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UNIVERSIDAD ABIERTAS PARA ADULTOS (UAPA)

ESCUELA DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLITICAS.

MATERIA:

PRACTICA JURIDICA II.

TEMA:

LA EJECUCIÓN PENAL Y PROCEDIMIENTOS ANTE EL JUEZ DE EJECUCIÓN DE


LA PENA.

PARTICIPANTE:

YESENIA TAPIA SANTANA.

MATRICULA:

16-7022.

FACILITADOR (A):

LICDO. FERNANDO ADAN OZUNA MORLA.

LUGAR:

SANTO DOMINGO ESTE.

FECHA:

03-10-19
INTRODUCCIÓN.

El legislador ha manifestado en diversos momentos de la redacción del código


penal su firme tendencia a evitar penas de prisión de corta duración porque
entiende que desocializan al delincuente al hacer que ingrese en prisión y
tenga contacto con otros delincuentes3 y porque no permiten, por falta de
tiempo, tratamientos efectivos.

Por otro lado, como estas sanciones responden normalmente a delitos de


escasa gravedad pueden sustituirse por otras medidas menos gravosas. En
definitiva, se trataría de sustraer a ciertos delincuentes al ambiente de los
establecimientos penitenciarios habituales. Los sustitutivos penales
aparecerían como medios de los que dispone la moderna Política criminal para
luchar frente a las penas cortas privativas de libertad por la constatación de su
inutilidad e ineficacia4 o, al menos, por el convencimiento de que se puede
lograr mejores resultados con penas o sanciones alternativas.

El actual ordenamiento jurídico penal español acoge esta tendencia a eludir en


algunos casos concretos la pena de prisión y prevé otras alternativas a la pena
de prisión de corta duración Entre éstas, algunas sanciones menos
desocializadoras (multas, trabajos en beneficio de la comunidad, privación de
algunos derechos...), o ciertas vías para evitar la prisión (suspensión de la
ejecución de la pena o la sustitución de la pena privativa de libertad
OBJETIVOS ESPECIFICOS.

 Analizar los diferentes procedimientos llevados a cabo ante el Juez de la


Ejecución de la Pena.

 Determinar los Procedimientos ante el Juez de Ejecución de la Pena.

 Realizar las siguientes solicitudes: Libertad Condicional, Cambio de


Cumplimiento de la Pena, Conversión de Multa y Procedimiento para el
pago de la multa en representación de un condenado insolvente.
DESARROLLO.

Distinguido participante:
Consulte la bibliografía básica de la unidad y demás fuentes complementarias
del curso; luego realice la actividad que se describe a continuación:

1. - A partir de la construcción de un caso simulado con datos


proporcionado por su facilitador, realice las siguientes solicitudes:
1. Libertad Condicional
2. Cambio de Cumplimiento de la Pena
3. Conversión de Multa.
4. Procedimiento para el pago de la multa en representación de un
condenado insolvente.

Libertad Condicional

Al : MAGISTRADO JUEZ DE LA EJECUCIÓN

DE LA PENA DEL DEPARTAMENTO

JUDICIAL DE SANTO DOMINGO ESTE

Abogada : LICDA: YESENIA TAPIA SANTANA.

Asunto : SOLICITUD DE LIBERTAD CONDICIONAL

Interno : RAMÓN CONTRERAS.

Referencia : ARTÍCULOS 444 DEL CÓDIGO PROCESAL PENAL.


LEY NO.278/04 Y LEY NO.164, SOBRE LIBERTAD
CONDICIONAL, DEL CATORCE DE OCTUBRE DEL 2019

ANEXOS : Informe de Buena Conducta

Reporte Psiquiátrico

Copia de solicitud de documentos del expediente:

-Copia de Carta de Arrepentimiento;

-Copia Carta del Garante

-Copia Cedula de Garante

-RNC del Garante

Certificados Cursos realizados en el penal

Honorable Magistrado:

Quien suscribe, LICDA: YESENIA TAPIA SANTANA, dominicana, mayor de


edad, portadora de la cedula de identidad y electoral no. 001-0957246-1,
Abogada de los Tribunales de la República, con estudio profesional abierto en
la carretera mella en la universidad abierta para adulto (Uapa) de la Provincia
Santo Domingo este , actuando como abogado constituido del ciudadano
Ramón Contreras, dominicano, mayor de edad, CASADO portador de la
cédula de identidad y electoral no.001-222403-3 domiciliado en la Calle
Pimentel del Barrio Simón Bolívar , Santo Domingo y demás datos que serán
aportados en su oportunidad, por intermedio de su abogada apoderada tiene a
bien exponeros lo siguiente:

ATENDIDO: A que el ciudadano Ramón Contreras, guarda prisión desde el


día 12 de enero del 2009, momentos en que fue arrestado y posteriormente,
se le conoce una vista de solicitud de medida de coerción, en la cual tuvo como
resultado la prisión preventiva, llegando al recinto carcelario de la Penitenciaría
Nacional de la Victoria en fecha 14 de enero del año 2009.
ATENDIDO: A que en fecha 25 de abril de 2009, el Segundo Tribunal
Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del
Departamento Judicial de Santo Domingo, conoció juicio de fondo contra
nuestro representado, dictando sentencia condenatoria de diez (10) años de
reclusión mayor, por haberse encontrado culpable de violar las disposiciones
de los artículos 50, 60, 265, 266, 379, 383, 386-2 del Código Penal Dominicano
y articulo 39-P. III de la Ley 36 en perjuicio de YISEL CONTRERAS SENTANC
IA No. 219-2009, condenándole a cumplir Diez (10) años de prisión en la
penitenciaría nacional de la Victoria;

ATENDIDO: A que la referida sentencia fue objeto de un recurso de apelación,


por parte del imputado, el cual fue RECHAZADO por la Cámara Penal de la
Corte de Apelación del Departamento Judicial de la Provincia Santo Domingo
este, MEDIANTE SENTENCIA NO. 511-2011 de fecha 30 de octubre de dos
mil trece (2013);

ATENDIDO: A que la sentencia de segundo Grado fue objeto de recurso de


casación y la Cámara Penal de la suprema Corte de Justicia declaró
INADMISIBLE el recurso de casación, en fecha 14 de marzo 2012,
adquiriendo la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada, pasando el
proceso al control del juez de la ejecución de la pena, según lo establece la
normativa procesal penal.

ATENDIDO: A que el ciudadano Ramón Contreras, cumple con todas las


condiciones que establece la Ley No.164, sobre Libertad Condicional, en su
artículo No.2, a saber: Ha cumplido más de la mitad de la pena impuesta; ha
demostrado hábitos de estudio y trabajo, observado además una conducta
intachable en el establecimiento; y Se encuentra capacitado física y
psíquicamente para reintegrarse a la sociedad, tal como podemos demostrar:

ATENDIDO: A que a contar desde Veintidós (25) de abril de dos mil nueve
(2009), día en que se le dio entrada en la Penitenciaría Nacional de la victoria
al día de hoy 5 De octubre del año Dos Mil Diecisiete (2014), el solicitante ha
cumplido ocho (8 ) años, Seis (6) MESES Y quince (15 ) días, o sea, más de la
mitad de la pena impuesta que fue DIES AÑOS, por lo que cumple con el
requisito de tener más de la mitad de la condena privativa de libertad.
ATENDIDO: A que el solicitante ha aprovechado ese tiempo para reconocer y
arrepentirse de su mal proceder y del daño que ha producido su mal proceder a
la sociedad, ha conocido al Señor aceptando su palabra, se ha dedicado a
estudiar consiguiendo superarse en el penal obteniendo los siguientes
certificados anexos.

ATENDIDO: A que el ciudadano Ramón Contreras, ha exhibido en el tiempo


que tiene recluido una conducta ejemplar, tal como lo corrobora la Certificación
de Buena Conducta anexa, además de que ha invertido su tiempo en estudiar,
en los talleres que existen en ese recinto carcelario;

ATENDIDO: A que el impetrante es la primera vez que es sometido a la acción


de la justicia;

ATENDIDO: A que el GARANTE, del ciudadano Ramón Contreras en caso


de ser favorecido con la LIBERTAD CONDICIONAL, se compromete a darle
trabajo, tal como lo establece la carta anexa a la presente solicitud.

ATENDIDO: A que el interés del Ramón Contreras es que su digna Señoría le


otorgue una oportunidad de poder volver al seno de la sociedad y de su familia, y
demostrar que es mejor persona hoy porque ha aprendido la lección y servir de
ejemplo a otros jóvenes, así como de dar apoyo económico y moral a los suyos,
todo lo cual le permitirá reintegrarse nuevamente a la sociedad e impactar
positivamente en la vida de sus seres queridos.

ATENDIDO: A que el artículo 14, de la Ley No.278/04, sobre la


Implementación del Proceso Penal instituido por la Ley No.76/02, el cual
establece la modificación del artículo 3 de la Ley 164, del 14 de Octubre del
1980, otorgándole competencia para conocer sobre la Libertad Condicional, al
Juez de Ejecución Penal;
ATENDIDO: A que el artículo antes indicado, establece la aplicación en estos
casos de liquidación las formalidades establecidas en los artículos 444 y
445 del Código Procesal Penal, sobre las condiciones del otorgamiento y de
revocación de la Libertad Condicional;

ATENDIDO: A que es parte del tratamiento para el restablecimiento de las


personas condenadas por la comisión de una infracción la posibilidad de
obtener su libertad, y en este sentido la Ley 224, artículo 17, letra c), dispone
la libertad por medio del establecimiento de condiciones, lo que puede ser
asimilado a los casos de Libertad Condicional, donde el recluso se
compromete a no incurrir en nuevos hechos delictivos.

ATENDIDO: A que conocemos la gran labor y el gran interés que tienen las
autoridades para favorecer a los reclusos que tienen las condiciones requeridas
para el otorgamiento de su libertad, por lo que entendemos que en el caso de la
especie procede en otorgamiento de la libertad Condicional a favor del ciudadano,
Tito Gómez.

ATENDIDO: A que el derecho a la libertad es la regla, y la prisión es la


excepción, la cual se constituye en la última ratio, utilizada por el Estado, a
través de sus órganos para restringir la delincuencia;

Por todo lo antes expuesto, y lo que tengan a bien suplir con su vasta
experiencia, el ciudadano Ramón Contreras, por conducto de su abogada
apoderada, LICDA: YESENIA TAPIA SANTANA, tiene a bien solicitarle muy
respetuosamente lo siguiente:
EN CUANTO A LA FORMA. PRIMERO: Fijar día y hora para el conocimiento del
presente incidente sobre solicitud de Libertad Condicional a favor del condenado
Ramón Contreras, en virtud del artículo 444 del Código Procesal Penal.
SEGUNDO: Solicitar el traslado del recluso a la Penitenciaría Nacional de la
Victoria.

EN CUANTO AL FONDO. UNICO: Que tenga a bien OTORGAR EL BENEFICIO


DE LA LIBERTAD CONDICIONAL al ciudadano Ramón Contreras, en las
condiciones que fije el tribunal, a los fines de que el procesado pueda cumplir la
pena en la forma especial que establece la ley de la materia, y de esta manera
pueda reintegrarse a la sociedad, fijando elección de domicilio en la dirección ya
indicada.

En el Municipio Santo Domingo Este, de la Provincia de Santo Domingo, a los


dieciocho (6) días del mes de OCTUBRE del año Dos Mil Diecinueve (2019).

LICDA: YESENIA TAPIA SANTANA.

Abogada
CAMBIO DE CUMPLIMIENTO DE LA PENA.

La ejecución de la sentencia penal consiste en dar cumplimiento práctico a


todas las disposiciones en ella contenidas una vez que está definitivamente
firme, tanto en lo referente a la sanción principal, como a las accesorias y a lo
relativo a las costas procesales, así como respecto a medidas de seguridad
impuestas. La ejecución comprende igualmente la solución de los incidentes
que se suscitan con motivo del cumplimiento de los extremos arriba
mencionados. Como bien dice Florián, lo establecido en la sentencia «debe
traducirse en una realidad y en un estado de hecho adecuado».

Por otra parte, la ejecución en materia penal se ha concebido siempre de oficio,


conforme a un principio inquisitivo, pues el restablecimiento de la legalidad
quebrantada por el hecho punible o por el proceso mismo, es de interés público
y no puede esperar a instancia de parte.

La ejecución de la sentencia penal supone una serie de problemas que vienen


determinados por el tipo de pronunciamiento a ser ejecutado y por la
determinación de las autoridades llamadas a cumplirlos y en qué medida.

El primer problema que presenta la ejecución penal es su permanencia en el


tiempo, pues la sentencia penal no siempre es de efectos de inmediato
cumplimiento, sino que ese cumplimiento suele prolongarse en el tiempo, como
sucede en el caso de penas privativas de libertad o medidas de seguridad, en
el curso de las cuales pueden surgir innumerables incidentes, tales como la
necesidad de adecuar los regímenes de cumplimiento, o de evaluar la
posibilidad de libertades condicionales, licencias extrapenales, regímenes
sustitutivos, redención de la pena por otras prestaciones, etc.

El otro problema cardinal que supone la ejecución penal es la necesaria e


ineludible imbricación de las funciones jurisdiccionales y administrativas del
Estado en el cumplimiento de los pronunciamientos emanados de la sentencia
penal y la consiguiente determinación de hasta dónde llega una y dónde
termina la otra.
Históricamente la función de los tribunales en materia de ejecución penal se
limitaba a la declaración de firmeza de la sentencia, a disponer la devolución de
objetos y expedir la orden de libertad del acusado, cuando se trataba de una
absolutoria, o solicitar el pago de la multa u ordenar el arresto subsidiario, si la
condena era de multa, o a establecer, en caso de condena a prisión o presidio
o muerte, el cómputo de la prisión provisional y de la fecha de cumplimiento de
la pena, a fin de remitirlo a la institución donde debiera cumplirla o ser
ejecutada. Todas las demás incidencias de la ejecución, sobre todo en materia
de penas privativas de libertad, correspondían a la Administración, a tal grado,
que el Poder Ejecutivo, en ese esquema, estaba facultado para evaluar el
desempeño de los reclusos durante la ejecución, otorgar cambios de régimen y
beneficios en el cumplimiento de la pena.

CONVERSIÓN DE MULTA.

Según establece artículo 446:

Si el imputado no paga la multa dentro del plazo que fija la sentencia, es citado”
ante el juez de la ejecución de la pena.

Una vez ante él, el imputado tiene diversas opciones: Puede, de acuerdo al
antedicho artículo:

Sustituir la multa por trabajo comunitario, solicitar plazo para pagarla o entregar
bienes suficientes que alcancen a cubrirla. El juez puede autorizar el pago en
cuotas. Si es necesario el juez ordena el embargo y la venta pública de los
bienes embargados, conforme a las reglas procesales civiles, o ejecuta las
fianzas”.

Descartadas todas las anteriores opciones es que cobra vigencia la posibilidad


de convertir la multa en prisión y de hecho, de esa manera se pronuncia el
artículo X de la Resolución 296-05 Respecto a los Jueces de Ejecución.

Si bien pareciera hipotético que el imputado carezca de los medios para pagar
a fin de evitar posteriores privaciones de libertad, resulta que la mayoría de
condenados que recurren a este procedimiento son aquellos que han sido
condenados a privación de libertad conjuntamente con pena de multa. Después
de purgar su pena de prisión, los imputados carecen de trabajo u ahorros para
saldar la multa y la sustitución termina siendo una opción viable.
A fines de fijar una cuantía para la prisión a imponer, la ley ordena que sea
citado el Ministerio Publico conjuntamente con el condenado y su defensor a
una audiencia donde cada quien argumentara lo que entiende justo. La ley no
fija criterio alguno para determinar la equivalencia multa prisión, pero manda al
juez a rendir decisión motivada. Esta decisión será apelable, pero en virtud del
principio general del art. 442, la apelación no tendrá efecto suspensivo.

Por último, el cuanto a la participación del Ministerio Publico, entendemos que


en su calidad de representante del Poder Ejecutivo en el proceso penal y, hasta
cierto punto, representante de toda la sociedad, el Ministerio Público debe ser
escuchado antes de tomar cualquier decisión relativa al cumplimiento de las
penas.

Esto así no por su carácter de representante de los agraviados en su deseo de


aplicar el juspuniendi, pues esa etapa del juicio ya concluyó, sino como
institución encargada de velar por:

1) el cumplimiento del fin educativo de la pena, para el bien del condenado.

2) la protección y seguridad de la sociedad en general y especialmente las


víctimas.

En atención a lo anterior, entendemos que la víctima no deba ser convocada,


pues sus pretensiones fueron satisfechas con la condena (excepto en caso de
libertad condicional donde el resarcimiento integral de la víctima es requisito
para poder obtenerla).
EL CONVENCION DE LA MUTA

Articulo. 15 del código procesal penal

Articulo. 442 y 446

Ley 164

Y otros más que nos pueden ayudar con certeza a poder levar a cabo un buen
pedimento en estos casos.

Procedimiento para el pago de la multa en representación de un condenado


insolvente.

CONSIDERANDO, que el descongestionamiento de las cárceles del país


constituyen una permanente preocupación del Poder Ejecutivo.

VISTOS: La Ley 674, del 21 de abril de 1934, sobre Multas, 78, acápite 9 de la
Ley 821, del 21 de noviembre de 1927, sobre Organización Judicial, 2 de la Ley
224, del 22 de junio de 1984, sobre Régimen Penitenciario, y 53 del Código
Penal.

En ejercicio de las atribuciones que me confiere el artículo 55 de la


Constitución de la República.
PROCEDIMIENTO PARA EL PAGO DE LA MULTA EN REPRESENTACIÓN
DE UN CONDENADO INSOLVENTE.

DECRETO:

Art. 1.- Se aprueba el siguiente Reglamento para la Ejecución de las Multas


Impuestas por los Tribunales a personas que hayan agotado las Penas
Privativas de la Libertad.

CONSIDERANDO: que de conformidad con los principios en que se sustenta


nuestra legislación penal, las penas privativas de libertad, tienen “por objeto
fundamentalmente, la protección social y la readaptación del condenado, a fin
de restituirlo a la sociedad, con voluntad y capacidad para respetar la ley” de
conformidad con el artículo 2 de la Ley 224, del 22 de junio de 1984, sobre
Régimen Penitenciario;

CONSIDERANDO: que la pena de multa cuando ella se impone acompañada


de una pena privativa de libertad, constituye una medida fiscal que aspira
procurar al Estado los recursos para combatir el crimen;

CONSIDERANDO: que cuando el condenado ha cumplido la pena privativa de


libertad que ha sido impuesta de manera principal, se presume que ha
satisfecho la previsión de la ley y de la justicia en lo que se refiere a su
readaptación social;

CONSIDERANDO: que de conformidad con la Ley 674, del 21 de Abril de


1934, sobre Procedimiento para el Pago y Cobro de las Multas, estas se
compensarán con prisión en caso de insolvencia a razón de un día por cada
peso, salvo previsto en otras leyes;

CONSIDERANDO: que la referida disposición legal no impide sino que el


contrario manda a respetar lo que dispongan otras leyes al respecto en lo que
toca a la ejecución de las multas compensables a razón de un día por cada
peso dejado de pagar en caso de insolvencia con un límite de dos años de
prisión correccional;

CONSIDERANDO: que dentro de ese concepto el artículo 53 del Código Penal


dispone que “Cuando las multas y las costas se pronunciaren a favor del fisco,
si después de la expiración de la pena, sea aflictiva o infamante, sea
correccional, el condenado probare por las vías de derecho su insolvencia, el
tribunal ordenará su libertad”;
CONSIDERANDO: que resulta socialmente ineficaz que en los casos de
insolvencia de una persona que haya sido condenada a una pena privativa de
libertad y a multa, se exija la compensación por prisión de la dicha multa en
adición a la pena preventiva de libertad impuesta y ejecutada;

Art. 1.- En caso de insolvencia demostrada de una persona condenada a pena


privativa de libertad y multa por la comisión de un crimen o delito, y cuando la
misma haya cumplido la totalidad de la pena privativa de libertad podrá
dispensársele del pago de la multa sobre solicitud formulada a tal efecto al
tribunal que dictó la sentencia que impuso la multa en último recurso, a través
del Procurador General de la Corte de Apelación del Departamento.

Art. 2.- Para demostrar la insolvencia del condenado, se aplicará el


procedimiento establecido por el acápite 9 de la Ley 821, sobre Organización
Judicial, debiendo el solicitante suministrar:

 Una certificación de la Dirección General de Impuestos sobre la Renta,


en que se haga constar los bienes, rentas o utilidades que el impetrante
tenga en la República;
 Sendas certificaciones del Registrador de Títulos y del Conservador de
Hipotecas correspondientes, en que figuren los bienes o créditos
registrados o inscritos en favor del solicitante;
 Una certificación expedida por el Juez de Paz del Municipio o del Distrito
Municipal del último domicilio del interesado, en que se compruebe su
estado de indigencia y se consigne que está en la imposibilidad de
satisfacer el pago de la multa;
 Una declaración jurada del recluso ante el alcaide o administrador del
establecimiento penitenciario donde se encuentre, de que no dispone de
bienes ni recursos para satisfacer el pago de la multa.
 Párrafo I.- Asimismo deberá acompañar su solicitud de una Certificación
de la Dirección de Prisiones en la que se haga constar que ha
demostrado hábitos de trabajo, y observado una conducta intachable en
el establecimiento donde ha cumplido condena o la mayor parte de éste.
La Dirección General del Impuesto Sobre la Renta, al Registro de Título y al
Conservador de Hipoteca, para su estricto cumplimiento.
CONCLUSIÓN.

La suspensión de la ejecución de la pena está sometida a ciertos requisitos


recogidos en el art. 81 CP. Aunque, como ya se ha señalado anteriormente,
que concurran estas condiciones no supone la concesión automática del
beneficio ya que el Juez o Tribunal puede concederla o no en función de la
«peligrosidad criminal del sujeto», concepto indeterminado que debe ser
valorado por el juez para cada caso en concreto.

El legislador ha optado por la posibilidad de suspender las penas privativas de


libertad que no sean superiores a dos años (o cuya suma , en el caso de que
hayan sido varias las penas impuestas, no sea superior a dos años), sin incluir
en este cómputo la derivada del impago de multa.

El Código penal distingue tres clases de penas privativas de libertad. Según se


establece en el art. 35 de dicho cuerpo legal, son penas de privación de
libertad: la prisión, la pena de localización permanente y la responsabilidad
personal subsidiaria por impago de multa. Como establecen los arts. 80.1 y
81.2, serán susceptibles de suspensión las penas privativas de libertad no
superiores a dos años, de donde se deriva que este beneficio de la suspensión
no podrá aplicarse a penas de distinta duración.
BIBLIOGRAFÍA.

Código Procesal Penal de la República Dominicana.

La Ley de Procedimiento Constitucionales, Ley 137.

Constitución de la República Dominicana