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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR


INSTITUTO PEDAGÓGICO RAFAEL ALBERTO ESCOBAR LARA
PROGRAMA DE PROFESIONALIZACIÓN
MARACAY EDO. ARAGUA

AUTOESTIMA Y MOTIVACÍON

TSU Ramírez, Yngrid


C.I. 14230456
Profesora: Flavia Fuentes
SECCIÓN 411

Maracay, Enero 2015


¿EN QUÉ CONSISTE RESPETAR AL NIÑO COMO PERSONA?

Se entiende por respeto al acto mediante el cual una persona tiene


consideración por otra y actúa teniendo en cuenta sus intereses,
capacidades, preferencias, miedos o sentimientos. Tomando en cuenta
esta definición, es necesario señalar que los niños y las niñas tiene
derecho a ser respetados, cabe señalar, que en las últimas décadas
se comienza a generar un cambio en la manera en que los y las
adultos/as se relacionan con la niñez, fenómeno que se plasma en la
Convención sobre los Derechos del Niño, suscrita por Venezuela en
1990. A partir de este instrumento, se reconoce a niños y niñas como
“sujetos” de derecho y no como meros “objetos” de protección,
incapaces de tener injerencia en el mundo. Esto implica reconocerles
como sujetos con opinión, con capacidad de tomar decisiones,
propositivos y merecedores de consideración, respeto y autonomía.

En este contexto, los principales desafíos que se le presentan a


los distintos profesionales que trabajan con niños y niñas son, por un
lado, reconocerse como adultos y adultas garantes de sus derechos y,
por otro, construir una nueva forma de relacionarse, estableciendo
vínculos fundamentados en el respeto más que en el poder que les
otorga la condición de adultos/as.

Es importante, mirarlos y saber que aun cuando niños y niñas


sean muy pequeños/as. Para ello puede ser útil hacer el ejercicio de
saludarlos/as y despedirnos siempre, tratarles por su nombre,
preguntarle sus preferencias, pedirles su opinión, integrarlos en la
conversación y en las acciones que se hacen cotidianamente.
También es importante, darse cuenta que los y las infantes ven el
mundo espacialmente desde una altura distinta a la de los adultos.
Muchos de gestos, al saludar, al caminar, al habilitar un lugar, no
consideran su altura y por ende se dejan automáticamente fuera de ese
espacio, sin la posibilidad de intervenirlo, de participar. Para ello, es
preciso que hacer un esfuerzo en considerar mobiliario adecuado para
niños y niñas o adaptar los que tenemos, contar con decoración
temática significativa para ellos e incluir elementos que aporten a que
su estadía en el lugar de trabajo, sea una experiencia agradable o lo
menos estresante posible.

En este mismo orden de ideas, es relevante, prestar atención a


sus necesidades; así como también, escucharlos, ellos/as tienen
derecho a opinar, y esto, se canaliza a través de adultos que
garanticen los espacios y escenarios que permitan que niños y niñas
digan lo que piensan respecto a diversos temas. Del mismo modo
escuchar sus relatos respecto a algo que descubrieron, vieron o
sintieron permite que se sientan queridos y considerados. De igual
manera, considerar su opinión al tomar decisiones, puesto que uno de
los principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos del
Niño, es el derecho a la participación, el que se puede traducir como la
posibilidad de tomar decisiones sobre los asuntos que les afectan.

Respetar al niño como persona además incluye, fomentar su


autonomía desde la primera infancia, valorar sus capacidades,
explicándoles las distintas acciones, procedimientos o actividades que
se están realizando en su presencia y que les afectan directamente.
Porque los derechos no tienen estatura, grandes y los pequeños
merecen respeto.
¿CONSIDERA USTED QUE EXISTE RELACIÓN ENTRE
MOTIVACIÓN Y EL DESEMPEÑO DOCENTE?

La docencia es una actividad compleja que requiere de una


verdadera vocación de servicio, por tanto, necesita de entender el
fenómeno educativo. No alcanza solamente con el dominio o el
conocer una materia en particular, es necesario hacer énfasis en los
aspectos prácticos y metodológicos. La docencia es un arte que se va
desarrollando a medida que se va acumulando experiencia en la
misma. El arte de potenciar conocimientos no es solamente tener o
conocer el tema en cuestión, sino más bien es una mezcla de factores
que intervienen como el conocimiento, la interrelación con los demás,
la motivación, la pedagogía, entre otros, que dan como resultado el
éxito o el fracaso del proceso de enseñanza y aprendizaje.
En otro orden de ideas, se puede decir, que un individuo
responde de forma efectiva y eficiente en el desenvolvimiento de sus
funciones en la misma medida en que se encuentre su estado
motivacional, pero este se logra con la mezcla de un conjunto de
factores de orden interno y externo al medio en el cual ejerce sus
funciones o realiza una actividad laboral específica, en tal sentido se
enuncian un conjunto de definiciones formales

Según Bedoya (2000), la motivación:

“Es la fuerza interior que dinamiza al individuo en dirección a


una meta y unos resultados específicos, que se origina en una
necesidad, carencia o alteración del bienestar, involucrando
pensamientos, sentimientos y acciones en un mismo momento y
en una sola dirección”. (p.7).
En este mismo orden de ideas Prieto citado por UPEL, (2002),
establece:
“El docente debe tener cualidades personales por cuanto: el
proceso educativo, dentro del cual se forma en gran parte la
personalidad del individuo, requiere de una dirección de la
cual se encarga el maestro. El maestro es una persona con
tendencia y aspiraciones, deseos e insatisfacciones. Estas
cualidades intrínsecas de su personalidad acondicionan su
acción”. (p. 45).

El desempeño docente está ligado estrechamente al estado de


motivación en el que se encuentre el individuo, van de la mano, es
decir, a mayor motivación mejor desempeño. Se observa que se existe
un conjunto de características que identifican a un docente para el
buen ejercicio de sus funciones, pero se necesita ese aliciente
motivacional para que se produzca esta simbiosis. Es necesario que la
praxis docente esté rodeada de aspectos motivacionales
independientemente de donde vengan, ya sean agentes externos o
internos a la institución educativa.
Por lo anteriormente expuesto, se pude concluir que, el
desempeño real de un docente es la realización de sus tareas y el
cumplimiento de sus metas, esto se determinará principalmente por el
esfuerzo aplicado, pero también tiene gran influencia sobre él mismo la
capacidad individual (conocimientos y habilidades) para hacer el
trabajo y por su percepción de cuál es la acción requerida, es decir, la
comprensión de las metas y las actividades de una tarea.
REFERENCIAS

Bedoya. T. (2000). Las Relaciones Humanas y la Motivación.


Universidad de los Andes.

Convención sobre los Derechos del Niño. Disponible en:


http://www.unicef.org/spanish/crc/index_30229.html

Importancia del respeto (2013). Disponible en: http://www.importancia


.org/respeto.php#ixzz3PixrYsa5

Universidad Pedagógica Experimental (UPEL). (2001), (2002). Caracas