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°9'\cen\e ^Voxew^ ^ setvs\o

LA PRIMERA

VUELTA AL MUNDO

f :-? > n
co 'A '^ C ÍV
L A P R IM E R A

V u elta a l jV U ndt
Relación documentada del viaje

de Hernando de Magallanes

y Juan Sebastián del C an o .-i5 i9 -l5 2 2


pnjt

otetvs ^setisvo
Oficial por oposición da! Cuerpo ds Archivero!, Bibliotecarios
y Arqueólogos

1003
Sevilla.—Imp. de la "Guía Comercial"
Q -A R O IA D B V IN U E S A , 20
Indice
F itin as

Dedicatoria .................................................... 7
Aclaraciones. ............................................... 'J
Prólogo. . . ► . ...................................... 11
Memorial presentado al Rey por Magallanes 7
JFaleiro....................................................... 17
Capitulación y asiento qneSS. MM. mandaron
tomar con Magallanes y Faleiro. . . . 23
Firmas de loa principales parsonajui. . . ,
Viaja de Magallanes............................ .... . ¿¡3
N o ta s ................................................... .... < 71
AntAirrafos...................................................... &7
Catálogo ds documentos............................ .
A MI QUERIDO AMIGO Y JE F E

Don Pedro Torres Lanzas


en prueba de amistad y respeto

V . lalorens

S e c reto
ACLARACIONES

' Lo* números colocado* al pte de emdm papeleta,


del catálogo de dorumentot (pág. 91), lado it fw n i* .
«Jtjmian: el prim ero t i edutde, él teynmi* el oajé* jr
d tercero t i ¡«{fajo donde w kallam erf« wrfo .
E í n o n b rt y lo » ■wwerat w f«e a ¿ 6« famUén a¡i fie ,
pa rit derecha, im dica* ano de f « * « t f « r a doer&t
te halla publicado el documenta M f X tn u n tt
T. 4.® P. U S, j m e n d « t r { « « m W l a n la <*f<Mn«a
« k ¿ o c in u iilo f ib dieJk»«a|op, Iw m jM tfú w li-*-
«fe ., «<«.
C u m io no ¡tere imdiearióm w í u f u * m ( a r e ^ a w*r-
rftlo, al menotqne yoM jM . £ « ca»o, á o M l u n m M
de la papeleta, copiaré el docmm*n * + , **
caeos en que ¿Jte careara cow j’& ta n c a fe ¿ t ü f « n ñ . Í W
m «M psrtdn cM f jw U ie a t « n i i « i i te w H c M JV»
gallante y F a leiro a i i í r j , > ,'m fi)
U ( « t Ot^ P T Mt con S. J#., 4 f^ M T d « <M*T JPB j wJW
e ad oi en otro* fibras.
PRÓLOGO

L a desgraciada costumbre que tenemos loserj/año-


fet de hablar vial de nuestra* cotas, de aumentar
•nuestros defectos y empequeñecer nuestros méritos, ha
dado lu g a r á que se form e en torn o del nombre espa­
ñ ol en el extra n jero una atm ósfera de ig n ora n cia ,
crueldad y fa lta de civ iliz a ció n , que está tan lejos d t
ser ju s ta , corno lo estaba la d ora ila leyenda que con-
vertia á cada español en nn héroe invencible y ti cada
acción de g u erra en que tomaba p a rte en épica haza­
ña, im posible de ser p o r nadie superada n i igualad a.
Y ese sambenito de atrasados, ignorantes y crueles
que te not enelga, es m ayor, cuando de vuestra d om i-
naoión allende los mares te trata .
Desde que nuestro com pa triota (¡naturalm ente!)
F ra y B a rtolom é de las Casas, p u b licó stt *lirenissim a
rela ción de la destruydón de las In d ia s » »y empezó d
a tr ib n ir á los españoles tantas muertes de ind ios, que
llevando bien la cuenta, resultaba que durante el
tiem p o d qne se refiere no habían hecho otra cosa que
d eg olla r y quemar sin descanso, durante diez ó docé
horas a l d ía , hasta el m odernísim o e s crito r S r. Va­
lle lu cía n que en crón ica p u b lica d a recientemente p o r
El Liberal fio M a d rid , com pa ra al v u lg a r y rep u g­
nante asesino y la d ró n M anuel Casanova, con nuestros
— v¿ —

guerreras y detcubridores tleí siglo X V i ; cual más


cual menos, todos loa que han cogido la p lu m a p a ra
h a b la r de a aun tos de In d ia s, ha #ido p a r a echar su
po qu ito de lodo sobré nuestra h istoria y sobre loa q m
descubrieran, colonizaran y p o b la ron unos países tan
rico s y tan inciensos, muchos de los cuales figuran hoy
entre los pueblos más adelantados y más p ró tp e ros .
Casi siempre que de A m érica y F ilip in a s se ha es­
c rito p o r p ro p io s y extraños ó se ha hecho de memo­
ria , ó apoyándose en el d ich o de cr/critoreyextranjeros
que desconociendo ó afectando desconocer las riquezas
de n-uesiros A rch ivos, en lu g a r de historias ciertas y
documentadas, sólo han p u b lica d o verdaderas fa n ­
tasías americanas y filip in a s .
A lg o se empieza á hacer ya en con tra de esta ten­
dencia publicando lib ros y folletos que ponen las co­
sas en su verdadero lu g a r y daii d cada cual lo suyo;
como vulgarmente se dice.
D e este algo, form a p a rte la monumental obra del
S r. D . M anuel de la Puente ;/ Olea, titu la d a Trabajo»
geográficos de la Casa de la Contratación de Sevilla* las
numerosas colecciones de documentos que pn bliza el
notable e scritor chileno S r. D . José T o rib io M e d i­
na, las que con lenlitnd desesperante dá á luz la Aca­
dem ia di-, la T liatoria y oirás 7nds¡ escasas p o r desgra­
c ia . P e r o es p reciso que ese algo, aumente, y se con­
vierta &n mucho, porqu e sólo así es posible que se com­
prenda.en toda sn grandeza el tra b a jo que los esj>a-
iioles han rea liza d o sn las lu d ia s Orientales y Occi­
dentales y la sangre, el d in ero y la ciencia que han
tenido que d e rro ch a r p a ra lle v a r á cabo la obra que
empezando en los via jes de Colón y de Magallanes,
term in ó en el T ra ta d o de Fa-ris de 1898.
P a ra co n trib u ir á esto, qu iero p o n e r m i gra n o de
— 13 —

arena en el edificio que tá á levantarse y p a ra t ilo


p u b lico este modesto lib ro , en el cual he tenido la
tuerte de deshacer varios errores que venían po ta n d o
p o r verdades axiom áticas desde tiempos muy antiguos
p de p o n e r en cla ro oirás cosas que perm anecían con­
fusas ó ignoradas.
liase tenido p o r cierto siempre, en efecto, que M a ­
gallanes y F a le ir o cuando v in iero n d España, á p r o ­
p o n e r la empresa de su, via je en demanda del Estre­
cho, sólo encontraran entorpecimientos y burlas en la
Corle de Carlos I . Creo dem ostrar palpablemente en
esta obra, que sucedió todo lo co n tra rio y que no sólo
te tes d ieron cuantas fa cilid a des p o d ía n apetecert
sino que se les p ro te gió y honró con exceso, atendiendo
á tus jjeticiones con toda p re m u ra y aún co rrie n d o el
riesgo de indisponernos con nuestros vecinos ¿os p o r ­
tugueses.
S iem pre ve ha d ich o que causó a qu i gra n sorpresa
la pretensión de Magallanes y su com pañero, de ha­
lla r un Estrecho que uniese lo » m a re » del N o rte y del
S u r y que se creía esto cosa fabulosa y con realidad
to lo en la mente de aquellos soñadores. H a go v er que
en España, no solo ve presantla la flscw!«ticía del men­
cion a do Estrecho, sino que se habían realizado cons­
tantes trabajos en su busca desde los tiempos de Colón.
También ha sido cosa co rrie n te, encom iar la p r u ­
dencia de Magallanes y presentarlo como una víctim a
de la envid ia y de las ambiciones de los españolee que
d toda costa querían p erd erle. Puede verse citan fa lla
de base es esta afirm ación, cuan poco prudente anduvo
el portugués y cuan sobrados de p a cien cia y lealtad
nuestros com patriotas.
D e R u y F n le iro dicen riñon h istoriadores que que­
dó pobre y abandonado en S ev illa , otros que volvióte
— 14 —

loco m uriendo a l poeo tiem po de p a r t i r la expedición.


N i Lo tino, n i lo otro e.» cie rto . Ruy JFaleiro v iv ió en
S e v illa , siempre atendido y siempre cobrando su sutl-
d o de C apitán de Su Majestad y t i bien es cierto que
se volvió loco, fa lleció muchos aHosdesp<tés de p a r t ir
M agallanes p a r a su viaje.
P o r oíros ranchos errores, aunque no de tajito bul­
to como los enumerados anteriormente, que se deshacen
en este lib ro , se com prenderá que si en la H is to ria de
uno de los más g ra n d e » acontecimientos ocu rrid os en
el m undct han pasado durante tantos aftas covio ver­
dades inconcusas, cosas q m son realmente falsax, ¿qué
no será en la de aquellos viajes, descubrimientos, co­
lonizaciones y batallas qne p o r no tener tanto renom­
bre n i tanta im p o rta n cia , no han sido tan estudiados
como el v ia je de Magallanes y del Cana?
N i aun el a p e llid o de este corre en boca de los es­
crito res , ta l y como es: casi todos le llam an JMcano y
p o r su firm a puede verse qve es del Cano. (1)
Perdónenseme, pitts, en p re m io de m i buena inten­
ción, los muchos defectos deque adolecerá esta m i
hum ilde ob ra , tales como la fa lta de galas en el lenr
guaje, que están poco flo rid o , pobre y pequeño, como
grande y constante es el a m o r que siente p o r su p a tr ia
y sus gloria s,
El autor

(1) E l S r . D . N ico lá s Soralucs y Z u b iia r r e ia


p u b licó un lib r o e s trilo p o r D . Jíu d a qu io Fernández
N a va rre te , ocupándose de este asttnlo y llam ándole
p o r su verdadero a p e llid o .
V I A J E

&e ^QetxvanAo 4c ^J^ajgaWane^

JUAN SEBASTIÁN DEL CANO


Memorial presentado al Rey por M agallanes y F&-
leiro sobre el descubrimiento de las is la s del Ma­
luco, que habían propuesto, y las mercedes que
pedían se les conoediesen, (Arch. de Ind. en Sevi­
lla, Leg. 1. , papeles del Maluco, 1519,1647.)

Muy poderoso Señor: Por qnanto con la ayuda de Dios


nuestro Beñor, habernos de descubrir y abrir camino para
poner debajo de! señorío de V. A., machas islas á tierras
de macho provecho, lo que ¿ V. R. suplicamos que te nos
cumpla y guarde es lo siguiente:

1." Lo primero: qae V. A. M. no dará. licencia ¿ ningu-


hh persona que arme para descubrir nuestra parto á don­
de entendemos ir, Dios queriendo, de aqnl & diez años,
queriéndolo nosotros hacer con tan buena Bnfliñencia, ¿
tantas naos como 1&b otras personas; de lo cu al V. A. nos
hade mandar advertir, para que nosotros respondamos
si lo haremos ó nó; y queriéndolo hacer lo podamos hacer
por nosotros miemoB, ó por otras personas pneatas por
nosotros para ello.
E n este ca p itu lo es menéster p a ra ser respondido
— M —

señalar la derrota , porque ¡te ha acostumbrado descu­


b r ir p o r diversas d errotas.

2/ Otro sí: (lúede todo al provechoé interese, que do


todas las tale« tierras que nosotros descubriéremos, asi
de rentas como de dereolios, como otra cualquier cosa, £
V. A. se le siguiere limpio de costas, que V. A. dos dará
el veintavo de todo, con título de sus Almirantea, y con
la gobernación de las dicha» tierras para nos ¿ para
nuestros herederos de jaro.
E n <tute ca p itu lo se ha de ver la cuantidad, y en lo
del titu lo de A lm iran tes hay d ificultad p o r los p re vi-
legión del A lm ira n te.
Que en lo de la gobernación place á S. A . d é la
d a r á ellos y á su3 h ijo », con qne guarde á S. A . la
suprema, y siendo sus Lijos naturales y casados e¡t
estas Reinos, y hábiles y suficientes p a r a ello, y la
gobernación quede en stt h ijo .
E n la jtirindir.ifíru de ju r o es con tra leyt del Reino,
y p o r experiencia se ha visto ser muy dañosa a l Rey
tener el A lm ira n te la ju ris d ic c ió n de ju r o en las
In d ia ».

3/ Otrosí: Que podamos llevar 6 las dichas tierras ó


islas que descubriéremos el valor de mili ducados de pri­
mer coste, empleados en las partes qne mejor nos esto-
viere, en cada un año á nuestra costa; los cuales po­
damos a lli vender y emplear en lo que i nosotros pare­
ciere, y tornarlo á traer & estos Roinos y Señoríos de
V. A,, pagándole de veinte nno, sin que dellos paguemos
ningunos otros derechos de los acostumbrados, ni de
otros nuevos que se impusiesen.
L o 1 m il ducado» se entiende p a ra adelanta, y no
p o r el v ia je .
— ir* —

f Que se p rovea que la especería cuando venga tea


fra n ca de A lm o ja rifa z g o , y otros derecho*.
E n esto de fot derechos es de ver el retorn o acá,
porque h a b ria detcueitloen lo del A lm o ja rifa zg o .
Parece desigual este ca p itu lo porgue ofrecen la
veintena, y en otro que adelante se sigue pid en ellos
el quinto desta misma ca lid a d.

4.° Item: Que de las Islas que descubriéremos i


V. A., si pesaren de seía, dos baga merced de dos, esco­
gen do primero V. A- las sois, y que desposa entre todas
las otras nosotros podamos tomar loa dos mejores que
nos pareciere, de las cantea V, A. nos d a ri el Seflorío con
todo lo que al presente y adelante rentasen, y con todo
el trato, sin qne V. A. haya mas derechos da diez por
ciento de lo que nos rentare, y esto de juro para, nos y
para nuestros herederos yaubceaores.
Que destas dos islas que asi señalaren lleven la
quincena p a rte , como en las otras la veinte y cinqneita.

5 .a Item: Que de lo qne de la ruelta de esta primera,


Armada, qne placiendo á Dios hiciéremos, hobiere de in­
terese de laB cosas que de all& trajéremos, que V. A. nos
d ari el q ninto sacado el coste de la dicha Armada, y mas,
q u a i la vanida podamos traer encada nao que acá vinie­
re, clent quintales de las mercaderías que se trajeren pa­
ra V. A.
En esta ca p itu lo p a ra ser ig u a l con el de a rrib a
bastaría la veintena, ó qne paguen el guinfo a/ fíeg.
Q?te si les d a » Ion v tifl ducados no piden los cient
quiiitaleii,

8.° Otro si: Que aí algunas naos de V, A., 6 de cua*


lesquier personas tratando bailaren ó descubrieren alga-
sas tierras ó Islas dentro da los dichos dies aüos, que de
— 20 —

todo el interese ó provecho de II as ge no a dé el veintavo,


y V. A. nos lo baga cierto y sano, como si noBotros I ba
descoloriese moa, pues dello seremos cabsa.
E n este es m enester s e ñ a la r tam bién los lim ite s .
Qw ye ju n te c o tí el p r im e r c a p itu la t p o rq u e seña
Jada la lim ita c ió n se p u e d a resp on d er.

7.° Otro hí: Qne queriendo V. A . armar & su coata


on las dichas condiciones, le mostraremos los grandes
provechos qne deato ae le puede Beguir, y las cosas qne
hay en laa ialaa y tierras que están en loa términos y de­
marcaciones de V. A.
Que declare.

6.a Item: Qne ai en el descubrimiento de lo suso


dicho alguno de nosotros moriera, que V. A . mandar4
guardar al otro y á su» herederos y su bees ores, todo lo
en estos capítulos contenido cumplidamente comoae habla
de guardar & entrambos siendo vivos.
F ia t .

0/' Item. Qne V. A. nos tu andará cumplir y guardar


todo lo susodicho, coa toda» las firmezas y solenidades
qne para nuestra seguridad fueren necesarias.
F ia t, lo que se les otorgare.

Si no fuere servicio de V. A. de armar á su costa, y


fuere servido que nosotros vayamos eh ente descubrimien­
to i nuestra costa y despensa, lo qne & V. M. humillmen­
te suplicamos, y pedimos que nos sea guardado, es lo si­
guiente:

1.° Primeramente, que todas las tiarraB é islas que


nosotros, 6 las personas por nos puestas para ello, des­
cubriéremos, sean nuestras, con todo el trato y Beñorio y
— ‘21 —

gobernación, dando & V. A. el quinto de todo el lnt?reMe


y provecho, limpio de lo qne & nosotros boh rentare.

2.u Item: Que V. A. no consentirá ir ninguna* naos


sayas, oí do otras ningunas personas, é tratar en las di­
ctas tierras, ni llevar, ni traer mercaderías alfanas; y
si alguno lo hiciere, que en tal caso pierda todos sos bie­
nes; lo cual sea confiscado para nos; para lo cual nos d ari
V. A. todo el Favor é aynda que para la ejecución dello
fuere necesario.

3.° Item: Q,ne V. A. no dará licencia i ninguno que


pueda, ir á descubrir, ni lo pueda mandar hacer durante
el término de diez, años, en cuanto non en ello entendié­
remos ó quesiéremos entender por nos miamos, ó por otra*
personas, con tanto, qne si alguno algo descubriere sea
eon el dioho partido para nos, como si nos miamos lo des-
onbríeramofl.

4.° Item: Qne si en el descubrimiento de lo susodicho


alguno de nosotros falleciere, que V. A. mandaré guar­
dar al qnB de nosotros quedare y ésas heredereros y
■ubcesores, todo lo en estoB capítulos contenido cumpli­
damente, como se guardarla ¿entrambos siendo vivos.

5.a Item: Q,ue V. A. nos mandaré cumplir y guardar


todo Jo susodicho, con todas las firmezas y 8oleuida.de*
que para nuestra seguridad fueren necesarias.
Capitulación y aaieato que 88. MIC. mandaron to­
mar 00 a Magallanes y Faleiro a o b n el deaeuferi-
miento de Iw íb Im de Iaewpecería. (Arch, de In~
dias en Sevilla, leg. 4. de Relaciones j Deaerip
doñea.)

En I ú s libros qne yo el Secretario Francisco de l o s


Cobos tengo de loa despachos de I* Contratación de las
Indias, é dol descubrimiento de la Contratación de la ea~
pecaría, está agentada una provisión en confirmación d i
cierto ablento 4 capitulación qtto SS. MM. mandaron to>
mar con Fernando Magallanes é Rui Falero: sn t«uor de
l&cnal es este que tia&iffne: Dofla Joaaa 4 D, Cirios
Por qiianto vos el Bachiller Rui Falero i Fernando de Ma*
gallane*, caballeros nata ralea del Reino de Portugal, mw
hiciste* relación que Yo el Rey por una tul Cédula 4 0a«
pitulaoion inand4 tomar cierto asiento con vosotras sahun
el viagtt que can el ayuda do nuestro Seflor qu«r«U hactr
para descubrir lo que liaHta aitora no «e ha hallado, qu«
ea on los limite* do nuestra rieniatveelon que h**ta ahwra
no se lia dosmiblarto, 4 lo poner nuestro t&ftiwlú <4 au*
Jeclon, como mas largo en la dicha tul CMuta 4 MtaNte
Firmas de los principales personajes que intervinieron
el Viaje de Magallanes y del Cano.
Carlos I.-Cristóbal de Raro.-Juan Rodríguez Serr ano. -
Obispo Fonaeca.-Juan de Aranda.-Rodrigo Faleiro
— 2G —

se contiene, su tenor do la cual es este quo se .«ligue: El


Rey; Por quanto vos el Bachiller Rui Falero é Hernando
de Magallanes, caballeros naturales del Reino de Portu­
gal, queriéndonos hacer señalado servicio, os obligáis de
descubrir en Ion dominios qne noB pertenecen é son nues­
tros en el mar Océano, dentro de los limites de nuestra
demarcación, islas y tierras firmes é ricas especerías, con
otras cosas de que seremos muy cérvidos y estos nues­
tros rtinos mny aprovechados, mandamos asentar para
ello con vosotros la capitulación siguiente.
Primeramente, que vosotros con la buena ventura ha­
yáis de ir é vayáis & descubrir í la parte del mar Océa­
no, deutro de nuestros limites é demarcación, é porque
no seria razón que yendo vosotros ¿ hacer lo susodicho
se vos atravesasen otras personas á hacer lo mesmo, é
habiendo consideración ¿ que vosotros tomáis el trabajo
de esta empresa, es mi merced y voluntad, ó prometo
que por término de diez años primeros siguientes, no da­
remos licencia ¿ persona alguna que vaya á. descubrir
por el mismo camino é derrota que vosotros fueredes, é
que si alguno lo quisiere emprender, é para ello non pi­
diere licencia, que antes que se la demos os lo haremos
saber para que si vosotros lo quisieredes hacer en el
tiempo que ellos se ofrecieren, lo hagais, teniendo tan
buena suficiencia é aparejo y tantas naos y tan bien acon­
dicionadas, é aparejadas é con tanta gente como las otras
persouas que quisieren hacer el dicho descubrimiento;
pero entiendeBe que si Nos quisiéremos mandar descubrir
ó dar licencia para ello á otras personas por la vía del
hueste, por las partes de las islán á tierra Arme é á todas
la.3 otras partes que estau descubiertas hácia la parte
qne quisiéremos para buscar el estrecho de aquellos ma­
res, lo podamos mandar é liaaer ¿ dar licencia para qne
otrsn personas lo bagan, si desde la tierra Arme por el
maf del Snr. (jue está descubierta dende la ia a de S. Mi­
guel, quisieren ir ¿descubrir, lo puedas hacer, é asimis­
mo si «1 Gobernador, é U fíente qne a^ora por nuestro
mandado está ó estuviere de aqnl adelante en la dicha
tierra (irme <3otros nuestros subditos é vasallos quisie­
ren descubrir por la iuar dd Surque eátiencoinenzadaá
descubrir 6 enviar los navios por ella para descubrir:
man qne el dicho nuestro Gobernador ¿ vasallos ¿ otras
cnalesquler personas que Nos forremos servidos, que lo
liaban por aquella parle, lo puedan hacer, sin embargo
d élo snsodicho é de cualquier uapltnlo é clabsula de esta
capitulación; pero también queremos que si vosotros por
alguna de estas dichas partes qnisieredes descubrir que
lo podáis hacer, no siendo en lo que está descubiorto é
hallado.
El cual descubrimiento habéis de hacer, con tanto que
no descubráis ni liagais cosa en la demarcación é limites
del serenísimo Rey de Portugal, mi muy caro y muy
amado tío é hermano, ni en perjuicio suyo, salvo dentro
de I ob limites de nuestra demarcación.
E acatando la voluntad con qne vos habéis movido ¿
entender en el dicho descubrimiento por nos servir, ¿ el
servicio que de ello nos recibimos, é nuestra Corona Real
ser acrecentada, é por el trabajo é peligro que en ello ha­
béis de pasar: en remuneración de ello, es nuestra volun­
tad ¿ queremos qne en todas las tierras é Islas qne vos­
otros dfldcubriéredes vos haremos merced, á por la pre­
sente vos la hacemos, que de todo el provecho ¿ Interese
qne de todas la» tales tierras é talas que a.-i descubrí ¿re­
des, a&i de renta como de derechos, cunto utra cualquier
oos& que á nos se siguiere en cualquier manera, sacadas
primero todas costas que en ello se hiciere, hayáis é lle­
véis la veintena parte con el titulo da nuestro» Adelanta­
dos é Gobernadores de las dichas tierras ó islas, vosotros
— 2« —

ó vnestros hijos y herederos de juro para siempre j¿mus,


conque quede pura Nos é para tos Reyes qne después de
Nn.n vinieren la saprema, ¿ seyendo vuestros hijos y he*
rederos naturales de nnestros Reinos, casados en ellos, é
conque la dicha Gobernación á titulo de Adelantado? des-
pues de vuestros días quede en un hijo 6 heredero, á de
ello vos mandaremos despachar vuestra carta é preville-
jos en form a.
Aaimosmo vos hacemos merced é vos damos licencia é
facultad para que deaqui adelante en cada un año pódale
llevar d lleváis, é enviar é envieis i las dichas islas é tie­
rras que asi descubrióredes en vuestras naos ó en las qne
vosotros quisieredes, el valor de mili ducados de primer
costo empleados en Ibs partes é cosaB que mejor vos es-
toviere, á vuestra costa, los cuales podáis allá vender d
emplear en lo que á vosotros os pareciere é quisiéredes é
tornarlos ¿ traer de retorno á estos Reinos, pagando á
nos de derechos el veintavo de ello, sin que seáis obliga­
dos í pRgur otro» derechos algunos de los acostumbra­
dos, ai otros que de nuevo se i mpos ¡eren; pero entiéndese
esto después qae vengáis de este primer viage é no en
tanto que en ¿1 estuviéredes.
Otrosí, porvos hacer mas merced, es nuestra voluntad
qae de las islas qae asi descubrié redes, si pasare de seis,
habiéndose primero escogido pnra nos las seis, de las
otras que restiren podáis vosotros seftalar dos de ella£,
de he cualcs liabais y Jlevcis la quiusena parte <Jc todo
el prnverho é interese de renta é dereclins que t í o s rieeltas
hobiéremos, limpio sacadas las costas que se hicieren.
Item, queremos é es nuestra merced y volnntad, aca­
tando los gastos y trabajos que ea el dicho viage Be vos
ofrecen de vos hacer merced, y por la presente vos la ha­
cemos, que de lodo lo que de la vuelta que de esta p ri­
mera Armada, é por esta vez se hobiere de interese litn-
— 24
J —

gio para non de las cosan que de all¿ trugéredes, huyáis


y Lleveis el quinto, sacadas todas lascoytas que en la di­
cha Armada se hirieren.
E porque lo nudeho mejor lo podáis hacer y baya en
ello el recaudó que conviene, digo que Yo vos mandare
armar cinco navios, los dos dts ciento y treinta toneladas
cada uno, y otros dos de noventa, y otro de sesenta to­
neles, bastecidos de gente é mantenimientos é artillería,
conviene i saber, que vayan los dicho» navios bnsleciduá
por dot< añofl, é que rayan eu ellos doscientas treinta y
cuatro personan puní ul gobierno de ellos entre maestrea
é marinaron é grumetes é toda la otra gente necesaria,
conforme al memorial qne está fecho para ello, é asi lo
mandaremos poner luego en obra á loa nuestros o fluí alea
que residen en la ciudad de Sevilla, en la casa de la con-
traLición de las Indias.
E porque nuestra merced y voluntad es que en todo
vos sea guardado é cumplido lo susodicho, queremos que
si en la proseoución de lo susodicho alguno do vosotros
murieret que sea guardado i guarde al que de vosotros
quedare vivo, todo lo suso contenido, complidamentc, co­
mo se había de guardar 4 entrambos 4 dos seyendo vivos.
Otroui, porque de todo lo susodicho haya buena cuen­
ta é razón, á en nuestra hacienda haya el buen recaudo
que conviene, que Nos hayamos de nombrar é nombremos
un factor é tesorero é contador y escribanos de la* dichas
naos que lleven é tengan cuenta 6 razón de todo, é ante
quien pase ó se asienta todo lo que de la dicha Armada se
hobiere.
Lo cual vos prometo é doy mi f¿a é palabra Real que
vos mandaré guardar é couiplir en todo é por todo según
de como de suso se contiene, d de ello y o b mandé dar la
presente Armada de mi nombre, fecha en Valladolid A
veinte ó dos dias del mes de Marzo de mili ¿quinientos A
— m —

diez é ocho años.—Yo el Rey. = Por mandado del Rey;


Francisco de lo» Cobos.=E porque mejor ¿ mas compli-
damente voa [tiesa guardada é cornplida la dicha capitu­
lación é asiento que do sano va encorporada, é todo lo en
ella contenido, nos suplicasteis é pedisteis por merced
vos la mandásemos confirmar é aprobar é si necesario
faeso vos hiciésemos nueva merced de las cosas é merca*
des en ella contenidas. E nos acatando cuan provechoso
Aea ¿ estos nuestros Reinos lo qae decís, 6 os oíreceis que
descubriréis, é la macha voluntad con qae vos habéis mo­
vido &entender en lo susodicho, é lo» servicios que en ello
decía é esperamos que haréis & nos é i nuestra Corona
Real, é vuestra suficiencia é personas, é los trabajos qae
en el dicho viage é descubrimientos se vos ofrecen, é por­
que de vosotros é de vuestros Hervidos quede roas perpe­
tua piernona, é sean gratificados é otros ne esfuercen á
nos bien servir, tov írnoslo por bien, é por la presente de
nuestro propio motuot é cierta ciencia é poderlo Real
absoluto, loamos, confirmamos é aprobamos la dicha ca­
pitulación é asiento que de b u s o va encorporada é todo lo
en ella contenido, é mandamos que vos sea guardada é
cumplida en todo é por todo, para agora é para Biempre
jamás, segund qne en ella y en esta dicha confirmación
se contiene, é por esta nuestra carta, 6 por sa traslado
signado de escribano público, mandamos al llustríaimo
Infante D, Fernando, nuestro muy caro y muy amado
hijo y hermano, é A los Infantes, Prelados, Duques, Con­
des, Marqueses, Rkoa-homes, Maestrea de lau Ordenes,
Comendadores é Subcomendadoras, Alcaides de los cas­
tillos é canas fuertes é llanas, é á los del nuestro Conse­
jo, Oidores de las nuestras Audiencias, Alcaldes, algua­
ciles, de la nuestra Casa é Corte, é Chancillerlos, é & to­
dos los ConcejoB é Gobernadores, Corregidores é Asis­
tentes, Alcaldes, Alguaciles, Merinos, prebostes, regido-
— 31 —

rea é otras cualesqnier justicias é oficiales de todas la#


cibdadea, villas é logares de los nuestros Reinos ó seño­
ríos, asi de Ion qne agora, son como 4 loa qne serán de
aqni adelanta, e á cada uno de ellos que vean la dicha
capitulación é Asiento que de suso va encorporado, é la
guarden é cumplan éegecuten, é fagan guardar, é cumplir
é egecutar en todo é por todo, segnnd é como en ella se
contiene, é contra ella ni contra coh& alguna ni parte de
ella vos no vayan ni pasen ni consientan ir ni pasar en
tiempo alguno ni por alguna manera, no embargante cual-
esqnier leyes, premátlcaB, .sancionad, ó otros cnalesquier
fuero* é derechos qne en contrario de eBto aean ó ser pue­
dan; con lo cual todo para eu cuanto 4 esto dispensamos)
ó le abrogamos é derogamos, quedando en bu fuerza é vi-
gor para en las otras cosas para adelante» á ai de esta
nuestra carta é de la dicha capitulación qnisiéredes nues­
tra carta deprivillejo, mandamos á los nuestros Contado­
res mayores 6 álsns Lugares-Tenientes qne vos la den,
cuan firme 6 bastante les pidiere des é menester hobiére-
des, la cual mandamos 4 nuestro Chanciller mayor é nota­
rios é otros Oficiales que están A la tabla de los nuestros
sello», que vos la libren, pasen ó sellen sin vos poner en
ello ningund empedimento: é los unos ni los otros no fa-
g&des ni fagan ende al por alguna manera, so pena de la
nuestra merced é de diez mil maravedís para la nuestra
Cámara A cada uno por quien fincare de lo asi hacer ó
cumplir, ó demás mandamos al lióme qne vos esta nuestra
carta mostrare ó el traslado de ella signado de Escribano
público qne vos emplace qne parescades ante non en la
nuestra Corte, doquier que nos seamos del día que vos
emplazare hasta trescientos dias primeros siguientes sola
dicha pena, so la cual mandamos i cualquier Escribano
público que para esto fuere llamado qne dé ende al que vos
ta mostrare testimonio signado con su signo porque Nos
— iW —

villa de Valladolid í veinte y dos dias del tees de M&rao,


sepamos en como se cumple nuestro mandato. Dada en la
año del Nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de
mil quinientos diez ocho años.— Yo el Rey.—Yo Francisco
de los Cobos.
La cual dicha provisión yo hice sacar de los dichos
libroB por mandamiento de los señorea del Consejo Real,
y doy fee qne está bien é fielmente sacada é como esti
en mis libros, la cual se Hacó de ellos. Eu Valladolid
veinte y cuatro de Enero de mil quinientos veinte y tres
aflos,— Francisco de los Cobos.
I

El descubrimiento de nn estrecho que, poniendo en


comunicación los mnres del Norte y del Sur, facilitase la
llegada de los barcos españoles ¿ Ion ricos paisas de la.
especería, sin tocar en los dominios del Rey de Portugal,
constituyó, durante sus últimos años, el mis ferviente
anhelo de Cristóbal Colón, que vela en ello el complemen­
to de sus gloriosas empresas.
Pero en vano se arañó buscándolo en sn cuarto viaje,
caminando primero al Occidente desde Puerto Escon­
dido, en Cuba, hasta el Cabo de Higueras, y de aquí al
Sur, reconociendo con minuciosidad ta costa, sus entradas
y salidas y observando con cuidado el menor indicio.
La suerte, que tan propioia se le habla raoatrado an­
tes, haciendo que descubriese un nuevo continente donde
sólo pensó encontrar una provincia del gran Khan, le vol­
vió ahora las espaldar y le dejó morir din qne lograra sa
deseo, sin conocer la verdadera importancia de su descu­
brimiento, y sin ver el camino cierto por dondo podría
Uegar al presentido estrecho.
Miis cou su muerte no concluyeron las tentatívau
para buscar el paso deseado, pnea la idea de an existen­
cia cataba mny arraigada eq el ¿nimo ele todos, y el Rey
3
— :u —

de España qua disponía de una pléyade de marino» y de


guerreros, tan ilustres como la formada por AI ouho de
Hojeda, Cristóbal Gnerra, Per Alonso Ñifla, Bastidas,
Diego Lepe, el Comendador Alonso Vélaz de Mendoza,
Vicente Yaflez Pinzón, y tanto* otros que habían confir­
mado y extendido los descubrimientos de Colón, explo­
rando la tierra tirnie en distintas direcciones, no podía
desistir fácilmente de "buscarlo.
Este objeto tnro la expedición de Vicente Yañez Pin­
zón y Juan Díaz de Solía, en 150S (1), con orden expresa
de navegar al Norte, y la de Díaz de Solía, sólo, en 1515
que, con noticia ya del descubrimiento de la mar del Sur
por Vasco Nuflez de Balboa, puso proa al Sur, llegando
hasta el Río de la Plata, qne descubrió, y donde encontró
horrorosa muerte en manos de los salvajes.
Pero ambos fueron inútiles.
La Providencia, como dice un sabio historiador, tenía
reservada la gloria de este descubrimiento para otro
hombre, y ese hombre fué el insigne Hernando de Ma­
gallanes.
Nacido do familia hidalga en el vecino reino de Por­
tugal (2 1 patria de tantos navegantes notables, sirvió
en su juventud á la Reina D.u Leonor, más tarde al Rey
D. Manuel, pasando luego 6 la India en compañía de su
primer virrey D. Francisco de Almeida, otraido como
muchos otros desús conciudadanos por el afán de luchar
y de distinguirse en aquel país, que tantas riquezas pro­
porcionó al suyo, desde que ol inmortal Vasco de Gama,
doblando el Cabo de Bnena Esperanza, encauzó hacia Por
tugal por este camino, el rico comercio de la especería,
tan buscada en aquéllos tiempo*.
Hallóse en la toma de Quiloa y en la de Mombaza, y
después de señalaras en varias ocasiones, lo mismo por su
prudencia, qne por su valoren Sofala y en la toma de
~ 36 —

Mnlbca, embarcóse en este último punió, saliendo por


orden de Alfonso de Alburquerque á descubrir las Mola*
cas, al mismo tiempo y por distinto camino que Antonio
de Abren y Francisco Serra o. (3)
Sólo éste pudo conseguir su objeto, y con las armas
primero, y la diplomacia después, establecerse en Terna-
te, con cayo Rey se alió para combatir al de Tidore, que
le hada la guerra.
Desde Ternate, escribió Serrao é su amigo Magalla­
nes, que habla aportado á anas islas 600 leguas retiradas
de Malaca.
En la frecuente correspondencia que según aseguran
los historiadores, sostenían ambos amigos, Serrao ins­
taba constantemente A Magallanes 1 que se fuese A Ter-
uute & vivir en «a compañía, ponderándole lo bien trata­
do que era porlos na torales y las riquezas del país donde
no encontraba.
Magallanes, convencido y dispuesto á complacerle,
deridió sin embargo marohar primero á Portugal, donde
pidió recompensa para sus servidos, recompensa quo él
consideraba suficiente con que se le aumentase una pe*
que ña cantidad on sus gajes ó morad ia.
No la obtuvo, afortunadamente para la ciencia geo­
gráfica, que tan gran adelanto había de alcanzar, merced
ó sus conocimientos y su» esfuerzos, y despechado y con
pena al ver la ingratitud do Rey, que no consideraba
dipnoa de premio sus trabajos, ni el haber derramado su
snngre en Aznmor, donde sufrió lina lanr.ada en la piorna
que le dejó algo cojo, decidid desnaturalizarse de Portu­
gal y ofrecer su espada y su saber & otro monarca quo
mejor apreciase la valla do sus súbditos.
Para esto, pensó ¡y cómo nót en Eapofla, centro do las
empresas marítimas de aquel tiempo, cuyas banderas so
pnscnbnn triunfantes por todos los mnres, y hc clavaban
— 36 —

dominadoras en todas lus tierras, y donde pensaba encon­


trar amparo y ayuda, como años antes los obtuviera
Cristóbal Colón.
Fijo en sn idea del viaje A las Molucaa» y no queriendo,
naturalmente, pasar por los dominios del Rey ilc Portu­
gal, pensó proponer á España la empresa de ana expedi­
ción, que caminando por dentro da los limiten señalado»
á los españoles por la Bula de 4 de Mayo de 1493, y capi­
tulaciones de Tordasillas, de 7 de Junio de 1404, llegase
a] Maluco, el cual según él, con arreglo ¿ las capitulaciii-
nes sobredichas, cala dentro de los dominios del Rey de
España.
Para lograr esto, se proponía, como e9 consigniente,
descubrir el estrecho que tantos antes que él habían bus­
cado.
Hizo constar leg&lroente su propósito de dejar el ser­
vicio del Rey de Portugal y reservándose el nombre del
país donde marchaba, su vinoá España,llegando á Sevilla
el 20 de Octubre de 1517. (4)
Antes de emprender el viaje á España consultó su pro­
yecto con v a fk s personas entendidas, entre ellas el nota­
ble astrónomo Rodrigo Faleiro, el cnal fué de fu mitinta
opinión y encariñóse tanto con ella, que quiso tomar par Lo
en el negocio, concertándose qne sa llevaría & cabo entre
los dos y nada harían el uno sin el otro. (5)
Una vez Magallanes en Sevilla, tuvo ocasión de hablar
non el factor de la Casa de la Contratación, Juan de Anui­
da, á quien expuso sns proyectos, quebrantando con ello
lo contenido con Faleiro, con quien se había comprometi­
do ¿ no revelar á nadie los planas del viaje, liasta que los
dos estuviesen en España.
Juan de Aranda, hombre listo, y qne por sn cargo es­
taba muy al corriente en las cosas de navegaciones y de«-
cnbrlmlentos, por hallarse continuamente en relación con
— 37 —

los pannos más notables de la época, vió en el viaje idear


do por Magallanes ana futura fueute de riquezas, y quiso
participar de s u b beneficios.
Para ello, después de huber escrito á Portugal, con
objeto da euterarse de las cualidades y conocimientos de
iMagallanes* y haber obtenido respuesta satisfactoria,
escribió también el gran canciller de España, recomen­
dándole cou mucho interés el proyecto de viaje y ¿su
autor, cou ánimo de que, reconocido éste por toles servi­
cios, le otorgase en recompensa un tanto por ciento do las
ganancias, como en efecto lo hizo luego.
Al mes y pico después de la llegada de Magallanes d
Sevilla, vino también Faleiro, y al saber por su socio qne
Juan de Arauda estaba enterado del asunto que tanto em­
patio te al a ea reservar, recibid tan gran disgusto, qne
rompió su concierto con Magallanes, si bien poco después
volvieron d ponerse de acuerdo y continuaron unidos las
negociaciones, mediante un nuevo concierto del que fue­
ron testigos D. Diego Barbosa, teniente de Alcaide de
los Alcázares y Atarazanas de Sevilla, por D. Jorge de
Portugal y Ruy López, factor de dicho magnate.
Después de hecho este concierto, salieron Magallanes,
Ruy Faleiro y su hermano Francisco, para YoJladolid,
donde estaba la Corte, el 20 de Enero de 1518, por el ca­
mino de Toledo, y Juan de Aranda partió el mismo día
cou igual dirección por el camino «d « ia plaza,* quedando
untes todos convenidos en reunirse on Medina del Campo.
Al llegar los portugueses al puerto «del horrado» les
alcanzó un mensajero de Junn de Aranda, que les entregó
una carta de éste, acompañada de otra del lley para MaJ
^allanes, en que ta mandaba se presentase en la. corte, &
consecuencia de la y a citada recomendación de Aranda.
Llegados i Medina, fueron ¿ parar A la posada de
Juan de Arauda, donde éste, viendo cada voz más seguro
— 38 —

el negocio, los agnsojó y convidó, partiendo todos muy


pronto para Valla dolid.
En el camino, y al llegar i Puente del Duero, Aramia
sacó La conversación del asuato qae los llevaba á Valla-
dolid, y dijo:
— »Y a no estaréis quejoso do lo que tengo escrito al
gran canciller, antes por ello e por lo que yo Fare en denir
& su alteza la información que de vos tengo ele Portugal
me debríades dar parte de lo quu Dios vos lidere.»
Magallanes y Faleiro estnvicron desde luego confor­
mes en darle algo por los trabajos que ya habla realizado
y por los que esperaban había de hacer, poniendo en jue­
go ana conocimientos é influencia con los personajes de la
corta, pero al fijar la cuantía de la gratificación, no hubo
acuerdo, pues Juan de Aranda pidió la quinta parte del
producto de la Armada que habla de aprestarse; ofrecié­
ronle los asociados la décima primero, y la octava des­
pués. si bien contra la opinión de Franci.sco Fnleiro> que
constantemente era de parecer que no so Ic diese nada, y
disgustado con estas disensiones Juan de Aranda se sepa­
ró de sus compañeros de viaje, di riéndoles que ó le habían
dé dar la quinta parte ó no tomarla nada, pero que de
todos modos él seguirla trabajando, hasta 11erar ¿ feliz
término el negocio.
Marchó Aranda directamente é Valladolid y Magalla-
nes y los Faleiros & Simancas, donde estuvieron tres días,
saliendo el cuarto para la corte, en donde encontraron &
su llegada d Aranda, que los esperaba y les hizo comer
y pasar la noche on.su posada, siendo su deseo qae vivie­
ran con él todo el tiempo que permanecieran en Vallado-
lid, pero no aceptaron y fuéronse A otra casa.
En Valladolid siguió Aranda dispensando las mismas
atenciones ¿ su? amigos, ofreciéndoles dinero y cuanto
necesitasen, y presentándoles al Cardenal, ni eran canei-
— 39 —

l!er, al Obispo de Búrgos y otros individuos del Consejo


de Indias, ante los cuales expusieron, sus planes, que ob­
tuvieron general favorable acogida. (6)
Llevólos también Juan de Aranda á presencia del Rey,
y en una palabra, no cesó de trabajar en su favor basta
conseguir que se extendiesen las Capitulaciones, estipu­
lando las condiciones en que habla de hacerse el viaje de
descubrimiento.
Entonces les recordó sus servicios desde el momento
que llegaron A España y les volvió A hablar de la
gratificación que hablan de darle, acordándose por fin, y
haciéndolo constar por escritura, que le darían la octava
parte de las utilidades, (7) según le habían ofrecido an­
tes de palabra.
Después, y no habiendo encontrado más qne facilida-
des en su negociación, (8) firmáronse por el Rey las Capi­
tulaciones, que en resumen venían A decir: (0)
1.a Que cu el término de diez años, A contar desde la
fecha dedichas Capitulaciones, 22 Marzo 1513, no sedaría
permiso ¿ nadie para descubrir, y caso que alguno lo
solicitase se pondría en conocimiento de Magallanes y
Faleiro para que éstos fuesen preferidos en igualdad de
circunstancias.
2.° Que no se había de descubrir nada dentro de los
límites de los dominios del Rey de Portugal.
3.° Que llevasen la vigésima parte de ganancia de
todo el provecho que se obtubiese en las tierras que se
descubrieran, de las cuales serían Adelantados y Gober­
nadores ellos y bus herederos.
4.° Que una vez vueltos de au primer viaje pudieran
llevar en cada un año en mercaderías, valor de mil duca­
dos de primer costo, para venderlas y su importe volver­
lo & emplear y traer A España lo comprado* pagando sólo
de derecho la vigésima parte.
— 40 —

5.° Que si pasaren de seis las islas descubiertas, de


I; lsque hubiere mas de este numero pudieran señalar das,
de cuyos productos obtendrían la dáciinaquinta parta.
G." Que del producto del primer viaje, sacados los
gastos obtuviesen ln quinta,
7." Que el Rey armarla tinco navios, dos de ú 130 to­
neladas, do9 do 6 90 y uno de 60, abastecidos y pertrecha­
dos para dos afios y con 234 individuos entre marineros,
hombres de armas, despenseros y demás personal nece­
sario.
8.° Qne si algnno da los socio» falleciere, se guarda­
re al superviviente todo lo capitulado.
t).Q Que el Rey nombrarla factor, tesorero, contador
y escribanos para qne llevasen cuenta y razón do todo.
Con la misma fecha fueron nombrados capitanes de la
Armada, comediándoles 50.000 maravedís de «neldo ha­
ciéndoles gracia en 17 de Abril, de 8.000 más cada ro#s>
mientras sirviese en la Armada, qne se preparaba, y otros
3'>.QOO de ayuda da costa.
Para obtener todos estos favores, no fuá pequeña par­
te la influenciadelarzobispo daRosano, obispo de Burgos,
D, Juan Rodríguez Fonseca, del Concejo de Indias, y de­
cidido protector de todas las empresas marítimas de des­
cubrimientos.
Después de detenerse algunos días en Aranda de Due­
ro, continuó el Rey el viaje que emprendió, saliendo de
Valladolid el 7 de Abril, marchando por Calatayud ¿ Z a ­
ragoza, donde hizo su entrada pública el 15 de Mayo.
En esta ciudad empezaron los trabajos de Alvaro da
Costa, embajador del Rey de Portugal, para Impedir el
viajed? Magadaña y Faleiro, hablando al líe y de España
tan fuerte (según « l) qne llegó 4 decirle nádamenos que
viese «cuan fea cosa ara y cuan desacostumbrada que un
Rey recibiese á los vasayos de otro Rey su amigo contra
— 41 —

?iu volurftad que era cosa qne entre caballeros no se acos­


tumbraba y se tenia por niny gran yerro a cosa muy fea*
i 10) «cuati mal parecía esto en año e tiempo do tal casa­
miento y acrescentamiento da lo debido cantor,» (11)qae
hombres mil tendría para emprender cunntos viajes qui­
siese, sin tener necesidad de valerse do loa que de Portu­
gal «tienen descontentos,» etc., etc.
Pero nada le valió, pues el Rey, con mucha diplomacia
lo dijo que eso no era cosa suya, y que lo consultaría
con s u b Consejaron, corno lo hizo, convenciéndole éstos de
qae obraba con perFectísimo derecho al mandar empren­
der el vlajei pues sería dentro de sus límites, y quenada
de particular tenía que el Rey de España ae valiese de
súbditos portugneBes, cuando de tantos castellanos se
valía el de Portugal.
Con lo cual,el embajador convencióse de que nada con-
seguirla y escribió i au soberano lo sucedido. (12)
En esta carta, decía el embajador qna on vista de la
decisión de Carlos I de llevar á. cabo la empresa propues­
ta por Magallanes, debía procurarse ganar ú éste, disua­
diéndole de su propósito y haciéndole volver 4 Portugal
«que será gran bofetada para estos, que por el bachiller
i Faleiro) no doy yo mucho que anda casi fuera de su
seso.»
Y en efecto, pusiéronse en juego toda clase de medios
para conseguirlo y desbaratar la expedición, ya tratando
de hacerle desistir de su propósito, ya procurando taeter
la discordia entre los dos capitanes, ó ya, si liemos de
dar crédito ¡L escritores que de mucho han gozado, inten­
tando asesinarles, según acuerdo tomado on Portugal;
pero aFort,uñadamente frustráronse todos estos malos in­
tentos y la empresa siguió adelante.
Una vez firmadas las Capitulaciones y en camino la
Corte para Zaragoza, Magallanes y su socio Ruy Faleiro
— 42 —

acompañáronla liasta Aranda, separándose de ella en este


punto para marchar i Sevilla, en donde estaban el 17 do
Mayo y en cuya. Casa de ia Contratación cobraron los
treinta mil maTavedis de aynda de costa que ¿ cada ano
habla señalado fin Mnjestad. (13)
Volvieron una vez repuestos de f ondos, de los que se
conoce no andaban muy sobrados, á unirse ¿ la Corte en
Zaragoza, y allí en el arreglo de los últimos detalles y
las última» órdenes referentes ¿ la expedición, se les
pasó hasta principios de Agosto, fecha en l& cual encon­
trábanse de nuevo en Sevilla, dispuestos ¿empezar ya el
arreglo de su Armada.
Antes de partir de Zaragoza, el Rey, según el testi­
monio de Herrera, lea concedió solemne audiencia públi­
ca, otorgándoles el hábito de Santiago, confirmándoles
sus títulos de capitanes y todas las mercedes anterior­
mente concedidas, y haciéndoles objeto de las más alta?
distinciones.
En Sevilla no marchó todo con la rapidez que ellos
desearan, y entre consultas á la Corte, aplazamientos por
falta de fondos, y recluta de la gente necesaria para las
tripulaciones, etc., transcurrió un año, pues hasta el mes
de Agosto de 1519 no pudieron quedar completamente
listas la T rin id a d , San A n to n io , Concepción, N uestra
Señora dé la V ic to ria y Santiago, que fueron las cinco
naves de que se compuso la expedición. (14)
Formaban el personal de data, marineros y soldados
de todas las naciones; portugueses, venecianos» griegos,
ingleses, alemanes, franceses y españoles; en junLo dos­
cientos treinta y nue re hombrea distribuidos del siguien­
te modo;
Nao T rin id a d , de ciento diez toneles de porte y en la
quearboló Magallanes sn insignia; sesenta y dos hombres;
capitán, Hernando de Magallanes; piloto, Esteban Gómez;
— n —

escribano, León de Espeleta; maestre, Juan Bautista de


Purzorol: alguacil, Gonzalo Gómez de Espinosa,
Nao San A n ton io, de ciento veinte toneles. Capitán,
Juan de Cartagena: cincnenta y siete hombres. Contador,
Antonio de Coca; escribano, Gerónimo Guerra; piloto,
Andrés de San Martin: otro. Juan Rodríguez Matra; maes­
tre, Jnan de Klorriaga.
Nao Concepción, de noventa toneles. Capitán, Gaspar
de Quesada. Cuarenta y cuatro hombres; piloto, Juau Ló­
pez Caraballo; escribano, Sancho de Heredia; maestre,
Juau Sebastián del Cano.
Nao V ic to r ia , de ochenta y cinco toneles: cuarenta y
cinco hombres. Capitán y tesorero de la Armada, Luía de
Mendoza; piloto, B & bco Gallego; escribano, Martin Mén­
dez; maestre, Antón de Salomón.
Nao S antiago, de setenta y cinco toneles; treinta y un
hombres. Capitán, Jnan Rodríguez Serrano, piloto de sa
Alteza; escribano, Antonio de Costa; maestre, Baltasar
Genorés.
No alcanzando con los fondos destinados por el Bey
para todos los gastos de esta Armada, autorizó á varios
particulares para que se interesasen en ella, contribuyen­
do con doce mil catorce maravedís Alonso Gutiérrez y coa
un millón ochocientos ochenta mil ciento veinte y seis,
Cristóbal de Haro, mercader de Flandos que habla resi­
dido largo tiempo en Portugal y que entonces se hallaba,
en España, figurando mucho aquí por el interés y activi­
dad qne desplegó en el aviamiento de esta Armada, por
sus grandes conocimiontos de las cosas de Indias, adqui­
ridos del continuo comercio que con ellaB sostenía, y por
ser más adelante factor de lu Cosa de la Contratación.
El coato total de la flota, fué ocho millones, trescientos
treinta y cuatro mil trescientos maravedís.
Como se habrá, visto por la relación de las personas
— 44 —

■qne desempeñaban cargos importantes en la Armada DO


•iiguraba on ella Ruy Faleiro, porque el Rey, que no esta­
ba múy tranquilo con respecto & sus intenciones y la» de
Magallanes, temiendo que pudieran hacerle alguna trai­
ción y que pudieran aplicar ¿ otros fines que no fueran el
.servicio da Espafia las fuerza» que ponía ú sus órdenes,
mandó que no embarcase, fundándose para ello en la
agravación de la enfermedad mental que venia padecien­
do y ordenó fuese cu su lugar eavto conjunta persona
de Magallanes, el español Juan de Cartagena, con lo cual
-en lugar de dejur la Armada en manos de portugueses ex­
clusivamente, la entregaba por igual á elfos y á los espa­
ñolas, medida Mabín y previsora con la que creía lograr que
bí alguna mala idea pudiese tener Magallanes, ó la disi­
mularla por temor A Cartagena, ó, caso de manifestarla,
seria por éste contrariada (15).
Conforma Magallanes con la sustitución, listas y apa­
rejadas la« cinco naves y todo dispuesto para la marcha,
aptBftr de las constantes intrigas de la Corte portuguesa
para impedirla, el asistente de Sevilla Sancho Martínez
de Leiva hizo solemne entrega del estandarte real en la
iglesia del Convento que, con el nombre de Nuestra Sello-
ra de !a Victoria, poseían en Triana los religiosos míni­
mos d< San Francisco de Paula (10); recibiólo Magallanes
postrado ante la sagrada imagen de la Virgen titular del
Convento, de la cual era muy devoto, y el 10 de Agosto
de 1519 partió de Sevilla la expedición, expodjción que
había de ser tan funesta para casi la totalidad de los que
la. formaban, como gloriosa para los pocos qtte lograron
aobre vivir ¿ su terminación, y para los fastos de la Geo­
grafía y de la Historia.
Magallanes, que en 1517 había contraído matrimonio
con D.* Beatriz, Barbosa, hija de D. Diego Barbosa,
filien, como ya hemos dicho, era Teniente de Alcaide de
— 43 —

los A lcázam Reales, dejó al partir autorizada & su. mu­


jer para cobrar su sueldo durante su ausencia y otorpV
testamento en 24 de Agosto do 1510.
En él ordenaba: 1.a que del quinto á qne tenia derecho
de los productos de la Armada según su contrato con « l
Emperador, se sacase una décima, la cual se dividiera por
partes ¡guales entre el convento de Ntra. Sra. de La Vic­
toria de Triann, donde quería ser enterrado;.ul de Mon-
serrate de Barcelona, San Francisco de Aranda de DuevO'
y Santo Domingo de las Dueñas de Oporto. 2." que la
quinta parte do su cnpital se gastara en sufragios por su
alma. 3,° que la gobernación y adelantamiento que por
vía de mayorazgo 1c concedió S. M. recayese después de-
su muerte en primer logar en *iu lujo Rodrigo, &la aazúiv
de seis meses; en segundo en el hijo ó hijos qne su mujer,
preñada en aquel entonces, pariese; en tercero en .su her­
mano Diego de Soso, y por último en su hermana Isabel
de Magallanes, teniendo la obligación los que sucedieran
en ol mayorazgo da apellidarse Magallanes, usar las ar­
mas da los Magallanes y residir y casarse en España,
dando al Qnal otras disposiciones referentes al empleo
qne liabla de darBe á sus sueldos y al resto libre de su
caudal.
Ruy Fnleiro entre tanto quedó en Sevilla con el título-
de capitán de una nueva expedición que habla de mar­
char tras la de Magallanes, estuvo en Portugal, su lu ­
tria, con inimo de ver A su familia, y preso allí por or­
den do aquel Rey, permaneció encarcelado seis nicflf.s,
hasta que merced A las gestiones del de EspafLa, quedó-
es libertad y volvió & Sevilla, donde agravándose por
días en su enfermedad, concluyó por volverse loco furio’
so, y anas veces encerrado en la* Atarazanas y en poder
dé su iiermano, otras en el de su mujer Eva Alfonso, vivió
largos años cobrando su sueldo decapitan de S. M. y mu
— 4G —

Tiendo pasado Mayo de 1G5G, ó sea por lo menos treinta


y siete años después de salir Magallanes de Sevilla (17)
para la Especería.
Su hermano Francisco también alcanzó larga vida,
«obrando un sueldo de la Casa de la Contratación y ocu­
pado en trabajos da cosmografía y en otras coaaa del Ber­
r id o de S. M. Debió da Ber persona ilustrada, como lo
demuestra el merecer dicho empleo y saberse que ruó au­
tor de nna obra de cosmografía. (18)
DIjose por Sevilla al salir la Armada, que el Rey de
Portugal, despeo liad o al ver que todas sus gestiones
pura impedirla hablan sido inútiles, tanto las que llevó á
cabo por conducto de bu embajador en la Corte, cuanto
las que hizo por el de su factor Alvaro da Costa, en Se­
villa, procurando disgustar entre sí á los jefes, mandó
barcos de guerra para que detuvieran & Magallanes, &
-distintas partes* pero que tuvieron que volverse sin lo­
g ra r su intento.
II

El primer punto en que los expedicionarios hicieron


escala, fué Sanlúcar de Barrameda, donde se detuvieron
La ata el 20 de Septiembre, atendiendo á ciertos detalles
que aun faltaban para el total aviamiento de la Armada,
para lo cual vinieron varias veces 1 Sevilla lo» principa-
les jefes, Magallanes entre ellos.
El 20 de Septiembre de 1510 se hizo ¿ la vela la Arma­
da con rumbo S. 0 .r llegó el 26 á Tenerife, permaneció en
este pnnto hasta el 29 repostándose de lefla y agua y par­
tiendo de uuevo el B de Octubre caminó por espacio de
sesenta y ocho días, avistando el 8 de Diciembre la costa
dol Brasil y entrando en el G eneiro el 13 de diebo mes.
De aquí partió el día 27: estuvo en la Bahía de los Reyes,
avistó el 10 de Enero de 1520 el Cabo de Santa María y &
una montaña que los expedicionarios vieron frente de él
y qae tenia U forma do un sombrero se lo dió el nombre
do Monte Vid! (despues Santo Yidio, hoy Montevideo),
Siguieron avanzando y enviaron á la Santiago que se
adelantase, bailando ésta la boca de un rio muy grande,
que era el de SoIíb, hoy de la Plata. Reconocido con pro­
lijidad, siguieron registrando la costa con rumbo al Sur,
y después de sufrir grandes temporales, que les pusieron
— 48 —

en grave peligro, llegaron el 31 da Marzo al puerto de San


Julián, donde Magallanes resolvió invernar, dando para
ello varias disposiciones con objeto de economizar los
mantenimientos, por lo cual y por la esterilidad y frí=j
del pais, la gente se disgustó, suplicándole que no per­
diese inútilmente el tianr.po allí, y que, ó agrandase Ins
raciones, ó continuasen el vínje ó diusen la vuelta á Es­
paña.
Na accedió Magallanes á nada, aumentándose el des­
contento que ya existía en loa expedicionarios y que no
había manifestado á poco de salir de las Canarias, á cau­
sa del carácter duro y autoritario de'Magallanes.
Según las instrucciones que dió el .Rey en 8 de Mayo
de 1519 4 Magallanes y Faleiro para, el orden qne hablan
de guardar en el viaje, instrucciones en las que con ad­
mirable tacto Me preveía todo lo que pudiese ocurrir en
él, los dos teninn el mismo rango y consideración y por
tanto todas las órdenes deberían darse á gusto y conten­
tamiento de ainbos^ y claro está qne habiendo sido nom­
brado Jnan do Cartagena para sustituir á Ruy Faleiro
adquiría todos los derechos y honores de éste, y que así
lo entendió MnpnHanes cuando le admitió solemnemente
ante los oficia los do la Casa de la Contratación, como b u
conjunta persona.
Sin embarco, Ala primera advertencia que Cartagana
se permitió hacerle sobre el rumbo seguido que á su en­
tender no era el consignado en las cartas entregadas ¿
los demás Capitanes, contestó secamente que do se me­
tiera en eso que era cosa Buya y qae él Babia lo que debía
hacer.
HIzole ver Juan de Cartagena el derecho que le asis­
tía para hacerle advertencias, por compartir con él el
mando de la expedición y Magallanes dijo que le obede*
cíese sin pedirle explicaciones, pues qna en eso de noin-
— 49 —

brarle por su conjunta persona, ni Re Labia hecho bien ni


¿I lo entendía.
Otra tarde, hallándose en la coBta de Guinea, Juan da
Cartagena en cumplimiento de lo que mandaba la instruc­
ción, hizo que desde sa n&ve un marinero saludase í Ma­
gallanes, dieióndole: «Dios os salve, Señor CaplLíLn e
Maestre e buena compañía* ¿ lo cual se opuso Magallanes
diciendo que no le saludase así, Bino llamándote Capitán
General, y Cartagena que debía de ser de tan inerte ca­
rácter como Magallanes, le repaso que con el «mejor ma­
rinero de la nao le habla saludado, pero que otra ¿i a
quizás lo hiciese con un paje.»
Asi las cosas, aprovechando on día de calma, man ió
Magallanes ir & la capitana & Loa pilotos y capitanes ile
los otros barcos y suscitándose nna discusión sobre oí
rumbo y la manera de saludar, trabáronse de palabras
Magallanes y Cartagena; el primero agarró al segundo
por d pecho y le mandó darse preso; Cartagena á su vez
pidió auxilio á los presentes para prender ¿ Magnllaue*,
pero no se lo prestaron y quedó él preso de pies en el
cepo. Entrególe á Luis de Mendoza bajo juramento de
qne le devolvería cuando le fuese por él reclamado, y nom­
brando capitán de la San Anio/iia i Antonio de Coca,
siguieron el viaje. A los pocos días relevó á Coca y nom­
bró en su lugar & Alvaro de la Mezquita, sobrino suyo, y
quitando & Luí» de Mendoza la guarda de Cartagena l.i
confió á Gaspar de Quesada.
No es de extrañar, pues, que al llegar al puerto de San.
Julián y presentarse la primera ocasión oportuna, esfa-
llaso la indignación que á todos y especialmente ¿ los cas­
tellanos dominaba al ver el modo de tratarlos que tenia
el portugués y la injuria que lea habla inferido en la p<-r-
nona de Juan de Cartagena. Declaráronse en franci rebe­
lión (iuesadn, Cartagena y Luis de Mendoza y apodera­
4
— 50 —

dos de las naos V ic lo ria t Concepción y San A n to n io ,


hiriendo en esta última al maestre Elorriaga, que se opu­
so al movimiento sedicioso, enviaron recado & Magallanes
diciándole qne puesto qne casi toda la Armada estaba por
«líos, atendiese á razones y fuese á la nao San A n to n io,
donde se juntarían todos loa capitanes y acordarían el
piado de cumplirlas órdeneB de Su Majestad.
Magallanes no qniso ir, diciendo á los sublevados que
fuesen ellos 4 su nao y qaa allí tratarían lo qne fuera
justo, pero como estos por temor de qne Ies prendiese no
quisieran hacerlo, se valió do la astucia para vencerles
y envió en primer lugar al alguacil Gonzalo Gómez de
Espinosa con seis hombres á la V ic to ria pura entregar
una carta á su capitán Luis do Mendoza, invitándole á ir
á la T rin id a d , y cuando Mendoza la leíacon sonrisa mali­
ciosa como diciendo no un cojeras p o r a llá , recibió una
puñalada en h garganta que le dió Gómez y un hachazo
de nn marinero, en la cabeza, y cayó muerto, Apoderándo­
se seguidamente d e b u nave Gómez de Espinosa con lo»
seis hombres y quince mis que á prevención le habla en­
viado Magallanes de refuerzo, sin hallar resistencia.
Quesada y Cartagena, viendo qne la V ic to ria y la
S antiago se juntaron á la capitana, colocándose en acti­
tud de cerrarle la salida del puerto, pretendieron eBcapar
con la San A n to n io y la Concepción, pero como Maga­
llanes estaba con sus tres barcos más afuera, forzosa­
mente tenían que pasar cerca de él. Pretendieron que
Alvaro de Mezquita, ¿ quien tenían preso, las sirviese de
iuterm¿diario con su tío Magallanes de lo cual desistie­
ron al oír á éste que hada conseguirían, y en ente estado
habiéndose hecho de noche y estando la tripulación de te
San A n ton io durmiendo, esta nave qne estaba sobre una
sola ancla, garró y se fné á abordar con la capitana, la
caulle hizo fuego y envió gente al abordaje rindiendo fii-
— 51 —

rilmente A la sorprendida San A n ton io. Presos en data


Gaspar de Quenada, Antonio de Coca y otros viriOB, ya
fue cosa facilísima apoderarse de la Concepción y de
Cartagena, que era entonces na capitán por haber permu­
tado con Qucsada el mando de la San A ntonio.
Magallanes cuando fué de día, mando sacar A tierra
el cuerpo de Mendoza y descuartizarlo: igual castigo dio
4 Quesada que fné degollado y descuartizado por Luis del
Molino, criado y sobresaliente suyo, que con esto ho libró
de la pena de muerte qne sobre él pesaba, y sentenció á
quedar desterrados en aquellos países ¿ Cartagena y (i
untura llamado Pedro Sánchez de Reina.
Mientras estas escenas tenían lugar en oí puerto de
S¿m Julián, Juan Rodríguez. Serrano fu¿ con su nao San­
tiago por orden de Magallanes ¿ descubrir & lo largo de
la coata al Sur, y cuando hubo caminado voiutitres leguas
y desrubierto un hermoso rio A que puso el nombre de
Santa Cruz, un temporal le arrojó sobre la costa, salván­
dose la tripulación, escepto un negro esclavo de Serrano,
y volviendo ¿ pie A San Julián después de atravesar el
Santa Cruz en unas balsas y pasar penalidades sin cuento.
Hubfnn transcurrido dos meses desde que los españo­
les 1leparon nt pnerto de Bun Julián, y ya «o figuraban
qne aquel pais estaba deshabitado, cuando un día se les
apareció un hombre de estatura gigantesca, casi desnudo,
cantando y bailando y echándose arena en la cabeza. Un
mnrinero que por orden de Magallanes bajó A la pl&yn,
liiísn las mismas demostraciones que el salvaje, siendo tan
bien entendidas por éste que se dejó conducir sin ninguna
resistencia á donde estaba el Comandante, causándolo
gran admiración la vista de los expedicionarios y dándo­
les ¿ entender qne los creía bajados del cielo.
En los días sucesivos fueron presentándose otros va­
rios salvajes, uno de los cuales estuvo bastante tiempo
— 52 —

entre los marineros. Magallanes les dió oí nombra de Pa­


tagones por lo grande de sus pies, y valiéndose de ardides»
logró apresar algunos de ellos para traerlos & España,
pero todos murieron en el viaje.
Por fin, conceptuando ser ya tiempo oportuno, dió Ma­
gallanes orden do levar anclas y el 24 de Agosto de 1520
partieron las cuatro naves, mandando él la T rin id a d ,
Alvaro de Mezquita la San ¿Infamo, Juan Rodríguez Se­
rrano la Concepción y Duarte Barbosa la V ic to ria .
Juan do Cartagena y Pedro Sánchez de Reina fueron
¡meatos en tierra y abandonados dejándoles sólo algunos
sacos do bizcocho y botellas de vino. (19)
El día 36 entraron en el rio de Santa Cruz y, reconoci­
do detenidamente, permanecieron en él repostándose de
agua, leña y alguna comida, hasta el 18 de Octubre que
salieron llevando orden de seguir caminando al S., hasta
encontrar estrecho ó el Bn de la tierra, y que antes de
retroceder se les habrían de desaparejar las naves dos ve­
ces y, aun asi, irían en demanda dei Maluco por la vía del
Cabo de Buena Esperanza.
Continuando, pues, la derrota al S., el 21 de Octubre
avistaron un cabo que llamaron de Las Once Mil Vírgenes
y una abra ó bohíu tomo de cinco leguas de ancho.
Magallanes envió i la San Antonia y Concepción.
que entrasen A reconocer si esta abra tenia salida y él
quedó esperándolas con la T rin id a d y la V ictoria . So­
brevino en la noche una furiosa tempestad y las dos na­
ves enriadas á reconocer lo que supusieron ser bahía,
arrastradas por el viento se creían llevadas á una pérdida
segura cuando divisaron una pequeña abertura que
«tomaron por una ensenada de la bahía, en que se inter­
naron, y viendo que este canal no estaba cerrado comen­
zaron i recorrerle y se encontraron en otra bahía al tra­
vés do la cnal continuaron su derrota hasta hallarse en
— 03 —

otra angostura de donde pasaron á una nueva bahía to­


davía mayor que loa precedentes. Entonces en vez de ir
liasta el (lu juzgaron oportuno regresar £ dar cuenta al
Capít&n General do loqaa habían visto.» (20)
Uniéronse las cuatro naves v al llegar ¿ esta tercera
bahía rieron dos canales, uno al SE. y otro al SO. Mandó
Magallanes á la San A n ton io y la V icto ria qne recono*
ciasen ti del SE. y él se internó en el del SO. fondeando
en el Surjidcro de las Sardinas, nombre que le puso por
(a gran cantidad de eate pescado que allí encontró.
La San A n to n io se adelantó & la Concepción que no
podía seguirla de cerca y cuando ¿ los tres días volvió
aquélla, nna vez despachada su comisión, k unirse ¿ los
•otros barcos, no los encontró, y aprovechando esta coin­
cidencia el piloto portugués Esteban Gómez, que se habla
mostrado yo enemigo de seguir adelante, insubordinó ¿
la g^nte contra Magallanes y dió una estocada al capitán
Alvaro do Mezquita, quien d su vez le hirió A él, pero tuvo
que rendirse y quedó preso. Dieron los amotinados el
mando de la San A n ton io & Gerónimo Guerra y pusie­
ron el rumbo á Espai\a, llegando & Sevilla el C de Mayo
de 1521.
Magallanes, desde el Surjtdero de las Sardinas, envió
ana chalupa para ver si encontraba la desembocadura
del canal SO., la cual volvió á los tres días diciendo que
habla visto un cabo desde el que se divisaba el mar sin
limites.
El Estrecho estaba, pues, descubierto.
Díó Magallanes gracias al Todopoderoso y con la ale­
gría que es de suponer viendo confloguido el principal
objeto de sus afanes, antes de pasar al otro mar, volvió
& buscar á las San A n ton io y Concepción, encontrando
sólo i esta última, cuyos tripulante» no supieron darle
noticias de la San A ntonio. Buscóle á esta inútilmente
— 54 —

por todos aquellos lujares, y convencidos de la inutilidad


de s u b esfuerzos» dejaron colocadas varia» seünles en la
casta, haciendo rumbo al otro mar, en el cual entraron el
27 do Noviembre de 1520.
Antes do salir á ¿1, consultó Magallanes con los de­
más capitanes y pilotos sobre si debía seguirse en de­
manda de) Maluco ú dar la vnelta & España, contentándo­
lo el cosmógrafo Andrés de Son Martín en documento que
publica el historiador portugués Juan de Itarros y repro­
duce Navarrete, qae pues era buen tiempo, siguiesen
adelante hasta mediados de bnero de 1521 y en esta Tedia
volviesen atrás con lo qae hubiesen descubierto, sin pre­
tender seguir iuás adelante, lo cual seria expuesto y sin-
frnto.
Magallnnes dijo qne era más lógico seguir adelante
hasta llegar á la Especería, y con este firme propósito
desembocó en el mar del Sur el dEa ya dicho.
A l promontorio situado á la izquierda de la salida del
Estrecho du> Magallanes el nombre de Cabo Deseado, ¿
otro que huMa enfrente Cabo V icto ria , y al Estrecho
Canal de T m I ú» loa Santos. Llamóse también i éste
Estrecho de loa Patagone*, Estrecho de la V icto ria y
Estrecho de Magallanes, quo en el qu« ha prevalecido
con justicia como Lributo á la memoria de su descubridor.
Calcularon los expedicionarios que desde su entrada
en el Estrecho hasta .salir del mismo hablan navegado-
cien leguas. La tierra de la derecha no dudaron sería
continente que hablan ido costeando y á las de la izquier­
da, que creyeron sería isla, y en donde no vieron ningín*
ser humano, le llamaron T ie rra d ti Fuego, por haber
visto en ella algunas hogueras durante las noches.
III

lina vez. fuera del Estrecho, hizo Magallanes rumbo


al NO. con las tres naos que le quedaban, T r in id a d ,
V icto ria y Concepción^ y llamó P a cifico aquel mar cu
que se habla internado por no haber sufrido en él nin­
guna tempestad.
Pasó el ‘21 da Diciembre por entre las islas de Juan
Fernández y San F é lix , sin verlas; el &4 de Enero re­
conoció otra ¿ que paso el nombre de San Pa blo, com­
pletamente deshabitada, y el 4 de Febrero aviBtó otra
que llamó de los Tiburones, por los muchos que allí ha­
bla. Tanto una como otra, sirvieron de gran alegría ¿ los
expedicionarios, pues faltos de alimentos, creyeron al
verlas qne allí podrían encontrarlos, proporcionando &
todos un gran desengaño cuando las reconocieron y no
hallaron nada absolutamente que pudiese servirles para
aprovisionar sus barcón, por lo cual las llamaron tam­
bién Desventuradas,
Desde la isla de los Tiburones siguió la Armada el
rumbo del NO, y con él cortó la equinoccial del 12 ul 13
de Febrero, por los 147° 40‘ de longitud O. de Cádiz. (21)
La Hitti&uión délos expedicionarios iba siendo cada vez
más desesperada. Los ulimeatos escaseaban de Lal modo,
— 56 —

queá cada individuo sedaba sólo una pequeñísima radón


y el agua pesada por onzas; la galleta fie habla convertido
en un polvo licuó do gusanos, y el arroz se cocía con agua
del mar.
Como no podía menos de suceder, enTema roa muchos
y algalio» fallecieron.
Por fin, el G de Marzo vieron tierra, encontrándose
con dos islas, separadas ocho leguas una de olro, y de no
míbha extensión Observada la latitud, encontraron que
una de ellas estaba en 12° 40* y la otra en más de 13°.
Alrededor de estas islas» vieron multitud de canoas
que se acercaban á ellos con una celeridad pasmosa, qne
lo m im o undejinn hacia atrás que hacia adelante, haden*
do de la popa proa y viceversa y que eran impulsadas por
anas velas triangulares de palma, por lo cual llamaron i
estas islas D e las velas latinas.
Los tripulantes de estas canoas se acercaban Bin miedo
ninguno á las naos y entraban en ellos á comerciar, hur­
tando de paso lo qne podían, incluso el esquife d é la ca~
pitaña, motivo por el cual se llamó & estas islas de Los
Lm irones (hoy Marianas).
Fué preciso echarles por fuerza, y contestar con dis­
paros de artillería á sus pedradas, desembarcando algu­
nos de los nuestros en tierra para recuperar el esquife
que los salvajes habían embarrancado.
Repostáronse algo de víveres y agua, emprendiendo
de nuevo la marcha el 9 de Marzo con rumbo 0. cuarta
SO, y el 16 vieron tierra nuevamente, dirigiéndose i ella
y encontrando una isla que d&lía al N. y tenia muchos bo­
los; pasando junto ¿ ella, se dirigieron al 8., donde 1ialiaron
otra isla. La primera se llamaba Yunagan, la segunda
Suhtan, primeras que reconocieron del Archipiélago á
que llamaron San L á z a ro y hoy bq llama filipino ó Islas
F ilip in a s .
IV

Dejando las islas de Yunagan y Sulvan y caminando


al O. reconocieron las IslaB de Gado y S eila n i y bajando
al O. S. O. fondearon en uno, llamada Maza va, Massana
ó MazagucL (Lim asagua).
Los naturales acercáronse con temor á las naos, cayoa
tripulantes, para hacerle» comprender qne venían de paz
les arrojaron al mar un bonete colorado y otras cuantas
"bagatelas qne ellos cojieron con alegría.
A poco llegaron dos barcoB más en uno de los cuales
venia el Rey, que 99 enteró de quienes eran los expedición
narioapor conducto de un esclavo do Malaca qne llevaba
Magallanes.
Subieron á bordo nnos cnanto», quedándose el Rey en
an barco, 7 fueron muy agasajados por los nuestros, con
lo cual ya su Rey adquirió mayor confianza y al día si­
guiente subió en persona & nuestra capitana, en la cual
Magallanes le explicó el viaje qne habla hecho para llegar
allí; le enseñó las piezas de artillería é hizo que nn sol
dado Be armase de punta en blanco, y otros cuantos des­
cargasen sobre ál patos y cuchilladas para demostrarle
que era invulnerable, diciéndole que armados de aquel
modo llevaba 200 hombres en cada barco.
El Rey ¡l su vez hizo muchos agasajos & Magallanes y
— 58 —

¿ su gente, convidó A varios á comer en su palacio y asis­


tió con muuhosde bus súbditos á una misa qu» Magalla­
nes mandó decir en tierra el Domingo de Resurrección.
Se prestó también ¿ acompañarle & nna altura de la
isla donde quiso clavar una cruz en señal de posesión, y
para demostrar 4 los que pasaran en lo sucesivo qne allí
hablan llegado cristianos; y por último, cuando con áni­
mo de partir Magallanes, preguntó cual de las islas del
Archipiélago serla más apropósito para hacer contrata­
ciones, el Rey le dijo que la de ¿Tubú ( Zebú) de la cual era
Rey un pariente Buyo, y quo si quería ir & ella ál mismo
le servirla de pilólo y le presentaría &su pariente.
Aceptado el ofrecimiento, partió la Armada bacía el
SO. pasando por entre lab islas de Ceylán B oh ol, C ani-
gan, B aybai y ( } aligan y deteniéndose algo junto &
otros tres Uuomdus P o lo , T ic o lo n y Pozon (22) llegando
6 Zebú «1 7 de Abril, y anunciándose coa una descarga
general de la artillería.
L ob islefloH, alarmados con el estrépito salieron & la
playa acompañando ú su Rey en número de dos mil, y Ma­
gallanes para tranquilizarlos les envió un emisario acom­
pañado del esclavo intérprete, el cual les dijo que nada
temieran de aquel ruido qne hallan Lecho las nuves, qne
¿qaello no era señal de guerra, sino antes al contrario
un saludo; que ellos ibun de puz, que su objeto era llegar
al Maluco ¿ contratar con la Especería, pero que habiendo
arribado á Lim ata gu a , el Rey de e»la isla les habla
elogiado las condiciones de la de Z tb ú , y que sólo por el
gusto de verla era por lo qne hablan allí arribado, con
el deseo también de comprar provisiones para los barcos
Contestóles el Kcy que se alegraba de hu llegada, pe*
ro que debía advertirle* que todos los barcos que & su
isla llegaban tenían que pagarle un derecho por él esta-
bl ecido.
Repuso el intérprete que tilos no tenían que pagar
ningún derecho, pues que -eran servidores del Monarca
más poderoso del globo, y qne por más que iban de paz,
ri el Rey se empeñaba en cobrar el derecho y querían la
guerra se la hartan y que en breve podrían destruir toda
su isla, pues leal un elementos sobrados para ello.
£1 Rey, atemorizado coa estas palabras que ]e confir­
mó su pariente el de Lim asagua, dijo qud consultaría el
asunto con los suyos, y qae contestaría, como lo hizo, cu-
viaudo á la nao capitana á varios dignatarios de su Corte
presididos por su sobrino, que era el heredero del trono,
con encargo y poderes para qne ajustasen un tratado de
paz con los castellanos.
Magallanes les recibió con toda solemnidad y des­
pués de enterarse de sus osos y costumbres, y explicar­
les con la brevedad que el caso requería los fundamentos
de nuestra religión, les advirtió que lo primero que de­
bían hacer era bautizarse, con lo cual alcanzarían el fa­
vor de Dios y serian por él ayudadas y protegidos ett
todas sus tribulaciones. Aceptaron de bnena gana, y ter-
miuada su comisión quedáronse & almorzar on el barco
invitados por Magallanes hicieron ellos d los minstros
otros regalos, y ii lo» pocos días tuvo lugar la solemnu
ceremonia de bautizar al Roy, £ quien se le puso por nom­
bre Carlos, ¿ la Reina y ¿ machos miles de sus súbdito*,,
jurando el Rey fidelidad y completa sumisión al de
Espafia.
Magullones, qne al salir de.aqui no llevaba, como g i­
bemos, más pensamientos que hallar el paso <Jestrecha
por donde pudiese llegar al Maluco, al encontrarse en en­
camino con estas islas, cuya existencia era desconocida,
en Europa, concibió la idea de someterlas á la domina­
ción de Espafla, y para lograr más fácilmente la conse­
cución de este proyecto, quiso hacer de Zebú su centro
— 00 —

-de operaciones y dar á na Rey autoridad sobre todos los


demás comarcanos, á fin do que puesto que ya era rris-
tiono y súbdito del de España, ayudase é ésta en la con­
quista de las otras islas.
Empezó por hacer que le prestaran juramento de fide­
lidad varios jefes de sn misma isla, que no ne hallaban
muy avenidos con el recién bautizado Carlos y lo mismo
oMigó á hacer £ otros Reyes de islas próximas, pero el
de la de M actdn, pequeña isla frente á la de Zebú se
negó en absoluto & someterse, y Magallanes para lograr­
lo por la fuerza, y hacer var al mismo tiempo el poder
de las armas castellanas, se dirigió & M actdn acompa­
ñado de sólo sesenta soldados, «pesar de los ruegos y ad­
vertencias del rey de Zebú que procuraba disuadirle de
su propósito, haciéndole verlo arriesgado de la empresa,
y quien, visto que no podía hacerle desistir de ella, le
envió mil indios de refuerzo, pero Magallanes les prohi­
bió que pelearan, ordenándoles se limitaran ¿ ver como
luchaban los españoles.
Desembarcaron en M actdn, que hallaron desierta y He
ocuparon deseguida en prender fuego A todas las vivien­
das, mas cuando estaban en esta operación apareció un
tropel de indios que ios atacó con piedras, lanzas de ca­
ñas y estacas endurecidas; pelearon con ellos los espa­
ñoles, aunque sin cansarles daño grave, y al poco tiempo
aparecieron muchos mis por distintos lados, que casi los
envolvieron. Por fin, una flecha hirió en una pierna i
Magallanes y éste viendo la acción perdida y que ya sus
soldados carecían de municiones, dió la orden de retira­
da, pero cuando empezó á efectuarse, los indios, viendo
que los españoles huían y no Ies hostilizaban, se fueron
acercando cada vez más, hasta entablar la Inclm cuerpo
& cuerpo. Dos veces quitaron con sus piedras el casco de
la cabera ¿ Magallanes y nn indio logró darle con su lan-
— tíl —

2sl en la frente; furioso el portugués, le atravesó con sn


espada dejándosela en el cuerpo, pues por mis qne quiso
sacarla no lo pudo hacer por estar gravemente herido en
la mano derecha, y entonces otro indio le dió un gran
golpe en las piernas que le hizo caer de bruces, y eu es la
situación fué atravesado con una lanza y rematado por
aquellos salvajes.
Asi murió Magallanes, asi se perdió y perdió & la ex­
pedición por empegarse en una empresa temeraria, lleva­
do de aa carácter orgulloso y despótico, contraviniendo
lo que el Rey expresamente le mandaba en sns instruc­
ciones, pues le prohibía exponer su persona y mucho me­
nos bajar & tierra, como no fuese tomando antes buenos
rehenes. Asi acabó de perder la fama de prudente que
traía al llegar i España y que habla empezado á fallarle
desde sus disgustos con Cartagena. (23)
Murieron con Magallanes otros doce individuo#, seis
europeos y cuatro indios, en el acto, y dos europeos pocos
días después i consecuencia de las heridas que recibieron.
(24) Heridos veinte y seis.
Tuvo lugar este desgraciado suceso el 27 da Abril
de 1591.
Cuenta Pigaffeta, (25) que el Rey cristiano de Zebú
reclamó al de Mactdn el cuerpo de Magallanes, y que
aquél no quiso devolverlo, conservándolo como trofeo
de su victoria, por más que se lo ofrecieron eu cambio
cuantas mercaderías quisiese.
V

Nombróse e.ipitdn general en sustitución de Magalla­


nes i su primo Duarte Barbosa, portugués como él; capi­
tán da la V ic to r ia , i LqÍ9 Alfonao, tamMcu portugués,
pura sustituir ú Rnbelo, y en tal estado los cosas, el Bey
cristiano, viendo lo debilitada que quedaba la escuadra
sin bu jefe, después del combate, y penando qne le con­
venía mis estar bien con sus vecinos que con aquellos ex-
franjaros, hizo paces secretamente con el Rey de M aclán,
instigado para ello por el esclavo de Magallanes, Enri­
que, intérprete de la expedición.
Para lngrar este propósito, envió £ decir & Dnarte
Barbosa, que con objeto de entregarle la joya qne des­
tinaba al Rey de Espafla en prueba de sumisión y amis­
tad, bajase 4 tierra acompañado de los demás jefes y per­
sonas importantes, y oltl después de una comida conque
les obsequiaba, ¡inria entrega da la dicha joya.
Saltó á tierra en efecto el incauto Barbosa, acompa­
sado de otros veinte y tres individuos, todos los cuales
perecieron i manos de los indios, excepto el esclavo En­
rique, qut se unió á ellos.
Juan Rodríguez Serrano, que logró llegar hasta la
pluya, aunque herido y acosado por los salvajes, suplicó
& grandes voces d Juan López Caraba lio, sconmpadre, y
— 83 —

ú loa demás compañeros, que por caridad le sacasen del


poder de aquello» bárbaros, rescatándole por mercancías,
para evitar so muerte, da otro modo inevitable, poro sus
lamentaciones no hallaron eco en el corazón de aquellos
qombres, qne asustados y temiendo caer en otra embos­
cada, levaron á toda prisa, abandonando la funesta isla (le
Zebú.
A Juan López Caralmllo, es posible que además del
miedo, le impulsase para no socorrer & su compadre, la
ambición do ser jefe de la Armada« pues habiendo muerto
en Zebú Duarte Garbosa, capitán general de la Trini-
dad, y Luis Alfonso qne lo era de la Victoria, si Juan
Serrano volvía ¿bordocorrespondíale el mando Buperior,
por ser el único capitán superviviente, mientras qne que­
dándose en Zebú, podría obtener López Caraballo este
mando, como en efecto lo obtuvo* (20)
VI

El día l.° d e Mayo que abandonaron i Zebú, hicieron


rombo al SO. y caminando diez leguas cambiaron a)
SE, surgiendo en la isla do Bohol, donde quemaron la
nao Concepción por no haber ya gente bastante para
tres, utilizando la jarcia, pertrechos y armamentos para
la Victoria y la Trinidad que i la sazón iban manda­
das por Gonzalo Gómez de Espinosa y Joan López Cara-
bailo, respectivamente.
Visitaron otras cuanta» islas, haciendo contrataciones,
y con nn práctico moro que tomaron en la Paragua enca­
mináronse ii Borneo, fondeando en esta isla el 8 de Jntio
Aquí fueron rany bien recibidos en apariencia por ion
naturales: el Rey lea envió á decir con sn secretario qne
tendría mocho guato en que bajaran á tierra algunos de
los nuestros paraagasa jarlos, efectuándolo ocho hombres,
entre ellos Gonzálo Gómez de Espinosa, los cuales fue-
ron recibidos con gran aparato, hablando Gómez con el
Rey que se informó de quiénes eran los expedicionario?
v cuáles sus intenciones.
Otros cinco que bajaron fi tierra para adquirir cera á
cambio de otras mercancías fueron detenidos, y los nues­
tros, al ver que no volvían y recelando alguna traición
por el gran número de embarcaciones pequeñas queanda-
bao al rededor de las naos y qne muchos juncos (27) an~
— 65 —

ciaron Inmtién cerca de ¿stas, Ion atacaron, haciendo


embarrancar cuatro y apresando nno en el que iban vario»
personajes principales, entre ellos nn hijo del Rey de
Luzón, que era capitán general del de Borneo.
Juan López Cn raba lio, contra todas laa reglas de la
prudencia, dejo partir á éste, tomando en cambio cierta
cantidad de oro y quedándose con diez y nueve individuos
come rehenes.
El hijo del Rey de Luzón no cumplió la promesa hecha
al ser libertado de hacer que los de Borneo soltaran í
loa nuestros que tenían presos, y sólo fueron libertado»
dos, quedando en aquella tierra los otros tres, que eran:
Domingo da Barruti, marinero y escribano entonces de la
Trinidad; Gonzálo Hernando, hombre de arma», y un
hijo de Juan López Caraballo.
Si éste hubiese exigido para soltar al del Rey de Lur
zón h entrega previa dB lo» prisioneros que le hablan he­
cho en Borneo, es Indudable que lo hubiese conseguido,
pero por su ambición ó por su candidez le dejó marchar
y tuvo luego que pasar por el duro trance de abandonar
su hijo en oquullos pal sea.
Salieron de la barra de Borneo 4 principios de Agos­
to, y enana ensenada de la misma costa estuvieron trein­
ta y siete días repurando las naves. Cuando lo hubieron
verificado, quitaron el mando á López Caraballo, ponien­
do ensa lagar á Qon/.élo Gómez de Espinosa y nombra­
ron capí tán de la Vi doria ú Juan Sebastián del Cano.
Máx adelante apresaron un junco donde iba el señor 6
Rey de la Paragua, vasallo del de Borneo, con su hijo
y más de ochenta principales de sn pato. Los nuest ros,
recordando la buena acogi da que en éste hablan tenido,
acordaron soltarlos, con la condición de que les proveye­
sen de víveres y prometieran Qdelldad y sum^ión il
üa, y sin más incidentes que el apresamiento de otro juncc
5
— 66 —

y la luclia sostenido coa dos pilotos prácticos del pata que


no querían guiar la» irnos i las Molucaa y que se tiraron
¿ La mar con los grillos que so le hablan puesto, llegaron
al fln i estas ¡alas, objeto primordial de sn viaje, el 6 de
Noviembre de 1521.
No bien habieron fondeado las naves, llegaron & ellas
dos mensajeros del Rey de Tidore, llamado Zurantan
Manzor, á preguntar á sus tripulantes quiénes eran y qaá
propósitos llevaban, contestándoseles que eran vasallos
del Emperador y Rey de Castilla y enviados por éste para
contratar con los señores de los Malucos, Novándose de
éstos, cl&YOt giroflé y otros productos del país & cambio
de los de EspaQa que allí pudieran convenirles.
Llevaron los mensajeros la noticia & su Rey, volvien­
do & poco, para decir qno éste se holgaba mucho da tal
visita y que tenia gran gusto en ser aliado y amigo de ua
tan poderoso monarca como el de Castilla.
El día 9, ó sea el siguiente de arribar la Armada
i Tidore, otro emisario dijo al Comandante de aquélla,
Gonzalo Gómez do Espinosa, que el Rey quería visitar
las naos y que snplicaba que en éstas nadie estuviese con
armas, pues ni él ni ninguno de los que le acompañasen
las llevarían por ser esta se Sal de pazr contestándosele
que se haría como deseaba.
En efecto, á poco llegó el rey en una canoa acompa­
ñado de muchos de los principales de su corta y subid &
bordo de la Trinidad, donde Tn¿ reaibido por Gonzálo
Gómez de Espinosa, Juan Sebastián del Cano, Juan Bau­
tista de Puuzorol y el Contador Martín Méndez para que
levantara acta de todo lo que sucedía.
Allí repitió el Roy que tenía gran gusto en ser amigo
del de Costilla, y que esperaba la llegada de sus naos,
porque hada dos años que taro un sueño acerca do ásto,
sueño que luego le confirmaron sus astrólogos.
— 67 —

Los Capitanes do nuestra Armada la contentaron qne


asi ellos como sus naos y toda la gente, estaban á sus ór­
denes por habérselo aaí mandado el Emperador, hacién­
doles varios presentes á él y ¿ sas dignatarios, de lo que
quedó sumamente agradecido.
El día 10 bajaron i tierra el Contador Martín Méndez
y Jnan López CarabaLLo, que entendía algo de la lengua,
y supieron de boca del Rey que estaba dispuesto ¿ ser­
virle» en cuanto le fuera posible y proveer las naos de
cuanto necesitasen, y que para demostrarles qna esto era
verdad, por no tener entonces en su isla clavo para car­
gar las naos, él mismo en persona irla á buscarlo i otras
islas inmediatas y se lo daría.
El 13, bajaron Juan Sebastián del Cano y Martin
Mánden, y estuvieron hablando con el Key, contándola to­
do lo qne les había sucedido desde su salida de Zebú
hasta llegar á Tidore.
Pasábase el tiempo y viendo los capitanea que el Bey
no cumplía su promesa de enviar el clavo, le mandaron
decir el 27 de Noviembre que no podían esperar mis y que
tenían que volverse 4 Castilla. El Rey se ofendió y les
dijo que esperasen quince días y qne no tuviesen recelo,
que sil ánimo no era hacerles traición, en prueba da lo
cual se llevó su Alcorán á la Trinidad y juró sobre
él ser amigo del Rey de España: correspondiéronle los
nuestros jurando i su vez en nombre del Roy de Cus-
tilla.
En Tidore ofrecieron también vasallaje al Rey de
Castilla: Córala, seQor de Ternate; Luxuf, de Gilolo y
los Reyes de Alaquian y Baehiam.
Cargáronse las naos y cuando estaban prestas para
partir y va La Victoria se había hecho mar afuera, no­
taron lo$ de la Trinidad uua gran vía de agua en este
barco, la cual no les fuá posible enco ntrar por más que la
— 68 —

buscaron los mejore a buzos (lcl país enviados por el Rey


de Tidore.
Por este motivo tuvieron que sacarla d tierra para
carenarla, y como eflta operación requería algunos me­
ses, convinieron todos de común acuerdo en que la Victo-
r ía partiese sola, pero no por el mismo camino que ha­
bla traído, ó sea por el Estrecho, sino siguiendo siempre
al O. hasta encontrar el Cabo de Catigaráu, y nna vez
encontrado, apartándose cnanto pudieran de las costas
para no topar con portugueses qne Frecuentaban mucho
aquello» mares por ser de su jurisdicción, seguir hasta el
Cabo de Buena Esperanza, y doblándolo, llegar de este
modo ¿ Espacia dando la primera vuelta, al mundo. La
Trinidad, una vez carenada, tomarla el camino del
NE. para arribar á las coatas de Mdjíco.
Asi se hizo, y el 21 de Diciembre levó anclan Irt Vic­
toria. qne al mando del notable marino Juan Sebastián
del Cano, piloteada por dos indios que mandó el Rey de
Tvlor» y con sesenta tripulantes, de los cu ale» trece eran
indios, hizo rumbo A la isla de M ore, y después de visi­
tar las de Malno, Timor y otras, y sufrir penalidades
sin cuento á causa de los temporalea y las enfermedades
que diezmaban la escasísima tripulación, doblaron el
Cabo de Buena Esperanza elG de Mayo, cortaron la equi­
noccial det 7 a la d o Junio de 1522 por los 3° 40‘ de lon­
gitud occidental de Cádiz, y el 9 de Julio Fondearon en la
tala de Santiago de Cabo VerdB.
Como esta isla pertenecía al Rey de Portugal, y este
tenia prohibido con estrechísimas penas el comercio de
extranjeros en sus posesiones especialmente do la espece­
ría, y navegaciones por los nmre» de su jurisdicción,
acordaron los tripulantes de la Victoria decir que iban
del Sur de América y que al cortar la equinoccial se les
habia roto el palo trinquete, eDcnyacomposicióu gustaron
— tío —

mucho tiempo, por lo cual tenían necesidad, de proveerse


de víveres que habían gastado.
Creyéronlo Los portuguesas y enviáronles lo que pe­
dían, pero, según dice P iga ffeU , en uno de Ion viajes qne
hizo á tierra la chalupa,fné conocido el secrato por indis­
creción de uu marinero y al saber que aquella nao venia
da las Molucaa cargada de especia y que era la única qne
quedaba de la expedición de Magallanes prendieron ¿los
trece hombrea que triDUlaban dicha chalupa y lo mismo
pretendieron hacer con el reato déla gente de la Victoria
-que se alejó & fuerza de velos, arribando ú Saolucar de
Barrante da el G de Septiembre y 4 Sevilla el 8 de 1522,
La vuelta al mundo estaba, pues, dada y cubiertos de
gloria Hernando de Magallanes y Ruy Faleiro iniciadores
y organizadores de la expedición, Juan Sebastián del Cano
«1 ilustre marino espuflol que con tanta pericia lo conclu­
yó y lo» diez y siete individuos que con ál regresaron al
Sevilla de los 239 que salieron 37 meses antes.

Lugar preferente debe reservar también la Historia


para Carlos I, el rey de España que tan pronto y con tanto
•entusiasmo aceptó los proyectos de Magallanes y Faleiro;
para Juan de Aranda, patrocinador decidido del mismo;
para el Obispo Fonseca, aa protector; para Cristóbal da
Haro por sus auxilios pecuniarios; para Juan Rodrigue?.
Serrano, descubridor del río de Santa Cruz, y en una pa­
labra pura todos los que tomaron parte en esta empresa
una de las mis grandes que se han conocido, que hizo dar
un paso de gigante á la ciencia geográfica y que acabó de
acreditar el nombre de España como protectora de toda
grande empresa, y de toda idea noble.
— 70 —
Yasí como Colón buscando camino nnevo para la India,
halló un nuevo continente, asi Hernando da Magallanes,
bascando solo un estrecho para llegar & las Molucaa, encon­
tró un gran Archipiélago desconocido La ata entonces en
Europa, el Archipiélago Filipino, cuya Historia princi­
pia, pues, verdaderamente el 9 de Marzo da 1521, quo
avistó Magallanes la isla de Yunagán.
NOTAS

( í} H a sido general creencia hasta hace pocoj


años, que estos mismos navegantes emprendieron otro
viaje en 1506, creencia fundada en un pasaje de H e ­
rrera, p ero hoy está probada la no existencia de tal
viaje. (Véase *Juan D ía z de Solía p o r José Toribio
M edina, Santiago de Chile 1897*)
(2 ) E l lugar de su nacimiento, como el de otros
muchos hombres ilustres, lia sido discutido. Fernando
Zfenis ha querido p r o b a r can documentos, que nació
en Villa de Sabroza, otros dicen que en F ig u e iro . Los
docuynejUos que existen en el A rch ivo de In d ia s, guar­
dan silencio sobre este punto, limitándose á decir que
era vecino de Oporto,
(3 ) A rgentóla.— * H isto ria de las Malucas*
(4 ) Toda tsla parte que signe de la biografía de
Magallanes, desde su llegada á Sevilla, hasta que fir­
mó las Capitulaciones en Valladolid, está sacada de
palabras del mismo Magallanes y de Faleiro, en una
declaración prestada en Sevilla el 6 de Novienibra de
1518. (Véase el Catálogo documento núm. 9).
(5 ) Rntj Faleiro, era probablemente de C u billd n,
según se desprende de los documentos que conocemos.
(Véase entre otros, en el Catálogo el núm. 22).
— 72 —

(ti) H a sido opinión generalmente acoplada, y


expuesta p o r la mayor parle de los historiadores, que
Magallanes para dar más fuerza d su* afirmaciones
tobré la existencia de un estrecho al Sur da América,
se valia de un globo terráqueo sobre el cual explicaba
la derrota que pensaba seguir, reservándose la situa­
ción del estrecho, para que o*.ro no se le adelantase y
emprendiese el viaje valiéndose de sus datos.
Llegaron algunos á decir que la seguridad que
mostraba en encontrar el mencionado estrecho, prove-
niade haberlo visto señalado en una carta hecha p or
Martin Behaim, que se guardaba en la Tesorería del
Ruy de Portugal,' pero estas aseveraciones no se apo­
ya», eu ningún testimonio fehaciente, sino sólo en el di­
cho de Pigaffeta,y es más que probable que fuese
invención de éste.
Está probado, sin embargo, que en un globo que
hizo en 1515, Schoemr, se señala el estrecho en un ñ -
tiü mny aproximado al- que verdaderamente oeupa,
u que p or consiguiente, al emprender Magallanes * v
viaje,pudo tener noticia de este trabajo.
Dos ejemplares de este globo te conservan, el uno
en Francfort y otro en IVéimar.
(Véase *E l estrecho de Magallanes y el Continente
Austral, en el Globo de Johannes Schoener* p or Wie*
$ert pág». 19 d 28.J
(7 ) Catálogo, documento núm. 4.
(8 ) Navarrete (y después qne él los historiadores
que lo copian) dice en su « Colección de viajes y descu­
brimientos,» íoww> cuarto, pág, X X X V I I :
• £n cierto es, que asi al Rey como á los de su Con­
sejo, pareció esta propuesta tan ideal como dificulto­
sa, por juzgarse entonces qne el continente americano
faun no enteramente conocido] se extendía de Norte á
— 73 —
S nf sin interrupción y sin dejar paso ó estrecho que
se pudiese atravesar para la comunicación de los dos
mares. Luchando con estas dudas y dificultades, di-
¡ataban faresolución del proyecto trayendo entreteni­
dos á sus autores: pero como éstos insistiesen en eilo
con empeño, deseando se hiciese jio r su mano é indus­
tria el descubrimiento de esta nueva derrota para lat
Malucas, te ofreció Magallanes d ir en persona d des­
cubrirlas................. etc.»
E s raro que el sabio historiador Sr. Fernández
Navarrete, escribiese este párrafo « » » apoyarse en
ningún documento, y teniendo sólo en cuenta lo dicho
por Maximiliano Transüvano, el cual en este punto
de las negociaciones de Magallanes en la corle, está
tan equivocado, que ni p o r casualidad nombra á Far
leiro, poniendo siempre como compañero de Magalla­
nes á Cristóbal de H aro, dice qne éstos llegaron d E s­
paña en 1618, que el Emperador ordenó el viaje en
Zaragoza; llama Miguel del Cano, á Juan Sebastián,
y comete otra porción de inexactitudes.
E n ningún documento de Magallanes, Faleiro ni
Aranda, se encuentra la más leve ahisión á estas di­
ficultades opuestas en la corte, antes por el contrario,
de todos ellos te desprende que debieron marchar las
cosas muy deprisa, pues habiendo llegado á Vallado-
lid del 8 al 10 de Febrero, el 23 de este mes estaban
ya extendidas las Capitulaciones, { Catálogo, docu­
mento núm. 9) tiendo un caso verdaderamente inau­
dito que el Rey que tantos y tan graves asuntos tenia
pendientes y que estaba celebrando Cortes, despachase
en 14 ó lf¡ días un negocio tan árduo.
No está tampoco probado r/no el Consejo y el Em­
perador creyesen irrealizable el hallazgo de vn estre­
cho que uniese los dos marest p or pensar que el eonli-
— 74 —

nenie americano te extendía sin interrupción de polo


ápolo, pue/i ya hemos visto que todos estaban conven­
cidos de su existe liria y mandaban constantemente
expediciones eit su busca.
Creemos, por lauto, que el inventar estos entorpe­
cimientos que no han existido, habrá sido sólo con el
laudable propósito de dar mds importancia á la em­
presa de Magallanes, que no necesita de estos adornos
para ser muy grande.
(9 ) Catálogo, documento núm. 5.
(10) Aunque todo esto y lo que signe lo dice el min­
ino J ív a r o da Costa en nua carta dirigida en 28 de
Septiembre de 1518 al Rey de Portugal, nos permiti­
mos creer que no seria tanto y tan duro lo que dijo al
de España, porque tratándose de un embajador que
habla d un monarca, no es el lenguaje más adecuado,
ni es de presumir que Tiingún R ey lo aguantase, mu­
cho menos tratándose de Carlos I que no ha tenido
fama de manso ni apocado.
Es presumible que de hablar asi, d ía s primeras
palabras hubiese acabado la conferencia de deplora-
ble modo para da Costa,
(11) Alvaro da Costa había venido d España d
negociar el casamiento de D * Leonor, hermana de
Carlos I, con el Rey de Portugal.
(12) E s la carta citada en la nota anterior, y co­
mo prueba del buen concepto en que tenia d los caste­
llanos y á Carlos 1 al honorable embajador, vamos d
copiar el itltimo párrafo, que dice asi:
« Y no cuide Vuestra Alteza de que dige demasiado
at Rey en lo que le dige, porque además de ser todo
verdad lo que dige, esta gente, como digo, no siente
nada, n i el Rey tiene libertad de hacer nada p or si>
y por eso se le deben creer menos sus cosas.*
— 75 —

(13) E n loa libros de cítenla y razón de dicha Ca­


ta, té lee al folio 90.
* E h si«le días del dicho me» de mayo de mil r qui~
niautos e diez e ocho año» se jiasan en dala ai dicho
t6seore.ro setenta mili maravedís que este dia dió t pa ­
gó a femando de magaüairis e al bachiller R uy falero
a cada h no treinta mili niaravedit p or virtud de uria
cédula del rey nuestro te ñor fecha en Araitda a diez e
siete dias del mes de abril deste dicho año los qtiales
su alteza les manda dar para ayuda de coala y la d i*
cha cédula con carta de pago de los sobredicho/t está
en poder del dicho tesorero.»
(14) Siempre qne de loa preparativos de este via­
j e se ka hablado por lot escritores nacionales y ex­
tranjeros, te ha dicho como cosa corriente, que lot
oficiales de la Casa de la Contratación de Sevilla,
eran enemigos irreconciliablet de Magallanes y que
p or odio áéste reí rasaban y entorpecíanla expedición.
Tan, unánime y tan antigua es esta creencia, que
parecerá temeridad el querer destruirla.
Vamos d intentarlo no obstante.
Cuando Magallanes y R uy Faleiro llegaron d Se­
villa d empezar loa preparativos de la armada, eran
oficiales de la Contratación Juan de Aranda, Sancho
de Matiemo y Pedro de Itasaga, que desempeñaban
los cargos de factor, tesorero y contador respectiva­
mente.
¿Cueíl de ctlot podra ser enemigo de etlosf
¿Juan de Arandat N o sólo no podia serlo, sino
tjne era el primer interesado en que la empresa saliese
adelante, pues por escritura otorgada en Valladolid
en 23 deFebrero de 151S(Catdlogo,documento tuim. 4)
y de que ya hemos dado noticio, ib a ganando la oda-
ira parte de lodo el producto que del v tajee te o&íuvtV
— 7C> —

se. No es de suponer, p o r lanío, que pusiera obstácu­


los, vino que facilitase lotlo lo que estuviese de su parte.
iSeria el enemigo Sancho de Malicnzot
Conocidísimo et el suceso ocurrido en el río el 22
de Octubre de 1518.
Magallanes, ipie tenía nec.esidail de varar una de
tas naves, utilizando para ello la marea que era muy
temprano, fué á las tres de la mañana, á donde se ha­
llaba la dicha nave, y por no hallarse terminadas las
¿anderas con las armas de S. M. que se habían de co­
locar en los sitios de costumbre, ordenó se colocasen
otras cuatro con sus armas en los cabrestantes acos­
tumbrados, siit fijarse en que aun no estaban puestas
las del Rey.
L a gente qne presenciaba la varadura empezó d
murmurar, creyendo que Jas banderas puestas eran
del Rey de Portugal, y un alcalde de la mar que á la
sazón allí se encontraba, aconsejó al pueblo que arran­
case y tirase al suelo las banderas: protestó Magalla­
nes, dió parte el Alcalde al Teniente de Almirante,
quiso ¿ufe prender á Magallanes y el Doctor Sancho
de Matienzo que allí te hallaba, salió á su defensa in­
crepando á los que tal pretendían hacer, los cuales le
prendieron á él y le amenazaron con las espadas des­
nudan ((. ’at álogo d ocumento n ti ni .8) sobre #u cabeza. P e­
ro no se contentó él doctor con esta defensa, sino que
inmediatamente escribió al Rey dándole cuenta de lo
acaecido y pidiéndole el castigo de los cnlpables, con
tal interés, que el Rey le contestó dándole las gracias
y ordenando al Asistente de Sevilla abriese informa­
ción para el castigo del desacato hecho á su. capitán.
(Catálogo documentos números 147 á 150.)
N o querría muy mal á Magallanes quien tanto se
interesaba p o r él, y que tan su aruigo siguió mostrá»-
— 77 —

dote, qu¿ fuá nombrado albacea en su testamento. ( Ca-


tálagodotumicnto núm. 73) otorgado e» Agosto de 151U.
Y demostrado que ni Jnaiide Aranda ni Hatirnso
eran enemigos de Magallanes, queda dicho también
que no lo seria Pedro de Isasaga, pues aunque no fue-
se más que por espirita de compañerismo, no es fácil
qne se opusiese á sus otros dos colegas. Además no cons­
ta en ningún documento la más leve queja de los capi­
tanes en su contra.
L o mismo puede decirse de Juan López de Recalde
que desempeñó también el mismo cargo.
(15) E n Real Cédula de 10 de A bril de 1519, dice
ya Carlos I:
* convernia que fuese un 3.a con lo» dichos portu­
gueses para en caso de muerte o para tanvien si los d i­
chos portugueses uo sigiiiesen la derrota que deben
para acabar el viaje que van a hazer y por ventura no
tavieaen vuen ñn para las cosa* (le ntro servicio, ¡/o vos
mando que desde agora cmnenceis a pensar que per so -
ñas abrá en esa caira para que vaga p o r tercero con
los dichos port ugueses....... etcétera.)»
(16) En 1512, diez religiosos de esta orden, p ro­
cedentes de Erija, se establecieron, en Sevilla en la pa­
rroquia de San Miguel. E n virtud de cierto contrato
celebrado con la Cofradía jiropietaria de la ermita
de San Sebastián, en Triana, les fué cedida dicha er­
mita con su cementerio anexo, lomando posesión de
ella en 20 de Diciembre de 1516, siendo consagrado
en 28 de Noviembre de 1517 p o r el obispo de Velan-
día, el convento qne alli se estableció, bajo la advo­
cación de N tra . Sra. de la Victoria, y haciéndose en
8 de Diciembre de 1524 la erección Real.
E l miércoles 22 de Ocinbre de 1704 entre las once
y doce de la noche, dia en que se despidió á los opera-
— 76 —

t í o s que habían estado ocupado» e u spí reedificación,



jutr haber sido destruido anteriormente p or otro tti-
cendio, se declaró un fuego tan enorme, que según los
¿zvtores contemporáneos al resplandor que causaba,
se podía viuy bien leer ttna carta desde cualquier
punto de la ciudad. (Nos parece mucho resplandor,)
Tardóse en reconstruirlo tres años, empleándose en
la obra más de 90.000 escudos, y en el tiempo que me­
d ió de -Diciembre de 1707 á Febrero de 1708, fu¿
inundado siete veces. Sufrió otras muchas calamida­
des i inundaciones que lo llévaroii á la mayor ruina,
■dándole el golpe de grccia los franceses que al entrar
en Sevilla en t$10, convirtieránlo en alojamiento de
sus tropas, y en 1811 se utilizaron sus materiales pa­
ra otras obras. Sólo quedó la Iglesia, que al fin ha
sido también victima del ttempo, no conservándose
hay ni señal del sitio donde estuvo, el cual se conoce
sin embargo, por saberse que el convento de Nuestra
JSeftorade la Victoria era colindante con el de los fie-
medios, que aún existe.
E n cuanto « la imagen de Ntra. Sra. de la Victo­
ria, de lauto valor histórico, por la devoción que le
profenaba Magallanes, p o r el solemne acto qne presi­
dió y por llevar stt nombre itna de las naves de la ex­
pedición, la primera que dió la vuelta ál mundo, ha
sido más afortunada, y se conserva, si bien en lamen­
table estado, en la Iglesia Parroquial deSanta Ana
(Triana) capilla de las Sanias Patronas de Sevilla,
,Insta y Rufina. Durante la invasión francesa, estuvo
depositada en casa de una familia de apellido M ora-
les, pasó luego á una capilla que existió al lado del
que hoy es convento de Miuiman, en Triana; estuvo al­
gunos años en este convento, y por último, fné llevada
xtl sitio que hoy ocupa.
— 79 -

(17) Véansé, en el Catálogo, Ion documentos ?ili­


mero* 131,132,170, 176, 177,178,17/*, í«/ , / « , 183,
186, M 3 , 206 y 208.
En los libros de cuenta y razón de la Casa de la
Contratación de Sevilla, nóminas, etc., viene figuran­
do Ruy Faleiro hasta el 29 de Mayo de 1556.
N o creemos precito llamar la atención de nuestro»
lectores acerca de estos dalo» que punen perfectamente
en claro la vid»'d el bachiller Faleiro, á quien todoa
los historiadores, suponían hasta hoy, muerto poco
después de salir Magallanes para el Maluco.
(18) •Eli la Tipografía Hispalense* de D . Fran­
cisco Escudero y Peroso. Madrid 1894, hemos visto la
papeleta siguiente:
•Faleiro, Francisco.
• Tralndo de la Esfera y del arte con el regimiento
de ¡a* altura#, •
* E/i Sevilla p o r Juan Cromberger11535.*
E n 4,'**
A más de mencionarlo Nicolás Antonio encuentro
citado este libro en el Indice de la Biblioteca del N o ­
viciado de Madrid, aunque ya no existe el ejemplar en
mis estantes.*
(19) ■ E l historiador portugués Barran, en su obra
D‘ Asia da á entender qne Juan de Cartagena y Pedro
Sánchez de Reina, fueron recogidos p or la nao San
Antonio, cuando ésta separándose del resto de la escua­
dra volvió d España. (Decada 3 lib. 6 cap. 9), Ar¿ten­
sóla en su Conquista de las Molucaa, (libro I pág. 17)
lo asegura de mi modo terminante, at>i expresar eu
que se funda para ello, y modernamente el erudito
escritor chileno Sr- Medina en su Colección de docu­
mentos pura la historia de Chile y el alemán Cronav en
su libro América, entre otros, dicen:
— 80 —

E l primero: • Cuando.Gúmez que mandaba la nave


San Antonio, despuis de haber abandonado á Maga­
llanes en el estrecho, recaló en el puerto de San Julián,
loa recogió tí bordo ;/ lo» comhrjo d España. (Tomo
2.apdg. 432.)•
E l segundo: ‘ Navegando á lo largo de la costa de
Patay onia, llegaron al cuartel de invierno del puerto
de San Julián, recogieron al capitán Cartagena y al
capellán Sánchez de la Reina, lleváronlos á bordo y
él 6 de Mayo de 1521 llegaron á España.'
Pero esto no ea cierto.
Juan de Cartagena y Pedro Sánchez quedaron
abandonados en la costa Patagónica y no fueron reco­
gidoa p or la San Antonio.
Cuando esta nao volvió á Sevilla venia por tu ca­
pitán Gerónimo Guerra y claro es que a i hubiera es­
tado en ella Juan de Cartagena, él y no otro hubiese
sido el que la mandara: además, en caria que Juan
López de Recalde dirigió desde Sevilla al Obispo de
Burgos en 12 de Mayo de 1521 dándole cuenta de la
llegada á ente pilarlo de la San Antonio, le dice que lo»
tripulantes de ésta refieren que Magallanes «desterró
¿ echó en tierra en el dicho negro puerto al dicho Jnan
de Cartagena, con el dicho capellán con sendas late-
guitas de vizcocho e sendas botellas de vino que loju z-
ganpor más mal librados según la tierra donde que­
daron que á los afroa que hiio cuartizar. » (Catálogo
documento núm. 24.)
E l obispo de Burgos D . Juan Rodríguez de Fon-
seca, dice covMstaiido á esta carta (Catálogo do­
cumento 163 párrafo 4.") *yo pienso que será me­
nester enbiar alguna carabela á buscar á juau de car-
(ajena, por esto conviene qne de los cinco mil pesos de
— 81 —

oro t¡ne han venido agora rle la isla de san jtian f.o~
meya alguna pa rís...'
P o r último en 10 de Ocluiré de 1537 otorgase una
Real Cédula para que te pagasen á D * Catalina tIr
Cartagena, hija y heredera de J íuiu de Cartagena
48.217 maravedís qne importaron las mercaderías á
que aquel tenia derecho y que vinieron en las naos San
Antonio y Victoria, (Catálogo documento número 12lh
tas cnales, naturalmente hubiera recogido él en per­
sona, caso de volver á España.
(20) Pigaffelta, Navegación y descubrimiento de la
India superior publicada en castellano p or el S r, don
J. T. Medina en su Colección de documentos para la
historia, de Chile, tomo 2.Qpág. 417.
(21) Según la carta publicaría en 1812 en Londres
por D . José Espinosa.
(22) Pigaffeta.
(23) Como esta afirmación es nueva, y como á nni­
chos causará sorpresa, por estar acostumbrados á oír
continuamente hablar sólo de la prudencia de Maga­
llanesi, de su tado político y demás, asi como del odio
de los españoles que llevaba en la Armada, etc., ele.,
bueno será recordar en apoyo de lo Qite decimos, la
conducta seguida con Juan de Cartagena, de la cual
hemos hablado ya en otro lugar, y con lo que empezó
á demostrar el poco caso que hacia de las instruccio­
nes que el Rey le diera, pues por ellas, según sabemos,
era Juan de Cartagena su conjunta perdona y no su su­
bordinado.
N o nos parece que es muy prudente ajar y menos­
preciar á un eapaño/ qne era tan jefe como ¿l en una
Armada compuesta en su mayor parle dé españoles,
¡tino por el contrario muy apropósitopara provocar
sublevaciones y dar a', traste con la expedlvUlu.
— 82 —

jEl bajar á lisrra en Moctán con tan poca fuerza,


sin necesidad y sólo p o r nn imjiulso de orgullo, aun
cuando éste fuese con ánimo de hacer ver á los Zebua-
nos su poderío, y tenerlos vida sometidos, tampoco es
un acto prudente, sino inténsalo y opiiesto á tur ins­
trucciones, la» cttal.es en #« párrafo 14 le decían:
tItem, Porque d nuestro servicio cumple que vues­
tra» persona» ho se pongan en tierra de qne podáis
recibir daño, vo» mandavios que no safgais á tierra....
etcétera.»
Creemos, pues, que debe reducirse la figura de M a ­
gallanes d me justos términos; hacer resaltar bus mé­
rito», pero sin ocultar su» fallas.
Magallanes es grande, es insigne, y tiene un puesto
de honor en la historia, por *n atrevido proyecto, por
,tp constancia en llevarlo á cabo, por el descubrimien­
to del Estrecho y por sus conocimientos náuticos; pero
*u falla de prudencia y su genio altivo, estuvieron á
punto dos veces de malograr la expedición: la prime­
ra cuando dió lugar d la sublevación de Cartagena,
Quesada y Mendoza; la segunda cuando salió á pelear
«n Mactdn.
También se ha declamado mucho sobre la oposi­
ción y animosidad de lo» españoles para con Maga­
llanes.
Ya hemos visto el fundamento de esta» afirmacio­
nes en anteriores notas; réstanos aqui sólo repetir uva
vez más que esto no es verdad, qne en España sólo en­
contró amigos y facilidades para mt empresa, y que si
9)i Sevilla estuvo detenido algunos meses antes de lo­
grar hacerse d la mar, debe atribuirse esto d los trá­
mite» necesarios pa ra el desjtacho de una expedición
tan importante, y n o á otra cosa.
Si los españoles hubiesen sentido odio hacia Maga-
— 83 —

llane#, cuando éste niand ó asesinar d Luís de hiendo,


sa, cuando descuartizó á Gaspar de Quesada ¡j des­
terró en m u país de talvajes d Cartagena y Pedro
Sánchez de Reina, seguramente no hubiesen tenido
necesidad los indios de Muctáu de concluir con su «iría ,
pues se la hubieran tpiitado los tripulantes de « « »
barcos.
Los españoles todos, desde Carlos I que despachó
sus peticione» con una ñelerúlad pasmosa, hasta el úl­
tim o grumete, no hicieron más que ayudarle con no
biaza.
Si hubo un momento en que la indignación estalló
y si alg unios españoles se insubordinaron, //a hemos
visto que no fti¿por culpa da nuestros compatriotas.
(24) Los europeos muertas en el acto, fueron:
Cristóbal Rabelo, capitán entonces de la Victoria;
Francisco de Espinosa, marinero; Juan de Torres,
hombre de armas; Rodrigo Nieto, criado', Antón Ga-
grumete, if Pedro, criado del alguacil Gonzalo
Gómez de Espinosa. Los dos que fallecieron despvé#
á consecuencia de las heridas se llamaban Antón de
Escobar, sobresaliente, y Filiberto, lombardero, (Re­
lación da todas Ins perdonas que fallecieron en la A r­
mada da Magallanes. Catálogo, dccumento nvvie
ro 27).
(25) Pigaffeta, cuya obra hemos diado ga en otro
lugar, embarcó en Sevilla con Magallanes, y filé vita
de los pocos supervivientes de la expedición. De vuel~
la de ésta, escribió un libro titulado «Navegttrión y
(lestnibrirmento de la India Superior» hecha por mi, A u-
tnnio Pigaffetta, genlil'homltre vürentino, caballero
de Rodas, dedicatlo al muy excelente ¡¡ muy ilustre
señor Felipe ViUers Lisle-Adam, Gran Muestre de
Rodas.»
— S4 —

Ede Iibro contiene la relación mátt completa clef


viaje de Magallanes y del Caito, que hasta hoy s& co­
noce, y haciendo caso omiso de ciertas supersticiones,
t;omo creer qne San Telmo visitaba con mucha fre­
cuencia las naves, que el demonio se aparecía á los pa­
tagones muy á vienudo, y otras cosas por el estilo,
j>ropias de su época, asi como rebajando tres cuartas
partes d la importancia del papel que el autor se atri­
buye en la empresa qne relata, es obra muy recomen­
dable y necesaria para el conocimiento de este primer
viaje alrededor del mundo.
( 2fí) Navarrete, en #u Colección de viajes y descu­
brimientos, duda que la traición fuera tramada por
instigación del esclavo Enrique, fundándose para
ello en que éste ftié de los muertos en el convite, según
consta de las listas que se conservan, y qne p or lo tan­
to no es probable que el mismo autor de la acechanza
f¡tese victima de ella,
Navarrete en este punto está equivocado, jEl escla­
vo Enrique no murió en el convite, pues dice Pigaffct-
la, refiriéndose á los que d él fueron, qne d * lodos los
degollaron, con excepción del intérprete que se había
unido d los i.ifefíos, • y cuenta que estas palabras fue­
ron pronunciadas p o r Juan Rodríguez Serrano, tes­
tigo presencial, cuando desde la playa demandaba
socorro.
E l que figure en lat listas de los muertos, no quiere
decir nada, pues estas listas fueron hechas en los bar­
cos, en lá* cuales no se sabia naturalmente quien ha­
bía muerto y quien había escapado con. vida, sino so­
lamente los que quedaron en tierra.
Los qne asistieron al convite, y quedaron en Zebú,
muertos ó prisioneros, fueron:
Duarte Barbosa, Juan Rodríguez Serrano, Luis
— 85 —

Alfonso, Andrés de San Martín, Sancho de Htredict,


LmSii Espoleta, Pedro de Val derrama, Francisco
Martin, Simón de la Rochela, Cristóbal Rotlrigtte:',
Francisco de Madrid, Hernando de Aguilar, Gui­
llermo Fenessi, Antón Rodríguez, Juan Segura. Frai. -
c¡*f:o Picara, Fernando Martin, Antón de (roa, Ro­
drigo de Ilurrir'a, Pedro Tierrero Iíartiga, Juan de
•Silva, Ñuño y Enrique de Malaca.
(27) E l P. F r . Juan González de Mendoza, Histe­
ria de las cosas más notables de la China, dice que <á /o>
uavios mayores que son para navegar lejos, llaman
juncos, y cuando te hacen fie intento para cosa» de
guerra loi hacen grandes con castillos altos de jjopa
U proa al modo de los que traen las naos de Lavante //
las de los portugueses que van á la India.*
AUTÓGRAFOS

Ju a n S e b a s t ia n d e l C a n o
CATÁLOGO
De los documentos referentes al viaje
de M agallan es y del Cano
q ue se conservan en el

AHCMYO COTRAL BK ISDIXS


Documentos referentes al viaje
de Hernando de M agallanes
y Juan Sebastián del Cano

PATRONATO

1 1403.—4 Mayo, Ruma

Bula de Alejandro V I ‘ Inter cfflttcrB divina Majestati


beneplácito, opera» concediendo á los Reyes Católicos y
sus sucesores, las tierras descubiertas y por descubrir en
Indias, según la linea de demarcación que en ella se ex-
presa-

Pergamino, ñífo p or 405 nía.


Fállale el sello.

1. I. 1., mim. 3. Navarrete T. í.° P. 28.

(E n ¡os inflicta del Archivo »e ha considerado


siempre osla linla como copia de la de 3 de Mayo,
siendo así que ¿on completajuente dinlintaí, puei eu
la del 3 se concede la propiedad de lo descubierto i/
por descubrir en Iadiar, tin limUacionet, mientra*
— 32 —
■(pie eu la del 4 se fija la célebre linea imaginaria de
polo dp olo).

íí 1 4 0 » . —2G Septiembre, Roma

Bulii de Alejandra VI «Nudum Siquidem oinnes et


rslngula* Insulnin» aclarando y ampliando lo concedido ¿
le»* Royes Católicos por lu de 4 de Mayo del mismo año,
•de lo que se descubra en Indias.

Pergamino, 495 por 380 m*.


Sello plúmbleo pendiente de cuerda.
ílay dos ejemplares.

1. i . núm. 2. Navarrele T. 1.a P 404.

{ Equivoca la fecha y pone 25 de Septiembre).

3 1 4 0 4 .—T Junio, Tordesillas

Capitulaciones entre los Reves de España y el de


Portugal.
Por eilaa se conviene en qne la linea de demarcación
señalada por Alejandro VI se traslado d. 370 leguas al
O. de las Azoros.

Vitela, con sello plúmbleo pendiente dé sedas de co­


lores.
7 hoja« de 325 por 250 mir.
[E n cata» capilulacioite» te fundaba Magallanes
para creer que el Maluco pertenecía d Ejtpañaj.

1. 1. 1., núm. 6. Xavarrete T. l.n P. 430.

4 1 5 1 8 .—23 Febrero, Yalladolid

Escritura firmada por Hernando de Magallanes y Ruy


— 5+3 —

Faleiro, comprometiéndose 4 dar á Juirn de Aranda la


octava purte del producto que obtuviesen de la Armad»
de la Especería.
( Inclusa en una información contra Juan de
Aranda.)

i. 2. 1.-, ntím. 3. Navarrele T-, 4.aP< 110.

5 B I S F E C H A . — (1518.) Valladolid

Memorial presentado al Rey por Magallanes y Falei­


ro aefialando las condiciones en que se comprometen á
emprender el viaja & la Especería.
1. 2. núm. 7. Novártele T. 4.a P. 113.

G 1 5 1 8 .— 22 Marzo, Valladolid

Testimonio de la« capitulaciones celebradas por el'


Rey de España con Magallanes y Faleiro para emprender
éstos el vinje á la Especería.
1. 2.1., núm. 1. Navarreté T. 4.a P . ¡10,

7 1 5 1 8 .— 1G de Agosto, Sevilla

Carta de los Oficiales de la Cana de la Contratación i


S. M., noticiándole la llegada de Magallanes, y que no-
hay fondos bastantes para los gastos que ocasionará, la.
Armada de la Especería.
2. 5. núm. .9.


— D4 —

imny aUo é mu// poder oso Señor


re'jebimos la carta de Vuestra A!tasa fecha a veyn'e di
jullio cotí el ooviendador mayailans capilan de Vneu­
tra Alteza e obitnos mucho plaser con su benyda y con
la determinación que con el se fia tomado de la Arma
da pero p o r que solaviente nos dize que gasteino* y p a ­
guemos el coste de los cinco nabiosde los cinco myfl pe*
sos de horoque huyamos en esta casa y ansí/insumo nos
mando que paguemos todas las cosas que lleve a cargo
de comprar el capitán Artieta en bizcaya del dicho di­
nero de los dichos cinco myli pesos y crehemos rjve no
abra abasto en ellos y no nos manda de donde aj/amos
de probeer la demasía qne mas costaren y en ty mismo
las cosas qne coviencamos a comprar y a probeer para
la dicha armazón que conbiene seguud el tiempo svjilt-
cantos d Vuestra Alteza que nos mande escrelir ni ¡jan-
taremos de este otro dinero que agora es venydoque soit
X X V I I mil y tantos pesos como a Vuestra Alteza tene­
mos escrito por qne yo el doctor no querría gastar sin
mandamiento expresada Vuestra Alteza aunque conoz­
co qua ay necesidad vincha tle lo hazery todos lotean ot­
eem ai ser muy onrrosoy muy provechoso a serbicio da
Vuestra Alteza y al bien de su asiendo y pracacho des-
tos tus re y nos y por que al obispo de burgos escribimos
mas largo de cosas particulares desta negociación y el
ynformara a Vuestra Alteza deltas no dezimos mas de
quedar rrogando a nuestro Señor prospere la vida y
rreal estado de Vuestra Alteza con acrecentamyento
de mas reynos e seiiorios p or largos tiempos como por
Vuestra Alteza es deseado y es menester para tmla la
chrisliandad en Sevilla a X V i de Ayosto de liilfi
de Vuestra Alteza
muy humildes y leales servidores
que sus rreahs pies y manos vesan
— 95 —

doctor TuatienQo—johan de aranda=jwdro de y nasa


gat* ( con sus rúbricas.)

8 1 5 1 8 .— 24 Octubre, Sevilla

Carta de Hernando de Magallanes al Bey sobre cana­


tos referentes i la Armada que va al descubrimiento de.
la Especería y quejándose de la poca ayuda que encuen­
tra en el Asistente de Sevilla y sus Teniente».
I, 2. 1., mhn, 2. Navarrete T. 4.° P . 124.

9 1 5 1 8 .—G Noviembre, Sevilla

Información hecha en Sevilla en virtud de Real Cédu­


la de 19 de Octubre da 1518 sobre el concierto que Maga­
llanes y Faleiro hicieron con el factor Juan de Aranda,
comprometiéndose á entregarle la octava parte de la»
utilidades que se obtuvieran del viaje i la Especería.

( Van inclusos otros documentos referentes á dicho


concierto.)
1. 2. í - , i i ú t i i , 3. Medina T. P , 21.

10 1 5 1 9 .— 10 Abril, Barcelona

interrogatorio hecho á Magallanes para probar que


por cansa de Juan de Aranda no pidió aquél al Rey todo
lo que tenia pensado para emprender el viaje á la Espe­
cería, conformdndoHe con mucho monos.
1, 2. /, núm. 3. Medina T. /.* P . 54.

1
— 9(5 —

11 1 5 1 0 . — S Moyo, Barcelona

Instrucción que dió el Rey ú Magallanes y Faleiro


para rra viaje ¿ la Especería»

1. 2. /, núm. 8. Navarrela T. 4.° P. 130.

12 1 5 1 0 .—30 Junio, Sevilla

Memorial & S. M. de Juan Rodríguez Serrano, Andrés


de San Martin, Juan Rodríguez Mafrft y Vasco Gallego,
pilotos que Fueron eu lo expedición de Magallanes, pi­
diendo aumento de sueldo.

J. 2. í, núm. !). Medina T. 1 P . 83.

12 15 l o . — Julio y Agosto, Barcelona

Autos ¿ instancia de Juan de Aranda, sobre premiar


los servicios que éste hizo &la Corona, logrando que Ma­
gallanes y Faleiro no se volviesen ¿ Portugal, de donde T&
ofrecían muy grandes mercedes, etc., etc.

(Liclnro* en la Información de Sevilla ya citada.)

1, 2. J, núm. 8.

13 1 5 1 0 .— Agosto, Sevilla

Diligencias efectuadas con motivo da la orden qne dió


el Rey para que no fuese Faleiro en la Armada de Maga­
llanes; sobre el nombramiento de escribanos, desponse-
— 97 —

ros etc., y limitación del número de portuguesa* qne ha*


brían de ir en dicha Armada.

1. 2. 1, núm, 8. Navarrete T. 4.° P . 15C.

14 1 S 1 9 .—G Agosto, Baraelona

Real Cédala mandando que del producto qne ee obten*


ga de las armadas de Magallanes y Gil González Davila,
se separe la vigésima parte qne h« aplicará A la reden­
ción de can tiros, asf como los bienes de los expediciona­
rios qne fallezcan abintestato.

( Forma parle de unos Autos á instancia de Fran­


queo Valenzuela, reclamando su sueldo como tesorero,
ríe dicha vigésima parte.)

t. 2. 2, núm. 5.

2
• -Doiia Juana e D . Carlos &.
por quanto nos mandamos al 2 >reaente enbyar ana ar­
mada con femando de magall ains i Ruy faíero Bata­
lleros de la orden de Santiago nuestros capitanes a
cierto descubrimiento en qué van cinco navyos prove//-
dosde lagente e mautenimientosde cosas necesariaspor
ríos años e derla conlya de mercadurías para lo» res­
cates qne en fas tierras e yslat que la dicha armada
rlescubryere se o vieren de hazer e asy misino nlra o r ­
inada al descubrimiento de la mar del ¡ur cou Andrés
uyñopi/loto de que va par capitan Oylgonsalez de ari-
fa nuestro contador de la yeta española t pirque nuca-
tro Señor guie eendtrcce las dicfias orinadas e la*
'/iw de aquy adelante e hizieren en las dichas dentar-
— m —

cacianea e las lleve e trajea en salvamiento e con la


prosperidad que deseamos e en reconocimiento de las
mercedes que de dios nuestro señor cnnt i nirámente
rsseebymos especialmente en nos dar e descnbryr las
tierras e y si a» que nos a descubierto e cada dia descu­
bre por su pnfinita mysericordia e bondad et asy mis-
vio p o r lot merytos de obra tan pya et santa el tan
nescesarya como et redemir los cavtivos cristianos que
están en poder de lo8 henemigoe de nuestra santa fée
catholyca en mucho peligro queremos y es nuestra
merced voluntad et mandamos qne de lodo ¿(i que dios
mediante en los dichos viajes que agora se ha sen el
hatan de aqtii adelante descubrieren et se truxeren á
la nuestra casa de la contratación de sevylla asy por
rescate et cavalgada ó presa como en ottra qnalquier
manera se ovyere asy en la mar como en las dichas
tierras et yslas se saque de todo ello la veyutena parte
la cual desde agora para syenpre jamas concedemos
et aplycamotpara la dicha redenpción de captivose¿
para otlras obras pias el santas que p or nos fue acor­
dado et mandado lo qual gaste et distribuya el muy
Iíeberendo yncrisclo padre arzobispo de rrosan o el
obispo de burgos del nuestro consejo en las cosas se-
gttnd et de la manera qne por noa le fuere mandado e¿
ordenado et %or esta nuestra carta mandarnos et fate­
mos saber desde agora d los nuestros govemadores
capitanes et oficiales de contratación et a todas et qva_
lesquier personas que ovyeren de contratar et armat
et contrataren et armaren asy p or nuest ro mandado et,
re* nuestra costa como en ottros qualesquier persona
con nuestra licencia etpor nuestro mandado ó en ottra
qnalqnier manera de aqui adelante para las dichas
tierras et yslat que agora se descubrieren et descubry
ran de aqui adelante paguen et fagan pagar la dicha
— U9 —

ivi/utpjia parte para la redención de cavtivos el oltra*


obras pijas el santas que p o r nos fuere ordenado e/
í,mudado caso que en el contrato et capitulaciones que
hi tyeren non vaya declarado qne la a de pagar por-
como ditho es nuestra voluntad es que esto este de­
terminado et se cumpla perpetuamente otlro ay p or
quí se¡f mui la distancia del camino que las dichas a r­
madas con el ayuda de nuestro « f l o r an de hir acaes-
cira fallcscer algunas personas de las qne van eu la
dicha armada syn hazer testamento o syn dcxar here­
daros dentro del quarto grado d quien pertenezcan los
lf//ínM que ansy dexare et. deseando tpte para tan san-
fa obra aya mayor socorro et ayuda hordenamoa et
ni tildamos que ai algunas personas faflcscieren en las
d ¡chas armadas que agora se fazen et haran de aqiii
mídante syn hazer testamento rii dexar herederos que
de derecho devan heredar sus byenes que todo» los di­
chos byenes qne paresciereu de las tales personas sean
para la dicha redención de cativos el ay dexaren fe-
ch't testamento et en el tal testamento no declaracen
herederos ó despms 110 pareciere fechas las diligen-
riat que de derecho se requieren et seyendo syn perjuy*
zio de los herederos ay en algún tyenpo parescieren
conforme a derecho mandamos que cnnplvlas las
r,tandas del dicho testamento todo el remanente de loa
dyrhos byenes aea para la dicha redención de cat ivos
et ultras pyaa et santas como dicho es el porque eu la
cobranza de lo susodicho any en la dicha veintena co­
mben todos los bienes ¿ hasyeuda que remanescieren
de tos diihos difuntos de qne como dicho es no aya
hender >¡t dentro del quarlo grado aya entero recaudo
e' segurjdad el las personas rju? lo ovyere de aver se­
pan a quien an de requeryr para saber lo quet defan-
tn dexó eí man l o . .. ......................................................

BHm
fecaW«ton*friftEs»wrta
— 100 —

(Sigue el nombramiento del tetorero de la dicha


veintena parte á favor de Francisco de Valenzuelo.)
Fecha en Barcelona a aeys dias del vie« de agotlo
de miU el quinientos et diez et nueve ailot.»

Id 151®.—0 Agosto, Sevilla

Información hecha & petición de Hernando de Magalla­


nes para probar que por falta de españoles que quintarán
alistarse «n su Arcuada, tm o qué admitirá muchos grie­
gos, venecianos, sicilianos, franceses y portugueses.

1. 2. 1, núm. 0. Medina T. 1.° P. 93.

16 8 IX FE CU J l.—1,1510)
Memoria que dejó al Rey, Hernando de Magallanes,
cnando emprendió su viaje, y en la que declara las altaras
y situación de las islas de la Especería y de las costas y
cabos principales que entraban en 1& demarcación de la
Corono de Castilla.

í, 2.1, núm. 13. Medina T, í,° P. 112.

17 S IS F E C H A .-<1519)
Lista de la gente qne fné en la Armada de Magallanes,
expresando los cargos que desempeñaban.

/. 2 . I, núm. C. M edina T. /." P . 113.

1
— 101 —

18 1 5 1 9 .— 24 Agosto, Sevilla

Extracto del testamento de Magallanes.

(Está en vnos oído» d ingtanria de Lorenzo de Ma­


gallanes^ sobrino de D . Hernando, sobre el cumplí-
miento d¿ las capitulaciones que con este se hicieron.)

1.2. 3, núm. 8. Inédito

3
(Navarrete publica un extracto más breve.)

19 A l » F E C H A . -^.15111 Sevilla)

Relación del coato que tuvieron las naos, municiones,


pertrechos y mantenimiento* de la Armada de Maga-
llunes.

1. 2. i., mim. 10. Navarrete T. 4.a F. 16BÍ' *

SO 1 3 2 0 .— 19 Abril, Puerto de S. Julián ^

Información hecha por mandato de Hernando de Ma­


gallanes para averiguarlo ocurrido en la nao San Anto­
nio, la cual tomaron Ganpar de Queaada y Joan de Car­
tagena, con gente armada, encerrando á bu capitán
Alvaro de Mezquita, hiriendo al maestre Elorriaga y co­
metiendo otros desmanea.

1 2. 1., uúnt. 17. Navarrete T. 4.a P, 189.

1
( Publica la signatura equivocada.)
— 102 —

21 H l l i F E C H A . — (1020, Cubillan)

Carta de Rny Faleiro al Curdenal Gobernador de


Castilla, dándole cuenta de tjue lia sido preso y suplicó ti"
dolc se interese con el liey deEnpaña para íjue éste ejjcrit'n
al de Portugal en su favor.

1. 2. l,i núm. 12. Medina T. 1.a P . 148-

22 1 * * 0 . —31 Julio, Sevilla

Carta de los oticialca de la Caso, de la Contratadón ¡<l


Cardenal Gobernador, dándole üuents, entre otras cosris,
de la prisión de Rny Faleiro en Portugal.

2. 5. I.


• illustrisimo lie verendísimo y muy magnifico
señor
Como Vuestra ¡/Iustrisima Seiloria vera p or uimi
carta que el Comemlador rruy falero servidor de
Vuestra Señoría Heve mudísima que con francisco fu­
lero tu hermano levador desta ymbio parece que ti
dicho Comeiuladür rrtiy falero fue preso por monda­
do del señor rrey de portogal en un lugar qne se llama
Cubi!lana que es en el rret/uo de Portogal de donde
et natural el dicho capitan el qual parece sa aírevt/o
a ir desde esta c ilulad a fin de se sanar y goarecer de
eu enfermedad lo mas secretamente que pudo sin dar
parte d nadie y segund p o r la dicha su carta parece
el a seydo y te viuy mal tratado con graves presiones
de sierra desde el día de san juan balista que pano
— 103 —

»/í(t fue preso a esta parte como mas largamente vera


■por tina carta suya rjii.e el dicho su hermano le dara y
como ana no seamos partea para le remediar en nuis
de le 1/mJjiar el tercio segundo de loa ciuquenta mil
maravedís r/ite ha de at:er por este año de su quitación
de loa cincuenta mil maravedís que cada año tiene
situados en esta casa p or capitau que te le hanymbia-
dopara tu sustentamiento amigue el tercio no se cum­
plía hasta en fin de Agosto acordamos de azelLo saver
» V- iS. Reverendísima para que lo mande remediar
como viere que mas a servicio de S. M . y al bien del
dicho capilan convenga y para lo solicitar va el d i­
cho su hermano francisco falero levador desta al
qual any bien se le ha pagado el dicho tercio segundo
deste año de su quitación con qne vaga a solicitar la
libertad del dicho an hermano á V. S- Reverendísima
suplicamos JinmiLlmente mande probeer en ello con.
mucha instancia.
(Siguen otros cuantos párrafos que omito p or tra­
tar de asuntos completamente ágenos d nuestro objeto).
...........D e Sevilla a X X X Id e Julio M D X X años
de Vuestra Illustrisima Señoría
mny humildes servidores que sus manos besan
jitan topes de rrecatde=düiiu/ngo de ochandiano.*
(con sus rúbricas).

23 1S&1.— Mayo, Sevilla


Carta del licenciado Matíenxo y Juan López de Recalde
i S. M., avisándole la llegada i Sevilla do la nao San An­
tonio, y lo que dicen sua tripulantes Hobre el motivo de
1a vuelta.
h 2. l .t uúm. 14.

1
24 I S A ! . — 12 Mayo, Sevilla

Carta del Contador Juan López de RecaldeaJ Arzobis­


po Fonseca, dándole cuenta de la llegada al puerto de la&
Muelas (Sevilla) de la nao San Antonio, una de las cinco
qae llevó Magallanes y de qnien se separó en el estrecho.
También le participa lo ocurrido en el viaje.

/. 3 . núm. 18. Medina T. 1.a P, 1S2,

23 I S 2 1 . —16 Diciembre, Tidore

Nota de Ion géneros qne tomaron los portugueses de


la nao Trinidad en el Maluco.

1. 2. tu ím . 16,

20 is a a .

Relación de la geste que Falleció en la nao Trinidad,


capitana en la expedición da Magallanes.

/. 2. núm. 20-

27 1SBC.

Relación de todas las personas que fallecieron en la


expedición da Magallanes.

/. 2 .1 ., núm. 11. M ed ina T. l . n P . 171.


— 105 —

28 1 5 * * . —Sevilla

Relación del sueldo devengado por cadn «no de loa qua


fueron en el viaja da Magallanes, d e s d e el 10 de Agosta
de 1419 qne salieron lia»ta el 8 de Septiembre de 1522
que ragreió la nao VictoHa i O villa.

I. 2. Tiúwt. 4* Medina T. i.° P. 177.

26 l a * * . — 18 Octubre, Valladolid

Información hecha ante el Alcalde Leguizamo, sobre


lo ocurrido en el Maluco í la nao Trinidad.
Declaran Juan Sebastián del Cano y varios tripulantes
d* aquel barco.

í. 2.1., núm. 19. Mtdina T. 1.a P. 299.

30 S1RÍ F E C H A .—(Posterior £ 1523)


Diario ó derrotero del viaje de Magallanes desde el
cabo de San Agustín en el Brasil hasta el regreso A Es*
pafla de la nao Victoria, escrito por Francisco Albo.

1. 2. l . t »« m . 5. Medina T. i , " P . 213.

31 1SSS —31 Enero, Valladolid


Carta de poder, otorgada por Carlos 1 i favor del
Dr. Cabrero y Cristóbal da Barroso, para tratar con el
Rey de Portugal el aaunto del Maluco y para arreglar el
— 100 —

matrimonio de dichoR ct D. Juan con la Infanta de España


dolía Leonor.

E n vitela, can sello de cera roja pendiente. P o n e r


este sello poco conocido vamos á describirlo.
E s de color rojo, de gran módulo [frece centímetros
de diámetrorJ E n el anverso representa al Empera­
dor Carlos V en el trono con manto y corona; en la
mano derecha tiene una espada, y en la izquierda un
globo. A la derecha del trono, el esendo de Alemania
<1 d la izquierda el de España, ambos rodeados p or el
collar del toisón de oro.
Alrededor la siguiente l.eyen d a =K A R O L V S - RO~
M A Ñ O R - J P E R A T O R R E X - H I S P A - V T R IV S Q -
C I C I L - A R C I I - D V X -(A VSÜJ V R O ,= E n el reverso
lleva de contrasello el escudo de España sostenido p o r
un dgnila de dos cabezas y con la corona imperial.

1. 2. í . t núm. 5.

15

32 1 5 2 8 *—4 Febrero, Valladolid

Instrucción dada por Carlos I á sos embajadores sobre


lo que deben proponer en su nombre al Rey de Portugal,
acerca do lo del Maluco y contratación de la Especería.

1. 2. l.y núm. 4.

15

33 1 5 » 3 . — 22 Marzo, Sevilla

Carta de Rodrigo Faleiro AS. M., suplicándole mande


pagar su salarlo de capitán. Dice que le han hecho pro-
— 107 —

posiciones pura que se vuelva ¿ Portugal y pide licencia


para enviar ¡i IndiuH por su cuenta una ó dos ntios, de
enyo producto la tercera parte será para el Rey.

1. 2. nt'nn. 22. Mtdina T. 1.a P. 414.

34 1 5 2 * . — 22 Marzo. Sevilla

Carta de Rodrigo Faleiro á S. M. pidiendo «1 pago tic-


su sueldo y persuadiéndole & que envíe lados los años
armada ála India.

1. 2. í., núvi. 22. Medina T. l.° P . 313.

35 1 5 * * . — 9 Junio, Corla

Petición presentada por Simón de Burgos, para que-


se le pague sn sueldo del tiempo que sirvió en la Arrauda,
de Magallanes.

I. 2. 1., hiíjh. 21 Medina T. 1.a P. 315.

36 1 5 2 3 .— 18 Octubre, Lisboa

Carta de poder, otorgada por el Rey de Portugal i


favor de Antonio de Azevedo para que le represente en
Espafla en las conferencias sobre lo del Maluco.

1. 2. 2, niím. 1.

16
— 108 —

37 18 88 .— IB Diciembre, Pamplona

Carta del emperador i D. Juan de Zúñiga su embaja­


dor eu Portugal, enterándole de lo sncídldo con loa en­
viados de dicho reino q ie vinieron á Castilla ¿ reclamar
la propiedad del Maluco.

1. 2. 1 núm. 6. Novártele T. 4.” P . 312.

15

38 1 5 * 3 . - 1 8 Diciembre, Pamplona

Cartad« Carlos 1 al Rey D. Joan de Portugal, queján­


dose de qne bus embajadores no hayan aceptado las pro­
posiciones qne les hizo respecto á lo del Malnco, por lo
cual se vuelven sin arreglar el negocio.

1. 2.1., núm. 6. Navarrete T. 4.a 1\ 312.

15

39 1 5 * 4 . - 1 8 Enero, Evora

Carta de poder, dada por el Rey de Portugal á Pedro


Correa y Jnan Faria, para qne traten con loa comisiona­
dos españole» el asunto de la linea de demarcación y pro­
piedad del Maluco.

(L l e v a a d h e rid o tello de p la c a .)
1. 2. 1., núwt. 8,

15

40 1 5 * 4 . — 19 Febrero, Vitoria

Acta original de la jauta celebrada por los represen­


tantes del emperador, Mercurinode Gralinara, Hernando
— 109 —
de Vega, Garda de Padilla y Lorenzo Galindez de Car­
vajal, y loa del Rey de Portugal Pedro Correa y Juan
de Faria, en cuya ¡unta se acordó la forma en que ue ha­
blan de hacer lo» trabajo» y disensiones para señalar la
linea de demarcación acordada en 1494, mediante la cual
se nupiera Ajámente á quien pertenecía el Maluco.
1. 2. 1, núm, 5. Medina T. 2.” P, 330.

ÍS
El. núm. 10 de este mismo legajo e» un traslado del
anterior.

41 1 5 * 4 . — Marzo i Mayo, Burgos

Once Reales Cédula* dirigidas á loa diputados, astró­


logos y pilotos que on nombre de Carlos I han de tratar
eon los representantes del Roy de Portugal, sobre Ib linea
de demarcación del mar Occeano y propiedad del Maluco,
dándoles reglas para la forma en que han do llevar 6
cabo au cometido, sitio en qae han de reunirse, etc,» y
nombrando en lugar de Simón de Alcazaba que no era
grato al Rey de Portugal, por haber sido súbdito Huyo*
al maestro Al cariz, pero con la condición de qne aquel
Rey no mande tampoco ningún representante que haya
sido vasallo de España.

1. 2 .1 , núm, 12. Navarrete T. 4.a P. 326.

15

42 1 5 ® *.-—13 Abril, Badajos


Di ct ira en autógrafo de D. Hernando Colón en el rnqu
to de la demarcación del mar Occeano.
1. 2.1 , iiúm. 16. Navarrete T. 4.a P . 333.

15
— 110 —

43 1 5 * 1 .— 15 Abril, Badajoz

Borrador do una carta remitida al Rey Carlos I por


•sus comisionados en la Junta de Badajoz sobre lo ocurri­
do en ella y ciertas dadas que tienen, ucerca de las cuales
suplican proveaS. M.

1. 2 .1 , núm. 19.

15

44 I5 fc 4 .— 13 Abril, Badajoz

Parecer de Fray Tomás Durán, ScbnHtiAn C,tboto y


Juan Vespacci, sóbrela linea de demarcación del Occeano.

/. 2. 1, 14. Medina T. 2.a P . .í53.

15

45 15» 17 Abril, Badajoz

Otro dictiimen autógrafo de D. Hdrnan lu Colóa aobra


•«! mismo asunto.

í. 2. i, núm. 17.

15

4G 1524*— 27 Abril, Badajoz

Otro dictfimen autógrafo de D. Hernando Colón sobre


•el mismo asunto.

1. 2.1, núm, Iff, *Yai.vir/;!í T. 4." P. *42.

15
— 111 —

47 1 5 4 4 .—23 Mayo, Badajoz

Información hecha para probar il quien pertenece el


Maluco. Declaran Miguel de Rodas, Juan de Acurio, Oca-
d o Alomo, Juan Martin, Diego Gallego, Riearte de Nor-
mandia, Nicolao de Ñipóles, otro Miguel de Rodas, Oó-
muz Hernández, Francisco Rodríguez, Pedro de Tolo.sa,
Juan de Cubilete., Juan de Arrutiu, Antonio Fernández
Colmenero, Juan Rodríguez de Huelva y Femado de Búa-
taraaute.

1. 2. 1, núm. 5. Medina T. 2.aP . 1.

15

48 18*4.—24 Mayo, Evora


Real Cédula de D, Juan de Portugaf, nombrandoá don
Gómez Yañez para que tome parte en la Juata que lia de
discutir ]o del Maluco.

1. 2* l r ttÚ ttl. 11.

15

19 1 * 2 4 . - 2 4 Mayo, Erora

Real Cédula del miBtno Rey para que el doctor Diego


Barradas y Ledo. Diego Fernandea, le representen tam­
bién en la citada Junta.

1. 2.1, núm. 11.

15
— 112 —

50 1 5 * 4 . — 31 Mayo, Badajoz

Testimonio de todo lo ocurrido en la Junta para la de-


mamón del Occeano.

1. 2.1, núm. 18. Navarrete, en extracto T. 4.n‘ P. 355

15

61 15»4.“ 15 Noviembre, Burgos


Real Cédula nombrando al Fiscal D. Bernardina deRi-
veTa para que en nombre del Emperado? trate con loa
embajador*! dal Rey da Portugal sobre la linea de demar­
cación acordada en tiempo de los Reyes Católicos.

1. 2. 1, núm. 7.

IB

52 1S&4.— Badajoz

Parecer dado en la Jnnta de Badajoz por don Hernau-


<lo Cólon, Fray Tomás Durán, Dr. Salaya, Pedro Ruiz de
Villegas, Maestro Alcaraz y Juan Sebastián del Cano,
representantes del Rey de España, sobre la linea de de­
marcación del mar Occeano y propiedad del Maluco»
Es documento escrito de mano de D. Hernando Colón
y tiene las firmas de todos los sujetos antedichos.

1, 2. í f núm. 13. Navarrete T. 4.a P. 343.

15

53 15S4
Copia de dos sentencias dadas en el pleito que so»lu*
— 113 —

vo Cristóbal de Harocon el fiscal sobre el cobro de la»


cantidades que invirtió en las armadas del Maluco.
1. 2 . 1, m il». 2.7. Medina T. 2.° P. 291.

54 is * 4 A i5 »a
Borradores de varias Reales Cédalas, informaciones,
capitulaciones, etc., etc., relativas & la disputa sobre
propiedad del Maluco entre España y Portugal.
1. 2. 2y num. 3.

16

55 1 5 2 5 .— 19 Diciembre, Cochin
Carta de Fr. Juan Caro, dominico, al Dr. Porras, de
•Sevilla, encargándole trabaje con el Rey para que le den
un empleo en España, mejor que el que tiene en la India
por el Rey de Portugal.
Expone sus méritos y dice qne auxilió á Gómez de Es­
pinosa y los suyos, enand o estuvieron en el Maluco pri­
sioneros de I o n portugueses.
/. 2. 1, núm. 2&\ Kavarreie T. 4.aP . 372.

56 1 5 2 6 .— ü Agosto, Qrnnada
Declaración de Juau Quemado, portugués, sobre la
prisión de Gonzalo Gómez de Espinosa, Ginés de Msfra y
■leí licenciado Morales, que Fueron cou Magallanes y lle ­
vados presos á Lisboa.
/. 2. í> Htím. 24. Medina T. 2 P. 122.

1
— 114 —

G7 15SG .—26 Diciembre, Cochin

Memorial de Fr. Juan Caro al Emperador, piii turnio un


destino en Espafla.
Expone sus méritos y servicios, entre los que se en­
cuentra «1 haber auxiliado ¿ los tripulantes de la nao
Trinidad que fueron prisioneros en el Maluco.

1. 2. 1, núm. 26. Nanarrete T. 4.a P. 372.

56 1 5 *6 -

Cargo de U cuenta de Cristóbal de Haro, sobre el va­


lor de la especería que habla recibido de la traida por la
nao Victoria, y data de lo que pagó eu el aviamiento
de la Armada de Magallanes.

1. 2. 1, núm. 25. Medina T. 2.u P . 118.

59 1 5 * 7 .— 2 Agosto, Valladolid

Información hecha ante el obispo de Ciudad Rodrigo,


sobre lo acaecido en el Maluco á la nao Trinidad con los
portugueses.
Declaran Gonzalo Gómez de Espinosa, Ginés de Maíra
7 León Pancado.

/ , 2, í , núm , 2 7. M e d in a T. 2 * P . Í5 3

80 15*7.—2 Agosto, Valladolid


Declaraciones que dieron Gonzalo Gómez de Espinosa,
— lió —

Giná-i de Muirá y León Pancado sobre lo que les ocurrió


«n las MoIuocls, yendo en la nao Trinidad da la Armada
de Magallanes.
1. 2, 2. Medina T. ¿ ° P. Í4Í.

10

<¡t 15* 8.— Burgos y Madrid

Autos entre el Fiscal y Gonzalo Gómez de Espinosa


qne reclama na sueldo del tiempo qae estuvo preso por
ios portugneaes.
1. 2. t, míd i . 1. Medina T. 2 P . 180.

62 1 5 * 9 . — Septiembre y Octubre, Madrid

Autos & instancia de Gonzalo Gómez de Espinosa, so­


bre el cobro de los 300 ducados de pensión que en premio
de sus servicios en la Armada de Magallanes, le concedió
«1 Rey por Cédala fecha en Valladolid á 24 de Agosto
■de 1*>27.
1. 2. 2. núm> 2. Medina T. 2.a P . 18R.

G3 1 S S 0 .—Diciembre y Enero, Madrid

Autos á instancia do Pedro de Sotomayor, sobro «I


pago de la quintalada que solicita por haber ido en la
Armada de Magallanes.
1. 2. 2, núm. 3.

2
— 110 —

G4 1 5 * 0 * 4 0 .— I-equeltio y Madrid.

Autos ¿ in.sLanuia de Juan Ibailez Borní ti, padre del


marinero Domingo Barruti, que fue con Magallanes an
su viaje y murió en Borneo, sobre cobro de sus salarios
devengados.

í. 2. 2t mtm. 4.

G5 1531.

Autos ú instancia de ln viuda de Miguel de Roda#, que


redama el sueldo del tiempo que su marido sirvió en la
Armada de Magallanes.

/. 2. t.

00 153£-33.— Sevilla-Madrid
Autos (i instancia de Isabel Mcndez y Francisca Vd&-
herederas y hermanas de Martín Mendoza, conta­
i|B i> z.

dor que fué de la nao Victoria en el viaje de Magalla­


nes, sobre que se le pagua el reBto de cierto situado de
■luro qne tenia de por vida, en atención ¿ los mérito» que
Jiizo en el citado viaje,

I. 2. 2, núm. fí. Mtdina T. 2.° P . 198,

G7 1538.

Autos entre el Fiscal y Francisco de Valenztiela, quo


redaran sn ¡neldo como tesorero, de la veintena que ha-
— 117 —

lila de .separarse del producto de las Anisadas de Maga­


llanes y Gil González Dávilu, para la redención de cau­
tivos.
í. 2. 2, uúvt. 5.

C8 1588.

Autos & instancia de Juana de Dn rango, mujer dn


Juan Rodríguez Serrano, que pide se le satisfaga «1 suel­
do de hu marido, qae hié eu la Armada. de Magallanes
como pilota.
/. 2, 2, Tiiini. 7.

Gí> 1534.
Expediente sobre el cobro de haberos devengados por
Juan de Aguírre, Antón Basazabal y Domingo de Yarzs,
que fueron al Maluco en la Armada Magallanes.
1. 2. 2, intuí. 8.
2

70 15S7-3B.

Pleito entre Cristóbal do Haro y el Fiscal de Su Ma­


gostad, .sobre el pago al primero de laH cantidades qne
puno en las Armadas de Magallanes y Loaysa,
Consta de 22 piezas, compuestas de informaciones»
copias de Reitles Cédulas, alegatos det RbcbI, etc.
t 2. 2. man. 9. Pub.a en parte por Merlina T. 2."
— P. 247 y otras,
2
— 118 —

71 1SSS.

Aut09 & instancia de Catalina López, mujer de Juan


Rodríguez, marinero que fué en la nao Trinidad y Talle­
ció á bordo, sobre que se le pugue el sueldo que devengó
su marido.

1. 2t 3.t núm. 1, Medina T. 2.a P. 207.

72 1KSO.

Autos fiscales con Antonio Fúcar y Compañía sobre


cobro de ciertas cantidades que dicen pusieron en las A r­
mada» de Magallanes y Loaysa.

(N o está probado que punieran nacía en la de M a ­


gallanes),

1. 2. núm. C. Medina T, 2." P. 324.

73 1540.

Antos fíncales con Jaime Barbosa y sus hermanos, co­


mo herederoü de Hernando de Magallanes, qne piden se
cumpla la capitulación que coa éstese hizo.
(Insértase en estos autos copia integra del testaméri­
to de Magallanes). Declaran varios testigos que vieron
desposarse y velarte d Hernando de Magallanes en
lñ t 7 en la Iglesia del Alcázar.

1. 2. 3., núm. 2 M edina T. 2.“ P . 29¿i

3
— ll f l —

74 I&46.
Autos entre el Fiscal y loa herederos de Martin de Ma­
gallanes que fué con $u tío Hernando de Magallanen en
un viaje y falleció en la Victoria el 2G de Julio de 1522.

1. 2. núm. 3.

75 1547.
£1 Fiscal con loa herederos de Francisco Rulz, marinero
d éla Concepción y Trinidad que falleció en el llaluco.

i. 2. •?., núm. 4.

76 1547.

El Fiscal, con Ioh herederos de Sebantiia García, ma­


rinero de la Concepción y Trinidad, que falleció en el
Maluco.

I. 2. 3., yiúm. 5.
í>
í>

77 1540.

El Fiscal con la mujer de Alonso Hernández, grumete


de las naos Santiago y Trinidad, en la que siguió hasta
¡m mnerte.

1. 2, 3.y n.úvi. 6.

3
— 120 —

78 153*

El Fiscal, con María Rodríguez, hermana y heredera


<le Pero García da Trigueros, grumete que fui en la nao
Santiago.

I. 2. 3, núm. 7.

79 IS 0 8 - — Madrid

Antos á instancia de Lorenzo de Magallanes sobrino


de Hernando da Magallanes, sobre el cumplimiento d»
la» capitulaciones qae con eatc se hicieron.

(Se incluyen copias de informa cianea hechas en


Puente de Barca, Puente de Lima y Braga, en qne
declaran vinchas individuos del ajjellido Magallanes,
otros qne conocieron al deacuhrulor del estrecho.

1. 2. 3, núm. 8. Medina T. 2,n P. 356.

CASA D E L A CONTRATACIÓN
80 1518.—22 Marzo, Valladolid

Real Cédala, confirmando la» capitulaciones hechas


ron Magallanes y Faleiro,

41. S. 2. N a varrete T. 4.° P . 1ÍG

25
- 121

81 15 18 .— 17 ALril, Aranda de Duero

Real Cédala, disponiendo que una vez partidos para


el viaje Magallanes y Faleiro, si alguno da elloa ó los dos
falleciesen, gocen tus herederos los privilegios concedidos
por las capitulaciones.
41, 6. 2.

25

82 1518.—20 Julio, Valladolid

Real Cédala, contestando á Io« oficiales de la Casa


de la Contratación, & las observaciones que hablan hecho
sobre el viaje de Magallanes, y mandando que se lleve
adelante, pagándose los gastos en la forma que indica,
<5 sea de los 5.000 pasos que vinieron da la isla Fernán-
dina.
41. 6. 2. Navarrete T. 4.° P . 122.

25

83 1518.— 20 Julio, Valladolid

Lista de las cosas qne han de proveer los ofidulea de


la Contratación, para ol viaje de Magallanes.

41, 6. 2.

25

84 I S I S — 13 Octubre, Zaragoza

Real Cédula, mandando A los oficiales de la Contra­


tación, qae de los 30.070 peso* que han venido de lúa
— 122 —
Indias, se gasten 5,000 ducados -?n el nviamiento d é la
Armada de Magallanes.
41. 6. 2.

25

85 1 5 1 8 Y 19.

Relación detallada de gastos hechos para la Armada


de Magallanes.

(E n ella consta lo que cottttron las banderas, l&


que llevaban pintado y quien las hizo.)

32. a. 7.

9*

86 I5 I8 ~ 8 3 .

L ibros de cuenta y razón pertenecientes i la Tesore­


ría de la Casa de la Contratación.

(E n t ’los se encuentran asientos de cantidades p a ­


gadas d Magallanes, F a leiro, B ea lris B a rb o sa , 1S e »
A lfo n so ( mujer de F a leiro ), p ilotoa, marinaros, etcé­
tera, de la arm ada de la especería.)
31). 2. 3.

fi7 1 5 1 0 .— 10 Marzo, Barcelona

Real Cidula autorizando á loa oficiales de la Casa de


la Contratación, para qne admitan hasta 4.000 ducados
— 123 —

■le mercadería.», quo quieran poner los mercaderes en ia¡


Armada de Magallanes,

41. 0. 2.

25

88 I . j I O . — 30 Marzo, Barcelona

R eal Cédula, nombrando á Luis de Mendoza, tesorero


de la Armada de Magallanes.

41. 6 . 2, Navarrete, extracto 7. 4.° P . 127.

25

89 1510.— 30 Marzo, Barcelona

Real Cédula, nombrando & Juan da Cartagena, veedor


general de la Armada.
Otra de la misma fecha nombrándole capitán de la ter *
cera nao.

41, tí, 2. Navarrete, extracto T. 4 .a P . 128.

25

‘JO 1510.— 6 A b ril, Barcelona

Real Cédula, nombrando ¿G a sp a r de Quasada capi­


tán de una nao.

41. C. 2. N a carrete, extracto T. 4 ,n P - 128.

25

»1 IV K U .— 15 A b ril, Barcelona

Real C«dula á los oficiales de la Contratación, para


— 124 —

que en vista de que algunos de los pilotos nombrados paru


e l viaje <le la especería, se excusan de ir á é!, se les o b li­
gu e por todos los medios á ello.

4 !. ti. 2.

25

92 l á l O . — 15 A b ril, Barcelona

Real Cédula. & los oficiales de la Contratación, par?


que gasten en la Armada de Magallanes todo lo que catú
mandado, sin descontar el im porte de ciertos pertrechos
sobrante*.

41. 6. 2.

25

03 IJ F I9 .— 18 Ab ril, Barcelona

Real Cédala A los oficiales de la Contratación, parn


que terminen el despacho de la Armada y busquen perso­
nas que pongan en ellas mercaderías en las condicione*
que se han tratado con Cristóbal de H aro, no pudiead"
ponerlas la Hacienda Real por su pobreza.

41. 6. 2.

25

94 1519.— 19 Abril, Barcelona

Real Cédula A los pilotos, maestres, contramaestres y


— 123 —

marineros de la Armada, para que guarden la instrucción


'I«e resjicrin el vluje les denlos capitanes.

41. 6. 2.

a5

S.j I S I O . — 19 A b ril, Barcelona

Real Cidula, para que durante el tiempo que estén


ausentes los individuos que van en la Armada de M agalla­
nes estén exentos de huéspedes y no se puedan sacar de
Mtig casas ropa, ni otra cosa alguna para aposento, aun-
i|uc sea para el Bey, la Reina ó los Infantes.

41. 6. 2.

25

ÍIG 1 5 1 • . — 19 A b ril, Barcelona

Real Cédula nombrando ¿ Gonzalo Gómez de Espino*


Sft, alguacil mayor de la Armada.

41. 6. 2.

25

Í17 I S I f t . — 30 A b ril, Barcelona

Real Cédula nombrando ¿ Antonio de Coca, contador


'le la Armada.

41. 6. 2.

25
— 12C —

OS 161®.— 5 Mnvo, Barcelona

Real Cédula, ofreciendo conceder ú los p ilo to » y


m aestres de tos naos quo lleva Magallanes, p r iv ile g io *
•de cabullería.
41. G. 2.

25

99 I 5 I O . — 6 Mayo, B arcelon a

Real Cédula para que no vayan en la Armada de Ma­


gallanes m is de 235 personas; para que antes de partí
■declaren Magallanes y Faleiro la derrota qne lian de se­
gu ir, y para que Be pague á dichos capituues el i mporte
de la pólvora y otros pertrechos que les han sobrado.
41. 6. 3.

25

100 EúlO.— 3 M iyo , B irc e loa a

Real Cédula con las instrucciones dudas & Magallanes


y Faleiro, para su viaje de descubrimiento.
41. 6. 2.

25

101 1 5 1 * .— 20 Julio, Barcelona

Real Cédula para qae (Jerónimo Guerra vaya en la


.Arm ada con 30.000 m arareil-i de salarlo.
4t. $. 2.

25
— 127 -

102 151 ®.

Relación da toda la gente, aparejos, pertrechos, mn-


biciones y mantenimientos que van en las nnos Concep­
ción, Trinidad 7 Sanliago.
41. 6. 3.

‘ 25

103 1 *1 ».

Real Cédula autorizando Cristóbal de Huro, para qua


ponga 2.000 ducados en las Armadas de Magallanes y Gil
G on zilez D&vila.

41. 6. 2.

25

101 1819.

Varios asientos de gü itos liechos en la Armada de Ma­


gallanes.
4 L 6. 2.

25

105 1519.

Relación del aneldo que se pagó á los marineros, grn-


metfts y pajes de la Arm ada.
41. 6, 2.
— 128 —

106 1510 .—Barcelona

R eal Cédula autorizando á Alonso G utiérrez para qne


ponga en la Armada ciertas mercaderías.

4 L t\ 2,

25

107 1521.— 30 Junio, Burgos

Copia de carta del obispo Fonseca, ¿ l o s oficiales de


la Contratación, mandando que la nao San Antonio, con
la pólvora que tenga, se le entregue & D. Juan de Ve-
afiCO.

41. G. 2.

25

108 15 *1 ,— 12 Julio, Sevilla

Acta levantada por los oficiales de la Contratación,


para probar que han entregado la nao ¿ D. Juan de Ve-
lasco.
A l respaldo va el recibo firmado por éste, de la nao y
de 10 quintales, 2 arroba» y 13 libras de pólvora.
41. G. 2.

25

109 15*1.— 4 Octubre, Burgos

Real Cédula original, Armada por los gobernadores


de España, porp que las mercaderías traídas por la nao
— 129 —

Son Antonio se entreguen ¿C ristób al de Haro y su im­


porte se gaste en empezar A despachar la nueva armada
qne se prepara para seguir el descubrimiento de la espe­
cería.

41. 6. 2.

26

110 I S S I . — 11 Octubre, Búrgo*

P od ar o to rga d o por Cristóbal de Haro & fa v o r de


Diego Díaz, para que éste >6 haga cargo de las mercade­
rías que vienen en la nao San Antonio y por Real Cédula
ae le ha mandado que recoja.

41. 6. 2.

25

111 IS8S. — 6 Mayo, Sevilla


Inventario de las mercaderías que trajo la nao San
Antonio y de que ae hizo cargo D iego D ía* en nombre de
Cristóbal de H aro.

41. 6. 2.

25

112 1 5 * * . — 10 Octnbre, Valladolid

Real C iiu la origin al 4 los oficiales de la Contrata­


ción, para que entreguen A Cristóbal de Haro todo el
clavo que vino del Maluco en la nao Victoria y se queden

0
- 130 -

cod todas las muestra a de especería y droguería que v i­


nieron, sin ten der cosa alguna.

41. 6. 2.

25

113 I ® * » . — 17 Octubre, Valladolid

Real Cédula para queso entreguen á Cristóbal de Haro


loa muestras de droguería y especería que vinieron en la
nao Viciaría, para qne laa envie 6. ciertas personas &
quienes conviene el negocio da especería.

41. 6. 2.

25

114 I « * . — 17 Octubre

P oder de Cristóbal de Haro á Favor de D iego Dlnz, pa­


ra qae recoja el clavo de la nao Victoria, y recibo firmado
por Díaz de dicho claro, 620 quintales y 23 libras, en 415
costalesy nncoatalde escobajo que pesó t rea arrobas y tres
libra*.

41. G. 2.

25

115 I 5 £ 2 . — 22 Octubre, Valladolid

Real Cédula original, mandando á los oficiales de In.


C asado la Contratación reúnan todos los libros y escri­
toras qne hubiese en dicha casa, sobre Ion gastoA, artícu­
los y capitulaciones que *e hicieron para la salida de Ma­
— 131 —

gallanes; ¿ del Cnuo que envíe los padrones y relaciones


d el viaje.
41. ü. 2.

25

116 1 5 * ».

Relación de lo gastado en la descarga do la nao V ic­


toria y mantenimientos que se le dieron desde su llegada
ó Sanlúear.
41. 6. 2.

25

117 1529.
Varios papelea que contienen nota de lo que pesaron
las mercaderías que trajo la nao Victoria, armas, per-
trochos, etc.
41. G. 2.

¿5

118 1 5 2 4 .— 15 Julio, B u rgo»


Real C á d n la i los oficiales de la Contratación para que
den á Cristóbal de Haro, ndanás de los 12.330 ducados
que debe recibir para pagar las qnlntal&das de los qae
vinieron en U nao V ie ’o rin , iíJXX) para gastarlos en el
a p re ito de la segunda Armada que se prepara para la es­
pecería.
J¡9. 2. 2.
P Lib ro s de cuenta t/ razón. D a ta , folio 75
— 132 —

11» 1524Í

Seis cuadernos que estuvieron cernidos y ahora catán


sueltos, con foliación seguida hasta 113. F a lta desde el
114 hasta el 137, prosigue hasta 1M, y contiene lo si­
guiente:
Belación del sueldo debido al capitán, oficiales y ma­
rineros de las naos que llevó Magallanes.
Relación del clavo qne vino en la nao Vicloria, carga-
ilo en el Maluco.
Traslados de Reales Cédulas de merced & Jnan Sebas-
lián del Cano, Miguel de Rodan, Francisco Albo, Simón
•le Alcazaba y Martin Méndez.

3 .1 .1 0 .

15

120 1 5 * 5 . - 2 2 Septiembre, Toledo

Real Cédula mandando d los oficiales de la Contrata­


ción paguen el sueMo de su marido ¿ la mujer da J. Ro­
dríguez Serrano, el cual quedó «en cierta ysla preso por
los naturales della donde lo dexó la gente que yba en la
dicha armada syn le poder rrecoger donde e s ti cabtiro ó
muerto.»

30. 2. 2., L ib r o de cuenta y razón,— D a la , folio 84


— vitelto.
9
— 133 —

121 1 5 *0 .— i Abril, Sevilla

Real Cédula ¿ los oficiales de la Contratacióu pura


qne dea á la viuda de Rodríguez Serrano, 5.000 m a ra v e d í
de socorro & cuenta del sueldo de bu marido.

39. 2. 2.

9 L ib r o de cuanta y ra sin .— D ata , fo lio 86

12i 1 5 * 0 . - 2 3 Septiembre, Madrid

Real Cédula ú los oficiales de la Contratación para qne


den ¿Esteban Gómez, 1.500 maravedís en recompensa de
¿na servicios en las Armadas de la especería.

89. 2. 2., L ib r o de cuenta y razón.— D a la , folio


— 130.
9

123 1 5 8 0 . — 11 A b ril, Madrid

Real Cédula concediendo ¿ Juana de Sao M artín, hija


d e Andrés de San Martín, 12.000 maravedís para ayuda
•de su casamiento, como premio de los servicios que su
padre prestó eu la Armada de Magallanes.

.9.9. 2. 2. L ib r o de m enta y razón.— D ata , fo lio


— 142.
9

124 1 5 3 0 . — 12 Octnbro, Madrid

Real Cédula para que se den 50.000 maravedís á la


— 134 —

madre de Martin Méndez, que fu i con Magallanes y v o l­


vió en la nao Victoria.
39. 2. 2. L ib r o de mienta ¡f razón.— D a la , folió lít

12i> 1 5 3 0 . — 19 Noviem bre, O caña

R eal Cédula confirmando ¿ Francisco F aleiro en la


curaduría de su hermano y levantando cualquier embar­
go que ae h a y a hecho sobre b u s bienes.

$9. 2, 2. L ib r o de cuenta y razón.— D a la , f o lio Í7

12G 1531.— 24 Julio, A v ila

R eal Cédula para que ae den á la mujer de Rodriguen


Serrano, 20 ducados como limosna, pues hasta saber si es-
vivo, no aele debe pagar cosa alguna d e ku sueldo.
39. 2. 2.

127 1531.—20 Marzo, Ocaña

Real Cédula para que el sueldo que se debe á Gonzalo


Gómez de Espinoso, del tiempo que sirvió en la Armada
de Magallanes, y que no Be pudo poner en la «armazón»
d é la expedición al Maluco, que se suspendió por concier­
to con P o rtu g a l, se le den en metálico.
39. 2. 2. L ib r o de cuenta y razón.— D a ta t fo lio 6

9
— 135 —

128 1 5 3 5 .- 1 (5 Jnlio, Madrid

Real Cédula para que ae paguen ¿ fra y Antonio de


CubilI¿n, como apoderado de Jorge Alvarez, heredero de
Domingo de Cnbillán, lo qne & este se debe del tiempo
qne sirvió en la Armada de Magallanes
39. 8. 3. L ib r o de cuenta y razón«— D ata , fo lio
— 159
1

129 1 5 S 7 .— 10 Octubre, Valladotid


Real Cédula para que se paguen ¿ D.‘ Catalina de
Cartagena, bija de Juan de Cartagena, 48.217 maravedís
que im portaron las mercaderías de éste que vinieron en
laa naos San A ntonio y Victoria.

29, 3 3. L ib r o de cuenta y razón.— D ala, fo lio


— 265.
1

130 1558 A 55.

Libros de cuenta y razón pertenecientes á la Tesorería


de la Casa de la Contratación.
Tienen varios asientos de 6 Junio 1553, 11 Febrero y
29 Muyo 1555 de pagos hechos A Ruy Faleiro.

39. 3. 5.

PAPELES D E JUSTICIA
131 1 5 2 7 - S 8 .— Sevilla y varios pueblos de P ortu gal

Siete pieza» de autos del p leito entre Francisco Falei-


— 136 —
r « y bu cuñada E ra Alfonso, sobre la curaduría de Ruy
Faleiro.

52. 6. 1. núm. 2.

13
(D e gran interés p a ra la historia, p o r aclararte
ton etlos documentó» muchos puntos oscuros que acer­
ca de la vida del bachiller F a leiro traen los historia-
dore».
P o r ellos se sabe donde te cató; que tuvo una h ija
qne m urió de austro ó cinco años quemada con p ó lv o ­
ra ; cuándo se volvió loco, y otros muchos pormenores,'
asi como el tiem po que duró su p risió n en Portu ga l y
cuándo, dónde y p o r qué fué libertado, según se des­
rende de la siguiw te
PROBANZA
*1. Primeramente « t conoscen a m i el dicho fra n ­
cisco falero e al dicho my hermano e a la dicha eva
alom o m ugerdel dicho rru y falero e a diego rribero
piloto.
2. yten si saben v iero n o oyeron decir que puede
aver teis años p oco mat o menos que estando el dicho
comendador rru y falero mi hermano en esta cibdad
p o r mandado de S. M . detpuet de haber p artido el
arm ada a maluco adolesció y estando enfermo e do­
liente la dicha eva alonso su m uger contra la voluntad
del dicho comendador tu m arido le desté e se fue al
rreyno de p ortugal donde te ha estado y esta hasta el
d ia de oy sin querer ven ir a eitar con el dicho su ma<-
(id o n i taver del n i le escrivir o si otra cota fuera lot
testigos lo supieran.
3. yten r ¡ saben etc. que el dicho comendador rru y
falero fue al dicho rreyno de 2 >ortugal a la villa de
r'tbillait donde e.i’ava la dicha su m uger a la buscar
- 137 —

e antea que llegase fue preso p o r m andado del señor


reí/ de portugal e llevado a Ia cárcel de la dicha villa
de cubiflan donde estubo preso seis vieses e despues fue
pasado a Uñares que es a quatro leguas de alli e estu­
vo preso otros quatro meses digan e declaren lo qué
deito saben.
4. yten vi saben etc. que en el tiempo de los seis vie­
ses que el dicho comendador rru y falero estuvo preso
en la dicha villa de cuvillana aunqueettai^a e rresidia
en dicha villa la dicha eva alonso su muger e su p a ­
dre no le vian ni visitaban ni p roveía n de cora alguna
de lo que avia menester aunque tenia dello necesidad
a lo mismo fizieron en los otro» quatro meses que estuvo
preso en la villil de Hilare» a quatro leguas de ally,
d iga n etc.
5. yten si saben etc. que teniendo el dicho comen­
d a d o r rru y falero en la dicha villa de cubillan un
esclavo negro que le servia en la cárcel donde eslava
la dicha eva alonso su muger e su padre se lo hizieron
quitar y tomar diciendo que hera suyo e quexando del
diciendo que le fallaba en p o d e r del dicho comenda­
dor le fue quitado e llevado a casa e p o d e r de la d i­
cha dva alonso e su p ad re.
6. yten i i « 060x1 etc. que estando preso el dicho
comendador rru y falero el d ich o frartcisco falero su
hermano fue muchas veces a la corte de S. M . a p ro c u ­
r a r su deliberación e ovo cartas para el señor rrey de
portugal pa ra ello acón mucho tra va jo e p eligro de
su persona fue al dicho rreyno de portugal * fizo p r o ­
ceder contra las justicias e contra el señor rrey de
portugal p o r escomunyones e fiso poner entredicho
p or f i a de la conservatoria p o r ser comendador el
dicho rru y falero fasta tanto que lo libro e saco de la
— 138 —

prisión en i¡ue w taf>a r/i lo qval paso van-fio Ira vp jo


e hizo muchos y arto» y espensas, digan, etc,
7. yten si toben <pte después de salido de ta p r i ­
sión el dicho comendador rru y falero se vyno a esta
cibdad de Sevilla e aqui a estado doliente a enfermo
fasta que perdió el sentido e quedo loco e furioso e oy
dia lo esta.
8. yten si saben etc. que detpues qué adolesció el
dicho comendador rruy falero el dicho francisco fa~
Icro su hermano estubo y ha estado con el a tem/do un
clérigo e otras personas y le an curado e servido e to­
d o el tiempo que fue menester lo curo e visito el dotor
del yerro que es uno de los mejores t mas aprovados
médicos desta cibdad fasta que el dicho dotor d ixo qne
no a via necesidad mas de su visitaci&n porque estaba
loco furioso, digan, etc. (D eclaran muchos testigos, de
conform idad.)
(Siguen otras ocho preguntas sin interés histórico.)
17. yten si saben que muchasbexes el dicho comen­
dador rru y falero esta tan loco e furioso que son me­
nester cinco o seis personas p a ra lo bestir e desnudar
e « i no fuese porque teme al dicho francisco falero m
hermano no se p od ría valer con el,»
(D eclaran los testigos afirmativamente, y uno de
ellos dice que algunas vece* hay qne darle la comida
armados de escudos, porque les tira ladrillos y u n »
ves dió nn ladrillazo á uno del que estuvo muy malo )
(L a s demás preguntas, hasta la 21 que es la última,
carecen de interés p a r a la H isto ria .)

132 1 5 8 0 .— Sevilla.

Antea del pleito entro E va Alfonso, mujer de Ruy F ü'


— 139 —
leíro, y Francisco Faleiro, licrn;üi¡o de ¿ate, sobro quien-
ha de ejercer la curaduría del ]>rimero y cobrar su
sueldo.
49. G. 9., nání. 2.

39

133 1 5 » « . — Sevilla.
Autos entre el Fiacnl y Cristóbal de San. Martín que
reclama el sueldo del tiempo qae su hermano Andrés de
San M artin Birvió como piloto.
52. G. 1., núm. 1, ram o 2.°

INDIFERENTE GENERAL
134 1 5 1 8 .— 10 Febrero, Valladolid
R eal Cédula nombrando piloto de la Casa de la Contra
taeión & Esteban Gómez portugués.
139. 1. 5., libro 7 fo lio 38.

135 IS IS .—20 Marzo, V alladolid


Heal Cédula aumentando ¿ Andrés de San M artín, pi­
loto de la Contratación, 10.000 maravedís anuales en da
sueldo.
1394 1, 5, libro 7 fo lio 43.

136 1 5 1 8 .— 22 Marzo, Valladolid


Asiento de las capitulaciones hechas con Magallanes y
F a leiro sobre descubrimiento del Maluco.
139. i. 1., libro 1 f o l i á i s .
— 140 —

137 1518.—22 Marzo, Valladolid


Real Cédula para que se paguen á Hernando de Ma­
gallanes 50.000 maravedís cada año, como Capitán de S. M
O tra para Ruy Faleiro.

46. 4 . 1 , fo lio 42.

90

138 1518.— 17 A b ril, Aranda de Duero


Real Cédula, para que a.lemás del sueldo señalado á
Magallanes y Faleiro, como capitanea de Su M agestad,
¿ie le den 8 000 maravedla cada tues,

46, 4. I., fo lio 43 vuelta.

30

139 1 5 1 8 . — 17 A b ril, Aranda de Duero

Real Cidula ordenando i los oficiales de la Contrata­


ción examinen para piloto & la persona que presentará
Hernando de Magallanes, y hallándola hábil le den 20.000
maravedís anuales de aneldo y además 3.000 mensuales
e l tiempo qne estuviese embarcado.

46. 4 .1 ., fo lio 54.

30

140 1 5 1 8 .— 18 A b ril, Aranda de Duero

Carta del R ey A los oficiales déla. Contratación en la


que cutre otros asuntos ágenos á nuestro objeto, les dice
lo siguiente:
— 141 —

« quanto a lo que dezis que aveis sabido que yo-


mando tom ar a fíenlo con los d o » portugueses p a r a el
viaje que han de hazer a la especiería .»/ que vos lo d e -
vieramos ha:?r ¿aver p rim ero qve te atentara y lo m a r
vuestra ynform acion t. parecer ;/ com probar que re
han p referid o a hazer con nuestros p ilo to » que en esa
cata están bien nos ha parecido lo que decis qve no te
ha d e ja d o de hazer p o r falta de no teneros p o r p e r ­
sonas mny deseosas de nuestro servicio y de esperten-
cía e que sabréis muy bien lo que eu semejantes cosas
e deve hazer sino que como al tiempo de su venilla
ovo con. my pa rtid a tajilas ocupaciones no se m iró en
ello y luego que los portugueses vertieron e d ieron tu*
memoriales de lo gtce se ofrecieron a descubrir yo lo
mande veer al m y gran chanciller e al m vy reverendo
in crid o p a d re arzobispo de rrosano e obispo de bur­
gos del nuestro consejo e a otros del nuestro consejo y
porque pareció que ccnivenya d nuestro servicio que el
dicho viaie no c esa ase se a dado en mt despacho algu­
na priesa e se tomo con ellos cierto asiento el treslado
del qual vos viando enviar con la presente y demas
desto e mandado al dicho ohiapo de B u rg os que no*
escriva largamente lo que e n ello pasa y las cahsas qii*
a á vid o p a ra lo hacer p a r a qne vosotros lo veáis y si
os pareciere deis parte dello a sebastian cal oto e a
ju a n vispuche e a artdres nyilo e andres de san martiit
U los otros nuestros pilotos como lo saveis vedlo todo e
avisadme de lo que sera menester p robeer en ello y de
l o qne a todos os pareciere del dicho viaje.
y porque como vereys p o r el dicho asiento que con
los dichos portugueses mandé tomar yo e de nom bra r
personas que vayan p o r thesorero, veedor y esc riva n »
de la arm ada qne Jtan de llevar y demás de las dichas
personas que an de y r con los„ dichos cargos a p a re-
— 142 —

rctdo que comhernia que fne.it nn tercero con los dichos


portugueses p a ra en crt.io de muerte o p a ra también «
lot dichos portugueses no siguiesen la derrota que de­
ven p a ra acabar el viaje que van a haser y p o r ventu­
ra no invienen buen fin p a r » las cosas de nuestro servi­
cio f/o vos litando que desde agora comenceys a pensar
que personas abra en esa casa p a ra que vayan p o r
. tercero con los dichos portugueses e asimiento las otras
dos que a n d e y r p o r ihesorero y vehedor y escrivano
de la dicha arm ada y lo mas presto que ser pueda nté
.enviad vuestro parecer, de aranda de duero a diez e
seys dias de a bril de mil a quinientos e diez e ochó
.años yo el rey refrendada del secretorio cobos xeñala-
.d a del gran chanciller e del obispo de B u r g o s .'

139. 1. 5., libro 7 fo lio 51.

141 1 5 1 8 .— 21 Mayo, Zaragoza

Real Cédula á lo* oflciulus da la Contrataciúp, en la


. que & instancias de éstos prorroga el prim er plazo que
habla dado para el apresto du la Armada de la especería,
■de A gosto á Diciembre.

139,1. ó ., libro 7 folio 52 vuelto.

142 1518.—21 Mayo, Zaragoza


Real Cédula & Hernando de Magallanes y Ruy F a le i­
ro, advirtiéndoles qne no podrá estar lista como quieren
la Armada para el 25 de A gosto de este año y qae conviene
■se prepare más despacio.

130, 1. 5., libro 7 folio 53.


— u :; —

143 1G1S.— 21 Julio, Zaragoza

Real Cédula mandando llamar á Cristóbul de Haro,


vecino de Burgos, para tratar ciertos apuntos tocantes
al Berrido del Rey.

139. 1. 5., libra 7 fo lio 67.

144 1 5 1 8 .— 1.* Septiembre, Zaragoza

Real Cid illa mandando que el oro qae lia venido de


las islas de San Juan y Fernandína, se acuñe y do él se
gasten 5.000 daca dos, en la Armada que se prepara y de
que van por jefes Mognllanes y Faleiro.

139. i. 5., libro 7 folio 84.

145 1 5 1 8 . — 14 Septiembre, Zaragoza

Tres Reales Cédulas confirmando eu sus empleos &


Juan Rodrigue^ Mafrn, Vasco G allego y Juan Rodríguez
Serrano, pilotos nombrados por D. Fernando el Catdlioo.

139, L 5., libro 7, folios 99, 99 vuelto y 100.

146 1 5 1 8 .— 22 Octubre, Zaragoza

Real Cédula á loa oficiales de la Contratación, en que


entre otras cosas ágenos A nuestro asunto, les dice que
del oro recien llegado de las Indias, gasten en la Armada
de Magallanes 0.400 duc&dos que faltan para completar
los 16.000 que él está obligado ¿ poner, porque su deseo
«a que en la dicha Armada no fa lte cosa alguna.

139., 1.5 , libro 7 folio 122.


— 144 —

147 1518»— 11 Noviembre, Zaragoza

Real Cédala ¿ Magallanes contentando & su carta de


24 de Octabre y diciéndole que ha sentido mucho lo ocu­
rrido con «1 teniente de asistente en el acto de la varadura
de una ubo y que como su deneo es que ¿ sus capitanes se
les respete y favorezca, escribe al asistente mandándole
abra información sobre lo ocurrido ; castigue lo » cul­
pables.

139. 1. 5., libro 7 folio 138.

148 1 5 1 8 .— 11 Noviem bre, Zaragoza

Real Cédula á Sancho Martínez de L eiva , asistente de


Sevilla, para qne abra información sobre lo ocurrido coa
Magallanes.

(H a y otra de la m im a fecha en el fo lio 139 vuel­


to, qv* dice lo m im o ; parece un extracto de cata.)
139. /, 6., libro 7 folio 140 vuelto.

EL REY
• Sancho martiuez de leyva nuestro asistente de la
muy noble y muy leal cibdad de Sevilla ya avreys ta -
vido como los nitestros oficíale» que residen eu esa di~
cha cibdad p o r nuestro mandado entienden en hazer
cierta a rm a d » p a ra y r a cierto descubrimiento la que
plasyeudo a nuestro señor ha de llevar fem a n d o de
magallaynes y ruy falero cavalleros de la borden de
santiago nuestros capitanes agora yo toy yn form ando
que estándose proveyendo la» coras necesarias p a r o la
dicha arm ada en X X I dias del mes de otubre pasado
los dicho» nuestros oficiales concertaron con el dicho
Fernando magallayner que otro dia viernes se varase
en tierra una de las naos que an de y r en la dicha a r -
— 14o —

mado y que el fa io r de la dicha nuestra casa llevase


el pendón de nuestras armas reales á la dicha nao p a ­
ra lopntier encima della y el dicho magallayns la»
myas p a ra p o n er de fuera de la nao como diz que es
uto e costumbre y que como el dicho capitán m adrugo
creyendo que el dicho factor había llevado el dicho
nuestro pendón como avia quedado asentado puno las
tanderas de m s armas en el cabestrante que estaba eti
tierra p a r a va ra r la dicha nao y diz que un sevastidn
rotero alcalde del theniente de almirante d ixo que no
parecía bien que edoviesen alli armas ds portoyal y
que el dicho capitan magallaynes le respondió que no
a v ío armas del rey de porlogal sino las suyas como
nuestro vasallo y servidor sobre lo que el dizque otras
personas avieron cierta cueilión con ju a u rrodrignez
m afra nuestro piloto y te dieron ciertos espaldarazos
y hirieron en una mano y estando asy diz qtte el d i­
cho rosero alcalde fue al cabildo deaa cibdad y al d i­
cho theniente de almirante y dixo que el dicho maga-
Uaynes ha vía puesto armas de portogal y sobre ello
avia grand, ruydo estando ya diz que lodo pacifico e
que el dicho theniente de almirante galio con mucha-
fu ria diciendo acudiesen todos a la ribera y vino con
mucha gente a prender al dicho capitan qne andava
trabajando como la dicha nao te subiese y puso p o r
obra de lo 'prender trovándole de lot pechos y hacien­
do otras cosas en afrenta tuya y porque de esto yo he
seydo y soy deservido p o r ser cabsa qtte las cosas del
dicho viaje se impidiesen como p o r tocar al ditko ca~
p ita ñ a quien yo tengo p o r cierto criado y servidor y
a nuestro servicio conviene que tea castigado confian­
do de vos que lo harey* con aquella diligencia y cuy-
dado qne d vuestro servicio y a la execncion de la
nuestra justicia cumple fue acordado que d e v ia ntatt-

10
— 146 —

d a r d a r esta cédula pa ra vos \¡ en la dicha rrazon e


1/0 lávelo p o r bien y p o r ende yo vos mando que luego

agaysyn formación de todo lo que sobre lo susodicho


payo y procedaya contra Jai personas que en elfo ha-
llardes culpantes p o r lodo r ig o r de justicia la anal
exetuteis en sus personas y bienes e « i nescesario es p o r
lapresente vos doy p oder cum plido con todas sus in­
cidencias e dependencias anexidades 6 conexidades y
enviad ante viy la relación de lo que <m ello oviere p a ­
sado y del castigo qne ovieredes fecho firmado de vues­
tro nombre en manera que haga fee para que yo tea
j/nform ado dello fecha en qaragoqa a once de noviem­
bre D X V I I I a ñ n s — yo el rey— refrendada de francis­
co de loa covos=seiíalada del chanc\Uer=e don g a r d a
e (¡apata.*

119 1 5 1 8 . — 11 Noviem bre, Zaragoza

Carta del B ey á Sancho da Matienzo, tesorero de la


Contratación, dlcléndole que recibió la suya, dándole
ir is o del desacato cometido con Magallanes, por cayo
aviso le da las gracias.

139.1. 5,, libra 7 fo lio 141.

150 1518.— 11 Noviembre, Zaragoza


Real Cédula al Cabildo de Sevilla, lamentándose de lo
ocurrido con Magallanes.

139.1, 5.t libro 7 folio 140.

151 • 1519.— 10 Marzo, Barcelona


Real Cédala aumentando G.000 maravedís aúnales ¿
— 147 —

Juan Rodrlstiaz M afra, ¿Inmute el tiempo qae está em­


barcado en la Armada, de Magallanes.

133.1. (i., libro 8 folio 42.


(O tro traslado te encuentra en el Esl. 46. C’a j, 4
Ley. 1, folio C>5.)

ÚO

1Ó2 1 5 1 0 . — 10 M arzo, Barcelona

R eal Cédula á los oficiale .1 de la Contratación, para


que so busquen mercaderes qne pongan Uh mercancías
para r«scate¿i, que hit dellevar la Armada de Magallanes.

139. 1. (!., libro 8 fo lio .Hfi.

153 1 5 1 9 . — 20 Marzo, Barcelona

Keul Cédula al licenciado R odrigo de Figneroa, ja ez


dft residencia en la lula Española, para qne haga infor­
mación que ponga en claro, dónde y on poder de quién
están Io n géneros que llevaba una carabela qae Cristóbal
de TT.iro linblu rem itido al Brasil seis uño* antes, cuando
residlu en Lisboa, y que arribó á la Española por vientos
contrarios.

139. 1. Gt lihro 8 fofio 4 7 .

lf>4 1 5 1 9 .— 6 A bril, Barcelona

Real Cédula para que ó, Juan de Cartagena so lo Higa


pagando el nucido que tiene como contino de la Real Casa,
nuil cuando esté ausente, pues se llalla prestando servi­
cio en la Armada de la especería.

139. 1. C., ¡ibi'o 8 folio 64-


— H8 —

155 1 5 1 0 . — fi Abril, Barcelona

Real Códuln ordenando á Cristóbal de ITaro mn relie ú


Sevilla con arreglo i las instrucciones que le ha dado el
obispo de Burgos.
130, 1. 6., libra 8 folio 55.

156 1 5 1 9 .— 30 A b ril, Barcelona

Real Cédala concediendo & Francisco Faleiro 35.000


maravedís anuales de sueldo, para que entienda en el
apresto de la Armada para el Maluco que ha de salir de­
trás de la de Magallanes.

40. 4. 1., folio 54 vuelto.

30

157 1 5 1 0 .— 5 Mayo, Barcelona

Real Cédala para que mientras Magallanes esté au­


sente, se pague bu sueldo & su mujer D.“ Beatriz Barbosa.

46. 4. i,, folio 55 vuelto.

30

158 1 5 1 0 . — 17 Julio, Barcelona

Carta de Carlos I ol R ey de P ortu gal, diciéadole que


so ha enterado de que á un factor d t Cristóbal de Haro
que quedó eri Lisboa, cuando éste vino ¿ España llamado
p or el E m perad or, se le ha ordenado salga de la capí*
tal y no trate más de negocios del dicho Haro»
Le ruega deje sin efecto esta orden.

(H a y o tra de 'a misma fecha d irig id a d la Reina


— 149 —

de Portugal, hermana de Carlos 7, d¡riéndole que i i¡-


fluya cou su espot o en ¿ate amado.)

139,1. 6., libro 8 folio 131 vuelto.

150 1 5 1 0 * — 21 Agoato, Sevilla

Testamento in tegro da Hernando de Magallanes.

(C o p ia .— Véas&2}t^i7* 27, docunieulo mira. 73.)

1Ü0 1 5 1 0 . — 23 Septiembre, Barcelona

Real Cédula concediendo & Juan Rodríguez Mafra (y


otro s) en premia de I 03 servicios hechos por sus antepa­
sados y por ellos, un esoudo de armas con tres carabelas,
y en cada una saliendo nna mano con un escudo y por Orla
varias Ancoras.

138,1. G., libro 8 folio 146.— Torrea de Mendoza


T. 39 P . 510.

1G1 1 5 1 0 .— 13 Noviembre, liolin s del R ey


Heal Cédula nombrando p iloto do la Casa de la Con­
tratación de Sevilla i Pedro de Abreo, portugués, con el
sueldo auual do 25.000 maravedís.

13H. 1. (!., libro 8 folio 165 vuelto.

162 1 5 2 0 .— SC A gosto, Valencia

Real Cédula para quo se den A Martín de M ezquita,


que por mandado de S. M. no fué con Magallanes, 15.000
maravedís annaks mientras este vuelve.
46. 4. folio 65.

;w
— 130 —

163 1 5 2 1 .— M aro, Buraca


Carta del obispo de tluriruH ú lo» o fk ú lc s de S evilla,
contestando ¿ otra en que estos le avisaban la llegada de
la nao Snn Antonio,

(L a carta á que se refiera salió de S c r M a el 12 de


M aya, de modo, que calculando qve el correo tar­
dara 10 días, la fecha de esta caria debe de ser
26 de M aya próximamente, pues empieza « r isjie-
ra de la trinidad llegó Jlricaño* y fecha *hoy víspe­
ra del corpnt* el cual se celebra ¿ iempre el jueves den-
pités de la T rin id a d .)
139. L /!., libro 8 folio 2 M .
• Caria del obispo de burgos d los oficiales de Se-
vylla.
Reverendo y muy virtuosos señoras. A y er sabado
bispera de la trinidad llegó briseño carreo con el des­
pacho que señores le distes con el qiral rrescibi una
carta de vos señor contador en que liaseis m la c ió n
de la car a vela (/am ada Santo antovio qne liego en el
r r io de las muelas desa cibdad qne es una de las cinco
naos de la arm ada q m fué a! descubrimiento de 'a es­
pecería de que fueran p o r capitanes ftemando de irut-
gallayues e ju a n de Cartagena y lodo lo de mas qve ha
pasado segnud los dichos que se an tomado á la gente
que eii la dicha cara ve! a vino ame puesto tañía tur­
bación la mahlafl que aquel a hecho y de arer ansí p a ­
sado aquellos caballeros que no qneritt h ablar en ello
mas que me diga pero entre tanto que mas se piensa en
la materia y «e proree en todo lo que contenga en reci­
biendo esta proveed señores en las cotas siguientes con
muy grandísim o cuydado y diligencia.
primeramente p o r ln m ejor manera que señores os
pareciere que se ponga muy buen rrecauda d su m u je r
— 151 —

¿ hijos de hernando de magallaynes y aunque no se


ponga en p arte des onesta se teng» sobre ello muy
buen rrecavdo de form a que en ninguna vutnera se
puedan y r á portogal hasta que veamos que a sydo es-
lo y hasta qne su alteza otra cosa mande.
¡o otro que á la ora enbyeis señores aqui a mezqui­
te^ preso y venya con el p o r guarda garci guerra y
esltvan gomez p ilo to y otros dos 6 tres de los nías
principales que m ejor razón tenga de los que vinieron
en ía nao y mezquita a de venir a buen recaudo p o r ­
que «o se ausente y venga d toda la nías p r is a que sea
posib'e y mandad p oner a muy buen recaudo las mer­
c a d u ría y cosas que vinieron en la nao sin acodir a
nadie con cosa alguna ni p a g a r salarios n i otra cosa
hasta que se pueda tomar p o r cue nta con los que tienen
fornecido en 1armada lo qtial de acá se nos e sq rivira
despuet de venidos mezquita y los otros.
yo pienso que sera menester enbiar alguna cara-
vela a buscar a ju a n de Cartagena p o r esto conviene
que de los cinco mili pesos de oro que an venido ago­
ra de la ysla de San jn a n tovieyt alguna parte y de
los que mas vinieren p a ra tenerlos de rrespeto en esa
casa qne ya sabéis qite la voluntad de su Alteza siem­
p re a sydo y es que en ella aya algund, dinero p a ra
las necesidades que cada ora se ofrescany ausy ha­
réis siñores tener euydado que se haga de aqui a ade­
lante a vaque en esa casa se hagan libranzas pagarlas
de manera qne ella no quede tan despojada dedineros.
Este brizeflo que tra jo estas cartas puso tan gentil
rrecabdo en ellas que p rim e ro dio aviso a todos los
mercaderes de esta cibdad y apublicó esta buena nue­
va p o r toda ella que acá supiésemos nada, antes que
le paguéis el viaje le deveis castigar y poner recabdo
— 152 —

o í iemcjaifie3 cotm y no te le a dado la certificación


p o r la vcllaqiieria que hizo.
E n to de Ia ven itla de mezquita no cure,y a de enbia-
lió cofíto arriba digo con lo* otros p o r ser an9 contra­
r i o » sino mandaldo enbiar p re»o couporasonaa de rre -
cahdu tf á costa del dicho mezquita p o r manera qte
veilga á buen recabdo y loa otroa vengaase p o r otra
parte, guarde nuestro Señor vuestras Reberündasy
muy virfuoasatt peraanas 1/ cama como deaeetis de L ir ­
go» ojf miercolea bivjjpcra del corpas crytpii, á loque
h ordenad*», fonseca archiepiscopu ¿pitcojju.*

164 I 5 S I . — Septiembre y Octubre. A bordo de


las naosi Victoria y Trinidad', en las Molucaa.

«L ib ro de las paces a amistades que se lian hecho con


loa Reves e Señores de las islas e tierras dondo hemos
llegado siendo los capitanea Gonzalo G-omez de Espinosa»
Juan Sebastian del Cano y el maestre Juan Bautista, go ­
bernadores del armada que el esparcidor nuestro SeDor
envía en descubrimiento de la especería, a yo Martin Alen*
doz contador d ella ,»

Manuscrito 16 h oja h folio.


145. 7. 7. varrete, extracto T. 4 .a P . 295

165 15SÉI.— 4 Octubre, Burgos


Real Cédula para qne se pague á Esteban Gómez su
sueldo de piloto y que los bienes que dajó en depósito á
D iego Barbosa, al p a rtir para su viaje con M agallanes,
se recojan y queden depositados judicialmente hasta que
se decida lo que ha de hacerse con los que volvieron en
la nao San Antonio.

lh'D. 1. 6., libr>< $ folio 331 vuelto.


— 153 —

100 I 5 Í 2 . —15 Octubre, Valladolid

Real Cédala á los oficiales de ?a Contratación de Sevi­


lla, para que den ¿ Pedro de Abroo, piloto portugués, lo
que se le deba de sn sucldo( púas desde qae llegó A so v i­
lla la nao San A ntonio, do fie le paga, sin saber por quó
motivo.

139. 1. 6, libro 9 folio 44.

167 5 1 * # . — 13 Noviem bre, Valladolid


R eal Cédula señalando las condiciones en que el R ey
capitulará con los mercaderes que quieran interesarse en
las armados que van i la especería.
(A u nque estas capitulaciones no se refieren al via ­
je de Magallanes las inferíamos, porque al principio
contienen una relación de ¿o sucedido sn dicho v ia je.)
139.1.1., libro 1 ° folio 10.

1C8 1 5 8 # . — 29 Noviembre, Valladolid


Real Cédula mandando so pague d Martin Mezquita,
sobrino de Magallanes, su sueldo desde el día que salió
la Armada de Sevilla, bastas que lu nao Victoria volvió &
ella,
139 1. G., libro 9 folio 54.

100 1 5 *3 .
R eal Cédula concediendo á Miguel de la Mezquita,
15.000 maravedís de xueldo anual, en atención á sus ser­
vicios y los de sn tío Hernando de Magallanes.
40. 4. 1., folio 77 vuelto.

30
— 154 —

170 1 5 J M .— 13 Febrero, Valladolid

Don Reales Cédulas. L a primera para que ne pague ¿


Francisco Faleiro el sueldo de su hermano R odrigo, du­
rante el tiempo que dure la enfermedad de éste; y la se­
gunda para que se saque al enfermo de la Casa de la Con­
tratación, donde estáupoacntado, y se le busque una cana
a propósito para su residencia.

139. 1. (?., libro Ü fo lio 73.

171 1 5 0 3 . — 20 Marzo, Valladolid

R eal Cédula A I oh jueces de Sevilla, para que hagan


justicia ¿ Esteban Uúniez, en sn pleito con Diego Barbosa.

139. 1. G., libro 0 folio 105.

172 15 * 8 . — 22 A b ril, Sevilla


Información lieclia i instancia de Simón de Burgos»
para demostrar que no tuvo parte en la prisión de los 13
españoles que fueron detenidos en la i.s]a de Santiago por
los portugueses, de vuelta deí Maluco.

144. 1. 9.
• E n la mit// noble e mui¡ leal cibdad de settil la m iér­
coles a la tercia vejyute e do* dias del mes de a bril d tl
año de mili e quinientos e veynte e tren años aniel no­
ble señor licenciado diego de medina teniente de asis­
tente en ettla qibdad de ¿xi tilla e su tierra p o r el yhutre
e muy magnifico señor don gar/¡i feruandes manrrigue
conde de osorno asystente en esta dicha (¡ibdud e tu
¿ierra p o r sus majestades y «>lpresencia de mi p e d ro
de roxets escrivano de sus vía gestados y sn notario p u ­
blico en la su corte y en todos los sn» xeynoe y señorío*
— 133 —

e t.serinnno de In ju s t ic ia '/><e soy en esta dicha ¡¡Halad


de ttn lü a pareció x im o n de burgo» estante en esta d i -
cha qibdad de mmilla y presento un escrito de p e d i­
mento con pieria» pregunta» el qual estaen ca bega d e
la p ro va m a .
el dicho escrito asy p re tentado segund dicho es lue­
go el diclio seüvr teniente dtxo que maitdava e mando
al dicho seivion de burgos que irayga e presente antel
los testigos de que se entiende aprovechar e q w esta
presto de los recibir e faaet justicia en quanlo puede
e de derecho debe.
e luego el dicho xim on de burgos trasto e presento
p o r testigos en la dicha razón á roldan de arbole e a
p ed ro de tolosa e a gomes fernaiulus de los quales e de
cada uno dellv» fue recibido juram ento en form a de
derecho p o r dios e p o r sania maria e p o r las palabras
de los santos evangelios) e sobre la aeñal de la crtiz en
que pusieron sus manos derechas cor/jora/nteníe « «
virt ud del qual prom etieron de dezir verdad de lo que
supiesen cueste caso e syendo preguntados p o r lúa
preguntas del dicho pedimyento dixeron lo syguienle.

muy virtuoso señor.

gimon de burgos vecino de <;ibdad rodrigo parcsco


rtiiI b vuestra merced e digo que p o r qvanto a vU dere­
cho conviene presentar ant.el ciertos testigo# p a ra en
prueba e información de novio yo no fue cu Ipaute eu la
p risión de treze ombres que venyan de la empecería que
fue agora pocos dias ha descubyerta p o r mandado del
enperador nuesiro seiíor que fueron presos en tagala
de santiago ques vna de las de cabo verde p id o d rneu­
tra vutrctd que a los testigos qne p a ra gn formación e.
— 106 —

prueba de-tfa presentare los mande preguntar p o r lo»


artículos qne se aygtten p o r qne lot testigos que j/o en­
tiendo presen/ar para guarda da mi derecho están en
¿ d a <¡ibdad e se quyeren y r fuera della e no los p o d ría
aner p o r ser com ono ton verdinos desta qíbdad.
primeramente sean preguntados a// conocen al d i­
cho xim on de burgos e a martyn mendez vecino desta
<;ibdad e a marlyn de judiqibits jenoves e a Manuel yn -
■í.’ io natural de malaca.
¡/ten si saben creen o vieron oyeron desir que al
tiempo qne la nao que dize santa marta de la vitaría
llego a la dicha yala de santiago viniendo de deaeóbrir
la dicha especería que los prim eros de loa que venían
cu la dicha nao que soltaron en tierra en la dicha
ysla d e santiago fueron los dichos marlyn mendez que
avia ydo p orescriua no y irenydo p o r contador dell
arm ada y martyn de judiqibus alguacil de la dicha
nao y manuel yndio.
yten si saben que quando el dicho xim on de burgos
nbo de saltar en tierra e salía de la dicha nao avia ya
dos diasque los dichos martyn mondes e marlyn de
judiqibus e manitel yndio avian saltado p rim ero en
tierra y havian ya hablado e platicado con los p o rtu ­
gueses vecinos del pueblo de ribera grande ques en la
dicha yala e dichotes que vengan de la dicha especería.
yten si saben que deapues que fueron presos los d i­
chos treze honbres el fator del rey de portngal questa-
va entonces a la sazón en la dicha ysla de santiago j u ­
ro y d ixo y afirmo que! dicho ximon de hurgoa no avia
*id o culpante en la prisión de loa otros que vengan en
la dicha nao ni avia dicho cosa en p erju icio del los el
qual juram ento fizo a declaro ante ciertos de la dicha
nao que alli tjuedaroii presos e digan e declaren los
testigos ques lo qae mas saben (¡erea desto.
— 1Ú7 —

yten .vt saben que de lo xuxodir.hu en publica hoz e fa ­


ma e rca¡t hechos a los dichos testigos fas otras pregun­
tas al caso pertenecientes,
y lo ijTf'’ los dichos lentigosdixeren e depusiere:>p l -
do a vuestra vierte d que me lo mande dar en publiert
forma y en manera que faga fe p a r a guarda e couger-
raQion de m i derecho p a ra lo qual el nobU oficio de
vuestra vierqed yuploro ep id o serme fecho conplim itn-
to de juaticia ntarfin de fuentes licenciatus.
el dicho roldan de arbot flcmenco mercader estante
at presente en esta qibdad de seuilla testigo presenta­
do ju r o en form a de derecho e siendo preguntado dixo
lo syguiente.
a la p rim era pregunta dixa qne conoce al dicho
xim on de burgos e a todos los conte nydon en la jiregu n -
ta p o r que í te tadigo los a v i d o e fa lla d o con ellos.
fue preguntado p o r las preguntas g evera U » dixo
que no le empeip nyugnna della 3 &d ixo ques de hedad
de veynte e cinco años poco mas o menos.
a la segunda pregunta dixo que lo que sabe es qneste
testigo yba en la nao contenyda en la pregunta a la
dicha t/sla de santiago en compañía de los contenyáo?
'en lapregunta que venyan de descobrir la dicha espe­
cería e que vido que en la dicha nao vengan p o r escri~
vano el dicho marlin mendez y p o r contador y el dicho
martyn de jw liq ibu s venga p o r alguazil e que venyan
en la dicha nao el dicho manuel yndio e (fue vydo que
los p rim eros qne saltaron en tierra en la dicha ysla de
santiago fueron los contenidos en la pregunta.
a la tendera pregunta dixo que no sabe mas de lo
que dicho tiene a que se refiere.
a la cuarta pregunta d ixo que lo que sabe es qne
vido este testigo que detpues que fueron presos los Ire-
onbres contenidos en la pregunta y este testigo I 0 9
— 158 —

v i d » preiiilrr y fue vno de los dichos trcze presos «i-


rio q.tel fa>or del dicho rey de porto j a l qnestara en-
fnuces a !a sazón en la- dicha ysla de sant iago j u r o e
tlizo e afirmo qnel dicho ximon de burgos no avia si­
do culpante en la p riz io n de los otros (pie venyan en
la dicha nao ny avia dicho cota alguna en perju icio
dellos el qual dicho juram ento hizo 6 declaro ante
ciertas personas de la dicha nao que alti quedaron
presos y queste testigo fue vnodellos y questo es lo que
sabe desta pregunta,
a la qvytda pregunta d ix o que dice lo qnt dicho
llene e que sa afirma e esta es la verdad p a ra et ju r a -
viento que hizo e deste negocio mas no sabe e firmóla
de »n nombre roldan de arbot•
el dicho p ed ro de tolosa vecino de tolosa en g u i-
pitzcfía testigo presentado aviendo ju r a d o segund fo r ­
ma de derecho e syendo preguntado ilíaca lo siguiente.
de la p rim era pregunta dixo que conoce a todos los
outenydos en la p r 'i j tnla p o r hah’a e con versación
que coii ellos ha tenydo.
fue preguntado p o r tas preguntas general es dixo
que no le etipeqe uyugnva deltas e d ixo ques da hedad
de ver/nte e quatro años poco mas o vienaa,
a la segunda pregunta d ixo qne lo que sabe es qne
v id o qne altien po que la nao c ontenyda en la pregun­
ta llego a la dieha ijsla de santiago viniendo de desco-
b r ir la dicha especería que los prim eros de los que ven-
j/an en la dicha nao que saltaron en tierra en la dicha
ysta de san tia go fueron los contenydos en la pregunta
este y testigo lo vida porque ve»ya asy en la dicha nao.
a la tercera pregunta d ix o que vid O qne qnnndo el
dicho ariman de burgos salto en tierra y salió de la d i­
cha nao este testigo t>a(iocon el en tierra y acia ijadas

B/hOofeoH NarJonnt de Eftfwft?


— 153 —

dias que loa contenydos en la pregunta avian saltado


en tierra y quesloeslo que sabedenta prcgtmta.
a la qnarta pregunta dixo que lo que snbe e.t que
vido qng. dexpue# que fueron presos fot dichos Ireze
hoiibreS eeale test igo fue vno dellns pres<¡3 nido qué!
fa lor del re¡{ de portogal t¡ue eatava entonces a la stixou
en la dicha ysla de santiago j-nrn eit vnas oras de rezar
que tenia en la mano poui/endo la niauo en ellas e dixo
que jnrautt a los evangelios quel dicho xim on de bur­
g o » no avia ti/do culpante en la p ritio n dú loa otro»
que venían en la dicha nao ni avia dicho cosa en p e r­
ju ic io dellosel qual dicho juram ento hizo e declaro
ante este testigo e ante olroa quentavan en la dicha nao
9 quesio sabe desta pregunta.
a la quyntapregunta d ixo que dtze to que dicho
tiene e deste negocio ñ a s no sabe p a ra el juram ento
que hizo e porque d ixo que no sabia eacrevir no lo
firmo,
gormea fernaitdez vecino deguelva catante al presen­
te en esta gibdad testigo presentado en esta razón
a viendo ju r a d o e syentl o preguntad o dixo de la p r i ­
mer a pregunta que conoce a ximon burgos e a martyn
mendez e a Tnarti/n de jndiaym u p ueda a ver que los
conoaco a todos quatro años e que conoce a manuel y n ­
dio contenido en la pregunta p o r que lo vido en un na­
vio tic upo de seyn o syete mese».
preguntado p o r las preguntas generales d ix o que
no es pariente de nynguna de ías parte* ny ha sydo
pechado v y forondo p a ra dezir su dicho e que venqa
quyen tuviere justicia.
a la segunda pregunta d ix o que sabe « vid o este
testigo que al tienpo que la nao nombrada santa m aria
de la vitoria llego a la ysla de santiago oinyeudo de
descobrir la espeqeria que de tos prim eros que venya n
— 100 —

en la dieha nao que ¡¡altaron en tierra en la dii'.ha y ala


de santiago fueron mnrlgn inundes que avia ydo p e r
escribano c martyn de j-rulirivux algnazil e manrtl
yndio y ijuesto que la sabe porque lo vid o este testigo
que mnya en la dicha nao.
a la tercera pregunta d ixo que sabe e vid o que
quando el dwho ximon dé burgos salto en tierra en la
dioha pila de ¡a dicha nao ya avia do# dias y los d i­
chos mariyn niendes em artynde judiqibus e ma iitelyn-
d io avian saltado en tierra e ávido platica con los del
pueblo conteiiydo en la pregunta e qnesto que lo sabe
p o r que lo vid o este testigo.
a la quarta pregunta d ixo queste testigo fue vno
de los treze honbrea que fueron presos en la y tía de
santiago p o r el fator del rey de portogal que a lli es­
tova e que despnes que Ion soltaron de la cárcel lleva­
ron a este testigo e a los otros a 7a nao del rey de p o r ­
togal que vengan de la especería e estovo este testigo
dos días en la dicha nao vida este que sacaron de la
dicha nao qitatrohonbres en tierra eqm d aron los otros
en la dicha nao vino allí el fator del rey de portogal
f el dicho ximon de burgon se le quexo diqiendo que le
avian dicho quera culpante en la pri&ion de los treze
hombres e quel dicho fator lenyendo vnas ora» en las
víanos dixo que ju r a v a p o r santos quatro evangelio#
poniendo la mano en las oras que traya como el avia
hablado al dicho xim on de burgos preguntándole si
sabia del capitan general sy era muerto ó bivo o s¡/
a v ia n fecho daño en tierra de portogal e que de que
manera venían e que le avia prom etido sy le dezia la
verdad de le d a r muchas cosas e quel rey de portogal
h haría mercedes el qual dicho xim on de burgos le
avia dicho de no e d ixo el dicho fator asy viismo quel
dicho ximon de burgos no era culpado en la prisión
— ltil —
«.7¿t [ospresan ni viniese a nont i!!a pues f¡ite lo condena-
va en ana compañeros que lo ahorcarían y quel dicho
xim on d ivo alli quera pariente de los caldeoa y que
deste fecho e*la et la verdad de lo qve sabe eu qve w
afirm a e firmo e que no se. lo acuerda mas gomes fcr-
nandea.
e desloen como p a to yo el dicho em rivano d i ¡a
presente segund que en mi presencia paso firmado de
m i nombre e sygnado que en mi presencia p a so = d e l
dicho dia me» e año susodichos.=li<pn<;iado medina.
— (ITay una rú brica .)
e yo pedro de p o r r a t eacrivano de su mageatad de
la justicia esta escriptura fize escrevir segund en my
presencia paso e fize aquy myo sygito a ta l= e n testi­
monio de vcrd a d =fh a y nu a iy n o ).= p e d ro de p o rra s
éscrivano de la ju sticia .= ( hay -uua rúbrica.)*

173 1 5 2 3 .— 25 Agosto, Valladolid

Real Cédula ordenando il los oficiales de la Contrata­


ción paguen todos los aflos d Juan de Aranda 19.000
Tuararcdid para atender al sustento de Juan Cermeño^
indio traído riel Maluco.

134.1. (?, libro 9 fo lio 176.

174 1 5 2 5 . — 12 Enero, Cochin

Carta íi S. M. de Gon¿alo Gómez Espinosa, capitán de


la nao 'Jrinidad, de la Armada de Magallanes, dándola
cuenta de su Balida del Maluco, en 1532, y arribada á T i-
dori siete meses después, con el descubrimiento de 14 is­
las en el hem isferio del N orte etc., fecha en Cochin á 12
de Enero 1525.
145 . 7. 7,
— 1t>2 —

• Señor.

sobra vuestra sacra mageatad las cosa* que ahora


haA sucedido denpms que la nao v ilo ria p a rtió de nm-
Ineo nos fue necesario de quedar con la otra nao con
mucho trauajo y mucho p e lig ro la corejimos y estotii-
vios en corejilla y en cargalla de clono quatro vieres
en la irla de tidori en la qnal nos hizo el Rey della
muy buena compañía en el nombre de vuestra sacra
majestad y desta isla señor me p a r lia eeisdiasdel mes
de a bril año de viril y quinientos y veinte y dos añoay
hizimoa nuestro camino p a ra y r a demandar la tiera
firme donde hizo a adres iiiilo laar&rauelas que es en la-
m ar del sull donde señar hallaua que de vtaluco a la
p rim era tiera no aeia siito mili y ocfiosir.ntaa leguao
la qual tiera me demoraua la mas parle del camino
a leate quarta del nordeste y e n el camino a quinientas
leguas de maluco sobra vueatra tacra viaje atad como
deacobri qnatorze islas laa qual es Jieran llenas de in­
finitísima jente deslinda la cual jente hura de la color
de fájen le de ¡as indiaa donde señor lome levg n a p a ra
saber lo que aria ch ellaa y p o r no entender la lengua
no tape lo q u e avia eu las estas dichas caf orze islas
ieñor.
están desde doze grados hasta veinte grado» de la
parte del norte de la U ñ a Jiequinuv;ial p o r lo qual
señor p a rti destaa el d ia d e san beruabe siguiendo el.
dicho mi viaje donde sabra v ottra sacramajestad qne
anduve arando la mar haziendo mis fnemas p a ra dar
buena cuenta de m i donde señor hallege hasta qvare n-
ta y dos grados de la parte del norte donde señor me
hizo menester cortar ios castillo* y toldasporqite la
tormenta hera tan grande y loa frio s Jieran tan gran-
— 163 —

desque la nao no podíam os hazer de comer l-a qual


tormenta duro doze dias y porque la junte no tenia pan
que cotiier enflaqueció la mas p arte della y quando la
¿armenia fue pastada que torno la jente a hazer de
comer de llaxor que tenia moa mucho lea d io fastio don­
de adoletio la m a * parte de Iá jen te y quando f i l o
jen ie doliente y los tiempos contrallos y a v i a j í n c o
meses que andana p o r la mar arrybej sobre malucb
y ante que allegase a maluco avia sietÉ meses gite an­
dana p o r la m ar sin ¿ornar refresco nimtuno y llegado
a las tieras de maluco halle señar trecientos onbrct
p ortog rieses que estattan hasiendú vna fortaleza en la
isla de témate donde fue tan bien rebebida sobre mi
trauajo que me amenazanan de me ahorcar de las an­
tenas y tomándome la nao cargada de clao con todos
a?m aparejos y alie que ta tibien señor a via turnado la
fatoria de vuestra sacra majestad y el encriuano y
oíros quatro henil res que estañan con el presos con
muchas prissiones y assi señor hicieronme a mi y la
otra jente que conmigo tenia dezonrandome y diziendo
que era ladrón delante de la jente de la liern y que
no me tenían neu quenta ninguna y dytiendo agora
veremos quien es el rey de castilla o el de portogal
donde sabra vuestra sacra vlajestad que vie tomaron
todas las cartas de marear y libros de derolear y estro-
labios y quadrantes y tejim ientos ron todos los apa­
rejos de pilotos y mas señor me t omaron de m i ca.ca
vuestra vandera real la qual tenía muy bien plegada
y cojUla la qual vuestra sacra majestad dio p a ra ir
a descobrir el dicho viaje diziendo a ¡fraudes bases
m ejor ropa es esta que rop a de moros p a r lo qual ?,e-
ñor i/o le demande cojiostimienlo de todo lo que me
« t 'í f l tomado donde me respondía el capitan y los ofi­
ciales que el conocimiento que yo Ies demandaua que
— 1G4 —

agradeciese a dios como jio me le dauan ahorcándo­


me de una antena y o « í i me tuvieron preso quatro vie­
ses a m i)/ a vei nte y un hombre que /¡eramos y de a q vi
me llevaron a la* i tía* de vanda tas qnales isla* ton
aquellas que dan la nuez voseada y la viasa las qita■
les islas son de vuestra sacra majestad y destaa islas
señor me licuaron p a r a viciara donde me lonierou sin-
co 7neses y de melaca me lleuaron a presentar al y o -
uernadorde la in d ia en la ct\bdad de cochin donde se
carga la pim ienta donde ha diez meses qne estoy dir
ziendome el dicho gouernador que me d a ria pata je a
v i y a la jen le que conmigo venia agora sepa vuestra
sacra majestad que este vis ore y que enbio el rey a la
in d ia me mando prender guando supo que yo eslava
es esta r¡ibdad de cochin amenasandome y dizieitdome
quemecortansen la cabosa y dezovrandonie con muchas
malas palabras y di tiendo que a los otros ahorcase
donde day a un mes qne yo eataua preso de la prissidn
requerí que de partes del rey de portogal y de vuestra
sacra majestad que me diesen pasaje el qual no me
quisieron dar sabra vuestra sacra majestad nomo ha
veinte y siete meses que estoi preso donde le requerió y
requerí muchas vezes que me diesen de comer de la ha-
sieiula de vuestra sacra víaj estad qne me lomaron en
maluca jj me dezian que traxiese otra que e»ta dueño
tenia y asi sabra vuestra sacra majestad que de veinte
g vu hombre que estauamos en maluco p o r falta de co­
mer y p o r y r lio a buscar y van se con los juncos y na­
vios de la tierra donde se-ñor agora no somos aqui en
cochin sino seis hombres lo qual sabra vuestra sacra
majestad que el comer que no tenemos nos es m ayor
pena que la presión porque señor sovios p e o r trata­
dos que si estouiesemos en la beruerla.
y en esto beso la* nía no» de vuestra sacra viaje stad
— 165 —

que ponga remedio en esto y not quiera sacar de ca­


tinos de p od er de cristianos y se acuerda de mis ¡rerui-
« os que esta la merqed que yo demando a vuestra sa­
cra maje a!mi señar no tenga vuestra sacra majestad
eupoco la» isla* de maluco y las de banda y timor p o r
que señor son tres verjeles los mejores que ai en el viun-
do mataco p o r el clao banda p o r la nuez moscada y
timor p o r el tandalo donde señor sobra vuestra
sacra majestad que en todo lo descubierto no se hallan
otras islas que tengan taUs frutos esto es asi sierto qu«
son de vuestra corona real mas hago saber a vuestra
sacra majestad como en la india se hase vna armada
de muchas fustas y nauios p a r a y r a maluco p a ra p e­
lear con los castellanas si a lia fueren donde va p o r ca­
p itó n m ayor don pedro de castel blanco señor la tore
del omeriaje de l-a fortaleza de maltico es de catorze
pies en ancho de muro que yo la medi con m is pies 1/
también señor aca se dise qne avague el dicho rey de
portogal la rgeel dicho maluco que ellos no lo quieren
largar sino defendelle muy bien tanbien señor enbiau
otra buena arm ada p a ra banda donde v a p o r capitan
mayor francisco de soa a hazer otra fortaleza señor
m i pares<¡er seria que te cortasen las rayzes porque no
cresieren tanto les ramas señor no escriño mas p o r que
taimo a criado de la reina doña Honor da rá a vuestra
sacra majestad cuenta mas p o r entero las cosas que
aca pasan el qual anduuo siempre p o r capitan y
sabe muy bien todo lo que en esta» partes se a p a ­
sado lo qual vuestra sacra majestad le puede d a r
crédito p o r que es konhre que ha servido bienal rey y
ha dado mnncho buena cuenta de si de lodo lo que le
an encargado y sepa vuestra sacra majestad como t a i-
7ADM le daua que fuese p o r capitan m ayor de la m ar
de melaca el qual es vua de las mejores capitanías que.
— 106 —

a i en estar partea y dexo todo p o r loa a g ra m o » que


el, vido qve me hicieron acá p o r qne no nté quissieron
d a r patoja el cual hizo juram ento de nonca tomar a r­
man en la mano haca en la india hasta que contase al
rey todo lo qne aca me han hecho señor el dicho taimon
t uno p o r hieii de me emprestar en el nonbre de vuestra
sacra majestad vn p o eo de dinero p o r que el vid o que
yo le tenia muncho de menester p a r a mi despensa el
qual lleua vn conosimiento m ió suplico a vuestra »a -
era majestad que de m i sueldo qe lo mande p a g a r fe­
cha en cochin á lo* 12 dias de henero de 1525 años su
teal vasallo gon^alo gomez de sp in osa =(h a y una rú­
brica).*

175 I B M . — 26 Enero, Toledo

Licencia para que Juan Rodríguez, marinero quo faó


al Maluco con la expedición de Magallanes, pueda pasar
á laa Indias con una carabela de b u propiedad, aunque uo
llave la artillarla qae por las leyes está mandado, siom-
pre que vaya en conserva y compaüta de otros varios na­
vios grueaoa.

139. 1. 6., libro 9 folio 295.

176 9 Septiembre, Granada

Real Cédula concediendo é. Francisco F a leiro la cura­


duría de su. hermano.

139. í. 7-, lib ro 11 fo lio 188 vuelto.


« E l R t y = n v e »l r o asistente de la cibdad de Sevilla
ó vuestro alcalde en el dicho oficio e otras justicias de
la dicha cibdad. d qualquier de vos: Francisco falero
vecino desa cibila f hermano de R u y falero me hizo
— 1G7 —

relación que el dicho su hermano tiene y U conviene


resolver ciertos pleitos, é diferencias é conviene que
tengapersona que entienda en ellos >j en la adminis­
tración y cúbranla de su hasiend» p o r estar fuera de
m jn iz io natural, y nw suplico y p u lió p o r merced.
<¿tte p o r que cu estos R e y nos el dicho su hermano no
tiene padre n i madre ny hijos ni otra persona que en­
tienda en la gobernación y administración de su p e r ­
sona é bienes agrio al dióho Francisco falero le man­
dase da r p od er p a ra entender b jí cito porque no se
perdíase todo á como la iny merced fuese p o r ende
yo vos mando queda nd o fianzas bastantes p o r paA&
del dicho F rajid sco falero en form a devida de dere­
cho conforme á las leyes de nuestros Re y nos le dicer-
nais la Curanduria del dicho R u y falero su hermano
y de sus bienes y haziendai no fagades ende al fevha
en granada ú une ve dias del mes de setiembre de mili
y quinientos y veinte y seis años yo el R ey . R efren da­
da del secretario couos señalada de los susodichos.-

177 1 5 * 8 0 .- 9 Noviembre, Granuda

Real Cédala & los oficíale» de la Casa de la Contrata­


ción para que paguen A Eva Alonso, mujer de Buy Fulei-
ro, el sueldo que é.ite tiene señalado an la casa menciona*
da, siempre que venga & v iv ir oon su marido.

13 D. 1. 7., libro l i folio 206.


* E l R ey = n u estro s oficiales que residiseii lacihdad
de sevilla en la casa de la contratación de las In d ia *
diego R ibeyro en nombre de heva aloitso muger del
bachiller R u y falero me hizo relación que bien sabía­
mos como el dicho su nutrido esta vmutecajdo fuera dv
su jn iz io t.atnral eu las atarazanas desa dicha cibduíl
— 108 —

en p o d e r de francisco Falero an hermana el qual diz


que se lleva y te paya ¿ti los cim] nenia mili m aravedí*
f/ve de nos tiene el dicho bachiller de merced en cada
vil año y loa que tiene con el habito de sane.íiago y me
suplicó é p id ió p o r merced (¡na p o r quelfa quiere ve-
n y r <t v i v i r y estar con el dicho an m arido ;/ curar de
su persona y talud y luazerle el tratamiento qite es
obligada le mandásemos dar al dicho an marido y sa­
car de p od e r del dicho su hermano porque dise que
no cura del como es Razón y que le pagasedes d ella
lof dicho» maravedís como repaga al dicho franeisco
falero y le apremiaremos d que diese cuenta de lo que
hasta aquí abra gastado ó como la my merced fuese
p o r ende yo vos mando que vinyendo la dicha heha
alonso d estar é Itesid ir con el dicho »v m arido y cu­
r a r de au persona y salud le acitdais d ella coa lo que
de not tiene de vierced en cada v ji año el dicho bachi­
ller R u y falero eu esa casa ¿ no al dicho francisco f a ­
lero ny d otra persona alguna fecha en granada d
nueve d ia » del mes de noviembre de myll é quinientos
e veynte y seis años yo el R ey p o r mandado de su ina-
gestad Francisca de los covos señalada del canciller y
obispo de osuna y doctor Carbajal y obispo de Cana­
r ia y doctor beltran y obispo de cibd a d -R od rigo.*

178 1 5 8 7 .— IB Febrero, V alladolid


Emplazamiento liecho por el Consejo de India.8 ¿F ra n -
cisco Fulero, hermauo de Ruy Falero, para que en el té r ­
mino de lú días comparezca ante dicho Consejo ¿con tes­
ta r & loe (.argos que Kva Alfonso, mujer del dicho sa her­
manóle hace, reclamando al mUmo tiempo el derecho &
ser la administradora, de su marido, que está joco.
139.1. 7., libro 12 fulio 18.
— 189 —

179 1 5 *7 *— 12 Abril, Valladolid


\
Real Cédula ¡i lúa oficiales de la Contratación en la
que se revoca otra por lu qne sa mandaba dar A Eva A l­
fonso el nucido de hu marido Ruy F aleiro, siempre que v i­
niese ¿ v iv ir con él como ofreció, cosa que no lia ejecuta­
do, continuando en P ortugal.

139.1. 7,, libro 12 fo lio 70.

180 I 5 S 7 . — 12 A b ril, Valladolid

Real Cédula disponiendo se abra información sobre


una dennncia presentada por Gínés de M afra acusando á>
su mujer de haber cometido adulterio mientras él viajaba
en la Armada de la especería, y haber malbaratado los
bienes que le dejó al partir.
139.1. 8., lib ro 12 folio C8.

181 1 5 8 7 .— 1 Jaula, Valladolid

Real Cédula al licenciado C&atroverde, asesor de la


Casa de la Contratación, para que Informe acerca d e
quién túrne do redi o á La curaduría de Ruy Faleiro, ai sa
mujer ó su hermano.

139.1. 7., libro 12 fo lio 110.

182 1 5 * 7 . — 28 Junio, Valladolid

Real Cédnla mandando se le entregue á Francisco F a ­


leiro la persona de bu hermano, qne está fuera de sn
juicio.

139.1. 7., libro 12 folio 132.


* E l H e y = m i€ »tro asistente de la cilulad dé Sevilla
- 170 -

ó vuestras alcaldes en el dicho officio sabed que pleyto


se Ira d a en el mjy consejo de las in d ia * entró partes
de la una Francisco farelo hermano del bachiller R u y
farelo y de la ot,ra heva alfon so vm ger del dicho ba­
chiller sobre que la dicha heoa aforno pide, que leseha
dado el dicho su m arido p a ra curar de su pcrsowi
nomo su muger porque esta viente rabio y fuera d e jn y -
tio y el dicho Francisca farelo dize que ¡o h ad e tener
como tic hermano e curador como hasta aquy lo ha
theñido y sobre tas oirán cabsas y razones en el procer
í o del dicho pleito conthenidas el qual fué p o r nos re -
vn/tido al licenciado de castro verde acetar de la nues­
tra- casa de la Contratación de las Indias p a r a que
llamadas é oydas las partes hiciese loque hallase p o r
justicia y que vos d pedimento de la dicha heva afo n -
so vos le aveis entremetido en conoszer de la dicha
cahsa y haveis mandado prender algunas personas
diciendo que tienen encubierto é escondido al dicho
R u y farelo y me suplico y p id ió p o r merced vos man'
dase qne pues la dicha cabita estaba cometida al dicho
licenziado de castro verde nos enirenietyesedes a conett-
zer della en cosa alguna ó como la wiy merced fuese
jio r ende yo vos mando que no vos entremetar/s á conos-
car ny con oseáis de la dicha cabsa ny de cosa d ella to­
cante é si alguna cosa hovierde» hecho ¿procedido en
ella lo remytais todo en el punto y estado en que lo tu-
vieredes al dicho licenciado de castro-verde d quien
como dicho es está camelúlo p a ra qne lo vea y haga
justicia é non fagades ende al p o r alguna manera so
pena de la nuestra merced é de diez m ili maravedis p a ­
r a la m i cantara. Fecha en valladolid d veyuts e ocho
dias del nits de Junio de m ili y quinientos é veynte é
siete años yo el R e y Refrendada de covos señalada del
obispode osma y obispo de Canarias y cibdad R o d r ig o »
— 171 —

183 1 5 * 7 .—5 Julio, Valladolid


Ra&I Cédala ordenando que el Bachiller Faleiro quede
en poder de su hermano hasta que se resuelva el pleito
pendiente entre éste y eu mujer Eva Alfonso.
139. 1, 7., libro 12 folio lüG.
*E l R e y — nuestro asistente de la cibdad de Sevilla
o vuestro lugar theniante y otras qualesquicr justicias
í i i i í i de la dicha cibdad como de todas las otras oibda-
des y villas e lugares de nuestro# Reí/nos y Señoríos p
a cada uno de vos en vuestras j((rendiciones saved que
Francisco falero hermano del vachiller R u y falero
hermano del vachiller R u y falero pareció en el my
contejo de la» In d ia s e nos hizo relación que estando
pleytopendiente en el dicho m i consejo entre el de vna
parte y de la otra heva afonso muger del dicho bachi­
ller sobre que ella jiide qve le «oa entregado el dicho
ini m arido p a ra le tener e curar p o r que esta mente-
cabto y fuera de ju ic io y el dicho Francisco falero d i -
Cé que a el le fue entregado como curador de eu perso­
na e byenes e que no a lugar de entregar a la dicha
heva afonso p o r algunas cabsas que tiene alegadas y
que estando el dicho pleytopendiente e teniéndolo ca­
m o ta l curador sin ser llamado oydo ny vencida da
hecho fue despojado y entregado a la dicha heva
afonso de que recibe mucho agravio y me suplicó y
p id ió p o r merced te lo mandase holber y entregar
p a ra que lo toviene como curador de su persona
é bienes como hasta aqni lo ha tenido ó como la my
merced fuese lo qual p o r los del my C ontejo visto y
ciertas y n f urinaciones qve ante ellos fueron presenta­
das y la dicha Cura du ría y ¡o que p o r ambas %artes
filé alegado f u i acordado qne dehiamo» m andar dar
esta my carta en la dicha razón é yo tovelo p a r bien
— 172 —

p o r la cttal vos vianda á todos e á cada tino de]vos qué


luego que coh ella fneredes requerida hagais d a r y
entregar al dicho Francisco F a lero al dicho bachiller
su hermano p a ra que el lo tenga ¿ administre an p e r­
sona é bienes como su curador como hasta aqui lo ha
tenido i si la dicha heba afonso quiere estar con el d i­
cho tu m arido ¿ curar de ru persona mandeya al dicho
Francisco Falero que la tenga con el y le de alimento*
conforme á la calidad de sn persona hada tanto q w
el dicho pleyto sea visto ¿ determinado p o r los del di~
cho 711i Consejo e los unos ny los otros tiom fagades n i
fagan ende al sopeña de la m i merced a de diez mili
maravedís p a ra la mi Catnara á cada vno gire lo con­
tra rio hiciere- Fecha en Valladolid a ginco dias del
mes de Julio de mili e quinientos e veynte e syele años
Yo el R e y = R e fr e n d a d a del secretario Covos señalada
del Obispo de osma y C a rva ja l y Canaria y D eliran y
C ib d a d -lio d rig o .»

184 1 5 2 7 .— 5 Julio, V alladolid

Orden del Consejo de Indias & CriBtúb&l de Huro, para


que averigüe lo que se debe ¿ los herederos de Domingo
de Cubilldn, dul tiempo que sirvió éste en la Arenada da
Magallanes.

139.1. 7., libro 12 folio 1G3.

18ó 1 5 2 6 . — 12 Febrero, Burgos

Real Cédala ordenando á Francisco Faleiro que de los


üO.OOO maravedís qne cobra anualmente por eu hermano,
entregue 10.000 ¿ Eva Alfonso, bu cuñada, para sus a li.
mentos.
139 1. 7., libro 12 fo lio 31 f .
— 173 —

180 1 5 * 8 .—7 Agosto, Madrid


Real Cédula mandando d I ob oficiales de la Contrata­
ción paguen á Ruy Faleiro y bu hermano lo q u e s e le s
duba de su sueldo.
138.1, 7., libro 13 folio 2ti9 viietto.

1S7 I « S 8 . — Sevilla.
Relación de los maravedí** que se han de tomar en
cuenta al contador Domingo de> Ochandiano, por las cosas
que sobraron en la Casa de la Contratación de la Armada
de Magallanes.
144.1. 9.

188 ISSB0.— 10 Noviembre, Madrid


Renl Cédula concediendo & Esteban Gómez de Espino­
sa 30.000 maravedís de sueldo anual, durante el tiempo
qne esté suspendida la contratación d é la Especería, en
premio de tuis servicios en la Armada de Magallanes,
(H a y otro traalado en el Eat. 46, C a j. 4. Leg. 1,
fo lio 87 .) —
30
1 4 8 .1 .1 3 ., libro 1.° folio 18.

189 1 5 3 0 .— 4 Febrero, Madrid


Real Cédnla dada & petición de Francisco Faleiro
para que los oficiales de la Contratación de Sevilla pa­
guen ¿ éste y su hermano el Bachiller Ruy Faleiro dos
anos de sueldo que les deben.

148, 1. 18., libro I . " fo lio 48 viulto.

190 I g S O . —5 A b ril, Madrid


Real Cédula, concediendo A la hija de Andrés de San
— 174 —

M artín 12.000 m aravedí» para ayuda de su casamiénto, en


premio de los servicios de su padre.
14S. 1. 1 3 libro 1.° folio 82.

m 1 0 3 0 .— 11 A bril, Madrid
Real Cédela ordenando que los 12.000 maravedís con­
cedidos & ln liija de Andrés da San Martin, se entreguen &
sn tío, para que éste los administre y se loa entregue al
casarse.
148. 1. 13.t libro í . a folio 87.

1S2 1 5 8 0 . — 8 Octubre, M adrid


Dos Reales Cédalas mandando pagar ¿ M aría de Mo­
rón, madre y heredera de Juan O rtega, marino que fu6
con Magallanes, lo que se le daba de su sueldo.
139.1. 8., libro 14 fo lio 132 vuelto,

193 I 5 3 « . — 19 Noviem bre, Ocafia


Real Cédula ordenándose levante el embargo qne está
hecho del sueldo de Francisco y R odrigo F aleiro y se tan­
ga al prim ero como curador del cegando.

148. 2. 2., ¡U r o 2 fo lio 7.

194 I S 3 I . — S Febrero, Ocafla


Real Cédula, para que se den á María do Morón cua­
tro ducados, 4 cuenta de lo que se deba A Juan de O rte­
ga, su hijo, que lo é con Magallanes.
139. 1. 8., libro 15 folio 11.

195 1531.—21 Marzo, Ucafla


R eal Cédula é lo s oficiales de Sevilla, disponiendo que
de la cantidad que se Itabia de dar á Gonzalo Gómez de
— 175 —

Espinosa, romo heredero del maestre A m e , condestable


de Lombimlnros de la Armnda de Magallanes y que se
dispuso Be empicara en la Armada que iba al Maluco y se
suspendió, Re le entreguen 20 duendos.
14$. 2. 2-, libro 2 folio 17 vuelto,

19G I 5 8 K . — 24 Julio, A v ila


Dos Reales Cédalas mandando A los oficialas de la Con­
tratación de Sevilla, digan la causa porque no pagan 6 U
mujer de Juan R odríguez Serrano los 15.000 m araved í»
aunóles qu eS. M. le tiene seüalados en recompenso, de la
muerte de su marido y pérdida de un hijo.
148. 2 2., libra 2 folio 84 y $4 vuelto.

197 1 5 3 4 .— 21 Mayo, Toledo


Real Cédula, concediendo á Estéban Gómez un escudo
de armas en premio desús servicios «especialmente quan­
do luisteis en el armada en que fue por capitan general
hernando de magallanes al descubrimiento de la espe­
cería de las idlas del maluco y en ella (nísteis por nuestro
p iloto mayor de la dicha armada y descubristeis el estre­
cho de magallanes como gu ia e p iloto .»
E l escudo eB toriñudo: las dos partes de arriba de
aznl y la do abajo de aguaB; dentro de esta parte una
nao de oro con velas de plata; sobre el m astelde la gavia
una bandera cuadrada de oro, con uno luna de plata y en
proa y popa dos columnas de oro, llevando la de proa la
coroua im perial, la de popa la corona real y ambas, es­
trellas de ocho puntas. En las dos partes de arriba un a l­
mete cerrado con un rollo torcido y tres soles á follajes
de azul y oro y Bobre el ármete, por divisa, media ¿güila
negra.
ISO, 1. 8 ,, libro 16 folio 108 vuelto.
— 176 —

198 X 5 3 5 .— 18 Murzo, Madrid

Orden dnda por el Consejo de Indias ii los oficiales ile


na Contratación de Sevilla, para que uverígfleu lo q u e se
deba del sueldo de Andrés de San Martin, para ver si p ro­
cede dar algo i sus hijas para ayudar & su casamiento y
.profesión.
148. 2. 2., libro 3 folio 25t vuelto.

t90 1 5 8 ® -— 18 Marzo, Madrid


Real Cédula en que A instancias de Cristóbal d<i San
Martín, hermano de Andrés de San Martin, ho manda ti los
'Oficiales de la Contratación, saquen la cuenta de lo que se
debe ¿ dicho Andrés, desde qne salió con Magallanes has­
ta la fecha y se la entregue al suplicante para que la pre­
sente en Madrid, donde se verá si procedo darle a lg o para
ayudar ¿ los gastos de casar y meter monja A las hijas
•del dicho Andrés de Sau Martin.
130. 1. 8., libro JG fo lio 102.

200 1 5 3 5 . - 1 6 Jnlio, M adrid


Real Cédula, d irigid a á D iego de la Haya, cambio de
'la corte, para que den ¿ fra y Antonio de Cubillún, como
apoderado de Jorge Alvnrez, heredero do Domingo de
Cnbillán, 20 ducados por cuenta de lo que He le deba del
tiempo que sirvió en la Armada de Magallanes.

I4S., 2. 2 „ libro 3 folio 299.


2D1 1ÍSS5.—1." Agosto, Madrid
HesI Cédula orJpnando á Cristóbal de lía ro, envíe
rtl.tfii'iij d la enríe con Ja ]irim «ra pt¡r*c*na (le confianza
que &ella, vfty®, de todo 1» que se d e le 4 las personas
que fueron en las armadas de M u^alkfies yLotiysu*
130. 1. 8, liltro 1G folio 519 ouullo.

202 1 5 3 5 .— 29 Noviembre, Sevilla


Carta de los oficiales do la C-ma de la Cuntrctación i
P. M., en lo que dan caecitn euLra otros anuntos a^enoi
al nucHtro, del dextinu que bau dudo á lus tonas quu que-
dírou de la Armada de la especería.
143. 3.11,

203 1 5 3 6 .— 12 Enero, Madrid


Eeal Cédula, reiterando á Cristóbal de Haro la orden
dada en 1 / de A.goalo de 1535, para qne envíe relarión
üc ío que se debe á cada nao de los individuos que luerun
al Maluco en las armadas de Magallanes y Loayaa.
130. 1. 8, liír o 16 fo lio 251 vuelto.

204 1 5 3 7 — 1G Junio, Valladolid


Real Cédula, mandando pagar á Fra y Antonio de Cu-
b illln , apoderado da Jorge A lvarez, heredero de Domin­
g o de CubiJlín, 3I.G12 maravedís, resto qua se le adeuda
de eu sueldo d el tiempo que sirvió en la armada de Ma­
ga] lanas.
14S. 2. 2, libro 5 folio 171.
— 178 —

205 1 5 3 7 .— 19 Octubre, VElIüdoltd

Iíeal Cédula ¿ los oficiales de U Contratación de Se­


villa, par» que pajíUén á D ." Catalina da Csrtngínn
48.217 maravedí?, que valieron las tuercaderlau de »u
padre Jnun de Cartagena, que vinieron en las uno# San
Antonio y V icloria.
143. 2. 3, libra 5 folio 273.

205 1540.— 21 Septiembre, Madrid


. Real Cédula dad» á petición de Francisco Ful el r o, p a ­
ra que Ion ondules de la C ontratación de Sevilla le a n ti­
c ip o el tercio poutrero de *□ quitación y de la de su
hermano, por e star ¿ate er.furjio lia muchos días y iti
grao necesidad,
148. 2. 4, libro 7 folio 191,

207 1 5 4 3 . - 2 3 Octnbrei Valludolid

NAmlna aprobada por el Principa de Ida cantidades


<|iin daben pajenr en la Casa, da la C o n tra ta d la , de Su.
villa, con el dinero que renta, del que trajo la armada de
M irttn Alonso de los tí lew.
V*n incluidos en ella M irtlu de la Mszquitü, Francia-
co y ltuy Falniro.
148. 2. 4, libro 8 folio 279.

20S 1544.—30 Diciembre, Va liado lid


Nómina pprobada por el Príncipe de las cantidadéa
— 179 —

qtts d el:D pagar en la Casa de la Contratación da Se.


villa.
V.\n incuidoa en ella M artin d a la Mezquita, Francisco
y R »v Faleiro.

í ÍS. 5. 4, libro ií folio 153 vuelto.

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