Sei sulla pagina 1di 1

CAPÍTULO 8.

ESTRATEGIAS DE COLABORACIÓN
El XenoMouse
Tras emplear 7 años y 40 millones de dólares en investigación y desarrollo, Abgenix había
creado un ratón muy especial. El XenoMouse era una variedad de ratón modificado
genéticamente capaz de producir anticuerpos con secuencias de proteínas humanas. Utilizaba
genes humanos para producir anticuerpos que se parecieran mucho a los que produciría un
humano. Estos anticuerpos tenían un gran potencial para tratar enfermedades humanas,
incluyendo cáncer, artritis y rechazo de órganos trasplantados.
Abgenix tenía planeadas dos formas diferentes de obtener ingresos del XenoMouse. En
primer lugar, licenció a compañías farmacéuticas el uso del XenoMouse para desarrollar
anticuerpos para una enfermedad específica que las compañías hubieran identificado. Las
compañías pagarían anticipos más pagos fijos en los diferentes puntos de desarrollo y por
último royalties sobre ventas si los medicamentos eran comercializados con éxito. La
segunda forma de obtener ingresos por parte de Abgenix era desarrollar sus propios
medicamentos durante las primeras etapas de prueba y después licenciar los derechos de
desarrollar y comercializar el medicamento a otra compañía. Ambos métodos permitieron a
Abgenix obtener anticipos y royalties de ventas, mientras que evitaba el gasto de establecer
grandes operaciones de fabricación, una fuerza de ventas y otros costes.
Uno de los planes de desarrollo de medicamentos de Abgenix, ABX-EGF, se había mostrado
particularmente prometedor en el tratamiento de varios tipos diferentes de cáncer, incluyendo
el cáncer colorrectal. El ABX-EGF había erradicado los tumores de cáncer humano de cada
ratón de prueba en el que se había inyectado el tumor. Este gran descubrimiento había traído
varios posibles colaboradores. Así, Abgenix tuvo que tomar importantes decisiones sobre si
utilizaría socios para el posterior desarrollo de los anticuerpos ABX-EGF y si era así, cómo
lo haría. Los directivos de Abgenix identificaron tres posibles estrategias, dejar el ABX-EGF
en manos de una gran compañía farmacéutica, participar de una empresa conjunta para el
desarrollo de ABX-EGF con una compañía de biotecnología o desarrollar internamente el
ABX-EGF.
A finales de 2001, la dirección de Abgenix estaba decantándose por el desarrollo interno del
medicamento e incluso tenía planes de construir una gran planta de producción. Sin embargo,
los analistas enseguida observaron que Abgenix había gastado todo su dinero rápidamente y
después de los problemas del mercado de capitales de 2001, el dinero se obtendría de manera
difícil. Además, otras empresas estaban en competencia desarrollando sus propios
medicamentos fijándose el mismo camino de EGF. La decisión de Abgenix tuvo en cuenta
las necesidades de fondos a corto plazo de la compañía, la capacidad de desarrollar y
comercializar el ABX-EGF rápidamente y el potencial de crecimiento a largo plazo de
Abgenix.