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Universidad Alberto Hurtado

Santiago: un relato cinematográfico imposible.

Primer semestre, abril 2018.

Profesor: Guido Arroyo.

Nombre alumno: Pablo Moya Romero

Respuestas:

1- El cine puede tener una relación con los acontecimientos de una época, por
ejemplo, la obra de Vertov nos habla sobre la gente común, también el contexto
de la Revolución Rusa nos dice algo, a su vez nos introduce a una sociedad con un
modo de vida particular. Las imágenes que se muestran están liberadas de un
artificio, tampoco se ven actores, puesta en escena u otras particularidades del
cine tradicional. Este film se parece mucho más a un documental, y debido a su
naturaleza nos emplaza a una aparente realidad. Aunque evidentemente la
realidad puede ser subjetiva, la manipulación de imágenes en el montaje de Vertov
también nos ocasiona ciertas suspicacias, si se seleccionan imágenes, entonces…
¿es realmente la realidad? Podríamos en este caso hacer referencia a la cita de
Bolaño “Yo no prefiero juzgar una obra por su estructura, sino por su ritmo, por su
valor, por su resistencia a la soledad, que por motivos puramente éticos”. Es decir,
que cada obra puede tener una belleza o valor, independiente de qué tema trate,
o si es algo que consideramos pésimo en un primer momento, podemos buscar o
rescatar aspectos que valgan la pena. Y de cierta forma es lo que ocurrió, puesto
que la película trata sobre un relato –o secuencia de montajes- bastante críptico,
pero que fue valorado posteriormente, y se ha erigido como una de las mejores
películas de la historia.
La obra de Griffith por otra parte habla sobre la intolerancia, en cuatro momentos
de la historia, si bien existe una palabra que nos aventura en la posible “trama”
ésta no queda bien delimitada. Nos encontramos con escenas que no se
desarrollan completamente, pero que de igual forma nos llaman la atención
debido a su monumentalidad, el escenario y los actores, que en algunas escenas
sobrepasan los 10.000.
Si bien la obra intenta aunar a la sociedad, recibe críticas por el contexto histórico
del momento: la Primera Guerra mundial, evidenciando que lo que ocurría ahí no
se estaba manifestando en la vida real. En la cita del filósofo Vilém Flusser: “La
revolución cultural actual, la que acabará con las formas sagradas, es la revolución
técnica, no política” nos señala que la técnica será la protagonista en la revolución
cultural, pero esto es erróneo, o al menos una declaración apresurada, puesto que
la política vista desde el punto de la ciudadanía, se relaciona con el ser en la
sociedad; independiente que la técnica alcance niveles de sofisticación. Podríamos
decir que técnica y política se unen, o de cierta forma se retroalimentan, pero no
una técnica liberada de nuestra propia subjetividad. Por lo tanto, esa crítica sobre
aunar la sociedad en ese momento histórico, responde a lo que vive ese ciudadano
europeo asolado por una de las guerras más mortíferas de la historia.

2- La ciudad se presenta como un territorio donde ocurren acontecimientos, el


centro de Santiago se vuelve un escenario donde la gente se manifiesta. En “La
Batalla de Chile” de Patricio Guzmán podemos ver las tensiones sociales entre
partidarios de derecha e izquierda, cuando todavía la Unidad Popular gobernaba,
se ve la ciudad como un elemento que articula el relato, y es el telón de fondo de
las voces concordantes y discordantes del gobierno. Como se trata de un
documental, no existe una planificación previa. En las películas de Wood y Ruiz,
por el contrario, nos encontramos con una elaboración evidente, pero mucho más
en el caso de Wood, además, se aleja considerablemente de la fecha real, ya que el
estreno de dicha película fue en el 2004. En el caso de Ruiz se podría hablar de una
contemporaneidad acerca de los hechos narrados, ya que fue terminada en 1973,
pero no pudo ser vista hasta el año 1992 debido a la censura de la dictadura
militar.
En “Palomita Blanca”, cuya película está basada en la novela homónima de Enrique
Lafourcade. Observamos lugares que están alejados un tanto de las revueltas, por
ejemplo, ese festival “Piedra Roja” en Los Domínicos en el sector alto de la capital
donde jóvenes principalmente de clase media-alta y alta se congregan. También
vemos lugares de Providencia, como el Drugstore donde se junta esa juventud que
no tiene muchos problemas, y, en contraposición nos encontramos con Recoleta,
el lugar donde vive la chica protagonista. Un lugar con cierta precariedad, pero
menor al verdadero lugar de origen de la protagonista.
En Machuca ocurre un fenómeno más o menos similar, la revuelta se encuentra en
el centro. Pero a su vez se ve la existencia de un campamento cercano en la
comuna de Vitacura o Las Condes, cuando todavía no eran erradicados a las zonas
periféricas de la Región Metropolitana. Esta fragmentación será la tónica con la
llegada de la dictadura, se produce una fractura, pero que se esconde como señala
la poeta Elvira Hernández: “Pareciera que el desarrollo artístico en Chile es
unidireccional, sin interrupciones, y creo que no se ha examinado desde el punto
de vista del lenguaje lo que la dictadura le puede hacer a un país. Eso no se ha
hecho, hay mucha tarea”. Hernández se refiere a lo que se guarda, lo que no se
puede expresar. Con la llegada de la dictadura los lugares públicos ya no se usan
comunitariamente. No existe un lugar para las manifestaciones o para reunirse sin
temor a represalias. Sin embargo, a fines de los años 70 surge el CADA, un grupo
conformado por artistas e intelectuales que intervendrán la ciudad a través de
performances. Generando símbolos, algo como lo que dice Borges “Una obra es un
conjunto de símbolo muertos”. Y en este caso la dictadura ayudará a borrar lo que
salga del esquema marcial impuesto a la sociedad.

2- La propuesta de Vertov rechaza lo que está previamente planificado, busca la


objetividad en las tomas, capturar las imágenes sin una puesta en escena, es decir
sin decorados y guiones. En contraposición al cine drama donde existe todo lo
contrario, Vertov decía que el cine drama embrutecía la sociedad, para él la vida
real –no inventada- era más importante. Si pensamos en la “Sociedad del
espectáculo” de Guy Debord él nos habla de una sociedad mediada por imágenes,
donde el capitalismo y el consumo son primordiales en la sociedad, una imagen
bastante alejada a la que Vertov aspiraba, por cierto. Pero, por otro lado nos
resuena el comentario sobre el embrutecimiento de la sociedad, donde la
mercancía y lo artificial es el eje de vida de una sociedad altamente alienada. En la
misma línea, el documental de Debord nos interpela con imágenes de películas
hollywoodenses, soft porn básicos, archivos de documentos históricos como el
mayo del 68 francés y el ideal anticapitalista. Algunos comentan que es un
documental difícil de entender, que las lecturas pueden ser muy diversas;
podemos pensar en lo que dice el escritor argentino Cesar Aira “El arte
contemporáneo es pura mediación”. Y que realmente para entender, la mediación
sea un elemento imprescindible, o una simbiosis entre teoría y obra ya sea
plástica, visual o performática.
Si nos remontamos al origen del cine, también vemos por ejemplo en “La salida de
la fábrica Lumière en Lyon” un acontecimiento cotidiano, es decir sujetos que
terminan sus funciones fabriles, y se van a sus hogares u otros sitios. Se trata del
primer documental, esta línea seguirá Vertov, y Debord será crítico de una
sociedad que ya no tiene retorno. Donde la espectacularidad prima, antes que la
vida misma.