Sei sulla pagina 1di 2

El Método Lean Startup

El emprender requiere de fracasos, de experiencias y de saberes. Cada idea tiene


propósito y por fortuna las personas tienen necesidades diferentes por suplir, aunque
algunas sean generales. Quiero partir de lo anterior para argumentar que se necesita de
una necesidad para crear un producto o servicio base el cual enseguida será
bombardeado por mejoras o mejor dicho valores añadidos que le permitan al usuario
tener amplia gama de elección. Actualmente la población entiende que emprender es
una opción de esfuerzo, pero que, si cuenta con éxito recompensa bien, entonces tienen
en la cabeza que todos los movimientos a partir de la idea deben ser precisos e invierten
mucho capital en lo incierto y ¿cómo saber si será exitoso?
El método Lean Startup plantea una estrategia diferente, habla de ir de lo simple a lo
complejo. Se basa en que la idea debe ser evaluada paulatinamente y luego moldeada
de acuerdo con las exigencias del mercado, si lo anterior se hace bien el negocio va a
prosperar y se va a ampliar.
El propósito de este modelo es hacer pruebas que ayuden al emprendedor a clasificar
las cosas que sirven de las que no ayudan tanto, así se crea un negocio competitivo en
el mercado. Al principio puede no verse el resultado que se espera, pero de éso se trata,
aprender cosas de datos empíricos que se reflejan en la opinión del público frente al
producto y servicio. El punto está en construirse cada día porque siempre hay retos y el
que logre superarlos es quien manda.
Otro aspecto relevante que afecta el crecimiento de las Startup es pensar que los errores
de la competencia serán los mismos de los demás negocios emergentes, no es así. Cada
Startup obtiene experiencias diferentes y necesita entender cuáles de éstas le
contribuyen a dejar atrás las hipótesis.
Ahora, un emprendimiento tampoco se puede fiar solo de lo que dice querer el cliente,
cuándo los encuestan va a recibir muchos “quizás” “a mi me gusta la idea” “pero…” “ahí
vemos” “puede que funcione” es decir nada concreto porque el cliente no sabe lo que
quiere o lo que hará. Los consumidores compran por puras emociones del momento, es
el empresario quien se encarga de activar el “Quiero, quiero, quiero comprarlo” por eso
el autor recomienda no apresurase porque es muy fácil engañarse a si mismo.
Nunca es demasiado, un startup no se puede quedar en informes de internet y
comparaciones de mercado porque seria como basarse en hechos erróneos y no
comprobados. Los más grandes éxitos de emprendimientos no lanzan montones de
productos, al contrario, experimentan con solo un producto (PMV), el objetivo es iniciar
un proceso de prueba sin invertir cantidades ordinarias de dinero. La conclusión
usualmente es que se debe buscar otro modelo de crecimiento, hacer un pivote es decir
reformular la propuesta y volver a lanzarla ya mejorada al mercado. Además, se necesita
de disciplina, paciencia y constancia, por muy bien que se organice el trabajo, que se
pongan a prueba las hipótesis y que se reformule el producto será un fracaso si pierdes
el hilo del trabajo.
En sumatoria lo expuesto es claro, el modelo Lean Startup se basa en el ciclo crear-
medir-aprender y en mi opinión es el modelo más efectivo para incursionar en el mundo
de los negocios, así se hace una apuesta con un producto o servicio a un coste bajo. El
aprender de los errores no solo es una ley los negocios sino de la vida del ser vivo y que
mejor manera de presentar a un público critico algo revolucionario que hacer pruebas y
darse cuenta de lo que gusta es decir lo que sirve y de lo que definitivamente se debe
eliminar.
Adoptar este modelo tampoco garantiza que la startup despegue, pero seguro que es un
buen inicio para averiguar si vamos por el camino correcto.