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Carta Ermita de Guadalupe F13-B66.

Escala 1:50,000
RESUMEN
La carta Ermita de Guadalupe queda comprendida en la porción suroeste del estado de
Zacatecas, abarca los municipios de Jerez, Valparaíso, Monte Escobedo, Tepetongo y
Susticacán, delimitada por las coordenadas geográficas 22º 30´ a 22º 45´ de latitud norte
y 103º 00´ a 103º 20´ de longitud oeste, con una superficie de 939 km². Queda
comprendida en la provincia fisiográfica Sierra Madre Occidental, subprovincia Sierras
Marginales y dentro del terreno Sierra Madre Occidental, de acuerdo a la clasificación de
terrenos tectonoestratigráficos.
La estratigrafía está conformada, de la base a la cima, por rocas vulcanosedimentarias
del Jurásico superior-Cretácico inferior, una cubierta de rocas ígneas volcánicas terciarias
de diferente composición, así como sedimentarias y por unidades de sedimentos no
consolidados del Holoceno. La unidad más antigua, y base de la estratigrafía, se
correlaciona con la Formación Chilitos, conformada por metaandesita (JsKi MA), aflora
en la porción noreste, la unidad la constituye metaandesita de textura afanítica y en partes
porfídica, estructura fluidal a masiva, mesostasis microcristalina, con una mineralogía de
plagioclasa, clorita, hematita y ferromagnesianos, se presentan como lavas andesíticas
de estructura almohadillada, con flujo general N 80° W, e inclinación de 20° al SW, con
una edad, determinada por su contenido de macrofauna, del Jurásico superior al
Cretácico inferior. Esta unidad está sobreyacida, discordantemente, por una secuencia
conformada de andesita-brecha volcánica andesítica (Te A-BvA), la base la constituye la
brecha volcánica, con clastos subangulosos a subredondeados de andesita, riolita, vidrio
volcánico y traquiandesita, en tamaños de 10 a 20 cm de diámetro. La parte superior la
conforma andesita en estratos de 5 a 15 cm de espesor, con mesostasis afanítica-
fanerítica y porfídica, estructura compacta, con minerales de plagioclasa, clorita, vidrio y
minerales arcillosos, presenta vetillas de cuarzo y calcita en dos direcciones, NE-SW y
NW-SE, y espesores de 1 a 5 cm. También contiene intercalaciones de traquiandesita,
en estratos de 5 a 15 cm, con estructura tabular, presencia de vetillas de cuarzo-
calcedonia y calcita en espesores de1 a 5 cm, con rumbo general N 17°-25° E, e
inclinación de 24° a 28° al NW y SE.
La actividad ígnea continúa con la expulsión de ignimbrita y derrames de riolita (Tom Ig-
R), ampliamente distribuidas en el área de la carta en una franja con dirección NW-SE.
La base de la unidad la constituye una brecha volcánica riolítica, pseudoestratificada a
masiva, posterior a la base se tiene ceniza, tipo lapilli. La parte media la conforma toba
riolítica, en pseudoestratos de 0.20 a 0.50 m, presenta vesículas de gas rellenas de
pómez, se intercala toba lítica pseudoestratificada, posteriormente se intercala traquita
en pseudocapas, con espesores de 0.5 a 0.7 m. La cima la conforman flujos de riolita e
ignimbrita. Los afloramientos de esta unidad conforman un alto topográfico que separa a
la fosa Tlaltenango-Ermita de Guadalupe. La edad es del Oligoceno-Mioceno. Intrusiona
a las unidades anteriores pórfidos de composición riolítica y dacítica (Tom PR, Tom PDa),
de edad Oligoceno-Mioceno ambos, que fue definida por la relación de intrusión que
tienen con respecto a la unidad de ignimbrita y riolita (Tom Ig-R), por lo que se decidió
asignarle dicha edad. De la misma edad se tienen flujos riolíticos, de forma dómica (Tom
R), que se distribuyen irregularmente con orientación NE-SW. La riolita presenta textura
afanítica, ocasionalmente porfídica, estructura bandeada, la mineralogía presente la
conforma cuarzo, feldespato, vidrio (vitrófido), hematita, biotita y cavidades rellenas con
cuarzo, hematita y calcedonia como consecuencia de la recristalización dentro de la fase
de vapor. Cubriendo, de manera discordante, a la unidad anterior se tienen derrames de
basalto-andesita (Tm B-A), de edad Mioceno, se distribuyen en los cuadrantes sureste y
suroeste del área de estudio. Consisten de basalto con variaciones texturales a andesita
y se puede correlacionar con la Formación Metates en Durango. Presenta textura
afanítica, estructura fluidal a masiva, pseudoestratos de 0.05 a 0.60 m, de rumbo general
N 20°-25° W, e inclinación de 20° a 25° al SW y NE. La edad Mioceno fue determinada
por el método K/Ar en anfíboles, que arrojaron una edad de 12.7 ± 0.4 Ma y por el método
40Ar/39Ar de 11.60 ± 0.07 Ma. Se considera que estos basaltos se generaron durante un

período de fallamiento normal asociado a un régimen extensivo. Rellenando la fosa


tectónica Tlaltenango-Ermita de Guadalupe se deposita un conglomerado polimíctico
(Tmpl Cgp), conformado por clastos de riolita, ignimbrita, vidrio volcánico, toba y pórfido
riolítico, en diámetros variables de 3 a 30 cm, semi-compactados, en una matriz arenosa
de grano grueso, esporádicamente con cementante de arcilla y caliche. Adicionalmente
se tienen intercalados horizontes conglomeráticos de color gris a ocre, lentes
esporádicos, de poco espesor, de arenisca de grano fino, la estratificación es masiva y
en pequeñas capas, en ocasiones presenta estratificación cruzada de rumbo N 30° E, e
inclinación de 6° al SE. Cubriendo a todo el paquete anterior se tiene coluvión (Qho co),
conformado por clastos volcánicos, su edad, en base a posición estratigráfica,
corresponde al Holoceno. Finalmente, cubriendo a las unidades descritas anteriormente
y rellenando los cauces de arroyos principales y las grandes planicies, se tienen depósitos
de aluvión del Cuaternario Holoceno (Qho al).
La tectónica en la región inicia en el Triásico superior, caracterizada por una transgresión
marina que originó el depósito de una secuencia metasedimentaria turbidítica
siliciclástica, de tipo flysch, representada por la Formación Zacatecas, la cual se depositó
en un ambiente de abanico submarino, de cuenca post arco, la cual, hacia el oriente, se
conoce como la Cuenca Mesozoica del Centro de México. En el Jurásico inferior y medio
no hay reportes de la presencia de rocas marinas. Durante el Jurásico medio-Jurásico
tardío inicia una nueva subsidencia de la cuenca que da lugar a una transgresión
generalizada, lo que originó una serie de fosas que fueron rellenadas por sedimentación
de tipo calcáreo-arcilloso, sobre un paleo relieve irregular y en un ambiente de aguas
someras. Para el Jurásico superior-Cretácico inferior, el mar profundiza y favorece el
depósito de una secuencia vulcanosedimentaria representada por la Formación Chilitos,
en la carta está representada por la unidad (JsKi MA). En el Eoceno se produce
vulcanismo intermedio conformado por derrames de andesita principalmente,
representado en la carta por depósitos de andesita-brecha volcánica andesítica (Te A-
BvA). Para el Oligoceno-Mioceno, se interpreta que creció la intensidad del ángulo de
subducción de la placa del Pacífico, y por lo tanto retrocede el arco magmático continental
hacia el poniente, fenómeno que provocó que la corteza continental fuera fragmentada,
lo que ocasionó la formación de una serie de fosas y pilares tectónicos cuyos límites se
convirtieron en los conductos de emisiones del edificio ignimbrítico-riolítico (Tom Ig-R),
que cubrieron a las rocas deformadas prexistentes. Contemporáneo a este evento se
presenta un magmatismo plutónico, con el emplazamiento de cuerpos subvolcánicos de
composición dacítica (Tom PDa) y riolítica (Tom PR), que afectaron a las secuencias
anteriores y dieron origen a las zonas mineralizadas de la región. Finalmente hubo
derrames de riolita asociados a domos riolíticos exógenos (Tom R), marcando el último
evento félsico. Las rocas volcánicas del Oligoceno tardío y el Mioceno temprano cubren
el segmento sur del bloque de la Mesa Central. Para el Mioceno, y cubriendo
concordantemente, se tienen derrames de basalto con variaciones texturales a andesita
(Tm B-A). Durante el Neógeno se produce el relleno de fosas tectónicas, producto de la
desintegración de rocas volcánicas, dando origen al conglomerado polimíctico, que se
correlaciona con la Formación Los Llanos en el área de Cuencamé, Durango (Tmpl Cgp).
A partir del Plioceno al Reciente predominan los eventos erosivos, los cuales están
representados por abundantes depósitos de pie de monte, en forma de abanicos
aluviales, depositados al pie de las sierras, cauces de arroyos y lugares bajos de
inundación (Qho co) y (Qho al).
La interpretación de la imagen de satélite, epipolar, modelo digital del terreno, carta
magnética y datos de campo revelan que estructuralmente la región está afectada por un
patrón de fallas normales NW-SE, constituyendo fosas tectónicas, mismas que son
desplazadas ocasionalmente por fallamiento lateral, de orientación NE-SW. El fallamiento
NW-SE se infiere que pudo ser el conducto para el emplazamiento de brechas, vetas-
falla de cuarzo, pórfidos riolíticos, domos riolíticos, diques y aparatos volcánicos. En base
a lo anterior se definieron, de poniente a oriente: los pilares Los Álamos-Los Cardos y
Jerez-El Tambor y la fosa Tlaltenango-Ermita de Guadalupe. En el área estudiada se
presentan, del dominio frágil, fallas, fosas y pilares tectónicos. Las fallas normales
conforman un sistema NW-SE; las fallas laterales detectadas son tanto dextrales como
sinextrales y muestran un sistema con dirección NE-SW a N-S.
Los yacimientos metálicos de la carta se ubican en las áreas mineralizadas San Antonio-
Monte de los García, Los Cardos, El Ahuichote-Juanchorrey y Susticacán-Ignacio
Allende.
El área mineralizada San Antonio-Monte de los García se ubica en el cuadrante noroeste,
representada por 2 minas abandonadas y 14 manifestaciones minerales. Las dos minas
inactivas corresponden a San Antonio 2, veta de cuarzo, encajonada en la unidad Te A-
BvA, de rumbo N 48° W, inclinación de 85° al SW, de 10 m de longitud y 3 m de espesor,
con una mineralogía de calcopirita, arsenopirita, pirita, cuarzo, hematita y limonita, tiene
un tiro vertical de 5 m de profundidad como obra minera. De cuatro muestras de 0.70 m
de espesor, en una se tiene 4 g/t de Ag, y el promedio en los otros elementos fueron de
0.0266 % de Zn y 0.0032 % de Pb. La mina Jacalitos 1 consiste de un cuerpo de forma
irregular de 5 m de longitud, 0.5 m de espesor, con mineralización de psilomelano,
hematita, limonita y cuarzo, encajonado en el pórfido riolítico (Tom PR). La obra minera
es un socavón de 2 m x 2 m de sección, aterrado. Los valores promedio de dos muestras
fueron de 0.0033 % de Pb y 0.0062 % de Zn. Las manifestaciones minerales están
representadas principalmente por cuerpos de forma irregular, con una mineralogía de
hematita, jarosita, limonita, pirolusita, especularita y cuarzo y son las siguientes: San
Antonio encajonado en la unidad Tom PDa, Jacalitos encajonado en la unidad Tom Ig-
R, Jacalitos 2, Jacalitos 3, San Antonio 4, Arroyo La Minita 7, La Minita 6, Arroyo La
Minita, La Minita 1, La Minita 2, La Minita 3 y La Víbora, tienen como roca encajonante
la unidad Tom PR y Monte de los García y Tierra Prieta están ubicados en la unidad
Te A-BvA. En cada una de estas localidades se realizó un muestreo para definir la
presencia de los elementos preciosos y base. En cuanto al elemento Au no fue
identificado, en los elementos Ag, Pb, Zn y Cu los resultados fueron bajos, sin interés
económico. En La Víbora, el resultado en nueve muestras, solo una reportó un valor de
3 g/t de Ag.
El área mineralizada Los Cardos se localiza en el sector noreste de la carta, integrada
por cinco manifestaciones minerales in situ, cuatro de ellas son de forma irregular: Cerro
Blanco, El Cargadero 1, El Venado y El Cargadero 2, representados por crestones de
cuarzo, con una mineralogía predominante de hematita, limonita y cuarzo, erráticamente
arsenopirita y pirita, encajonadas en las unidades Tom R y Te A-BvA. La manifestación
Arroyo Los Pilares es un yacimiento de placer de casiterita. Los resultados del muestreo
realizado para la identificación de los elementos Au y Ag fueron negativos y los resultados
de los elementos base Pb y Zn fueron bajos, variando de 0.0016 a 0.0018 % de Pb y de
0.0016 a 0.0451 % de Zn.
El área mineralizada El Ahuichote-Juanchorrey se ubica en el cuadrante suroeste, en
ella se ubicaron las minas El Infierno, la cual consiste de un cuerpo de forma irregular,
teniendo como roca encajonante la unidad de ignimbrita-riolita (Tom Ig-R), se identificó
una mineralogía de hematita, limonita, cuarzo y esporádica casiterita, la obra minera
corresponde a un socavón de 10 m de desarrollo de difícil acceso. Los valores de una
muestra de 0.70 m de espesor fueron muy bajos, sin interés económico. La mina El
Ahuichote consiste de un cuerpo de forma irregular, con una mineralización de hematita,
limonita, cuarzo y de forma errática casiterita, de obra minera tiene un socavón de 8 m
de desarrollo y 2 m x 1.5 m de sección, actualmente inundado, y tres zanjas de 5 a 7 m
de longitud, de 1.5 a 2 m de ancho y profundidades de 2 a 3 m. La roca encajonante de
la mineralización es la unidad Tom R. Cinco muestras dieron valores muy bajos, sin
interés económico en los elementos base. Las manifestaciones minerales La Mesa y La
Tinaja 1 también reportaron valores muy bajos, sin interés económico.
El área mineralizada Susticacán-Ignacio Allende se ubica en el sector sureste. En ella
se identificaron una mina abandonada y cuatro manifestaciones minerales in situ. Se
colectaron muestras de esquirla en estructuras, tipo vetas y cuerpos irregulares. La mina
abandonada corresponde a El Señor de los Rayos, reportó en promedio 1 g/t de Ag,
0.0016 % de Pb, 0.0006 % de Cu y 0.0061 % de Zn. Las manifestaciones minerales
Presa Susticacán, El Salero, Susticacán y El Muerto dieron valores promedio muy
bajos, sin interés económico.
En cuanto a yacimientos minerales no metálicos se identificó la mina abandonada La
Tinaja, de fluorita. Cuatro muestras de terrero dieron valores promedio de 40.65 % de
CaF2, 28.93 % de Ca, 0.09 % de Fe y 6.15 % de Si O2.
Se ubicaron un total de 16 bancos de material, donde se produjo grava y arena, y un
banco de roca dimensionable, donde se extrajeron lajas a partir de la unidad Tom Ig-R.
Debido a la gran cantidad de ladrilleras, en el área de la carta, se agruparon en 8
principales, en las cuales se produce ladrillo para la construcción.
De acuerdo a los trabajos de campo, y a los estudios de laboratorio, los depósitos
minerales formados dentro de la carta, corresponden a dos ambientes de depósito, los
primeros son yacimientos hidrotermales, en la etapa epitermal de baja sulfuración, con
presencia de mineralización de As, Sb, Ag, Au, Pb, Zn y Cu. Los segundos son de
concentración residual (placer ).
El muestreo geoquímico regional lo constituye una población final de 114 muestras de
sedimento activo de arroyo, con lo que se determinó como elementos indicadores de la
mineralización al As, Au, Zn y Mn.