Sei sulla pagina 1di 2

Domenico Cosenza- La comida y el inconsciente

Psicoanálisis y trastornos alimentarios

Introducción

La relación del ser humano con el alimento es una relación que por su estructura es, en cierta
medida, trastornada, y los llamados eating desorders son básicamente la exacerbación
psicopatológica de este trastorno estructural.

Hay una perspectiva que sugiere que la anorexia la bulimia y la obesidad contemporáneas son la
manifestación clínica de una nueva época del inconsciente, distinta de la de Freud, más próxima a lo
que Lacan introdujo en su ultima enseñanza con la noción de lo real.

En esta nueva época el inconsciente no se revela en la forma de un querer-decir inmanente en su


manifestación sintomática, sino mas bien en la forma de una encarnación del goce real sin sentido.
Goce que, por lo menos por cierto tiempo, no permite un cuestionamiento enigmático por parte de
quien lo experimenta, haciendo de esta manera más problemática la articulación de una pregunta y
el comienzo de una transferencia simbólica.

DSM y el trastorno de alimentación compulsiva no concuerdan con el enfoque estructural y la


singularidad del caso psicoanalíticos.

I Angustia y adicciones en la clínica actual

1.Autoterapia y superyó sádico en la lectura psicoanalítica de las adicciones.

La clínica psicoanalítica enfrenta el campo de las adicciones principalmente a partir de una tesis que
revoluciona el enfoque de las terapias cognitivo-comportamentales y la lógica descriptivo-
clasificatoria del DSM. Estas últimas hacen foco en la dimensión de trastorno y de
malfuncionamiento que las adicciones implican, y entienden el trabajo clínico en este campo como
una acción programada para normalizar las conductas y las cogniciones trastornadas. El
psicoanálisis, en cambio, enmarca la adicción patológica, en última instancia como un intento de
tratamiento o como una solución, que el sujeto encuentra en su camino para hacer frente a algo
insoportable que atraviesa su existencia. Es un paradigma autoterapéutico, pues se presentan con
los rasgos de la autoterapia inconsciente, como una respuesta actuada y sistematizada que el sujeto
produce ante lo insoportable. De manera frecuente funciona para el como una alternativa al pasaje
al acto suicida. Esta autoterapia gira alrededor de la elección de un objeto, de una sustancia o de
una situación que termina por tener para él la función de catalizador irresistible del goce. El sujeto
está empujado inexorablemente hacia el consumo de la sustancia o de la situación que lo hace
gozar. Esta absorbido y devorado por lo que había encontrado como solución para su malestar
insostenible.

Encontramos un superyó sádico como inversión topológica de la dimensión autoterapéutica. Es una


autoterapia mortífera, más allá del principio del placer, que el sujeto impone a si mismo, a partir de
un empuje mas fuerte que él. Se evidencia en la egodistonía que ilustra la frase ¡Es más fuerte que
yo!

2. Las adicciones como alternativa a la angustia

La tesis es que las adicciones se configuran precisamente como alternativas a la angustia y a su


transitarla, como soluciones del sujeto a lo insoportable que la emergencia de lo real le significa.
Algo que no está simbolizado (psicosis) o no simbolizable. Salta a la vista al fenómeno de angustia
que aumenta cuando el consumo de la sustancia se limita. Función farmacológica de la sustancia,
aliviar lo insoportable de la angustia . la angustia se presenta para el sujeto como la señal de lo real
que es imposible evitar y de la cual es imposible curarse. El núcleo de la angustia es intratable y lo
que podemos hacer no es curarla sino transmitir.

Podemos situarla dentro de los nuevos tipos de síntomas articulados a la formula “rechazo del
Otro”. Designa un circuito autárquico del sujeto caracterizado por la experiencia de un “goce sin
Otro” que supone una doble operación: a) una operación de desapego del sujeto y el Otro; y b) una
elevación del objeto a al cenit, en el lugar de comando de la estructura discursiva. Hay un campo
diferencial de las distintas modalidades de rechazo del otro y elevación del objeto.

3. Un ejemplo clínico

El sujeto obeso tiende a ocluir la angustia a través de dos operaciones al mismo tiempo. La primera,
es sobre el Otro y consiste en el rechazo o en la desconexión de él. No siempre es claro este punto
ya que se presentan fenomenológicamente como extremadamente permeables al Otro, oblativos y
disponibles. Pero el Otro al que responden es el Otro de la demanda, pero rechazan el encuentro del
Otro del deseo. De aquí su especial dificultada para atarse en una relación transferencial.

La segunda operación es sobre la adicción es sobre el objeto de la adicción, y se realiza en el


consumo irrefrenable y constante de comida. Esta doble operación va más allá de la clínica de la
obesidad y abarca el campo de las adicciones en general.