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Comparación entre Freire y Bourdieu y sus obras

En este texto se hará una comparación de las obras de Bourdieu y Freire en las
cuales contemplaremos el porqué de esas diferencias. Además de extender un
análisis más elaborado de las obras de La Reproducción por parte de Bourdieu y La
pedagogía del oprimido por parte de Freire. Como primera parte se dará un breve
acercamiento a las dos obras para dar una contextualización a la segunda parte
comprendida por la comparación entre estos dos autores.

Freire en la pedagogía del oprimido propone una pedagogía donde las personas
aprendan mediante de situaciones de la vida cotidiana. En ellas se puede hacer un
aporte de experiencias útiles para generar situaciones de aprendizaje. Así mismo el
oprimido debe analizar su realidad a través de las circunstancias que encuentra en
su cotidianidad. Con ello puede contribuir a la transformación de su entorno. Ya que
se trata de crear una pedagogía donde el oprimido comprenda y sea consciente de
su situación y rompa con el siclo del oprimido - opresor. Por otro lado, La teoría de
la reproducción de Bourdieu y Passeron se refiere al papel de la educación como
reproductora de la cultura, la estructura social y la económica a través de estrategias
de clase. En dicho análisis se detectan tres estrategias de clase diferentes en
relación con la educación: Como primera se analiza que la nueva clase media
invierte en cultura para mejorar su status social, es decir que la elite cultural intenta
conservar su posición de privilegio y no perder status. Como segunda se puede
evidenciar la diferente función social de la educación en cada clase: por un lado, la
nueva clase media intenta una orientación profesional de los estudios en detrimento
de los tradicionales estudios humanísticos; por el otro, la elite cultural defiende
éstos. Como tercera, cada clase social tiene su conjunto de valores característicos,
que determinan sus actitudes hacia la cultura y la educación.

Bourdieu podría clasificarse como estructuralista en el sentido de que en el mundo


social existen estructuras objetivas, independientes de la conciencia y de la voluntad
de los agentes y a la vez son capaces de orientar o de coaccionar sus prácticas y
representaciones. Y a la vez se podría considerar constructivista en el sentido de
que considera que, por medio del juego social, de la interacción, se generan las
prácticas culturales verbales y no verbales. Su esfuerzo primordial se basa en la
interrelación dialéctica entre los conceptos de habitus y campo. Mientras que el
primero existe en la mente de los actores, los campos existen fuera de sus mentes.
La posición de Freire respecto al rol y funciones del docente es contraria a los
planteamientos de las corrientes constructivistas trabajadas desde las reformas
educativas vigentes, que consideran la mediación y facilitación en los procesos
educativos como los aspectos más importantes e innovadores. Uno de los mayores
méritos de Freire es la construcción –por primera vez en la historia– de una
pedagogía latinoamericana, que quizás se encuentra poco sistematizada e incluso
poco conocida. Un aspecto que es importante retomar es la didáctica aplicada a la
alfabetización, que causó una profunda revolución en los años sesenta en Brasil. El
poco conocimiento de esta pedagogía latinoamericana nos está llevando a volver a
las cartillas cuyos métodos no dejan de ser obsoletos, y cuyos contenidos implican
de mayor domesticación y alienación de los oprimidos.

Bourdieu muestra lo que se enseña es la cultura de un grupo o clase social


determinado que ocupa una posición de poder en la estructura social; lo que se
reproduce a través de cualquier acción pedagógica es una arbitrariedad cultural,
mientras que Freire afirma que estamos viviendo en una educación bancaria y es
necesario llegar a la educación liberadora, para ello crea una pedagogía para
liberar. En sus palabras Freire afirma «La pedagogía del oprimido, como pedagogía
humanista y liberadora tendrá, pues, dos momentos distintos, aunque
interrelacionados. El primero, en el cual los oprimidos van desvelando el mundo de
la opresión y se van comprometiendo, en la praxis, con su transformación, y, el
segundo, en que, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja
de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de
permanente liberación». En este orden de ideas Bourdieu considera que no sólo
hay una reproducción socio-económica de la sociedad capitalista, en el sentido
marxista, sino la reproducción cultural y la auto reproducción de la institución
escolar.”…es necesario producir, por los propios medios de la institución, las
condiciones institucionales cuya existencia y persistencia (autor reproducción de la
institución) son necesarias tanto para el ejercicio de su función propia de
inculcación, como para la realización de su función de reproducción de una
arbitrariedad cultural de la que no es el productor (reproducción cultural), y cuya
reproducción contribuye a la reproducción de las relaciones entre los grupos o las
clases (reproducción social)” (Bourdieu y Passeron, 1977, 95).

En resumen, podemos ver que la obra de Bourdieu es una crítica y denuncia sobre
lo que esta pasando en la escuela, los factores sociales y familiares de la trayectoria
escolar de estudiantes de diferentes clases sociales, sobre el papel de la escuela
en la reproducción cultural, y de ahí la social y económica, sobre la función de los
profesores, de los exámenes, el lenguaje escolar, sobre las luchas de poder en la
universidad, sobre las distintas estrategias de reconversión de diferentes clases
sociales respecto del sistema escolar, sobre la sobreproducción y devaluación de
los títulos escolares en el mercado laboral. Mientras Freire realiza un proceso de
análisis y comprensión de la sociedad la cual posee una dinámica estructural que
conduce a la dominación de las conciencias, lo que se traduce en una pedagogía
que responde a los intereses de las clases dominantes. Los métodos que esta
pedagogía utiliza no pueden servir a la liberación de los oprimidos, sino que más
bien pretenden impartir entre éstos, la ley del temor.