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La casa existencial, comportamientos «anti-urbanos» en la ciudad de Loja.

Commented [C1]:
[Abstract] Autor:
David St. Medina Jiménez.
Director:
“Le problème de la maison n’est pas pasé.1” (Le Corbusier, Vers une architecture, 1995, p. 84). Cristian Balcázar Arciniega, Arq. Mgs.
“... es necesario plantear de nuevo la pregunta por el sentido del ser.” (Heidegger, 1997, p. 23). Universidad:
Universidad Técnica Particular de Loja.
Año de Publicación:
2015

Tiempo de lectura: 5 minutos.

Falta de suelo urbanizable. El límite de la inevitable densificación en altura y la consecuente ‘optimización’


del espacio ha de ser consecuente con sus habitantes / Elaboración del autor.

¿Qué es la Arquitectura? Probablemente no se encontrará respuesta plena en las palabras, al


menos no en las que aquí se transmiten; no obstante se sostiene que lo que llamamos
“Arquitectura”, aquello que reconocemos como tal es inmanente a la consciencia y a la
conciencia2 (y éstas a su vez a la inconsciencia, como luz y sombra). La primera, conocimiento de sí
mismo, del Dasein;3 la segunda, conocimiento de la realidad circundante.

Tanto el lenguaje de las palabras como el «lenguaje de los volúmenes» comparten en común la
capacidad de abstracción, considérese por ejemplo ese “afán” por materializar un ideal intangible,
capturar un pedacito de cielo o del paisaje mediante algún patio o ventanal. Tal abstracción deriva
además de una dualidad recíproca: Consciencia/inconsciencia, esto es lo que se percibe y lo que
no.

La casa existencial tiene sus raíces en la “Filosofía Existencial”, y esta última en la consciencia de lo
que es; es decir –en palabras de Heidegger-, de lo esencial, de aquello que hace que un ente sea.
Desde esa perspectiva se comprueba la analogía propuesta por Handel Guayasamín para explicar
la arquitectura como “la tercera piel”, del mismo modo que se propone además una cuarta, la
ciudad. Para efectos de simplificación y comprensión se presenta a la Arquitectura como
“dispositivo de control de consciencia” en tanto que promueve cierta abstracción de la realidad
dentro de sus propios límites, es decir de la consciencia que el individuo tenga del lugar en donde
ésta se emplaza, sea frío, calor, luz, penumbra, sombra, quietud, silencio o bien sonido del
espacio.

1
El problema de la casa no se ha planteado.
2
La RAE admite las acepciones: Consciencia (conocimiento de sí mismo) y Conciencia (conocimiento de la
realidad circundante). Para efectos de simplificación y comprensión del presente estudio se considera la
primera, aun cuando se refiera a ambas según sea el caso.
3
“Dasein”, según Heidegger, nosotros mismos, el hombre, la persona, cada uno de nosotros.
La vida auténtica en la ciudad dispersa (arriba) y en la ciudad compacta (abajo). / Fuente: (Le Corbusier,
Cómo concebir el urbanismo, 1976, p. 70). Elaboración del autor.

Por lo tanto se define como “casa existencial” aquella que desde su condición de control de la
consciencia suscite en sus habitantes la consciencia de lo esencial, es decir de aquello que es
auténtico y que por extensión está en armonía con el ser humano, esto es: La escala humana en el
espacio (condición antropométrica: Modulor) y la escala humana en el tiempo (condición
milenaria: Evolución).4 ¿Qué es entonces lo esencial y auténtico? Aquello que hace que un ente
sea… Heidegger descubre que el ente común a todos los entes es el ser humano, el Dasein, y que
la muerte en aquél desempeña una suerte de límite auténtico (horizonte temporal). En otras
palabras, las personas evitan constantemente la consciencia de su finitud (¿acaso
inconscientemente?), rodeándose de la ilusión de un mundo cósico inauténtico; la consciencia de
la muerte significa la consciencia auténtica de los límites de aquel ente común a todos los entes, y
aquello se intensifica mediante el contacto con la naturaleza, de la que es parte.

En ese sentido defínase la ciudad como “dispositivo de inconsciencia” en la medida en que ésta ha
conseguido el desprendimiento de lo real auténtico, sea como abstracción o negación. Una
burbuja sin precedentes cuyo colapso se descubre inevitable si se considera el crecimiento

4
“La plupart des architectes n’ont-ils pas oublié aujourd’hui que la grande architecture est aux origines
mêmes de l’humanité et qu’elle est fonction directe des instincts humans ? (¿La mayoría de los arquitectos no
han olvidado hoy que la gran arquitectura se halla en los mismos orígenes de la humanidad y que está en
función directa de los instintos humanos?)”. (Le Corbusier, Vers une architecture, 1995, p. 55).
exponencial de la población mundial; de ahí que la condición de “casa existencial” alcance cierto
contraste con la ciudad y las propuestas de densificación (comportamientos «anti-urbanos»), las
cuales se reconocen como soluciones ingeniosas; sin embargo “ingenio” no quiere decir
precisamente humano.

Escalas de consciencia, de arriba abajo: a) Primera piel, natural; b) segunda piel [ropaje]; c) tercera piel
[arquitectura]; d) cuarta piel [la ciudad]; e) proceso de los alimentos;5 f) consciencia del contexto. / Fuente
ítems a,b,c: Guayasamín, H. (2004). Libro de obra. Quito: Runkaria. Pp. 15. / Elaboración del autor. A
excepción de la “cuarta piel”, las demás se citan del libro de Handel Guayasamín.

Mediante la presente investigación, se procura hacer una exploración en pro de encontrar una luz
que permita clarificar cuestiones fundamentales sobre la “casa existencial” y su relación con lo
«anti-urbano»; para ello se establecen referencias en tres escalas: Internacional, nacional y local.
Las dos primeras se refieren a “la casa del arquitecto”, con base hipotética de que es aquel
“profesional del espacio habitable” quien dedica lo mejor de sus esfuerzos a la realización de su
vivienda; mientras que la escala local se refiere a “la casa del escritor”.

A fin de consolidar un análisis comparativo entre aquel espacio de quien lo proyecta para sí
mismo, y por otro lado aquel cuyo usuario se infiere que ha conseguido dar solución a lo
“necesario inmediato”, y por lo tanto dedica su tiempo a actividades relacionadas al ocio6 (en este

5
“… hoy el que consume ya no conoce al que produce.” (Le Corbusier, Cómo concebir el urbanismo, 1976, p.
33).
6
Fin último de la ciudad de acuerdo a lo sugerido por Le Corbusier en “la jornada solar” (Le Corbusier,
L'urbanisme des trois établissements humains, 1997).
caso la literatura), se proponen cuatro parámetros que contemplan la dualidad: Casa existencial –
«anti-urbano»: (1) Contexto, (2) Relación con el exterior, (3) Relación con la naturaleza, (4) El
espacio interior. Este último contempla la dualidad consciencia/inconsciencia y dentro de él se
identifican cuatro sub-categorías espaciales: (a) Permanencia y recorrido, (b) Zona húmeda, (d)
Acceso limitado y (d) Límites + Estructura [no accesible]. De esta manera se pretende establecer si
las condiciones urbano-arquitectónicas de la casa del escritor se corresponden con lo existencial y
con lo «anti-urbano», objetivo general de la investigación.

Enlace: http://dspace.utpl.edu.ec/handle/123456789/11801

BIBLIOGRAFÍA

Guayasamín, H. (2004). Libro de obra. Quito: Runkaria.

Heidegger, M. (1997). Ser y tiempo (Primera ed.). (J. E. Rivera, Trad.) Santiago de Chile: Editorial
Universitaria.

Le Corbusier. (1976). Cómo concebir el urbanismo (Castellano, Tercera ed.). (E. L. Revol, Trad.)
Buenos Aires: Infinito.

Le Corbusier. (1995). Vers une architecture. París: Flammarion.

Le Corbusier. (1997). Los tres establecimientos humanos. (A. Junyet, Trad.) España: Poseidon.