Sei sulla pagina 1di 4

FACULTAD DE EDUCACIÓN Y HUMANIDADES

ESCUEL APROFESIONAL DE EDUCACIÓN INICIAL

TEMA: EJES TEMÁTICOS DE PROMOCIÓN DE LA SALUD

CURSO: ESTRATEGIAS DE PROMOCIÓN EN SALUD

DOCENTE:

ALUMNA:

 COTRINA QUISPE, MARÍA.

PIURA, Octubre de 2019.


EJES TEMÁTICOS DE PROMOCIÓN DE LA SALUD

Los ejes temáticos son el contenido conceptual, procedimental y actitudinal sobre temas

priorizados a través del cual se da respuesta, desde la promoción de la salud, a las principales

necesidades de la comunidad educativa.

La institución educativa, la vivienda, el centro laboral, los municipios y las comunidades son

escenarios para generar estilos de vida saludable. La institución educativa es un espacio de

formación y generación de aprendizajes. Los procesos educativos que se desarrollan en ella,

no llegan sólo a los estudiantes y padres de familia, sino que trascienden a otros espacios

como la familia y la comunidad. Además, que es un espacio para formar hábitos, prácticas y

conductas que favorezcan estilos de vida saludables en estudiantes, docentes, familia y

comunidad. El Ministerio de Salud reconoce a las personas en su carácter multidimensional,

un modelo o enfoque participativo de salud y enfermedad que postula que el factor biológico,

inmersos en un complejo sistema de relaciones políticas, sociales, culturales y eco-biológicas;

tiene como punto de partida a la población, con y hacia la cual se dirigen las acciones de

promoción de la salud, desarrollando habilidades personales y redes sociales que le permitan

generar cambios y tener un mayor control sobre los determinantes que influyen en su salud.

Entre los ejes temáticos tenemos:

Alimentación y Nutrición: Busca que los individuos como miembros de una familia,

adopten prácticas alimentarias adecuadas que favorezcan su bienestar físico, mental y social

para mejorar su calidad de vida y desarrollo humano en el entendido de que el acceso a los

alimentos es un derecho inherente de las personas.

Higiene y Ambiente: La promoción de salud puede contribuir en dos grandes propósitos:

fomentar la generación de políticas públicas saludables para mejorar el ambiente (agua

potable y segura, saneamiento, disposición sanitaria de excretas, eliminación de residuos


sólidos, descontaminación del agua, suelo y aire) y promover la adopción de prácticas

efectivas de higiene, que promuevan el auto cuidado de la salud. Existe, un propósito a nivel

de lograr comportamientos saludables, y otro, a nivel del desarrollo de entornos saludables.

Actividad física: La actividad física es considerada un comportamiento saludable en vista de

que su práctica induce respuestas metabólicas y psicológicas beneficiosas para la salud, ya

que su práctica contribuye notablemente a mejorar nuestro estado de salud física, mental y

social.

En lo físico, Los movimientos desarrollan un efecto protector frente a problemas de

salud; permite evitar molestias al corazón, a controlar el peso, y fortalecer huesos y

músculos, etc.

En lo mental, Ayuda el ejercicio a despejar las dificultades, a exteriorizarlas de forma

objetiva, a relajarnos del estrés; y a sentirnos mejor.

En lo social: la práctica del deporte, la danza, juegos recreativos, es un canal que facilita

la socialización de los niños, adolescentes y adultos, a su vez que fortalece su sentido de

organización y le permite estar a gusto consigo mismo y con los demás.

Salud sexual y reproductiva: La salud reproductiva es el estado general de bienestar físico,

mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos

relacionados con el aparato reproductor y sus funciones y procesos. La salud sexual es la

capacidad de disfrutar y expresar nuestra sexualidad y de hacerlo sin riesgos de enfermedades

transmitidas sexualmente, embarazos no deseados, coerción, violencia y discriminación. La

Promoción de la salud promoverá el acceso a los derechos a la salud sexual y reproductiva, a

través de una información oportuna que facilite la toma de decisiones para una sexualidad y

maternidad responsable y voluntaria.

Habilidades para la vida: La promoción de las habilidades para la vida, permiten a las

personas adquirir competencias necesarias para enfrentar los grandes retos, construir el
proyecto de vida. En el campo de la promoción, las habilidades para la vida favorecen

comportamientos de vida saludables en las diferentes etapas del ser humano.

Seguridad vial y cultura de tránsito: Son temas de trabajo para desarrollar capacidades de

convivencia entre individuos, involucramiento de los gobiernos locales e implementación de

políticas locales coherentes, concertadas y viables para favorecer comportamientos y entornos

seguros de tránsito. Requiere de la participación ciudadana responsable para concientizar y

promover comportamientos seguros y una legislación suficientemente coherente con el

propósito de favorecer su cumplimiento en diversos escenarios y condiciones. El sector salud

es el llamado a liderar y conducir los esfuerzos desde las instituciones de gobierno para

afrontar este desafío y contribuir a una vida saludable en la población

Promoción de la salud mental, buen trato y cultura de paz: La salud mental cobra

importancia para las personas y para la sociedad. A nivel individual, la salud mental permite a

las personas realizar su potencial intelectual y emocional y desempeñar sus funciones en la

vida social, académica y profesional. La salud mental representa para la sociedad un recurso

de cohesión social, mejora el bienestar social y económico.

Referencias Bibliográficas

Quiñones, M. (2015). Compilado de Estrategias de Promoción. Chimbote - Perú: Universidad Los


Angeles de Chimbote.
https://campus.uladech.edu.pe/pluginfile.php/5610918/mod_resource/content/5/TEXTO%2
0COMPILADO%20DE%20ESTRATEGIAS%20PORMOCI%C3%93N%20EN%20SALUD%2020151.p
df

Abril-Valdez, E., Rascón-Loreto, C., Bonilla-Fernández, P., Hernández-Pérez, H., Cuevas-Bahena, S.,
& Arenas-Monreal, L. (2012). Promoción de hábitos saludables en escolares de Hermosillo, Sonora,
México. Revista Cubana de Higiene y Epidemiología, 50(3), 354-364