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MEDICO

P R A C T r c o

RC'81
L9
1080045335
EL MÉDICO
PRÁCTICO DOMÉSTICO Y

ENCICLOPEDIA DE MEDICINA
OBRA ESCRITA CON TODO ESMERO Y ESPECIALIDAD POR V A R I O S FACULTATIVOS
DF. LOS MÁS CÉLEBRES D E NORTE Y SUD AMÉRICA, CON E L OBJETO D E
PRESENTAR U N A GUIA A D E C U A D A PARA

EL T R A T A M I E N T O DE TODAS L A S ENFERMEDADES,
Y , ML'Y PARTICULARMENTE, AQUELLAS QUE SON

PECULIARES A LOS TROPICOS.


ESTA OBRA CONTIENE I A HISTORIA, CAUSAS, SÍNTOMAS Y MEDIOS D E PRECAVERSE
D E TODAS LAS

Enfermedades que Atacan á los Hombres, á las Mujeres y á los Niños,


Y ADEMÁS, LOS MÉTODOS QUE MÁS SE H A N APROBADO PARA EI. T R A T A M I E N T O DE E L L A S ;
ASÍ COMO, INSTRUCCIONES CLARAS SOBRE

EL CUIDADO QUE SE DEBE TENER CON LOS ENFERMOS.


TRATA TAMBIEN, DE UNA MANERA CLARA Y CONCISA, SOBRE 1.A CUESTION D E L A S GRANDES
ALTITUDES, Y D E LAS DIFERENTES INFLUENCIAS QUE ÉSTAS EJERCEN F.N LAS
E N F E R M E D A D E S ; D A IGUALMENTE L A S INSTRUCCIONES MÁS COMPLETAS
QUE SE REQUIEREN PARA EL T R A T A M I E N T O D E

HERIDAS, LESIONES, ENVENENAMIENTOS, ETC.


A L PRINCIPIO DF. ESTA OBRA SE ENCONTRARÁ UN PEQUEÑO T R A T A D O
D E ANATOMÍA, EI. C U A L 1)A Á CONOCER

LA ESTRUCTURA Y FUNCIONES DEL C U E R P O HUMANO


COMO T A M B I E N , T O D A S L A S REGLAS QUE PRESCRIBE L A HIGIENE PARA
LA CONSERVACION D E LA S A L U D .

SE H A ADOPTADO
TANTO EL SISTEMA MÉTRICO D E PESOS Y MEDIDAS, COMO EL ANTIGUO PARA
LA PREPARACION DE TODAS LAS RECETAS,

EL ESTILO D E L A OBRA ES TAN CLARO, QUE SE ENCUENTRA A L A L C A N C E D E TODAS I.AS


I N T E L I G E N C I A S ; PUES PARA ELLO, SE H A N E L I M I N A D O T O D A S L A S FRASES Y T É R M I N O S
TÉCNICOS D E L A CIENCIA, Y H A SIDO ESCRITA EN CASTELLANO, CON C L A R I D A D ,

? POR MÉDICOS D E GRAN EXPERIENCIA, Y QUE SON REPUTADOS COMO


AUTORIDADES MUY COMPETENTES EN CADA UNA D E SUS
DIVERSAS ESPECIALIDADES.

© b r a i l u s t r a b a
CON NUMEROSOS GRABADOS ILUMINADOS A L N A T U R A L , Y OTROS MUCHOS
D E GRAN IMPORTANCIA.

EDITORES:
WORLD PUBLISHING COY., GRIFFIN Y CAMPBELL.
GUELPH, CANADA. MÉXICO, MEX.

All rights reserved. Garantizada la Propiedad.

1889.
AUTORES.

DR. S1LVERIO DOMINGUEZ,


CIUDAD DE BUENOS AIRES, Sud A m é r i c a ,

Suh-Director del Laboratorio Bacteriológico de Asistencia Pública; y de la Facultad de


Medicina d e B u e n o s Aires.

DR. JOSE PEON Y CONTRERAS,


Copyright, 1889,
CIUDAD DE MÉJICO, MÉJICO ;
BY J. W. L Y O N . Miembro de las Facultades de M e d i c i n a y Cirugía de M é j i c o y Yucatan, Ex-director en j e f e
del Hospital de San Hipólito d e la Ciudad de Méjico, Méjico.
All rights reserved.

DR. DOMINGO ORVANANOS,


CIUDAD DE MÉJICO, MÉJICO ;
I88Q. Tesorero del C o n s e j o Superior d e Salubridad, M i e m b r o de la A c a d e m i a de Medicina, y d e la
Sociedad P e d r o E s c o b e d o , y M é d i c o del H o s p i t a l de Jesús,
Garantizada la propiedad literaria
Ciudad de Méjico, M é j i c o .
y artística de esta obra á los editores
Griffitl y Campbell por haberse hecho el
depósito que establece la ley. DR. BENITO BORDAS,
MATANZAS, CUBA,

M é d i c o ile la Facultad d e Madrid y B a r c e l o n a ( E s p a ñ a ) , Profesor en los Hospitales de París


y Barcelona, corresponsal de la " C r ó n i c a Médico-Quirúrgica,"
de la H a b a n a .

WILLIAM B. ATKINSON, A.M., M.D.,


FILADELFIA, PENN., E . U . d e AMÉRICA. 1

Profesor de la Ciencia Sanitaria y de la Paediatria en el C o l e g i o Médico-Quirúrgico, Secretario


Permanente de la Sociedad M é d i c a N o r t e - A m e r i c a n a , Inspector Médico del Consejo
Superior de Salubridad del Estado d e Penn., Primer Vice-Presideñte
de la Academia Norte-Americana de Medicina, Miembro
Corresponsal d e la Sociedad Médico-Quirúrgica
de B o l o g n a , Italia, etc. '

HENRY M. LYMAN, A.M., M.D., i.


4?
CHICAGO, I I I . , E . U . d e A .
PRESS OK

Hock toril ans Churchill, Profesor d e E n f e r m e d a d e s Nerviosas, C o l e g i o d e Medicina d e " R u s h , " C h i c a g o , 111., E . U . d e A
CHR1STIAN FENGER, A.M., M.D.,
Profesor de Patología y Práctica General, Colegio de Medicina de Chicago,
Chicago, 111., E.U. de A .

PRÓLOGO
W. T. BELF1ELD, A.M., M.D.,
Profesor de Enfermedades Secretas y de la Orina, y Disertador de la Ciencia Médica de
" Cartwright" del Colegio de Médicos y Cirujanos, Nueva Y o r k , E.U. de
América. Antes lo fué de Viena, Austria.

BUCHANAN BURR, M.D.,


CIUDAD DE

Que fué Médico del Dispensario


NUEVA YORK, E.U. DE AMÉRICA,

del Noroeste, y posteriormente Ayudante


Enfermedades de las Mujeres y los Niños, en el Colegio de Medicina del
del Profesor de
E N la preparación de esta obra, sus editores han deseado únicamente
presentar en estilo llano y sencillo, todos aquellos conocimientos
que se han adquirido hasta hoy, del cuerpo humano; señalar las fun-
Hospital " Bellevue," de la Ciudad de Nueva Y o r k , E.U. de A .
ciones especiales de cada órgano, asi como, las indisposiciones á que

MORRIS L. KING, M.D., está sugeto; los síntomas que dan á conocer á estas con mas facilidad; el
CIUDAD DE NUEVA YORK, E . U . DE A . , tratamiento más adecuado de aquellas, y, hasta donde es posible, los
Que fué Cirujano del Hospital " Roosevelt," y Ayudante del Profesor de Enfermedades de los medios para precaverse de dichas indisposiciones.
Ojos y los Oidos en el Colegio Policlínico de Medicina de la
Ciudad de Nueva Y o r k , etc. En muchas partes del mundo, la poblacion se encuentra tan espar-
cida, que los médicos se hallan, igualmente, á una distancia demasiado
H. WEBSTER JONES, A.M., M.D.,
considerable, dando ésto por resultado que no puede consultárseles con
LÓNDRES, INGLATERRA,
la oportunidad debida para que presten sus auxilios, en muchos casos
Célebre Especialista para Enfermedades de las Mujeres y los Niños.
que, indudablemente salvarían la vida de alguno que fuera víctima de
C O N S E J O SUPERIOR DE SALUBRIDAD, algún ataque de enfermedad ó de un accidente; 6 tal vez, para cortar á
CIUDAD DF. MÉJICO, MÉJICO. tiempo una de aquellas enfermedades, ó hacer que ésta fuese menos peli-
grosa. Uno de los fines principales de esta obra, 'ha sido el proporcionar
las instrucciones necesarias, á fin de poder hacer frente al peligro en casos
de urgente necesidad, haciendo de este modo, que la ausencia del facul-
tativo no sea tan funesta, y, si posible fuera, hacer que sus cuidados no
sean y a necesarios.

En efecto, hay muchas enfermedades que se deben casi todas ellas á


la ignorancia del pueblo, que no conoce ni la causa de ellas, ni los medios
de evitarlas. Muchas personas hay que, aunque animadas de los mejores

o a ÍSU0O K HUEVO IfOK deseos, en ciertas circunstancias, es más el daño que hacen, por más que
se propongan sanar al enfermo.

132171
vi PRÓLOGO.

Es necesario convenir, que para proporcionar todos aquellos informes aquellas personas que son profanas en la ciencia médica, se dispuso que
que son necesarios para el éxito en una curación, se requiere una gran el estilo de ella sea tan llano y clan claro que esté al alcance de todas las
inteligencia y conocimiento del cuerpo humano, lo cual envuelve una inteligencias; pues para ello hemos eliminado todos los tecnicismos de la
laboriosidad continua y un estudio ilimitado. A s í pues, téngase presente, ciencia. Igual método hemos adoptado para el formulario de recetas, y
que el título de un facultativo no quiere decir que este haya concluido sus para evitar todo error ó equivocación, se han dispuesto éstas, con aplica-
estudios y su trabajo; pues desde el momento en que recibe dicho título ción del sistema métrico de pesas y medidas, y al mismo tiempo del sistema
comienza para él, la época de la observación y del estudio práctico, por antiguo.
medio del cual se pone en aptitud de formar los diagnósticos de las diferen-
Llamamos igualmente la atención de nuestros lectores sobre la ma-
tes enfermedades que se presenten, las que, por la semejanza de sín-
nera con que hemos dispuesto aquellas recetas que son indispensables en
tomas que concurren en muchas de ellas, se hacen difíciles para formular
las grandes latitudes, pues al observar nuestro formulario, se vio que era
con exactitud el diagnóstico de ellas. Esto da por resultado, que no
necesario introducir alguna variación en dichas recetas, á fin de poder
habiéndose conocido la enfermedad, ni se pueda combatir conveniente-
garantizar su eficacia. En virtud de cuanto acabamos de mencionar,
mente, ni tampoco evitar su contagio.
podrá verse que esta obra será de tanta utilidad en los países altos, como
Los Editores de esta obra, están seguros de haber logrado recopilar en los valles ó como en las costas.
en ella, todas aquellas materias que son de urgente necesidad, para cono- El índice sintomático que contiene este libro es otro de los grandes
cer la manera de obrar eficazmente en casos de enfermedad violenta y atractivos de la obra; pues debido á él, cualquiera persona podrá fácil-
repentina, ó de un accidente cualquiera que ponga en peligro la vida ó la mente diagnosticar la enfermedad que se proponga combatir. Este es el
salud. Nuestros lectores, por tanto, encontrarán en las páginas de este punto mas difícil; pero el cual queda resuelto debido á nuestro referido
libro, todos los datos necesarios para conducirse con acierto en los casos índice sintomático.
ya citados. El índice general, es igualmente extenso y completo.
Toda la obra ha sido escrita por varios sabios facultativos elegidos La buena opinion que se ha formado de esta obra el Consejo Supe-
entre diferentes puntos* del globo, y hemos contado ademas con la co- rior de Salubridad de varias naciones, ha contribuido mucho para aumentar
operacion de varias notabilidades, dignas del crédito que disfrutan por su el mérito y el crédito de ella.
pericia, y por el espíritu de observación que las anima. Antes de insertarse cada una de las láminas que contiene esta obra,
Con el objeto do 110 dejar omiso ningún punto, toda la obra ha sido ha sido sometida al juicio de competentes facultativos, quienes han decla-
sometida al juicio crítico de Doctores cuya reputación profesional y a está rado que todos ellas 110 solamente son perfectas, sino que ademas son de
formada y á la opinion que de ellos se tiene nada debemos añadir. verdadero mérito artístico.
Bástenos pues, suplicar á nuestros lectores se sirvan examinar la lista de Las dos figuras que representan, una el maniquí de la cabeza, y la
autores que se acompaña, y advertirles que cada uno de ellos es especia- otra el maniquí del cuerpo humano, han sido desempeñadas bajo la
lista en la materia que ha dedicado para esta obra. dirección é inspección de 1111 gran sabio profesor de anatomía.

Como este libro está dedicado para el uso de las familias y de todas Con el objeto de que este libro pueda estar al alcance de todo el
viii PRÓLOGO.

mundo, y sin que sufra menoscabo el pudor de persona alguna, los


editores de ella la sometieron al juicio del muy Rev. Padre, Dn Juan de
la Cruz Granada de la compañia de Jesús, quién, no solo la encontró sin
a
motivo alguno de reproche, sino que aun se ha servido recomendarla
para el uso de todas las fomilias. %

En conclusión diremos, que tenemos la convicción de que nuestra


obra no tiene rival como libro de medicina para el uso doméstico, y que
puede tenerse confianza en ella; pues está escrita por médicos de recono-
cida habilidad y reputación profesional; en la preparación de ella no se
ha omitido gasto ni sacrificio alguno, pues nuestro objeto ha sido sola-
mente presentar una obra clara y completa que llene el vacío que, há
mucho, existe en los paises Españoles de la América.

s^r«- ¿Zcdtrrva, etc. Wv«., ^o^


LOS EDITORES.

^f^S^eu^ , i^/^J^


ÍNDICE

DE

LAS DIVISIONES GENERALES.


»•»
P AGINA

A N A T O M Í A Y FISIOLOGÍA 1

E N F E R M E D A D E S DE L A CONSTITUCION 7 7

E N F E R M E D A D E S DE L A G A R G A N T A Y EL PECHO 2 3 9

E N F E R M E D A D E S DE L O S Ó R G A N O S DE L A C I R C U L A C I O N 2 8 2

E N F E R M E D A D E S DE L O S Ó R G A N O S DE L A DIGESTION 3 0 0

E N F E R M E D A D E S DE L O S INTESTINOS 3 2 0

E N F E R M E D A D E S D E L SISTEMA NERVIOSO 4 0 5

E N F E R M E D A D E S DE LA PIÉL 4 7 7

E N F E R M E D A D E S V E N É R E A S Ó S E C R E T A S . . 5 8 1

E N F E R M E D A D E S DE L O S OJOS Y L O S OIDOS 6 4 6

E N F E R M E D A D E S QUIRÚRGICAS 7 4 7

VENDAJES 0 4 2

L O S V E N E N O S Y SUS A N T Í D O T O S 9 6 8

L A ASFIXIA 9 8 1

E N F E R M E D A D E S DE L A S MUJERES Y DE L O S NIÑOS 9 8 8

L A HIGIENE : 1 1 5 4

EL C U I D A D O CON L O S E N F E R M O S 1 1 6 2

ADMINISTRACION DE L A S MEDICINAS 1 1 7 0

E N F E R M E D A D E S QUE M Á S C O M U N M E N T E ORIGINAN L A

M O R T A L I D A D EN L A CIUDAD DE MÉXICO 1 1 8 6

M O D O DE IMPEDIR EL D E S A R R O L L O DE L A S E N F E R M E D A D E S

CONTAGIOSAS, COMO E S C A R L A T I N A , DIFTERIA, VIRUELAS,

E T C 1 1 9 1

ix
TABLA DE MATERIAS.

A D V E R T E N C I A . — L a s medidas de sólidos se dan en gramos.


•• » " líquidos " " " centímetros cúbicos,
"gm = gramos,
cc = centímetros cúbicos.

ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA.

L o s H u e s o s . — E l E s p i n a z o . — E l Cráneo. — E l P e c h o . — L a Extremidad Superior.


— L a E x t r e m i d a d I n f e r i o r . — L a s C o y u n t u r a s . — L o s M ú s c u l o s . — L o s M ú s c u l o s de l a
E x t r e m i d a d I n f e r i o r . — M ú s c u l o s de la P i e r n a . — L a s A r t e r i a s . — L a s V e n a s . — E l C o r a -
z ó n . — L a S a n g r e . — L o s Ó r g a n o s de l a R e s p i r a c i ó n . — L o s L i n f á t i c o s . | El Sistema
N e r v i o s o . — L o s Nervios Espinales. — E l Aparato Digestivo. — E l Estómago.—Fisio-
l o g í a de l a D i g e s t i ó n . — E l H í g a d o . — E l P e r i t o n e o Página i

E N F E R M E D A D E S DE L A CONSTITUCION.

Observaciones : Fiebres Especificas. — L a s Fiebres Eruptivas. — L a s Viruelas:


P e r í o d o de la i n v a s i ó n : P e r í o d o de la e r u p c i ó n , causas, t r a t a m i e n t o . — L a s V i r u e l a s q u e
Invaden á Personas que han sido Antes Vacunadas. — L a V a c u n a — L a s Viruelas L o c a s :
síntomas, t r a t a m i e n t o . — L a E s c a r l a t i n a : causa, s í n t o m a s , p e r í o d o de d e s c a m a c i ó n . —
E s c a r l a t i n a M a l i g n a : t r a t a m i e n t o . — S a r a m p i ó n : p e r í o d o de la d e s c a m a c i ó n ; tratamiento.
— R o s é o l a : T a b l a s m o s t r a n d o la d i f e r e n c i a e n t r e L a s V i r u e l a s , l a E s c a r l a t i n a y el S a -
r a m p i ó n . — D i f t e r i a : s í n t o m a s , causa, t r a t a m i e n t o . — F i e b r e T i f o i d e a : s í n t o m a s , c a u s a ,
t r a t a m i e n t o . — T i f u s : s í n t o m a s , tratamiento. — F i e b r e de R e c a í d a s : causas. — F i e b r e s
I n t e r m i t e n t e s : s í n t o m a s , p e r í o d o de frió, período de calor, causas, t r a t a m i e n t o . — F i e b r e
I n t e r m i t e n t e P e r n i c i o s a : s í n t o m a s , causas, t r a t a m i e n t o . — F i e b r e R e m i t e n t e : s í n t o m a s .
F i e b r e A m a r i l l a : s í n t o m a s , causas, t r a t a m i e n t o .
Filaría Sanguinis Hominos.
E l Cólera.
S í n t o m a s y C o m u n e s : causas, t r a t a m i e n t o ; i n s t r u c c i o n e s p r e v e n t i v a s .
S o b r e A l g u n a s A f e c c i o n e s C o m p l i c a d a s con el P a l u d i s m o ; del E m p a c h o y del M a l
del P i n t o , en M é x i c o . #

Beriberi ó Beribería.
E l R e u m a t i s m o . — E l R e u m a t i s m o A r t i c u l a r A g u d o : s í n t o m a s , causa, t r a t a m i e n t o . - —
E l R e u m a t i s m o Crónico : tratamiento. — R e u m a t i s m o M u s c u l a r : síntomas. — L a Gota :
s í n t o m a s , causas, t r a t a m i e n t o . — G o t a R e u m á t i c a : t r a t a m i e n t o . — E l E s c o r b u t o : s í n t o m a s ,
tratamiento. — Púrpura Hemorrágica P á g i n a 77
ENFERMEDADES DE L A G A R G A N T A Y EL PECHO. ENFERMEDADES DE LOS RIÑONES.
A f e c c i o n e s d e l a L a r i n g e . — C a t a r r o e n la L a r i n g e : s í n t o m a s , tratamiento. — T u m o r e s
L a I n f l a m a c i ó n e n l o s R i ñ o n e s . — E n f e r m e d a d de " B r i g h t . " — E n f e r m e d a d Aguda
e n l a L a r i n g e : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — A f e c c i o n e s de l o s P u l m o n e s . — L a Pleuresía:
de " B r i g h t " : síntomas, tratamiento.—Enfermedad Crónica de "Bright": sínto-
síntomas, tratamiento. — E m p i e m a . — L a P u l m o n í a : síntomas. — L a Bronquitis : síntomas,
mas, tratamiento. — Litiasis ó Mal de Piedra: t r a t a m i e n t o . — C á l c u l o s en la V e j i g a ;
tratamiento.—La Bronquitis C r ó n i c a : síntomas, tratamiento. — E n f i s e m a : síntomas,
síntomas, tratamiento. — A z ú c a r en l a Orina ( D i a b é t e s ) : síntomas, causa, tratamiento. —
tratamiento. — E l A s m a : síntomas, tratamiento. — L a Consunción ó T i s i s : síntomas,
L a D i a b é t e s I n s í p i d a ; s í n t o m a s , c a u s a s , t r a t a m i e n t o . — E n f e r m e d a d d e " A d d i s o n " : trata-
causas, t r a t a m i e n t o P á g i n a 239
miento - P á g i n a 376

ENFERMEDADES DE L O S Ó R G A N O S D E - L A CIRCULACION.
ENFERMEDADES DEL SISTEMA NERVIOSO.
ENFERMEDADES DEL CORAZON.
/ L a Inflamación de los S e s o s : tratamiento. — L a Meningitis Crónica. — L a Menin-
Pericarditis : síntomas, causas, t r a t a m i e n t o . — E n d o c a r d i t i s . — E n f e r m e d a d del Corazon : gitis T u b e r c u l o s a . — L a Meningitis E s p i n a l : s í n t o m a s . — L a Meningitis Cerebro-Espi-
s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — E n f e r m e d a d O r g á n i c a d e l C o r a z o n : tratamiento. — E x o f t a l m i a nal : síntomas, t r a t a m i e n t o . — L a A p o p l e j í a : síntomas, causas, t r a t a m i e n t o . — L a E p i l e p s i a
G o i t r o s a . — P a l p i t a c i ó n d e l C o r a z o n . — L a A n g i n a P e c t o r a l . — A n e u r i s m a de l a A o r t a : ( M a l de Corazon) : síntomas, causa, tratamiento. — L a Catalepsia. — E l B a i l e ó M a l de
síntomas P á g i n a 282 San V i t o ( C o r e a ) . — Corea A g u d a : tratamiento. — E l T é t a n o (Mandíbulas-Encajadas):
síntomas, tratamiento. — L a H i d r o f o b i a : tratamiento. — Enfermedad P r o d u c i d a por el
A b u s o de B e b i d a s A l c o h ó l i c a s : t r a t a m i e n t o . — D e l i r i o T r e m e n s : síntomas, tratamiento.—
ENFERMEDADES DE LOS ÓRGANOS DE LA DIGESTION. L a N e u r a l g i a : tratamiento. — Neuralgia I n t e r c o s t a l . — L a C i á t i c a . — E l Dolor de C a b e z a :
t r a t a m i e n t o . — V a h í d o ( V é r t i g o ) . — L a A t a x i a L o c o m o t r i z : síntomas, causas, tratamiento.
M a l de G a r g a n t a . — F a r i n g i t i s . — F a r i n g i t i s C r ó n i c a : t r a t a m i e n t o . — L a A n g i n a T o n - — L a Parálisis Destructora: tratamiento. — L a P a r á l i s i s . — L a H e m i p l e x i a : síntomas.
silar: tratamiento. — Parotídea: s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — E n f e r m e d a d e s del Estómago. — L a P a r a p l e x i a : síntomas. — L a Parálisis F a c i a l : síntomas. — L a Parálisis Infantil. —
— L a I n f l a m a c i ó n : t r a t a m i e n t o . — U l c e r a e n el E s t ó m a g o : s í n t o m a s , causa, t r a t a m i e n t o . L a Parálisis General de los L o c o s . — L a Parálisis T e m b l o r o s a . — C a l a m b r e de l a s Per-
— L a D i s p e p s i a : t r a t a m i e n t o . — L a I n d i g e s t i ó n C r ó n i c a : síntomas, causas, t r a t a m i e n t o . — s o n a s O c u p a d a s e n E s c r i b i r : t r a t a m i e n t o de l a P a r á l i s i s . — E l A g o t a m i e n t o Nervioso:
L a C a r d i a l g í a . — D i l a t a c i ó n del E s t ó m a g o . — G a s t r a l g i a : síntomas, tratamiento.—Cán- tratamiento. — L a Insolación: t r a t a m i e n t o . — L a T o s F e r i n a : tratamiento.
cer en el E s t ó m a g o : síntomas, tratamiento P á g i n a 300 P á g i n a 405

ENFERMEDADES DE LOS INTESTINOS.


L a D i a r r e a : síntomas, tratamiento. — L a D i s e n t e r í a : s í n t o m a s , causas, tratamiento. ENFERMEDADES DE L A PIEL.
— L a Disentería Epidémica. — L a Disentería Crónica. — El Estreñimiento ó Consti-
pación : tratamiento. — C ó l i c o : tratamiento. — C ó l i c o B i l i o s o : tratamiento. — Cólico de Granos ( A c n é ) : causa, tratamiento. — L a Caspa: tratamiento. — L a S a r n a : sín-
Pintores: síntomas, tratamiento. — Cólico U t e r i n o : tratamiento. — Cálculos Biliosos ó tomas, tratamiento. — L a E c z e m a : causa, t r a t a m i e n t o . — L a Psoriasis: tratamiento.—
Cólico H e p á t i c o : t r a t a m i e n t o . — L a Inflamación de los I n t e s t i n o s . — P e r i t o n i t i s : sínto- L a T i ñ a : tratamiento. — L a T i ñ a F a v o s a : tratamiento. — M a n c h a s Hepáticas : trata-
m a s , c a u s a s , t r a t a m i e n t o . — P e r i t o n i t i s C r ó n i c a : s í n t o m a s . — L a I n f l a m a c i ó n d e l o s In- m i e n t o . — E l H e r p e s : tratamiento. — L a S a m a de B a r b e r o s ( S y c o s i s ) : t r a t a m i e n t o . —
testinos : síntomas, tratamiento. — L o m b r i c e s Intestinales: tratamiento. — Lombrices La Calvicie : tratamiento. — Cosméticos para Teñir el P e l o : numerosas recetas para
de Hilo: tratamiento. — T é n i a ó Solitaria: síntomas, tratamiento. — L a Triquina restaurar el cabello. — L a E r i s i p e l a : tratamiento. — R u b i c u n d e z (La E r i t e m a ) : trata-
E s p i r a l : tratamiento. — L o m b r i z de Guinea. — Filaría Sanguinis H o m i n i s . — Hidro- m i e n t o . — L a U r t i c a r i a ( S a r p u l l i d o de l a O r t i g a ) : t r a t a m i e n t o . — " L u p u s " ó L a L u p i a :
tratamiento. — M o l l u s c u m : tratamiento. — E l I m p é t i g o : tratamiento. — El Ectimo:
p e s í a : causas, tratamiento. — L a H i d r o p e s í a del P e c h o . — L a Hidropesía de l o s Sesos:
tratamiento. — E l L i q u e n : tratamiento. — L a I c t i o s i s : t r a t a m i e n t o . — L a L e p r a : causa,
s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — L a H i d r o p e s í a C r ó n i c a de l o s S e s o s : tratamiento.
síntomas, t r a t a m i e n t o . — P i e r n a de B a r b a d a : t r a t a m i e n t o . — E l P e n f i g a : tratamiento.—
P á g i n a 329
E l P r u r i g o : tratamiento. — C o m e z o n (Prurito). — L a Condiloma. — Sarpullido del Sudor
(Miliaria) : tratamiento. — Manchas en la Piel. — L a Pitiriasis: tratamiento. —
ENFERMEDADES DEL HÍGADO. R u p i a : tratamiento. — S e b o r r e a : tratamiento. — L a Inflamación de la Piel. — L a s P e c a s :
tratamiento. — L o s Piojos: tratamiento. — L o s Callos: tratamiento. — M a n c h a s de
L a I n f l a m a c i ó n A g u d a d e l H í g a d o : t r a t a m i e n t o . — A b s c e s o d e l H í g a d o : s í n t o m a s , tra- Nacimiento sóbrela P i e l . — Sarpullido o c a s i o n a d o por l a s M e d i c i n a s . — L a s U ñ a s : trata-
t a m i e n t o . — I n f l a m a c i ó n C r ó n i c a d e l H í g a d o : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — H í g a d o d e Ginebra miento. — L o s A l i m e n t o s para las E n f e r m e d a d e s de la Piel. — E l E s c i r r o : tratamiento.
( C i r r o s i s d e l H í g a d o ) : s í n t o m a s , causas, t r a t a m i e n t o . — T u m o r e s H i d a t i d o s o s d e l H í g a d o : — T u m o r e s Grasosos : tratamiento P á g i n a 477
síntomas, tratamiento. — Ictericia : causas, síntomas, tratamiento . P á g i n a 369
(Fracturas): s í n t o m a s . — T r a t a m i e n t o G e n e r a l p a r a l a s F r a c t u r a s . — C o l o c a c i o n de u n
ENFERMEDADES VENÉREAS Ó SECRETAS.
H u e s o R o t o . — R e s u l t a d o s de F r a c t u r a s . — E l E n v e n e n a m i e n t o de l a S a n g r e ( P y é e m i a ) :
L a Sífilis ( M a l V e n é r e o ) : s í n t o m a s . — L a Sífilis S e c u n d a r i a : tratamiento.—Trata- s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — E r i s i p e l a : t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a d e l C r á n e o : s í n t o m a s , trata-
miento de la L l a g a Primaria ó C h a n c r o . — E l Chancro ( Ó l c e r a V e n é r e a ) . — L a Buba: m i e n t o . — I n f l a m a c i ó n d e l o s S e s o s : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a s de l a M a n d í b u l a
t r a t a m i e n t o . — L a G o n o r r e a ( P u r g a c i o n e s ) : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — B l e n o r r a g i a : trata- I n f e r i o r : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a d e l a M a n d í b u l a S u p e r i o r . — F r a c t u r a de las
m i e n t o . — L a impotencia. — L a Esterilidad e n el H o m b r e . — L a s E m i s i o n e s Seminales N a r i c e s : t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a de l a C l a v í c u l a : t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a d e l O m o p l a t o .
( E s p e r m a t ó r r e a ) : s í n t o m a s , causa, t r a t a m i e n t o P á g i n a 581 — Fractura del H u e s o del B r a z o ( H ú m e r o ) : tratamiento. — F r a c t u r a s del Antebrazo:
tratamiento. — F r a c t u r a en la Mitad del A n t e b r a z o : tratamiento. — F r a c t u r a del Ante-
brazo C e r c a de la M u ñ e c a : tratamiento. — F r a c t u r a s de la M a n o : tratamiento. — F r a c -
turas de los D e d o s : tratamiento. — Fracturas de l a s Costillas : tratamiento. — F r a c t u r a s
del E s p i n a z o : tratamiento. — Fracturas de las C a d e r a s : t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a s del
ENFERMEDADES DE L O S OJOS Y D E L O S OIDOS. H u e s o del M u s l o : indicios, tratamiento. — F r a c t u r a s del Cuello del H u e s o del Muslo:
tratamiento. — F r a c t u r a s p o r E n c i m a de la R o d i l l a : señales, tratamiento. — F r a c t u r a s de
Enfermedades de los Ojos. — Imposibilidad para distingui los Colores. — E l l a R ó t u l a : s e ñ a l e s , t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a de la P i e r n a . — F r a c t u r a d e la C a n i l l a : tra-
C u i d a d o de la V i s t a en la Niñez. — L a V i s t a Débil. — C u e r p o s extraños en los Ojos. t a m i e n t o . — F r a c t u r a s d e l a T i b i a : t r a t a m i e n t o . — F r a c t u r a s de l o s D o s H u e s o s d e l a
— Cortedad de la V i s t a . — L a Presbicia. — E l Estrabismo. — L a Elección de Ante- P i e r n a : tratamiento. — T r a t a m i e n t o de Fracturas C o m p l e t a s . — Fracturas de los H u e s o s
ojos. — L a I n f l a m a c i ó n de los O j o s (Conjuntivitis) : síntomas, tratamiento. — La del P i é : tratamiento. — D e s u n i ó n de l o s H u e s o s D e s p u e s de u n a Fractura : tratamiento. —
I n f l a m a c i ó n P u r u l e n t a d e los O j o s : síntomas, tratamiento. — L a Inflamación Gono- Dislocaciones. — S í n t o m a s de las Dislocaciones. — T r a t a m i e n t o de las Dislocaciones. —
r r é i c a d e los O j o s : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — L o s P á r p a d o s G r a n u l o s o s : s í n t o m a s , trata- D i s l o c a c i ó n de l a M a n d í b u l a I n f e r i o r : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a c i ó n d e l a C l a v í c u l a :
m i e n t o . — L a I n v e r s i ó n d e los P á r p a d o s : t r a t a m i e n t o . — L a I n f l a m a c i ó n d e l a C ó r n e a : t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a c i ó n del O m o p l a t o . — D i s l o c a c i o n e s d e l H o m b r o : s e ñ a l e s , trata-
síntomas, tratamiento. — Ulceras de la C ó r n e a : tratamiento. — L a I n f l a m a c i ó n del Iris m i e n t o . — D i s l o c a c i o n e s d e l C o d o : s e ñ a l e s , t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a c i o n e s d e la M u ñ e c a :
(Iritis) : síntomas, tratamiento. — L a Catarata : causas. — La Catarata Congènita : s e ñ a l e s , t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a c i o n e s del D e d o P u l g a r : s e ñ a l e s , t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a -
t r a t a m i e n t o . — D a ñ o s á l o s O j o s : t r a t a m i e n t o . — D a ñ o s á los P á r p a d o s : t r a t a m i e n t o . — c i o n e s de l o s D e d o s . — D i s l o c a c i o n e s d e l a s V é r t e b r a s : s e ñ a l e s , t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a -
La Inflamación A l r e d e d o r de l a s Pestañas: tratamiento.—Orzuelos : tratamiento.— c i ó n d e l a C a d e r a . — D i s l o c a c i ó n e n q u e e l H u e s o s e C o r r e á l a P a r t e d e A t r á s de l a
C a d e r a : t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a c i ó n d e la R ó t u l a : señales, tratamiento. — D i s l o c a c i ó n de
T u m o r e s en l o s P á r p a d o s : tratamiento.— L a Inflamación del C o n d u c t o de las L á g r i m a s :
l o s C a r t í l a g o s de l a C o y u n t u r a d e l a R o d i l l a : s e ñ a l e s , t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a c i ó n d e l a
síntomas, tratamiento. — Los Ojos Artificiales. — Instrucciones para las P e r s o n a s que
C o y u n t u r a de l a R o d i l l a : s e ñ a l e s , t r a t a m i e n t o . — D i s l o c a c i ó n d e l T o b i l l o : s e ñ a l e s , trata-
usan u n O j o Artificial.
miento. — D i s l o c a c i o n e s de l o s H u e s o s del Pié : tratamiento. — Dislocación de los D e d o s
E n f e r m e d a d e s d e l o s O i d o s . — C u e r p o s e x t r a ñ o s e n los O i d o s : t r a t a m i e n t o . — C e r i l l a
del Pié. — Q u e b r a d u r a ( H e r n i a ) : tratamiento, síntomas. — A l m o r r a n a s . — T o r c e d u r a s de
e n e l O i d o : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — D e s t i l a c i ó n d e l Oido. — I n f l a m a c i ó n d e l T í m p a n o :
los P i é s : tratamiento. — Q u e m a d u r a s y E s c a l d a d u r a s . — E n f e r m e d a d e s de la Dentadura.
síntomas, tratamiento. — Daños al T í m p a n o . — Catarro del T í m p a n o : síntomas, trata-
miento. — L a Sordera N e r v i o s a : síntomas, tratamiento. — D o l o r de Oido : tratamiento.— — D o l o r d e M u e l a s y de D i e n t e s : t r a t a m i e n t o P á g i n a 747
P ó l i p o e n el O i d o : síntomas, tratamiento. — G r a n u l a c i o n e s en el O i d o : tratamiento. — L a
E c z e m a del Oido : tratamiento P á g i n a 646

VENDAJES.
M é t o d o de A p l i c a r el V e n d a j e de Rollo. — V e n d a j e s para la Cabeza. — V e n d a j e
Circular Sencillo para la C a b e z a . — V e n d a j e para los Ojos. — V e n d a j e para la Barba. —
ENFERMEDADES QUIRURGICAS.
C a b e s t r i l l o p a r a l a B a r b a . — V e n d a j e D o b l e para la Nariz. — V e n d a j e p a r a el Cuello. —
V e n d a j e s p a r a la M a n o y el B r a z o . — V e n d a j e p a r a el D e d o P u l g a r . — V e n d a j e para la
D i v i e s o s (Furúnculos) : tratamiento. — Carbunclos : tratamiento. — P a n a d i z o : trata-
M a n o y la M u ñ e c a . — V e n d a j e Horadado para la M a n o y la M u ñ e c a . — V e n d a j e s para
miento. — Ulceras en las P i e r n a s : tratamiento. — L a b i o Lepórido ó Abierto. — Cáncer
el T r o n c o del C u e r p o . — V e n d a j e s p a r a el P e c h o ó Tetilla. — V e n d a j e s p a r a la E x t r e m i -
e n el L a b i o : tratamiento. — P ó l i p o e n la N a r i z : tratamiento. — G a n g r e n a de la M a n d í b u l a .
d a d Inferior. — V e n d a j e E s p i r a l p a r a el P i é . — V e n d a j e de C u a t r o C o l a s p a r a la Rodilla.
— T u m o r e s en la B o c a . — L a Anquiloglosis. — C á n c e r en la L e n g u a . — Dilatación de las
— V e n d a j e p a r a e l M u s l o . — E l V e n d a j e de E s p i g a p a r a l a I n g l e . — C a b e s t r i l l o p a r a l a
A m í g d a l a s : tratamiento. — Dilatación de l a U v u l a . — C u e r p o s E x t r a ñ o s e n l a Garganta.
E x t r e m i d a d Inferior. — T r i á n g u l o para la I n g l e P á g i n a 942
— Constricción del E x ó f a g o : tratamiento. — L a P a p e r a : tratamiento. — T u m o r e s en el
Cuello: tratamiento. — C u e l l o - T o r c i d o : tratamiento. — Tendón Fluente : tratamiento.
— E n f e r m e d a d Conocida por " Rodillas de Criadas de C a s a " : tratamiento. — Heridas. —
S a n g r e por las N a r i c e s . — Sangre por la B o c a . — S a n g r e de los Intestinos : tratamiento. — LOS VENENOS Y SUS ANTÍDOTOS.
Sangre de los Ó r g a n o s Urinarios. — E l D e s m a y o : síntomas, tratamiento.— T r a t a m i e n t o
Venenos q u e contienen ciertos A l i m e n t o s . — E n v e n e n a m i e n t o con el Cobre en
de las Heridas. — H e r i d a s con Instrumento P u n z a n t e : tratamiento. — H e r i d a s Causadas
los A l i m e n t o s . — V e n e n o s en el A z ú c a r . — E n v e n e n a m i e n t o con las T e l a s d e C o l o r e s . —
con A r m a s de F u e g o : tratamiento de heridas causadas con armas de fuego. — A c c i d e n t e :
Envenenamiento con Cosméticos. — E n v e n e n a m i e n t o con Polvos que se usan para
síntomas, tratamiento. — Heridas E n v e n e n a d a s : tratamiento. — M o r d e d u r a s y P i c a d u r a s
d e s t r u i r I n s e c t o s . — E n v e n e n a m i e n t o c o n l a C a r n e , el P e s c a d o , y e l Q u e s o : tratamiento.
d e I n s e c t o s : t r a t a m i e n t o . — L a s M o r d e d u r a s de C u l e b r a s : t r a t a m i e n t o . — H u e s o s R o t o s
— Envenenamiento con Medicinas y sustancias Químicas P á g i n a 968
LA ASFIXIA.
ADMINISTRACION DE L A S MEDICINAS.
Tratamiento. — Tratamiento de los que P a r e c e n A h o g a d o s : tratamiento posterior,
sugestiones prácticas ^ L i s t a de M e d i c i n a s y D o s i s para P e r s o n a M a y o r . — P r e p a r a c i ó n de Medicinas, In-
f u s i o n e s , C o c i m e n t o s , E x t r a c t o s , etc P á g i n a 1170

ENFERMEDADES DE LAS MUJERES Y DE LOS NIÑOS.


Observaciones Generales. — Higiene en la Pubertad: el cuidado durante los ENFERMEDADES QUE MÁS COMUNMENTE C A U S A N LA
cambios mensuales. — Cuando la Pubertad se retrasa. — D i s m e n o r r e a : causas, M O R T A L I D A D EN L A CIUDAD DE MÉXICO.
tratamiento. — E l C a s a m i e n t o . — L a P r e ñ e z . — E n f e r m e d a d e s d e la P r e ñ e z : tratamien-
to. — L a Higiene de l a P r e ñ e z . — A c c i d e n t e s d e la P r e ñ e z : causas, síntomas, trata- T a b l a d e la m o r t a l i d a d y c a u s a s p r i n c i p a l e s de las d e f u n c i o n e s h a b i d a s e n la c i u d a d
miento. — L a Prevención. — Placenta P r e v i a : síntomas, tratamiento. — L a D u r a c i ó n de la de M é x i c o d u r a n t e el p e r í o d o t r a s c u r r i d o d e 1880 á 1886 P á g i n a 1186
P r e ñ e z . — P a r a C a l c u l a r e l T i e m p o d e l A l u m b r a m i e n t o . — E l P a r t o . fc- L a A t e n c i ó n á l a
Criatura. — El Cuidado de l a Madre despues del Parto. — Lactancia. — Relación
entre l a L a c t a n c i a y las F u n c i o n e s S e x u a l e s . - H i g i e n e d e la L a c t a n c i a . — Elección de
una Nodriza.-El Cuidado de la Criatura.—Los Alimentos. - La Dentición. - El
Destete. — Enfermedades del Sobreparto : síntomas, causas. — C o n v u l s i o n e s Puerpe- MODO DE IMPEDIR EL D E S A R R O L L O DE L A S ENFER-
rales. — P i e r n a - L á c t e a . M E D A D E S C O N T A G I O S A S COMO E S C A R L A T I N A , DIFTERIA.
E n f e r m e d a d e s de l a s M u j e r e s . — E n f e r m e d a d e s d e l a V u l v a : s í n t o m a s , c a u s a s . — V I R U E L A S , ET.C-
A b s c e s o e n l a V u l v a : s í n t o m a s , t r a t a m i e n t o . — E c z e m a d e l a V u l v a : s í n t o m a s , trata-
miento. — Prurito ( C o m e z o n ) de la V u l v a : causas, tratamiento. — E x c e s i v a Sensibilidad C u i d a d o s e n e l C u a r t o d e un E n f e r m o y las O b l i g a c i o n e s de los que le C u i d a n . — D e s -
de la V u l v a : t r a t a m i e n t o . i n f e c c i ó n d e las C a s a s y A l r e d e d o r e s , D e s p u e s d e la c u r a c i ó n ó d e la M u e r t e . — P r e c a u c i o n e s
p a r a q u e l a s P e r s o n a s s a n a s e v i t e n t e n e r la E s c a r l a t i n a , D i f t e r i a y V i r u e l a s . — D e la M a n e r a
Enfermedades del Útero.—La Inflamación: causas, síntomas, tratamiento. — La
q u e se D i s p o n e d e las I n m u n d i c i a s . — P r o c e d i m i e n t o p a r a r e m o v e r D e s p e r d i c i o s S e c o s . —
Inflamación Crónica del Utero: síntomas, tratamiento. — L a Düatacion Crónica del
E l S i s t e m a de r e m o v e r I n m u n d i c i a s p o r A g u a P á g i n a 1191
Utero : causas, tratamiento. — L a Inflamación P e r i - U t e r i n a : causas, tratamiento, síntomas.
— D i s l o c a c i o n e s d e l Ú t e r o : c a u s a s . — P r o c i d e n c i a d e l Ú t e r o ( P r o l a p s o ) : s í n t o m a s , trata-
REGISTRO DE RECETAS 1220
miento. — Flexiones : síntomas, tratamiento. — T u m o r e s en el Útero : síntomas, trata-
miento. — P ó l i p o s : causas, síntomas, tratamiento. — C á n c e r en el Ú t e r o : causas, sín- GLOSARIO Ó DICCIONARIO MÉDICO 1232
tomas, tratamiento. APÉNDICE DE RECETAS 1251
E n f e r m e d a d e s de l o s O v a r i o s : t r a t a m i e n t o . — T u m o r e s en l o s Ovarios: causas, ÍNDICE DE SÍNTOMAS
1255
tratamiento, síntomas. — L a Esterilidad. ÍNDICE GENERAL... 1271
L a s E n f e r m e d a d e s de los N i ñ o s . — L a Indigestión. — Desórdenes del Vientre. —
L a Diarrea. — E l Cólera Infantil. — E l E s t r e ñ i m i e n t o . — E l Croup : tratamiento, sínto-
mas, causas. — Catarro ó F l u x i ó n : tratamiento. — C o n v u l s i o n e s : tratamiento.

P á g i n a 988

LA HIGIENE.
L a R o p a . — E l Ejercicio. — L a Ventilación. — Cantidad de A l i m e n t o . — N u m e r o s a s
T a b l a s sobre la m i s m a materia. — A n á l i s i s de l a L e c h e , C e n t e n o , Arroz, P a t a t a s , y otras
c l a s e s de a l i m e n t o s pág;na „ ^

EL CUIDADO CON L O S ENFERMOS.


Limpieza. — Aire Puro. — Agua. — Temperatura. — Ventilación. — Desinfección. —
Camas adecuadas.—Aislamiento.—Alimentos p a r a los E n f e r m o s . — C a l d o de Pollo.
— Cáldo de Carnero. — Gachas. — Jaleas. — L i q u e n Islándico. — " Carrageen " (Chon-
drus Crispus). — Tapioca. — Arroz P á g i n a 1162
MANIQUI DEL CUERPO.
J
A p r i m e r a vista t e n e m o s la s u p e r f i c i e del t r o n c o d e l c u e r p o ; n o está c u b i e r t o p o r la
piel á fin de q u e s e p u e d a n v e r los m ú s c u l o s e n s u p o s i c i o n r e s p e c t i v a . E n la p a r t e s u p e -

ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA.
rior se v e n los m ú s c u l o s del c u e l l o , q u e s i r v e n p a r a m o v e r l a c a b e z a e n t o d a s direcciones,
y a y u d a n á la r e s p i r a c i ó n . Precisamente a b a j o de ellos está el pectoral ó músculos del
pecho. C o n t i n u a n d o h á c i a a b a j o , y u n i é n d o s e e n el c e n t r o , se v e n l o s m ú s c u l o s r e c t o s ó
a b d o m i n a l e s ; al final se v e el n a c i m i e n t o d e l o s m u s c u l o s d e l m u s l o .
<•»'»
Si quitámos la primera hoja se verán los p u l m o n e s completos, é igualmente el
corazon.

Q u i t a n d o e s t a s e c c i ó n d e la h o j a , v e m o s l a m a n e r a c o n que e s t á n d i s p u e s t o s e n s u La salud del cuerpo humano depende del ejercicio natural que ejercen
i n t e r i o r l o s p u l m o n e s y el c o r a z o n ; l a s l i n e a s a z u l e s r e p r e s e n t a n l o s g r a n d e s v a s o s s a n -
los diferentes órganos de que está compuesto. Por esto, en una obra
g u í n e o s p o r los que r e g r e s a la s a n g r e e m p o b r e c i d a q u e v i e n e d e t o d o s los p u n t o s d e l c o r a -
z o n , p a r a que d e allí s e a l l e v a d a á l o s p u l m o n e s para ser renovada: las l i n e a s rojas
como la presente, que está dedicada al estudio necesario para evitar y
r e p r e s e n t a n las g r a n d e s a r t e r i a s que l l e v a n la s a n g r e r o j a y pura p a r a l a n u t r i c i ó n y a l i - curar las enfermedades, se hace necesaria una relación breve de la anato-
m e n t o d e t o d a s l a s p a r t e s c o m p o n e n t e s d e los d i v e r s o s ó r g a n o s . E n t r e los v a s o s r o j o s y mía y fisiología del cuerpo humano, para que, asi, puedan comprenderse
l o s azules s e v e el e x ó f o g o , el cual s e d i r i g e h a c i a e l e s t ó m a g o . P o r abajo, y hácia la los desarreglos que sobrevengan en sus partes componentes.
d e r e c h a del d i b u j o a m a r i l l o , se i n d i c a n las r a m i f i c a c i o n e s d e los b r o n q u i o s c o n l o s pul-
m o n e s , m i e n t r a s que á la i z q u i e r d a , las l i n e a s r o j a s y l a s a z u l e s i n d i c a n las r a m i f i c a c i o n e s
Antes de describir la estructura y funciones de sus diferentes órganos,
d e l a s a r t e r i a s y de las v e n a s que h a y al r e d e d o r y e n c i m a d e las c e l d i l l a s d e los p u l m o n e s , es conveniente considerar los tejidos que entran en su formación. A s i
l a s c u a l e s s i r v e n p a r a l l e v a r la s a n g r e al l u g a r e n que h a d e r e n o v a r s e p o r m e d i o d e l aire pues, tenemos tejido conexivo, tejido de hueso, tejido muscular y tejido
q u e c o n t i e n e n los p u l m o n e z , y p a r a l l e v a r l a d e n u e v o al c o r a z o n , de d o n d e se distribuye epithelius. Mas adelante quedaran descritos los dos tejidos fluidos, la
p o r t o d a s los d i f e r e n t e s p a r t e s del s i s t e m a . S e v e r á q u e el c o r a z o n h a s i d o c o r t a d o p o r la
sangre y la linfa.
m i t a d á fin d e p o d e r s e ñ a l a r l a s a u r í c u l a s ó v e n t r í c u l o s que c o n t i e n e d i c h o ó r g a n o .
D e acuerdo con la doctrina de las celdillas, todos los tejidos se desar-
Q u i t a n d o esta ú l t i m a h o j a , v e r é m o s u n a c o m o b o l s a d e c o l o r a m a r i l l o y d e f o r m a a l g o
r e d o n d a ; es el e s t ó m a g o . L o s p l i e g u e s que s e v e n s o n l o s q u e , p o r m e d i o de los c u a l e s rollan de celdillas, ó sean pequeños cuerpos de sustancia viviente llamados
b a t e el a l i m e n t o , y l o m e x c l a c o n s u s j u g o s , p a r a que d e alli p a s e p o r l o s i n t e s t i n o s . " protoplasma; " estos contienen un núcleo (es decir: un centro vital) y á
I n m e d i a t a m e n t e d e s p u e s d e l e s t ó m a g o e s t á el d u ó d e n o ó s e g u n d o e s t ó m a g o ; e s t e s e v a c i a veces, un nucleolus, ó lugar mas pequeño dentro del núcleo. En el cuerpo,
d e n t r a d e los n u m e r o s o s p l i e g u e s d e l o s i n t e s t i n o s p e q u e ñ o s , y que s e p r e s e n t a n doblados
estas celdillas se sostienen por medio de una sustancia que es su base, y
h a c i a a r r i b a , e n s u c e n t r o ; y e n s u p a r t e i n f e r i o r , h a c i a el g r a n i n t e s t i n o ó c o l o n , el q u e se
i n d i c a p o r m e d i o d e la linea g r u e s a q u e r o d e a á l o s d e m á s i n t e s t i n o s . E n el f o n d o , e s t e
la cual puede carecer de estructura, ó ser rayada (astriada) ; crecendo
v u e l v e á v a c i a r s e d e n t r o del r e c t o p a r a p a s a r d e alli y salir d e s p u e s p o r e l a n o ú o r i f i c i o . por medio de una subdivisión, convirtiéndose cada parte en una nueva
A la d e r e c h a v e m o s el h í g a d o i n d i c a n d o c o m o y d o n d e e s t á c o l o c a d o , m i s m o asi la celdilla viviente que, á su vez, tiene también su núcleo. El grupo del tejido
v e j i g a d e la h i é l que tiene u n i d a á e l . Retirando esta hoja también, se verán hácia abajo
conexivo que comprende el hueso y el cartílago, tiene una celdilla común,
l a s p a r t e s p o s t e r i o r e s d e las c o s t i l l a s , l o s g r a n d e s v a s o s s a n g u í n e o s á la i z q u i e r d a , el b a z o •
la cual es también el punto en donde principian á aparecer varios tumores.
á l a d e r e c h a , el p a n c r e a s ; m a s a b a j o los r í ñ o n e s , c o r t a d o el i z q u i e r d o á fin de i n d i c a r su
estructura interna. E n la m i s m a d i r e c c i ó n d e e s t o s ó r g a n o s s e v e n u n a arteria y u n a v e n a s E l tejido conexivo (tejido areolar ó celular) se encuentra en todo el
g r a n d e s , q u e s u r t e n , la s a n g r e n e c e s a r i a ; m a s a b a j o t o d a v í a , e s t á n los u r é t e r e s l o s q u e , cuerpo, y sirve para unir sus diferentes partes ; sirviendo de base á todos
g o t a á g o t a , l l e v a n la o r i n a á la v e j i g a , la c u a l e s t á i n d i c a d a p o r u n a b o l a r e d o n d a , y d e c o l o r
los órganos, á las venas y á los nervios, á las vainas de los músculos (fas-
amarillo. E n t r e los uréteres p o d r á v e r s e la b i f u r c a c i ó n d e l a a r t e r i a a o r t a ó g r a n a r t e r i a y
cias), á la cubierta del hueso (periosto) y á los ligamentos y tendones.
d e l a v e n a c a v a , a s i c o m o las r a m a s d e r e c h a é i z q u i e r d a q u e s i r v e n p a r a l l e v a r y traer la
sangre á cada pierna. E s t a s divisiones se llaman " femoral derecha é izquierda." Igual- Está compuesto de dos clases de tejidos fibrosos; el tejido fibroso blanco,
m e n t e e s t á n i n d i c a d a s a r r i b a , en d o n d e e s t a s r a m a s s e d i r i g e n u n a p a r a c a d a b r a z o , l l a m á n - que está hecho de fibras finas, ondeantes y entrelazadas, y el tejido fibroso
dose entonces " braquial derecha é izquierda." amarillo élastico que está hecho de fibras mas grandes, que se unen entre-
tejiéndose. Estas dos clases se unen en diversas proporciones por todo el
cuerpo, formando estructuras que varian desde una delicada película, hasta
un tendón grueso y denso. El tejido conexivo está provisto de.venas y
nervios, cuyas funciones son las de unir las diferentes partes del cuerpo en
y . 3

ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA. 3

un todo que sea compacto. Una de las subdiviciones del tejido conexivo El hueso es el cartílago más duro del cuerpo. Está compuesto, en su
es el tejido adiposo ó grasoso, que consiste en el desarrollo de unas peque- tercera parte, de una sustancia orgánica ó viviente, y en dos terceras
ñas bolsas que contienen grasa, y están unidas por el tejido conexivo y partes de una sustancia terrosa, formada esencialmente de fosfato y car-
unas venas pequeñas.
bonato de cal, mesclados con una parte de magnesia y fierro.
Cartílago conocido por ternilla, y la cual es una estructura sin venas ni El hueso fresco es de un color rosado en su exterior, y rojizo en su
nervios, que contiene celdillas en suspensión sobre una materia ó sustancia interior; exteriormente se encuentra cubierto de una membrana de tejido
densa, la cual, al hervirse, se conexivo, " el periostio," é interiormente de otra, el " endosteum," y de los
1 convierte en una especie de jalea dos recibe una gran parte de su nutrición.
lIlfÉ que se asemeja á la cola de pe-
llliw gamento. E l cartílago obtiene
SU nutrición por medio del tejido
yjjML conexivo que lo encierra, y de
las coyunturas de las venas en los
huesos. Se enumeran tres clases
de cartílagos á saber: Fibrosos
vidriosos y Elásticos. En las co-
yunturas es donde estos se encu-
entran principalmente; pero tam-
bién los hay en las narices, orejas
y en los conductos respiratorios
FIGURA NO. I. F I G U R A N O . 2.
del pecho.
FIGURA No. 1. —Tejido fibroso blanco.
FIGURA NO.
El cartílago permanentes.s aquel
z. — Tejido fibroso amarillo.
que permanece durante la vida
del adulto; lo contrario al cartílago temporal, del cual se vienen á formar
todos los huesos desde su principio. Las funciones del cartílago son el

FIGURA NO. 5.

FIGURA No. 5 . — Sección trasversal de hueso. Aumentada. Mostrando los canales de " Havers,"
lagunas, y canaliculi.

Tanto las cañas de los huesos largos, como la capa exterior de los
huesos planos, están hechas de un tejido compacto huesoso, mientras
que los extremos de los huesos largos, y el interior de los huesos planos,
FIGURA NO. 3. FIGURA NO. 4.
están cancelados, es decir, construidos de un tejido flojo de arcos
FIGURA No. 3.—Vejigas grasosas. huesosos que aumentan su fuerza y su ligereza. Las cañas de los huesos
— Cartílago fibroso. De la Sinfisis del Pubis. Aumentado.
F I G U R A N O . 4.
largos están huecas, llenas de médula, y dan paso á las venas; este arreglo
no solamente aumenta su ligereza, sino también su fuerza, haciendo que
hacer, que por su medio, las superficies de los huesos esten suaves, é im-
esta columna hueca, sea más fuerte que una sólida del mismo peso.
pedir con su elasticidad el choque de ellos. En los conductos respira-
El hueso se desarrolla del cartílago temporal; los corpúsculos cartí-
torios impide el colapso, haciendo que aquellos se mantengan rígidos.
lagos de que hemos hablado, están arreglados en filas, sobresaliendo den- longitud; los fasciculi están cruzados por lineas paralelas como de
tro del cartílago; los dobleces de las venas; la sustancia viviente en los de pulgada, separadas una de otra, y se componen de pequeñas fibras
corpúsculos empieza á depositar sales en sus inmediaciones, convirtiéndose primitivas, formadas por una sola fila de discos que miden de grueso
en corpúsculos de hueso, encerrados en cavidades llamadas lagunas, pero T?h-<> d e pulgada.
unidos por pequeñas prolongaciones de una sustancia viviente, y que mana Los músculos voluntarios, con excepción de los del corazon, exófago
por pequeños canales huesosos, canaliculi, ó pequeños canales. Estas y algunos otros, están bajo el dominio de la voluntad, y pueden contraerse
lagunas están arregladas en circuios concéntricos alrededor de una vena con prontitud y con fuerza.
que forma el centro de su sistema, y que mana por un gran canal huesoso, Los músculos involuntarios, son independientes de la voluntad, y se
el " Canal de Havers" En los huesos cancelados los corpúsculos se en- encuentran en los intestinos, la vejiga, los órganos generativos, los pul-
cuentran en láminas huesosas. mones, las venas algunas glándulas y en la piel. Se contraen con mas
El procedimiento de la osificación, principia á tener lugar en uno ó lentitud y debilidad que los músculos rayados, son mas pálidos, y están
mas puntos de los huesos antes del nacimiento, y es un procedimiento tan compuestos de fibras aplanadas en forma de huso, en las que se vé un
lento, que no viene á completarse en todos los huesos sino hasta los veinte núcleo prolongado, estas fibras son del ancho de y de largo -gfa de
años. En los ancianos se debe la fragilidad de sus huesos á la extinción pulgada. Pocas horas despues de la muerte, los músculos se ponen rígidos,
de algunas de las venas, y á la muerte de algunos de los corpúsculos de lo que da lugar á la rigidéz tan bien conocida del cadáver; al desaparecer
hueso que dependen de ellas para su nutrición, disminuyéndose de esta esta rigidéz, empieza á tener lugar la putrefacción.
manera la cantidad de sustancia viviente. Poco más adelante se describirá la estructura de los nervios, de las
El tejido muscular consiste en dos clases, los músculos voluntarios, ó venas y de la piel.
rayados, ó de vida animal, y los músculos involunta- Todas las superficies interiores y exteriores del cuerpo están cubiertas
rios, suaves 6 de vida orgánica. Las das quintas por una ó más túnicas, llamadas epitelium. El objeto de ellas es la pro-
partes del cuerpo están formadas por músculos invol- tección y la secreción; de esta manera, en la piel, en cuyo lugar se les
untarios, los que encajonan los huesos y dan forma á llama epidermes, se reproducen tan pronto como se destruyen por la
la figura. Estos están compuestos de racimos de fricción; protegiendo asi de todo daño á
fibras encerradas en una vaina de tejido conexivo, las los nervios y á las venas; en las glándulas
y en las mucosas intestinales secretan un
fluido de la sangre que sirve para hacer la
digestión. En las narices, en la garganta
y en los pulmones la superficie se manti-
F I G U R A N O . S. —
Epitelium pavimento.
ene resbaladiza por medio de un fluido,
conservándose así á una temperatura igual.
En las membranas serosas mantienen una superficie entera-
mente suave. Estas túnicas vienen á ser la agencia que
elige la sustancia especial de la sangre, tanto en las glándu-
las excretorias como en las secretorias.
F I G U R A N O . 6. FIGURA NO. 7.
El epitelium se divide en varias clases. Pavimento,
FIGURA NO. 9.
Figura No. 6. —Músculo rayado. 1. Hendeduras longitudinales; 2, 3, 4, hendeduras trasversales; 5, un 6 epitelium aplanado, este está compuesto de escamas
disco separado; 7, S, fibritas separadas. — Epitelium co-
Figura No. 7. — Músculo suave. planas, con núcleos cuyos tamaños son variables. Esta lumnífcro forran-
do glándula.
clase se encuentra en la piel, en las membranas serosas, que
que á su vez también consisten en racimos mas pequeños, y asi llegamos forran las venas, y en muchos conductos.
hasta los racimos de tamaño ínfimo, llamados fasciculi primitivos, que El epitelium cohimnifero que consiste en celdillas cónicas puestas
generalmente son como de ^-¡5- de pulgada en su ancho, y variando en su una al lado de otra, y formando con sus extremos la superficie de la
membrana; se encuentra en el estómago, en los intestinos, y en otras superficie al contacto de las venas capilares. Su función es secretar; es
partes. decir el expulsar alguna sustancia de la sangre.
El epitelium esferoidal es circular, y está lleno de gránulos. Este Varían en tamaño; desde el hígado, que pesa cuatro libras, hasta las
forra los riñones, la uretra, la rejiga y todas las glándulas secretorias. pequeñas glándulas mucosas, que casi no son perceptibles. Su estructura
Cuando la superficie de la celdilla esta cubierta de protuberancias largas y podrá ser simplemente un conducto abierto, como en las glándulas diges-
ondeantes como el pelo, se llama epitelium ciliar. Este se encuentra en tivas del estómago ó pueden sobresalir algunas ramas del fondo, que
los conductos del aire, en las" trompas de Eustaquio y de Falopio y en la forman una glándula racimosa.
parte superior del útero. Con motivo de su movimiento undoso, el Hablaremos de las glándulas llamadas linfáticas y del bazo, cuando
objeto de las cilias (pestañas) es el llevarse la secreción. se trate del sistema linfático.
El epitelium, ademas de cubrir la piel del cuerpo, toma parte en la
formación de tres clases de membranas, a saber: las serosas, sinoviales y
mucosas, y también de varias clases de glándulas.
Las membranas serosas son bolsas cerradas, que consisten en una
túnica de epitelium aplanado sobre una
membrana sin estructura, debajo de la
cual hay una túnica de tejido conexivo que
lleva las venas, los nervios, etc. Secretan
un fluido acuoso claro, que se aumenta
FIGURA NO. .o. - Epitelium ciliar. enormemente en los casos de hidropesía, for-
mando grandes bolsas. Su función es el
encajar órganos importantes é impedir la fricción. Algunas de ellas
se describirán más adelante.
Las membranas sinoviales están construidas de un modo semejante á F I G U R A N O . I I. — Glándula simple. FIGURA NO. 12. — Glándula racimosa.

las serosas, pero su secreción es más espesa. Se encuentran en todas las


coyunturas movibles, y las precaven contra la fricción. Hay otra clase de glándulas que no tienen coneccion con las que
Las membranas mucosas forran todas las cavidades del cuerpo que acabamos de mencionar, y son las glándulas sin conducto; estas son, las
están en contacto con el aire externo. Son más complicadas en su estructura glándulas tiroidea y timo, y cápsula supra renal. Poco se conoce de su
que las otras dos. El epitelium es de diferentes clases, y está apoyado por fisiología, y solamente se mencionarán más adelante al tratarse de
una membrana que le sirve de base, y que descansa sobre un tejido co- ciertas enfermedades.
nexivo, en el que hay un gran numero de venas, de nervios y de glándulas. El Pigmento está depositado en el cuerpo en la forma de gránulos.
Estas glándulas secretan un fluido claro como la clara del huevo (mucosi- La diferencia de su color en las diversas razas, y aun en diferentes indi-
dad) en cantidad suficiente para conservar húmeda la membrana y viduos, se debe á la presencia del pigmento en la túnica profunda de la piel.
acarrearse las celdillas enfermizas. El color de una persona, cuando está quemada por el sol, así como las
En la inflamación de las membranas mucosas, el aumento de este pecas, se debe á un depósito semejante causado por la irritación de los
fluido y de las celdillas muertas, es lo que da lugar á la destilación que rayos del sol.
es tan conocida en los catarros de las narices, de la garganta y de los
intestinos. Cuando la destilación se vuelve amarilla y espesa, es porque Los Huesos.
la inflamación ha destruido la cubierta epithelius, penetrando el tejido
conexivo inferior. El esqueleto huesoso forma el armazón del cuerpo. Los huesos están
divididos en huesos largos, cortos y aplanados. Los huesos largos con-
Las glándulas secretorias (que secretan) están formadas teóricamente
sisten en una caña hueca de hueso compacto, y dos extremidades más
por una vuelta interior de la membrana mucosa, á fin de presentar mayor
Los huesos cortos están colocados en aquellas
partes en donde se necesita más fuerza que movili-
dad, como en las palmas de las manos, y en el pié;
su estructura es esponjosa, y cubierta por una túnica
delgada de hueso compacto.
Los huesos planos se encuentran en los lugares,
en que se hace necesaria la protección de los
huesos importantes, como en el cráneo, el esternón y
los omoplatos. Consisten en dos láminas de hueso
compacto, llenas de tejido huesoso cancelado. En
el cráneo este tejido, se llama diploe, y se encuentra
entre las láminas. Ciertos huesos no pertenecen en-
teramente ni á una ni á otra de estas dos clases, y
por esto se les llama huesos mixtos.
Hay en el esqueleto humano de un adulto,
aparte de la dentadura y de los pequeños huesos
irregulares, que á veces se desarrollan en los nervios
(tendones), 206 huesos separados: Estos son: —

En la columna vertebral
En el cráneo
En la cara . 14.
Los pequeños huesos del oido . . . . . 6.
Las costillas, esternón y hueso hioides . . 26.
L a extremidad superior . 64.
L a extremidad inferior . 62.

FIGURA NO. 15.

FIGURA NO. 14.


FIGURA NO. 13.

F I G U R A N O . 14. —Vista lateral de la columna vertebral; 1 , atlas; 2, dentada; 3, séptima vértebra cer-
vical; 4, duodécima vértebra dorsal; 5, quinta vértebra lumbar; 6, primer pedazo del sacro; 7, último pedazo
anchas de hueso cancelado. Se encuentran en las extremidades, y forman del sacro; S, coxis; 9, una apófisis espinosa; 10, 10, formámenes invertebrales.
F I G U R A N O . 1 5 . — E L atlas; 1 , tubérculo anterior; 2, cara articular para la dentada; 3, superficie supe-
palancas, por medio de las cuales se mueve el tronco.
rior del canal espinal; 4,4, Muesca intervertebral; 5, apófisis trasversal; 6, forámen para la arteria vertebral;
7, apófisis oblici'" superior; S, tubérculo para el ligamento trasversal.
El Espinazo. cuerpo alguno, ni ninguna apófosis espinosa. Consiste en un arco ante-
rior, un arco posterior, y dos masas laterales. La superficie superior de
El espinazo es una columna flexible, compuesta de unos huesos estas masas laterales, está ahuecada para recibir los cóndilos del hueso
llamados vertebras. Se divide de la manera siguiente: Siete vértebras occipital del cráneo, permitiendo así el movimiento de la cabeza cuando
cervicales, doce dorsales, cinco lumbares, cinco sacras, y cuatro coxigias. se inclina para saludar.
Las cinco vértebras sacras, se unen y forman un hueso el sacro, y las
El axis, ó segunda vértebra cervical tiene una protuberancia en la
cuatro coxigias forman otro, el coxis.
superficie superior de su cuerpo, que es verdaderamente el cuerpo separa-
Una vértebra consiste en una porcion sólida por delante del cuerpo, y do del atlas. La protuberancia ó apófosis odontóides está entre el arco
un arco detras. Los cuerpos amontonados uno sobre otro forman el anterior y las masas laterales del atlas al que está firmemente unido, y per-
apoyo flexible del tronco y la cabeza, y los arcos forman un conducto mite la rotación del atlas y de la cabeza de un lado á otro.
hueco para la médula espinal. Estos arcos están formados por dos pro- El sacro consiste en cinco vértebras sacras unidas para formar un
hueso. Es un hueso triangular, metido como una cuña entre los dos
huesos de las nalgas, y forma la parte de atras de la pélvis. Su super-
ficie anterior es cóncava y lisa, y está taladrada por cuatro pares de
agúgeros mostrando el lugar en que están unidas las vértebras. La super-
ficie posterior es convexa, y muy áspera y sirve para la adherencia de los
músculos. Asido, á su ápice, y á continuación, está el coxis, llamado así
por haber sido comparado con el pico de un cuclillo. Consiste en cuatro
pedazos, que forman un solo hueso pequeño. La punta del coxis puede
tocarse enteramente detras del ano.
Las vértebras están separadas por discos de fibro-cartílago, y unidas
FIGURA No. 16. FIGURA NO. 17.
por numerosos ligamentos. El Espinazo, en su todo, presenta dos curvas.
F I G U R A N O . 16. — Vértebra dorsal; i, el cuerpo; 2, cara para la cabeza de una costilla; 3, cara superior
Las regiones cervical y lumbar son convexas en su frente, y las regiones
del cuerpo; 4, mitad superior de la muesca intervertebral; 5, mitad inferior de la muesca intervertebral; 6, apó- dosal y sacra cóncavas. Hay también, generalmente, en la región dorsal
fisis espinosa; 7, cara articular para el tubérculo de una costilla; 8, dos apófisis superiores oblicuas; 9, dos apó-
fisis inferiores oblicuas. una leve encorvadura lateral hácia el lado derecho, debido á qué la acción
F I G U R A N O . 17. — Vista de una vértebra lumbar; I , cara para la sustancia intervertebral; 2, superficie muscular de este lado es más fuerte.
anterior del cuerpo; 3, apófisis espinosa; 4, apófisis trasversal; 5, apófisis oblicua; 6, una parte de los puentes
óseos; 7, el forámen espinal.

El Cráneo.
tuberancias huesosas del cuerpo, la lámina, y los pedículos, que se unen
detrás, para formar una espina, con objeto de unir los músculos de la es- Para la mejor conveniencia de su descripción diremos, que el cráneo
palda. D e los lados del arco salen otras protuberancias, para articularse se divide, en el cráneo y en la cara. El cráneo está compuesto de huesos,
con las vértebras por encima y por abajo, y para la union de los múscu- que son los siguientes: Un hueso occipital, dos parietales, un frontal,
los. Las vértebras cervicales son mas delgadas y aplanadas que las otras, dos temporales, un esfenóide y un etmóide. El hueso occipital forma la
y las apófosis espinosas rematan en punta, y sobresalen casi horizontal- parte de atras y la base del cráneo. En su interior es cóncavo, y en su
mente. En la region dorsal los huerpos son más grandes y más gruesos, exterior es convexo, áspero, y está marcado por lomos para la unión de
y las apófisis son más pesadas, sobresaliendo hácia abajo. H a y una ó los músculos. •
mas facetas en el lado de cada cuerpo para la articulación de las costillas. En la parte inferior hay una abertura Agrande y oval, el forámen
Las vértebras lumbares son grandes, y más anchas que las otras; las apó- magno, que está entre los cóndilos que articulan con el atlas. Trasmite
fosis espinosas son más gruesas y cortas; sobresaliendo horizontalmente. la médula espinal desde el cráneo al canal espinal. L a superficie interior
Las primeras dos vertebras cervicales, son singulares, y merecen des- del hueso occipital está dividida por un lomo cruzado en cuatro huesos,
cripción especial. La primera ó atlas (véase figura no. 15) no tiene que contienen el cerebelo y la médula. A estos lomos, están unidos los
senos en que se vacian las venas de los sesos. El hueso occipital se
en una porcion escamosa que está encima del hueso parietal en la parte
articula con dos huesos parietales por detras, con el hueso temporal y
inferior del lado de la cabeza, y de una parte pedregosa, que cabe
esfenóide por el frente, y por abajo con el atlas.
como una cuña irregular dentro de la base del cráneo. Este último
Los dos huesos parietales forman los lados y la coronilla del cráneo,
contiene la estructura interna del órgano del oido. Justamente enfrente
se unen encima en la linea mediana, y forman la sutura sagital, exten-
de la abertura del oido hay un hueco para su articulación con la mandí-
diéndose desde el hueso occipital por detras, hasta el hueso frontal por
bula inferior.
enfrente; por abajo articulan con el hueso temporal. Son cuadrangulares,
El hueso esfenóide es la clave de la arquitectura del cráneo; su forma
es muy irregular, y se ha comparado desde tiempo inmemorial á un
murciélago con las alas extendidas. Se articula con otros doce huesos, V
une firmemente los huesos de la cabeza. El hueso etnwide es un hueso
flojo esponjoso, que está entre las órbitas y la raíz de la nariz, y ayuda á
formar cada cavidad.
Los huesos de la cara son catorce, á saber:
Los dos huesos nasales, que forman el caballete de la nariz.
Los dos maxilares superiores, que forman la parte huesosa de la
mejilla, el lado de la nariz, el suelo de la órbita, y el cielo de la boca. El
interior de estos huesos es hueco y se comunica con la nariz.
Los huesos lagrimales, son dos pequeñas laminas de hueso, parecidas
á la uña de un dedo de la mano, y forman una parte de la pared de la
órbita.
Los huesos malares forman la prominencia del lado de la cara, uniéndose
por el frente con el hueso maxilar, y por detras con la espuela del hueso
FIGURA NO. 18. FIGURA NO. 19. temporal, formando un arco, que protege la articulación de la mándibula
inferior. Los huesos del paladar están acuñados en la parte de atras de
F I G U R A N O . IS. — V i s t a de frente del c r á n e o : 1, h u e s o de l a f r e n t e ; 2, t u b e r o s i d a d n a s a l ; 3, l o m o
s u p r a - o r b i t a l ; 4, f o r á m e n ó p t i c o ; 5 , h e n d e d u r a e s f e n ó i d e s ; 6, h e n d e d u r a e s f e n o - m a x i l a r ; 7 , f o s a l a g r i m a l ; la fosa (cavidad) nasal, y toman parte en la formación de la nariz, de
S, abertura de l a s n a r i c e s a n t e r i o r e s , y el v ó m e r ; , f o r á m e n i n f r a - o r b i t a l ; 10, h u e s o m a l a r ; n , sinfisis d e la
9

m a n d í b u l a i n f e r i o r ; 12, f o r á m e n mental a n t e r i o r ; 13, r a m o del h u e s o de l a m a n d í b u l a i n f e r i o r ; 14, h u e s o p a r i e -


la órbita, y del cielo de la boca.
t a l ; 15, sutura c o r o n a l ; 16, h u e s o t e m p o r a l ; 17, s u t u r a e s c a m o s a ; iS, g r a n a l a del e s f e n ó i d e s . Los huesos turbinados inferiores ayudan á formar las paredes de la
FIGURA N O . 19. — V i s t a exterior d e la b a s e d e l c r i n e o : 1, b ó v e d a del p a l a d a r ; 2, f o r á m e n i n c i s i v o ; 3 , lá-
m i n a del paladar del h u e s o d e l p a l a d a r ; 4| filo s e m i c i r c u l a r ; 5, e l v ó m e r ; 6, apófisis p t e r i g o i d e s i n t e r n a del h u e s o cavidad.
e r f e n ó i d e s ; 7 , f o s a p t e r i g o i d e s ; S, apófisis p t e r i g o i d e s e x t e r n a ; 9, fosa t e m p o r a l ; 10, a p ó f i s i s b a s i l a r ; 11, f o r á m e n
El vómer forma la partición ósea entre las narices.
m a g n o ; 12, f o r á m e n o v a l ; 13, f o r á m e n e s p i n a l ; 14, f o s a g l e n o í d e a ; 15, m e a t o a u d i t o r i o e x t e r n o ; 16, f o r á .
men l a c e r a d o a n t e r i o r ; 17, f o r á m e n c a r ó t i d o ; 18, f o r á m e n l a c e r a d o p o s t e r i o r ; 19, a p ó f i s i s e s t i l ó i d e s ; 20, f o r á m e n Los huesos maxilares inferiores, 6 mándibula inferior, consisten en
e s t i l o - m a s t o i d e o ; 21, a p ó f i s i s m a s t o i d e s ; 22, c ó n d i l o s del h u e s o o c c i p i t a l ; 23, f o r á m e n c o n d o l o i d e o p o s t e r i o r .
la parte horizontal que contiene la dentadura, y dos perpendiculares, las
ramas. Cada rama tiene muesca en la parte de encima, formando, de esta
suaves en su exterior, con un surco por en medio, para la unión del manera dos protuberancias. L a protuberancia posterior está redondeada,
músculo temporal. y se ajusta por dentro de la cavidad que articula con el hueso temporal.
Interiormente están cruzados por las cavidades de la arteria meníngea, El hueso hioides, que está suspendido de la base del cráneo, está formado
y tienen huecos numerosos para las eminencias tortuosas de los sesos. El como la letra U, y dá unión á muchos de los músculos de la lengua y de
hueso frontal forma la frente, y se extiende desde los lomos huesosos sobre la garganta.
los ojos, por detras de los huesos parietales; otra parte se extiende hori-
zontalmente hácia atras y forma el cielo de la órbita y el suelo del lóbulo
El Pecho.
anterior de los sesos. Las láminas orbitarias no se unen en la linea media- E l Tórax, 6 pecho, es una caja elástica, que contiene y protege los
na, sino que se llenan por el hueso, etmóides. El hueso temporal consiste pulmones y el corazon. Por detrás está formado por los cuerpos de las
vértebras, por el frente, por el hueso del pecho, y por los lados, por las
cavidad tersa en forma de taza; la cavidad de la coyuntura del hombro.
costillas y sus cártilagos. El esternón ó hueso del pecho; es un hueso
En frente de este cavidad hay una prominencia corta y aguda; la apófisis
plano que está formado por tres piezas, semejantes á una espada an-
coracoides.
tigua. -La parte corta, superior se llama
El húmero ó hueso del brazo, consiste en una caña larga cilindrica,
manubrio, ó mango, la parte larga cen-
que tiene una cabeza redondeada para su articulación con el omoplato, y
tral el gladio, ú hoja, y la pequeña ex-
en una extremidad ancha plana, que consiste en una dilatación por cada
tremidad puntiaguda, el apéndice xifoides,
ó ensiforme.
Las costillas son veinticuatro, doce
por cada lado. Se articulan por detras
con los cuerpos de las vértebras dorsales, y
por enfrente, por sus cartílagos al esternón.
Varían mucho en su tamaño y en su for-
ma, y se hayan torcidas un poco sobre sí
mismas. Están aplanadas antero-poste-
riormente, y tienen una cabeza por medio
de la cual se articulan por detras; una
constricción exactamente enfrente á la
F I G U R A N O . 20. cabeza, el cuello ; y un punto de la mayor
FIGURA N O . 20. — V i s t a d e frente del curbatura, el ángulo. Las siete costillas
t o r a s : 1, primer hueso d e l e s t e r n ó n ; 2, se- superiores se unen directamente por me-
g u n d o hueso del e s t e r n ó n ; 3, tercero h u e s o ó
cartílago e n s i f o r m e ; 4, p r i m e r a v é r t e b r a dor- dio de sus cartílagos con el esternón, y
s a l ; 5, última 6 duodécima vértebra d o r s a l ; 6,
primera c o s t i l l a ; 7, s u c a b e z a ; 8, su c u e l l o ; 9,
se llaman verdaderamente costillas. Las
s u t u b é r c u l o ; 10, séptima ó ú l t i m a c o s t i l l a otras cinco se llaman costillas falsas;
v e r d a d e r a ; 11, s u c a r t í l a g o ; 12, e l á n g u l o d e
la costilla u n d é c i m a ; 13, s u cuerpo. están unidas las tres superiores frente á FIGURA Nt>. 23.

los cartílagos de las costillas superiores,


F I G U R A N o . 2 1 . — V i e n t r e d e l o m p l a t o : i , i , 1, l o m o s o b l i c u o s ; 2, 2, f o s a p a r a el m ú s c u l o s u b s c a p u l a r ;
y las dos últimas, como no tienen ninguna unión por el frente, se llaman 3, b o r d e s u p e r i o r ; 4, á n g u l o s u p e r i o r ; 5, m u e s c a s u p r a s c a p u l a r ; 6, a p ó f i s i s c o r a c ó i d e s ; 7, apófisis a c r ó m i o n ;
costillas fluctuantes. La dirección general de las costillas es hácia abajo s', e s p i n a del o m o p l a t o ; 9, superficie a r t i c u l a r ; 10, c a v i d a d g l e n o i d e a ; 11, c a b e z a del o m o p l a t o ; 12, c u e l l o ; 13,
borde i n f e r i o r ; 14, á n g u l o i n f e r i o r ; 15 b o r d e s u p e r i o r ; 16, o r i g e n del e s p i n a z o .
y hácia delante. FIGURA N O . 2 2 . — V i s t a anterior d e l h ú m e r o d e l l a d o d e r e c h o : 1, caña ó d i á l i s i s ; 2, la c a b e z a ; 3 c u e l l o
a n a t ó m i c o ; 4, t u b e r o s i d a d m a y o r ; S , t u b e r o s i d a d m e n o r ; 6, l a c a v i d a d b i c i p i t a l ; 7, el l o m o b i c i p i t a l e x t e r n o
p a r a p e c t o r a l m a y o r ; 8, l o m o bicipital i n t e r n o ; 9, el punto de inserción del m ú s c u l o d e l t ó i d e s ; 10, f o r á m e n
n u t r i t i v o ; 11, c a r a p a r a c a b e z a del radio; 12, cara para el cùbito.
La Extremidad Superior.

La extremidad superior consiste en el brazo, antebrazo, y mano, y lado llamada cóndilo ; entre ellos hay un hueco cruzado por un surco, para
está unida al tronco del cuerpo por los dos huesos del hombro, la claví- su articulación con los dos huesos del antebrazo.
cula, y el omoplato. Los dos huesos del antebrazo son el cúbito y el radio. El cùbito está
El omoplato forma la parte posterior del hombro ; es de forma trian- en el lado interior del antebrazo, cuando el brazo está derecho, y la palma
gular, apuntando el ápice hácia abajo. Su superficie inferior es cóncava y de la mano apunta hácia arriba. Tiene una extremidad superior grande,
lisa, para descansar en las costillas; su superficie exterior está divida que articula con el húmero por una coyuntura de gozne, tiene dos apófosis,
por una espina gruesa, que termina en el ángulo exterior superior en una el olecráneo, que está situado detras, y forma la prominencia del codo, el
protuberancia alta que hace sobresalir al hombro; la apófosis acromion. extremo ajusta dentro de un hueco con el húmero cuando el antebrazo se
Debajo de esta apófosis, el ángulo superior está ahuecado para formar una endereza, y al frente la apófisis corónoides, que ajusta dentro de la super-
ficie entre los cóndilos, y fortalece la coyuntura. El extremo inferior del L a muñeca ó carpo está formada por ocho huesos pequeños, arreglados
cubito es pequeño, y no articula óon ningún hueso de la muñeca. El en dos filas. En la primera fila, contando desde lo
radio está en el lado exterior del antebrazo ; es pequeño por arriba, y alto del radio, están los huesos escafóides, semilu-
tiene una cabeza redondeada, que articula con el cóndilo exterior por un nar, cuneiforme y pisiforme; los de la fila inferior
hueco en forma de taza. El filo redondeado de la cabeza articula con el son los huesos trapecio, trapezoide, el hueso magno
lado de la cabeza del cubito, y está firmemente asido á este por un liga- y el unciforme. El cuerpo de la mano está com-
puesto de cinco huesos cilindricos, los huesos me-
tacarpianos. Las extremidades de estos forman,
juntos con las cabezas de las falanges, las promi-
nencias de los nudillos. Los dedos están formados
por pequeños huesos, las falanges ; hay dos para el
dedo pulgar y tres para cada dedo.

FIGURA No. 25.

La Extremidad Inferior.
FIGURA N o . 25. — Articula-
ciones d e huesos del c a r p o : 1,
La extremidad inferior consta de tres partes,
c ú b i t o ; 2, r a d i o ; 3, fibro-cartíla-
el muslo, la pierna y el pié, y está unida al tronco g o inter.irticular; 4, metacarpi-
ana del d e d o p u l g a r ; 5, metacar-
por el hueso innominado, ó hueso de la nalga, que piana del primer d e d o ; 6, meta,
tiene la misma relación con la extremidad inferior carpiana del s e g u n d o d e d o ; 7,
metacarpiana del tercer d e d o , S ;
que los huesos del hombro á la superior. metacarpiana del cuarto d e d o ,
S , e s c a f ó i d e s ; L , l u n a r ; C , cu-
El hueso innominado es un hueso grande ir- Deiforme; P , p i s i f o r m e ; T , T ,
regular y aplanado, compuesto de tres partes, que, trapecio y t r a p e z o i d e ; M , m a g -
n o ; U, unciforme.
en los adultos, forman un solo hueso.
Estos huesos son el ¡león, el isquión y el pubis

F I W « A NO. 23. FIGURA NO. 24.

c a v i d a d ^ 0 1 ' o ^ d ^ ' 0 ' ^ ' s ' a anterior del radio del lado d e r e c h o : 1, cabeza cilindrica; 2, superficie para la
l o m o interó" 1 0 '- T m e n 0 r c " b ' t o > 3> c u e l l o del r a d i o ; 4, su tubérculo, para inserción del músculo b í c e p s ; 5»

o m o m er s e o , . c o n c a v i d a d p a r a e [ e x t r e m o inferior del c u b i t o ; 7, superficie carpiana; S, apófisis estilóides;


3 , s u p e r f u e p a r a e l músculo pronador cuadrado.

"i m o i d e s ma o r - 2 ' " ~7 ^ ' s t a anterior del cubito del lado i z q u i e r d o : 1, apófisis o l e c r á n e o ; 2, cavidad
1 e m a y o r , 3, apófisis c o r o n ó i d e s ; 4, cavidad s i g m o i d e s m e n o r ; ñ, superficie e x t e r n a ; 6, l o m o para
ligamento .nteróseo; 7, cabeza pequeña para el r a d i o ; 8, superficie carpiana.

mentó, lo mismo que una honda, que permite que gire la cabeza del
hueso. Debajo de la cabeza hay una constricción, el cuello. La extremi-
dad inferior está hueca, de manera que pueda recibirlos.
L a flexión y extensión del antebrazo se deben á la coyuntura de
gozne del cubito y e l húmero, pero la rotacion de la mano se practica por
el impulso que hace la cabeza redonda del radio, que permite que el
extremo inferior de ese hueso cruce el extremo inferior del cúbito, tor- FIGURA No. 26.

ciendo la palma de esta manera hácia abajo. Cuando la palma está sos- FIGURA N o . 26. — V i s t a anterior de la pélvis masculina.

tenida hacia arriba, los dos huesos casi están paralelos.


El Íleon es la parte ancha superior extendida que forma la promi-
articular es suave, y forma una coyuntura de gozne con el hueso principal
nencia de la cadera. E l isquion forma la parte inferior de la nalga, y
de la pierna, la tibia. Esta superficie se extiende hácia arriba por
acaba en una dilatación 6 tuberosidad, que es sobre la que nos sentamos.
enfrente para articular con la rótula, que es un hueso aplanado, pequeño
El pubis está situado enfrente y consiste en dos y triangular, desarrollado en el tendón de los grandes músculos por frente
Jk brazos, el superior que se dirige hácia arriba y del muslo, y sirve para proteger la coyuntura y aumentar la facilidad
'ÉkÍ^ hacia atras para unirse al ileon e n s u union c o n en los movemientos de la pierna.
^ j p ' l el isquion, y el inferior que se dirige hácia abajo y
• 1
I L L Á C I A A T R A S P A R A U N I R S E A U N B R A Z 0 S E M E I A N T E °

rama que lleva hácia arriba el isquion. Entre


I¡j6 estos brazos hay una gran abertura oval, el
fi foramen obturador, que durante la vida está cubier-
|í to de una membrana.
II 7 E n la union de los tres huesos, en la parte
mas fuerte de la nalga, hay un hueco profundo
en forma de taza, el acetábulo, en el cual descanza
i¡ la cabeza del hueso de la cadera. Los dos huesos
H de la nalga articulan por el frente con el sacro, el
J f | -7 cual se ajusta entre ellos como la llave de un arco.
1% Estos tres huesos forman un anillo huesoso sólido,
/ f r A la pelvis, que apoya el tronco sobre los miembros.
-S Wfc^-o En la muger la pelvis es de importancia especial,
porque por ella tiene que pasar la criatura para
FIGURA NO. 27. venir al mundo.
FIGURA N O . 27. — V i s t a pos- E l hueso del muslo, ó fémur es el hueso más
terior del f é m u r : 1, h u e c o para
el ligamento r e d o n d o ; 2, la cabe-
grande y el más fuerte del esqueleto. Consta de F I G U R A N O . 27a. F I G U R A N O . 28.

z a ; 3, h u e c o para m ú s c u l o s que dos extremidades y una caña larga, cilindrica,


dan vueltas; 4, trocánter m a y o r ;
F I G U R A N o . 27a. — V i s t a anterior d e la t i b i a : 1, apófisis e s p i n o s a ; 2, superficie para c ó n d i l o s del f é m u r ;
5, trocánter m e n o r ; 6, aspereza con un lomo áspero que se dirige por debajo de la
3 , cara para cabeza de la c a n i l l a ; 4 , la c a b e z a ; 5, el t u b é r c u l o ; 6 , 6 , espina y caña del h u e s o ; 7, M a l é o l o interno;
para tendon glúteo m á x i m o ;
parte posterior para la union de los dos músculos. S , apófisis para el l i g a m e n t o interno lateral del t o b i l l o ; 9,superficie tarsiana; 10,cabeza para el e x t r e m o inferior
7, 7, linea a s p e r a ; S, superficie
d e la canilla.
para el m ú s c u l o g r a s t r o c n e m i o ; L a extremidad superior consta de una cabeza y un F I G U R A N o . 2S. — L a canilla: 1, c a b e z a , 2, cara articular; 3, inserción del ligamento e x t e r n o ; 4, caña;
9 , cóndilo e x t e r n o ; i o , h u e c o
para l i g a m e n t o c r u z a d o ante- cuello. L a cabeza es globular y suave, y se ajusta 5, 5, cara e x t e r n a ; 6, l o m o interóseo; 7, cara para extremo inferior de la tibia; S, maléolo e x t e r n o ; 9 , superficie
tarsiana.
r i o r ; 11, hueco para ligamento
dentro del acetábulo, habiendo un pequeño hueco
cruzado p o s t e r i o r ; 11, o r i g e n
del l i g a m e n t o lateral interno. en su centro, del que pasa un ligamento redondo á L a pierna tiene dos huesos, la tibia ó espinilla, y la canilla. La tibia
un hueco semejante en la cavidad. E l cuello se es el más grande y el más fuerte de los dos. Su extremidad superior está
une á la caña en un ángulo obtuso, y en su union hay una áspera masa aumentada, y tiene una tuberosidad en cada lado. En frente hay una
de hueso con dos protuberancias, el trocánter mayor y el menor; el mayor prominencia llamada el tubérculo, á la que está asido el tendón de la
es la prominencia que se toca sobre la cadera exactamente debajo de rótula. La superficie superior que es ancha y plana, se articula con el
la piel. fémur. La caña es triangular, y tiene un filo agudo por el frente, que se
L a extremidad inferior es más grande que la superior, y está dividida puede tocar por la piel; la extremidad inferior forma la parte interior de
en dos dilataciones laterales, los cóndilos, separadas por una cavidad. El. la coyuntura del tobillo, y se extiende más allá de la coyuntura que for-
cóndilo inferior es el mayor, é inferior, pero como el fémur cuelga obli- mar el maléolo interior, y que se toca en el lado del tobillo.
cuamente ; en la posicion perpendicular están casi á nivel. La superficie
La canilla es un hueso largo, delgado, como astilla, que está en el
lado exterior de la pierna. Su cabeza está contra el lado exterior de la
cabeza de la canilla, y su extremidad inferior forma el lado exterior de
la coyuntura del tobillo acabando en el maléolo externo.
El esqueleto del pié consta de tres divisiones: el
tarso, el metatarso y las falanges. Los siete huesos del
tarso son el calcáneo, ó hueso del talón (os calcis) que
forma la protuberancia del talón, el astragalo, que articula
con los huesos de la pierna, el cuboides, el escaboides y
tres huesos cuneiformes que forman la masa del cuerpo del
pie. Los cinco huesos' metatarsianos se dirigen hacia
adelante desde los huesos cuneiformes y el cuboides, y
corresponden á los huesos metacarpianos de la mano.
El primer hueso metatarsiano es el más grande y el más FIGURA NO. 30. FIGURA NO. 31.

corto ; al articularse con la primera falange del dedo


F I G U R A N o . 30. — L i g a m e n t o s de articulacionesacromio-claviculares y escápulo-humerales: i , ligamento
gordo; forma la prominencia, del lado interior del pie, a c r o m i o - c l a v i c u l a r s u p e r i o r ; 2, l i g a m e n t o córaco-clavicular; 3, ligamento c ó r a c o - a c r o m i a l ; 4, ligamento c o r a -
c ó i d e s ; 5 , l i g a m e n t o capsular d e la coyuntura del h o m b r o ; 6, ligamentum adscititium, ó ligamento córaco-hu-
que es, con tanta frecuencia, el silio de una inflamación í n e r a l ; 7 , tendón d e c a b e z a larga del m ú s c u l o bíceps.
que causa lo que se conoce bajo el nombre de juanete. F I G U R A N o . 31. — L i g a m e n t o s d e la coyuntura de la cadera y la p e l v i s : 1, ligamento sacro.iliaco p o s t e r i o r ;
2, l i g a m e n t o sacro-isciático m a y o r ; 3, l i g a m e n t o s a c r o - i s c i á t i c o m e n o r ; 4, muescasacro-isciática m a y o r , 5, muesca
Las falanges del pié son semejantes á las de la mano, y sacro-isciática m e n o r ; 6 , ligamento cotiloídeo alrededor del acetábulo; 7, l i g a m e n t o r e d o n d o ; S, la linea de
unión del l i g a m e n t o capsular d e la coyuntura de la cadera, p o s t e r i o r m e n t e ; 9, ligamento obturador.
hay dos para el dedo gordo, y tres para cada uno de los
otros dedos del pié.

FIGURA N O . 2 9 . — Superficie superior del pié i z q u i e r d o : 1, a s t r à g a l o ; 2, su cara anterior; 3, el os calcis


6 hueso del t a l ó n ; 4, navicular 6 e s c a f o i d e o ; 5, cuneiforme interno; 6, c u n e i f o r m e del m e d i o ; 7, c u n e i f o r m e
externo ; S, hueso c u b ó i d e s ; 9, 9, huesos metatarsianos ; 10, primera falange del dedo g o r d o ; 11, s e g u n d a f a l a n g e
del dedo g o r d o ; 12, la p r i m e r a ; 13, la segunda, y 14, la tercera falanges de l o s otros dedos del pié.

Las Coyunturas.
Los diferentes huesos del esqueleto están unidos, y á esta union se le
llama, coyuntura, 6 articulación. Las coyunturas pueden ser inmóbiles,
FIGURA No. 33.
como en los huesos del cráneo ; movibles, como en el mayor número de las
F I G U R A N O . 32. — S e c c i ó n vertical de la coyuntura del tobillo : 1, tibia ; 2, astràgalo ; 3, os calcia, hueso del
coyunturas de los miembros, ó coyunturas mixtas donde los extremos
t a l ó n ; 4, e s c a f ó i d e s ; 5 , c u n e i f o r m e i n t e r n o ; 6 , hueso metatársico del d e d o g o r d o ; 7 , p r i m e r a falange del d e d o
de los huesos están separados por fibro cartílago, y permite poco movi- g o r d o ; 8 , s e g u n d a falange del d e d o g o r d o ; 9, cavidad articular entre la tibia y a s t r à g a l o ; i o , cápsula sinovial
entre e l astràgalo y el calcis ( t a l ó n ) ; 11, l i g a m e n t o calcáneo-tragalino i n t e r ó s e o ; 12, cápsula sinovial entre el
miento, eomo en la articulación de los huesos de la pelvis. Las coyunturas a s t r à g a l o y el e s c a f ó i d e s ; 13, l i g a m e n t o c a l c á n e o - e s c a f o í d e o ; 14, l i g a m e n t o calcáneo-cuboideo; :5, cápsula
movibles se dividen á su vez en coyunturas deslizadizas, de gozne, y co- s i n o v i a l e n t r e el e s c a f ó i d e s y el c u n e i f o r m e i n t e r n o ; 16, cápsula sinovial entre el c u n e i f o r m e interno y primer
h u e s o m e t a t á r s i c o ; 17, articulación metatarso-falangiana del d e d o g o r d o , c o n l o s huesos sesamoides d e b a j o ; 18,
yunturas sobresalientes y de bóveda ó cavidad. a r t i c u l a c i ó n falangiana del d e d o g o r d o .

Los elementos de una coyuntura movible son una cubierta de cartílago


sobre los extremos óseos de los huesos articulados, numerosos ligamentos
de tejido fibroso, que los unen é incluyen la coyuntura, estando el todo Cuando un hueso está dislocado, ó " S a l i d o de su coyuntura,"
cubierto por una membrana sinovial, que secreta un fluido claro para hacer el extremo articular ha sido forzado al travez de los ligamentos que lo
resbaladiza la coyuntura. No será necesario describir las coyunturas indi- sostienen en su lugar, destruyendo, asi, por cierto tiempo la mobilidad de
viduales, por habernos referido ya á ellas al tratarse de los huesos. la coyuntura.
Los Músculos. más firme se llama su origen, el otro extremo su inserción; esto es, como
regla general, y solamente relativo; porque en el mayor número de casos
Los músculos están asidos á los huesos, ligamentos, cartílagos y á la
piel; varían mucho en su tamaño y forma. En algunos, los racimos de

FIGURA NO. 34.

FIGURA NO. 33.


FIGURA N O . 34. — M ú s c u l o s ; vista d e frente. E n la mitad derecha, los m ú s c u l o s superficiales; en la
FIGURA N O . 33. — M ú s c u l o s ; vista por detras; Se deja la fascia sobre l o s m i e m b r o s izquierdos, y se quita mitad izquierda, los m ú s c u l o s de asiento p r o f u n d o .

de los derechos.
los músculos obran en cualquiera de las dos extremidades. Por ejemplo,
fibras están arreglados por paralelas, en otros se extienden en forma de el externo cleido-mastóides, el músculo que forma la cuerda prominente en
abanico. Están asidos por cuerdas, fibrosas (los tendomes) 6 por anchas cada lado del cuello, tiene su origen en la parte de encima del esternón y
bandas fibrosas, aponeurosis. El extremo del músculo que tenga la union
el extremo en la clavícula, y su inserción por dentro de la prominencia desde la apófisis huesosa externa á la órbita al ángulo de la mandíbula, y
huesosa del cráneo, detras en la oreja; su acción es el encorvar la cabeza, forma la masa dura que se toca en la mejilla, cuando se cierra con fuerza
y voltear la cara al lado opuesto; pero si la cabeza está fija, sirve para la mandíbula.
levantar las costillas, y por esto es en músculo accesorio de la respira- Los pterigoidcs nacen del hueso esfenoide en la base del cráneo, y
ción. están asidos á la parte que asciende de la mandíbula inferior. El bucina-
dor es el músculo ancho, aplastado, que forma un forro delgado muscular
para toda la mejilla.
Los músculos del cuello, ademas de los de la laringe, que se mencio-
narán más adelante, al tratar de las enfermedades de la garganta, no necesi-
tan describirse aqui, con la escepcion del externo-cleido mastoideo, que
vá desde la parte de encima del esternón ó hueso del pecho á la promi-
nencia huesosa detras de la oreja; la parálisis de uno de estos músculos
causa que la cara se contraiga hacia el lado paralizado por la acción del
músculo opuesto.
Los músculos de la deglución son los constrictores de la laringe, que
cercan el exófago, y cierto número de músculos pequeños que van desde
la base del cráneo y el hueso hioides á la lengua y al exófago.
Los músculos de la espalda están puestos en capas, y son muy nume-
rosos. Será suficiente describir la capa superficial que consiste en el
trapecio y el latísimo dorsal (latissimus dorsi). El trapecio es un
músculo triangular plano, que nace del hueso occipital y un músculo
fuerte — y está insertado dentro del extremo exterior de la clavícula y
la espina del omoplato; estos dos músculos forman una figura pafecida á
un trapezoide, su función es la de estirar el hombro hácia arriba y hácia
atras.
El latísimo dorsal cubre la parte inferior de la espalda y lados; nace
de las seis vertebras dorsales inferiores y todos las lumbares y sacras,
el ileon y las tres costillas inferiores; subiendo hácia arriba desde este
FIGURA NO. 35.
origen, se inserta dentro del húmero por un tendón plano, justamente
FIGURA N O . 35. — L a s arterias de la cara y c a b e z a : 1, carótida c o m ú n ; 2, carótida interna; 3, carótida
abajo de la cabeza de este hueso. Forma el borde superior del sobaco,
e x t e r n a ; 4, arteria o c c i p i t a l ; 5, arteria tiroidea s u p e r i o r ; 6, t r a p e c i o ; 7, arteria l i n g u a l ; 8, esterno-mastoideo;
9, arteria f a c i a l ; 10, arteria temporal, q u e se divide en ramas anteriores y posteriores; 11, rama s u b m e n t a l ; 12, y su función es la de estirar el brazo' hácia dentro, hácia abajo, y hácia
arteria facial trasversal; 13, rama labial i n f e r i o r ; 15, r a m a coronaria i n f e r i o r ; 17, rama coronaria s u p e r i o r ;
19, rama nasal lateral; 21, rama angular. atras.
Los músculos que forman la parte abdominal se unen á lo largo de la
No es necesario hablar aquí de los numerosos músculos pequeños linea mediana en una banda gruesa fibrosa, llamada la linea {alba),6 linea
de la cara; como regla general nacen de los huesos de la cara, están blanca; á lo largo de cada lado de esta, y pasando desde el esternón hácia
insertados dentro de la piel, y por su movillidad dan expresión á la cara. abajo del púbis están los dos músculos rectos.
Se hablará de la órbita al tratar de la descripción de los ojos. L o restante del lado y frente de la pared está compuesto de tres capas
Los músculos de la masticación son el temporal, el macetero, los dos de músculos que se unen en una aponeurosis, uniendose á su compañero
pterigoidcs y el bucinador. E l temporal nace del lado de la cabeza por del lado opuesto, y estos músculos, son, contando de afuera hácia adentro
encima de la oreja, y está insertado dentro de la protuberencia anterior en el oblicuo externo, el oblicuo interno, y trasversal.
la parte de encima del hueso de la mandíbula inferior. El macetero va E l oblicuo externo nace de las ocho costillas inferiores, y va hácia
adelante y hacia abajo; está insertado dentro de la cresta del ileon y el El oblicuo interno se dirije al lado opuesto; empezando desde la
pubis, hueso pubiano, por debajo; la aponeurosis, está entrelazada con cresta del ileon y ligamento de Poupart, las fibras interiores se dirigen
su compañera del lado opuesto. L a parte que vá desde la espina del horizontalmente á la linea alba, los exteriores directamente hácia arriba
y hacia el interior, para insertarse en las cuatro costillas inferiores;
mientras que las que empiezan en el ligamento de Poupart se insertan
con el tendón del músculo trasversal dentro del hueso pubiano. El tras-
versal, que está debajo del oblicuo interno, nace desde el ligamento de
Poupart, la cresta del hueso dé la nalga, los cartílagos de las seis costillas
inferiores y las vértebras lumbares; se dirige horizontalmente al través
del vientre, está insertado dentro del hueso pubiano, la punta del hueso
del pecho, y dentro de la aponeurosis de su compañero del lado
opuesto.
Los músculos del pecho pueden dividirse en los que mueven la ex-
tremidad superior, y los de la respiración. Los músculos de la respiración
son los intercostales, que están en dos capas entre las costillas, la capa
externa levanta las costillas y la capa interna oprimiéndolas hácia
abajo.
El músculo principal de la respiración es el diafragma, que forma la
división entre las cavidades del pecho y el abdomen; está en forma de
una cúpula abovedada, que nace del espinazo, las costillas y sus cartíla-
gos; forma un tendón central en forma de trébol. A l través hay aberturas
para el conducto del exófago, los nervios y las venas grandes.
Cuando se contrae acorta la bóveda, y así ensancha la cavidad del
pecho, haciendo que los pulmones se dilaten por la presión negativa.
Cuando se vomita, defeca; y en la expulsión de la criatura durante el
parto, es una fuersa accesoria.
FIGURA NO. 36. El serato magtio, el latisimo dorsal, y los músculos pectorales son todos
músculos accesorios de la respiración.
FIGURA NO. 36. — S e g u n d a capa de m ú s c u l o s d e la e s p a l d a : 1 , t r a p e c i o ; 2, una parte de la elipse tendi- Los músculos de la extremidad superior incluyen los que nacen del
nosa formada por el trapecio en los d o s l a d o s ; 3, e s p i n a del o m o p l a t o ; 4 , latisimo d o r s a l ; 5 , d e l t ó i d e s ; 6, infra-
espinoso y redondo m e n o r ; 7, oblicuo e x t e r n o ; 8, g l ú t e o m e d i a n o ; 9, glúteo m a g n o ; i o , levantador del o m o p l a t o ; pecho lo mismo que los del hombro, braso antebraso y mano.
11, r o m b o i d e m e n o r ; 12, r o m b o i d e m a y o r ; 13, e s p l e n i o de la c a b e z a ; 14, e s p l e n i o del c u e l l o ; 15, parte del El gran músculo pectoral nace'de la clavícula, los cartílagos de todas
origen del latisimo d o r s a l ; 16, serrato posterior i n f e r i o r ; 17, s u p r a - e s p i n o s o ; IS, i n f r a - e s p i n o s o ; 19, redondo
m e n o r ; 20, redondo m a y o r ; 21, cabeza larga del e x t e n s o r tríceps del c o d o ; 22, serrato anterior m a y o r ; 23, las verdaderas costillas, y de la aponeurosis del músculo oblicuo externo;
oblicuo interno.
de este origen ancho las fibras convergen torciéndose ligeramente para
insertarse en el húmero, precisamente debajo de su cuello; sirve para
ileon al hueso pubiano forma una cuerda gruesa llamada el ligamento de levantar "él brazo de lado, en cuya función le ayuda el pequeño pectoral,
Poupart, una estructura de importancia que tiene relación con la hernia ó que está debajo de él.
quebradura. El músculo deltóides forma la prominencia del hombro; nace de la
Justamente' encima del músculo, y descansando sobre el ligamento parte exterior de la clavícula, y desde la apófisis acrómion del omoplato,
de Poupart, hay una hendadura en los músculos, que da paso á las para insertarse por un músculo grueso dentro de una prominencia en el
venas, y cuerdas espermáticas que van á los testículos, y por este anillo lado exterior de la caña del hueso del brazo. Sirve para levantar el brazo
pasan ciertas clases de quebradura. hácia un lado; en esto lo ayuda el supra espinoso, un músculo que nace
de la parte superior en la parte posterior del omoplato, y está insertado tercio inferior del cúbito á una parte semejante del radio debajo de los
dentro de la cabeza del hueso del brazo. El infra espinoso y el terete menor otros músculos.
que nacen de la parte inferior en la parte posterior del omoplato, y están L a prominencia del lado radial del brazo más abajo de la coyuntura
insertados dentro del hueso del brazo, volviendo el brazo hacia afuera. del codo, está compuesta del supinador largo, cuya acción es el torcer la
El músculo sub-escapular, que nace de toda la superficie inferior del
omoplato, y el redondo mayor, que nace de su ángulo inferior, volviendo
el brazo hacia adentro. Los mús-
culos principales del frente del
brazo son el bíceps llamado así
con motivo de sus dos cabezas, y
el braquial anterior.
El biceps forma la prominencia
del frente del brazo, cuando se
levanta cualquier peso; empieza
desde la apófósis coracóides del
omoplato por una cabeza, y desde
la bóveda de la coyuntura del
hombro por la otra, y está inser-
tado por un tendón plano dentro
de una prominencia en el radio
que está abajo de su cabeza.
El músculo braquial anterior nace
de la caña del húmero, más abajo
del biceps, y está insertado dentro
FIGÜKA NO. 37.
de la apófisis coronóidesdel cúbito.
FIGURA N O . 37. — M u s c u l o s superiores del f r e n t e s u - L a función que ejercen estos dos,
perior del t r o n c o ; 1, esterno-hioídeo; 2, esterno-cleído-
es el doblar el antebrazo sobre el
m a s t o í d e o ; 3, esterno-Uroideo; 4, esterno-cleído-mastoí- F I G U R A N O . 3S. F I G U R A N o . 39.
d e o ; 5, filo del t r a p e c i o ; 6, c l a v i c u l a ; 7, o r i g e n c l a v i - brazo, ó el antebrazo cuando está
c u l a r del p e c t o r a l m a y o r ; S, deltóides; 9, d o b l e z d e l FIGURA N O . 3 S . — C a p a e x t e r i o r d e m ú s c u l o s e n l a parte superior del a n t e b r a z o : 1, b í c e p s flexor; 2,
pectoral m a y o r e n e l filo anterio de la a x i l a ; 10, e l
fijo, como en el acto de subir, para b r a q u i a l i n t e r n o ; 3, t r í c e p s e x t e n s o r ; 4, s u p i n a d o r l a r g o del r a d i o ; 5, e x t e n s o r radial l a r g o d e la m u ñ e c a ; 6,
medio d e l pectoral m a y o r ; 11, el c r u z a r s e y e n t r e l a z a r s e llevar el brazo hácia el antebrazo. e x t e n s o r radial c o r t o d e la m u ñ e c a ; 7, inserciones t e n d i n o s a s d e estos m ú s c u l o s ; S, e x t e n s o r común d i g i t a l ;
fibras del o b l i c u o e x t e r n o d e un lado c o n l a s del o t r o ; »
9, e x t e n s o r cubital de la m u ñ e c a ; 13, e x t e n s o r m e n o r del dedo p u l g a r ; 14, e x t e n s o r m a y o r del dedo p u l g a r ; 15,
El tríceps, que llena la parte pos-
12, biceps flexor del c ú b i t o ; 13, redondo m a y o r ; 14, s e - l i g a m e n t o a n u l a r posterior.
rrato m a y o r a n t e r i o r ; 15, c a b e z a s superiores d e l o b l i c u o
F I G U R A N o . 3 9 . — C a p a exterior d e m ú s c u l o s e n el frente del a n t e b r a z o : 1, b i c e p s flexor del c ú b i t o ; 2,
terior del brazo, tiene tres cabezas,
e x t e r n o e n t r e l a z á n d o s e c o n el serrato m a y o r .
b r a q u i a l i n t e r n o ; 3, t r í c e p s ; 4, pronador redondo del r a d i o ; 5, flexor radial de la m u ñ e c a ; 6, p a l m a r i o l a r g o ; 7,
una al empezar el omoplato, y las flexor sublime d i g i t a l ; 8, flexor radial de la m u ñ e c a ; 9, f a s c i a p a l m a r i a ; 10, m ú s c u l o p a l m a r i o c o r t o ; 11, a d u c t o r

otras dos en la parte posterior del húmero; está insertado dentro, del d e d o p u l g a r de la m a n o ; 12, flexor c o r t o d e l d e d o p u l g a r d e la m a n o ; 13, s u p i n a d o r l a r g o ; 14, e x t e n s o r
o s s i s metacarpi p o l l i c i s .
de la apófisis olecráneo del cúbito; su acción es la de enderezar el
brazo.
palma hácia arriba formando supinación. Nace del cóndilo exterior, y
Los músculos del antebrazo consisten en dos capas, y son veinte.
está insertado dentro del extremo inferior dilatado del radio; el supinador
Estos dan á la mano su maravillosa movilidad.
corto está por debajo, y detras de él; encaja la cabeza del radio como
Los músculos que vuelven la mano hácia abajo y que causan prona-
en una honda. Su acción es semejante á la del supinador largo.
cion, son el pronador redondo del radio, que se dirige desde el cóndilo
Los flexores radiales y cubitales de la muñeca nacen del cóndilo inte-
interior á la caña del radio, y el pronador cuadrado, que pasa desde el
rior, y están insertados por un tendón grande, que se puede tocar cruzando del dedo meñique son el oponente, el flexor corto, y el aductor. Por encima
el centro de la muñeca, uno dentro del hueso metacarpiano, y el otro de ellos está el músculo corto de la palma,
dentro del hueso pisiforme. Precisamente dentro del flexor cubital, está que no es sino una tira descolorida y que
el músculo largo de la palma, que está insertado dentro del ligamento de pliega la piel en ese lado de la mano.
la muñeca, y las fascias que cubren las palmas de las manos. Saliendo de los tendones del flexor
Por debajo de estos últimos músculos, está el flexor sublime digi- profundo, y conforme pasa por la mano, hay
tal ó flexor superficial de los dedos; nace del cóndilo interior y de los cuatro pequeñas tiras musculares que están
dos tercios superiores del cúbito y del radio; su tendón se divide en insertadas dentro de los lados de las falan-
cuatro tiras, una para cada dedo, que están insertadas en el lado interior de ges. D e los lados de los huesos metácar-
los segundos huesos de los dedos; enfrente de los primeros huesos, los pianos, nacen siete músculos pequeños, que
tendones están hendidos para dar paso á los extensores del flexor pro- se insertan dentro de los lados de los dedos.
fundo, que nace en la parte inferior mas abajo de este músculo, y está Tres de estos están en la superficie palmaria
insertado dentro de los últimos huesos de los dedos. de la mano, y matienen juntos á los dedos;
los otros cuatro están en la parte posterior
El flexor largo del dedo pulgar nace de la parte superior del radio,
de la mano, y separan los dedos de esta linea
por debajo del supinador largo y su tendón, despues de pasar por la
imaginaria. Los numerosos músculos peque-
hendedura del flexor corto. Está insertado dentro del último hueso del
ños de la mano aumentan su fuerza y su
dedo pulgar.
destreza.
Los músculos en la parte posterior del antebraso son el extensor
radial más largo, y el radial más corto de la muñeca; están detras del supi-
nador largo, y sus tendones están insertados respectivamente dentro de Los Músculos de la Extremidad
los huesos metacarpianos del dedo primero y el segundo. El extensor
Inferior.
cubital de la muñeca está en el lado cubital de la parte posterior del ante- Los músculos de la extremidad inferior
brazo, y está insertado dentro del hueso metacarpiano del dedo pequeño. consisten en los de la cadera, el músculo,
Entre estos músculos, en el medio del antebrazo, está el extensor común la pierna, y el pie, el psoas mayor y el iliaco;
de los dedos, que está insertado por cuatro tendones dentro de las partes el primero nace de la ultima vertebra
posteriores de los dos últimos huesos de los cuatro dedos, dando, al pasar, dorsal y todas las lumbares, y el otro de la
ligamentos á las partes posteriores de las coyunturas de los dedos. E l concavidad de la parte plana del hueso
dedo meñique, tiene un extensor especial que nace al lado del extensor de la nalga; están insertados en un tendón
común, y está insertado dentro de los últimos huesos del meñique, unién- común dentro del trocánter menor del hueso
FIGURA N O . 40. — N e r v i o s del m u s l o :
dose al tendón del extensor común. El dedo pulgar tiene tres extensores del músculo. Su acción es el doblar el I , cuerda ganglionada del s i m p á t i c o ; 2, ter-
especiales, que nacen muy por adentro del antebrazo y están insertados músculo sobre el cuerpo, y volverlo un poco cer nervio l u m b a r ; 3, ramas al ilíaco inter-
n o ; 4,cuarto nervio l u m b a r ; 5,nervio crural
dentro de su hueso metacarpiano y de dos falanges. E l Índice tiene lo hácia afuera. Los músculos de la cadera, anterior; 6 , nervio l u m b o - s a c r o ; 7, rama

mismo, un extensor especial, que se une al tendón del extensor común, que forman la prominencia de la nalga son al p s o a s ; S, n e r v i o o b t u r a d o r ; 9, nervio
cutáneo externo (véase el g r a b a d o ) ; 10,
y está insertado, con él. Todos estos tendones pasan por canales, ó solos; el glúteo mayor, el del medio, y el mas pe- nervio al p e c t i n e o ; 11, división superficial
del nervio crural anterior (véase el gra-
ó dos ó mas juntos, por el ligamento anular que rodea á la muñeca. queño, los que, empezando en el sacro y en b a d o ) ; 12, d i v i s i ó n superficial del n e r v i o
la superficie externa del hueso de la nalga, o b t u r a d o r ; 13, 13, nervio s a r t o r i o ; 14, 14,
Los músculos de la mano consisten en los del dedo pulgar, los del aductor l a r g o ; 15, rama al r e c t o ; 16, di-
se insertan dentro del lado exterior del tro-
meñique, y los de la palma. Los músculos del dedo pulgar consisten en visión profunda del nervio o b t u r a d o r ; 17,
canter y de la caña del hueso del muslo; la ramas al vasto externo y c r u r a l ; iS, aduc-
el flexor corto del dedo pulgar, por cuyo tendón pasa el tendón del flexor tor c o r t o ; 19, rama al vasto i n t e r n o ; 20,
acción del glúteo mayor, es el volver el aductor m a g n o ; 21, vasto e x t e r n o ; 22, 22,
largo; el aductor, que estira el dedo pulgar hacia la palma, y el aductor nervio safena interna; 23, recto f e m o r a l ;
muslo hácia afuera; la parte de enfrente del
que lo estira en de dirección opuesta la palma; el oponente del dedo 24, rama rotuliana del nervio safena; 251
glúteo del medio y del mas pequeño vuelven vasto i n t e r n o ; 26, g r á c i l .
pulgar, que estira la base del dedo pulgar hácia adentro. Los músculos
el muslo hacia dentro, y juntos extienden el muslo, sosteniendo el tronco
de encima del hueso de la nalga á la coyuntura de la rodilla; asido á esta
del cuerpo sobre el hueso del muslo.
fascia hay un músculo pequeño, el tensor de la fascia y el muslo, que nace
Cuando uno se inclina, estos músculos ayudan despues á levantar el
del frente de la orilla exterior del hueso de la nalga, y está ^nsertado
cuerpo. Debajo de ellos'hay un grupo de músculos que causan la rotación
dentro de la fascia sobre el lado exterior del muslo.
de la cadera; son los músculos piriformes, 6 en forma de peras; los dos
El sartorio, ó músculo del sastre, es el más largo del cuerpo; nace de
la prominencia en el frente de la parte superior del hueso de la nalga, y
dirigiéndose oblicuamente al través del muslo, está insertado dentro del
lado interior de la espinilla mas abajo de la rodilla. Su acción es la de
poner una pierna encima de otra, y al mismo tiempo doblar, el muslo.
Los músculos que componen el frente del muslo son el recto, el vasto in-
terno, el vasto externo, y el crural; estos se unen en un tendón, y se
llaman los tendones de cuatro cabezas del muslo; están insertados dentro
de la prominencia sobre la espinilla justamente por debajo de la rodilla;
la rotula es un pequeño hueso desarrollado en este tendón que protege
la coyuntura de la rodilla. E l recto forma la parte central del músculo,
y nace de una protuberancia al frente del hueso de la nalga, y mas arriba
de la cavidad de la cadera.
El vasto interno y el crural son en realidad un músculo grande que nace
de la parte superior del lado, y la parte posterior de la caña del hueso del
músculo. El vasto externo, la parte mas grande del músculo, nace del
lado exterior y la parte posterior del muslo. L a acción de este músculo
grande es el extender la pierna sobre el muslo. Por detras de estos, en
el interior del muslo está compuesto de un grupo de músculos que
estiran el muslo hácia adentro; son el grácil, el pecñneo y el aductor
largo, el corto y el grande, todos nacen de la parte del medio del hueso
de la nalga, y están insertados dentro del lado interior del muslo, extendien-
do hácia abajo la coyuntura de la rodilla, con la excepción del grácil, que
está insertado dentro de la parte superior de la espinilla. Los músculos
FIGURA N o . 41. F I G U R A N O . 42.
del tendón de la corva que encorvan la pierna sobre el muslo, son el bíceps
FIGURA N o . 41.— Músculos d e asiento p r o f u n d o en la parte posterior de la coyuntura d e la cadera, (de dos cabezas), semitendinoso, y semimembranoso. El bíceps, que
quinta vértebra l u m b a r : 2, ligamento ¡ U o - I u m b a r ; 3, cresta del i l e o n ; 4 , apófisis espinosa superior anterior;
5, origen de la fascia f e m o r a l ; 6, glúteo del m e d i o ; 7, su parte inferior y anterior; S, p i r i f o r m e ; 9 , g e m e l o s ; nace de la prominencia en la parte inferior del hueso de la nalga (tubero-
10, trocánter m a y o r ; 11, inserción del g l ú t e o del m e d i o ; 12, cuadrado f e m o r a l ; 13, parte del aductor m a g n o ;
sidad del ísquion) por una cabeza, y del dorso del hueso del muslo por la
14, inserción del glúteo m a g n o ; 15, v a s t o e x t e r n o ; 16, cabeza larga del b i c e p s ; 17, s e m i m e m b r a n o s o ; iS,
s e m i t e n d i n o s o ; 19, tubérculo del í s q u i o n ; 20, obturador i n t e r n o ; 21, punta del c o x i s ; 22, l i g a m e n t o c o x i g i o otra, forma el músculo crural flexor bíceps, y está insertado dentro de la
posterior; 23, 24, ligamento sacro-isciático m a y o r ; 25, apófisis e s p i n o s a superior posterior del i l e o n ; 26,
ligamentos sacro-iliacos posteriores.
cabeza de la canilla. Los otros dos ademas de los tendones del grácil y
FIGURA N o . 42. — M ú s c u l o s del frente de la p i e r n a : 1, tendón del c u a d r í c e p s ; 2, espina de la tibia; del sartorio, forman el tendón interior de la corva. Nacen de la misma
3, tibial anterior; 4, extensor común d i g i t a l ; 5, extensor propio del d e d o g o r d o ; 6, peróneo t e r c e r o ; 7, peróneo
l a r g o ; S, peróneo c o r t o ; 9, s o l e o ; io, g a s t r o e n e m i o ; 11, extensor c o r t o digital. prominencia del hueso de la nalga, y están insertados dentro del lado
interior de la espinilla.

gemelos, 6 músculos mellizos, los músculos obturador, interno y externo,


Músculos de la Pierna.
y el cuadrado.
Los músculos del muslo están cubiertos de una túnica espesa de Los músculos que encorvan el tobillo sobre la pierna son el tibial
tejido fibroso, llamada la fascia ancha que se extienden desde la parte anterior, el extensor largo de los dedos, el extensor propio del dedo gordo y
el peroneo tercero. Estos forman la prominencia en el lado exterior de la cubierta por una vaina fibrosa densa, la fascia de la planta del pié, que se
pierna. El tibial anterior nace de la parte superior de la tibia 6 espinilla, dirige de la parte posterior del hueso del talón hácia el frente de los huesos
y su tendón cruza el frente del tobillo, insertándose dentro de la base metatarsianos; sostiene el arco del pié, y protege las venas y los nervios, por
del hueso metatarsiano del dedo gordo, y dentro del hueso cuneiforme in- debajo. Exactamente bajo la planta del pié está el flexor corto de los dedos,
terior. El exterior propio del dedo es un músculo delgado que nace entre que, empezando desde el hueso del talón, está insertado por cuatro ten-
el tibial anterior y el extensor largo de los dedos del pié, y su tendón está dones dentro de los segundos huesos de los cuatro dedos menores. Este
insertado dentro del último hueso del dedo gordo. tendón está hendido como en la mano, para dar paso al tendón del flexor
El extensor largo de los dedos del pie nace por detrás de los otros largo. Debajo del flexor corto está el flexor accesorio, que nace en dos
dos músculos, y sus cuatro tendones están insertados dentro de las bases cabezas de los dos lados del hueso del talón para insertarse dentro del
de los tres huesos de los dedos del pié, cubriendo las coyunturas y for- tendón del flexor largo. En el borde interior de la planta del pié, está el
mando los ligamentos. El peroneo tercero es en realidad una parte de aductor del dedo gordo, y en el lado exterior el aductor del dedo pequeño
este músculo, y su tendón se dirige de una manera semejante á los huesos del pié.
del dedo pequeño del pié. Debajo de estos está el flexor corto del dedo gordo; también el
L a prominencia de la pantorrilla de la pierna está compuesta de dos aductor del dedo gordo, el flexor corto del dedo pequeño, y el músculo tras-
músculos, el gastrocnemio, y el soleo; el primero nace de dos cabezas de versal del pié. L a acción de estos músculos corresponde á sus nombres,
los dos cóndilos del fémur, y el otro de la parte superior del dorso de los y son análogos á los músculos semejantes de la palma de la mano.
dos huesos de la pierna; juntos forman una masa gruesa carnosa, y están
insertados por un tendón grueso, el tendón de aquiles, ó cuerda del talón,
dentro de la extremidad del hueso del talón. Su acción es la de levantar
el talón, como cuando uno anda ó salta, y para sostener el muslo perpen-
dicular sobre la pierna. A veces, y tendido sobre ellos, se observa elplantaris,
un tercer músculo pequeño. Debajo de estos esta el poplíteo, que se dirige
del cóndilo externo del fémur al dorso de la espinilla; y el flexor largo
del dedo gordo, el flexor largo de los dedos, y por debajo el tibial posterior.
El flexor largo del dedo gordo nace del dorso de la canilla del lado ex-
terior de la pierna, y su tendón atraviesa detras del talón, se dirige al lado
interior del tobillo, y está insertado dentro de la base del último hueso del
dedo. E l flexor largo de los dedos, nace del dorso de la espinilla y .sus
tendones se dirigen por una hendedura al flexor corto, y están insertados
dentro del último hueso de cada dedo.
El músculo tibial posterior nace de los dos huesos de la pierna,
estando entre los dos que acabamos de describir; su tendón se haya in-
sertado dentro de los huesos escafoides y cuneiformes internos. El lado
exterior de la pierna está cubierto por los músculos peroneos largo y otros.
El músculo peroneo largo nace en la canilla y está insertado dentro de la
base del hueso metatarsiano del dedo gordo, cruzando su tendón oblicua-
mente la planta del pié; y el músculo peroneo corto dentro del hueso
metatarsiano del dedo pequeño del pié. En el dorso del pié no hay masque
un músculo, el extensor corto de los dedos, que ayuda al extensor largo, y su
tendón se encuentra insertado dentro del tendón del largo, excepto en la F I G U R A N o . 43. — L a s arterias de la cara y la c a b e z a : 1, carótida c o m a n ; 2, carótida interna; 3, c a r ó -
t i d a e x t e r n a ; 4, artería o c c i p i t a l ; 5, arteria tiroidea s u p e r i o r ; 6, t r a p e c i o ; 7, arteria l i n g u a l ; 8, esterno-masto.
parte que se relaciona con el dedo pequeño del pié. L a planta del pié está i d e a ; 9, arteria f a c i a l ; 10, arteria temporal, dividiéndose en ramas anteriores y p o s t e r i o r e s ; 11, r a m a s u b m e n t a l ;
12, arteria facial trasversal; 13, rama labial anterior; 15, rama coronaria i n f e r i o r ; 17, rama coronoria s u p e r i o r ;
19, rama nasal lateral; 21, rama a n g u l a r .
FIGURA NO. I. FIGURA N o . 3.

(Esta enseña las arterias de la palma de la mano y A o r t a torácica.


frente del antebrazo.)
L a s tres ramas de izquierda á derecha s o n
3. P a r t e p r o f u n d a del p r o n a d o r r e d o n d o las i n n o m i n a d a s .
de los radios. L a carótida primitiva izquierda y la subcla-
4. Músculo supinador largo. v i a izquierda.
5. F l e x o r l a r g o d e l d e d o g o r d o . L a rama p e q u e ñ a e n la curva e s l a r a m a
6. Pronador cuadrado. Bronquial.
7. F l e x o r p r o f u n d o de los d e d o s .
8. F l e x o r cubital de l a m u ñ e c a .
FIGURA NO. 4.
9. Ligamento anular c o n los tendones
q u e pasan debajo del c e n t r o de la palma de 1. E l H í g a d o .
l a m a n o ; el número está c o l o c a d o sobre el 2. E l Estómago.
t e n d ó n d e l músculo p a l m a r i o largo d i v i d i d o 3. T r i p a superior.
j u n i o á su inserción. 4. Páncreas.

10. L a arteria braquial. 6. G r a n arteria M e s e n t é r i c a .

12. A r t e r i a radial. 7. Rama gástrica.

13. A r t e r i a recurrente radial u n i é n d o s e á 8. Bazo.


l a t e r m i n a c i ó n d e la superior p r o f u n d a . 9 . R a m a Pilórica.
10. R a m a P a n c r e á t i c a .
Figura No. 1. 14. V e n a s superficiales.
Figura No. 2. 15. A r t e r i a cubital. 11. Arteria Hepática.
16. A r c o palmario superficial soltando 12. Rama Duodenal.
r a m a s d i g i t a l e s á tres d e d o s y medio. 13. A r t e r i a C i s t i c a .
1 7 . A r t e r i a s m a g n a del d e d o g o r d o y ra- 14. R a m a s al e s t ó m a g o .
dial del d e d o índice. 15. 16. A r t e r i a s esplénicas.
18. R e c u r r e n t e cubital posterior. 17. A r t e r i a Gastro-epiplóica.

19. A r t e r i a interósea anterior. 18. A o r t a d e s c e n d e n t e .

20. I n t e r ó s e a posterior p a s a n d o p o r la 19. G r a n arteria Mesentérica.

m e m b r a n a interósea.
FIGURA NO. 5.
FIGURA No. 2.
1. A r t e r i a s frénicas.
I. A r t e r i a c a r ó t i d a primitiva dividiéndose
e n d o s arterias carótidas externas y carótida 2. E l eje coelíaco.

interna. 3. La arteria gástrica.

3. R a m a occipital á la parte de atras del 4. L a arteria hepática dividiéndose en

Figura No. 3. cráneo. ramas d e r e c h a é izquierda.


5. L a arteria E s p l é n i c a .
4. A r t e r i a H i o í d e a superior.
5. A r t e r i a F a r í n g e a inferior. 6. L a arteria supra-renal del lado dere-

6. Arteria Maseterina. cho.

7. Arteria Submental. 7. L a arteria renal derecha que es m á s


larga que la izquierda.
8. A r t e r i a C o r o n a r i a inferior.
9. A r t e r i a C o r o n a r i a superior. 8. L a s arterias lumbares.

10. Rama profunda. 9. L a arteria M e s e n t é r i c a superior.

II. A r t e r i a C e r v i c a l posterior. 10. L a s d o s arterias espermáticas.


11. L a m e s e n t é r i c a inferior.
12. C o n t i n u a c i ó n y d o b l e z de la o c c i p i t a l .
12. Las Sacras medianas.
13. R a m a d e s c e n d e n t e para músculos del
13. L a s Ilíacas c o m u n e s .
cuello.
14. Ilíaca interna del lado d e r e c h a .
14. A u r i c u l a r posterior.
15. Ilíaca e x t e r n a .
15,15. Arteria temporal.
16. A r t e r i a epigástrica.
1 6 . R a m a s parietales.
17. L a arteria ilíaca circunfleja.
17. R a m a s frontales.
Figura No. 4. Figura No. 5. 18. L a arteria femoral.
19. R a m a s orbitarias.
20. Arteria subclavia.
A R T E R I A S .
Para la explicación de los grabados véase la página siguiente.

36
vasos mas pequeños como j f o j j de una pulgada de diámetro, los capilares ;
Las Arterias. 'de estos, y despues de haber nutrido los tejidos, la sangre se vacia otra vez
Las arterias son conductos cilindricos elásticos que llevan la sangre, dentro de las venas más pequeñas para ser devuelta al corazon y á los
desde el corazon á todas las partes del cuerpo. Han sido comparadas con pulmones.
las ramas de un árbol, las que partiendo de un solo tronco, se dividen y sub- Como regla general, une arteria tiene tres túnicas á saber; I a , un
dividen en numerosas ramas. Esta división no se verifica de una manera forro interno ó túnica cuticular (epithelius) que consiste en celdillas cuti-
culares que están sobre una membrana de fibras elásticas y tejido
conexivo; 2 o , una túnica del medio muscular, que, en las arterias más
grandes está formado en su mayor parte, de tejido elástico, pero en las más
pequeñas de fibras musculares, y 30, una túnica de tejido conexivo, que
está formado por ambas clases de tejido conexivos. Todas las arterias tienen
pequeñas venas en sus vainas, y por las cuales se nutren ellas mismas.
L a arteria principal del cuerpo se llama la aorta. Nace por delante
del ventrílocuo izquierdo del corazon, y despues de ascender una corta
distancia se arquea sobre el corazon, hacia el lado izquierdo del espinazo
y pasa por el, bajando por diafragma á un punto frente á la cuarta vértebra
lumbar, en donde se divide para formar las dos arterias ilíacas. En su
curso se desprenden de ella varias ramas importantes.
Las primeras ramas que nacen de ella, son las dos arterias coronarias,
que surten de sangre al mismo músculo del corazon. Despues, y en la
parte de encima del arco está la arteria {nominada, que es un tronco
grande como de una pulgada y media de largo, y se divide al formarse la
arteria carótida izquierda y la subclavia izquierda de la parte posterior del
arco de la aorta. El curso y distribución de estos vasos es igual en los
dos lados con excepción de las dos ó tres primeras pulgadas. Las
carótidas van directamente hácia arriba del cuello, en una linea dibujada
desde el externon á la prominencia posterior de la oreja, hacia un punto
FIGURA NO. 44.
enfrente de la punta superior de la laringe, ó nuez de la garganta, en donde
se dividen en dos ramas; la carótida externa, que envia sus ramas á los
FIGURA NO. 44. - E l lado del c u e l l o : 1 , arteria o c c i p i t a l ; 2, vena f a c i a l ; 3, nervio espinal a c c e s o r i o ; 4 ,
arteria f a c i a l ; 5, vena yugular interna; 6, nervio h i p o g l o s o ; 7, n o n o nervio c o m u n i c a n t e ; S, arteria l i n g u a l ; 9 , órganos de la cara, cuello, y parte posterior de la cabeza, y la carótida
nervio n e u m o g á s t r i c o ; 10, nervio laríngeo s u p e r i o r ; u , n e r v i o f r é n i c o ; 12, arteria tiroidea s u p e r i o r ; i 3 , e s t e r n o .
cleido.mastoídeo ( d o b l a d o ) ; 14, arteria carótida c o m ú n c o n el nono nervio descendente; 15, extremo interior d e
interna, que entra en la base del cráneo para surtir á los sesos, á los
la clavicula ( d o b l a d o ) ; 16, e s t e r n o . h i o i d e o ; 17, v e n a s u b c l a v i a (véase el g r a b a d o ) ; iS, o m o - h i o í d e o ; 19, arteria
subclavia dando el eje tiroideo y la arteria mamaria i n t e r n a ; 20, g a n g l i o cervical inferior del s i m p á t i c o ; 21
ojos y á los oidos.
ápice d e la pleura. L a arteria subclavia da sangre al pecho, cuello y extremidad supe-
rior. E s en realidad un tronco desde su origen hasta la encorvadura del
regular; á veces, una arteria que se divide en dos ramas, brotan de ella, y codo, pero se llama subclavia solamente hasta el borde de la primera cos-
a continuación algunas otras; también se reúnen ramas de diferentes tron- tilla, en donde se convierte en la arteria axilar. Se arquea hácia arriba
cos, que forman una anastomosis, de modo que el mayor número de las por detras de la clavícula (por eso tiene eso nombre) y en su curso brotan
partes del cuerpo puedan surtirse de sangre de diferentes troncos, lo cual de ella ramas importantes, á saber: la temporal, que se dirige hácia arriba
es una previsión valiosa de la naturaleza contra la pérdida de nutrición en y pasa por las aberturas en las apófosis trasversales de las seis vértebras
caso de un accidente en la arteria principal. Las arterias disminuyen en superiores, entra en el cráneo, y despues de anastomosarse con la caró-
tamaño, hasta que las mas pequeñas de ellas se vacian dentro de una red de tida, asegura un surtido libre de sangre á los sesos. Despues esta el eje
^ tiroideo, que se divide en tres ramas, y da sangre al cuello y al hombro.
Por su parte inferior salen dos ramas, la mamaria interna que da sangre á
los músculos del pecho, á los pechos, y á la bolsa que contiene al corazon;
y la intercostal superior, que surte á las estructuras en las inmediaciones de
la primera costilla.
L a arteria axilar, que es una continuación de la subclavia, desde el
borde inferior de la primera costilla hasta el doblez posterior del sobaco;
da en su curso siete ramas que van al lado y al dorso del pecho, el omo-
plato y la coyuntura, del hombro.
L a arteria axilar se convierte en braquial, desde el doblez posterior
del sobaco, y una pulgada más abajo del codo, en donde se divide en la
arteria radial y la cubital, y se dirige rectamente á lo largo del lado in-
terior del húmero debajo de la orilla del músculo biceps. Las cinco ramas
que da, se surten del brazo.
L a arteria radial se dirige de mas abajo de la encorvadura del codo al
lado exterior de la muñeca, en donde se arrolla alrededor de la base del
dedo pulgar, y entra en la palma entre el pulgar y el dedo índice; cruza
entonces la palma y va á formar el arco palmario profundo, y en su termi-
nación se une á una rama profunda de la arteria cubital. En el antebrazo
la radial envia ramas al brazo, antebrazo y muñeca; en la muñeca, en la
parte posterior de la mano y de la muñeca; en la mano del arco palmario
nacen ramas que van al dedo pulgar y á los dedos. Se puede sentir fácil-
mente la pulsasion de esta arteria en el lugar que está sobre el hueso, por
encima de la muñeca y antes de enlazarse alrededor del dedo pulgar. To-
mando el pulso, se puede determinar la rapidez y fuerza de la acción
del corazon.
L a arteria cubital es más grande que la radial, y pasa para abajo del
lado interior del antebrazo, por debajo de los músculos flexores super-
FIGURA N O . 45. FIGURA No. 46.
ficiales ; al llegar á la muñeca, pasa al interior del hueso pisiforme, y
cruza la palma, formando el arco palmario superficial. En el antebrazo
FIGURA N o . 4 5 . - A r t e r i a s del brazo y del h o m b r o : 1, arteria a x i l a r ; 2, torácica a b d o m i n a l ; 3, torácica envia ramas á los músculos y huesos del brazo y del antebrazo; en la mu-
s u p e r i o r ; 4 > rama sub-escapular; 5 > escapular i n f e r i o r ; 6, 7, r a m a s á los m ú s c u l o s redondo y sub-escapular- 8
c i r c u n f l e j a a n t e n o r ; 9 , arteria braquial; , o , profunda m a y o r del h ú m e r o ; „ , circunfleja p o s t e r i o r ; . 2 , troncó
ñeca envia ramas al frente y á la parte posterior de la mano, y desde el
p n n c , p a l de la profunda m a y o r ; .3, ramas m u s c u l a r e s ; , 4 > r a m a s al braquial i n t e r n o ; i S , recurrente cubital arco palmario superficial envia cuatro ramas á los cuatros dedos menores, el
anastomosandose c o n anastomótica del braquial.
dedo pulgar y lado radial del dedo Índice, surtiéndose de la arteria radial.
FIGURA N o . 46. - D i s e c c i ó n profunda en el frente del a n t e b r a z o y la m a n o : i , s u p i n a d o r l a r - o (véase La parte de la aorta que está entre la cuarta vértebra dorsal y la aber-
g r a b a d o ) ; 2, nerv.o cubital; 3 l braquial anterior; 4 , b i c e p s ; S , n e r v i o m ú s c u l o - e s p i r a l ; 6, nervio m e d i a n o - 7
ñ e r v o interóseo p o s t e r i o r ; S, p r o n a d o r r e d o n d o y flexor radial del c a r p o (véase g r a b a , l o ) ; 9 > e x t e n s o r radial tura del diafragma se llama la aorta torácica situada por encima, y á la
l o n g i o r del carpo (véase g r a b a d o ) ; . 0 , arteria braquial; i , , s u p i n a d o r c o r t o ; 12, flexor sublime digital (véase
grabado) ; , 3 , nervio radial; 14, , 4 ) flexor cubital del c a r p o ; , S . e x t e n s o r radial brevior " del c a r p o ! 16, arteria
izquierda del espinazo conforme desciende este, y descansa directamente
cubital; , 7 , origen radial del flexor sublime digital (véase g r a b a d o ) ; , S , flexor p r o f u n d o d i g i t a l ; 10, tendón sobre la columna vertebral. D a las ramas que surten á los pulmones, al
del pronador r e d o n d o ; 20,20, rama dorsal del n e n i o c u b i t a l ; 2 1 , 2 1 , arteria radial; 22, 22, rama profunda del
n e r v i o cubital; 23 flexor l a r g o del d e d o p u l g a r ; 24, aductor m í n i m o d i g i t a l ; 25, n e r v i o interóseo anterior; 26, exófago a l a bolsa pericardina, y á las glándulas del pecho; generalmente da
ramas dígita es del ñ e r v o c u b i t a l ; 27, tendón de supinador l a r g o (véase g r a b a d o ) ; 28, u n o de los m ú s c u l o s diez ramas que surten los espacios intercostales, con excepción del primero.
u m b n c a l e s (véase g r a b a d o ) ; 29, pronador cuadrado (cortado y a b i e r t o ) ; 3 , , tendón del flexor radial del c a r p o
(véase g r a b a d o ) ; 33, ramas digitales del nervio m e d i a n o ; 35, a d u c t o r del d e d o p u l g a r . L a aorta abdominal está comprendida entre la abertura del diafragma,
hasta su bifurcación en la cuarta vértebra lumbar. En el curso de ella
^ en la muger á los ovarios; la mesentérica inferior, que surte todo el intes-
brotan ; la fremica, que va al diafragma; el eje coelíaco, un tronco corto que' *
tino inferior; las cuatro lumbares que van á los músculos de las paredes
se divide en tres ramas; la gástrica que va al estómago; la hepática
abdominales, y la sacra del medio, que se dirige hácia abajo del hueco
que va al higado; y la esplénica que va al bazo; la mesentérica superior
del sacro, y va á los tejidos adyacentes.
Enfrente de la cuarta vértebra lumbar, la aorta se divide en las dos
arterias iliacas comunes; troncos pequeños que á su vez se dividen en el
iliaco externo é interno, sin dar ningunas ramas. La ilíaca interna
penetra en la cavidad pelviana, y se divide en dos troncos, el primero que
da ramas sueltas á la vejiga, al recto, al ano, á los órganos genitales, á la
nalga, y á la parte superior del muslo; el tronco posterior envia ramas á la
nalga, al sacro y á los músculos del muslo que contiene la pelvis. La
iliaca externa se dirige al través de la pelvis, y escapándose por debajo del
ligamento de Poupart, continua hácia abajo del muslo como la arteria
femoral. Suelta dos ramas grandes á los músculos del vientre.
La arteria femoral sigue rectamente hácia abajo del muslo desde el
centro de la ingle hasta el tercio inferior del fémur, en donde pasa por
una abertura al gran músculo aductor y se forma la poplítea. Una linea
dibujada desde el medio de la ingle al condilo interno, marca el curso
de este vaso. Despues de soltar varios vasos pequeños á los músculos de
la parte superior del muslo, y como dos pulgadas mas abajo del ligamento
de Poupart, la profunda 6 femoral profunda, manda dos ramas circunflejas
que surten los músculos del muslo, y tres ramas penetrantes que entran en
los músculos aductores; en su parte inferior la femoral suelta ramas
musculares y la gran arteria anastomosada.
L a arteria poplítea empieza al concluir la femoral, y corriendo por la
cavidad que está detras de la coyuntura de la rodilla, se divide como dos
pulgadas más abajo de la coyuntura, en las arterias tibiales anterior y
posterior. Las ramas son pequeñas, y surten á la coyuntura y á los
músculos en sus inmediaciones.
FIGURA NO. 47. FIGURA NO. 4S.
La tibial anterior pasa hácia adelante, entre los huesos de la pierna, y
FIGURA N o . 4 7 . — A r t e r i a s d é l a pélvis y del m u s l o : 1, extremidad inferior de la aorta a b d o m i n a l ; 2,
en la parte superior de esta; baja hácia el frente de la pierna, y , al frente
ilíaca derecha primitiva; 3, iliaca derecha e x t e r n a ; 4, arteria epigástrica; 5, ilíaca circunfleja; 6, ilíaca interna; del pié, se forma la dorsal pedia. En su curso súelta ramas á la pierna y
7, ilio-lurabar; 8, glútea; 9 , o b t u r a d o r ; i o , sacra lateral; 11, arterias vesicales cortadas y q u i t a d a s ; 12, h e m o -
rroidal del m e d i o ; 13, púdica interna; 14, isquiática; 15, origen de la arteria f e m o r a l ; 16, punto en donde pasa al al tobillo. L a dorsal pedia corre á lo largo del pié, y termina como la
través de los músculos aductores; 17, profunda m a y o r ; iS, circunfleja interna.
arteria del dedo gordo ; da ramas al tarso y al metatarso; este último forma
FIGURA N O . 4S. — Arteria tibial anterior: 1, el tendón y m ú s c u l o e x t e n s o r propio del d e d o g o r d o ; 2, 2,
arterias articulares; 3, arteria tibial anterior; 4, 5, la misma arteria; 6, rama recurrente; 7, rama á los mús- un arcó, y da ramas á los dedos del pié, comunicándose una de dichas
c u l o s ; 8 , 8 , otras ramas musculares; 9, arteria pedia ó continuación de la tibial anterior en el p i é ; 10, arteria
maléola externa.
ramas con el empeine.
L a tibialposterior desciende á lo largo de la parte posterior de la pierna
al hueco que está debajo del tobillo interior, en donde se forman las dos
que surte á todos los intestinos delgados; las dos arterias supra renales,
arterias de la planta del pié. Da ramas á los músculos de la pierna, la
que van á las pequeñas cápsulas supra-renales; las dos renales á los
espinilla y el tobillo.
rinoñes; las dos espermáticas, que en el hombre van á los testículos, y
Las arterias interna y la externa de la planta, al cruzar el pié, forman
un arco, del cual salen ramas á los dedos del pié, de una manera análoga
á las de la mano. Las venas de la extremidad superior, ademas de las que acompañan
á las arterias, son una vena radial, una cubital anterior y posterior, y una
Del ventrículo derecho del corazon sale la arteria pulmonar, que envia
vena mediana. Estas recogen la sangre de la mano y del antebrazo. Pre-
la sangre impura que devuelven los pulmones al corazon para ser oxigenada.
Es un vaso corto, ancho, como de dos pulgadas de largo, y se divide en
las arterias pulmonares derecha é izquierda. A l llegar á los pulmones,
estas se arterias se enlazan y forman un árbol arterial.

Las Venas.
L a sangre que distribuyen por todo el cuerpo las arterias se recoge
por otros vasos, que son las venas. Estas empiezan por ramas dimunitas
que se vacian dentro de ramas más grandes, que á su vez se vacian dentro de
los troncos venosos principales y van por último á las aurículas del corazon.
Las venas tienen tres túnicas, como las arterias; pero son más delgadas,
menos elásticas, y cuando están vacias se cierran. Están surtidas á inter-
valos de válvulas que impiden el retroceso de la sangre, en caso que se in-
terceptase la corriente. Son más comunes en los sitios en que las venas
están expuestas á la presión. Hay mucha mas comunicación entre las
venas que entre las arterias. Las venas 'están divididas en tres clases.
Las venas superficiales se encuentran debajo de la piel; las venas pro-
fundas acompañan á las arterias. Las arterias grandes tienen una vena, y
las mas pequeñas dos, y los senos, que en realidad no son venas, sino sola-
mente canales formados por la separación de la dura madre, para el
regreso de la sangre impura de las venas de los sesos.
Solo sera necesario describir aqui las venas superficiales, y algunas
otras de importancia especial.
Las venas pequeñas del exterior de la cabeza y del cuello siguen el
curso de las arterias, y tienen nombres semejantes. Se vacian dentro de las
dos venas principales del cuello, las venas yugulares interna y externa. La
vena yugular interna, despues de recibir la sangre impura de las venas y de
los senos de los sesos, que sale de una abertura de la base del cráneo, y FIGURA No.49. F I G U R A N O . 50.

por detras de donde entra le carótida, baja hacia el cuello en una vaina con F I G U R A N o . 4 9 . - V e n a s superficiales d e la e x t r e m i d a d s u p e r i o r : 1, arteria a x i l a r ; 2, v e n a s a x i l a r e s ;
3, v e n a b a s i l i c a ; 4, 4. v e n a b a s i l i c a ; 5, p u n t o e n d o n d e la b a s í l i c a m e d i a n a s e u n e á la v e o » b a s i l i c a ; 6, v e n a
la carótida, recibiendo ramas de las venas profundas del cuello y se une á la basilica p o s t e r i o r ; 3, v e n a b a s i l i c a a n t e r i o r ; 9 , p u n t o en d o n d e l a c e f á l i c a entra la v e n a a x i l a r ; , 0 , u n a parte d e la
vena subclavia detras de la clavícula para formar la vena innominada. Las m i s m a v e n a ; i p u n t a e n d o n d e la c e f á l i c a m e d i a n a entra la v e n a c e f á l i c a ; . 2 , parte i n f e r i o r d e j a v e n a c e f á l i c a ;
13, v e n a c e f á l i c a m e d i a n a ; . 4 , v e n a m e d i a n a ; i S , r a m a a n a s t o m o s a d a ; 16, v e n a c e f á l i c a del d e d o gordo,
dos venas innominadas se unen para formar la vena cava superior. La 17, v e n a s s u b c u t á n e a s d e l o s d e d o s ; iS, v e n a s p a l m a r i a s s u b c u t á n e a s .

vena yugular externa recibe la sangre de las venas superficiales del FIGURA N o . S o . - V e n a s s u p e r f i c i a l e s d e las p i e r n a s : 1, s a l e n a m a y o r ; 2, r a m a c o l a t e r a l ; 3, a n a s t o -
m o s i s d e v e n a s ; 4, s a f e n a i n t e r n a ; S, o r i g e n d e la v e n a s a f e n a ; 6, r a m a a n a s t o m o s a d a ; 7 ,
epicráneo, cara y cuello. Empieza enfrente del ángulo de la mandíbula, l a p i e r n a ; 8, la g r a n v e n a i n t e r n a del p i é ; 9 , a r c o d e las v e n a s s o b r e l o s h u e s o s m e t a l á r s e o s , , 0 , r a m a d e s d e
en la glándula carótida, y corre en linea recta hacia abajo del cuello á la e l t o b i l l o ; 11, r a m a s s o b r e la p l a n t a del p i é .

mitad de la clavícula, en donde se vacia dentro de la vena subclavia. Su cisamente encima de la encorvadura del codo y de las venas cubitales se unen
curso hácia abajo del cuello puede verse fácilmente; pues está justamente para formar la vena basilica que pasa hacia arriba del lado interior del
debajo de la piel y de los músculos superficiales. brazo y se vacia generalmente dentro de la vena axilar. La vena radial
forma la vena cefálica, que pasa hácia arriba del lado exterior del brazo y ,
Las cuatro venas pulmonares, que empiezan como capilares diminutas
torciéndose frente al hombro, se vacia dentro de la vena axilar exactamente
en las paredes de las celdillas de aire en los pulmones, llevan en reali-
antes de formarse la subclavia. Más abajo de la encorvadura del codo, la
dad sangre arterial brillante, y se vacian dentro de la aurícula izquierda
vena mediana y una de las venas profundas se vacian dentro de una
del corazon.
vena grande en forma de V ; al partir del ápice en que se vacian estas
venas se reúnen las venas basílica y cefálica; un brazo se llama la El Corazon.
basílica mediana, y el otro la cefálica mediana. Esta ultima, con motivo
El corazon es un órgano muscular hueco de forma cónica, colocado
de su accesibilidad, es la que generalmente se elige para sangrar á una
en el pecho entre los pulmones, y encerrado en una bolsa serosa, el peri-
persona; la proximidad de la basílica mediana á la arteria braquial la
hace menos segura. La vena axilar se convierte en la subclavia, y unién-
dose a la yugular forma la vena innominada. Las venas superficiales de
la extremidad inferior, en las que se vacian las venas más pequeñas que
recojen sangre, son la safena larga ó interna, y la safena corta ó externa.
La vena safejia interna empieza en el dorso del pié, y corre en linea recta
hacia arriba del lado interior de la pierna y del muslo, recibiendo grandes
ramas superficiales en su curso; pasa por una abertura de la fascia ancha,
mas abajo de la ingle llamada la abertura safena, para vaciarse en la vena fe-
moral. La safena corta empieza en el lado exterior del pié, y ascendiendo
detrás del tobillo exterior, llega á la mitad'del dorso de la pierna; más abajo
del dorso de la coyuntura de la rodilla se vacia dentro de la vena poplítea.
La vena femoral, que recibe la sangre venosa de todas las venas de la
pierna, acompaña á la arteria femoral, y pasa con ella por la abertura que
está abajo del ligamento de Poupart, y entra en la cavidad abdominal, for-
mándose la vena ilíaca externa. Con esta se une la vena iliaca interna, que
recibe la sangre venosa de la región que ha surtido la arteria del mismo
nombre, y forma la vena ilíaca común, que se vacia dentro de la vena
cava inferior. La vena cava inferior, que está formada por la unión de
las dos ilíacas comunes enfrente de la cuarta y quinta vértebras lumbares,
F l G U R A N o . 51.
pasa hácia arriba del lado derecho del espinazo, penetra el diafragma, y se
vacia dentro de la aurícula derecha. En su curso recibe la vena renal FIGURA N o . 51. — B r a n q u i a s y v a s o s : I , a u r í c u l a I z q u i e r d a ; 2, a u r í c u l a d e r e c h a ; 3, v e n t r í c u l o i z q u i e r d o ;
4, v e n t r í c u l o d e r e c h o ; 5, arteria p u l m o n a r ; 6, a r c o de la a o r t a ; 7, v e n a c a v a s u p e r i o r ; 8, arteria i n n o m i n a d a ; 9,
lumbar, la supra renal, y la hepática. arteria carótida p r i m i t i v a i z q u i e r d a ; 10, arteria s u b c l a v i a I z q u i e r d a ; 11, t r á q u e a ; 12, l a r i n g e ; 13, l ó b u l o supe-
rior del p u l m ó n d e r e c h o ; 14, l ó b u l o s u p e r i o r del p u l m ó n i z q u i e r d o ; 15, tronco de la artería p u l m o n a r d e r e c h a ;
Las venas del estómago, bazo, é intestinos, es decir, las venas que con- 16, l ó b u l o s i n f e r i o r e s d e l o s p u l m o n e s .
tienen sangre cargada de alimento absorbido, no se vacian directamente
dentro de la vena cava, sino que se recogen dentro de un tronco corto, la cardio. Está colocado oblicuamente en el pecho; su base, á la que están
vena porta, la cual entra en el hígado, por su superficie inferior; y dividién- asidos los basos grandes, se dirige hácia arriba y hácia atras, y corresponde
dose en numerosas ramas pequeñas que acompañan á las ramas de la arteria al espacio que hay entre la quinta y octava vértebras dorsales; el áp.ce se
hepática, al travez de la estructura del hígado, se unen de nuevo para dirige hacia abajo y á la izquierda, y corresponde al intérvalo que hay
formar las venas hepáticas que se vacian dentro de la vena cava. La entre las costillas quinta y sesta, como á una pulgada al lado interior, y dos
columna vertebral está surtida con abundancia por una red de venas pe- pulgadas más abajo del pezón. Descansando detrás de la parte inferior
queñas sin válvulas. Las venas del corazon se vacian directamente dentro del esternón, sobresale una pulgada y media hácia el lado derecho, y tres
de la aurícula derecha, ó separadamente ó por una vena grande. pulgadas hácia el izquierdo. La superficie anterior del corazon es convexa
4 S A N A T O M Ì A Y FISIOLOGÍA.

dos cavidades. Las dos mitades inferiores, 6 principales se llaman los


y se dirige hacia arriba y hacia adelante; la superficie posterior, que des- ventrículos del corazon, y las superiores las aurículas. El lado derecho
cansa sobre el diafragma, es plana. del corazon contiene sangre oscura impura ó venosa, y el lado izquierdo
En un adulto el corazon e s como de cinco pulgadas de largo, tres sangre roja arterial. Las paredes de las aurículas son mas delgadas que
pulgadas y media de ancho en s u parte mas ancha, y dos pulgadas y media las de los ventrículos, y las paredes del lado derecho del corazon son
mas delgadas que las del izquierdo.
L a aurícula derecha recibe la sangre de las dos venas principales del
cuerpo — las dos venas cavas. De la aurícula, la sangre se lansa dentro
dentro del ventrículo derecho por una abertura, que es el orificio auriculo-
ventricular. Esta abertura está resguardada por la válvula tricuspidal que
impide que la sangre vuelva dentro de la aurícula cuando el ventrículo
la impele dentro de los pulmones. Esta válvula está compuesta de tres
segmentos, á cuya orilla exterior están asidas las cuerdas tendinosas, las
cuales dan apoyo á l a s válvulas al salir de los lomos musculares que sobre-
salen de la superficie interior del ventrículo (las columnas carnosas).
E l ventrículo derecho puede contener como dos 1 onzas de sangre, 6
sea el cupo de un vaso vinero. Sus paredes son como de una tercera parte
del grueso de las del ventrículo izquierdo. Ademas de las aberturas que
dan á las aurículas, hay una abertura dentro de la arteria pulmonar, por la
cual se envia la sangre á los pulmones. Esta abertura está resguardada
por las válvulas semilunares, que son tres dobleces semicirculares de la
membrana que forra el corazon ; la orilla exterior es algo gruesa. Durante
el paso de la sangre hacia los pulmones, estos dobleces están apretados
contra la pared del bazo; pero cuando el ventrículo está vacio, y se
detiene la corriente, estos bolsillos se llenan de sangre, y al unirse sus
orillas exteriores, impiden que la sangre mane hácia atrás del ventrículo.
L a aurícula izquierda es más pequeña que la derecha, pero mas
F I G U R A N O . 52.
gruesa; recibe la sangre que vuelve de los pulmones por las venas pulmo-
nares. Esta sangre se abre paso
FIGURA N o « . - L a a u r í c u l a y el v e n t r í c u l o d e r e c h o s a b i e r t o s , y u n a parte de s u s paredes d e r e c h a s y
J.IGLRA ISO. 53. ¿u y i n t e r i o r " 1 , 1, v e n a c a v a s u p e r i o r ; 2, v e n a c a v a i n f e r i o r ; 2 , desde la aurícula hasta el interior
anteriores q u i t a d a s , de manera p a r a e n s e n a r ^ * £ ^ m á s a b a j o d e lo c u a l
del ventrículo izquierdo, por una
v e n a s h e p á t i c a s c o r t a d a s cortas ; ¿ a - ^ e ^ a ^ , ^ ^ ^ ^ + c o , o c a d o s eQ
e s t á la v á l v u l a de E u s t a q u i o , 3 , ^ ^ f c o n s e r v a d o u n a p a r t e e s t r e c h a do las paredes a d y a c e n t e s de la abertura, la cual esta resguardada
la m u e s c a e l n ú m e r o s u p e r i o r e s t á j u s t a m e n t e debajo d e l a s
a u r í c u l a y e» v e n t r í c u l o ; » ¡ ^ ^ T a í r a n d e ó m ú s c u l o p a p i l a r i o ; S , S > S " . v á l v u l a t r i c u s p i d a l ; 6, co-
por válvulas, semejantes al orificio
v á l v u l a s s e m i n a r e s , 4 . ^ " " ^ t ^ é n d o s e q u i t a d o u n a parte de la p a r e d anterior de e s e v a s o , y aurículo-ventricular derecho, ex-
locado e n e l . n t e n o r d e l a a r t e n a p P " l m o n 3 r ¿ c ¡ o e n ¿ n d e e s t á n a s i d a s J a s v á l v u l a s s e m i l u n a r e s ; 7. concavi-

c o n s e r v a d o « n a parte estrecha de » a s c e n d e n t e 6 seno d e l arco cubierto en su ceptuando, que la válvula llamada la


dad del arco a ó r ü c „ junto a ^ ^ ^ r ¿ ^ o l o c a d o c n t r e l a s a r t e r i a s i n n o m i n a d a y carótida
válvula mitral, tiene dos segmentos. 5.
-- ^ ™tr!cui° ^ ^ e i número inferior r iüur v

E l ventrículo izquierdo es la FIGURA N o . 53. - Válvulas semilunares.


e s t a n d o c e r c a del á p i c e .
parte más gruesa y más fuerte del
de grueso. En el varón pesa de diez á doce onzas, y en la muger como corazon. La sangre que recibe por entre el orificio aurículo-ventricular es
arrojada dentro de la arteria principal del cuerpo, la aorta, por medio de
dos onzas menos. . .
El corazon está dividido longitudinalmente por una partición mus- 1 N o t a : 2 F l u i d o u n c e s : 5.91430 centilitros.

cular en dos mitades; una partición trasversal divide a estas mitades en


una abertura que está resguardada por válvulas semilunares, como sucede
con la arteria pulmonar. Las cavidades del corazon están tapizadas por una S e calcula que toda la sangre pasa por el corazon una vez en cuarenta y
membrana fina, lisa y trasparente, que está á continuación de la túnica in- ocho segundos.
terna de los vasos. La pared del corazon se forma de fibras musculares y
anillos fibrosos. Los anillos fibrosos rodean los orificios del corazon, y dan
La Sangre.
unión á las fibras musculares que componen su volumen. Las fibras mus- La sangre es un tejido fluido, que generalmente constituye como una
culares están arregladas en varías túnicas que se enlazan. octava parte del peso del cuerpo. Consiste en corpúsculos y plasma. Los
corpúsculos constituyen como una tercera
El corazon es una bomba, que pone en moviento la sangre que sirve
parte de la sangre, y son de dos clases, rojos
para nutrir los tejidos del cuerpo. Las aurículas se llenan de sangre de las
y blancos. Los corpúsculos rojos que dan
venas; se contraen é impelen la sangre dentro de los ventrículos, los que, al
color á la sangre, son discos pequeños, aplana-
llenarse, se contraen también; pero la cerradura de la válvula tricuspidal y la
dos, bicóncavos, como de una pulgada
mitral impide el reflujo de la sangre de las aurículas, y la impele dentro
de diámetro. Los blancos, que en proporcion
de la arteria pulmonar y de la aorta. Cuando se contrae, el corazon levanta
con los rojos, están como 1 á 500; son mas F I G U R A N O . 54.

su ápice y se acorta un poco, torciéndose también de izquierda á derecha. F I G U R A N O . 54. — C o r p ú s c u l o s d e


grandes, esféricos, y contienen un núcleo, y s a n g r e .
El número de contracciones por minuto es de setenta y cinco á ochenta
generalmente granulos. Estos últimos son
en el adulto, siendo mas rápidas én los niños. La fuerza y la rapidéz se
idénticos á los corpúsculos que se forman en la linfa y el pus. Plasma
rigen por los nervios que dan fuerza al corazon.
ó licor sanguíneo (licor de sangre), consiste en fibrina y suero. La fibrina
Cuando se eschucha al corazon, se oyen dos sonidos, llamados el está probablemente formada por un fermento que une dos elementos de
primero y segundo sonidos del corazon. El primero, que es un sonido la sangre en un grumo. L a sangre, cuando se extrae de los vasos, ó si la
pesado y amortiguado, lo motiva la contracción del músculo del corazon y pared del vaso está dañada, posee la propiedad de coagularse; la fibrina
el golpe de la sangre al través de las aberturas. E l segundo, que es un que se ha formado entorpece los corposculos de la sangre y extrae el
sonido agudo y sonoro se debe al golpe con que se cierran las válvulas suero, ó parte líquida.
semilunares. L a sangre oscura y venosa es arrojada dentro de la aurícula
La sangre está químicamente compuesta como de noventa por ciento
derecha, de donde va hácia adentro del ventrículo derecho, que la hace
de agua; los solidos son grasas, sales y albúmina. Los corpúsculos rojos
pasar por la arteria pulmonar hácia adentro de los pulmones para ser puri-
contienen una sustancia llamada globulina, que lleva el oxígeno desde los
ficada; volviendo de los pulmones por las venas pulmonares, es arrojada
pulmones á los tejidos. L a diferencia en el color de la sangre arterial y la
dentro de la aurícula izquierda, y por ella dentro del ventrículo izquierdo,
venosa se debe al color diferente de esta sustancia en donde el oxígeno y
para ser bombeada por medio de la aorta p o r t o d o el cuerpo. La sangre
el ácido carbónico están en combinación con ella.
cuando llega á la aorta, es impelida hacia adelante por las paredes musculares
de las arterías. Por eso el flujo en las arterias es relativamente rápido.
Los Organos de la Respiración.
Las pulsaciones se deben al impulso que da á la columna de la sangre
Los órganos por medio de los cuales, se cambia la sangre venosa del
la contracción del ventrículo; de las arterias más pequeñas, la sangre v i á
cuerpo en sangre arterial brillante, son la laringe, la tráquea, y los pul-
las capilares, que son los vasos de paredes delgadas de gran capacidad colec-
mones (vease figa 5 1 ) . La laringe forma la protuberancia de la garganta
tiva y descansan sobre una red por todo el cuerpo. Este es el punto donde
que se conoce por nuez de la garganta; como es el órgano de la voz, se
la sangre se pone en contacto con la linfa que baña y nutre los tejidos, verifi-
describirá al tratar sobre las enfermedades de la garganta. Está situada
cándose un cambio; la linfa se desprendé de su tejido inútil y del g a ¡ ácido
en la abertura de la tráquea, y por su abertura pasa el aire que se inspira.
carbónico, y la sangre da en cambio la nutrición y el oxígeno renovado.
L a tráquea es un conducto compuesto de anillos elásticos unidos
D e esta red capilar, la sangre, que ahora está cargada de impuezas,
entre sí por tejidos conexivos; descansa sobre el exófago, y es como de
se vacia dentro de las venas, en donde, con motivo de su gran tamaño y
cinco pulgadas de largo; en su extremidad inferior se divide en dos con-
de la soltura de sus paredes, la corriente es lenta; el motivo principal de
ductos, yendo cada uno a un pulmón (los bronquios). Estos se dividen
su fuerza, es es la acción muscular, y la presión negativa del pecho.
y subdividen en ¡numerables ramas.
Los pulmones son los órganos, esenciales de la respiración; son dos, por medio del cual se verifica esto. La cavidad del pecho es una caja
uno en cada mitad del pecho; el corazon, el e x ó f a g o y los vasos se en- impenetrable al aire. L a contracción del diafragma y la elevación de las
cuentran en medio de ellos. Cada pulmón es de forma cónica, su ápice está costillas ensancha esta caja, y forma un vacio. A l dilatarse los pulmones,
• hacia arriba, detras de la clávicula, y su base ancha descansa sobre la
se arroja el aire dentro de la tráquea para llenarlos. Cuando el diafragma
bóveda del diafragma. Su superficie exterior es lisa y convexa, su super-
se afloja, el tórax disminuye en su tamaño, y arroja al aire fuera de los
ficie interior cóncava, y tienen una hendedura dentro de la que pasan los
pulmones.
bronquios, las arterias, las venas y los nervios. E l pulmón izquierdo se
Cuando se inspira el aire, este pierde como el cuatro por ciento de
divide en dos lóbulos; el derecho generalmente en tres. La superficie
oxígeno, y gana el cuatro por ciento de ácido carbónico; ademas de esto,
el aire aspirado contiene varias impurezas de naturaleza desconocida, el
resultado del desperdicio de los tejidos del cuerpo. Un adulto respira
como diez y siete veces por minuto. E l aire inspirado en circustancias
normales, es decir el "aire de acción periódica, asciende á unas treinta
pulgadas cúbicas. Este aire rara vez penetra más abajo de los mayores
conductos bronquiales, sino que se mezcla con el aire que está sostenido
por la elasticidad de los pulmones, (el aire de reserva,) por medio de la
difusión. L a cantidad total de aire que puede exhalar la expiración mas
fuerte que siga á la inspiración mas fuerte, es como unas 250 pulgadas
cúbicas.

FIGURA XO. 55.

FIGURA. N o . 55. — D i a g r a m a de una sección trasversal del t ó r a x : i , mediastino a n t e r i o r ; 2, v a s o s


mamarios internos; 3, m ú s c u l o triangular del e s t e r n ó n ; 4, nervio f r é n i c o d e r e c h o entre la pleura y el peri-
t a r d í o ; 5; nervio f r é n i c o izquierdo entre la pleura y pericardio; 6, c o n d u c t o t o r á c i c o en el mediastino p o s t e r i o r ;
7, e s ó f a g o con el v a g o izquierdo por delante y el v a g o d e r e c h o p o r d e t r a s ; S, vena á c i g o s m a y o r ; 9 , aorta
torácica soltando arterias intercostales; i o , cuerda g a n g l i o n a d a del s i m p á t i c o ; R . V . , ventrículo d e r e c h o ; R . A . ,
arteria p u l m o n a r ; A . , aorta; C . , vena cava s u p e r i o r ; V . , vértebra d o r s a l .

del pulmón está cubierta de una membrana serosa, lisa y reluciente, la


pleura, que está doblada sobre el diafragma y paredes del pecho, y el
espacio entre las dos túnicas de esta membrana contiene una pequeña
cantidad de líquido que impede la fricción durante los movimientos cons-
tantes de la respiración.
El pulmón está compuesto de millones de espacios diminutos, las
celdillas de aire; á cada una de estas va un conducto diminuto bronquial;
este conducto está tapizado interiormente de una membrana mucosa, y
la celdilla de aire, de láminas grandes planas de epithelium. Estas
F I G U R A N O . 56.
celdillas se mantienen juntas por un tejido conexivo delicado, en el que
F I G U R A N o . 56. — G l á n d u l a s y v a s o s linfáticos aórticos é iliacos f e m o r a l e s : 1, vena safena m a g n a ; 2,
hay una red capilar fina y abundante. Entre estos espacios de aire, pasa
v e n a y arteria ilíacas e x t e r n a s ; 3, vena y arteria iliacas p r i m i t i v a s ; 4, a o r t a ; 5, vena cava a s c e n d e n t e ; 6, 7, lin-
el oxígeno que va á la sangre que está en circulación, y remplaza al f á t i c o s ; 8 , j u e g o inferior d e glándulas linfáticas i n g u i n a l e s ; 9, j u e g o superior de glándulas linfáticas i n g u i n a l e s ;
10, cadena d e l i n f á t i c o s ; 11, linfáticos q u e acompañan l o s v a s o s ilíacos circunflejos; 12, linfáticos lumbares y
ácido carbónico que contenga la sangre. El siguiente es el mecanismo a ó r t i c o s ; 13, origen del c o n d u c t o t o r á c i c o ; 14, el c o n d u c t o torácico en su principio.
Los Linfáticos. siones de los órganos del sentido, es el sitio de toda acción que depende de
El fluido que baña á todos los tejidos, y que da á la sangre y recibe d e . la voluntad, y de todo trabajo intelectual; rige todas las funciones de la
ella sus productos inútiles y su nutrición, es la linfa. Esta es llevada en vida animal. El sistema simpático, que solo está enlazado indirectamente
vasos de paredes delgadas, con válvulas, que empiezan en espacios abiertos con el otro, rige las funciones del aparato digestivo, circulante, absorvente
entre los tejidos; conforme se van haciendo mayores estos vasos, encontra- y secretorio; es decir sobre las funciones de la vida orgánica.
mos en su curso las llamadas " Glándulas Linfáticas"; que consisten en una El tejido nervioso se divide en gris y blanco. El tejido nérveo-gris
cápsula que encierra un tejido celular, flojo, y que se mantiene unido por consiste en celdillas nerveas ó corpúsculos, teniendo cada una, un nució y
medio de unas tiras de tejido fibroso. Las más grandes se encuentran en nucleolus, que están enlazados intimamente uno con el otro por medio de
la ingle, en el sobaco y en el cuello. En la parte en que se inflaman los numerosas ramas. Esta sustancia forma la parte central de los sesos, la
tejidos, las glandulas que se encuentran inmediatas á ellos, crecen, se in- médula espinal y los ganglios, y es parte activa del tejido nervioso. El
flaman y se ponen muy doloridas. Se vacian dentro del conducto toraico, tejido blanco nervioso consiste en ¡numerables celdillas nérveas unidas
que es un^vaso como del tamaño de una pluma de ganzo, que corre hácia entre si, que enlazan á la sustancia gris con la poriferea.
arriba, y á lo largo del espinazo, y se vacia dentro de la vena subclavia Un conducto nérveo consiste en una parte blanca que es grasosa, y
izquierda. ^ Los glándulas linfáticas del lado derech¿ de la cabeza, cuello, protege la parte central, ó cilindro de eje. Este parte central es lisa, homo-
pecho é hígado, se vacian por un conducto separado dentro de la vena génea, y es la parte esencial conductora de un
subclavia derecha. nervio en derredor de estos, hay una membrana
tubulosa compuesta de celdillas epidérmicas.
La hnfa es un fluido claro acuoso que contiene celdillas análogas á
Los nervios del cuerpo están compuestos de
los ^corpúsculos blancos de la sangre. A l tratar de la digestión, se descri-
manojos de estos conductos, unidos por tejido
birá una coleccion especial de linfáticos, llamados, " los lácteos," que re-
ciben el alimento absorbido por los intestinos delgados, y se vacian dentro conexivo, y contenidos dentro de una vaina
del conducto toraico. del mismo tejido. Los conductos no se enra-
man ni se unen como los vasos, sino que cada
conducto corre de un corpúsculo nérveo del
El Sistema Nervioso.
cual s^ originó, hasta su ultimo término. Los
El sistema nervioso consiste en el sistema cerebro-espinal, incluyendo
nervios terminan en los diferentes órganos de
los sesos y la médula espinal, los ganglios, que constituyen el sistema sim-
distintas maneras; en los músculos rayados,
como pequeñas laminas de cilindro de eje
situadadas en la fibrilla primitiva; debajo de
la piel, como dilataciones en forma de bulbos;
mientras que en algunos de los órganos de
sentido especial, sus terminaciones son tan
diminutas que, no se han decifrado aun.
Los nervios se dividen en nervios senso- <1 c l Ó (l
rios y motores; los sensorios trasmiten la F I G U R A N O . 58.

impresión desde sus terminaciones hasta el FIGURA N O . 5S. — A , d i a g r a m a d e

córpusculo de donde se originaron; y los pequeño tubo n é r v e o ; a, cilindro de e j e ;


b , borde interior d e sustancia b l a n c a ;
motores trasmiten impulsos motores desde los c , c , b o r d e exterior d e la m i s m a ; d , d,
sesos y la médula espinal hasta los músculos. membrana t u b u l o s a ; B , fibras t u b u l o -
s a s ; c , en estado natural; f , b a j o pre-
FIGURA N O . 57.
Un impulso nervioso directo es el que em- s i ó n ; g , g ' , fibras v a r i c o s a s .
F I G U R A N O . 57. — Celdillas nérveas. pieza en los sesos y corre por sus nervios á su destino ; asi pues, cualquie-
ra acción voluntaria es directa. La acción nerviosa refleja, es la que en el
pático, y los nervios, que unen á estos sistemas en los diferentes órganos.
El sistema cerebro-espinal, que, asi como sus nervios recibe las impre-
impulso viene de afuera, es decir, involuntaria, por ejemplo, el quitar pronta-
mente la mano de una superficie caliente, es una acción refleja, porque la vo- Con la sección se observa que el cordon esta compuesto exterior-
luntad no tiene nada que ver con ella; el impulso mente de tejido nervioso blanco, é interiormente de gris, y está arreglado,
en este caso viene del nervio sensorio del dedo de manera que se parece algo á una H. El cordon esta dividido, por dos
al corpúsculo, que envia espontáneamente un hendeduras antero-posteriores, en dos mitades laterales, que están unidas
impulso por el nervio motor para retirar el dedo. en el centro por un puente de sustancia gris. En cada lado de estas hen-
Las acciones que en la niñez son directas, en otro deduras hay dos huecos — uno anterior, que señala el origen de las raíces
periodo más avanzado de la vida son reflejas; anteriores desde el cuerno anterior de sustancia gris; y el otro posterior,
todas las acciones que se hacen sin pensar, y que. que señala el origen de las raíces posteriores de una manera semejante.
son el resultado de la costumbre, son reflejas.
L a médula espinal es la prolongación del
sistema cerebro-espinal que contiene el canal
espinal. Está cubierta por tres membranas,
una externa, la dura madre, esta es densa
y fuerte, está asida al cráneo por encima,
y á las paredes huesosas del canal resguarda
á la médula espinal; una membrana serosa
del medio, la aracnóide, una hoja de esta
cubre el interior de la dura madre, y á la
otra la membrana interna ó pia madre, ha-
biendo suficiente fluido entre las dos hojas
para humedecer la médula espinal é impedir
la fricción; y una membrana interna, la pia
madre que es solamente una película floja de
tejido conexivo, que lleva los vasos sanguíneos
que van á la médula espinal.
FIGURA NO. 60.

L a médula espinal no llena todo el canal


F I G U R A N O . 60. Diferentes vistas de una parte de la m é d u l a espinal desde la r e g i ó n cervical, c o n las
espinal, sino que se detiene en frente de la pri- raices de los nervios un p o c o dilatadas: E n A , la superficie anterior de la clase está enseñada, la raíz nérvea
anterior de s u lado d e r e c h o estando d i v i d i d a ; e n B , s e da una vista del l a d o d e r e c h o ; e n C , s e enseña la superficie
mera vértebra lumbar, en donde se rompe, y s u p e r i o r ; e n E , s e enseñan de d e b a j o las raices nérveas y g a n g l i o ; 1, hendedura mediana anterior; 2 , h e n d e d u r a
forma un manojo de nervios grandes cubiertos mediana p o s t e r i o r ; 3, h u e c o lateral anterior, s o b r e el q u e s e ven extendidas las raices nérveas anteriores; 4,
F I G U R A N O . 59. c a v i d a d lateral posterior, e n las q u e s e ven hundirse l a s raices p o s t e r i o r e s ; 5, raices anteriores p a s a n d o el
de dura madre " la cauda equina," ó cola de g a n g l i o ; 5 ' , e n A , la raíz anterior d i v i d i d a ; 6 , las raices posteriores, las fibras de las cuales pasan dentro del
FIGURA N O . 59. — V i s t a anteriorde
los s e s o s y l a m é d u l a e s p i n a l : 1, 1, caballo, la cual corre hasta al fin del canal. L a g a n g l i o , ' 6 ' ; 7, el nervio u n i d o ó c o m p u e s t o ; 7 ' , la rama primaria posterior vista en A , y D , para ser derivada en
parte de la raiz anterior y en parte de la posterior.
h e m i s f e r i o s del c e r e b r o ; 2, la gran
médula espinal es como de diez y seis pulga-
hendedura del m e d i o ; 3, c e r e b e l o ; 4 ,
nervios o l f a t o r i o s ; 5 , n e r v i o s ó p t i c o s ; das de largo, y, sin sus membranas, pesa como
6, tubérculos m a m i l a r e s ; 7 , nervios Estas hendeduras dividen el cordon en tres columnas laterales, que tienen
motores de los o j o s ; S, puente de V a -
una onza y media. En el cuello y en el lomo,
diferentes funciones fisiológicas.
r o l i o ; 9 , cuarto par de n e r v i o s ; 10, en donde se sueltan los nervios que van á la
parte inferior de la m é d u l a o b l o n g a d a ; La sustancia gris en los cuernos anteriores rige el movimiento,
11,11, la médula espinal e n t o d o s u extremidad superior y á la inferior, se dilata
l o n g i t u d ; 12, 12, n e r v i o s e s p i n a l e s ;
y en los cuernos largos posteriores la sensación. L a función de la
el cordon. Frente á la articulación de las
13, c o l a de caballo. médula espinal es la de llevar los impulsos de los sesos á los mús-
vértebras se sueltan dos raices de cada lado
culos, y los impulsos sensorios de los músculos á los sesos; ademas de
del cordon, las cuales se unen para formar un nervio. La raíz anterior
esto, hay en ella centros de acción refleja, que presiden sobre los difer-
contiene las fibras motrices, v la raíz posterior las sensorias.
entes órganos. En las columnas posteriores se encuentran los nervios que
coordinan los movimientos, y en las columnas algunos nervios que gobier-
muger de 44 onzas. Los sesos mas grandes de un hombre han pesado 65
nan la nutrición de las partes.
onzas, y los mas grandes en la muger 56 onzas. En los idiotas los sesos
Los sesos consisten en cuatro partes principales: El cerebro, ó hemis-
rara vez pesan mas de 23 onzas; de modo que hay alguna relación entre
ferios; el cerebelo ó sesos pequeños; elpons varolii (puente de Varolio), y
el tamaño de los sesos y la inteligencia del individuo.
la médula oblongada.
E l cerebro forma el volumen de los sesos, descansa al frente, sobre
Los sesos asi como la. médula espinal, se engranan por medio de tres
el cielo de la órbita y la base del cráneo, y por detras sobre la tienda del
cerebelo. Está dividido en mitades laterales por la falce del cerebro. Su
superficie inferior es plana, y su superficie superior es redonda y replagada.
Interiormente está compuesto de un tejido nervioso blanco, y exteriormente
de un tejido nervioso gris. La sustancia gris de las eminencias tortuosas
es la base del entendimiento, y cuando se le hace daño no causa ni
dolor ni movimiento. En la parte blanca se han descubierto centros de
movimiento. No hay ninguna base científica para dar crédito á la fábula
que enseñan los frenólogos, que los bultos en la superficie del cráneo
corresponden á dilataciones interiores de los sesos las que son la base
de facultades especiales. Los dos hemisferios están unidos por el cuerpo
estriado ó cuerpo rayado.
El cerebelo está debajo de la parte posterior del cerebro y separado
de él por la tienda del cerebelo; está enlazado con el resto de los sesos por
ramas ó crura. Su peso es como de 4 onzas. La sustancia gris sobre
su superficie, está colocada, no en eminencias tortuosas, sino en lomos
concéntricos. Está dividido en mitades laterales, que están unidas por
puentes. Su función es la de coordinar los movimientos musculares, y
probablemente el regir las funciones genérativas.
El pílente de Varolio es la ligadura que une las diferentes partes
de los sesos; al cerebro por arriba, á la médula por abajo, y al cerebelo
FIGURA NO. 6I.
por detras. Su estructura es de tejido nervioso gris mezclado con blanco.
F I G U R A N O . 6 I . - L a b a s e del c e r e b r o y el c e r e b e l o : i , h e n d e d u r a d e l o s hemisferios.; 2, e x t r e m i d a d
Su función es el trasmitir los impulsos entre los sesos y el cordon, y regir
p o s t e n o r d e la m . s m a h e n d e d u r a ; 3, l ó b u l o s anteriores del c e r e b r o ; 4 l su l ó b u l o del m e d i o ; S , h e n d e d u r a d e
S y l v i u s ; 6, l ó b u l o p o s t e n o r d e l c e r e b r o ; 7, i n f u n d i b u l o ; S, su c u e r p o ; 9, t u b é r c u l o s m a m i l a r e s ; 10, s u s t a n c i a el centro de los movimientos coordinados.
c i n e r i c i a ; 11, piernas del c e r e b r o ; 12, p u e n t e d e V a r o l i o ; 13, m é d u l a o b l o n g a d a ; 14, p r o l o n g a c i ó n p o s t e r i o r del
puente d e V a r o l i o ; i S , l a mitad del c e r e b e l o ; •ó, parte anterior del c e r e b e l o ; 17, s u h e n d e d u r a y parte p o s t e r i o r ; Debajo del puente está la médula oblongada, que es verdaderamente
•S, m é d u l a e s p i n a l ; 19, hendedura d e l m e d i o d e la m é d u l a o b l o n g a d a ; 20, c u e r p o p a m p i n i f o r m e ; 21, c u e r p o
m u c o s o ; 22, c u e r p o s o l i v a r e s ; 23, n e r v i o o l f a t o r i o ; 24, s u b u l b o ; 25, su r a i z e x t e r n a ; 20, s u raiz del m e d i o ;
la parte dilatada de la médula espinal Empieza en el en el forámen
27, su raiz i n t e r n a ; 2 S, n e r v i o ó p t i c o m á s allá del q u i a s m o ; 29, n e r v i o ó p t i c o ántes del q u i a s m o ; 30, tercer par magno y descansa en los huesos en la parte inferior del hueso occipital.
d e n e r v i o s ; 31, cuarto p a r d e n e r v i o s ; 32, q u i n t o p a r ; 33, s e x t o p a r ; 3 4 , n e r v i o f a c i a l ; 35, a u d i t i v o ; 36, 37, 38,
octavo par de nervious. Aqui se cruzan las fibras que se dirigen á los sesos, pasando las del lado
derecho al lado izquierdo del cordon, y vice versa. Así se comprende que
membranas que tienen funciones y nombres semejantes á los del cordon, cualquier daño que se cause en un centro motor de los sesos y por arriba de
con la diferencia de que la dura madre de los sesos, está asida á los huesos la médula, causa la parálisis en el lado opuesto del cuerpo, mientras que si
del cráneo que forman su membrana medular. D e esta dura madre es por debajo de la médula, causa parálisis y daño en el mismo lado. En la
se envian hacia adentro apófisis fuertes, la falce del cerebro (apófisis médula se encuentra el centro que gobierna la respiración; sí esta sufriera
falciforme), tienda del cerebro, y falce del cerebro; y estos entran en la daño alguno, se detendría la respiración, y el individuo moriría de asfixia.
cavidad del cráneo sosteniendo y separando las diferentes partes de los sesos. Aqui también está el centro que rige á los nervios que van á los vasos,
al estómago y á los ríñones.
El peso general de los sesos en el hombre es de 4 9 ^ onzas, y en al
Hay otros centros en los sesos cuya fisilogia se ha comprendido poco. Sexto par, abductores, que van á los músculos que están encargados
Los sesos dan origen á nueve pares de nervios llamados los nervios de hacer girar los ojos hacia afuera.
del cráneo, ademas de los que pasan por fuera con la médula espinal.
El sétimo par consiste en una parte blanda, que es el nervio especial
Estos son:
del oido, y una parte dura, que es el nervio motor de los músculos faciales.
? i El octavo par, un nervio grande, consiste en el gloseo faríngeo, es el
nervio del gusto; el neumogástrico, ó par vago, el cual funciona en el acto de
tragar y en los movimientos del estómago é intestinos, en la respiración,
y en los movimientos del corazon; y el accesorio espinal, un nervio motor
de los músculos del cuello.

FIGURA NO. 62.

F k v r a N o . 62. - N e r v i o s d e la c a r a y e p i c r á n e o : , , m ú s c u l o anterior de la o r e j a : 2, vientre a n t e r i o r o r


FIGURA NO. 63.
K e ' i a • 6 : 3'DerV1° r c r l 0 f m p 0 r a l ; ra,nas temP°"les d c l ™ > facial ( 7 ° ) ;
la o r e j a , 6 , nerv.o supra-trocleador ( 5 0 ) ; y , v¡entre posterior del o c c i p i t o f r o n t a l 8, ne v i o s u p r a - o r b u Í r i o o
F I G U R A N O . 63. — D i s t r i b u c i ó n del quinto p a r : 1, órbita; 2, antro m a x i l a r ; 3, l e n g u a ; 4, hueso d é l a
, o ' r a m a temp , orai dei nerv¡ ° orb¡tario ^ occ¡ p itai p e S í i ; ; mandíbula i n f e r i o r ; 5, raíz del quinto par f o r m a n d o el g a n g l i o de G a s s e r ; 6, primera rama del quinto p a r ; 7,
s e g u n d a r a m a ; S, tercera r a m a ; 9, rama frontal; 10, rama l a g r i m a l ; n , rama n a s a l ; nervio nasal i n t e r n o ;
13, nervio nasal e x t e r n o ; 14, n e n i o frontal externo i i n t e r n o ; 15, nervio i n f r a - o r b i t a n o ; 16, ramas dentales
posteriores; . 7 , rama dental del m e d i o ; 18, nervio dental anterior; >9, ramas terminantes del nervio mfra-
orbitario; 20, rama orbitaria; 2 . , pterigoides ó nervio recurrente; 23, c i n c o ramas anteriores; 23, rama lingual
del q u i n t o ; 24, nervio dental i n f e r i o r ; 23, sus ramas mentales; 26, n e n i o temporal superficial; 27, ramas
auriculares; 2S, rama m i l o h i o i d e a .
mental , 33) p l a t y s m a ; 34, ramas i n f r a - m a x i l a r e s del nervio facial (7«).

Primer par, olfatorios, los nervios especiales del olfato. E l noveno par, hipoglosa, es el nervio motor de la lengua.
Segundo par, ópticos, los nervios especiales de la vista. Todos estos nervios nacen en distintos centros de la sustancia de los
Tercer par, motores de los ojos, que surten á todos los nervios de los sesos, y pasan por diferentes aberturas del cráneo. Son los canales de
ojos menos á dos. comunicación entre los órganos del sentido especial y de los sesos. E l ojo,
Cuarto par, patéticos, q ñ e van á los músculos oblicuos superiores de que es el órgano del cuerpo, que está construido con mas delicadeza,
los ojos. tiene, ademas de su nervio especial, por medio del cual apreciamos las
Quinto par, trifacial, un nervio motor pequeño que va á los músculos impresiones visuales, tres pares de nervios, que regulan los movimientos
del exófago y la mejilla, y un nervio grande sensorio, que surte á la cara y de sus numerosos músculos.
al cuello. El nervio neumogástrico, que es una parte del octavo par, es el regu-
W de las funciones del corazon. de los pulmones y de los o í a n o s
digestivos, que también reciben su fuerza nerviosa de J n e r v i o s e s p í e s . Los Nervios Espinales.
Los nervios espinales. Nacen de la médula espinal por dos raices, y
se unen dentro del canal espinal, formando un solo cordon en cada lado,
y despues de pasar por la abertura entre las vértebras, se dividen en dos
troncos, uno para la superficie anterior del cuerpo y el otro para la
posterior.
Las ramas anteriores de los cuatro nervios cervicales superiores se
unen unos con otros para formar el plexo cervical, que suelta ramas mus-
culares al lado de la cabeza, el cuello, el hombro, el pecho, y el diafragma.
Las ramas anteriores del quinto, sexto y sétimo nervio cervicales se unen,
recibiendo el quinto una rama del cuarto; estos dos cordones forman el
plexo braquial, y despues de enviar troncos nérveos á los músculos del
cuello y á los lados del pecho y más abajo de la clavícula, estos dos troncos,
envian cada uno, una rama, las que se unen para formar un tercer
tronco, 6 sea posterior, que se divide en dos ramas, y surten á los
musculos y á la piel del exterior y dorso del brazo, antebrazo y mano. El
tronco interior y el exterior continúan hacia abajo del interior del brazo, y
de nuevo cada uno envia una rama para formar un cordon del medio, el
nervio mediano. El cordon exterior se convierte entonces en el músculo-
cutáneo, y el interior en el cubital.
El nervio mediano cruza la arteria braquial, y despues de dar ramas
musculares al brazo, y ramas á la piel de la mano, se divide en cinco ramas
digitales, que surten á los dos lados del dedo pulgar y á los lados con-
tiguos de los dedos índice, anular, y del corazon. El nervio cubital esta
colocado en el lado interior del brazo, y surte al antebrazo, á la mano y al
lado exterior del dedo anular, y á los dos lados del dedo meñique. El mús-
culo cutáneo surte á la piel y á los músculos del antebrazo y de la muñeca
Los doce nervios espinales que se encuentran en la region dorsal
envian ramas anteriores á lo largo de las costillas, y ramas posteriores á
los músculos de la espalda. ^
Los cinco nervios lumbares envian ramas postenores a los musculos
FIGURA N o . 64.
de la espalda; las ramas anteriores de los cuatro primeros se unen para
nervio ^ T ^ ^ Z ^ T ^ l ^ Z " ^ ^ '> ^ formar un plexo, que envia ramas á los músculos del vientre y á los
S, nervio lingual 6, nervio t ^.faríngeo;
órganos, genitales; la rama mas grande, el nervio crural pasa por afuera
terna (véase g r a b a d o ) ; 9 , nervio laríngeo s u p e r i o r ; , 0 ^an A t del t r o n c Í d Í ^ ' ^ ^ ^ !n"

h i p o g l o s o (véase g r a b a d o ) sobre el m ú s c u l o h i p o - , o < T * '°e ^ del abdomen al exterior de la arteria femoral, y se distribuye al frente del
nervio cervical octavo y p r i m e r o - , , nervio l J - ( g r a b a d o ) c o m u n i c a n d o c o n el
p r i m e r o ; 15, p l e x o faríngeo sobre el constrictor ' f " ' ' g ><l° nervio cervical enlazando c o n el
4 s e U I muslo El quinto nervio lumbar se une á los nervios sacros para formar
cardial del n e u m o g á s t r i c o ; , 8 . tercero ^ ^ nervio el plexo sacro, que surte á los tejidos de sus inmediaciones; la rama mas
21, 21, nervio laríngeo recurrente i z q u i e r d o ; accesorío-esp^n-U c o ^ u n i r n ^ ^
q u e a ; 24, g a n g l i o del medio cervical del s i m p á t i c o ; 5 « ^ ^ r ^ í T , nerV,0S 2 3 , trá- o-rande, el ¿ r a * nervio ciático, pasa fuera de la pelvis detras del hueso del
frénico (véase grabado) ; 30, g a n g l i o cervical i n f e ^ ^ T . T i l p ^ f ^ !
muslo, y hácia abajo del muslo hasta la rodilla, en donde se div.de en dos
32, [arco de la] aorta torácica; 33, p l e x o del e s ó f a g o - v vena Vr ^ P u l ™ ° n a r del n e u m o g á s t r i c o ;
36, cordon g a n g l i o n a d o del simpático. ^ ' 341 * á C ' g ° S S U p e n ° r ; 35. vena. á c i g o s m e n o r ; cuerdas, los nervios poplíteos externo é interno; estos continúan h a c a
ANATOMÍA Y FISIOLOGIA.

FIGURA N O . 65. FIGURA N o . 66.

mmmm^msmM
g r a b a ^ ^ t ^ T ^ j S ^ . ^ " "'T " F I G U R A N o . 67. FIGURA NO. 67a.

grabado) * 1 , „ „ 1 g f f ' I0 ' ® r t e n a b r a q u . a l ; 1 1 , s u p m a d o r c o r t o ; 12, flexor s u b l i m e d i g i t a l ( v é a s e F I G U R A N o . 67. — N a l g a y d o r s o del m u s l o : 1, g l ú t e o m á x i m o ; 2, g l ú t e o m e d i a n o ; 3, n e r v i o y arteria


g l ú t e a ; 4, g l ú t e o m í n i m o ; 5 , nervio al obturador i n t e r n o ; 6, p i r i f o r m e ; 7 , n e r v i o p ú d i c o ; 8, pcqueHo n e r v i o
c i á t i c o ; 9, g r a n l i g a m e n t o s a c r o - i s c i á t i c o ; 10, o b t u r a d o r i n t e r n o y g e m e l o s ; u , n e r v i o g l ú t e o i n f e r i o r d e l
ciático p e q u e ñ o ; 12, t e n d ó n del obturador e x t e r n o ; 13, nervio p ú d i c o i n f e r i o r ( S o e m m e r i n g ) ; 14, f e m o r a l cua-
d r a d o ; 15, g r á c i l ; 16, g r a n nervio c i á t i c o ; 17, a d u c t o r m a g n o ; 18, inserción d e l g l ú t e o m á x i m o ; 19, o r í g e n e s
u n i d o s d e l s e m i t e n d í n o s o y b í c e p s ; 20, c a b e z a c o r t a d e l b í c e p s ; 21, s e m i m e m b r a n o s o ; 22, tendón d e l b í c e p s ;
músculos l o m b r i c r f a ( v j , t Í ^ '"i" g ^ d . ) ; « . „ n o d . los 23, tendón del s e m i t e n d í n o s o ; 24, nervio poplíteo e x t e r n o ; 25, n e r v i o p o p l í t e o i n t e r n o ; 26, n e r v i o c o m u n i c a n t e
de la c a n i l l a [6 c o m u n i c a n t e p e r ó n e o ] ; 27, arteria p o p l í t e a ; 29, g a s t r o e n e m i o ; 3 1 , n e r v i o c o m u n i c a n t e tibial
fó safena externa].

FIGURA N o . 67a. — F r e n t e de la p i e r n a : 1, nervio poplíteo e x t e r n o ; 2, a r t e r i a t i b i a l a n t e r i o r ; 3, n e r v i o


m ú s c u l o - c u t á n e o ; 4, nervio tibial a n t e r i o r ; 5, peróneo l a r g o ; 6, tibial a n t e r i o r ; 7, e x t e n s o r l a r g o d e los d e d o s
del p i é ; 8, l i g a m e n t o a n u l a r a n t e r i o r ; 9, peróneo c o r t o ; 10, tendón del e x t e n s o r p r o p i o d e l d e d o g o r d o d e l p i e ;
11, e x t e n s o r propio d e l d e d o g o r d o d e l p i é ; 12, arteria dorsal d e l p i é ; 13, p u n t o e n que el n e r v i o múscula-cutá-
neo p e n e t r a la f a s c i a y s e d i v i d e ; 14, t e n d ó n del tibial a n t e r i o r ; 15, r a m a interna del m ú s c u l o - c u t á n e o ; 16, r a m a
:r;;,r°safena mterna; 231 r e c t ° f e m o r a i ; • « • — « « E s - s s i s ; c u t á n e a d e l n e r v i o tibial a n t e r i o r ; 17, r a m a e x t e r n a del n e r v i o m ú s c u l o - c u t á n e o ; 19, r a m a p r o f u n d a del nervio
t i b i a l a n t e r i o r ; 21, n e r v i o s a f e n a e x t e r n a ; 23, e x t e n s o r breve d e l o s dedos del p i é .
FIGURA NO. I.
I . Hueso hioides para la unión de muchos músculos de la lengua.
2 2 Musculos asidos en ángulos de la mandíbula para retraer la lengua.
3. Musculo que forma elfiloexterior. 8
4. Músculo de asiento profundo que vuelve la lengua hácia el lado.

« T5, P a n í f a c l l l t a r c l u e s e revuelva el alimento en la boca,


o. Glándulas salivales.
9. Músculo que forma el suelo de la boca.
10. Músculo de cruz que forma el labio.

FIGURA N o . 2.

1 , 1 . Músculos que forman el borde exterior.


2. — Vista de la superficie debajo de la 2, Hueso hioides.
i . — Vista de los músculos de la Lengua L e n g u a , con los músculos unidos á ella. 3, 3. Músculos que mueven la base de la lengua.
observados en su superficie inferior.
4, 4- Inserción exterior de los músculos trasversales.
5, 5. Línea de unión de los músculos trasversales.

FIGURA N o . 3.

1. Amígdalas ó tonsilas.
2. Base de la epiglotis ó válvula para cerrar la tráquea cuando se traga.
3. Arcos laterales. 0

4. Músculo que une á la lengua con la epiglotis.


5. Aberturas ciegas en la base de la lengua llamadas " forámen ciego " (forámen
caecum). 0 v

7. Papilas como hilo.


8, 9. Papilas fungiformes.
10. Apice de la lengua.

FIGURA N o . 4.

1. Músculo exterior de la lengua.


2. Aberturas de glándulas mucosas.
4 . — V i s t a del D o r s o de la L e n g u a , de la 3. Apice.
cual, por la maceracion, la pcriglotis ha sido 4. Músculos inferiores con la cubierta quitada.
quitada y vuelta hácia atras sobre el lado 5. Periglotis vuelta hácia atras.
3- — Vista de frente de la superficie su- derecho. 6. 7. Conductos en la base de la lengua.
perior de la L e n g u a , lo m i s m o que del A r c o 8. Papilas en la base.
del Hues o del Paladar. 9. Glándulas salivales.
10. Músculos que unen la lengua con la epiglotis.
1 1 . 12. Depresiones sobre la periglotis.

FIGURA N o . 5.
1 , 2 . Conductos salivales.
3. Conductos de Wharton.
4 . Glandula sublingual.
5. Ramas ó brazos del hueso de la mandíbula.

FIGURA NO. 6.
1. Papilas de la lengua.
2, 2, 2. Tejido submucoso.
3 . Laringe muscular de asiento profundo.
4 . Banda uniendo musculos trasversales.
5 . — V i s t a de la Mandíbula Inferior, 5, 5. Bandas trasversales de los músculos.
c o n la Lengua levantada hácia arriba, para 6, 6, 7, 7. Conductos salivales.
6. — Vista de una sección de la parte
enseñar su superficie en sito. 8. Músculos con que se retrae la lengua.
anterior de la L e n g u a , observada por detras.

Para la explicación de los grabados véase la página siguiente.


abajo de la pierna como el tibial anterior y el tibial p o s t e r i o r , para surtir
La boca es una-cavidad oval, que contiene la lengua y la dentadura.
á los tejidos de la pierna y del pié.
A l frente está limitada por los labios, lateralmente por las mejillas, por
El sistema simpático consiste en ganglios unidos p o r troncos nerveos,
encima por la bóveda del paladar, y por debajo por la lengua y por detras
que envian nervios á los órganos digestivos, al corazon, á los pulmones, a
por la faringe y el velo del paladar. Está enteramente forrada por una
las venas, y se comunican también con el sistema cerebroespinal. Se en-
membrana mucosa, que contiene muchas glandulas mucosas. Dentro de la
cuentran por pares, excepto en el fin del espinazo, en d o n d e solo hay uno.
boca se vacian las glándulas salivares, que
Un ganglio está formado de celdillas nérveas y fibras q u e salen de ellas.
secretan saliva, una sustancia que no solo ^ ^
Estos ganglios se encuentran en la cabeza., en el cuelío, y a lo largo de la
humedece el alimento sino que también ^mF.umt/
columna vertebral. D e estos ganglios salen también ramas que forman
cambia la composicion de almidón, como ,, j p ^ i .''. ,.
plexos, de los cuales, hay dos en el corazon, y uno g r a n d e en el aparato
veremos mas adelante.. Estas glándulas jiJ^P^WHB^^^^
digestivo, el plexo solar, que consiste en dos ganglios semilunares. No se
son seis, á saber: las dos glándulas paró- .
comprende claramente la fisiología del simpático, p o r q u e sus ramas están
tidas que están situadas detras del ángulo
mas ó menos mezcladas con las del sistema cerebro-espinal, pero su fun-
del hueso de la mandíbula y enfrente de i. v . ' ^ z ^ ^ i ^ ^ ^ ^ v ^ E í
ción principal parece que es la de llevar adelante los procedimientos de la
vida orgánica. la oreja; vacian dentro de la boca por ^^¿w.
medio del conducto de Steno, al frente de j y W
El Aparato Digestivo. la segunda muela superior. Son el punto
de inflamación de la parótida. Las dos
El aparato digestivo consiste en el canal alimenticio, desde la boca
glándulas sublinguales, que están debajo
hasta el ano, y de varios órganos, cuyas secreciones tienen lugar en el proce-
de la lengua y las dos glándulas submaxi-
lares, que están debajo de los bordes
horizontales de la mandíbula. La saliva
parótida es más clara y más acuosa que
la otra. (Para la descripción de la den-
tadura véase el capítulo que trata de la

La lengua, ademas de ser el órgano ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^


en que reside el gusto, ayuda á mezclar el
alimento y lo impulsa dentro de la denta- FIGURA NO. 69.

dura para su masticación. Consiste princi- FIGURA N O . 69. — Superficie superior d e


palmente en el tejido muscular extendido la l e n g u a : a , una d e las papilas c i r c u n v a -
l a d a s ; b , una d e las papilas f u n g i f o r m e s ; d ,
en forma de abanico, y apoyado por otros papilas c ó n i c a s ; e , g l o t i s y epiglotis.

músculos numerosos. Está dividida por


FLGURA X o . 6S. una membrana mucosa que pasa desde su superficie interior para formar
FIGURA N O . 68. — Glándulas salivales : I , glándula parótida; 2, c o n d u c t o d e S t e n o (el c o n d u c t o excre-
el suelo de la boca por debajo de ella. L a parte de encima de la lengua
torio d e la g l á n d u l a parótida) ; 3, g l á n d u l a subraaxilar; 4, su c o n d u c t o ; 5, g l á n d a l a s u b l i n g u a l . está cubierta de numerosas eminencias y glándulas mucosas, las papilas.
Estas papilas, se hayan surtidas por dobleces de venas y nervios, y son el
dimiento de la digestión de la absorcion. El canal alimenticio es un con- punto de residencia del sentido del gusto. En la base de la lengua hay
ducto forrado interiormente de membrana mucosa, c o m o de treinta pies de de ocho á diez papilas rodeadas de un lomo, y por medio de ellas dis-
largo y lo constituyen la boca, la faringe, el e x ó f a g o , el estómago, el tinguimos lo amargo de las cosas que gustamos.
intestino delgado y el grueso. Los órganos accesorios son la dentadura, Detras de la boca hay un saco, como de dos pulgadas y media de
las glándulas salivares, el hígado el páncreas y el b a z o . largo, la faringe de la cual sigue el exófago. Está asida por encima al
cráneo, y comunica con la nariz y el oido; detrás está asida á las vértebras brana mucosa se ve que está cubierta de numerosos huecos de poca
cervicales; la boca está á continuación ; á los lados está limitada por los profundidad, separados por lomos. Dentro de estos huesos se vacian
músculos del cuello, y por debajo está la abertura de la laringe, enfrente numerosos glándulas tubulosas pequeñas, las glándulas gástricas ó diges-
de la cual se forma el exófago (gasnate ó tragadero). tivas, que secretan el fluido que es el principio activo de la digestión.
El exófago es un conducto muscular, como de nueve pulgadas de L a abertura que hay desde el estómago hasta los intestinos está res-
largo, que se extiende desde la faringe hasta el estómago. Está forrado guardada por un dobles de membrana mucosa. El intestino delgado es
interiormente de una membrana mucosa, y despues de pasar por una aber- como de veinte pies de largo, de una pulgada de diámetro, y se extiende
tura del diafragma entra en el estómago. desde el estómago hasta el intestino ciego dentro del cual se vacia.
Está enlazado con el espinazo por un repliegue de peritoneo, el me-
El Estómago. senterio, y se encuentra en la parte inferior y central del abdomen. Em-
El estómago es el organo principal de la digestión y es la parte mas pezando por arriba, está dividido en el duodeno, el yeyuno y el ileon.
grande del canal alimenticio. Su forma es cónica estando encorvado Dentro del duodeno se vacian los conductos del páncreas y del hígado. El
sobre si mismo, y tiene una base grande redonda y vuelta hácia el lado intestino delgado tiene cuatro túnicas semejantes á la del estómago. La
membrana mucosa se encuentra colocada en repliegues trasversales en toda
su longitud, las válvulas conniventes, aumentando asi su superficie absor-
vente. D e la superficie sobresalen apófisis diminutas, los villi, que le dan
una apariencia aterciopelada. El villus consiste en una apófisis de tejido
flojo areolar, cubierto de epithelium y que contiene un dobles de capilares
surtidos por una arteria, y que se vacia dentro de una vena.
De las mallas del tejido areolar principia un vaso pequeño, vaso lácteo,
que se vacia dentro del conducto teráxico, llevando el producto de la di-
gestión. Ademas de estas, hay pequeñas glándulas que se encuentran, ó
solas, (glándulas solitarias,) ó juntas, formando "glándulas de Peyer" ; y
la glándula de Brunner, y folículos de Lieberkühn, todas las cuales,
F I G U R A N O . 70. FIGURA NO. 71.
juntas secretan el jugo intestinal cuya acción principal es el humedecer el
F I G U R A NO. 70. — E l e s t ó m a g o .
alimento.
FIGURA N o . 71. — Sección perpendicular de pequeños tubos g á s t r i c o s ; a, cuello de pequeño tubo g á s -
t r i c o ; b , f u n d o ; c , orificios de tubos pequeños; m , túnica muscular.
El intestino grueso es como de cinco pies de largo, y va desde el
bolsillo dilatado, intestino ciego, dentro del cual vacia el intestino delgado,
izquierdo. Está situado debajo del diafragma y del hígado, y por encima hasta el ano, en donde termina. Es casi tres veces más grande que el
de los intestinos. Cuando está moderadamente lleno es como de doce intestino delgado; no tiene apófisis diminutas (villi), y sus paredes se
pulgadas de largo y cuatro de diámetro. Tiene un balanceo suave y libre forman en dobleces y bolsillos. Consiste en un bolsillo ó porcion dilatada, el
en la cavidad abdominal, y está apoyado por su borde corvo superior. caecum (intestino ciego), que está situado en la parte inferior derecha del
abdomen, colon (flexura sigmoidea), y el recto. Dentro del intestino
La abertura del exófago dentro de su extremidad, mayor ó cardial se
ciego vacia el d d g a d o ; su orificio está cerrado por un doblez, como vál-
llama el orificio cardial, y la abertura de su extremidad menor dentro de
vula, de membrana mucosa. Del intestino ciego nace un pedazo pequeño
los intestinos, el piloro. El estómago está compuesto de cuatro túnicas, á.
de tripa como de cinco pulgadas de largo, y una cuarta de pulgada de
saber: una túnica serosa de peritoneo al exterior que impide la fricción;
diámetro, el apéndice veriforme, ó en forma de lombriz. El colon se extiende
una túnica muscular que consiste en fibras que corren circular, longitudi-
desde el intestino ciego para arriba del lado derecho, al través del estó-
nal y oblicuamente; una túnica celular, que apoya las venas y va á la
mago hácia abajo del lado izquierdo para terminar en la flexura sigmoidea,
membrana mucosa, y finalmente un forro interior de una membrana gruesa,
ó figura de S, la que, dejando el lado izquierdo del cuerpo, llega á la linea
mucosa, encarnada, que, cuando el órgano se contrae, se forma en do-
mediana, se forma el recto y corre á lo largo del hueco del sacro para
bleces y lomos. Cuando se examina con un lente la superficie de la mem-
terminar en el ano. En la membrana mucosa del intestino grueso hay pulgada y media de ancho. L a cola está asida al duodeno dentro del cual
numerosas glándulas solitarias y folículos simples. El recto está resguar- arroja su secreción.
dado por el músculo esfínter que está bajo el domimo de la voluntad.
Fisiología de la Digestión.
Despues de entrar^el alimento por la boca, se le tritura por medio de
la dentadura, y al mismo tiempo se mezcla muy bien con saliva que es
alcalina, y por medio de un fermento pytalina, se cambia el almidón del
alimento en " ghicosa " ó azúcar de uva. La masa del alimento mascado
es impelida hacia atras y adentro de la faringe por medio de la lengua y
de los musculos del paladar, ahi la toman los constrictores de la faringe, y
la forzan hacia el exófago. La faringe como está estirada hacia arriba,
laepiglotis se dobla sobre ella, é impide é impide que el alimento entre á
la faringe. Si entrase una porcion cualquiera de alimento, irritaría las
cuerdas vocales, y lo expeleria inmediatemente por medio de la tos;
durante el paso del alimento, se balancea el velo del paladar, hácia atras
y contra la pared posterior de la faringe, impidiendo que el alimento entre,
á las narices posteriores. El alimento pasa al estómago, y este verifica
ciertos movimientos que facilitan su paso, y al mismo tiempo secreta el
jugo gástrico, que se mezcla enteramente con el alimento. A veces se
forma en el estómago una contracción como la de una ampolleta, causada
por las contracciones musculares. Durante la digestión las dos aberturas
del estómago se cierran por la contracción muscular, pero los fluidos y
el alimento digerido pueden pasar del piloro al intestino delgado. El jugo
gástrico es ácido y contiene un fermento, pepsina, que tiene el poder de
liquidar las materias albuminadas del alimento, formando-la albúmina
líquida ó peptone. No tiene acción alguna sobre el almidón ni sobre la
grasa, excepto la de disolver los pequeños sacos en que está, y soltar la
grasa para que sea digerida por el intestino. Muy poca albúmina digerida,
absorbe el estómago por medio de la sangre. El alimento digerido á
medias sale del estómago y entra al intestino, en donde se verifica la mayor
parte de la digestión y de la absorcion. A h í se combina con el jugo
F I G U R A N O . 72.
pancreático y la bilis.
F I G U R A N o . 72. — O r g a n o s d e la d i g e s t i ó n : i , l a b i o s u p e r i o r ; 2 , f r e n o ; 3 , l a b i o i n f e r i o r ; 4, f r e n o ;
El jugo pancreático es alcalino; cambia el almidón en glucosa, en
5 , m e j i l l a ; 6, c o n d u c t o d e S t e n o ; 7 , c i e l o d e l a b o c a ; 8, m e d i o s a r c o s ; 9 , a m í g d a l a s ; 10, v e l o d e l p a l a d a r ;
11, l e n g u a ; 12, p a p i l a s ; 13, t r á q u e a ; 14, e s ó f a g o ; 15, s u i n t e r i o r ; 16, e s t ó m a g o ; 17, su fin m a y o r ; 18, s u fin cuyo estado entra en la sangre, digiere á la albúmina y la hace líquida;
m e n o r ; 19, e n c o r v a d u r a m e n o r ; 20, e n c o r v a d u r a m a y o r ; 21, orificio c a r d i a l ; 22, p i l o r o ; 2 3 , 2 4 , 2 5 , d u o d e n o ;
26, v á l v u l a s c o n n i v e n t e s ; 27, v e j i g a d e l a h i é l ; 2S, c o n d u c t o c í s t i c o ; 2 9 , 3 0 , c o n d u c t o h e p á t i c o ; 31, c o n d u c t o
junto con la bilis hace de la grasa una emulsión; es decir, la divide en glóbu-
c o m ú n c o l é d o c o ; 32, su a b e r t u r a ; 33, 35, y e y u n o ; 34, abertura del c o n d u c t o p a n c r e á t i c o ; 3 6 , 3 6 , í l e o n ; 37, v . c o n - los diminutos, para que pueda pasar dentro de los vasos lácteos. Ademas
n i v e n t e s ; 39, v á l v u l a í l e o - c e c a l ; 40, 41, c a e c u m ( i n t e s t i n o c i e g o ) ; 4 2 , a p é n d i c e v e r m i f o r m e ; 43-48, cólon;
49> SO, r e c t o ; 5 1 , m ú s c u l o l e v a n t a d o r del a n o ; 32, a n o . de esta acción, la bilis impide que el alimento digirido se fermente y ayuda
también los movimientos del intestino. En el intestino grueso el alimento
digerido, cambia muy poco, únicamente se hace mas seco por la absorcion,
El páncreas 6 lechecillas, es una glándula larga, estrecha que está
hasta que los desperdicios se expelen por el ano. En cuanto tiempo entra
detrás del estomago y tiene una dilatación en la extremidad izquierda. Es
en la sangre el alimento digerido para nutrir al cuerpo?
como de siete pulgadas de largo, y su extremidad ó cabeza es como una
ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA.

Principalmente por medio de las apófisis diminutas intestinales que


hemos descrito ya. Estas pequeñas esponjas salientes recogen la grasa, comida compuesta de varias clases de alimento, es de tres á cuatro horas.
el azúcar y la albúmina, tan pronto como se digieren, y las impelen den- En plena salud hay siempre, más, ó menos gas en el intestino, cuyo gas,
en su mayor parte, es el producto de la fermentación.

El Hígado.
El hígado es la glándula más grande del cuerpo, y pesa como cuatro
libras y media. Está situado en la parte superior de la cavidad abdomi-
nal, hácia el lado derecho, y está exactamente debajo del diafragma. Su
superficie superior es lisa y convexa, y
está dividida en dos partes desiguales, ó
lóbulos por medio del ligamento suspen-
sorio ; el derecho es mucho mas grande.
Su superficie inferior es cóncava y está
en relación con el duodeno y el estómago.
Esta superficie se divide también en lóbu-
los derecho é izquierdo, por una hende-
dura profunda (la fisura porta, por la cual
entran los vasos en el hígado. El hígado se

FIGURA NO. 75.


F I G U R A N O . 74.

F I G U R A N o . 74. Superficie debajo DE! Hígado:


cuadrado ; S , lóbulo de S p i g e l i o ; C . lóbulo de c o l a ; línea d e s p l i e g u e de. peri-
hepática en la hendedura trasversal; 5. vena porta en la h e n d e d u r a ! '
t o n e o ; 7, vena c a v a ; S, conducto v e n o s o e x t i n g u i d o ; 9 , c o n d u c t o c o m ú n c o l é d o c o
FIGURA N O . 7 5 . - E ! peritoneo: D , d i a f r a g m a ; L , h í g a d o ; S e s t ó m a g o ; C , cólon trasversal, D , duo
FIGURA N o . 7 3 . - L o s l i n f á t i c o s : a, receptáculo del quilo, empezando en el c o n d u c t o t o r á c i c o ; c , des.
deno trasversal; P , páncreas; . , intestinos d e l g a d o s ; R , r e c t o ; B , v e j i g a .
c e n d i m i e n t o del c o n d u c t o torácico hasta su t e r m i n a c i ó n ; v , vena innominada.

mantiene en su posisionpor medio de los dobleces del perftóneo, f o r m a d o


tro de los vasos lácteos, que corren juntos para for formar el conducto los ligamentos, quevan al diafragma y S las paredes abdom,nales y tamb.en
toráxico, el cual se vacia dentro de la vena subclavia. Parte del alimento un ligamento redondo q u e corre hasta el ombligo que es
se recoge también de la membrana mucosa por medio de las venas en los eue nutre á la criatura durante su vida fetal. El hígado esta cub.erto por el
intestinos y lo llevan al hígado. El término completo para digerir una p ritoneo, y debajo de este por una túnica fibrosa, delgada. Esta compuesto
de lóbulos que miden como la vigésima parte de la pulgada de diámetro,
y se mantienen juntos por el tejido conexivo, donde se ramifican los
vasos y los conductos. Estos lóbulos se componen de celdillas polígonas,
conductos de la bilis, de venas, y probablemente, de nervios. L a vena
porta y la arteria hepática corren en ei tejido entre los lóbulos; la vena
porta envia ramas que forman un plexo alrededor del lóbulo (las venas
ínterlobular es). Esta sangre se recoge por medio de venas diminutas que ENFERMEDADES DE LA CONSTITUCION.
parten del centro de cada uno de los lóbulos (las venas interlobulares),
las cuales corren juntas para formar la vena hepática. Del centro de estos
lóbulos salen los conductos de la bilis, que se unen para formar dos con-
ductos grandes, uno para cada lóbulo, y que se juntan para formar el
conducto hepático; un tronco como de uns, pul^scis. y medis. de lcir^o cjue OBSERVACIONES.
se une con el conducto cístico desde la vejiga de la hiél, para formar el
conducto común, que se vacia dentro del duodeno.
L a vejiga de la hiél es un saco en forma de pera, que está en la Muchas de las enfermedades sobre las cuales se tratará en estas
superficie inferior del hígado, está forrada de membrana mucosa, y sirve páginas afectan primera y particularmente determinada parte del cuerpo;
de receptáculo á la bilis; durante los intérvalos de la digestión la función del el resto del organismo no sufre enfermedad, ó solamente sufre por sim-
higado es el secretar la bilis y el verificar ciertos cambios en los productos patía con la parte afectada. Un ejemplo familiar es, el tan común,
absorbidos de la digestión. panadizo.
La cantidad de bilis que se secreta en veinticuatro horas es como de Tales afecciones están clasificadas como enfermedades locales. Ade-
dos libras y media. E s un fluido espeso, viscoso, que varia en color desde mas de estas, hay numerosas enfermedades que no afectan una parte del
un verde amarillento hasta un rojizo oscuro. Contiene dos sustancias colo- cuerpo más que á otra, pero que causan grave indisposición en todo el
rantes — bilirubin y biliverdina; " taurocholate " y " glydcholate " de sosa organismo, y en todas sus funciones. Tales afecciones, de las que la
y " cholesterine." Sus funciones durante la digestión son las de impedir fiebre intermitente ó calentura febril es un ejemplo familiar, se describirán
la fermentación y la formación de grandes cantidades de grasa; aumentar en esta sección, bajo el nombre de Enfermedades de la Constitución.
los movimientos de los intestinos, y excretar del sistema la " cholesterina," Las enfermedades contagiosas, incluyendo la fiebre común, son de
que es un producto inútil de la fuerza nérvea. El hígado, ademas de la las enfermedades más importantes y frecuentes de la constitución. ^ En
secreción de la bilis, tiene la propiedad de formar azúcar del alimento verdad, el mayor número de las enfermedades contagiosas causan á las
absorvido. Esta se conoce bajo el nombre de " Glycogenic," ó sea la personas que las sufren, una alta fiebre; aunque no se puede decir, en
facultad de hacer azúcar. Las celdillas obran sobre el quilo que les viene general, que las fiebres sean forzosamente contagiosas.
por la vena porta, y cambia las porciones, particularmente las de origen
vegetal, aunque también la albúmina en " Glycogen " ó azúcar hepática,
la que es conducida por la sangre para nutrir á los tejidos.
FIEBRES ESPECIFICAS.

El Peritoneo. L a palabra fiebre se aplica á cierto grupo de síntomas, de los cuales


el principal consiste en el aumento del calor del cuerpo. A u n hay otros
• Todo lo que contiene la cavidad abdominal está cubierto de una
característicos que se asocian comunmente con todas las enfermedades que
membrana serosa, conocida por el peritoneo, la cual tiene entre sus dos
se designan por fiebres. Los más comunes son, el período preventivo
túnicas suficiente líquido para hacer que los movimientos de los órganos
(llamado técnicamente el período de incubación), durante el cual no hay
sean perfectamente suaves. El omento es un pliégue doble que cae desde
otro síntoma de enfermedad que una lasitud general, y una indisposición
el frente del estómago hasta casi cerca de la vejiga; y, al volverse á
que siente el enfermo; este viene seguido por un escalofrío más ó ménos
levantar queda asido al colon.
77
de lóbulos que miden como la vigésima parte de la pulgada de diámetro,
y se mantienen juntos por el tejido conexivo, donde se ramifican los
vasos y los conductos. Estos lóbulos se componen de celdillas polígonas,
conductos de la bilis, de venas, y probablemente, de nervios. L a vena
porta y la arteria hepática corren en ei tejido entre los lóbulos; la vena
porta envia ramas que forman un plexo alrededor del lóbulo (las venas
ínterlobular es). Esta sangre se recoge por medio de venas diminutas que ENFERMEDADES DE LA CONSTITUCION.
parten del centro de cada uno de los lóbulos (las venas interlobulares),
las cuales corren juntas para formar la vena hepática. Del centro de estos
lóbulos salen los conductos de la bilis, que se unen para formar dos con-
ductos grandes, uno para cada lóbulo, y que se juntan para formar el
conducto hepático; un tronco como de uns, pul^scis. y medis. de lcir^o cjue OBSERVACIONES.
se une con el conducto cístico desde la vejiga de la hiél, para formar el
conducto común, que se vacia dentro del duodeno.
L a vejiga de la hiél es un saco en forma de pera, que está en la Muchas de las enfermedades sobre las cuales se tratará en estas
superficie inferior del hígado, está forrada de membrana mucosa, y sirve páginas afectan primera y particularmente determinada parte del cuerpo;
de receptáculo á la bilis; durante los intérvalos de la digestión la función del el resto del organismo no sufre enfermedad, ó solamente sufre por sim-
higado es el secretar la bilis y el verificar ciertos cambios en los productos patía con la parte afectada. Un ejemplo familiar es, el tan común,
absorbidos de la digestión. panadizo.
La cantidad de bilis que se secreta en veinticuatro horas es como de Tales afecciones están clasificadas como enfermedades locales. Ade-
dos libras y media. E s un fluido espeso, viscoso, que varia en color desde mas de estas, hay numerosas enfermedades que no afectan una parte del
un verde amarillento hasta un rojizo oscuro. Contiene dos sustancias colo- cuerpo más que á otra, pero que causan grave indisposición en todo el
rantes — bilirubin y biliverdina; " taurocholate " y " glydcholate " de sosa organismo, y en todas sus funciones. Tales afecciones, de las que la
y " cholesterine." Sus funciones durante la digestión son las de impedir fiebre intermitente ó calentura febril es un ejemplo familiar, se describirán
la fermentación y la formación de grandes cantidades de grasa; aumentar en esta sección, bajo el nombre de Enfermedades de la Constitución.
los movimientos de los intestinos, y excretar del sistema la " cholesterina," Las enfermedades contagiosas, incluyendo la fiebre común, son de
que es un producto inútil de la fuerza nérvea. El hígado, ademas de la las enfermedades más importantes y frecuentes de la constitución. ^ En
secreción de la bilis, tiene la propiedad de formar azúcar del alimento verdad, el mayor número de las enfermedades contagiosas causan á las
absorvido. Esta se conoce bajo el nombre de " Glycogenic," ó sea la personas que las sufren, una alta fiebre; aunque no se puede decir, en
facultad de hacer azúcar. Las celdillas obran sobre el quilo que les viene general, que las fiebres sean forzosamente contagiosas.
por la vena porta, y cambia las porciones, particularmente las de origen
vegetal, aunque también la albúmina en " Glycogen " ó azúcar hepática,
la que es conducida por la sangre para nutrir á los tejidos.
FIEBRES ESPECIFICAS.

El Peritoneo. L a palabra fiebre se aplica á cierto grupo de síntomas, de los cuales


el principal consiste en el aumento del calor del cuerpo. A u n hay otros
• Todo lo que contiene la cavidad abdominal está cubierto de una
característicos que se asocian comunmente con todas las enfermedades que
membrana serosa, conocida por el peritoneo, la cual tiene entre sus dos
se designan por fiebres. Los más comunes son, el período preventivo
túnicas suficiente líquido para hacer que los movimientos de los órganos
(llamado técnicamente el período de incubación), durante el cual no hay
sean perfectamente suaves. El omento es un pliégue doble que cae desde
otro síntoma de enfermedad que una lasitud general, y una indisposición
el frente del estómago hasta casi cerca de la vejiga; y, al volverse á
que siente el enfermo; este viene seguido por un escalofrío más ó ménos
levantar queda asido al colon.
77
pronunciado que puede ser tan violento que sacuda el cuerpo entero del trado que la causa es un organismo microscópico, una planta que encuen-
enfermo, 6 al contrario, puede consistir solamente de una sensación de tra entrada al cuerpo por los pulmones ó la piel, y por su crecimiento
fno; con esto se presenta la acostumbrada subida de temperatura, la dentro del organismo humano ocasiona el desarreglo de las facultades que
fiebre, acompañada de sed, sequía de la piel, aumento en. la fuerza y fre- nosotros conocemos como fiebre. Tenemos toda razón en creer que la
cuencia del latido del corazon, y usualmente, dolor de cabeza, espalda y misma causa produce generalmente todas las fiebres específicas — que
miembros del cuerpo. Todos estos síntomas pueden aparecer despues de cada una es debida á un agente definido y especial, y que este agente es
una herida <5 golpe, y en tal caso se puede llamar igualmente fiebre qui- un organismo diminuto.
rúrgica ó de herida. Hay ejemplos numerosos en que los síntomas carac Es costumbre tratar de las diferentes fiebres específicas bajo distintas
tensticos de fiebre ocurren sin daño ó herida alguna, en realidad, sin causa categorías. Por eso son designadas fiebres continuadas las que son dis-
local en ninguna parte del cuerpo; estas fiebres se denominan fiebres esen- tinguidas por una continuación sin interrupción de la fiebre — l a ausencia
ciales. Se encuentra, ademas, que aunque todos los casos de fiebres esen- de intermisión - como las fiebres tifo y tifoidea. Despues, también hay
ciales presentan semejanza á los síntomas y a indicados como característicos fiebres distinguidas por el carácter intermitente de la temperatura: esto es
de fiebre, sin embargo estos difieren entre sí en cuanto a los detalles uno ó dos dias de fiebre, seguidos por un período de calor natural del
de la enfermedad, como en la duración del período preventivo, la violencia cuerpo, en que no hay fiebre. Estas se conocen como fiebres periódicas,
del escalofrío, el grado del calor aumentado del cuerpo, la duración entre las cuales hay las fiebres intermitentes ó tercianas, las remitentes,
de la fiebre, el sitio principal del dolor, el efecto sobre varias facul- y la amarilla. Hay todavía una tercera clase que se distingue por la
t a d e s — e l corazon, los sesos, y la piel. Por esta razón, aunque todas invasión de erupciones en la piel, y por eso se designan como fiebres
estas fiebres tienen cierta semejanza en común, sin embargo difieren unas eruptivas. Los ejemplos más familiares de esta clase son las viruelas, la
de las otras en otros característicos, de modo que conocemos numerosas
escarlatina, y el sarampión.
enfermedades distintas todas, denominadas fiebres porque incluyen un
aumento marcado del calor del cuerpo, y ademas son designadas por
nombres especiales porque son claramente debidas á distintas causas
Estas son las fiebres específicas; por ejemplo, escarlatina, viruelas y saram- LAS FIEBRES ERUPTIVAS.
pión. Las fiebres específicas son todas infectivas. Por esto no quere-
mos decir que la enfermedad se comunica necesariamente de un individuo
Cada una de las fiebres eruptivas está caracterizada por una mani-
a otro — p o r q u e la palabra contagiosa es la usada para indicar trasmisión
festación de sarpullido en la piel, por la que se puede distinguir de las
de una persona á otra. Cuando decimos que una enfermedad es infectiva,
queremos decir que es debidá á la entrada en el cuerpo de algún agente otras fiebres de su clase.
Hay ademas, verdaderamente, otros característicos, como la duración
externo, en algunos casos seguramente un organismo diminuto.' El mayor
del período de incubación, el grado de la fiebre, la duración de la enfer-
numero de las fiebres infectivas son, en verdad, también contagiosas- eso
medad, el sitio del dolor, etc. Para conveniencia de la descripción, se puede
quiere decir que los mismos agentes que han causado la enfermedad en un
predecir que el curso de la fiebre eruptiva se describe mejor en tres peri-
individuo se trasmiten fácilmente de su cuerpo á los de las personas con
odos: primero, el período de la invasión, empezando con las primeras
quienes esta en contacto, como en las viruelas. Hay también enfermedades
manifestaciones de mala salud, y terminando con la primera apariencia de
infectivas, esto es, enfermedades causadas por la presencia en el cuerpo
la erupción; segundo, el período de la erupción, que sigue al primero >
de agentes extraños (organismos), que no parecen ser capaces de trasmi-
dura hasta que la erupción desaparece; tercero, el período de la desca-
tirse de una persona á otra, pero que solo pueden contraerse en ciertas re-
mación, durante el cual la piel recobra su condicion natural. Ls de suma
giones. Fiebres intermitentes, ó calenturas tercianas, por ejemplo, nunca
importancia el notar la duración del período de la incubación, y el tiempo
han sido, a nuestro saber, comunicadas de una persona á otra, y pueden
de la aparición de la erupción.
solamente ser adquiridas en ciertos puntos donde se exalan miasmas; con
todo, las fiebres intermitentes son conspicuamente infectivas, aunque no
contagiosas. Tocante á tres de las fiebres específicas, y a ha sido demos-
cion especial. La gravedad del ataque subsiguiente, y el término de la
Las Viruelas. erupción, son usualmente en proporcion á la severidad de los síntomas en
Por los últimos ochenta años, todo lo que se refiere á esta enfermedad el período de la invasión. En estos casos en que el enfermo se siente
con relación á la familia humana, ha sufrido una revolución completa. Y a solamente un poco indispuesto ántes de la apariencia de la erupción, puede
no es el terror y el castigo de las naciones; relativamente es y a un viajero, ser que no tenga que hacer cama por ningún tiempo durante el ataque;
raro en sus visitas é inofensivo, y tenemos la esperanza que cuando sea miéntras hay casos en que el primer ímpetu es tan agobiante que el pa-
posible contar con todos los beneficios de la vacuna, esta enfermedad ciente se muere ántes que la erupción haya tenido tiempo de desarrollarse
desaparecerá completamente. Es interesante notar que en los paises civili- completamente. A l tercer dia despues del escalofrío, usualmente — algu-
zados, el número de casos de viruelas entre la raza humana ha disminuido, nas veces al segundo, cuarto ó aun quinto dia—• una erupción empieza á
no porque haya disminuido la gravedad de la enfermedad, sino simple- aparecer, marcando el principio del
mente porque hemos adquirido, por medio de la vacuna, la fuerza para
resistir á sus ataques. Entre las tribus que no han empleado la vacuna, Período de la Erupción. — Una cosa notable que marca muy
las viruelas son hoy tan destructivas como eran en Europa ántes del exactamente el principio de la erupción es la cesación de la fiebre, que
tiempo de Jenner; an aquel tiempo, se cuenta que solamente en Ingla- puede haber sido intensa por dos ó tres dias ántes. A l mismo tiempo
terra, murieron 50,000 personas de esta enfermedad. En 1837 las viruelas que la fiebre cesa, los síntomas se aminoran, usualmente;' los dolores son
atacaron á los Indios Mandan; en el espacio de un año, solo quedaron ménos fuertes, el desorden mental, si existe, —delirio, convulsiones, etc., —
vientisiete individuos de una poblacion de 150,000. Como consecuencia amenudo cesan, y el paciente se encuentra más comfortable.
de la aceptación general de la vacuna, las viruelas no solamente han dejado E l sarpullido comunmente aparece primero en la cara, particularmente
de ser una de las más temibles epidemias que atormentan la humanidad, alrededor de la boca y de la barba; casi el mismo tiempo, el cuello y las
sino que aun han llegado á ser una de las más raras entre las enfermedades muñecas se afectan, y despues el pecho y los brazos. El desarrollo del
contagiosas. A u n entre los que no están vacunados, la enfermedad no es sarpullido sobre el cuerpo entero usualmente necesita dos ó tres dias,
tan fatal como en años anteriores, habiendo solamente un caso de muerte de modo que pueden pasar seis 6 siete dias ántes que aparezca toda la
por cada siete ú ocho personas contagiadas. Pero sin embargo, á conse- erupción. A l principio el sarpullido es en forma de pequeñas manchas
cuencia de la gravedad y el estrago que suele causar esta enfermedad, es encarnadas, algunas pareciendo algo moradas; el centro de estas manchas
importante que cada caso sea conocido á tiempo, por cuya razón daremos se pone duro y levantado, y en este período el sarpullido se parece á la
una descripción algo minuciosa. erupción completa del serampion, una similitud que ha causado graves
errores en diagnóstico. En este estado, aun la persona de inexperiencia
puede usualmente conocer la clase de la enfermedad, porque la erupción
JEl Período de la Invasión. — L a enfermedad empieza general-
en las muñecas parece al tocarla como perdigones debajo de la piel.
mente con un escalofrío, y se distingue de las otras fiebres eruptivas por
Dentro de veinticuatro horas, se observará que la parte de arriba de estos
la violencia de aquel; en algunos casos hay una serie de escalofríos en el
pequeños granos que constituyen el sarpullido están llenos de un líquido
curso de pocas horas. Este escalofrío, que marca el principio de la fiebre,
claro y acuoso; este cambio se observa generalmente primero en la parte
usualmente tiene lugar como diez ó doce dias despues de estar contagiada
del sarpullido que apareció primeramente; quiere decir, en la cara, muñe-
la persona. Antes del escalofrío, puede haber lasitud, languidez, y quizas
cas y cuello". Durante los siguientes dos dias, estas gotitas de líquido
dolores no fijos por todo el cuerpo, particularmente en el abdomen,
acuoso aumentan en tamaño hasta tener una octava parte de una pul-
en medio de la espalda, y en la cabeza. E l principio de la fiebre viene
gada de diámetro; hasta el quinto dia no aparece lo característico de esta
acompañado usualmente de náusea y vómitos; la lengua tiene sarro, y el
enfermedad, y que distingue el sarpullido de las viruelas de todos los
cuerpo está estreñido. En los niños suelen ser muy comunes las con-
otros, — la compresión del centro. La parte de arriba de la vej¡guilla,
vulsiones; en los adultos, no es raro el delirio. Puede ser que haya
como se llama esta pequeña coleccion de fluido acuoso, es casi llana,
ademas otros varios síntomas adicionales, como la retención de la orina,
escepto el centro que se hunde, teniendo la apariencia del ombligo;
y la pérdida parcial de las fuerzas en los miembros. Por el con-
por eso se. llama técnicamente umbilicado. Esto es, como hemos dicho, lo
trario, pueden ser los síntomas tan moderados que no llamen la aten-
más característico de la erupción de las viruelas, y en lo que se puede cambiando las pupilas ó frente de los ojos, blanco y opaco. También las
confiar para decidir casos dudosos. En el mayor número de estos, en membranas glutinosas de los órganos genitales, particularmente en las
verdad, el médico de experiencia puede dar una opinion positiva tan mujeres, pueden ser el asiento de erupciones en las viruelas. La compli-
pronto como aparezca el sarpullido parecido á perdigones, en las muñecas ; cación más peligrosa que resulta del mal estado de estas membranas
aun puede estar seguro que sean viruelas ántes de este período por el glutinosas es la inflamación de la laringe; esta inflamación causa que se
relato del caso. Pero hay casos en que el ataque es tan ligero que el disminuya muchísimo el aire que se admite á los pulmones, y es muy fácil
paciente no siente mas que una leve indisposición, — y quizas aun pueda la sofocacion.
atender á sus obligaciones, — y en que el sarpullido consiste solamente de L a secundaria, ó fiebre supurativa, empieza como ya indicado, con el
unas manchas aquí y allí. En talqg casos rara vez se puede dar opinion cambio de carácter del flúido contenido en las vejiguillas, usualmente el
positiva hasta que no ocurra el característico dicho, — la umbilicacion de sesto dia despues de aparecer la erupción. L a intensidad de la fiebre es
las vejiguillas. También, puede algunas veces haber duda si la enfermedad generalmente en proporcion á la extensión de la erupción, siendo insigni-
es viruelas ó viruelas locas, porque en esta última enfermedad se obser- ficante cuando hay solamente esparcidas algunas viruelas; pero muy severa
van vejigas grandes parecidas á las de las viruelas, pero no umbilicadas. en los casos en que las vejiguillas se han juntado, formando vejigas grandes
Si el caso es grave, y la erupción profusa, muchas de estas vejiguillas — lo que llaman variedad confluente. La superficie general de la piel da
pueden juntarse, uniéndose de tal modo que pueden formar vejigas grandes. indicios entonces de influencia inflamatoria; los espacios entre las viruelas
Pero aun asi se puede observar, usualmente, la umbilicacion caracterís- están encarnados; hay amenudo inflamación de los párpados y de la cara;
tica de esta enfermedad. Hasta ahora las vejiguillas han estado claras y quizas también de las manos y los piés. Esto último es una buena señal,
trasparentes, conteniendo solamente un flúido acuoso; pero como al sesto porque es una experiencia general que pocas veces curan los casos de
dia despues de la primera apariencia de la erupción, este líquido acuoso viruelas confluentes en que no hay inflamación. L a piel no está solamente
contenido en las vejiguillas se vuelve turbio y blanco, — eso es, que encarnada, sino dolorida, la boca y la garganta sufren por la presencia de
ocurre la supuración. Las vejiguillas, 6 viruelas, como se pueden llamar viruelas en ellas, y se observa una gran cantidad de mucosidad, — llamada
ahora, se dilatan con el flúido, la compresión central ó umbilicacion salivación. En casos graves se notan frecuentemente los síntomas y a re-
desaparece, y las viruelas se ponen puntiagudas. A l mismo tiempo, el feridos como posibles durante el periodo de invasión, el delirio, las convul-
paciente que ha estado libre ó casi libre dé fiebre por algunos dias, sufre siones, y la pérdida en parte del vigor de los miembros.
fiebre igual ó mayor á la que tenia cuando le empezó el ataque. En los dias séptimo, octavo y nono de la enfermedad, las viruelas ó
pústulas se convierten en costras, estas se abren, y su contenido se seca y
Antes de referir en detalle esta fiebre secundaria, se debe observar
endurece. Esas partes de la piel que han estado completamente cubiertas
que la erupción no es limitada solamente á la piel. Porque al mismo
de viruelas ahora están casi ocultas por la masa de costras, de modo que
tiempo de su aparición en la superficie cutánea, se observará también,
la cara parece enmascarada. Entretanto la piel exhala un olor desagra-
aunque ménos, en la superficie glutinosa de la boca y garganta; es verdad
dable. La apariencia repugnante de la piel cubierta de costras, combinada
que en estos sitios no tiene exactamente la misma apariencia que en la
á este desagradable olor, hacen las viruelas una de las enfermedades más
piel; las manchas están rodeadas de un área blanquizca, y ademas no
asquerosas que conocemos. Sin embargo, en el mayor número de casos,
tienen el mismo curso que las otras, respecto al cambio de vejiguilla á
principia á mejorar el paciente tan pronto como empiezan á aparecer las
viruela que ya hemos descrito. En vez de esto, no es infrecuente ver
costras. En los casos más graves, no obstante, sigue el paciente en grave
úlceras diminutas, aun miéntras el sarpullido en la piel está todavía en
estado por algunos dias más. La fiebre permanece; hay considerable
período de vejiguilla. En muchos casos' la erupción no se limita á la boca y
molestia por las úlceras que las viruelas han dejado, porque se espera que
garganta, sino que puede extenderse también hácia abajo desde la traquea
el sitio de cada pústula que se ha abierto y descargado su contenido sea
á los pulmones: en estos casos el aliento es usualmente en extremo ofensivo.
una úlcera, cuya profundidad y extensión varían según el tamaño que la
También las otras membranas glutinosas pueden ser el asiento de la
pústula tenia ántes. Estas ulceras son el origen de las deformes cicatrices
enfermedad, la de los ojos, — llamada la conjuntiva — sufriendo no
ó " marcas de viruelas."
infrecuentemente por la presencia en ella de algunas viruelas; en verdad,
Un ataque de viruelas usualmente dura, en los que curan, como unas
la ulceración consiguiente de estas viruelas puede destruir la vista,
tres semanas, la curación siendo completa como á las cuatro 6 cinco sem-
casos en los que es imposible trazar conexion alguna con otros pacientes
anas despues que la persona fué contagiada: esto es, despues de doce dias
sufriendo de viruelas, porque individuos que ni siquiera se han acercado
de incubación, hay tres de invasión, cinco 6 siete para la erupción, cuatro
voluntariamente á una casa donde las habia han sido atacados por la en-
6 cinco para la formación de las costras, y seis 6 diez para caerse las
fermedad. Pero también se sabe que la mas indirecta exposición es sufi-
mismas y curarse las úlceras. Estos diferentes períodos pueden variar un
ciente para trasmitir el virus específico. No es necesario tocar á un
poco, y por consecuencia la duración entera de la enfermedad; pero el
individuo y a enfermo, ni aun acercarse al cuarto de él. Puede bastar sola-
tiempo ya indicado se puede considerar como el usual. Por varias sem-
mente el tocar un vestido que haya usado aun años ántes una persona con
anas despues que la persona se pone buena, y particularmente cuando la
viruelas, 6 que haya estado colgado cerca de él. En verdad, es imposible
piel está fría, se pueden ver las manchas descoloridas que marcan los
trazar todos los diferentes modos en que el contagio se puede trasmitir de
sitios donde habia viruelas. E n muchas de estas manchas quedan pica-
una persona con viruelas á otra sin ellas. En ciudades grandes ocurre
duras de viruelas; en otras la piel gradualmente toma su apariencia
más frecuentemente por pasar en la calle á individuos ya afectados, 6 por
natural.
ir en tranvía 6 carruaje con ellos, 6 por usar el vehículo que ellos han ocu-
Varios accidentes pueden, contrariamente, complicar el curso de la pado. La enfermedad puede probablemente ser comunicada en cualquier
enfermedad. Las diferentes membranas glutinosas pueden ser afectadas tiempo, y durante todos los períodos de su progreso; pero es especial-
permanentemente por las erupciones; pueden pasar muchos meses, por mente contagiosa durante el período de la formación de las costras, y
ejemplo, ántes que se pueda recobrar la voz natural. También bronquitis, cuando se secan. A u n despues que la superficie de la piel está completa-
y aun pulmonía (inflamación de los pulmones) pueden ocurrir. La piel de mente sana, el paciente no debia, por algún tiempo, asociarse á otros in-
la cara y del cuerpo sufren frecuentemente de erisipela. Alguna veces la dividuos. Una de las causas mas grandes de contagio es el cuerpo de uno
vista se disminuye gravemente, y también se puede perder completamente. que ha muerto de viruelas, porque se sabe positivamente de muchos casos
La inflamación puede extenderse desde la garganta á los oidos, y la en que la persona ha contraído la enfermedad por solo mirar la cara de un
resulta es sordera. Puede sobrevenir una grave enfermedad de los individuo que ha fallecido de ellas.
ríñones, y muchas de las enfermedades de las mujeres datan de un ataque La susceptibilidad á las viruelas, como á todas las otras enfermedades
de viruelas. infectivas conocidas, varia mucho individualmente, según las razas^ y
Tal es el curso de las viruelas comunes; sin embargo, hay casos en que según la influencia de condiciones hasta ahora desconocidas. Hay per-
por el estado malo de la constitución del paciente cuando se expuso á la sonas, como se sabe muy bien, que no son susceptibles ni á la enfermedad
enfermedad, 6 por recibir los efectos del contagio de un modo extraordi- ni á la vacuna; hay otras, al contrario, que han tenido las viruelas dos y
nario, la enfermedad tiene un curso mucho más violento, que denominan aun tres veces. La raza Africana y la India son mucho más susceptibles
viruelas malignas. En tales casos las vejiguillas contienen no un fluido á sus estragos que la raza blanca. También á intervalos de algunos años,
claro y acuoso, sino un líquido rojizo como la sangre; puede aun haber la susceptibilidad general de las personas parece aumentarse, y hay
extravasaciones de sangre (manchas negras y azules) dentro de la piel en muchos más casos de viruelas que usualmente.
diferentes partes del cuerpo. Estos casos se llaman algunas veces viruelas Una cosa de gran Ínteres es que la criatura en el vientre de su madre
hemorrágicas. Desde el principio, el estado general del paciente indica puede tener la enfermedad con la madre, y por esta razón, ántes de nacer,
una terminación funesta, la cual ocurre usualmente dentro de una semana. adquiere la inmunidad usual que confiere un ataque de viruelas. En el
E l individuo está generalmente delirante 6 maniático, y completamente mayor número de casos de viruelas en las mujeres en cinta, ocurre aborto
postrado, y sucumbe ántes que se formen completamente las pústulas. o mal parto. Pero hay casos bastante conocidos en que nacieran cria-
turas sánas, pero marcadas de viruelas, y las que no poseian susceptibili-
La Causa. — Hay sin duda un veneno 6 virus específico, cuya dad á la enfermedad 6 á la vacuna. En otros casos, al contrario, una
entrada al cuerpo causa esta enfermedad, aunque este virus no se ha mujer embarazada tiene las viruelas, y el feto se escapa de ellas com
podido todavía aislar. Según lo que nosotros sabemos, la enfermedad pletamente, siendo-lo más singular que el feto puede tener la enfermedad
nunca se contrae sino por exposición directa 6 indirecta á las emanaciones miéntras que la madre, que fué la causa del contagio no la tiene, ya por
de uno que ha tenido la enfermedad. Es verdad que se conocen muchos haberla tenido ántes, ó por estar protegida por la vacuna.
Aunque no hay razón para creer que un ataque de viruelas puede citrato de magnesia; al mismo tiempo se puede dar una cuchara de las
jamas ser abreviado por medios artificiales, sin embargo hay una creencia de té, de espíritu dulce de nitro, cuatro ó cinco veces al dia. Si la boca
predominante entre médicos que este acontecimiento ocurre durante cier- y la garganta están afectadas, se pueden lavar y hacer gárgaras con una
tas epidemias. Es decir, que se conocen casos en los cuales se presen- solucion de clorato de potasa, una dracma para una onza de agua.
taron todos los síntomas de una invasión de la enfermedad, y sin embargo, Si se forman vejiguillas también en los ojos, se debe tener un cuidado
no ocurrió ninguna erupción; y ademas, tales individuos nunca despues esmerado en su limpieza, lavándolos frecuentemente con agua clara; pero
han sido susceptibles ni á las viruelas, ni á la vacuna. E l número de esta complicación, por ser capaz de tener resultados graves, debia siempre
muertes por viruelas varia, igualmente q u e la susceptibilidad á la enfer- ser confiada al cuidado del medico.
medad, con la edad del paciente y con ciertas otras condiciones descono- Una de las indicaciones más importantes en el mayor número de
cidas de la atmósfera ó suelo que favorecen la ocurrencia de las epidemias. casos de viruelas, es la necesidad de alimentar al paciente con comida
La proporcion entre los casos aislados — llamados casos esporádicos — no de fácil digestión, pero de nutrimento. Naturalmente, el paciente tiene
es probablemente mayor que uno en nueve ó diez ; sin embargo, durante poco ó ningún apetito, y su digestión está ademas empeorada por la
epidemias y en comunidades donde no se ha practicado extensivamente náusea, y quizas por lo doloridas que están la boca y la garganta durante
la vacuna, las muertes pueden ser muchas más. Un resultado funesto la fiebre primaria — el período de la invasión. Por alimento se puede
ocurre más frecuentemente en la segunda semana de la enfermedad que dar leche, caldos, y otros nutritivos iguales que se suministran á los enfer-
en otros tiempos; por eso, GREGORY encontró que de 168 casos funestos, mos; pero durante la segunda semana seguramente será necesario en el
la muerte ocurrió en noventainueve durante la segunda semana, en trein- mayor número de casos, dar algunos estimulantes alcohólicos; el ponche
taidos durante la primera, en vientiuno durante la tercera, en nueve du- de " whiskey " (un aguardiente destilado con cebada, avena, y otros granos)
rante la cuarta, y en siete durante la quinta. Hablando en general, se es quizas lo mejor.
puede decir que el peligro se indica por la magnitud de la erupción. El objeto más importante del tratamiento, aunque es cosa que no se
puede siempre efectuar con buen resultado, es el evitar que la persona
quede " marcada por las viruelas." No es casi necesario mencionar todos
Tratamiento.—Todavía no se conocen medios por los cuales
los planes que se han inventado para efectuar este resultado; son tantos
se^puede cortar de ningún modo un ataque de viruelas; la enfermedad
los que se han recomendado que no se puede tener en ninguno de ellos
una vez establecida tiene que seguir su curso. Sin embargo, las viruelas,
gran confianza. L ^ opinion del autor es que el medio de evitar la
como las otras fiebres eruptivas y enfermedades infectivas, generalmente
marca de las viruelas consiste en tocar las vejiguillas más grandes, al
se limitan por sí mismas. El paciente está seguro de curar si puede
segundo dia de su aparición, con un palito puntiagudo con nitrato de
sobrevivir hasta la terminación natural de la enfermedad. El objeto del
plata (lunar cáustico) ; despues se debe aplicar cataplasma de harina de
tratamiento, por esta razón, es solo el de sostener y ayudar al individuo
linaza, ó de pan y leche, en toda la cara por cuatro ó cinco dias, hasta que
enfermo; el conservar sus fuerzas, mitigar tanto como pueda ser posible
las vejiguillas se hayan puesto umbilicadas; entonces se les puede aplicar
la fiebre y otros síntomas molestos de la enfermedad. Una cosa indi-
colódion mezclado con una vigésima parte de glicerina, repetidas veces,
spensable es que se tenga buen cuidado del enfermo y que se observe
con un cepillo de pelo de camello, hasta formar una piel artificial. Esto
la higiene. La comodidad y bienestar del paciente serán aumentados
se puede hacer cada uno ó dos dias.
por mucho aire fresco; su fiebre se disminuirá y sus dolores se
Aunque siempre procuramos cumplir nuestra obligación hácia el pa-
mitigarán con baños generales calientes, ó cuando esto no pueda
ciente, no podemos olvidar el bien estar de otras personas. Casi no es
ser, con esponjas empapadas en agua caliente; su sed se puede
necesario decir que el individuo debe estar aislado de las otras per-
satisfacer con bebidas frias, agua de hielo, limonada ó bebidas gase-
sonas tanto como sea posible, particularmente no permitiendo que ningún
osas. E l vómito obstinado es un síntoma muy trabajoso para su trata-
niño corra el riesgo de contraer la enfermedad. A la primera mani-
miento, pero puede amenudo ser reprimido, permitiendo al paciente
festación de viruelas, se deben vacunar inmediatamente todas las per-
tener en la boca pedazos de hielo hasta que se deshielen, ó dándole partes
sonas que han estado ó puedan estar expuestas al contagio; puesto que
iguales de agua de cal y leche, una cuchara de las de sopa cada dos horas.
el período de incubación de la vacuna es por varios dias mas rápido
Si hay propensión á constipación, se puede dar un laxante salino, como
que el del virus de viruelas, y que es posible, por la vacuna inmediata,
La Vacuna.
librarse de ellas aun despues de haber estado expuesto ; y aunque la vacuna
se haga muy tarde para impedir el ataque, sin embargo la enfermedad Es bien sabido, que desde hace siglos ha disminuido mucho en el
será menos severa de lo que hubiese sido sin la vacuna. Oriente la malignidad de las viruelas con la inoculación del virus especi-
Tampoco, no se debe olvidar que el paciente puede comunicar la fico ; y los individuos que han sido inoculados han sufrido menos estragos
enfermedad aun despues de su convalecencia—aun más, despues que la piel en la enfermedad, que aquellos que la han adquirido por no haber sido
ha sanado completamente; y que todos los artículos ó efectos, sean cuales vacunados. El uso de la vacuna se habia extendido y a por largo tiempo
fueren, que han estado en su habitación durante la enfermedad pueden en Turquía, y en 1718, una dama inglesa, llamada Lady Mary Wortley Mon-
trasmitir también el mal aun despues que han pasado meses. Por esta tague, al visitar Constantinopla, se convenció personalmente de la impor-
razón, no se debe permitir que el paciente esté en contacto con ninguna tancia de la vacuna. Tuvo el valor de consentir que se inoculara su propio
persona por lo menos hasta una semana despues que las costras todas se hijo, y esto sirvió de medio para intraducir el uso de ella en Inglaterra, de
hayan caido, y que la piel esté completamente sana; ni hasta que repetidas donde se etendió á varios puntos del Continente. Parece conveniente
desinfecciones y sahumerios destruyan tanto como sea posible todo el añadir, aunque 110 se relacione con lo que estamos hablando, que con el
efluvio que emane de su persona. Tocante á su ropa de cama, y á la que objeto de disminuir los estragos que originan ciertas enfermedades á muchos
ha usado, el método más eficaz para disinfeccionarlas es quemárlas; si esto animales domésticos, se ha acostumbrado en grande escala, inocular á un
es imposible, se deben desinfeccionar juntamente con las alfombras y animal sano con el virus de otro que está enfermo. En la segunda mitad del
muebles de la habitación, usando el " b r o m o " como será descrito bajo la siglo pasado, Eduardo Jenner, médico inglés, hizo un descubrimiento
cláusula de " Desinfecciones." importante sobre la misma materia; habia circulado la voz por largo
tiempo entre los aldeanos que ciertos individuos que habían contraído de
las vacas cierta enfermedad pustulosa (viruela-de-vaca), despues y a no
Viruelas que invaden á personas que han sido antes vacunadas. eran susceptibles al contagio de las viruelas. Por una serie de observa-
ciones durante más de viente años, Jenner investigó la verdad de este
Estas viruelas ménos malignas y peligrosas indican la enfermedad
hecho; averiguó que la enfermedad pustulosa que atacaba á las vacas podia
como ocurre en las personas que han sido ántes vacunadas, ó como
comunicarse al hombre solamente por el contacto, que el resultado era la
resultado de inoculación directa é intencional de un paciente acometido de
producción de unas ^cuantas vejiguillas parecidas á las de las viruelas, y
ellas. Como en estos dias esta última práctica ,se ha descontinuado,
que, con los individuos que se inoculaban de este modo, eran inútiles todas
el nombre que se da á esta clase de viruelas designa ahora una enfermedad
las tentativas que se hacían para inocularlos con el virus de las viruelas.
ménos peligrosas por vacuna previa. Son naturalmente viruelas, pres-
Jenner proclamó por el mundo este descubrimiento, y empezó á demos-
entan el mismo carácter, pero en un grado ménos intenso. En esta forma
trar publicamente la verdad de sus palabras. Su descubrimiento fué
es rara vez fatal la enfermedad y no ocasiona al individuo, en general y com-
calorosamente disputado y ridiculizado como lo han sido siempre y lo serán
parativamente, más que una leve indisposición. Las vejiguillas son usual-
los descubrimientos en la Inglaterra conservativa. Sin embargo, su uso
mente pocas y muy diseminadas; la fiebre es leve, los escalofrías y dolores
se extendió muchísimo por otros paises, aunque donde primeramente se
ménos severos. En verdad, muchos pacientes con viruelas de esta clase se
adoptó fue en America y en Austria en 1799. Aun antes de la muerte
quedan sorprendidos cuando les dice su médico que las tienen. Sin embargo,
de Jenner y a se habia adquirido la suficiente evidencia para convencer al
aunque el individuo mismo sufre muy poco, él es tan peligroso á otras
mundo, deque el descubrimiento de él era el mas grande é importante que
personas como si tuviera las viruelas malignas; él debe por esta razón
se habia registrado en los anales de la medicina. Los frutos de este
observar las mismas precauciones para la protección de los demás
descubrimiento importante y trascendental han sido, " salvar á un número
como si estuviera gravemente enfermo. Es probable que mucha
incalculable de personas, que si no fuera por la vacuna, hubieran muerto
parte de la diseminación de viruelas en nuestras grandes ciudades es
de una de las enfermedades mas asquerosas," y "evitar ademas, de una
debida, en gran proporcion, á estos casos de viruelas, por la razón que
manera incalculable, las marcas y algunos otros estragos que originan las
los que las tienen muchas veces no creen necesario el abandonar sus
viruelas, en caso que no sean fatales."
quehaceres.
'• Entre los bienhechores que ha habido en el mundo, ninguno ha
conferido sobre el género humano unos beneficios tan inmensos, evidentes el objeto es, el introducir la materia debajo de la piel, sin sacar sangre
y permanentes." — Flint. bastante que la haga correr. Un modo es, el hacer una serie de rasca-
Las investigaciones del siglo actual han demostrado lo correcto de la duras, 6 arañasos superficiales, lineal y trasversalmente, con una lanceta
creencia de Jenner sobre la identidad de las viruelas, y a en el hombre como mojada ántes en la linfa; ó se pueden hacer tales araños con una lanceta
en la vaca; y más, que los caballos y ovejas están sujetos esencialmente á la limpia y frotar sobre la superficie una pasta hecha de la costra. Otra
misma enfermedad, que puede ser comunicada de una especie á otra, 6 manera es el introducir la punta de la lanceta, sostenida paralela con el,
al hombre. La verdad establecida al presente es, que la inoculación de brazo, solamente lo suficiente parar depositar una partícula <5 porcion
una vaca con el virus de las viruelas, produce en ese animal las viruelas en pequeña de la linfa ó costra debajo de la piel, 110 introduciéndola bastante
una forma moderada, y que la inoculación de una persona con la materia á que produzca hemorragea. El sitio usualmente elegido — la super-
de tal animal, produce también viruelas moderadas, debido todo á la ficie del brazo — es preferible por muchas razones, no siendo la menor la
vacuna. Tocante á la importancia y al valor de la vacuna, no puede facilidad que proporciona para la subsiguiente inspección -de la costra en
haber, ni hay duda alguna; es verdad que hay en Inglaterra fanáticos que los años venideros. Es deseable vacunar en dos 6 tres puntos, para
desacreditan esta práctica, porque hay ejemplos en que la vacuna de un dar más proporcion á los buenos resultados. La edad en que se debe
individuo á otro ha resultado en la trasmisión, no solo de la materia virus, hacer la vacuna puede variar un poco, naturalmente, por las circunstancias.
sino de una enfermedad contagiosa. Se debe observar que aunque esto Si la criatura está en buena salud, la vacuna se le puede hacer al tercer
es posible, y que aunque hay algunos ejemplares autorizados y recon- mes de su nacimiento; si ha peligro especial de ser expuesto á las
ocidos, sin embargo, esto es tan raro, que casi no tiene importancia viruelas, la vacuna se puede hacer aun ántes; ó también, bajo estas
alguna; por ejemplo, Auspitz refiere solamente dos casos de tal tras- circunstancias, una leve indisposición del niño no debe impedir este
misión de enfermedad contagiosa en 12,000,000 de vacunas en Alemania. acto de protección. El período durante el cual una sola vacuna
Es evidente, ademas, que si el médico observa el cuidado necesario da protección contra las viruelas varia en extremo. Se conocen
en elegir la persona de quien toma el pus vacuno, no hay peligro ejemplos en que despues de una buena vacuna cuando muy joven, el
ninguno; y también, que no hay posibilidad alguna de tal trasmisión, si la individuo ha quedado sin susceptibilidad á la enfermedad ó á la vacuna
materia es obtenida directamente de la vaca. Hay, es verdad, ciertas subsiguiente; al contrario, se conocen otros casos en que las viruelas han
desventajas en emplear el virus de animal; la úlcera que produce es sido contraidas como á los tres 6 cuatro años despues de la vacuna.
comunmente más severa y dolorosa que la que produce el virus humano. Hablando en general» es deseable volverse á vacunar, cuando ménos,
E11 fin, la materia más deseable es sin duda la que es obtenida por una 6 cada cinco años; en casos de exposición extraordinaria á las viruelas —
dos trasmisiones de la vaca por medio de personas robustas. como durante las epidemias de esta enfermedad — este período puede
ser abreviado. Algunos médicos se someten á la vacuna cada año,
La vacuna puede hacerse con materia fresca, con materia seca, 6 usualmente sin buen éxito, aunque hay ocasiones en que la vacuna
finalmente, con la costra del brazo de una persona, <5 de la ubre de inesperadamente " prende." Es evidente que dada, se pierde, aunque
una vaca. La materia, técnicamente llamada linfa, puede ser extraída de mucho se puede ganar, pof» vacunarse á intérvalos no muy largos. Es
las vejiguillas del quinto al octavo, ó noveno dia, despues de la vacuna. también importante «que la vacuna se confie á personas competentes.
La linfa se deposita generalmente en puntas de marfil, ó en cañón de Aunque es una operacion tan sencilla, requiere, sin embargo, bastante prác-
plumas; pero tratada de esta manera, tanto esta, como la costra del brazo, tica para insertar la materia debajo de la piel sin causar la salida de
pierden su poder específico c o m o en un mes. Para conservar este poder, sangre bastante que se lleve la linfa. Y también, la calidad del virus es de
la linfa se fuerza dentro de tubos capilares y se sella; también ha sido toda importancia, y debe ser aprobada por una persona competente.
conservada por la mezcla de glicerina y agua. El mejor método, siendo Mucho del descontento consecutivo á la vacuna, resulta sin duda, de que
el más seguro, consiste en trasmitir la linfa de un brazo á otro; de este, la operacion no se ejecuta bien, ó que la materia usada no es de buena
modo, también, es posible inspeccionar el origen, y evitar la trasmisión calidad.
de cualquiera enfermedad contagiosa. Para su introducción al sistema, se
han usado varios métodos; el modo exacto no es importante, porque " A l tercer dia despues de la vacuna (la operacion siendo usualmente
ejecutada cerca de la inserción del músculo deltoides) puntos encarnados,
de la cicatriz en compartimientos, es también un carácter importante.
un poco alzados — esto es, pequeñas pápulas — aparecen en los sitios
Hay una creencia predominante entre los médicos, que está sostenida por
donde se insertó el virus de la vacuna. A l cuarto dia las pápulas están
ciertas observaciones, y es que se aumenta la seguridad contra las viruelas
más desarrolladas y encarnadas. A l quinto se descubren vejiguillas. Las
por varias inoculaciones al mismo tiempo; en otras palabras, que la pro-
vejiguillas se aumentan, presentando una apariencia umbilicada, y al octavo
tección se aumenta con el número de vejiguillas formadas al número de
dia consiguen su completo desarrollo, estando levantadas de dos á tres
cuatro ó cinco. Simón cuenta, que de cerca de 6000 casos de viruelas
líneas, y midiendo una tercera parte de una pulgada de diámetro. Las
contraidas despues de la vacuna, las muertes entre los que aseguraban que
vejiguillas, como las de las viruelas, son multilocal (llanas en las cimas),
habían sido vacunados, pero que no mostraban cicatriz alguna, eran 2 r]
y contienes un líquido trasparente y glutinoso, llamado la linfa de la
por ciento; entre los de una cicatriz, por ciento; entre los de dos
vacuna. Al séptimo ú octavo dia aparece una areola encarnada, que se
cicatrices, 4 por ciento; entre los de tres cicatrices, i | por ciento; y entre
extiende de una á tres pulgadas alrededor de las viruelas, aumetándose
los de cuatro ó más cicatrices, f por ciento. Es una creencia general
el encarnado hasta el nono ó décimo dia, y el contenido de las vejiguillas
entre los médicos, que la vacuna produce más poca seguridad contra las
volviéndose más ó ménos purulento. Entonces hay, generalmente, una
viruelas en estos dias, que ochenta años h a ; y se supone que la explica-
poca de fiebre, con algún dolor local y picazón; las venas del brazo se hin-
ción de esto, consiste, en el uso general del virus humanizado — esto es,
chan, y las glándulas del sobaco pueden hacerse más grandes y sensibles.
virus que ha pasado por varias personas desde que salió de la vaca, y que
A l décimo 6 undécimo dia la fiebre desaparece, y se disminuye el encar-
por esta razón está algo degenerado. Esta creencia ha inducido el empleo
nado alrededor de las viruelas. Pronto aparece una mancha oscura en el
general del virus animal, y el establecimiento de numerosos almacenes
centro, y se extiende gradualmente sobre todas las viruelas. Las pústulas
para esta materia. Que la vacuna debiera ser una práctica universal, es
se secan, y al décimoquinto dia se convierten en costras duras y negras,
indisputable, aunque podrá haber individuos que sin estar vacunados,
que se caen, ordinariamente, al vigésimoquinto dia despues de la vacuna.
nunca hayan contraído las viruelas; pero también hay individuos que
Durante al progreso de la afección de la vacuna, se observan algunas veces,
nunca sufren del cólera, ni de la fiebre amarilla. La seguridad de unos
en otras partes del cuerpo, vejiguillas, con el carácter distintivo de las
cuantos, no cambia la realidad de que la vasta mayoría es susceptible, y
viruelas-de-vaca. E s probable que estas sean causadas por el paciente
que la vacuna proporciona protección.
rascándose las vejiguillas del brazo, y llevando de este modo, linfa con
virus en las uñas, á partes donde, en consecuencia de las rascaduras en la
piel, se vacuna él mismo. Viruelas Locas.
" Los experimentos prueban que entre el cuarto, noveno ó décimo dia, Esta enfermedad, técnicamente conocida como variedla, es algún
se pueden multiplicar á voluntad las vejiguillas características, revacunando tanto insignificante, porque rara ves es fatal. Es casi limitada enteramente
con la linfa de las vejiguillas producidas por la primera vacuna. Cica- á los niños, aunque se conocen casos en que personas mayores también,
trices permanentes indican la situación de las viruelas de la vacuna. Si han sido afectadas. Es en sumo grado, una enfermedad pestilente, y es de
las vejiguillas han seguido un curso regular, y no ha habido ulceración presumir que se extiende solamente por contagio.
subsiguiente, la cicatriz es característica, y presenta gna serie de compre-
siones ú hoyos, cada cual representando el sitio de una de las cavidades Síntomas. — La aparición de la erupción es generalmente prece-
que ocupaba una vejiguilla de la vacuna." — Flint. dida por un leve desorden de la constitución en el espacio de veinticua-
ro horas. H a y alguna calentura, posiblemente también náusea y vómitos.
El sarpullido ordinariamente aparece primero en el cuerpo, y despues
Varios de estos caractéres distintos son importantes, como indicando
en la cara y cabeza. Su carácter difiere el de la erupción de las viruelas,
una vacuna que ha salido bien, y como una prueba permanente de la
porque desde el principio consiste en vejiguillas (ampollas), y no de pápulas
operacion. Así, al cuarto dia, debe haber una elevación pequeña y en-
duras (granos). A l quinto ó sexto dia las vejiguillas se empiezan á secar;
carnada; efta se debe convertir al quinto en vejiguilla, y comprimirse
entonces pueden ser tan grandes como guisantes pequeños, y están rodeadas
en el c e n t r o — u m b i l i c a r s e — al décimo ó undécimo dia. Las costras no
de un márgen encarnado. Pronto «e convierten en costra y se caen,
se deben ca?r ántes de los dias décimoctavo ó vigésimo. L a separación
el virus. Pero no puede asegurarse que la exposición al contagio invariable-
rara vez deja cicatrices. Frecuentemente aparece una segunda cantidad
mente produce la enfermedad, pudiéndose decir otro tanto de todas las
de vejiguillas durante los tres primeros dias.
enfermedades infecciosas. La enfermedad se desarrolla no solamente por
la exposición al contagio, sino también por la predisposición que exista
Tratamiento.— La indisposición que causa esta enfermedad es
en el individuo para contraerla. Parece ser cierto, sin embargo, que la
tan leve que no necesita sino un tratamiento simple y casero. Todo lo
escarlatina no es tan contagiosa como otras enfermedades análogas, pues
que se necesita dar al enfermo es un purgante salino como el citrato de
sucede con frecuencia que en una familia donde hay vários niños que viven
magnesia, lavatorios de esponja y hacerle guardar una dieta ligera. Es
y habitan bajo el mismo techo, uno se contagia y sufre la enfermedad, y
prudente aislar á la criatura para evitar que se contagien los demás. En
los otros no. Este precedente ha hecho abrigar dudas á algunos médicos
el tratamiento de las viruelas locas lo más esencial es no confundirlas con
acerca del contagio de la escarlatina; pero debe tenerse presente que hay
las viruelas malignas. Este equívoco lo han sufrido muchas veces aun los
precisamente el mismo motivo para dudar del contagio de todas las
mismos facultativos por formular su opinion antes de que se hayan manifes-
enfermedades infecciosas, pudiéndose citar casos análogos, aunque no tan
tado los signos característicos de ambas enfermedades. Dos cosas pueden
numerosos, que se han observado en cada una de dichas enfermedades.
reconocerse, aun por aquel que no sea médico; en las viruelas el sar-
El virus específico de la escarlatina, lo mismo que el de ciertas y determi-
pullido empieza como pápulas duras, las cuales no se vuelven vejiguillas
nadas enfermedades infecciosas, conserva el poder de producir la enfer-
sino despues de pasados algunos dias; en las viruelas locas el sarpullido
medad por algunos meses, pudiendo trasmitirse á la ropa de los asistentes
presenta estas vejiguillas desde el principio. En las viruelas las vejiguil-
y á las personas que visiten al paciente. Esta enfermedad rara vez ocurre
las presentan el signo de la umbilicacion, lo cual no sucede con las
dos veces en el mismo individuo, siendo, no obstante, mas frecuente la
viruelas locas.
repetición en la escarlatina que en el mayor número de las otras fiebres
La Escarlatina. eruptivas, habiéndose conocido casos en que el mismo individuo ha sufrido
La enfermedad llamada técnicamente escarlatina se distingue por una la enfermedad tres veces. Dicha enfermedad ocurre con más frecuencia
gran diversidad de síntomas, asi como por su mayor ó menor gravedad. en el tercero y cuarto año de la vida, disminuyéndose, según parece, la
El ataque cuando es benigno es relativamente insignificante en sus resul- posibilidad de contraerla despues del quinto ano, desconociéndose casi por
tados, mientras que cuando es muy fuerte, es una las enfermedades mas completo entre las personas mayores. Durante el primero y segundo año
temibles y destructivas que se conocen. En el tratamiento de esta enferme- de la niñez la predisposición es muy poca, pues se ha observado que los
dad, los médicos distinguen generalmente tres variedades, según el grado casos de escarlatina á esa edad son muy graves. También se refieren
de gravedad que presenta, y según las complicaciones que vienen en la casos en que el feto ha contraído la enfermedad en el seno de la madre,
garganta. Estas variedades se clasifican como " escarlatina simplex, es- aunque semejantes casos no son tan frecuentes en esta enfermedad como
carlatina anginosa y escarlatina maligna. Se debe tener presente, sin em- en la viruela.
bargo, que estas diversas especies no son distintas enfermedades, sino
solamente nombres con que se designan las diferentes maneras con que se
Síntomas. — El periodo de incubación, propiamente llamado, es
manifiesta la misma enfermedad.
decir, el intervalo entre la 'exposición y la primera manifestación de la
enfermedad, es mas corto en la escarlatina que en el mayor número de las
Causas. — L a escarlatina, como las otras enfermedades contagiosas,
fiebres eruptivas. Por lo general la afección puede determinarse del
parece que la origina un veneno ó virus específico de cuyo género
segundo al quinto dia, y á veces no puede diagnoscarse hasta el sexto día.
no estamos exactamente informados. L o mismo que dichas enfermedades
Durante este intervalo, despues de estar expuesta la persona al contagio
parece que solamente se puede adquirir por medio del contagio con
ocurre por lo regular un escalofrío notab»*pero este no es un síntoma carac-
alguna persona que esté atacada^e esa enfermedad; es cierto que algunas
terístico. Los vómitos suelen ser otro síntoma ordinario que rara vez deja de
veces no se puede determinar cuando tuvo lugar el contagio, y parece
presentarse en los niños. En muchos casos los niños se quejan de la garganta
que la enfermedad ha venido por si sola; sin embargo debe tenerse
y de cierta dificultad para tragar, por mas que este tampoco suele ser un sín-
presente que la escarlatina asi como las viruelas, puede comunicarse
toma preciso. En tal caso la garganta aparece muy encarnada y se inflaman
por medio de la ropa, ó de los muebles que hayan sido impregnados con

las glándulas al ángulo de la quijada. Los otros síntomas varían con la que presentan la apariencia de una fresa; por eso se le da el nombre de
intensidad del ataque. En algunos hay fiebre intensa, dolor de cabeza, lengua de fresa, que es una aspecto característico de esta enfermedad.
y postración general, quizas aun delirio. A l contrario, puede no haber En la escarlatina, la aparición de la erupción no está acompañada,
otra indicación de afección de la constitución, sino una leve fiebre. como en las viruelas, por la cesación de la fiebre; al contrario, los sínto-
Este período de invasión comunmente dura solo veinticuatro, ó á lo mas de la constitución del paciente frecuentemente se aumentan; el grado
más, cuarentaiocho horas. A l segundo dia aparece un salpullido de color de fiebre es más intenso durante el período eruptivo de la escarlatina que
escarlata brillante, generalmente extendiéndose sobre la superficie entera. en ninguna de las otras fiebres eruptivas. Durante este período, también
Aunque esto ocurre generalmente, algunas veces sucede que el sarpullido ocurren los más graves síntomas mentales y constitucionales; el delirio
se apercibe primero en la cara y cuello. Este aparece al principio en prevalece, y las convulsiones (en las criaturas) son muy comunes; por eso
puntitos ó manchitas diminutas encarnadas, que pronto se unen, formando se necesita el cuidado más grande por parte de los asistentes; pues los
como parches de forma irregular; aun en estas agrupaciones, se puede ver pacientes frecuentemente se hacen daño, y aun se precipitan por las ven-
al inspeccionarlas muy cerca, que el encarnado no es uniforme ni continuo, tanas durante el delirio.
sino que consta de una masa de puntos diminutos de un color encarnado L a erupción ordinariamente dura cuatro ó seis dias, aunque esto tam-
oscuro, mientras que la piel intermedia está teñida de un encarnado ménos bién puede variar. De cincuenta y un casos referidos por Jenner, en uno
subido. El color desaparece con la presión del dedo, y se pueden hacer de ellos desapareció el salpullido al quinto dia de la enfermedad; en tres,
líneas blancas trazándolas sobre la superficie con un lápiz 6 las uñas. E . al sexto dia; en cinco, al séptimo dia; en trece, al octavo dia; en ocho, al
encarnado es generalmente más subido y constante en las partes donde la décimo dia; en cuatro, al undécimo dia, y en dos casos, al décimotercio,
piel es más fina y delicada — en la superficie de la cara, de las piernas, y décimocuarto, y decimosexto, respectivamente.
en los codos. Algunas veces la superficie entera está encarnada de con-
tinuo, produciendo la apariencia que ha sido comparada á la de una
langosta hervida. La superficie está generalmente suave, pero se pueden Periodo de la descamación. — Como al sexto dia el salpullido
sentir á veces unas elevaciones diminutas. Otras veces pueden hallarse empieza á desaparecer, y en los dias que siguen, la superficie de la piel se
esparcidas por la piel pequeñas ampollas acuosas. cae en forma de escamas, generalmente pequeñas como salvado, aunque
algunas veces en pedazos grandes; realmente, la piel completa de uno
El paciente se ve comunmente molestado por u.na sensación de picazón
de los dedos de la mano puede desprenderse como el dedo de un
general, que puede aumentarse hasta causar dolor; la piel está aigun tanto
guante. Esta descamación puede durar de seis á doce dias, ó por varias
inflamada, lo que el paciente comprende al querer cerrar las manos, ó po-
semanas.
ner los pies en el suelo. Como igualmente hay gran diferencia en la inten-
Tal es la historia de un caso común y sencillo de la escarlatina, sin
sidad de las erupciones de la piel, lo mismo puede variar en extremo el
complicaciones; sin embargo, un gran número de casos, sencillos ó graves
mal de garganta; algunas veces parece que la dificultad completa está con-
durante la enfermedad original, están acompañados de complicaciones
centrada en la garganta. En todos los casos, probablemente, hay más ó
que son frecuentemente más graves en la permanencia de sus efectos que
ménos inflamación de las agallas, y generalmente, un deposito blanquizco
ningún otro característico de la enfermedad. Entre estas complicaciones
sobre su superficie; en los casos más graves, la inflamación de la garganta
se cuentan las graves afecciones de la garganta. Estas son tan comunes
es tan grande que impide al paciente que trague otra cosa que líquidos, y
que una clase de la enfermedad se ha llamado, en consecuencia, escarla-
esta inflamación puede aun causar dificultad en la respiración, de modo que
tina anginosa. En casos que probablemente se consideran algunas
la voz puede adquirir un gangueo nasal. Algunas veces hay un flujo de
veces como de difteria, la inflamación y ulceración de la garganta y la
sangre dentro y sobre la superficie de la garganta.
dificultad en la respiración son tan grandes, que concentran toda la aten-
La lengua generalmente presenta cierta apariencia característica de
ción en esta parte del cuerpo. El salpullido es generalmente leve y se
la escarlatina; está frecuentemente salpicada de puntos salientes encar-
puede descuidar. Las agallas se ponen enormemente grandes, ulcera-
nados, y parece como si la hubiesen polvoreado con arena roja. Más
das, cubiertas con una película oscura ó membrana falsa, y frecuente-
adelante el sarro de la lengua desaparece, dejando su superficie limpia
mente producen una gran cantidad de materia; en estos casos, las glándu-
y encarnada, y los puntos antes descritos están ahora tan voluminosos
las alrededor del ángulo de la quijada están muy dilatadas, y algunas
veces se convierten en apostemas, que se abren espontáneamente ó hay
que abrirlas. Otra complicación, que suele ocurrir particularmente en estos
casos severos de garganta, es la sordera, en parte, ó completa. La razón
de esto es, que la cavidad de la oreja está unida con la garganta por medio
de un canal huesoso; este canal es por donde se trasmite el aire de la
faringe al tímpano; es como una pulgada y media de largo, y se dirige
hacia abajo y al interior de la faringe; es parte huesoso, y parte cartilagi-
noso en su textura. La inflamación algunas veces puede extenderse, y
frecuentemente se extiende de la garganta al interior, y por este canal
hasta el centro del oido; el resultado es la formación de materia, una apos-
tema, en el oido, y la consecutiva pérdida de ese órgano. En algunos
casos, se puede recobrar la facultad de oir hasta cierto grado, aun despues
que ha ocurrido supuración. Algunas veces la enfermedad local en la
garganta es tan violenta, que causa gangrena en esta estructura, y se puede
extender aun á la boca. También puede causar una muerte pronta la
gran inflamación de la laringe (parte superior de la traquea). Algunas
veces, también, la membrana que rodea los sesos, y aun estos mismos, se
inflaman, resultando más ó ménos un desarreglo de facultades mentales.
Por la misma causa puede provenir parálisis de la cara ó de los ojos, re-
sultando una grave disminución de la vista:

Una de las complicaciones más frecuentes y graves de la escar-


latina, es la inflamación de los ríñones. Parece, en verdad, que esto casi
se debe considerar como una parte esencial de la enfermedad, aunque
en muchos casos los ríñones vuelven á su estado natural, despues que
la fiebre desaparece. La complicación
con la inflamación de los ríñones
es indicada por la inflamación de la piel — hidropesía — generalmente
notada primeramente debajo de los ojos, y despues extendiéndose sobre
la cara, tronco del cuerpo, y sus extremidades. Un cierto grado de
hidropesía es en general natural en la escarlatina, ménos en los casos más
benignos, y es frecuentemente uno de los últimos síntomas en desaparecer.
Pero la hidropesía que subsiste por algún tiempo despues de la conva-
lecencia, generalmente indica-una seria inflamación de los ríñones. Esta
inflamación puede existir sin poderse notar hidropesía, y bajo estas cir-
cunstancias, puede solamente ser descubierta por el examen microscópico
y químico de la orina. En todos los casos de escarlatina, el doctor
debe informarse de la condicion de los ríñones, examinando la orina;
porque todo puede seguir muy bien, y el paciente, sin embargo, sucumbir
á esta enfermedad de los ríñones, aun cuando parezca estar cercana la con-
valecencia. En todos los casos en que despues de la apariencia de la
erupción, el paciente tiene reptidas convulsiones, ó reposa embotado y
sin sentido, se puede encontrar la clave de este estado, en la condicion de
los ríñones.

Escarlatina Maligna.

Bajo este nombre se designa una afección que algunas veces no pre-
senta apariencia alguna de escarlatina, pero que se reconoce por tal, por
su aparición entre las criaturas durante una epidemia de esta enfermedad.
El paciente parece agobiado por un agudo envenenamiento, reposa pos-
trado, quizas sin sentido, y con las extremidades frias. Ordinarimente no
hay fiebre; generalmente la muerte ocurre en pocas horas antes de la
aparición de la erupción ú otros síntomas de la escarlatina.
También hay casos en que la afección de la garganta, aspecto ge-
neral é historia del paciente, indican que la enfermedad es escarlatina, aun-
que puede ser que no aparezca el característico sarpullido; y hay otros
casos todavía en que el sarpullido podrá ser insignificante, mientras que
la piel está encarnada como en manchones por el flujo de sangre en su
estructura.
Un síntoma característico de la escarlatina, que se distingue de todas
las otras enfermedades eruptivas, es el sarpullido; despues que se ve este
unas cuantas veces, es generalmente fácil de conocerla en adelante. La
escarlatina es particularmente fácil de equivocar con el serampion ; se men-
cionarán más adelante varios puntos de distinción, y será suficiente ahora
llamar la atención hacia algunos particulares; la brevedad del período de
la invasión (uno 6 dos dias ántes de la aparición de la erupción) ; la inten-
sidad de la fiebre; la presentación de la dificultad en la garganta ántes que
el sarpullido sea visible en la piel; y la obstinación de la fiebre despues
que el sarpullido ha salido. Las dificultades en reconocer esta enfermedad,
ocurren en casos benignos, en que la erupción es muy sencilla, sin ningún
mal de garganta; también en los casos de escarlatina anginosa en que hay
poca 6 ninguna erupción, pero afección severa de la garganta. En algu-
nos de estos casos, aun el médico de experiencia puede verse forzado á de-
cidir por circunstancias locales — como por ejemplo, el predominio de
una epidemia de escarlatina.

Tratamiento Con nuestros medios actuales, no tenemos el de


acortar la escarlatina, más que cualquiera, otra de las enfermedades infec-
tivas. La observación hecha para el tratamiento de una, sirve para todas,
el objeto es de sostener y precaver al paciente de los estragos de la
enfermedad. En los casos benignos ordinarios de la escarlatina, no es
necesario un tratamiento formal; se deben administrar á los niños propiamente. En tales casos, lo mas conveniente es un purgante enérgico
varias veces al dia, baños de agua caliente, ó esponjearlos con la misma; y la aplicación de los lienzos húmedos.
también se les puede dar cada cuatro horas (si la criatura es de tres ó mis H a y casos también en que no hay señales de inflamación en los ríñones
años) media cucharita de las de té, de espíritu dulce de nitro; si hay con- hasta despues que empieza la descamación; asi es que puede notarse la
stipación, se le puede dar un laxante salino. hidropesía una semana ó dos despues que ha pasado la crisis de la enfer-
Una de las cosas molestas, es el tratamiento de la afección de la gar- medad. Sin embargo esto no debe de considerarse como un indicio de
ganta. Afortunadamente, esta no existe en muchos casos, sino muy leve; que el enfermo ha contraído un nuevo costipado; pues generalmente esto
para ellos el antiguo remedio de ácido muriático y miel en partes iguales no es sino un periodo de la misma enfermedad^
paja hacer gárgaras (diluidos con agua) puede ser suficiente. En casos
más graves, es necessario limpiar la garganta varias veces al dia, con
cepillos de pelo de camello, ú otros instrumentos semejantes. Despues de
hacer gárgaras con agua ó una solucion de ácido carbólico (una parte para
El Sarampión.
veinte de agua) se puede pasar el cepillo por las superficies parduscas,
Esta enfermedad, que también se conoce con el nombre de morbili y
quitando cualquiera partícula que se pueda fácilmente desprender; despues
rubéola? es de mucha menos importancia en cuanto á que la vida corra un
de esto, se moja un cepillo limpio en una solucion de nitrato de plata (un
peligro inmediato, que las viruelas ó la escarlatina. Sin embargo el
grano á la onza de agua) y se pintan las partes ulceradas. Estos casos
sarampión suele traer complicaciones de tal consideración para la salud y
de garganta también se alivian frecuentemente por la aplicación de paños
energia del enfermo que es necesario, no obstante concederle una regular
fríos al cuello, cambiados con mucha frecuencia.
importancia Ademas, es muy importante poder distinguir el sarampión en
Si la fiebre es muy fuerte, y son marcados los síntomas mentales, se virtud de la semejanza que tiene esta enfermedad con la escarlatina, y á
notará grande alivio con el uso del arropamiento mojado. Para lo cual se consecuencia de esto, resulta la facilidad que hay en confundir una con otra.
puede esprimir una sábana que se haya sumergido en agua á la temperatura El periodo de la incubación, es decir el tiempo que trascurre desde el
de 70 grados Fahrenheit. El paciente completamente desnudo se envuelve contagio hasta que se presentan los primeros síntomas, es de diez á quince
en esta sábena, y se cubre con varias mantas; en el curso de media hora, dias; entonces viene el periodo de la invacion. A l principio de la enfer-
mas ó ménos, el individuo generalmente suda copiosamente, se siente muy medad parece un fuerte costipado ó catarro epidémico. El individuo
refrescado, y frecuentemente goza de un sueño tranquilo. Esto se puede estornuda repetidas veces, y las narices secretan un fluido acre; los ojos
hacer dos ó tres veces al dia; no hay peligro de que " se meta el sarpul- generalmente se inflaman y se ponen encarnados y llorosos. Hay también
lido," según la preocupación popular. mal de arganta, ronquera y una tos seca y dolorosa. A l mismo tiempo el
En los casos mas graves ó complicados ó nó, por afecciones de la enfermo suele sentirse como friolento y aun pueden venirle algunos sacudi-
garganta, una cosa importante es el administrar al paciente alimentos mientos, pero rara vez un escalofrío muy marcado. Por lo general
ligeros y nutritivos. A l alimento general — leche, huevos, y caldo — se empieza entonces una fiebre menos intensa que la de la escarlatina, el
deben añadir bebidas alcohólicas de alguna clase, (como huevos con leche apetito disminuye y puede haber nausea y vómitos; comunmente sigue
batidos con algún espíritu) ó sea ponche de leche. Del mismo modo es la debilidad y la languidez. En las criaturas pueden presentarse síntomas
prudente administrar quinina con regularidad; para una criatura de tres más marcados, como convulciones y sangre por la nariz; algunas veces
años, la dosis puede ser de medio á un grano, cuatro veces al dia. esta enfermedad comienza también con un ataque de croup falso.
Otra indicación en el tratamiento de la escarlatina, es la picazón que Despues de algún tiempo, que según la regla general suele variar
atormenta al paciente. Un remedio popular, pero no particularmente entre cuatro dias poco más ó menos, despues que comenzaron los síntomas,
deseable,consiste en untar la piel con manteca de cerdo; un sustituto pre- viene el periodo de la erupción. Generalmente el sarpullido se ve primero
ferible es, una solucion de glicerina con agua ó agua de rosa ó colonia en la frente y en las sienes, extendiéndose despues rápidamente por la
una parte de glicerina á cuatro de agua de rosa. En caso de desarreglo cara y el cuello. A las cuarenta y ocho horas y a están cubiertos todo el
mental — estupor, delirio ó convulsiones — el origen de la dificultad cuerpo y las extremidades. Es de notarse que la extensión del sarpullido
es frecuentemente la falta de los ríñones en desempeñar sus funciones en el sarampión es menos rápida que en la escarlatina y en las viruelas.
El salpullido empieza por unas manchitas pequeñas y encarnadas, intervalo que trascurre desde los primeros síntomas hasta que aparece el
que se parecen á las del salpullido de la escarlatina, con la diferencia de salpullido, la afección de los ojos y de los conductos de la nariz, y de la
que el encarnado es menos subido; además, el salpullido del sarampión respiración, la presencia de la erupción, primero en la cara, y extendién-
tiene la forma de manchones ó medias lunas. En ese periodo las manchas dose gradualmente sobre todo el cuerpo el color encarnado oscuro del
se asemejan á los granos de las viruelas, antes que se formen las vejiguillas, salpullido, y por fin, la manera con que están esparcidas las manchas cir-
pero al tocarlos, no se sienten como perdigones debajo de la piel; mas culares y en formas de medias lunas. Es imposible hacer el diagnóstico
bien parecen piquetes de pulga. A s i como en la escarlatina, la erupción de la enfermedad antes que aparezca el salpullido, y por esta razón,
viene acompañada de mucha comezón, y aun puede caer inflamación en la cuando no aparece el salpullido, es casi imposible formar un diagnóstico
piel, sobre todo en la cara. No es raro encontrar entre las vejiguillas unas exacto de la enfermedad.
manchas de color encarnado oscuro. La fiebre continua hasta el cuarto
Tratamiento. — Para el tratamiento del sarampión se pueden
dia, despues que aparece el salpullido, y entonces, tanto la fiebre como el
seguir las mismas indicaciones que se han dado para el tratamiento de
salpullido van desapareciendo. Este último comienza á desaparecer en
los casos benignos de escarlatina, con la diferencia de que en el sarampión,
la cara primero.
rara vez hay necesidad de acudir al tratamiento especial que se indicó
Durante la erupción, continúan casi todos los síntomas que existían
para la garganta. Los fomentos frios en los ojos, son algunas veces
antes de que apareciera el salpullido; es decir, la inflamación y destilación
necesarios; para la tos se pueden administrar algunas gotas de Paregó-
de los ojos, la nariz y la garganta.
rico. Las indicaciones más usuales son aquellas que se han dado al tratar
antes, sobre las complicaciones. Hay una, sin embargo, que requiere
Período de la Descamación. — Se requieren generalmente de un cuidado especial, y esta es, la propensión á la consunción, la que, en
cuatro á ocho dias, para que desaparezca la erupción, y venga la desca-
algunos casos, parece como consecuencia de la enfermedad. Esto debe
mación de la piel. Este último procedimiento no es igual al de la escarla-
tenerse presente para el tratamiento del enfermo despues del sarampión.
tina, pues las escamas son pequeñas y no se desprenden en girones. La
fiebre que habia durante la erupción comienza á disminuir, pero la tos y
la inflamación de los ojos, pueden continuar por algunos dias más. Roséola.
Tal es la descripción de un caso común de sarampión. Hay alguna Esta afección, á la que algunas veces se le llama, sarampión falso,
variación cuando por algunas complicaciones se agrava la enfermedad. no es de gravedad alguna, pero se le concede alguna importancia, porque
Aunque las afecciones de los ojos, de la nariz y de la garganta, se pue- es necesario no confundirla con la escarlatina, ó con el sarampión.
den considerar como uno de los síntomas característicos de esta enferme- La erupción en esta enfermedad, viene, por lo general, precedida por
dad, no siempre suelen presentarse; y hay ocasiones en que aunque se un dia ó dos de cierto desarreglo en la constitución del enfermo, dolor
desarrolle imperfectamente el salpullido peculiar de esta enfermedad, es de cabeza, pérdida del apetito, y algunas veces nauseá y vomito, un leve
sin embargo sarampión. También los casos graves de sarampión, se sue- escalofrío, y algo de calentura. A l fin aparece la erupción en forma de
len caracterizar, como los de la escarlatina, es decir, por el flujo de la manchas de color rosado, las que no se levantan en forma de granos, y
sangre en las venas, de lo cual resultan sparcidas en la piel unas manchas desaparecen momentáneamente á la presión del dedo; aparece más co-
de un encarnado oscuro. munmente en el tronco del cuerpo que en la cara, y generalmente no dura
Una de las complicaciones más frecuentes en los casos de sarampión, más de dos dias.
son las afecciones obstinadas de los ojos y de la laringe, asi como una Desde luego se le puede distinguir de la escarlatina y del sarampión,
fuerte inflamación en los pulmones; suelen venir, aunque con menos fre- porque nunca se presenta la complicación de la inflamación de los ojos ni
cuencia, algunos ataques de difteria y de croup. Otra de las complicaciones de la nariz, ni hay mal de garganta; además el salpullido de esta enfer-
que suelen presentarse, es la sordera, la cual reconoce por causa la misma medad, se distingue fácilmente del de las otras enfermedades que se han
que se mencionó al tratar de la escarlatina. nombrado; no requiere tratamiento alguno.
Los datos mas inequívocos que distinguen á esta enfermedad de la es- L a siguiente tabla pone de manifiesto la diferencia que hay
carlatina y de las viruelas, son la duración del periodo de incubación, el entre los síntomas de las viruelas, la escarlatina y el sarampión:
104 ENFERMEDADES DE LA CONSTITUCION.

El Sarampión. La Escarlatina. La* Viruelas.

E l periodo que pasa entre la expo- E l periodo entre la exposición al E l periodo entre la exposición al
sición al contagio y el principio de contagio y el principio de la enfer- contagio y el principio de la enfer-
la enfermedad es generalmente de medad es variable, frecuentemente medad puede variar de cinco á veinte
siete á catorce dias. de tres á seis dias, pero puede ser dias, y ordinariamente diez dias.
de algunas semanas.

L a fiebre es moderada; no se au- La fiebre es intensa; continua sin L a fiebre por lo común es fuerte;
menta, pero frecuentemente dis- interrupción desde que aparece la es menos intensa cuando aparece la
minuye cuando aparece la erupción. erupción. erupción.

La erupción aparece al cuarto dia, El sarpullido aparece al segundo L a erupción, aparece al tercero ó
primero en la cara y el cuello; gra- dia, primero en el cuello y el fecho ; cuarto dia, y es visible primero al-
dualmente se extiende en dos dias se extiende sobre todo el cuerpo rededor de la boca y en la frente.
sobre el resto del cuerpo. rápidamente, las c o h o 6 diez horas.

L a erupción parece c o m o remien- El sarpullido se extiende uniforme E l sarpullido consiste al principio


dos en forma de medias lunas. Es- sobre la piel, sin partes de piel sana en granos, que se vuelven al dia
tando s a n a la piel de los intermedios. en los intermedios. siguiente ampollas acuosas. A l fin,
estas ampollas se vuelven blancas y
E l sarpullido dura cinco dias; al L a erupción dura de seis á siete se hunden en el centro (se umbili-
fin de este término la piel á veces se dias, cuandoempiezaá descortezarse fican).
d e s c o r t e z a en escamas muy Jiñas. en grandes copos.

L a l e n g u a está cubierta de sarro, L a lengua está cubierta con nu- L a lengua está muy cubierta de
V encarnada en los filos. merosas puntas encarnadas, finas, sarro, v frecuentemente inflamada.
que le dan el nombre de " lengua de
fresa."

Se presenta generalmente, destila- Rara vez se nota bronquitis ó N o hay destilación en los ojos y
ción en tos ojos y la nariz, y viene destilación en los ojos v la nariz. la nariz, y rara vez viene la bron-
bronquitis. quitis.

No ex fracuente el mal de gar- Siempre hay mal de garganta. Con frecuencia hay mal de gar
ganta. ganta, pero no tan marcado c o m o en
la escarlatina.

E l entendimiento no se afecta. E l entendimiento se afecta gener- E l entendimiento se afecta fre-


almente ; puede haber delirio y con cuentemente ; puede ocurrir el delirio
vulsiones. y convulsiones.

N o h a y fiebre secundaria ; des- N o hay fiebre secundaria. La fiebre secundaria siempre apa-
pués q u e una vez ha desaparecido rece despues que el sarpullido ha sido
la primera fiebre, que sucede durante aparente por algunos dias.
el s e g u n d o ó tercero dia despues que
aparece el sarpullido, no hay más
fiebre.

A l sarampión con frecuencia le A la escarlatina sigue con frecu- A las viruelas, generalmente no
sigue u n a bronquitis crónica, con- encia la enfermedad "Brig/it " de Ies siguen otras enfermedades, aun-
s u n c i ó n , é inflammacion de los ojos. los riñones, hydropesia, inflamación que las pústulas pueden ser de fatal
de los ojos, sordera, y crecimiento resultado para la vista; igualmente
de las glándulas alrededor de la gar- las cicatrices, pues desfiguran la
ganta^; algunas veces vieue la par- piel.
álisis.

La Difteria.
Despues de las fiebres esenciales la difteria es una de las afecciones
más frecuentes é importantes. La difteria tiene, á menudo el caracter
de epidémica, y en los intervalos entre estas epidemias es siempre más
T •

I.A DIFTERIA. IO5

ó menos predominante. Por el contrario de las otras enfermedades con-


tagiosas, en esta no influyen las medidas higiénicas de costumbre; ataca á
todas las personas, y en todas las estaciones del año. Se supone que
tanto la Emperatriz Eugenia, como Washington, fueron atacados durante
las epidemias de esta enfermedad.
Si bien es cierto que esta enfermedad puede presentarse de una
manera inesperada, sin embargo es también cierto, que muchos de los
casos, si no la mayoría, y que tanto los médicos como los profanos reputan
como difteria, no tienen derecho á este nombre; porque la difteria ataca á
la persona en todo su sistema, manifestándose, es verdad, con inflamación
de la garganta, como uno de sus síntomas generales, pero de ningún modo
se localiza esta inflamación en la garganta ni en otro sitio; por esto se dice
que la difteria ataca á todo el sistema. No todos los casos en que se
inflama la garganta, y que se pone encarnada, ó que aparecen unos puntos
blancos en las amígdalas, tienen que ser forzosamente difteria; en realidad
pocas veces presentan todos los síntomas de tal enfermedad. Es cierto
que puede haber casos benignos, en que los síntomas no son tan pronun-
ciados, y que hagan creer que el enfermo no tiene dicha enfermedad ; sin
embargo, en casi todos los casos, y aunque los desarreglos de la garganta •
no sean muy graves, el enfermo, indudablemente, tiene difteria.

Síntomas. — L o s síntomas de esta enfermedad, si bien es cierto que


en las más de las esenciales están de acuerdo, á la vez presentan diversos
grados de intensidad. Una de las diferencias consiste en el desarrollo de
la enfermedad. Algunas veces, el principio es muy rápido y de gravedad ;
el enfermo tiene un fuerte escalofrío, al que inmediatamente sigue una
fiebre bastante intensa. Otras veces la enfermedad comienza de una
manera gradual é insidiosa; el enfermo se queja durante unos dias ó una
semana de que siente un malestar inesplicable, y quizás, ni llega á que-
jarse de la garganta. Particularmente en las criaturas, el mal de garganta
viene á descubrirse de una manera accidental. Para mayor conveniencia
debemos considerar la importancia de los síntomas, tanto en los que afec-
tan el sistema general, como en los que se complican desde luego con la
inflamación de la garganta.
Podria creerse que la sensibilidad de la garganta disminuye esta
enfermedad, pues rara vez hay todo aquel dolor que podria espararse de la
inflamación extraordinaria que sobreviene. Jamás debe olvidarse en el uso
diario domestico, el examinarle la garganta á todo aquel que esté enfermo
de algún malestar indeterminado; si esta práctica se generalizase más,
las madres de familia se librarían, muy á menudo, del disgusto y de la sor-
presa que tienen cuando el médico, á primera vista, descubre en la garganta
LA DIFTERIA. 107

de una criatura, una capa sarrosa blanca de membrana diftérica, la cual


puede haber sido originada durante varios dias de enfermedad. Hay un al enfermo, y probablemente en ninguna otra enfermedad se agotan
dolor fuerte al tragar cualquier cosa, pero esto no es un síntoma forzoso, las fuerzas tanto como en la difteria. Por lo general, la mente i\o se afecta
aunque la garganta esté muy inflamada. Otro síntoma que también puede á no ser que el caso se resuelva de un modo fatal. Es cierto que á las
presentarse á los principios de la enfermedad, es la parálisis de algunos de criaturas les suelen venir convulsiones, pero esto puede ser motivado por
los músculos de la garganta, de lo que resulta que se trague con dificultad, otras causas, y aun cuando el caso sea leve. La hidropesía, que es un
y que aun se devuelva el líquido, por las narices. En tales circunstan- síntoma tan común en la escarlatina, es muy raro en la difteria.
cias, podrá también haber una destilación acre por la nariz, originando daño Suelen pasar de una á dos semanas antes que el enfermo entre en la
en las partes adyacentes de la piel. A consecuencia del efecto mecánico convalecencia. Naturalmente los casos fatales pueden llegar á su término
que ejerce la inflamación en la garganta, resulta cierto impedimento no solo más pronto. Asi como en la escarlatina, en la difteria se presentan algu-
para tragar, sino aun para respirar. nos casos malignos, que originan la muerte, aun antes que se manifiesten
todos los síntomas característicos de la enfermedad. Sin embargo, el
Es cierto que la afección local de la garganta se manifiesta primero,
principio de la convalecencia, no es el término de la enfermedad, puesto
y de una manera muy particular, pero dicha afección no se limita forzosa-
que aun en los meses siguientes, su salud puede agravarse á concecuencia
mente á esta parte del cuerpo, sino que puede también extenderse hácia
de las muchas complicaciones. Ninguna de las otras enfermedades conta-
dentro de la laringe. Si asi sucede, será porque los síntomas del croup
giosas, acarrean consigo, tal vez, la variedad de complicaciones que la
están unidos á los de la difteria. L a debilidad de la voz, el tono peculiar
difteria. Ante todo, viene la paralisis de los músculos que funcionan al
de esta, la respiración difícil, y que se ve solamente como característica del
pasar los alimentos, y que se relacionan con la articulación. L a afección
croup, son los síntomas que indican que la enfermedad se ha comunicado á
de estos músculos no tiene lugar sino hasta que han desaparecido los sín-
la laringe. Esta complicación, sin embargo, no es muy común; muchos
tomas más graves, pudiendo recobrar su fuerza á las pocas semanas;
de los síntomas que indican dificultad en la respiración, pueden ser origi-
entretanto existe la enfermedad, habrá mucha dificultad para pasar los
nados por la inflamación de la garganta y sin que la laringe esté afectada.
alimentos; se han dado casos fatales originados por esta causa, pues el
La verdadera difteria es muy distinta del croup, tanto en cuanto al lugar
alimento entra á la traquea, y de ello resulta la asfixia; algunas veces es
que se inflama en la garganta, cuanto en su naturaleza especial.
necesario darle de comer al enfermo por médio de un tubo especial. La
Como hemos dicho ya, se presentan casos benignos de difteria, en los parálisis suele también afectar otros músculos además de los que sirven
cuales el enfermo no se ve obligado á guardar cama; la gravedad de la para pasar los alimentos; á veces se afectan los músculos de los ojos,
enfermedad no debe graduarse por la manera con que se presenta al prin- haciendo que se paralice el iris, de tal modo, que se dilatan las pupilas, de
cipio. La fiebre no es tan intensa, como la que caracteriza á la escarlatina; lo cual resulta que el enfermo no puede leer ni las impresiones comunes;
hay ocasiones en que la piel no tiene sino el calor natural del cuerpo'. en efecto, podra ver, mas bien de lejos que de cerca. Podrá venir tam-
Uno de los síntomas eventuales es la rotura de alguna vena, lo cual origina bién la paralisis parcial ó completa en los brazos, y con más frecuencia en
unas manchas rojizas en la piel. Cuando esto acontece con alguna de las las piernas.
venas de la nariz, resulta ese flujo de sangre que se observa algunas veces.
Tanto la sensibilidad, como los movimientos suelen entorpecerse, es
En los casos de difteria no se presenta ninguna erupción que caracterice
decir, se pierde el tacto y la sensibilidad. Este accidente se limita gene-
á la enfermedad, pero sí suelen observarse, durante el curso de la enfer-
ralmente á la cara; puede venir un enterpecimiento en la vista de manera
medad, diversas clases de salpullido.
que no se distinga la luz; la vista podrá también sufrir algún extravio,
Sobreviene un desarreglo notable en la digestión, y esto, aun antes de
es decir, el enfermo se vuelve bizco. L a dificultad que hay para respirar
que, con motivo de la inflamación de la garganta, se haga difícil el pasar
depende de la paralización de los músculos correspondientes, y esto
los alimentos. La pérdida del apetito, el sarro en la lengua, y aun los
es de peligro, pues no se puede respirar. También pueden empeorarse
vómitos, son los indicios que señalan el desarreglo en la digestión, lo cual
los músculos que se relacionan con los intestinos y con la vejija; las
no sucede en ninguna de las otras enfermedades de la constitución. L o s
facultades sexuales y el instinto se desminuyen también. El sínto-
vómitos constituyen un síntoma de importancia práctica y de gravedad
ma más caterístico de la difteria, y en la cual puede uno fundarse
pues hace inútiles los esfuerzos que se hagan á fin de fortalecer
para dar una opión positiva, es la singularidad de la inflamación
local; es verdad, que esta se fija por lo general, en la garganta, región determinada del pais; á veces se limita solamente á un solo lado
pero esto, no es forzoso, puesto que se han dado casos de difteria, del rio, mientras que en el otro lado, se libran de la enfermedad. La
en que dicha inflamación se encuentra en algunas de las otras membranas niñez es la edad que está más propensa á la enfermedad, especialmente,
mucosas, particularmente la de el intestino y la de los órganos genitales entre los tres y los doce años; sin embargo, en todas las edades está uno
en la mujer. A l examinar la garganta, su primer aspecto, es de un color más ó menos expuesto á ella.
encarnado, y hay inflamación en las amígdalas; al poco tiempo la super- El éxito para la curación de esta enfermedad depende mucho de
ficie de estas se cubre de una capa fina y pardusca, la que al cabo de un diversas circunstancias. En los casos esporádicos, hay mucha menos
dia ó dos aumenta mucho en espesor, volviéndose blanca ó gris. Esta mortandad que cuando reina una epidemia general. Uno de los peli-
sustancia, llamada membrana diftérica, varía mucho en su extensión y gros principales consiste en la inflamación de la laringe; en estos casos,
calidad. En los casos graves forma una tela que casi cubre las amígdalas el resultado generalmente es fatal. El agotamiento de las fuerzas es otro
é igualmente la parte posterior de la garganta; pero el mayor número peligro; como ya hemos referido, la muerte suele venir un dia ó dos antes
de casos se presentan solamente bajo la forma de unas manchas esparci- que se hayan llegado á manifestar los síntomas locales de la garganta.
das sobre las amígdalas, la boca y la faringe. La membrana parduzca se Induablemente, en tales casos, el enfermo muere agobiado por la fuerza del
rodea de una superficie de color encarnado muy subido. A l desprenderse veneno; se dan otros casos en que el enfermo, aunque haya resistido por
estas telas parduzcas, se presenta una superficie de color encarnado muy algunos dias, al fin, viene á sucumbir antes que el estado de la garganta
subido de la cual brota la sangre en numerosos puntos. Despues de sea tal, que ponga en peligro su vida. Un tercer peligro, y que no se
desprenderse una de estas telas se forma una segunda, y aun tercera en el puede preveer, y casi ni explicar, consiste en un desmayo repentino, del cual
mismo sitio. Este es un síntoma característico, que es peculiar de la no se puede lograr que el enfermo vuelva en sí; repetidas veces acontece
difteria, en la cual las manchas se distinguen entre cualquiera otra que esto á los enfermos que y a parece que están convaleciendo, quienes al
pueda aparecer en la garganta. No es raro el encontrar, aun en la gar- hacer algún esferzo sobrenatural, ó al salir de la cama, se han des-
ganta de las personas que están sanas, y particularmente entre aquellas que mayado y aun muerto. En tal virtud; es necesario tener un cuidado
son propensas á las catarros, unas manchas de color blanco y pardusco, especial durante la convalecencia en los casos de difteria, particularmente
sobre todo, en las amígdalas. Estas manchas no deben equivocarse con en los de gravedad. Cuando la muerte es originada por el agotamiento
la membrana diftérica; ni están rodeadas por una faja encarnada, ni adhe- de las fuerzas, esto llega á tener lugar en la segunda semana de la enfer-
ridas á las superficie con la misma tenasidad ; cuando se desprenden, no queda medad.
una superficie sanginolenta. Estos son los casos que generalmente se toman
por difteria, y que en realidad no son. En los verdaderos casos de difteria, Tratamiento. — El tratamiento de difteria se divide en dos partes:
la- inflamación de las glándulas del ángulo de la quijada, es uno de los sínto- En sostener las fuerzas del enfermo, y en el tratamiento local para disminuir
mas generales; esta inflamación suele desaparecer al presentarse la enferme- y limitar la inflamación de la garganta. Para esto último, las medidas que
dad de la garganta, ó puede ser el origen de la formación de las postemas. deben adoptarse varian según es la gravedad y la afección local de la
garganta.
Causas. — L a difteria, ási como las demás enfermedades con- El hacer uso de los fuertes cauterios, no será prudente sino raras
tajiosas, es originada por un virus específico ó veneno; no hay duda veces; casi siempre, lo mas adaptable son las gárgaras antisépticas. Una
que esta enfermedad es en estremo contagiosa, aunque parece, según de las mejors es la seguiente:
sabemos, que también puede contraerse sin que el enfermo haya teni- Sistema Métrico. Sistema Antiyuo.

do comunicación alguna con otra persona que tenga la misma enfer- Hiposulfito de soda 93.300 g m . . . T r e s onzas.
Glicerina 59.200 c . c . . . D o s onzas.
medad. Los casos de difteria maligna, vienen generalmente con el caracter
Agua 178.000 c . c . . . Seis onzas.
de epidémicos. Es un hecho muy interesante, que estas epidemias eran
desconocidas en América entre los años de 1771 y 1856, mientras que Se pondrá media onza de esta solution en un vaso de agua, y con esto
desde esta última fecha, han visitado muy amenudo, todos los puntos se haran gárgaras á cortos intervalos. Si el enfermo es un niño que
de nuestro pais. Dichas epedemias, se limitan frecuentemente á una no pueda hacer gárgaras, se le puede aplicar esta solucion con un
pinccl de pelo. Si el enfermo tuviese en la boca unos pedasitos de hielo,
hasta que se deshagan, le será muy útil, y sentirá alivio. En vez de la La Fiebre Tifoidea.
solucion que hemos indicado puede hacerse uso de la miel con ácido
muriático (partes inguales), diluido esto en agua de cal; puede usarse El ataque de la fiebre tifoidea es gradual é incidioso, al contrario de
también el ácido fénico (una parte de ácido por veinte de agua). Si hubiese las otras fiebres eruptivas y del mayor número de las enfermedades con-
mucha dificultad en la respiración, puede conseguirse mucho alivio tagiosas. En muchísimos casos el enfermo no puede decir de una manera
saturando la atmósfera del cuarto con vapor; puede formase una tienda determinada cuando empezó á sentirse indispuesto; puesto que el prin-
de campaña, poniendo una sábana al rededor de la cama, y vertir un cal- cipio de esta enfermedad es casi imperceptible. Por lo tanto es imposible
dero de agua hirviendo dentro de una tina colocada en el interior; de esta decir cuanto tiempo dura el periodo de incubación, aunque por lo general
manera se obtiene el mismo resultado. También pueden aplicarse al es de tres á diez dias.
rededor del cuello unos lienzos mojados en agua caliente, y esprimidos Durante este periodo preventivo, aunque el enfermo pueda continuar
despues. en sus ocupaciones, sin embargo no está en su estado normal de salud.
A l mismo tiempo sufre de dolor de cabeza, generalmente en la frente; se
Sin embargo, se debe tener mas confianza en el tratamiento general,
debilitan sus facultades intelectuales, no puede concentrar la atención
para lo cual es indispensable hacer uso de las preparaciones alcohólicas. No
con su energía natural y se encuentra absolutamente postrado y abatido;
hay peligro si el enfermo llegara á embriagarse. Un enfermo que tenga
el apetito disminuye, y no seria raro que viniesen vómitos y nauseas.
de doce á trece años de edad, puede muy bien tomar media onza de
Ordinariamente hay propensión á la diarrea, la cual se agrava si el en-
cognac, cada media hora, cuando tiene un gran agotamiento. La quinina
fermo por ignorancia toma algún laxante. Un síntoma frecuente es la
es otro de los agentes mas importantes; se- puede dar un grano disuelto
sangre por las narices sin motivo alguno aparente. Una semana des-
en cognac, cada una ó dos horas al dia. Para los niños de tres ó cuatro
pues que estos síntomas se presentan el enfermo se ve obligado á ponerse
anos, sera suficiente darles media cucharadita de cognac, con la cuarta
en cama y á abandonar sus ocupaciones.
parte de un grano de quinina. En ciertas ocasiones no se puede lograr
que el enfermo quiera tomar alimento; como esto es muy peligroso, deben E l distinguir la fiebre tifoidea no depende tanto de algún síntoma
ponerse todos los medios necesarios á fin de obligarlo a que lo tome. especial sino de la reunión de numerosos síntomas que tienen cierta
analogía.
En los casos en que, con motivo de la formación de la membrana
falsa, resultase una obstrucción e n la laringe, aumentaría mucho la gravedad; Por lo tanto al discutir sobre los síntomas de esta enfermedades es ne-
sin embargo, aun entonces es posible salvar la vida al enfermo haciéndole cesario tener en cuenta, y de una manera muy detallada todos los cambios
una incisión en la tráquea. E s t a operacion se llama técnicamente traqueo- que se noten en diferentes partes del cuerpo del enfermo.

tomia; esto evita el peligo de la asfixia, y la indicamos aqui para dar á
Síntomas. — Durante los primeros dias, no se nota un cambio
conecer su importancia en semejantes circunstancias, pero jamas debe
especial en la cara, á no ser un encarnado opaco. Conforme progresa la
praticarse sino por un cirujano q u e sea competente, y muy práctico en esa
enfermedad, generalmente cuando el enfermo se pone en cama, se le
operacion.
nota falta de expresión en el semblante, cierta indiferencia y hasta
En efecto, hay casos en q u e el enfermo viene á sucumbir forzosa-
estupidéz; todo lo cual llama la atención. H a y casos, en efecto en que
mente por el agotamiento de s u s fuerzas, lo cual no podrá evitarse pro-
la gravedad del ataque parece que afecta todo el sistema nervioso; esto
veyendo de aire a los pulmones. También es cierto, sin embargo, que hay
hace que uno dé poca importancia á los demás síntomas, desde que se
muchos casos en que la muerte ha sido originada por asfixia, y en tales
tiene evidencia del desarreglo mental. En tales casos, aun antes que el en-
casos la traqueotomia hubiera salvado la vida al enfermo. L a dificultad
' formo se ponga'en cama, puede creersele medio loco; pues no hace caso
consiste en que, generalmente, l o s padres de familia no aceptan las opera-
de las preguntas que se le hacen, y hay que repetírselas muchas veces; y
ciones quirúrgicas, sino hasta e l momento en que la muerte de la criatura
entonces contesta de una manera incoherente. La piel generalmente
es ya inevitable; la operacion e n tales circunstancias es inoportuna; en
se pone encarnada, particularmente en la cara; y este color aunque de-
verdad, la responsabilidad en t a l e s casos depende de los temores infunda-
saparece á la presión del dedo vuelve despues de un modo lento lo cual
dos que tienen los padres para n o permitir que se haga la operacion
no se verifica en estado de salud; este mismo aspecto de la piel
se presenta también en la región del abdomen, y en los brazos, lo cual
alguna; reposa indiferentemente en la cama, hasta que la piel se le pone
indica la debilidad en la circulación. Durante la primera semana en que
dolorida. En los casos graves, sucede con frecuencia que el paciente
el enfermo se ve obligado á guardar cama, si no se encuentra torpe ó
hace evacuaciones, y se orina en la cama con la más completa indiferen-
indiferente, se queja al menos de un dolor continuo y pesado en la cabeza.
cia. Se le disminuye la vista y el oido, y se necesita una luz muy reful-
A la segunda semana no se quejará tan amenudo, y esto, no porque el
gente y un ruido de gran intensidad para que pueda atraer la más
dolor sea menos fuerte, sino porque el enfermo está más débil é insensible.
pequeña atención del paciente. Una de las circunstancias de la en-
Los síntomas sensuales serán mucho mas marcados en este periodo, y podrá
fermedad que nunca se debe olvidar en el tratamiento, es el insomnio del
haber un delirio no activo y violento como lo designa este nombre, sino
paciente. Durante los primeros dias, antes de que se le entorpezcan
unos quejidos en voz baja, y que están de acuerdo con la debilidad física
las facultades intelectuales, se queja por lo regular de insomnio que
del enfermo. La primera manifestación de este síntoma se observa al
le enerva sus fuerzas. Pero más adelante, es indiferente á todo y per-
despertar el enfermo ; se le ve confuso y como si no se diese cuenta del
manece en tal estado que bien podría creerse que duerme, pero no es
lugar en que se encuentra; responde también de una manera incoherente.
asi, porque esto no es mas que una especie de insomnio. Fácilmente
Poco despue^ hablará constantemente en voz muy baja y débil, repitiendo
puede llamársele la atención, pero cae inmediatamente otra vez en el mis-
a menudo que desea ir á casa, y no es raro que sus deseos se vean unidos
mo estado de insomnio. Este insomnio, sin duda, contribuye muchísimo
a los esfuerzos que hace para levantarse de la cama. En estos casos
al aniquilamiento de sus fuerzas, lo cual constituye uno de los peligros
ninguna sujeción moral es practicable, puesto que repite sus esfuerzos
más grandes. Una de las cosas que produce este estado, es el retorcimiento
tan luego cerno se le impiden. Si no se vigila con cuidado al en-
de los tendones ó " nervios" particularmente los de la muñeca, aunque
fermo, podrá abondonar su cama, si sus fuerzas le ayudan, y aun podrá
puede suceder lo mismo con los músculos de la cara y otros miembros del
salirse a la calle, por lo general en paños menores; algunas veces suele
cuerpo. En los casos graves, suelen haber convulsiones generales, que
recorrer un gran trayecto, hasta que, agotadas todas sus fuerzas, cae al
casi siempre son síntomas que preceden poco antes á la muerte. El
suelo.
paciente no tiene por regla general apetito, y algunas veces, solamente se
No tiene fijeza alguna en sus ideas; los pensamientos del enfermo más , le puede hacer comer á viva fuerza, aunque en algunos casos, muy raros
bien parecen una serie de ensueños, sin relación de ninguna espécie con por cierto, toma el alimento fácilmente durante todo el curso de la enfer-
su presente situación. Este delirio no siempre se presenta bajo la misma medad. Un síntoma culminante es la sed, pues aunque el entendimiento
forma; pues el enfermo se vuelve activo y belicoso, y hará esfuerzos del paciente es tan torpe que no pide de beber, sin embargo toma con
violentos por levantarse, querellando aun con los que le rodean. A veces, codicia el agua si se le da.
en medio de .-a delirio, suele fijarse en una idea sola, en vez de tener pen-
Los dientes se cubren durante la segunda semana, de una materia
samientos de distinta especie; por ejemplo, se imagina que es rico ó
morena ó negra, llamada " sordes," una especie de sarro. Este suele ser
poderoso. Sucede generalmente, que auque el enfermo hable con bastante
abundante, especialmente en los casos muy graves; hínchanse las encías,
sensatez, sin embargo no tiene idea de lo que dice, por lo tanto no se debe
y á la presión puede salir sangre fácilmente; presenta la lengua la apari-
tener confianza en sus respuestas. Hay que tener presente esta circuns-
encia característica. A l principio, esto es, antes de haberse acostado el
tancia cuándo uno trate de interrogarle sobre sus dolencias, etc. A u n en
paciente, se nota en la lengua un sarro espeso, blanco, amarillo, ó moreno,
los casos excepcionales, en que el enfermo no da señales de delirio, sin
y está muy seca. Durante la primera semana de la misma enfermedad, la
embargo, rara vez, durante su convalecencia recuerda con exactidud los
superficie de la lengua se pone morena, dura, seca y vidriosa; parece
que pasó durante el tiempo de su enfermedad.
dividida en secciones, como obra mosaica, y puede estar llena de grietas.
Unido á este delirio, el enfermo se vue'lve muy indiferente Cuando se le dice al paciente que saque la lengua, condesciende con bas-
á todo aquello que se relaciona con su comodidad y bienestar. tante dificultad, porque la lengua rehusa salir prontamente, y cuando al
El enfermo no llega á pedir nada de comer ó de beber, por fin sale, está trémula. Habiendo sacado la lengua frecuenteifiente se
mucha que sea la sed que sufra, y por más esfuerzos que haga el olvida de meterla hasta que se lo recuerden—esta es otra indicación de
desgraciado por humedecerse los labios con la lengua; permite que lo tardío é inciertos que son sus actos mentales.
las moscas se posen en la cara sin que indique que sufre molestia
Otro síntoma natural es la diarrea; los excrementos son generalmente
muy claros, aunque 110 espesos, acuosos, y de color amarillo; sin embargo, de un enfermo de fiebre tifoidea, pueden servir de medio para communicar
estos caracteres no son ni invariables ni necesarios. E l abdomen la enfermedad á aquellos que estén sanos. Ha quedado bien demostrado
se llena algún tanto de gas, y suele sentirse un ruido á la presión de por medio de observaciones hechas en los ejércitos Alemanes y Austriaco
la mano encima de la ingle derecha. En las primeras semanas de la asi como en las clases civiles, que el agua de los pozos y cisternas es sus-
enfermedad, la presión sobre esta parte del cuerpo, á menudo causa al ceptible de trasmitir el contagio. . En las ciudades, no ignoran los médicos,
paciente estremecimientos; también puede haber # sensibilidád sobre una que la fiebre tifoidea suele existir en aquellos domicilios, en que por
gran parte del abdomen. Esto se explica por la razón de que la fiebre elegantes que sean, los albañales son defectuosos, como lo indican los
tifoidea comunmente causa una ulceración en el intestino, precisamente en la miasmas de dichos lugars.
parte extrema de la ingle derecha. Esta ulceración explica varios de los
Aunque la fiebre tifoidea viene en cualquiera de las estacions del
incidentes desgraciadamente frecuentes, y peligrosos de esta enfermedad.
año, sin embargo, durante el otoño adquiere el caracter de epidémica.
E l primero de estos es la hemorragia de los intestinos. Esta puede ocurrir
Naturalmente el número de las muertes, aunque varian mucho, es mayor
á cualquier hora durante el último curso de la enfermedad, y aun durante
cuándo hay una epidemia; en dichas circunstancias, puede haber una
la convalecencia. Sin síntoma preventivo, al paciente le viene una especie
muerte por cada tres ó cuatro casos. Otras veces, el número de muertes
de hemorragia intestinal, la cual continúa algunas veces hasta que el pa-
rara vez es mas de una por cado seis ó seiete casos.
ciente se desmaya. No obstante el aspecto alarmente de este accidente,
el resultado no siempre es fatal. O t r o resultado invariable por lo regular, y
Tratamiento. — Asi como en las otras enfermedades contagiosas,
casi siempre fatal de la ulceración de los intestinos, es la perforación de estos,
el tratamiento de esta, consiste simplemente en ayudar ál enfermo á
esto es, la ulceración se extiende p o r las paredes de los intestinos, permi-
soportar los estragos de la enfermedad; para esto los medios principales
tiendo que el contenido de estos s e salga y vaya á parar á la cavidad ab-
consisten, en darle aquellos alimentos y medicinas que tiendan á con-
dominal. El resultado es una inflamación fatal en esta cavidad, llamada
servar la fortaleza del enfermo, asi como atender sobre todo á la higiene.
peritonitis. Este accidente puede ocurrir también, sin causa especial ó
Esta enfermedad es susceptible de cortarse.
aviso, á cualquier momento durante 6 despues de la tercer semana; algunas
Ninguna enfermedad requiere de una manera tan exigente el buen
veces sucede durante la convalecencia del paciente. En muchas casos de
cuidado, como la fiebre tifoidea. Asi pues, no es necesario repetir en
fiebre tifoidea, se observa una erupción en la piel del abdomen y el pecho,
detalle las indicaciones que hemos dado para el tratamiento de otras
manifestándose también algunas veces en la espalda; consiste este sarpullido
fiebres; baste decir que el aire fresco, los baños tibios, generales y fre-
en unos cuantos granos encarnados, esparcidos, y como de un octavo de
cuentes, y cuando la fiebre es muy alta, el uso de los lienzos húmedos
pulgada mas ó menos de diámetro. Esta erupción, si es que aparece,
todos los dias, asi como una alimentación de líquidos abundantes y
regularmente se hace visible durante la segunda semana. En esta, como
nutritivos, y los estimulantes alcohólicos, será suficiente para el
en otras afecciones graves, con frecuencia se ven ampollas diminutas
tratamiento de esta enfermedad. El dolor de cabeza podrá ser tan fuerte
acuosas, esparcidas especialmente sobre el cuello y el pecho. Suele acome
en los primeros dias, que requiera un tratamiento especial, para lo cual
terle al paciente una tos seca y corta, y aun puede arrojar flemas.
se aplicarán fomentos de agua helada en la cabeza, agua con alcohol,
No es rara una complicación, que comunmente envuelve un resultado agua de colonia, y por último, un casquete de nieve. Por lo general
fatal; la inflamación de los pulmones, pulmonía. será prudente cortarle ál enfermo el pelo, tan luego como haya segu-
ridad de que tiene fiebre tifoidea. Para combatir el insomnio, será bueno
La Causa. — La fiebre tifoidea es otra de las enfermedades infec- darle en una copita, como unas veinte gotas de láudano. Si hubiese
ciosas que se atribuye á un virus espícifico ó veneno. Sin embargo, diarrea, no habrá necesidad de contenerla, á no ser que las evacua-
nuestras observaciones hasta ahora parecen indicar que la enfermedad no ciones sean de un color muy claro, líquidas y en mayor número de
se comunica directamente por el contacto, del individuo enfermo con el cuatro en un dia.
que está bueno. No es prudente que un inexperto administre medicina alguna de-
No obstante, la enfermedad parece manifestarse sin exposición pre- seando correjir alguna irregularidad del cuerpo, pues el peligro principal
via, aunque es indisputable que las excreciones — evacuaciones — está en los intestinos, y la enfermedad puede agravarse en vez de dismi-
nuirse con los remedios usados. En vez de laúdano, se darán diez gotas sonas hacinadas todas, y en lugares muy sucios, como en las cárceles que
de trementina en una poca de agua de goma. Los que estén al cuidado del están mal cuidadas, abordo de los buques, y en los cuarteles militares.
enfermo deben esmerarse en la preparación de su dieta; ademas no debe El invierno es la estación en que se presenta especialmente, porque durante
olvidarse que nunca se ha de dar alimento sólido á una persona que tiene está época las gentes viven aglomeradas en sus habitaciones, y pasan
fiebre tifoidea, sino hasta que está en pierda convalecencia; porque al pasar muchas horas del dia respirando el aire inpuro de sus domicilios. Es tán
por los intestinos, las partículas que han sido mal»digeridas, no solamente común el origen de esta enfermedad, y tan exclusiva de los lugares donde la
se puede agravar la ulceración de ellos, sino aun provocar la hemorragia ó gente vive según acabamos de indicar, que de ahi ha tomado los diversos
su perforación; esos accidentes son siempre temibles. Tan pronto como nombres de fiebre de buque, fiebre de cárcel, y fiebre de cuartel militar. En
haya pasado la segunda semana, en el mayor número de casos, sera necesario nuestro pais se limita generalmente á las grandes ciudades de la costa
dar al enfermo vino ó cognac, lo cual es mas conveniente dárselos en adonde la llevan los buques, especialmente aquellos que traen emigrantes
un ponche de leche. Si el dolor y la dilatación del abdomen son grandes, de Irlanda. Esto quedó bien demostrado en una epidemia que tubo
se puede encontrar mucho alivio con la aplicación de los lienzos mojados lugar en la ciudad de New Y o r k en los años de 1861-5. L a comisión
en agua caliente, esprimidos, rociados con trementina y aplicados del médica del Hospital Bellevue que se nombró con el objecto de investigar
abdomen. Tanto cuanto lo permita la condicion mental del enfermo, debe sobre el origen de la enfermedad, aseguró que el primer caso fué el de una
dársele pedacitos de hielo, y ademas bebidas frescas. Se debe tener cui- criatura que habia venido de Irlanda á Norte América dos semana antes
dado de que la boca y los dientes los tenga libres de sarro "sordes." que se desarrollase la enfermedad.

Durante la convalecencia de la fiebre tifoidea se debe tener especial Esta criatura comunicó la enfermedad á otros individuos de la misma
cuidado en evitar que el enfermo haga algún esfuerzo violento, porque casa de vecindad, y del edificio siguiente, de manera que en el término de
esto provocaría la hemorragia y la perforación del intestino; estos acci- tres meses se vieron diez y seis casos de la misma enfermedad, en las dos
dentes ya se ha visto que tengan lugar algunas semanas despues que casas. En los dos años siguientes todos los casos de tifus que se regis-
habían desaparecido los síntomas de la fiebre. Se debe sacar al enfermo traron en el Hospital Bellevue procedían de esas dos casas, ó de la vecindad
al aire libre, temprano y á menudo; pero ni debe andar ni hacer esfuerzo inmediata. A l contrario de la fiebre tifoidea, esta enfermedad es muy
alguno hasta que haya recobrado por completo la salud. contagiosa. Si bien es cierto que la fiebre tifoidea puede comunicarse
por medio de las evacuaciones del enfermo, ó por el uso del agua infecta,
no por eso se ha llegado á preveer que pueda adquirirse por el simple con •
El Tifo. tacto de uno que tenga dicha enfermedad; el tifus, ál contrario, puede
adquirirse por el simple hecho de entrar á la habitación de un enfermo.
Esta enfermedad presenta mucha semejanza con la que acabamos de
Esto quedó bien demostrado durante el tiempo en que reinó la epidemia
describir, (la fiebre tifoidea) según se indica por sus nombres respectivos.
que hemos nombrado antes. En dicha época habia veintidós practicantes
En efecto, por largo tiempo se dudaba si en realidad eran dos dis-
que residían en el hospital; quince de estos fueron atacados por el tifus;
tintas enfermedades ó simplemente dos manifestaciones de la misma
diez de ellos adquirieron la enfermedad al desempeñar sus tareas en las
enfermedad. Sin embargo, hace largo tiempo que se ha decidido la cues-
salas de " f i e b r e s " ; y otros dos, al estar cuidando á un compañaro que
tión, no tanto por el estudio que se ha hecho del aspecto de la enfer-
habia contraído la enfermedad. Sin embargo, parece que es indispensable
medad, sino por la evidencia que presenta bajo diversas circunstancias y
el contacto con un enfermo para adquirir la enfermedad ; aun entonces, si el
bajo diferentes causas. Como y a se ha dicho, la fiebre tifoidea se presenta
cuarto del enfermo está bien ventilado, no habrá tanto peligro de contagio.
no solamente con el caracter de epidémica, sino también en casos esporá-
dicos ó esparcidos, ios cuales se encuentran entra todas las clases sociales,
y aun e^tre personas que guardan fielmente todas las reglas higiénicas. Síntomas. — El periodo de incubación parece que no se prolonga
El tifo, al contrario, casi siempre puede atribuirse á las exhalaciones tanto como el de la fiebre tifoidea, pues los enfermos se ven obligados á
que produce la aglomeración de cuerpos humanos"; especialmente cuando guardar cama á los dos ó tres dias que se presentan los primeros sín-
viven muchas personas reunidas en una misma casa. El tifo se en- tomas. Hasta esta época el aspecto y la relación de la enfermedad son
cuentra en aquellos barrios de las ciudades ó pueblos en que viven las per- exactamente iguales á los de la fiebre tifoidea, con una sola excepción;
pues no tienen lugar los síntomas intestinales, la diarrea, el dolor, sensibili-
Unidos son generalmente importaciones del extranjero. Con motivo de
dad, é inflamación del abdomen. L a cara presenta el mismo aspecto
que el tifus se presenta en aquellos lugares y distritos donde hay reunidas
que en la fiebre tifoidea, advirtiendo ques la facultades intelectuales se
muchas personas y como, generalmente, acompaña al Hambre de Irlanda,
entorpecen más pronto e n esta enfermedad, y por esta razón se notará en
de esto resulta que se le ha dado el nombre de " fiebre del hambre."
el enfermo, más temprano la expresión de aturdimiento é indiferencia.
L a enfermedad aparece de un modo repentino; podria creerse que no
También el delirio y postración se manifiestan generalmente más pronto
hay período de incubación. El enfermo que hasta entonces, habia gozado
que en la fiebre tifoidea. N o se verá en la lenguatan á munudo el aspecto
de buena salud, siente repentiamente un escalofrío, depues del cual viene
pardusco que se nota en l o s casos de fiebre tifoidea; tampoco las grietas
una fiebre intensa. M u y á menudo tiene nausea y vómitos, y aun á veces,
ni los síntomas que indican la inflamación intestinal, que es el caracterís-
se vuelve el enfermo histérico. Los síntomas abdominales, y la postración
tico de la tifoidea; por consecuencia, rara vez acontece que sobrevenga
excesiva, que son característicos de la fiebre tifoidea y del tifus, no se pre-
una hemorragia intestinal 6 la perforación de los intestinos. También en
sentan en este caso; tampoco tienen lugar los desarreglos mentales, que
la piel se notará una diferencia muy notable entre las dos enfermeda-
son tan comunes en las otras enfermedades.
des ; en la mayoría de l o s casos de tifus, aparece una erupción que en
E l síntoma más notable de estas enfermedades, como lo indica su
verdad se parece mucho á la de la tifoidea, pero más profusa y repartida
nombre son " las recaídas." A l principio, esta fiebre dura de cinco á siete
en general. Las manchas no se -levantan tanto como en los casos de
dias, en cuyo término parece que el enfermo recobra la salud, y aun podrá
tifoidea, sino revelan que la piel pierde su color en esos puentos, y no se
ocuparse de sus labores. Sin embargo, á los siete dias, le viene un se-
podria notar al tacto, diferencia alguna entre las manchas mencionadas y
gundo ataque, idéntico al primero, en todas las esenciales; á veces y des-
el cutis que las rodea; son más pequeñas que las pápulas de la tifoidea, y
pues de otro intervalo de alivio, viene otro tercero ataque parecido á los
110 desaparecen á intervalos como pasa con esa enfermedad; algunas veces
anteriores. No siempre son iguales los distintos caracteres de esta en-
terminan con hemorragias pequeñas. Por lo común, el tifus es de menor
fermedad; la duración del periodo febril, suele variar de tres á diez dias;
duración que la tifoidea; su periodo natural es de catorce á dies y seis
varia igualmente la intermisión entre los ataques febriles. Suele acon-
dias. Más menudo ataca á los adultos; no por esto dejan los niños de
tecer también, que durante el intervalo de los ataques no haya una sus-
estar expuestos á él.
pensión absoluta de la fiebre, sino solamente una disminución en su inten-
sidad.
Tratamiento. — L o s principios generales que se recomendaron •

para el tratamiento de la fiebre tifoidea son aplicables también á esta otra Causas En todos aquellos casos de esta enfermedad, que se han
enfermedad. Aun más, u n punto que es de mucha importancia en el investigado de una manera cuidadosa, tanto en Europa como en la India,
tratamiento de la fiebre tifoidea, es de obsoluta necesidad en todos los se ha encontrado un cuerpo orgánico microscópico, de forma especial, y
casos del tifus; esto es, la renovación del aire. L a experiencia adquirida que presenta actividad en su movimentos. Estos organismos, llamados téc-
en los hospitales, en los campos de batalla y en las cárceles, demuestra nimente, Bacteria, (especie de vegetal,) se encuentran en gran cantidad
que mucho puede reducirse la mortandad cuando las curaciones se verifican en la sangre de los enfermos, durante el ataque febril. Y a está casi pro-
al aire libre ó en tiendas d e campaña. Las otras recomendaciones esencia- bado, que la presencia de estos organismos en la sangre, son el origen de
les para el tratamiento, s o n iguales á las de la fiebre tifoidea. Durante la esta enfermedad.
epidemia de que y a hemos hablado, la mortandad general en los hospitales
de New York era de uno p o r cada seis casos, mientras que en las tiendas Fiebres Intermitentes.
de campaña, en la Isla Blackwell, era solamente de uno por cada dies y
Los fiebres que se conocen por intermitentes, se distinguen todas, por
siete casos .
cierta variación en la intensidad de la fiebre, en los diferentes perío-
dos del curso de ellas. Todas se encuentran en ciertas y determinadas
Fiebre de Recaídas.
regiones del país, y muy á menudo en una grande extensión de estas.
Rara vez se presenta en este pais esta enfermedad, pero es muy ge-
Son más comunes durante ciertas estacions del año. (Véase el A p é n -
neral en Asia y en Europa. Los casos que llegan á darse en los Estados
dice.)
La Fiebre Intermitente. En esos momentos el enfermo se siente abatido en extremo, en su sem-
blante pálido demuestra ansiedad, y se extiende sobre su cuerpo una
La fiebre intermitente se caracteriza por los ataques febriles que sobre- palidez general; el enfermo se queja, suspira, y á menudo se vuelve muy
vienen con intervalos metódicos, y por no haber calentura en el intermedio iracundo.
de los ataques. De esto le viene el distintivo de " fiebre intermitente." L a duración de frió varía entre algunos instantes ó algunas horas;
A esta enfermedad se le han dado distintos nombres en diferentes por lo general es media hora; á veces los sacudimientos del escalofrío
partes del mundo: entre ellos citaremos los siguientes: « fiebre ó calentura son tan débiles que casi no llaman la atención. En estos casos puede
intermitente" " fríos " « fiebre palustre " « fiebre de Panamá " & Aunque presentarse también algún otro desarreglo en la salud; el enfermo suele
la intensidad é insistencia de la fiebre varia en distintos puntos del pais, ponerse extremadamente nervioso y de mal humor, soñoliento y aturdido.
sin embargo en ninguno de estos puntos cambia sus caracteres esenciales. En las criaturas el período de frío puede venir acompañado de las convul-
siones.
Síntomas. El ataque se presenta generalmente de una manera
repentina, y produce al enfermo un escalofrío, sin que antes haya tenido Periodo de Calor. — Despues que cesan los sacudimientos del
otro síntoma de mala salud. H a y casos en que se presentan varios sínto- frió viene una transición opuesta, algunas veces de una manera repentina,
mas preventivos algunos dias y auifuna semana antes que se note el esca- aunque por lo común, gradualmente. "El frío alterna con el calor, hasta
lofrío. Estos primeros síntomas no son en realidad el indicio ni el signo que, finalmente se desarolla una fiebre muy marcada. La piel se pone
característico de ninguna enfermedad especial; consisten principalmente
estremadamente encendida, la cara se abochorna y el dolor de cabeza es
en cierta indisposición y desgano para hacer toda clase de esfuersos •
muy intenso. L a sed es generalmente uno de los síntomas más marcados.
viene la pérdida del apetito, dolores de cabeza y en los miembros; esto
Este estado puede durar desde una hasta diez ó doce horas.
ultimo, tal vez, pueda ser el signo característico de esta enfermedad
A l fin cesa la fiebre y el enfermo se encuentra bañado de un sudor
porque el enfermo se queja algunas veces de que le duele hasta la médula
copioso; los síntomas molestos, tales como el dolor de cabeza, la sed, etc.,
de los huesos.
desaparecen ; el calor del cuerpo vuelve á su estado natural como podrá verse
Estos ataques febriles, es conveniente dividirlos en tres periodos a por medio del termómetro. Entonces, el enfermo cae en un sueño refrige-
saber; de frió, de calor y de sudor. rante, del cual viene á despertar, sin mostrar síntoma alguno de enfer-
medad ; sin embargo el ataque le deja las fuerzas agotadas. Por cierto
Periodo del Frió.— La primera manifestación muy marcada de esta tiempo, el cual varía según es la intensidad de la enfermedad, se verá
enfermedad consiste en una sensación de frío, que empieza á menudo en el enfermo libre de los síntomas culminantes, aunque puede darse cuenta
el centro de la espalda, y de este lugar se extiende por todo el cuerpo. de que su salud no es completa asi como de que no ha recobrado sus
Algunas veces no hay mas síntoma que esta simple sensación de frío; pero fuerzas. A los pocos dias, se repiten los síntomas primitivos, lo cual
en la mayoría de los casos viene un escalofrío muy marcado, y acompa- prueba la verdad de esta aserción. Se clasifican diversas enfermedades de
ñado de temblores musculares que hacen que el enfermo rechine los esta especie, según es el número de dias que trascurran entre los ataques
dientes y sacuda su cama con estrépito. febriles. Se conocen generalmente tres clases de intermitentes. En una
Mientras dura este escalofrío se le eriza el vello de la piel dándole ese de ellas, el paroximo ó fiebre se presenta todos los dias, y por esta razón
aspecto que vulgarmente se conoce por "aspecto de carne de gallina" se le da el nombre de " cotidiana" en otra, la fiebre viene cada dos dias,
Durante este periodo el enfermo aparenta tener mucho frió, según la y se le llama terciana; en la tercera clase, tanto el escalofrío como la
manera con que se abriga con la ropa, 6 se acerca al fuego. Sin embargo fiebre tiene lugar tres dias despues del ataque; en este caso se llama
el hecho es que mientras tiene el escalofrío, el calor de su cuerpo cuartana. Estas diversas clasificaciones son en razón del intervalo que
aumenta de una manera notable, como puede verse poniéndole el termó- trascurre entre los ataques, y no porque haya diferencia alguna en la clase
metro, sea en el arca del brazo ó sea debajo de la lengua. Puede suceder de paroxismo; la mayoría de los casos es de la clase cotidiana; el ataque se
a pesar de esto, que las estremidades tengan, al mismo tiempo, un grado repite todos los dias. En seguida, la clase más frecuente es " la terciana."
de temperatura mas bajo que en tiempo de salud. Las otras clases son mucho ménos comunes, si bien es cierto que se han
dado casos en que el ataque tiene lugar cada cinco seis, siete ú ocho dias. los otros síntomas. Otras vezes todo el ataque se reduce al escalofrío, á la
Se dan casos tambieis entre las clasificaciones comunes, en los cuales se fiebre, y á un sudor copioso, sin síntoma alguno; solamente el escalofrío
la fiebre, ó el sudor se presenta diariamente ó cada tercer dia á la misma
repite el ataque, t e n i e n d o el enfermo dos paroxismos; de estos casos,
hora indicando el orígin de la enfermedad, es decir, la fiebre intermitente.
los más comunes, se llaman cotidianas dobles, y el ataque se repite dos
En estos casos pueden presentarse los síntomas comunes, además del
veces al dia.
paroxismo; esto es, la postración y la debilidad pueden ser muy marcadas.
L a terciana d o b l e es aquella en que el paroxismo tiene lugar todos
Otra clase de envenamiento de la fiebre intermitente es la presencia regular
los dias, pero en l o s dias sucesivos, los ataques tienen lugar en distintas
de dolor en alguna parte del cuerpo. Tal vez, el mas común es el llamado
horas, y pueden diferir en otros puntos, mientras que los de los dias
vulgarmente " dolor de clavo," en el cual el dolor se fija en la frente. En
alternativos, c o i n c i d e n en todos sus puntos incluso la hora. Puede haber
otros casos la nevralgia, tiene lugar en la cara, en el brazo ó en el pecho.
por lo tanto otras combinaciones numerosas, en las cuales los ataques se
Si este dolor se repite, será indicio de que es originado por la intermitente,
presentan bajo forma-, diferentes á las que hemos mencionado.
y se debe aplicar el tratamiento adecuado á dicha enfermedad. También
El principio del ataque puede presentarse en cualquiera hora, aunque
suelen presentarse otras afecciones locales como la disenteria y la tos, lo
raras veces comienza e n la noche.
cual tiene lugar durante los mismos intérvalos que los paroxismos de las
En la mayoría d e los casos el ataque comienza en la mañana, y se repi- intermitentes, y ceden fácilmente con la quinina, al paso que resisten á
ten, generalmente, d e s p u e s de un intervalo regular, precisamente, casi á la todas las medidas indicadas para estas enfermedades.
misma hora del dia. E n otros casos, y en los dias sucesivos, el paroxismo
La complicación que se presenta más amenudo, entre aquellos indi-
se presenta más tarde ; el intervalo es igual, pero se va retardando gradual-
viduos que han estado sugetos á las intermitentes, particularmente aquellos
mente la hora en q u e comienza, y el escalofrío viene media hora ó una
que han vivido grandes temporadas en las regiones donde predomina dicha
hora más tarde en l o s dias sucesivos, en los cuales puede suceder también
enfermedad, es la que comunmente se designan en Inglés con el nombre
que los paroximos s e anticipen en media hora ó una hora. En los casos
de " agüe cake," la cual consiste en la dilatación y endurecimiento del
comunes, este incidente, se verifica, despues que la enfermedad ha durado
bazo; de esto resulta que puede uno sentir este órgano fácilmente debajo
por algún tiempo, y s e r á señal de que se aproxima el fin de ella.
de las costillas, y al lado izquierdo del abdomen, pudiendo, en efecto
La intermitente c o tiene un término fijo, como sucede con las fiebres
ocupar una gran parte de la cavidad abdominal. A no ser, en el caso que
eruptivas, pues s u e l e prolongarse por un tiempo indifinido. Algunas
acabamos de indicar, esta afección, se presenta raras veces, pues es el
veces se detiene por s i sola, pero otras, al contrario, continua por semanas
resultado de los casos crónicos y tenaces que atacan á aquellos individuos
y aun meses. A s i también, un solo ataque no libra á uno de las recaídas
que han vivido largo tiempo espuestos á las intermitentes, y los que no
seguientes, que es o t r o punto en que difiere esta de las otras fiebres erup-
han hecho uso de los métodos más eficaces para su tratamiento. Sin
tivas. En efecto, p a r e c e que un ataque de fiebre intermitente predispone á
embargo, en casi todos los casos prolongados de esta enfermedad, y aun
uno á otros nuevos, y que un individuo que ha.sufrido una vez esta enfer-
cuando no sea muy marcado el " agüe cake," podrá notarse, previo exa-
medad, puede recaer, aun que hayan trascurido meses ó años despues de
men minucioso, una verdadera dilatación del bazo.
haberse mudado del punto favorable al desarrollo de la enfermedad.
Durante algún tiempo y despues que hayan cesado los síntomas principales Uno de los puntos más notables en los casos de intermitentes, que
de la enfermedad, el termómetro marcará cierto aumento de calor en el se han prolongado mucho, es la anémia, es decir, el empobrecimiento de la
cuerpo del enfermo, á la hora en que solia venir el paroxismo. Durante sangre, de lo cual resulta que la piel pierde su color rojizo natural, y se
las intermisiones del ataque, varia en extremo el estado de los enfermos; vuelve pálida y de un aspecto espantoso. Como esta palidéz general-
algunos casi parecen estar buenos, tienen buen apetito y digestión; pero mente tiene algo de amarillento, de ahi resulta que bien puede decirse que
otros, al contrario, durante la intermisión se quejan de debilidad y tiene un color pajizo. Esta palidéz, puede permanecer, por mucho tiempo
prostración. despues que hayan sesado los paroxismos; estos enfermos tienen á menudo
Suelen presentarse distintas variaciones entre los casos agudos de hidropesía, á consecuencia del empobrecimiento de la sangre.
intermitentes. Citaremos primero los ataques de intermitente muda; en
los cuales no hay escalofrió, ó apenas es notable, á la vez que están patentes Causas Tanto las intermitentes, como sus diversas manifesta-
Clones, reconocen por origen cierto virus específico (un miasma); se
Durante el escalofrío se puede consolar y aliviar al paciente por
presume que este es como el vírus de otras enfermedades contagiosas, un
medio del calor artificial, envolviéndolo en mantas, poniéndole botellas ca-
organismo vegetal. Esta miasma, se produce generalmente en los sitios
lientes á los piés, y dándole bebidas calientes. Durante la fiebre, el calor
pantanosos, aunque no se limita á estas regiones. Se desarrolla solamente
del cuerpo se puede disminuir con el uso del agua fria, ó algunas de las
en los climas cálidos, y nunca á una temperaturea más baja de los sesenta
aguas minerales, si es conveniente. Cuando haya empezado el período
grados (Fahrenheit). Este vírus pierde mucho de su fuerza si el termó-
del sudor, se puede administrar la quinina ó sus equivalentes. Muchos
metro baja hasta señalar hielo. Es más común y virulento en las
planes se han propuesto para la administración de la quinina en la fiebre
vecindades de los bosques y en la regiones, en que por largo tiempo se
intermitente. Sin embargo debe tenerse presente, que la droga hace tanto
ha sabido que están sujetas á las intermitentes. Los desmontes, y la
más efecto, cuánto más amenudo se administre despues del paroxismo.
apertura de caminos nuevos origina también esta enfermedad, aun en los
Si se administra durante el período de sudor, hay más probabilidades de
terrenos que antes eran sanos.
que impida el próximo paroxismo que si se difiere en darla. En cuanto
El veneno que produce las intermitentes se cria solamente durante los
á la dosis, el plan general es dar una cantidad suficiente de manera que
meses del calor; de lo cual resulta, que esta enfermedad es más común en
produzca inmediatamente la evidencia de los efectos de la quinina en la
el verano y en el otoño. El aire de la noche abunda en esta clase de
naturaleza — evidencia que se indica por un sonido como de campanillás
veneno, y por esto hay mas riezgo, exponiéndose al sereno de la noche.
en los oidos. Para un adulto la cantidad necesaria para producir este
El aire cercano á la superficie inmediata de la tierra está más cargado de
efecto varia de diez á veinte granos. Esto se puede administrar en una
este veneno que el que está más elevado; por esto se esplica que aquellas
dosis, pero es mejor hacerlo en varias dosis más pequeñas, que se deben
personas que viven en los pisos altos de una casa, suelen no contraer la
tomar ántes que empiece el otro paroxismo. Este plan tiene la ventaja
enfermedad, pasando lo contrario con los que viven en los pisos bajos
que no es necesario dar más medicina que la suficiente para producir
Otro hecho singular, consiste en que este vírus permanece secreto en el
el ruido en los oidos. Por eso, se aconseja que un adulto tome cinco
sistema del individuo por un tiempo indeterminado; por meses, y aun por
granos de ella tan pronto como empieze el periodo de sudor, y que
anos; de esto resulta que muchas personas pueden tener la enfermedad,
esta dosis se repita, á intervalos de tres ó cuatro horas, una, dos ó tres
aunque haya pasado mucho tiempo que no esten ya expuestas á ella.
veces. En este término se manifiestan los efectos de la medicina por el ruido
en los oidos del paciente. Si los escalofríos ocurren diariamente, es muy
. Tratamiento. - Como todos sabemos, para la curación de la fiebre posible que sobrevenga un paroxismo al primer dia, despues de haber
intermitente, hay un remedio en el cual puede uno tener seguridad, y otros tomado la quinina, aunque este paroxismo probablemente será menos
que generalmente son también e f i c a c e s - l a s diferentes sustancias de la fuerte que de ordinario. Si la enfermedad es de la clase terciana (los
corteza Peruana, particularmente la quinina y otros alcaloides semejantes. escalofríos ocurren cada dos dias), es probable que no ocurra ningún
En estos últimos años se han fabricado varios extractos de la corteza Peru- escalofrío si se administra la quinina del modo que hemos indicado más
a n a - l a '< cinchonia" y la " cinchonidia " son unos de ellos, y los cuales arriba. Otros recomiendan que se administre un grano cada hora
parece que poseén las mismas propiedades de la quinina, aunque en menos hasta que se hayan tomado como unos quince granos. Este plan 110 tiene
grado ; para muchas personas tiene la ventaja, de que no son tan costosas ventaja particular sobre el otro, aunque suele dar buen resultado. Tocante
como la quinina. á la manera que se debe dar la quinina, hay gran diversidad de opiniones; y
Para curar la fiebre intermitente es absolutamente indispensable la algunas veces es necesario inventar modos especiales, puesto que hay indi-
quinina En los tiempos antiguos acostumbraban «preparar " al enfermo viduos que parece no pueden sufrir, sin grande angustia física, que les saturen
(según decían), para la administración de la quinina, y por algunos dias le el sistema con quinina. E l método general, y que sirve en la gran mayoría
daban catárticos, emeticos fi otras medicinas. Este tratamiento prepartorio de los casos es simplimente el disolver la droga en agua acidulada. Se
no es, sin embargo, necesario. Puede dársele al enfermo la medicina in- puede usar la fórmula siguiente.
mediatamente, con la seguridad de que cortaráel paroxismo. Es cierto que r 0 Sistema Métrico. Sistema Antiguo.

mientras dura el escalofrío, ó la fiebre que le sigue, el estómago suele no Sulfato de quinina 1.300 g m . . • 20 g r a n o s .

absorver las medicinas; por tanto es más conveniente no hacer uso de A c i d o sulfúrico diluido con agua . . . . 1.250 c . c . . . 20 g o t a s .
Jarabe de cáscara de naranja 15.000 c . c . . . media onza.
estas, sino cuando haya empezado, á lo menos, el periodo del sudor
A g u a para hacer 59-2°° c.c. . . 20 o n z a s .
Se puede dar una cucharada de esta preparación, y repetir como diji- quitar la anemia, sino la hidropesía que la acompaña. Una buena fór-
mos antes. Una de las desventajas en el uso de la quinina, es el gusto tan mula para este objeto es la siguiente:
Sistema Métrico. Sistema Antiguo.
extremadamente amargo que tiene. Hay varios modos de evitar esto — con
Sulfato de quinina 1.300 g m . . . 20 g r a n o s .
el uso de obleas de gelatina, que se ablandan con agua y se lian cuidadosa- Pildora de carbonato de hierro 3.900 g m . . . 6 0 granos.
mente al rededor del polvo, haciendo una masa que se puede tragar sin
permitir que la quinina llegue á l a superficie de la boca; ó se puede tomar Esto se mezcla y se divide en 20 pildoras; de estas se toma una despues
la droga en pildoras cubiertas d e azúcar, la única desventaja de estas, es de cada comida.
que no se puede confiar en ellas á no ser que sean frescas. L a droga se Fiebre Intermitente Perniciosa.
puede administrar con ventaja también, en cápsulas vacias, que se pueden La fiebre intermitente ordinaria que acabamos de describir rara vez
procurar en las droguerías, se echan los polvos dentro, se cierran com- pone en peligro inmediato la vida: si bien es cierto que quedan reliquias
pletamente, y se tragan. A u n q u e podemos confiar en la quinina adminis- serias de la enfermedad, estas más bien reconocen por origen la pobreza
trada durante el primero ó segundo dia para disminuir las manifestaciones de la sangre ó la dilatación del bazo, y no ser un estrago de la misma
del escalofrío y la fiebre, no obstante, no se puede asegurar que se haya enfermedad. Sin embargo se han dado casos de Perniciosa, en los mismos
dado fin á la intermitente; en verdad, sabemos, como y a hemos dicho, que distritos, que han sido visitados por las intermitentes comunes, y se le
aunque el paciente parezca libre d e la fiebre despues que cesa el paroxismo, distingue desde luego por el caracter maligno que la acompaña desde su
sin embargo, hay cierto aumento en la temperatura de su cuerpo por principio: estos casos suelen resolverse de una manera fatal á las pocas
muchos dias despues que parecia haber cesado la dificultad. Por eso es horas. Se distinguen en esta enfermedad dos clases de perniciosa " Per-
bueno continuar la quinina en pequeñas dosis — como cuatro ó cinco niciosa maligna, y Perniciosa congestiva." En el Sud y en el Oeste, se conoce
granos diarios — por algunas semanas. esta última clase bajo el nombre de " escalofríos congestivos." Esta forma
perniciosa de la enfermedad suele presentarse en determinados periodos,
Si el paciente no puede soportar la quinina (que algunas veces
en aquellos lugares que son favorables al desarrollo de las intermitentes,
causa dolores de cabeza muy desagradables y molestos, y una sensa-
y muy especialmente en la parte baja del valle del rio Mississippi, y en
ción de postración general) se puede emplear cualquiera de los otros
algunos otros puntos que se encuentran á las orillas de los grandes lagos.
remedios con bastante buen é x i t o . El sulfato de " cinchonia" general-
mente no produce efectos tan violentos en la cabeza como la quinina. Es muy esencial el poder descubrir el caracter maligno de esta enfer-
Si este remedio tampoco gusta, y no se emplea ninguna otra preparación medad, y muy especialmente, porque puede desarrollarse de una simple,
de la corteza Peruana, se puede emplear el arsénico, que es casi tan eficaz fiebre intermitente; ó lo que es lo mismo, despues que el enfermo haya
como la quinina misma. Se p u e d e dar mejor en el compuesto conocido tenido uno ó más ataques de esta última enfermedad: por tanto, lo que
como la "Solución de F o w l e r ; " de este remedio se le puede dar á un haya que hacerse, debe hacerse desde luego." Se dice que en aquellos
adulto en dosis de seis á diez gotas en agua tres veces al dia. Una casos de intermitente ordinaria, en que la malignidad de su caracter se
cosa muy importante en el tratamiento de los que han tenido la fiebre viene desarrollando de una manera gradual, se marcan de una manera
intermitente mucho tiempo, es e l darle hierro, pues á estos pacientes se muy distinta los síntomas de los parasismos ó ataques; es decir, que el
les ha puesto la sangre muy p o b r e por la pérdida de los glóbulos de sangre periodo del frió no viene acompañado del escalofrío, ni la fiebre es tan
encarnada — pérdida indicada p o r su intensa palidez. Para estos casos, la intensa en el periodo del calor. En efecto el enfermo puede entregarse á
quinina sola no puede devolver la salud, y necesita el ayuda del hierro sus quehaceres en los intervalos de los ataques, y aun estar perfectamente
para asegurar un buen éxito. T a m b i é n la hidropesía, que con frecuencia tranquilo, sin esperar nada adverso, hasta que repentinamente se mani-
sigue la exposición por mucho tiempo á las intermitentes, será más fiesta el caracter maligno de la enfermedad.
aliviada con el uso del hierro q u e si se aplican los remedios general- Síntomas: Los síntomas de esta enfermedad suelen variar
mente usados para la hidropesía; porque esta hidropesía no depende muchísimo. A l contrario de la fiebre intermitente ordinaria, el
de ninguna enfermedad de los ríñones ó corazón, como suele ser el primer ataque de la perniciosa se presenta durante el dia lo mismo
caso en la hidropesía, sino solamente por pobreza de la sangre, que que durante la noche: como se ha dicho antes el caracter maligno
se remedia con el uso del h i e r r o ; de este modo podemos no solo de esta enfermedad puede desarrollarse de una manera inesperada
despues que el paciente ha sufrido varios parosismos de la variedad ordi- sus característicos son los de la variedad simple, pero mucho más intensos,
naria. Entonces la piel se pone muy pálida y arrugada; el sudor es frió es natural presumir que la manifestación perniciosa de la fiebre intermi-
y viscoso; se advierte gran ansiedad en el semblante y el paciente se tente consiste solamente, en que se presenta el virus de la ordinaria inter-
muestra muy intranquilo y nervioso. En este estado la respiración se mitente en un grado mucho más intenso.
lenta y acompañada de una especie de estertor. En los casos mas graves
el cerebro se afecta inmediatamente y el paciente cae en un estupor, Tratamiento. — Como y a hemos indicado, el tratamiento de la
pudiendo también tener mucho delirio y convulsiones, cuyos síntomas dan fiebre intermitente perniciosa es un asunto de la más grande importancia,
por resultado que permanezca sin sentido. Cuando el paciente conserva su puesto que sin este, la gran mayoría de los casos tendrían, sin duda, fu-
lucidez se queja de una sed intensa y de un gran calor externo, por más nestos resultados; al presente, el número de muertes no es, regularmente,
que la piel, sobre todo en las extremidades, presenta una frialdad glacial. más que un caso por cada ocho.
Generalmente se presentan vómitos violentos y disenteria, siendo muy Mucho se puede hacer para impedir la fiebre perniciosa cortando los
clara la sustancia expelida y teniendo amenudo un tinte de sangre. El paroxismos antes que presenten los caractéres malignos. Durante las
parosismo maligno no presenta siempre los mismos periodos que el ataque estaciones en que prevalecen los casos malignos, no se debe de perder nin-
ordinario. Puede suceder que despues de un gran escalofrió ocurra una gún tiempo en contener todos los ataques de fiebre intermitente por simples
reacción febril, en cuyo caso la fiebre suele ser intensa. Muy amenudo, y ligeros que aparezcan. Hay dos cosas que se deben de efectuar para
sin embargo la reacción del periodo de frialdad es solamente parcial, poni- el tratamiento tan pronto como se desarrollen los síntomas característicos
éndose las extremidades de la piel del paciente mucho mas calientes, de un ataque pernicioso; una es, el someter al individuo á la influencia
permaneciendo este en estado de postración sin desarrollarse los síntomas de la quinina tan pronto como sea posible; la otra es, el provocar la
generales del periodo del calor. Por lo general en el mayor número de reacción del escalofrío.
casos la muerte ocurre durante el periodo de frialdad ó antes de presen- Esto último sin duda, requiere atención inmediamente; es inútil
tarse por completo la reacción febril. Si el paciente resiste el ataque tratar de dar quinina miéntras el paciente está en estado de gran colapso,
durante las primeras seis ú ocho horas, su salvación consiste, en gran parte, que es lo que generalmente caracteriza el período de frío; porque las
en evitar parosismos subsiguientes. En algunos casos, sobre todo, cuando medicinas que se introducen al estómago no se absorben, y aun si se inyec-
se emplea oportunamente el tratamiento adecuado solamente ocurre uno de tan debajo de la piel, la circulación es tan poco perceptible que casi no se
estos parosismos, y si el paciente sufre despues otros ataques por lo general puede esperar efecto alguno. Las medidas mejor adaptadas para promo-
son parecidos á los parosismos ordinarios de la fiebre intermitente. Cuando ver la reacción, varían algún tanto con los caractéres del caso, pero siem-
se presenta un segundo ataque maligno, como á veces sucede al dia sigui- pre incluyen la estimulación de la piel y de la circulación. El calor se le
ente, las fuerzas del enfermo se agotan de tal manera que le será muy difícil aplica mejor dándole al paciente un baño general de agua caliente; si esto
resistirlo, debiendo advertirse que el tercer ataque casi siempre es mortal. es imposible, se le pueden aplicar botellas calientes á los piés y al espi-
nazo. L a piel del tronco del cuerpo y las extremidades se pueden frotar
vigorosamente con alcohol ó cognac que tenga un poco de pimienta
Causa. — Según nuestras investigaciones hasta ahora, la fiebre per-
encarnada; si hay muchos vómitos ó diarrea, se le debe aplicar sobre el
niciosa ó maligna, intermitente se diferencia, de la variedad simple y
estómago ó más bien, sobre todo el abdomen, un sinapismo de mostaza.
ordinaria más en la intensidad que en la clase. Se nota esta misma dife-
En todos estos casos no se debe de olvidar que lá mostaza causa atnpollasr
rencia en otras enfermedades contagiosas y por eso se reconoce una clase
y aunque no se formarían probablemente miéntras el paciente permane-
maligna de escarlatina que agobia mucho al paciente por la violencia del
ciera en el estado de colapso, sin embargo, no se debe olvidar, con el
ataque, por más que puede haber contraído la enfermedad de un individuo
aturdimiento del momento, que se deben de quitar los sinapismos tan
que sufria un ataque ordinario de dicha enfermedad. También se han
pronto como desaparezca el escalofrío. Estas medidas también sirven para
visto casos de viruela maligna que se han contraído por el contagio de un
estimular la circulación, que es uno de los objetos del tratamiento; esta se
caso benigno. Como quiera que la fiebre intermitente perniciosa ocurre
puede adelantar también con dar estimulantes alcohólicos de alguna clase
en los mismos lugares ó regiones que la variedad simple, y supuesto que con
— se puede dar el cognac ó el " whiskey; " se le puede dar á oler " harts-
frecuencia empieza aparentemente como una simple fiebre intermitente y
horn" que es una solucion de carbonato de amoniaco; si se encuentra
bajo el cuidado de médico, este sin duda le hará inyecciones de éter ó Síntomas. — La enfermedad empieza generalmente de una manera
alcohol. muy repentina, sin que ninguna indisposición le de aviso de prevención al
Si han sido culminantes desde el principio los síntomas mentales, y enfermo, pero se dan casos en que aparecen los síntomas preventivos de
particularmente si el paciente ha estado sin sentido ó con estupor, se le la fiebre intermitente. El ataque comienza con un escalofrío más ó
puede dar inmediatamente, una dosis buena de c a l o m e l — ( c o m o unos ménos marcado. Tanto este escalofrío como el de una simple fiebre
cinco granos). Antiguamente, era precisamente en estos casos, en que la intermitente, tiene lugar generalmente, en las primeras horas del dia, y
practica de sangrar el brazo obtuvo sus triunfos; pero el cambio tan grande nunca por la noche. Una fiebre común sigue al escalofrío la cual no cede
que ha seguido al abuso de esta práctica hace que los médicos, ahora, casi ni á las seis ó siete horas, como acontece con la intermitente, sino que dura
la practicarian, ni aconsejarían. Tan pronto como s e manifiesten las señales por veinticuatro y aun cuarenta y ocho horas. Despues de este período,
de la vuelta del calor y las fuerzas, es prudente no esforzar la circulación, y comunmente durante la noche, la fiebre disminuye de una manera
porque resultaría que la fiebre siguiente, seria mas intensa. notable; la piel se humedece, se retiran los dolores, y por lo general el
enfermo entra en descanso. Sin embargo, la remitente difiere de la
El segundo objeto del tratamiento es el poner al paciente bajo la in-
intermitente, en que la primera, en este mismo periodo, retiene la fiebre.
fluencia dé la quinina, con la esperanza de impedir la repetición del
En otras palabras, en los casos de intermitente, no desaparece la calen-
escalofrío, que de otra manera ocurriría al dia siguiente. Cinco á diez
tura, pero disminuye tanto, que el enfermo entra en gran consuelo y
granos de quinina se deberán dar al momento, y repetirlos cada tres horas
tranquilidad. La diferencia de los nombres consiste en que en la inter-
hasta que lleguen á palparse sus efectos — un gran ruido en los oídos,
mitente, se interrumpe la fiebre, y en la remitente solo hay una remisión.
según se dijo antes.
Cuando la remisión dura de varias horas hasta varios dias, viene el segundo
No se debe tratar de usar ninguno de los sustitutos de la quinina,
paroxismo. En el segundo ataque, podrá ser, que el escalofrío no se
aunque estos podrán servir bastante bien en la simple intermitente, porque
presente, ó, en último caso, será muy ligero, sin embargo, la fiebre será,
se debe de tener bien presente, que si no se satura inmediatamente al pa-
tanto ó más intensa que en el primer ataque. Seguirá de este modo una
ciente con quinina, probablemente sucumbirá en el ataque al siguiente dia.
série de paroxismos no interrumpidos sino por intervalos de duración muy
La prontitud y la intrepidez son indispensables para el excito en el trata-
irregular. Despues de algún tiempo, las remisiones serán ménos notables,
miento de esta enfermedad maligna; se debe, sin embargo, tener pre_
de tal modo que la fiebre llega á ser casi continua. A l cabo de dos ó tres
sente que el uso excesivo de la quinina, puede hacer daño como lo
semanas, que cesa la fiebre, toma esta el caracter de intermitente, y en-
demuestra una sordera larga, 6 permanente.
tonces se declara una intermitente tifoidea, de la cual hablarémos mas
En adición al uso libre de la quinina, será mejor tener al paciente
adelante.
en cama por dos ó tres dias más, particularmente durante las horas en que
En los casos de fiebre remitente, habrá un desarreglo notable en la
se podia esperar el parasismo. Durante estas horas, se debe conservarlo
constitución; casi siempre vienen naúsea y vómitos, que á menudo son
caliente, con calor artificial — botellas calientes, u otras medidas seme-
los síntomas más culminantes. El excremento es de un color verdusco ó
j a n t e s — y por bebidas calientes. También será eficaz una dosis de
amarillento; por lo general habrá mucho dolor y malestar en la región del
láudano; como unas viente gotas.
estómago, asi como una gran sensibilidad. Uno de los síntomas frecuen-
tes de esta enfermedad, suele ser la ictericia.
Fiebre Remitente.
Se aplica el nombre de intermitente tifoidea al estado en que suele
Esta enfermedad se puede considerar más c o m o una modificación de
quedar el enfermo despues de una fiebre remitente. Como las remisiones
la intermitente que como una enfermedad distinta; sin embargo, aunque
son de ménos importancia, resulta de esto que la fiebre es mas continua;
es evidente que reconoce el mismo origen y se presenta bajo las mismas
pero al mismo tiempo, parece que el enfermo tiene fiebre tifoidea. Sin
circunstancias, tiene tantos caractéres distintos, que se deben reconocer
embargo, no hay razón para creer que el virus específico de la tifoidea
como dos distintas enfermedades.
exista en estos casos; sabemos, en efecto, que la inflamación y ulceración
L a fiebre remitente es también clasificada, y más comunmente, como
de los intestinos, que son tan características en la fiebre tifoidea, no existe
fiebre biliosa, ó remitente biliosa.
en las fiebres intermitentes-tifoídeas. Los síntomas que son comunes en
la tifoidea (la postración general, el entorpecimiento de las facultades que existe entre la simple intermitente y la fiebre intermitente perniciosa.
intelectuales, el delirio, el estupor, y la debilidad física) se cuentran en La fiebre remitente perniciosa es solamente un ataque más intenso ó fuerte
varios casos que no son de fiebre tifoidea, pero que, comunmente, se de la simple remitente; en los casos graves, la muerte puede tener lugar
designan por ciertos nombres que indican su semejanza con la tifoidea. durante el primer escalofrío, es decir, ántes que se haya presentado nin-
Por esto se llama pulmonía-tifoidea; lo cual no quiere decir que el guna remisión.
enfermo tenga pulmonía y tifoidea al mismo tiempo, sino que tiene L a fiebre intermitente no es una enfermedad muy terrible cuando se
pulmonía, y los síntomas de postración nerviosa, y agotamiento físico, que reconoce la invasión y se aplica el tratamiento debido; en los casos en
son síntomas comunes en la fiebre tifoidea. Asi pues; cuando decimos que es imposible procurar la quinina en cantidad suficiente, con frecuencia
que un enfermo tiene la intermitente tifoidea, no quiere decir que tenga la es fatal esta enfermedad. Por eso ha adquirido fama de maligna en esas
intermitente y la tifoidea al mismo tiempo, sino simplemente, que tiene regiones donde el tratamiento no puede ser satisfactorio, y la temen en
intermitentes, y á la vez tiene un agotamiento de fuerzas análogo al que diferentes partes del mundo bajo varios nombres — fiebre africana, fiebre
se observa en la fiebre tifoidea. Naturalmente, no es difícil que un palustre, fiebre húngara, y durante nuestra última guerra, como fiebre
enfermo se encuentre bajo el influjo del veneno de una enfermedad, al Chickahominy.
mismo tiempo que adquiere el de otra, y en consecuencia tiene que sufrir
los malos efectos de las enfermedades al mismo tiempo; sin embargo, en
los casos de intermitente tifoidea, no es preciso que asi sea.
Según hemos indicado ya, los síntomas de la fiebre intermitente
tifoidea, presentan alguna analogía con los característicos de la fiebre
tifoidea; en este caso la fiebre ya no tiene remisión sino que se vuelve
continua; se pierde el lucimiento del entendimiento viene un delirio
fuerte y estupor; la cara se pone amoratada; y los dientes se cubren á
menudo de sarro. Esta transición de remitente á intermitente tifoidea,
puede venir á la segunda semana de la enfermedad, y podrá probable-
mente evitarse por medio del buen cuidado y del tratamiento que se em-
plee la primera semana. Este tratamiento consiste, primero, y de una
manera muy especial en la administración de la quinina ó de sus equiva-
lentes. Haciendo esto oportunamente y del modo que se ha indicado y a
al hablar de la fiebre intermitente simple, habrá fundamento para esperar
que se logre evitar el fin desastroso de esta enfermedad terrible, de la cual,
según se asegura, fallecieron, Carlos Quinto, Jaime Primero, y Oliver \
Cromwell. L a confianza en la quinina, y en el éxito de ella, debe ser
mucho mayor, aun cuando se hayan desarrollado los síntomas funestos de
la enfermedad, tanto la continuidad de la fiebre como los característicos de
la tifoidea; será bueno dar al enfermo, en estos casos, cinco granos de esa
medicina, cada cuatro horas, hasta que prodíízca el síntoma característico
de la sordera. Si los síntomas tifoideos son tan culminantes que requieren
atención, se deben tratar del modo descrito cuando hablabamos de la fiebre
tifoidea.
Los médicos también reconocen una enfermedad llamada fiebre remi-
tente perniciosa, ó también, maligna y congestiva. Esta tiene la misma
relación con la fiebre remitente simple, como la que ya hemos descrito
134 FIEBRE AMARILLA.
F1EBRE A M A R I L L A .

adelfia ( L a Roche). En 1725 afirma Clavigero que era desconocida en


Méjico.
La primera aparición de la enfermedad en Europa (afirma R o u x ) fué
en 1723 en Lisboa.
Las epidemias más notables fueron la de Filadelfia en 1793; las de
Cádiz en 1800 y 1802 ; la de Barcelona en 1822 ; la de Gibraltar en 1828.
¿Existia la Fiebre Amarilla en América ántes del descubrimiento? Nada

FIEBRE AMARILLA. dice la historia sobre este punto.


Distribución Geográfica. — Los tres focos endémicos más importantes
son: el golfo de Méjico, el mar de las Antillas y la costa occidental de
Africa. El dato más antiguo sobre la existencia de esta enfermedad en
Africa lo trae Bérenger-Féraud, al contar la historia de un buque comercial
El Merlin que en 1768 encontrándose en las costas de Gambia mandó á
POR EL D R . B . B Ó R D A S , DE M A T A N Z A S , CUBA.
tierra parte de su tripulación á recoger leña y sufrió una epidemia que
Sinonimia. — V ó m i t o negro, vómito prieto, tifus icterodes, tifus ama- parecia propia del lugar.
rillo, fiebre ataxo-adinámica, pestilencia hemorrágica, mal de Siam, Fiebre L o que es indudable es que la fiebre amarilla se desarolla principalmente
jarme en francés; yelloio fever en inglés. en las costas y de estas en las más bajas, aun cuando en 1866 se presentó
Definición. — Es m u y difícil dar una definición de la fiebre amarilla en Cordova (Méjico) á 20 leguas de Veracruz y á 800 metros de altura.
por los diversos caracteres y grados que presenta. Aceptamos la definición La fiebre amarilla se desarolla espontáneamente entre ambos trópicos
de Aitken por que además de ser la más corta, reasume bastante bien los y cuando se la ve aparecer más allá de los trópicos es porque ha sido
caracteres de dicha enfermedad. Aitken la define : " Fiebre específica, de importada. Se la ha visto en Quevec á los 46 o latitud N . ; pero 110 ha
tipo continuo, presentándose por regla general una vez en la vida, propa- pasado de Montevideo situado á los 35 o latitud S. ( R o u x ) ; pero su foco
gándose por contagio ( é infecciosa podemos añadir, dado el valor de esta clásico, donde se observa constantemente en estado endémico es en el con-
palabra en estos últimos años). Presenta como síntomas característicos tinente americano desde la Florida hasta Bahia, ó precisando más, en el
icteria conjuntival y de la piel, delirio, supresión (ó disminución de la golfo de Méjico, las Antillas, Venezuela y la Guayana. E s endémica
orina) vómitos oscuros, y á veces materias fecales del mismo color, pulso en Cuba, Veracruz, Colon, Cartagena, Panamá y Maracaibo. ¿Es la
lento y á veces intermitente. Está reducida á límites geográficos bien fiebre amarilla endémica en el Brasil? Creemos que esta pregunta puede
determinados." resolverse hoy por la afirmativa. Según Ramos Silva ( 1 ) no es endémica
Reseña Histórica. — La noticia más antigua que tenemos de esta en el Brasil, como en el Golfo de Méjico y Antillas; pero una vez intro
enfermedad es la que encontramos en los importantes trabajos de Cor- ducida en este pais dura varios años con remisiones más ó ménos marcadas.
nilliac sobre la fiebre amarilla en las Antillas. Dice que Colon desembarcó En el Brasil, como en las Antillas, la Fiebre Amarilla se desarolla princi-
en 1493 cerca de mil hombres, .en la isla de Sto. Domingo en un puerto palmente en la época de los grandes calores y una enfermedad que sigue
de la costa setentrional donde fundó la ciudad de Isabela, y que á princi- esta marcha y que dura muchos años puede considerársela endémica.
pios de 1494 padecieron los colonos una epidemia que les coloraba la piel Según Dutroulaud (2) una vez declarada la Fiebre Amarilla en las
de amarillo. ¿Seria esta Epidemia de fiebre amarilla? Algunas obje- Antillas dura varios años con remisiones mas ó ménos marcadas durante
ciones pueden hacerse ; p e r o no son de la índole de este trabajo y necesitamos ciertos meses del año; pero no pasa así en la Isla de Cuba donde es
más espacio para cuestiones más importantes, relativas á la afección de endémica, es decir, se presenta todos los años de un modo constante, si
que tratamos. El P. Dutertre la señala en las Antillas en 1635 Y 1- F- da bien es poco frecuente desde Noviembre á Marzo.
Rosa escribió su tratado sobre el vómito en 1687. En 1740 era descono-
cida en la Guayana. E n 1647 apareció en las Barbadas. En 1699 en Fil- ( 1 ) Velazquez, Thèse de Paris.
( 2 ) Maladies des européens dans les pays chauds, 1868.
136 FIEBRE AMARILLA.

En el Senegal despues de la terrible epidemia de 1878, se observaron fiebre amarilla y que lo consideraba como el agente productor de dicha
casos en 1879, 1880 y la epidemia reapareció en 1881. (Bérenger fiebre, pero el Dr. Diego Tamayo en un opúsculo ( i ) dice no haber
Féraud.) encontrado el microbio del Dr. Finlay.
Etiología. — (Origen ó Causa de la enfermedad.) El origen de esta Ahora bien ¿ por qué esten en desacuerdo los autores respecto al mi-
enfermedad fué completamente hipotético como el de todas las enfermeda- crobio productor de la Fiebre Amarilla, deben abandonarse las inocula-
des infecciosas, antes de los descubrimientos de Pasteur. Expondremos, ciones preventivas?
aunque muy sumariamente, lo más notable sobre este punto. " N o se conoce aun el microbio que produce la rabia," (2) dice
El Dr. Domingos Freire ( 1 ) del Brasil, ha encontrado en los vómitos, Chamberland, y sin embargo se cultiva el virus y se inocula. Y ponemos
sangre, etc., de los atacados de esta enfermedad una especie de hongo al este ejemplo por que es el que ha hecho más ruido.
que ha denominado cryptococcus xantothogenius. Según Freire hay dos
fases en la vida de los cryptococcus, en la primera, período de crecimiento, Causas Individuales.
el microbio pasa del estado de granulaciones al de un pequeñísimo cryp- Edad. — En los paises donde reina endemicamente la Fiebre Amarilla
tococcus, que despues de formado crece rápidamente. Su diámetro que están ménos expuestos á contraerla los niños y los ancianos ; pero cuando
no es al principio más que O"1 002, llega, á O m , 014. Este período de es epidémica,-los primeros no tienen inmunidad. Esto podemos confir-
crecimiento dura cerca de cuatro dias. En la segunda fase, período de marlo el Dr. Guiteras y el que esto escribe respecto á la epidemia que
fecundación, los cryptococcus se deforman y los gránulos que encierran azotó á K e y West en 1887 en la cual asistimos muchos niños y algunos de
salen al exterior, rompiendo las paredes de las células generatrices.
pocos meses de edad.
El Dr. Freire ha cultivado estos microbios, y despues de largos y Sexo. — En cuanto al Sexo es indudable que las mujeres están ménos
pacientes estudios, en animales, ha inoculado con ellos á los extrangeros expuestas que los hombres.
é indígenas y presenta estadísticas muy halagüeñas, para pensar que puede Rasas. — La raza negra está ménos expuesta á contraer la fiebre
prevenirse la fiebre amarilla. amarilla que la blanca, sigue despues la raza mezclada y por último la
En 1885 y 1886 ha inoculado el Dr. Freire 6,524 personas y de ellas blanca que es la más expuesta de todas y de esta están más expuestos cuan-
no han muerto más que 8 es decir el 1 por 1,000 mientras que la mortalidad to de más al norte provienen, así es que los Alemanes é Irlandeses están
fué en los mismos años de 1 por 100 para los no vacunados. (2) más expuestos que los nacidos en el mediodía de Europa ; los naturales de
A pesar de las objeciones de F . Roux, Cornil, Harrison, Island y S.
las islas Canarias la padecen rara vez.
Moncley algunos de los cuales están en desacuerdo con el médico brasileño,
Los habitantes del interior recien llegados á las costas están muy ex-
creemos que el mundo científico debe aplaudir sus generosos esfuerzos en
puestos á contraer la fiebre amarilla. Esto se observa en Méjico, Brasil
bien de la humanidad y de la ciencia.
y aun en la Isla de Cuba, donde á pesar de no tener la isla más que 40
El Dr. Carmona, de Méjico, ha hecho los mismos estudios que Freire
leguas en su punto más ancho, se han visto casos en los naturales llegados
y no se diferencian sino en que, mientras que para el primero, el microbio
del interior á las costas, en los meses de calor.
de la fiebre amarilla es un peronospora, para el segundo es un alga.
Profesiones. — Los obreros que se entregan á trabajos rudos y los
El Dr. Lacerda encontró en 1883 (3) e n la bilis, orina y vómitos de
marinos son los que dan mayor contingente en las estadísticas.
los atacados de Fiebre Amarilla un organismo vegetal de la clase de ongos
Souza Lima dice que le ha parecido observar que los obreros que tra-
polimorfos que dice ser la causa de la enfermedad.
bajan en las manufacturas de tabacos gozan cierta inmunidad. Lo que es
El Dr. Finlay anunció en la sesión del 10 de Julio de 1887 de la
indudable es que la fiebre amarilla ataca á los indiv.duos robustos con
Academia de Medicina de la Habana que habia descubierto el micrococus
preferencia.
tetragenus en la sangre y serosidad de los vejigatorios de los atacados de Enfermedades anteriores.-Es corrienteentre el vulgo, y Jourdanet (3)
( 1 ) D o m i n g o s Freire. Doctrine microbienne d e la F l e v r e jaune. Rio Janeiro, 1885.
( 1 ) L e s microbes d e la F i è v r e jaune. H a v a n a , 1S88.
( 2 ) Freire Statistiquc des vaccinations. Parts, 1887. ( 2 ) C h a m b e r l a n d — Les divers modes de la Contagion-Revue Soenühque, , 7 mars .888.
( 3 ) Gaz. Hop. 8 septembre 1883.
pag- 33°-
( 3 ) Union medícale, i 8 6 a .
la infección hasta que aparecen los primeros síntomas que caracterizan la
lo afirma, que á los recien llegados á los focos endémicos y que padecen
enfermedad confirmada) que dura de 2 á 6 dias, regla general, durante los
al poco tiempo de su llegada fiebres gástricas ó intermitentes (palú-
cuales el enfermo siente mal estar, decaimiento de fuerzas, ligeros escalo-
dicas) están escemptos d e contraer la fiebre amarilla; pero esto es una
fríos, dolor de cabeza, siguen rápidamente los fenómenos que caracterizan
hipótesis que la observación ha desmentido.
la enfermedad ya confirmada.
Se ha pretendido q u e los sifilíticos están también escemptos; pero el
Dr. Riche ( i ) cita un c a s o de un enfermo sifilítico, que á pesar de haber A veces estos síntomas descritos, ó no se presentan, ó pasan desaper-
estado sometido al tratamiento clásico de mercurio y yoduro de potasio cibidos y la enfermedad estalla de repente, y esto es característico de la
murió de fiebre amarilla. fiebre amarilla, pudiendo asegurarse que este es el modo más frecuente de
empezar, no solo en las Antillas, sino también en el Senegal ( R o u x ) .
Los observadores están conformes en asignar dos períodos á la Fiebre
Influencias del Clima.
Amarilla, separados entre si por un período de remisión, más ó ménos
Calor y Humedad. — Está fuera de duda que el calor tiene una influ- marcado, de los síntomas; período de mejoria que muchas veces engaña á
encia capital en el desarrollo de la enfermedad, así se ve que en la época los médicos que no están acostumbrados á tratar la enfermedad. Esta re-
de los grandes calores, Junio, Julio y Agosto en las Antillas, por ejemplo, se misión se presenta del tercer al cuarto dia.
ven más atacados y son estos más graves y estos últimos son en menor Para facilitar el estudio de los síntomas los daremos separados en cada
número á medida que b a j a la temperaturá. período; nos detendremos despues en algunos de los más importantes y
Pero si es verdad q u e la observación enseña que el descenso de la al hablar del diagnóstico los reasumiremos presentando un cuadro con ca-
temperatura influye en las endemias de fiebre amarilla, no parece suceder racteres bastantes para poder conocer la afección de que tratamos.
lo mismo en las epidemias, pues Dowler ha observado una epidemia en la Ier Periodo ó de reacción. — Empieza muchas veces este período por
Luisiana, en la que á pesar de la aparición de una helada, la epidemia no un escalofrío más ó ménos intenso, aunque este no es un síntoma constante,
desapareció, y recordamos que la epidemia que azotó á Barcelona (Es- y despues aparece la fiebre violenta. El enfermo siente un gran dolor de
paña) en 1870 no desapareció hasta Febrero, es decir que precisamente cabeza (cefalagia fronto orbitaria) que hace que le moleste mucho la luz;
reinó en los meses de invierno desde Octubre á Febrero. raquialgia lumbar (sensación como de un golpe sobre los ríñones, coup de
Aun cuando Jacoud cree que la humedad no tiene influencia alguna barre le llaman los franceses) pero tan intensa que arranca gritos desespe-
sobre el desarrollo de la Fiebre Amarilla, la observación ( R o u x , Berénger- rados aun á los pacientes más vigorosos. L a temperatura se eleva á 40 o y
Féraud, Dutroulaud, Nielly, los médicos del Brasil etc.) demuestra que á 4 1 o . ( 1 ) Blair ha observado un caso de 4 1 o , 6 y Nogeli un caso de 42 o ,
la epidemia y la endemia llegan á su máximo cuando estas dos condi- 5. La piel está quemante, abrasadora, cubierta á veces de sudores y á veces
ciones : temperatura elevada y humedad atmosférica, se encuentran seca y produce la sensación como si se tocase un pergamino. El pulso es
reunidas. duro, frecuente, de 100, 120 y hasta 130 veces por minuto. La respiración
Altura. — Lo que es cierto es que no se ha observado la fiebre ama- es penosa ; la cara se pone turgescente, como inyectada, roja, y de un color
rilla endémica más allá d e 150 metros de altura y que si es importada del que recuerda el de la caoba; los ojos están secos y muchas veces lagri-
litoral á lugares altos no s e establece endemicamente en ellos. Así se ha mosos; pero siempre inyectados y las pupilas más ó ménos dilatadas. La
observado en Petrópolis, situada á 51 Kilómetros de Rio Janeiro, en la marcha que al principio es incierta (recuerda á la de un borracho) pronto
cordillera de los Organos y en constante comunicación con esta última se hace imposible. La palabra es brusca, ó lenta y difícil.
ciudad, donde los casos d e vómito negro son importados y no han desarro- Lo que molesta más al enfermo en este estado es un mal estar inde-
llado epidemias (Roux, G a m a L o b o ) . Lo mismo se ha observado en Mé- finible en el estómago que le pone inquieto y agitado (epigastralgia). La
jico donde no existe endemicamente más que en las costas. lengua se presenta ancha y cubierta de una capa blanquecina, á veces
Síntomas. — La enfermedad empieza, en general, sin antecedentes, lo amarillosa; per<? los bordes y la punta se coloran de un rojo vivo. La
que la diferencia de las fiebres palúdicas ó malarias. Despues de un perí-
odo de incubación (es decir el tiempo que pasa desde que se ha verificado ( 1 ) A l hablar de temperatura nos referiremos siempre al Termómetro Centígrado que es el
que estamos acostumbrados á manejar.
( i ) Comunicacione órale.
mucosa de las encías, palatina, y de la farvige están inyectadas, secas y Este período de bien estar no dura mucho, desde algunas horas hasta
calientes, lo que hace que el enfermo experimente una sed insaciable que le 24 ó 30 como máximum.
hace pedir bebidas frescas en abundancia y constantemente. Este período de transición entre el i ü y el 2" de la fiebre amarilla
Durante este período se observan las náuseas que despues se trans- constituye para algunos autores un 2° período, y nosotros para facilitar el
forman en verdaderos vómitos; pero hasta ahora de materias acuosas, ó estudio de los síntomas lo separamos.
coloradas de bilis (verdosas). L o general es que el enfermo presente 3er. Período, ó de terminación. ( R o u x . ) Ataxo-adinámico ó de diso-
constipación; aunque á veces hay diarreas. La orina es por lo general lución (Corre). La calma que se ha presentado en la remisión que hemos
clara; pero contiene albúmina. R o u x señala este carácter de la albúmina descrito desaparece en este período, cede su lugar á la agitación, el
como casi constante . ( i ) De mí sé decir, y el Dr. Guiteras que ha visto enfermo cambia de lugar á menudo en la cama, ó cae en un abatimiento
mucha fiebre amarilla es de esta opinion, que no me ha faltado la albú- profundo. Se presenta la icteria (color amarillo) primero en las escleró-
mina en la orina, y que es este un dato que me ha servido para fijar el ticas (blanco de los ojos) y despues en la piel, y puede ser más ó ménos
diagnóstico. El enfermo siente en este período pereza para todos los mo- intensa, desde el amarillo claro hasta el verde de la aceituna. Aun
vimientos, y su parte física y aun la intelectual recuerdan ese estado parti- cuando rara vez no se presenta la icteria durante la enfermedad, es casi
cular de un hombre beodo ó cerca del idiotismo. Este período dura de seguro que aparece poco tiempo despues de muerto el enfermo. Los cadá-
2 á 3 dias, aunque á veces, por escepcion, se prolonga hasta 4 dias. veres de los atacados de esta enfermedad presentan por lo general la piel
2o. Período, ó de remisión. Los autores llaman á este período de coloreada de un amarillo intenso, como si estuviesen pintados con azafran.
remisión y es porque se atienen más al estado general del enfermo que á La turgescencia é inyección de la cara, la brillantez y lagrimeo de los
su temperatura, pues en efecto, al principio de este período, ó sea del ojos desaparecen en este período; aquella palidece y estos se ponen
3 o . al 4 o . dia de la enfermedad, todos los síntomas del primer período se abatidos y melancólicos.
atenúan de un modo extraordinario. La raquialgia, los dolores de los Del 4o al 6 o dia la lengua está seca, á la constipación sucede a veces
miembros y la cefalalgia que tanto atormentan al enfermo, ó desaparecen la diarrea, las náuseas reaparecen y vienen los vómitos característicos.
ó disminuyen tanto que el enfermo no se queja y tanto es esto que las Estos no presentan al principio más que estrias, como si tuviesen telas de
personas inexpertas que rodean al enfermo y este mismo, creen una araña- pero despues la materia negra aumenta hasta const.tu.r todo el
próxima curación. Pero esta mejoría ficticia no se acompaña de bajada vómito, que recuerda la borra de café. Estos vómitos tienen rara vez
de temperatura. Todos los observadores (Noegeli, Jacoud, Riche, etc.), san°re roja, esto sucede cuando la hemorragia estomacal es demas.ado
están conformes en que durante el 2 o período como en el I o la fiebre es abundante ó cuando la sangre que brota de la nariz, las eneas ó de la
permanente. Si se creyó en una remisión verdadera en otro tiempo fué lenaua se mezcla con las materias arrojadas por el estomago.
porque eran demasiado superficiales las observaciones. Si la piel se nota * Son frecuentes también las hemorragias intestinales, muy frecuentes
fresca, si el pulso decae á veces hasta 50 y aun 40 pulsaciones por minuto, las nasales y también por las encias, y la lengua resquebrajada arroja
la temperatura se mantiene siempre alta y si cscepcionalmente baja de la sangre también muchas veces. Hablan los autores de hematuna (sangre
temperatura normal ( 3 7 o ) será preciso atribuir esta baja á alguna parti- por la orina) en el Senegal; pero es muy rara.
cularidad que el exámen atento del enfermo nos hará descubrir probable- En las mugeres son frecuentes las metrorragias y las hemorragias
mente. El estudio de la temperatura tiene una importancia capital para vaginales. Según Noegeli el aborto es constante ántes del 6« mes del
el conocimiento de la enfermedad; el termómetro es el que marca 110 solo embarazo y frecuente pasado este término.
el pronóstico, sino hasta el tratamiento que debe seguirse. Nos propo- Suelen presentarse también hemorragias |n el teg.do sub-cutaneo, se
nemos insistir sobre este punto en los síntomas en particular. presentan equimosis más ó ménos extensos y frecuentemente petcqiaas,
Durante este período la lengua sigue seca, roja en fos bordes, y las especialmente e¿ el pecho, vientre y miembros superiores (unas man chitas
encias están cubiertas de una capa pultácea; la sed es muy viva; la canti- ro as que se parecen á las picadas de los mosquitos), be suelen ver
dad de orina disminuye, y á veces falta por completo. La constipación hemorragias también en los vejigatorios, y otras soluciones de continuidad
persiste. como aberturas de abeesos ó forúnculos. Guyon a t a un caso de sudores de

(.<) Roux. — Maladies des pays chauds (maladies infectieuses). Paris, 1886. sangre.
142 FIEBRE AMARILLA.
FIEBRE AMARILLA.

Aun cuando algunos autores, y entre ellos Jacoud, afirman que la


Durante el tercer período la fiebre no alcanza la altura del primero en
cantidad de orina puede permanecer normal en cantidad, en la inmensa
los casos que van á terminar felizmente.
mayoría de casos esta disminuye 6 se suprime por completo; á no ser en
Durante el primer período el máximum de temperatura se observa
casos muy benignos, esta es la regla. Cuando se presenta la anuria
en el segundo dia, generalmente de medio dia en adelante, este puede lla-
(supresión de orina) que es un síntoma de la mayor gravedad, se suele
marse un carácter típíco de la fiebre de que venimos tratando ; y si despues
presentar dolor en los ríñones, lumbago y hasta retención del testículo, y el
del período de remisión vuelve á ascender la temperatura al igual, ó á más,
enfermo arroja un olor á amoníaco parecido ai de la orina descompuesta.
de la máxima que tuvo el segundo dia es un signo gravísimo de pronóstico'.
Los síntomas nerviosos son en extremo variables, desde la falta de
En los casos que van á terminar felizmente despues del período de re-
ellos en los casos ligeros, basta el delirio tranquilo y á veces furioso en los
misión la fiebre sigue bajando, lentamente a v e c e s (medio grado diario)
casos graves.
y á veces rápidamente, lo cual es de buen augurio para el pronóstico. L a
Cuando no ha habido lugar de q u e se presenten los síntomas ataxo-
temperatura sigue en esta enfermedad una marcha irregular, así es que
adinamicos, el enfermo parece que está bien, habla perfectamente, res-
puede ser la temperatura baja en el primer período y elevada en el tercero
ponde al médico, pide á veces de c o m e r y sin embargo sucumbe á las
"y vice-versa. Cuando el enfermo sucumbe por anuria (supresión de
pocas horas, con gran sorpresa de los familiares que lo creían mejor-
orina) la temperatura puede bajar de la normal ( 3 7 ° ) . Baja también
Como en todas las enfermedades graves puede haber subsalto de tendones
generalmente despues de hemorragias considerables (despues de grandes
y carfologia (como si el enfermo quisiese arroparse con las sábanas las
vómitos de materia borrosa) como sucede en la tifoidea.
coge y las suelta alternativamente ó c o m o sí cogiese moscas en el aire).
Si durante el primer período la temperatura sube de 4 r ° el peligro es
La respiración es en este estado frecuente é irregular.
inminente y si alcanza á 4 2 o ó 43 o la muerte puede decirse que es inevi-
El pulso decae y es ó lento en e x t r e m o , ó pequeño é irregular
Corre ha visto algunos casos de inflamación de las parótidas (paroti-
ditis). Ln 1871 fueron frecuentes los bubones en Buenos Aires, aunque
estos son raros en el Senegal. A veces s e ven inflamaciones gangrenosas
de la piel y especialmente del escroto.
Síntomas en particular. Nos proponemos en este capítulo detallar '
algo mas algunos síntomas que tienen gran importancia, no solo para el
conocimiento de la enfermedad sino también por los datos que suministran
para el pronostico.
Raquialgia (Dolor lumbar).- A u n cuando en otras enfermedades
tales como la viruela se observa, en ninguna es con la intensidad que en la
Fiebre Amarilla. No es la raquialgia u n síntoma patognomónico de la
Fiebre Amarilla y se la ha observado e n Bengala en las fiebres intermi-
tentes.
Sensibilidad Epigástrica. E s de intensidad variable, á menudo no
se observa sino al principio de la enfermedad. A veces no aparece hasta I. F . A m a r i l l a evolucion rápida, curación.
II. F . A m a r i l l a evolucion rápida, m u e r t e . ( i )
el 4 o día y dura todo el tiempo de la afección. Cuando es muy violenta
es señal de que vienen despues los v ó m i t o s negros y e s por lo tanto indicio table. Según Bertulus (2) la temperatura del abdomen es siempre un
de gravedad para el pronóstico. grado más elevada que la del resto del cuerpo. Según Jacoud solo se
Temperatura. - La fiebre es continua en esta enfermedad; hay remi- puede afirmar tres hechos, bastante regulares para que las divergencias
tencias ; pero 110periódicas como en la remitente biliosa. puedan considerarse escepcionales, 1" máximum térmico muy elevado y
Una alta temperatura al principio d e I a enfermedad, no influve en la ( 1 ) Casos del Dr. Bórdas publicados en la Crónica médico-quirúrgica de la Habana Notre
.gravedad del pronóstico. 1887.
( 2 ) Gazette des Hopitaux, 1861.
144 FIEBRE AMARILLA.
FIEBRE AMARILLA.

precoz de algunas horas á un dia; 2", del 30 al 40 dia remisión más ó me-
de café es mortal, se salvan muchos enfermos que los han arrojado, aun
nos notable; pero sin alcanzar nunca á la normal; 30 vuelta y persistencia
cuando indudablemente es un síntoma gravísimo, sobre todo si después de
de la fiebre. De estos tres caracteres dos son de gran importancia para el
ellos baja la temperatura á 36 o y aun á 35° y no viene una reacción rá-
diagnóstico, á saber: la ascensión térmica inicial más considerable y más
pida, lo cual es raro.
rápida que en ninguna otra fiebre, escepto la fiebre intermitente, y la re-
E l vómito de aspecto de borra de café es el más frecuente indudable-
misión del 3 o al 40 dia.
mente ; pero casi siempre empiezan los vómitos por tener estrias como de
Por lo que puedan valer ponemos estos trazos térmicos. tela de araña, y si no parecen estos con tanta frecuencia es porque no lla-
man la atención de la familia; pero sobre todo el médico debe hacer,
cuando tenga sospechas de un caso de fiebre amarilla, que le guarden los
vómitos todos para fijar diagnóstico y el tratamiento que debe emplear
según las circunstancias.

A veces estas materias borrosas se arrojan también por el intestino.


Hemorragias. — Son por lo general de un pronóstico grave; no apa-
recen hasta el último período. Pueden existir hemorragias por la nariz,
por la boca, per las encias, por la vagina, por los ojos, uretra, por el ano \
por todas las soluciones de continuidad como vejigatorios, picadas de san-
guijuelas, etc. Además pueden verse las hemorragias por la piel (pete-
quias, equimosis) de las que y a hemos hablado.
Orina. — Si algo de particular ofrece el aspecto de la orina es el de
ser más blanca, más clara en el primer período; pero lo constante en ella
es el contener siempre albúmina. Todos los autores han reconocido la
existencia de la albúmina en la orina, desde Dumorticr que fué el que la
III. F . A m a r i l l a evolución n o r m a l , c u r a c i ó n , c a s o d e l D r . G u i t e r a s . descubrió [Dutroulaud] pero en ninguno hasta Roux hemos visto una afir-
IV. F . A m a r i l l a evolución normal, muerte, c a u s a d a por g r a n d e s h e m o r r a g i a s , c a s o del D r . B ó r d a s .
mación terminante de la constancia de este síntoma. Dice: (loe. cit.)
" pero el carácter mas importante de la orina en la fiebre amarilla, es la exis-
Todos estos casos son de la epidemia de K e y West, Florida, en 1887. tencia constante de la albúmina."
Pulso. — E l pulso rara vez es frecuente en todos los períodos de la
En lo que no están conformes los observadores es en la época en la
enfermedad. En el tercer período es por lo general pequeño, frecuente é
cual se presenta la albúmina en la orina, en este punto están divididas las
irregular.
opiniones y mientras unos creen que puede presentarse en el primer período
Lo que hay de notable en la fiebre amarilla es que es muy frecuente
(Jaccoud, Vidaullet, R o u x ) otros como Coutinho la consideran caracte-
la desarmonia entre la temperatura y el pulso, es decir que no corresponde rística del segundo período. Nosotros la hemos visto presentarse desde
el número de pulsaciones á la fiebre que acusa el termómetro, así se ven el segundo dia muchas veces y si no podemos decir nada del primer dia es
enfermos con 40 o de temperatura con 100 y aun 80 pulsaciones. por que en la práctica civil es raro que un médico vea un enfermo en el
Vómitos. — Los vómitos que en el primer período son acuosos, en el primer dia de ninguna enfermedad.
tercer período son característicos._ Estos presentan cuatro aspectos: Se puede presentar en todos los período^ de la enfermedad; pero lo
Vómitos de ala de mosca que parecen como si tuviesen alas de moscas en más frecuente es que se presente del 2° al 4° dia, aunque Donnet la ha
suspensión ; de tela de araña, con estrias que recuerdan las telas de araña; visto dos veces el I er dia. L a cantidad de albúmina está en razón directa
de borra de cafe y vómitos que recuerdan la brea por su aspecto y que es de la gravedad. A la mitad del 3 er período se empieza, á veces, á hacer
desuna gravedad inmensa, tanta, que para Corre es signo cierto de muerte la orina más rara, es decir disminuir en cantidad, y más densa alcanzando
próxima. á veces la consistencia de jarabe y á veces más espesa aun. Esta orina
Aun cuando algunas autores dicen que el vómito de aspecto de borra así es de un pronóstico gravísimo.
La supresión de la orina es de un pronóstico tan grave que son pocos tantos dias generalmente sucumben á causa de enfermedades del riñon
los enfermos que se salvan. S i n embargo vi con el Dr. Guiteras un en- (nefritis).
fermo salvado despues de una supresión de orina de 72 horas, lo cual es Cuando la fiebre dura más de 12 ó 14 dias debe buscarse la causa de
un milagro. este retardo en alguna complicación que haya venido á ingertarse en la
Daremos dos modos fáciles y seguros de conocer la albúmina en enfermedad principal.
la orina. Formas. — Dutroulaud y Cronillebois no admiten más que dos for-
Se toma una cantidad de ella y se pone en un tubo de ensayo al calor mas de la fiebre amarilla; una ligera y otra fulminante, que es una dis-
y si contiene albúmina, en cuanto empieza á calentarse la orina se forman tinción verdaderamente clínica. La primera está caracterizada por la poca
unos copos que parecen como d e algodon, estos son la albúmina que se gravedad de los fenómenos mórbidos, la segunda por la intensidad de los
coagula por el calor. síntomas con terminación mortal en 48 ó 70 horas.
Otro método consiste en verter 25 ó 30 gotas de ácido sulfúrico del Guyon admite tres formas: I a . fiebre amarilla hemorrágica ó común.
comercial en un tubo de ensayo y despues se vierte gota á gota una cantidad Duración de 2, 3 ó 4 dias. La fiebre es más ó ménos fuerte y el período
de orina doble de la cantidad d e la cantidad de ácido sulfúrico y si hay de remisión es incompleto, á ménos que sobrevenga una terminación feliz;
albúmina aparecerá entre el ácido y la orina un anillo como una nube que desaparición de fuerzas, vómito negro, supresión ó disminución de orina,
será tanto mayor cuanto más cantidad de albúmina contenga la orina. tinte amarilla de la piel, hemorragias de las mucosas. 2 a . forma. Dura-
Por este método si se filtra la orina por un papel de filtro de los ordina- ción de 5 á 7 dias. Reacción y fiebre violenta sin remisión marcada, res-
rios que se usan en la farmacia será mucho mejor. Se conocen en medi- piración difícil, gran ansiedad, delirio, sensibilidad en el epigastrio. A la
cina infinidad de reactivos como el de Tánret, Esbac y otros muchos, todos caida de la fiebre no hay ni vómitos negros ni otras hemorragias. 3er
muy sensibles y buenos; pero no son de la índole de ser tratados en una forma: fiebre amarilla flegmonosa crónica ó remitente. Duración de 14
obra como la presente dirijida más á profanos que á médicos, por esta á 21 dias. Reacción y fiebre ménos intensa que en las formas precedentes,
causa no los anunciamos. remisión mañana y tarde más pronunciada por la mañana. No hay vómi-
Así como la cantidad de albúmina indica gravedad en el pronóstico tos negros, ni icteria. Orina de color de azafran al fin. Inflamaciones
su disminución indica que el enfermo sigue mejor. mucosas, celulares y cutáneas con supuración.
Aun cuando parece á simple vista que la cantidad de albúmina es Estas formas de Guyon son algo ilusorias, como las que establece Jacoud,
inmensa, si se hiciese un análisis cuantitativo se veria que no es tan de forma común, abortiva y fulminante, al clasificar las variedades de estas.
grande, pues el término medio e s de 2 á 6 gramos por litro de orina y Creemos que la mejor división es de fiebre amarilla de forma grave
la cantidad mayor que se ha encontrado es de 12 á 15 gramos por litro y ligera ó benigna, porque en estas formas están comprendidos los innu-
(Roux). merables estados y síntomas predominantes que seria imposible clasificar
Duración. — Aun cuando la duración de la fiebre amarilla es variable, á ménos que se hiciera para cada síntoma predominante una forma distinta
pues es una de las enfermedades difíciles de encerrar en un cuadro y acaso de la enfermedad.
la más difícil de todas, se puede aceptar su duración entre 7 y 10 dias. R o u x cree que podria admitirse una forma tifódica que se ha visto
Los casos de 24 á 36 horas son excesivamente raros en la práctica. En predominar en ciertas epidemias y de esta forma hemos hablado ya al
los casos ligeros el enfermo cura del 50 al 70 dia. describir la duración, y Bérenger-Féraud la admite.
Se han citado casos de duración de 20, 25 y 30 dias; pero realmente Este autor admite la forma gástrica ; adinámica ; atáxica ; conges-
estos casos no son más que complicaciones sobrevenidas bajo la influencia tiva ó soporosa ; tifódica ; hipercstesica; gatigrenosa ; álgida ó colérica,
de la fiebre amarilla. Siempre q u e hemos visto casos de esta fiebre pro- c Jiidrofóbica ; pero estas son distinciones para ser tratadas en los trabajos
longarse más allá de 15 ó 16 dias ha sido á causa de estados tifódicos especiales, y todas ellas tienen más ó ménos razón de ser, según un grupo
sobrevenidos durante el curso d e la afección, ó bien de fiebres remitentes, de síntomas predominantes.
ó intermitentes francas. Terminaciones. — La muerte puede sobrevenir en cualquiera de los
Así mismo puede asegurarse que cuando un enfermo muere á los 20 períodos que hemos descrito; pero se verifica generalmente en el tercero,
ó 25 dias, no ha muerto de fiebre amarilla, los enfermos que duran del 4o al 10o dia; esta es la regla general.
Cuando la muerte tiene lugar en el primer período, lo cual es escep-
cional, la causa puede ser una apoplegía como lo ha demostrado Aitken. amarillo d e la piel y de la esclerótica (blanco de los ojos) y á veces hasta
La muerte puede atribuirse á diferentes causas: temperatura extremada- equimosis (manchas de sangre en estos) ; pero esto no tiene importancia
alguna.
mente elevada y continua, hemorragias abundantes que producen una gran
anemia, hematosis insuficiente (hematosis, cambio de la sangre venosa en En los casos más graves la convalescencia no se presenta hasta el
sangre arterial en el pulmón, cambio que tiene su origen ei; una modifica- duodécimo ó décimocuarto dia.
ción química, pues la sangre venosa cargada de ácido carbónico llega al Diagnóstico. — A u n cuando en el capítulo Sintomatologia hemos
pulmón, deja libre este ácido, que sale por la nariz y la boca, y se carga de tratado con estencion los caracteres más notables, al hablar del diagnós-
oxígeno que recibe por los mismos conductos y por los bronquios. La tico tan solo trataremos de exponer aquellos síntomas más constantes para
sangre venosa se distingue de la arterial en que esta es roja escarlata y la trazar un cuadro que permita distinguir la fiebre de que tratamos.
venosa es roja oscura). Los síntomas característicos son: ataque repentino, raquialgia, fiebre
intensa, turgescencia de la cara, ansiedad epigástrica, albúmina en la orina,
En resumen, según Jacoud, la muerte en la fiebra amarilla sobreviene
y disminución ó supresión de orina. Cuando se vean todos estos síntomas
por tres grandes causas: I a supresión de las funciones del hígado, 2a su-
reunidos casi no puede tener duda el médico ménos experimentado para
presión de la función depurativa de los ríñones, 3a pérdida sanguínea
considerables. hacer un diagnóstico.
Esto en el primer momento, pues despues el termómetro nos sacaría
Lo mismo que la muerte la curación puede verificarse en cualquiera
de dudas porque como hemos dicho anteriormente la cifra térmica 110 se
de los tres períodos. Cuando esta sobreviene, en los casos no muy graves,
parece á ninguna otra. Las remitencias que se pueden observar no
se manifiesta generalmente al principio ó al fin del segundo período, es
guardan orden alguno en cuanto á las horas del dia en las que se verifican
decir que el tercer período ó falta ó es muy poco marcado. La mejoría
y sobre todo no son intermitencias ni remitencias periódicas. Con la
que acusa el enfermo es que al 3er ó 40 día, la fiebre no se eleva mucho,
enfermedad que más se puede confundir la fiebre amarilla es con la
(á 39o á lo más) la secreción urinaria aumenta, la albúmina disminuye y
remitente biliosa de los países cálidos ; pero esta fiebre tiene como carácter,
un sudor más ó ménos abundante termina esta crisis feliz.
casi constante, la remitencia periódica de un grado por lo ménos, general-
En los casos graves la mejoría empieza á notarse del 6 o al 8° dia. Lo mente por la mañana; los vómitos son francamente biliosos, no hay
más notable en esta fiebre es el cambio rápido que se observa á veces en ansiedad epigástrica, el color de la cara es más bien pálido que rojo, la
el enfermo que pasa de un estado grave á una mejoría que es una convales- orina es de color de caoba ó de vino de Málaga y no contiene albúmina,
cencia franca, y esto es muchas veces causa de verdadera sorpresa aun para y , carácter importantísimo, cede por regla general á las sales de quinina.
el mismo médico. Estas mejorías rápidas es verdad que se ven en otras
'lambien puede confundirse con una insolación; pero pronto cesaría
enfermedades; pero en ninguna es tan marcada como en la fiebre ama-
la duda. En la insolación la cifra térmica es muy elevada al principio y
rilla.
va decreciendo de una manera constante; no hay albúmina en la orina y
También se observan casos desesperados que se salvan contra todas
la marcha de la fiebre es distinta.
las previciones de la ciencia.
E l Dr. Guiteras y y o vimos un caso de insolación durante la epidemia
Convalescencia. — Esta no ofrece nada de particular, no constituye
de Key-West, 1887, que si bien durante el primer dia, y dada la epidemia
como en el cólera un período de peligros; pero es evidente que si el en-
reinante, creimos que se trataba de un caso de fiebre amarilla, al segundo
fermo comete imprudencias, pueden sobrevenir accidentes graves como en
dia desapareció por completo la duda al ver la marcha que siguió la fiebre
toda convalescencia.
que descendió rápidamente y siguió dcscendictido ; al contrario de lo que
Lo que hay que vigilar al convalesciente de fiebre amarilla sobre todo hubiera sucedido si hubiese sido fiebre amarilla que debió ascender el
es el abuso de las bebidas, pues queda generalmente con una sed intensa, segundo dia.
y por el uso exagerado de estas pueden sobrevenir vómitos, y de una in-
Pronostico. — Por regla general el pronóstico de la fiebre amarilla es
tensidad tal, que comprometan al enfermo. L o mismo puede decirse en
siempre grave; pero hay síntomas que aumentan de un modo alarmante
cuanto á los alimentos.
esta gravedad y estos son los que vamos á exponer.
El enfermo conserva durante el período de la convalescencia un tinte
Cuando la fiebre dura 48 horas sin remisión es un síntoma grave.
. I a b a Í a d e temperatura que debe tener efecto del 3 ° al 40 dia, según
Tratamiento. — Reina una verdadera anarquía en cuanto al tratamien-
dijimos es poco marcada, ó no existe, es síntoma gravísimo. A l con-
to de la fiebre amarilla.
trario cuando esta remisión es franca y se verifica cerca del principio de
No existe ni una medicación específica para oponerse al agente infec-
la enfermedad, al terminar el segundo dia por ejemplo, es un síntoma
favorable. cioso, en si mismo, ni tampoco para oponerse á los desórdenes que pro-
duce aquel en el organismo.
Cuando el termómetro marca al tercer ó cuarto dia una cifra más ele-
A pesar de los esfuerzos verificados en todos los paises y por médi-
vada que la que marcó el 1° ó 2 o es un síntoma grave.
cos de nacionalidades diversas no se ha formulado un plan terapéutico que
A l ^contrario cuando la fiebre sigue bajando despues de la remisión
corresponda, ni científica, ni empíricamente á los trabajos que con este fin
del 3 - o 4° día y cuando esta baja aun cuando sea lenta, es constante, es
un buen síntoma. se han llevado á cabo.
Hasta el capítulo tratamiento todos los autores están más ó ménos
La albuminuria precoz y abundante al principio es muy grave y si
conformes; pero en este empiezan las vacilaciones y pueden verse no tan
hay anuria (supresión de orina) es tanto más grave cuanto más dure esta
solo opiniones completamente distintas sino también que un mismo autor
El vomito negro es siempre de mal augurio; pero si es rojo, de
diga que en tal epidemia tal medicación le dió resultado y que en otra la
sangre, la muerte es casi cierta. Si es de aspecto de brea es mortal rápi-
misma medicación lo dió desastroso.
damente. r
Si en ciertas enfermedades la eficacia de la terapéutica es evidente, en
Los vómitos de aspecto de ala de mosca y de tela de araña no impli-
otras puede discutirse su utilidad; pero en la fiebre amarilla casi no puede
can gravedad; pero se debe desconfiar pues despues de estos suelen venir
dudarse de la impotencia absoluta para combatirla.
los vomitos negros.
Los casos ligeros puede decirse que se curan solos sin que se pueda
Mortalidad.-La fiebre amarilla es una de las enfermedades más
atribuir al tratamiento el resultado feliz ; pero en los casos graves que se curan,
terribles que se conocen. Algunas cifras de mortalidad aseverarán lo que
decimos. esto se verifica, muchas veces, de un modo inesperado para el médico.
En la última epidemia de la Barbada la opinion de uno de los princi-
En el Senegal mueren hasta el 94 por 100 ( R o u x ) de los atacados; pales médicos era que los remedios eran absolutamente ineficaces. Otro
en la Martinica el 21, 3 ( B é r e n g e r - F é r a u d ) ; en el Brasil, donde la raza abandonaba los enfermos á curso natural. Este método no tuvo ménos
francesa es la más atacada mueren de esta el 70, 5 (Torres Horaen) y el
éxito que los otros. ( I )
termino medio es según B. Féraud de 40 por 100. Esta es la cifra apro-
Por fortuna todas las epidemias no »presentan los caracteres desespera-
ximadamente de la mortalidad en la Habana. En la Guadalupe la mor-
dos que presenta la enfermedad en algunas latitudes como en el Senegal.
talidad es de , 4 por 100 (Griffon du Bellay) pero esta cifra nos parece
Bérenger-Féraud que ha egercido en las Antillas y en el Senegal
demasiado halagüeña.
se muestra muy escéptico en cuanto al tratamiento.
En las Antillas francesas la mortalidad fué de 1851 á 1857 de un 26 Por lo tanto pasaremos revista a las principales medicaciones emplea-
7 por 100 (Dutroulaud).
das hasta el dia, para no quedar completamente desarmadas ante tan
En Méjico la mortalidad es de 26 á 30 por 100 en Julio y Agosto y de terrible enfermedad. Es natural que dada la actividad científica de nues-
37^por 100 en Enero (Bouffiers). Aun cuando en los meses de calor hay tros dias y dado también el camino trazado á la investigación de las en-
mas atacados que en los meses frescos la observación parece confirmar que fermedades infecciosas por el genio de Pasteur se descubra una indicación
en estos últimos la mortalidad es mayor.
más ventajosa; pero mientras tanto no podemos permanecer impasibles é
Las tempestades egercen una influencia indudable sobre la enfer- inactivos al triste espectáculo que se desarrolla á nuestros ojos.
medad y sobre el enfermo; mientras se forman, la tensión eléctrica y el Medicación Antiflogística. — Durante el siglo pasado y hasta media-
calor excesivo multiplica el número de atacados y los que lo estaban y a se dos del presente en que aun dominaba la funesta doctrina de Broussais las
agravan; pasada la tempestad disminuye el número de atacados por un sangrías y a generales, y a locales, fué la medicación por escelencia: pero
momento y vuelve á aumentar despues si esta tiene efecto sobre todo en han sido tantos los desastres sobrevenidos, que en el dia los prácticos más
los meses de calor que es cuando son más frecuentes los huracanes en las autorizados están conformes en repudiar la sangría.
Antillas.
( 1 ) Monit. Scientifique — Quesneville, 1885.
Cuando empezaba la reacción contra las doctrinas de Broussais estaban
tionr v iolenta de la médula ó de los ríñones. Nunca he usado este medio
en la Martinica dos famosos médicos Cátel y A m i c , el primero siguió
fiel a la práctica de la sangría y el segundo la rechazó, de lo cual su&rgió y m e parece preferible, como lo recomienda Jaccoud entre otros, dar
una discusión que nos ha dado á conocer en todos sus detalles Rufz°de fnceri r.nes en esta parte, ó á lo largo de la columna vertebral, de cloroformo
Lavison. y a k c c s h o l , partes iguales, agregándole, si se quiere, un poco de morfina.
En _ c casos de dolores escesivamente violentos creo que podrían emple-
E l Dr. Pellarin es uno de los poquísimos partidarios que quedan en
a r s e Izas inyecciones hipodérmicas de morfina uno 6 dos centigramos con
nuestros dias de la sangría.
l a r g o intervalo una de la otra, de un centigramo cada una, una hora por
Pero aun cuando la inmensa mayoría de los médicos condenan la ejennp.lo, para calmar el dolor que realmente es á veces intolerable. Y o he
sangría, esta condenación no es tan absoluta que R o u x y Torrés Homen y e m p l e ado muchas veces el cloroformo, como dejo dicho, y el dolor se ha
otros, y además un sabio juicio, no la consideren beneficiosa y hasta ne- cal na a»do sin tener que recurrir á las inyecciones hipodérmicas de morfina.
cesaria en ciertos casos. L o que se condena en buenos términos científi-
cos es el sistema de sangrar golpe sobre golpe y hacer de esta la base de un -<dedicación evacuante. — Esta es la medicación más comunmente
tratamiento y considerarlo poco ménos que infalible á pesar de los datos e m p l e a d a y es la que aconsejan casi todos los médicos modernos. En la
que arrojan las estadísticas. H a b a m a , ciudad clásica de la fiebre amarilla, hay un método vulgar del que
v a m o s á hacer mención para que se vea cuanto predomina el sistema
, A h o r a bien cuando un individuo escesivamente pletórico, presenta e v a c u a n t e . Antes de haber allí, c o m o las hay hoy, casas de salud, per-
síntomas al principio de una congestión cerebral ó de una apoplegía, nada f e c t a m e n t e montadas, era costumbre mandar á los enfermos á casas par-
mejor que una sangría, hecha con prudencia, para provocar una deplecion t i c u l a r e s que los recibían y asistían (porque no era posible la asistencia en
sanguínea, sobre todo si los síntomas son apopléticos; pues se recordará e s t a b l e c i m i e n t o s donde todos eran hombres y muchas veces carecían hasta
lo que dijimos al tratar de los síntomas que en esos casos fulminantes en de l o c a l á propósito) el tratamiento clásico era dar á los enfermos una
que el enfermo muere á las 24 horas es casi siempre causa de la muerte m e z c l a compuesta de aceite de olivas, aceite de ricino y j u g o de limón, y
una apoplegía.
se l a d a b a n al enfermo hasta que vomitaba mucho y le sobrevenían además
E n los casos de congestión del encéfalo, creo que bastarían algunas abundantísimas diarreas. Este era un tratamiento clásico que hemos
sanguijuelas en las apófisis mastoides (detrás de las orejas) para dominar visto preconizar hasta á algunos médicos, contemporáneos se entiende, del
el peligro. heroica y maravilloso remedio. C o m o sucede con los remedios del vulgo
Recuerdo que vi un caso en que fui llamado, en el primer momento se h a c í a n grandes elogios de los que se salvaban (que muchos no habían
para ver un enfermo que los familiares y y o creímos de pronto que era un p a d e c i d o fiebre amarilla) y se callaban los casos desgraciados.
ataque de apoplegía. Se trataba de un hombre robusto, sanguíneo, de
E 1 Dr. Belot, la Habana, dice que con el método evacuante no habia
cuello corto y que c o m o a las 2 ó 3 horas de una comida abundante se
t e n i d o más que el 22 por 100 de mortalidad.
vio atacado de un acceso en el cual perdió el conocimiento, estaba insensi-
L o s purgantes más empleados han sido el aceite ricino ó palmacristi;
ble, la cara bultuosa, los ojos inyectados y mandé sangrarlo inmediata-
el calomelanos y las sales de magnesia y sosa. E l primero tiene el gran
mente. L o volví a ver por la noche y habia recobrado el conocimiento,
inconveniente de ser m u y repugnante y por lo tanto de. exitar las náuseas
la fiebre era intensa, el enfermo acusaba fuerte dolor de cabeza y gran y los vómitos.
dolor en la cintura (raquialgia). Pasado el primer momento de confusion
Bérenger Féraud usaba: —
pude preguntarle antecedentes á la familia y me digeron que hacia
dos meses que había llegado de Navarra, provincia al N de España Aceite de ricino una parte.
y y a no tuve duda respecto ai diagnóstico, anuncié que se trataba de un' Alcoholado de menta media parte.
caso de fiebre amarilla. Y a al otro dia encontré albúmina en la orina A g u a azucarada parte.
H e aquí un caso donde una sangría puede salvar á un enfermo en los pri-
meros momentos. 1 Para que la agitasen en el momento de tomarla, y chupar inmediata-
mente media naranja para desembarazar la boca del mal gusto, y hacia que"
A l g u n o s autores aconsejan ventosas escarificadas sobre la región el enfermo estuviese en posicion horizontal y con los ojos cerrados para
lumbar s, el dolor demasiado intenso de esta parte hace temer una conges- evitar ó disminuir las nauseas ; hasta tal punto es repugnante ! No habien-
FIEBRE A M A R I L L A .

dosele reconocido al aceite de ricino ninguna acción especial y siendo


precisas tales precauciones y haciendo vomitar (lo que se debe evitar fondo de aquella. Hay un crémor soluble que he usado algunas veces,
cuanto se pueda en esta afección, porque demasiado vomitan los enfer- pero se necesita más cantidad para provocar el efecto purgante, es lo
mos) creo que se podria, yo no lo he dado nunca, evitar una medicina que que he podido notar, y además no se encuentra tan á mano como el
tanto repugna y sustituirla por otro purgante cualquiera. otro.
El calomel no tiene más inconveniente sino que produce frecuente- Si se notaran síntomas muy marcados de embarazo gástrico se puede
mente la salivación; pero siendo un buen colagogo y caracterizando á la dar un vomitivo, aunque con grandes precauciones, y dar en caso de ser
fiebre amarilla la acolia (supresión de la formación de la bilis por el hí- indispensable la ipecacuana, jamas el tártara emético; pero volvemos á re-
gado) ó cuando menos la disminución del trabajo hepático, por regla gene- petirlo, es este un medio que no debe usarse más que en casos de absoluta,
ral, creo que el calomel es un buen purgante. Y o lo he usado con indispensable necesidad, cuando el estómago está cargado de materiales y
frecuencia asociado á la escamonea y á la jalapa en el primer período en sea preciso desembarazarlo rápidamente de ellos.
esta forma: — El tártaro emético estuvo en boga por los años 1850 y 1852 en Rio
Sistema Métrico. Sistema Antiguo. Janeiro y Montevideo, se propagó que producía buenos efectos y Dutrou-
Calomelanos y jalapa «• 50 centigr. . . 8 gra. laud se decidió á emplearlo en 1855 en la Martinica; pero los resultados
Escamonea y bicarbonato de sosa " . . . 1 gramo . 15^ gra.
desastrosos que produjo le obligaron á abandonarlo.
Para 4 papeles uno cada media hora ó cada hora según los casos, hasta Hidroterapia. — S e ha empleado este sistema ¿ y como no? contra la
que produzcan efecto purgante. fiebre amarilla. Se ven entre los autores las mismas vacilaciones respecto
Las sales de sosa y magnesia son también desagradables y á veces á él que á las demás medicaciones puestas en juego. Ramos Silva es su
producen los vómitos por el gusto y por las grandes cantidades que hay más ardiente defensor y dice que de 21 enfermos que llegaron á tener
que tomar. Os he dicho que estos purgantes congestionan el riñon, si el vómitos borrosos tratados por este sistema no se le murieron más que tres,
hecho es cierto debe proscribírseles; pero no sabemos que esta conges- lista estadística ademas de ser corta es demasiado halagüeña y nada prue-
tión esté demostrada, pues aunque es verdad que inyectando los purgantes ba en nuestro concepto. Ramos Silva hace de la hidroterapia un plan
salinos directamente en las venas, provocan un ligero aumento en la can- único y estos esclusivismos y a sabemos á que conducen en Medicina; él da
tidad de la orina, debida parece, á la eliminación del purgante por los un baño al enfermo de 10 o ó 12 o grados centígrados, muy cortos de 10 á
ríñones^(Rabuteau) no debe pensarse por esto que los ríñones se conges- 12 minutos de duración. Despues del baño, dice, el enfermo cae en un
tionan á un grado tal que sean peligrosos para los enfermos. sueño tranquilo, el corazon late con mas fuerza, la respiración se hace más
amplia, y la orina reaparece. Estos fenómenos, sigue diciendo, duran al-
Con la fórmula siguiente se enmascará bastante el mal gusto de estas
sales: — gunas horas, despues los síntomas reaparecen y se vuelve á dar un nuevo
baño. Ha dado hasta 6 en las 24 horas. El tiempo que dura el tratamien-
Sulfato de sosa ó magnesia . . . . i 2 gramos . . 3 drac. c ara to Ramos Silva no da nada á los enfermos ni aun agua. Si con este trata-
de sen gramos _ . 2 drac * ] miento se salva un enfermo podemos repetir con Ambrosio Pareo " Y o lo he
Hojas de menta. : 15 gramos . . 3 drac. 51
asistido, Dios lo ha curado." Creemos que un baño á 28 ó 30 grados
provoca un bien estar general, hace bajar algo la fiebre, determina
Se echa una taza de agua caliente, bien caliente, sobre esta mezcla, se
un sudor beneficioso y que es aceptable cuando, sobre todo, la temperatura
filtra y se azucara á gusto del enfermo.
es muy alta, pasa de 40, por ejemplo; pero de esto á hacer de la Hidro-
Y o uso con mucha frecuencia el crémor tártaro (que Roux recomien-
terapia un agente único, va una distancia inmensa.
da) pongo tres onzas en una botella de agua fresca y hasta con nieve,
L o que empleamos con mucha frecuencia son fricciones con vinagre
la azucaro y le esprimo dos ó tres limones, ó media naranja agria ó dulce,'
aromático, ó alcohol de romero, por todo el cuerpo y el enfermo experi-
y se lo doy al enfermo por vasos ó medios vasos según tenga sed. Es
menta un bien estar general y pide las fricciones que nosotros se las damos
un purgante muy agradable y no provoca vómitos ni aun á los enfermos
cada 2 ó 3 horas por todo el cuerpo, con una esponja.
más susceptibles. Hay que agitar algo la botella ántes de verter el
Esto que es más cómodo y más fácil que un baño en una bañadera, y
líquido en la copa, pues siendo el crémor poco soluble todo quedaría en el
hemos visto que hace el mismo efecto que el baño general.
La Quinina. — Mucho se ha discutido para saber si la quinina, sus la hace doblemente apreciable en una enfermedad en la que son tan
diversas sales, son útiles en la fiebre amarilla. frecuentes las hemorragias.
Torres Homen la usa en el segundo período y prescribe 2 gramos en Salicilato de sosa. — En el Brasil se usa esta sustancia mucho según
el primer dia, uno en el segundo y 50 centigramos en el tercero. Souza hemos visto en la obra del Dr. Freire. Es verdad que es un antitérmico,
Lima la emplea también; pero no es para él un medicamento de impor- que se ha usado mucho en la fiebre tifoidea; pero ya hemos visto que la
tancia. quinina, el antitérmico por escelencia, no tiene influencia sobre la fiebre
Riche, en el Senegal, la ha usado sin suceso. amarilla. Preferimos la antipirina en este caso.
R o u x dice que es completamente ineficaz. Digital. — Este medicamento como antitérmico no tiene realmente
Dutroulaud dice que nunca ha visto efecto favorable de su empleo. importancia en la enfermedad de que tratamos. L o hemos usado cuando
Lambert que lo habia usado en 1837 ha renunciado á el. el pulso es pequeño, lento é intermitente, cuando el corazon parece que
Mucho más larga podia hacerse esta lista; nos contentaremos con va a caer en esa asistolia tan común en el segundo período, lo usamos
decir que hoy la inmensa mayoria de los médicos no usan las sales de qui- como regulador y tónico del corazon (Bouillaud) como la quinina del
nina para combatir esta fiebre. corazon (Beau) y podemos decir que siempre nos ha dado el efecto
Nosotros no hemos visto modificar su marcha por el uso de la qui- deseado, nos ha despertado el pulso, ha regularizado los latidos cardíacos
nina. Es mal tolerada por el estómago, aumenta, ó hace más fáciles los que es todo lo que hemos pedido.
vómitos, y en las personas que no saben tomar pildoras, como los niños, Es preciso indudablemente vigilar su acción y no usarlo en cuanto se
por ejemplo, es imposible su uso, la vomitan apénas les cae en el estó- haya regularizado el pulso.
mago. L a forma en que lo hemos usado ha sido tintura alcohólica por gotas
Pero si las sales de quinina no se usan para combatir la fiebre, en 6 á 10 gotas cada 2 horas.
cambio el extracto de quinina en vino de Jerez ó Málaga y durante el perí- Alcohol. — Cuando hay adinamia el alcohol en la forma de Coñac, y
odo adinámico da buenos resultados. mejor aun de vino de Málaga, Jerez ó Manzanilla que es ligeramente
Usamos la pocion siguiente, que es la de Jacoud, modificada: — amargo, ó de Champagne, da buenos resultados, y si este último se da
helado es aun mejor, pues disminuye, y aun hace cesar, los vómitos. En
Sistema Métrico. Sistema Antiguo:
el tercer período, cuando las fuerzas empiezan á abandonar al enfermo es
Extracto de quina . . . . . . 4 gramos . . 1 drac. 2 gra.
Vino de Jerez 100 gramos . . 3 on. 4 drac. cuando los alcohólicos tienen su indicación. '
Jarabe de naranjas amargas 40 gramos . 1 on. 3 drac. Hay algunos enfermos que soportan mal los alcohólicos, de estos
Alcoholatura de canela . . . . . 3 gramos . . 49 gotas. nada decimos.
A cucharadas cada 2 , 3 0 4 horas. Le suprimimos el éter por que E s preciso ser prudentes en su uso, lo damos por cucharadas, despues
hemos observado que generalmente es .mal soportado. de los alimentos ó de alguna medicina de gusto desagradable, si 110 hay
Antipirina. — Este antitérmico es muy superior á la quinina para la inconveniente en ello.
fiebre de que tratamos. L o hemos usado en la última epidemia 1887 en Pcrcloruro de hierro. — L o hemos usado para combatir las hemorra-
K e y West y modifica la cifra térmica, realmente hace descender la fiebre, gias y muchas veces lo asociamos á la tintura de digital, unidos al vino
y esto en las grandes ascenciones es siempre útil; es bien soportada por para quitarle todo el gusto. L a preparación que usamos es la solución
el estómago, no produce zumbidos de oidos que tanto molesta á los en- normal de Percloruro de hierro, por gotas en vino.
fermos, sobre todo cuando hay fenómenos cerebrales, y es casi insípida y en Régimen. — Los enfermos 110 deben estar sometidos á una dieta
jarabe no tiene gusto alguno. L a hemos prescrito á la dosis de uno ó dos absoluta; puede dárseles caldo de gallina ó ternera bien desengrasados
gramos, medio gramo cada media hora, y se cesa en su empleo en cuanto (lo que se consigue haciéndolos pasar por un lienzo fino y mojado).
se ve que la fiebre ha bajado un grado de cuando se empezó á usar. A l Jaccoud recomienda mucho la leche para sostener la diuresis y aun cuando
dia siguiente durante el período de ascención vuelve á usarse. Cuando la a R o u x le parezca este un consejo mas teórico que práctico, diremos que
fiebre no sube de 39 o no la usamos; pero cuando llega á 40 o sí. siendo la leche un alimento de primer orden nos parece útilísimo y lo
hemos usado mucho; se la puede dar helada para disminuir los vómitos
Además la antipirina tiene propiedades hemostáticas generales y esto
ó la tendencia á ellos. Como bebidas se pueden prescribir infusiones una obra de la índole de la presente destinada á personas instruidas;
aromáticas diversas. pero no á médicos.
Cuando llega ese período de colapsus, despues de las hemorragias Resúmen del tratamiento. —
hemos usado el café como tónico y para despertar las funciones cerebrales Primer período A. — Contra la fiebre la Antipirina, pero ántes que
y aun como tónico del corazon y nos ha parecido bueno. nada un evacuante, bien purgante, bien vomitivo.
Usase mucho la limonada fria, bien de limones, bien hechas con na- Si hay estupor, estado congestivo que parezca una apoplegía, sangría
ranjas y calman mucho la sed devoradora de los enfermos, no se da corta de 100 á 200 gramos, si no es tan intensa sanguijuelas detrás de las
demasiado de una sola vez porque provocarían como toda cantidad grande orejas.
de bebidas, los vómitos. Afusiones y lociones frías, baños generales ó locales, como baños de
El hielo en pequeños fragmentos en la boca calman mucho la sed y piés, sinapismos, bebidas frias y heladas más ó ménos aciduladas. Contra
disminuyen los vómitos. la raquialgia fricciones con cloroformo.
Para calmar los vómitos, si no se ha logrado por los medios descritos, Síntomas digestivos B. —
pueden ponerse sinapismos en el epigástrio (boca del estómago) y hasta Contra la sed bebidas frias, heladas, hielo.
puede ponerse un vegigatorio, no de cantáridas, por la acción de estas Contra los vómitos las mismas bebidas, aplicación de compresas frias
sobre los ríñones, sino de amoniaco. á la boca del estómago, sinapismos ó vegigatorios en la misma región que
Pueden usarse también pulverizaciones de éter sobre el estómago. puede curarse con morfina, pfreparaciones de opio.
Síntomas nerviosos. — S i se presentase delirio,-inquietud extrema, El estado saburral con los evacuantes.
agitación, se darán el Cloral y el Bromuro de potasio que hemos usado Lociones generales frias con vinagre aromático ó con alcohol alcan-
sobre todo en los niños y mugeres, bajo la fórmula siguiente: — forado y agua.
Sistema Métrico. Sistema Antiguo.
C.—Contra la ataxia, la ansiedad, la agitación, un baño general de
Hidrato de cloral 4 gramos . . 1 drac. 2 gra. 26 á 30 grados centígrados de 10 á 15 minutos, cloral, Bromuro de
Uromuro de potasjo 8 gramos . . 2 drac. 3 gra. potasio.
Jarabe de azahares 150 gramos . . 5 on.
D. — Si hay algidez (frió general); al interior estimulantes, bebidas
Por cucharadas cada hora, cada 2 horas ó más según la intensi- aromáticas calientes y medios externos de calefacción, botellas con agua
dad. caliente ó ladrillos calientes.
Daremos el resumen del tratamiento de Donnet porque nos parece
bastante aceptable ántes de dar un resumen general de lo que hemos Segundo Período.
dicho, respecto á este asunto. Contra la adinamia; té con alcohol, café, pocion de Jaccoud, fricciones
Tratamiento de Donnet. — estimulantes, sinapismos por todo el cuerpo.
Evacuar el intestino. — Contra las náuseas y los vómitos, sinapismos, Contra los vómitos negros, hielo, bebidas heladas, percloruro de hierro.
fricciones con trementina en e l epigástrio. — Cuando los vómitos persisten, Las demás hemorragias alumbre, tanino, ergotina, aguas hemostáticas,
bebidas efervescentes, cloroformo, trementina, alcohol. — Alimentar al compresas frias.
enfermo siempre que sea posible, pues aun cuando los enfermos arrojen los Las picaduras de sanguijuelas ó de ventosas por los mismos medios
alimentos, estos contribuyen siempre á disminuir la violencia de aquellos. localmente.
Caldo, leche, arroz. Contra la cefalalgia (dolor de cabeza) lociones frías, Recidivas y Recaídas.
paños empapados con ellas en la frente. — Cuando hay tendencia á las Las recidivas son escepcionalísimas.en esto están conformes todos los
hemorragias; tanino, trementina, matico, ácido sulfúrico, percloruro de observadores.
hierro, hielo. Baños de aire caliente, ó con trapos mojados. Contra el Aun cuando se habla de haber dado la fiebre amarilla dos veces la
hipo fricciones en la boca del estómago con cloroformo ó sinapismos en el primera vez benigna y la segunda grave, parece ser que la primera no fué
mismo lugar; al interior éter, clorodina, coñac, opio, hielo. tal fiebre amarilla.
Daremos un resúmen d e l tratamiento porque nos parece oportuno en Casi todas las personas que han padecido fiebre amarilla en los
países donde es endémica, que están luego largo tiempo fuera del pais y hasta el dia indudablemente el mejor es el de Chamberland, sistema
que vuelven á él guardan inmunidad y aun parece que esta inmunidad Pasteur, del cual sale el líquido perfectamente puro, es muy cómodo y
sigue protegiéndolos para las epidemias que sobrevengan en los paises fácil de limpiar, pero en su defecto pueden usarse otros.
donde habitan, fuera d e l foco endémico, así se pudo observar que en la La desinfección es otro de los medios que podemos oponer á la
epidemia de fiebre amarilla que reinó en Barcelona en 1870 no fué atacado enfermedad.
ningún cubano y eran muchos y muchos de ellos practicantes, internos y Hay un medio fácil, que se puede hacer sin aparatos especiales, que
médicos del hospital epidémico, ni fué atacado tampoco ninguno que hubo se encuentra á mano la sustancia que ha de emplearse y económico. Con-
estado en las Antillas ni otros focos endémicos que allí se cuentan por miles- siste este medio de desinfección en quemar un poco de azufre en polvo 3 ó
Roux dice que conoció un individuo de S. Luis que padeció tres veces 4 onzas basta para cualquier habitación. Como que el azufre no quema
la fiebre amarilla; p e r o confiesa que es un caso muy escepcional. bien aconsejamos ponerlo en una vasija de barro y humedecelo con un poco
Las recaídas son siempre graves, y se comprende que estando el orga de petróleo ó mejor alcohol. H a y que tener cuidado no vaya á inflamarse
nismo debilitado por u n a afección grave, la recrudescencia de los síntomas y producir un incendio, así es que creemos prudente no dejar esta operacion
encuentren ménos resistencia orgánica. á los criados sino vigilarla alguna persona séria á fin de evitar cualquier
Son producidas generalmente por imprudencias de los enfermos, imprudencia.
excesos en la alimentación ó en las bebidas y de estas las alcohólicas prin- Debe tenerse mucha limpieza con las ropas que sirven para un
cipalmente ; una emocion moral fuerte, cólera, temor, etc. enfermo, quemarlas es lo mejor, ó en defecto de esto lavadas en Cloruro
Corre cita el caso de un enfermo con fiebre amarilla ligera, que des- de cal ó sulfato de hierro (caparrosa verde) en disolución y un poco de
pues de un acceso de incomodidad muy fuerte tuvo una recaída gravísima. ácido fénico.
No cesaremos de recomendar la mayor prudencia con los enfermos y Los excrementos deben ser también objeto de particular cuidado;
debe tenerse siempre en las vasijas donde se recogen los vómitos y
con los convalecientes.
diarreas alguna sustancia desinfectante. Nosotros hemos usado siempre
Profilaxis. (Medios para ponerse al abrigo de la enfermedad.') la fórmula siguiente: —
Sistema Métrico. Sistema Antiguo.
Los medios para oponerse á ser atacados por la infección no están Yoclometálico 6 gramos . . 1 d r a c . 33 g r a .
aun perfectamente definidos. A c i d o fénico puro 15 g r a m o s . . 3 d r a c . 51 g r a .
Alcohol 250 g r a m o s . . 8}¿ onzas.
Tenemos confianza en que los estudios llevados á cabo por el Dr.
Freire,.del Brasil, darán los resultados que él se promete y que la ciencia De esta sustancia se ponen como dos ó tres cucharadas en una palan-
tiene derecho á esperar dada la dirección que se ha impreso de algunos gana de agua y de esta agua se echa en los orinales y demás vasijas.
años á esta parte al estudio de las enfermedades infecciosas; pues así Como para todas las enfermedades epidémicas y endémicas se ha
como la vacuna preserva de la viruela, tenemos confianza en que la fiebre hablado de multitud de remedios para precaverse de ellas. Wheite ( 1 )
amarilla tenga, y se encuentre, el virus, que sea para ella una verdadera ha preconizado el salicilato de sosa y el ácido saiicílico; pero hecho
vacuna; pero esto e x i g e una técnica especial y además laboratorios y ninguno ha venido á demostrar la eficacia d^ esta medicación.
medios que no se improvisan* en poco tiempo; así es que reconociendo No se puede contar con ningún medicamento para prevenir al
la bondad de los medios y lo fecundo de las tentativas tenemos que esperar europeo que llega á los paises donde reina la endemia. Es de uso popular
que estas se propaguen para ponerlas en planta. el tomar purgantes cada 10 ó 12 dias; pero esto tampoco tiene eficacia
Ante todo el medio mejor de escapar de la fiebre amarilla es el alguna.
alejarse prontamente d e l lugar infestado, é ir á otro alto y que tenga poca Lo mejor que aconsejamos á los que llegan á estos paises es que
ó ninguna comunicación con aquel, es decir, aislarse y aislar á la vez el durante los 2 ó 3 primeros años vivan lo mas alejado que puedan de las
lugar donde estalla la epidemia. costas y si es posible en el campo en vez de la poblacion. Es esta una
Si no se pudiese salir del lugar lo mejor es oponerle una rigurosa costumbre que siguen en Cuba los que se pueden permitir ese lujo, ó que
higiene; tener mucho cuidado con los alimentos, tener la mayor limpieza
( 1 ) Archives de Médecine navale, 1882.
posible, hervir el a g u a y filtrarla ántes de tomarla. D e los filtros usados
teniendo parientes en el campo les es posible conseguir en él alguna ocu-
Síntomas en particular.
pación sedentaria, que no tengan que trabajar al sol. Si muere un enfermo
Raquialgia.
lo mejor es quemar toda la ropa de cama, colchones y si es posible hasta
Sensibilidad epigástrica.
la cama, si fuese esta de madera, airear y desinfectar la habitación por el
• Temperatura.
azufre quemado como hemos dicho más arriba, quemar una libra de azufre
Pulso.
en polvo y cerrar bien el cuarto y dejarlo así por espacio de 12 ó 15 horas,
Vómitos.
y abrir luego todas las puertas y ventanas.
Hemorragias.
Las cuarentenas á los buques procedentes de lugares infestados nos Orina, métodos para reconocer en ella la albúmina.
parece un medio útilísimo; pero es preciso que esta cuarentena sea una Duración.
verdad y para esto es necesario lazaretos con todos los elementos necesa- Formas.
rios á fin de que la situación de los tripulantes y pasageros no esté com-
Terminaciones.
prometida tampoco. Los cuarteles deben desalojarse inmediatamente que
Convalescencia.
empieza una epidemia y trasladar los soldados al campo en tiendas de
Diagnóstico.
campaña, pues la aglomeración de personas es fatal para desarrollar la
Pronóstico.
epidemia.
Mortalidad.
Si la epidemia fuese muy intensa deben prohibirse toda aglomeración Tratamiento. — Generalidades.
de personas, como los teatros etc. Medicación antiflogística.
Esa costumbre de quemar madera con brea en las esquinas de las Medicación evacuante.
calles; aun cuando no esté demostrada su eficacia, como á nadie perjudica Hidroterapia.
y el vulgo cree que es una medida soberana no hay inconveniente en L a Quinina y sus sales.
seguirla. Antipirina.
Creemos que hemos expuesto cuanto pueda interesar á un individuo, Salicilato de sosa.
no médico, en el conocimiento de esta enfermedad. Digital.
Alcohol.
Régimen.
Indice. Síntomas nerviosos.
Resumen del tratamiento.— Primer período A .
Sinonimia.
Síntomas digestivos B.
Definición.
Contra la ataxia etc. C.
Reseña histórica.
Contra la algidez etc. D.
Etiología (causas que producen la enfermedad) Teorías.
Segundo período. #
Causas individuales.— ílclad.
Recidivas y recaídas.
Sexo.
Profilaxis (ó medios para ponerse al abrigo de la enfermedad).
Razas.
Profesiones.
Enfermedades anteriores, su influencia.
Influencia del Clima. — Calor y humeded.
Altura.
Síntomas g e n e r a l e s . — I er Período.
2o Período.
3 " Período.
queñísimo parecido á un conjunto de granulaciones, más bien que un
orificio. L a cola es muy afilada y el cuerpo traslúcido ; tiene todo el
cuerpo lleno de granulaciones. Este animal es muy ágil, corre rápida-
mente en contorsiones enérgicas entre los glóbulos de la sangre, cuando
se examina esta al microscopio, y continua de este modo hasta que se
deseca por completo la preparación de la placa del microscopio.
FILARIA SANGUINIS HOMINIS. Lewis, de Calcuta, notó la presencia de los embriones de este en la
orina de los hemato-quilúricos y ha sido, parece, el primero que la ha ob-
servado en la sangre de los enfermos que padecen aquella enfermedad y en
la de los que padecen tumores elefantiacos, así como en las lágrimas, en
la secreción de las glándulas de Meibomius (lagañas) de los mismos en-
D R . BÓRDAS, D E MATANZAS (CUBA). fermos. Lewis propuso para este neumatoide (de nyma, hilo y eidos
forma) el nombre de filaria de la sangre humana.
L a palabra filaría se deriva del latín filus, hilo, porque el cuerpo de Winckel en 1874 encuentra un número considerable de neumatoides
este animal parece un hilo, d o t a d o de movimiento. en un líquido estraido del vientre, de aspecto lechoso, en una muger de
Dásele el nombre de filaría Wucherer, porque según Nielly fué des- Surinan y hace notar el parecido de estos parásitos con los descubiertos
cubierta por Otto Wucherer, de Bahia, en 1866, en la orina de un enfermo por Wucherer y Lewis.
que padecía hemato-quiluria. O'Neill en 1875 ha observado en los negros de la Costa de Oro, Africa,
Según Bonis fué descubierta por el Dr. Lewis, de Calcuta, en 1870, pápulas puriginosas parecidas á una sarna inveterada y que tenia por asi-
en un individuo que padecía quiluria y en 1872 en una muger que padecía ento el ángulo de los dedos, el codo y casi nunca la cara, y vió en el líquido
diarreas. sacado de las pústulas vesiculosas varias filarías muy vivaces que median
Como es una enfermedad p o c o conocida espondremos algo de la his- ^ de milímetro de largo y de 12 á 13 mitísimas de milímetro de diámetro.
toria de su descubrimiento y de los autores que han tratado este asunto Esta enfermedad que padecen los negros de la costa Occidental de Africa
para dar despues caracteres prácticos para su reconocimiento. tiene el nombro de craw-craw. El parásito que en ella se encuentra es un
Algunos autores creen q u e ciertas enfermedades, calificadas en embrión de filaria.
Europa de exóticas, no reconocen otra causa que su origen parasitario, y Todos los autores citados no habian encontrado más que el embrión
muchas de ellas como la hematuria endémica de los paises cálidos, la de la filaria.
quiluria, la elefantiasis de los árabes, ciertos tumores linfagisticos del es- Bancroft fué el primero que en 1876 descubrió la filaria adulta en
croto, de los grandes labios, d e l cordon espermático, tal vez la lepra, Australia en un abeeso linfático del brazo. Este parásito ha sido descu-
úlceras crónicas y ciertos e s t a d o s caquécticos no reconocen otro origen bierto despues en un coágulo sanguíneo de una elefantiasis del escroto por
que la invasión de la filaría en e l organismo; pero esto no está aun de- Lewis en 1877 ; en el líquido de un várice escrotal por S. Araujo, de Bahia,
mostrado de modo que puedíf pasar como una verdad respecto á todas en 1877. El individuo examinado por Araujo padecía simultaneamente de
las enfermedades enumeradas. En cuanto á la Quiluria (orina que quiluria, de elefantiasis y de várices linfáticos.
parece leche) y la hemato-quiluria (orina de consistencia de la leche El Dr. Patricio Manson, que egerce en la India, ha encontrado la
pero coloreada de rosado y a u n de rojo por la sangre) es indudable que filaria en el líquido de los tumores de los que padecen elefantiasis y sostiene
la mayor parte de las veces r e c o n o c e n su origen en la filaría sanguinis el origen parasitario de esta enfermedad, producidos por la filaria.
hominis.
L a filaría de Wucherer, encontrada en la orina hemato-quiluria de Caracteres microscópicos de la filaria.
una Criolla de la Guadalupe t e a i a un largo de O m m 265 y un ancho de O mm
He aquí los caracteres de la filaria adulta descubierta por Bancroft y
012. Era tan delgada como mu hilo, la extremidad obtusa parece corres-
examinada por el eminente helmintologista inglés Cobbold. Se trata de
ponder á la cabeza, la cual tiesne, cerca de su terminación, un punto pe-
una adulta hembra, pues el macho no ha podido ser descubierto. El
L a filaría no se encuentra de día, ó al ménos es muy difícil encon-
cuerpo es capilar, liso, no tiene más espesor que el de un cabello y de
trarla porque hay muy pocas. D e las 6 de la tarde en adelante empiezan
8 á 9 centímetros de largo; tiene la cabeza provista de una boca circular
á verse una ó dos en la placa del microscopio y van aumentando en
sin papilas; su cuello estrecho, mide cerca de la tercera ¿>arte del tamaño
numero gradualmente hasta las 12 ó las 2 de la madrugada que se encu-
del cuerpo ; la cola, simple, se afila bruscamente. L a vagina está situada
entran á veces 15 y 20 en la gota que se pone en el microscopio. D e las
cerca de la cabeza y el ano cerca de la extremidad de la cola. Visto con
12 á las 2 en adelante empiezan á disminuir en número hasta que y a por
un microscopio que aumente 55 diámetros se vé en la extremidad que
la mañana no se encuentra ninguna. Cual sea la causa de esta desapa-
corresponde á la cabeza, el esófago y la vagina y en la cola por trans-
rición de la filaría de la sangre durante el dia no ha podido explicarse, se
parencia, la circunvolución del tubo intestinal y la extremidad de este
ha supuesto que era debida á causa de las horas de las comidas; pero esto
tubo.
no está demostrado.
A D L o que es sumamente curioso son las observaciones de Manson res-
pecto al modo de propagarse la filaría. Manson ha observado la filaría
en el estómago de los mosquitos que habian picado á los filáricos, se han
tomado estos mosquitos y se han puesto en agua y despues se ha recono-
cido el agua al microscopio y se han encontrado los huevos de filaría, por
lo que se ha llegado á deducir que como otras muchas enfermedades se
contrae la filaría por el intermedio del agua que se bebe, así es que debe
aconsejarse que en los lugares donde se ve con frecuencia la filaría se filtre
el agua que se usa para beber.
Síntomas. — Por lo general el enfermo se presenta al médico porque
le llama la atención que la orina que arroja es de color y consistencia de
leche (quiluria) y que á veces le cuesta trabajo expelerla, tanto que he
visto un enfermo al que era preciso introducirle una sonda al fin de quitar
los coágulos que se le formaban en el Cuello de la vejiga que le impedían
expeler la orina. Otras veces la orina es de la misma consistencia de la
leche; pero de color rosado ó rojo, ó color de chocolate, y esto asusta
más al enfermo.
La orina quilúrica dejada 3 0 4 horas en el orinal se hace más espesa
que lo que era al ser arrojada y toma la consistencia de la leche condensada
ó de una crema no muy cuajada.
Por lo demás el enfermo no se queja más que de dolores en los rí-
ñones, flojera en las piernas, falta de apetito á veces y un dolor en una ó en
ambas ingles, generalmente en una sola.
. A veces en la quiluria salen coágulos de orina con los bordes sim-
plemente teñidos de sangre, como una costra que se desprendiese de una
A . — Filaría Bancroft, h e m b r a , tamaño natural. llaga.
B . — Cabeza y Cuello, m o s t r a n d o el e x ó f a g o y la vagina.
Algunos suponen que esta enfermedad trae como síntoma el mal
C . — Cola mostrando la c i r c o n v o l u c i o n del tubo intestinal y la vagina.
humor; pero casualmente el último enfermo que he visto que era un in-
D . — E m b r i ó n libre.
E . — E m b r i ó n c o n su envoltura del c o r i o n . dividuo de humor alegre lo ha conservado siempre. He visto otro que
F. — H u e v o . ( 1 ) realmente estaba triste y mal humorado; pero esto lo atribuyo más á la
( 1 ) Archives «le méilecine navale, 1877.
impresionabilidad del enfermo que á la enfermedad misma. • Con todas las
enfermedades pasa lo mismo según sean los individuos más ó menos im- planta de la familia de los helechos que en Cuba llaman la niña (no sé su
presionables ; unos se afectan más que otros. nombre científico) cuya planta tomaba en infusión tres veces al dia. A s í
es que no sé si ha sido el Bicloruro de mercurio ó esa planta la que ha
Por lo tanto todo individuo que vea que orina como si fuese la orina
curado al enfermo y si está curado, pues es esta una enfermedad que á
que expulsa leche, ó un líquido de consistencia lechosa más ó menos
veces permanece 6, 8 y más meses sin síntomas apreciables y cuando el
teñido de sangre, debe hacerse reconocer la sangre a lmicroscopio que au-
enfermo cree que está bueno vuelve la quiluria ó la hemato-quiluria que
mente 500 diámetros. Debe hacerse el reconocimiento microscópico de
son sus síntomas más constantes.
la sangre de las nueve de la noche en adelante y no debe contentarse con
D e todos modos me prepongo usar esta planta en otro caso como
una sola vez, es decir, reconocer la sangre cuatro ó cinco noches seguidas
remedio exclusivo para ver sus efectos.
y siempre más tarde, porque muchas veces no se encuentra la filaria la
primera vez que se examina la sangre, y esto sucede sobre todo cuando
el que maneja el microscopio no está acustombrado á manejarlo, si es
perito en el uso del microscopio es lo regular que la encuentre el primer
dia.
Se puede tomar la sangre de cualquier punto del cuerpo, de un dedo
la he tomado siempre.
Tratamiento. — Como es enfermedad poco común no tiene muchos
tratamientos que oponerle la terapéutica.
Felicio Dos Santos, del Brasil, consiguió grandes resultados con la
aplicación de la electricidad por medio de un pequeño aparato de
Ruhmkorff. En esta curación fué muy curioso el hecho de ver filarías
muertas observadas en el microscopio, durante las descargas eléctricas
(Bonis).
El Dr. Arturo Dentley publicó dos casos de curación de elefantiasis
por medio de fricciones mercuriales. En un caso de elefantiasis de la
pierna, el miembre fué suspendido á la altura de dos pies del suelo durante
tres meses; todo ese tiempo estuvo el enfermo sometido á fomentos cali-
entes, practicando dos veces al dia una fricción con ungüento mercurial.
A los 15 dias el miembro habia disminuido de volumen; despues con la
compresión por medio de una venda, fricciones mercuriales y el uso interno
del clorato de potasa, del yoduro de potasio y del bicloruro de mercurio
se obtuvo la curación. De todos modos esta es siempre difícil y tardía.
Y o he tenido recientemente un enfermo de filaria, que no presentaba
más que la quiluria característica y dolores en los ríñones y flojera en las
piernas y lo sometí al bicloruro de mercurio empezando por dos miligra-
mos al dia y aumentando la dosis progresiva y lentamente y la quiluria
y todos los demás síntomas han desaparecido y lleva sin novedad ya
más de 8 meses. Espero que complete el año para volver á examinarle
la sangre.
Tengo que hacer una advertencia sobre este caso á la que me obliga
mi buena fé, y es q u e en los últimos dias que este enfermo tomaba el bi-
cloruro de mercurio, tomó un remedio casero que le aconsejaron, una
para allí, hasta formar una inmensa red, y que en épocas frecuentes inundan
al territorio y convierten el Sunderbund en un infecto depósito de detritus
vegetales y animales que constituyen los mortíferos focos de infección,
donde vegeta y evoluciona el terrible organismo, causa del cólera morbo
asiático, y desde donde se difunde con el hombre á todas las partes del

EL CÓLERA. globo.
/
Las causas mas abonadas para que en este sitio exista permanentemente
el cólera es que, estando las fermentaciones orgánicas ayudadas por el clima
y por el suelo, y siendo el arrojar al rio los cadáveres, se forma allí un
Mucho es lo que podría decirse respecto á esta terrible enfermedad, medio nutritivo apropiado que favorece preferentemente la evolucion de
azote délos pueblos y terror de los individuos, cuya sola presencia infunde los micro-organismos.
pavor y trastorna el mecanismo social de las naciones: mucho es lo que Hay épocas en que el cólera endémico se hace epidémico durante la
podría escribirse sobre esta materia, que ha sido de preferente atención de estación seca, y cuando las grandes peregrinaciones tienen lugar. Si se
consideran estas grandes masas de seres humanos arrastrados por el fana-
la ciencia contemporánea, y la que ha alcanzado, respecto á su etiología y
tismo religioso, agobiados por la fatiga de un viaje largo y penoso, llenos
profilaxia, el máximum á que puede llegar hoy dia el estudio de una enfer-
de suciedad, en las peores condiciones higiénicas en que es posible estar,
medad, ántes tan oscura y tan diversamente interpretada; pero teniendo
fácilmente se ha de comprender que conviertan en epidemia inmediata-
en consideración que solo nos dirigimos al mundo ilustrado, ajeno a la
mente la enfermedad allí localizada.
ciencia médica, nos limitaremos á nociones generales y preceptos co-
munes, que sirvan de guia al padre de familia y al hombre instruido para Estas perigrinaciones son por lo general diezmadas por el cólera, y
comprender no solamente la causa que produzca la enfermedad, y los al regresar á su patria y llevando consigo el gérmen mortífero, lo esparcen
á su paso, y sembrando las epidemias, ya regresen al Afganistán ó á la
estudios técnicos que acerca de ella se vienen practicando, sino también
Sibcria, tocando las costas del Mar Caspio, ó por Persia hasta llegar á
poner á su alcance el modo de constatar su presencia, la manera de pre-
Rusia. Otros salen de Calcuta y pasan para llegar á la Meca, por el
caverse, y los medios de que puede disponer para luchar con ventaja
Océano y Mar Rojo y por consiguiente á Alejándria, y tenemos la difusión
contra enemigo tan formidable.
á Europa por via terrestre y por via marítima. El continuo tráfico y
El Cólera es una enfermedad infecciosa, caracterizada ordinariamente constante comunicación entre Europa y América, hace que nos llegue en
por diarrea acuosa parecida al agua de arroz, vómitos frecuentes, calam- los vapores atestados de immigrantes, y se esparza por el continente
bres, postración general estrema, y enfriamiento: debido á un organismo Americano con increíble rapidéz.
microscópico de naturaleza vegetal, que desarrollándose en el intestino
La antigüedad del Cólera en la India es todavía objeto de pacientes
delgado produce la enfermedad, y la difunde epidémicamente.
investigaciones, y no se sabe á punto fijo su verdadera genealogía, sino
Historia. — Está plenamente demostrado que la cuna ó patria del desde el año 1817, desde cuya época se la ha seguido convenientemente.
cólera morbo es la India, en Bengala, en el delta del Ganges, de donde se
Tomando la autorizada opinion de Proust, dice que los Indios solo
difunde á otras partes de la India que ántes se creia lo producían también,
conocen la peste, atribuyéndola á todas las epidemias que han azotado al
como Bombay, C e y l á n ; pero que hoy positivamente se ha demostrado Asia. Marco-Polo, que visitó la Indo-China en el siglo X I I I 110 hace
ser el delta del Ganges en la provincia de Bengala, y circunscrito como mención alguna del cólera, y seguramente no hubiese pasado desapercibido
sabemos por el Hoogly al este, uno de los brazos del Ganges, y por el á su ojo observador. En el siglo X V , Nicolo Conti, y en el siglo X V I
Brahmapoutra al Oeste. E n todo este espacio hasta Benares sobre la Pinto, tampoco hacen mención de esta enfermedad; tenemos que llegar
ribera del Ganges existe permanentemente el cólera. E l vértice del delta hasta Correa, celebre cronista portugués, que con señales evidentes describe
está sembrado de pequeñas poblaciones hacinadas unas sobre otras, mien- la epidemia del cólera en el ejército deZamorinque perdió 20,000 hombres
tras que la base del triángulo se encuentra desierta en una estension de de una afección fulminante que se desarrollaba con dolores al vientre y
7,500 millas cuadradas; en aquel arenal corren los rios Ganges y Brahma- mataba en menos de ocho horas, en el año de 1503.
poutra, que se subdividen en pequeñas arterias que serpentean de aquí
170
Cuarenta años despues describe la epidemia 'de Goa, ciudad del que describiremos á grandes rasgos la forma que llamaremos benigna, y la
Indostan, y se ve que era el cólera morbo asiático. grave, aun cuando en realidad las dos sean graves.
En el año de 1817 fueron atacadas por la enfermedad 36,000 perso- Forma benigna. — Se presenta por medio de una diarrea ligera sin
nas en Calcuta en menos de tres meses. En Noviembre del mismo año cólicos, que poco á poco va aumentando en frecuencia y se hace acuosa, é
murieron 9,000 hombres en el espacio de doce dias, en el ejército de incolora ó ligeramente blanquecina. E l estado general se perturba, pues se
90,000, y que marchaba por la India, desarrollándose hácia el Oeste la revela una postración y abatimiento de fuerzas que no corresponde á los
epidemia, é invadiendo el mundo conocido en quince años. trastornos intestinales.
E l año 1832 llegó por vez primera al continente Americano en H a y náuseas ó vómitos, dolor de cabeza, sudores copiosos, y tenden-
Quebec en el mes de Junio, y al siguiente año se estendió hasta Méjico. cia al enfriamiento; pulso débil y fisonomía abatida, con un ligero círculo
E l 34 volvió al Sud de Europa, permaneciendo tres años, y el 47 sali- en los parpados, ó sean marcadas ojeras.
endo otra vez de la India, llegó a los Estados Unidos el 49. Y se difundió Este estado dura de dos á cuatro dias en que no tarda en recobrarse la
por Europa hasta el año 55. salud, siendo lo escepcional que se prolongue mas de este tiempo.
E l año 1865 apareció en E g i p t o y en la Arabia, cruzó Constanti- Forma grave. — Ordinariamente se anuncia por una diarrea mucosa
nopla, y llegó á Europa, apareciendo e l 68 en la República Argentina para que no llama la atención, y que dura uno ó dos dias, pudiendo faltar en
hacer de nuevo su reaparición en el 7 3 . algunos casos, pues tras de la primera deposición abundante se presenta la
señal característica, la diarrea riciforme con sus grumos blancos, casi in-
E l cólera en Europa estalló nuevamente el 1884, importado por el
colora, sin olor á escremento. El número oscila entre cinco y veinte en
vapor Sarthe á Tolon, de allí pasó á España, Italia, y últimamente á la Re-
dos ó tres horas, espeliéndose como de un vaso inerte.
pública Argentina el 86, para ir despues hasta Chile, desde donde ha sido
A este estado se siguen los vómitos que salen con violencia sin náusea
importado á fines del 87 otra vez á l a s provincias del interior de la Repúb-
precursora, y de un líquido claro acuoso, que ocasiona una angustia indes-
lica Argentina.
criptible en el estómago.
Entre las epidemias mortíferas figuran la del año 1819 en una región
Sobrevienen los vahídos, palpitaciones, una debilidad tan estrema
de la India, en que murieron 150,000 personas. L a de 1831 en Hungría
que es imposible sostenerse en pié ; á esto se agrega una sed insaciable, y
que produjo 100,000 víctimas, y otras varias que seria por demás prolijo
empiezan los calambres dolorosos que se repiten á intérvalos en los mús-
el ir enumerando, pero basta lo d i c h o para comprender los estragos que
culos de las pantorillas, de los muslos y dedos de los piés en los brazos y
ocasiona, y para que no en balde produzca el terror que causa su apari-
en las manos. El aliento se enfria, la piel de los dedos se arruga, y el en-
ción, si bien en el dia gracias á las adquisiciones de la ciencia moderna, á
friamiento se generaliza con sudores profusos y color azulado de la piel.
los estudios concluyentes sobre su etiología y profilaxia, se le deba con-
El pulso se debilita hasta hacerse apénas perceptible; la orina se sus-
siderar como una de tantas enfermedades infecciosas, fáciles de atajar en
pende, y la voz se pierde poco á poco hasta quedar casi estinguida, hasta
su curso y de prevenirlas convenientemente.
que queda el enfermo en un estado de estupor ó insensibilidad, y sobre
todo de glacial indiferencia. Los ojos se hunden en las órbitas, y un cír-
Síntomas y Modalidades Comunes. culo morado los orla, dando á la fisonomía ese particular aspecto que es
Los síntomas de esta enfermedad son múltiples, y también las formas típico del cólera.
que adopta, dependiendo de la m a y o r ó menor gravedad del caso, ó lo que Este estado puede durar dos ó mas dias, y cuando se inicia el retorno
es lo mismo, de la mayor ó menor dosis de veneno que obre sobre el or- á la salud, se anuncia por la vuelta de la inteligencia, la reacción de la
ganismo. Así se observa que miéntras en unos casos conduce pronta- piel, la claridad de la voz, hasta que poco á poco van cediendo los demás
mente á la muerte hasta sin fenómenos iniciales, se ven otros que en síntomas, si no sobrevienen las frecuentes complicaciones tifoideas ó cere-
estremo ligero solo ocasiona simples perturbaciones gastro-intestinales, que brales, en cuyo caso adquiere el enfermo el sello especial de estas afecciones.
no tardan en desaparecer para volver al primitivo estado de salud. Forma Fulminante. — Se observa que los individuos, hayan ó no
tenido la diarrea precursora, son invadidos repentinamente por evacuaciones
Creemos fuera de lugar el describir las formas digamos así dogmáti-
tan abundantísimas, y una angustia tan estrema, que á las pocas horas
cas, propias exclusivamente de obras destinadas á la profesion médica; así
dejan de existir, frios como el mármol, y con la espresion característica.
del cólera en condiciones climatéricas y constituciones médicas reinantes,
En otros mas raros, aunque frecuentes, el enfermo es atacado violenta-
que originaban el virus, solo haremos mención de las teorías de Petten-
mente de una manera estraña, pierde el centro de gravedad, y en
kofer y de K o c h que esplican la causa íntima de esta enfermedad.
medio de una convulsión fallece repentinamente, quedando frío y cianotico,
L a teoría de Pettenkofier se apoya en hechos falsos, y por con-
sin haber tenido diarrea ni vómitos, y esto constituye el cólera seco
asfixiante. secuencia no ha probado de una manera conveniente lo exacto de sus
aserciones, y así tenemos que su teoría alternante, por ejemplo, que con-
Estas son, trazadas á grandes rasgos, las formas que mas comun-
sidera al bacterio del cólera como inofensivo al salir del intestino, necesi-
mente observamos en las epidemias del cólera, sobre las que nos «aten-
tando depositarse en el suelo para que por medio de condiciones especiales
deríamos para esplicar su mecanismo productor, pero que lo creemos
de la capa subterránea, adquiera la virulencia y sea capaz de producir el
innecesario, toda vez que no va este trabajo dirijido á los médicos, y si al
hombre de mundo, al padre de familia. cólera, se ha probado esperimentalmente no ser cierta. S e apoya también
en que el aire puede provocarlo, y todos saben que el aire solo podia
Diagnóstico. — Un hombre de ciencia, un médico, diagnostica un caso
trasportar al microbio en estado seco mezclado con el polvo, y como este
de cólera con toda certeza, examinando bacteriológicamente la secreción
bacterio al desecarse pierde su vitalidad, es imposible que sea el agente
intestinal, donde se encuentran los micro-organismos, los bacilos-coma,
trasmisor.
causa de la enfermedad ; pero el estraño á estos estudios de comprobación!
Tiene otras aserciones, como por ejemplo que el agua no puede tras-
el ajeno á la medicina, puede sin embargo diagnosticarlo también con
mitir el contagio; que un hombre atacado de cólera no puede trasmitirlo
bastantes probabilidades de certeza. Téngase presente que el cólera no
á otro, sino se toma el contagio directamente del suelo; y varias otras de
se desarrolla espontáneamente en un sitio dado, sino que siendo estremada-
que hacemos gracias al lector.
mente contagioso, siempre es importado á la localidad donde aparece.
L a teoría de Pettenkofier es esta.
Así, pues, si se observa un enfermo con todos los síntomas propios del
E l cólera lo produce un ser especial organizado esquizomiceto que
cólera, bajo la forma grave, por ejemplo, en un pueblo donde 110 reine la
cuando penetra en el cuerpo se multiplica y causa la enfermedad. Este
epidemia colérica, que el enfermo no haya tenido contacto ni directo ni
ser organizado tiene su procedencia del enfermo, pero para convertirse en
indirecto con personas procedentes de puntos infestados, ú objetos húme-
verdadero agente contagioso, necesita sufrir una evolucion trasformativa
dos de igual procedencia, debemos declarar con toda certidumbre, que no
fuera del organismo humano, siendo el medio mas apropiado el suelo que
es cólera morbo asiático, y puede tratarse ó del cólera nostras ó de un
contenga inmundicias y en contacto con el aire, temperatura y agua del
envenenamiento por el arsénico. E l cólera solo tiene su cuna en la India
esterior.
como dejamos dicho, y no pudiéndose desarrollar mas que por contagio,
L a constitución del suelo y las oscilaciones que experimenta la capa
en ningún otro punto aparecerá casualmente.
de agua subterránea son las condiciones especiales de la evolucion del
Cuando por el contrario se observe á un enfermo que se haya puesto agente infeccioso. Cuando la capa de agua asciende, los materiales
en contacto con una localidad infestada, ó con enfermos del cólera, aun orgánicos se» encuentran por debajo de ella y por consecuencia las emana-
cuando hayan trascurrido algunos días, 5 el máximum por lo general y
ciones se suspenden.
este presente la diarrea acuosa parecida al agua de arroz, con grumos blancos
Cuando la capa subterránea desciende, entonces habiendo condiciones
o sin ellos, con ó sin vómitos, desfallecimiento, angustia al estómago, enfria-
de porosidad y temperatura convenientes, por medio de la humedad que
miento, sudores profusos, color cianòtico de la piel, mas visible en las uñas
ha dejado el descenso, tienen lugar los fenómenos de la fermentación, y
y e n e a s , arrugamiento de la piel de los dedos, y con voz apagada, entonces
el desprendimiento de las emanaciones que esparcen los agentes infec-
se diagnosticará evidentemente el cólera morbo, y la presencia de los
bacilos como lo confirmará plenamente. ciosos.
En el caso del cólera, cuando está elevada la capa de agua subte-
T o d o desarreglo gástrico en tiempo de epidemia colérica es necesario
rránea, si se importa el gérmen, no se producirá la epidemia colérica por
tomarlo prudencialmente como precursor de la enfermedad reinante.
que el esquizomiceto no encuentra las condiciones especiales para su tras-
Etiología ó causa del cólera. — Dejando aparte las antiguas teorías y
formacion, pero si el nivel desciende, entonces y con medio apropiado para
vanadas hipótesis que hacían consistir, hasta no ha mucho tiempo, la causa
la evolucion se desarrollará la epidemia.
En cuanto á la naturaleza del suelo, s e comprende por la teoría que rreglos gástricos, ó la acidez del estómago se haya neutralizado, en cuyo
los mas porosos, los terrenos de aluvión y el calcáreo sean los mas caso llega al intestino, y allí se multiplica y evoluciona para dar lugar al
adecuados para producir las epidemias, y p o r el contrario los mas imper- cólera.
meables, como el granito, los refractarios. Hasta no hace mucho tiempo se creia que el aire tenia en suspensión
Se esplica la desaparición de las epidemias por que el suelo se ha tras- el gérmen de la enfermedad, y que con él se esparcía por comarcas y
formado en medio inadecuado para la evolucion de los gérmenes, y por naciones, llevando en pos de si la ruina y desolación; pero hoy día se
consecuencia, no habiendo trasformacion, c e s a el contagio y desaparece la sabe que es imposible la difusión por el aire, por que al disecarse el
enfermedad. microbio pierde su vitalidad.
Como se ve, esta teoría no tiene actualmente en que apoyarse cientí- El gérmen se trasmite por las deposiciones, es decir, estas contienen
ficamente despues de los notables estudios esperimentales de Koch, que el gérmen y lo esparcen al esterior por varias y diversas vias, que al
han probado, con verdad científica, la verdadera causa del cólera. penetrar otra vez en nuestro organismo, bien directamente ó por inter-
El Dr. Roberto Koch, despues de sus pacientes y trascendentales medio de la alimentación ó bebidas, ocasiona la misma enfermedad,
.estudios en el Egipto, en la India, en T o l o n y Marsella, ha descubierto siendo por consecuencia necesario que las sustancias ó líquidos vectores'
la causa determinante del cólera morbo, y ella consiste en un microorga- del contagio hayan sido contaminados por las deposiciones.
nismo de naturaleza vegetal, el bacilus c o m a , que, penetrando en el tubo El agua es uno de los medios mas poderosos de contagio, por que
digestivo por la via gástrica, y a sean alimentos ó bebidas, ó contacto en encontrando el bacilo en las riberas medios nutritivos en la descomposi-
la boca por las manos ó cuerpos contaminados, llega al intestino delgado, ción vegetal y animal, es arrastrado por la corriente, y al depositarse en
donde evoluciona y multiplica prodigiosamente, ocasionando con esto las pozos y algibes como en las aguas estancadas, es la que difunde constan-
alteraciones peculiares al cólera. temente el agente infeccioso; así se ha visto durante la última epidemia
El mecanismo mediante al cual es debida la producción de la enfer- en España y en la ciudad de Mendoza en la República Argentina. Allí
medad, estriba en que al multiplicarse los bacilos se opera en el intestino por medio de las acequias de irrigación se difundió el contagio á toda la
huerta de Valencia; y aquí en las acequias de cuya agua se servían para
una trasformacion debida á sus secreciones ó reacciones, las que absor-
bebida.
bidas por los vasos capilares, llegan á la masa sanguínea, y allí obran
como verdaderos venenos. E l hecho d e no encontrarse los micro- L o mismo diremos de la leche, la cual puede ser contaminada por la
organismos- en la sangre, y solo en el intestino delgado, y por con- frecuente adición de agua, ó por que las manos del que ordeña puedan
secuencia en las deposiciones, confirma la teoría enunciada con toda haberse puesto en contacto con materias contagiosas.
precisión. Los alimentos son otros de los mas frecuentes medios de contagio,
Las deposiciones son determinadas p o r las alteraciones que sufre la bien sea por que han sido lavados con agua contaminada, ó porque han
mucosa intestinal, y los demás síntomas al envenenamiento que actúa sufrido contacto infeccioso, ó porque los insectos ó moscas mas particular-
sobre los centros nerviosos hasta producir la muerte. , mente hayan*depositado- en ellos el gérmen, así una sustancia no fácil de
digerir que pasa al intestino lleva encerrado el veneno que hace estallar la
E l agente contagioso reside en las deposiciones y rara vez en los
enfermedad.
vómitos, no encontrándose ni en la sangre ni en los órganos de nuestro
organismo. Las ropas es otro de los frecuentes medios de difusión colérica, bien
Veamos ahora como se propaga la enfermedad. que'se hayan lavado con agua infectada, bien que se hayan puesto en con-
tacto con otras contagiadas; se comprende cuan fácil es llevar á la boca
Propagación. Para que el cólera s e propague, es menester que
el gérmen en estas condiciones.
encuentre condiciones especiales de receptividad, como ser temperatura,
humedad, y en el individuo propensión individual necesaria para que el No creo que tengan influencia las pasiones deprimentes para producir
microbio se desarrolle. Sabiendo que este solo se desarrolla en el intes- el cólera, por cuanto si se evita la entrada del bacilo, el cólera no se desa-
tino delgado, y que penetra por la via gástrica, es preciso que salve eL rrollará. Ahora, teniendo en consideración que es necesario tener el in-
paso del estómago, donde el medio ácido lo mata, y se aproveche de un dividuo una propensión ó receptividad especial para que el microorganismo
estado catarral, ó mezclado con alimentos ó bebidas que ocasionen desa- evolucione, siendo las pasiones deprimentes como el terror, una causa de
depresión, pueden en algún tanto predisponer al organismo para que una interesantes estudios están llamando con justísima razón la atención del
vez ingerido el bacilo, evolucione y se multiplique. mundo entero.
Entre las enfermedades que predisponen al cólera, tenemos a los La doctrina parasitaria adivinada y a por ilustres hombres de ciencia, ha
desarreglos gastro intestinales en primera línea, el alcoholismo, las tenido su verdadero origen en el talento de Pasteur con el estudio acabado
enfermedades mentales, y todas aquellas que hayan rebajado la energía de las fermentaciones, donde se encontró con seres organizados origen de
aquellos fenómenos tan diversamente interpretados por los sabios. De
orgánica.
aquí tienen su punto de partida los descubrimientos sobre las enferme-
La edad mas abonada es la de 15 i 40 años, no habiendo diferencia
dades infecciosas, cuya historia omito por no creerla perteneciente á este
entre sexos, ni profesiones, excepto en aquellas que manejando las mate-
trabajo.
rias contaminadas se hallan por consecuencia mas expuestas á dar entrada
al germen colérico. Son los microorganismos, ó sean las bacterias, pequeños organismos
Respecto á las influencias atmosféricas, se ha visto que las altas tem- de naturaleza .vegetal formados por una célula que adoptando la forma
peraturas y la humedad favorecen la difusión de la enfermedad, y por eso esferoidal mas ó ménos acentuada, ó sean los cocos, la de bastoncillos
mas ó ménos largos, mas ó ménos rectos ó encorvados, ó sean los bacilos, y
tras de dias lluviosos, aparecen mas casos durante una epidemia.
la de espirales ó en forma de tirabuzones, ó sean los espirileum; ó ya sean
Reasumiendo, podemos comprender el modo de propagación de una
hongos; los que desarrollándose despues de haber penetrado en el cuerpo
epidemia. Se presenta un primer caso de cólera importado por una per-
producen las enfermedades infecciosas y otras también que no lo son, y
sona procedente de lugar infestado. Esta esparce con sus deposiciones el
quien sabe si todas las dolencias que afligen á la humanidad. Estos pe-
gérmen que van á parar al suelo, á las ropas y á las letrinas; en el suelo
queños seres vegetales constituyen agrupaciones ó familias perfectamente
encuentran condiciones de humedad que favorecen su desarrollo, y que se definidas, por su modo de desarrollo y por las constantes alteraciones á
trasmite, bien por contacto directo ó por medio de filtración que para en que dan lugar, aun cuando tenemos bacterias que siendo inofensivas para
una corriente de agua estancada, desde donde se trasmite por los que el hombre son su mayor ayuda en los actos nutritivos, así que para que
hagan uso de esa agua así contagiada. una bacteria sea causa de una enfermedad dada, es preciso que llene cum-
Suponiendo que la ropa ensuciada por las deposiciones coléricas se plidamente estas condiciones. L a bacteria debe encontrarse constante-
lave en un estanque ó rio; allí dejará el gérmen que se multiplicará estra- mente en los líquidos ó tegidos normales ó patológicos del hombre ó
ordinariamente, sin contar con el contagio de la lavandera que á su vez animal que haya enfermado ó muerto de la enfermedad de que se trate.
puede constituir otro nuevo foco. No debe encontrarse la bacteria mas que en los atacados por la enferme-
En letrinas donde no haya materiales en fermentación, también puede dad. La bacteria debe ser aislada para obtenerla pura por medio de los
pasar el bacterio por filtración, pues de haber bacterios de la putrefacción cultivos. La bacteria así obtenida debe producir en el animal sano, ó en el
como opine el Dr. Koch, estos son el mas seguro destructor del agente hombre, por medio de la inoculación, la enfermedad de que procede ó de
contagioso del cólera. que se le ha estraido, y encontrarla multiplicada y presentar de nuevo la
Una persona que haya tenido contacto con las ropas del colérico ó misma evolucion.
con la misma sustancia infecciosa, puede ir contaminando todo lo que
A s í de esta manera se clasifican bacterianas las enfermedades, estando
toque, y por consecuencia difundir la epidemia de una manera demasiado en rigor á salvo de objeciones fútiles que la lógica de los hechos se encarga
frecuente. de pulverizar.
Así se comprenderá fácilmente como el agua, los alimentos, las ropas,
Concretándonos al bacterio del cólera objeto de nuestro trabajo, dire-
los insectos y los contactos, pueden en cortísimo intérvalo de tiempo,
mos que algunos hombres de ciencia examinando las deposiciones de los
sembrar la epidemia de un foco y difundirla por una ciudad, una nación,
coléricos, encontraron multitud de pequeños organismos, á los que atri-
un continente y por todo el mundo finalmente.
buían la causa de la enfermedad, entre ellos Pacini en 1854 descubrió uno
Bacteriología. — Sin pretender hacer un estudio completo bacterio-
alargado; pero nada se sabia positivamente hasta que el Dr. Roberto
lógico del cólera impropio de esta obra, por las personas á quienes va
Koch, el sabio y sagaz Alemán, encontró en Egipto, el año 1883, una bac-
dirijido, no es posible prescindir de dar á conocer la naturaleza y con-
teria encorvada en forma de coma, que residía en el intestino delgado y
diciones del microbio, causa del cólera, mayormente hoy dia en que estos
en las deyecciones de los coléricos, y este es el bacilo-coma. D e esta presentando la forma de un embudo en cuyo fondo está la colonia de
fecha datan las experimentaciones serias y trascendentales que han dejado color blanquecino.
constatada la causa de la enfermedad. Este bacilo está cas. en estado Cuando se hace el cultivo en tubos de gelatina, presenta una forma
puro en los grumos riciformes de las deposiciones, y su numero parece tan distinta que solo el cólera nos ofrece. Haciendo la punción en la
estar en razón directa de lo fulminante ó grave del caso: se le encuentra gelatina con una aguja de platina previamente esterilizada y que contenga
mas abundante en el primer período de la enfermedad, y desaparece o se algo del contenido de una colonia de cólera, y puesto á una temperatura de
encuentran en muy escaso número en el período de reacción. 18 á 19 grados, se ve al dia siguiente el trayecto marcado con la aguja, y en
la superficie del tubo, una depresión que es la parte circunscrita donde se
En los vómitos se han hallado muy rara vez:
En nuestros estudios hemos encontrado el bacilo en el intestino en liquida la gelatina. Esta depresión al pronunciarse mas toma la forma de
una pequeña burbuja que poco á poco se agranda hasta que concluye por
todos los casos de cólera.
Es curioso el modo de comprobar la presencia del bacilo como en los liquidar toda la gelatina del tubo, y depositarse en el fondo la masa colo-
intestinos, prescindiendo del examen microscópico de las deposiciones, que nial que contiene los bacilos.
se practica coloreando el bacilo, con solo extender una débil capa en un Muchísimo mas se puede decir sobre esta evolucion hasta llenar un
fino cristal ó laminilla, la que una v e z seca se fija el preparado pasandola volúmen, pero basta lo dicho para comprender las particularidades de su
tres veces por la llama de una bugía de alcohol ó de gas. Se la somete evolucion.
por uno ó dos minutos á la acción colorante de una solucion acuosa de Algunos bacteriólogos descubrieron también unos bacilos encorvados
violeta de genciana, y despues se la lava en agua destilada para ponerla parecidos al cólera, como Lewis que los encontró en la saliva, Finkler y
en un porta objetos; se ve entonces con el miscroscopio bacter.ologico un Prior en las deposiciones de los atacados por el cólera nostra, Dencke que
preparado donde destacan los bacilos encorvados mas gruesos que los que los estrajo del queso; pero todos estos son distintos, en su modo de evolu-
cionar, en los medios nutritivos, y no es posible confundirlos.
se ven en las culturas.
Se produce el cólera artificial en los conejitos de India, alcalinizando
Prescindiendo de este exámen que no es seguro, por poderse con-
el tubo digestivo y haciendo penetrar con una sonda una preparación de
fundir con otros bacterios encorvados se recurre al cultivo en caldo por el
caldo, ó agua destilada mezclada con cultura pura de cólera.
procedimiento de Schottelius, donde lo podemos apreciar en estado casi
E¿to es todo cuanto puede decirse sin salirse de los estrechos límites
puro por la condicion que presenta de formar en la superficie del vaso
que se nos ha asignado en este trabajo.
del cultivo una tenue capa ó película, miéntras los otros bacterios que han
Tratamiento.—No se conoce hasta ahora un medicamento espe-
ido con él, evolucionan ó en el fondo ó en la masa, pero no invadiendo en
cífico contra esta enfermedad, y según han sido las teorías médicas de la
las primeras horas la película de la superficie. Este cultivo se practica
época, así se ha modificado con arreglo á estas, variando hasta lo infinito y
poniendo una tercera parte en caldo nutritivo peptonizado y conveniente-
preconizándose agentes terapéuticos que pronto han caido en el olvido, al
mente esterilizado y sometido á una temperatura de 30 á 35 grados centí-
comprobarse su inutilidad.
grados* á las 12 ó 24 horas se forma la película donde se encuentra el
Daremos á conocer los tratamientos que mas boga han alcanzado, y
bacilo prodigiosamente multiplicado, el cual se le colorea como dijimos
espondremos las indicaciones que con arreglo á los últimos adelantos cien-
mas arriba para apreciarlo debidamente en el campo del microscopio. _
tíficos han sido adoptadas por los médicos para curar esta terrible
Cultivado en gelatina nutritiva de K o c h por medio de placas, tiene
enfermedad.
una evolucion distintiva y característica; el bacilo forma colonias, es decir
El Dr. Flint de Nueva York espone de esta manera el tratamiento
se multiplica aisladamente, presentándose en la gelatina como una man-
versado en su larga práctica: " El tratamiento se debe considerar como
chita pálida de contorno circular irregular que la distingue de las demás
aplicable á los diferentes períodos ántes del colapso, durante este período,
colonias que son mas circulares de bordes lisos y limpios. L a colonia o
y despues de la reacción.
mancha, á medida que pasan dias, se hace mas grande y mas visible,
" Antes del colapso, el objeto principal es el parar la evacuación in-
hasta adoptar el aspecto de un pedazo de piel cuajada de granitos, o
testinal ; esta evacuación intestinal es lo primero que debe tenerse en
sembrada con pedacitos de vidrio; poco á poco va liquidándose la
cuenta para el tratamiento en una sucesión de acontecimientos que no son
gelatina en los contornos de la colonia, hasta que esta queda hundida,
naturales, y si se puede detener prontamente/ántes que afecte gravemente
la sangre y la circulación, el paciente se salva por lo general. El remedio colapso, poco se puede hacer con esperanza de buen resultado, pues aun
en que mas se puede confiar para detener esta evacuación es el opio, y se cuando cesaran los vómitos y la diarrea, no por eso empieza la convalecen-
debe de dar prontamente alguna opiata en suficientes dosis para obtener cia, por que la sangre se puede haber dañado ( ! ) ; bajo estas circunstan-
buen resultado. La clase de opiata que se debe elegir debe ser la que cias está claro que el tratamiento activo no puede hacer nada; y sin
mas se retenga y que obre mejor, siendo preferible el láudano, que se dará embargo una cierta proporcion de los casos se curan también.
de treinta á cuarenta gotas de láudano. Si la primera dosis es rechazada " Mi primer caso de cólera manifestó lo que acabo de afirmar: trajeron
por el estómago, se debe dar otra inmediatamente, y estas deben repetirse al enfermo al hospital en un estado de colapso completo, y despues de
cada media o tres cuartos de hora, hasta hacer cesar las evacuaciones de varias tentativas inútiles se le abandonó, permitiéndole beber agua en la
vientre. abundancia que deseara; mucha fué mi sorpresa cuando al cabo de unas
horas volví á ver al enfermo que estaba en estado de reacción, el cual entró
" Si por continuar tenazmente los vómitos no se puede administrar el
pronto en convalecencia.
medicamento por la boca, se debe administrar por medio de lavativas.
" Mi experiencia me habia hecho dudar si en general el tratamiento
" Si este medicamento es suministrado por el médico, este observará
activo es de gran ventaja en el período de colapso, y no puedo dudar que
con cuidado los efectos de la dosis, y se puede evitar el peligro de la
con frecuencia es perjudicial, por que el objeto del tratamiento en este
mucha cantidad. El punto práctico estriba en emplear el medicamento
período, ademas de detener los vómitos y diarrea, cosa que no se consigue
con prontitud para obtener buen resultado, teniendo presente que el retar-
en la mayor parte de las veces, es el de excitar y ayudar los esfuerzos de la
darse media ó una hora es fatal en la mayoría de casos. Confiando en la
naturaleza para restituir la circulación, y por esto las medidas que se deben
opiata es mejor no agregar otros remedios, por temor que aumentando la
tomar son el calor esterno, aplicaciones estimulantes á la superficie, bebi-
cantidad de líquidos los rechace el paciente.
das estimulantes, y alimentos.
" El enfermo se debe limitar á una cantidad muy pequeña de agua, ó
" El calor se puede aplicar por medio de mantas calientes, ó botellas
á pedacitos de hielo, y tener la mas completa tranquilidad, sin permitirle
de agua colocadas cerca del cuerpo; los estimulantes tales como espíritus
que se levante de la cama para evacuar el vientre.
y agua se deben dar en tanta abundancia como tolere el estómago, y
" He conseguido repetidas veces detener la enfermedad con esta clase los estimulantes se retendrán sí se dan en pequeñas cantidades, y repe-
de tratamiento, y cuando se detiene ántes de llegar al período de cplapso,
tidas con frecuencia, alimentos nutritivos, esencia de carne, caldo de
la convalecencia es mas rápida. La dieta bien ordenada, descanso y los
pollo y leche; se puede permitir también el uso de pequeños trozos de
tónicos bastan para completar la curación.
hielo."
" Y o creo que ningún otro plan de tratamiento promete mejores re- Este es el tratamiento del Dr. Flint, muy usado en Norte América,
sultados que este, y no servirá ni será útil, cuando por razón de los vómi- pero como se ve, dados nuestros actuales conocimientos acerca de esta
tos persistentes, y frecuente diarrea, el remedio no se detenga lo suficiente materia, es en estremo deficiente, aun cuando lo constituya el láudano,
para producir el efecto deseado, ni tampoco es útil cuando el estado de generalmente empleado para esta enfermedad.
colapso sobreviene prontamente, ántes de que obre la medicación. L a medicación seguida en la actualidad es propiamente sintomática,
" En el período de colapso, este tratamiento no es conveniente sino es decir que sin pretender atacar específicamente la causa del mal, se
perjudicial; todavía se debe intentar el detener las evacuaciones de vientre, dirige á combatir los síntomas resultantes, con lo que se ha obtenido una
pero las opiatas dadas en tanta frecuencia serán peligrosas. mortalidad menor de la que hasta ahora originaba el cólera.
" Los síntomas de este período de colapso son debidos principalmente En presencia de un caso se debe proceder de esta manera: Desem-
al daño que la sangre ha sufrido con la pérdida de sus constituyentes por barazar al intestino de los gérmenes coléricos, y tratar de destruirlos, así
las abundantes deposiciones diarréicas. Se deben de dar opiatas, pero es que en lugar de emplear el láudano y los astringentes como el tanino, la
con mucho cuidado para no ocasionar el narcotismo, y se puede añadir, si ratania, los polvos absorventes, como el subnitrato de bismuto, debemos
es que el estómago lo tolera, algún remedio astringente como el ácido recurrir al empleo del calomelano, que por su acción purgante, y por su
tánico. manera de ser antiparasitaria, llena cumplidamente las dos condiciones que
" E n la mayoría de casos, una vez que ha sobrevenido el período de es preciso llenar, sin temer el hidrargirismo, por que el estado de la mu-
cosa intestinal no lo permite, y así nos prevenimos contra el estado tifoi- por lo ménos tres veces al dia, y si los vómitos persistieran, haremos una
deo, con que suele seguirse el proceso colérico. inyección hipodérmica de morfina en el vientre, y administraremos la
El calomel se administra en cantidades de dos á cuatro gramos, cocaina; el enfermo no se mejora, y ademas de los síntomas dichos, pre-
pudiéndose repetir la dosis si no se detiene la enfermedad, en cuyo caso senta frialdad considerable, falta de voz, color azulado de la piel, círculo
llega la oportunidad de emplear la enteroclísis. morado de las órbitas, ojos hundidos y demás. Entonces urge emplear los
Este medio de tratamiento consiste en lavar el intestino y llevar allí baños con mostaza, á 40 grados de temperatura, hacer inyecciones hipo-
una antisepsia que oponiéndose á la infección general, arrastre los mi- dérmicas de éter sulfúrico, y emplear el calor bajo todas las formas; se
crobios, ó los mate. Este procedimiento combate bien la diarrea y se sigue con la enteroclísis si persistiera la diarrea, y se administran los astrin-
practica con un sencillo instrumento, consistente en un depósito de agua gentes, como el tanino y el subnitrato de bismuto, asociados al láudano en
de una capacidad de dos ó tres litros, un tubo comunicante que termina en pequeña cantidad.
una espita de marfil ó cauchú para introducirlo en el recto. Si el enfermo reacciona, devolviendo el calor á la piel, y de la apatía
Se llena el depósito poniendo una solucion de sublimado en cantidad en que estaba sumido se torna su inteligencia al estado lúcido, entonces
do 50 centigramos por dos litros de agua caliente 40 grados; se eleva el llega la oportunidad del tratamiento tónico, caldos y vinos generosos, ex-
depósito á un metro ó metro y medio de altura, y despues de introducido tracto de quina, é ir poco á poco nutriéndolo con estrema precaución,
el tubo por el ano, se deja penetrar el líquido; esta es la sencilla operacion empleando los astringentes si quedase algo de catarro intestinal.
que puede repetirse cuantas veces sea necesario si no cede la diarrea. Este es el tratamiento que con cortas diferencias se ha seguido aquí
en la última epidemia colérica, de cuyos resultados no podemos ménos de
Para calmar los vómitos pertinaces se emplean indistintamente la
felicitarnos. La enteroclísis tánica empleada primeramente por el dis-
cocaina ó las inyecciones hipodérmicas de morfina, ó los sinapismos á la
tinguido médico Dr. Antonio Piñero, fué modificada en cuanto á la com-
región del estómago.
posición del líquido, al que se agregó el bicloruro y últimamente se separó
La cocaina se da en una cantidad de 5 gotas de una pocion de cuatro
el tanino para emplear el sublimado solamente, con agua.
ó cinco por ciento, cada cuarto de hora, hasta hacer cesar los vómitos; en
Tratamiento seguido en Mendoza por el Dr. Gil.
caso de no obtenerse el resultado deseado se deben hacer inyecciones con
La Comision Nacional de Salud pública sedirijió al cuerpo médico de
un centigramo de cloridrato de morfina, y emplear las aguas gaseosas y el
la ciudad de Mendoza proponiéndoles el tratamiento, que hizo repartir con
vino de Champagne helado.
profusion y del que entresacamos algunos párrafos.
Contra los calambres nada hay mejor que una inyección hipodérmica
" Nunca hasta ahora, por las condiciones de irrigación de esta pro-
de morfina (un centigramo) en la pared del vientre, siguiéndose las friccio-
vincia, se ha demostrado de una manera tan palmaria y evidente que el agua
nes alcanforadas en los miembros.
es el principal vehículo del gérmen colérico, pues está en la conciencia
En el período de colapso se recurrirá á los baños generales de agua
de todos que la epidemia ha seguido el curso de aquella sin detenerse en
sinapismada á 40 grados, á las inyecciones hipodérmicas de éter sulfúrico, y su camino. D e manera que el elemente; productor del cólera llega forzo-
á toda clase de excitantes, y despues la medicación tónica que impide el samente por las vias naturales al intestino, asiento de su desarrollo y
estado tifoideo. Es preciso cuidar mucho el régimen, empezando la alteraciones patológicas.
alimentación por sustancias sencillas y de muy fácil digestión, caldos, sopas, " ¿ C u a l e s son los medios terapéuticos que la esperiencia ha encontrado
huevos, pollos, etc. mas eficaces? ¿Cual es el tratamiento mas racional?
Para comprenderse mejor el valor de la medicación y á fin de que " E s indudable que dado el origen de las lesiones y su sitio, se hace
pueda servir de guia, supondremos un caso de cólera de mediana in- indispensable llevar al intestino delgado los agentes medicinales que se
tensidad. El enfermo despues de sentir un desarreglo intestinal, se nos opongan á la reproducción de los gérmenes; que detengan el proceso
presenta con diarrea característica, vómitos y calambres. Dispondremos destructivo, que limpien y desinfecten por último la superficie enferma,
dos gramos de calomelanos para tomarlos de una vez, é igual dosis á las diez entregándola despojada de todo producto alterado á los esfuerzos de repa-
horas. Para combatir el vómito aplicaremos sinapismos al estómago, y ración de la naturaleza.
daremos bebidas frías y gaseosas, como soda ó Champagne. " Una vez conseguido este fin, ántes que las perturbaciones funcionales
Si la diarrea no ha cesado recurrimos á la enteroclísis, practicándola
pongan en peligro la existencia; la enfermedad es entonces vencida, y la
" Otra sustancia mas tenemos que agregar entre las que empleamos
potencia vital de cada individuo se encarga de devolver lentamente la inte-
con éxito como coadyuvantes á la acción de la enteroclísis, es el mercurio
gridad y el vigor á todos los órganos de la economía.
metálico; siendo el mercurio un metal denso y líquido, recorre con toda
" L a via gástrica es la primera que se presenta al espíritu como la mas
facilidad y prontitud el aparato digestivo; á causa de su absoluta insolu-
adecuada para nuestro objeto, pero no hay que olvidar que la perturbación
bilidad, es completamente inocuo; siendo él volátil á la temperatura del
funcional del tubo digestivo es la que suministra los primeros síntomas de
cuerpo humano, la atmósfera de mercurio que deje á su paso ayudará
la enfermedad; entonces los medicamentos ó son arrojados con los
posiblemente á la acción esterilizante y microbicida de la enteroclísis, y
vómitos, y por lo tanto su acción es completamente nula, ó son absorvidos,
por razón de su peso, en caso de vómitos podrá servir como de conductor
entrando inmediatamente en la sangre, donde no encontrándose la causa,
para el paso al través del piloro de los medicamentos introducidos por la
no pueden ejercer alguna acción directa sobre el veneno colerígeno.
via gástrica.
" También hay que desechar las inyecciones hipodérmicas como trata-
" Fundado en estas ideas propone su aplicación en la dosis de diez á
miento lógico. En efecto las sustancias depositadas en el tegido celular,
doce onzas de una sola vez.
son absorvidas por el torrente circulatorio, pero como el asiento de la
" N o terminaremos sin agregar los buenos resultados que hemos
enfermedad no está en la sangre, serán inofensivas unas veces, perjudiciales
obtenido practicando el lavatorio del estómago en los casos de que la gas-
otros, y cuando mas, modificadoras de las funciones, pero siempre incon-
tralgia y los vómitos fuesen los síntomas culminantes, hechos con el
ducentes en el sentido de la toxicidad microbiana.
mismo líquido que usamos para la enteroclísis.
" Esto es lo único que puede esperarse y pensar en atacar directa-
mente el mal. " E igual cosa diremos del empleo del calomel á dosis purgante,
cuando se pronuncia el estreñimiento despues de la diarrea colérica.
" ¿Qué hacer pues? ¿Seguir un tratamiento sintomático, ó amparán-
" Es innecesario advertir que este proceder no escluye el tratamiento
dose del escepticismo, entregar los enfermos á una espectacion criminal y
sintomático aconsejado por la esperiencia, y principalmente el uso de los
á un abandono inhumano? No. Afortunadamente vienen á prestarnos
estimulantes, bebidas calientes y baños sinapismados para provocar la
su ayuda el raciocinio y la experiencia. Los últimos descubrimientos
reacción del organismo, el agua cloroformada para combatir la ansiedad
pueden ser aprovechados en estas tristes circunstancias, y al Profesor
hipogástrica.
Cantani somos deudores de la aplicación del nuevo procedimiento para
hacer llegar los agentes terapéuticos á la misma superficie afectada, p o r " En resúmen, el problema del tratamiento del cólera debe plantearse
medio de la enteroclísis. así: esterilizar el intestino delgado, sitio esclusivo de la fertilización
microbiana.
" Pero el profesor Italiano se ha servido de una solucion de tanino,
y el tratamiento con esta sustancia no ha dado todo el resultado que su " Tal es lo mas importante del tratamiento seguido en Mendoza, y
autor esperaba. que dió escelentes resultados, lamentándonos de no poder dar una
estadística detallada en todas sus faces, como seria de desear."
" En el lazareto de esta ciudad, donde se atienden los coléricos bajo
Veamos ahora los diversos tratamientos empleados en la ciudad de
la dirección inmediata del presidente de esta Comision, se impuso desde
Tucuman, de los que tenemos datos seguros, gracias á los informes
el primer dia como tratamiento primordial la enteroclísis con una solucion
pasados por los médicos directores de los lazaretos.
de sublimado. Hé aquí la composicion del líquido inyectado: A g u a á
Lazareto Monteagudo: Contra la diarrea inicial, astringentes con
40 grados 1000 gramos; büoduro hidrargírico, 10 centigramos, ioduro
subnitrato bismuto y láudano; contra la sed, limonadas sulfúricas frias;
de potasio, c. s. En cada enteroclísis se inyecta de 3 á 4 litros, según la
contra el vómito, hielo, sinapismos al estómago; ácido carbónico y
resistencia del enfermo, pudiendo repetirse varias veces al dia, si la
clorhidrato de cocaína en dosis de 10 centigramos; contra los calambres,
primera no ha sido suficiente para detener la marcha de la enfermedad.
el linimento de Stokes en fricciones. Contra la asfixia y algidez inyec-
No hay temor alguno de que pueda verificarse la absorcion del medica-
ciones de éter sulfúrico, coñac y acetato de amoníaco al interior; baños
mento, puesto que el líquido es arrojado en seguida, y á mas los órganos
calientes á 40 grados. Para las congestiones cerebrales ocasionadas por
encargados de dicha función, ó sean los epitelios de las vellosidades están
la reacción violenta, el hielo á la cabeza; para los estados tifoideos el
desprendidos de su asiento.
tanato de quinina y se obtuvo este resultado: —
Asistidos 512 coléricos. 3o. Tratamiento por el calomelano para la diarrea y demás indica-
Fallecieron 221. ciones de necesidad.
Mortalidad 44-79- 4o. Tratamiento por el sulfato de cobre como en el anterior.
5o. Inyecciones intravenosas de agua, é hipodermoclísis en el período
Lazareto Buenos Aires. — Primer período, calomelanos 3 0 4 gramos
en las 24 horas; en el segundo, anti-eméticos y astringentes, con los álgido.
estimulantes: Tercer período, estimulantes y tónicos, calor; usada poco 6 o . Tratamiento de reacción por el calomelano.
la enteroclísis; cuando se notaba complicación palúdica, la quinina. L a mortalidad ha sido, de 50 por 100 para el tratamiento común y
de 36 solamente para el tratamiento mixto con enteroclísis.
Asistidos 316.
En la casa de aislamiento se asistieron 918 coléricos, la mortalidad
Fallecieron 129.
obtenida contando 77 moribundos fué de 53 por 100, pero descontando
Mortalidad 41-44-
naturalmente aquellos, queda reducida á 45.
Lazareto San Roque. — Para los síntomas iniciales se usó el sulfuro
negro de mercurio en altas dosis. E n el segundo periodo la pocion vial;
contra el vomito, el lavatorio del estómago, y la enteroclísis con tanato de L a epidemia colérica en la cuidad de Buenos Aires ha ocasionado
quinina contro el estado tifoideo. 2018 casos y 1163 defunciones, ó sea una mortalidad de 57%. Las
Asistidos 184. provincias mas atacadas fueron Santa Fé, Tucuman, Mendoza, no teniéndose
Fallecidos 79. datos exactos de