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III.

LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD

A. Función
- El sistema penal contempla, además de la posibilidad de imponer penas, la
posibilidad de imponer medidas de seguridad.
- La imposición de la pena requiere la culpabilidad del autor, en cambio las medidas
de seguridad no porque se pueden aplicar a personas carentes de culpabilidad.
- Son más bien una necesidad de preservar intereses públicos predominantes (art. VII
del Título Preliminar del Código Penal)
- Tendría una finalidad preventivo-especial, pues buscaría incidir sobre el sujeto
peligroso para evitar futuras lesiones de viene jurídicos.
- Aquí se previene ya no mediante una pena, sino más bien, mediante una medida
correctiva y resocializadora (art. IX del Título Preliminar del Código Penal)
- La finalidad garantista entra en consideración también en este ámbito del Derecho
Penal, puesto que somete la medida de seguridad a un criterio de proporcionalidad
en relación con la peligrosidad delictiva del agente, y también se somete al criterio
de razonabilidad.
- Aquellos autores que consideran a la pena como una función estabilizadora, ven de
otra forma a las medidas de seguridad. Justifican que el sujeto que no actúa
culpablemente no desestabiliza las expectativas sociales, es decir, no existe una
imputación al sujeto pues se entiende que el sujeto no es competente para realizar
una acción con contenido desestabilizador en el ámbito jurídico-penal.
- Es necesario determinar –de la mano de los resultados médicos-, si la persona puede
actuar responsablemente para el Derecho Penal, lo que significa atribuirle al sujeto
una capacidad de percepción y de valoración suficiente como para asumir las
consecuencias de su proceder.

B. El sistema de doble vía


- Los sistemas penales modernos son considerados sistemas de doble vía, en la
medida que puede aplicarse penas y medidas de seguridad.
- En algunos casos será posible la aplicación de ambos, pero se debe fundamentar
correctamente. Un claro ejemplo es el de los “imputables relativos”, que, por algún
tipo de anomalía mental, mantienen la capacidad de culpabilidad, pero esta se
encuentra sustancialmente restringida. La distorsión que padecen disminuye el
efecto, por ello la pena será menor la de una persona en todas sus facultades. Sin
embargo, debido a que es posible que pueda volver a cometer hechos delictivos se
le impondrá una medida de seguridad por su peligrosidad criminal.
- A la posibilidad de poder imponer conjuntamente penas y medidas de seguridad se
le conoce como sistema vicarial.
- Pena (por su culpabilidad) y medida de seguridad (por su peligrosidad)

IV. LA REPARACIÓN COMO TERCERA VÍA

 Tiene relativa aceptación en la doctrina penal actual.


 Tres planteamientos con respecto a la orientación a la víctima del Derecho Penal:
1. Aquellos que buscan abolir total o parcialmente el Derecho Penal, pero no parece
ser adecuado ya que nuestra sociedad no ha alcanzado un nivel de desarrollo que
permita una solución consensuada entre autor y víctima del delito.
2. Aquellos que intentan un sistema mixto de solución del conflicto penal.
3. Se busca un desarrollo continuador de los conceptos jurídico-penales para integrar
la orientación a la víctima en la lógica de la función del Derecho Penal.
 Desde una perspectiva prevencionista resulta claro que no puede recurrirse a la fuerza
intimidatoria de la reparación del daño para darle virtualidad penal.
 La reparación civil como tercera vía del Derecho penal solamente podría encontrar
asidero en la falta de necesidad de pena.