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WILFRED R.

BION (1897-1979)
E. Castell, J. O. Esteve, A. Grimalt, J.A. Lorén

Las ideas de Bion no sólo constituyen un desarrollo original del pensamiento Kleiniano sino que, en su manera de
profundizar y contrastar el pensamiento de Freud con nuevas observaciones a través de su trabajo con psicóticos, han alterado
el panorama psicoanalítico introduciendo nuevos parámetros y promoviendo lineas de investigación innovadoras. Para algunos
analistas es un pensador que será comprendido en el futuro porque sus ideas se enlazan con el desarrollo tanto de una
epistemología científica del proceso de conocer como con las ciencias físico matemáticas más avanzadas. Su obra está orientada
al cambio mental, a su crecimiento y maduración.

Bion integra las ideas que surgen de su investigación sobre grupos con sus observaciones como psicoanalista, en una
relación fecunda y creativa que da lugar a desarrollos de gran profundidad. Su estilo abierto, insaturado, paradójico que
provoca dudas, misterio e incertidumbre plantea al lector un reto que choca con la imposibilidad de encasillar sus ideas. Sin
embargo éstas despiertan la convicción de algo verdadero, equiparable a un alimento vital que una vez absorbido adquiere
internamente vida propia. Plantea que la investigación en psicoanálisis pasa por las vicisitudes del vínculo; da más importancia
a la relación que a los objetos relacionados. Algunos de los métodos que sugiere para la investigación son: visión binocular,
observación, correlación y uso alternativo de diferentes vértices, perspectiva reversible etc. De esta manera el vértice
macroscópico de la observación de grupos se puede correlacionar y complementar con el vértice microscópico de la
investigación psicoanalítica.

A través de la metáfora de la “cesura” del nacimiento (Freud) que separa la vida intrauterina de la postnatal, Bion estimula
el interés en ampliar los límites de nuestra comprensión sobre estados mentales prenatales y perinatales: la fascinante y difícil
investigación de la mente embrionaria y rudimentaria de nuestra especie que puede dar lugar tanto al genio como a la psicosis.
Considerando el nacimiento como prototipo de las discontinuidades de relación entre una mente y sus objetos, convierte la
cesura en paradigma de toda discontinuidad psíquica, lo cual significa que toda experiencia vivida antes de la cesura ha de ser
apta para retranscribirse en forma psíquicamente asimilable después de la cesura. Acuña el concepto de función alfa para
evocar la consciencia sobre estas formas desconocidas de procesar la experiencia, acogerla, prestarle atención, elaborarla y
crecer, permitiendo que pase a formar parte de la creatividad inconsciente.

El conflicto que emerge en esta nueva conceptualización se da entre conocer y llegar a ser, entre pensamiento y actuación,
entre fe y mentira. El cambio a través del crecimiento mental implica una transformación que no se puede realizar sin
momentos de desorganización, dolor o frustración. Acuña el concepto de cambio catastrófico para designar una conjunción
constante de experiencias emocionales frente a la aparición de una idea nueva, con la posibilidad de pasar por un cambio
catastrófico sin catástrofe.
Un tema recurrente a lo largo de toda su obra es la manera como se produce la teoría psicoanalítica y la necesidad de
definir Elementos en psicoanálisis que puedan integrarse de forma general para evitar la proliferación de teorías explicativas. El
proceso dinámico continente/ contenido y la oscilación dinámica entre las posiciones esquizoparanoide y depresiva (Ps ↔ D),
entendidas como formas de organizar la experiencia en un mismo nivel, constituyen los primeros elementos o funciones de la
personalidad, sus dimensiones se extienden al área del sentimiento, el mito y la pasión. Pasión es en este caso un componente
derivado del amor (L) odio (H) y conocimiento (K). Constituye una emoción sentida con intensidad y calidez pero sin violencia,
como evidencia de que dos mentes están en contacto. Esta dimensión es la que confiere cualidad dinámica a estos elementos.
Bion desarrolla una tabla como espacio para investigar la experiencia analítica con el paciente. La usa como modelo de los
procesos dinámicos de pensamiento, para observar el nivel de desarrollo y comunicación con el paciente con el objetivo de
identificar los diversos niveles de la experiencia y los usos que hace el paciente en su comunicación. Usa también las
matemáticas en una tentativa de resolver la multiplicación de teorías psicoanalíticas. Considera el espacio como apto para
representar la emoción, la ansiedad de intensidad psicótica o el estupor. La emoción surge de la experiencia con el pecho y su
ausencia (o lugar donde se encontraba el pecho). Cuando no se puede tolerar el dolor de la ausencia, el espacio de la ausencia
se confunde con la emoción y deviene no-emoción, que en la parte psicótica de la personalidad se convierte en un espectro
maligno devorador de significado: aquello que forma parte del area mental de lo negativo que bion representa con el signo
menos.

Elabora un nuevo concepto: "O," que situa en el àrea de los "pensamientos sin pensador," las " cosas-en- sí," los
"elementos beta, “las "memorias del futuro," y las " pre concepciones inherentes ". Este concepto se extiende más allá del
inconsciente de Freud y su conjunción constante con la sexualidad infantil. También va más allá del concepto de posición
esquizoparanoide y depresiva de Klein. Bion substituye el “ello” de Freud, el inconsciente como caldera en ebullición por una
función epistémica que se remonta al rol creativo del inconsciente en la construcción de sueños y chistes.
Bion deja a un lado el conflicto amor-odio vinculado al conocimiento del objeto y la realidad para remontarse a la
disyuntiva entre vívidas emociones ambivalentes i la ausencia de estas. De esta manera enfatiza los niveles primitivos de
construcción de la experiencia y remarca la dialéctica entre sentir y pensar emociones o bien deshacerse de ellas evacuándolas.
Al lado de los dos principios de Freud, Bion sugiere tres principios vitales: 1) emoción, 2) pensamiento anticipatorio 3) sentir
+pensar + Pensar, refiriéndose con ello primero a la acogida de la experiencia emocional, su transformación a través de una
función (que designa con el nombre de función alfa) en elementos capaces de ser elaborados a nivel simbólico (pensar) para
pasar al desarrollo del Pensamiento conceptual (que representa con mayúsculas)
Bion extiende el concepto de identificación proyectiva a una de las formas más primitivas de comunicación entre el bebé y
su ambiente, sobre todo con la madre. La mente de la madre con su capacidad de acoger y comprender las ansiedades y
temores del bebé funciona como continente que transforma la experiencia emocional del niño y la metaboliza. Describe la
concepción de “pecho bueno” de Klein como una función, la capacidad de contener y vincularse a la experiencia emocional del
bebé por parte de la madre: la reverie. La introyección de esta función llega a formar el núcleo del yo cuando se convierte en
función contenedora y reflexiva sobre sí mismo (función alfa). Considera (Bion 1992) que es a través del inconsciente que se
acogen y metabolizan los hechos de la experiencia; la comprensión de estos hechos (Bion 1965) está en función de
transformaciones que permiten desarrollar significado a través de la interacción entre intuición y razón. Estos significados se
van desarrollando a través de la abstracción metafórica (como “mitos” o “modelos visuales”).
El modelo de la relación continente contenido ♂♀ (continente con cualidades receptivas y contenido con cualidad
penetrante) (Bion 1959) transformó la psicología intrapsíquica de Klein en interpersonal o intersubjetiva. Al mismo tiempo,
materializó el concepto de instinto de muerte en el miedo a morir del recién nacido que la madre continente ha de ser capaz
de desintoxicar a través de su función de “reverie”. Bion se adentra en el campo de la epistemología cuando describe la
necesidad de la madre de “traducir” los mensajes catastróficos de su bebé, confiriendo significado a su comunicación. Considera
que el pensamiento normal empieza con la identificación proyectiva, en la madre, “del miedo a morir” del bebé, que con su
capacidad de “reverie” acoge, absorbe y traduce el miedo de su hijo en algo con significado vivible. Desarrolla (1962) el
concepto de instinto epistemofílico de Klein y lo eleva a un nivel mental como tendencia vincular (relatedness) a través de los
vínculos de amor (L love), odio (H hate), i conocimiento (K knowledge. Con ello se da un cambio de énfasis que va desde la
destrucción intrapsíquica del pecho a la destructividad dirigida interpersonalmente e intrapsíquicamente contra la capacidad
de relación con el objeto (relatedness). En contribuciones posteriores, Bion establece una serie de conceptos epistemológicos en
evolución que comprenden: (a) elementos beta, (b) elementos alfa, (c) función alfa, (d) conjunciones constantes, (e)
invariantes, (f) perspectiva reversible, (g) la tabla (h) "sentido común" (i) correlación, y (j) vertex. Una de las innovaciones de su
teoría es la representación de como la persona piensa y procesa los datos de su experiencia emocional para transformarlos en
hechos psicológicos ("K") con sentido y significado en contraste con el “pensamiento” concreto del psicótico ("-K").
El concepto de vertex plantea la necesidad de muchos puntos de vista diferentes para establecer un consenso en torno a
una representación verdadera. En esta línea "el sentido común ", la percepción sensorial, junto con la capacidad de
relacionarla con aspectos de representación mítica y su idea de pasión constituyen los localizadores estereoscópicos para una
correlación final con las propias emociones. Sitúa el "sentido común," como un árbitro de conocimiento emocional
intrasubjetivo e intersubjetivo con la correspondiente capacidad de diferenciarlos porque representa el consenso no sólo de
los datos sensoriales externos entre el individuo y el otro sino el veredicto del órgano sensorial interno: la intuición.
Según Bion, el psicoanálisis implica transformaciones. A través de la interpretación que es en sí misma una transformación,
el analista accede a la experiencia original del paciente y a su realización. En el trabajo de la interpretación, las teorías son como
los utensilios del pintor, y sólo tienen acceso al significado si tienen invariantes (o experiencia básica reconocible después de la
transformación). Estas teorías varían según los diferentes métodos de interpretación, de manera que una transformación
kleiniana difiere de una Freudiana clásica. El significado que se transmite también es diferente, aún cuando el material
transformado es el mismo en ambos casos.

EXPERIENCIAS EN GRUPOS.

CULTURA GRUPAL. En la dinàmica de grupo, Bion (1961b) consideró tres instancias: a) el individuo, b) la mentalidad grupal, c) la
cultura grupal. Esta última representa aquellos aspectos del comportamiento grupal que surgen del conflicto entre la
mentalidad grupal predominante y los intereses del individuo. Existen culturas de dependencia , ataque-fuga y apareamiento
según el supuesto bàsico dominante.

SUPUESTOS BÀSICOS. A partir de su trabajo con grupos, Bion (1961b) observa una dinámica inconsciente grupal ( mentalidad
grupal) que obstruye, desvía i a veces contribuye a la formación y/ o desarrollo del grupo de trabajo. Considera estas situaciones
emocionales como manifestaciones de la posición esquizoparanoide. No requieren ningún tipo de entrenamiento, experiencia o
desarrollo mental; son instantáneas, inevitables e instintivas. En contraste con el funcionamiento del grupo de trabajo, la
dinámica de supuesto básico no requiere capacidad de colaboración por parte del individuo sino que depende de la Valencia,
término que denota la capacidad de combinación involuntaria instantánea de un individuo con otro para compartir y actuar de
acuerdo con un supuesto básico. Su intuición analítica le permite detectar tres formas de organización/desorganización grupal:
Supuesto bàsico de dependencia . El primer supuesto es que el grupo se reúne para ser apoyado y sostenido por un líder del
cual depende para protegerse y alimentarse material y espiritualmente.

Supuesto bàsico de apareamiento : Aparece en el grupo una expectativa esperanzada de la unión de una pareja, de la cual surgirá
una idea mesiánica o un líder que acabará con el sufrimiento producido por los sentimientos de desesperación, odio y
destrucción. Paradójicamente este líder no puede aparecer nunca porque desde el momento en que se siente que la idea o el
líder se vuelven reales vuelven a reactivarse los sentimientos de rabia y destrucción; solamente se puede mantener como
esperanza nunca realizada.
Supuesto básico de ataque/fuga. Se trata de un estado mental de lucha o de huida frente a algo. El grupo está preparado para
hacer ambas cosas indistintamente. El líder que aceptará este tipo de funcionamiento grupal será aquel que ofrece la
oportunidad de luchar o de huir y si plantea demandas de no seguir por esta vía es completamente ignorado.
Las emociones asociadas a los supuestos básicos son las habituales: ansiedad, miedo, odio, amor etc. Pero estas emociones
comunes a todos, presentan una sutil interacción de cualidad diferente con una combinación peculiar y característica en cada
supuesto básico. El grupo de trabajo está siempre impregnado de estos supuestos. Siempre hay uno que predomina, mientras
los otros se mantienen inactivos. Para explicar el destino de los supuestos inactivos Bion postula la existencia de un Sistema
Protomental en el cual la actividad física i la mental están indiferenciadas. Y es a partir de esta conjetura que desarrolla el
concepto de cesura.
Sistema Proto-mental. Bion describe este concepto dentro de la dinàmica de grupos como aquellos sentimientos indiferenciados
o estado potencial que se supone precede la aparición de un supuesto bàsico. Se trata de un sistema o matriz en el que lo
psíquico y lo físico no se diferencian, y además contienen la potencialidad de las emociones presentes en todos los supuestos
básicos, sobre todo los latentes. Cuando alguno de los supuestos bàsicos se hace manifiesto y sus sentimientos predominan en
el grupo, los que quedan latentes, permanecen contenidos dentro del sistema proto-mental. Bion intenta explicar la aparición
de enfermedades en el individuo como consecuencia a su pertenencia a un grupo (ciudad, familia, trabajo); es decir serían el
producto de la relación entre el sistema proto-mental, el supuesto bàsico dominante y los supuestos básicos latentes.

Grupo de trabajo. También llamado por Bion (1961b) “grupo sofisticado”, corresponde al momento en que un grupo logra un
contacto con la realidad, reconoce la necesidad de evolucionar y trabaja hacia un fin lógico por encima de los supuestos bàsicos.
Domina la tendencia hacia el manejo científico de los conflictos. Sus intrumentos básicos son organización, estructura y
cooperación, así como la comunicación verbal. Puede durar instantes, horas o meses, dependiendo de la capcidad del grupo de
resolver las emociones del supuesto básico dominante que buscan dominar la dirección del grupo. El líder de este tipo de grupo
tiene aceso a la reaidad externa del grupo, a diferencia del líder de un supuesto básico que sólo tiene contacto con la realidad
interna de este supuesto específico.

PERSONALIDAD PSICÓTICA Y NO PSICÓTICA.


Ataque al vínculo. Este concepto representa un intento de Bion (1959) de entender la paradoja presente en el psicótico en
que a pesar del ataque manifiesto al pensamiento verbal, se mantiene una cierta consciencia de la realidad. Considera siguiendo
a Freud (1911) que el ataque podría estar dirigido a la relación entre las impresiones sensoriales de la realidad y la consciencia,
es decir, de lo externo con lo interno. Con la destrucción de este vínculo se perturba el pensamiento y la relación con los objetos
pero la consciencia de realidad se mantiene

Fragmentación (splitting). La describe como el ataque sádico y masivo (del psicótico o de la parte psicótica de la personalidad)
que se lleva a cabo en contra de aspectos del Yo, como el aparato de percepción (conscienciación), del pensamiento verbal, en
contra de la matriz del pensamiento. La diferencia de la disociación, mecanismo que considera propio de actividades más
benignas. Un aspecto central es la fragmentación dirigida a los procesos de pensamiento que unen las experiencias sensuales y
sensoriales de la realidad con la Consciencia, es decir al vínculo, lo cual hace que la formación de símbolos se encuentre
obstaculizada.

Fragmentación (splitting) estàtica. Bion establece que la fragmentación que se da en la Reversión de la Perspectiva
constituye una condición pasiva si se compara con la fragmentación de la posición esquizo-paranoide descrita por Melanie Klein.
La describe como si el mecanismo se hubiese detenido en una pose estática, en donde no se requeriría más acción que la de
sustituir la alucinación por la realidad.

Fragmentación forzada. Bion la describe como una forma forzada cuando el bebé se siente obligado a escoger entre la
necesidad de mamar para subsistir y la amenaza ante los ataques envidiosos al pecho y a su terror a la retaliación. El temor al
poder destructivo de la envidia induce una fragmentación entre lo psíquico, como la necesidad de afecto por una parte, y lo
material por la otra, lo cual posteriormente lo lleva a confundir la necesidad de afecto con la acumulación material de cosas.

TEORIA DEL PENSAMIENTO.


Bion intenta ampliar el modelo de la mente con la invesigación de las experiencias emocionales que afectan al conocimiento y
plantea el desarrollo del pensamiento como proucto de la capacidad de elaborr y digerir estas experiencias. Según este modelo,
la tarea que tiene el recien nacido seria de metabolizar sus experiencias emocionales, abstraer un significado y aprender de la
experiencia. Plantea fenómenos protomentales en un nivel en donde las emociones, las experiencias corporales y los
acontecimientos externos no estan diferenciados; y del desarrollo de un aparato para pensar y aprender, que se ocupa de las
experiencias emocionales que inciden sobre él. Este aparato es el producto de la intryección de una buena experiencia relacional
con la madre capaz de transformar el malestar en algo tolerable y digerible para el bebé.
A partir del juego proyectivo introyectivo, propone la configuración progresiva de un espacio psíquico que incialmente seria
el lugar de las emociones y experiencias emocionales; en donde se formarian los primeros esbozos de pensamiento y en el
interior del cual se desarrollan los pensamientos. La génesis del pensamiento recorreria toda una gama de creciente
complejidad: des de las formas más elementales próximas a la sensación, al pensamiento onírico pasando desde la
preconcepción, la concepción, hasta el concepto y a las producciones mas elaboradas del sistema deductivo y càlculo algebraico.
En una teoria del pensamiento plantea la existencia de pensamientos y de un aparto para pensarlos. En su conceptualización los
pensamientos son considerados como genetica y epistemológicamente anteriores a la capacidad para pensar. En las etapas más
primitivas, los pensamientos no son más que impresiones ssensoriales y experiencias emocionales (proto-pensamientos)
relacionados con la experiencia concreta.

PRE-CONCEPCIÓN, PRECONCEPCIÓN, PREMONICIÓN. En la teoría del pensamiento Bion incluye, como fases evolutivas, diversas
formas de producciones mentales: las preconcepciones, las concepciones y los conceptos. Esta evolución se produce por el
aprendizaje a través de la experiencia: de este modo destaca la interacción de potencialidades psíquicas congénitas, con los
datos de la experiencia. Una de sus elaboraciones más complejas es la pre-concepción, que como el mismo dice es un término
ambiguo porque designa un instrumento, su función y al mismo tiempo el uso:
1. Pre-concepción : Término ambiguo que designa un instrumento, su función y al mismo tiempo el uso: A) estado proto-mental
primitivo, una especie de sentido innato que forma parte del aparato cognitivo hereditario, y capacita al recién nacido para
orientarse hacia determinadas experiencias, como cogerse al pecho. Va asociada a la idea de “pensamiento vacio” en el
sentido de una forma en espera de un contenido. Se puede relacionar con las protofantasias de Freud, también con el nivel
dinámico y motivacional de la fantasía inconsciente. Describe dos pre-concepciones básicas: la pre-concepción del pecho y la
pre-concepción edípìca. B) Un significado genético-evolutivo: como expectativa de experiencia emocional que posibilitaría el
paso de los elementos derivados de un trasfondo de impresiones sensoriales (elementos alfa, pensamientos oníricos) a formas
de pensamiento más sofisticadas. C) Un producto de la abstracción como una de les diversas etapas del desarrollo de la mente
que incluye en su seno toda la concreción de la vida psicológica tanto en sus componentes afectivos como cognitivos.

2. Preconcepción: Bion alude con este término, un estado emocional relacionado con el uso que hace el analista de las teorías; se
refiere a ella como una reminiscencia de la relación entre pre-concepción y concepción. Su uso como expectativa va asociado a la
existencia de emociones que favorecen o obstaculizan la función de acoger la experiencia y de ser capaz de ser modificado por
dicha experiencia; va vinculada a la:
3. Premonición designa un estado emocional más que un contenido ideativo. Considerada como contraparte de la pre-concepción,
Bion la usa indistintamente con el término premoción

Concepción. Constituye el segundo paso en la génesis y evolución de los pensamientos. Cuando una pre-concepción (o
expectativa) se pone en contacto con una realización en el mundo externo que se aproxima a dicha expectativa, y se produce
un registro de este hecho, el resultado mental es una concepción. Por tanto, se considera que la concepción se mantiene en
conjunción constante con una experiencia emocional de satisfacción. El foco se centra en el hecho de registrar, darse cuenta de
dicha experiencia en la realidad, y no se refiere a la experiencia concreta de satisfacción que se ha vivido. Se incluye en la hilera
D de laTabla.

Concepto. Bion considera el concepto como una concepción a la cual se ha asignado un nombre. Nace de una realización
negativa, el pensar en ausencia del objeto. Implica un aumento de la abstracción que contribuye a expandir la generalización de
las teorías psicoanalíticas, que en conjunto, considera demasiado descriptivas y concretas. En este sentido el concepto deriva de
la concepción a través de un proceso destinado a liberarlo de los elementos que lo dificultarían como instrumento en la
elucidación y expresión de la verdad. Este proceso se hace a través de la abstracción y generalización (Bion 1963) . Bion lo
considera como un término que puede usarse en el campo de las formulaciones científicas como componentes de un sistema
deductivo científico. Se incluye en la hilera E de la Tabla.

APRENDIENDO DE LA EXPERIENCIA
Bion ha sido el primero en formular en términos psicoanalíticos, el lugar medular que corresponde a las emociones al
describir la experiencia emocional como el primer paso en los procesos de pensamiento.
Reverie. Partiendo del concepto de identificación proyectiva de Klein, Bion refiere la capacidad de la madre para acoger y
metabolizar la información sensorial consciente del bebé y transformarla en elementos alfa, asimilables para el bebé y
necesarios para que este desarrolle elementos alfa a partir de la introyección de dicha capacidad a través de su experiencia de
relación. Bion asocia la reverie a los sentimientos de amor y odio, constituyendo un factor de la función alfa de la madre, que le
permite una total apertura a la recepción de cualquier identificación proyectiva proveniente de su bebé, sin ninguna relación
con el hecho de que éste la sienta como un objeto bueno o malo (Bion 1962).

Elementos  (Beta): Bion desarrolla este concepto hipotético que se aproxima al de COSAS-EN-SI-MISMAS de Kant para
referirse a fenómenos no mentalizados que están a caballo entre lo mental y lo somático. Forman el APARATO PROTO-
MENTAL propio de las impresiones sensoriales intero y exteroceptivas y emociones primarias no significadas como
experiencias, aunque pueden ser usadas como formas primitivas de comunicación a través de la identificación proyectiva. Son
incognoscibles por definición y sólo aptos para ser transformados por la función alfa. Esta conceptualización nos ayuda a hacer
hipótesis sobre manifestaciones normales del bebé y sobre funcionamientos psicóticos tanto a nivel individual como en grupo.

Elementos  (alfa): Son el resultado de la transformación de los elementos  por la acción que Bion denomina FUNCIÓN ALFA.
Aquellas impresiones sensoriales (imágenes visuales, patrones auditivos, olfatorios, táctiles, etc.), y estados afectivos no
asociados a una representación, lo son según Bion, gracias a esta función de la personalidad que toma a estos elementos para
dar sentido y significado a la EXPERIENCIA EMOCIONAL vincular. Fija la atención en ella , la registra como memoria , e indaga
sobre la misma.. Son los “ladrillos” o “fotogramas” con los que se construye lo que Frued llamó el preconsciente. Bion
extiende el rol de la función alfa y de los elementos alfa al establecimiento de la barrera de contacto como una estructura
semipermeable que permite crear los pensamientos del sueño, los sueños, los mitos (individuales y colectivos) como relatos
figurados de una primera concepción del mundo. En Bion pierde el sentido de barrera para adquirir una connotación más
dinámica como aquello que permite la diferenciación y a la vez el contacto entre funcionamiento consciente e inconsciente. Es
decir actuaria como una cesura articuladora que permitiría el pensamiento al mismo tiempo que la comunicación en un sentido
dinámico y oscilante.

ELEMENTOS DE PSICOANÁLISIS:
Un tema recurrente en Bion es su preocupación por la manera en que se produce la teoria psicoanalítica y la necesidad de
definir Elementos que puedan agruparse de forma suficientemente general para evitar la proliferaciónde teorías explicativas,
pero que no esten tan alejadas de la experiencia vivida como para perder su especificidad. Propone (Bion 1963) “la búsqueda
de un modelo de abstracción que asegure que el enunciado teórico conserve el mínimo de particularización” y describe tres
elementos que “a través de variaciones en su combinación expresen casi todas las teorías esenciales para el analista en
ejercicio”. Estos elementos deben reunir las características siguientes: 1ª- Ser capaces de representar aquella realización que
originalmente describieron; 2ª- Ser susceptibles de ser articulados con otros elementos singulares; 3ª Ser capaces de formar un
sistema deductivo científico. El proceso dinàmico continente/ contenido y la oscilación entre posición esquizoparanoide y
depresiva ( Ps<─>D) entendidos como formas de organizar la experiencia en un mismo nivel constituyen los elementos o
funciones de la personalidad . Sus dimensiones se extienden en el àrea de los sentimientos, del mito y de la pasión. Pasión en
este caso implica un componente derivado de los vínculos de Amor (L) Odio (H) y conocimiento (K); constituye una emoción
sentida con intensidad y calidez pero sin violencia como evidencia de dos mentes en contacto. Esta dimensión confiere a estos
elementos una cualidad dinàmica:

Relación dinàmica Continente/contenido. Este término doble contiene una paradoja: algo que contiene y algo que es contenido
llevan a cabo las funciones de contener y ser contenido a la vez entre ambos. Deriva de la teoría de la identificación proyectiva
de Klein a partir de la cual desarrolla el concepto de identificación proyectiva comunicativa. Define a la vez una función de la
personalidad y un elemento de psicoanàlisis. Se trata de una forma de relación presente desde el inicio de la vida que permite el
crecimiento emocional y la evolución de los procesos de pensamiento. Es el proceso a través del cual se obtiene un aumento de
significado. Este proceso concibe el crecimiento emocional e intelectual en términos de la relación primitiva entre el bebé y el
pecho en sus rasgos más elementales.

Hecho seleccionado ( Ps<─>D). Fruto de una libre oscilación entre posición esquizoparanoide y depresiva, insight,
sensación de verdad.

Vinculos L, H, K . Bion abstrae de Freud la idea de instintos libidinales y agresivos y la de institnto epistemofílico de Klein
para concebir los hechos de amar odiar y conocer como los vinculos irreductibles entre el self y sus objetos. Considera que la
emoción tiene una función vinculante. De esta manera pone la experiencia emocional en el centro de la vida psíquica, de las
relaciones íntimas y apasionadas y del crecimiento de la personalidad que lucha por expresarse aceptando la turbulencia que
implica la emoción. Tiende a usar un lenguaje màs afectivo que pusional cuando habla de procesos que promueven vida y
procesos que tienden a aniquilarla. En la linea de su pensamiento enfocado a relaciones y no objetos considera los vínculos
entre los objetos como experiencias emocionales. Estas engloban la interacción trasnferencia/contratrasnferencia :
identificación proyectiva/ contraidentificación proyectiva; empatia / ausencia de ella. En su ingeniosa concepción de los vínculos
negativos aborda aquello que queda innominado o mudo, aquel contenido ideativo o emocional que queda for fuera de la
comunicación o la destruye. De este modo el paciente puede estar comprometido constructivamente en un vínculo de
conocimiento (K) en conjunción con un amor (L) y odio (H) equilibrados ( ambivalencia normal) o bien puede estar enzarzado en
vínculos destructivos –K ( atacando la realidad) junto con desequilibrios o clivages entre H y L o incluso usando vinculaciones
(-L)y (-H), es decir: indiferencia, posturas pasivo- agresivas, o bien actitudes de ingenua complacencia por ejemplo.

Las emociones distorsionan la Ideación ( I) en forma similar a como la reflexión sobre un lago puede ser distorsionada por la
brisa: generar turbulencia. En el transcurso del anàlisis, como proceso orientado hacia el conocimiento, las emociones del
paciente ( transferencia) y del analista ( contratransferencia) actuarian como inevitables complicaciones indeseadas, verdaderas
turbulencias capaces de inducir cambios catastróficos durante el proceso de insight.

Razón e idea. R e I. Razón es una función que sirve a las pasiones. I corresponde a un elemento alfa; R e I estan relacionadas en
la medida en que I es una interpolación entre impulso y acción; es el negativo del acting out.

Dolor

CESURA PSÍQUICA. Bion eleva a la categoría de concepto, la penetrante observación de Freud sobre la continuidad entre vida
pre-natal i la post-natal. Extiende el término de Cesura a una compleja noción de intervalo, fisura, espacio, puente, que tiene la
función de separar y al mismo tiempo comunicar diferentes dimensiones definidas en forma de similitudes y oposiciones: una
paradoja que Bion no trata de resolver sino de captar y utilizarla. La cesura marca aquello que encarna a la vez algo que fluye
continuamente y al mismo tiempo, debido a sus características sensoriales aprehensibles, muestra un cambio que no es tan
radical como parece. Esta idea forma la base de ansiedades paranoides (PS) y depresivas (D) y su alternancia frente a nuevas
experiencias (PS<=>D); de los dos principios del funcionamiento mental; del interjuego consciente/inconsciente; realidad
sensorial/realidad psíquica; continente/contenido etc. Puede relacionarse con el funcionamiento dinámico de la barrera de
contacto y va asociada al concepto de transformaciones e invariancias.

CAMBIO CATASTRÒFICO/CATASTROFE . Este término trata de englobar una experiencia emocional compleja como reacción
frente a determinados tipos de estímulos o situaciones, que puede o no ser catastrófico pero que se teme no podrá ser
contenido y provoca una sensación de catástrofe. Se trata de un fenómeno psíquico que subvierte el orden o sistema de cosas
en su ambiente o en el propio analizado y este cambio catastrófico representa una regresión controlada o descontrolada en el
analizado y en donde la violencia es su eje característico. Bion descubre la existencia de esta particular configuración, en su
experiencia con pacientes psicóticos; aparece cuando se da un cambio que no puede ser contenido (a través de la relación
continente/contenido). Sus características son: a) subversión del sistema; b) violencia; c) invariancia. Sin embargo esto no
queda limitado al paciente psicótico, ya que no toda ansiedad catastrófica aboca necesariamente a una catástrofe; también se
puede detectar en sueños (cuando puede transformarse y representar a nivel onírico) y en hechos de la vida cuotidiana. Se
puede considerar en conjunto como una resistencia al cambio natural, que representa el crecimiento, y que es vivido como una
catástrofe y análogo a la idea de crisis. En la base se encuentra un tipo de disposición de la personalidad cuyo lema podría ser:
hasta aquí pero no más allá. El quedarse atrapado en este funcionamiento es equiparable al autismo.
En el funcionamiento grupal, se observa el cambio catastrófico cuando hay que abandonar un supuesto básico. El grupo nutre
de manera particular estos sentimientos de abominación frente al cambio.

REVERSIÓN DE LA PERSPECTIVA. Modelo que describe el uso de este mecanismo para convertir una situación dinàmica en
estàtica. Bion (1965) la describe como una defensa patológica erigida contra la posibilidad de desarrollar visión binocular realista
e insight con el fin de evitar el dolor. El paciente cambia su posición en relación con sus objetos cambiando su perspectiva, a
través de una escisión en las dimensiones de espacio y tiempo que designa como Escisión estática. El tiempo y el espacio del
paciente funcionan a un nivel diferente del analista, análogo al caso del jarrón de Rubín donde se pueden ver un jarrón o dos
caras mirándose, según aquello que se escoja como figura y lo que se escoge como trasfondo. Aguilar y Esteve (1993) describen
esta escisión como una organización inconsciente de máxima seguridad en pacientes con psicopatología arcaica donde se da un
estado de alerta activo o pasivo para evitar una experiencia vivida como amenaza de catàstrofe. Con esta doble perspectiva
Bion ilustró inicialmente la dualidad que se observa entre el grupo de trabajo y uno de los supuestos bàsicos subyacentes. Es
importante diferenciar este concepto del de perspectiva reversible (relacionada con la visión binocular) característica de la
tercera posición en que el paciente puede cambiar desde uno a otro punto de vista.

LA TABLA
Bion (1963, 1977a) diseña la tabla como instrumento epistemológico que pretende registrar los elementos de psicoanálisis *
que tienen lugar a lo largo de una sesión de análisis, o del conjunto del mismo, sin tener que recurrir al registro directo de los
hechos. Ello implica que: 1- Dicho registro tenga lugar fuera de la sesión; 2- Pueda ser usado como un sistema de notación
científica; 3- Sirva como modelo de comunicación de dichos hechos entre colegas; 4- Ser un instrumento extremadamente útil
para la formación de futuros psicoanalistas o psicoterapeutas dinámicos.

La Tabla puede calibrar el el verdadero valor de las afirmaciones. Tambien calibra la función y estado de desarrollo genético ( o
ontogenético) de algunos pensamientos, ideas, objetos y elementos; y su uso.
Se trata de una concretización*, en un sistema de coordinadas cartesianas, de sus teorías acerca del desarrollo del
pensamiento y su uso, en el que podemos “visualizar” su crecimiento positivo o eje horizontal, o de usos. En él discute los
postulados de Freud (1911, pag.. 220) sobre la relación entre los órganos de los sentidos y la conciencia a través de la atención (
4) , la memoria ( 3) , el juicio de realidad a través de la indagación ( 5 ) y la acción ( 6 ), introduciendo como hipótesis
definitoria (1) todo punto de partida, que lleve a la acción adecuada, sin detenerse en ψ ( 2), columna que reserva para los
postulados falsos de la psicopatología . Considera que estamos hablando de la mente que contiene al pensamiento, como
contenido en su progresiva complejidad , representado en el eje vertical o genético. (Aunque en realidad, en un sistema
vincular ♀♂son intercambiables, pues lo que importa al final es tanto la naturaleza del vínculo como la de sus componentes.

El eje vertical, o genético. Partiendo de los elementos ß * ( A ), los vemos evolucionar hacia elementos α* ( B ), a los
pensamientos del sueño, sueños y mitos ( C ), y de ahí a pre-concepciones* ( D ), concepciones* (E ), conceptos* (F), sistemas
deductivo científicos* ( G ) y el cálculo algebraico* ( H ). De la intercesión ente los factores del eje genético y del eje de uso se
construyen casillas donde podemos representar, incluso matemáticamente, las funciones de la personalidad a nivel individual o
vincular, en un determinado momento, a lo largo de su historia ( analítica o no), su diagnóstico, y las probabilidades de
evolución.

TABLA NEGATIVA . Bion plantea la posibilidad de agregar al formato estàndar de la tabla, una extensión negativa. Concluye que,
en esta forma, los usos negativos podrian ser utilizados como barrera frente a lo desconocido o a lo conocido que no gusta. Así,
dentro de la teoría de las transformaciones contempla la posibilidad de un movimento contrario al dado en los ejes de la tabla y
que define como objeto violento, voraz y envidioso, sin respeto por las perosnas o las cosas. En su consideración de la relación
entre el pensador y la mentira que corresponde a una relación continente-contenido de tipo parasitario, Bion se refiere en
forma similar a la creación de una tabla negativa como una especie de imagen especular de la tabla, una extensión de la Tabla
para representar la mentira equivalente a la columna 2. Debemos, recientemente, un desarrollo más complejo de la misma a
Lorén (2006) quien intenta, además, su articulación con las dos tópicas freudianas, y una representación de los cuadros
psicopatológicos.

TERROR SIN NOMBRE. En su investigación de los procesos a través de los cuales se modifica la ansiedad, Bion considera la
Identificación proyectiva como el medio a través del cual el niño comunica ansiedades primitivas y emociones a la madre, y a la
reverie de ésta. Y la contención (matriz mental) de la madre a través de la función alfa como el proceso que transforma las
ansiedades de su bebé. Si se da una matriz patológica entre la madre y su bebé ya sea por una constitución adversa o una
alimentación con dificultades de manera que las emociones primitivas y violentas no encuentran un continente, la vivencia es
que ocurre una catástrofe primitiva en donde el continente queda destruido y la ansiedad se convierte en pánico psicótico.
Entonces lo que recibe el bebé es un terror sin nombre que amenaza con ahogar y aniquilar la personalidad, y a partir del cual
la evolución toma un curso divergente.
El pánico psicótico es el origen, el O, de la transformación consiguiente en alucinosis, en lugar de la transformación en
pensamiento como sucede en la personalidad neurótica. Se recurre a defensas para evitar la experiencia de pánico a través de la
evacuación de funciones del YO capaces de transformar la experiencia. Se produce entonces una proyección explosiva de
fragmentos del YO, imágenes, elementos beta y objetos en un espacio sin límites.

TRANSFORMACIONES: DEL APRENDIZAJE AL CRECIMIENTO


El concepto de transformación pertenece a una teoría de la observación (Bion 1965) que pretende detectar niveles de
funcionamiento mental y mejorar la comunicación del analista con el paciente y consigo mismo. La función representativa
queda en segundo plano al tiempo que prioriza la “función transformativa” cuyo objetivo es establecer contacto entre parte
psicótica y no psicótica de la personalidad. Con este concepto también trata de poner en evidencia estados mentales del
analista en los que predomina el recuerdo sensorial, y el deseo de comprensión, muy a menudo no registrados en su propia
mente con tal de aproximarse al carácter alucinatorio de la comunicación del paciente (Grimalt 2006). El amplio espectro de
transformaciones que plantea Bion pretende englobar la gama de transformaciones de la experiencia primitiva, que van desde el
uso ideal de la función alfa y las transformaciones en psicoanálisis, al uso psicótico de las transformaciones en alucinosis. El área
que queda entre estos dos polos o más allá tiene posibilidades de observación y descubrimiento de nuevas perspectivas.

Bion usa dos claves conceptuales:

Invariancia. Aquello que se mantiene constante y no varía en el proceso transformativo.

Medio el medio a través del cual se realiza la transformación.

Transformaciones en movimiento rígido. Utilizan como medio la represión. El elemento de invariancia está presente y se puede
reconocer fácilmente. Se podría decir que paciente y analista se encuentran en el mismo” campo simbólico”
Transformaciones proyectivas Se realizan por “medio” de la identificación proyectiva y es más difícil reconocer los elementos
de invariancia. Paciente y analista no comparten el mismo esquema referencial.

Transformaciones en alucinosis. Se pueden considerar como una catástrofe primitiva que ha obstaculizado la integración a
través de la función alfa. Puede referirse a experiencias cristalizadas que coexisten con otros elementos de personalidad no
necesariamente psicótica. Da lugar a objetos irreales y a un contacto con una realidad despojada de vida y de significado.
Implica transformar la frustración (y las emociones que conlleva la ausencia de satisfacción) en la recreación sensorial del
recuerdo de la satisfacción (alucinosis) usada para negar la experiencia emocional que provoca la ausencia del objeto. Es un
fenómeno frecuente, y Bion se refiere a este nivel cuando insiste en la actitud de ausencia de memoria activa (diferente de
memoria evocativa surgida de la experiencia emocional con el paciente) ya que el recuerdo sensorial de una experiencia
pasada puede usarse para obstaculizar el desarrollo del significado y captar el nivel de funcionamiento mental del paciente.
En estos niveles la palabra se usa no como representación simbólica del objeto sino como cosa concreta, recreación sensorial
lejos del símbolo. La alucinosis es un concepto que abarca un amplio abanico de situaciones no necesariamente vinculadas al
trastorno mental: se trata de un estado mental siempre presente, pero cubierto por otros fenómenos que lo hacen pasar
desapercibido. .

Transformaciones K . Este concepto es una expansión del llamado vínculo K y se trata del tipo de Transformación que se
produce cuando se trata de aprehender la realidad. Es una característica de la ciencia y el primer paso para los analistas que
tienen como objetivo la transformación en O.

Transformaciones en “O”. Bion crea un símbolo casi matemático O para referirse al misterioso reino del inconsciente, donde
reside la verdad individual y humana – la realidad última, la verdad absoluta. Esta área de experiencia no sensorial corresponde
a las formas Ideales de Platón, a la cosa-en-si de Kant y por tanto no puede ser conocida, solo puede ser vivida. Las
transformaciones en O están relacionadas con devenir en crecimiento, en lugar de acumulación de un saber o conocimiento
acerca de algo. Bion sostenía que para que se diera proceso analítico el psicoanalista necesitan tener fe no sólo en el proceso
analítico sino también en su propia apertura a la transformación a través de la experiencia analítica. Con la suspensión de la
memoria y el deseo y de la comprensión deducida sensorialmente, trata de llegar a ser uno con las transformaciones en O del
paciente. (Bion, 1970).

VISIÓN BINOCULAR. Bion (1950) plantea si el desarrollo psicológico puede vincularse al desarrollo del control ocular
análogamente a como problemas asociados a la agresión oral coexisten con la salida de dientes. Para establecer la percepción
en profundidad, se necesita la visión binocular: usa el concepto como meta perspectiva respecto de la interacción entre símbolo
y pensamiento concreto. De ahí surge la idea de simultaneidad genética del Principio de placer y principio de realidad. La visión
binocular proporciona dos puntos de vista susceptibles de ser integrados por medio del sentido común. Cuando se percibe el
objeto monocularmente, solo se le puede ver como amado, o como odiado. La realización de que el objeto amado y el objeto
odiado son uno y el mismo, conlleva una impresión de autenticidad. El símbolo entonces no se limita a la representación de la
ausencia sino también la relación presencia/ausencia: la capacidad de percibir el objeto y su ausencia como dos espacios
diferenciados. Esta capacidad permite una oscilación creativa entre concreto/abstracto y objeto de pensamiento/ pensamiento.
Cuando no es posible, el espacio de la ausencia del objeto se convierte en “ausencia de espacio”, un agujero negro. La posición
depresiva asociada al complejo de Edipo implica la capacidad binocular de diferenciar espacio físico/ espacio mental, fantasía/
percepción y alucinación/ memoria: constituye el paso de la bidimensionalidad a la tridimensionalidad. Sin embargo, la
oscilación fructífera entre estos polos, tolerando la paradoja es lo que confiere la cualidad dinámica a la verdadera capacidad
simbólica: la posibilidad de ver las cosas desde perspectivas diferentes: la perspectiva reversible

VÉRTEX. Se trata de una fórmula tomada de la geometria para conferir una abstracción a una visión sensorial de los hechos
psicoanalíticos. En línea de las analogías con la visión Bion adopta este término como instrumento que ayuda a formular las
condiciones en que se hace una observación y el punto de partida de una transformación. Se refiere a él como el espacio
psíquico desde el cual se puede representar una experiencia emocional a través de una modalidad sensorial que denomina la
contraparte mental del sentido implicado (1965, p. 90). Usó este concepto para describir la relación entre paciente y analista y
proponer una teoría de la interpretación. En la relación analítica, paciente y analista comparten la misma experiencia pero cada
uno desde un vertex diferente. El vertex del paciente está en relación con sus motivaciones inconscientes y sus
correspondientes vínculos emocionales amor y odio (H y L). El analista tiene que esforzarse en adoptar el vertex vinculado solo
al conocimiento (K) o vínculo emocional que corresponde a la tensión psíquica tolerada hasta que emerge un significado a través
de la evolución de O. La diferencia de vertex ayuda a detectar las invariancias que generaron las transformaciones. Se puede
considerar como evolución de sus primeras consideraciones respecto del sentido común y de la visión binocular. También ayuda
a profundizar en el estudio de la transformación en alucinosis como reversión del vertex del que forma parte.

VINCULO. Bion destaca que la “relación” o “vínculo” constituye una necesidad básica del ser humano, especialmente para el
funcionamiento mental. Toda experiencia emocional es inseparable de una relación. Partiendo del hecho descrito por Freud i
Klein, de que la mente funciona a través de pares de opuestos (opuestos dialécticos) Bion explicita el cómo estos pares de
opuestos siempre están funcionando en tándem a través de un vínculo: los dos principios del funcionamiento mental, las
pulsiones de vida y muerte, sadismo – masoquismo, posición esquizoparanoide- posición depresiva, continente-contenido. Esto
también sucede en la esfera del pensamiento: realidad-alucinación. El uso que hace de la teoría de las funciones y de las
analogías matemáticas se basa en la idea de relación entre objetos, y destaca el malentendido de “pecho”, “boca”, “pene”,
“vagina”, “continente”, “contenido” como elementos sensoriales y no como analogías de una función vincular.

El ENIGMA DE SU OBRA: VINCULOS ENTRE UNA VIDA Y UNA TEORÍA


Bion es una de las figuras más enigmáticas del psicoanálisis. Su formación en múltiples disciplinas; sus experiencias vitales poco
comunes; una disposición a la observación y sensibilidad, conjugada con una disciplina para el pensamiento articulado, son las
condiciones que produjeron una obra apasionante y compleja que impacta a las mentes psicoanalíticas abiertas. Su vida estuvo
impregnada por la experiencia de dos culturas, y la guerra marcó una impronta incisiva en su pensamiento y personalidad. Con
una perspectiva poco habitual desarrolló las experiencias aprendidas de la guerra en una teoria brillante y original, e hizo
importantes contribuciones tanto al psicoanálisis como a la historia de las ideas.

Bion había nacido de padres ingleses en la India. Fue víctima de las costumbres imperialistas victorianas de la época, inclinadas a
privilegiar la educación austera en lugar de las necesidades afectivas de un niño de ocho años, edad que tenía cuando fue
enviado interno a un colegio de Inglaterra, para no regresar jamás a la casa paterna. El peso de la pérdida del hogar en los
primeros años tiene un efecto determinante que con certeza define el carácter de un individuo, cosa que podemos observar
muy a menudo en la transferencia de muchos pacientes. No es por lo tanto extraño que Bion se convirtiera en un especialista de
la psicología de los vacíos y de las ausencias presentes, dándole una tal relevancia que fácilmente podemos equipararla a la
aparición de los números negativos en la historia de las matemáticas ( López Corvo 2002). El pensamiento se instaura sobre el
vacío de una cosa, dando siempre una visión binocular que abarca su presencia y su ausencia.

Con apenas dieciocho años se alistó como voluntario para la primera guerra mundial por encima de un rechazo inicial de la
oficina de reclutamiento y gracias al apoyo de sus padres. No podemos saber qué motivó una decisión tan grave. Podemos intuir
algo de ello en su Amanecer del olvido cuando habla del conocimiento prematuro, la gloria y la autosatisfacción autointoxicante.
Lo que sí sabemos es que la guerra dejó huellas de perturbación constante que con frecuencia asomaban como terribles
fantasmas del recuerdo. Quizás la creación de términos como “terror talámico” tenga que ver con dichas experiencias.

Bion creció entre grupos, grandes grupos. Desde los ochos años en el internado y después de los dieciocho en el ejército durante
la Primera Guerra Mundial, pudo observar empíricamente y sufrir existencialmente el comportamiento social y la inmediatez
anónima de multitudes. Su mayor legado de esta época no fue sólo el resultado de su observación sobre los grupos sino la
propia metodología de su recia y dolorosa valentía para observarlos. En su experiencia de dirigir “grupos sin líder” es
sorprendente su capacidad de contener el acoso, de la presión compulsiva y repetitiva de tantos pacientes cuando todavía no
había hecho su formación psicoanalítica. Su tolerancia a la incertidumbre, a la espera de la aparición de niveles emocionales
latentes le llevó a su descripción de los Supuestos básicos en la dinàmica de grupos. Quizás la guerra dejó su huella en la espera
tolerante y obligada ante el peligro, cuando el arrojo y la imprudencia frente al hostigamiento enemigo podrían haber
significado la perdición total. Quizás la separación temprana de sus padres y el convivir dentro del anonimato emocional de un
internado, pudo inducir la distancia y el retraimiento afectivo como defensa ante el dolor de la pérdida, lo cual se convirtió luego
en un mecanismo reparador de observación científica objetiva. Todo grupo, nos enseña Bion, se reúne con un propósito
consciente el cual representa su realidad manifiesta, su razón de ser, constituye “El grupo de trabajo”. Sin embargo, sumergido
y oculto entre sus sombras yace una realidad virtual, un espacio vacío, indeterminado e indefinido que llamó El sistema
protomental , un territorio donde se construyen los supuestos básicos, condiciones pre-determinadas que surgen de una
constelación de ansiedades y defensas en un momento dado y suplantan el grupo de trabajo, cambiando su rumbo y
parasitando sus propósitos.

Después de obtener la medalla de la legión de honor por sus hazañas en la I Guerra mundial estudió filosofía e historia en la
Universidad Oxford, y medicina en el University College de Londres. Cuando acabó medicina se formó durante siete años como
psicoterapeuta en la clínica Tavistock. Su interés por el psicoanálisis le llevó a iniciar un análisis didáctico en 1938 con John
Rickman, que fue interrumpido por la segunda guerra mundial

En 1940 ingresó en la RAMC (Royal Army Medical Corps) y trabajó en una serie de Hospitales militares. En Northfield inició su
experiencia con grupos. Los trabajos que escribió sobre dinámica de grupos está recogida en su libro “Experiencias en grupos”
(1961b).

Durante la guerra su mujer murió muy poco después del nacimiento de su primera hija Parthenope.

En 1945 inicio un análisis con Melanie Klein que duró ocho años y en este periodo siguió la formación en el Instituto de
Psicoanálisis de Londres. Poco antes de finalizar el análisis, se casó por segunda vez y tuvo dos hijos. Este periodo inicia la
publicación de su trabajo en dinámica de grupos y toda una serie de brillantes trabajos sobre la psicología de las psicosis,
recogido en la publicación “Second Thoughts”(Volviendo a pensar) (1967). El psicoanálisis le había despertado una profunda
creatividad que permanecería con él hasta el final de su vida.

Una vez hecho el trabajo experiencial con psicóticos, y durante el periodo en que fue Presidente de la Sociedad Británica se
planteó formular estos insights en una teoría coherente de la vida mental y/o una teoría ontológica coherente del psicoanálisis.
De ahí surgieron Learning from Experience, Elements of Psycho-Analysis, y Transformations. (1962, 1963, 1965), que Bléandonu
(citado por López Corvo 2002) denomina el periodo del Ideal de un Psicoanálisis Científico que forma la primera parte del
periodo epistemológico. La segunda parte es la búsqueda de la Verdad última, donde desarrolla las implicaciones del concepto
de O en Attention and Interpretation (1970). Recalca la diferencia entre realidad sensorial observable y realidad psíquica que
solo se puede conocer a través de la intuición. La realidad psíquica es una evolución de O, verdad o realidad última. Al mismo
tiempo recomienda al clínico que libere su mente de los elementos sensoriales para mejor prepararse para la investigación
psicoanalítica.

Pasó los últimos años de su vida en los Ángeles (a los 70 años) antes de volver a Inglaterra, con su segunda mujer Francesca,
poco tiempo antes de su muerte. Durante estos años escribió sus dos obras autobiográficas (1982, 1985) y su trilogía Memoir of
the Future (Bion, 1991). Este fue un periodo de expansión imaginativa de su pensamiento, donde se interesa por la vida mental
del feto y las huellas permanentes en la vida posterior.

Bibliografía
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