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Erick Rodríguez Rivera

MPPM: Gobierno y Ciudad

Caracterización del Estado, el federalismo y los gobiernos en las metrópolis.

El nuevo federalismo mexicano: diagnóstico y perspectiva

El autor hace una revisión del federalismo cómo un arreglo donde los gobiernos democráticos se
enfrentan a un panorama complejo donde se debate por un lado su autonomía y la distribución de
competencias, responsabilidades y recursos entre gobiernos.

El federalismo mexicano es caracterizado por el autor como resultado, poco cuajado, de la


transición política a la que el país ha sido sometido. El federalismo mexicano de nuestros días
cuenta con gobiernos democráticos elegidos con libertad por los ciudadanos, con mayor
autonomía en la confección de sus propias leyes y con una influencia decisiva en la calidad de la
convivencia y el desarrollo.

El federalismo enfrenta serias dificultades por la distribución de competencias, responsabilidades


y recursos entre gobiernos.

El autor considera tres dimensiones que considera centrales para comprender al federalismo: la
arquitectura institucional, los procesos de políticas públicas y la distribución de recursos.

Para el autor el federalismo mexicano se ha construido recientemente gracias a lo que él llama


“pluralidad política”, este federalismo delimita tanto a Estados como Municipios, es un proceso de
renovación del federalismo que ha respondido a modificaciones graduales, motivadas por
tensiones, conflictos y decisiones circunstanciales, mas no siempre coherentes.

La mayoría de las reformas han sido casuísticas y coyunturales: fueron respondiendo a situaciones
puntuales que reclamaban un cambio, casi siempre generadas por la irrupción de la pluralidad
política y la generación de demandas y equilibrios políticos inéditos. Los cambios ocurridos se
pueden clasificar, a grandes rasgos, en tres planos distintos:

Cambios institucionales han sido aquellos referidos a la modificación en las reglas de


gobierno y a la forma en que se ejerce el poder público en los estados y en los municipios.

Cambios en las áreas de política pública, así como en la forma en que éstas habrían de ser
llevadas a cabo por los tres niveles de gobierno.

Cambios en la dimensión financiera, que son aquellos relativos a la forma en que hoy se
obtienen, distribuyen y controlan los recursos financieros en la federación mexicana.

el modelo federalista que había prevalecido (un federalismo dual, donde los ejes de la dinámica
política eran la federación y los gobiernos de los estados), se transformó en una lógica tripartita.

El autor plantea que durante los últimos cinco lustros, la gran mayoría de los estados y de los
municipios ha experimentado la alternancia de gobiernos con distintos orígenes políticos, y todos
ellos han inaugurado nuevas etapas de pluralidad partidaria.
Erick Rodríguez Rivera
MPPM: Gobierno y Ciudad
En el plano de las políticas públicas, el más claro ejemplo de las transformaciones de los últimos
cinco lustros ha sido la creciente descentralización de la operación y aun de la decisión de
programas federales la descentralización tuvo su origen en la crisis de 1982 y en la redefinición del
modelo económico nacional.

la descentralización ha implicado nuevas cargas administrativas y financieras para los gobiernos


locales, que han desafiado su capacidad de gestión.

El conjunto de reformas que han cambiado al federalismo no devinieron de un proyecto


compartido, capaz de organizar y de potenciar las reglas y la capacidad de acción del pacto federal
en su conjunto, tampoco se han orientado por una política integral, ni coherente. no se han
acompañado de los cambios institucionales necesarios para darles mayor poder de decisión y
gestión a los gobiernos locales. Existen rezagos en la apertura de los gobiernos al escrutinio
público, otra de las debilidades institucionales se relaciona con la “calidad democrática de la vida
política” de estados y municipios.

Es notoria, también, la falta de mecanismos eficaces de profesionalización de la función pública


que den certeza a la ciudadanía, ofrezcan estabilidad en el empleo público y permitan fortalecer la
capacidad de gestión de los gobiernos a largo plazo. Mientras no existan instituciones que
garanticen un servicio público profesional, se seguirá careciendo de una de las condiciones más
importantes para construir gobiernos estatales y municipales eficaces y eficientes.

Para el autor la transferencia inédita de atribuciones y responsabilidades del nivel federal a los
estados y los municipios no ha fortalecido las capacidades de política pública de los gobiernos
subnacionales, sino que, en muchos de los casos, ha impuesto cargas y desafíos que no siempre
han sido solventados con suficiencia. El federalismo a nivel de la delegación de capacidades, ha
quedado reducido a la actuación en ciertos rubros por parte de los estados y municipios. Esta
condición se traduce, así, en mayores responsabilidades para los gobiernos municipales y en una
clara limitación adicional para los gobiernos de los estados, los resultados obtenidos en estos
experimentos han dado resultados diversos.

En cuanto a la distribución fiscal en el federalismo mexicano los gobiernos subnacionales


dependen del presupuesto federal, lo que se traduce en una debilidad estructural de las Haciendas
estatales. Esto ha causa de un proyecto explícito de federalismo.

Si se toma como válido este punto de partida, entonces los municipios del país habrán de ser los
encargados exclusivos de la planeación y el desarrollo urbano de las ciudades y pueblos de
México, incluyendo la provisión de infraestructura, el equipamiento y el mantenimiento de los
servicios públicos, así como la regulación de la convivencia en esos lugares.

El federalismo se entiende como una alianza que busca la ayuda en rubros como la defensa del
territorio y económicamente, estos estados tienen similitudes que amparan dicha alianza. El
federalismo es un modelo de origen norteamericano que buscaba determinar cómo un diseño
constitucional exitoso es capaz de limitar el poder de quienes lo detentan, para así garantizar los
Erick Rodríguez Rivera
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derechos y libertades de sus individuos y, lo más importante, a través de qué medios se puede
realizar esta tarea. Es un proyecto histórico inacabado. El espíritu del federalismo del latín fœdus,
“pacto”. El federalismo es un acuerdo de unión entre varias entidades territoriales llamadas
estados o provincias que delegan parte de su autonomía en un organismo u autoridad general: el
Estado. Los estados conservan su soberanía, leyes y autoridades propias. El espíritu del
federalismo radica en la pugna de organizar la vida social de un estado a través de la delegación de
competencias que tiene que ver con el estadio histórico y social el cual va mutando a lo largo del
tiempo. Un sistema federal permite la articulación del territorio, económicamente y socialmente,
es dinámico.