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Recinto Cibao Oriental, Nagua.

Asignatura
Psicología Forense
Tema:
Unidad 7

Participante
Claritza Bautista Cordero 16-2511

Facilitador:
Licdo: EBLIS ESPAILLAT

Fecha.
19 de octubre del 2019
Lectura de la ley 22-01, del Código de ética del psicólogo y Ley de Salud
Mental No. 12-06. República Dominicana

1. Opine de manera crítica acerca de qué aspectos éticos legales en el


ejercicio de la psicología y en el ámbito forense se toman cuenta para el
peritaje psicológico y ejercicio profesional.

El papel del psicólogo forense es el de realizar informes periciales a instancias


de un juez o de una petición particular. El perito utiliza instrumentos de
evaluación que permiten determinar objetivamente algunos parámetros de la
conducta humana. La finalidad del informe suele ser la de facilitar al juez el
entendimiento de situaciones complejas relacionadas con la psicología, y
también aportar argumentos para la mejor defensa de los intereses de cada
persona.
Los psicólogos forenses deben respetar la dignidad y la preservación y
protección de los derechos humanos fundamentales. Están obligados a
incrementar el conocimiento de la conducta humana y al conocimiento de las
propias personas y de los demás, así como en la utilización de dichos
conocimientos para la promoción del bienestar humano.

Mientras se persigan estos objetivos, deben desarrollarse todos los esfuerzos


posibles para promoverle bienestar de aquellos que buscan sus servicios así
como de aquellas personas participantes como sujetos de investigación y que
son su objeto de estudio.

Otro aspecto que deben de tomar en cuenta lo psicólogo forense en el


ámbito profesional son los siguientes:

La vocación
Es la inclinación natural a un trabajo determinado, siendo necesaria también la
aptitud necesaria. Y es que al Psicólogo Jurídico, sobre todo al del área penal,
le tocará tratar con el lado obscuro de la humanidad: los delincuentes, los
anormales, los casos más terribles y además con el sufrimiento de las víctimas.
Si el psicólogo no tiene vocación para el trabajo judicial, laborará sin interés,
simplemente por cumplir, de aquí la necesidad de una correcta selección.

Competencia profesional
En esta No basta el título o los requisitos legales, es necesaria una real
capacidad para cumplir con la misión, capacidad que se empieza a adquirir en
la Universidad, pero que no termina nunca, de ahí la necesidad de la
actualización. Muchos de los errores éticos en la actividad profesional
provienen más de la torpeza, de la improporción y de la improvisación, que de
la inmoralidad.

Conocimiento de las leyes


El lenguaje jurídico no siempre coincide con el psicológico, y por ignorancia
podemos caer en confusión o confundir a los demás. Por eso se debe tener
una noción clara del sistema de justicia y las leyes, códigos, normatividad, etc.
para tener claro el alcance legal de un peritaje, de un dictamen; de otra manera
el psicólogo no tiene claridad de la relevancia delo que está haciendo en un
proceso acusatorio y oral.

El psicólogo en el juicio

El psicólogo forense es el encargado de recordar al juez que no existen delitos,


sino delincuentes, que no se está juzgando un expediente, sino a un ser
humano. El Psicólogo debe cooperar para recuperar a la persona y puntualizar
su calidad humana, evitar que sea sólo un nombre, un número, un expediente,
un artículo del Código Penal. El psicólogo forense es un importante auxiliar en
la justicia, cooperando con el juzgador en la comprensión del acusado.

2. Investigación acerca de Los: Servicios de la salud mental considerando


los aspectos legales y éticos en la Rep. Dom.

La ley sobre salud mental en la República Dominicana fue promulgada en


Santo Domingo el 6 de Febrero de 2006, con el número 12-06. Esta es una
extensa Ley de 81 artículos donde se establecen los derechos y el trato que
debe otorgarse a cualquier persona que sea considerada con un trastorno
mental:

Artículo 1 establece “Se entiende a la salud mental como un bien público a


ser promovido y protegido por el Estado través de políticas públicas, planes de
salud mental y medidas de carácter legislativo, administrativo, judicial,
educativo y de otra que serán revisas periódicamente”.

También Establece todos los derechos que posee el individuo al estar en una
institución de salud mental como establece el artículo 16 establece por su
parte que “Toda persona que recibe atención a su salud mental en una
institución especializada tendrá el derecho a la libertad de comunicación, que
incluye la libertad de comunicarse con otras personas que estén dentro de la
institución; la libertad de enviar y de recibir comunicaciones privadas sin
censura; libertad de recibir, en privado, visitas de un asesor o representante
personal y, en todo momento apropiado, de otros visitantes; y libertad de
acceso a los servicios postales y telefónicos y a la prensa, la radio y televisión.

En ningún caso podrá negarse la comunicación con otros profesionales de la


salud, con un ministro del credo o religión que la persona o con un
representante legal que la asesore en el ejercicio de sus derechos”.

Respeto de los derechos al paciente en los siguientes artículos:

Articulo 32 Toda persona tendrá derecho a ser tratada en un ambiente lo más


abierto posible y a recibir el tratamientos menos restrictivo y alterador posible
que corresponda a sus necesidades de salud y a la n necesidad de proteger la
seguridad física de terceros.

El tratamiento y los cuidados de cada paciente se basarán en un plan escrito e


individual, definido para la persona afectada por el trastorno, revisado
periódicamente, modificado llegado el caso y aplicado por personal profesional
calificado. Dicho tratamiento estará destinado a preservar y estimular su
independencia y desarrollo personal.

Articulo 33 La atención en salud mental se dispensará siempre con arreglo a


las normas de ética pertinentes de los profesionales de salud mental, en
particular las normas aceptadas internacionalmente, como los “Principios de
ética médica aplicables a la función del personal de salud, especialmente los
médicos, en la protección de personas presas detenidas contra la tortura y
otros tratos o penas.