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ALTERACIONES DEL BALANCE HIDROMINERAL Y ACIDO-BÁSICO.

Balance hidromineral: Relación entre los ingresos y los egresos de agua y electrolitos en el
organismo.
Ingresos > Egresos = Balance positivo
Egresos > Ingresos = Balance negativo.
El cuerpo humano tiene un 70% de agua distribuida en el compartimiento intracelular y el
extracelular. El extracelular comprende el intravascular y el intersticial. Hay un 50% de
agua IC y un 20% de agua EC, de la cual 15% corresponde al espacio intersticial y 5%, al
intravascular.
El agua del organismo, tiene también electrolitos, que son los solutos contenidos en ella.
Los compartimientos están separados por membranas que son permeables al agua, pero la
permeabilidad a otras sustancias fluctúa dentro de límites fisiológicos.
Existe también el tercer espacio, que incluye el que existe en la cavidad pleural, peritoneo,
LCR, secreciones de las glándulas salivales y digestivas y el líquido del tubo digestivo. Su
valor normal es de un 3% del peso corporal.

El agua:
Es un solvente que actúa como vehículo llevando a todas partes sustancias nutritivas,
hormonas, enzimas, etc., y recoge los productos de desecho para ser eliminados. El agua,
además regula la temperatura del cuerpo por su continuo circular y su evaporación a través
de la piel y los pulmones.
Pérdida insensible: 600 ml de agua a través de la piel ( transpiración )
400 ml de agua a través de los pulmones ( respiración )
= 1000 ml de agua.
El continuo movimiento del agua por toda la economía depende de la circulación
sanguínea, la presión hística, la presión osmótica y oncótica de las proteínas del plasma.
En el aparato digestivo se movilizan 8 lts. de agua al día ( saliva 1500 ml; jugo gástrico
2500 ml; bilis 700 ml; jugo pancreático 500 ml y secreción intestinal 3000 ml ) de los
cuales casi todo se reabsorbe, excepto 100 ml que se pierden con las heces fecales.
En el riñón se filtran 180 ml al día por los glomérulos, y esa cantidad es recuperada casi
completamente por los túbulis. Se destinan 1500 ml para la formación de orina y expulsar
al exterior los 35 g de sustancias de desechos que se producen en el organismo por día. La
densidad normal de la orina es de más de 1030.}
Resumen: Consumo diario de agua para un sujeto sano de 70 kg, = 2600 ml, distribuidos
así:
600 ml de transpiración cutánea.
400 ml de evaporación alveolopulmonar
1500 ml de orina
100 ml en heces fecales.

BALANCE HÍDRICO
POSITIVO:

Se da cuando los ingresos superan a las pérdidas. Cuando hay insuficiencia renal o
circulatoria, el desequilibrio puede ser grave porque el cuerpo no es capaz de reglar el
desequilibrio. Aparece edema: subcutáneo, pulmonar, vómitos, diarreas y edema cerebral.
Además aparece insuficiencia cardiaca por hipovolemia.
El tratamiento consiste en la supresión de líquidos y la administración de diuréticos como el
Manitol, o Furosemida, ambos endovenosos.

NEGATIVO: DESHIDRATACIÓN

Se da cuando el organismo pierde agua y electrolitos y no los recupera. Se ve en la


sudoración profusa, fiebre elevada y sostenida, una intervención de importancia, vómitos
copiosos, diarreas, quemaduras extensas, etc. Así como por una fístula biliar o entérica, o
una aspiración gastrointestinal prolongada. Al perderse agua, se arrastran también solutos, o
sea, es una deshidratación mixta.
Se clasifica en:
Hipertónica: Si se pierde más agua que solutos.
Hipotónica: Si se pierden más solutos que agua.
Isotónica: Si se pierde igual cantidad de agua que de solutos.

Síntomas:
D. Hipertónica: Pérdida de peso, sed intensa, sequedad de la boca, apatía, hipotensión
arterial, oliguria, anuria, trastornos mentales y coma.

Exámenes de laboratorio:
D. Hipertónica: Hemoconcentración, aumento de las proteínas plasmáticas y cloro y sodio
elevados.
D. Hipotónica: Lo contrario de la hipertónica, y aumento de la urea por déficit renal.

Diagnóstico y tratamiento:
Sustitución del agua requerida, la cual se valora según la historia de las pérdidas, el examen
físico, la intensidad de los síntomas ( hipotensión arterial, venas deprimidas, sequedad de la
piel, hundimiento e hipotonía de los globos oculares, sed, oliguria, taquicardia, agitación,
torpeza y coma ) y los datos del laboratorio.
Deshidratación :
 Leve: Si la pérdida es de 1500 ml de agua/metro cuadrado de superficie corporal.
 Moderada: Si la pérdida es de 2400 ml/metro cuadrado.
 Grave: Si la pérdida es de 3000 ml/metro cuadrado o más.
Se restituye el déficit de líquido con Ringer lactato o SSF al 0.9%.

ELECTROLITOS
Los iones son los responsables, mediante su concentración en los diferentes líquidos, de
mantener la presión osmótica de estos y del balance acidobásico.
Los electrolitos contenidos en los diversos fluidos son: sodio, potasio, calcio y
magnesio ( cationes ); y cloro, bicarbonato, fosfato, sulfatos, ácidos orgánicos y
proteínas ( aniones ). Las proteínas son las responsables de mantener la presión
coloidosmótica del plasma. El sodio predomina en el LEC, y el potasio predomina en el
LIC, al igual que el magnesio. En cuanto a los aniones, el cloro aparece en el LEC y
está ausente en el LIC, y en el LIC predominan el fosfato y las proteínas.
BALANCE ELECTROLÍTICO
El balance electrolítica, en la clínica, se realiza sobre el estudio de las fluctuaciones del
Na, K, y Cl.
El Na es importante en la presión osmótica del LEC e interviene en el equilibrio
acidobásico, contribuyendo a formar la reserva alcalina del plasma.
Si está elevado, se elimina por el riñón en grandes cantidades, y en pequeñas
proporciones si está disminuido. Sus alteraciones afectan la concentración del potasio,
pues la retención del Na a nivel renal implica una pérdida de K y de H+ por el riñón.
Las necesidades diarias de Na son de 70-100 mEq. En un postoperatorio con sudoración
y fiebre, se da al paciente de 140 a 180 mEq.

HIPERNATREMIA: Se da cuando al aporte de Na es excesivo en el transoperatorio y


en el postoperatorio. El riñón, por acción de la aldosterona, disminuye su diuresis y
retiene Na, lo que determina también retención de agua, con edema subcutáneo, edema
pulmonar, IC, torpeza mental, etc. Habrá un hematocrito bajo, así como las
proporciones plasmáticas de Na.
Tratamiento: Restringir los diuréticos y si hay hipoproteinemia, administrar albúmina o
plasma.

HIPONATREMIA: Se da cuando hay pérdidas abundantes de los líquidos digestivos:


vómitos, diarreas, obstrucción intestinal, fístulas, etc. Al perderse sodio, baja el poder
osmótico del LEC, y el organismo, para compensar, mueve el agua hacia el LIC, de lo
que resulta una disminución en los volúmenes acuosos de los espacios EC. Hay
oliguria, con náuseas, vómitos, calambres, hipotensión, taquicardia y torpeza mental.
El Na plasmático está bajo, habrá hemoconcentración con aumento del hematocrito, de
las proteínas y de la urea.
Tratamiento: Administrar el Na necesario, según el déficit. La cantidad de agua a
administrar variará según el grado de deshidratación que acompañe el cuadro.

El K es el catión más importante en el EIC, que se elimina por el riñón a 50 mEq en 24


horas. Cuando se pierden líquidos GI como en las gastrostomías, cecostomías,
transversostomías en las aspiraciones prolongadas a través de un Miller-Abbot, hay
pérdidas de K.

HIPERPOTASEMIA: Aparece en la insuficiencia renal. El K, producto de la


destrucción celular y del catabolismo proteico, se acumula, elevándose su concentración
EC, como en las quemaduras, heridas por aplastamiento, hiperactividad muscular, etc.
CC: Cambios en la conducta, indiferencia, confusión mental, debilidad muscular,
parestesias, hormigueo, frialdad de las extremidades, náuseas, diarreas y cólicos. Hay
bradicardia, alteraciones del ritmo, colapso periférico , fibrilación ventricular y paro
cardiaco. La muerte puede sobrevenir por parálisis respiratoria.
La uremia y la acidosis acompañan al cuadro cuando la concentración del K sérico llega
a 10-12 mEq/L.
DIAGNÓSTICO: Se basa en el EKG: aumento en la altura de la onda T,
ensanchamiento d QRS y disminución de la onda P. Estas alteraciones aparecen cuando
el K sérico alcanza 7 a 8 mEq/L.
TRATAMIENTO: No administrar más K que el del requerimiento diario, aumentar la
ingestión de Na, administrar Ca, solución dextrosa con insulina, resina de intercambio
iónico, y , en casos graves, emplear la diálisis peritoneal o la hemodiálisis.

HIPOPOTASEMIA: Se da cuando no se administra K en el postoperatorio.


CC: Astenia, hipotonía muscular, hiporreflexia, íleo, distensión abdominal, vómitos e
IC.
En el EKG: Disminución y hasta inversión de la onda T; Q-T prolongado y onda U
gigante. Estas alteraciones pueden determinar despolarización, bloqueo de ramas,
arritmias severas, fibrilación y flútter.
En casos graves, el K es < 205 mEq/L
TRATAMIENTO: Administrar el K necesario.

El Cl- es un anión que está en el LEC en cantidad de 95-.105 mEq/L, unido al Na.
Ingresa al organismo por 2 vías: como condimento en la sal de cocina y formando parte
de los alimentos. El riñón elimina el Cl en exceso.

HIPOCLOREMIA: Puede ser moderada, con descenso hasta de 90 mEq/L; mediana,


por debajo de 90 mEq/L y grave, por debajo de 80 mEq/L.
Causas: Supresión de la sal, eliminación excesiva de Cl por el riñón, pérdida anormal de
líquidos ricos en Cl, como el jugo gástrico ( vómitos o aspiración gástrica prolongada ).
CC: Hipotensión, pérdida de tono de la fibra muscular lisa, paresia intestinal, que
origina íleo paralítico, y disminución de la diuresis.
DIAGNÓSTICO: Se basa en el íleo paralítico y la hipotensión en un paciente que ha
sufrido vómitos repetidos, aspiración gástrica continua, dieta prolongada sin sal y del
empleo de diuréticos mercuriales mantenido. El fallo renal apoya el Dx.
TRATAMIENTO: Administrar Cl para llenar el Déficit, mediante el aporte EV de
cloruro de Na, cloruro de amonio y cloruro de K.

HIPERCLOREMIA: Es moderada cuando el Cl del plasma excede de 105 mEq/L, y es


grave cuando el Cl del plasma es > a 125 mEq/L. Se produce cuando se da solución
salina en exceso cuando hay deficiencia renal y cuando se abusa de la sal en esas
circunstancias.
Este ion interviene en el equilibrio ácidobase y tiene una relación recíproca con el
bicarbonato.
TRATAMIENTO: Supresión de Cl y administración de diuréticos y soluciones
glucosadas.

EQUILIBRIO ACIDO BÁSICO

Ph de la sangre = 7.35 a 7.45 Hay acidosis cuando aumenta la acividad del ion
hidrógeno en la sangre, y lo contrario ocurre en la alcalosis.
Acidosis: Trastorno causado por la acumulación de ácidos o por la pérdida de bases.
Alcalosis: Acumulación de bases o pérdida de ácidos.
Para contrarrestar la formación de ácidos, el organismo dispone de 3 mecanismos:
1. Sistemas buffers de la sangre.
2. Eliminación del CO2 por los pulmones.
3. Eliminación de ácidos fijos por la orina.
4. Buffers: Compuestos que contrarrestan los cambios bruscos de pH.

ACIDOSIS RESPIRATORIA.

Aparece cuando hay poca ventilación pulmonar, de lo que resulta el acumulo de ácido
carbónico en la sangre. Se ve en la neumonía, obstrucción de las vías respiratorias,
atelectasia, enfisema, hemotórax y neumotórax, distensión grave abdominal, parálisis de los
músculos respiratorios, mala ventilación durante la anestesia, intoxicación por la morfina,
etc. De forma crónica, se ve en la fibrosis pulmonar, asma bronquial, cor pulmonale,
bronquiectasia, etc. También puede aparecer al respirar un aire saturado de CO2.
CC: Respiración deprimida, debilidad muscular, cefalea, desorientación y coma ( narcosis
por el CO2 ). Hay también hiperpotasemia aguda, frialdad de las extremidades, náuseas y
diarreas, fibrilación ventricular, bradicardia y paro cardiaco en casos graves.
EXAMENES DE LAB.: Orinas ácidas, pH sanguíneo por debajo de 7.35 , reserva alcalina
> 29 mEq/L

ALCALOSIS RESPIRATORIA.

Se da por hiperventilación pulmonar que priva al organismo de CO2, disminuyendo los


bicarbonatos del plasma, como se da en la fiebre, encefalitis, temperatura ambiente elevada,
hiperpnea, intoxicación por salicilatos, etc.
CC: Respiración rápida y profunda, tetania progresiva, hipertonía muscular, hiperreflexia,
pH urinario alto, el de la sangre > 7.45; bicarbonato en plasma < 25 mEq/L, disminución
del K y del Ca.
TRATAMIENTO: Atender a las causad de la enfermedad. Terapéutica parenteral con
cloruros cuando hay hipocloremia sobreañadida. Cloruro de Calcio si hay tetania a 0.5
ml/kg al 10% en el adulto y al 1% en el niño.

ACIDOSIS METABÓLICA.

Trastorno producido por una producción excesiva de ácidos por el organismo. Se ve en la


inanición, DM, tirotoxicosis, anestesia quirúrgica, shock, intoxicaciones ácidas, retención
por insuficiencia renal de ácidos, pérdida de bases: diarrea, fístulas intestinales y biliares,
vómitos con aquilia gástrica.
CC: Respiración profunda y frecuente ( respiración de Kussmaul ), desorientación, estupor,
debilidad muscular e hipotonía, olor a fruta o acetona en el aliento ( aliento cetónico )
( diabetes ).
DATOS DE LABORATORIO: pH < 7.35; reserva alcalina < 27 en el adulto y 20 en el
niño; Cloruros elevados.
Disminución del pH, del bicarbonato, del pCO2, BB y BE en sangre.
TRATAMIENTO: Atender el factor etiológico y corregir los desequilibros hídrico y
electrolítico. Atender la demanda nutricional mediante glucosa o azúcar invertido.
Emplear soluciones M/6 de lactato de sodio o bicarbonato de sodio para corregir los
desequilibrios ácido base.
ALCALOSIS METABÓLICA

Aparece por exceso de bicarbonato plasmático o pérdida de radicales ácidos. Se ve en el


abuso de la terapéutica alcalinizante en la úlcera gástrica, en la administración prolongada
de soluciones sin K, en los vómitos repetidos, succión gástrica no compensada,
hipercorticalismo, etc.
CC: Respiración deprimida, tetania, debilidad muscular, íleo paralítico, náuseas y vómitos.
COMPLEMENTARIOS: pH urinario elevado, pH sanguíneo > 7.45 .
Reserva alcalina > 27 en el adulto y > 25 en el niño.
Aumento del pH, del bicarbonato, pCO2, BB y BE. Hay disminución de los cloruros, calcio
y K sérico.
TTO: Hidratación del enfermo por medio de soluciones electrolíticas: cloruro de sodio,
cloruro de K y cloruro de amonio.

En el tratamiento de la deshidratación, es prudente mantener la administración de líquidos y


electrolitos por debajo de las cifras calculadas , y no tratar de corregir rápidamente los
déficit electrolíticos en las primeras horas.