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La civilización Azteca tan bien estructurada, que nadie imaginaría.

Estamos tan acostumbrados al hoy, a la tecnología, la cercanía y la información


masiva; que cuando pensamos en el pasado nos preguntamos cosas como: ¿Cómo
era posible comunicarse, que difícil debió ser la construcción, economía sin dinero,
qué hay de la distribución del poder? Generalmente, cuando pensamos en culturas
precolombinas las asociamos a la agricultura y al aspecto más vetusto; en
ocasiones, también se nos escapan expresiones como “Mucho Indio” término mal
asociado a la ignorancia. Pero pensemos, que esas culturas en su momento no
tuviesen todo lo que ahora consideramos avances, que nos facilitan la vida en todo
sentido, no significa que tuviesen una sociedad desordenada y complicada. Por el
contrario, la civilización Azteca estaba tan bien estructurada que ni los españoles
se hubiesen imaginado lo que allí iban a encontrar.

La sociedad Azteca se encontraba ubicada en lo que actualmente conocemos como


república de México. Y la distribución de su poder era bastante parecido a nuestros
días. La civilización Azteca, a diferencia de los Incas, no constituían un imperio; es
decir, no existía el poder absoluto y centralizado, éstos se encontraban divididos por
ciudades autónomas cada una con sus leyes. Existían lo que ahora llamamos
“presidentes, alcaldes, militares” en su momento se denominaban buey tlatoani,
tlatoanis y guerreros águilas respectivamente.

Algo que causa mucha curiosidad es que nos lleven las de ganar en ser socialmente
justos, explico: en la civilización Azteca también se hizo uso del método esclavista
para la producción. Sin embargo, ésta esclavitud no era ejercida por una raza o
cultura que se considerase superior a otra y que la usase a su antojo, la esclavitud
era para aquella persona que cometiera algún mal acto y su castigo sería pagar con
trabajo a su amo.

De la misma manera, era una civilización dedicada a la Guerra, los guerreros iban
conquistando ciudad a ciudad en busca de personas para ofrendar a sus dioses. La
sociedad Azteca estaba tan bien organizada en todo sentido, que les permitió tener
muchos avances tecnológicos y construcciones majestuosas. Sin embargo, hasta
qué punto era buena dicha organización. Un pueblo dedicado a la guerra fue abatido
muy rápidamente por los conquistadores. Ahora bien, ese fue exactamente el
problema, bastaba sólo con tumbar la cabeza superior de la pirámide “el buey
tlatoani” Para que toda la pirámide social se viniera abajo.

No es en secreto que los conquistadores llegaron con toda su fuerza a arrebatar un


territorio que definitivamente no era suyo, llegaron plagados de enfermedades y con
mucha avidez de matar; de cualquier modo, esto iba a pertenecerles. Llegaron y se
encontraron con mucha riqueza, pero también se encontraron con civilizaciones
completamente distintas a ellos, ni siquiera hablaban el mismo idioma.
Civilizaciones que a su perspectiva eran atrasadas, incapaces, inferiores, pero
dispuestas a luchar por el territorio que literalmente ellos habían cosechado.

Entender las culturas precolombinas es entender de dónde venimos, después de


investigar un poco se darán cuenta que somos mucho más parecidos a esos “indios”
de lo que pensamos. Nada de lo que conocemos ahora es inventado, por el
contrario, hemos sido conquistados una y otra vez, y de ésta forma heredamos todo
lo que conocemos, nuestra organización, nuestra estructura política, nuestros
avances tecnológicos, incluso nuestra religión.