mente gira, y
gira, y gira. La mente es un agujero negro, y es un agujero blanco, y constantemente
tiene líneas temporales cerradas, y se muerde la cola en sus ideas, en sus inicios.

CL/ Por eso yo creo que es necesaria una estructura-madre, ese yo creo que es el nuevo
juego, el nuevo trabajo. Porque esa estructura matriz es la que va a impedir que el ratón
en el laberinto siga un único camino sin explorar otros. Para que no se fuguen las ideas
grandiosas…y de ahí viene lo de la nueva síntesis, es necesario trabajar una nueva
estructura aglutinadora. Es la idea del laberinto, esa estructura donde uno puede, como
en una maqueta, sacar esto de un lado, colocarlo en otro, e ir armando un mapa. La
locura tiene que ver con esto, es cuando uno desarma todo, y están todas las ideas
girando. Lo que debemos hacer es el caos hacerlo esquema, hacerlo estructura.

SM/ Como dice Borges, uno ordena las piezas, y al final uno se da cuenta de que los
rompecabezas reflejan el propio rostro. Al final siempre se refleja el propio rostro. Y
algo que yo veo que me inquieta muchísimo, es que en el fondo sean científicos,
escritores, poetas, filósofos, religiosos siempre se está repitiendo lo mismo. No es
casualidad que Videodrome hable de La Nueva Carne, etc. Siempre hay una matriz.

CL/ Y Penrose habla de La Nueva Mente.

SM/ Hay una matriz de ideas básicas, y nosotros creemos que estamos haciendo algo
nuevo, y esto del universo cuatridimensional, ya Blake lo había desarrollado antes con
sus Cuatro Zoas. Como que se repiten las fórmulas, los espacios y los tiempos.

CL/ Ese es el infierno del pensamiento. Estamos condenados a repetir todo lo que se ha
hecho.

SM/ Y lo más increíble es que siempre hay alguien que cree que esto es completamente
nuevo. Y aparece toda una cohorte de filósofos y científicos, hablando de este gran
salto, y después uno dice: pero si esto nunca fue algo completamente nuevo.

CL/ Es más fácil atender a algo que surge en el momento, que a algo que está guardado
en una biblioteca misteriosa por ahí. Porque además no son cosas que se manifiestan
delante nuestro. Como cuando se dice que Roger Federer es el mayor tenista de todos
los tiempos. Y uno dice, ¿pero dónde dejamos a Pete Sampras? Pete Sampras es alguien
que ya anda por fuera del sistema, ya no juega tenis. Pero necesitamos que el que
tenemos delante sea el mejor. Necesitamos que el escritor que vemos ahora sea el mejor
del mundo.

SM/ El problema es la inmediatez. Porque la inmediatez se está acelerando demasiado,


y evita que se vean otras inmediateces, porque inmediateces brillantes son eclipsadas ya
no por la de la última hora, sino por la del último minuto y la del último segundo, la
última imagen aparecida en la red. Y el bombardeo es constante. Entonces, hasta hace
poco tiempo atrás, pudo ser Madonna la mejor cantante pop del mundo. Pero ya
Madonna es una criatura excéntrica, que sobrevive en la periferia, prácticamente. Pero
otras figuras aparecen, ¿y cuanto duran en la cúspide? Como el Chino Ríos, que duró
poquísimo como genio del tenis. Siempre es la inmediatez, la inmediatez….y es
doloroso.

71
CL/ Por eso, como digo en alguna parte de Kounboum, hay que buscar un pensamiento,
que pueda ir por el borde afilado del tiempo hacia el abismo de los arquetipos. Para
poder volver a captar esa savia primigenia…donde lo temporal ya no se convierte
en….porque finalmente es la frase de Joyce, estamos en la pesadilla de la historia, que
es la pesadilla de la continuidad. Y de que cada hecho nuevo que surge implica el olvido
de uno anterior. Lo mismo ocurre con nuestra ansia por tener más libros. Cada libro
nuevo que entra a la biblioteca, nos impele a hacer un esfuerzo para que un libro antiguo
no sea olvidado. Cada nuevo libro viene a ocupar un espacio simbólico, que hasta cierto
punto ya está ocupado por otro libro. Entonces, el pensamiento, como es causal,
necesita salirse de esa causalidad para poder…

SM/ Eso lo logran sólo ciertos libros. O más que los libros, son las personas. El libro en
el fondo se transforma en el reflejo de una esencia. Pensemos en un Poe, por ejemplo.
Es su esencia dramática, el claroscuro brillante que hay en él lo que trasciende. Si no
fuera por la dramática percepción literaria que corroyó su alma, eso no se habría
transmitido nunca en su obra. Porque al leer un cuento, uno en verdad no está leyendo el
cuento: uno está entrando en el alma de Poe. Y lo apasionante de Poe es conocer las
circunstancias en que escribe, y cómo esto se refleja y se proyecta. En sí, si no, sería un
cuento más, y los cuentos estarían separados. Pero los Cuentos Completos de Poe, en su
conjunto, es la vida completa de Poe. Están sus lecturas, sus afanes, sus sueños, sus
penas, sus locuras, sus torpezas, sus miserias. Eso es lo importante de una obra. Lo
importante del Locus Solus, es que ahí está también la miseria del propio Raymond
Roussel. Él era un millonario, y se construyó una de las primeras casas rodantes. Tenía
su casa-móvil, amueblada. Y el hombre era delirante, constantemente. O tenía
almuerzos que duraban horas y horas, con mecanismos para que subieran los platos, y
giraran…todo estaba estudiado, entonces toda esta mecánica…

CL/ Se menciona en la película La gran comilona, de Marco Ferreri. Hay una parte
donde dice que había un escritor francés muy exquisito que inventó una manera para
mezclar todas las comidas del día en una sola. Por ejemplo, tomaba un poco de salsa de
chocolate, corespondiente al postre, y encima podía un pedazo de cordero aderezado de
tal manera, y tenía en un solo plato el postre, la entrada, el plato fuerte.

SM/ ¿Y se dice que es Raymond Roussel?

CL/ Sí, claro.

SM/ Lo que está explicando ahí, de pronto, es la teoría del campo unificado. Hay que
saber ver más allá.

Nunca voy a olvidar cuando

Londres es un sistema completo que está desequilibrado…(lee La Máquina


Diferencial…)

Hetty me recuerda a Netty…el cochero de FROM HELL

00 51 00(luego de leer últimos fragmentos de La Máquina Diferencial, de Gibson-


Sterling)

72
CL/ Es bíblico. Cuántico-bíblico.

SM/ ¿Bello, no? Con eso solamente, yo digo…Hay otros que han querido copiar e
imitar. Hay muchos simulacros absurdos circulando en estos momentos. Pero cuando
uno encuentra la materia original…

CL/ …en su más estricta pureza.

SM/: Exactamente. Ya puedo prescindir de ello. Ya puedo arrojarlo al fuego (risas). Lo


quemaré hoy mismo. A veces temo por ciertos simulacros que pueden pervertir algunas
nociones. Pero cuando encuentro la materia prima –y este libro es una materia prima-
…entonces ya puedo dar un siguiente paso, y despreocuparme. Para eso me gustan los
libros. Para hacer la tabula rasa.

CL/ ¿Qué haces ahora con un libro como ése?

SM/ Lo voy a leer, como leer una y mil veces los Cuentos de Perrault. Para mí es un
clásico. Lo voy a disfrutar como eso….es como cuando yo leo a Dickens…sus libros
que más me gustan son aquellos que yo siento que son tan grandiosos, y que para todo
el mundo no enseñan nada nuevo, ya están en la historia, están periclitados, cubiertos de
polvo, enmohecidos. Inclusive algunos se atreven a despreciarlos públicamente.
Diciendo que no sirven para nada, que son de una época obsoleta, por completo. Pero
yo los gozo, porque al ser obsoletos, los siento más vivos y se me abren las puertas del
futuro. Pero también los tengo que sentir tan pretéritos. Y este libro de pronto, en vez de
actual, sentí que estaba pretérito.

CL/ Hay cierta nostalgia consumada.

SM/ Absolutamente. Está consumada la nostalgia. Así que ya es un clásico. Que otros
quieran copiar esto, y mostrarlo como novedad…

CL/ Como Gibson, en Luz Virtual, cuando se pregunta: Tengo un cuadro de Giger,
¿quién es ese Giger? Un pintor del siglo XIX, por ahí. Un cibermécanico.

SM/ Y eso ya lo hace trascender.

CL/ ¿Y Gibson? Sí, un contemporáneo de Novalis. Y ese Sterling debe ser…

SM/ Su Polidori.

CL/ Un polichinela cualquiera.

SM/ Exactamente. ¿Sabes qué película grabé el otro día? Con un gozo enorme…Que es
muy raro que la den, pero yo me dediqué pacientemente, a esperar que llegara el día,
durante un mes casi: La novia de Frankenstein, de James Whale, de 1935…y lo más
hermoso es el principio de esa película…Porque empieza en un castillo estilizado, de
noche, con rayos, truenos, y unos grandes ventanales. Y aparece Lord Byron diciendo,

73
“Me gustaría imaginar6…” Y son personajes acartonados de película en blanco y negro,
de 1935… ¡pero el ser acartonados los hace más verídicos!

Creo que es El hombre de Kiev7…Es una película muy rara, pero muy interesante.
Porque está ambientada en la Rusia de finales del siglo XIX…es la historia de un pobre
judío…y todos le decían, “pero tú no tienes cara de judío, tú pasas por gentil”….él sale,
y se atreve a ganarse unos pocos pesos…en todo este clima enormemente racista,
cristianizado…y él camina, bajo la nieve, con sus andrajos…y empieza a trabajar por
ahí, ayudando a un viejito a reparar muebles. Y el viejito le decía, “pero tú no tienes
aspecto de nada, tú pasas por cualesquiera”…y finalmente lo acusan de haber matado a
un niño, cosa que él no hizo…muriéndose de hambre y de frío, con sus
andrajos…consigue salvar a un noble ruso, que tenía un alto cargo en el pueblo….la
hija, muy hermosa, le agradece…y este noble, tan agradecido, le dice: “esta es la obra
de un gran cristiano”. Y el hombre callado…un mural de la Virgen, y de Jesús…y
termina convirtiéndose en el amante de la hija del personaje…

Usted se ha educado solo, tiene una filosofía maravillosa…y el juicio nunca llega…se
convierte en un acontecimiento político, al nivel de toda Europa…y venían los nuevos
gobernantes a hablar con él…Toda una odisea subterránea…y finalmente lo sacan y lo
llevan al famoso juicio. Es un largometraje, y por lo menos
tres cuartas partes de la película transcurren en el calabozo. Y uno, junto con él, se
ciega, y no vuelve a ver la luz. Es una maravillosa película, porque tiene también mucho
subtexto. Esto de la filosofía, la Ética de Spinoza, lo sagrado, el choque entre las
culturas…

Hace poco vi una rareza, la Gorgona, de Terence Fisher.

una película rara es El hombre de paja8…de los años 70, filmada casi como en un
happening. Y hay una serie de crímenes misteriosos
esta mitología pagana antigua
el gran sacrificio al dios
en el mundo anglosajón
Estamos hablando del Beowulf para atrás…
empieza a investigar toda la mitología pagana, druídica, normanda, céltica..
y descubre misteriosos libros en la biblioteca pública.
pero se interna en este universo, y abre estos libros misteriosos
todos pertenecían a una Gran Secta
lo drogan y lo llevan a él al sacrificio…
una cosa rarísima
y entremedio sale Peter Cushing, hablando ahí como el Sumo Sacerdote…

6
“Me gustaría pensar que un Jehová enojado apuntaba esas flechas de relámpagos a mi cabeza, la cabeza
no sometida de George Gordon Lord Byron, el pecador más grande de Inglaterra” (James Whale, The
bride of Frankenstein, 1935)
7
The Fixer, 1968, dirigida John Frankenheimer. SINOPSIS: Rusia, a principios del siglo XX. Un
campesino judío trata de ocultar su origen para poder evitar la represión. Sin embargo es acusado de
unos crímenes que no ha cometido y, sin juicio previo, sufrirá todo tipo de torturas físicas y psicológicas.
Basada en una novela ganadora del premio Pulitzer de Bernard Malamud.
8
The Wicker Man, (El hombre de mimbre, 1973), dirigida por Robin Hardy. Una carta que hace
sospechar que una joven desaparecida ha sido asesinada lleva al sargento Howie de Scotland Yard hasta
Summerisle, una isla en la costa de Inglaterra. Allí el inspector se entera de que hay una especie de
culto pagano, y conoce a Lord Summerisle, el líder religioso de la isla. (FILMAFFINITY) Protagonizada por
Christopher Lee, y no por Peter Cushing, como afirma Sergio.

74
El hombre demolido.

SM/ Alfred Bester, quien en los años 50 revolucionó la ciencia ficción introduciendo
teorías freudianas y también muchos elementos de la vanguardia en la estructura, en la
forma. Muy joyceano. Él empezaba a intervenir el texto. Por ejemplo, su primer gran
éxito, El hombre demolido, fue un libro donde trabajaba con telépatas, y aparecían los
pensamientos distribuidos en las páginas. Él cambiaba la tipografía, combinaba ideas
sueltas. Quizás uno de los trabajos más finos y elegantes, más sorprendentes, es el que
originalmente se llamaba, en alusión al poema de Blake, Tigre tigre (Tiger tiger), que
después lo cambiaron a Las estrellas mi destino, título mucho más tradicional, y donde
repite el tema de un personaje que ha sido abandonado en una nave a la deriva, y con su
voluntad consigue sobrevivir y después vengarse. Y él desarrolla una capacidad que es
la de teletransportarse de un lugar a otro. El libro además tiene un aspecto gráfico muy
interesante. Empieza con una ficha técnica a llenar, y con un recuadro para
identificación retinal. Algo que después fue copiado en la ciencia ficción hasta el
cansancio. Pero él fue un hombre exageradamente innovador. Tiene algo de Lewis
Carroll, algo de Joyce, algo de Philip K. Dick. Androides de oro, corporaciones,
ciudades espectaculares, mundos maravillosos, y siempre con elementos poéticos, o
filosóficos, muy literarios. Y con resultados sorprendentes. El hombre demolido,
aparentemente, es un caso policial, detectivesco. Hay un detective genial peleando
contra un super empresario también genial. Y al final empiezan las persecuciones
telepáticas y se hace un descubrimiento avasallador. Y el lector se sorprende con la
resolución freudiana que tiene. Aunque quizás hoy no tanto. Fue la primera vez que yo
leí acerca de una mente que intentaba controlar todo el universo. Y antes de que en el
último capítulo del Doctor Who las estrellas empiecen a desaparecer, ya en este libro las
estrellas empezaban a desaparecer. O un día el protagonista, cuando ya había
conseguido el climax máximo de poder, y ya podía hacer lo que quería con el universo,
se asoma a la ventana y ve que no habían estrellas. Y la mujer le dice, “qué es eso, qué
palabra es esa”. “¡Y la luna dónde está!” “¿Qué es eso de luna?” Y luego toma un taxi, y
el taxista le dice, “pero qué le pasa, que hace esos juegos con palabras que no existen”.
Busca en una enciclopedia, y tampoco aparecían allí. Pide ver el sistema solar, donde
aparecen el sol, la Tierra. ¿Y Venus? Nunca ha existido Venus. Y a medida que está
revisando esto, se da cuenta de que Marte nunca ha existido. Y la astronomía hablaba
solamente de la Tierra que gira alrededor del Sol, y no hay nada más. Pregunta por los
otros planetas. ¿Qué otros planetas? Y la galaxia…¿qué significa galaxia? Y finalmente:
¿qué significa ‘sol’? Y mira hacia el cielo y ya no hay sol. Y sale a la calle y pregunta:
¡dónde está el Sol! “pero señor, de qué me habla. Nunca ha existido algo así”. El
hombre corre desesperado, y todo el universo empieza a desaparecer.

CL/ Como un relato de Beckett.

SM/ Como un relato de Beckett. Es alucinante, demencial. Y hay una gran explicación
final: eso es El hombre demolido. Empieza con palabras mayúsculas. Algo así como
¡IMPRESIÓN! ¡CONMOCIÓN! ¡EMPIEZA LA DEMOLICION! Fórmulas
matemáticas que se repiten, x2 por x2 menos R43 = conjunto vacío. ¡IMPRESIÓN!
¡CONMOCIÓN! ¡EMPIEZA LA DESTRUCCION!

CL/ Lo dices como si fuera una pancarta revolucionaria.

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SM/ ¡Ahí está él mirándome! ¡Es él! El hombre sin cara…Es tremendo. ¡ELIMINAD!
¡TACHAD!¡SUPRIMID EL LABERINTO! Hay capítulos que empiezan con estas
órdenes. Y fórmulas y más fórmulas. Es tremendo, tremendo.

CL/ Alienante.

SM/ Alienante. En el libro del que te hablé al principio, Tigre tigre, que trae incluso la
identificación retinal, el personaje al final salta a distintos límites del universo, y
después empieza a alterar la grafía. ¡Un rayo de luz atacó! Y las palabras crecen. ¡Un
rayo se acercó!¡Disminuyó! Los soles, los planetas, el universo entero, las estrellas se
convierten en lágrimas que corren por su boca. Después se confunden los sentidos, de
modo sinestésico, y todo eso él lo empieza a retratar. Visualmente. Ve los sonidos,
escucha las imágenes, siente el sabor de los colores, y a medida que avanza el relato, él
empieza a romper el texto, lo empieza a fraccionar, a quebrar. Hace experimentos
lingüísticos, introduce imágenes abstractas, dibujos. Galaxias como alas de mariposa.
Uff…todo eso es Alfred Bester.

CL/ Y Galaxias como granos de arena es de Aldiss, ¿no?

SM/ Sí, pero Aldiss es otra cosa. Es diferente. También tuvo una etapa experimental.
Tuvo distintas etapas, y a veces es irreconocible. Quizás la obra cumbre de Brian
Aldiss, para mi gusto, es Frankenstein desencadenado. Allí él hace un ejercicio de
estilo, escribiendo a la manera de Mary Shelley. O a la manera de un escritor romántico.
Entonces es como estar leyendo una novela de ciencia-ficción actual, pero escrita por un
Dickens. Es extrañísimo. Además que lo narra en primera persona, y el protagonista se
encuentra con Victor Frankenstein. Él vive en nuestro mundo, pero viaja al pasado y se
encuentra con él. Y conversa con él. Y está Mary Shelley, están los poetas románticos,
está Frankenstein, está la criatura, y él entra en los laboratorios, y hojea los libros. La
película que se hizo es interesante, pero por supuesto no tiene nada que ver con el libro.
El libro es un placer estético, es un gozo de erudición romántica de la época. Y el otro
gran libro de Aldiss es El tapiz de Malacia, que es muy muy barroco. Es veneciano, es
maravilloso. Pero Bester tiene mucha cosa de libro infinito, y después escribe Golem
100, donde introduce partituras musicales. Ya el lenguaje no le basta. Introduce comics,
introduce una serie de viñetas, imágenes, para que continúen la narración. Es alucinante.

CL/ ¿Y Philip J. Farmer?

SM/ Farmer. El Ciclo del Mundo del Río. Toda la humanidad muerta ha resucitado.
Robert Burton aparece como personaje.

CL/ Se podría hacer una biblioteca fantástica. La guía ideal del lector fantástico.

SM/ Uuuhh…..es que son tantos los libros. De pronto puede haber un libro de
Moorcock, luego un libro de Bester…Es que también está la biblioteca personal de cada
uno. Para mí, Las estrellas mi destino fue un libro que me marcó.

CL/ ¿Cómo habría sido una novela escrita por Blake? Sería una novela gótica o…

SM/ Es que sus poemas largos son novelas. Sus poemas no traducidos al castellano.

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CL/ De quién es ese cuento, que una vez me hablaste, de un hombre que queda atrapado
en un programa de computación…Y le escriben en las paredes del programa…

SM/ Ah, eso es muy gracioso, porque eso es novela, un clásico de la ciencia-ficción. Y
el título es La persistencia de la visión, donde se habla de ciertos mundos que se crean,
y las Disneylandias. Que no tienen nada que ver con las disneylandias de ahora, es
decir, tienen en común el puro nombre. La persistencia de la visión…

CL/ Y le dicen: “tienes que quedarte ahí quieto, porque te han encerrado en un
programa de computación”.

SM/ Claro, y aparecen unas letras que le escriben en las paredes. Es algo que después
también está en Philip K. Dick, que tiene que ver con estas letras hebreas bíblicas que
aparecen escritas en las paredes.

CL/ Dick habla de la ‘biblia holográfica’.

SM/ Quien le copia a quien.

CL/ Son corrientes y corrientes. La literatura es como una gran red cuántica de…

SM/ El libro de J, como lo llamó Harold Bloom. Que una mujer habría sido la que
escribió el Génesis. O la Torah, prácticamente. Que después fue arreglada,
perfeccionada, pero originalmente la escribió una mujer tremendamente irónica, que se
reía de este dios masculino. (pausa)… Qué fortuna, poder leer a Blake. Vivir en una
época en que podemos leer a Blake y al mismo tiempo podemos encontrar a un crítico
como Harold Bloom que se atreve a escribir El libro de J. Y al mismo tiempo se publica
a Juan Emar en enormes biblias telefónicas. Y al mismo tiempo vivir en este país que
cuelga al fin del mundo, cerca de los hielos, donde existe desde un Serrano, pasando por
un Juan Luis Martínez….es absolutamente increíble.

CL/ Aquí viven toda clase de personajes que entre sí son casi como materia y
antimateria. Porque qué tiene que ver un Serrano con un Juan Luis Martínez. Un Juan
Emar con un Roberto Bolaño. Pablo de Rokha con José Donoso.

SM/ Nada que ver. Nada que ver.

CL/ Un Rodrigo Lira con un Sergio Meier.

SM/ (risas) Ahora, es increíble que nosotros empecemos a tomar conciencia de que
estamos aproximándonos a dejar una impronta. Que puede ser más pequeña, más vista,
menos vista. Pero igual. Eso de saber que uno está haciendo algo que empieza a ser
poco a poco reconocido; que uno está dejando aunque sean unas cuantas líneas que
sobrevivan.

CL/ Es como un juego misterioso y a la vez gozoso.

SM/ Porque está el tema del ego, es decir, esto es terrible para el ego.

77
CL / Pero si uno lo toma como un juego…no hay que perder la perspectiva de que lo
importante es el placer propio ante lo que se hace.

SM/ Sí, es verdad, y uno a veces no sabe lo que está haciendo. Los demás lo dicen
luego, pero en el momento uno no lo sabe. Shakespeare era el que menos sabía lo que
estaba haciendo, en su momento. Él pensaba de pronto que estaba copiando de otros
libros no más. Un gran copión.

CL/ Que mutilaba sus propias obras. Y tenía nada más que seis libros en su biblioteca.

SM/ Sí. Shakespeare estaba inspirado por la Biblia. Pero por la traducción de Tyndale9,
creo que es el traductor. Entonces sinTyndale no habría existido Shakespeare, quizá. Es
raro pensar eso. Es raro pensar que sin Mervin Peake y su saga del Gormenghast no
habría existido quizás un Gene Wolfe. Es raro, es muy raro. Y sin Borges no habría
existido quizás tampoco un Gene Wolfe. Y no existiríamos nosotros. Eso es más raro
aún. Y que sin Kafka tampoco podría haber existido Borges. Y que sin Lovecraft y las
novelas policiales no habría existido Borges. Sin la Gran Depresión.

CL/ Y qué habría sido Borges sin Stevenson.

SM/ O sin Schopenhauer. Qué habría sido de Borges sin Albert Einstein.

-------------

SM/ Todas las historias son enormemente vulgares. Un hombre que se pierde en una
biblioteca, un hombre que viaja al espacio, un hombre que busca venganza. Siempre es
eso. Una pareja enamorada, un drama.

CL/ Un crimen.

SM/ Un crimen. Pero siempre es lo mismo. No hay diferencia.

CL/ Lo que cambia es el decorado.

SM/ Lo que cambia es el decorado, y esas reflexiones grandiosas que a veces aparecen.

CL/ Quizás la historia universal no es más que la historia de las diversas entonaciones
de unas pocas metáforas.

SM/ ¿Pero realmente Borges dijo cosas tan geniales, o Borges nos engañó a todos?

CL/ Era genial, porque en su tremendo poder de síntesis había también una dosis de
sarcasmo.

9
Rey James Version (KJV)

En 1604, rey James I de Inglaterra autorizó que una nueva traducción de la biblia en inglés
esté comenzada. Fue acabada en 1611, apenas 85 años después de la primera traducción del
nuevo testamento en inglés aparecido (Tyndale, 1526). La versión autorizada, o rey James
Version, se convirtió en rápidamente el estándar para los Protestants de habla inglesa.

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SM/ Y también aparentaba mucho. Era un maestro de la retórica. Antiguamente la gente
estudiaba retórica.

CL/ Quintiliano…

SM/ ¿Te imaginas tú vivir en un mundo donde todos hubiéramos estudiado retórica? Y
en los colegios se estudiaba también a los poetas ingleses en su lengua original.

CL/ Y lo que las personas tienen en su memoria, esa es la batería que determina la
calidad de su conversación.

SM/ Sí, eso es así. Eso es indudable…

CL/ A propósito de las dos ediciones que salieron recientemente, casi al mismo tiempo,
de la Vida de Samuel Johnson, de Boswell, quizás podría hablarse de un Círculo de
Sergio Meier.

SM/ Bueno, eso es algo estremecedor…cuando uno empieza a asomarse, o mejor dicho,
cuando a uno lo asoman, después todo alrededor, cualesquier cosa insignificante
empieza a ser sacralizada. Es decir, a quien le importa una pipa que dejó fulano de tal
(risas), si además era la pipa más vulgar que existía en la época. No no, es que la
capacidad de teatralizar, de sacralizar, que tiene la humanidad…de crear su propia
divinidad, de divinizarlo todo…

CL/ De fetichizarlo todo.

SM/ Y de divinizarlo, porque las cosas se vuelven sagradas. Y de lo más sagrado, están
los escritores. Pero la gracia del escritor no es escribir, eso lo puede hacer cualquiera. La
gracia tampoco es contar un cuento. Si la gracia, lo que lo sacraliza, es haberse
convertido en depositario de la sabiduría de la humanidad. De ser lo que el profesor
universitario, el catedrático, anhela ser. Pero que en él es conocimiento muerto. Y el
verdadero artista, el verdadero creador, tiene todo ese conocimiento, vivo. El profesor
universitario habla de Balzac. Y repite y repite todos los ensayos y tratados sobre
Balzac. Pero el creador, si habla de Balzac, ni siquiera lo leyó completo. Y ahí tocamos
este punto, de que ya a ciertos autores de la biblioteca infinita no se los puede leer,
porque ya la academia los dejó convertidos en materia muerta. Entonces uno tiene que
vivirlo, y no puede entenderlo aquel que no escribe; hay que hacer el camino de Borges,
hacer el camino de Emar. Pues de esa forma yo lo puedo entender, y lo puedo leer. Yo
puedo entender a Emar, pensando que tengo más de mil páginas en bolsas. Y que
después de un tiempo no les he prestado atención. Igual que esos apuntes para la
Historia de los libros infinitos. Que de pronto, cobran un sentido. Hay que abandonar,
abandonar. Yo incluso, durante un tiempo, abandoné la segunda enciclopedia de Tlön, y
esto no debería decirlo nunca. Y de pronto miré, y ahí estaban las hojas. Y había que
seguir adelante, si eso ya…hay que seguir adelante. Ahora estoy entusiasmado con esto
otro. Es el entusiasmo. Por eso los profesores, ¿qué entusiasmo tienen?

CL/ Sí, son guardianes de un museo que ellos mismos ayudan a mantener.

SM/ Y lo entorpecen más todavía, colocando vitrinas, colocando alarmas, resguardos.


“No se acerque a tantos metros del cristal”. Eso aleja más aún. Lo vuelve adusto, frío.

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Cuantas veces no hemos escuchado comentarios horribles sobre Shakespeare;
comentarios tan horrorosos sobre Milton. De la Divina Comedia no tanto, porque como
la Divina Comedia es puro terror y gente torturada, entonces, los lectores no entienden
pero por último ven los grabados de Doré y es espectacular. Pero los grabados de Doré
no ayudan a disfrutar a Milton.

CL/ Ayudan a disfrutar a Doré.

SM/ Claro. Pero Milton es cerrado, para muchos. Y es tan hermoso. Todo en él es
imaginación. Y pensar que El paraíso perdido lo hizo un hombre ciego, acabado, en la
miseria. Y se lo dictaba a la única hija que lo trató bien. Por eso quizás no era tan
incómoda y oscura la buhardilla en la que Carlos Lloró escribía, pero hay que decir que
era oscura, y que llovía, y se colaba el agua por las rendijas, y una gota caía sobre su
cabeza…

--

SM/ Y Moorcock escribía a veces para rellenar las páginas de esta revista que editaba,
porque a veces no les llegaban las colaboraciones, entonces tenía que escribir historias
así, a la rápida. Y de esas historias a la rápida salieron cosas fulgurantes. Hay una
palabra en inglés que es ‘flamboyant’.

CL/ El flamboyant es un árbol que da unas flores rojas, exhuberante.

SM/ Leí una crítica del último libro que iba a sacar William Gibson, en la revista Spin,
y decía: the last novel of W.G Nos trae los flamboyant volskwagen. Y yo digo: guao,
una novela de ciencia ficción con volswagens flamboyantes por las calles, ¿cómo
traduzco esto? Es algo espectacular, ¿qué me quieren decir? Es alucinante. No, si
tenemos muchas cosas, Carlos. Hay demasiado material. Por suerte se quemó
Alejandría, si no cómo estaríamos.

CL/ Otros dicen que hay que seguir quemando Alejandría.

SM/ Quemar, quemar. Y al final solamente hablar. Dictar. Leer la mitad de la vida,
escribir la otra mitad , y por último hablar y dictar. Es increíble pero es cierto. Fue
dictado, no escrito, el Paraíso Perdido de Milton. ¿Qué otros grandes clásicos han sido
dictados? Jack Vance, porque estaba ciego, dictó sus últimos libros.

CL/ Goethe solía dictar, también, parte de su obra.

terminado de transcribir el 8 de septiembre de 2009 a las 19 04 horas

Silvia y Bruno.

Uno de los últimos libros de Lewis Carroll, Silvia y Bruno, es considerado un texto
fallido. Sin embargo es uno de los libros más alucinantes también con respecto al
intento de combinar mundos fantásticos y mundos reales y hacer una obra que se
proyecte también ad infinitum. La gran crítica que se le hace es que, en Alicia en el país
de las maravillas, todo este mundo absurdo –el otro mundo- se mezclaba con este. Y no

80
había mayor explicación. Entonces, la aventura fluía, de forma constante. Sin embargo,
Lewis Carroll, en Silvia y Bruno, trata de hacer como un gran testamento, y colocar
todas sus ideas teológicas, religiosas, su visión del mundo. Su visión de matemático, su
concepción de lo que es el mundo espiritual, las otras dimensiones: su fe propiamente
tal. Entonces ya no son personajes infantiles, donde él hace juegos, malabares
intelectuales, sino que él está haciendo un testamento de vida. Por lo tanto se aprovecha
de las circunstancias y crea algunos personajes para que larguen discursos, que son muy
de él y que no le interesan a un niño. Discursos teológicos, filosóficos, de la vida,
dispersos en un texto muy largo. Y donde Silvia y Bruno son seres del mundo de las
hadas, que viven en el mundo feérico, que se interconecta y se introduce en el mundo de
la realidad, en este mundo victoriano en el que vive Carroll. Carroll se permite incluso
hablar del tema de la muerte; y es muy triste, muy dramático. Claro, que también está
esta visión de que ambos mundos están en espejo. Todos los personajes que están en el
mundo de las hadas, están representados en el mundo de los humanos. Ahora, lo más
lindo es el mundo de las hadas, es decir, Carroll se maneja ahí a plenitud. Pero es un
texto también que tiene mucho de infinito. En Carroll está esta cosa de entrar y salir de
universos (entra Silvita ofreciendo tutos de pavo)…y a propósito de Robert Burton, los
tutos de pavo, todo lo que son los libros de cocina, la alquimia de la cocina, al lado de
todas estas otras alquimias de la filosofía, de la mente, de la metafísica y de la
patafísica. Otro autor que se emparenta hasta cierto punto con tu trabajo es Raymond
Roussel. Roussel trabajaba el infinito a través de juegos de palabras. Tomaba una frase
y luego invertía las palabras, terminando la misma frase pero con las palabras
invertidas. Lo que él hacía en su novela era rellenar los espacios faltantes. Sus
procedimientos literarios eran asimismo estados de éxtasis. Locus Solus es un libro
alucinante. A partir de los juegos de palabras, empiezan a aparecer máquinas, algunas
de las cuales son animales-máquinas, y un parque, un parque de cosas alucinantes, cosas
raras. Mezcla lo mineral, lo vegetal, lo animal, para ir creando escenografías únicas. Los
juegos de palabras hacen que un hombre tenga que tocar la flauta con su propia tibia. Y
luego empiezan a aparecer imágenes, fotografías, fotogramas, escenas en campanas de
cristal, Napoleón Bonaparte corriendo por un corredor lleno de cuadros; luego viene
otro juego de palabras y ya no es Napoleón Bonaparte. O la novela aparece reescrita
varias veces. En Impresiones de África, hay un punto donde parece que estuviésemos
leyendo siempre lo mismo. Y eso a causa de un leve cambio de estilo. Dice lo mismo,
pero con más detalles. Y uno de esos detalles puede consistir en colocar el horario de la
entrada y salida de los personajes. O narrar con mayor minuciosidad un periplo
anterior.

CL/ Eso pasa con Lovecraft también. En algún lugar, creo que en Randolph Carter,
menciona una ciudad, y habla de sus muchos pilares. Unas tres páginas más adelante,
me encuentro con una descripción casi idéntica. Y el nombre de ciertos habitantes de
esa ciudad, aparece con mayúscula y después con minúscula. Luego me pregunté si
habría hecho esa división a propósito, o habrá sido ‘una mágica distracción del copista’,
como diría el Maestro.
SM/ Sí. Por ejemplo, en La Segunda Enciclopedia de Tlön, la palabra cábala está escrita
de una forma cuando me refiero a los personajes que están en un universo; y de otra
cuando aludo a personajes de otro universo. En un lado es cábala, con ‘c’, y en el otro es
con ‘k’. Pero está hecho a propósito.

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CL/ ¿Sabes lo que yo estaba pensando hacer con tu libro? Fotocopiarlo, tomar todos los
capítulos, numerarlos y colocarlos cada uno en una tarjeta. Y empezar a leerlos en
distinto orden.

SM/ Yo lo escribí para leerse así. Y cuando algún lector dice, ‘uy, pero este texto está
muy poco limpio, tiene muchas palabras, muchos adjetivos, está muy recargado’, no
entiende, no capta, que yo lo trabajé como un huevo de Faberge10, o como una cajita
musical decorada. Entonces cada página tiene un decorado lingüístico. Y a mí me
interesa mucho el tema de que el texto no solamente se entienda, a través de lo que
dicen las palabras, sino que también a través del sonido. Las palabras tienen que
producir un sonido. Eso lo dijo Beckett con respecto a Joyce, al Finnegans Wake.
Cuando uno llega a entramar universos, a entramar mundos, el libro de pronto no es
tanto para ser leído como para ser escuchado. “El Finnegans Wake no es para ser leído,
sino para ser escuchado”, decía Beckett. Y yo creo también que hay textos que no
funcionan en la lectura visual, y que incluso entorpecen la lectura visual. En el caso de
Kounboum, creo que no entorpece la lectura visual, porque el texto es sobre el acto de
leer y escribir, pero también hay muchos momentos en que queda más claro si uno lo
lee en voz alta. Cambia por completo. Ahora, en sí es imposible leerlo completo en voz
alta, porque no se puede leer un libro infinito. No hay garganta, no hay cuerda vocal que
pueda resistir, porque es eterno, literalmente es infinito. Lo maravilloso y lo terrible del
Inferno es que nunca –y lo sabemos desde las primeras líneas- vamos a terminar de
leerlo.

CL/ Si uno no puede terminar nunca de leer un libro, significa que nunca tampoco
puede empezar a leerlo.

SM/ Exactamente. Siempre estamos en los aprestos, y en ese sentido también tiene una
cierta cercanía con Macedonio Fernández. Pero, a diferencia del Museo de la Novela de
la Eterna, donde se nos muestra el prólogo, la preparación, en tu libro se nos muestra
más que la preparación: es el descenso mismo a los infiernos. Yo creo que esa es la
clave del título. Que nos narra el descenso a los infiernos de la literatura. y se nos
muestra toda la maquinaria. Y la maquinaria del infierno de los libros son estos túneles,
estas escaleras, estos espejos, estos libros, y los personajes están condenados a escribir y
a escribir y a escribir. Y si no escriben, no pueden estar en el Inferno. Ahora, lo lindo es
que todos queremos estar en ese Inferno. Esa es como la gran ironía.

CL/ Es que hay algo de paraíso ahí también. Pues lo que más quisiera un escritor es
estar continuamente escribiendo sin experimentar el agotamiento. Porque el infierno de
un escritor es agotarse, llegar a un punto en que uno diga ‘me cansé de escribir’ o ‘tengo
que irme a dormir porque no puedo seguir escribiendo’. Dentro del Inferno los
personajes pueden estar toda su vida escribiendo sin experimentar ni hambre ni
cansancio.

10
Un Huevo de Fabergé es una de las 57 joyas creadas por Peter Carl Fabergé, de la empresa
Fabergé, para los zares de Rusia entre 1885-1917. Estos huevos se consideran obras maestras del
arte y cada uno representa el más fino “objet d’art“.

Peter Carl Fabergé fue un orfebre y joyero ruso, hijo de Gustav Fabergé, el cual abrió una joyería
en San Petesburgo en 1842.En 1870 se puso al frente de la firma familiar y ya en 1900 la empresa
en pleno apogeo contaba con 500 empleados y su fama se extendía a lo largo y ancho de los mundos
civilizados. Tal fama le valió a Peter Carl el merecido apodo de “el último de los grandes orfebres”.

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SM/ Como la frase de Kazantzakis q ue te citaba en un correo electrónico: “Las puertas
del cielo y del infierno son equivalentes. Son equivalentes e idénticas.”

CL/ También hay un inglés que decía que “Siempre hay un camino al cielo incluso
desde las puertas del infierno. Y siempre hay un camino al infierno incluso desde las
puertas del cielo”. Y esa es una definición muy hermosa de laberinto, también, porque
en el fondo no es más que la malla, la red que está entre esos dos polos. Un tejido de
caminos. Algunos están perdidos en alguna maraña central, equidistantes del cielo y del
infierno; otros están más cerca de la luz, o de la oscuridad. Pero todos permanecen en
algún punto de la maraña.

SM/ Y de los dos, el infierno es un lugar mucho más entretenido para la imaginación. El
cielo siempre ha sido pintado como un lugar de paz, donde nada ocurre, no hay mayores
sobresaltos. En cambio el infierno es la aventura constante; el infierno son las
explosiones de los fuegos.

CL/ La teoría del caos, y el caos de las teorías.

SM/ Claro. Son los dos extremos. El cielo es el summun del orden; y el infierno es el
summun del desorden: el caos. ¿Y qué es más atractivo para la mente humana?

(transcrito el 12 de agosto de 2009 a las 00:15 a.m.)

Doctor Who.

SM / Doctor Who es la única serie de tv que tiene un personaje que no muere nunca.
Hasta el día de hoy. Y cambia y cambia de cuerpo, y ahí está el tema del infinito,
porque el viaje por el tiempo y por el espacio.

CL/ ¿Blaylock en qué tradición se sitúa? ¿Tuvo algún maestro, alguien en quien él se
inspire?

SM/ Lo curioso de Blaylock es que yo creo que él está muy inspirado por los
prerrománticos. Siempre está citando a Coleridge, etc. Porque todos los autores
steampunk son autores entre comillas ‘cultos’. Ellos siempre toman como protagonista a
Mary Shelley, o a lord Byron,etc.

CL/ Ayer estaba leyendo un libro de un autor de nombre Innocenti, Roberto Innocenti.
El libro se titula El último refugio. Trata de alguien que se pierde, y llega a un hotel en
lo alto de una colina, y en ese hotel están alojados personajes de La isla del Tesoro de
Stevenson, y de otros libros famosos.

SM/ Sí, ahora lo recuerdo. Hay otro, que es el de los Iluminatti: el ciclo de los
Iluminatti. Ese es loquísimo, porque mete a Joyce, el tarot, mete cuanta cosa hay, pero
en clave de ciencia-ficción. Por otro lado, tenemos a Brian W. Aldiss, quien tiene una
saga enorme, donde se observa la evolución entera de un planeta. Un planeta que tiene
una órbita tan enorme, su órbita alrededor del sol es tan desmesurada, que una
generación completa vive en invierno, otra generación completa vive en primavera, otra

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en verano. Entonces se crea toda una mitología pero solamente de invierno, solamente
de frío. Y él detalla la vida de ciertos personajes, las intrigas, como en una novela
normal, pero que se empieza a proyectar, a ser gigantesca. Porque después que murió
toda esa generación, después que termina ese tomo enorme que se llama Invierno,
después viene el otro que se llama Primavera, y luego otro que se llama Verano, y luego
Otoño. Y son generaciones completas. Y la nueva generación no tiene prácticamente
nada que ver con la anterior porque vive en un universo distinto. Es un planeta distinto.
Los códigos de referencia son absolutamente nuevos.

CL/ (Leyendo en su cuaderno de apuntes)…Esto del Sol corto, el Sol largo…

SM/ Ah, eso es Gene Wolfe. De Wolfe tenemos el Ciclo del Sol Nuevo, que es
alucinante porque es mítico, es tremendamente mítico. Los personajes viven inmersos
en el mito, porque el protagonista atraviesa de un océano a otro…de pronto el mismo
Gene Wolfe cuenta la historia, que está en una playa y llega la nave…y Gene Wolfe
duda, y al final se pregunta: ¿habré traducido bien? ¿O realmente este viaje fue a través
de miles de años luz en el universo, y esa playa era un puerto de salida, donde estaba la
nave con sus velas? ¿Y esas velas eran velas solares, que tomaban la radiación de las
estrellas? Entonces uno se encuentra leyendo una novela histórica, páginas y páginas de
una novela en la tradición inglesa de Walter Scott, y de pronto aparece algo raro que te
hace dudar y sospechar que todo lo leído no se encuentra en un tiempo
pasado…Personajes que se arrastran, y lo persiguen las bestias gigantes, que cabalgan, y
chocan los monstruos, y las batallas, y las espadas y la sangre…Y uno lo lee como una
escena de Espartaco, o algo así, pero finalmente nos damos cuenta de que se nos está
narrando un viaje a través del espacio estelar. Entonces uno está leyendo el texto, y de
pronto hay señales. Y a Gene Wolfe lo comparan con Borges. Dicen que es el Borges de
los Estados Unidos.

CL/ ¿Se podría decir que la característica principal de estos escritores es que son un
poco fronterizos? Porque hay autores que están derechamente en lo fantástico. Otros
están derechamente en la literatura histórica, realista. Pero hay una serie de escritores
que están como en un…

SM/ …en un limbo.

CL/ En un intersticio. Serían los escritores que están en el intersticio, o en la frontera.


Porque el mismo Philip K. Dick, por ejemplo, en uno de sus libros comienza hablando
del Finnegans Wake, y dice que este libro sería el prototipo de ciertos rollos parlantes…

SM/ Eso está en La divina invasión.

CL/ Exacto. Y P.K.Dick es uno de los que más vive en ese intersticio, en esa raya
roja…Y en P.K.Dick uno puede encontrar diálogos levemente insulsos, de novelita pop,
pero de repente, detrás de todo eso, uno puede encontrar una verdadera alquimia del
delirio.

SM/ Como Michael Moorcock. Moorcock cuando empieza a escribir estas novelas de
fantasía heroica, él habla del ciclo del Multiverso, y ahí tenemos la infinitud, el caos.
Está el Señor del Caos, del Multiverso. Y en cada libro del ciclo del Multiverso,
descubrimos que él tiene un solo personaje, que es JC. Jesus-Christ, Jesucristo. Que es

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Jherek Cornelian, que puede ser un detective en la Tierra; puede ser un extraterrestre,
puede ser un nazi. Y es alucinante, pues encontramos un Londres donde está la Reina
Isabel y está el Big Ben, y están las hadas, y están los duendes y los dragones, mundos
en colisión, galaxias completas que chocan. Es tremendamente delirante. Por ejemplo,
un personaje despierta en un mundo paralelo, donde hay unos grandes desiertos, que son
los mares de este planeta, y hay unos barcos gigantes, como unos galeones, pero
monstruosos, que navegan sobre la arena. Navegan por el desierto, con sus grandes
velas desplegadas. Y cada barco es tan gigantesco que es como una ciudad completa:
son ciudades móviles. Y esto Moorcock lo despacha así, como un detalle de fondo de un
capítulo.

CL/ Y uno se queda pegado….

SM/ Uno se queda pegado en muchas partes. Para mí uno de los mejores cuentos es
donde él se va directamente al tema de Jesús, en el texto He ahí al hombre, que es de los
años 60. Y es raro el cuento, porque está contado en un estilo muy experimental, muy
de ‘corriente de la conciencia’. Empieza con el personaje cayendo en su nave, que se
averió, una máquina del tiempo. Después lo están llevando en andas, y el reconoce por
el olor, por las vestimentas de los personajes, que está en Jerusalén, en el siglo Primero.
Y él empieza a reconocer, porque él es un historiador de ese período, él ha viajado
mucho por el tiempo, pero ha llegado acá y ha quedado atrapado. Y cuando niño, él,
siendo el único judío del barrio, termina siendo más cristiano que todos los otros niños
cristianos, que lo maltrataban. Entonces luego vienen los flashbacks. Y en uno de ellos
él está buscando a Jesús, y estudia la vida de Jesús, y va reconociendo que su vida es la
misma vida de Jesús. Y ese es el gran trauma que él tiene. Y finalmente encuentra a
Jesús, con sus discípulos. Y para él es como el éxtasis más grande, es como para un
fanático de Lovecraft encontrarse de pronto ante la casa de Lovecraft, y pensar ‘aquí se
va a abrir la puerta, y va a aparecer alguien, y va a decir: yo soy H.P.Lovecraft, y me va
a dar la mano…’ Y llega el personaje, y ahí está Jesús con sus discípulos, y se para
frente a él, que está sentado ahí, en la calle. Jesús se queda mirándolo y dice:
“uehhh…..” y le cae un hilo de baba…Era mongólico; un retrasado mental. Y el
personaje grita. “¡pero qué es esto! ¡esto no puede ser! ¡se destruyó todo!¡es un
retrasado mental!” Es una cosa tremenda. Y el protagonista sufre un dolor tan
desmesurado….Porque se destruía la historia, se destruía su vida. Y entonces él, que se
sabía de memoria los evangelios, la historia bíblica, todo, empieza a hacer los milagros,
utilizando la tecnología del siglo XXI. Y consigue que lo crucifiquen, para que se
cumpla la historia. Y a medida que esto va pasando, se siguen intercalando fragmentos
de su infancia y de su adolescencia. Y ahí está la explicación, en actos nimios de su
infancia y su adolescencia, de por qué Jesús caminaba sobre las aguas, y por qué hacía
este o aquel milagro.

CL/ O sea, este es un texto fronterizo por excelencia.

SM/ Monstruoso. Monstruoso…He ahí al hombre.

CL/ ¿Y qué me puedes decir de Richard Adams y La colina de watership?

SM/ Bueno, no sé si ahí estaremos estirando mucho la cuerda…porque es todo un


cosmos que se crea en…si en el fondo es una colina, donde viven los conejitos en sus

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madrigueras, y esto se convierte en un cosmos que lo abarca todo. Es la clave de Lost.
Piensa tú que Lost, tiene esta cosa también de infinito, de entradas y salidas de
universos.

CL/ Ahora, según todo lo que estás diciendo, no estamos tratando de lo infinito en tanto
cantidad, sino que estamos hablando de lo infinito en cuanto a ir más allá de los límites
que hasta el momento se aceptaban en literatura, poesía, pensamiento. Porque alguien
puede escribir una novela de 5000 páginas y quedarse más acá…aquí se trata de otra
clase de límites, más psicológicos tal vez…

SM/ Sistemática de conocimiento abierta a lo desconocido. Esta es una definición que a


mí me surgió. Sistemática de conocimiento abierta a lo desconocido, a lo que no hay.

CL/ Sí, porque la sistemática de conocimiento habla de algo que está construido, es un
corpus ya establecido, pero sin embargo está abierto. Porque lo que ocurre en Occidente
es que se abre una sistemática y de inmediato se cierra, y todo lo otro queda fuera, como
una cosa amurallada. Y así tenemos a Santo Tomás de Aquino, a Schopenhauer, a
Heidegger.

SM/ Es que, de pronto, sería la única forma de encontrar una respuesta.

CL/ Y eso tiene que ver con lo que decía Lovecraft en las Aventuras de Randolph
Carter: “y empecé a buscar autores de fantástica erudición”.

SM/ Aquí mucha gente se enoja conmigo, porque el Ciclo de Randolph Carter es mi
favorito, y los puristas de Lovecraft dicen que es algo híbrido, no es Lovecraft puro,
pues lo hizo en colaboración, y ahí no está su cosmogonía propia. Esto para mí no tiene
sentido. Y aquí hay algo interesante, y es la llamada ‘traición de Derleth’, que en Chile
nunca se conoció. Esto se debatió a partir de unas grabaciones que a mí me prestó un
profesor de historia que fue entrevistado por Warnken. Entonces, cuando yo lo conocí
muchos años atrás, tenía una hermana, que era traductora, tradujo unas charlas de
Lovecraft que se dieron en la Universidad de California. Entonces él me prestó algunas
de estas grabaciones y yo las regrabé, y luego las empecé a anotar. Y anotaba, y
anotaba, y anotaba, y el problema era que la traductora veía algo que le sonaba como la
cosmo-no-sé-qué-cosa…y pensaba que eran cosas sin importancia, y seguía adelante. Y
habla de los Primeros Ancianos…y ella traducía como los Unos Antiguos…una pésima
traducción…

CL/ Tú hablaste en la entrevista con Warnken de que esto de los Primigenios y los
Arquetípicos es un invento de Derleth.

SM/ Claro, ese maniqueísmo no existe en Lovecraft.

CL/ Al parecer su concepción del mundo es mucho más compleja.

SM/ Es materialista mecanicista. Y después viene toda la fantasía, pero en su sistema no


cabe esto del bien y del mal. Él no está hablando de seres buenos y de seres monstruos.

CL / Él no emite juicios acerca de sus creaciones.

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SM / Lo que ocurre es que, cuando yo hablo de la traición de Derleth, mucha gente
toma esto al pie de la letra, y lo desvirtúa. Porque a mí me faltó agregar la segunda
parte. Y es que gracias a la traición de Derleth, se popularizó la obra de Lovecraft.
Porque si no habría sido una obra muy cerrada. Entonces, cuando él metió mano y entre
comillas lo infantilizó, pero lo dejó de acuerdo con nuestra concepción occidental,
entonces te da como una guía, donde uno puede ubicar a los personajes en diferentes
bandos, porque si no todo es muy confuso. Yo creo que es bueno empezar por ahí. Y los
trabajos posteriores del Ciclo de Randolph Carter, pese a que están unos primeros, otros
después, y se metió gente entre medio y demás, es bellísimo.

CL/ Y tiene uno de los comienzos más hermosos de la historia de la literatura: “Cuando
Randolph Carter cumplió 30 años, perdió la llave de la puerta de los sueños”.

SM/ Y él llega a esta terraza, y ve las cúpulas y todo, pero no puede ir más allá. Él está
en los balcones del Otro Mundo, y uno lo vive junto con el autor. Uno dice: yo cuando
he soñado tantas cosas, estoy igual que él. Y si ese es el principio, él me va a llevar más
allá del balcón; él me está prometiendo llevarme más allá. Es un atractivo gigantesco.

CL / Habría en todo esto una estética del más allá.

SM/ Claro, es una estética de la desmesura. Yo una vez dicté una charla sobre
H.P.Lovecraft y hablé acerca de la estética de la desmesura.

CL/ Recuerdo un cuento de Kafka, que se llama Abogado. Hay un hombre subiendo
unas escaleras y dice: si pisas un escalón, siempre va a haber otro escalón esperándote.
Si traspasas una puerta, siempre va a ver una puerta más para que la abras. El camino
crece bajo tus pies que suben. Mientras camines, no se terminará la escalera.

SM/ Eso es muy bello. Y a propósito recuerdo algo de Gormenghast. Lo que hace
deliciosa la historia es que los personajes son como caricaturas de Dickens, donde están
los malos con las narices largas y torcidas, y está lady Fucsia, que es una mujer
melancólica. Pero Gormenghast, de Mervyn Peake, tiene estas descripciones de la
biblioteca, de los pasadizos de piedra, Vulturno, una cocina gigantesca, donde hay no sé
cuantas ollas hirviendo. Y como todo es tan gigantesco, te asomas por un balcón y ves
partes que fueron construidas por el tatara tatara tatara abuelo, el conde de Gormenghast
número 777…es tremendo. En todo el primer libro, Titus Groan, no aparece Titus
Groan, porque Titus Groan es un niño. Y termina cuando lo llevan a bautizar. Y el
castillo de Gormenghast es tan enorme, que tiene grandes salones donde se hacen
fiestas, pero hay otros salones también que están ya abandonados, otros salones
decrépitos, y otros donde las columnas están rotas, otros de los que definitivamente se
deshicieron hace miles de años, y sobre los cuales se construyeron otros y otros más, y a
su vez esos se deshicieron y hay más. Y entonces de pronto un personaje se asoma, por
una ventana, y observa abajo una torre semiderruida. Ha llovido y alguien se ha perdido,
pero nadie sabe los tamaños, ni la distancia. Y se ven unos caballos que se están
bañando en aquella torre. Y se ven pequeñitos los caballos bañándose en las aguas que
se acumularon allá abajo.

(transcrito el 8 de agosto del 2009 a las 0:51 de la madrugada)

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Límites de la escritura.

SM/ Pero a mí me pasa un poco con la escritura, que de pronto yo encuentro que la
escritura en sí también se agota. Está muy bien escribir, pero de pronto uno tiene acceso
a ciertas realidades, a ciertas concepciones, y uno dice: para qué escribirlas. No hay
necesidad de escribirlas, si las estoy viviendo, si las estoy sintiendo. Los grandes
profetas de la antigüedad, por ejemplo, nunca escribieron nada. Un Buda, un Jesús, etc,
no escribían nada.

IM/ Otros escribieron por ellos.

SM/ Claro, y el mismo Einstein sacaba fórmulas, pero él decía, lo que realmente yo
tengo en la cabeza no lo puedo poner en el papel, porque no existen las fórmulas para
ponerlo en el papel. Él dijo que tenía la unificación de todo pero no lo podía escribir, o
quizás pudo haber hecho el empeño. Como un Rimbaud que dice ‘ya no escribo más
porque ya hice lo que tenía que hacer’. Y el siguiente paso ya no es necesario escribirlo.
Y a mí me pasa eso, que de pronto yo siento que la escritura es muy limitada

CL/ Quizás la escritura como tal, pero si vemos la escritura en función de ciertas
estructuras combinatorias…

SM/ Como una máquina inspiradora, en ese sentido. Como yo me atreví a decir sobre tu
libro, que la biblioteca, la acumulación de los libros es el fulcro, la palanca, para que
funcione la máquina cuántica, pero es eso, es el inicio, el arranque, la llave. Una vez que
la máquina cuántica funciona, ya funciona libre. Hay momentos en que yo me
entusiasmo y leo una historia completa de Kounboum, y la encuentro fantástica,
delirante, espectacular, pero de pronto me salto unas páginas, leo un fragmento
totalmente desconectado, y después suelto el libro, y puedo estar dos o tres días
iluminado viviendo en un universo completamente nuevo, a partir de ese fragmento.
Puedo entrar en una parte de la Zona Penrose, imaginando las descripciones, los
personajes, los caotizadores que deambulan de acá para allá, estas entradas y salidas,
esta frase brillante…y de pronto el texto apuntaba en otra dirección, era solamente un
pliegue para otra cosa. Pero en sí mismo eso para mí se convirtió en todo un árbol, algo
arborescente, y de la Zona Penrose ya me llevó a otra zona.

IM/ ¿Y eso te pasa a ti o crees que le pueda pasar a otros?

CL/ Cada lector es un universo y Kounboum es un libro que está escrito para lectores
como Sergio. Y por eso ya no tengo mucho apuro en editarlo, pues como ya él lo tiene
(risas)…De hecho el lanzamiento podemos hacerlo aquí con Silvita, Isabel e invitar al
Presidente del Consejo de Vecinos.

SM/ Lo que me agotó un poco en el afán de escribir fue constatar el hecho de que lo que
yo había escrito se puede ver como una curiosidad por el título, inclusive, pero más allá,
que me entiendan lo que yo quise hacer, la síntesis que quise hacer, es tan difícil que si
el libro después se vendió, fue porque me entrevistaron en televisión, y fue porque la
gente se entusiasmó, y pensó “lo que este hombre está diciendo, lo que me toca, lo que
en algún momento dijo, se relaciona conmigo”.
Menciona algo de Blake o menciona algo de física, o algo de la mente, algo que me
sonó bonito, por último, aunque no lo entendí. Entonces estamos hablando de una cosa

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en que la gente se entusiasma más por la palabra que escuchó, por una imagen, por una
proyección que hay en su imaginación. Porque hoy en día la gente no tiene mucha
capacidad de concentración; la gente está inmersa en Internet; ¿y qué es lo que hace en
Internet? Salta de allá para acá, todo es rápido, todo es pasajero. Imágenes, imágenes,
voces, fragmentos. Así es que, yo creo que en estos momentos, yo he podido llegar con
un mensaje claro y en forma más directa, en una presentación en público. Yo siento que
en una charla he podido hacer mucho más que a través de un libro. Yo creo por ejemplo
que Kounboum es espectacular como libro, y habrá algunos que podrán llegar al libro y
atesorar el libro como un Grial, como un arca, pero no es necesario que todos sean
sacerdotes con acceso al arca. Pero sí es importante que haya alguno que salga fuera y le
hable al pueblo. Y le diga ‘aquí hay un arca, y aquí pasan cosas con los que entran y lo
han visto’. Y alguno dirá ‘una luz me embargó’, y otro dirá otra cosa, pero la gracia es
exponerlo a la multitud. Entonces la multitud no necesita saber leer ni escribir, no
necesitan aprender lo que es la mecánica cuántica, no necesitan entender lo que es el
paradigma holográfico, no necesitan haber leído a Borges siquiera. No necesitan
entender las palabras complicadas que van a frenar su lectura, al no tener el bagaje, ni
los signos en común. Pero alguien puede mostrarle, como tú decías también, Carlos,
imágenes, una exposición de imágenes. Y a través de los dibujos la gente llega a
Kounboum. Es como entrar en el negro cerebro de Piranesi, como decía Victor Hugo.
Aquí es entrar en el fulígeno cerebro de Carlos Lloró, porque el fulígeno es más oscuro
que el negro1. Además que fulígeno da a entender también algo de fulgurante, llega a
ser fulgurante ese negro.

CL/ Terrorífica esa palabra (risas).

SM/ Entrar en Kounboum es como entrar en el fulígeno cerebro de Carlos Lloró.


Deberíamos anotar esto; bueno, por suerte está quedando grabado. Esa yo creo que es la
clave. No es el negro cerebro de Piranesi, con esos calabozos. No, aquí es el fulígeno
cerebro de Carlos Lloró. Y de pronto tener el honor, la oportunidad de hablar, y de que
se hable de la obra.

CL/ A mí me gustaría quizás nunca aparecer en público, que seas tú el que hable.

SM/ Yo me sentiría enormemente feliz.

CL/ Me gustaría hacer un lanzamiento en Santiago, con la gente de la editorial, algunos


invitados, y otro en Temuco, y después dejar a Sergio que…

SM/ Hablar de Kounboum sería maravilloso, o que Carlos esté siempre escondido
detrás, envuelto en un grueso abrigo, en la oscuridad, con unos grandes anteojos, o
ahora que se ha afeitado, con una barba postiza, como un viejo rabino, y que incluso no
lo dejen entrar, eso sería más divertido aún.

CL/ Me gustaría escuchar a Sergio hablar de….

IM/ Bueno, ya yo lo he escuchado dos veces hablando de Kounboum.

SM/ Isabel dice que la gente abre mucho los ojos, pues creen que yo estoy inventando y
también se produce la confusión, bueno, ¿nos estará metiendo el dedo en la boca? ¿Se

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está burlando de nosotros? Porque él habla de un libro imposible, un libro de miles de
páginas.

CL/ Y quizás, si saben que existe, entonces ya no les interesa. Por eso a mí me interesó
lo del seudónimo.

SM/ Karlés Llord. Y que se corra el rumor. No, si es verdad, si existe. Y otros…Porque
son muy pocos los que saben.

Por eso es tan importante que el libro

No sé si fue en Temuco, o en Concepción, que se editó un


un libro objeto, muy interesante, que me llamó la atención: Fragmentos de una
biblioteca transparente. Se supone que hay dos autores, que investigaron viejos
manuscritos, y de ahí sacaron ilustraciones de los tiempos de la colonia con algunos
comentarios, y todo es muy extraño y fantástico. Incluso al final aparecen unos
luchadores de Kazajstán. y algunos efluvios ahí, y mientras ellos están peleando sus
espíritus pelean en otras dimensiones. Toda clase de descripciones fantásticas, familias
de rancio abolento desaparecidas
a la llegada de los conquistadores. Fragmentos de una biblioteca transparente…
Y eso fue editado ahora, en una universidad del sur. No recuerdo bien si fue en Temuco
o en Concepción. Me inclino más a pensar en Concepción…

Por eso es importante que usted saque esto pronto en Temuco. Que saquemos
yo realmente quiero esta obra, y me enorgullece muchísimo. Me encanta el libro, tanto
como me encanta y me ha producido un gozo tan grande que Carlos encuentre
Locus Solus.

y ya tiene el sello de la Biblioteca del Laberinto

Y ese libro yo le digo que no se lo preste a nadie. Que lo ponga en su almohada, que se
lo implante en el cuerpo, debajo de la piel, que lo use así como una jorobita aquí al
costado, como un apéndice. Pero que lo lleve ahí, que no se lo puedan sacar.

SM/ qué entretenido…

CL/ Lezama hablaba mucho de este libro. Decía, en una frase muy linda, ‘alguien que
haya leído los grandes clásicos, pero que no se haya aventurado con joyas raras como
Locus Solus, sería como un gourmet que nunca hubiese probado la piña’,

SM / (risas) Es una frase maravillosa. Y es real, porque cuando habla de la piña,


también se está refiriendo a la estructura, la forma decorativa del gourmet. No sólo el
tema de los sabores, sino que la estructura…

CL/ (entra Silvita susurrando) Hable en voz alta, Silvita, si la grabadora recoge todo.
Incluso lo que usted habla en voz baja, lo recoge más fuerte, porque funciona según el
principio del equilibrio: lo bajo lo amplifica, y si alguien grita, lo recoge como un
susurro.

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Yo ahora me traje un libro, de la editorial Beatriz Viterbo,
Yo me traje un libro de Ezequiel Martínez Estrada, una biografía metafísica de
Paganini. Él se mete a investigar
la vida de Paganini, pero a través de sus vínculos metafísicos, con el mundo interior del
sonido. Y es biográfico también, es
una biografía espléndida
bueno, y la leyenda de Paganini
la película Paganini de Klaus Kinski

SM/ Estamos alcanzando un cierto estadio, una cierta cristalización. Pero muchas cosas
también yo pienso que hay que dejarlas al destino. Porque el destino colabora
muchísimo.

CL/ El universo hace la mayor parte del trabajo, uno tiene simplemente que ir
dirigiendo la nave.

SM/ El universo tiene su propia confabulación. Nada es casual, por eso uno se asombra
a veces de ciertas coincidencias. Son como las líneas…de hecho, si el universo
realmente….porque cuando se habla de un agujero negro, es porque devora toda la
materia, y cuando se habla de los agujeros blancos, de los cuales saldría la materia, se
invierte el proceso, pero ocurre lo mismo, es la misma singularidad. Ahora, algunos
aventuran que el Big Bang podría haber sido una gran singularidad, el punto donde salió
toda la materia, se creó el universo. Y si realmente es una gran singularidad, quiere
decir que todo el destino del universo, estaba grabado en ese punto, por lo tanto todo lo
que va a suceder ya estaba predicho.

CL/ Sólo se echó a andar.

SM/ Sólo se echó a andar, pero estaba todo…Así que lo que va a pasar en 100 millones
de años más, estaba todo contenido ahí, estaba toda esa información temporal. Es
bastante curioso…

CL/ Curioso y fascinante.

SM/ Sí, porque ahí uno enpieza a pensar ¿Cuáles son los límites, entonces, del
programa, y dónde está el libre albedrío? ¿Existe el libre albedrío?¿Nosotros somos
partes de una gran máquina? (mirando Locus Solus, mientras Isabel lo hojea) Muy
interesante ese libro. Por eso yo le digo que no se lo preste a nadie. Durante un tiempo,
al menos.

CL/ (lee) “Soy campeón del mundo de un juego que nadie conoce todavía…” (Xul
Solar)

SM/ Era un hombre esplendente. Él esplendía, cuando iba por las calles. Cuesta creer
que hombres como éste no esplendan, y la gente se aparte y diga: “Miren, ahí va el
hombre radiactivo”.

se podría hacer un Tarot de las librerías de Buenos Aires

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Las generaciones de América

LAS GENERACIONES DE AMÉRICA

SM/ Dentro de sus novelas experimentales, Ballard escribe Las Generaciones de


América. Y Las Generaciones de América empieza diciendo “he aquí J.F.Kennedy,
quien fue asesinado por L.H.Oswald, quien a su vez fue asesinado por…que a su vez
engendró a…Y J.F.Kennedy conoció a Marilyn Monroe, quien a su vez conoció
a…Estas son las Generaciones de América. Y ella conoció a Frank Sinatra, quien a su
vez…” Entonces tú estás haciendo lo mismo ahora; lo que Ballard hace con las
Generaciones de América tú lo haces con las Generaciones de los Libros. Con la
Biblioteca Infinita.

(Walter Benjamin, La Gnosis, La Cábala)

CL/ Benjamin se refiere a un término, que al parecer proviene de Goethe, el ur-


fenómeno, que es el fenómeno que subyace a todas las construcciones históricas, y que
finalmente lleva a Benjamin a recrear, en El libro de los Pasajes, una arqueología
mágica de la ciudad de París. Y donde él no renuncia a sus ideas marxistas, a una visión
mesiánica de la historia, pero con este componente mágico, lo que hace de Benjamin un
personaje muy especial en la historia del pensamiento. Además de que El libro de los
Pasajes es un libro hecho casi únicamente de citas.

SM/ Sí, es muy interesante Benjamin y es muy interesante sobre todo porque nosotros,
de alguna manera, en el momento presente estamos haciendo algo similar, al encontrar
estas relaciones a través de la mecánica cuántica, el universo holográfico, relacionando
la visión de un Deepak Chopra con Benjamin, con Blake, con la búsqueda del libro
infinito. Y luego, la magia, la alquimia, los encuentros reales e imaginarios. Todo esto
se va articulando, y la visión mesiánica de Walter Benjamin se relaciona con nuestra
propia visión mesiánica, y que es la misma visión mesiánica que tiene un Serrano, desde
la perspectiva del Nacional Socialismo. Entonces nosotros replanteamos, de alguna
forma, en un universo paralelo, en medio de una crisis mundial, la necesidad de crear
mitologías; y aparece esto del segundo y del tercer mesías. Aparece la visión del libro
como mesías.

CL/ Sumamente interesante. Recuerdo ahora algo que dijo Hannah Arendt. Ella dijo que
la filosofía del ur-fenómeno, de Benjamin, quien mejor estaba capacitado para
entenderla era Heidegger, con su visión de la historia como un despliegue del Logos
primigenio. Y todos los críticos marxistas, Adorno a la cabeza, los adoradores de
Benjamin, se lanzaron al ataque sobre Arendt. Entonces aquí vemos dos visiones del
mundo contrapuestas: aquellos que buscan conectar lo en apariencia desconectado, y
aquellos que no pueden ver las conexiones. Hannah Arendt estaba más allá de los
prejuicios y las divisiones, ella veía solamente el sustrato. Y en el sustrato, Benjamin el
judío y Heidegger el nazi están hablando de lo mismo, por distintos caminos.

SM/ Y todo esto lo podemos llevar a la literatura pura. Al fusionar elementos. Y dentro
de lo que es la fantasía, quizás el steampunk tiene un componente muy importante,
porque es la primera vez que aparece un género que reconoce esta combinación entre el
futuro, el presente y el pasado Y que de este modo podemos fingir el orden victoriano.
Y podemos fingir todas las épocas; y podemos tomar a los personajes de la historia,

92
pues no necesitamos escribir una novela de ciencia-ficción con personajes totalmente
inventados, sino que de pronto Lord Kelvin, Don Quijote de la Mancha, Cervantes,
cualquier autor, cualquier personaje, pueden aparecer, como en La liga de los
caballeros extraordinarios.

CL/ O El viaje a Oriente, de Hermann Hesse.

SM/ O El viaje a Oriente, de Hermann Hesse. Todo se puede combinar y recombinar.

CL/ Y lo religioso está en el hecho de que nosotros no creemos ya en la antigua visión


postmoderna. No estamos ironizando a partir de una cierta disección de la realidad, sino
que simplemente, o completamente,creemos, y con profunda fe, que estamos en un
universo paralelo.

SM/ ¡Exactamente! Eso es bellísimo.

CL/ No es sólo ironía, no es algo que inventamos y decimos luego ‘a ver si se lo


tragan’. Estamos mostrando algo que ya existe en un universo paralelo.

SM/ El postmodernismo tenía ese componente de ironía, de desilusión. Es como la


aceptación de esta primera muerte de la modernidad, para que después surja
verdaderamente una metamodernidad. Entonces, en la metamodernidad, yo creo que el
steampunk, el retrofuturismo, es clave. Cuando hablamos de ‘retrofuturismo’, queda
absolutamente claro que el momento absoluto es el presente absoluto. Entonces hay un
juego de palabras; nosotros tomamos el pasado, y tomamos el futuro, pero realmente ese
es el hoy. Y es el hoy absoluto, donde coexisten todas las posibilidades. Ahí podemos
introducir manga japonés, literatura occidental, oriental; ahí entra desde un Borges hasta
un Moorcock, y no hay diferenciación. Es la imaginación pura, y todo depende del
conocimiento, de la sabiduría de quien maneja las herramientas. Hay una toma de
conciencia. Ahora, yo creo que todas las literaturas están apuntando hacia esa línea,
pero las que tienen menos conciencia están confundidas. Creen en una originalidad a
base del pastiche puro. No hay conciencia real de los sustratos. Y nosotros estamos
tratando de encontrar ese sustrato, esa conciencia real, esa base, que es una base
psicológica: la base de la mecánica cuántica, de la esencia del universo, que trasciende
el contar un cuento, pues nos habla del lugar de donde vienen todos los cuentos, y del
por qué contamos los cuentos, el encontrar una respuesta definitiva. Y estamos muy
cerca ya de encontrar una respuesta, y eso nos maravilla y nos aterroriza enormemente.
Es como la visión de Lovecraft, donde ya no escribimos desde este mundo, sino que
nosotros empezamos a vernos desde los otros mundos. Lovecraft, al final, en A través
de la llave de plata y en el Ciclo de Randolph Carter, ya no pertenece a esta realidad. Él
camina iluminado con lámparas de gas, o con antorchas, por su casa. Afuera, es mil
novecientos treinta y tantos; dentro, él está en el siglo dieciocho. Entonces, él escribe
desde dentro de sus historias. Él es el protagonista de sus historias.

CL/ Como Juan Luis Martínez, que escribe desde dentro de La Nueva Novela.

SM/ Y en ese sentido es steampunk.

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CL/ En vez de escribir su obra, él lo que hace es sacar la cabeza desde su obra,
mostrarla, diciendo ‘aquí estoy’. El que quiera descubrirlo tiene que introducirse con él
ahí dentro.

SM/ Y todas las visiones externas sobre él y su obra son falsas.

CL/ Claro, porque él renuncia a localizarse, como un ser humano de una determinada
época, sino que él se mimetiza con todas las épocas y lugares, y por eso todos somos
Lovecraft.

SM/ Es así, todos somos Lovecraft y todos somos Sergio Fritz, y eso es muy fuerte,
pues entonces todos somos la herida y el cuchillo. Somos el creador y el creado. Y esa
conciencia ya nos disuelve en la alteridad misma del universo. Pierde sentido entonces
hacerse las preguntas del que está atrapado. De dónde venimos, hacia dónde vamos…sí
ya sé, que venimos desde mí, y vamos hacia mí.

CL/ Solamente queda ya el vértigo del juego y del asombro.

SM/ Mira qué hermoso. Es como la síntesis final, y es el sentido también que le damos a
todos nuestros trabajos. Para mí, Carlos, lo más bello de escribir tu prólogo es que yo
me di cuenta de muchas cosas. Me di cuenta de que realmente esto de escribir y escribir
tu texto eterno, es la otra parte de lo que yo escribo, que es como la síntesis, y al mismo
tiempo está el sentido de la mecánica cuántica de la mente. Entonces, todas las
investigaciones de Deepak Chopra, toda la sanidad, todo está ahí.

CL/ Es por eso que Deepak Chopra, quizá contrariando el (entre comillas) sentido
común de su oficio, se pone de pronto a citar a Kafka, se pone a citar a Blake, en sus
conferencias sobre curación cuántica. Cita a Shakespeare, a Whitman. A Rumi, el poeta
sufí.

SM/ Ahora, mucha gente debe pensar –Isabel nos escucha como la mujer de cierto
personaje de Paul Valèry, que entendía mejor que nadie lo que se estaba hablando-
cuando escucha a Chopra, y esto también es clave, de a dónde se querrá llegar con el
mensaje. De si este hombre no se querrá sólo lucir con su abrumadora erudición. Y si
me está hablando de medicina, por qué de pronto se pone a citar a Kafka; por qué me
habla de Shakespeare, de Blake, por qué me habla de estas cosas raras.

CL/ Claro, por lo general el público pide recetas prácticas, que funcionen aquí y ahora.

SM/ Es porque el público está turbado…Nosotros lo primero que debemos hacer, es


tratar de hablar cerca de nuestros semejantes. Entonces está muy bien que estas charlas
sean al nivel de quienes leen a Lovecraft, quienes leen la Ciudad de las Césares, o
quienes están interesados en el steampunk, o los libros infinitos, o Macedonio
Fernández, o Borges, o Bolaño. Empezar por ahí. Pero es empezar. Nosotros tenemos
que preparar al público, y de ahí se convierte en algo religioso, y en algo político.

CL/ Nosotros hacemos al revés. Desde la literatura, podemos citar a Deepak Chopra,
podemos citar a…

SM/ A Serrano.

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CL/ A Santo Tomás de Aquino.

SM/ Pero tampoco podemos evadir la gran responsabilidad, debemos tomar conciencia
de lo que le pasa a la gente. La gente no es ignorante porque le guste ser ignorante. La
gente sufre mucho. Lo que hay que tratar de demostrar es que el conocimiento,
verdaderamente, te entrega una sanidad física, mental y espiritual. Y que es algo
verdadero, puro. Que no es tener conocimiento por lucirse, o por conseguir mejor
trabajo. Yo creo que eso es algo muy muy delicado. Cómo poder traducir los mensajes.
Y aquí viene para mí una clave, que es la clave de la narrativa, de la gran narrativa. Y
que está en la identificación y en el juego. Tiene que ser entretenido, tiene que ser algo
atractivo. Tenemos que enseñar, deleitar. Y esa es la gracia de la literatura fantástica y
de la literatura de ciencia ficción, que retomó lo que había quedado olvidado de la
literatura fantástica en la edad media, y en el siglo xviii, por el monstruoso
racionalismo, y por la Iglesia Católica, y por la política y los gobiernos y el
materialismo monstruoso que nos atenaceó y nos atenaza hasta el día de hoy. Entonces
necesitamos jugar. Por eso todo lo que nosotros escribamos, debe tener un componente
lúdico abierto, y hacer que la gente participe de lo lúdico. ¿Por qué Lovecraft pudo
triunfar? Lovecraft triunfa porque es lúdico, porque la gente busca el Necronomicon.
Porque la gente juega a creer que la brujería de sus textos existe en alguna parte.
Entonces la gente busca pistas del Necronomicon, en los textos de Lovecraft. Algunos
leen, y tratan de entender a Lovecraft, tratando de encontrar esas pistas que los lleven al
libro imposible.

CL/ A un amigo cubano, escritor, le mostré Randolph Carter, y quedó encantado. Y


hace poco le llegó una biblioteca virtual, en un CD. Eran como 1500 libros, pero él
había separado algunos que le parecieron interesantes. Había uno titulado La vida
cotidiana en La Habana del siglo xix, textos de filósofos, de psicología. Y el
Necronomicon, de H.P.Lovecraft.

SM/ Eso es lo interesante. Ese libro que no existe. Yo creo que el Inferno es una cosa
así. Yo creo que el Inferno debería darse a conocer al mundo, además porque además
nadie lo ve completo, nadie lo ve aún. Lo primero que se va a ver es Kounboum. Y se
puede generar también ese interés, ¿es acaso Kounboum todo el libro? ¿Es necesario
que existan los otros tomos? ¿O es todo una gran tomadura de pelo? ¿Todas las páginas
de Kounboum dicen ser lo que me están ahora contando que son?

terminado de transcribir el 29 de septiembre de 2009. A las 23:08 horas

Límites de la ciencia.

CL/ Yo creo que las observaciones científicas tienen un límite. Hay cosas que solamente
pueden ser logradas a nivel de la intuición, o a un nivel no físico. La idea de la física es
que todo puede ser logrado a nivel físico. Por eso es que la física cuántica es
maravillosa, porque descubre en el propio seno de la ciencia un terreno misterioso,
impredecible y lleno de grietas. Pero igual siempre está la tentación de que todo se
puede llegar a medir y a demostrar.

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SM/ Bueno, la gracia de la física cuántica es que en los laboratorios se hacen
experimentos y las cosas funcionan, y no se sabe realmente cómo funcionan, pero hay
una mecánica cuántica. Y esa mecánica cuántica se ocupa en toda la última tecnología
que tenemos; los celulares, los microondas, ahora en nuevos computadores. Hay una
serie de aparatos nuevos que se están haciendo y que funcionan trabajando con los
espines, con los fotones, con los neutrones, con las cargas de los espines: todo a nivel
cuántico. Pero realmente, encontrar pruebas, por ejemplo, para la teoría de cuerdas, ese
es el problema. Porque en la teoría de cuerdas hay mucho entusiasmo, pero no hay
pruebas. Está la cosa de Popper de que si es falseable o no es falseable, y la ciencia
necesita alguna prueba para seguir adelante con la teoría de cuerdas. Y un experimento
sería suficiente, pero no hay. No sé qué es lo que podemos hacer ¿seguir especulando
solamente?

CL/ Yo creo que al final, en algún objeto encima de algún mueble, de algún lugar, se va
a saber que hay algo distinto. Vamos a ver que la bebida en vez de estar aquí está acá.
(risas)

SM/ Ahora, yo creo que también puede suceder que se confían mucho en las
computadoras, en las máquinas. Y en las computadoras hay un problema, que es el
problema que a mí me interesa mucho, el de los universos CANGOTU. Porque ahí se
fusiona la visión de Cantor, la de Gödel y la de Turing; la de Turing por las
computadoras, la de Gödel por los límites de la matemática y la de Cantor por los
conjuntos infinitos, transfinitos, etc, por el tema de lo calculable. Las computadoras
tienen un límite de símbolos para calcular. ¿Y qué pasa si las computadoras entran en
contacto con cosas que están más allá de los símbolos que pueden calcular? No lo
pueden registrar.

CL/ Y no pueden tampoco establecer hipótesis acerca de cosas que no conocen.

SM/ Nada, no lo pueden ver, porque eso está fuera, está en una dimensión distinta a la
dimensión calculable. Entonces yo creo que hay un problema con el concepto de
cálculo. Nosotros nos basamos en una serie limitada de signos. Nuestro lenguaje
matemático es limitado. ¿Y qué pasa si lo que hay allí está más allá?

CL/ Lo que pasa es que las máquinas trabajan en un nivel analítico. Y lo que se necesita
es un nivel sintético. Como decía Eliphas Levi, la diferencia entre los profetas y Jesús es
la misma que hay entre el análisis y la síntesis. Es decir, ya Jesús representa un nivel
superior al de los profetas, porque los profetas interpretaban los signos de manera
literal, y seguían siendo históricos dentro de una tradición, pero Jesús llega, toma todos
estos conocimientos, y hace una cosa muy fresca, una síntesis de todo lo que había.
Entonces la síntesis es superior al análisis. Todo proceso sintético representa un nivel
más alto que el nivel analítico.

SM/ Y eso no lo puede hacer una máquina.

CL/ Hasta ahora no. Hay como un punto fronterizo ahí, y si las máquinas pudiesen
sintetizar conocimiento…es decir, crear nuevos conceptos a partir de los datos, no sólo
combinarlos mecánicamente sino crear una nueva estructura, una nueva sustancia.

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SM/ Y ahí entra el tema de lo cuántico, es decir la definición cuántica, la superposición
de estados. La síntesis se produce porque hay una superposición de estados, y de todos
esos estados se elige uno. Por eso ahora se trabaja en algo que es la decoherencia,
tratando de encontrar qué pasó con los otros estados, cómo podemos estudiar lo que
ocurre ahí. Penrose por ejemplo habla de que, así como en lo grande Einstein encontró
la masa, el peso, como una constante para el universo, a nivel cuántico, en ese proceso,
antes de que se defina la realidad, Penrose habla por ejemplo de la densidad, que es una
posibilidad: trabajar con la densidad de los estados cuánticos. Pero igual ahí empiezan
las teorías, acerca de cómo funciona el espacio, y la forma del espacio, y las
dimensiones del espacio, su geometría, y a cuantas dimensiones funciona, y yo creo que
eso a mí me tiene enfermo (risas). Para encontrar la síntesis de todo primero hay que
pasar revista a todo lo anterior.

CL/ La síntesis se produce justamente en la creación literaria. La literatura es un terreno


de lo sintético. La ciencia es analítica, y obviamente se producen grandes síntesis en la
ciencia cuando los científicos llegan a ese punto en que tienen que usar la fe, la
intuición, que están más allá del mero análisis mecánico.

SM/ Sí, yo creo que esa es la obra. Esa es la visión original, de ver siempre lo nuevo, de
sorprenderse. Tener una actitud limpia, es decir, pueden estar todas estas teorías pero no
estar amarrado a ninguna de ellas, ser capaz de saltar y decir ‘y eso qué es’, e ir y meter
el dedo ahí donde me dicen que no debo meterlo.

CL/ El otro día se me ocurría que tal vez una persona con una enfermedad mental, que
está viviendo en otro mundo, y tú te sientas frente a ella y no te mira a los ojos, yo
imagino que esa persona está viendote a ti distribuida en toda la habitación. Hay miles
de Isabel, pero él mira a la única Isabel real quizá, de la que se puede medir la función
de onda.

SM/ Claro, porque si esa mente está trastornada, está viendo cosas que entre comillas la
mente sana no ve, porque está limitada.

CL/ Está viendo mucho más, está viendo en todas las dimensiones al mismo tiempo. Por
eso, la locura podría ser la mente trabajando a nivel cuántico. Entonces los científicos
cuánticos tendrían que ir a los manicomios para hacer una especie de microfísica de la
locura; estudios microfísicos acerca de cómo funciona el cerebro…

IM/ ¿No crees que lo han hecho, algunos doctores?

CL/ Los artistas se han aventurado mucho en ese terreno, pero todavía es un terreno…

SM/ Es que es peligroso, porque es un viaje sin retorno. Ese es el problema. El mismo
Dostoievski, dijo ‘tengo un nuevo proyecto: volverme loco’. Pero qué pasa si tú ya
quedas en la locura, y no puedes volver y transmitir lo que viste. Porque ya los códigos
en común se rompieron.

CL/ O quizás desaparece la necesidad de transmitir. Porque uno se enfrenta con una
realidad tan maravillosa, que tal vez descubre que el verdadero manicomio es lo que
dejó atrás. Como Ezra Pound cuando sale de Estados Unidos rumbo a Italia, después de

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haber sido confinado años en un manicomio, y lo primero que dice es “dejo atrás un
manicomio de 200 millones de personas”.

terminado de transcribir el 6 de septiembre de 2009 a las 15:59 horas

Partícula divina.

SM/ Desde hace como 30 años, los físicos de todo el mundo consiguieron que
determinados gobiernos pusieran dinero –y se juntaron muchos millones- para construir
el acelerador de partículas más grande de la historia. Finalmente se terminó. Y se
supone que ahora se va a poner en marcha. El gran acelerador –o colisionador- de
jadrones (SLHC Super large hadron collisionator). Los jadrones son unas
partículas tan pequeñas que Penrose dice, en su último libro, que no merecen casi el
título de partículas. Es decir, prácticamente son nada.

CL/ Pequeñas nadas.

SM/ Pequeñas nadas. Y este acelerador tiene un radio de 35 a 36 km, es una cosa
monstruosa. Casi como una ciudad. A cien metros de profundidad bajo tierra, con
imanes que pesan sobre las 20 toneladas. 26 imanes de 20 toneladas cada uno. Bueno, y
el acelerador está dividido en partes, donde se van a realizar determinados experimentos
con partículas. Pero hay una parte que es como la más delicada y la que más les
interesa. Y es la parte donde van a acelerar las partículas y las van a hacer chocar,
porque quieren crear un big bang. O sea, el big bang en sí no lo pueden crear, pero sí los
primeros instantes del big bang para entender cómo se creó el universo. Y vinieron
inmediatamente las protestas, porque muchos científicos y no científicos elucubraron
que podría producirse un microagujero negro. Y que al no poder controlarlo se tragara
la tierra y luego al sistema solar y esta fracción completa de la Vía Láctea.

CL/ Bueno, si se traga la Tierra ya no importa después si se traga el Sistema Solar


(risas)

SM/ No sé, pero doctor Who los podría venir a salvar. Es el único que podría salvarnos
de algo así, después de la Guerra del Tiempo. Y la otra posibilidad es que se forme un
tipo de materia extraña, que podría contaminar toda la materia adyacente, y nosotros
quedaríamos convertidos en cualquier cosa. Y esos son los grandes peligros que veían
algunos, diciendo que cómo podían jugar a ser Dios. Pero lo más irónico es que
encontré en Internet a un joven colombiano, de unos 30 años, que cuenta su experiencia,
pues él fue a trabajar allá, para hacer su doctorado. Y estuvo en las instalaciones. Y él
hombre decía que lo que se está buscando ahí es la ‘partícula divina’, que sería
técnicamente el bosón de Higgs, en alusión a un físico, Higgs, que estaba caminando, y
vio una cadena de montañas, y se le ocurrió cómo se podría formar la materia. Y este
bosón de Higgs sería el responsable, teóricamente, de que se forme la materia. Entonces
él se imaginaba –esta es una metáfora muy torpe pero nos puede dar una idea- una
habitación con mucha gente conversando, en una reunión de partidos políticos. Y de
pronto alguien dice que va a pasar determinado ministro. Se corre el rumor. Viene
fulano de tal. Entonces empieza a producirse un cierto movimiento que aglutina a los
individuos alrededor de este rumor. De esa forma las partículas permitirían la formación
de la materia. El bosón de Higgs es el rumor. El problema –y también lo divertido- de

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todo el trabajo es que, según este joven científico cuenta, hay un equipo gigantesco
preparando todos los programas para captar el bosón de Higgs. Para detectarlo, porque
esto es como buscar una aguja en un pajar. Pero al mismo tiempo –y esta es la gran
ironía- hay otro grupo igualmente grande e importante trabajando en función de la otra
posibilidad, de qué pasaría si no se encuentra el bosón de Higgs. Así que ese es el
punto. Esa es literalmente la clave de la creación, la formación de la materia. Es como
ser Dios, si uno sabe cómo crear materia. Y eso está en La Segunda Enciclopedia de
Tlön, cuando en una parte se dice: “es una máquina que fabrica materia”. Y Newton se
escandaliza. Y esa es la cajita de teca de Leibnitz. Lo irónico es que cuando yo escribí
esa frase nunca me imaginé que realmente los físicos la estaban buscando de verdad. Y
cuenta en su diario este físico colombiano, que en cierto momento todos se trastornaron,
porque justo venía llegando el creador de todo el proyecto, que está viejo y enfermo, y
dijo que esperaba mantenerse vivo hasta que finalizara la búsqueda. Bueno, en resumen,
muchos pensaban que cuando se activara la máquina se podría producir el fin del
mundo. Y está pronosticado esto desde hace un mes. Por lo tanto, ya debería haberse
cumplido la fecha.

CL/ Entonces hay que ver los últimos capítulos de doctor Who.

SM/ Hay que ver todos los últimos capítulos de doctor Who antes de que desaparezca el
universo entero. Y el prólogo de Inferno tiene que estar listo antes de que ello se
produzca. Puede que encontremos allí la clave para detenerlo. El famoso bosón de
Higgs, o partícula divina. Lo que crearía la materia. La clave para crear materia.

CL/ ¿Y esa clave será material?

SM/ Se supone que es algo. Bosón, fue llamado. Bosones, jadrones, gluones. Todo ese
tipo de lenguaje utiliza Penrose en su último libro. Y esas son las palabras que recuerdo
ahora, pero hay otras más estrambóticas. Y es todo teórico, explicado con pura
matemática. En este sentido el libro es maravilloso, pero es monstruoso porque es como
un Santo Grial de la física, empieza con toda la física. La nueva mente del emperador
era hasta cierto punto mucho más literario. Porque habla de un concepto que es la
búsqueda de la inteligencia artificial, que se puede explicar con antecendentes. Pero este
es física pura, entonces las representaciones gráficas también son muy complejas. Lleno
de gráficos, fórmulas, ecuaciones tras ecuaciones, y todos los derivados de la física
cuántica. Es complicado el tema. Y es gratificante cuando uno, después de sudar la gota
gorda, se da cuenta de que puede entender ciertos conceptos. Ejemplo, la teoría de
twistores. El la teoría de twistores el espacio y el tiempo él los deja de lado, en la
interpretación del universo. Toda nuestra interpretación física del universo es espacio y
tiempo. Y Penrose dice: el espacio y el tiempo son una nimiedad dentro de la
construcción de la teoría de twistores. Y uno se pregunta: por favor, si eso es una
nimiedad, el peso mayor qué cosa es. Se necesita mucha imaginación para poder
entender lo que él está tratando de explicar.

CL/ Pero realmente todos estos grandes físicos llegan, por medios teóricos y
matemáticos, a definir los conceptos que ya los filósofos orientales habían establecido.
En el vedanta, por ejemplo, se dice que para llegar a conocer a Dios tenemos que dejar
de lado lo visible. No sólo el espacio y el tiempo, sino los objetos en todas sus
manifestaciones, para llegar al centro de todo.

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SM/ Y los filósofos marxistas están exageradamente escandalizados, con todo esto.
Ellos consideran que la física cuántica, la perversión de la física cuántica, es el mal
puro. Para ellos todo esto es ciencia ficción. Y para la filosofía marxista no hay nada
más peligroso que la ciencia-ficción.

CL/ Por eso quienes hicieron ciencia-ficción en la Unión Soviética son casi como
héroes.

SM/ Los hermanos Strugatski: Qué difícil es ser Dios, su obra más célebre. Y mucho
antes, ya 1984 era ciencia-ficción. Y Doctor Who es ciencia ficción, pero allí se están
diciendo cosas tan importantes…Por ejemplo, en este último capítulo el hombre habla
de la destrucción de la realidad. Es muy interesante, ya que no estamos hablando de
destruir el tiempo ni el espacio.

CL/ ¿Tú te diste cuenta de que ese es el título de un libro del catálogo de Kounboum?

SM/ ¿La destrucción de la realidad? ¿Existe?

CL/ Sí, una novela del doctor Ulises Elguane. Ahí está.

SM/ Te felicito, hombre, te felicito, porque creo que en la casa de la Tortuga has tenido
acceso a…

CL/ Entre paréntesis dice ‘paradojas del doctor Who’ (risas)

SM/ No, eso está en los Anales de la Araña Clón. Podríamos hacer los Anales de la
Araña Clón. Podría ser un gran tratado que va a abrir…

CL/ Con fórmulas cabalísticas, físicas y musicales.

SM/ A estas alturas no podemos evitarlo. No se puede evitar. Es la única forma de


entenderlo…Se llega a un punto en que todo este camino es, algo que yo me atrevo a
decir siempre, como síntesis de mi trabajo, que puede ser totalmente malinterpretado, y
que lo repetí ahora en la entrevista de radio. “Si existe un Dios, nosotros seríamos sus
ángeles, destinados a completar la creación.” Esta es como la gran justificación de mi
búsqueda. Esta es la explicación entre comillas metafísica, que doy de este afán que
tiene la humanidad de descubrir las leyes físicas del universo, el afán por escribir, por
hacer arte, literatura, ciencia. Tenemos que completar la creación. Por eso no es malo
darle vueltas y vueltas, y seguir y seguir y seguir. Muchos lo ven malo, en este mundo
capitalista burgués. Pero bueno, así es… Y así vamos terminando este concilio en torno
al Inferno del archivista de las Ciudades Oscuras, Karlés Llord.

LA TORRE

CL/ Lewis Carroll siempre tuvo una gran afición por los laberintos (leído de Silvia y
Bruno). Se sabe que siendo niño, trazó, para diversión de sus hermanos, trazó un…

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SM/ (trae La Torre, de Schuiten y Peeters)…La Torre, protagonizada por Carlos Lloró.
Este es un texto que, uh, cuido muchísimo. Mira, con grabados emulando a Piranesi.

CL/ “Donde el mantenedor, Giovanni Battista, comprende que ha comido demasiados


huevos…” Parece un capítulo de Tristam Shandy.

SM/ Pero observa, es maravilloso, porque el personaje es un guardián, en una de las


etapas de la construcción de esta Torre de Babel infinita. Y finalmente él, como ya han
pasado los años y no ha visto a ningún otro ser humano, decide salir. Y quiere poner
algunos reclamos a los jefes, porque se está desbaratando todo. Pero los jefes están en
las posiciones superiores de la Torre. Y él va a construir después una máquina para
salir, porque él decide salir de acá, y construye una especie de paracaídas gigante. Es
realmente un texto que tú deberías tener, y que yo había ocultado durante mucho
tiempo.

CL/ Estuve eligiendo entre La Torre y La chica inclinada.

SM/ ¿Pero tuviste este texto en tus manos?

CL/ Sí, lo tuve.

SM/ Debes adquirirlo. Yo te lo recomiendo mucho. Ahora, ¿este está, o no? Este es El
libro de Schuiten, un compilado de toda la obra.

CL/ Había tres…

SM/ Estaba La chica inclinada, La Torre, ¿y cual más?

CL/ No recuerdo cual era el otro.

SM/ Este es como el libro de toda su obra, todos los trabajos que han hecho para
editoriales, etc.

CL/ Tú tienes todos los libros dispersos por las habitaciones. ¿No te causa
intranquilidad eso? ¿No te gustaría tenerlos todos en una sola habitación?

SM/ Me gustaría, pero…de pronto eso me produce también la sensación de que a veces
no existen. Porque a veces están muy desaparecidos algunos. Y no sé dónde están. Hay
algunos que están más visibles, y otros están escondidos en armarios, escondidos en…

CL/ En cajas de zapatos.

SM/ Claro, en muebles, filas que están ocultas en la oscuridad, a nivel subterráneo.
Entonces cada cierto tiempo recuerdo y digo: ahhh….la última vez que me mencionaste
Pasos en el cristal, que menciona a Gormenghast, directamente, empecé a buscarlo, y a
donde iba a buscarlo no estaba. Yo lo tenía en tal habitación, en tal mueble. Y yo iba
con una vieja llave oxidada, abría, y empezaba a buscar. Y, ¡no! Hace diez años estaba
el libro aquí…dónde lo habré colocado… Con otros libros parece, que los transporté a
otra habitación. Iba a buscarlo, pero no está. No está en ninguna habitación del segundo
piso. ¿Estará quizás al fondo del viejo armario? No, tampoco. Y después me pregunto:

101
¿n oestará aquí debajo? Y finalmente, un día, lo descubrí. Y dije: aquí está Pasos en el
cristal.

CL/ (hojeando El Libro de Schuiten y Peeters) Sería intolerable que se pudiera perder
un libro como este…

SM/ Además, que la edición es tan mínima, aparentemente. Hay un libro que a mí me
gustaría encontrar, que es París en el siglo xxi, de Julio Verne, ilustrado por Schuiten y
Peeters… De algún modo Schuiten ha estado ilustrando el Inferno. Él ha estado
preparándose para ilustrar tu libro. Me gusta pensarlo así. Me gusta pensar que hay
autores cuya obra es una preparación para cuando descubran otra. Es como pensar que
Doré se preparó para ilustrar, en algún momento, Gargantúa y Pantagruel.

SM/ Podríamos hacer un diálogo, una presentación conjunta entre La Segunda


Enciclopedia de Tlön y Kounboum. Y elegimos un tema que puede ser este de la
mecánica cuántica o de la literatura cuántica.

CL/ Podría llamarse, Máquina Cuántica y las intertextualidades parásitas. (risas)

SM/ En la La Segunda Enciclopedia de Tlön yo utilizo conceptos de Prigogine, pero no


lo menciono. Y creo que eso fue un error. Aunque quizás hubiese sido ya exagerado.

GORMENGHAST

CL/ Titus Groan, el primer tomo, es como más humorístico, pero este entra en un
terreno más numinoso, de una poesía más densa…

SM/ Es oscuro. Es el clímax. El primero era más dickensiano. Pero igual era ominoso.
Las descripciones de los corredores, los pasadizos. ¿Tú te habrías imaginado, Carlos,
cuando componías tu Inferno, que existía un Gormenghast?

CL/ No.

SM/ ¿Qué se siente, al descubrir el Gormenghast?

CL/ Se siente en el fondo una gran liberación mental, pues se amplía el mapa del
territorio. Todo lo que yo escriba ahora, lo escribo después de conocer Gormenghast.

SM/ O La torre, de Schuiten…Y ahí está este tema de que nada es casual. De pronto
uno construye y construye y uno no sabe…o mejor dicho, en el fondo uno sabe, uno
sabe que hay respuestas. Por más que alrededor a uno le digan ‘esto no conduce a nada’,
o ‘no hay nada’ o ‘esto no existe’, de pronto empiezan a aparecer señales que te dicen
‘esto es real’. Es como el cuento del patito feo. A veces uno como autor se siente como
el patito feo con lo que uno escribe. Y cuando aparece un Gormenghast, o tu caso
específico, o aparece un Schuiten. ¿Qué son esos personajes? Son los otros cisnes que
llegan a reconocerte. Pero es así, en la literatura el cuento del patito feo se da a todo
nivel, y sobre todo se da en la verdadera literatura. En un foro, un grupo de personajes

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se pusieron a comentar La segunda enciclopedia de Tlön, y uno, que era supuestamente
el más erudito, despreció completamente mi texto, diciendo “este hombre menciona a
Blake, y no habla nada de Blake”, “mal escrito”, etc. Y otros decían “si no es capaz de
hacer algo decente con Borges, no vale la pena leerlo”. Barrieron el piso conmigo. Y es
divertido, porque también Blake dice “escucha la crítica de los necios: es un título real”.
Pero a veces uno se siente patito feo. Cuando uno escucha los comentarios
cercanos…Pero hay mucho más, es decir, hay gente que…¿sabes? Creo que la cosa más
bonita que yo he escuchado sobre mi texto, una de las cosas que más me alegraron, vino
de un personaje que escribió en mi blog, anónimo. Él dice: “gracias. Su libro es un
regalo para todos los lectores anónimos de Blake, Borges y William Gibson.” Y yo
quedé en éxtasis. Entonces, que por otro lado a uno lo destruyan…bueno, así es…Y tú
tienes que estar preparado para todo eso, es decir, hay gente que en primera instancia
ensalza, y otros personajes que de pronto no entienden, o no quieren entender.

CL/ Claro, hay personas que deciden a priori qué tipo de posición adoptarán ante
determinado libro, ya antes de leerlo. Y leen el libro entonces para ver qué tipo de
crítica harán, pero ya previamente han decidido destruirlo.

SM/ Y si el libro se llama Inferno, ellos se preguntan, “¿bueno, será que está
coqueteando con Lezama Lima? Destruyámoslo por ahí”. “O destruyámoslo por el lado
de Borges.” “O por último podemos decir: ya Schuiten lo hizo, y lo hizo mejor”. Y no
es lo mismo, son cosas completamente distintas. Y hay que darse el tiempo para llegar a
las últimas páginas o a las partes donde está la explicación del tema.

CL/ En ese sentido yo creo que existen dos tipos de lectores. El que destruye y después
recompone, y el que solamente destruye. Está el lector que deconstruye el libro y
después lo asimila de manera más profunda, yendo capa por capa. Y por último, si no le
gusta el texto se va a quedar callado y se va a poner a leer otra cosa, es decir, no va a
hacer tanto ruido alrededor del ‘no me gusta’. Y está el otro lector que destruye y nada
más destruye. Como un niño malcriado que tira un vaso al suelo y se va.

SM/ Sí, y desgraciadamente así se construye nuestra historia literaria.

CL/ A esos personajes hay que darles las gracias, en el fondo, y desarmarlos dándoles
las gracias. Darles las gracias porque mi libro tiene que ver con eso, precisamente: con
ser destruido muchas veces.

SM/ Exactamente, y eso es muy bello. Además que, por el mismo motivo que a alguien
no le gusta un texto, otro lo va a adorar. Si alguien dice, “este es un infructuoso intento
por emular a Lezama Lima”, otro dirá, “pero es que yo quiero leer a todos los que
infructuosamente han atravesado ese camino, porque algo tienen que haber hecho con
Lezama Lima”. Cuando empezó el cyberpunk y no había textos cyberpunk, cualquier
cosa a mí me servía. Y descubrí de pronto muchos textos muy infravalorados, como un
libro publicado por la editorial (¿Timun Mass?) con una portada horrorosa, que lo
vendían a dos mil pesos, o a mil quinientos pesos. (¿RImm?), que eran unas historias
cyberpunk en un Japón hipertecnologizado. Y curiosamente lo mejor del libro –que
trataba de emular a Gibson pero no era Gibson, era otra cosa-, es que en el capítulo dos
o tres, me mostró a David Böhm. Es decir, yo descubro a David Böhm y al paradigma
holográfico en una novelita cyberpunk de tercera categoría. Y aunque el autor no
desarrolla esa temática, a mí ya me dio una pista para yo relacionarlo, buscar, investigar

103
y descubrir algo enteramente nuevo. Entonces hay libros que tienen el don de traer la
semilla.

CL/ Ahí se aplica la frase: ‘un libro abre otro libro’.

SM/ Y vivimos de pronto en un desierto donde no hay verdaderos libros. Por lo menos
para nuestras inquietudes. Por eso es que publicar tu trabajo es muy importante. Lo
mismo que mi trabajo; la idea es abrirle horizontes a otros lectores. Y tener fe.
“Enfrentar con el pecho desnudo las airadas saetas”, como decía Shakespeare. Fe en el
caos.

De Donne a Proust.

SM/ Esta frase de Proust, de que “los libros hermosos están escritos en una especie de
lengua extranjera”, se puede relacionar con esa otra frase encantadora, espectacular, de
John Donne, cuando dice que “todos somos como un libro escrito en una lengua
desconocida”, y que el dolor, la enfermedad, o ciertas circunstancias en nuestra vida,
nos traducen. Pero todos llegamos a este mundo escritos en una lengua que no podemos
entender. Y tienen que producirse ciertos cambios drásticos que nos traduzcan.

CL/ Como desgarraduras en el tejido.

SM/ Eso es de los Sermones de John Donne. El mismo que escribió aquella frase que
después Hemingway tomaría como título para uno de sus libros, Por quien doblan las
campanas. Es decir, cuando las campanas repiquen, porque están enterrando a
alguien…

CL/ …Están doblando por ti.

SM/ Claro. Están doblando por ti. Toda la humanidad es un continente, y la muerte es el
agua que se lleva parte del continente: nos está desmenuzando. Entonces, la muerte de
alguien es el duelo de todos. Es magnífico John Donne. Y predicaba todas las semanas.
Ese hombre era un genio. ¿Te das cuenta? Eso de que estaba obligado todas las semanas
a decir palabras para el bronce.

CL/ Imagínate si hubiese tenido una cabeza parlante a su disposición.

SM/ Guao…No, pero dejó escritos sus Sermones. Por suerte los escribía. Igual que
J.S.Bach, que todas las semanas componía para la Iglesia. Eran tiempos notables, ¿eh?
A veces uno refunfuña en contra de la Iglesia, pero si no hubiera sido por la Iglesia, esta
gente…Imagínate, Bach, ¿Habría compuesto tanto? O John Donne, ¿Habría escrito
estos sermones? No se sabe.

CL/ ¿O Dante La Divina Comedia?

SM/ ¿O Dante La Divina Comedia?…Entonces, aparece después una película, una


versión de El nombre de la Rosa, dejando tan malparada a la Iglesia. Pero bueno…Lo
mismo Rusia. Sin el comunismo, ¿podrían haber nacido ciertas obras? Sin el fascismo,
¿podrían haber nacido otras?

104
CL/ Preguntas válidas.

SM/ Todas son válidas. Es decir, las cosas son como son. Pero siempre está esa
pregunta, “y si”…

CL/ Y si hubiesen sido de otro modo.

SM/ Pero ya fueron así. Y de esta forma estamos aquí los dos sentados conversando. Y
no en un archipiélago Gulag, no en otras partes del mundo. No tú en Cuba ni yo quizás
dónde. Simplemente las cosas se dieron, y eso nos permite a nosotros estar aquí, y
hablando de estas cosas. Increíble.

CL/ Increíble.

KOUNBOUM SE CORPORIZA.

SM/ La mayoría de la gente no se imagina que pueda aparecer un libro como


Kounboum. Porque siempre se fantasea con que existe un escritor que escribe y escribe
y escribe toda la vida un libro gigantesco, infinito, pero pocas veces se ve o se cree que
eso pueda ser real. Es básicamente un gran mito, una gran leyenda. Y puede aparecer un
Goethe, con obras completas de miles y miles de páginas, como otros autores, pero
claro, la gente dice: es la acumulación de cartas, fragmentos, cuentos, historias,
artículos, y por eso son tantas páginas. Lo cual es muy distinto a pensar en un hombre
que se plantea, desde el principio, de forma consciente, escribir un solo texto, de miles,
millones e infinitas de páginas. Eso se ve como un trabajo monstruoso, agotador,
imposible. Y hasta que aparece un Juan Emar, aquí en Chile, con su obra, que quedó
inconclusa por su muerte, no se conocía a nadie que fuera capaz de esto. O en general
también se piensa que, como es una leyenda, estos personajes quedan en las sombras, en
la oscuridad, y nunca publican nada, y ese trabajo se pierde. Como el Libro de los
Laberintos, de Juan Luis Martínez, y la última obra de miles de páginas de Juan Luis
Martínez, y otros muchos escritores que dejan trabajos inconclusos. O la Novela de
Borges, etc. O Bouvard y Pecuchet, que se supone que el proyecto era mucho más
grande, con muchos apuntes, pero esos apuntes después nadie los ve. Se ve solamente lo
que quedó, y lo demás es la leyenda. Pero en este caso no, en este caso la obra, Inferno,
se corporiza, abrumadoramente, demencialmente. Exhorbitantemente se va a corporizar.
Y la gente va a ver salir poco a poco los tomos, lo cual es algo muy impresionante.
Warnken te lo dijo una vez, cuando tú le hiciste el comentario por correo electrónico. Él
te dijo: “Tiemblo al pensar en una obra semejante. Algo que supere a Umbral. Tiemblo
al imaginarlo11”.

NESHAMAH

11
Esto fue lo que realmente me escribió Cristian Warnken, en un e-mail titulado Temor y temblor ante
nuevo Umbral. “Acuso recibo de su mensaje. Me asusta. Aún no termino con "Umbral", y
¿tendré que aventurarme en su laberinto? No puedo negar que la curiosidad me quema. Una parte piensa:
"ya Emar lo hizo", pero, ¿y si esto fuera un nuevo comienzo?”

105
(Ver La clave del Zohar)

SM/ En cierta tradición hebrea, existen tres almas. La primera es la RUASH, la segunda
el NEFESH y la tercera el NESCHAMAH. RUASH es el soplo de vida, pero es la vida
sin razón, sin mayor inteligencia, es la vida básica. Es la bestia animal, desprovista de
mayor raciocinio. Esta es RUASH. Puede ser un gusanito; un gusanito tiene RUASH.
Después viene el NEFESH, y el NEFESH es lo que prácticamente todos los seres
humanos tienen: la razón, el pensamiento, Y eso todo el mundo lo comparte, y está
bien, pero tiene un límite. Sin embargo, para aquel hombre dedicado con un corazón
puro y sincero al estudio, a la búsqueda del conocimiento de todos los misterios del
universo, Dios finalmente lo premiará, otorgándole una tercera alma, NESCHAMAH,
que le va a revelar aquellos misterios sagrados. De alguna forma entonces, podemos
decir que un hombre como Newton, un hombre como Einstein, o grandes artistas,
grandes escritores y poetas, como Blake, como un Juan Luis Martínez, como un Xul
Solar, ellos alcanzan el NESCHAMAH. Y era lo que te decía hace un momento, es
decir, cuando vemos Locus Solus, de Raymond Roussel, donde se crean máquinas meta
y patafísicas, todo eso se emparenta directamente con el alma de Kounboum. Porque en
Kounboum seguimos la huella de Borges, la huella de todos estos libros imposibles, y
de pronto, hay un momento, en que no solamente vemos una acumulación de
conocimiento, de formas de manipular conocimiento, sino que, en esta búsqueda que
realiza Carlos Lloró, se premia, y aparece el NESCHAMAH. Y si en un principio algún
crítico podrá decir, “no, pero este hombre se ha basado en esto, ha copiado esto otro, es
la biblioteca de babel de Borges”. Pero no, hay un momento en que, como se hizo con
un afán sincero, puro, se consiguió el NESCHAMAH. Y se alcanzó una nueva visión,
que es inspiradora, para todos los demás. Entonces uno puede ver que esto pasó hacia el
otro lado. Esto está en el espíritu de Locus Solus, está en el espíritu de un Blake:
conectó. Y eso es lo que nadie puede copiar. Y eso es lo que es verdaderamente arte, y
verdadera ciencia.

EL VACIO

SM/ No podemos conocer el otro mundo. Pero sí podemos conocer una fracción, un
fantasma que se nos aproxima. Y este fantasma que se nos aproxima siempre se tiene
que estar multiplicando. Siempre detrás de la puerta cerrada hay otra puerta cerrada y
otra. Es la única forma en que sobrevive lo fantástico. Y eso es lo que tú has explorado
hasta el límite, finalmente creando una verdadera tesis de este vacío absoluto. Como tú
lo dices en algún momento, es una literatura del vacío. Me da la impresión de que ahí
está como el eje. Porque también está este absurdo humano, en el que nosotros
construimos y construimos y buscamos el fin último del universo, y llegamos al Big
Bang. Pero, ¿qué hay antes del Big Bang?
y están las teorías de membranas, y antes de las teorías de membranas que chocan y que
crean universos, ¿de dónde vienen las membranas? Siempre hay algo más allá, más allá,
más allá. Entonces no es el universo en sí,
no es la narrativa de la historia del universo, sino que siempre qué es lo que hay más
allá de esta puerta. Entonces tú estás contando que existe un Big bang, y antes de este
choque otro choque, y antes de este choque otro choque. En este caso son libros. Es la
escritura y la lectura constantes. Tu has mitificado el acto de leer y escribir en forma
pura, y eso transformado en esta búsqueda incesante de lo fantástico hasta sus últimas
consecuencias. Por lo tanto todos estos textos, ya sea El Archivista, o los textos

106
borgeanos, están en un punto en el cual ellos no se atreven a ir más allá, porque más allá
de alguna forma está este Inferno. Y ese es el trabajo que tú has desarrollado. Tú has
explorado lo que nadie se atreve a explorar

CL/ Quizás tiene que ver un poco como


un libro cerrado, en el cual tiene que llegar un momento en que hay que
colocarle un punto terminal. Como podar un árbol, antes que permitir que crezca,
esa poda prematura hace que muchas posibilidades queden fuera. En cambio, al decir
voy a explorar esto a ver hasta dónde puede llegar, sin la urgencia de tener que cerrar en
algún lado.

SM/ Yo lo veo como una sistemática de conocimiento.

CL/ Como un desarrollo de las ideas orgánicamente, sin ponerle previamente un tapón.

SM/ nuevos derroteros, nuevas posibilidades. La escritura es un sistema, un sistema


para aprender. Hay personajes como Borges, Kafka, etc, que acotan, que tratan de
sintetizar. En pocas líneas dan la impresión de lo que hay más allá.
hay un maremágnum allí

ellos escriben como la síntesis


y por el otro lado, haciendo el mismo trabajo, están los que se desbordan
completamente. Hay está Robert Burton, ahí estás tú, ahí está Juan Emar, Bolaño.
está ese desborde. Donde no se poda.
Yo podría saltarme quizás estas 500 páginas, pero no, esas 500 páginas forman parte de
ese proyecto.
dos aproximaciones, pero que son necesarias

CL/ Dos arquetipos.

SM/ El árbol. El árbol Kounboum, que eso es muy muy interesante. De raspar la
superficie, y siempre hay algo diferente.

LA TERCERA CULTURA

SM/ hay que despertar a las universidades chilenas. Creo que lo que está pasando con
esta Universidad de la Singularidad, de que tratan que las mentes que están abocadas a
estos temas de vanguardia en física, en astronomía, en tecnología puedan unificarse
definitivamente. Romper estos límites. Porque durante mucho tiempo estaba la gente
apartada en sus universidades, apartados haciendo sus investigaciones. Pero es tiempo
de que la gente se puedan encontrar. Y yo me sorprendí cuando descubrí que este grupo
de estudiantes de la Universidad Católica de Antofagasta, ellos están tratando de
unificar, y se están guiando por un concepto nuevo que apareció en Inglaterra, una
tercera vía, una tercera cultura, que no es ni ciencia ni humanidades, sino que ellos
hablan de los científicos-escritores, de lo litero-científico.

CL/ Y finalmente las verdaderas ideas eclosionen.

107
SM/ No puede ser que Serrano, Juan Luis Martínez, que eran pensamientos
fundamentales en sus tiempos, quedaron ahí ocultos, porque vivimos en esta modorra
intelectual. Pero para eso, uno tiene que entusiasmar a la gente, y hay que dar una guía,
es necesario. Porque hay gente con entusiasmo, pero lo que uno pueda aportar, hay que
aportarlo. Crear un camino, una guía, para que esto no sea solamente cosas excéntricas,
o materia de algunos intelectuales encerrados en las academias, con sus fórmulas, o con
sus viejos mamotretos. No. Pues si no, este país se va a hundir. Un brindis. Brindemos
por ello.

CL/ Brindemos por La Máquina Diferencial, y por el reencuentro


de la Sociedad de la Máquina Cuántica.

SM/ Por la Sociedad de la Máquina Cuántica. Que es el cerebro, ya lo hemos dicho.

CL/ El cerebro microfílmico de…

SM/ ¿El cerebro microfílmico de..?

CL/ En el libro Los hombres paradójicos, ahí se menciona este cerebro microfílmico, a
través del cual se manejan todos los hilos de la sociedad, y este cerebro microfílmico
tiene tanta información, que para que funcione correctamente debe permanecer en
estado de hipnosis. Y hay una serie de sabios que tratan de mantenerlo en estado de
hipnosis para que pueda funcionar realmente a plenitud, porque si se despierta, el
mundo se destruiría.

SM/ Hagamos un brindis. Mucha salud, y mucha energía, pasión, y


mucho Neshamah para todos.

GENE WOLFE

0:19:09

La dolorosa camisa de la belleza…Lo dice Ian Watson…Wolfe nos recuerda, a veces


las complejas texturas…(lee)…Es lo mejor que he leído de Ian Watson...todos los libros
de Ian Watson no le llegan ni al tobillo a esta frase…Ojalá no digan…todo lo que he
leído de Sergio Meier no le llega ni a los tobillos a esta frase del Prólogo de…(risas) 0
22 30

00 32 00

Esto lo leen los nerds…

00 49

Posee el síntoma de lo fantástico…Gene Wolfe con este ciclo ocupa un lugar de


excepción….Discípulo de Borges y de Mervyn Peake, discípulo de seres que trabajan
con lo infinito…

108
LA MAQUINA DIFERENCIAL II

28. Máquina Diferencial II

Aquí hay una síntesis de muchas cosas mías, y cuando leí el final,
y van a hacer simulacros, y copias, y copias
pero ya esta es la matriz, este es el origen, esto fue escrito en 1990.
Yo ya puedo quemarlo, ya puedo dar el siguiente paso. ¿Qué les parece
toda la novela transcurre en el siglo XIX, y
cuando termina de pronto, ella anciana…(lee) Sigue leyendo, por favor (le dice a
Isabel), y te vas a dar cuenta que yo puedo tomarlo y quemarlo. En un acto de éxtasis.

Todo está invertido, entonces quizás

4. El pez de los espejos.

Leemos Los espejos del padre Inire, cap.XX de La sombra del torturador, de Gene
Wolfe.

Los capítulos se han perdido. Se han recombinado.

Me recuerda El caso Pickestaffe, de A.Blackwood. Cuando el matemático guarda cajas


de libros dentro del espejo.

LA MÁQUINA DIFERENCIAL I

CL/ ¿Y qué esperas encontrar tú en este libro, La Máquina Diferencial?

SM/ Básicamente espero encontrar un universo alterno, similar a ese universo


victoriano, y espero encontrar imágenes estéticas, y algunas ideas, y algunas
relaciones, como tú me contabas, con poetas, con filosofías, con ciencia, que puedan
inspirarme, que puedan abrirme nuevos horizontes…que se puedan relacionar también
con las combinatorias…con esta ars combinatoria, que uno también desarrolla, y que
fue lo que tú hiciste con la búsqueda de las bibliotecas infinitas, y de los libros infinitos.
Y estas combinatorias que finalmente a uno también lo iluminan. Hacerlo con el
corazón puro, con sinceridad. No decir, “voy a leer una novela de ciencia ficción, espero
que me entretenga”. No, vamos a estudiar, vamos a ver su esencia.

CL/ Dejar que el libro hable por sí mismo, y no oponerle resistencia con prejuicios,
expectativa de distinta índole…

109
SM/ Y yo creo que la mejor propaganda que tiene es que los propios autores nunca
quisieron aceptar que habían escrito una gran obra steampunk, o de retrofuturismo.
Porque ambos escribieron una novela, pero los dos eran del movimiento cuberpunk.
Entonces, es una gran ironía que ambos se juntan,
William Gibson, que es el número uno, simonizado por todos los fanáticos de la
computación, y se junta con Bruce Sterling, que es el gran ideólogo.

CL/ El otro día estaba con un amigo en Santiago, tomando un café, y en otra mesa había
una chica leyendo el Conde Cero, de William Gibson,

SM/ ¡Ah, qué divertido! Ese es el mejor.

CL/ …premonición de esta visita.

SM/ Es una lástima que mucha gente lo esté descubriendo ahora. Cuando la gracia era
haberlo leído a finales del 80.

IM/ Es que ahora está despertando todo el mundo.

CL/ Es que ahora no hay premonición, no hay guía alguna.

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